K-Kotori?! Qué sucede?! - Yui estaba alarmada y algo asustada por el comportamiento de la novia de su hija.

Uugh... mejor no te le acerques... no le pasaba eso desde hace años... - Respondía Ai.

Qué le sucede, Ai?!

Creo que... esta furiosa por todo lo que ha pasado, no se detendrá hasta encontrar a Umi sana y salva, pero mientras, no te le acerques, a pesar de que mi hija parece ser tierna, en ese estado es igual a un león hambriento... y no exagero...

Q-Qué sucedió la última vez que estaba así?!

Ehm, si mal no recuerdo... me mordió el brazo, lanzó un libro en la cabeza, y rompió algunos platos... la causa fue que... la había castigado, y le dije que su supuesta promesa con Umi ya no iba más, le mentí, fue algo malo de mi parte, pero quería ver si seguía teniendo sentimientos hacia tu hija... esto fue antes del accidente... Kotori no tenía la fuerza de ahora... así que me da miedo acercarme a ella también... pero, puede razonar bien mientras le hables de Umi... solo ten cuidado con lo que digas, sí?

S-Sí!

"Quién pensaría que una dulce chica se convertiría en toda una Yandere..." - Pensaba Yui.

...

...

A unos kilómetros de ahí.

Padre! Por favor explícame qué rayos sucede?! - Gritaba Umi habiendo despertado hace poco.

Silencio! Te repito por décima vez, esto es por tu bien... y deja de moverte, o las cuerdas comenzarán a raspar tu piel...

Entonces desátame!

No! Esto es una orden, silencio!

Al menos dime quién te obligó a hacer esto?!

Yo! - La abuela de Umi entra a la habitación.

A-Abuela?! Por... qué...

Por qué? Por qué, preguntas?! Te lo dejaré simple... niñita... no permitiré que ningún Sonoda, esté con un Minami, entendido?!

Eh? Por qué? Existe alguna razón?!

Sí! La hay! Es porque los Minami, son unos traidores, mentirosos, e infieles!

Espera... qué?!

Déjame contarte una historia... Umi...

Adelante...

Flashback.

Primavera, ceremonia de graduación de la escuela Otonokizaka, 50 años atrás.

Tara, la abuela de Umi, tenía una linda relación de amistad con Ari, la abuela de Kotori. Se conocieron el primer día de escuela. Se dieron cuenta que tenían muchas cosas en común. Ari era alta, delgada, cabello marrón claro, ojos verdes y una figura envidiable, provocando que la mayoría de los chicos babearan por ella. Por su lado Tara, era un poco más baja, cabello negro y ojos ámbar. Su semblante no era el más amigable de todos, por lo que solía alejar a la gente antes de que se le acercasen. Ambas intentaron no fijarse en la misma persona durante años, pues Ari sabía lo que le costaba a su amiga el encontrar a alguien que le gustara. Tara fracasó en el amor muchas veces, mientras que Ari siempre tenía éxito, más siempre intentaba no quedarse con los muchachos que rechazaban a su amiga.

Cursando la mitad del tercer año, Tara se fija en una chica de cabello marrón grisáceo. Era bastante atractiva, alta, ojos iguales a los suyos. Resultaba ser que su nombre era Sara, capitana del equipo de natación. Tara la observaba en silencio muy nerviosa todos los días, y cada vez que intercambiaban miradas, Tara se sonrojaba como un tomate. Un día, la joven se le acercó a Tara, esta nerviosa, le preguntaba si necesitaba algo. Sara le pidió una cita, dijo que le gustaba cómo actuaba ella al estar nerviosa y lo tierna que se veía cada vez que se sonrojaba. La joven aceptó gustosa, fue ahí cuando comenzó el dilema. Habían pasado meses saliendo juntas, incluso se habían besado, por supuesto, Ari no sabía del tema, aunque sí sospechaba un poco de lo que sucedía entre ellas dos. Sara decidió mantener su relación con Tara fuera del colegio, cuando ella le preguntó por qué, el sólo contestó que no quería que la molestaran, ya que ella era bastante popular. Accedió sin mayor problemas, y su relación continuó, lo que no sabía Tara, es que su "novia" estaba escondiéndole algo grave. Hubo una ocasión, en que Sara se le insinuó sexualmente a Tara, y como ella había sido criada con valores tales como nada de sexo hasta el matrimonio, se negó. La joven se fue "herida" del lugar, dejando sola a Tara.

Al día siguiente, Tara buscó por todas partes a su novia en la escuela. Preguntó a varias personas sobre su ubicación, pero nadie parecía saber dónde estaba. Una de sus compañeras de clase dijo haberla visto con nadie más ni nadie menos que Ari. Al escuchar esto, Tara intentó calmarse y tratar de no sacar conclusiones. Siguió buscando por la escuela hasta que llegó al tejado, se sorprendió de que la puerta estuviera abierta. Asomó su cabeza y se sorprendió al ver a su novia y su mejor amiga besándose. Estaba tan shockeada, que su cuerpo no pudo moverse del lugar, su voz no salía, se quedó pasmada viendo el acto, el cual se ponía cada vez peor. Ari y su novia ya no estaban solo besándose, sino tocándose, estaban haciéndolo justo frente a sus ojos. Fue en ese momento, cuando el corazón de Tara se rompió en dos, se arrepentía de haber confiado en Ari, y de haberse enamorado de alguien como Sara, cerró la puerta de golpe, interrumpiendo al par, y salió corriendo mientras lágrimas caían por sus mejillas. De ahí en adelante, no habló nunca más con Ari, no solo la había traicionado, sino también se había robado a su primer amor. En este tipo de cosas Tara era demasiado sensible, ya que le costaba demasiado expresar cómo realmente se sentía. Fue tanto el dolor causado en ella, que llegó el día de la graduación, y ella a penas recibió su diploma se fue del lugar.

Unos años después. Tara había conocido a un apuesto hombre. Su cabello era grisáceo, y sus ojos de color marrón. Estaba enamorada de él, y habían comenzado a salir hace unos meses. Tara nuevamente demostraba lo mala que era lidiando con sus sentimientos. Decidió salir a comer un día a un famoso restaurante en Akihabara, pero al parecer la suerte le jugó una muy mala pasada. En ese lugar, estaba Ari, su ex mejor amiga. Cuando entraron, intentó desviar la mirada para que no la reconociera bajo ningún motivo. Sin embargo, su novio se acercó de inmediato a la joven, quien en ese momento era la dueña del lugar. Conversaron unos minutos hasta que Ari se dio cuenta de quién acompañaba al joven. Se saludaron incómodamente, y Tara terminó por irse a sentar sola, esperando a que su novio se dignara en acompañarla. Pasaron alrededor de 10 minutos y su novio regresó. Hablaron unos minutos y ordenaron la comida. Tara pudo observar cómo su novio miraba de vez en cuando a Ari, pero lo que le parecía más extraño era que se sentó al frente de ella, y no junto a ella como solía hacerlo. Terminaron de comer, pagaron la comida, y se fueron del local. Tara estaba algo enfadada por la extraña conducta de su novio, pero decidió no darle mayor importancia. Lo que pasó después de eso fue lo extraño. Tara lo llamaba durante todo el día, pero no contestaba. Intentó ir a visitarlo a su trabajo, su casa, o encontrarse con él en la calle, pero no había indicios de él. Pasaron los días, e incluso algunas semanas, y la situación seguía igual. Un día, Tara salió a caminar, era una tarde bastante helada. Salió a recorrer los clubs nocturnos del lugar, intentando distraer su mente, pero fue la peor decisión que pudo haber tomado en su vida. No muy lejos de ahí, vio a su novio y a Ari tomados del brazo. Una vez más, le tocaba ver cómo su ex mejor amiga se robaba a su pareja. Los siguió por unos minutos, pero decidió detenerse cuando los vio entrar a un motel. En ese momento Tara juró que Ari se las pagaría algún día, sea como sea, lo haría.

Fin del flashback.

Eso fue lo que sucedió... por eso odio todo lo que proviene de esa... esa... pu-

Detente! No quiero oír eso de ti... - Dijo Umi. - Pero abuela, qué tenemos que ver Kotori y yo en eso... es tu problema, tu rencor... no el nuestro... además, oí que hiciste lo mismo con mi madre... no crees que ya es suficiente?

No... no es suficiente... no quiero que mi sangre se manche con la de ella...

Abuela, tengo una duda... podrías responderme algo?

Qué cosa...

De acuerdo a lo que me contaste, la abuela de Kotori fue quien te robó a tus parejas, no?

Sí...

No será que, ella nunca supo que eran tus parejas... y ellos fueron los que te dejaron por ella?

Es lo mismo! Ella sigue siendo la causa!

Abuela, no es lo mismo... ella no es la culpable... debes entenderlo...

No! Ella siempre es y será la culpable de todas mis desgracias, penas y dolores... desearía nunca haberla conocido!

No será... que en realidad a quien amabas era... ella?

Eh?! Cómo dices semejante estupidez!

Abuela, piénsalo... qué te dolía más, ver a tus parejas en sus brazos, o verla a ella en los brazos de otro...

Yo...

[Tari-chan~! Te quiero mucho! Gracias por ser mi amiga...]

Ari...chan...

Lo ves?! Qué haces aquí, deberías arreglar las cosas con ella, déjanos ser a Kotori y a mí felices... por favor!

Umi-chan! - Grita Kotori entrando de golpe al lugar.

Eh?! Kotori?! Qué haces aquí?!

Recordé algo... esta era la casa en la que jugábamos cuando pequeñas... al menos cuando nos íbamos de vacaciones, hehe...

Kotori... tu... recordaste todo...

Sí... ahora... a quién debo golpear!

T-Tranquilízate! Ya pasó todo...

Eh?! - Dijo Kotori confundida y algo decepcionada.

Tari...chan... - Dijo la abuela de Kotori entrando al lugar. - Qué has hecho ahora?

Ari...chan... qué haces aquí?

Conversé con mi nieta, mi hija y la tuya y llegamos a una conclusión... todos estos años, no hice más que lastimarte, no? Podrías perdonar.. a una inquieta, y densa vieja?

Ari-chan... - La abuela de Kotori corre a sus brazos, e intensas lágrimas corren por sus mejillas.

Y bien, qué haremos con este idiota? - Dijo Ai apuntando a un confundido Yuu.

Mmm.. yo me encargo de él... acompáñame... - Le agarró la oreja y lo jaló hasta la cocina.

O-Ouch! E-Espera... Y-Yui-chan!

No te atrevas a decirme por mi nombre... está claro?! Llamé a la policía, te daré un buen castigo mientras llegan...

E-Espera... no!

En ese momento, pudieron escucharse algunos golpes.

Vaya... ya sabemos que no hay que hacer enojar a mamá... - Dijo Umi.

Umi-chan, Kotori-chan... queríamos pedirles perdón por todos los problemas que les hemos causado... - Dijeron ambas abuelas.

Oba-sama...

Oba-chan...

Se abrazaron entre las cuatro.

Les damos nuestra bendición, mis niñas, pero... podrían al menos adoptar? Quiero un viz nieto pronto...

E-Eh?! A-Apenas tenemos 16 años! - Gritó Umi.

Los Sonoda no cambian, eh? - Señalaron Ai y Ari.

Ni que lo digan, hehe... - Rió Kotori.

Mou!

Continuará...


Que en paz descanse Yuu xD aksjsasj le dieron una buena tunda askajskajs