Privet. Spasiba. Da. Davai. Son algunas de las palabras que almacena mi cerebro. Hola. Gracias. Sí. Ánimo.
Dejó de interesarme aprender nada al morir.
Ahora quiero saber tantas palabras en ruso como me sean posibles antes de irme.
Viktor quiere practicar tanto japonés... Bueno, él seguirá aprendiendo porque está vivo.
