Veintinueve.
Viktor me está esperando sentado junto a la estatua del hombre importante y no dice nada hasta que me acomodo a su lado, con unos buenos metros de distancia entre nosotros.
—Te estaba esperando.
—Me di cuenta.
—Llegué hoy por la tarde...
—Ya veo.
—¿Me dirás tu nombre hoy?
—Haré algo más.
—¿Sí?
Asiento sin mirar en su dirección.
—Te contaré mi historia.
