Edward POV

Unos ruidos me despertaron pero aún todo se encontraba muy oscuro, por lo que volteé al reloj y mire que marcaba las 2am, eso significaba que algo no andaba bien, por lo que tome mis lentes y me levante rápidamente, para ver que Esme se encontraba en la cocina buscando algo.

-Mamá ¿qué pasa?-. Le pregunte preocupado.

-Tu hermana se encuentra resfriada, yo creo que por la mojada del día de hoy-. Me dijo Esme con pesar.

-¿Se encuentra muy mal? ¿Crees que la deberíamos llevar al hospital?-. Le pregunte con preocupación.

-No cariño es un simple resfriado, ya le di un poco de antibiótico y estoy buscando un poco de Vaporub, pero no es nada grabe-. Me explico Esme tranquilamente. Después la seguí al cuarto de Bree la cual se encontraba acostada con la nariz un poco roja.

-Hola enana ¿Cómo te sientes?-. Le pregunte mientras me sentaba en su cama.

-Estoy bien solo tengo la nariz tapada y un poco de tos-. Me dijo mientras me daba una sonrisa, así era ella nunca se quejaba.

-Oh cariño veras como se te quita, luego luego con el medicamento que te di-. Le dice amorosamente Esme mientras le ponía un poco de vaporub en la espalda.

Estuvimos con ella hasta que se le calmo la tos y se quedó dormida, una vez en la cocina Esme me dijo.

-Cariño voy a hablar con una amiga, para ver si me puede cubrir en la mañana y así poder cuidar a tu hermana mientras tú vas a la escuela, pero tendré que ir en la tarde para cubrir su turno y quedarme también para mi turno normal el sábado en la mañana, ¿crees que me podrías ayudar a cuidarla? como viste no es nada grabe pero no quiero que salga para que no vaya a empeorar-. Me pregunto Esme como si le fuera a decir que no, claro que le ayudaría a cuidar a Bree, lo único que me preocupaba es que pasara tanto tiempo en el hospital, la pobre tendría que trabajar más de 18 horas seguidas.

-Sabes que por mí no hay ningún problema mamá, pero no se te hace muy pesado trabajaras muchas horas-. Le dije preocupado.

-No te preocupes mi niño, tendré el domingo para descansar todo el día así que no habrá ningún problema-. Me dijo como siempre en su tono maternal.

-No hay problema mamá mañana en cuanto salga de la escuela, me vengo para cuidar a Bree y así te puedas ir a trabajar-. Le digo para que no se preocupe, pero estoy pensando cómo le hare para avanzar en el trabajo que tengo con Bella y más porque ya será fin de semana y dijo que estaría ocupada.

-Gracias mi niño, me eres de gran ayuda estoy tan orgullosa de ti, ahora ve a dormir porque no quiero que estés muy cansado en tus clases-. Me dijo Esme, por lo que me despedí y le di un beso en la mejilla.

Mi despertador sonó una hora después de haberme quedado dormido, por lo que me costó mucho levantarme, pero tenía que ir a la escuela y ver cómo seguía Bree, lo bueno es que ya era viernes, aunque tendría mucha tarea, sin pensarla más me dirigí al baño lo más silencioso posible ya que la casa se encontraba en silencio y no quería levantar a mamá o Bree las pobres estaría muy cansadas.

Una vez listo salí de mi cuarto para irme cuando vi a mamá en la cocina.

-Cariño me quede dormida, pero mira tan siquiera te prepare un licuado y un sándwich para que no te vayas con el estómago vacío-. Me dijo una muy amorosa Esme no importaba lo cansada que estuviera ella siempre se preocuparía por sus hijos.

-Gracias mamá pero no te hubieras molestado, debes estar muy cansada-. Le dije mientras le daba un beso. –Pero muchas gracias-. Le dije antes de darle una mordida. –Mm y como todo te quedo deliciosos-. Le asegure para que no se preocupara.

Una vez que termine de comer fui a ver a Bree, la cual se encontraba dormida pero tenía mucho mejor aspecto que en la noche, ya más tranquilo me despedí de mi madre y me fui a la escuela pero al no tener que desviarme esta vez llegue muy temprano, casi se encontraba vacía por lo que camine tranquilamente al salón.

Por ser tan temprano no había nadie en el salón, por lo que me puse a dibujar para pasar el rato, mientras me preguntaba qué pasaría el día de hoy con Bella, ya que los últimos días habían sido un montaña rusa, creo que la describiría como una caja llena de sorpresas.

-Hola Edward-. Me tomo por sorpresa la voz de Ben, el cual iba entrando al salón seguido por Erick.

-Hola Ben, Erick ¿Cómo están?-. Los salude sin levantarme de mi silla porque no quería verme acorralado tan temprano por las constantes preguntas de Erick.

-Muy bien Edward y ¿tú qué tal?-. Me contesto Ben, ya que Erick se mantuvo muy callado.

-Bien gracias-. Les conteste pero no seguí la conversación. Por lo que se pusieron a hablar entre ellos.

Isabella POV.

Al siguiente día llegue temprano a la escuela, al bajar de mi carro pude ver que en el estacionamiento se encontraban Tanya y Victoria, pero no tenía ganas de hablar con ellas, aún seguía muy molesta, por todo lo dicho ayer y sobre todo por los problemas que me ocasiono con Edward, así que decidí sacarles la vuelta e irme directo al salón.

Al entrar mire que se encontraban los amigos de Edward sentados en la parte de en frente, no recordaba sus nombres creo que uno se llamaba Ben, pero no estaba segura, lo que llamo mi atención es Edward se encontraba sentado solo, por lo que camine directo a nuestra mesa.

-Y algún día me enseñaras los pasajes secretos de la escuela-. Le dije en forma de saludo, lo que hizo que sonriera.

-Hola Bella, espero que hayas tenido una buena mañana y puede ser que te los muestre si prometes no enseñárselos a nadie-. Me contesto sonriendo, pero aún bajo esas feas y gruesas gafas, pude notar que parecía cansado.

-Oye ¿Estás bien pareces cansado?-. Me sentí un poco incomoda preguntando, ya que no normalmente no me importaba y procuraba no meterme en la vida de los demás, pero con él se me hacía inevitable.

-Si estoy bien, solo que Bree está un poco resfriada por lo que tuve que levantarme en la madrugada, pero todo está bien, gracias por preguntar-. Me dijo con una sonrisa.

-Entonces no es nada grave ¿Verdad?-. Le pregunte preocupada porque quería a esa pequeña.

-No solo es un simple resfriado-. Me aseguro Edward.

-Oh bueno entonces, si ocupan algo no dudes en decirme-. Le asegure.

-Bueno esto me recuerda que tengo que llegar a cuidarla, ya que mamá tuvo que cambiar de turno para cuidarla esta mañana-. Me dijo entre nervioso y preocupado. –Por lo que no me podre quedar después de la escuela, para avanzar en el trabajo, sé que dijiste que estarías ocupada el fin de semana, así que si quieres podríamos conectarnos y avanzar después de la escuela y lo que falte yo lo termino el fin de semana ya que ha sido culpa mía que no hayamos podido trabajar los últimos dos días-. Me dijo un nervioso Edward, pero por primera vez no me enojo más bien me entristeció que aún pensara que lo dejaría hacer mi trabajo para irme de fiesta.

-No hay que ser tan tangentes Edward, dime que día del fin de semana puedes y yo estaré ahí-. Le asegure-. Lo único malo es que estará cerrada la escuela por lo que tendremos que quedar en otro lugar.

-Estas seguras no quiero arruinar tu fin de semana, sé que ya lo tenías planeado desde la semana pasada-. Me dijo Edward con pesar y como siempre ofreciéndome la manera de salir.

-Tú no te preocupes mejor dime qué día puedes-. Le dije con una sonrisa ya que de todos modos a como estaban las cosas no creo que fuera una gran fiesta para mí. -¿Tal vez podríamos quedar en mi casa? Si es que para esas fechas mi familia no regresa-. Eso lo dije más para mí que para él.

-Bueno el domingo después de la 1pm es un buen día para mí, ya que tendré que cuidar a Bree el sábado también-. Bueno eso estaba bien ya que significa que no podrá salir con la tal Ángela, me sorprendió mucho ese repentino pensamiento, pero no me dio tiempo de analizarlo porque siguió hablando. –Si tienes problemas en tu casa, tal vez podríamos quedar en la mía, solo que se encontrará mi familia-. Me dijo nerviosamente.

-Si tú no tienes problemas con que este tu familia ahí, por mí tampoco los hay, de todas formas le prometí a la pequeña Bree que un día iría a visitarla-. Le dije sonriendo.

-No por mí no hay problema, si quieres también podemos avanzar hoy en mi casa-. Me dijo rápidamente mientras se ponía rojo, eso me causo ternura.

-Si eso estaría perfecto, así podrías, cuidar de Bree mientras avanzamos en el trabajo-. Me apresure a decir para que su vergüenza no durara tanto.

-Bueno chicos pongan atención por favor-. Pegue un brinco cuando escuche al profesor reclamar la atención del salón, en qué momento había entrado. –El día de hoy le daré un trabajo a cada equipo y al final quiero ver cuáles fueron sus métodos para llevarlo a cabo-. Nos dijo, para luego acercarse a cada equipo y decirles lo que harían, era una actividad muy parecida a la de ayer por lo que terminamos muy rápido y así se nos fueron las dos primeras clases, las cuales se me hicieron muy rápidas por lo que me tomo de sorpresa la campana.

Seguía sin querer hablar con Victoria ni Tanya, pero también tenía mucha hambre cómo para huir del comedor como ayer, así que fui y compre algo, ya con mi comida observe el lugar porque no sabía con quién sentarme, pero una vez que los mire no lo dude ni un segundo y camine hacia ellos. Creo que todas las miradas estaban sobre mí mientras caminaba de lado contario de donde estaban sentadas Tanya y Victoria.

-¿Les molesta?-. Les dije mientras apuntaba la silla, la mayoría de los chicos sentados solo me veían con cara de sorpresa y un poco de incredulidad.

-Claro que no siéntate-. Me dijo una muy sonriente Alice que no se veía para nada sorprendida. –Será bueno comer contigo-. Añadió regalándome una sonrisa la cual devolví, sin saber porque.

-Y dime Isabella que hicieron Cruella de vil y Anastasia para que las castigues con tu desprecio-. Me dijo un muy sonriente Emmet, todos lo miraron con cara de cómo te atreviste a decir eso. –Qué dije-. Fue su única respuesta para esas miradas.

Pero yo solo atine a soltarme a reír a carcajadas, al parecer se estaba convirtiendo en una costumbre. Y creo que ellos no me habían visto hacer eso porque me miraban en estado de shock.

-¿Cruella de vil y Anastasia?-. Le pregunte quería saber cómo llego a esa conclusión.

-Si ya sabes tiene esa mirada tan fría, como cuando Cruella decide que matará a todos esos cachorros para tener un nuevo atuendo, igualita a Victoria si quiere algo, mientras que Anastasia la hermanastra tonta capas de bajarle el príncipe con tal de sobre salir, ya sabes tu hermana es Griselda, no me puede negar que todas se parecen-. Me dijo un muy sonriente Emmet y yo solo pude reírme más, porque en realidad si tenían mucho parecido, cómo nunca se me había ocurrido.

Me reía tanto que me tuve que agarrar la panza, cuando me calme me di cuenta que la mayoría me miraba al parecer verme cambiar de asiento y el reírme como histérica llamo la atención. Pero con la mirada que me encontré fue con la de Edward, que me veía curioso a lo cual solo sonreí y me agrado ver que también me regresaba la sonrisa. Pero algo me desconcentro y fue la mirada de Victoria que me veía con mucho enojo, supongo que no le agradaba no ser el centro de atención, por lo que solo le regrese la mirada y me volteé hacia Emmet.

Edward POV

Una vez que sonó la campana para ir a nuestro receso cada quien se fue por su lado, yo por mi parte me acerque a Ben y Erick. Ya estábamos en nuestra mesa habitual, un poco alejada cuando mire que Bella estaba haciendo fila para pagar su comida.

-Últimamente no le quitas la mirada de enzima a Bella ¿No crees Edward?-. Me dijo un Erick muy enojado, tomándome completamente por sorpresa ya que no les estaba poniendo atención.

-¿De qué hablas?-. Le pregunte porque no sabía qué más decir, tenía toda la razón, desde que estaba conociendo a Bella ni siquiera había volteado a ver a Tanya, incluso si las miraba ahora no sé cómo pude pensar que era más bonita que Bella cuando esta era hermosa.

-De que últimamente andas como idio…-. Fue interrumpido un muy enojado Erick.

-Basta ya Erick no sigas con ese tema déjalo por la paz-. Le dijo Ben intentado calmarlo, por lo que solo recibió una dura mirada de Erick-. Enserio que no sé ¿cuál es tu problema?-. Prosiguió ya cansado Ben.

Erick estaba a punto de replicar cuando algo llamo su atención más bien de todos, Bella caminaba a lado contrario de donde se encontraban sus amigas, ahora que la pienso en todo el día no ha hablado con ellas, después de que ayer se peleara con Victoria. Y para sorpresa de la mayoría se sentó a comer en la mesa de Alice. Por primera vez en el día volteé a ver la mesa de Tanya y Victoria y parecían echar fuego con la mirada, esta situación no les causaba nada de gracia.

Estaba pensando qué fue lo que pudo haber pasado, cuando escuche otra vez su risa, eso hizo que volteara inmediatamente parecía que no podía controlarse, tenía una muy bonita risa, en estos momentos tenía sentido porque le decían Bells se escuchaba como campanas, me pregunto qué le abra dicho Emmet, ya que nunca la había visto reír así. Al parecer no era el único que se había dado cuenta, porque todo estaba demasiado silencioso, entonces su mirada se encontró con la mía. Y si en la mañana se veía bonita, en estos momentos era hermosa, sobre todo por la forma en que sus ojos brillaban. Por eso cuando me regalo una sonrisa no pude evitar devolvérsela.

Lamentablemente solo duro poco tiempo, porque su mirada se desvió y en pocos segundos todo cambio, sus ojos se volvieron helados y su postura se tensó, pareciendo que estaba dispuesta a luchar un batalla al mirar quien era el dueño de esa mirada vi que era Victoria, que tenía una mirada muy similar. Pero Bella intento no prestarle mucha atención y regreso a su antigua platica con Emmet, pero se podía ver que no era lo mismo, no era la Bella libre de hace medio minuto, se encontraba un poco reprimida para no mostrarse tal cual es. En este momento creí comprender todo el comportamiento de Bella mis dudas de quién era la verdadera Isabella.

-Me puedes decir ¿qué fue esa sonrisa?-. Me pregunto un Erick furioso.

-No sé de qué hablas Erick-. Le dije bastante molesto porque no quería darle explicaciones.

-No sabes de qué hablo, no me quieras ver la cara de tonto, he visto que se la pasan hablando todo el tiempo Edward y quiero saber ¿qué tienes con Bells?-. Me dijo un muy enojado Erick, lo que hizo que me enojara más, yo no tenía que darle explicaciones.

-Te estas escuchando creo que nunca has hablado con Isabella-. Al decir esto su cara se volvió roja de coraje. – ¿Por qué te enojas tanto? De que yo hablé con mi compañera de equipo-. Le pregunte muy enojado.

-Tú sabes…-. Otra vez fue interrumpido por un cansado Ben.

-Te estas escuchando Erick, sé que te sientes atraído por ella, pero por favor mira a Isabella está fuera de los límites de cualquiera de nosotros, no miro el por qué pelear de que este conviviendo con Edward, pase lo que pase ella jamás se interesaría en ninguno de nosotros, no hay ninguna probabilidad de que con todos los pretendientes ricos y guapos que tiene, por un milagro se fije en ti, entre más rápido entiendas será más fácil para todos-. Le dijo un Ben muy enojado.

-Pues eso ya lo veremos-. Dijo Erick antes de pararse e irse de la mesa.

Yo no dije nada porque estaba pensando en las sabias palabras de Ben, él siempre era el que mantenía la calma y él que daba mejores consejos manteniendo siempre la cabeza fría, pero creo que Erick a lo largo de la semana había logrado cansarlo. En realidad lo que más afectado me tenía, es cuando dijo que Bella jamás se fijaría en ninguno de nosotros, sabía que tenía razón, pero creo que inconscientemente empecé a tener sentimientos por ella, no supe en qué momento paso, si cuándo me pido disculpas muy nerviosa en el patio o cuándo la mire convivir con Bree demostrando que podía ser paciente y muy cálida o simplemente cuándo la mire reír libremente.

En estos momentos entendí todo, el por qué me enojaba tanto verla con Michael, por qué me preocupaba tanto descifrarla, por qué quería pasar más tiempo con ella, por qué me dolía tanto cuando se volvía fría, por qué quería saber más sobre vida, todas las preguntas a lo largo de la semana tenían una sola respuesta. Y no es que me gustara Bella, en realidad me estaba enamorado de ella.

-Edward ¿te encuentras bien?-. Me dijo Bella mientras agarraba mi mano que descansaba en nuestra mesa, no supe en que momento regrese al salón, pero eso fue lo de menos porque otra vez aparecía esa extraña pero placentera corriente. -¿Quieres que te acompañe a la enfermería? Te ves muy pálido-. Me dijo mientras me miraba con sus ojos verdes llenos de preocupación.

No, no me estaba enamorando Bella, estoy enamorado de ella.

Bella POV

Una vez que sonó la campana nos levantamos de nuestra mesa para ir a nuestro salón.

-Bella ¿Iras hoy en la noche a la fiesta de Michael?-. Me pregunto Alice mientras caminábamos.

-Yo creo que sí-. No estaba muy segura por todo lo que estaba sucediendo.

-Oh excelente, nosotros también iremos, si quieres nos vemos ahí, para que no tengas que soportar a esas perras-. Me dijo una muy entusiasmada Alice.

-Eso sería excelente Alice-. Le dije con una sonrisa, porque en realidad prefería estar con ellos.

-ok no vemos ahí-. Me dijo mientras me guiñaba un ojo. –Bye Isabella-. Se despidieron todos para ir cada quien a su salón.

Una vez que entre a mi salón me dirigí a mi mesa donde se encontraba Edward, al pasar por la mesa de Tanya esta solo me dedico una mirada enojada, la cual ignore sin ningún problema, ya que soy experta en ese tipo de miradas.

-¿Qué tal tu comida Ed?-. Le pregunte mientras me sentaba y lo volteaba a ver, en ese momento me di cuenta de su estado, parecía ido con su mente a kilómetros, pero no de buena manera se miraba pálido, parecía en estado de shock, lo que hizo que me preocupara. – ¿Edward?-. Volví a intentar llamar su atención pero nada y si le paso algo, en el comedor no se miraba bien. –Edward, ¿Te encuentras bien?- no me contestaba, parecía en shock y si Michael o alguien le hizo algo mientras venia para acá, tal vez lo golpearon. -Edward ¿te encuentras bien?-. Le hice la misma estúpida pregunta, era obvio que la respuesta era no, ahora tome su mano mientras hablaba para ver si eso ayudaba a llamar su atención. Lo que ayudo porque ahora me miraba al parecer ya me había enfocado por lo menos, ignore esa tonta corriente que no sé de dónde provenía e intente ayudar. -¿Quieres que te acompañe a la enfermería? Te ves muy pálido-. Le pregunte para ver si ahora tenía más suerte, pero no me contesto, maldita sea lo que le hayan hecho debió haber sido grabe, juro que me las pagaran. –Edward por favor contéstame-. Le roge ahora más preocupada.

-Ocupo aire-. Fue lo que único que me dijo.

-Está bien espérame-. Le dije mientras me dirigía al profesor, que estaba acomodando sus cosas para iniciar la clase.

-Profesor-. Le llame una vez ya cerca.

-Dígame señorita Swan-. Me contesto

-Cullen no se siente bien ¿podría acompañarlo a la enfermería?-. Le pregunte un poco ansiosa, por lo que volteo a ver a Edward y en verdad no se veía nada bien, parecía sofocado. –Nos pondremos al corriente con cualquier ejercicio que deje-. Le prometí en verdad me encontraba muy preocupada.

-Si no hay problema, acompáñelo a la enfermería, no se mira nada bien, parece a punto de vomitar, ¿Ocupa ayuda señorita?-. Me pregunto preocupado también el profesor.

-No está bien, creo que podre-. Le dije mientras me dirigía a Edward.

-Edward ven vamos a que tomes un poco de aire-. Le dije por lo que me volteo a ver y solo asintió y se levantó tomando su mochila.

Tome mis cosas y lo agarre del brazo para acompañarlo a la salida, todos en el salón nos miraban asombrados, pero los mande a la mierda, la verdad es que no me importaba en estos momentos y menos si alguno de ellos fue el que le hizo esto a Edward. Lo que me sorprendió es que en lugar de yo estar guiándolo él parecía saber muy bien a donde se dirigía, terminamos en una banca que se encontraba en el patio un poco escondida.

-Estas seguro que no quieres ir a la enfermería-. Le pregunte estaba muy preocupada, si lo habían golpeado necesitaba que lo revisaran una enfermera, para descartar posibles contusiones.

-No estoy bien solo necesitaba un poco de aíre-. Me dijo, bueno al menos ya contestaba, pero me di cuenta que necesitaba un poco de tiempo, así que sin decir nada me aleje a una máquina de sodas y compre dos aguas. Una vez con ellas me acerque otra vez y le entregue una.

-Gracias-. Me dijo volteándome a ver a los ojos, pero no sabía si las gracias eran por el agua o por todo, por lo que solo asentí.

Los dos nos quedamos callados y casi sin movernos hasta que mire que se quitó los lentes para limpiarlos, lo que me hizo voltear a ver su rostro, definitivamente tenía unos muy bonitos ojos, pero lo que preocupo e hizo que en mi estómago se hiciera nudo, fue ver en ellos preocupación y algo de derrota. Eso provoco que me confundiera no tenía experiencia con ese tipo de sentimientos normalmente la gente no me preocupaba, simplemente la ignoraba, así que me refugie en el único sentimiento que conocía muy bien la ira.

-¿Qué te hicieron?-. Le pregunte enojada pero al menos la ira no iba dirigida hacia él. – ¿Cuál de todos esos perdedores fue?-. Le dije mientras me levanta y empezaba a caminar de un lado a otro, en un reducido espacio estaba tan enojada que no me podía quedar quieta. -¿En qué momento fue, te mire en el comedor y estaba bien? ¿Te golpearon? Esos malditos me las pagaran no te preocupes yo sí sé jugar bien mis cartas a ver si les siguen quedando ganas-. Pero Edward solo me miraba algo sorprendido, él me tenía que decir quién había sido no se podía quedar callado nada más, por lo que seguí. –Me vas a decir verdad porque de todos modos me terminare…

-Bella-. Me dijo Edward interrumpiéndome, pero mire en sus ojos que no me pensaba decir por lo que me enoje más.

-No Edward no, me tienes que decir que paso, sino ya te dije que lo averiguare de cualquier for…- Me interrumpió cuando me tomo de las manos para calmar mi discurso o más bien mi berrinche, ese gesto hizo que me callara por me la sorpresa y esa maldita electricidad.

-Bella no pasó nada, solo me dio una especie de claustrofobia y necesitaba un poco de aíre, me tomo por sorpresa porque hace mucho tiempo que no me pasaba, pero en verdad estoy bien y nadie me hizo nada-. Me explico Edward mientras sostenía mis manos, me agrado que no le diera tiempo de colocarse los lentes, ya que podía ver las emociones en sus ojos y saber que no me estaba mintiendo. La verdad es que los empezaba a odiar esos feos y gruesos aparatos, ya que no sabía si se podía clasificar como lentes y el problema no era que fueran una ofensa para la humanidad, sino porque me tapaban la mayor parte de sus ojos.

Edward POV

-¿Lo prometes?-. Me pregunto de una forma tan necesitada que me enterneció. Parecía una niña que te pedía que le prometieras que todo iba a estar bien y sabía que en el fondo, esa era su pregunta.

-Lo prometo-. Le prometí porque en verdad todo iba a estar bien. Después de esto, adiós a cualquier sentimiento de quererla mantener alejada de mí.

En cuanto le prometí se soltó de mis manos pero no tuve tiempo de extrañar el contacto, porque sentí sus brazos a mi alrededor, tomándome totalmente por sorpresa, tanto que por unos momentos solo me quede con los brazos colgando, una vez que reaccione le regrese el abrazo y se sintió tan bien, podía decir que su cuerpo encajaba con el mío, su cabeza quedaba justo a la altura de mi barbilla y ese olor a fresas era tan hipnótico. En este momento decidí que no importara lo herido que saliera mi corazón, iba a estar junto a ella, aunque solo me quisiera como amigo, la iba a cuidar y a estar para ella siempre que me quisiera cerca.

Pero como todo en la vida el momento termino cuando ella se alejó de mis brazos, tenía ganas de decirle que volviera que estaba muy a gusto. Pero como era su costumbre me volvió a tomar por sorpresa cuando me dio un golpe en el hombro.

-Vuelve a asustarme así y te prometo que buscare ayuda de Bree y mientras duermes te rapare entendido Cullen-. Me dijo mientras se sentaba, intentando ser amenazante pero la sonrisa en su cara la delataba.

-No puedo creer que quieras poner a mi hermanita pequeña e inocente en mi contra-. Le dije mientras me sentaba también, intentando estar ofendido.

-Pues ni tan inocente Cullen, mira que ya a lo mejor pronto tiene su primera cita, su primer beso y hasta te va a volver cuñado-. Me dijo intentando provocarme y lográndolo. -El primer amor tan romántico ¿no cree…-.

-Ni sigas Isabella-. La interrumpí porque en realidad me costaba ver a mi hermanita con un niño piojoso, incluso estaba investigando si aún había tiempo de meterla a un convento y sacarla de ahí alrededor de 35 años.

-Está bien lo siento es que te miras tan…-. Me dijo con una divertida sonrisa, que como también era costumbre me contagiaba, haciendo que se me olvidara todo lo dicho de Bree.

-¡Edward!-. Se escuchó la voz de Ángela, pero antes de voltear a verla no pude evitar mirar a Bella y ver como sus ojos verdes cambiaban a más oscuros volviéndose casi cafés.

-Hola Ángela-. La salude una vez que pude apartar mi mirada de Bella.

Isabella POV

-Hola Edward-. Le dijo mientras se sentaba en un pequeño hueco que quedaba de lado de Edward. -Mire cuando te saliste de clases, te mirabas muy pálido-. Mientras decía eso ponía su manos en su antebrazo, pero quién diría que las niñas tranquilas y simplonas también sabían coquetear. -Así que una vez que termino la clase me dirigí hacia acá, ya sabía que te negarías en ir a la enfermería y estarías aquí ¿Cómo te sientes?-. Le dijo dejando en claro que lo conocía muy bien y que se preocupaba por él, esto último me hizo rodar los ojos, si hubiera estado tan preocupada hubiera encontrado la manera de salirse de clases.

-Ya estoy bien Ángela, solo necesitaba un poco de aire, gracias por preocuparte-. Le dijo Edward.

-Si de hecho ya te ves mejor-. En eso volteo a mirarme. –Por cierto que grosera, hola Isa, es un gusto volver a verte, ¿cómo estás?-. Me dijo con una sonrisa, la cual ni siquiera intente regresar. –Perdón por no saludarte pero estaba preocupada por Edward-. Me dijo intentando excusarse, pero en realidad no me interesaba. Por lo que solo asentí, sin regresar el saludo, ni contestar la pregunta anterior remplazando mi atención a mi celular.

-Oye Isa-. Me llamo Ángela, que esta maldita simplona no se daba por vencida, por lo que la mire con una mirada cansada, pero sin contestarle. –Por qué no vas a clases, yo me quedo a cuidar a Edward no hay problema-. Que se creía que me podría dar órdenes, se notaba que no me conocía, no dejaba que nadie me ordenara nada y menos que intentara deshacerse de mí. Incluso pude notar a Edward muy tenso, bueno al menos aquí alguien me conocía.

-Y dime Ángela ¿qué te hace pensar que tengo ganas de entrar a clases?-. Le dije de forma letal, la otra vez intente ser amable con ella, porque ya le había hecho pasar un mal rato a Edward, pero ahora nada me detenía y ya era el momento que se diera cuenta que no me podría tratar como si fuéramos amigas.

-Oh lo siento, pensé que querías entrar, ya sabes que a ustedes muchas veces les ayuda mucho la asistencia y ese tipo de cosas-. Y salió la mosquita muerta que sabía que estaba en alguna parte, aunque lo intento decir de manera ingenua supongo que para que Edward no se diera cuenta, yo si capte todas sus indirectas, que se traduce de la siguiente forma, eres una tonta que no pasará la materia y tienes que asistir para que al final cuando le pagues al profesor, al menos pueda decir que te dejo pasar, porque le echaste ganas viniendo a todas sus clases. Justo lo que dijo el profesor el semestre pasado cuando Tanya se acostó con él para pasar la materia.

-oh no te preocupes ya verás cómo ese no es problema al final-. Le dije regalándole una sonrisa burlesca.

-Yo cr-eo que de-beríamos entrar todos, ya me siento mejor-. Dijo Edward el cual por fin se animó a hablar, pero estaba muy nervioso por la tensión entre nosotras dos.

-Oh no Cullen, hace una hora estabas en shock por claustrofobia y no iras a encerrarte en ese salón otra vez-. Le dije de manera rotunda. –No volverás asustarme otra vez, así que te quedarás aquí hasta que den las tres y nos permitan salir-. Prefería irme al salón y dejarlo con esta mosquita muerta que volverlo a ver como hace rato.

-Si Edward deberías quedarte aquí a penas estas recuperando un poco de color-. Le dijo Ángela de forma preocupada –Es más nos quedaremos las dos a hacerte compañía-. Con eso me dieron ganas de darle un puñetazo se lo merecía. -¿Verdad Isa?-. Me dijo con una sonrisa, en verdad me estaba costando un ovario no darle el puñetazo.

-Como es obvio que Ángela quiere decirte algo Edward, iré al baño para que puedan hablar, yo si me doy cuenta cuando estoy estorbando-. Le dije a Edward el cual tenía cara de culpabilidad.

-No es verdad, no tienes que irte-. Me aseguro Edward, pero Ángela no dijo nada.

-No te preocupes ahorita regreso-. Le dije regalándole una sonrisa.

No tenía ganas de ir al baño, por lo que camine sin rumbo fijo por la escuela, la cual se encontraba desierta todos estaban en clases. Desde que mire a esa tal Ángela no me agrado en nada, al principio no entendía el por qué, llegue a pensar que eran un poco de celos porque ella podía ser su amiga y yo no, creo que ahora lo entendí es una mosquita muerta, supongo que lo supe desde el principio, vivir con Jessica desde antes de mi nacimiento debió darme el don para detectarlas desde lejos.

Había decidido que ya les había dado tiempo suficiente, pero pase por una máquina de dulces y se me ocurrió comprarle uno a Edward de seguro necesitaba algo de azúcar en su sistema, después de lo que vivió.

Revisé mi bolso y me sorprendió ver que tenía mucho cambio, supongo que nunca lo gasto. Ahora venía lo complicado qué chocolate debía escoger, nunca le había preguntado cuál era su favorito, pero pues supongo que los KitKat al menos le han de gustar, entonces recordé que iríamos a ver a Bree tenía que llevarle algo después de que la pobre estuviera encerrada todo el día así que tome otro. Normalmente intento ignorar este pasillo ya que está lleno de máquinas, es demasiada tentación para mí pequeño vicio, pero tenía que hacer tiempo, no creo que los escasos siete minutos hayan sido suficientes, por lo que escogí un chocolate negro mi favorito y me senté en una mesa que estaba enfrente de la maquinita.

Mientras me lo comía pensé en todos los cambios hubo, ya no podía ignorar a Edward enfrente de los demás, ya habían visto lo preocupada que estaba por él hace rato y tampoco es como si pudiera ignorar cada que lo trataran mal, hoy había aprendido que me preocupo por él como nunca me preocupe por nadie. Eso me asustaba, la vida me había enseñado de primera mano que cuando alguien te preocupa te vuelves vulnerable. Y por si eso fuera poco ahora me inquietaba que se quisieran vengar con él, no creo que Victoria y Tanya estén muy contentas de que me haya alejado, sé que me veían como su cajero personal, por eso el día de hoy decidí sentarme con Alice, sabía que ellos podían salir victoriosos de todo este problema, pero no creía que Edward supiera cómo, pero no tenía caso quebrarme la cabeza, ya no había mucho que hacer las cartas ya estaba echadas, solo nos quedaba jugar.

Sin darme cuenta ya me había terminado el chocolate, pero no sabía si regresar, hace rato di a entender que Ángela estaba estorbando, pero qué pasaba si la que estorbaba era yo, es obvio que ella era su amiga y por si fuera poco quería con Edward, él también se tenía que sentir atraído iban a salir mañana, según he visto eso es el trabajo de los amigos, cuidarte las espaldas al otro para ligar pero no entendía porque eso no me gustaba para nada.

Me arrepentí de ser tan orgullosa y no haber entrado a clases, ahora no estaría sentada aquí sola, ni siquiera sabía si todavía iría a su casa, a lo mejor quiere invitar a Ángela para recompensar la salida de mañana, creo que nunca imagine a Edward con alguien pero si de algo me di cuenta era que la mosquita muerta no era tonta, ella si sabía que Ed valía la pena. Así que para pasar el momento decidí comprarme ahora unos Skittles, normalmente no los comía tenían demasiada azúcar, pero no creo que a mi soledad le importe, así que sin ningún tipo de remordimiento me los empecé a comer.

Cuando estaba a punto de terminármelos, sentía que mi mente estaba a mil por hora, pero no le tome importancia, hasta que me puse a pensar que Ángela en verdad no me caía bien, era una mosquita muerta, no me imagino porque Edward estaría interesado en ella, digo se merece algo mejor que una muchachita hipócrita, pero supongo que no se ha dado cuenta de la fichita que es. En este momento fue que mi mente hizo por fin corto circuito, lo consideraba mi amigo por lo tanto tengo que cuidarlo de que no salga con perras como esas, él no era de los que ligaban debería estar interesado de verdad, entonces era mi responsabilidad mantenerlo alejado de la simplona para que no saliera herido. Ese pensamiento me puso muy feliz, tenía que agradecer que el azúcar que me hubiera despejado tanto la mente.

Tome mis cosas para irme a ayudar a Edward, tenía que quitarle las garras de esa perra, pero antes de irme volví a pasar por la máquina, ahora me compre un chocomilk no recordaba la última vez que me tome uno de estos y se me hizo agua la boca. Una vez con mi leche con chocolate en mano decidí emprender mi camino. Estaba terminándome mi bebida cuando escuche a la simplona hablar, qué nunca se callaba, siempre solamente estaba hablando ella.

Edward POV

Mientras la veía irse pensaba que tenía que hablar con Ángela sobre lo que paso y sobre la salida de mañana.

-La verdad que eres todo un caballero Edward, no sé cómo la soportas-. Se quejó Ángela a la cual voltee a ver un poco asombrado por lo que estaba diciendo. –Es tan voluble, la verdad que todas ellas son una divas por ser niñas ricas y mira que utilizar tu enfermedad solo para tener oportunidad de saltarse las clases, no habla muy bien de ella-. Me dijo de forma despectiva lo que hizo que me empezara a enojar. –Deberían empezar a poner atención en las clases a ver si eso las ayuda en algo-. Esto último lo dijo para burlarse.

-En realidad no es que la soporte Ángela, de hecho me cae muy bien-. Tanto que en el poco tiempo que la he conocido me he estado enamorando de ella, esto último solo lo pensé. –Y no creo que deberías estar hablando así de ella cuando no la conoces, Bella es muy amable y no está utilizando mi enfermedad para salirse de las clases, en verdad estaba preocupada-. Le dije de forma educada gracias a Esme que se hubiera sentido muy decepcionada si hubiera dicho algo más.

-Tienes razón no la conozco y es de mal gusto que esté hablando así de ella, pero vamos ella tampoco se dio la oportunidad de conocerme y lo sabes, yo intente ser amable-. Me dijo Ángela con una sonrisa y fue algo que no pude rebatir, ya que tenía razón. –Pero en fin, no quiero pelear por ella, intentare ser más amable la próxima, ya que para pelear se necesitan dos-. Me dijo con una sonrisa, a lo cual no tuve nada que decir. –Mejor dime estás listo para mañana, a qué hora nos vamos a ver-. Me preguntó emocionada.

-Oh lo siento Ángela pensaba decírtelo, pero con todo lo que sucedió casi se me pasa, mañana no podré ir, sé que es una falta de respeto y compromiso pero Bree no se ha estado sintiendo bien y tengo que quedarme en casa para cuidarla-. Le dije muy apenado.

-Oh vamos Edward de seguro es algo de niños sin importancia, no pasará nada si se queda sola con tu madre-. Me dijo Ángela intentando animarme.

-No Ángela mamá estará trabajando turno doble, porque hoy en la mañana se quedó a cuidarla y en la tarde estará muy cansada-. Le explique porque me sentía mal por cancelarle.

-¿No crees que están siendo muy sobreprotectores con ella? Siempre que he ido a tu casa miro que la consientes demasiado Edward la están volviendo una niña caprichosa. De seguro es un dolor de estómago sin importancia y está haciendo drama solo para llamar la atención-. Me dijo algo molesta, lo que hizo que me enojara aún más con ella, porque no permitiría que nadie hablara mal de mi hermana.

-No en realidad sé que Bree es una niña muy centrada, jamás inventaría algo así y ni siquiera sé cómo se puede inventar un resfriado Ángela-. Le dije bastante molesto y pensando en la conversación que había tenido con Bree sobre Ángela.

-Yo lo siento, supongo que fui demasiado berrinchuda, es que tenía ilusiones de que saliéramos a dar la vuelta mañana y supongo que solo me deje llevar, ya que mis hermanos sin son bastantes mentirosillos para no ir a la escuela-. Me dijo con cara de arrepentimiento, lo que hizo que se me bajara el coraje pero no del todo, porque hablar de mi hermana era un punto delicado en mi sistema. –Pero qué te parece si lo pasamos para otro día, puede ser un día entre semana, las clases en realidad no están siendo pesadas, no pasaría nada si nos tomas una tarde libre-. Me dijo Ángela con una sonrisa.

-Si podría ser, ya veremos que tal esta la otra semana-. Le dije porque no quería ser grosero y sabía que le debía una salida. Se me hacía que Bella ya tenía mucho tiempo de haberse ido y no regresaba qué le tomara tanto tiempo.

-Oye por cierto, me enteré de algo que te va a encantar-. Me dijo muy entusiasmada Ángela sacándome de mis pensamientos sobre el paradero de Bella. -¡Larry Page dará una conferencia no es genial! Será dentro de un mes y medio, será en Seattle pero creo que es lo más cerca que lo podemos tener, el boleto estará un poco caro pero sé que valdrá la pena pagar 300dlls-. Me dijo muy sonriente Ángela, la verdad es que si me gustaba la idea de ir a la conferencia, era Larry Page pero no creo que tuviera el dinero para pagar el boleto, luego el transporte y los gastos que surgieran no le podía pedir 500dlls a Esme por simple pacer, la única forma sería que me pusiera a hacer muchas tareas en este mes y medio pero no lo creía muy posible.

-Oh será genial Ángela-. Le dije sin decirle mis sospechas de no ir.

-¡Y regrese!-. Me dijo Bella mientras se deja caer en la banca, dándome un pequeño empujón con su hombro, se veía claramente más feliz. -¿Me extrañaste?-. Me pregunto tomándome por sorpresa. –No contestes yo sé que sí, soy irresistible-. Me dijo mientras me guiñaba un ojo lo que provoco que me sonrojara, por lo cierto de sus palabras alado pude escuchar a Ángela que bufaba. –Pero vamos Edward no te quedes ahí sentando-. Me dijo mientras se ponía rápidamente de pie con un brinco. -Ya no tarda en sonar la campana, para decirnos que por fin somos libres y poder irnos a ver cómo está nuestra pequeña Bree-. Me dijo una muy pero muy sonriente Bella

-No lo puedo creer que descaro ¿estas drogada?-. Le pregunto enojada Ángela.

-Por supuesto que no-. Le conteste inmediatamente a Ángela, interrumpiendo la mirada helada que le estaba dando Bella, no sé por qué pero sabía que no consumía ningún tipo de drogas. –Bella ¿Comiste azúcar?-. Pero el azúcar era otro tema, recuerdo que se había puesto así la vez que le di chocolate, aunque no tan hiperactiva no quería imaginar la cantidad que había consumido ahorita.

-Puede que haya comido un poquito-. Me dijo haciendo un pequeño puchero al mismo tiempo que hacia una seña con su mano para que viera que era una pequeña cantidad. Lo que provoco una sonrisa en mi rostro se miraba tan linda.

-¿Qué le pasa?-. Me pregunto Ángela cada vez más exasperada.

-Eso es algo que a ti no te importa y si me permites ya te di tu tiempo, ahora nosotros nos vamos porque es hora de salir y como te imaginaras no estas invitada, porque no te soporto, agradece que me cae muy bien Edward y por eso me esfuerzo en ser educada contigo-. Le dijo Bella a una muy molesta Ángela, intente reprimir mi sonrisa, porque se miraba muy linda, me pregunto cuál era su definición de educada, pero me gusto que hiciera el intento por mí.

-Lo siento Ángela me tengo que ir-. Le dije disculpándome mientras Bella me empezaba a jalar del brazo. Me llevo casi corriendo hasta donde estaba su carro, por un momento me pregunte cómo podía caminar tan rápido y conmigo casi arrastras. Hasta que se paró abruptamente provocando que casi chocara con ella, para luego darse la vuelta y quedar volteando hacía mí.

-Te tengo una sorpresa adivina qué es-. Me dijo mientras daba unos saltitos, así me recordaba mucho a Alice.

-mmm-. Intente pensar que sorpresa me podría tener.

-¡Te guarde un chocolate!-. Me dijo con una sonrisa en su rostro, sin esperar a que le contestara, mientras ponía el chocolate muy cerca de mi cara intentando que lo viera, pero me era imposible por estar tan cerca, por lo que mejor lo tome. –También le compre uno a Bree, ¿Crees que pueda comer chocolate?-. Me pregunto con cara de confusión.

-La verdad no lo sé pero le podremos preguntar a mamá-. Le explique. –Y muchas gracias por el chocolate, me encantan los KitKat-. Le dije ganándome una sonrisa que quise guardar en mi memoria, porque sus ojos brillaran volviéndose muy claros.

-Bueno ya sonó la campana lo que significa que ya podemos salir de aquí, ¡vamos!-. Me dijo muy emocionada mientras se subía a su carro, mientras me estaba subiendo de lado de copiloto me pregunte si era prudente que la dejara manejar en ese estado, no estaba borracha, pero ni aunque buscara podría encontrar un efecto tan parecido.

Pero aun así me subí al carro y no dije nada, solo me puse a comerme mi chocolate mientras Bella manejaba el estéreo y movía la cabeza al ritmo de la música y para mi sorpresa manejo muy bien.

-Dijiste que estaría tu mamá-. Me dijo Bella mientras apagaba el carro. -¿cómo es ella? ¿No crees que debimos avisarle? ¿Crees que se enoje por qué llegue sin avisar? En realidad nunca he sido buena con las mamás ni los papás ¿Y si no le caigo bien? Que estupideces obviamente no le voy a caer bien, nunca les he caído bien. Ya sé mejor me iré a dar una vuelta y cuando se vaya me marcas por teléfono y regreso ¿Qué te parece? Es una gran idea no lo puedes negar, así ya no me vera y no podre caerle bien o mal o también podríamos quedar mejor el domingo en mi casa o en cualquier lugar seguro que un café también podría estar bien-. Lo dijo tan rápido y gesticulando tanto que no sabía si era por el azúcar o porque en verdad estaba nerviosa de Esme o simplemente las dos cosas.

-Bella mi madre es un excelente persona y estoy segura que le caerás muy bien, Bree se la ha pasado hablando maravillas de ti, estoy seguro que ya te quiere-. Le asegure para que se tranquilizara mientras abría la puerta del carro para que no se arrepintiera.

-Pero es que no soy buena con las mamás-. Me aseguro. –Nunca les caigo bien-. Me dijo muy preocupada.

-Pues a la mía ya le caes muy bien-. Le asegure antes de intentar salir del carro.

-Lo dudo, ni a la mía le caigo bien-. Lo dijo tan bajo y cuando estaba bajándome del carro que no estuve seguro de haber escuchado bien, voltee para preguntarle pero ella ya se estaba bajando también por lo que lo deje pasar.

Una vez que le rodee el carro la vi frotándose las manos en su pantalón, en verdad estaba muy nerviosa.

-Ven vamos-. Le dije mientras le estiraba la mano para que la tomara y así tranquilizarla un poco, ella no lo dudo y tomo mi mano. Una vez ya listos empezamos a caminar hacia la casa.

Qué tal les pareció me merezco algún review

Edward por fin abrió los ojos y se dio cuenta de que está enamorado de Bella, el pobre no lo tomo muy bien pero al final terminó aceptándolo. Qué me dicen de Bella se muere de celos de Ángela pero se sigue diciendo que solo es por la amistad que tiene con ella, al menos está decidida a no dejarle el camino libre.

Y pues tenían razón Erick y Ángela no son buenas personas la pregunta es ¿qué tan malos pueden llegar a ser? Y qué les pareció que Bella cambio de amigos. Por fin para el otro capítulo ya se conocerán Esme y Bella ¿Cómo creen que se lo tomen?

LeslieCullenJb: Hola bienvenida, no sabes lo feliz que me hace que te guste la historia y pues respecto a tu pregunta te diré que no tengo días fijos, depende que tan ocupada me encuentre pero mínimo subo dos por semana, intente que fuera un día sí y uno no pero se me complico mucho sobre todo por el tiempo, ahora subo aproximadamente cada tres días pero los capítulos son más grandes :)

Nora: Hola y gracias por tu fiel comentario como siempre me haces muy feliz, pues ya vez que no abra cita para la felicidad de Bella y Bree, aunque Edward también se está dando cuenta que Ángela no es tan amable. Respecto a tu pregunta es poco lo que puedo contestar, pero te puedo decir que ni Bella sabe lo que hizo mal, para que su familia no la quiera, ya que no tiene dinero propio todo es de las tarjetas de crédito que le da Charlie. Pero no desesperes poco a poco iremos viendo su pasado hasta descubrir el motivo, en el siguiente capítulo tendremos un recuerdo que nos dirá cómo fue la mayoría de su niñez ;)

Pitalu Cullen: Como siempre muchas gracias por comentario, estos me animan muchísimo, pues ya vimos que en verdad Ángela no es lo que aparenta, Bree tiene razón al no quererla, porque es mutuo el sentimiento. Pero lo bueno es que nuestro querido Edward tiene una vena sobreprotectora para su hermanita pequeña y al parecer la está desarrollando también para Bella ;)