Capítulo diez: Peeping Tom
Estaba en la cama de Pansy, pero su mente estaba lejos… muy lejos de allí. Hermione llevaba cinco días sin hablarle y eso lo estaba matando.
-Tengo que salir.- dijo recogiendo su ropa del suelo.- Recordé que debo hacer algo en casa.
-¿Vendrás mañana?
-No lo sé, ¿Por qué no vas tú a casa?
-Estarán tus padres.
-¿Y? ellos saben que somos novios y mi habitación está en el segundo piso.
-¿En serio estás proponiendo esto? ¿Quién eres y que hiciste con Draco Malfoy?
-Bueno si mi hermana.- recalco esa palabra.- lleva a su novio ¿Por qué yo no puedo llevarte?
-Creí que Ron no dormía en tu casa.
-Bueno, no duerme necesariamente con Hermione cuando va. Más bien tienen sexo que prácticamente no es dormir.
-Está bien, mañana nos veremos.
Draco la besa antes de marcharse sintiéndose un estúpido por descargar su frustración de esa manera con alguien que no le provocaba nada.
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-Hermione ¿sigues enojada conmigo? Por favor discúlpame, yo no quería decirlo. Fue una estupidez, de verdad tienes que creerme. Te quiero porque eres mi adorable hermana menor y no quiero seguir lejos de ti.
Ella le abre la puerta y le deja entrar a su habitación. Él no puede sentir como su estómago se encoge al ver que casi todas sus pertenencias fueron empacadas y que ella se marcha es una realidad.
-¿Quieres agregar algo más?.- pregunto ella sentándose sobre la cama mostrando sus estilizadas piernas.
-Sí, de verdad no creo que seas una zorra y realmente te amo. Por favor perdóname.
La ve remojarse los labios antes de hablar.
-No vuelvas a decirme algo así otra vez Draco, de verdad me dolió mucho que tuvieras ese concepto de mí. Pero por sobre todo que me dijeras que no somos hermanos, ¿sabes? La sangre no significa nada. Yo te considero mi hermano y siento que Narcisa es mi mamá, porque no conocí a otra. Sé que mi madre me amo mucho antes de morir, y yo también la amo, pero Narcisa de igual forma es mi madre porque me crío y educo y tú eres mi hermano con el que he compartido gran parte de mi vida. Te quiero Draco, no me lastimes de nuevo.
Él sintió un nudo en la garganta al escucharla hablar.
-Te amo Hermione, te amo tanto.- la estrecho en un abrazo aspirando el aroma de su cabello.- Te amo tanto como un hermano puede amar a una hermana, y tendrás que vivir siempre con la maldición de que ningún novio tuyo será de mi agrado, lo siento pero es mi deber de hermano.
Ella sollozo en su hombro.
-Lamento haberme distanciado tanto de ti en estos años, sé que con todas las actividades extras para el curriculum y los chicos me perdí, pero siempre supe que podría contar contigo. Sé que no he sido la más discreta del mundo con mis noviazgos, no quiero recordar como tuviste que rescatarme cuando Cormac ebrio me pidió que volviéramos y trato de sujetarme a la fuerza, o con Ron besándolo en cada parte del colegio y doy una mala imagen, pero nunca me importo los comentarios del resto, solo me importan los de ustedes, mi familia.
-Hermione, no llores por favor.
-Estoy feliz de haber hecho las paces contigo antes de irme, no quería alejarme sin arreglar esto.
-Si no me hubieras perdonado, habría viajado a Londres a disculparme.
Ella sonrió y se secó las lágrimas.
-Ahora vete, debo ducharme y arreglarme para…
-Ver a Ron.
-Sí, pero también hay algo en casa de Harry ¿Quieres ir? Puedes llevar a Pansy.
-No, acabo de volver de su casa y ella vendrá mañana.
-Puedes venir sin ella.- ella le guiño el ojo.- Habrá más mujeres.
-¿Potter no se molestará?
-Tú no fumas hierba así que no es problema.
Él le sonrió, y volvió a su habitación en donde se miró al espejo.
-Es hora que se acaben estos sentimientos de mierda que cargo. Hermione es solo mi hermana, solo mi hermana.
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Sentía que su cabeza daba vueltas y sentía sus ojos cansados. ¿Qué hacía dentro de ese closet? Recordó haber aceptado una calada del papelillo de Potter y luego otra y otra vez hasta que se sintió muy pequeño y caminando a tientas llego a está habitación en la que estaba ahora sentado en el suelo en medio de un montón de abrigos viejos.
El azote de la puerta lo sobresalto y vio como Weasley entro con Hermione que tenía las piernas abrazadas en sus caderas mientras le besaba. Ron cerró la puerta con pestillo antes empujar a la castaña sobre la cama.
¿Por qué de entre todas las piezas tenía que llegar justo a esta? A la pieza motel de ella.
-¡Ron!.- grito Hermione cuando Weasley beso su cuello con desesperación.- Ron.
-Quítate el puto vestido.- vocifero el pelirrojo.- Ahora.
Su hermana sonrió y le obedeció enseguida tirando los zapatos al suelo y uno golpeo la puerta del closet mientras ella se levantó de la cama y dejo caer el vestido por su cuerpo quedando solo en ropa interior. Él la había visto con bikini en la piscina, pero bajo la luz tenue de la lámpara su piel morena se veía mucho más apetecible. Weasley jaló de su mano y se posiciono sobre ella y por minutos lo único que escucho fueron jadeos ahogados.
-Te amo.- murmuró el pelirrojo y él podía ver como bajaba la boca para recorrer su cuerpo.
-También te amo.
Podía ver la cara de ella entregada al placer mientras Weasley jugueteaba con su cuerpo ¿Y sí todo esto era una alucinación? Potter ni siquiera estaba sano cuando le hablo de los efectos. Él nunca había sido así con Pansy, la verdad poco le importaba si la pelinegra lo disfrutaba o no, él realmente deseaba hacerlo con Hermione para dejar salir sus emociones.
-Ron.- ella levanto las caderas y Weasley acerco su boca a sus bragas rojas.
-¿Quieres que las quite con la boca, verdad?
-Sí.
¡Oh por dios! Estaba a punto de ver desnuda a Hermione mientras se entregaba a otro y estaba excitado y horrorizado por partes iguales.
Weasley cumplió su cometido y bajo la ropa interior con la boca mientras Hermione se incorporaba sobre sus codos para verlo.
-Mi turno.- dijo ella.
-Sigue siendo el mío.- reclamo él.
-¡Pero tú me hiciste venir con la boca la última vez!
Ella se levantó y él pudo ver su intimidad cuidadosamente depilada a diferencia de la de Pansy y luego su trasero perfecto cuando ella puso la mano en la cadera molesta para encarar a Weasley.
-Ron es mi turno.
-¡Quiero hacerlo otra vez! Me gusta verte venir.- dijo su novio exasperado.
La escucho sonreír contenta con las palabras del maldito. ¡Joder! Por qué su maldita erección tenía que doler tanto.
Hermione se arrojó a los brazos de Weasley callándolo con un beso antes de guiarlo otra vez a la cama. Se posiciono sobre sus caderas y comenzó a mecerse sobre el bóxer de la comadreja.
-Creo que el poder lo tengo yo.
Weasley no respondió ya que en vez de eso atrajo sus labios en un beso mientras Hermione se mecía sobre él tal como aquella vez en la silla.
-Deja usar mi boca.- pidió ella cuando el maldito estúpido, sujeto su cintura para que no se moviera.- Prometo ser una buena chica.
-No.
-Vamos Ron.
Draco no daba crédito a lo que escuchaba, como ella le mendigaba hacerle una mamada.
-No dejaste que use la mía.
-Ron por favor, solo…- gimió y detuvo sus caderas.- por favor sé que… ¡Ron! Te gustará, siempre te gusta.
-Lo sé.
-Ron… yo…- se estaban frotando sobre la cama y ella parecía perder la cordura mientras gemía.- Ron… seré buena. Lo prometo.
Weasley se acercó a sus labios.
-¿Prometes ser la mejor?.
-Lo prometo.
-Buena chica.
Estaba a un paso de salir del closet y golpear a ese bastardo por su maldita suerte cuando vio como él finalmente la dejo en libertad y Hermione otra vez se removió para quitarle el bóxer.
¡No debería ver esto! Ella era su hermana, era su hermana con la que creció, con la que compartió una vida de camaradería hasta que llego la pubertad y todo se arruino.
Cerró los ojos luego de ver como ella se llevaba a la boca el miembro de Weasley y gemía como si realmente disfrutaba de hacerlo. Por minutos lo único que escucho fue ese mojado sonido de la succión, pero no fue capaz de verla mientras le hacia esa felación a su novio como si fuera lo más apetecible del mundo.
-Hermione… Yo…
Ella soltó una carcajada y Draco entendió que lo había liberado.
Pero Hermione no se quedó tranquila, la vio besar el pecho blanquecino del sujeto antes de quedar encima de él otra vez.
-¿Soy buena, no? Yo creo que merezco una felicitación.
La vio acercarse a la boca de Weasley otra vez, pero este seguía con los ojos cerrados.
-Te mereces mucho más que eso.
Ella lo beso suavemente y Weasley sujeto su cintura.
-Te amo Hermione, más que a cualquier cosa.
-Siento lo mismo mi amor.
Ellos eran tan suaves y cariñosos cada vez que estaban en estas situaciones, recordó como Weasley la llamo Hermosa el auditorio luego de frotarse sobre esa mugrosa silla. ¡Estaba horriblemente mal lo que hacía! Pero por otra parte, no podía evitar sentir ese sentimiento insano por ella y espiarla cuando estaba en plan romántico con el estúpido que tenía por novio.
Fue testigo de cómo Weasley jugueteo con sus dedos en la intimidad de ella y le cómo quito la parte de arriba de su ropa interior para dejarla completamente desnuda sobre su cuerpo.
-Espera un momento, debo colocarme el preservativo.
Hermione se veía como una diosa de la lujuria rencarnada en un ser humano con esos delicados movimientos que hacía al mecer sus caderas contra el pelirrojo echando la cabeza hacía atrás mientras lo montaba de manera salvaje, era tan vocal y vulgar al mismo tiempo mendigándole que la folle y vio como ese estúpido de Weasley llevo una mano abajo para acariciar su intimidad y de pronto él fue testigo del evento más increíble y hermoso que podría presenciar en su vida. Ella llegó al orgasmo en un grito ahogado deteniendo sus caderas y apoyando una mano en el colchón para arquear la espalda e impulsar sus caderas hacía arriba. Fue increíblemente lo más erótico que había visto en su vida, como su boca se abrió y dio un gritito como si sintiera dolor y luego gimió antes de volver a mecer sus caderas hasta que Weasley sujeto su cintura y levanto sus caderas en señal de que también había llegado al orgasmo.
Se quedaron en silencio y luego rompieron en risas antes de separarse para caer abrazados sobre la cama y él miro hacia abajo su pantalón al sentir como la humedad del orgasmo se hacía notar. Mientras que Weasley se levantaba para deshacerse del preservativo usado.
-Si esta es nuestra despedida es bastante cruel Hermione.
-Solo me voy una semana antes que tú, necesito acomodar mis cosas en el departamento, ¿Por qué no vienes conmigo y me ayudas?
-Tengo trabajo, George es mi hermano pero no por eso me pagará el mes completo si me voy una semana antes. Además creo haberte escuchado mencionar que Draco te acompañaría.
-Sí, él amablemente se ofreció esta tarde.
-¿Ves? Problema resuelto, yo te visitare enseguida termine aquí. Lo prometo. Por cierto ¿Qué fue la cosa tan grave que te dijo? Parecía realmente angustiado hace un rato.
Él enarco las cejas confundido, no sabía a qué se refería ese bastardo.
-Es solo que… no olvídalo. No quiero que pienses cosas malas de él, es mi hermano y no quiero verlos disgustados.
-Él es el que me odia, yo no tengo nada en su contra.
-Tal vez te ve como su competencia.
-¿De qué hablas?.
-Con Draco siempre hemos sido muy unidos y de pronto tengo un novio con el que paso todo el día y todo se rompe.
-Bueno, no soy tu primer novio ¿sabes? Creo que es algo personal.
-¡No seas bobo! Hubieras querido ver como se ponía con Cormac.
Hermione tenía razón, con Cormac todo era peor.
-¿De nuevo traes a colación a ese estúpido?
-Sabes que no fue nada serio.
-Perdiste la virginidad con él, debe significar algo.
-Hablas como Draco. Y no, no fue serio. Solo nos acostábamos cada vez que estábamos juntos casi sin charlar, no podía confiarle nada. Creo que lo más triste es que ni siquiera me dio un orgasmo.
-Me pregunto por qué no te conocí antes.
-No lo sé, tal vez fue mejor así. Era necesario que me de ese porrazo con Cormac antes de conocerte, además contigo aprendí lo que es hacer el amor, lo que era sentir un orgasmo, entre otras cosas.
-Te amo hermosa, estoy feliz de que estés aquí conmigo.
-También te amo.
Vio como Weasley se deshizo del abrazo y busco algo en el cajón del velador.
-Hermione son cerca de las cinco de la mañana ¿Quieres bajar? Debemos buscar a Draco.
-Lo deje con Harry.
-¿Confías en Harry? Yo creo que debe estar sobre mi hermana en este momento.
-¿Así como estuviste encima de mí hace un momento? ¡No seas hipócrita! Ellos son novios. No deberías enojarte.
-¡Joder! Estoy en mi derecho de hermano.
-Bueno entonces espero que ahora entiendas a mi hermano porque te pone esa cara. Él se preocupa por mí.
Los vio besarse una última vez antes de que comenzaran a vestirse recogiendo las prendas de vestir que estaban por todos lados en el suelo.
-¿Lista? Draco va a matarme, arregla un poco más tu cabello.
-Bueno, ni aunque me cepillara lo engañaríamos.
Se acercó al closet para buscar su zapato y Draco se tensó al darse cuenta de lo cerca que estaba de que le encontrará. Pero nada de eso paso.
Después de diez minutos bajo con disimulo y para su sorpresa no quedaba nadie en el lugar. Camino hasta su casa, aún desorientado con todo lo ocurrido.
-Soy un jodido Peeping Tom.- murmuró con rabia.- solo eso.
Gracias por los comentarios! aún queda mucha historia por delante!
