El sol brillante a través de las cortinas y el sonido de los pajaros revoloteando en la ventana de la habitación, hacen que la peliazul se levante y despierte de sus sueños, pero algo no le permitía moverse.

"Ahhh... Kotori... tienes bastante fuerza aún estando dormida..."

La menor la tenía atrapada entre sus brazos, su cabello estaba despeinado, su boca estaba abierta, dandole risa a Umi mientras la veía balbucear y babear durante su sueño, pero algo hizo click en su mente.

"Espera... cuándo fue que decidí quedarme? No recuerdo haberle avisado a mis padres... rayos!"

Kotori... por favor despierta... ya amaneció! Y no les avise a mis padres que estaría quedandome aqu-

Umi-chan... Zzzzz... mi mamá los llamó anoche... dijeron que estaba bien...Zzzz...

Ah... entonces... está bien, lamento haberte despertado... - Mira la hora. Eran alrededor de las 9 de la mañana. - Gracias al cielo que es fin de semana... pero... aún debería regresar a mi práctica de Kyudo y-

Umi-chan~!

Waaaa! Kotori!

La peligris se abalanza sobre la arquera, aprisionandola en la cama.

Umi-chan... no te vayas... por favor... - Sus ojos de cachorro derritieron el corazón de la mayor, y al mismo tiempo, esta intentaba luchar contra su amor por Kotori para poder mantener su disciplina, pero le fue en vano al notar las intenciones de su pajarita.

Kotori... sea lo que sea estés intentando hacer... no creo sea buena id-... - Sus labios fueron callados por un apasionado beso.

Umi-chan... mi madre no está... tuvo que ir a una reunión, así que podemos hacer lo que queramos durante el día... Ne, Umi-chan... puedo?

Puedes... hacer qué? - Confundida, la nerviosa Umi intentaba evitar pensar en lo que le estaban insinuando.

Mou! Umi-chan... no te hagas la tonta... sabes a lo que me refiero... - Seductoramente, la menor levanta su torso, y baja un poco el escote de su camisón, dejando ver la hendidura de sus senos. - Me dejarías, hacerlo? ... - Comenzó a mover sus caderas hasta una de las piernas de Umi.

K-K-Kotori! E-E-Espera! Es demasiado pronto para hacer esto! - Sonrojada y algo alterada, se zafa de Kotori y corre a la puerta de la habitación. Cuando mira hacia atrás, ve a una triste y decepcionada Kotori. - Kotori... lo... lo lamento... por favor dame algo de tiempo, sí?

... - La menor no contestaba, solo le dió la espalda a Umi, suspiró pesadamente, y habló. - Perdóname, Umi-chan... se muy bien que no debería forzar las cosas... perdóname... sí? - Nuevamente se dio vuelta, reflejando un doloroso semblante, parecía que estuviera a punto de estallar en llanto.

Kotori... - Intenta acercarse, pero la menor la detiene con un gesto de su mano. Entendiendo el mensaje, y dudando de si insistir o no, se dirigió al baño. Una vez dentro, buscó en la secadora su uniforme y ropa interior. Se vistió, y dirigió a la cocina pensando que posiblemente kotori estaría ahí, pero no. - Quizás sigue en la habitación... - Dijo en voz alta. Cuando encontró nuevamente la habitación de la pajarita, encontró la puerta cerrada. Sorprendida y algo extrañada, intentó abrirla, pero al notar que estaba cerrada con llave, el pánico se apoderó de ella. - Kotori! Abre la puerta... por favor Kotori! - Golpeaba una y otra vez, pero no había respuesta de Kotori, por lo que intentó escuchar a través de la puerta apegando su oreja a esta. Una vez ajustando su audición, logró escuchar leves sollozos, reconoció el timbre de la voz, y escuchó una que otra vez su nombre siendo pronunciado. - Kotori... no llores, por favor... - Hablando a través de la puerta, volvió a golpearla incansablemente, hasta que oyó un grito desde dentro.

SOLO DÉJAME EN PAZ! - Kotori gritó desde su cuarto, dolida, herida, pero más que nada culpable; sabía que sentía enojo contra Umi, pero al mismo tiempo consigo misma, por tratar de forzarla a hacer cosas inapropiadas según la peliazul las consideraba. No quería gritarle eso a Umi, pero las emociones le jugaron en contra.

Kotori... al menos arreglemos esto... por favor... déjame hablar contigo... Kot-

La puerta se abre abruptamente, dejando totalmente fuera de lugar a Umi, quien se sorprendió al ver a una Kotori totalmente destrozada en llanto, su rostro estaba rojo, sus ojos algo hinchados, sus lágrimas seguían cayendo, pero aún así la arquera la encontraba hermosa, su cabello desordenado, su dulce y tierna voz saliendo de su boca; estaba siendo tentada a perseguir esos rosados labios una vez más, y no estaba segura de si podría controlarse por una tercera vez, por lo que decidió arriesgarse y que pasara lo que tuviera que pasar, los arrepentimientos vienen luego.

Qué quieres... Umi-chan...

Kotori... perdóname por esto... - Se inclinó hacia adelante quedando totalmente pegada a la peligris, juntando sus labios agresiva y pasionalmente. Poco a poco hacía retroceder a Kotori dentro de la habitación, hasta el punto en que se toparon con la cama. Fue en ese momento en que Umi rompió el beso, mirando fijamente a los llorosos ojos de su chica, lamiendo cada gota que salía de sus ojos. Tentada, besó cortamente sus labios, bajó trazando lamidas por su cuello, haciendo soltar gemidos a Kotori, quien sorprendida pero complacida, se dejó llevar, y dejó que Umi hiciera lo que quisiera. - Kotori... - La mayor bajó en un movimiento rápido el camisón de Kotori hasta sus pies, revelando el desnudo busto y torso de la menor. Al darse cuenta, la peligris se cubrió sus senos con ambas manos totalmente avergonzada, pero Umi los quitó de encima en segundos, accediendo a lo que más le intrigaba, la forma de sus senos, totalmente perfecta, firme, redonda, ni tan grandes ni pequeños, sus pezones rosados y hermosos, con un leve brillo. Su torso delgado y plano, y su cintura bien formada dejaban sin aliento a la arquera tan solo al contemplarlo. Sus manos ansiosas se posaron sobre los senos de Kotori, esta soltando un gemido, se sorprendió de lo impaciente que lucía la chica frente a ella, esbozando una leve sonrisa, que Umi siquiera notó pues estaba totalmente concentrada en tocar los pechos de Kotori.

Umi-chan... está... todo bien? Mmh!

Sin responder, la peliazul acercó su boca al par de melones. Puso su cara entre ellos inhalando el dulce aroma del cuerpo de su amada.

"Se que parezco una pervertida... pero no puedo evitarlo... me he contenido demasiado!"

U-Umi-chan? Qué haces?

La mayor se le queda mirando fijamente los ojos. Un toque seductor y hambriente se refleja en los ojos de Umi, haciendo que el corazón de Kotori latiera intensamente.

"Ahhh... se ve tan... sexy de esa forma..."

Umi va bajando lentamente hacia la parte inferior del cuerpo de Kotori, quitandole las bragas sin que la dueña se diera cuenta. Sorprendida y totalmente avergonzada, la pajarita intentó cubrir su entrepierna con sus manos, pero Umi una vez más las quitó de su vista, presenciando algo con lo que había estado soñando desde hace algunos días.

Eres hermosa aquí abajo, Kotori... mmmh... y huele bien también...

Mou! UMI-CHAAAAAN! - Algo molesta, intentó apartar a Umi del camino, pero una vez más falló. Al notar la molestia de Kotori ante sus comentarios, la mayor se disculpó y prosiguió con sus movimientos. Abrió las piernas de Kotori, e invadió su parte más íntima con la punta de su lengua, causando un leve escalofrío y convulsión en el cuerpo de la menor. - U-Umi...chan... espe-espera... ahhh...

Kotori... lo siento, pero ya no puedo más...

Umi empuja totalmente hacia la cama a Kotori, quedando sobre ella. Volvían a intercambiar besos apasionados, casi como si se fueran a morir sin ellos. Tratando de recuperar el aliento, y maldiciendo el necesitar aire, Umi se aparta un momento para dar paso a una posición diferente. La arquera, posiciona sus caderas sobre la cabeza de Kotori, quedando boca abajo pero en un angulo opuesto.

U-Umi-chan? Dónde aprendiste esto?! - Sorprendida preguntó la pajarita.

E-En... Internet... - Umi se sonrojaba salvajemente mientras admitía la verdad. - E-Estudié un par de cosas... pues... yo también, pe-pe-pensaba en hacerlo contigo...

Llegaste a masturbarte alguna vez?

Eh?! - Miró avergonzada y shockeada a su novia. - B-Bueno... - Cierra sus ojos y suspira en resignación. - S-Sí... lo hice...

Ma~! Umi-chan... - Da una pequeña nalgada a la mayor, quien se sorprende ante el acto. - Deberías ser castigada... Umi-chan~

Mmm... no me vengas con juegos, Kotori... - Inclina su cabeza hacia abajo y lame los labios interiores de Kotori.

Ahhh~! - Soltando un dulce gemido, la joven de cabello gris imita las acciones de su enamorada, haciendo que la habitación se convirtiera en un salón de conciertos.

Kotori...

Umi-chaaaaaan~

Quiero... hacer algo más... quiero probar cómo se siente...

Te refieres a esto? - Deshacen su posición actual, quedando una frente a la otra, separan sus piernas ampliamente, y juntan sus vaginas generando fricción en cada movimiento.

Ahhh~ - Ambas gemían al compás de sus movimientos, besandose cada vez que tenían la oportunidad, aumentando su pasión por la otra, y dejándose llevar por sus sentimientos y emociones, y así llegaron al clímax.

Eso fue... genial... Umi-chan... - Aún con su respiración entre cortada, y totalmente sudada, Kotori abraza a la agotada Umi junto a ella, quien tenía una expresión de satisfacción.

Lo fue, Kotori... - Besa la frente de la menor. - Gracias por eso...

Mou! Umi-chan... por qué me tuviste esperando tanto? - Hace un puchero.

Porque... tenía miedo de apresurar las cosas... y cuando me dijiste que querías hacerlo... me sentí asustada y acorralada, por eso no podía hacerlo, tenía miedo de hacer algo que no te gustara...

Ah... ahora entiendo... - Acaricia el cabello de la mayor. - Eres una tontita por preocuparte de ese tipo de cosas, pero así es como te amo y te prefiero... hehe...

Por cierto, hasta que hora iba a estar fuera tu madre?

Mmm... hasta alrededor de las do...ce... - Mira el reloj con una expresión de terror absoluto. Eran las 1 de la tarde, lo que significaba que su madre ya estaba en la casa y posiblemente había escuchado todo. - U-Umi-chan...

No me digas que...

Exacto...

Ohh... - En segundos, Umi colapsa en la cama.

Umi-chan?!

Mou... Kotori... estamos perdidas... hehe...

Umi-chan! Resiste!

...

...

...

Ese par de niñas... sí que tuvieron una mañana salvaje, eh?

Ni que lo digas, Sonoda-san... hehe...

En la sala de estar de la casa, estaban la madre de Kotori y Umi tomándose un café antes de preparar el almuerzo.

Pero... qué haremos con el caso de Kotori, Minami-san? - Preguntaba la madre de Umi.

Creo que... según lo que he visto, lo mejor es dejar que fluya... además, veo a Umi bastante contenta y satisfecha con la situación...

Ni que lo digas... jamás me imagine que escucharía a mi propia hija mientras tenía relaciones sexuales... esa Umi... - Tocaba su frente y suspiraba en resignación.

Ma~ Ma~ Que yo sepa tu fuiste igual en el pasado, no?

Mh! Solo lo dices porque fue contigo, no?

Hey! No traigas viejos chismes acá! - Ambas se quedan mirando unos segundos y estallan de la risa.

Pero... quién diría que nuestras hijas fueran igual a nosotras en este sentido... la diferencia está en que...

Nuestros padres no nos permitieron estar juntas? - Irrumpió la madre de Kotori.

Exacto... - Se quedan mirando unos segundos.

Creo que deberíamos ir a preparar el almuerzo... - Dijo la directora de Otonokizaka mientras se levantaba de su asiento algo nerviosa.

E-Estoy de acuerdo... - La seguía detrás Sonoda.

En eso creo que eres igual a Umi... haha...

Eh? En qué sentido...

En cómo actuas cuando te pones nerviosa... - Se acerca coquetamente a Sonoda.

Espera... tu esposo...

Murió hace 4 años...

Ohhh... lo siento... de verdad... lo lamento...

Lo amaba, demasiado podría decir... luego Kotori tuvo ese accidente... mi vida se estaba cayendo a pedazos... - Sus ojos comenzaron a empañarse.

Lo lamento... de verdad lo lamento... - Abraza a la mujer frente a ella.

Gracias... Sonoda...

Por favor... llámame por mi nombre... como solías hacerlo hace 25 años atrás... - Exclamó Sonoda.

Yui-chan...

Ai-chan...

Su abrazo dura al menos unos cuantos minutos, hasta que se separan para reír juntas, la nostalgia las invadió, y cariñosamente acariciaban sus rostros.

Quizás si... fueramos 20 años más jóvenes... esto podría haber funcionado...

Tienes razón... porque ahora, yo estoy viuda... y tu...

Separada... hehe...

Qué?!

Oi oi! No es necesario que grites... - Pegaba una palmada en la espalda de Minami

L-Lo siento... hehe...

Es una larga historia... pero hoy no te la contaré, esas dos bajarán en cualquier momento esperando que las regañemos, hehe...

Ohhh cierto! Hay que divertirnos con esto... hehe... - Minami movía sus manos malvadamente.

Pfff! - Sonoda contenía sus ganas de reír.

...

...

...

K-Kotori... qué haremos?

Tranquila, Umi-chan... no será tan malo... o eso creo... hehe..

Eso crees?!

...

...

Umi-chaaaan! Kotori-chaaaan! Bajen a almorzar! - Escuchaban a la madre de Kotori.

Ohhh... ves? Todo normal, hehe... - Gruñe su estomago. - L-Lo siento por eso, Umi-chan

Mou... - Besa sus labios. - Eres demasiado linda...

Umi-chan~

Hey! Ustedes dos! Bajen antes de que quieran follar otra vez!

Ma-Ma-Mama... Madre?! - Umi casi se desmaya por dos cosas. 1. Su madre las vio en esas fachas. 2. El lenguaje vulgar que usó.

Mou! Umi! No seas tan exagerada! - Divisa a Kotori. - Y? Qué tal estuvo? Hehe...

E-Eh-Eh... yo... con permiso! - Sale corriendo al baño.

Este par si que es divertido, eh?

Continuará...


Lo prometido es deuda! xD askasjas ahí agregué lo que estaban esperando... espero les haya gustado! :D Gracias por los comentarios c: