Edward POV

El día de hoy pude hacer mi recorrido a la escuela sin ningún problema, estoy empezando a creer que hoy será un buen día, pero no me quiero hacer muchas ilusiones, ya que mi buena suerte nunca dura mucho, tiende a ser muy limitada, espero que no se desgaste tan temprano. Al llegar a la escuela veo que todos los alumnos están afuera, puedo distinguir a Victoria y Tanya la cual luce muy bonita con esos pantalones que se le ajustan como si fuera una segunda piel, pero como es mí costumbre sigo caminando con la cabeza agachada agarrando fuertemente mi mochila hasta al salón. Estoy a punto de llegar cuando mi buena suerte acaba y termino chocando contra Michael.

-¡Fíjate por donde vas maldito nerdo cuatro ojos! O es que ya ocupas un aumento en tus malditos lentes de botella-. Me grita parándose delante de mi, yo solo le digo que lo siento e intento rodearlo y para mi sorpresa me deja ir, pero no sin antes gritarme. –¡Yo que tú me ando con cuidado!-.

Por fin puedo entrar al salón y miro que los únicos que están ahí son Ben y Erick los cuales se encuentran muy entretenidos platicando, por lo que me acerco a saludarlos.

–Hola Ben, Erick ¿Cómo están chicos?-. Cuando me escuchan levantan la mirada y Ben me saluda.

–Hola Edward, estamos bien hablando del proyecto que nos dejó el profesor ¿Y tú que tal vas con…-. Se quedó a media frase cuando Erick lo interrumpió

-¿Ya hablaste con Bella? ¿Ya te reuniste con ella? ¿Qué te dijo? ¿Harás el trabajo con ella o te tocará hacerlo solo? ¿La verás más seguido?-. Me hizo una pregunta tras otra, sin esperar a que le contestara. Creo que le gustaba Isabella más de lo que pensaba.

–Si ya hable con Isabella-. Bueno prácticamente ella hablo conmigo, pero no lo aclare. –no, no me he reunido con ella, pero me dijo que me ayudaría a hacer el trabajo, al rato nos reuniremos en la biblioteca para hablar del proyecto y supongo que en ese momento me daré cuenta de si me ayudara o no-. Termine por fin todas las preguntas de Erick. Cuando empezaron a entrarar al salón señal de que ya iba a empezar la clase.

–Entonces te estarás reuniendo más seguido con ella, vaya que suerte-. Tenía cara de total asombro y con un poco de envidia, no sabía que decir por lo que solo me encogí de hombros. -Bueno me voy a ir a sentar antes de que llegue el profesor-.

Estaba sentado en mi lugar y ya habían entrado todos, incluso Tanya y Victoria solo faltaba Isabella que no llegaba, supongo que no iba a venir por eso quedo que traería el trabajo, pero en fin de todas formas desde que nos pusieron en equipo sabía qué haría solo el trabajo, estaba pensando en cómo dividiría mi tiempo, cuando la veo entrar seguida del profesor. Debería dejar de juzgar a las personas antes de conocerlas, decidí que le iba a dar la oportunidad, justo cuando avienta de forma brusca su bolsa y se sienta de lado más lejano de la mesa, volteando hacia el profesor pero sin poner atención. Así pasaron las siguientes dos clases con Isabella sin dar razones de vida, era una suerte estar sentados hasta atrás, aunque volteaba hacia enfrente se podía ver que estaba muy lejos de aquí, ni siquiera se levantó a platicar con sus amigas en los ratos libres, yo no sabía que hacer así que solo me dedique a dibujar y ver de reojo a Isabella intentado descifrar las emociones en sus ojos, nunca había tenido la oportunidad de verla tan cerca y tanto tiempo, era sorprendente cómo eran tan fácil de leer, al menos cuando estaba distraida, pero aún así al mismo tiempo era confuso, porque eran dos las emociones que alcanzaba a ver, pero no sabía cuál predominaba si la tristeza o el enojo, era tan inquietante ver la tristeza porque la única mirada que he alcanzado a apreciar de ella es el enojo, ya que creo que yo provoco eso en ella, pero nunca la había visto triste y eso me causaba una sensación de malestar, creo que era debido a que su mirada es muy expresiva.

Sonó la campana para salir al comedor e Isabella pego un brinco cuando se escucharon gritos de alegría por parte de varios chicos de enfrente, por lo que sacudió la cabeza y fue cuando por fin me volteo a ver, pude ver que la confusión fue remplazada por una mirada de molestia, tomo sus cosas y empezó a caminar hacia fuera. No entendía que hacia mal, por qué siempre lograba molestarla, en un estado total de confusión decidí seguir mi camino hacia el comedor.

Ya sentado con Erick y Ben en el comedor nos dedicamos a hablar de unas historietas que estábamos leyendo cuando pasa Alice junto con Jasper.

–Hola Edward ¿Cómo estás? ¿Siempre si necesitaras ayuda para acercarte a Ángela? Oye ¿Es verdad que estás trabajando con Bella? Lo bueno que ella es una buena persona un poco reservada si me lo preguntas, sé que no son Ben o Erick pero pudo haber sido peor, pudo haber sido Jessica, Tanya o incluso Michael te imaginas, eso sí sería una terrible tragedia, porque al menos…-.

-Cariño respira-. La interrumpió Jasper con cara de amor, se nota que la querían mucho, mientras tanto yo estaba totalmente rojo por lo que dijo de Ángela, Alice era una excelente persona pero no sé cómo podía tener tanta energía y cómo Jasper podía aguantar siendo tan calmado, a lo mejor era verdad lo que decían de los polos opuestos.

–Ho-la Alice, amm este, no gracias, y si es-toy trabajando en equi-po con Isabella, y si pudo haber sido pe-eor al menos ella no es gro-sera, es una venta-ja que solo me ig-nore y se dedique a mira-rme mal-. La verdad es que no sé qué está mal conmigo, porque dije esto último y luego peor a Alice.

-Isabella te está dejando hacer todos los trabajos, no puedo creer, ella no me parecía de ese tipo de persona, pero la verdad es que nunca he hablado tanto con ella, las pocas veces que coincidimos no me parecía que fuera así, es más siempre he creído que totalmente opuesta a Jessica, si me preguntas pensaba que ella se había llevado las partes buenas, no puedo creer que sea tan grosera contigo, nunca la había visto hacer eso, pero supongo que al fin y al cabo termina siendo una Swan-. Bravo Cullen me aplaudí mentalmente, ahora deje por los suelos a Isabella y ni siquiera sabes nada de ella a lo mejor si pensaba ayudarte y tu quejándote por algo que no sabes.

-No Alice, Isabella dijo que haríamos el trabajo juntos, de hecho yo me ofrecí a hacer el trabajo por ella pero dejo en claro que quería ayudarme, la verdad no sé porque dije eso, ella no se ha portado mal conmigo, de hecho estoy muy avergonzado por lo de hace rato, odio que la gente juzgue ante de conocer y mira es lo que estoy haciendo, no sé qué me paso para que me comportara así, pero no tiene justificación-. Intente defender a Isabella, pude ver mientras hablaba como cambiaba la cara de Alice parecía que su mente estuviera a mil por hora.

-Alice no sé qué estés pensando pero no puede ser bueno así que ni se te ocurra-. Le dijo Jasper y Alice le contesto haciendo un puchero que la hacía ver más chica de lo que ya parecía, por lo que Jasper solo rodo los ojos. –Si el que debe estar loco soy yo, por intentar controlar algo que sé que terminaras haciendo-. Alice solo le contesto con una sonrisa que se parecía a la del gato de Alicia en el país de las maravillas, ellos eran asombros y un poco escalofriantes, ver como podían sostener una conversación con miradas. –Bueno Edward es un placer saludarte y nosotros nos vamos, créeme en algún momento me agradecerás que te la quite de enzima-. Dijo dejándome confundido y alejándose con Alice que tenía una sonrisa y los ojos un poco perdidos como si estuviera planeando algo.

Isabella POV

Las primeras dos clases pasaron volando, quisiera decir que me quede dormida como un estudiante normal, pero la verdad aunque me enoje, la pase pensando en lo que dijo Charlie, ya que aunque me enoje reconocerlo me dolieron sus palabras, cuando estaba muy enojada sabía que ellos eran el problema no yo, pero a veces baja la guardia como el día de hoy y me cuestionaba, ¿qué estaba mal conmigo? No podía ser normal que no me llevara bien con nadie de la familia, porque entre ellos siempre parecían unidos y yo no encajaba ahí, tendría él razón y yo soy siempre el problema, esas eran mis preguntas y sobre todo, lo que más me dañaba es saber que estoy totalmente sola, porque en verdad no tengo a nadie, sabía que no podía contar con Victoria ni Tanya que me traicionarían a la primera, pero también me daba tanta rabia el pensar de esa manara, porque me hacía sentir tan débil, me gustaba pensar que yo no necesitaba a nadie, que era lo suficientemente fuerte para salir yo solita de mis problemas. Pero siempre me regresaba la incertidumbre de saber lo que se sentiría contar con alguien. Y así pasaron mis primeras dos clases pensando en sentimentalismos.

Cuando salí de clases no estaba de buen humor y menos después de ver a Cullen, me miraba como si intentará descifrar lo que pasaba para saber si debía sentir lastima mí y eso me encabrono porque odio bajar la guardia, detesto las miradas de lastima, el pésame que la gente te dirige cuando saben que estás pasando por algo difícil. Diciendo que saben o entienden como te sientes, cuando eso es más que una vil mentira, no es más que una maldita cortesía para quedar bien.

En el comedor me senté con Tanya y Victoria.

–Hola Bells, van dos veces que llegas muy tarde a clases, ¿te estas tirando a alguien en las mañanas? y no nos quieres decir Bells, por qué si es así lo consideraría un traición, vamos somos tus amigas tenemos derecho a saber-. Me dijo Tanya, quise rodar los ojos o tal vez si los rodé no lo sé y no me importa, pero es que no pueden hablar de otra cosa, su cerebro solo puede manejar tres temas que son; follar, ir de compras que incluye todo lo que tenga que ver con belleza y las fiestas. Esos son los temas que abarcan su reducido cerebro, a veces no sé por qué las soporto.

-Se me hizo tarde y no me importa si lo sintieras como traición de todas formas no te lo diría, no me gustaría que toda la escuela se enterara o peor aún que quisieras ir a medir que tal está el producto que me mantiene tan entretenida-. Bueno ahí está la primera salida de enojo, de plano no estoy de humor, lo bueno es que Tanya no es tan tonta como pensaba y solo me dedico una mirada enojada.

-Bueno algo es seguro, no te estas tirando a alguien porque si no, no traerías ese humor, pero cambiare de tema porque no quiero más peleas, este fin de semana hay una fiesta en la casa de Michael, así que tendremos que ir de compras para lucir unos bonitos y sexys modelos ese día-. Dijo Victoria.

Victoria era la que mantenía normalmente el control, pero yo no era tonta la conocía muy bien, sabía que era una persona muy calculadora, jugaba muy bien sus cartas sin siquiera arriesgarse. De las dos era la que más miedo me daba, porque Tanya era como una niña malcriada y berrinchuda, pero en cambio Victoria a veces sentía que no tenía sentimientos por nada ni nadie. Pero ese era el tipo de amistad que busco, totalmente superficial, por lo que asiento y ellas continúan hablando sobre la fiesta y los tipos que irán y yo finjo que escucho cuando en realidad no me interesaba.

Al sonar la campana nos vamos de nuevo a nuestro salón, donde puedo ver que ya se encuentra Edward ¿qué nunca sale a comer? sacudo mi cabeza y me dirijo a mi asiento, a esperar que pasen las siguientes dos clases, en las cuales al menos presto un poco más de atención, pero vamos es el segundo día que es lo más importante que pueden decir, al menos que nos dejen trabajo no veo que haya necesidad de tomar apuntes.

Ya finalizadas las clases me volteo hacia Cullen y le digo -Nos vemos en la biblioteca-. Y me voy hacia el baño sin esperar que me responda, pienso que debería haber cancelado la reunión de hoy porque no estoy de humor y menos para tratar con él, pero no quiero que ponga pretextos de que no quiero trabajar y tampoco me interesa llegar temprano a casa.

Cuando entro a la biblioteca puedo ver a Cullen en la última mesa con unas hojas en la mano supongo que es la información que recaudo, así que voy y me siento.

–Bueno aquí está la información que dije que traería, que te parece si cada quien lee lo que encontró el otro, para darnos una idea en que camino estamos y si es que nos falta información-. Le digo mientras le entregaba mi información, el asiente y me da sus hojas por lo que me dispongo a leerlas.

Como me imaginaba estaba muy completo todo lo que encontró con fuentes muy sustentadas y lo bueno es que yo me puse a investigar otro ángulo del tema, eso significa que no traemos lo mismo y que podemos tocar dos vertientes en el trabajo, pero no dije nada esperando que terminara de leer.

-Es-esta mu-y bien la información de hecho cre-creo que funcionara y queda-ra per-fecta-mente los dos ejes y por si fu-fuera poco está muy bien resumida-. Me dice un muy nervioso Cullen, con cara de asombrado, veo que esperanba que le fuera a entregar pura mierda de trabajo, es que la gente siempre tiende a esperar lo peor de mí demonios ¿Por qué siempre tienen que pensar que solo sirvo para joderles la vida? y ¿Por qué demonios habla como si tuviera problemas? lo he escuchado hablar con los profesores y habla normar, me enoja la gente sea tan débil. Creo que eso fue la gota que derramo el vaso que conformaba mi día o simplemente no sé qué paso y yo solo explote.

-Pensaste que te entregaría una mierda de trabajo no es así Cullen, déjame te digo que no soy tan estúpida como me veo-. Creo que en mi voz salió toda la molestia del día. –Y por si fuera poco por Dios por qué demonios tartamudeas, al menos si piensas darme a entender que crees que soy una estúpida hazlo de forma clara o es que tu padre no te enseño a hablar con mujeres, déjame adivinar él también es un perdedor y de pura suerte pudo concebirte a ti, dime soy la única mujer con la que has hablado a parte de tu madre, sabes no me interesa-. Me levanto de la silla. –Mañana vemos cómo vamos a trabajar-. Y me voy hacia mi carro para dirigirme a mi casa.

Cuando llego a mi casa la encuentro vacía, no estaba ni siquiera el personal salvo el portero que siempre está cuidando la casa, por lo que salgo y le pregunto.

–Y mi familia ¿Dónde está?-

–Señorita Isabella me dijeron que iban a ser un pequeño viaje aprovechando que su padre tendría unos días de vacaciones, por lo que le dieron a la mayoría del personal los días libres, tengo entendido que hablaron a la escuela de su hermana y dado que son los primeros días de clases el director no vio ningún inconveniente-. En otras palabras mi padre prometió una importante donación a la escuela.

- ¿Sabes cuándo regresan y a donde se dirigen?-. Odie cada segundo de su maldita cara de lastima antes de que me contestara

–No señorita no sabría decirle a donde fueron, pero creo que regresaran antes del día lunes-. Solo asentí antes de darme la vuelta, no quise darle las gracias y seguir viendo esa maldita mirada de lastima.

Intente ir a la cocina para ver si lograba encontrar algo para comer, ya que si la pienso tengo más de 24 horas sin comer bien, pero como siempre no encontré nada, por lo que decidí hacerme un sándwich solamente con jamón y queso, ya que hasta ahí llegaban mis conocimientos en cocina, una vez en mi cuarto decidí acostarme un rato para después escribir algo de la tarea con Cullen, pero mientras estaba acostada, digerí todo lo que había hecho, mierda había sido una completa perra con él pude ver bajo esas feas gafas que le dolieron mis palabras, pero era como si yo no me diera cuenta en ese momento de mis acciones quería sacar todo mi enojo todo lo que no le pude decir a Charlie.

Edward POV

Nos levantamos del comedor antes de que sonara la campana porque odiamos caminar con toda esa gente empujando en los pasillos, por lo que al entrar Isabella al salón yo ya estaba sentado en mi lugar, pude ver la mirada molesta que me dirigió y no podía entender por qué, si por ser su compañero o simplemente existir, pero una vez que se sentó las clases pasaron igual que las otras dos con ella a kilómetros de distancia, pero al menos ahora se veía más enojada que triste y no sé porque prefería eso y peor aún no sé porque la estoy viendo tanto debería concentrarme en mis clases, supongo que es debido a que los profesores no están diciendo nada nuevo y me distraigo viéndola y dibujando.

Ya finalizadas las clases estaba esperando que Isabella me dijera que no nos íbamos a reunir, cuando volteo con cara de molestia y me dijo -Nos vemos en la biblioteca-.Y se fue sin esperar que yo contestara, no es como si mi respuesta hubiera cambiado algo, pero se le llama cortesía. En fin, salí de lugar para dirigirme a la biblioteca, la cual se encontraba muy sola por ser inicio de clases, por lo que salude a la señora Smith y me dispuse a tomar la mesa más alejada y saque mi información esperando que llegara Isabella.

Una vez que llega se sienta y me dice mientras me entrega su información –Bueno aquí está la información que dije que traería, que te parece si cada quien lee lo que encontró el otro para darnos una idea en que camino estamos y si es que nos falta información-. Aunque parecía una pregunta, fue más bien una orden por lo que le pasó mí información y me dispongo a leer lo que sea que haya traído.

La verdad no esperaba que su información fuera a ser tan buena, pensé que me traería todo copeado de Wikipedia o que ni siquiera sería el tema correcto, pensé de todo menos que la información que tenía en mis manos estaría muy bien, incluso se tomó la molestia de traer otro eje para que no fuera parecida dándonos la posibilidad de tocar dos vertientes. Creo que la palabra sorprendido no alcanzaba a abarcar completamente como me sentía, pero tenía que decir algo porque ella estaba esperando.

-Es-esta mu-y bien la información de hecho cre-creo que funcionara y queda-ra per-fecta-mente los dos ejes y por si fu-fuera poco está muy bien resumida-. La verdad que no sé qué está mal conmigo, supongo que es una reacción a la sorpresa que estoy viviendo o solamente ella se me hace tan intimidante, puede ser porque siempre la enojo y debido a eso no puedo decir dos palabras seguidas, pero fuera lo que fuera sé que la hice enojar y mucho porque me dirigió una mirada totalmente mordaz.

-Pensaste que te entregaría una mierda de trabajo no es así Cullen, déjame te digo que no soy tan estúpida como me veo-. Creo que alcance un nuevo nivel de rojo pero es que nunca la había oído tan molesta, supongo que me lo merezco por andar juzgando a la gente antes de conocerla. –Y por si fuera poco por Dios por qué demonios tartamudeas, al menos si piensas darme a entender que crees que soy una estúpida hazlo de forma clara o es que tu padre no te enseño a hablar con mujeres, o déjame adivinar él también es un perdedor y de pura suerte pudo concebirte a ti, dime soy la única mujer con la que has hablado a parte de tu madre, sabes no me interesa-. Esas palabras me dolieron tanto y no por decirme que soy un perdedor no es la primera vez que lo escucho si no por lo que dijo de mi padre. En eso veo que se levanta y me dice –mañana vemos cómo vamos a trabajar-. Y sale de la biblioteca mientras me quedo sentando pensado si mi padre estaría desilusionado porque él no era ningún perdedor, era un buen doctor y todas las mujeres estaban atrás de él y obviamente como dijo Isabella, yo no había sacado nada de él, era porque no había tenido tiempo de enseñarme muchas cosas y algunas ni siquiera las recuerdo la mayoría de las cosas las sé porque mi madre me las cuenta. Lo que más me preocupaba es desilusionar a Bree, como enseñarle algo si todos dicen que soy un perdedor y no puedo ser el ejemplo que hubiera sido él.

Salí de la biblioteca en un estado total de inconciencia dispuesto a irme a mi casa, aunque en realidad tenía ganas de ir al hospital a visitar a mi padre, pero sabía que eso no solucionaría nada, solo lograría preocupar a mamá y a Bree, por lo que tome el camión para mi casa, una vez que llegue me encontré con mi madre haciendo la comida.

-Hola cariño ¿Cómo te fue el día de hoy?-. Me dijo mientras me daba un abrazo, creo que era lo que necesitaba. –¿Estas bien pareces triste?-. Me dijo con preocupación en su voz.

-Estoy bien mamá solo que estoy un poco cansado, son los primeros días de clase y son los que más me cuesta acostumbrarme al horario-. Le dije porque no quería preocuparla con temas trascendentales, ella ya tenía bastante con su trabajo y el estar triste por papá. –Y ¿Dónde está la pequeña Bree, que no anda revoloteando por aquí? -. Le dije mientras sonreía para distraerla y no siguiera con el tema.

-Oh ella está bien tesoro, se fue a la casa de una amiga, ya la conoces esa niña no puede estar quieta, pero en un rato iré por ella, porque no vas y te acuestas aprovechando el silencio, en lo que yo termino de hacer la comida, me alegro mucho de que hoy al menos si te diera tiempo de comer algo en el desayuno, porque sabes que no es bueno que te estés mal pasando-. Me dice Esme con un sonrisa muy maternal, por lo que solo asiento y doy un beso en la mejilla antes de irme a mi habitación.

Gracias a los que me agregaron a favoritos, espero que les esté gustando la historia, me encantaria concer su opinión y más que a partir del próximo capítulo dará un gran giro ;)

Nora muchas gracias por tu comentario es lindo que te tomes las molestias de hacerme el día :) aunque lamento no poder cumplir tu petición si se desquito con él, pero dicen que todo lo malo trae algo bueno ;)