Entrada de la escuela Otonokizaka.
Umi-chan~... Ne, me ayudarías a estudiar para el examen de la próxima semana? - Imploraba Kotori.
Mmm? Pero pensé que tenías buenas calificaciones, Kotori... - Respondía la peliazul algo confundida.
Mou! En verdad no captas las cosas, Umi-chaan... - Kotori hace un lindo puchero, se cruza de brazos, e intenta mirar de reojo a su despistada novia.
K-Kotori... por qué te enojas?
Mmm... Umi-chan no baka!
K-Kotori! Espera!
La peligris se va corriendo de la escuela con Umi siguiendola desde atrás. Iba tan desconcentrada y molesta, que no notó que estaba a punto de cruzar la calle cuando el semáforo indicaba alto con luz roja para los peatones, fue en ese momento en que Umi agarró velocidad y tomó del brazo a Kotori segundos y centímetros antes de que fuera arrollada por un auto que pasó a gran velocidad. Al darse cuenta de lo que pudo haberle pasado, se giró para enfrentar a Umi, quien tenía su rostro totalmente pálido, su respiración acelerada, y una mirada totalmente empañada. La joven de pelo gris, no pudo articular palabra alguna, se sentía tonta por haber actuado de esa forma y casi perder la vida en el intento. Fue entonces cuando Umi decidió hablar.
Kotori... no vuelvas a hacer eso... - Umi parecía estar conteniendo el llanto, provocando un leve dolor en su garganta. La sola idea de poder haber perdido a Kotori comenzó a atormentarla, su cabeza y mente le daban vueltas, su corazón aún estaba acelerado, y fue tanto el susto que comenzó a sudar de la nada.
U-Umi-chan... lo siento... en verdad lo lamento... - Kotori trata de calmar a su novia, quien parecía realmente afectada por lo sucedido.
Kotori... - Umi abraza fuertemente a Kotori. Hundiendo sus dedos en la espalda de esta, y apoyando su cabeza en el hombro izquierdo, mientras con sus dientes presionados, intenta contener su rabia y frustración por lo recién ocasionado. - Si hubiera llegado un segundo después... no te tendría en mis brazos... Kotori... por favor no me dejes...
Umi-chan... - Kotori intentaba entender el continuo miedo de Umi al que la dejara, aunque en cierta forma comprendía, no sabía el por qué de ese trauma, pero no se atrevía a preguntar en ese momento, solo quería que Umi se tranquilizara. - Umi-chan... te iré a dejar a tu casa... te parece?
No... tu irás a quedarte a mi casa esta vez... quiero asegurarme de que te veré mañana en la mañana... por favor... Kotori... - Con ojos dolidos y suplicantes, mira fijamente a Kotori a los ojos, esperando por una respuesta positiva.
E-Está bien... acompañame a buscar ropa a mi casa y nos vamos... te parece?
Sí... vamos...
Durante el camino, Umi seguía sollozando, pero esta vez en su rostro se reflejó el de una niña pequeña. Sus ojos brillantes, la forma en que secaba sus ojos, era todo demasiado adorable, distrayendo enormemente a Kotori, quien solo deseaba comérsela a besos en ese preciso momento.
"N-No creo sea buena idea hacer eso... Umi-chan podría molestarse..."
Kotori... t-te puedo tomar la mano?
Eh? - La pajarita, algo sorprendida, accedió a extender su mano, pero en lugar de eso Umi terminó por aferrarse al brazo de la menor.
No te soltaré... - Con un adorable puchero y una mirada "molesta", Umi caminó tomada del brazo de su chica.
"Aww... es tan adorable... no podré contenerme más..."
Umi-chan~ Si actuas de esa forma no podré evitar el... eh?...
Repentinamente Kotori se detuvo, su cabeza le dolía y todo le daba vueltas, fue ahí cuando se dio cuenta de lo que sucedía. En su mente, pequeños fragmentos e imágenes de Umi llorando cuando pequeña vinieron a ella como una cascada. La sobrecarga de información regenerada en su cerebro le ocasionó colapsar unos segundos, a lo que Umi actuó rapidamente sugetándola. Kotori aún tenía sus ojos abiertos, estaba consciente en parte, pero no duró mucho hasta que cerró sus ojos y comenzó a soñar.
[Dónde estoy?... está... todo oscuro... Umi-chan?]
[Kotori... tranquila, todo estará bien...]
[Eh? Quién eres? - Divisa una figura acercándose en la oscuridad. - Eres... yo?!]
[Así es... soy la tu de hace 4 años... antes de que ocurriera el accidente. - Hace una pausa. - Sabes el por qué estás aca?]
[N-No... no sé qué me sucedió... ]
[Pero viste algo, no? Umi llorando... ]
[Ohh... sí, luego... vi unas imágenes en mi cabeza... qué era eso?]
[Eran recuerdos fragmentados, recuerdos que se habían escondido en lo más profundo de tu memoria, pero que con ver a Umi llorar, volvieron a aparecer, pero eran tantos que tu cerebro se sobrecargó. Por cierto, no te pasó ni pasará nada malo... esto es un buen indicio... - Se queda observando a Kotori, quien la miraba curiosamente. - Mmm... hehehe...tengo algo raro en mí?]
[Eh? Ah! N-No.. disculpa.. es solo que... es raro, verme a mí misma...]
[Hahaha... lo entiendo... pero hay algo que debo decirte, Kotori...]
[Sí?]
[Desde ahora en adelante, deberás interactuar mucho más con Umi, y con eso no me refiero únicamente al sexo... - Tuerce sus cejas. - Se que lo disfrutas, pero para que esto avance más rapido, es necesario que la veas en diferentes situaciones... y todas tienen algo en común...]
[La vergüenza... y el susto? - Preguntó Kotori.]
[Exacto! - Sonríe calidamente. - Por ahora eso es todo... en verdad no esperaba aparecerme tan pronto, vas bien Kotori... pero no fuerces las situaciones, sino no funcionará... entendido?]
[Sí... - Comienza a sentir mareos y como si fuera a desaparecer. - Eh? Qu-Qué sucede?!]
[Calma... eso significa que estás despertando... nos vemos en otra ocasión, adiós...]
[A-Adiós!]
Cuando su yo del pasado se desvanece, una luz blanca dificulta la visión de Kotori, forzándola a cerrar sus ojos con fuerza. Cuando los abrió, lo hizo lentamente, despertando en una habitación que desconocía, pero sentía cierta nostalgia al estar ahí.
MMm...
Kotori! - Umi, abrazó fuertemente a su novia. Recostando su rostro en el pecho de esta.
U-Umi-chan... - Un poco más reincorporada, acaricia la cabeza de Umi. - Lo lamento... no quería preocuparte...
Es obvio que me preocuparía... Kotori... qué sucedió... - Preguntaba Umi preocupada.
Si te lo dijera, no me creerías... hehe... - Saca la lengua juguetonamente.
Kotori.. - Se acerca y succiona la lengua de la menor, quedando esta completamente atónita. - Mmm Kotori... te amo...
U-Umi-chan... - Sonrojada, una extraña vergüenza invade su mente, tapandose hasta arriba con las sabanas.
"Mmm... esto huele a Umi-chan... espera... estoy en su... cama?!"
Al percatarse de ello, se destapó bruscamente, causando una gran risa en Umi.
Mou! - Con un puchero y algo molesta, Kotori cruza sus brazos.
Kotori... te amo... - Umi acerca sus labios al rostro de la pajarita, esta, pensando en recibir un beso, cierra sus ojos esperando el contacto, pero el lugar donde lo sintió la hizo avergonzarse por tener expectativas. Umi, la besa en la frente.
Uuuumiiii-chaaaaaan! - Enojada, Kotori salta de la cama, y de alguna forma logra cambiar lugares con Umi, siendo esta quien está aprisionada contra la cama esta vez.
K-ko-Kotori... p-perdón, sí? - Nerviosa y algo asustada, implora perdón.
No hay trato! - En cuestión de segundos, Kotori saca la falda, blaizer, lazo y blusa de Umi, dejandola en ropa interior.
Kotori! - Avergonzada, se cubre lo más que puede, pero Kotori se lo impedía cada vez que lo hacía.
Esta vez me las pagarás... - La peligris besa fuertemente en los labios a Umi, con un toque de dulzura pero agresividad al mismo tiempo. - Prepárate... Umi-chan~
Noooooo~!
Una hora después. La maratón de sexo había terminado. En la cama, estaba Kotori con una sonrisa victoriosa en su rostro, mientras a su lado, yacía Umi, completamente roja, temblando de la vergüenza y con sus ojos llorosos. Sin embargo, la escena no tenía nada de triste o algo que hiciera sentir culpable a Kotori, el solo hecho de ver cuan avergonzada estaba su novia y las lindas reacciones que tiene, casi como si se fuera a desmayar, la hicieron reírse internamente, hasta que por segunda vez, fragmentos de Umi en ese tipo de situaciones aparecieron en su mente. Esta vez no se desmayó, pareciera que su mente se acostumbró a la sobrecarga. Ya habiendo terminado de recordar aquellas preciadas memorias, Kotori se gira hacia Umi y hace algo que en el pasado parecía tranquilizarla.
Umi-chan~ - Deposita un tierno y dulce beso en la mejilla de Umi, mientras con su mano izquierda masajeaba su oreja. Sorpresivamente, el rostro de Umi cambió de uno desesperado, a uno completamente apacible, casi pareciera como si babeara mientras sentía la mano de Kotori, quien realmente no comprendía por qué, pero se sentía alegre de que hubiera funcionado. Fue entonces, cuando Umi reacciona.
Kotori! - La toma de los hombros. - Ese método... dónde lo...
Lo recordé... hehe... cada vez que tenías vergüenza, te besaba en la mejilla y acariciaba el lóbulo de la oreja, eso realmente te relajaba, Umi-chan...
Kotori... así que... vas recordando de apoco, eh? - Con una cálida sonrisa, Umi recobra su forma de ser, besando los labios de Kotori otra vez.
Umi-chan, te cuánto tiempo he estado aquí? - Preguntaba Kotori buscando su celular.
Alrededor de 3 horas... pero no te preocupes, luego de que te desmayaste, tu madre vino a dejar tu ropa y una almohada, dijo que no dormirías bien sin ella...
Ohhh~ Gracias mamá! - Sonrió mientras juntaba sus manos.
Mmm... por cierto, dijo que sería mejor que te quedaras aquí... ella y mi madre tendrán una noche de mujeres... o algo así me dijo... - Dijo rascando su barbilla.
Mmm? Mi madre y la... tuya? - Kotori estaba comenzando a pensar más allá en los hechos, pero decidió no tomarle importancia por el momento.
Kotori, voy a preparar la cena... tu quedate aquí descansando...
Cómo crees... iré contigo, Umi-chan... - Se aferra al brazo de la arquera.
Mmm... si así lo quieres... - Sonrió mientras salían del cuarto.
Casa de Kotori. 6 pm.
Sobre el sillón de la sala, estaban ambas madres sentadas una junto a la otra, pero no estaban conversando necesariamente.
Mmm... no se si... esto sea buena idea... ya estamos algo viejas para experimentar... hahah... - Decía la madre de Kotori riéndose.
Mou... qué más da! Ambas estamos sin esposo... qué tiene de malo divertirnos con nuestro primer amor, eh? - Replicaba Sonoda.
Bueno, te haré caso esta vez... y si me gusta... quizás lo repita... mmmh!
Ohh~? Ya lo estás sintiendo? Ai-chan~? - Molestaba Sonoda
Mou! Yui-chan... no seas mala... - Se quedan mirando unos segundos. - En verdad... hacer esto contigo luego de 25 años...
Dejate de palabras... vamos a hacerlo... Ai-chan...
Está bien... Yui-chan~
Flashback
Ambas habían llegado al hogar de los Sonoda. Al estar sus hijas fuera, el ambiente se fue poniendo algo incómodo al principio, sin embargo, con unas cuantas copas de vino, la historia fue cambiando. Mimani se sentó en el amplio sofá, invitando a su antigua amiga y novia de sus años de juventud. Ahora, ambas casi alcanzando los 40, se sentaban a recordar sus antiguas anécdotas y locuras cuando eran un par de estudiantes de preparatoria.
Ne, ne... recuerdas la vez que nos conocimos? - Preguntó Sonoda.
Ohh... si! Fue algo realmente inesperado lo que pasó después... Ajajajja... - Exclamó Minami.
[Era el inicio de las clases. Primavera. 28 años atrás. Dos chicas entrando a primer año de secundaria a la escuela Otonokizaka, la cual solo admitía mujeres. Durante la ceremonia de entrada, fueron recibidas por la directora, quien en ese entonces, era la madre de Minami. Luego de las formalidades y presentaciones, se dirigieron a sus salones. A pesar de que habían muchas estudiantes en cada curso, ambas se sentaron una al lado de la otra, llegando a saludarse eventualmente. Una vez habiéndose presentado con el resto de sus compañeras, y de que el primer período hubiera terminado, ambas decidieron almorzar juntas, querían conocerse un poco más. Haruki Yui (Madre de Umi), le mencionaba a Kazami Ai (Madre de Kotori), que su familia era bastante tradicionalista, ya le tenían un prometido asignado desde el momento en el que nació, pues su familia dirigía un dojou, al igual que la familia de su prometido. Ai-chan le comentó su opinión, que no le parecía que eso fuera lo correcto, que ella debía disfrutar de su juventud lo más posible. En el caso de Ai, su familia también era bastante tradicionalista, pero no hasta ese punto al menos. El hecho de que su madre fuera Directora de la escuela ponía en ella una gran presión. Debía ser la mejor o una de las mejores en todos los aspectos, para así estar a la altura de su madre y las expectativas familiares.
Pasaron los días, las semanas, y tanto Ai como Yui se fueron haciendo cada vez más cercanas. No se dieron cuenta de cuándo fue que comenzaron a llamarse por sus nombres. Disfrutaban cada momento juntas, haciendo pijamadas, salidas los fines de semana, se sorprendían de todo lo que había pasado, y cuánto había crecido su amistad.
Un año después, al entrar a segundo año, Yui y Ai no lograron verse mucho en las vacaciones, lo que las distanció levemente, pero no se sintió así en el caso de Yui. Ambas solían irse juntas después de la escuela, vivían a unas cuantas casas de la otra por lo que se veían bastante. Sin embargo, un día Yui le dijo a Ai que se iría más tarde, por lo que no tenía que esperarla. Ai accedió curiosa, pero algo le decía que tenía que averiguar qué pasaba. Sus sospechas se hacían cada vez más grandes. Se quedó cerca de la escuela, escondida hasta ver que Yui salía de esta. La siguió por unas cuadras hasta que se encontró con alguien. Un chico, de al menos la misma edad, guapo, alto, de ojos ámbar y cabello azul. Parecía bastante disciplinado, tenía cierta musculatura en sus brazos, o al menos eso se veía a pesar de su uniforme. Sin saber por qué, Ai los comenzó a espiar, y mientras veía como su amiga parecía coquetar y divertirse con aquel muchacho, su pecho se comenzó a contraer, sentía rabia, celos, frustración. Comenzó a llorar sin saber por qué el ver a su amiga con un hombre la hacía sentir así. Trató de retirarse lo más silenciosamente posible, pero sin darse cuenta se tropezó con una rama y cayó al suelo, haciendo que Yui se diera cuenta y voltease a verla.
A-Ai-chan?!
Se miraron a los ojos un par de segundos, pero Ai no lo soportaba. Salió corriendo lo más rapido que pudo del lugar. No se detuvo, hasta que llegó a una pequeña plaza. Ahí, se acercó a un columpio, se sentó en el, y con lágrimas en sus ojos, comenzó a balancearse. No pasaron muchos minutos hasta que una voz familiar pronunció su nombre.
Ai-chan! - Allí estaba, Yui, sudada, cansada, se notaba que estuvo corriendo todo el tiempo. - Dime... por qué rayos huíste así?! - Parecía enfadada.
Eso a ti no te incumbe! Perdóname por interrumpir tu momentito romántico con ese tipo! - Aún más furiosa y frustrada, Ai comenzó a soltar todo lo que realmente pensaba, le dolía, aún no comprendía el por qué, pero no soportaba el ver a su amiga, a su mejor amiga con alguien más que no fuera ella. - Eh? - Cuando se dió cuenta de lo que realmente le pasaba, con una sonrisa, mirando hacia el cielo, comenzó a llorar aún más, hasta que esa sonrisa se borró, por contener sus sollozos.
Ai-chan... dime, qué sucede? - Yui intentaba acercarse, pero sabía que no lo podría hacer del todo. - Por qué reaccionaste así... dime!
Porque me gustas... Yui-chan... me gustas... - Dirigió su mirada hacia su amiga, quien al oír esas palabras, quedó completamente shockeada. - Entiendo que te incomode... así que si dejas de hablarme o mirarme, lo entenderé... te doy asco, cierto? - Ai se levantó del columpio, y comenzó a caminar lejos del lugar, acelerando sus pasos, hasta el punto de volver a correr.
Una vez habiendo llegado a su casa, agradeció que su madre aún no llegase, y su padre estaría fuera por trabajo. Entró, se sacó los zapatos y puso pantuflas. Se dirigió al living y se recostó sobre el sillón, pensando en todo lo que había dicho, preparándose mentalmente para que su mejor amiga se alejara de ella para siempre. En eso suena el timbre. Desganada se levantó de su comodidad y se dirigió a abrir la puerta. Para su sorpresa, era Yui quien estaba parada frente a ella.
Q-Qué haces aquí?
Esto... - Entró sin recibir invitación, empujó a Ai hacia dentro, cerrando la puerta tras ella. - Ai-chan... por qué huiste...
Eh? Acaso no es obvio? Quería ahorrarme tu "lo siento...", no crees?
Lamento decepcionarte... pero no existe un "lo siento" en lo que te voy a decir... - Se acercó a Ai.
Eh? - Sorprendida, aclaró su mente y trató de comprender lo que su amiga acababa de decir.
Ai-chan... yo... también siento algo por ti... te quiero... Ai-chan... - Se acerca rápidamente y besa sus labios.
Durante unos segundos, se separan, Ai ya estaba llorando, mientras que Yui acariciaba su cabeza como a una niña pequeña. Ese día decidieron dar un gran paso y hacerse novias. Los días juntas eran totalmente diferentes, el ambiente entre ellas había cambiado bastante, pero no tanto como para que los demás lo notasen. Pasaron los meses, y se les hacía cada vez más difícil el seguir ocultándoselos a sus madres. Un día, luego de llevar 6 meses juntas, quedaron completamente solas en la casa de Yui. Sus padres se fueron a un viaje de dos días, por lo que tendrían la casa para sí solas durante el fin de semana.
Ai-chan... puedo... hacerte una pregunta? - Mencionó Yui mientras tomaban té.
Sí? - Dio un largo sorbo a su trago.
H-Has pensado en... hacerlo?
Pffff! - Escupe todo el líquido dentro de su boca. - P-pero... Y-Yui-chan! C-Cómo dices esas cosas?!
P-Perdón... es que... tengo curiosidad... el otro día... yo...
Viste esa película porno que te prestaron, no? - Decía Ai con tono de desaprobación.
B-Bueno... sí... pero no pude evitarlo... el video era de... lesbianas... y quiero hacer lo que ellas hicieron en el video... - Dijo sonrojándose furiosamente.
AAh... - Suspira Ai. - Yui-chan... bueno... s-si es co-contigo... no me importaría... - Respondió evitando la mirada.
E-Está bien... e-entonces... comenzaré...
Mmm... está bien...
...
...
...
Un año después, estaban a unas cuantas semanas de graduarse, y la tristeza cayó en Yui, pues sabía lo que le esperaba al graduarse.
Ai-chan... hay algo que tengo que conversar contigo...
Se de lo que se trata, Yui-chan... - Hace una pausa. - Te vas a casar... en 6 meses, no?
Sí... pero yo... te amo a ti... no quiero estar con él... Ai-chan... yo... - Comienza a llorar.
Yui-chan... - Se le une al llanto, abrazándola lo más fuerte que le era posible. - Crees que debamos decirle esto a nuestras familias?
Eh?! P-Pero... para qué?
Quiero comprobar qué piensan... de mi decisión de tomar tu mano... de vivir juntas...
Ai-chan... - Suspira. - Pero... en Japón no podemos casarnos...
Eso da igual... quiero que seas mía... solo mía... Yui... - Miraba decidida a su novia.
Ai-chan... pero, qué pasa si nos separan? - Preguntaba preocupada.
Correré el riesgo... pase lo que pase... no quiero arrepentirme... además, hace unos meses, a mi también me presentaron a alguien... lamento no habértelo dicho... amor.. - Lloraba amargamente.
Ai-chan... - Se abrazaron nuevamente. - Está bien... les diremos... y pase lo que pase... juro siempre amarte...
Yo también... te amaré por siempre... Yui...
Pasaron unos días para que se prepararan mentalmente y enfrentar a sus padres. Una mañana, a pocos días de la ceremonia de graduación, decidieron juntar a sus madres y padres en la casa de Yui, para darles la noticia.
M-Madre, Padre... Yui y yo... estamos juntas, somos novias... sabemos que no aprueban lo nuestro, y que ambas tenemos el deber de casarnos con nuestros respectivos prometidos... pero... solo quiero que sepan de que mi amor por Yui nunca se irá ni desaparecerá, o debilitará... siempre la tendré en mi corazón, como mi más grande, y único amor... - La madre de Ai se acerca rapidamente y le proporciona una bofetada a su hija.
Cómo te atreves a semejante atrocidad! Dos mujeres! Cuándo se ha visto eso! Es inaudito e inaceptable! Les prohíbo verse! - Gritó la directora.
Ai-chan! - Yui intentó acercarse, pero su madre la tomó del brazo, y junto a su padre, la llevaron a su habitación, para encerrarla.
Esta relación no está permitida, entendiste?! - Gritó su padre.
Pero...
Nada de peros! No saldrás hasta el día de la graduación... - Dijo su madre.
Ni Yui, ni Ai, se vieron hasta el día de la graduación, donde sus respectivos padres se aseguraron de que no se acercaran, saludaran, y mucho menos abrazaran, esa fue la última vez que ambas se vieron, hasta 16 años atrás, cuando ambas se reencontraron con sus bebés. ]
Fin del flashback...
No sabes cuánto te extrañé todos estos años... amor... - Sollozaba Minami Ai.
Yo también te extrañé... demasiado... te amo... siempre lo hice y siempre lo haré... Ai-chan...
Yui-chan...
Luego de recuerdos dolorosos y hermosos, juntaron sus cuerpos para sellar el comienzo, de algo nuevo y libre que definen como su gran amor.
Continuará...
Pido disculpas si me tardé más de lo prometido.
En fin, aquí está el cap finalmente :) traté de explicar o nombrar la historia de ambas madres... qué sucederá con ellas en el futuro? Quién sabe xD aksasj gracias a todos por sus comentarios y por seguir este fic :)
