Capitulo 3: Sostener la taza
Bienvenido al Little Titan Café!
El especial de hoy: Romeo y Julieta
Eren sabia que Levi era consciente de su mirada fija. Podía ver el tic que se formó en su sien, notando la manera en que sus dedos apretaban más fuerte alrededor de la pluma, pensó en al forma hilarante en que clavó el lápiz más duro en el papel. No hubo portátil hoy, o el bolso de cuero. Solo un cuaderno y un boligrafo. Eren caminaba cerca de vez en cuando para ver lo que estaba haciendo Levi, pero ni siquiera podía empezar a descifrar las letras minúsculas. Renunció después de varios intentos y optó mejor por observar al hombre.
Fue entonces cuando se dio cuenta que Levi siempre tomaba su taza de una cierta manera. Como ahora, la mano de Levi cayó sobre la apertura de su latte a medio terminar, agarrando con sus dedos casi al borde de la taza. La levantó y la inclinó contra sus labios, la vista siempre puesta en el papel.
La curiosidad sacando lo mejor de él, Eren agarró un vaso de papel y lo llenó de agua de la pileta. Miró a Levi, quien volvió a bajar su taza, antes de imitar su forma de tomarla. Aquello no era tan malo, pensó Eren mientras atrajo el vaso a sus labios e intentó inclinarlo como Levi hizo. Solo que mientras más se lo acercaba a la boca, mas torpe el movimiento se volvía, y Eren chocó la parte trasera de su mano con su nariz y el vaso de deslizó de sus manos, salpicando de agua todo su delantal.
— Maldita sea —
Un audible "tch" hizo a Eren levantar la cabeza. Levi hizo girar la pluma en sus dedos y con voz burlona dijo. — Eso es lo que obtienes, mocoso —
— Si, si — Eren desató el delantal de su espalda y lo sacó por sobre su cabeza, haciendo una pelota con él hacia arriba y lo arrojó a un rincón en alguna parte. Agarró un par de servilletas de papel para limpiar el lío que había montado. —No es mi culpa que sostengas la taza de un modo tan extraño. —
Levi se encogió de hombros.— Y no es mi culpa que seas tan estúpido como para intentarlo —
—Tenía curiosidad — El tintineo de la campana hizo saltar la cabeza de Eren para mirar por encima del mostrador. — ¡Bienvenido al Little Titan Café! — Frunció el ceño al ver a ambas chicas, o, más bien, al ver a la más alta. — Oh, eres tú —
Levi arqueó una ceja y miró por encima del hombro. Lo primero que notó fue lo que una extraña pareja que hicieron, la pequeña niña de cabello rubio de aspecto angelical junto a una alta pecosa morena. Se frotó la nariz sorbiendo - sin duda por el frío - y para terminar, botas de motociclista chasqueando ruidosamente sobre los pisos de caoba. Una mano se estableció contra un jeans cubriendo su cadera mientras que el otro se apoyó en el mostrador de registro. — Dos chocolates calientes. Ambos Blindados —
— Ymir, no seas tan grosera — Los ojos azules se asomaban desde un lado de su compañera más alta, una pequeña sonrisa adornando un rostro infantil. — Hola, Eren —
— Hola Christa — Eren se puso de pie, con el paquete de servilletas en mano, su hostilidad comenzando a disiparse. — ¿Acabas de salir e la escuela? ¿no es un poco tarde? —
— Nuestra obra acaba de terminar hace una hora así que decidimos pasar en nuestro camino a casa —
—Ah, claro. ¿Cómo fue? Oí que conseguiste el papel de Julieta. Y déjame adivinar— Le lanzó una mirada maliciosa en Ymir que bajó la mirada hacia él — Ymir interpretó a tu Romeo —
— Bueno, duh — Ymir resopló, con las manos en las caderas. — Como si fuera a dejar que un chico bese a mi Christa —
— Tu sabes que en realidad ellos no me besarían — dijo Christa, los ojos brillantes de diversión. Pero la sonrisa en su rostro, mientras miraba a su novia, estaba llena con nada más que cariño.
— No se supone que lo hagan pero se habrían aprovechado de ti y lo hubieran hecho de todos modos.— Ymir pellizcó la mejilla de Christa. —Eres demasiado ingenua, lo juro —
Después de pagar, se fueron a tomar una mesa. Cuando Eren comenzó a hacer sus bebidas, vio a las dos chicas sentadas cómodamente en una de las cabinas. Christa había optado por quitarse la bufanda y la pequeña chaqueta. Ymir se sentó cómodamente junto a ella, un brazo envuelto alrededor de los hombros de Christa. Ellas se reían entre sí, lo que fuera las palabras que intercambiaban se perdían entre todos los de la tienda. No es que hubiera mucha gente. Había otros cuatro clientes con excepción de la pareja y Levi. Y no, Eren no sonreía a lo absolutamente, asquerosamente adorable que eran. Porque Ymir no era adorable. Christa lo era, pero no su dominante novia.
Captó la mirada de Levi sobre él y rápidamente salió corriendo, tratando inútilmente de no sonrojarse de vergüenza. Eren un segundo demasiado tarde se dio cuenta que normalmente debía llamar a los clientes para que vengan por sus bebidas. Pero había algo en la forma de mirar de Levi - diversión, por un lado, y ¿admiración? No, Eren sacudió ese pensamiento, que lo tenía corriendo hacia afuera. En el momento en que llegó a la mesa de las chicas, se convenció de que era producto de su imaginación y dejó sus bebidas en frente de ellas. Christa sonrió, envolviendo sus deditos alrededor de su bebida, señalando que en el camino Eren se había tomado la libertad de etiquetar sus órdenes Romeo y Julieta, respectivamente.
— Gracias, Eren —
—Entonces, ¿quién es ese tipo?— Preguntó Ymir, no muy aferrada a su propia bebida con la totalidad de su mano. Su muñeca se inclinó ligeramente mientras se arremolinaba a su alrededor, esperando a que se enfríe.
¿Levi?— Eren se encogió de hombros. — El solo comenzó a venir aquí hace un par de días atrás. —
— Realmente — No era una pregunta, pero él se había percatado de la incredulidad en su voz. — Y sin embargo, ¿ya usas el nombre de pila con un cliente? —
— ¿Tu punto es..? —
— Es tan obvio que deseas cada hueso de el. Te has mantenido mirándolo mientras hacias nuestras bebidas —
Eren se volvió rojo como la falda de Christa, farfullando —¿Q-qué estás …?— Bajó la voz en un pequeño susurro —¿Estoy siendo tan obvio? —
— Más o menos— Ymir probó la temperatura de su chocolate caliente con un sorbo.— Pero conociendo su suerte, él es probablemente muy hetero —
Eren suspiró. Como si no hubiera ya pensado eso. — Probab- — Dió una bienvenida apresurada cuando otro cliente entró en la tienda. — Bueno, las veo luego —
— ¡Buena suerte Eren! No pierdas la esperanza — Dijo Christa en voz alta.
Él se tambaleó con sus pies.
—¿Compañeras de clase?— Preguntó Levi una vez que Christa e Ymir dejaron la tienda tomadas de la mano.
—Algo así. Fuimos a la misma escuela secundaria — Eren acabó de limpiar el mostrador.
— Y yo que pensaba que estabas en la escuela secundaria —
Eren se colgó el trapo sobre un hombro. Podría decir que Levi estaba tratando de burlarse de él de nuevo, pero Eren considero el comentario pensativo. —¿No sería ilegal que un estudiante de secundaria trabajara hasta tan tarde?—
—Es cierto — Levi concedió. Había dejado de escribir hace media hora, optando para mirar con ira (o al menos eso es lo que pensó Eren, era difícil saber cuándo la expresión del hombre nunca ha cambiado en realidad) su papel. De vez en cuando, él había garabateado las palabras con su pluma y pulsado con furia contra su cuaderno. Pero ahora su cuaderno estaba cerrado, y la pluma puesta en el espiral.
— Y aunque yo fuera un estudiante de secundaria, ¿no tienes nada mejor que hacer que pasar tu noche con uno? — Preguntó Eren. Vio su oportunidad de burlarse del hombre y se apoderó de ella. No es que Levi parecía molesto, tampoco.
— Se llama adelantando algo de trabajo —
— ¿No puedes trabajar un poco en casa? — Cállate, Eren, una voz susurró en su cabeza. Lo último que quería hacer que Levi se alejara, pero su boca se movía más rápido que su cerebro.
— No — Y eso era todo Levi diría sobre el tema. Fuera lo que fuera que le impedía trabajar en casa en paz y tranquilidad le molestó lo suficiente para que sus ojos se ensombrecieran. Eren recordó la mirada airada de Levi en la noche en que llegó por primera vez a la cafetería, una mirada, Eren pensó, estaba reservado sólo para las bromas sobre su estatura.
Fue un recordatorio de que Eren no sabía absolutamente nada acerca de Levi. Bueno, tal vez no del todo. Sabía que Levi le gusta a sostener la taza en una forma no convencional, o simplemente una manera que Eren encontró incómodo. Sabía que Levi tenía hombros anchos y un cuello grueso. Sabía Levi le gusta la cafeína - aunque eso era obvio. La cafeína es una necesidad. Sabía que a Levi le gusta burlarse de él. Sabía que Levi tenía buenas armas. Sabía que, cuando Levi estaba sumido en sus pensamientos sobre el trabajo, formaría una pequeña arruga entre sus cejas, y, a veces iba a alzar una como si estuviera poseído por una nueva, idea maravillosa.
No era mucho, pero era suficiente.
— Pero ya debería regresar — Dijo Levi con un suspiro de cansancio. Se frotó los párpados cerrados con las yemas de sus dedos índice y pulgar. Eren miró el reloj en la pared. 23:50. Casi la hora para cerrar. Quería preguntarle Levi que se quedase un poco más, pero eso haría de su enamoramiento un poco demasiado obvio, le haría parecer un poco demasiado desesperado, por lo que mantuvo la boca cerrada. — Vuelve a casa a salvo, mocoso —
Si Levi fue echado por la repentina disposición brillante de Eren o la risa sinceramente feliz que se extendía a través de la cara del mocoso, él no estaba seguro.
— Tu tambien Levi —
NT: Se supone que publicaría esto el viernes, lo siento, han pasado un montón de cosas y tengo la cabeza en otro lado. Pero no se preocupen, no dejaré de traducir este fic, es una agradable forma de distraerme. Lamento si me comí algunos acentos, mi visión esta del asco. Besus 3
Mono
