Chris se fue de la Mansión y se dirigió a dicha dirección, la cual llamó su atención, pues no era ninguna casa. Era la dirección de un bar, de hecho.
—Que raro... Ellos vienen aquí?
Chris se adentró en el bar, donde habían varias personas gritando emocionadas ante dos musicos. Uno era un guitarrista realmente serio, hasta aparentar ser muy intimidante; mientras que la otra era una joven de posiblemente la misma edad de Chris. Ella parecía ser muy tímida y sensible, aunque cálida de alguna u otra forma. Ambos con el cabello blanco y los ojos rojizos, cantaban para el ebrio y muy grosero público, quienes les arrojaban monedad y algunos billetes de poco valor, como si agradecieran por tal entretenimiento.
—Deben de ser ellos... Que los traería a un lugar tan cutre como un bar? Es raro... — Se decía el castaño así mismo, mientras observaba a ambos desde la entrada.
Si bien ambos eran músicos, y pertenecientes a la "familia" de la Mansión Vocaloid, que clase de motivo los llevaría hasta un simple y bar? No es el lugar para gente como ellos. Tras preguntarse esto varias veces en su mente, el joven sacudió su cabeza de lado a lado para poder volver a concentrarse en su deber.
Los de la cabellera blanco finalizaron su show con pocas expectativas. El mayor, tras guardar su guitarra en su estuche, encendió un cigarrillo y comenzó a fumar indecentemente, aun si la menor estaba tosiendo un poco por el aroma que desprendía.
—Disculpen... Ustedes son el señor Dell y la señorita Yowane? — Preguntó el chico de la chaqueta negra, mientras observaba a ambos con cautela.
—Tal vez... Y tu quien se supone que eres?— Le replicó el mayor, mientras que ocultaba a la menor detrás de el, de una manera protectora al parecer.
Esta pregunta pareciese ser un acto de agresividad verbal en contra del "intruso", pues aparentaba ser bastante desconfiado a las personas ajenas a su familia.
—Lamento si vine sin avisar... No tengo contacto con ustedes aún. Soy Chris. Soy una especie de... Empleado del dueño de la Mansión en la que viven sus... Familiares? En fin... Miku-san me recomendó venir aquí a conocerlos.— Mencionó el castaño como respuesta. El esperaba que con estas palabras, o por lo menos con solo oír el nombre de Miku supiesen que no es una amenaza para ellos.
—Lo siento chico... No tenemos ganas de hablar con desconocidos.
—D-Dell-kun! N-no seas tan rudo... Es amigo de Miku-chan, d-debe de— Fue, sin embargo, súbitamente interrumpida por su mayor.
—Debe de irse, y dejarnos tranquilos. Eso es todo. Ya sabes las reglas con los desconocidos, Haku... No seas caprichosa de nuevo.
—L-lo siento...— De forma sumisa, y algo depresiva, la menor bajó la cabeza, llevando su mirada a Chris para luego llevarla al suelo otra vez.
—Discúlpenme si los he molestado.— Se disculpó el castaño mientras dió una muy corta reverencia hacia los dos y se fue sin decir más.
Tras pasar lo mencionado, y abandonar el edificio, los peli blancos guardaron todas sus cosas y compraron bebidas alcohólicas, para que después la menor, Haku, mencionara:
—C-creo que no debiste hablarle así, Dell-kun... Y-y si en verdad es amigo de Miku-chan?
—Pues me da igual. Sabes que no confío en nadie.
Tras esto, la joven mujer permaneció en silencio. Sabía que no podía discutir con su "hermano", pues este siempre encontraba una arrogante manera de salirse con la suya. Además, no le agradaban las discusiones, y menos con el.
Finalmente, El castaño regresó a la Mansión, bastante decepcionado de lo ocurrido previamente. Por fortuna para el, todos los miembros e integrantes de la familia estaban en medio del almuerzo.
—Oh? Hola a todos, supongo.
Todos se voltearon a verlo, y con alegría alzaron los brazos todos juntos y gritaron amigablemente "HOLA, REAPER-SAN!", lo cual incomodó ligeramente al castaño. No estaba acostumbrado a ese tipo de atención. Luego de que diera una reverencia, Hatsune Miku se dirigió a él dando saltitos alegres hasta llegar a Chris.
—Christopher-kun! Llegas justo a tiempo para el almuerzo! Déjame presentarte al resto de la familia que aun no conoces~!
Para este momento, se había acercado una joven casi de la misma estatura que Miku, la cual llevaba lentes amarillos y cabello verde oscuro.
—Está es Gumi-san~!
La misma chica antes mencionada se puso a examinar todo el cuerpo del nuevo integrante del lugar, como una niña curiosa. Esto puso realmente confundido a nuestro protagonista, aunque luego se detuvo y pudo reverenciarlo en forma de saludo.
—Seas bienvenido, Chris-kun! Se que la pasarás de lo mejor aquí!
—Gracias, Gumi... Es un verdadero honor estar aquí.
Y tras esta, llegaron dos sujetos con cabello azulado. Uno algo alto, con ropas blancas y una bufanda azulada, mientras que la otra cumplía casi las mismas facciones, siendo esta una mujer bastante menor.
—Estos son Kaito-kun y Kaiko-chan~! Son hermanos~
—Los ladrones de helado en persona? Un gusto.— Dijo Chris, para luego extender su mano hacia ellos.
No hubo respuesta directa de ninguno de ellos. La menor solo sonrió ruborizada con bastante felicidad, y el otro reía nerviosamente por aquel comentario del helado, mientras miraba a otra parte.
—No se de que me hablas, chico... Yo nunca he tocado un helado en mi vida. Soy inocente~
El castaño se rió debido a eso, para luego mirar a la más joven, esperando una respuesta.
—No te preocupes por Kaiko-chan, Reaper-san... No suele hablar mucho.
—Comprendo. Es un gusto poder conocerlos a ambos.
Se dieron los 3 una amable reverencia, para luego ir todos a sus asientos. Allí, prosiguieron con el almuerzo con bastante tranquilidad hasta que al fin llegó la pareja de los de cabello de plata.
—Oh! Oh~! Son Haku-san y Dell-kun! Vengan! Tenemos un poco para ustedes!
El castaño al oír eso se dispuso a ver seriamente hacia ambos, cosa que Honne Dell hizo por igual, solo que... Este lo hizo con una verdadera irritación en su mirada. Mientras tanto, la fémina de los cabellos blancos observó a nuestro protagonista confusa, aunque atraída. Tal parecía que si era amigo de Miku.
—P-pero... Ese no es...?
—Vámonos.
El mayor con los ojos de escarlata tironeó del brazo de la otra, intentando que esta interactúe lo menos posible con Chris, aunque esta opuso una mínima resistencia.
—Huh? Dell-kun? Que pasa? No quieres venir a comer con nosotros?— Preguntó inocentemente la rubia Kagamine, pues desconocía la situación entre Reaper y Honne Dell.
—No tengo hambre. Tu tampoco, Haku, así que vámonos.
—P-pero... H-hermano...
—Deja de llamarme así. Sabes que no soy tu maldito hermano.
Esta guardó silencio y asintió, aunque se sentía muy mal por abandonar así a sus amigos. Sin embargo, estuvo con el peli blanco toda su vida, y siempre siguió sus consejos, por desagradables y desconfiados que pareciesen. Gracias a él, ella seguía con vida. Aun si Dell estaba poco interesado en si Haku vivía o no. Todo lo contrario. La única razón de Dell para quedarse con Haku es que esta se apegó a él como un insecto chupa sangre; por lo que le resultaba molesta.
Tras haberse ido ambos, Chris preguntó a Megurine Luka:
—Esto... Suele pasar mucho?
—No, en realidad. No suelen irse así porque si. Al menos, no Haku. Dell es otro asunto.
Entre esto, Meiko Sakine intervino y respondió también, mientras sujetaba una lata de cerveza.
—Si Dell se la llevó así, es porque hay algo que no le gusta, y que no quiere que ella intervenga tampoco.
—Eso es... Notable. Bueno... No me recibió precisamente con los brazos abiertos cuando fui a verlos para conocerles.
El rubio de Len levantó un pocky y señaló a Chris con este, mientras que hablaba alocadamente con ojos Chibi.
—Oh! Oh! Es que Dell-kun odia a Reaper-san!
Sin embargo, antes de que pudiese decir otra cosa, recibió un puñetazo descendente directo en la nuca de parte de Rin, dejándole un chicón gigantezco allí y silenciandolo al fin.
—Que no sabes hacer otra cosa más que acusar?— Preguntó irónicamente Rin mientras que le robaba el pocky de su mano y se lo comía entero.
—M-mi Pocky...— Intentó levantarse mientras su mano se dirigía a Rin, como si lamentase la "muerte" de su postre, para luego desmayarse cómicamente.
Esto divirtió un poco a todos, pero luego Chris suspiró un poco. Era algo obvio que Dell y el castaño no se llevarían bien de la noche a la mañana.
—Supongo que es cierto. Se ve que Dell no es muy amable ya de por si. Así que tiene sentido que no lo sea tampoco con gente nueva. Pero... Y que hay de Haku? Como es ella usualmente?
Ante esta pregunta, Meiko se rió un poco y comenzó a hablar.
—Pues... Suelo pasar mucho tiempo con ella. Pero es difícil explicar... Haku-chan es... Muy diferente.
—Que tanto?
Miku comenzó a explicar, interrumpiendo a Meiko
—Pues Haku-chan, para empezar, no tiene hogar.
Esto asombró a Chris, pues no se veía venir tal comentario.
—Como Hatsune-san acaba de decir... Ella vive en las calles. El dinero que gana por sus canciones no es suficiente para comprarse un hogar, y ni siquiera podría pagar un alquiler.
—Entonces por eso ella y Dell van a ese Bar?
—Correcto. Pero es casi lo mismo. El Maestro quiso también darle lugar en la Mansión, pero... Por un tecnicismo legal, no pudo. Si Haku no consigue mejor paga, seguirá viviendo en las calles.
—Su ropa es nueva, si... Pero no por eso tiene vida de lujos. Nosotras le ofrecemos ropa de su gusto para que al menos no tenga ni frío ni parezca una ladrona. Ella siempre es agradecida y todo, pero...
—Pero que?
Kaito le abría una envoltura de helado a su hermana menor para luego explicarle al castaño.
—Pero es muy... Sensible. Se pone muy depresiva sin aviso, y comienza a llorar o a beber para olvidar sus problemas. No podemos ayudarla mucho en eso. Pero es buena chica.
Tras un rato de explicaciones, nuestro Chris se levantó, agradeció por la comida y el hospedaje y saludó a cada uno de los ídolos musicales. Cada quien se fue a su asunto, a sus habitaciones. Y mientras todos se iban, Kaito aprovechó a robar algo más de helado del refrigerador y se los llevaba a Kaiko. El castaño subió las escaleras hasta llegar al pasillo con las diferentes habitaciones, muchas vacías y una que otra ocupada por alguna diva. Mientras Chris abría la puerta de la habitación que Meiko le indicó sería la suya, pudo apreciar como Dell se iba completamente irritado y cargando su guitarra con frustración, dejando la puerta de la habitación de la cual salió completamente abierta. Se podían oír unos ruidos muy leves, como si se estuviesen ahogando dichos sonidos. Al notar todo esto, Chris pudo suponer y deducir lo que ocurrió y se dirigió a dicha habitación. Encontró a Haku hundiendo su rostro en una almohada, mientras sollozaba de tristeza.
—Haku?
Esta no respondió. Por lo que, o pudo ignorarlo, o pudo no haberlo escuchado. Ante esto, Chris se arrodilló frente a ella y le sobó su hombro para relajarla y llamar su atención. Esta se sorprendió un poco por dicho tacto y observó al castaño con lágrimas en sus ojos. Esta pudo notar la cara de preocupación que puso el opuesto ante ella, pero de todos modos intentó no hablarle.
—Estás bien...? Que fue lo que te ocurrió?
Tras unos sollozos y haber secado sus ojos, respondió esta tartamudeando.
—D-del... E-el ha d-d-d-discutido conmigo... N-no quiere hablarme más...
Tras esto, ella se desmoronó y se abrazó al castaño con mucha fuerza, desahogándose mientras temblaba. El sujeto de la chaqueta negra con gorro se dispuso a sobarle la espalda y sujetar ligeramente su nuca, para consolarla.
—Ya... Descuida... No pasará nada. No estés así, bien? Hablemos, y todo se solucionará.
Tras unos minutos en los que Haku contaba la situación en la que se hayaba con Dell, Chris pudo notar la tristeza en su mirada y trató de consolarla con otro abrazo cálido.
—Ya veo... Entonces, Dell nunca muestra interés en ti? Dices que te aisla?
Ella asintió, correspondiendo al abrazo con timidez.
—Pues perdóname si lo digo, pero creo que Honne Dell no debería tratarte así. Su forma de actuar ya de por si es repulsiva. Pero que esté contigo solo por capricho y luego tratarte como una molestia es... Desagradable.
Esto pudo hacerle sentir a la peli plateada que estaba con alguien de confianza. Tras eso, intentó agradecerle pero se detuvo. Aun no estaba segura si podría confiar en el.
—Sucede algo?
—N-no, no es nada... S-solo... Gracias por escucharme... P-pero no dejaré que traten a mi hermano como a un animal.
—Pero acabas de decir que ni siquiera es tu hermano. Perdón, pero no creo que debas malgastar tu tiempo y perder tu felicidad por ese bruto. Te ha estado llevando por mal camino por años.
Gracias a esta frase, ella no pude responder nada. Estaba en lo cierto, y aunque quisiese defenderlo con toda su bondad, no podría. Era cierto. Haku no podía permanecer por más tiempo con el mayor a ella. La estaba lastimando cada vez más. Pero no quería quedarse sola. "Sola?" Pensaba, pues no estaría realmente sola. Tenía a Miku, a Neru. A las demás y a Kaito como su mejor amigo. Y ahora, otro amigo, o eso parecía. Esto la animó y soltó una sonrisa cálida, con sus ojos cerrados.
—Gracias... Eso puedo agradecértelo. Tienes razón, pero... No creo que tampoco deba dejarlo solo a el.
—Eso es entendible. Si necesitas algo, podrás contar conmigo. Entendido?
Ella asintió, y luego el castaña le acarició la cabeza, revolviendo el cabello en su frente, como a una niña pequeña. Tras esto, ella rió con delicadeza y una voz baja, para que el chico de la chaqueta negra se retirara de la habitación.
Bien... Lamento si esto me quedó algo corto. No se como continuar esto actualmente, y me he reventado la cabeza para sacar algo de inspiración. Por fortuna, el próximo capítulo tendrá un inicio aleatorio. Ya saben, como en las series de televisión. Como si fuese un reality show o algo así, pero sin el publico. :v Si no entendieron, lo siento, soy malo para expresarme. En fin... Hasta lueguito~
