Isabella POV
-Recuérdame no ofrecerte chocolate otra vez-. Edward me saco de mis pensamientos intentando bromear sobre mi hiperactividad, si bueno puede que sea un poco molesta, pero él tuvo la culpa yo le advertí, por lo que impulsivamente le saque la lengua algo que no hacía desde que iba al kínder.
-No me pongas a prueba recuerda que puedo hacer tu semestre eterno solo es cuestión de comer más azúcar de la que comí hoy antes de cada clase y prepárate para el apocalipsis Cullen-. Le dije intentando ser amenazante, pero en realidad estaba bromeando, creo que nunca me había causado risa mí pequeño problema, más bien lo veía como mi penitencia a cargar.
-Está bien me doy no puedo competir contra eso, no estamos preparados aun para el apocalipsis-. Me dijo intentando fingir una cara de derrota, pero no lo logro por su sonrisa, lo que me hizo darme cuenta que tenía una bonita sonrisa.
-Ya pon atención Cullen uno que quiere ser un estudiante responsable y tu nomás no cooperas-. Le dije bromeando, pero al mismo tiempo quería terminar con esta conversación tan extraña, porque mi día no podía ser más confuso enserio estaba bromeando con Cullen y me acababa de fijar que tenía bonita sonrisa, supongo que algo tenía que tener bien pero qué demonios.
Por lo tanto al sonar la campana le dedique una sonrisa, ya que sea lo que sea, no quería retroceder y al menos me había hecho sonreír y que se fueran más rápido mis clases, pero me dirigí a Victoria y Tanya para irnos al comedor.
-Ya estoy harta de las clases, se me hacen tan eternas, no sé cómo soportare lo que resta del semestre y eso que tengo a Victoria a lado y utilizo mi celular debajo de la mesa-. Se quejó Tanya cuando ya estábamos sentadas en la mesa. –Miren ahí esta Demetri, necesito a alguien que me quite el estrés y el aburrimiento-. Dijo mientras agitaba su mano para llamar la atención, de aquellos perdedores, que cuando vieron que los invitaba a sentarse no dudaron en caminar hacia acá.
-Lo que a mí me sorprende es no parecías para nada aburrida en la clase Bells-. Me dijo Victoria sin distraerse por lo que hacía Tanya y de forma muy maliciosa. –Me pregunto qué podría tener de interesante Cullen, que parecías entretenida-. Esos comentarios de parte de Victoria, llamaron la atención de Tanya que se olvidó por un momento de Demetri.
-Hablas de Friki Cullen, ese cuatro ojos, te encuentras bien que podría encontrar Isabella de interesante en él, incluso no creo que ni su madre pueda encontrar algo interesante en él-. Dijo Alec que iba llegando a la mesa y escucho lo que me dijo Victoria.
-Si por eso estoy preguntando qué tiene de interesante, ya que mire que hablaba con él en esta última clase y digo no tuviste suficiente, te pasaste la primera clase hablando con él, incluso creo que compartieron un chocolate Isabella-. Podía sentir ahora si las miradas de asombro de todos, cuando decía que tenía más desconfianza de Victoria que de Tanya lo decía por ese tipo de cosas, ella no es tonta, solo que su inteligencia no la enfoca del todo correctamente, si la usara para la escuela la mayoría no le llegaría ni a los talones. Ahora yo tenía que intentar superar esta prueba.
-Que estupideces estás hablando Victoria, míralo parece una lombriz de lo flaco y débil que esta y que me dices de eso lentes de botella que usa, parece que tomo las lupas del laboratorio y si con eso todavía no te es suficiente ese pegamento que usa en la cabeza, creo que podría pegar con el la defensa de un carro, en serio estas insinuando que Isabella podría encontrar en él algo interesante o peor aún que tiene un interés por Cullen-. Dijo Alec con un tono de lo más burlón. –En realidad te encuentras bien o tantas clases han calcinado tu cerebro. –Terminó con una sonrisa burlona la cual devolví porque me convenía.
-No has pensado que Bells tal vez solo este siendo amable para que le haga el trabajo Victoria-. Dijo Tanya que estuvo de acuerdo con Alec, antes de voltearse a hablar con Demetri.
-Nunca he visto a Isabella siendo amable con nadie y menos por un trabajo, ya que si lo ocupara creo que preferiría cómpralo, yo solo estaba pidiendo un recuento de los hechos del cual todavía no me entero-. Insistió Victoria algo molesta.
-En serio estas insinuando que me gusta Cullen y por eso estoy siendo amable con él y sigues con lo mismo aún después de todos los atributos que nos hizo el favor de resaltar dije recalcando cada palabra. –Creo que te comprare unos lentes iguales a los de Cullen, si es que no los puedes detectar-. Proseguí con tono burlo y molesto. –Pensé que había escuchado todo tipo de estupideces, pero te llevas el premio Victoria, a la más pendeja del año-. Pude ver como sus ojos brillaron de furia, volviéndolos más fríos de los que ya son, pero no me importo ya que estaba tan enojada. –Has pensado que voy hacer cuando el profesor ponga exámenes, esperas que saque mi acordeón al lado de Cullen y él solo por arte de magia no le dirá nada al profesor, lo que más me sorprende es que pareces una perra celosa Victoria, ya sabes observando todos mis movimientos-. Le mentí mientras le regalaba una sonrisa burlona. Sus ojos se volvieron letales, si algo odiaba es que le insinuaran que le tenía celos a cualquier cosa y como no quería que volviéramos al tema, me dirigí a Alec.
-Y qué tal ya tienen todo listo para este fin, por ahí escuche que vieron llegar un gran cargamento de alcohol a la casa de Michael-. Le dije con mi tono coqueto y una sonrisa para que todos se distrajeran, pero yo no me podía concentrar por todas esas cosas que dije, me sentía con un mal sabor de boca y luego peor que me encontré con su mirada y tenía duda y preocupación en ella. Era verdad que no estaba interesada en Cullen, no era para nada mi tipo, pero eso no significa que no me caiga bien y ayer recordé que ellos también tenían sentimientos y yo era una perra igual que mi familia por insultarlos.
Agradecí cuando sonó la campana porque ya estaba cansada de fingir que ponía atención en lo que decían, lo bueno que ya estaba acostumbrada y sabía cuándo se esperaba una contestación de mi parte. Cuando llegue al salón y mire a Cullen ahí sentado me sentí peor, estaba enojada con el profesor por habernos puesto juntos, conmigo por bajar la guardia, cuando aprendería que era mejor mantener las distancias por eso tenía de amigas a Tanya y Victoria, porque no me importaban si las hería, solo era para tener compañía y ahora él se había convertido en mi recordatorio de lo mucho que me parecía a mi familia.
-Entonces te mando el trabajo más al rato para que lo puedas leer y estaré esperando el tuyo-. Le dije una vez que sonó la campana mientras le daba una sonrisa, la cual al parecer no le gusto ya que mire duda en sus ojos y solo asintió. Lo que me provoco un poco de tristeza ya que hace un rato estábamos bien, pero ahorita no quería meditarlo por lo que fui.
Al caminar hacia mi carro mire que ya se encontraba nublado supongo que el tiempo estaba tan loco como mis emociones, antes de llegar a la soledad de mi casa decidí pasar a un restaurant de comida rápida, porque no recordaba la última comida que hice de forma apropiada y no es que esto fuera nutritivo pero serviría, llevaba casi toda mi vida sobreviviendo a base de esto.
Una vez en mi casa me puse a trabajar en la tarea que le dije a Edward que mandaría, para que lo revisara, ya terminado se lo mande a su correo.
Aquí adjunto está mi parte que te dije que mandaría, siéntete en la confianza de cambiarle cualquier cosa que te parezca (o si prefieres mañana hablamos de esos detalles) y si no son detalles y te parece un asco, también siéntete en la confianza de decírmelo, no te preocupes ya amarre a mi perra interior, prometo no volver a dejarla salir. J
Le envíe el mensaje intentando bromear con él e intentando borrar mi mal sabor de boca, por lo dicho con aquellas perras y confirmado por mí. Decidí que quería seguir llevándome bien con él. Sin nada más que hacer me puse ropa de deporte y me fui al gimnasio de la casa, necesitaba quemar un poco de energías, esa fue la solución que me dio la terapeuta cuando estaba chiquita y resulto que era muy inquieta, tenía que quemar todas las energías posibles, normalmente iba a hacer ejercicio fuera de casa, para desaparecer un rato, pero hoy eso no tenía sentido.
Una vez que termine de mis ejercicios diarios y me di una ducha, revise mi correo y me encontré que Edward ya me había contestado.
Isabella:
Se encuentra adjunta mi parte del trabajo por si gustas revisarlo, no creo que sea un asco de hecho estoy casi seguro que estará muy bien hecho y si es que hay algún cambio mañana lo hablamos.
Eres libre de expresar siempre tus verdaderos sentimientos.
Edward Cullen.
El mensaje de Edward me saco una sonrisa ya que me gustaba que alguien confiara en que podía hacer un buen trabajo, a pesar de que solamente había leído una investigación que hice y también porque siempre es un caballero, diciendo que era libre de expresarme, en otras palabras incluso si eso significaba sacar mi perra interior, él estaba dispuesto a soportarla eso era algo muy bonito que nadie había hecho por mí.
Edward POV
Llegue de la escuela a las 4 como siempre, platique con Esme y Bree mientras comíamos y luego me ponía a hacer el trabajo que tenía junto Isabella, en eso estaba cuando me llegó un mensaje y pude ver que era Isabella.
Aquí adjunto está mi parte que te dije mandaría, siéntete en la confianza de cambiarle cualquier cosa que te parezca (o si prefieres mañana hablamos de esos detalles) y si no son detalles y te parece un asco, también siéntete en la confianza de decírmelo, no te preocupes que ya amarre a mi perra interior, prometo no volver a dejarla salir. J
Me alegre saber que volvió a ser la misma de esta mañana, me gustaba su sentido del humor, algo fuerte, pero para mí era parte de su personalidad y le quedaba muy bien, se podía decir que era parte de su encanto.
Isabella:
Se encuentra adjunta mi parte del trabajo por si gustas revisarlo, no creo que sea un asco de hecho estoy casi seguro que estará muy bien hecho y si es que hay algún cambio mañana lo hablamos.
Eres libre de expresar siempre tus verdaderos sentimientos.
Edward Cullen.
Le conteste eso porque era verdad aunque estuviera enojada y fuera muy agresiva prefería a la verdadera Isabella, esa que demostraba en sus ojos lo que estaba sintiendo y no la que se despidió de mí hoy en la tarde, esa que ocultaba lo que estaba sintiendo mostrándose fría y distante.
Al siguiente día ya estaba en el salón cuando llego Isabella.
-Y qué tal van los avances sobre el transportador-. Me dijo Isabella con una sonrisa en su rostro, que de inmediato provoco una en mí rostro.
-Buenos días Isabella fíjate que se encuentran parados en este momento, decidimos que existen inventos más importantes, ya sabes últimamente hemos recibido amenazas sobre la llegada del apocalipsis, por subidones de azúcar, pues nos replanteamos nuestras prioridades-. Le conteste intentado seguir su broma, a lo que ella solo entrecerró los ojos y saco la lengua lo que hizo más amplia mi sonrisa. Vaya normalmente odio todas las mañana que me encuentro en la escuela porque se me hacen eternas, pero ahora puedo decir que me gustan.
-Prometo que no he comido nada que contenga azúcar-. Me dijo y la verdad no era que me importara incluso me caía bien esa Isabella imperativa. –Entonces qué te pareció el trabajo que te envíe.
-Como lo espera está muy completo, no encontré ningún error así que ya podemos empezar el desarrollo sin ningún problema-. Conforme hablaba su sonrisa se hacía más amplia, no sé qué dije pero me agrado que estuviera muy feliz.
-Pues yo también leí el trabajo que me mando señor Cullen, solo cambie unas pequeñas cositas-. Eso me sorprendió. –Tranquilo solo lo explique un poquito más, porque creo que dabas muchas cosas por sentadas, esperando que los demás ya lo sepan, pero pues no creo que tengan ese conocimiento, yo lo sabía porque lo leí en tu investigación, pero fuera de ahí estaba perfectamente bien como será tu costumbre Edward-. Me dijo con una sonrisa
De reojo mire que entraron Tanya y Victoria y vi como cambio la postura de Isabella, ahora se veía algo tensa, se abran enojado el día de ayer y por eso estaba tan triste, quería indagar un poco pero no sabía cómo, en eso entro el profesor y nos vimos en la necesidad de voltear al frente.
-Buenos días chicos, ahora que ya se adaptaron a su nueva situación es importante para mi platicar con cada grupo, quiero cubrir todos los huecos que puedan haber, con este método la mayoría de ellos deben estar cubiertos, pero no todos y quiero que estén lo más preparados posibles para entrar a la universidad. Esta será la dinámica, mientras hablo con cada grupo ustedes podrán avanzar en sus otras tareas, yo les daré la lista de las personas que pasarán y que días, los demás se podrán ir con su compañero para que puedan aprovechar su tiempo libre, ustedes verán cuáles son sus prioridades-. Todos empezaron a celebrar me imagino que era porque no tendrían que venir a la primera clase, ya que nos lo veía trabajando en sus proyectos a primera hora. –Esperen no canten victoria no creían que sería tan ingenuo verdad, cuando ustedes van yo ya vine, todos tendrán que llegar temprano porque pasaré lista y de ahí los que no tengan reunión conmigo se podrán ir, para poder avanzar, por ejemplo en su trabajo de la próxima el día de hoy quiero que realicen un trabajo, tendrán que hacerlo en equipo, les pasare un lista de preguntas capciosas y ustedes tendrán que elegir la que crean que es la respuesta correcta, para eso tendrán que debatir el porqué de esa decisión-. Nos explicaba mientras pasaba unas hojas que contenían las preguntas.
-Bueno empecemos a ver qué tal están estas famosas preguntas-. Me dijo Isabella con una sonrisa, mientras se frotaba las manos. –Me encantan este tipo de adivinanzas-. Me dijo con una sonrisa.
Terminamos muy rápido, ya que la mayoría de las veces coincidíamos en las respuestas o siempre llegamos a un acuerdo, no nos fue nada difícil, de hecho podía ver que a Isabella lo disfrutaba mucho, se la pasaba bromeando todo el tiempo. Era raro lo a gusto que me sentía con ella, normalmente no podía bromear mucho, ni con Ben ni Erick ya que la mayor parte del tiempo hablábamos de temas serios, pero con ella algo era diferente.
Podía ver a muchos de nuestros compañeros que estaban debatiendo bastante incluso Ben y Erick no parecían llegar a un acuerdo algo que me sorprendió.
-Bueno chicos se terminó el tiempo, espero que hayan podido terminar tenía el tiempo suficiente, el chiste de esta actividad ni siquiera era calificar las preguntas, el objetivo es que aprendieran a llegar a un acuerdo porque a lo largo de su vida tendrán que trabajar con distintas personas y será importante que se sepan comunicar. Espero que les haya servido nos vemos mañana que tengan un buen día-. Nos dijo el profesor mientras se iba del salón.
-Bueno eso fue…-. Empezó Isabella pero se quedó callada por la llegada de Victoria, la cual me dedico una mirada letal, por lo que solo agache la mirada.
-Pendejadas de preguntas, a quién se lo ocurre poner este tipo de dinámicas, solo son para perder el maldito tiempo, estaría mejor en mi maldita cama con un buen hombre a mi lado que perdiendo el tiempo aquí, pero a él que le importa apuesto que ni su madre lo está esperando en su casa, pobre perdedor, parecen que últimamente abundan por aquí.- Esto último lo dijo por mí, por lo que solo me puse a dibujar, como si no estuviera aquí, pero sentí a Isabella tensarse. Nunca había conocido a nadie tan frio como ella, todo en ella parecía letal, no sabía cómo podía ser amiga de Isabella. –Bueno lo que en verdad importa, es que hoy es jueves por lo que iremos de compras, tenemos que comprar algo sexy para la fiesta de mañana, así que te esperamos al salir de clases.
-Pues en realidad no puedo Victoria, tengo cosas que hacer saliendo de clases-. Le dijo Isabella a la cual volteé a ver y tenía una mirada tan fría como la de Victoria llena de odio, viéndolas así parecía que tenían más en común de lo que yo pensaba, no podía creer que fueran amigas y se portaran tan frías entre ellas, lo que me hacía creer que solo veía lo bueno de Isabella, ya que todo esto para mí era bastante superficial.
-Qué tienes que hacer, vamos sé que tu familia está de viaje o no sé dónde, no he visto a la frígida de tu hermana por aquí y sé que James tampoco anda por estos lados-. Eso último lo dijo de forma sugerente, por lo que Isabella solo rodo los ojos. –Eso me recuerda porque no has hecho nada si tú casa está sola, podríamos haber pasado unos buenos momento ahí o piensas que sigamos la fiesta todo este fin.
-Sí mi familia no está en estos momentos, pero no pienso hacer una fiesta porque no tardan en llegar y me quiero ahorra el sermón y la limpieza-. Dijo Isabella de forma cansada y algo pretenciosa vaya no conocía a esta Isabella.
-Bueno el chiste es qué harás al rato que no puedes ir con nosotras, tenemos que ir Isabella últimamente eres una aguafiestas, no será que se te está pegando algo de este lucer a lo mejor podemos mandar a Tanya, que convenza a los profes de que te cambien en las otras clases, ya sabes que a ella no le importaría-. Dijo Victoria de una forma maliciosa que me asqueo como podía hablar de esa forma, es que no se respetaban nada, ni siquiera me importo lo que insinuó de mí si no como hablaban de su cuerpo.
-Que no quiera pasar tiempo con ustedes, no quiere decir que no esté pasando un buen tiempo o que me esté volviendo aburrida, vamos Victoria tu bien sabes que con ustedes no se puede pasar lo que llamamos un buen tiempo, últimamente las que están bastante enfadosas son ustedes, no me puedes culpar por huir un poco de eso-. Dijo una Isabella tan fría y letal, no sé cómo Victoria podía soportar esa mirada, aunque creía que Isabella me odiaba nunca me había dirigido una mirada así y estaba agradecido por ello, no creo que lo hubiera llevado tan bien como Victoria. Pero lo que más llamó mi atención es que no dijo nada del trabajo que teníamos que hacer. –Y los siento por ustedes el día de hoy tendrán que pagar su propia ropa-. Termino Isabella con una sonrisa burlona.
-Pues que gusto que te la estés pasando bien, aunque sea fuera de la escuela, Tanya ha debió haber tenido razón por primera vez en su vida y te has de estar tirando a todo un semental, porque no veo cómo puedes sobrevivir a las horas de clase a lado de este inepto, algo tiene que motivarte-. Termino Victoria antes de darse la vuelta e irse a su lugar.
-Maldita perra-. Escuche que murmuro Isabella, pero llego el profesor y empezó su clase, yo seguí agachado dibujando en mi cuaderno, creo que lo que más me molesto incluso que los insultos de Victoria fue que Isabella no la desmintiera, me negaba a catalogarla en el mismo lugar que sus amigas, pero por algo se soportaban, ya que para mí eso no era llevarse bien.
Al terminar la clase Isabella se levantó y salió del salón al recoger mis cosas mire que había unas nota con mi nombre y la tome
Siento mucho lo que dijo Victoria ella solo quería ser un total perra molestia, siento mucho si eso te hizo sentir mal, pero no quería seguirle la corriente porque eso hubiera sido peor.
En verdad lo siento mucho no te mereces esto.
Guarde la nota sin saber que pensar, pero cuando decidí salir me di cuenta que ya se habían ido Ben y Erick. Iba caminando pensando en todo lo que había pasado cuando me tope de frente con Michael.
-Mira lo que me trajo el viento nada más y nada menos que a nuestro querido perdedor cuatro ojos, dime nerdo que siente el compartir mesa con Isabella, creo que es el mayor tiempo que has pasado con una mujer, sin contar a tu madre-. Dijo Michael de forma burlesca. –Pero sabes el día de hoy estoy un poco aburrido así que tú y y…-.
-¡Michael!-. Se escuchó un grito de Isabella la cual se acercaba a nosotros. –Ven por fis, necesito un pequeño favor de tu parte-. Dijo mientras ponía su mano en el pecho de él en forma coqueta y como era mí costumbre mire sus ojos, pero ahí no había nada otra vez solo esa frialdad-. -Ven mientras caminamos te platico-. Le dijo una muy coqueta Isabella, lo que hizo que Michael se olvidara por completo de mí, mientras se iba atrás de ella.
No entendía porque me molestaba tanto esto, supongo que debido a que estaba empezando a ver a Isabella como una amiga, pero yo solo me estaba engañando, ya que en realidad no la conocía, no se puede conocer a un persona en dos días y menos a alguien tan complicada como ella, que a veces puede ser amable y expresiva y en otras es como si observara a una perfecta actriz interpretando un obra de teatro. La cuestión era cuál de las dos era la verdadera, según Victoria esta era la verdadera y ella la conocía de más tiempo que yo, incluso tal vez sea Michael con quien está saliendo, estaba tan confuso que decidí saltarme la comida y fui un rato a la biblioteca a pensar.
Al sonar la campana decidí que ya era tiempo suficiente, que necesitaba concentrarme en mi trabajo, camine al salón y me senté en mi lugar, al poco rato llego Isabella, la cual lucía un poco incomoda, no sabía porque, si por lo de Victoria o porque había visto que se fue con Michael y no soy tan ingenuo para no saber a qué, él tenía relaciones con casi toda la población femenina, pero me molestaba saber que también con Isabella.
La primera clase pasó de forma rápida, los dos seguíamos callados, pero la segunda clase era de matemáticas y el profesor nos dejó unos ejercicios, podía ver cómo le estaban costando trabajo a Isabella.
-Está bien me doy ¿Me podrías ayudar? Resulta que las matemáticas no son lo mío soy un verdadero asco en ellas-. Me dijo Isabella intentando ser amable pero al mismo tiempo un poco insegura, esperando que la fuera a ignorar.
Me gire y le explique, pero no intente tener una conversación con ella, porque estaba confundido con todo lo que estaba pasando en los últimos dos días, lo bueno fue que comprendió muy rápido solo tenía un leve error en el procedimiento que estaba realizando.
Al terminar la clase se volteó y me dijo –Gracias-. Y para mi gran sorpresa puso su mano sobre la mía, pero en cuanto su mano me toco sentí una especie de electricidad muy rara, creo que ella también lo sintió porque volteo a ver nuestras manos, pero no las movió. –En verdad siento todo lo que dijo Victoria ella solo estaba siendo una perra, porque no ha encontrado quien haga su trabajo y todavía le dije que no iría de compras estaba rabiosa, en verdad lo siento-. Podía ver en su cara honestidad, pero ya no sabía que pensar, ella era muy buena actriz y luego ese hormigueo en mi mano que me distraía.
-No hay problema no puedes disculparte por lo que dicen los demás-. Le dije porque no sabía qué otra cosa decir.
-¿Entonces nos vemos en un rato, en la biblioteca para trabajar?-. Me pregunto retirando su mano lo que hizo que desapareciera el hormigueo que a pesar de los rápido que paso todo lo extrañe por lo que solo asentí. –Entonces ahí nos vemos-. Me dijo mientras se levantaba.
Hola espero que les haya gustado el capítulo y me dejen sus comentarios por fis, estos me hacen muy pero muy feliz :)
Aquí está la respuesta de porque Isabella estaba tan enojada ¿Qué opinan de lo víbora de Victoria? Y pobre de nuestro querido Edward tiene mucho que entender de Isabella para ponérselo más difícil ni ella misma se entiende ¿Qué conclusiones tienen de lo que paso con Michael? La reacción de Edward no era la esperada verdad ¿Qué creen que signifique eso? Creo que deje algunas preguntas sin contestar. Para el otro se viene una gran sorpresa, un nuevo personaje se integrará a nuestra historia, que traerá grandes aportaciones, aunque ya averiguaremos si buenas o malas :)
Nora, primero que nada muchas gracias por tu comentario y entre más se acerque Edward a Isabella iremos viendo más pedacitos de su vida hasta llegar a que explote la bomba :)
Guest, Muchas gracias me pone muy emocionada que te guste la historia y más tus comentaros, pues ya sabemos que la puso tan enojada era su mal sabor de boca por todo lo que había dicho, nuestra querida Isabella está cambiando sin darse cuenta. :)
Pitalu Cullen, Mil gracias por tu comentario, vemos a una Bella que está cambiando poco a poco y al pobre Edward volviéndose loco intentando entenderla :)
Nikyta Cullen, Si pobrecito de Ed tendrá que aguantar muchos cambios de humor, pero la pobre Bella no está acostumbrada a que las otras personas le importen esto será un gran cambio para ella. Muchas gracias por tu comentario me hace muy pero muy feliz :)
