Yo

En la casa Dupaing Cheng.

Marinette leía una carta con un sonrojo mientras Alya sonreía.

-Ya amiga, no se por que te preocupas tanto, un poema de alguien anónimo es asombroso.

La morena se acostó en la cama de su amiga con derrota.

-Si Nino hiciese algo así sería la adolescente más feliz de toda Francia.

Marinette suspiro con algo de tristeza.

-Pero a mí solo me gusta Adrien y no se quien deja estas cartas anónimas en mi pupitre.

Alya se levantó y le quitó la carta para leerla en voz alta.

-Te regalaría el sol pero te quemarias,
Te regalaría la luna pero no es mía,
Así que te regaló mí corazón que jamás te lastimaria.
Firma tu enamorado secreto: Yo.

Miró a Marinette con una sonrisa.

-Si llegamos temprano y nos escondemos podremos ver quien es tu fan.

La chica se sonrojo aún más y volteo la mirada.

-Mi corazón le pertenece a Adrien y a nadie más.

Alya se dio por vencida y decidió cambiar de tema.

Marinette si que era terca cuando quería.
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Al otro día.

Faltaba dos horas para que empiece las clases y en la escuela no había rastro de vida, salvo en un salón de clases.

-Debo decirle a este escritor anónimo que me gusta alguien más y no puedo corresponder.

Era Marinette que estaba sentada en su asiento con mucho sueño.

-Creó que voy a descansar un poco los ojos.

Cerró sus ojos por el frío, no se dormiria, éso era seguro, debía arreglar las cosas con su enamorado anónimo.

-Marinette, despierta que la maestra va a llegar enseguida.

La chica abrió sus ojos asustada y vio como todos sus compañeros ya estaban en clases.

-Rayos.

Miró su mesa y había una nueva carta.

-Doble, rayos.

La maestra llegó al salón.

-Buenos días alumnos, hoy les tomaré un pequeño examen sorpresa.

-Triple, rayos.

Definitivamente la chica no tenía suerte en nada.

Al terminar las clases Marinette guardaba sus cosas con tristeza.

-¿Qué pasa Marinette? Luces muy triste.

La chica se sonrojo al ver a Adrien.

-Mi guardaespaldas se retrasó un poco hoy así que vine a hablar un rato contigo a lo que llega.

La chica lo miró con seriedad.

-Viste que traje galletas ¿verdad?

El rubio sonrió mientras extendía las manos para recibir galletas.

-Un chico anónimo me a dejado cartas románticas y quiero encontrarlo para decirle que ya me gusta alguien.

-Pffff nofff lefft dasfff una oportundafff.

Marinette lo miró y soltó una risa al ver a su amado con las mejillas infladas de tantas galletas que comía.

-Así te ves mejor, tu sonrisa es única en el mundo y si no me entendiste antes te dije que ¿por qué no le das una oportunidad? A lo mejor te gusta.

La chica volteó la mirada sonrojada por la parte de única que le dijo.

-A mí me gusta alguien.

Adrien la miró con sorpresa y vio como su guardaespaldas se asomaba por la puerta.

-Me tengo que ir y no te preocupes con ése tal yo que pronto sabrás quien es.

El rubio se fue mientras la chica pensaba en lo que dijo.

-No me di cuenta que le dije que el anónimo pone yo al final.

Le restó importancia y se fue a su casa un poco más calmada.
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Ésa misma noche.

Marinette miraba con asombro al héroe que le extendida un ramo de rosas.

-¿T...tú me dejaste ésas cartas?

El felino asintió mientras dejaba las rosas en la cama.

-Así es princesa, yo soy yo, el amado Cat noir.

La chica retrocedió con sus ojos algo lagrimosos.

-Creí que te gustaba Ladybug.

El rubio se cruzó de brazos.

-Así era pero sin darme cuenta el amor que tenía hacía Ladybug fue aplastado por ti princesa.

Marinette le dio la espalda y apretó sus puños.

-Lo siento Cat noir, yo ya tengo a alguien especial y si no fuese por el te diría que s.. ¡¿Qué rayos estoy diciendo?!

El chico suspiro algo cansado.

-Ya lo sabia, pero no me importa por que al final me eligiras a mi y me voy por que tengo sueño.

Se acercó a ella y besó la parte trasera de su cuello.

-Hasta mañana Marinette.

La chica se volteó sonrojada para verlo pero ya no estaba más.

-Definitivamente jamás me enamorare de ése sujeto, con o sin máscara nunca le daré el si.

Con un sonrojo y su pecho agitado se fue a dormir sin saber que mucho más adelante incluso le daría el si frente al altar.

Fín...
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Hola!

Una letra más y se termina!

Esperó que les haya gustado.

Volveré...