Capítulo VI

Isabella POV

Al siguiente día él ya estaba en el salón cuando llegue.

-Y qué tal van los avances sobre el transportador-. Le dije en forma de saludo.

-Buenos días Isabella, fíjate que se encuentran parados en este momento, decidimos que existen inventos más importantes, ya sabes últimamente hemos recibido amenazas sobre la llegada del apocalipsis, por subidones de azúcar, pues nos replanteamos nuestras prioridades-. Me contesto, por lo que solo entrecerré los ojos y le saque la lengua al parecer eso se había vuelto una costumbre en mí, pero que puedo decir me gustaba hablar con él.

-Prometo que no he comido nada que contenga azúcar-. Le prometí sabía que para la mayoría era muy molesto tal vez incluso para él. –Entonces qué te pareció el trabajo que te envíe-. Le pregunte un poco ansiosa después de que ayer me dijera que tenía muchas esperanzas en que hiciera un buen trabajo.

-Como lo espera está muy completo, no encontré ningún error así que ya podemos empezar el desarrollo sin ningún problema-. Eso me hizo muy feliz, que alguien crea en ti lo aprendes a valorar, cuando no cuentas con nadie.

-Pues yo también leí el trabajo que me mando señor Cullen, solo cambie unas pequeñas cositas. Vi su cara de sorpresa por lo que añadí. –Tranquilo solo lo explique un poquito más, porque creo que dabas muchas cosas por sentadas, esperando que los demás ya lo sepan, pero pues no creo que tengan ese conocimiento, yo lo sabía porque lo leí en tu investigación, pero fuera de ahí estaba perfectamente bien como será tu costumbre Edward-. Ya que es tan inteligente que da por sentado muchas cosas.

Estaba hablando con él cuando mire que entraron Tanya y Victoria, lo que hizo que me sintiera un poco incomoda, después de lo sucedido ayer. Sabía que Victoria estaría muy enojada, se la pasaría cuidando mis movimientos para molestarnos y así desquitarse. Y por si fuera poco Tanya estaría también pendiente. Lo bueno es que entro el profesor y Cullen no noto mucho mi cambio.

-Buenos días chicos, ahora que ya se adaptaron a su nueva situación es importante para mi platicar con cada grupo, quiero cubrir todos los huecos que puedan haber, con este método la mayoría de ellos deben estar cubiertos, pero no todos y quiero que estén lo más preparados posibles para entrar a la universidad. Esta será la dinámica, mientras hablo con cada grupo ustedes podrán avanzar en sus otras tareas, yo les daré la lista de las personas que pasarán y que días, los demás se podrán ir con su compañero para que puedan aprovechar su tiempo libre, ustedes verán cuáles son sus prioridades-. Eso para mí no sería ningún problema, al contrario sería de gran ayuda no tener cuidando todos los días a Victoria y Tanya mientras trabajo con Edward. –Esperen no canten victoria no creían que sería tan ingenuo verdad, cuando ustedes van yo ya vine, todos tendrán que llegar temprano porque pasaré lista y de ahí los que no tengan reunión conmigo se podrán ir, para poder avanzar, por ejemplo en su trabajo de la próxima clase-. Y así mato todas mis ilusiones.Pero el día de hoy quiero que realicen un trabajo, tendrán que hacerlo en equipo, les pasare un lista de preguntas capciosas y ustedes tendrán que elegir la que crean que es la respuesta correcta, para eso tendrán que debatir el porqué de esa decisión-. Nos explicaba mientras pasaba unas hojas que contenían las preguntas, eso me agrado me gustaban mucho ese tipo de ejercicios ya que las letras eran lo mío.

-Bueno empecemos a ver qué tal están estas famosas preguntas-. Le dije sin poder ocultar mí emoción y olvidándome de Victoria. –Me encantan este tipo de adivinanzas-.

Trabajar con Edward era muy fácil ya que pensábamos muy parecido y si no coincidíamos él escuchaba todo lo que tuvieras que decir y ganaba el que tuviera mejores argumentos y nunca se bloqueaba solo porque no le gustara la respuesta. Lo que al parecer a muchos les estaba costando trabajo, ya que la mayoría se encontraba en plena discusión.

-Bueno chicos se terminó el tiempo, espero que hayan podido terminar tenía el tiempo suficiente, el chiste de esta actividad ni siquiera era calificar las preguntas, el objetivo es que aprendieran a llegar a un acuerdo porque a lo largo de su vida tendrán que trabajar con distintas personas y será importante que se sepan comunicar. Espero que les haya servido nos vemos mañana que tengan un buen día-. Nos dijo el profesor mientras se iba del salón.

-Bueno eso fue…-. Empecé a decir cuando mire que se acercaba Victoria, maldición se me había olvidado que me estarían cuidando, cuando llego a la mesa le dedico una de sus mirada a Edward, el pobre solo se agacho a garabatear en su libreta, eso me enojo tanto.

-Pendejadas de preguntas, a quién se lo ocurre poner este tipo de dinámicas, solo son para perder el maldito tiempo, estaría mejor en mi maldita cama con un buen hombre a mi lado que perdiendo el tiempo aquí, pero a él que le importa apuesto que ni su madre lo está esperando en su casa, pobre perdedor, parecen que últimamente abundan por aquí.- Esto último lo dijo por Edward, pero no sabía que decir, porque defenderlo de Victoria es declárale la guerra y no sería contra mía sino contra él y no es como si él se fuera a defender. –Bueno lo que en verdad importa, es que hoy es jueves, por lo que iremos de compras, tenemos que comprar algo sexy para la fiesta de mañana, así que te esperamos al salir de clases.

-Pues en realidad no puedo Victoria, tengo cosas que hacer saliendo de clases-. Estaba enojada por lo que decía y más que no podía defenderme o en este caso defenderlo, no quería que su vida en la escuela fuera más insoportable de lo que ya era y menos por mí culpa. Pero el no ir de compras era mi forma de vengarme, sabía que al final les gustaría algo exclusivo y yo terminaría pagándolo, ya que siendo honestas ellas tenían para pagar algo de marca, pero no algo exclusivo y era lo que les gustaba.

-Qué tienes que hacer, vamos sé que tu familia está de viaje o no sé dónde, no he visto a la frígida de tu hermana por aquí y sé que James tampoco anda por estos lados-. Fue su forma de decirme que estaba enterada de que mi familia se había ido sin que yo les importara y recordarme que se tiraba a mi hermano, pero no era algo que me importara por lo que solo rodé los ojos para que viera que me tenía cansada. –Eso me recuerda porque no has hecho nada si tú casa está sola, podríamos haber pasado unos buenos momento ahí o piensas que sigamos la fiesta todo este fin.

-Sí mi familia no está en estos momentos, pero no pienso hacer una fiesta porque no tardan en llegar y me quiero ahorra el sermón y la limpieza-. Con eso deje en claro que no las quería en mí casa y que en realidad no me importaba estar sola sin mi familia, que buscara otro lugar por dónde atacar ya que por ahí no me dañaría.

-Bueno el chiste es que harás al rato que no puedes ir con nosotras, tenemos que ir Isabella últimamente eres una aguafiestas, no será que se te está pegando algo de este lucer a lo mejor podemos mandar a Tanya que convenza a los profes de que te cambien en las otras clases, ya sabes que a ella no le importaría-. Dijo Victoria de una forma maliciosa dándome a entender que Tanya estaría encantada de pagarme por la salida de compras y también desquitándose con Edward e intentando dejarle en claro que desde su punto de vista era un perdedor y no teníamos nada en común.

-Que no quiera pasar tiempo con ustedes, no quiere decir que no esté pasando un buen tiempo o que me esté volviendo aburrida, vamos Victoria tu bien sabes que con ustedes no se puede pasar lo que llamamos un buen tiempo, últimamente las que están bastante enfadosas son ustedes, no me puedes culpar por huir un poco de eso-. Le dirigí la mirada más cansada que tenía y todo lo que dije era verdad, esta semana casi no salía con ellas porque mi casa estaba sola, no tenía que huir de nadie, por lo tanto no las necesitaba normalmente prefería soportarlas a ellas en lugar de a Sue. –Y los siento por ustedes el día de hoy tendrán que pagar su propia ropa-. Con esto último le dedique una mirada burlesca para que supiera que si me hacía enojar perdía más ella que yo en realidad.

-Pues que gusto que te la estés pasando bien, aunque sea fuera de la escuela, Tanya ha debió haber tenido razón por primera vez en su vida y te has de estar tirando a todo un semental, porque no veo cómo puedes sobrevivir a las horas de clase a lado de este inepto, algo tiene que motivarte-. Como siempre quería tener la última palabra, pero lo que si me dolió es que se desquitara con Edward en realidad tenía que tener cuidado, porque ellos no dudarían en comérselo vivo.

-Maldita perra-. Fue lo último que murmure, por fin desde que llego Victoria pude voltear a ver a Edward sin que ella lo viera sospechoso y me di cuenta que se encontraba muy tenso incluso incómodo y no podía culparlo después de todas las pendejadas que dijo y yo sin poder hacer nada.

Él no me hablo en toda la clase y lo entendía perfectamente, por lo que antes de terminar la clase escribí una nota.

Siento mucho lo que dijo Victoria ella solo quería ser un total perramolestia, siento mucho si eso te hizo sentir mal, pero no quería seguirle la corriente porque eso hubiera sido peor.

En verdad lo siento mucho no te mereces esto.

No era ni la mitad de lo que quería decir, pero lo demás no lo podría explicar, no le podía decir que era la reacción de Victoria, después de que ayer la atacáramos todos en el comedor, por estar hablando de él y no precisamente bien, cómo explicarle que todo es mi culpa debido a que estoy hablando con él y ellos lo están notando.

Salgo del salón deseando que antes de salir pueda ver la nota que le deje y al menos no se sienta tan mal. Estaba en el pasillo sin saber qué hacer, si me esperaba a que saliera y hablar con él o simplemente dejarlo. Cuando miro que choca contra Michael y este le empieza a gritar.

-Mira lo que me trajo el viento nada más y nada menos que a nuestro querido perdedor cuatro ojos, dime nerdo que siente el compartir mesa con Isabella, creo que es el mayor tiempo que has pasado con una mujer, sin contar a tu madre-. Grito Michael de forma burlesca, mientras el pobre Edward solo se agachaba. –Pero sabes el día de hoy estoy un poco aburrido así que tú y y…-. Sabía que las cosas no iban a terminar muy bien, conocía lo suficiente del comportamiento corporal para saber que lo iba a golpear así que sin pensarlo dos veces empecé a caminar hacia ellos.

-¡Michael!-. Grite mientras me acercaba a él, mierda ahora que le voy a decir, creo que eso lo debí pensar antes. –Ven por fis, necesito un pequeño favor de tu parte-. Fue todo lo que se me ocurrió, para que lo dejara pasar fácilmente decidí ser coqueta, tenía mucho intentando que me acostara con él algo que jamás haría, pero en estos momentos me servirán para engañarlo. -Ven mientras caminamos te platico-. Doble mierda ahora tenía que pensar en algo para distraerlo, antes de que se me echara enzima con toda esa maldita testosterona, pero al menos se olvidó de Edward.

-Y dime quería Bells para que soy bueno-. Me dijo en su tono seductor mientras caminábamos, la verdad es que si se podría considerar atractivo, pero no era mi tipo, no me gustaban los futuros perdedores, que sé que terminarán gordos y calvos y además era el amor eterno de Jessica.

-Es que hace rato iba camino a tocador tu sabes para revisar mi maquillaje un mujer debe estar presentable todo el tiempo, pero cuando estaba a punto de entrar había una tarántula, tienes que matarla es importante que yo pueda entrar pero mientras este esa cosa ahí no podre-. Era un mentira de mierda pero fue lo único que se me ocurrió y pude ver el desconcierto de Michael. –Oh es que no me puedes ayudar, no me digas que también les tienes miedo-. Con eso hice que su expresión cambiara a una de suficiencia.

-Oh cariño claro que puedo matar cualquier cosa por ti, solo pensé que no divertiríamos un poquito más tu sabes, podemos pasar un buen rato tu y yo-. Me decía mientras se acercaba cada vez más a mí.

-Eso estaría bien pero en realidad tengo que ir al tocador, lo podemos dejar para otro momento-. Esperaba que en verdad lo dejara por la paz.

-Está bien vamos-. Cuando llegamos me pregunto. -¿Dónde está?-. Obviamente no había nada por lo que solo me quedo apuntar a un lugar específico.

-Aquí estaba en la puerta hace rato, maldición tú crees que entro al baño-. Le dije aparentando que estaba asustada, pero en realidad no sabía qué hacer para ya deshacerme de él.

-Si quieres puedo entrar contigo al baño para buscarla-. Me dijo de forma sugerente y aquí fue donde encontré como salir del problema.

-Estás loco y si mientras entro se me sube al cabello, no, no podría soportarlo, es mejor que vaya a los baños del comedor obviamente no podre entrar a ese lugar, pensando que es bicho me atacara en cualquier momento-. Y me fui dándome la vuelta sin esperarlo.

-¡Maldición!-. Fue lo último que escuche antes de irme de ahí, pero ahora no sabía a donde ir, porque no quería ver ni a Victoria ni Tanya, decidí ir a dar una vuelta a la escuela pensando en lo que haría ahora. Pero no llegue a nada cuando sonó la campana por lo que regrese al salón. Al llegar vi que Edward se encontraba distante eso me hizo sentir muy mal, porque me agradaba platicar con él, pero supongo que me lo merecía, ya que gracias a mí le estaba pasando esto, Michael también lo empezó a molestar por ser mi compañero de mesa. Y así finalizo la primera clase con un indiferente Edward, la segunda era matemáticas mi martirio no se me daban muy bien.

Intente realizar los problemas pero no me salían lo intente alrededor de tres veces y nada, no quería molestarlo y menos que no sabía que decir, pero al final tuve que darme por vencida y le dije.

-Está bien me doy ¿Me podrías ayudar? Resulta que las matemáticas no son lo mío soy un verdadero asco en ellas-. Intente bromear con él, pero no resulto, solo me miro con su cara amable que tenía para todos y se puso a explicar de la forma más rápida posible, era muy buen profesor así que no tarde en entenderle, pero lo que más me dolió fue su indiferencia, supongo que por eso no permito que la gente se aproxime demasiado.

Pero no podía dejarlo así al final de la clase volteé y le dije –Gracias-. Eso era por la ayuda con los ejercicios y ahora venía la disculpa, sin darme cuenta puse mi mano sobre la suya, pero en cuanto se tocaron me tomo por sorpresa una especie de electricidad, por lo que voltee a ver pero no había nada, así que no moví mi mano, porque se sentía correcto. –En verdad siento todo lo que dijo Victoria ella solo estaba siendo una perra, porque no ha encontrado quien haga su trabajo y todavía le dije que no iría de compras, estaba rabiosa en verdad lo siento-. Vi que intento ver en mi rostro si era verdad lo que decía, pero no sé qué fue lo que encontró ahí ya que su actitud no cambio.

-No hay problema no puedes disculparte por lo que dicen los demás-. Me dijo siendo un caballero como siempre, pero no negare que dolió su frialdad.

-¿Entonces nos vemos en un rato, en la biblioteca para trabajar?-. Le pregunte mientras retiraba mi mano y al mismo tiempo desaparecía ese cosquilleo, hice la pregunta porque ya no sabía sí quería trabajar conmigo después de todo lo que había pasado, pero él solo asintió. –Entonces ahí nos vemos-. Le dije mientras me levantaba y caminaba hacia el baño no comprendía porque me sentía tal mal, a lo mejor era los remordimientos, ya que no me pudo ver afectado tanto su cambio de actitud apenas y hablamos y que chingados era ese maldita corriente.

Una vez más calmada camine hacia la biblioteca, pero lo encontré platicando con una chica morena con rasgos que llegan a ser un poco asiáticos y con una figura decente, se podía decir que era curiosita yo no la llamaría del todo bonita, creo que se llamaba Ángela no estaba segura. Al verlos me dio coraje que con ella si hablara como si fueran amigos o tal vez eran algo más, supongo que ella si se lo merece, ha de ser una buena chica mientras yo soy una total perra y le estoy haciendo la vida más miserable. Deje mis pensamiento y empecé a caminar hacia ellos.

-Te digo que te encantará deberíamos ir esta sábado yo no tengo nada que hacer y tu-. Le pregunto una muy sonriente Ángela, bueno supongo que si tenía planes para este fin de semana, eso me pasa por ser una completa perra el primer día.

-Si me encantaría estoy…-. Se quedó callado una vez que me miro llegar, a lo que solo atine a sonreír en forma de disculpa, ya que al parecer era tan indeseada que no podían ni terminar de hablar delante de mí.

-Hola-. Fue lo único que le pude decir, ya que estaba segura que estaba interrumpiendo.

-Hola Isabella ¿cómo estás?-. Me pregunto la muchacha muy sonriente, como si la hubiera saludado a ella solamente. Sé que sabe quién soy, pero por qué demonios me habla como si me conociera.

-Bien ¿y tú?-. Creo que se podía notar lo incomoda que estaba, normalmente no tenía esté tipo de conversaciones se me hacían un pérdida de tiempo y una falsedad tanta cortesía.

-Muy bien gracias por preguntar-. Me dijo con una sonrisa, porque demonios estaba tan feliz. –Entonces Edward te miro el sábado.

-Si ahí nos vemos sin falta Ángela-. Le dijo un muy incómodo Edward, bueno ya sé cómo se llama, no es que me importará no pienso volver hablar con ella. Si no fuera por el rato que le hice pasar a Edward, ya la hubiera apremiado para que se fuera.

-Bueno me despido Isabella, que tengas una bonita tarde.- Yo solo le sonreí, no sabía que más hacer, no quería ser grosera por Edward, pero eso no significa que me haya caído bien, de hecho tengo que premiarme por no haber sido una perra con ella. Hasta que se dio la vuelta para irse fue cuando por fin tome el valor de sentarme.

-Siento el interrumpir hace rato que esta…-.

-Lo siento Isabella tengo que contestar-. Me interrumpió Edward para levantarse e irse a un lugar más retirado y poder hablar sin que yo molestara, vaya eso me hizo sentir cómo una mierda, lo bueno es que ya empiezo a acostumbrarme a esa sensación. Edward regreso y me dijo. –Lo siento me tengo que ir, tengo algo importante que hacer-. Y se fue sin esperar nada más, bueno dicen que el Karma es una perra, pues no he escuchado palabras más sabias y profundas.

Sin nada más que hacer tome mis cosas para irme, al salir veo que está lloviendo, por lo que corro para meterme lo más rápido que pueda al carro, una vez adentro me doy cuenta que estaba triste y enojada como se le ocurría hacerme eso, quién se cree qué es, supongo que si hubiera sido Ángela hubiera recibido mínimo una explicación, sé que solo éramos compañeros de trabajo pero yo estaba haciendo mi maldito esfuerzo por llevarme bien con él, incluso tuve que soportar al imbécil de Michael y él solo se largaba sin ninguna explicación dejándome plantada, estaba tan enojada que subí la música y acelere cómo siempre hacía para bajar mi enojo.

Hola espero que les haya gustado el capítulo aunque es algo chiquito, el próximo traerá una gran sorpresa y un cambio fundamental.

Ya supimos el motivo de por qué Isabella se fue con Michael, solo se encontraba cuidando de Edward y ya apareció Ángela terminó siendo su amiga que no le caí nada bien a Isabella ¿Por qué será? y ¿qué creen que le haya pasado a nuestro querido Edward que se tuvo que ir?

Me merezco algún Reviews

Nora: Muchas gracias por todos los comentarios que me has dejado, estos me hacen súper pero súper feliz y si el pobre está muy confundido debido a que está sintiendo algo que nunca había sentido, pero si concuerdo contigo todos los hombres son iguales y sí ya conoceremos un poco más a Erick más adelante.

Pitalu Cullen: No sabes lo agradecida que estoy de que te tomes un momento para dejarme un mensaje, eso me hace súper feliz y me da motivación para seguir con la historia. Pues creo que los dos terminaran un poco locos Edward intentando entender a Isabella e Isabella con los cambios que está dando su vida. Más adelante conoceremos un poco más de Alice y una futura sorpresa para el próximo ;)

Gabriela: Hola lamento mucho que no te guste y te canse la historia mi idea era hacerla de las dos partes, porque me gustaría que conocieran la perspectiva de los dos, debido a que cada uno vive historias diferentes y tiene diferentes interpretaciones de lo que está sucediendo. Sinceramente agradezco tu opinión si en un futuro llego a hacer otra historia tomare en cuenta este concejo.