Capítulo 2: Tai Chi
Bienvenido al Little Titan Café!
El especial de hoy: Tai Chi
La ceja de Eren crispo. Si tuviera un dolar por cada vez que escuchaba aquello, al día de hoy, sería un millonario. —¿Que ha dicho?—
— Dije que quería un Tai Chi— La mujer morena de mediana edad le lanzó una mirada fulminante, como diciendo eres-sordo-o-algo-niño-tonto.
—¿Un té Chai? —
—¿He dicho un té Chai?— Le espetó.
—Se llama té Chai señora. No es un Tai Chi — Eren arrastro las palabras. Su tolerancia con los clientes estúpidos iba de cero a nada. Sinceramente, hacía preguntarse a veces porque su madre lo dejó trabajar en su tienda. Sabía cuan malo podía ser su temperamento.
—Solo has mi Tai Chi, caliente—
—¿De que tamaño le gustaría? ¿Titán Colosal, Titán Blindado, o Titán Bailarín?— Cuando lo único que recibió como respuesta fue una mirada en blanco, Eren continuó.—Un Titán Colosal es un tamaño grande, Titán Blindado es tamaño medio, mientras que un Titán Bailarín es tamaño pequeño — Señaló una vitrina junto a la caja registradora que tenía los vasos de muestra, cada una con extraños dibujos de extraños monstruos que buscaban representar el tamaño de las copas. Sí, la dueña tenía una imaginación hiperactiva.
—Uno mediano. Dios, este lugar es tan raro— Dejó un billete de diez dólares al lado de la caja registradora . Ere miró inexpresivo tanto el dinero como sus uñas perfectamente cuidadas. El anotó su orden en silencio para luego extenderle el cambio. —Y que sea para llevar—
—Un Tai Chi sale enseguida— Bromeó, apartándose rodando los ojos.
La clienta resoplo, claramente indignada. — Este es un pésimo servicio al cliente ¿Que clase de empleado rueda los ojos a un cliente? ¿Quien en su sano juicio dejaría que alguien tan grosero trabajara aquí? ¿Dónde está tu gerente? Me gustaría tener unas palabras con él —
Los labios de Eren temblaron, mientras se esforzaban por mantener una cara seria, pero una sonrisa se extendió sin mucha batalla.— ¿No querrá decir "yo tendría palabras" * ?
Ella frunció el ceño y parpadeó, sorprendida —¿Que?—
Él negó con la cabeza, sin dejar de sonreír mientras terminaba de hacer su bebida. No había manera de que esta mujer engreída miraría algo como Espartaco*. Eren le entregó el vaso de papel humeante. — Aquí tiene. Un Tai Chi.—
Cualquier idea de hablar con su gerente (no es que no hubiera nadie de guardia) fue arrebatada de la cabeza de la mujer mientras le arrebató el vaso de las manos de Eren, arañandole con las uñas el dorso de la mano mientras lo hacía. Con un resoplido, se giró sobre sus talones y salió de la tienda. Eren suspiró y se frotó la mano.
— Seria bueno que desinfectaras eso. O fueras a ver un médico. Ella podría tener rabia —
Eren volvió la cabeza hacia Levi. Estaba sentado en el mismo taburete como lo hizo hace dos noches, excepto que estaba vestido un poco más casual. Las mangas de la camisa de punto azul marino estaban enrolladas hasta los codos, la mirada de Eren persistente en sus antebrazos, señalando la línea débil de una vena y la forma en que los músculos se movían mientras escribía en su computadora portátil. Había algo acerca de esos brazos que realmente, realmente le gustaba. Eso le hizo preguntarse si Levi había tonificado bíceps debajo de las mangas.
—¿La gente puede tener rabia?—Preguntó Eren, alejando su mirada de los brazos de Levi y fruncir el ceño ante el rasguño rojo.
—Claro — El chasquido del teclado se detuvo, los ojos grises evaluaron a Eren —¿Sientes un picor o una sensación de hormigueo desde el rasguño?—
El ceño fruncido de Eren se profundizó — Bueno, ahora que lo dices... —
—¿Malestar?—
Se removió.
—¿Fiebre? —
Tal vez estaba empezando a sentir un poco de calor.
—Dolor de cabeza —
Eren tragó saliva. ¿Era un pequeño golpeteo que lo que sentía en la parte posterior de la cabeza?
— Ya que muestras síntomas. ¿eh? No te vas a salvar. Te vas a morir —
Eren chilló, con los ojos muy abiertos por el horror. — ¡No! —
Levi lo miró fijamente durante tres desconcertantes segundos. Volvió su atención a su computadora portátil. — Es una broma. Tardan semanas en aparecer los síntomas. No vas a morir. Aún —
—¿E-existe una cura? — Tenía que haber una cura, ¿no? Era el año 2013, por lo que tenía que haber una. ¿En qué clase de mundo vivían si no había una cura para la rabia? Eren levantó ambas manos y agarró a su pelo, el pánico lo congelo en su lugar.
Levi prácticamente podía sentir los ojos verdes implorandole. El podía extender esto un poco mas. Había algo gratamente divertido en hacerlo poner nervioso y retorcerse; su rostro mostró clara satisfacción cuando la cara de Eren se contorcionó de miedo. Sus dedos se demoraron un poco más sobre las teclas antes de entrelazarlas, colocando los codos sobre la barra y la barbilla en la parte posterior de sus manos, ocultando su sonrisa. Dejó que el barista sudara pesadamente, por unos momentos. Las manos de Eren se apartaron de su cabello, retorciendo su delantal, mientras cambiaba de apoyo de un pie al otro.
Levi hizo un ademán desdeñoso. —Solo bromeaba —
La nariz de Eren se arrugó por la confusión. Levi no quería preguntarle porque hacia eso, bueno, no estaba seguro de por qué. — ¿Estás bromeando acerca de broma? ¿O estás bromeando acerca de que tengo rabia? —
— La rabia se contrae a través de la saliva. Así que a menos que realmente hayas hecho algo con ella, no tienes rabia —
— Esta fue la primera vez que la veo, así que no hay forma de que eso pasara — Y además Eren no bateaba para ese lado. Sus hombros se relajaron para solo derivar a la ira. — ¡Usted estaba jugando conmigo! —
— Felicitaciones, finalmente lo captaste. Pero en serio.— Él no hizo caso al grito ahogado que Eren soltó de indignación, para buscar en el bolsillo delantero de su bolso y arrojó una mini botella de desinfectante en gel. Eren casi lo dejó caer. — Desinfectante ese corte, y lávate las manos cuando hayas terminado —
— Esta bien, mamá — Levi lo miró ferozmente, pero Eren hizo lo que le dijo. Le devolvió la botella cuando termino. — Gracias, pero sigues siendo un idiota —
Si tan solo tuvieran un muro de la vergüenza como Eren quiso. El tomaría fotos de Levi perdiendo el control en proporciones épicas y lo pondría allí en el muro de la vergüenza. Si. Ahí. Donde pertenece. Este era su segundo encuentro y el ya estaba jalando la cadena de Eren.
—¿Consigues muchos de estos?—
—¿Clientes lanzandome botellas de desinfectante?—
Levi resopló.— No. Clientes pidiendo "Tai Chi".—
Era difícil mantenerse al día con el tren pensamientos de este hombre. Eren se apoyó en el mostrador. — Sí, por desgracia. Fue divertido las primeras tres veces, pero ahora no tanto. — Se inclinó un poco más allá, tratando de obtener una visión de la pantalla del portátil de Levi, pero Levi inclinó hacia el interior. —¿En qué estás trabajando? —
—Trabajo—
—¿Que tipo de trabajo hace usted?—
— Trabajo relacionado con cosas—
— Bueno, obviamente. — Realmente, ¿cuan irritante podría ser este hombre? Se estaba convirtiendo en cada vez menos atractivo para Eren. Levi podía lucir los antebrazos todo lo que quería y no iba a cambiar los sentimientos de Eren en lo más mínimo. Nop. Ni un poco. Pero entonces Levi subió sus mangas más arriba, más allá de sus codos para reanudar su trabajo y el brazo de Eren se deslizó de la encimera, golpeando su hombro contra ella en el proceso. Levi arqueó una ceja, pero no dijo nada de como Eren se sonrojó y se enderezó al instante.
¿En serio, Eren Jaeger? De todas las cosas para excitarte: ¿brazos? Él no era un estudiante de escuela media para ponerse a gritar. Afortunadamente, el tintineo de la campana lo distrajo de tratar de averiguar sus propios pensamientos mientras saludaba al nuevo cliente con el acostumbrado. — ¡Bienvenido al Little Titan Café!—
— Usted sabe, aún no ha pedido nada— Eren señaló, desviando la atención de su teléfono mientras navegaba por Facebook y masticó su chicle. 23:05. Cincuenta y cinco minutos hasta la hora de cierre. Suspiró.
— ¿No deberías no estar jugando con tu teléfono mientras miras el reloj?— Preguntó Levi en vez.. —Y deja de masticar con la boca abierta —
Eren sopló un globo y lo chupó con un pop. — No hay nadie aquí para quejarse de mí. Y la mayoría de los clientes que vienen en en este momento son demasiado apedreados o demasiado preocupados con el trabajo escolar para importarles. ¿Así que cual es usted? —
—Ninguno de los dos —
— Usted podría pasar totalmente como estudiante.— La mirada aguda lanzada hacia el lo hizo agitar sus manos en un gesto pacificador. — Es un cumplido. Estoy diciendo que te ves joven, no como algunos viejitos —
Levi no se molestó en responder a la gracia de Eren. Terminó de escribir, hace clic en un par de veces con su mouse y cerró su laptop. — Voy a pedir algo.—
Eren deslizó su teléfono celular en el bolsillo de su delantal. — Está bien, dispara —
Con toda honestidad, Eren lo debería haber visto venir a un millar de kilómetros de distancia.— Voy a tomar una Colosal Tai Chi.—
Maldito este hombre con sus brazos, su buena apariencia y su arrogancia.
—Te odio—
Notas traductor:
* No he visto Espartaco así que realmente no entiendo la referencia a la serie, y lo traduje literalmente.
Haré lo posible por subir un cap semanalmente, muchas gracias por leer.
