Casa de Umi, 9 pm. Mismo día.
Umi y Kotori habían terminado de cenar hace unas horas, aproximándose la hora de irse a dormir.
Kotori, es hora de irnos a dormir...
Pero Umi-chan... mañana es domingo... debemos acostarnos tan temprano? - Hacia pucheros Kotori.
Así es, el descansar adecuadamente te ayudará en tu concentración diaria, seguida de una buena alimentación y un poco de ejercicio, así que mañana saldrás conmigo a trotar unos minutos... - Umi miraba seriamente a la pajarita.
Eh?! Cuándo fue que acordamos eso?! Umi-chaaaaaaan~!
Mou... Kotori... no debes gritar... - Decía Umi mientras se cubría sus oídos.
P-Pero... qué tal si hacemos otro tipo de ejercicio por la mañana? Uno que nos permita quedarnos aquí todo el tiempo? - Preguntaba Kotori sugestivamente.
Mmm... si te refieres a sexo, pensaba tenerlo sí o sí... pero no tan temprano... - Rascaba su barbilla mientras parecía pensar.
Eh?! Entendiste lo que quise decir?!
Eh? Por supuesto... no soy lenta ni nada de eso... - Respondía Umi con un toque de indignación.
Pero sí algo densa... hehe... - Respondió Kotori susurrando.
Mm? Dijiste algo?
N-No... nada... - Desvía la mirada. - Ne, Umi-chan... si no quieres hacerlo mañana por la mañana, qué te parece ahora?
A-Ahora?... P-Pero si lo hacemos ahora, nos dormiremos tarde...
Ara~? Así que supones durará harto? - Decía Kotori mirando seductoramente.
K-Kotori...
Umi-chan~
...
...
...
A la mañana siguiente, Umi se levanta algo cansada y adolorida de sus caderas, dificultando el que se moviera agilmente al salir de la cama. Por otro lado, Kotori se levanta llena de energía, bosteza estirando sus brazos y con una amplia sonrisa, completamente opuesto a la demacrada apariencia de Umi, quien parecía haber vaciado su energía la noche anterior.
Umi-chan, estás bien? Lamento haberte tenido despierta tanto tiempo...
Descuida... Kotori... estaré bien una vez coma algo... - Decía mientras a penas se dirigía a la cocina.
Ah! Si quieres yo preparo el desayuno... tu quédate aquí, sí?
Estás segura? - Preguntaba media dormida.
Por supuesto, quédate en la cama, te llamaré cuando esté listo...
Gracias, Kotori...
Hehe~
Luego de unos minutos Kotori preparó el desayuno. Una vez teniendo todo listo y servido, se dirige a la habitación de Umi para que comieran juntas. Sin embargo, al entrar, vio a Umi durmiendo destapada, provocando una sonrisa en Kotori.
Por hoy no irás a entrenar, Umi-chan... te mereces un descanso... - Susurra y besa la frente de Umi.
Mm... Kotori... Zzzzz... te amo... Zzz... - Decía la peliazul mientras dormía.
Hehe~ - Alegra, Kotori se dirige a desayunar.
...
...
...
Zz... Ahh... Mmm? - Umi, luego de unas 2 horas, se despierta algo desorientada. Observa el reloj y entra en pánico al ver que su supuesta hora de entrenamiento ya había pasado, y lo que es más, se había saltado el desayuno. Algo confundida, se dirige a la cocina, donde yacía Kotori viendo una película.
Oh! Umi-chan... despertaste... hehe...
Kotori.. por qué no me despertaste?
Cuando te fui a llamar para que desayunaramos, te vi tan linda mientras dormías, que no quise despertarte... - Besa tiernamente la mejilla de Umi.
Mou! Ahora me perdí mi entrenamiento... - Suspiraba resignada.
Umi-chan, un día sin entrenar no te hará mal, sí? - Miraba con un puchero a Umi.
Lo sé... pero es qu-
Nada de peros! Hoy descansaras, y estarás conmigo hasta el anochecer, quedó claro? - Decía Kotori mientras se mostraba desafiante frente a Umi.
S-Sí...
Bien~! - Kotori vuelve a sentarse junto a Umi. - Qué quieres de almuerzo? Supongo que tienes hambre...
Mmm... comeré lo que tu creas conveniente... Kotori... - Le sonríe.
Muy bien, entonces vamos a la cocina, quiero ver si mis propuestas te gustan o no...
Me parece bien...
Ambas se dirigen a la cocina, y por alguna razón Umi no podía evitar observar el cuerpo de Kotori. Su mirada se desviaba siempre a su trasero, el cual a pesar de no ser muy grande, parecía bien formado y redondo, y Umi lo sabía mejor que nadie. Cuando Kotori estaba de lado, se fijaba en su figura, cómo sus senos sobresalían de su torse, y cómo rebotaban cuando Kotori intentaba alcanzar algo en altura. El rostro de Umi se fue volviendo rojo, y sus pensamientos comenzaron a aparecer, su mente divagaba en lo suertuda que era de tener a alguien tan sexy y tierna como Kotori para ella sola. Sin darse cuenta, Umi se empezó a acercar lentamente hacia el cuerpo de la pajarita, quien en ese momento, le estaba dando la espalda. Una vez asegurandose de que no estuviera cocinando aún, y de que no hubiera nada peligroso cerca, Umi se apega agresivamente al cuerpo de Kotori, asustandola y paralizandola por completo.
U-Umi-chan? Qué sucede?!
Nada... es solo que... no puedo resistirme más...
Eh?!
Kotori...
La peliazul aferra entre sus manos los grandes melones de la peligris, masajeandolos fuertemente sobre su ropa, hasta sentir cómo sus pezones se endurecían, ahí se dio cuenta de que Kotori no estaba usando brasier.
Umi-chan... por qué estás tan... agresiva...
Porque te deseo...
El rostro de Kotori se sonrojó al escuchar eso de la boca de la "tímida" Umi, quien en momentos específicos se vuelve alguien completamente diferente. Umi, siguió con sus movimientos y apretones durante un tiempo, mientras embestía sus caderas contra el trasero de Kotori. No tenía idea del por qué, pero hacer ese movimiento la excitaba, así que se le ocurrió una idea.
Kotori... espérame aquí, sí?
Eh?
Sin esperar respuesta, Umi corrió a su habitación. Una vez ahí, buscó en unos cajones por algo en específico.
Aquí está... ahora me serás útil... - Dijo con una sonrisa pícara. - Kotori, bajate los pantalones, y no mires hacia atrás por ningún motivo.. - Replicó con un tono autoritario.
S-Sí... - Hizo como se le fue mandado. - Así está bien?
Perfecto... - Umi se acercó luego de haberse despojado de su pijama y ropa interior. Una vez más, apegó su cuerpo contra el de Kotori, quien se sintió completamente sorprendida al sentir algo duro en su trasero.
U-Umi-chan... qué... es esto?
Algo que disfrutarás sentir... tu solo dejamelo a mí... - Umi, quitó y apartó las bragas de Kotori, dejandola con el trasero al aire. - Separa tus piernas...
S-Sí... - Hace lo pedido. - Umi-chan... qué vas a ...
Tranquila... déjame lubricarte un poco... - Se agacha, y separa un poco las nalgas de la menor, dandole una mejor vista de la vagina de Kotori. - Ohh~ Ya estás mojada... podrías explicarme esto? K-O-T-O-R-I~?
Mou! Umi-chan... es solo que... estás siendo muy abusiva... y eso... me... me...
Te... qué?
Me... enciende... - Su rostro se volvió más rojo que nunca, mientras divisaba lo que Umi tenía apegado a su entrepierna. - E-Eso es...
Shhh... calla y disfruta... - Umi, abrió un poco más su paso a la vagina de Kotori, y con la punta de su lengua, comenzó a lamer los labios y clítoris de la menor.
"Mmm... esto ya no es suficiente... pero cómo le digo que quiero más?" - Pensó Kotori.
"Así que ya no es suficiente hacer solo esto, eh? Veamos qué opinas de esto..." - Pensó Umi.
Hiiiii~! - Gritó Kotori al sentir algo duro y un tanto grueso penetrarla por detrás. - U...Umi-chaaan...
Woow... Entró facilmente... hehe... - Dijo mientras penetraba con el consolador atado a un cinturón, el interior de Kotori.
Ahhh... Umi-chan... - Sorprendida por la repentina intrusión, Kotori se fue calmando poco a poco y acostumbrando a lo que invadía sus adentros.
"Esto se siente extraño... nunca había tenido nada más grueso que los dedos de Umi-chan... mhhh!"
"Es en momentos como estos en los que envidio a los hombres... espero poder satisfacerla de esta manera..."
Umi-chan... por favor, muevete...
Lo haré... - Umi mueve sus caderas lentamente hacia adelante y atrás, tratando de acostumbrarse al movimiento y fuerza. Luego de unos segundos, comenzó a incrementar la velocidad poco a poco, al punto de que sus embestidas produjeran un sonido al chocar sus caderas.
"Demonios... cuando lo hace así de rapido se siente muy bien..."
Kotori... - Umi, con sus manos libres, comienza a masajear el trasero de la menor, a veces dandole nalgadas, o tratando de alcanzar sus pechos.
Umi-chaaaaan~ - Gritaba Kotori entre sus gemidos, provocando que Umi aumentara aún más la velocidad de sus movimientos, haciendo que Kotori, llegase a gritar de la deliciosa fricción que aquel juguete le proporcionaba.
Kotori...! - Umi, con las caderas y rodillas algo cansadas, intentó cambiar de posición. - Kotori... montame...
Eh?! - Confundida con lo que su novia dijo, se separó unos momentos de Umi, y enseguida entendió lo que esta intentó decirle, al ver que la peliazul se sentó con sus piernas abiertas sobre el sillón. - Ohh... ahora entiendo...
El resto te lo dejaré a ti... - Sonrió la mayor.
Kotori se dirige hacia Umi, la besa tiernamente en los labios, y se para sobre el sillón y posiciona sus caderas frente a Umi. Estando de pie, la vagina de Kotori daba con el rostro de Umi, quien vio como los jugos de Kotori recorrían sus piernas. Umi, no pudiendo resistirse más, empuja hacia adelante las caderas de Kotori, haciendo que su vagina se apoyase sobre el rostro de Umi.
U-Umi-chaaan!
Kotori... - Umi, hundió su boca en las cavidades de su chica, tragando todos los jugos que salía de ella de una forma erótica y sexy, mientras movía su lengua para estimular el clítoris de la pajarita.
U-Umi...chan... - Con sus piernas temblando y apunto de ceder, bajó sus caderas interrumpiendo la diversión de Umi. - Umi-chan... ya no aguanto más... por favor... métemelo...
Está bien... Kotori... - Se acomodaron de tal forma que Kotori quedó hincada sobre la cadera de Umi, estando a unos centímetros de incertar el dildo por una vez más. Una vez lista, la menor bajó sus caderas, encontrandose con la intrusión de aquel juguete. Una vez penetrada por este, comenzó a subir y bajar sus caderas a un ritmo normal, que poco a poco fue incrementando.
"Ahh... Umi-chaan... te amo... te amo... "
Kotori... te ayudaré... - Umi, quien estaba encantada y divertida con la situación, comenzó a mover sus caderas hacia arriba, coordinándose con los movimientos de Kotori, causando que el juguete se introdujera aún más profundamente.
AHhhhhh~~~~! - A la repentina sensación, Kotori apretó al juguete entre sus paredes, indicando que estaba cerca del clímax. - Umi...chaaaaaan...
Kotori... vamos... vente... quiero ver tu rostro mientras lo haces... - Movía sus caderas con mayor velocidad y fuerza, mientras enterraba sus dedos en las deliciosas y suaves nalgas de Kotori.
Umi-chaaan... Ghhhh! - Kotori, con una fuerte convulsión, arqueando su espalda y temblando levemente, contuvo su respiración hasta que por fin el espasmo terminó. - Umi...chan... me duelen... las piernas...
Descuida, te ayudaré a bajarte... - Besa la sudada frente de Kotori. Al levantarse, se da cuenta de que sus caderas y piernas le dolían.
"Al parecer... esto también resultó ser un buen ejercicio... " - Pensó Umi.
Kotori... estás bien? - Preguntó una vez Kotori se dejó caer en el sillón, su cabello estaba hecho un desastre, sus jugos estaban desparramados por sus piernas, su ropa estaba toda arrugada, no había visto tan mal a Kotori en toda su vida, ahí fue cuando se dio cuenta del maravilloso efecto que tuvo su juguete.
Ne... Umi-chan... dónde... compraste eso... - Preguntaba a penas Kotori.
Ohhh... Bueno... la verdad es que... una amiga me lo regaló... hehe...
Eh?! - Se reincorporó al escuchar eso. - Q-Quién es esa amiga?
Ohh.. cierto, no te había dicho que la presidenta del consejo y yo nos conocemos hace años.. la conocí en uno de mis viajes a torneos de kendo, resulta que ella estaba con su hermana menor en el torneo, aunque solo estaba allí para apoyarla, terminamos conversando y haciéndonos amigas... hehe; cuando me di cuenta que íbamos a la misma escuela nos sorprendimos, pero decidimos que, solo por cosas de protocolo, no nos hablaramos mucho en la escuela, pues ambas nos parecemos mucho en cuanto al carácter... o eso nos han dicho... y podría ocasionar rumores si somos tan cercanas... - Observa a Kotori, quien a pesar de su cansancio, hace un puchero. - Kotori? Ne, Kotori... - Se acerca a ella, intentando besarla, pero pone sus manos en la boca de Umi impidiéndole hacerlo.
Umi-chan no baka! - Se cruza de brazos.
Ohhh~ Acaso son... celos? - Molesta Umi.
Mhhh! - Kotori se levanta del sillón y se encierra en el baño.
Kotori! Ne, Kotori! Ábreme por favor!
Dila a TU AMIGUITA que te preste su baño... porque yo de aquí... NO ME MUEVO! - Gritó Kotori desde dentro del baño.
Mou!
Continuará...
Lamento lo que me llevó publicar el cap :c
Gracias a todos por sus comentarios y apoyo! Este fic no sería nada ni tampoco me inspiraría a seguir escribiendo sin ustedes! Gracias! 3 Esperen el próximo! :D
