Isabella POV
Entre más avanzábamos hacia la puerta hiperventilaba cada vez más. Al entrar pude apreciar la estancia era muy bonita se sentía muy acogedora, lo contrario a mi casa que demostraba opulencia ante todo.
-¡Edward eres tu cariño!-. Se escuchó una tierna voz, lo que me hizo poner aún más nerviosa, por lo que recibí un pequeño apretón en la mano que sostenía Edward. Eso me tranquilizo un poco ya que se sentía reconfortante, casi tanto como su abrazo que hacía sentir protegida, obviamente con la familia que tengo yo no estaba acostumbrada a este tipo de muestras de afecto, de hecho cuando alguien era lo suficientemente valiente o lo suficientemente tonto y no entendía las señales y las tenía conmigo me sentía incómoda, pero con él se sentía bien, se sentía correcto, supongo que eso significaba tener un verdadero amigo.
-Si mamá ya llegue-. Le contesto Edward regresándome a mi verdadero problema.
-Llegaste temprano, ¿saliste de la escuela antes?-. A pareció frente a nosotros una señora de aparentemente no más de 36, era muy bonita, con su pelo color cobrizo y sus ojos color grises igual a los de su hijo, no tenía nada que envidiarle a ninguna actriz, de lo bonita que era. Cuando nos vio, se sorprendió pero cambió su rostro por una muy bonita sonrisa.
-Llegue temprano porque me vine con Bella-. Le explico Edward antes de dar unos pasos al frente y darle un beso en la mejilla que ella devolvió junto con abrazo, me agrado que Edward no soltara mi mano en todo ese tiempo, ya que estaba muy nerviosa. –Mamá te presento a Isabella una amiga y de la que tanto habla Bree y Bella ella es mi mamá-. Nos presentó Edward.
-Es un gusto conocerla señora Cullen-. Le dije bastante nerviosa, tuve que soltar la mano de Edward para estirar la mía en forma de saludo.
-Oh el gusto es mío Isabella, háblame de tu, mi nombre es Esme nada de señora Cullen-. Me dijo regalándome una sonrisa y sacudiendo mi mano. Una vez que soltó mi mano instintivamente tome la mano de Edward.
-Está bien Esme, tú también me puedes decir Bella, así me llaman Bree y Edward-. Le dije devolviéndole la sonrisa.
-Oh si me contaron como paso eso del sobrenombre y estoy de acuerdo con Bree, te queda muy bien el apodo, eres una muchacha muy hermosa Bella-. No pude evitar el sonrojo que cubrió mi rostro cuando dijo eso, creo que nadie me lo había dicho de forma tan honesta y maternal. Edward me miraba con cara de sorpresa, creo que no considero que tuviera la capacidad de sonrojarme, pero que puedo decir ¡sorpresa! ¡sorpresa!
-Oh... muchas gracias-. Fue lo único que atine a decir.
-Bueno chicos, deben estar hambrientos, yo estoy preparando una rica comida, así que porque no van a darle una vuelta a Bree mientras yo termino, la pobre esta que se vuelve loca del encierro-. Nos dijo Esme con una sonrisa, Edward solo asintió con otra sonrisa y jalo mi mano para caminar hacia un pasillo donde me imagino que estaban los cuartos.
-Al fondo a la derecha está el baño así de cliché como suena-. Me dijo regalándome una sonrisa la cual regrese. -El cuarto de enfrente es el de Esme, el que esta alado es el de Bree y este que está enfrente es el mío -. Me explico Edward. –Qué te parece si le damos una sorpresa a Bree-. Me sugirió por lo que lo mire curiosa. –Primero entro yo y después tu ¿Estás de acuerdo?-. Yo solo asentí, así que soltó mi mano y luego toco la puerta yo quede escondida atrás de él.
-Adelante Edward-. Se escuchó la voz de Bree, al escucharla me puse un poco nerviosa y si solo fue algo de niños, algo de momento y en realidad no tenía tantas ganas de verme. Pero Edward no me dio tiempo de analizar nada porque abrió la puerta y se quedó enfrente de mi para taparme.
-Hola enana ¿Cómo te sientes?-. Le pregunto Edward, no lo estaba viendo pero sabía que debía tener una sonrisa en su rostro.
-Me siento bien, pero no me gusta estar encerrada siento algo de claustrofobia, aunque al menos mamá me ha estado preparando bocadillos ricos eso siempre es bueno-. Le contesto Bree, qué niño de 10 años utiliza claustrofobia, supongo que eso demuestra que son hermanos.
-Bueno te tengo una gran sorpresa que sé que te encantara-. Le dijo Edward muy alegre.
-¡Me trajiste una sorpresa! ¿Déjame adivinar un libro que tanto necesito? No si hubieras ido a la librería te hubieras tardado más, ya sé me trajiste una película para poder sobrevivir el día de mañana-. Le dijo Bree intentando adivinar pero Edward no contesto solo se movió a un lado dejando que por fin me viera.
-¡Bella! ¡Me trajiste a Bella!-. Le dijo Bree pegando pequeños saltitos en su cama, cuando por fin la mire vi que tenía la nariz y las mejillas rojas, pero seguía siendo la misma niña que mire ayer, aunque últimamente se me hacía que pasaba una eternidad. –Cumpliste con tu promesa-. Me dijo Bree muy emocionada, lo que me quito nervios y por fin tome el valor de avanzar y darle un abrazo.
-Claro que iba cumplir mi promesa-. Le dije mientras la dejaba de abrazar para ver su rostro. –Y más que una palomita anónima, me dijo que estabas enferma-. Le dije regalándole una sonrisa mientras continuaba abrazada a ella.
-¿Quién podría ser esa paloma?-. Dijo Edward intentando poner cara de curiosidad, mientras se sentaba también en la cama. Lo que provoco que nos riéramos.
-Una muy chismosa si me lo preguntas a mí-. Le dije con una sonrisa contagiando otra en Bree y ganándonos un intentando de mirada enojada de Edward.
-Bella, no te da miedo que te pegue la gripa-. Me dijo Bree con cara de tristeza.
-Claro que no, yo como muy sanamente por lo que tengo mis defensas muy altas, así que no hay posibilidad que esos bichos entren en mí-. Le dije para que se tranquilizara, esperando que fuera cierto eso de tener las defensas muy altas.
-Niños ya está la comida así que al comedor-. Nos dijo Esme que se encontraba recargada en la puerta con una sonrisa.
-Mamá ¿yo también puedo ir? Quiero comer con ustedes y Bella-. Dijo muy ilusionada Bree.
-Claro que si cariño, ya cerré todas las ventanas y puertas para cuando me vaya puedas seguir en la sala, pero recuerda que nada de asomarte a la puerta-. Le dijo Esme.
-¡Si mamá!-. Dijo Bree mientras se levantaba e iba a darle un abrazo de agradecimiento a su mamá. Definitivamente hubiera cambiado todo lo que tengo que en realidad no es nada importante, por haber nacido en una familia así. Sentí la mirada de Edward puesta en mi cara, por lo que sacudí la nostalgia de mi mente y le sonreí para que no se preocupara, no sabía de donde habían salido esos pensamientos pero los mantendría a raya.
-¿Vamos?-. Me dijo Edward por lo que asentí y lo seguí, primero a lavarnos las manos y luego al comedor. Me sorprendió mucho cuando corrió la silla para que me sentara, nadie hacia eso, por lo que solo le agradecí torpemente y luego fue a ayudarle a su mamá con la cacerola que traía en las manos.
-Gracias cariño-. Le dijo Esme con una sonrisa a la que él correspondió. Una vez ya todos sentados empezaron a comer, Esme había hecho sopa de fideos, pollo con verdura y arroz, todo estaba muy bueno, nunca había probado comida casera tan rica. Y más por la compañía, ellos se encontraban platicando muy tranquilamente y tan interesados en la vida del otro, por lo que yo solo me quede callada sin saber que decir, pero disfrutando del momento.
-Bella ¿tienes hermanos?-. Me pregunto Esme para agregarme a la plática.
-Amm si tengo dos-. Le conteste algo nerviosa.
-¿Son más grandes que tú?-. Ahora me pregunto curiosa Bree.
-Tengo un hermano que es mayor y una gemela-. Le conteste sin saber que más decir.
-Enserio tienes una gemela, eso es genial, a mí me hubiera gustado tener una gemela, ¿Son idénticas?-. Me pregunto muy emocionada Bree, puede ver que Edward se ponía un poco tenso, supongo que como la mayoría no tiene buena opinión de Jessica.
-No de hecho no nos parecemos en nada, ella es idéntica a Sue mientras que yo me parezco mucho a Charlie, menos en los ojos él los tiene color café-. Le dije con una sonrisa intentando que no se notara mi nerviosismo, no sabía que más decir, no podía agregar que ni siquiera nos soportábamos. Ahora Edward me miraba curioso, supongo que también había mucha información que no tenía.
-¿Charlie y Sue son tus padres?-. Me pregunto ahora Esme.
-Si son mis padres-. Espero que no se hayan dado cuenta, que no los llamaba de esa manera, a veces se me olvidaba decirles así cuando hablaba con otra gente, ya que para mí solo eran mis cajeros automáticos al menos de parte de Charlie, mientras que Sue era mi carcelera.
-Una vez mire en un película en donde las dos pueden sentir lo que está sintiendo la otra, ¿tú puede hacer eso?-. Vendita curiosidad infantil, esperaba salir viva de este interrogatorio.
-Amm no, no puedo, no creo que sea verdad, que al ser gemelas puedas sentir lo que siente la otra o al menos nosotras no podemos-. Le explique.
-Bueno pues debió ser muy bonito poder crecer con alguien, estar acompañada la mayor parte del tiempo y tener con quien jugar-. Me dijo Esme con una sonrisa, la cual regrese como acto de reflejo. No era porque estuviera de acuerdo, de hecho para mí todo lo que describió había sido un infierno. –Ahora que ya terminaron les traeré el postre, hice un pay de manzana que al menos se mira muy rico-. Dijo mientras se levanta para ir a la cocina. Pero lo que llamo mi atención fue la cara de Edward, la cual no dure mucho en descifrar, me estaba viendo fijamente dudando si debía permitir que consumiera más azúcar.
-Ni se te ocurra decir nada Cullen-. Le dije amenazándolo mientras le daba un pequeño golpe en el hombro, provocando que Bree nos viera extrañada, pero con una sonrisa. Por nada del mundo iba a dejar de probar el pay de Esme, ya me había demostrado que sabía cocinar muy bien.
-Es que todavía no estamos listos para el apocalipsis, tu sabes eres de gran peligro apenas lograste calmarte un poco-. Me dijo intentando parecer razonable según él. –Y empiezo a desarrollar la teoría que también te vuelve más violenta-. Me dijo fingiendo que le dolía el golpe, por lo que le volví a dar un pequeño golpe y le saque la lengua, provocándole una sonrisa.
Edward POV
-Verdad ¿que parecen niños chiquitos mamá?-. Dijo Bree tomándonos por sorpresa, no me había dado cuenta que Esme estaba parada viéndonos, otra vez con esa mirada extraña que le había visto cuando nos miró tomados de la mano.
-No cariño, según recuerdo Edward era más maduro cuando estaba más chico-. Le contesto Esme provocando una sonrisa en el rostro de Bella de esas que le hacía que brillaran sus ojos.
-Esta riquísimo-. Felicito Bella a Esme en verdad si mamá no fuera una excelente enfermera pudo haber sido cocinera. –La comida también estaba muy rica Esme-. Dijo antes de tomar otro pedazo de pastel, el cual se miraba que lo estaba disfrutando demasiado.
-Qué bueno que te gusto cariño-. Le dijo Esme con una sonrisa. – ¿Tu mamá cocina?-. Sentí como se tensó en cuanto escucho las palabras de Esme.
-No, no concina-. Fue la su simple respuesta, pero sabía que había algo más que no diría.
-Oh pues entonces aquí tendrás siempre un plato, para cuando gustes pasar a comer-. Otra vez pude apreciar esa mirada atónita de Bella, igual a cuando Bree la abrazo. Esto me comprobaba que algo pasaba en la familia de Bella y que necesitaba afecto aunque quisiera aparentar que no era así. Quería tener el valor de preguntarle cómo era su familia, por qué se ponía tan nerviosa al conocer a la mía, pero sabía que no era el momento oportuno para preguntar.
-Muchas gracias-. Podía ver su incomodidad esperaba que Esme también pudiera para que no indagara más.
-Bueno chicos iré a arreglarme ya que entro a trabajar dentro de poco-. Se despidió de nosotros Esme y Bree salió corriendo atrás de ella, la pequeña bribona quería salvarse de limpiar la mesa, pero por estar resfriada la dejaría huir.
Le dije a Bella si quería ir a la sala con Bree, en lo que yo arreglaba la mesa, pero se negó diciendo que me ayudaría, se veía algo emocionada así que dudaba que fuera algo que hubiera hecho antes. Una vez que terminamos fuimos a la sala y nos encontramos con una Bree de cabeza en el sillón, eso me confirmó que se sentía mejor y que estaba cansada de estar encerrada.
-Estoy aburrida, no hay nada que ver en la televisión. Necesito algo en que entretenerme o moriré de aburrimiento-. Dijo mientras hacía un pequeño puchero.
-¿Qué quieres hacer?-. Le preguntó Bella muy seria como si fuera cierto que pudiera morir de aburrimiento.
-Se supone que mañana íbamos a salir a comprar un nuevo libro, porque ya no tengo ninguno y luego le iba a pedir a Edward si me llevaba al cine, sabes tengo muchas ganas de ver esa nueva película la de Maléfica dicen que está muy bonita pero ahora estaré aquí encerrada, por culpa de esta gripa-. Le explicó Bree, me alegra no haberle dicho que íbamos a salir ese día con Ángela. –Al menos he estado en pijamas todo el día y me han dado suficientes postres y viniste a verme-.
-Yo creo que ya estarás bien para el domingo Bree y podemos ir a comprar ese libro que tanto quieres siempre y cuando te abriguemos bien-. Le dije no me gustaba verla tan aburrida y desde cuando le debía su libro.
-Veré lo que puedo hacer-. Le dijo Bella antes de salir rápidamente de la casa.
-¿A dónde va?-. Me pregunto confundida Bree, yo tampoco sabía a dónde fue.
-No salgas voy a ver qué paso-. Le dije antes de salir atrás de Bella, me alegro encontrarla parada junto a la cajuela de su carro, parecía que estaba buscando algo. Una vez que alcance a ver adentro, me pregunte como era posible que hubiera tantas cosas, había escuchado que las mujeres podían meter de todo en un bolso, pero creo que eso aplica a todo objeto que tenga la capacidad de tener otro material adentro.
-¿Te estas mudando?-. Le pregunte sorprendido, pero no me había escuchado llegar por lo que se asusto.
-No solo son cosas, digamos olvidadas-. Yo no le llamaría solo unas cosas creo que podría vivir en ese carro un tiempo. Pero no le dije nada solo espere hasta que saco una pequeña bolsa y luego saco otra bolsa en donde imagino que traía su laptop.
-Listo volvamos-. Me dijo con una sonrisa mientras cerraba la cajuela. Para después tomarme por sorpresa al agarrarme la mano y caminar a la casa. Mientras caminábamos, ella parecía no darse cuenta de lo que había hecho, a lo mejor era normal en ella y hacía eso con todos sus amigos, lo que descarta mi teoría de que no está acostumbrada a las muestras de afecto y para mí era diferente ya que me sentía atraído por ella. Tenía exactamente 5 días de tratar con ella y 3 días de que me he dado tiempo de conocerla, definitivamente hay muchas probabilidades de que para cuando acabe el semestre termine en el siquiátrico.
–Ten-. Le dijo con una sonrisa a Bree cuando entramos, muy sorprendida abrió la maleta y saco de ahí un Ipad. -Aquí puedes ver las película que quieras, tengo programas para ver películas y también para leer libros en internet las cuentas están abiertas-. Le dijo como si nada pero con una sonrisa.
-¿En serio me la vas a prestar?-. Bree se veía muy emocionada, pero a simple vista podía ver que la tablet era muy moderna lo que significaba que era muy cara. Bree era una niña muy cuidadosa pero los accidentes podían pasar.
-Bella no creo que sea lo mejor, se puede descomponer o algo por estilo-. Le dije tanto a Bella como a Bree. Sabía que la enana comprendería, era una niña muy consciente.
-Claro que no y si se descompone no importa, estaba en baúl de los objetos olvidados lo recuerdas-. Me dijo Bella para que no me preocupara, pero definitivamente no lo iba a lograr fácilmente, creo que se dio cuenta porque empezó a hacer un puchero y verme con una mirada de desilusión, lo que me hizo aceptar, no creo que le pudiera negar nada si me miraba de esa forma.
-Está bien-. Dije derrotado. –Pero úsalos con cuidado-. Le dije a Bree a lo que ella asistió con una sonrisa. Después se levantó y corrió a darle un abrazo a Bella.
-Muchas gracias Bella eres la mejor-. Le dijo Bree seguido de un beso.
-De nada y te los puedes quedar hasta el domingo que vuelva a venir y si quieres después te puedo pasar mis cuentas, sirven para poder usarse en cinco aparatos y yo solo uso dos-. Le ofreció. –Yo no lo necesito así que espero que te sirva para rescatarte de ese aburrimiento. -Ahora si Cullen en dónde empezamos a hacer el trabajo-. Me pregunto decidida.
-Te parece en el comedor, para que Bree este aquí en la sala viendo la película-. Le pregunte a lo que ella asistió con una sonrisa. –Gracias por prestarle el Ipad, con eso se mantendrá entretenida hasta que se recupere, me asegurare que las cuide mucho-. Le agradecí correctamente, no sabría expresar lo importante que era para mí que quisiera tanto a Bree e intentara hacerla feliz me provocaba quererla más.
-No te preocupes, ya te dije que no fue nada y deja que alguien la disfrute, como te diste cuenta yo ni la usaba, hasta que Bree dijo que quería ver una película ni me acordaba-. Me dijo intentando que no le diera importancia, pero en el fondo me recordó que para ella el precio de una Ipad no era nada, no había problemas si le pasaba algo, dejándome en claro la diferencia que había entre nosotros a parte de lo obvio. –Ahora Cullen a empezar este trabajo, sino nunca terminaremos-. Me dijo por lo que decidí concentrar mi mente en algo más productivo.
Avanzamos muy rápido en el proyecto, me gustaba mucho trabajar con Bella, era muy buena en redactar y formular ideas, algo que a mí me costaba muchísimo, tenía las ideas pero no sabía explicar la mayoría de las veces, lo volvía muy complicado de tal forma que no se me entendía. Pero a ella se le facilitaba bastante.
-Sabes en el futuro podría ser tu secretaria-. Me dijo Bella con una sonrisa. –Ya sabes tú das las ideas mientras yo las transcribo-.
-Sabes que no es verdad muchas ideas las has aportado tú, fue todo un trabajo en equipo-. Le dije porque era verdad, era muy inteligente. Ella solo me sonrío. – ¿Qué piensas estudiar?-. Quería saber más de ella.
-Pues la verdad no estoy muy segura, pero creo que inclinare por literatura, me apasiona mucho puedo pasar horas sentada con un buen libro-. Me dijo con un brillo en sus ojos.
-Eso explica porque eres tan buena expresándote-. Le dije con una sonrisa la que ella me regreso. -¿A qué universidad irás?-.
-Creo que iré a Massachusetts, si es que me aceptan, es de las mejores universidades en literatura y está lo suficientemente lejos-. Esto último no creo que es algo que quisiera compartir conmigo parecía que lo dijo para ella, pero no pude evitar preguntar quería conocer a la verdadera Isabella.
-¿No te gusta Forks o por qué la idea de quererte ir tan lejos? Entiendo que sea una de las mejores universidades, pero lo otro no lo comprendo aquí está toda tu familia-. Una vez que le pregunte la mire ponerse nerviosa y se quedó callada pensaba retirar mi pregunta cuando empezó a hablar.
-El pueblo no es mi problema a pesar de ser algo nostálgico me gusta, no todas las familias son como la tuya, a veces con lo único que puedes soñar es que finalice el tiempo y puedas escapar-. Esto me lo dijo viendo a sus manos, pero podía oír algo de pesar en su voz, quería tomar sus manos para consolarla pero volvió a hablar. –Bueno dejémonos de temas serios y dime ¿tú qué quieres estudiar? Seguro que será algo mucho más interesante que mi amor por los libros-. Me dijo con una sonrisa, algo triste pero lo deje pasar.
-Pues no es tan interesante quiero estudiar medicina-. Su rostro apareció confusión.
-¿No querías ser informático o algo así?-. Me pregunto confundida.
-Amm no, no negare que me gustan la informática pero no, no es mi carrera ¿Por qué pensaste que me interesaba esa carrera?-. Le pregunte porque en verdad parecía sorprendida de que no fuera a estudiar eso.
-Te escuche hablando una vez del tema y pensé que era lo que te apasionaba-. Me dijo con una mueca. –Pero en fin ¿Qué especialidad?-. Me dijo sonriente.
-Si me gustaría especializarme en neurocirugía-. Esperaba que no me preguntara por qué, ya que sería una larga historia.
-Vaya te dije que tu carrera sería mucho más interesante que la mía-. Me dijo Bella con una sonrisa la cual devolví. -¿En qué universidad piensas estudiar? estoy segura que ya te han deber ofrecido miles de becas para las mejores universidades.
-Pues si hable con nuestro tutor y me dijo que con mi promedio tenía la beca casi segura en Harvard-. No sabía cómo continuar con lo siguiente.
-Eso sería genial es la mejor universidad y medicina es una de sus especialidades, incluso podríamos visitarnos unas que otras veces, las universidades están aproximadamente a 10 minutos de distancia-. Me dijo muy sonriente, me gusto que pensara que podíamos seguir siendo amigos pero eso no podría ser.
-Pues la verdad es que no aplicaré-. Me miro con cara de sorpresa. –No puedo irme tan lejos y dejar a mi madre y Bree solas-. Le explique. –Hubo un tiempo en el cual pensé ir a Stanford queda aproximadamente a doce horas en carro, podría venir más seguido pero aún sigue siendo muy lejos, debido a esto me quedare en Washington la universidad queda a solo tres horas, podría venir cada que se me ocupara-. Me miraba sin saber que decir.
-Bueno la universidad de Washington sigue entrando entre las primeras 50 universidades más importantes en el mundo-. Me dijo intentando consolarme, lo cual agradecí porque todos intentaban hacerme cambiar de parecer, pero ellos no sabían lo importante que era mi familia para mí, al parecer Bella era la primera en comprenderlo.
-Qué te parece si vamos a preparar un aperitivo estoy seguro que Bree se estará muriendo de hambre-. Le dije con una sonrisa mientras me paraba, para terminar con esta conversación tan seria.
-¿Tú sabes cocinar?-. Me pregunto como si fuera algo sorprendente, pero aun así se paró y me siguió a la cocina.
-Pues no tan bien como Esme pero me defiendo-. Le dije con una sonrisa. – ¿Y tú qué tal?-.
Isabella POV
-Decir que soy un asco es decir poco, solo puedo tomar cosas que ya estén preparadas y no se necesite hacerse nada, mi primer encuentro en la concina fue hace bastante, un día moría de hambre y no había nadie, mi familia había salido desde la tarde y los empleados se fueron a eso de las 7pm y ya era media noche y no llegaba nadie-. No sé de dónde me nació contarle esa historia y más que no había tenido un final muy feliz que digamos pero aun así seguí contándole. -La cocinera había dejado lasaña en el refrigerador, la saque y la intente comer así pero estaba muy fría por lo que decidí meterla al microondas, grabe error el plato era metal no quite el tenedor, ni el aluminio, solo le pique a los botones y fui a la sala a prender la televisión para poderla ver mientras comía, en aquel entonces no me gustaba mucho el silencio, como comprenderás esa no ha sido de mis mejores ideas-. Me daba mucho miedo que la casa estuviera tan sola, pero como era costumbre que Sue saliera y solo se llevara a Jessica y James, yo me hice a la costumbre de prender la televisión para no tener tanto miedo.
–Bueno el chiste no sé cuánto tiempo me tarde, cuando regrese había fuego en el microondas y en unas cortinas que estaba cerca, en ese tiempo Sue usaba para adornar mucha tela, así que ya te imaginaras en poco tiempo la cocina estaba incendiada-. Es sorprendente como puedo recordar lo primero que pensé al ver el fuego y era que Sue me iba a regañar. -Lo bueno es que había una alarma, la cual en aquellos tiempos no era tan buena déjame aclarar, sonó ya muy tarde casi toda la cocina estaba incendiada, yo solo me pude quedar como estatua mirando el fuego-. Era horrible el querer correr pero solo poder ver como el fuego consumía todo a su paso. -Cuando reaccione estaban ahí los bomberos, tuvieron que romper la puerta para entrar y yo ni en cuenta que estaban tocando, ellos solo me sacaron y me tranquilizaron, cuando llego Sue y Charlie me pegaron una regañada pero buena, así que decidí que la concina no era lo mío-. Recuerdo que los bomberos estaban muy preocupados por la cantidad de humo que había inalado, pero yo solo tenía miedo de Sue y tenía razón de tenerlo en cuanto llegó me zarandeo delante de todos preguntándome qué había hecho, incluso los bomberos tuvieron que intervenir pero no sirvió de mucho, solo provocaron que se enojara más.
-¿Cuántos años tenías?-. Esa pregunta me tomo por sorpresa.
-Amm no estoy segura creo que unos 7 u 8, tal vez estaba en medio de esos dos ¿Por qué?-.
-¿No se te hace que estabas muy chica para estar sola a esas horas de la noche? ¿Dónde estaban tus padres? Pudo haber pasado algo peor, que tal si hubieras reaccionado y te hubieras quemado por intentar apagar el fuego o si se hubiera extendido más en lo que estabas en shock -. Me sorprendió mucho su enfado, nunca lo había visto enojado, ni cuando dije un montón de estupideces.
-Bueno supongo que pudo haber pasado muchos hubieras pero lo bueno que no paso y no recuerdo a dónde habían ido los demás ese día-. No entendía a qué venía eso.
-Lo siento solo que me cuesta imaginarme a una niña pequeña en medio de un fuego sin saber que hacer-. Estaba enojado porque se preocupaba por mí no recuerdo la última persona que se preocupó por mí, por lo que le tome la mano en forma de agradecimiento. –Qué te parece si mejor no ponemos a hacer algunos bocadillos-. Eso me gustaba sería una nueva experiencia fingir que cocino. –No pensaba hacer nada elaborado unos sándwich y un chocolate caliente, aunque si se te antoja otra cosa podríamos cocinarlo.
-Eso está bien-. Y si estaba bien hoy había comido más comida casera que en la última semana.
Nos encontrábamos en la sala ya nos habíamos comido todos los bocadillos que había preparo Edward bueno lo le había puesto el jamón supongo que eso cuenta como que le ayude. Pero mientras mirábamos la televisión Bree se había quedado dormida en mi hombro, sabía que ya era tarde pero no me quería ir, me sentía tan cómoda en esta lugar, pero ya era hora Edward en la mañana se miraba cansado y tenía que dejarlo descansar un poco.
-Creo que ya se quedó dormida-.
-Sí es que noche no durmió bien la pobre-. Tal como pensé deberían estar cansados.
-Bueno creo que ya es hora de que me vaya ya es bastante tarde-. Le dije mientras la acomodaba para que estuviera cómoda, después salí a la puerta con Edward siguiéndome.
-Muchas gracias por todo Edward, le dices a tu mamá que la comida estaba deliciosa, me despides de Bree le dices que espero que se mejore y que nos vemos el domingo en la tarde y muchas gracias también por la cena-. Me despedí.
-No fue nada y no te preocupes que yo les trasmitiré tus recados-. Me dijo con una sonrisa.
-Bueno ahora si adiós-. Le dije mientras me subía al carro.
Ya iba a la mitad del camino cuando se me ocurrió una excelente idea, por lo que busque mi celular y marque el número de Stefan, una de las ventajas de que Charlie sea tan importante, es que normalmente no tiene tiempo para atender a nadie, por lo que normalmente tengo que hablar con su asistente y él se encarga de solucionar todos los problemas o en este caso conseguir lo que necesite.
-Buenas noches señorita Swan-. Me contesto Stefan. –En qué le puedo servir-.
-Necesito la película de Maléfica y dos boletos para la conferencia que dará Larry Page- Bree estría muy feliz porque no se perdería la película esta semana y sé que Edward estarían muy contento, mire su expresión cuando la simplona hablaba de lo grandioso de la conferencia, así como también pude ver su expresión cuando le dijo cuál sería el costo, por lo que cumpliría su pequeño deseo.
-Para cuando señorita-. Me contesto tranquilo como siempre.
-La película la quiero para mañana a las 9:30 en mi casa y los boletos mientras sean antes de la conferencia y buenos asientos no importa-. Ya que Bree no podía tener el sábado que quería al menos yo le llevaría la película que quería ver.
-Tengo entendido que la película se encuentra aún en el cine señorita, sería casi imposible conseguir una película original-. Me dijo ahora si un poco asustado.
-Tú lo has dicho casi imposible lo que significa que no es imposible, crees que si la pudiera rentar te hablaría para que lo consiguieras-. No sería ni la primera ni la última persona que tenía una película al mismo tiempo que estaba en el cine.
-Intentare cumplir con su orden señorita ¿Algo más?-.
-Si ahora que lo mencionas sí, quiero que la envuelvas en papel de regalo recuerda que la espero mañana a las 9:30 en mi casa Stefan-.
-Si señorita-.
-Entonces eso es todo-. Le dije antes de colgar, era bueno saber que todavía podía ser una perra cuando quería. Él no me agradaba, era un adicto al trabajo igual que Charlie. A veces me preguntaba que están dispuestos a sacrificar las personas por dinero, él por un cheque más alto de lo que por sí ya es, se pasa su vida en la oficina, no entiendo para qué querer más dinero si no tiene tiempo de gastarlo, por eso no sentía remordimiento de dejarlo trabajando más tiempo, hacia lo que más le gustaba ganar más dinero extra.
Un poco más feliz maneje a mi casa.
Qué les pareció el capítulo me merezco un Reviews.
Espero que les haya gustado, que les parece la nueva relación que está formando Bella y Edward para pasar tan poco tiempo se entienden muy bien sin palabras. ¿Qué es lo que habrá visto Esme en ellos? Y ¿qué me dicen del recuerdo de infancia de Bella el estar siempre sola? ¿qué les pareció que los dos irán a universidades muy lejanas?. Bueno para el otro les tengo una gran sorpresa ;)
P: Muchas gracias por tu comentario y me agrado mucho que te gustara. Creo que todos tenemos una amiga que se pone así con el azúcar, yo también tengo una que se pone así y me cae tan bien que siempre procuro darle azúcar ;)
Nikyta: Si se vuelve más libre por eso a Edward también le gusta mucho verla así. Veremos que hace las próximas veces que consuma azúcar ;)
Marina Cullen 87: Hola gracias por tu comentario me hace muy pero muy feliz que te guste la historia, no sabes lo que motiva tus buenos comentarios, estos me hacen el día y pues no quiero que sea una historia muy larga como para cansar, pero te puedo decir que todavía tenemos historia, estamos aproximadamente en la tercera parte :)
