Vicio.

Marinette caminaban como podía en ése sitio tan apretado, casi no podía respirar, casi no podía ni ver y no tenía ni idea de como saldría de esta.

Escuchó como las puertas del tren se abrieron y sonrió al sentirse un poco libre.

-Al fin.

Se acercó a uno de los postes del tren para sostenerse pero al instante lo soltó.

-Ayuda.

Lo dijo en un susurro mientras más personas entraban, maldijo la hora punta y chocó con alguien bruscamente de atrás, seguramente un hombre por que sintió un pecho tonificado.

-Lo siento.

Levantó su mirada con una sonrisa pero la borró y se sonrojo al ver quien era.

Verde y azul chocaron por un instante hasta que ella bajó su mirada.

-Hola Marinette, no te preocupes, yo también acabó de chocar con Nino.

-Hola.

El moreno habló de atrás de su Adrien.

-Se que ver a un hombre detrás de otro y muy pegaditos es raro pero no lo malinterpretes a mí me gustan las chicas y no puedo hablar de las preferencias de Adrien.

Adrien le dio un codazo a su amigo para que se aleje un poco y miró a su compañera que tenía la mirada baja.

-Pronto llegaremos a nuestra parada, será mejor que nos acerquemos a la salida.

Antes de que Marinette dijese algo él la tomó de la mano y la ayudó a pasar entré las personas.

-No te preocupes Marinette, ya casi llegamos y por favor Nino... ¡Ya suelta mi mano!

Llegaron hasta las puertas de salida y esperaban llegar lo antes posible a su destino.

-¡Me están aplastando! Socorro.

La chica miró como Nino literalmente chocaba con el vidrio de las puertas.

Levantó un poco su mirada y vio como Adrien la cubría con su brazo. Tenía su brazo derecho apoyado sobre la salida con fuerza mientras que con el izquierdo sostenía un poster.

Nunca creyó estar en una situación así con el chico de sus sueños.

-Adiós mundo cruel.

Y Nino seguía besando la puerta.

El brazo de Adrien tembló un poco y la chica simplemente no se resistió, tocó despacio el brazo del chico haciendo que éste se resbale y choque directo con el vidrio y quede con la cara pegada como Nino.

Nino sonrió y maldijo no poder sacar una foto de ese hermoso momento en el que su amigo besó una puerta.

-¿Q...qué crees que haces?

El rubio se enderezo con su rostro ligeramente rojo por el impacto.

-¡Lo siento! N...no me resisti.

Marinette bajó su mirada avergonzada por lo que hizo.

-Ven aquí.

Adrien soltó el poster y atrajo a la chica debajo de el.

-Si haces eso de nuevo, me resbalare sobre ti y te besare.

La chica se sonrojo y escondió sus manos tras su espalda en señal de que no lo volvería a hacer.

El rubio sonrió al verla arrepentida.

-Yo quiero ver.

Nino empujó el brazo de su amigo y pasó lo inevitable.

-¡Mi diente!

Adrien miró asustado como la chica se arrodilló con claro dolor.

-¡Nino!

Volteó para darle una lección al moreno pero éste ya había huido.

-M...Marinette ¿estás bien? No fue para tanto.

La chica levantó la mirada y el corazón de Adrien se hizo curicas al ver como las lágrimas caían por ése rostro.

Las puertas del tren se abrieron y la chica se fue corriendo mientras que él quedó parado, sin moverse ni un centímetro por cinco paradas más.

-Voy a asesinar a Nino.
.

.
Al otro día.

Alya organizó una cita doble para que Adrien intenté disculparse con Marinette.

-¡Vamos al tren fantasma!

Un Nino con el ojo izquierdo morado tomó a Alya de la mano y la llevó con él.

El rubio miró a su amiga que tenía un vestido amarillo y su cabello atado en una sola cola.

-¿Te sientes mejor? Ya sabes, por lo de ayer.

La chica no dijo nada, sólo se fue hacía la rueda de la fortuna.

-Elige el que quieras yo pagó todo.

Y así pasaron su día, en los autos chocones el cual por un extraño motivo Alya y Adrien sólo golpeaban a Nino, la montaña rusa, el salón de los espejos y...

-¡¿A quién le importa éso?! ¡Marinette no me dijo ni a en todo el día!

El chico la miró y se dio cuenta de que tampoco la vio sonreir en todo el día y éso le desespero.

Se acercó a ella con una sonrisa y le comenzó a hablar.

-Por cierto Marinette ¿qué anime te gusta? A mi me gusta Kenichi el discípulo más fuerte, me gusta el acción con algo de comedia.

La chica miró a otro lado.

-A mí me gusta Mirumo de Pon, soy super fan de Hidaki, siempre quise una novia como ella por éso salgo con Alya.

Se metió en el medio Nino con entusiasmo.

-Y a mí...

Un aura oscura se desprendió de Adrien y los morenos se callaron.

-¿Qué comida te gusta? A mí todo.

La chica lo ignoro.

-¿Qué color te gusta? A mi el verde.

La chica suspiro y Adrien continúo.

-¿Qué dibujitos te gusta en tu ropa inter...

Marinette lo miró con su rostro sonrojado.

-¿Adrien?

El rubio tragó duro.

-¿S...si?

-Por favor, cállate por un segundo.

Como si de un cachorro asustado se tratase el chico se fue corriendo con las lágrimas contenidas.
.

.
Adrien estaba en en su cama muy deprimido y pensando que hacer.

"Lo mejor será no pensar más en éso y darle queso a Plagg"

El chico miró al kwami con molestia.

-¿Qué? Tengo hambre, estoy en pleno desarrollo.

Antes de que él diga algo tocaron a la puerta, Plagg se ocultó y pasó Gabriel con Marinette detrás de él.

-Adrien, tu amiga vino a verte.

El chico sonrió y el hombre miró a la chica.

-Si intenta hacerte algo grita.

La sonrisa de Adrien se borró.

-Ya sé que mi hijo es un pervertido, no te imaginas todo el porno que mira por las noches, es un vicio muy serio.

Marinette lo miró con sorpresa y Adrien se puso de pie muy sonrojado.

-¡Padre!

-Es más, de día también lo mira, Nathalie está buscando un especialista para su problema, ya van 5 computadoras que se queman en este año por sobrecalentamiento.

-¡Padre!

El hombre se retiró y Adrien pudo jurar que sonrió satisfecho antes de irse.

Los dos quedaron solos en un ambiente muy, muy, pero muy incómodo.

-Esto... no le creas.

Se acercó pero ella retrocedió asustada y Plagg hacía un esfuerzo sobrehumano para no estallar a carcajadas desde su escondite.

La chica le hizo una reverencia y Adrien se sorprendió.

-Ayer cuando sucedió el accidente en el tren yo salía del dentista por un dolor de muela y al chocar contigo mi dolor aumento y hoy antes de ir con ustedes volví a ir y aún tenía la boca algo dormida por la anestesia por lo que no hablé.

Adrien se sintió fatal al saber que por culpa de Nino le causó dolor a su amiga.

-Y como en los juegos nos movimos mucho me dolía la cabeza por éso lo primero que dige al hablar fue que te calles.

Se paró derecho y miró como Adrien parecía entender todo.

-¿Me perdonas?

El chico sonrió y se acercó.

-Claro que te perd...

Le tocó el hombro y la chica gritó asustada.

-¡Señor Agreste!

-¡Que no soy un pervertido!

Y la chica se fue corriendo al creer que era un pervertido por su "vicio".

-¡Jajajaja! Ahora eres un viciado al porno.

Plagg salió de su escondite para burlarse de su sonrojado portador.

Y todo éso por que su padre estaba aburrido y decidió burlarse un poco de él por algo que no hizo.

-Voy a demandar al escritor de esta historia.

Y se fue a dar un baño de agua fría para ocultar sus lágrimas.

-Muy pronto me vengare de todos por esto que me hacen pasar.

Fin?
.

.
Hola!

Me disculpo enormemente por hacer pasar por estas cosas a Adrien.

Pero no se preocupen, pronto le tocará descansar un poco a él y sufrir a otro más.

Espero que les haya gustado.

Volveré.