Capítulo VII
Edward POV
Después de quedar con Isabella de que nos veríamos en la biblioteca empecé a caminar hacia allá, me sentía mal por ver un atisbo de tristeza en su mirada cuando se fue, pero no sabía qué hacer no la entendía, quién era la verdadera Isabella, ni siquiera sabía si estaba siendo honesta conmigo o solo quería ser amable para pedir algo al final como sus amigas, necesitaba saber cuáles de las dos era la honesta, para poder confiar en ella. Algo me decía que era la que yo conocía, porque era en esos momentos en los que sus ojos se volvían expresivos y si era así, por qué el repentino cambio de odiarme a ser amable conmigo y cómo era posible que con sus amigos fuera la falsa, se supone que eran sus amigos, las personas con las que tiene algo en común. Todo esto me estaba volviendo loco que ni siquiera razone que ya estaba sentado en la biblioteca e Isabella todavía no llegaba pero Ángela se encontraba hablándome.
-¡Hey Edward! Por qué tan distraído tengo rato hablándote-. Me dijo Ángela cuando se dio cuenta que la enfoque.
-Oh perdón Ángela me encontraba pensando en algunas cosas, lo siento no quise ser grosero-. Me disculpe con ella.
-No pasa nada no te preocupes, pero sabes que si tienes problemas, puedes contar conmigo verdad-. Me dijo con una sonrisa en su cara. Ángela era una excelente persona, era muy amable y siempre traía un sonrisa, tenía su cabello negro y largo, su rostro tenía ciertos rasgos asiáticos pero muy pocos en realidad, era muy bonita, no del tipo de Isabella pero si era bonita, me sorprendí porque no supe de donde salió mi comparación.
-Gracias Ángela no sabes cómo valoro tu ofrecimiento pero estoy bien, solo me encontraba pensando en los trabajos-.
-Oh eso está bien, oye el otro día salí a dar la vuelta para distraerme una rato, ya sabes con la casa llena por dos niños chicos a veces uno necesita salir a meditar-. Me cerro el ojo, como si comprendiera la situación, pero en realidad yo nunca sufrí de eso con Bree, nunca tuve la necesidad de huir de ella, pero no dije nada. -Y me topé con una nueva librería de segunda mano que estoy segura que te encantara, porque mire que tenían muchos libros que la otra tienda a la que normalmente vamos no tiene-. Me explicó Ángela
-En serio no me había enterado que pusieron una nueva librería-. Le pregunte curioso porque en verdad me gustaba leer.
-Si quieres el sábado nos podemos dar una vuelta, para que la veas y de paso vamos a tomar un café-. Me invito Ángela pero ese día normalmente cuidaba a Bree, porque nuestra madre trabajaba en la mañana, pero no creo que ella se opusiera con tal de salir de la casa me acompañaría a donde le dijera.
-Eso estaría bien, incluso puedo aprovechar que en la mañana me encargo de Bree para pasar a comprarle un nuevo libro ha estado recordándonos que no tiene nada nuevo que leer-. Le comento a Ángela, puedo ver que por un momento su sonrisa deja de aparecer pero solo fue por un segundo ya que esta volvió.
-En realidad me refería en la tarde ya sabes para pasar a comer y dar una vuelta, ya que es sábado y al siguiente día no hay clases-. Bueno creo que al final capte la indirecta, pero no estaba seguro de querer ir. -Te digo que te encantará deberíamos ir este sábado, yo no tengo nada que hacer ¿y tú?-. No era la primera vez que me invitaba pero no estaba seguro de querer salir con ella Ángela era una chica bonita y muy amable pero no me sentía atraído por ella la quería solo como amiga.
-Si me encantaría estoy…-. Estaba pensando como rechazar la oferta sin verme grosero, cuando mire a Isabella, por lo que me quede callado, no quería rechazar a Ángela delante de otra persona eso sería muy cruel.
-Hola-. Nos saludó Isabella de forma insegura por haber interrumpido la conversación.
-Hola Isabella ¿cómo estás?-. La saluda una muy sonriente Ángela.
-Bien ¿y tú?-. A pesar de que sus palabras eran educadas se notaba molestia en su mirada, se parecía a la que me dirigía antes a mí, lo que me sorprendió mucho. ya que no creo que conociera a Ángela.
-Muy bien gracias por contesto una sonriente Ángela, lo que hizo que se intensificara la mirada molesta de Isabella, me preguntaba si Ángela no lo notaba, al parecer yo era el único afectado por sus miradas. –Entonces Edward te miro el sábado-. Volvió a insistir.
-Si ahí nos vemos sin falta Ángela-. Le dije para no retenerla más, ya que estaba muy incómodo, no quería ir, pero no quería que Ángela siguiera con una molesta Isabella, sabía cómo se ponía cuando no estaba de humor y no quería que estallara.
-Bueno me despido Isabella que tengas una bonita tarde-. Al parecer era el único que entendía, lo que expresaban sus ojos, porque nadie se daba cuenta de las frías miradas que les daba, incluso cuando le dio una sonrisa a Ángela antes de que se fuera, supe que no era honesta, pero Ángela no se dio cuenta de nada, algo que para mí era obvio. Cuando se fue Ángela, Isabella tomo asiento demostrando que no estaba a gusto con su presencia.
-Siento el interrumpir hace rato que esta…-. Isabella estaba intentando hablar, cuando sentí que vibraba mi celular, normalmente las que me hablaban eran Bree o mamá y ellas solo lo hacían cuando era una emergencia, así que arriesgándome a ser grosero interrumpí a Isabella.
-Lo siento Isabella tengo que contestar-. Una vez que mire que era mi madre me levante y me aleje un poco porque ya sabía que sería algo importante.
-Hola mamá ¿estás bien?-. Le pregunte preocupado.
-Hola cariño si estoy bien, solo que hubo un accidente por culpa de la lluvia-. Eso hizo que me asustara y la interrumpiera.
-¿Están bien? ¿te pasó algo?-.
-Tranquilo cariño escucha, yo estoy bien lo que pasó es que por culpa del accidente, llegaron muchos heridos al hospital y he estado muy ocupada, apenas pude salir un poco para hablarte, no alcanzó a ir por Bree, mi niña ya salió hace 10 minutos y yo sigo aquí necesito que vayas por ella tengo miedo de que este solita mojándose-. Revisé mi reloj y tenía razón la pobre de Bree ya tenía 10 minutos de haber salido y peor aún el camión se tardaría unos 40 minutos en llegar, la pobre estaría sola mucho tiempo. Pero no le explicaría eso a mamá porque solo se preocuparía más y la pobre no podía hacer nada.
-Está bien mamá voy saliendo para la escuela de Bree te mando un mensaje cuando lleguemos a la casa, no te preocupes, vente con cuidado cuando salgas-.
-Si no te preocupes cariño, tengan mucho cuidado ustedes también, lo quiero-. Se despidió mi madre antes de colgar.
Al colgar mire a Isabella me había olvidado por completo de ella, pero no podía perder tiempo, Bree estaba sola y mojándose.
–Lo siento me tengo que ir, tengo algo importante que hacer-. Le dije antes de salir corriendo mañana le pediría una disculpa por lo grosero que he sido hoy.
Salí corriendo a la parada del camión, rezando porque pasará pronto, la lluvia estaba muy fuerte lo que me hacía pensar en cómo estaría Bree, la pobre ha de estar empapada y muy asustada y más si ya se fueron sus demás compañeros y está sola. Estaba caminando de un lado a otro desesperado porque no pasaba el camión cuando un carro muy lujoso se para enfrente de mí.
Isabella POV
Al salir del estacionamiento de la escuela, vi aun Edward desesperado caminando de un lado a otro, en el pequeño espacio de la parada del camión, no le importaba que se estuviera mojando, se veía nervioso volteando constantemente hacia la ruta del camión parecía que tenía mucha prisa. Eso me demostró lo egoísta que puedo llegar ser debido a que solo pienso en mí, a lo mejor tiene un problema, por lo que sin pensarlo dos veces me estaciono justo enfrente de él.
-Sube te llevo-. Le ofrezco
-No está bien gracias espero el camión no ha de tardar-. Me dice pero veo que por un momento que duda.
-A donde sea que vayas, llegarás más rápido si te llevo, además te estas mojando anda sube-. Le dije con una sonrisa esperando convencerlo, pero todavía miraba con cierta duda en su cara por lo que agregue. –Sino subes me bajare hasta que te subas y mira que no tengo nada de ganas de mojarme, no seas grosero y sube-. Agregue porque sabía que por nada del mundo dejaría de ser un caballero.
-Pero arruinare los asientos estoy empapado-. Me dijo
-Bueno pues si no subes yo tendré que bajar y ya serán dos asientos mojados-. Le dije con una sonrisa pero con cara de decisión, todavía estaba dudando por lo que abrí la puerta de mi carro.
-No está bien subiré-. Solo sonreí, porque creo que empezaba a conocerlo, sabía que no dejaría que me mojara. Una vez arriba lo mire que estaba dudoso hasta de moverse para no mojar más.
-Entonces a dónde vamos-. Le pregunto con una sonrisa para aligerar el ambiente.
-Tengo que recoger a mi hermana que está en la escuela, mi madre no pudo pasar por ella y tengo miedo de que se esté mojando-. Me explico con cara de preocupación, lo que me demostró lo mucho que la quería. Le entregue el teléfono para que pusiera la dirección y así me indicara por donde tenía que irme.
-No te preocupes si este mapa no me engaña estaremos ahí a más tardar en 15 minutos-. Todo el camino fue muy silencioso solo con el celular dándome las indicaciones de por dónde me tenía que ir, casi me arrepentí de ponerlo y no preguntarle mejor.
Llegamos muy rápido a la escuela y mire a una niña de pelo cobrizo que se encontraba en el techo de la primaria, en cuanto la vio Edward se bajó y corrió hacia ella, una vez que llego a ella se quitó su chamarra y se la puso, verlo en el plan de hermano mayor hizo que se me hiciera un nudo el estómago, yo jamás había tenido eso a pesar de tener dos hermanos. La ayudo a caminar hacia el carro intentando cubrirla con su cuerpo para que no se mojara y ayudándola a subir. Una vez que se subió me puse muy nerviosa nunca había hablado con niñas desde que yo era una.
-Hola yo soy Bree la olvidada hermana de Edward, ¿tu cómo te llamas?-. En cuanto se subió se presentó, todavía su hermano no terminaba de rodear el carro y yo ya tenía una pregunta que contestar.
-Hola Bree mi nombre es Isabella-. Le conteste mientras Edward subía al carro, era curioso cómo había tenido esta conversación dos veces en la última hora, pero en comparación con la primera, la personita a atrás mío si me caía bien.
-Oh Isabella es un nombre muy bonito, tú también eres muy bonita, ¿todos te dicen Bella?-. Me pregunto
-¿Bella?- Le pregunte porque nadie me había dicho así, mientras tanto le entregaba a Edward el celular para que pusiera la nueva dirección.
-¿Nadie te dice así?-. Me pregunto con voz asombrada. –Pero si es obvio y luego a ti te va muy bien, mira se escribe Isabella quitamos el Isa y queda Bella entonces vez que es obvio, si no te dicen así ¿cómo te dicen?-. Me pregunto.
-Bree deja de marear a Bella-. Dijo Edward mientras tecleaba en el celular. Cuando se dio cuenta de su error, se puso rojo y corrigió. –Digo Isabella-. Yo solo pude sonreír.
-En realidad no me molesta me agrada pero nunca nadie me había dicho así, y respecto a tu pregunta me dicen Bells en realidad no sé por qué o algunas personas solo Isa y sobre lo que dijo tu hermano no te preocupes puedes hacerme todas las preguntas que quieras-. Le dije con una sonrisa, se me hacía que se parecía mucho a su hermano.
-Pues yo te diré Bella, como la princesa de Disney-. Me dijo con una sonrisa mientras Edward me entregaba el celular con la nueva dirección. –Edward me dijo que son compañeros, porque no te conocía, ya conozco a Ben, Erick y Ángela, pero a ti no te había visto-. No diré que me agrado escuchar lo último pero no sabía que decirle, porque en realidad no era amiga de su hermano lo ignore toda la escuela, hasta que me lo pusieron de compañero, pude ver que Edward se movió inquieto también por la pregunta.
-Es que Edward y yo no habíamos tenido la oportunidad de trabajar juntos, hasta este semestre y apenas nos empezamos a conocer-. Bueno eso era una verdad muy resumida, pero al menos no le mentí, creo que ser amiga de Victoria y Tanya me enseño como contestar bajo presión. –Tienes frio Bree, puedo subir el aire si quieres-. Le pregunte porque no sabía si estaba muy mojada y para cambiar de tema.
-No en realidad no me moje mucho, acababa de salir porque la cocinera me regalo un pedazo de pastel de chocolate para chuparse los dedos, ya solo me falta un chocolatito caliente que Edward me prometió hacerme-. Me dijo con emoción en su voz y pude ver por el espejo que tenía con una sonrisa que era muy contagiosa, por lo que se la regrese aunque no supe si la pudo ver. –Oye Bella ¿Tienes novio?-. Me pregunto una muy curiosa Bree, pude ver cómo Edward se tensó a mi lado.
Edward POV
–Oye Bella ¿Tienes novio?-. Esa pregunta si no me la esperaba, incluso espere que Bella se sintiera incomoda. Lo más curioso es que en lugar de decirle a Bree que no preguntara eso me quede callado interesaba por su respuesta esperaba que no dijera que sí y menos que fuera Michael.
-No, no tengo novio Bree y ¿tú qué tal?-. Le contesto muy tranquila Bella, este sobre nombre puesto por Bree se me hacía muy acertado, no la llamaba Bells porque no entendía el por qué le decían así y el nombre de Isabella se me hacía muy bonito, pero Bella se me hacía que le iba muy bien
-No, no tengo aunque hay un niño, que acaba de llegar este año que está muy guapo-. Esa respuesta tampoco me la esperaba, en que momento paso esto, recuerdo hace tres días a Bree diciendo que tenía nuevos compañeros, pero no menciono que tuviera interés en ninguno, apenas tenía 10 años no se supone que todavía le deberían de dar asco los niños. Cuando por fin reacciono veo que Bella me está viendo con una sonrisa en su rostro aprovechando que estamos en el semáforo –Pero ¿por qué no tienes Bella? eres muy bonita-. Continuó insistiendo en el tema y yo aun sin saber qué decir.
-Amm que te puedo decir supongo, que no ha llegado el momento-. Pude ver por primea vez que no sabía que contestar, será que si le gusta alguien. –Y tú dime ¿cómo se llama el niño afortunado?-. Le pregunta Bella en serio estas mujeres me volverán loco.
-Se llama Seth-. Le dijo una muy sonrojada Bree, en realidad creo que estaba descuidando mucho a Bree, tendría que salir un día temprano de la escuela para conocer a ese niñete y saber que traía con mi hermanita, porque alguien tendría que ponerle un alto y saber que si le hace algo no la contaba, era una persona muy inteligente, por lo tanto contaba con muchos recursos, estaba pensando en varios métodos cuando escuche una carcajada que me saco de mi ensoñación Bella estaba muerta de risa, no entendía por qué se reía pero eso no me importo porque si antes se veía bonita, riendo así de libre se veía hermosa, tenía una muy bonita risa tal vez por eso le decían Bells ya que se escuchaba como campanas.
-Intenta no hablar mucho de Seth delante de tu hermano, si quieres proteger su integridad no lo queremos en la cárcel por maltrato infantil-. Dijo Bella todavía con una sonrisa, que no me causo mucha gracia, ahora que sé de qué se trataba.
-Bueno llegamos, vamos Bree hay que aprovechar que paro tantito el agua para entrar-. Le dije a Bree porque aunque estaba pasando un buen momento con Bella, no podía olvidar que Bree estaba todavía mojada no quería que se enfermara. –Isabella muchas gracias, gustas pasar por un vaso con agua o una tasa de chocolate tal vez-. Le pregunte porque estaba muy agradecido y también porque me gustaría que se quedara otro rato.
-No gracias Edward en otra ocasión, es mejor que se encarguen de quitársete esa ropa mojada para que no se enfermen-. Dijo rechazando la invitación, pero no me sentí mal porque vi un atisbo de duda.
-Bella prometes que otra ocasión-. Le dijo Bree en un tono de que si no volvía a ver a Bella se le rompería el corazón eso me sorprendió, Bree era muy habladora pero no se encariñaba rápidamente con las personas, podía ver incluso la mirada tierna y algo maternal de Bella cuando escucho su tono.
-Claro hermosa lo prometo-. Le dijo Bella en un tono que nunca había escuchado y que me tomo por sorpresa. Al parecer hoy era el día de confundan todo lo que puedan a Edward, porque estas dos chicas me estaban a punto de volver loco.
-Ok ya lo prometiste-. Le dijo dándole un beso en la mejilla como los que me daba a mí o a mamá lo que me confirmo y al mismo tiempo preocupo lo rápido que se había encariñado con Bella. Pero lo más sorpresivo fue el rostro de Bella, el beso la tomó por sorpresa, pero estaba encantada, miraba a Bree con adoración. Lo que me hizo darme cuenta que no estaba acostumbrada a ningún tipo de afecto aunque le agradara mucho.
-Adiós Bella y gracias otra vez-. Fue lo único que pude decir antes de salir del carro, pensando que en realidad no conocía a Bella, en el poco rato que estuvimos en el carro me di cuenta que es una buena persona, que no está acostumbrada a las muestras de afecto, las cuales le gustaban o que incluso pareciera necesitar.
Aunque quería meditar más lo que había descubierto, no podía porque tenía cosas de las cuales ocuparme una vez que llegamos arregle el baño y mande a darse una ducha a Bree, en lo que preparaba su chocolate y mandaba un mensaje a nuestra madre, después la mande a la sala con una cobija a ver un rato la televisión en lo yo me metía a bañar.
Una vez que salí mire muy acurrucada a Bree por lo que me puse hacer algo de comida, porque sabía que mamá llegaría muy cansada, aunque no era tan bueno como Esme sabía defenderme e hice espagueti. Cuando por fin estuvo listo fui y le lleve un poco a Bree la cual no comió muy bien por culpa del pastel y el chocolate caliente que se había tomado. Una vez que todo estuvo limpio me senté con ella para ver qué tenía de tarea.
Mientras ella hacía unas divisiones que le dejaron, yo trabajaba un poco en el desarrollo del trabajo con Isabella, ya que no habíamos podido avanzar esta tarde.
-Edward-. Me hablo Bree por lo que la volteé a ver y cuando vio que tenía mi atención prosiguió. –Me gusta mucho Bella, es muy simpática, me cae mucho mejor que esa amiga tuya Ángela-. Me dijo Bree entre ilusionada y quejándose.
-Bueno Bree las dos son mis amigas-. Le dije porque no sabía a donde quería llegar.
-Pero Bella no tiene novio, por qué no le pides que sea tu novia, ella es muy bonita, estoy segura que a mamá también le caería muy bien-. En estos momentos desearía tener los dones de Bella para poder contestar, cómo le podría decir a Bree que Bella ni en un millón de años saldría con alguien como yo. –Me gusta para que sea mi cuñada-. Dijo de forma muy sonriente.
-Bueno Bree, tienes razón Bella es muy bonita, pero… a penas nos estamos conociendo bien y solamente somos amigos, hay veces que las personas solo pueden ser eso amigos-. Le intente explicar pero no sé si lo logre.
-A lo mejor ya que la conozcas más-. Me dijo con una pequeña esperanza por lo que solo pude asentir. –Pero prométeme que nunca saldrás con Ángela-. Me pidió Bree de forma apremiante lo que me tomo por sorpresa y más porque había quedado en salir con ella y pensaba llevarme a Bree.
-Bree no te puedo prometer eso, ese tipo de cosas no son para prometerlas, Ángela es una buena persona ¿por qué no te cae bien?-. Intente hacer entender a Bree y también saber de dónde venía su coraje hacía Ángela.
-No ella no es buena persona, me mira como si fuera una niña tonta y molesta, no me cae nada bien-. Yo no sabía que decir, porque hasta donde sé Ángela nunca la ha tratado mal.
-No creo que esa haya sido su intención Bree-. Intento dialogar con ella, pero ella solo mueve la cabeza diciendo que no.
-Yo sé cuándo no me quieren y son mentirosas, ella a comparación de Bella no me quiere-. Dijo Bree de forma tan determinante que me asusto, ella normalmente veía princesas y caballeros en todas las personas. –Pero no quiero pelear contigo por ella ¿está bien?-. Me dijo con un pequeño puchero seguido de un beso y abrazo el cual devolví, a veces se me hacía tan grande para su edad y otras volvía a ser mi pequeña enana.
Así estábamos cuando llego mamá, parecía cansada por eso con cuidado deje a Bree que salió corriendo para abrazarla, mientras yo le daba un beso en la mejilla y tomaba sus cosas.
-Siéntate mamá, debes estar hambrienta y muy cansada prepare espagueti, Bree y yo ya comimos pero ahorita te sirvo-. Le dije mientras me iba a la cocina a calentar la comida. Cuando regrese escuche que Bree platicaba con nuestra madre.
-Se llama Isabella pero Edward y yo le decimos Bella, en verdad es muy bonita y se parece a la Bella de Disney, ella es muy buena, platico conmigo todo el camino y dijo que pronto vendría a visitarme porque hoy no se podía quedar ¿Verdad que puede venir a verme?-.
-Claro que si cariño todas las veces que quiera, y más porque es amiga tuya y de tu hermano-. Le contesto una muy sonriente Esme, mientras yo le daba su plato. –Gracias cariño eres un amor-. Yo solo le sonreí. –Y ¿por qué no me habías platicado que tenías una nueva amiga tesoro? Tu hermana al parecer ha quedo encantada con ella-. Me pregunto Esme.
-Pues es que apenas nos estamos conociendo ya que el profesor nos puso a trabajar juntos y pues no sabía que contar-. Mire que Esme no me creía del todo pero lo dejo pasar.
-Después del gran favor que no hizo hoy, yo creo que lo mejor que podríamos hacer, es invitarla a comer a la casa el próximo lunes ¿qué les parece?-. Nos dijo una muy sonriente Esme mientras Bree gritaba y bailaba diciendo que sí. Y yo sin saber que hacer solo asentí.
-Si le diré a ver si puede.
Una vez en mi cuarto termine los avances que le mostraría a Bella el día de mañana, pero al acostarme no pude evitar pensar en todo lo ocurrido el día de hoy. Había sido de lo más confuso el intentar entender quién era en verdad Isabella, si esa chica fría y calculadora que se mostraba normalmente o la chica amable y divertida que era conmigo, era tan confuso porque en poco tiempo podía pasar de ser una a ser la otra. Y era frustrante no saber cuál era la verdadera, ya que desde mi punto de vista no había forma que fuera las dos.
Estaba casi seguro que la verdadera Isabella era la que yo conocía, pero si era así porque intentar ser otra con sus amigos. Esas preguntas eran las que cubrieron casi toda mi mañana, hasta que descubrí otro lado de Bella que me hizo creer que había visto otra faceta que nadie más había visto ese lado amoroso que tenía cuando convivio con Bree, no creo que ese tipo de cosas se pudieran fingir y sobre todo lo que más me inquietó es ver es esa carencia de afecto que alcance a ver en sus ojos, demostrándome lo poco que la conozco.
Y por si fuera poco todo esto, aún no comprendía mi coraje por lo que sucedió con Michael y esa necesidad de escuchar e indagar más en las preguntas hechas por Bree, quería pensar que era debido a que la consideraba una amiga, pero sería engañarme yo mismo, ya que no sentía esta misma curiosidad hacia Ángela, ni tampoco ese nerviosismo que a veces me provocaba Bella, como cuando tomo mi mano el día de hoy, se sintió tan extraño pero al mismo tiempo se sintió bien. Con esos pensamientos caí en la inconciencia.
Isabella POV
Una vez que deje a Edward y a la pequeña Bree maneje hacía mí casa. Ver a Edward y Bree interactuar me hizo darme cuenta de lo que me había perdido, a pesar de tener dos hermanos nosotros no habíamos tenido eso.
No podía describir como me sentía, nunca había conocido a alguien tan amoroso como esa pequeña, no es que conviviera con niños pero sabía que ella era especial. Cuando me pidió de forma inocente que la volviera a visitar otra vez, logro lo que nadie había logrado tan rápido ni siquiera su hermano, el ganarse mi afecto, era la primera persona en mucho tiempo que tenía ganas de volverme a ver sin ningún motivo aparte del solo volverme a hablar
Y ese abrazo y beso en la mejilla logro desarmarme aún más, tenía ganas de decirle que lo volviera a hacer, es difícil recordar la última persona que me regalo algo tan insignificante como eso. Normalmente las personas daba besos en el mejillas, pero eran tan fríos solo consistía en juntarlas de manera hipócrita, pero que alguien te regalara un verdadero beso en el cachete era reconfortante, para muchos ha de ser algo poco importante que alguien te abrace o te diga que quiere verte, pero se necesita estar solo para aprender a valor esos detalles, hace tanto que no ocurrían para mí, parte era mi culpa estaba consiente, ya que intente alejarme pero era para poder protegerme aunque sea un poco y tuve tanto éxito en eso, que no recordaba lo que provocaban las muestras de cariño.
Cuando llegue a mi casa me di cuenta que se me había olvidado pasar por comida así que decidí pedir por teléfono, una vez que comí me puse a trabajar en la tarea y sin nada más que hacer me fui a hacer un poco de ejercicio.
Una vez en mi cama me puse a pensar en todo lo que me había pasado en los últimos días, no entendía porque me preocupaba tanto por Edward, al punto de querer cuidar que los demás no lo lastimaran, primero lo intente defender de las agresiones de Victoria y después de Michael, antes de conocerlo nunca le había tomado importancia a ese tipo de cosas, ni ahorita creo que me importaría si se tratara de otra persona, para mi cada persona tiene que tener la capacidad de cuidarse solo y valerse por sí mismo ¿cómo había logrado Edward traspasar mis murallas? Era mi pregunta, nunca me había costado mantenerme lejos de las personas y de los sentimentalismos, pero él había hecho la diferencia y no podía entender el por qué, de la pequeña Bree lo entendía, su inocencia, su alegría por la vida era muy llamativo.
Cuando Edward había marcado una distancia el día de hoy me sentí mal, incluso podría decir que me sentí lastimada, ese sentimiento solo los había tenido con mi familia hace muchos años, cuando todavía era una niña y tenía la esperanza de tener una familia feliz como las que salen en la televisión. Creo que eso era lo que más me sorprendía en que momento, me empezó a importar alguien más que no fuera yo, porque sería absurdo decir que no me preocupaba por él, pero que hizo para que pasara eso, había aprendido de la peor manera que si involucrabas sentimientos solo les dabas el poder al otro de lastimarte. ¿Qué tenía la familia Cullen, o al menos los hijos Cullen, que provocaban esto en mí?
Pero cual fuera la respuesta, ya había tirado todas mis reglas a la basura, tenía que agradecer que había sido con Edward y Bree quienes parecían buenas personas, lo podía notar en la forma en la confiaban uno en el otro. Ya no me quedaba nada que hacer, solo dejar que el tiempo transcurriera y esperar no salir lastimada y si era así no pasaría nada, seguiría adelante como siempre lo he hecho. Después de llegar a esa conclusión me quede dormida sin ningún problema.
Hola espero qué les pareció el capítulo, hubo pequeños cambios en la redacción espero que les haya gustado.
Por fin la podemos llamar Bella, ¿Qué tal les pareció el encuentro entre Bella y Bree? Nuestras chicas volverán loco de celos al pobre de Edward a este paso tendrá que hacer cita con un siquiátrico. ¿A qué conclusiones están llegando con Ángela? Ya supimos que Bella tenía razón, ya que tiene interés por nuestro querido Edward, pero al parecer tiene de aliada a la pequeña Bree.
Nora: Primero que nada muchas gracias por tus comentarios :) No todavía no sabe lo que le está pasando a la pobre, vemos que los dos se encuentran muy confusos al menos los dos están dándose la oportunidad de ser amigos. Pues vemos que ya hay una posible invitación por parte de Esme, pero ya convivio un poco con la pequeña Bree ;)
Carmenjgonz:Hola gracias por tu comentario me hizo muy feliz porque me encanta que me den consejos para ir mejorando, es mi primer historia y de eso se trata, en este capítulo intente seguir tu recomendación no sé si lo logre, espero aunque sea haberlo mejorado un poquito, espero que me sigas dando tus opiniones porque en verdad me interesan mucho, gracias por tomarte la molestia de aconsejarme :)
akire: Hola gracias por comentario me hizo muy pero muy feliz verlo, para mi es una señal de que les gusta el capítulo, poco a poco irán surgiendo detalles de la vida de Bella, será como un pequeño rompecabezas.
Pitalu Cullen:En verdad gracias por tomarte la molestia de dejarme tus comentarios cada capítulo, es la mejor motivación que puedo tener. Los dos andan súper perdidos en cuestión de sentimientos, ni ellos pueden creer lo que está pasando y más por lo rápido que se están dando las cosas, ya que es muy poco el tiempo que han estado conviviendo.
