Me adentré al ahora oscuro departamento, cerrando de mala gana la puerta detrás de mí. Me apoyé en ella, golpeando con mi puño derecho la pared junto a mí, preguntándome por qué existía tanta estupidez dentro de mi cabeza. Por qué reaccioné así con ella, por qué lastimé a Nozomi, la mujer que más amo en este mundo, con la que deseo compartir el resto de mis días, con la que mis mejores pensamientos y acciones salen a flote, a excepción de esta tarde, claro. Me encaminé resignada hacia la cocina a prepararme algo de comer. Miré atentamente los platos limpios. Abrí el refrigerador y saqué algo de leche, mi favorita, tal como Nozomi siempre la compraba. Me senté en la mesa mientras bebía mi vaso de leche de chocolate, suspirando y pensando en una posible solución. Entendía el que no quisiera regresar conmigo, le impuse miedo, la golpeé, era obvio que no regresaría ni me perdonaría tan fácil, fui realmente ciega e ilusa, no puedo creer que por algún minuto pensé que ella regresaría inmediatamente. ¡Nozomi no es tu juguete, ni alguien que puedas usar para desquitar tus malditos celos!. Me grité eso a mí misma internamente. Con toda la rabia, frustración y culpa que sentía en ese momento, golpeé la mesa fuertemente, fue ahí cuando me percaté que terminaba resolviendo todo con violencia. ¿Por qué? ¿Por qué debía reaccionar así cada vez que perdía la paciencia? ¿Por qué demonios sentía tanta inseguridad cuando se trataba de Nozomi? ¿Qué rayos quería demostrar humillándola de esa forma? Ahora seguro que querrá casarse conmigo, después de lo que le hice sentir, no me sorprendería si comienza a dudar de ello. Una lágrima recorre mi mejilla izquierda, la limpio inmediatamente, dejando aflorar mi estúpido orgullo. ¿Qué tanto costaba abstenerse de esos celos? ¿Qué tanto costaba controlarme, y no malinterpretar una cariñosa escena amistosa por algo más? ¡Demonios Eli, Kotori-chan está casada con Umi, y tu te ibas a casar con Nozomi!. Sí, ¡Ibas!, pues así como van las cosas, su unión está muy lejos de cumplirse. Cubrí mi rostro con ambas manos, y el llanto empezó a salir. Un hilo de voz pronunciaba el nombre de mi amada una y otra vez. Lo que más me daba rabia, lo que más odiaba de la situación, era que siquiera algo externo fue lo que provocó esto, sino mi imbécil razonamiento. Hundí mi rostro entre mis brazos hasta poder calmarme. Tenía unas ganas inmensas de golpear la mesa, de hacer un desastre por el lugar, pero la imagen de Nozomi, su rostro inundado en lágrimas, su cara de confusión y susto, su mano acariciando su mejilla golpeada, me atormentarán hasta el día que pueda ganarme nuevamente su corazón. Pero, ¿cómo?, ¿cómo hago para volver a conquistarla, si ya no quiere verme?. ¿O soy yo la que tiene miedo de no poder verla a los ojos otra vez? Este tipo de pensamientos se alojaban en mi mente cada minuto, cada segundo, atormentándome por mis errores.
Con un fuerte suspiro, levanté el vaso de la mesa y lo lavé. Me dirigí a la que era nuestra habitación, pero sentía que no merecía dormir ahí esta noche. Saqué una manta del armario, y me recosté en el sillón, intentando reconciliar el sueño, y tratar de pensar que todo esto no ha sido más que una horrible pesadilla.
...
...
...
Esa noche no hice más que pensar en Elichi. Preguntándome si había hecho algo mal, si era yo la culpable de esa actitud. Una parte de mi cabeza me decía que no, que no había hecho nada malo. Más otra parte, me incitaba a pensar que era una buena para nada, que solo provocaba el enojo de Eli, que no sería una buena esposa para ella si le causo celos. Sacudí mi cabeza mientras intentaba conciliar el sueño. Estaba alojada en el departamento de Maki y Nicocchi. Ya me sentía bastante culpable por interrumpir su vida cotidiana, pero tampoco quería molestar a Umi-chan y Kotori-chan con todo esto del embarazo que están viviendo, pues dicen que las emociones fuertes no son aptas para las embarazadas. Cerré lentamente mis ojos, y las imágenes de Elichi, furiosa, golpeando mi rostro revivían a cada segundo. Los abría desesperada por salir de esa pesadilla. Lágrimas invadieron mis ojos, nublandome la vista. Coloqué mi mano en mi mejilla, aún dolía, me impresionaba la fuerza que tenía Elichi, pero debía admitir a pesar de estar dolida y herida emocionalmente, no sentía rencor hacia ella, mi amor por mi novia era tan grande que estaba dispuesta a perdonarle cualquiera de sus errores, pero también tengo mi dignidad, ella debe aprender a que no todo se soluciona con la violencia, se que una simple cachetada, pero la intención y emoción cargadas en ella fue lo que dolió más. Saqué mi mazo de cartas una vez más, las barajé y las puse sobre la mesa. Por segunda vez, las mismas cartas de la vez anterior habían aparecido. "Supongo que realmente necesitaremos ayuda..." Pensé. Las guardé nuevamente en mi mazo, las puse sobre una mesa de centro, me acomodé sobre el sofá, y lentamente cerré mis ojos.
Al día siguiente, había decidido armarme de valor para regresar al departamento y hablar con Elichi. Me levanté temprano y preparé el desayuno para las dos bellas durmientes. Luego de unos minutos de estar cocinando, Nicocchi y Maki-chan entraron a la cocina guiadas por el olor a huevo revuelto. Me sonrieron y se sentaron en la mesa.
Buenos días, Nozomi... - Dijeron ambas al mismo tiempo, lo que me causó una sonrisa.
Buenos días chicas, lamento las molestias del día de ayer... realmente lamento haber llegado de esa forma...
Nozomi, no te culpes y mucho menos te disculpes por eso, ayer la situación lo ameritaba, y tanto Nico-chan como yo lo entendíamos, y la verdad, preferimos que te quedes acá antes de volver con Eli en ese estado... - Dijo Maki mientras jugaba con su cabello.
Concuerdo con Maki, la verdad lo de ayer me sorprendió bastante, tengo unas ganas de decirle a Eli unas cuantas cosas, pero se que eso no me corresponde, lo hablé con Maki ayer en la noche... y llegamos a ese acuerdo, de intervenir siempre y cuando fuese necesario... - Respondió Nicocchi seriamente.
Gracias chicas, realmente me ayudaron mucho ayer... se los agradezco mucho... - Hice una reverencia.
Bueno, dejémonos de cursilerías y desayunemos... - Propuso Nicocchi, a lo que Maki-chan la miró molesta y yo reí.
A las horas después, me dirigí a mi departamento. Admito que tenía algo de temor, pero solo anhelaba hacer las pases con Elichi. Abrí la puerta, y para mi sorpresa, Elichi corrió a abrazarme. Debido a la rapidez con la que lo hizo, no alcancé a actuar. Después de abrazo, y de decirme infinitas veces "En verdad lo lamento...", me soltó, y me encaró. Esos ojos azules llenos de lágrimas, su labio siendo mordido mientras temblaba, sus manos aferradas gentilmente a mis hombros, su llanto haciendo eco en todo el departamento, no pude tolerarlo más y me uní a ella. Nos abrazamos por unos minutos, hasta que Elichi se apartó, y me pidió permiso para besarme. Yo asentí, y unimos nuestros labios tiernamente. Cerré la puerta del lugar y nos dirigimos hacia la sala.
Nozomi... yo...
Elichi, creo que ya te has disculpado lo suficiente...
Pero yo... en verdad... pensé que te perdería Nozomi... por más que lo pensaba no me explicaba el por qué actué así... cuando te fuiste corriendo y llorando, ahí recién reaccioné... es como si algo distinto se hubiera apoderado de mí, en verdad actué sin pensar... lo lamento... de verdad lo lamento... - Hizo una reverencia en el piso, pegando completamente su frente a el.
Elichi, por favor levántate... - La ayudé a ponerse de pie. - Como ya te dije, te disculpaste demasiado... pero quiero dejarte algo claro, no aceptaré que se vuelva a repetir, te amo Elichi, y no me gustaría que nuestro futuro estuviera marcado por la violencia... - Dije mirándola seriamente a los ojos.
Sí, Nozomi... lo tengo perfectamente claro, te prometo que no volverá a pasar...
No prometas nada, Elichi... porque nosotras no manejamos el destino ni los acontecimientos... según mis cartas, cosas como estas seguirán ocurriendo, y es por eso, que necesitamos ayuda... no podemos enfrentarlo solas, o sino nuestra relación terminará destruyéndose...
¿Qué planeas, Nozomi?
Ya verás Elichi... ya verás...
Continuará...
De apoco se arreglan las cosas, pero nada está asegurado akskjajs gracias por el apoyo :) Espero les haya gustado el cap!
