Disclaimer: Dragon Ball le pertenece a Akira Toriyama.


"Encuentra lo que amas y deja que te mate. Deja que consuma de ti tu todo. Porque de todas las cosas que te matarán lenta o rápidamente, es mucho mejor ser asesinado por un amante."

Charles Bukowski.


A la Marron.


-Inevitable-


VI

A las cuatro en punto aparcó el nuevo y flamante jeep fuera de la corporación, bajó con el gancho de la camisa recién retirada de la tintorería colgando de un dedo y se apoyó en el capot a esperar. Cuando pasaban unos pocos minutos de la hora acordada y Marron intentaba sentirse aunque fuese un poco ofendida sin ninguna clase de éxito, Trunks apareció enfundado en uno de sus impecables trajes de oficina negros, con la parte superior del terno cerrado y los brazos cruzados sobre el pecho.

Marron fingió una mueca de decepción.

-Lastima- dijo cuándo los separaban solo un par de escalones- Y yo que te traía tu camisa.

Como respuesta y haciendo gala de su mejor sonrisa traviesa, Trunks se abrió el terno y le mostro su bronceado torso desnudo. Marrón intentó decir algo pero Trunks la calló con un beso en la boca.

-¿A donde me vas a llevar?

La rubia rodeó el auto y antes de meterse en el sitio del conductor le preguntó.

-¿Te gustan los dragones?

La cara de confusión que puso Trunks cuando masculló algo parecido a "¿Qué?" le hiso reír hasta que llegaron a la puerta del teatro.

….

Cuando la iluminación del sector de las butacas disminuyó para dar inicio el espectáculo, Trunks se hallaba cómodamente sentado en medio de un mar de pequeños e inquietos seres humanos (específicamente entre una niñita de mejillas intensamente coloradas y un niño regordete que no dejaba de comer con la boca abierta) con el programada de una obra titulada "El marinero y el Dragón" entre las manos y una extraña sensación de expectación y ansiedad en el pecho. Marron no le había adelantado absolutamente nada y en cuanto lo dejó sentado en las butacas y desapareció de su vista supo que en cualquier momento se llevaría una gran sorpresa.

Luego de un rato de ver como el marinero, interpretado por un niño de no más de diez años, luchaba contra las impetuosas olas de un mar bravo y una inminente tormenta, apareció el dragón. De haber estado comiendo algo, como su tierno compañero de asiento, se habría atragantado cuando vio a Marron aparecer metida en ese traje de dragón que más parecía una especie de mounstro marino verde. Llevaba los labios pintados del mismo tono, los ojos sombreados de un intenso negro y los pómulos perfilados con brillantina dorada, que para su sorpresa lejos de hacerle ver ridícula (como cualquier otra persona normal se vería dentro de aquel disfraz) le hacía ver extrañamente radiante.

La obra le pareció divertida y dinámica, Marron grito, gruñó y lanzó fuego pero al final ella y el marinero se hicieron amigos y dejaron una bonita moraleja a los niños que, secundados por Trunks, aplaudieron como locos el final de la historia.

Cuando se encontraron a la salida del teatro, Marron aun con restos de pintura y brillantina en el rostro le explico que una vez a la semana actuaba en ese centro comunitario en alguna obra para niños completamente gratis. Trunks solo pudo pensar en lo maravillosa que era la rubia cada vez que sonreía.

Esta vez le tocó manejar y Marron aprovechó el tiempo para hablar y terminar de desmaquillarse el rostro. Cuando estuvieron fuera del apartamento la rubia lo invitó a quedarse un rato.

-¿Crees que Bra esté en casa?

Marron echó un vistazo hacia arriba y luego asintió.

-No perderé la oportunidad de molestarla un rato- dijo regocijándose interiormente solo con imaginar la cara de Bra cuando lo viese allí.

Ni bien entraron Marron se largó a correr los 4 pisos escaleras arriba, Trunks la siguió y apenas divisaron el número cuatro pintado en la pared, entre cansado y riendo arrastró los pies tras la rubia camino a la puerta, Marron en cambio parecía tener energías de sobra. Pasaron caminando a un lado del elevador y Trunks se detuvo de golpe indignado.

-¿Es enserio?- reclamó viendo de reojo que Marron se detenía para mirarlo- ¿Y el elevador para que está?

La rubia se encogió de hombros con aire divertido y suficiente, más característico de él de que ella.

-Hace bien hacer ejercicio- dijo y luego siguió caminando.

Trunks no pudo evitar reír, se pasó una mano por el cabello y le siguió hasta la puerta. Al entrar sus ojos viajaron de un lado al otro sobre todo la que alcanzaba a ver desde allí, lo recibió un agradable perfume seguramente mezcla de los olores que expelían las flores y lo inciensos que tanto le gustaban a su hermana. Echó un vistazo al pasillo con sus pequeños cuadros y le llamó la atención el sutil arrimo de pared sobre el que descansaban un montón de marcos con fotos de Bra, Marron y Pan de pequeñas.

-Cómo es que mi querida hermana jamás me invita a su departamento…- se quejó falsamente triste mientras intruso como él solo, manoseaba y ojeaba cada una de las pequeñas fotografías. Marrón no contestó, solo alcanzó a oír que movía y rebuscaba algo en la cocina con tranquilidad mientras tarareaba alguna melodía simple.

-¡Hermanito!- la voz de Bra por poco lo deja pegado en el techo, pero pasado el susto que le dio y que por supuesto no le daría el gusto de notar se volteó con su mejor sonrisa de hermano mayor y le envolvió en sus brazos.

-No es que no me guste tenerte de visita pero ¿Qué haces aquí?

-No vengo a verte a ti.

Bra le sonrió con saña antes de que Marron apareciese por el pasillo con dos botellas de cerveza abiertas. Trunks recibió la botella que le tendió y cuando volteó para pedirle "disimuladamente" a su hermana que se fuera, la encontró haciendo gestos y muecas a una ofuscada Marron que la observaba con el ceño fruncido.

Trunks puso los ojos en blanco.

-Yo…- dijo Bra- Tengo tarea que hacer- y desapareció por el pasillo hacia su habitación.

Trunks le vió meterse por la puerta y cuando volteó a ver a Marron le encontró caminando hacia un ventanal. La siguió sin siquiera pensarlo.

-Aquí- dijo ella señalando la vista a través del vidrio- Aquí es mi lugar favorito del apartamento.

Trunks permaneció en silencio disfrutando de la vista algunos segundos, quería hablar, quería decir muchas cosas…. Que era una vista increíble, que ella era preciosa, que la obra había sido fantástica pero no pudo, en vez de eso dejó la cerveza en el borde del ventanal, tomó la cara de Marron entre sus manos y le plantó un beso tan profundo que por un momento le dio la impresión de perder por completo el aliento.

¿Qué estaba haciendo?

Él no era así, no perdía el habla, ni mucho menos era de andarse besando como adolecente hormonal por los pasillos. Pero ahí estaba.

Ambos rieron aun con la boca pegada a la del otro.

¿Qué estaba haciendo?

No tenía ni la menor idea, pero por esos ojos valía la pena intentar descubrirlo.

…..

Cuando Trunks se marchó, Bra apareció con cara de madre preocupada en la pieza de Marron. La rubia la miró sentarse en la cama y cruzar los brazos sobre el pecho con aire acusador.

-¿Qué estás haciendo?

-Nada- respondió ella tan naturalmente que lo más seguro es que cualquiera se hubiese tragado esa respuesta de mierda. Cualquiera excepto Bra.

-Hablo enserio Marron…

La rubia suspiró y abrazó un cojín que tenía sobre las piernas.

-¡Lo trajiste al apartamento!... no es tu novio Marron, ¿quieres el papel verdad?

Marron sintió que se hundía en el colchón bajo el yugo de la veracidad en las palabras de su mejor amiga en el mundo. Bra tenía razón… tenía toda la maldita razón del mundo.

Los ojos se le llenaron de lágrimas. De pronto sintió que los brazos de Bra la apretujaban contra su pecho.

-No me malentiendas cariño, nada me gustaría más que fueras mi cuñadita para siempre…- suspiró y a Marron le pareció que a Bra realmente le dolía estar diciéndole todo eso- Pero quiero evitar que salgas herida de esto… me gustaría que nadie saliese herido, vamos ¡Trunks es mi hermano aunque sea un idiota! Pero por ahora solo puedo intentar proteger a ti.

Marron cerró los ojos y restregó el rostro contra el hombro de Bra para secarse las lágrimas. Estaba haciendo todo mal, ya no solo rompería el corazón de Trunks, heriría a Bra, y sobre todo… se haría mucho daño a sí misma.

¡Había hecho todo mal, debía conquistarlo no enamorarse como estúpida de él! Pero ya era irremediablemente tarde, pensó en Trunks, en sus brazos rodeando su cintura, en el sonido de su risa entre los besos y supo que no tenía otra opción.

Se separó de Bra y le clavó la mirada decidida en esos ojos celestes copia exacta de los que tanto anhelaba en aquel momento.

-¿Y si renuncio al papel?

Bra se encogió de hombros con una pequeña sonrisa.

A primera hora de la siguiente mañana Marron estaba sentada en la sala de espera del edificio de producción televisiva que dirigía Mai, temblando hasta la punta del pelo por tener que enfrentarse con aquella espeluznante mujer de nuevo pero decidida a acabar con toda esa estupidez de una maldita vez.

Cuando se mordía las uñas por milésima vez, divisó el moño apretado de Mai por encima de unos paneles blancos al otro lado del pasillo, sin pensarlo dos veces salió disparada tras ella ignorando olímpicamente a la pobre asistente que a gritos le pedía que esperase en su lugar. La alcanzó cuando ya casi llegaba a la puerta del estudió tres donde la luz roja encendida le hiso saber a Marron que dentro la grabación ya había comenzado.

-Marron- le saludó con gesto parco la mujer sin dejar de caminar ni dirigirle la mirada.

-Mai…- vaciló un segundo y luego insipiró pronfundo- Quiero renunciar al papel, lo pensé mejor y bueno, creo que no es para mi.

La mujer, que iba enfundada en un ajustado vestido de terciopelo burdeo no detuvo su elegante caminar en ningun momento, Marron casi tenía que trotar para seguirle el paso.

-Claro que el papel es para ti… prácticamente fue echo para ti- dijo de una forma que muy a su manera intentaba ser un cumplido, aunque a Marron le sonó a sarcasmo puro- ¿Pero esto no se trata del papel verdad?

Se detuvo de golpe y clavó la fría mirada sobre ella por primerza vez. Marron se frenó de golpe y le devolvió la mirada intentando parecer lo más decidida posible.

-Te enamoraste de él- acusó Mai empujando levemente el hombro de Marron con su bolsito de cuero negro- Pero claro…- le oyó murmurar Marron mientras ella negaba con la cabeza sin ser vista.

De la nada Mai se carcajeó con fuerza haciendo saltar a Marron en su sitio.

-¿De verdad crees que puedes tener una oportunidad con un hombre como Trunks?- su mirada volvía a ser fría, Marron prácticamente podía volver a ver a la mujer que había imaginado el primer día, la que llevaba el revolver listo para dispararle a cualquier que se interpusiera en su camino.

De pronto, oyendo nuevamente la risa burlona de Mai y viendo como reanudaba su elegante caminar, le invadió una rabia tan grande que creyó tener las mejillas rojas de pura indignación. La siguió aprontando los puños hasta enterrarse las uñas en las palmas de las manos.

-¡Tu no me vas a decir con quien tengo oportunidad y con quien no!- le gruñó cuando estuvo a su altura.

-¿A no?- le espetó la mujer ladeando un poco la cabeza y deteniendo su marcha nuevamente- Pues entonces te voy a decir lo que va a pasar aquí…- Marron no se dejó intimidar y la fulminó con la mirada más llena de odio que había tenido en su vida- El trato se va a cumplir.

-No.

Mai rió con ganas.

-Claro que si- le dijo- ¿O prefieres que llame a Trunks y le cuente a que te dedicas y porque te acercaste tanto a él?

Marron sintió como la valentía le caía a los pies y se apretó contra la pared bajo la mirada amenazante de Mai. Quiso decir algo pero la mujer le dedico una sonrisa de autosuficiencia y se marchó dejándole allí, totalmente perdida.

Se deslizó hasta el piso con la espalda pegada la pared y se quedó allí, sentada, derrotada en medio del pasillo que daba al estudio 3, sintiendo como se derrumbaba todo a su alrededor.

No tenía ni puta idea de cuánto tiempo estuvo ahí, pero de la nada levantó la cabeza y buscó su móvil en el bolso, le echó un vistazo y suspiró. Tenía 3 mensajes de Trunks preguntado si estaba bien, ya pasaban de las siete y ella iba atrasadísima a la cita que habían organizado para aquel día.

Se quedó pensando en no ir… simplemente desaparecer y ya. Pero Trunks era un hombre terco y obstinado y la buscaría hasta en el fin del mundo si fuese necesario para pedirle una explicación… Huir no era una alternativa, no con alguien como Trunks.

Tenía que terminar con él… mentir, decirle que no lo quería, que ya no quería estar con él. Le rompería el corazón, pero Trunks era un hombre fuerte y tenía literalmente una fila de mujeres esperando tras su puerta… lo superaría. Probablemente ella no, pero era mejor así.

Reunió toda su fuerza de voluntad, se levantó del piso y se limpió las lágrimas con la manga de la chaqueta. Nisiquiera se cambió de ropa y manejó a toda velocidad hasta el restorant donde Trunks la esperaba hacía mas de media hora.

Entro caminando a paso rápido y seguro por un lado de la barra, iba decidida a acabar con todo rápido hasta que lo vió. Estaba sentado de espaldas a ella en un mesa decorada y arreglada para dos. Llevaba uno de sus acostumbrados trajes negros y aunque lo estuviese viendo de espaldas, la forma en que el cabello lila le caica por la nuca le hiso saber que se había peinado más de lo común.

Su pasos se ralentizaron poco a poco hasta detenerse y le entraron ganas de llorar, vió a Trunks llevarse el móvil a la oreja e instantáneamente el suyo comenzó a sonar. Quisó huir pero en el intento tropezó con una silla y el escandalo hiso a Trunks voltear. La saludo con una mano y Marron no tuvo más remedio que ir hacia él.

Trunks le sonreía… aunque ella no se merecía ni siquiera que la mirara. Intentó saludarla con un beso en los labios pero Marron giró la cabeza consiente de no poder soportar un beso suyo sin largarse a llorar allí mismo.

Le ayudó a acomodarse y en todo ese tiempo Marron no fue capaz de mirarlo a la cara.

-¿Marron ocurre algo?

La rubia levantó el rostro y lo miró a los ojos ¿enserio no estaba enojado con ella? ¿No iba a reclamarle todo el tiempo que lo hiso esperar? ¿No iba a quejarse de que venía a su cita en el restorán más caro de la ciudad con la ropa que usaba todos los días? Claro que no.

-Trunks tenemos que hablar- fue lo único que pudo decir.

Él hiso una mueca.

-Está bien, dime- le animó acercando su silla un poco a la de ella.

Marron tragó saliva y se mordió el labio un segundo.

-Nosotros no…

-¿Les ofrezco algo?- le interrumpió el mesero. Era un hombre mayor de rostro amable, Marron vio en el la oportunidad para ganar tiempo.

-Tengo hambre- dijo- ¿tu no?- miró a Trunks un momento quien fruncía el ceño con preocupación seguramente pensando en lo que no había alcanzado a decir, luego volvió al mesero- ¿podría traerme al carta?

El hombre asintió y se marcho en dirección a la cocina. Trunks intentó hablar pero a Marron le sobrevino un ataque de pánico y volvió a llamar al mesero.

-¿Sabe que?- dijo intentando sonar natural- Ya se lo que quiero, una ensalada… ¿Podría recomendarme alguna?

Mientras el hombre hablaba, marron oyó a Trunks carraspear para llamar su atención. Lo ignoró si siguió metida en su discusión sobre vegetales.

-¿Pero usted cree que trae suficiente salsa?

Trunks volvió a carraspear estaba vez llamando la atención del mesero.

-Tráiganos algo para tomar por favor… un campaña- ordenó.

Marron sintió pánico otra vez. El mesero aún no se alejaba ni dos pasos cuando las palabras se le escaparon de la boca.

-Ya no quiero estar contigo- lo dijo de una forma tan mecánica que le pareció oír un robot, de todas formas la expresión de Trunks le estrujó el corazón- Ya no te quiero ver…

La expresión desconcertada de Trunks se acentuó. Marrón soltó una risita para restarle gravedad a la asunto e interpretar bien su papel.

-Mira es que…- tomó aire- Creo que no soy para tener novio, fue muy divertido de verdad, eres un hombre maravilloso- primera cosa cierta que decía en toda esa desastrosa y horrible cita- Pero… fue eso diversión- Trunks seguía viéndola en completo silencio tan quieto que a Marron le pareció que se volvía de mármol puro- A demás tú mismo lo dijiste alguna vez, somos muy diferentes, si seguimos así en algunos meses volveremos a realidad y estaremos peleando y gritándonos….- volvió a tomar aire- Mejor lo dejamos hasta aquí.

Suspiró y se pasó una mano por el cabello. Trunks se enderezó en su silla con una pequeña sonrisa en los labios.

-¿No estás hablando enserio verdad?

Marron clavo la vista en la pared de más allá incapaz de mentirle de frente.

-Completamente enserio- dijo.

Marron vió como Trunks cerraba el puño sobre la mesa.

-Soy un imbécil- le oyó decir, Marron levantó la vista y le vio afligido… triste, sincero como pocas veces lo había visto en su vida- Claro… uno no se enamora de la mujer que te ha odiado toda la vida.

Le vio ponerse de pie y salir del restorán a paso rápido. Marron se quedó quieta imaginando que nada de eso había ocurrido en realidad, que no era la maldita estúpida que se sentía en aquel momento. Tomó su cartera y se puso de pie tan rápido como sus agarrotadas articulaciones se lo permitieron. Entonces sintió que la agarraban por los brazos y vio a Trunks mortalmente serio frente a ella.

-¿Te estas divirtiendo?- le pregunto viéndola a los ojos intensamente, como intentando sonsacarle la verdad directo desde el alma- Pro que no te creo nada Marron, nada.

Marron inspiro intentando mantener la calma pero el aroma del perfume de Trunks se coló en su nariz y no pudo decir nada.

-Mírame a los ojos y dime que no estás loca por mi…- Marron le clavó la mirada pensando que volvía a ser el mismo imbécil pedante de siempre, pero la expresión desesperada de Trunks le reveló todo lo contrario- Entonces te lo digo yo… estoy loco por ti Marron y no te voy a dejar escapar así de fácil.

La besó con fuerza y amor delante de todo el restorán, Marron intentó permanecer estoica pero sus capas de falso rechazo se deshicieron al instante bajo el calor de Trunks y nada pudo hacer más que entregarse a sus besos. A su amor.

-Estoy loca por ti- admitió finalmente con los ojos cerrados y la frente pegada a la él- Pero tengo que decirte algo- guardó silencio un segundo frente a los ojos curiosos y preocupados de Trunks, intentando pensar la mejor manera para decir lo que tenía que decir- Tienes que saber que yo soy…

-Marron- escuchó a sus espaldas- La mismísima Marron Jinzo…

Ambos miraron en dirección a esa voz y Marron pudo ver a un hombre medio borracho que intentaba caminar hacia ellos pero era retenido inútilmente por una mujer rubia, que le suplicaba que se calmara.

-Oye cálmate- le dijo Trunks dando un paso hacia él.

-Vámonos Trunks- Marron tiró el brazo del hombre intentando sacarlo de allí.

-Estamos recién conociendo Marron… pero ustedes ya se conocen ¿o no?- el hombre se carcajeo y por fin Marron pudo reconocerlo… Héctor, el último tipo al que había engañado en su trabajo.

-Mejor lárgate- gruñó Trunks amenazante.

Héctor insistió.

-¿Sabes a que se dedica esta puta?- dijo Héctor y no esperó respuesta- Se dedica a calentar tarados como tú y yo para luego ir y decírselo a sus novias… y además le pagan por eso.

Trunks le estampó un combo en la nariz y Héctor calló sobre una mesa rompiendo vasos y platos al caer el piso. Marrón se estremeció e intentó intervenir sin ningún éxito.

Pasmada vio como dos guardias se llevaban a Héctor, consciente de que absolutamente nadie sería capaz de decirle algo al poderoso Trunks Brieff.

-¿Qué estaba diciendo este imbécil?- preguntó de pronto clavando los ojos en ella y apuntando en la dirección por donde se habían llevado a Héctor.

-La verdad- logró decir, Trunks le observó serio- Me pagan por salir con hombres y ver si son fieles…- tomó una bocanada de aire para continuar- Mai, tu ex me contrató para salir contigo…

Trunks levantó una mano para impedir que siguiese hablando, Marron sintió como corazón se rompía junto al de Trunks cuando vio una lágrima rodar por su mejilla.

-¿Te gustó hacerlo suceder Marron?- fue lo último de le oyó decir antes de verlo marcharse sin mirar a atrás.


Nota autora.

Tengo penita... casi lloro, les juro que casi puedo oir el corazón del amor de mi vida Trunks, rompiendose :'( espero que el cap les haya gustado... intente terminarlo lo más rapido posbile para subirlo hoy, porque la verdad esq el cap llevaba siglos ahí a medio escribir! y esto salió, nisiquiera lo revise por lo que lo más probable es que se encuentren con unas faltas imperdonables... LO SIENTO!

Quise subir el cap hoy porque s elo debía y como una especie de regalo de principios de año, pero que todxs hayan pasado un excelentisimo años nuevo... con muchos abrazos, champaña, y buenos deseos! yo aun estoy enfiestada jajaja en fin el mejor regalo para mi es que ustedes aun me lean, y no me odien.

Como siempre gracias por tanto amor, por los mensajitos, los fav y follow! son lo más! besitos y abrazos de navidad, año nuevo y todo lo que venga! les deseo lo mejor de lo mejor para este año!

Besitos, Atma :)


Dragon Ball © Akira Toriyama