Hola, les traigo el capitulo de esta semana, estoy ya a mitad del que sigue pero creo que me tardare lo mismo que con los últimos dos, no estoy teniendo tanto tiempo para escribir últimamente, espero poder compensar eso con los extras que estoy agregando al final de los capítulos. Gracias por sus comentarios algunos de ellos me dan ideas para lo que viene y para los extras xD así que pueden hacer sugerencias para que los meta como compensación. Ya tengo listo el extra para el capitulo 08 así que empezare a tomar en cuenta sus comentarios a partir del capitulo 09.

Cuando termine este capitulo y lo leyó una amiga me dijo que así como funciona mi mente era imposible mantener una historia que fuese solo color rosa, temo que la historia se me vaya de las manos, pero haré lo posible por que no sea así... si no terminare cambiandole el genero, pero sinceramente espero que ese no sea el caso porque me esta gustando el resultado de los capitulo anteriores.

En fin no hay mas que decir asi que disfruten el capitulo y espero nos leamos el próximo fin de semana.

Ni Love live ni sus personajes me pertenecen...


Capítulo 07:

–Así que… –Nico hizo una breve pausa mientras analizaba la propuesta– ¿Cuántas ilustraciones tendrían que ser?

–Bueno, en esta ocasión serían aproximadamente 30. –respondió Umi.

–Y cada una relacionada con un poema de tu nuevo libro. –la pelinegra vió de reojo como la diseñadora hablaba animadamente con una amiga de esta, una pelinaranja bastante enérgica.

–En efecto, me gustaría que cada uno tuviera una portada hecha por tí. –tomó la taza frente a ella y bebió un poco de su café.

Se encontraban en una cafetería algo retirada del edificio donde Nico vivía, era del tipo familiar, un sitio bastante tranquilo y acogedor. Pero aún así, la pelinegra sentía cierta incomodidad. No es que el lugar estuviese atascado de personas, al contrario. Y a pesar de ello, la artista no dejaba de tener esa sensación. Quizás, era por esa aura demasiado amistosa que desprendía la repostera amiga de Kotori y Umi, que para ella resultaba molesta. Y aunque el día era soleado, su mente estaba nublada; por lo que aquella mujer con sonrisa bobalicona le transmitía, al grado, que comenzó a sentir algo punzando su rodilla.

–Muy bien. Supongo que entonces, debería leer los poemas. –quería salir huyendo del lugar lo más pronto posible.
–¿Quiéres que te los de en físico? –preguntó la escritora ahora un poco entusiasmada– ¿O prefieres que te mande el archivo por correo? –Umi ya tenía avanzada la mitad de aquel libro, aunque hacía poco de la publicación de su última novela. De hecho, recién había regresado de la gira donde la estuvo promocionando. La cual fue catalogada como: el mejor drama del año, a sólo un mes de su estreno, por lo que Nico no estaba segura si era cierto o un simple gancho publicitario para aumentar las ventas.

–Mándalos a mi correo, de cualquier forma puedo imprimirlos si es necesario. –se levantó de la silla– Debo irme, tengo una idea en la cabeza que necesito sacar.

–Lo comprendo. –dijo Umi con una sonrisa, también se puso de pie y estrechó la mano de Nico– Será un placer trabajar contigo.

–Igualmente.

Intercambiaron números de teléfono y Nico procedió a despedirse de Kotori y Honoka. La diseñadora observó como su amiga cojeaba mientras se retiraba, aquello hizo que se preocupara y observó el cielo por la ventana del restaurante, seguía soleado.

–¿Pasa algo Kotori? –preguntó Honoka.

–No, es sólo... creo que no debí hacer que Nico-chan saliera.

–¿Por qué lo dices? –preguntó Umi con cierta preocupación.

Kotori sabía que los días de lluvia Nico no la pasaba bien, era en ellos que las secuelas del accidente se presentaban y con fuerza, apenas el día anterior el ambiente estuvo húmedo. Quizá no había pasado suficiente tiempo para que la artista recuperara su andar normal, y gracias a ella tuvo que salir de casa. Todo eso era algo personal y no le correspondía contarlo.

–Creo que no se sentía bien.

–Entonces yo debería sentirme culpable. –Umi acaricio la cabeza de Kotori– Por insistirte…

–¡No, claro que no Umi-chan!, yo igual pude decirte que nos reuniéramos con ella otro día.

Honoka sólo observaba la interacción de sus amigas. En momentos como ese, tenía la sensación que estaba de más, sabía que la diseñadora y la escritora no lo hacían a propósito pero, a veces le resultaba inevitable sentirse de ese modo. Tomó un poco de la rebanada de pastel frente a ella y se lo llevó a la boca. Se preguntaba, cómo esas dos habían estancado su relación de tal manera, cuando resultaba tan obvio lo que les sucedía. Si alguien tan distraída como ella podía darse cuenta de lo mucho que se gustaban, no entendía como ellas mismas no lo notaban.

Nico llegó a su edificio, aún cojeaba, y eso la tenía muy molesta. Una vez entrara a su departamento pensaba dormir de largo hasta el día siguiente. Estaba oscureciendo y por desgracia las nubes volvían a invadir el cielo. La artista soltó una maldición mientras veía como gradualmente la luna que recién se había asomado, era cubierta por esa horrenda cortina gris. Cuando por fin llegó a su piso, vió a Maki, quien iba saliendo de su departamento, al parecer seguía en el turno de noche.

–Nico-chan. –la doctora se detuvo frente a la bajita y observó que caminaba como el día anterior, había escuchado en las noticias que el clima estaría así de raro –sol y lluvia– durante los próximos días, por lo que quisiera o no, estaba un poco preocupada por su vecina. –¿Quiéres que te de algo para el dolor?

Aquello no hizo más que aumentar el enojo de la artista, quien sólo siguió de largo, ignorando a Maki. No era culpa de la pelirroja, Nico lo sabía, ésta sólo intentaba ser amable. Pero aun así, odiaba que la vieran con lástima. Aunque la doctora no lo hizo. Lo que denotaba su mirada era preocupación, y ahora al doble, no entendía porque se había comportado así con ella. Sacó su celular para ver la hora. Definitivamente no tenía tiempo para Nico y sus desplantes en ese momento, así que dio un paso para continuar su camino pero por alguna razón, no pudo avanzar más que eso. Miró hacia atrás, la pelinegra buscaba en su pantalón corto la llave de su hogar mientras fruncía el ceño y susurraba cosas que Maki no alcanzaba a entender. Se preguntó si realmente estaba bien irse y dejar las cosas de esa manera. Pero pensó en su padre y en el posible castigo si no llegaba a tiempo. Soltó un pesado suspiro al darse cuenta de que no tenía otra opción y se marchó, intentando no pensar más en ello.

Mientras Maki apretaba el paso para llegar a su coche, Nico entraba a su departamento aún echando humo. Fue directo a su habitación donde se dejó caer en la cama tal como tenía planeado. De verdad aquella breve salida no le había sentado bien, encontrarse a gente como Honoka, personas que le recordaban a ella misma en el pasado, era uno de los motivos por los cuales a la artista no le gustaba salir. Buscó en el bolsillo de sus pantalones cortos una vez más y sacó el guante que la doctora le dio, casi al instante se sintió mal por hablarle así. La culpa es un sentimiento poderoso, tanto que la pelinegra decidió compensarlo, tomó su celular y se puso a buscar en internet algunas recetas. Por las compras que habían hecho juntas y el incidente de las escaleras, Nico sabía que Maki tenía algo con los tomates y ella no conocía tantas platillos con ese ingrediente como principal.
Luego de algunas consultas y varios videos, por fin escogió una receta. Apresuradamente llegó a la cocina donde abrió su refrigerador, al parecer lo conseguiría, se preguntó si aquel arranque estúpido de enojo le costaría el poco avance que había logrado con la pelirroja, pero se obligó a alejar ese pensamiento y repasar una vez más los pasos de lo que tenía planeado preparar.

En el hospital Nishikino, Maki iba caminado por uno de los pasillos del mismo. Se dirigía al consultorio de su padre para checar unos expedientes, aunque su mente seguía repitiendo lo sucedido anteriormente con Nico, y de verdad no entendía que hizo mal, tanto como para que la artista hubiese intentado asesinarla con la mirada. Estaba preocupada. Cuando llegó con su progenitor este notó su ánimo decaído, quizá más que en días anteriores. Intentó pasarlo por alto y centrarse en el trabajo pero, una vez terminaron de hablar sobre los pacientes que debían ver ese día observó con mayor detenimiento el semblante de su hija. Algunos días atrás, su pequeña había llegado algo cabizbaja al trabajo y cuando la cuestionó, esta le contestó que fue a una exhibición de arte, y uno de los cuadros le gustó mucho, creía que se hubiese visto perfecto en su departamento aunque desafortunadamente no estaba a la venta, y desde ese día su adorable y única hija iba de un lado a otro desganada pero, hoy se veía mucho peor. El doctor Nishikino se levantó de su asiento y se acercó a un gran paquete. Un coleccionista –amigo suyo– le había ofrecido una pintura que originalmente pensaba colgar en su despacho pero, ahora esperaba animar a su pequeña con él, una pieza que probablemente serviría para reemplazar la pintura que deseaba su hija –aunque no tuviese idea de cómo era, o qué estilo– supuso que cualquier buen cuadro resultaría útil. No se consideraba un experto en arte, sin embargo, confiaba en la recomendación que le habían hecho.

–Maki. –llamó a la pelirroja– Entraré a una operación en pocas horas, y no creo salir antes de que termine tu turno. –le dio el paquete– Así que este me parece el mejor momento.

Maki observó confundida el objeto en sus manos y luego a su padre, le dio la mejor sonrisa fingida que pudo y le agradeció. Él pareció satisfecho con la reacción de su hija y se retiró. Resultaba obvio lo que era, así que la pelirroja no se molestó en abrirlo, se limitó a llevarlo a los vestidores –con mucha dificultad porque pesaba un poco– donde la esperaría el resto de su turno.

Nico se levantó temprano aquel día, mucho más que de costumbre, el Sol ni siquiera había hecho su aparición, ni lo haría hasta después de varias horas. Sacó algunos ingredientes y los colocó sobre la barra de la cocina. Quería que cuando Maki volviera del trabajo todo estuviese listo. Tomó su mandil rosa con el diseño de un panda al centro y se lo puso mientras repasaba mentalmente la receta. Se lavó las manos e intentó recordar a qué hora llegó la pelirroja a casa el día anterior, las 6 a.m. tenía como límite, y eran las 3 a.m. así que contaba con mucho tiempo.

Con toda la calma del mundo, teniendo cuidado de no cometer errores y haciendo uno que otro cambio a la receta, para que fuese algo más "ella", Nico terminó dos horas más tarde con la mezcla, sólo quedaba dejarlo en el horno de 30 a 40 minutos y para cuando la doctora llegara a casa, estaría más que listo para ser consumido. Era la primera vez que preparaba lasaña a la boloñesa pero, confiaba en sus habilidades para que el resultado fuese lo más cercano a la perfección.

Lo metió al horno, fue por su laptop al dormitorio y se acomodó en uno de los bancos que tenía en la barra de su cocina. La encendió y cuando terminaron de cargarse los programas se metió a revisar su gmail, había uno que llevaba por título "poemas", al instante lo relacionó con la "casi" novia de Kotori, Umi. En cuanto descargó el pdf que venía adjunto lo abrió y se puso a leerlo. La Nico con el sueño de ser Idol, no hubiese tenido idea de cómo tratar con el contenido del archivo, daba gracias a que puso bastante empeño en la universidad y sus clases de teoría e interpretación del arte le ayudarían muchísimo para tener una idea de que hacer, más o menos... La artista se dirigió al mueble de su sala, encima del cual se encontraba el guante que la pelirroja le dio, lo observó esbozando una sonrisa, para después ponérselo, tomó una libreta, un lápiz de grafito y comenzó a bosquejar lo primero que pasó por su mente después de leer el primer poema, concluyó que le resultaba más fácil pintar aquello que le transmitía la música, que la poesía. Sonrió aceptando el reto –trabajo– que la escritora le encargó. Escuchó la alarma que había programado para checar lo que tenía cocinando y se levantó en seguida a ver cómo iba, abrió el horno y comprobó que ya estaba listo.

Eran casi las 6 a.m., puso la charola donde cocinó frente a un ventilador para que se enfriase rápido. Volvió a acomodarse en su lugar para ver su garabato y luego leyó el poema un par de veces más, antes de escuchar la puerta del departamento de junto abrirse de golpe. La pelinegra hizo a un lado los materiales con que trabajaba y salió rápidamente de su casa.

La doctora llegó malhumorada, aunque la preocupación de antes, había desaparecido luego de subir el primer piso con aquel regalo que le hizo su padre. Escuchó la puerta del departamento de Nico abrirse y sus miradas chocaron, la artista pensó que por la manera en que la pelirroja le veía, efectivamente habían retrocedido en su casi relación amistosa. Maki al darse cuenta de la expresión preocupada de su vecina, bajó el cuadro al suelo, aprovechó a tomar un poco de aire, y así suavizar su semblante.

–Buenos días, Nico-chan. –si bien no sonreía, la pelinegra logró relajarse cuando escuchó el tono de voz de la mujer que estaba frente a ella, la cual notó el mandil de panda que la bajita traía puesto –imposible no verlo–, sobre un suéter amarillo que tenía remangado, y debía reconocer que le pareció bastante adorable.

–Maki-chan –fue entonces que le prestó atención al paquete– ¿necesitas ayuda con eso?

La doctora se preguntó si la enana con semejante complexión podría realmente ayudarle, y entonces otra incógnita surgió en su cabeza. ¿Cómo era posible que ella bajara los cuadros que debía llevar a la galería cada que tenía una exhibición? Nico hacía cuadros de todos tamaños, desde los más pequeños hasta los que eran de su tamaño. ¿En serio tenía la fuerza para aguantarlos?

–Ok... –dijo en cuanto salió de sus pensamientos.

Y juntas metieron el paquete al departamento de Maki. Cuando la pelinegra le preguntó si lo había comprado, ésta le respondió en seguida que era un regalo de su padre, porque pensó que a su departamento le hacía falta decoración. La artista estaba intrigada por ver el contenido, así que la doctora cedió y la dejó romper el empaque. Una vez abierto se toparon con un paisaje, era una pareja caminando por el bosque. Nico observó por algunos segundos la obra frente a ella, para tratar de identificar el estilo y la posible época en que fue realizado, porque era bastante obvia su antigüedad. Lo que más resaltaba, era el color verde en la pintura. Entonces Nico soltó una exclamación y se alejó rápidamente del cuadro, llamando la atención de Maki, ya que la artista se veía asustada. La pelinegra se tapó la nariz y la boca con la manga de su suéter, mientras que con su mano libre arrastraba a la doctora fuera del departamento.

–¿Qué ocurre? –preguntó la pelirroja una vez que estuvieron en el pasillo.

–¡Guantes y cubre bocas! –exclamó Nico– Hay que envolverla y… llévala a que le practiquen un análisis.

–¿Por qué?

–¡¿Quiéres morir como Napoleón en su exilio?! –al ver el rostro de confusión de la doctora, Nico decidió explicarse mejor– Verás, durante el siglo XIX circularon obras que mataron a miles de personas, ya que el verde en ellas resultó ser pintura con arsénico.

Maki recordó haber leído eso en alguna parte pero, lo dejó sólo como un dato curioso y no ahondó más en ello– ¿Y tú cómo sabes que ésta es una de ellas?

–No lo sé con seguridad. –miró dentro del departamento el cuadro– Pero, creo que no está demás prevenir…


EXTRA: Facebook

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Nozomi Tojo comentó una publicación en la que se te etiquetó.

Hace 15 minutos.

Kotori Minami comentó una publicación en la que se te etiquetó.

Hace 21 minutos.

Nozomi Tojo te etiquetó en una publicación.

Hace 27 minutos.

Eli Ayase y Nozomi Tojo te dieron un toque.

Hace 41 minutos.

A Maki Nishikino le gusta tu página NicoNicoNiiArt.

Ayer a las 11:05 AM

Maki Nishikino

Agregar a amigos.

Eli Ayase comentó en una publicación en la que te etiquetaron.

Hace un momento.

Nozomi Tojo se siente entusiasmada.

Hace 31 minutos.

Eli Ayase Nico Yazawa Kotori Minami

Fiesta en el departamento de Nicochiiiii 3

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Kotori Minami

¿Puedo llevar a una amiga?

Hace 25 minutos

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Nozomi Tojo

Claro que sí Kotori, a todas las que quieras.

Hace 19 minutos

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Eli Ayase

Cuenten conmigo. ¿Qué estamos celebrando?

Hace 1 minuto.

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Nico Yazawa

¡Esperen! ¡¿Qué?!

Hace un momento.

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Maki Nishikino aceptó tu solicitud de amistad.

Nozomi Tojo

El nuevo noviazgo de Nicochi.

Hace un momento

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Nico Yazawa

¡No existe tal cosa!

Hace un momento

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Eli Ayase

¡No lo niegues Nico!, te vi salir de su departamento anoche.

Hace un momento

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Maki Nishikino

¿Nico-chan tiene novio?

Hace un momento.

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Nozomi Tojo

Nico-chan… XD

Hace un momento.

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Eli Ayase

¡Nico-chan! Lol

Hace un momento.

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Kotori Minami

¿Nico-chan? D:

Hace un momento.

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Nico Yazawa

¡No! No es lo que piensan.

Hace un momento.

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Nico Yazawa

¡Ninguna de las cuatro!

Hace un momento.

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Maki Nishikino

¿No es lo que pienso? ¿Como sabes qué estaba pensando?

Sólo sentí curiosidad porque Nico-chan, casi nunca sales y

las únicas que te visitan son Tojo-san, Ayase-san y

Minami-san (¿?), además de los otros Nico.

Hace un momento.

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Nozomi Tojo

Nishikino-san parece estar muy al pendiente de Nicochi :3

Hace un momento

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Nico Yazawa

¿Otros Nico?

¿De qué hablas Maki-chan?

Hace un momento

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Eli Ayase

Recuerdo cuando Nico me llamó la

atención por ser demasiado confianzuda

al hablar con los demás.

Hace un momento

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Kotori Minami

Creo que he pasado tanto tiempo con Umi-chan,

que me he perdido de muchas cosas…

Hace un momento

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Maki Nishikino

Pues de los que van a tu casa, se parecen a ti

por eso… dije otros Nico.

Hace un momento.

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Nico Yazawa

¿Te refieres a Kokoro, Kokoa y Kotaro? ¿Mis hermanos?

Hace un momento

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Maki Nishikino

Obviamente no se sus nombres.

Hace un momento

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Nozomi Tojo

Así que… ahora es Maki-chan, ¿Nicochi?

Hace un momento

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Nico Yazawa

No empieces Nozomi...

Hace un momento

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Nico Yazawa

Además, ¿por qué están posteando en mi muro en lugar

de abrir una ventana de chat?

Hace un momento

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Nozomi Tojo

Es para que la gente vea que sí tienes vida social y amigos.

Hace un momento

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Nico Yazawa

No creo que esto sea necesario, Eli y tú se la pasan etiquetándome

en memes y en imágenes tontas.

Hace un momento

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Nozomi Tojo

¿Entonces Maki viene a nuestra fiesta en casa de Nicochi?

Hace un momento

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Maki Nishikino

No puedo, debo estudiar.

Por favor no hagan mucho ruido.

¿Y por qué me hablas por mi nombre?

Hace un momento

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Nozomi Tojo

No he hecho tal cosa, lo escribí, más no lo dije.

Además, ¿por qué Nicochi es la única que puede decir tu nombre?

Llevamos el mismo tiempo de conocernos.

O es que, ¿acaso Nicochi es especial?

Hace un momento

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Maki Nishikino

Claro que no…

Entonces te diré Nozomi.

Hace un momento

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Eli Ayase

Si a Nozomi le hablas por su nombre, a mí también.

Hace un momento

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Kotori Minami

¡A mi también! X3

Hace un momento

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Maki Nishikino

Muy bien…

Hace un momento

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Nozomi Tojo

Muy bien, entonces nos vemos mañana en el departamento

de Nicochi, a las 9. Tu también Maki-chan 3

Hace un momento

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Maki Nishikino

Yo no puedo.

Hace un momento

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Nico Yazawa

¡Hey! Yo no he aceptado.

Hace un momento

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Nico Yazawa

¡Nozomi Tojo no pienso abrirles la puerta!

Hace un mometo

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Nozomi Tojo actualizo su estado.

Hace un momento

Eli Ayase compartió la publicación de Escuela de música y danza de Akihabara

Hace un momento

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