Umi, qué harás de ahora en adelante? - Preguntaba Sonoda Yui a su hija.

No lo sé... se me acabaron las opciones... no sé qué hacer, madre... - Respondía Umi mientras lloraba.

Umi, si en verdad amas a Kotori, y si en verdad ella te ama, podrán solucionar esto en algún momento... debes tener paciencia, pues el corazón no sana en cuestión de días, a veces le toma semanas, meses... y en el peor de los casos, años... dime, Umi... si te tomara años el hacer que Kotori te perdonara, aún la amarías con todas tus fuerzas? Aún dirías que la esperarías? Respondeme con sinceridad, Umi...

Yo... no lo sé, madre... no sé qué haré a partir de ahora, ni se cómo enfrentaré a Kotori...

Umi, qué tal si vas a dar una vuelta? Estoy segura que te ayudará a despejar tu mente, aunque sea un poco... - Aconsejó su madre.

Tienes razón, saldré a correr unos minutos... nos vemos a la hora de la cena.. - Dijo Umi entrando a su habitación. Una vez dentro, dejó su uniforme en la cesta de la ropa sucia, luego se cambió a su ropa deportiva, y salió de la casa en busca de algo de aire fresco.

Luego de unos minutos de trote alrededor del sector, decidió hacer una parada en un parque lejano. Estaba vacío, y podía ver la puesta de sol mientras una agradable brisa golpeaba su cabello.

Qué sorpresa encontrarte por aquí, Sonoda-san~ - Una chica de una voz un tanto familiar la saca de sus pensamientos.

Y-Yuuki-san... buenas tardes. - Saludó educadamente la peliazul.

Ohh, no necesitas ser tan formal, después de todo ya nos conocimos... hehe~

No quiero parecer ruda ni grosera, pero me gustaría saber qué te trae por aquí... - Preguntó Umi con un tono un tanto frío.

Mmm.. tu~ - Dijo Anju al acercarse lentamente al rostro de la arquera.

Basta! Discúlpa que sea tan brusca contigo, pero no me interesas en lo más mínimo.. yo amo a Kotori, y tu eres responsable de que ella y yo estemos distanciadas... - Dijo Umi con un tono molesto.

Ohhh~ ... Así que están peleadas, eh? Qué buena noticia para mí, hehe... - Dijo con un tono soberbio y burlesco. - Escúchame, Sonoda-san, por más que me digas lo contrario, sé que caerás por mí tarde o temprano... así que, prepárate... - Al terminar esa frase, besó rápidamente en la mejilla a Umi, alejándose del lugar en segundos.

Tu! - Umi no alcanzó a articular ninguna otra palabra, pues la joven ya estaba bastante lejos de ahí.

"Umi-chan... ahora dejas que te bese cualquiera mientras yo no estoy... por qué me haces esto... Umi-chan... por qué?!" - Pensaba Kotori mientras observaba la escena desde el lado opuesto del parque.

"No sé qué haré... esta chica al parecer va enserio... Kotori... no sabes cuánto te necesito en este preciso momento..."

Umi estaba a punto de darse la vuelta, y cuando lo hizo, vio a una figura familiar correr en dirección contraria.

Kotori? N-No me digas que... vio eso... demonios! - Umi corrió hacia ella a toda velocidad, pero por más que corrió, no logró alcanzarla. Solo vio cómo Kotori desaparecía luego de haber doblado en una esquina. - Kotori... por qué... por favor... te necesito... Kotori... - Umi soltó sus lágrimas a modo de frustración, sentía y sabía que en lugar de arreglar las cosas, los hechos solo iban de mal en peor.

"Umi-chan... no encuentro palabras para describir el dolor que siento... no puedo creer que seas tan débil cuando yo no estoy... Umi-chan... por qué?!" - Pensaba Kotori escondida entre medio de un callejón.

Kotori! - Umi gritó desgarradoramente su nombre, al escuchar esto, el corazón de la menor se contrajo enormemente, le dolía la garganta debido a la cantidad de lágrimas contenidas, tenía miedo de enfrentar a Umi en ese estado, tenía miedo de decir algo de lo que después se arrepentiría, pero sus pensamientos no le duraron mucho, pues un sonido de su celular la distrajo y asustó, dándole curiosidad a Umi del lugar donde provenía aquel sonido, pues reconoció el ringtone del aparato.

Kotori... - Dijo Umi al encontrar a la peligris.

U-Umi-chan... - Kotori quería huir del lugar en ese preciso momento, pero una fuerte mano la tomó por sorpresa.

Kotori! Por favor, escúchame! - Dijo Umi tomándola de la muñeca. - Hay algo que necesito explicarte ahora mismo...

No necesitas explicarme nada, Sonoda-san..

Eh? S-Sonoda...san? Kotori... p-por qué me dices así? Por qué no me llamas por mi nombre... Kotori, por qué?! - Umi había perdido el control, y comenzado a apretar la muñeca de Kotori.

M-Me estás lastimando... suéltame! - Kotori forcejeó con Umi, quien al entender lo que estaba haciendo retrocedió.

Kotori... perdóname... por favor, perdóname... déjame explicarte lo que sucedió con Yuuki-san, sé que nos viste... pero por favor, no malinterpretes las cosas... Kotori, yo...

Ya es suficiente! - Irrumpió Kotori. - Ya te dije, no necesitas explicarme nada, me quedo con lo que vi... ya tuve suficiente de todo esto... no quiero seguir sufriendo... no quiero... más... - Las guardadas lágrimas de la menor comenzaron a salir. - Sonoda-san... lo lamento... pero lo nuestro... tiene que...

NO LO DIGAS! Por favor... No lo digas! Te lo ruego... Kotori, no quiero perderte... eres lo más importante para mí... por favor... no me digas esas palabras... Kotori! - Umi se arrodilla frente a la menor, y se aferra de la falda que en ese momento Kotori estaba usando, llorando y sollozando frenéticamente, su rostro se había transformado por completo.

Por favor... no hagas las cosas más difíciles de lo que ya son... no podemos seguir juntas... yo... no quiero que sigamos juntas... déjame en paz, y has tu vida de ahora en adelante... pero por favor, no me vuelvas a dirigir la palabra... nunca... más! - En ese momento, Kotori se libera de Umi, y sale corriendo del lugar.

Kotori... Kotori... ahhh... KOTORI! - Umi se queda ahí, postrada en el suelo, llorando hasta que sus lágrimas dejaran de salir, su corazón estaba roto, el amor de su vida se había ido, quizás para siempre, pero de una cosa estaba segura, el dolor que sentía en ese momento, nada ni nadie podría curarlo.

Luego de aquel doloroso encuentro, Umi decide regresar a casa con los últimos indicios de energía que le quedaban. Al entrar, su madre nota el deplorable estado en el que su hija se encontraba. Preocupada y algo alarmada, corrió hacia ella abrazándola fuertemente, y es en ese instante, en que Umi colapsa en sus brazos, después de haber llorado durante horas, se le agotaron las energías. Su madre, a duras penas logró cargarla hasta la habitación, es ahí cuando dio gracias a su continuo entrenamiento cuando era joven, ya que poseía más fuerza que una mujer normal. Una vez dejando a Umi recostada y cubierta por las sábanas en la cama, se dirigió a la sala de estar para llamar a la madre de Kotori.

Aló, Ai-chan?

H-Hola... Yui-chan... qué sucede?

Kotori llegó mal, no es así?

Sí... estoy demasiado preocupada por ella... creo que se encontró con Umi-chan en el camino...

Eso lo explica todo entonces...

Por qué? Qué sucedió?

Umi-chan llegó... muy mal, cuando entró a la casa, tenía sus ojos hinchados y rojos, su mirada estaba perdida, y no aguantó más, colapsó cuando la abracé...

Vaya... cuando Kotori llegó, solo me miró y se dirigió a su habitación, pero ha estado llorando durante horas... - Se detiene a pensar. - Espera, hace cuanto que llegó Umi a tu casa?!

Hace a penas 5 minutos... por qué?

Kotori llegó hace 3 horas! No me digas que tu hija estuvo en algún lugar llorando desde entonces...

Dios mío! - Yui se alarmó bastante al escuchar la conclusión de Ai.

Ne, Yui-chan... qué haremos respecto a estas dos?

Primero, averiguar la causa de todo esto... después planearemos algo para ver qué hacer...

Me parece una buena idea. Por cierto, Yui-chan...

Sí?

T-Te amo...

Y yo a ti... Ai-chan... adiós...

Adiós... - Colgó.

...

...

...

Habitación de Umi. Dos horas después.

Mmm... eh? D-Dónde estoy? - Umi despierta después de haber colapsado.

Al fin despiertas, hija... - Su madre se acerca y sienta en la cama. - Cómo te sientes?

Bien... pero, cómo llegué hasta aquí?

Qué es lo último que recuerdas?

Mmm... recuerdo haber estado en el parque tomando un descanso... luego, creo haberme encontrado con alguien conocido... pero... eh? N-No puedo recordar nada... con quién estaba... por qué me siento triste? M-Madre.. dime, qué está pasando?! - Umi estaba completamente desorientada, su comportamiento estaba siendo alterado.

No me digas que... Umi, vamos a ir al hospital ahora mismo!

E-Eh? P-Por qué... madre, qué sucede?!

No hables, solo vámonos!

E-Está bien...

Afortunadamente, la madre de Umi poseía un auto, por lo que salir en un apuro no sería un inconveniente. En el camino al hospital, Umi no habló nada, pero una pregunta en específico descolocó por completo a su madre, haciéndola perder el control del volante durante unos segundos, pero que afortunadamente logró controlar.

Madre, dónde está papá? No llegaría estar tarde después del torneo anual de Kendo?

Umi... - Su corazón se contrajo, no quería aceptar lo que estaba pasando por su mente, quería llegar lo más rápido posible al hospital para ver qué pasaba con su hija.

Al llegar al lugar, Umi fue derivada inmediatamente con el doctor.

Y bien, Sonoda-san, dígame qué les trae por aquí.. - Preguntaba el doctor.

Verá doctor, mi hija hoy llegó a la casa luego de haber peleado con una amiga, cuando la fui a abrazar colapsó en mis brazos, y cuando despertó, me di cuenta de que parte de su memoria se había ido... pero comenzó a ser más preocupante cuando empezó a hablar cosas del pasado como si estuvieran ocurriendo ahora.. - Explicaba la madre con un tono algo alterado.

Primero que todo, tranquilícese, Sonoda-san... harémos unos exámenes para comprobar si hay algún daño por golpe, está bien?

De acuerdo... - Respondió la madre.

Muy bien, Umi-san, respóndeme estas preguntas, sí?

Sí...

Cuántos años tienes?

10...

Cuál es tu nombre?

Sonoda Umi...

Con quién vives?

Con mi padre, mi madre, y mi perro Wanko... hehe~

Tienes alguna amiga actual?

Mmm... no, ninguna...

"No puede ser..." - Pensaba su madre.

Al parecer es más grave de lo que parece, señora... su hija, debido al shock que tuvo, bloqueó todos sus recuerdos y vivencias recientes, retrocediendo a una edad cómoda y plena considerada para ella, con tal de proteger sus emociones... esto requerirá esfuerzo, paciencia, y bastante amor... pero sobre todo, que pase tiempo con las personas que aparecieron recientemente... así ella irá recordando todo de apoco... - Se queda mirando a la joven. - Lamentablemente tendrá que dejar de asistir a la escuela por unos meses, o si lo hace, tendrá que recurrir a un sistema de evaluación especial... claro, no todos los establecimientos acceden a este tipo de cosas, generalmente cuando el niño presenta problemas o dificultades, se les termina expulsando o repiten el año, por eso debe tener contactos necesarios para poder facilitar este trabajo...

Muchas gracias por todo doctor... - Yui hacía una reverencia.

No hay de qué, por favor traigala de vez en cuando para ver los avances de esta pequeña...

Entendido... adiós...

...

...

...

Durante el camino de vuelta a casa, Yui intentó conservar la calma.

Umi, recuerdas a alguien con el nombre Kotori?

Mmm? Déjame pensar... mmm... no, no recuerdo a nadie con ese nombre... quién es? - Miraba a su madre curiosamente.

Olvídalo por ahora... más adelante lo recordarás... o eso espero...

Bueno, hehe~

"Tan fuerte fue su discusión con Kotori que terminó en esto?" - Pensaba Yui

Al llegar a casa, Umi fue la primera en bajarse, entró al lugar, y comenzó a buscar por su padre y su mascota. Recorrió enérgicamente los cuartos de la casa, pero se veía algo confundida porque no todo era como ella solía recordarlo. Al seguir buscando y ver que en su patio no estaba la casa de su perro, ni su perro, y que en el salón de prácticas no estaban las cosas de su padre, ni su padre, la pequeña Umi comenzó a entrar en desesperación. Corriendo, llegó hasta donde estaba su madre, pero al verla hablar por teléfono esperó hasta que ella terminara, yéndose a su habitación mientras esperaba.

Qué?! Que Umi-chan perdió la memoria?! - Se escuchaba la alterada voz de Ai al otro lado del teléfono.

Así es... y lo peor es que... solo recuerda parte de su niñez, es más, está actuando como si tuviera diez años, como si su padre y mascota aún siguieran aquí... no sé qué hacer... Ai-chan... - Su voz sonaba algo quebrada, estaba a punto de llorar por la desesperación.

Yui-chan... tranquila, te apoyaré en esto... en momentos como este agradezco ser la directora de Otonokizaka, hehe...

Gracias, Ai-chan... te necesito más que nunca... por cierto, has hablado con Kotori?

Aún no.. recién salió de su habitación, pero se fue directo al baño... así que creo platicaré con ella después... qué dices, le cuento sobre esto, o no?

Prefiero que no... solo necesito averiguar qué sucedió... pero por ahora, Umi no irá a la escuela...

Entendido, hablaré mañana con los profesores para informarles, y dejarles claro que mantengan silencio respecto a la condición de tu hija...

Muchas gracias, Ai-chan... te amo...

Yo también, Yui-chan... adiós, y cuídate...

Igual tu... adiós... - Colgó.

Cuando escucha el teléfono ser colgado, Umi se aproxima rápidamente hacia su madre.

Mamá, mamá! Dónde están Wanko y Papá? - Preguntaba con una expresión triste.

Umi... hay algo que necesito decirte...

"Dame fuerzas, Ai-chan..."

Continuará...


Espero les haya gustado el cap, aunque se que fue triste u.u Gracias por el apoyo constante :) esperen el próximo!