Isabella POV

Estaba a punto de decirle a Victoria que en realidad habíamos sido unas totales perras, pero que las cosas podían volver a la normalidad que ya había pasado todo, cuando empezó a vibrar mi celular que estaba en la mesa, al mirar el nombre de la persona que me marcaba me quede sorprendida, no lo esperaba pero aunque estaba muy molesta, no pude rechazar su llamada.

-Tengo que contestar-. Le dije antes de retirarme de la mesa, porque no quería que escuchara lo que sea que fuera hablar.

–Qué paso Edward-. No sabía que otra cosa decir estaba muy molesta.

-No soy Edward… soy Bree-. Me contesto la pequeña pero su voz se escuchaba diferente parecía triste, lo que hizo que me preocupara mucho.

-¿Bree cariño estas bien? ¿Dónde está Edward?-. Le pregunte un poco ansiosa.

-Está en la sala con sus amigos, yo tome su celular, peleamos muy feo Bella todo por culpa de Ángela, ella es muy mala, no la quiero en mi casa-. Se puso a llorar Bree rompiéndome el corazón. Maldita sea Edward me escucharía ahora sí, si creía que me había visto enojada eso no era nada ahora si me conocería, cómo era posible que tuviera a Bree en esta situación mientras él seguía muy cómodo con sus amigos.

-Cariño intenta tranquilizarte por favor-. Le roge me mataba oírla llorar tanto.

-No puedo ella dijo cosas muy feas, dijo que yo…-. Se quedó callada como si le doliera lo que iba a decir. -que yo era egoísta y que por mi culpa Edward tenía que estar encerrado en lugar de pasarla bien-. Ahora si le rompería la cara a esa maldita tipa y a quien se atravesara en mi camino. –Yo no quería enfermarme Bella, yo no quería que estuviera encerrado conmigo a la fuerza, yo… yo pensé que estaba feliz-. Dijo Bree entre hipidos. –Yo no quiero estar aquí Bella, no con ella en mi casa-. Me rogo Bree.

-Tranquila cariño recuerda que no puedes salir, para que no vuelvas a enfermar. ¿Qué te parece si mejor voy y juntas esperamos a que llegue tu mamá?-. Le dije intentando convencerla.

-Vendrías por mi Bella-. Me dijo ilusionada.

-Claro que sí, es mas en unos 15 minutos llego-. No sabía si era buena idea ir porque no estaba segura de poder contenerme y no romperla la cara a la mosquita muerta, pero no la dejaría sola llorando en su habitación.

-¿No te regañaría tu mamá por mi culpa?-. Como si tuviera mamá.

-Claro que no, espérame en tu cuarto no tardo-.

-Ok, aquí te espero-.

-Bueno pues en un rato nos vemos-. Me despedí antes de colgar, camine hacia la mesa donde estaban mis cosas, Victoria ahora se encontraba con cara molesta, no le agrado que contestara mi llamada ignorándola, pero no me importaba supongo que eso era la contestación a mi pregunta, no había forma de que siguiéramos siendo amigas.

-¿Y quién era? o ¿qué era tan urgente?-. Me dijo molesta.

-Nadie quien te importe Victoria, ahora si me permites me tengo que ir-. Le dije antes de tomar mis cosas, pude ver como sus ojos se volvieron más fríos de lo que ya eran pero no me importo, solo me fui hacía mi coche.

Maneje muy rápido esperando no hacer esperar demasiado a la pequeña Bree y como lo esperaba en 15 minutos estaba ahí. Antes de tocar la puerta tome una respiración profunda intentando tranquilizarme para no arrancarle la cabeza a todos los que estaba ahí. Una vez que estuve un poco calmada toque y al poco rato me abrió la puerta un Edward muy sorprendido, tenía ganas de decir unas cuantas frases ofensivas pero me quede callada, me dije que era porque finalmente también era su casa y él podía impedirme ver a Bree, pero la verdad era que me costaba hacerle daño aun cuando él se lo hizo a su hermana.

-Vengo a ver a Bree ¿Puedo pasar?-. Le dije algo molesta, alcance a ver algo de dolor en sus ojos pero no le quise tomar importancia, en este momento quería centrarme mi enojo era más importante, ya era suficiente que no le pudiera decir nada debido a que no podía hacerle daño.

-Si pasa ella está…-. Me intento decir.

-Ya sé donde está, gracias-. Le corte porque no sabía cuánto aguantaría sin que me conmoviera con esos ojos tristes, me estaba volviendo una maldita nena.

-Vaya Isa ¿Se te olvido algo? porque yo no he visto nada, no me imagino que pudo haber sido-. Me intercepto Ángela cuando intente cruzar la sala, bueno supongo que no era tan inteligente como suponía, porque mi paciencia tenía un límite y ella sabía muy bien cómo llegar a el. Pues sería un placer dejar correr el enojo que no pude con Edward.

-Aclaremos dos cosas-. Le dije mientras me aproximaba a ella con una mirada amenazante, ahora conocería lo que nos diferenciaba a Jessica y mí y era que mientras ella era una fresa, yo si me sabía defender muy bien, incluso sabía muy bien como dar un buen puñetazo. –Punto número uno-. Le dije mientras alzaba mi dedo para hacer más énfasis. –Déjate de hipocresías, ni tú me caes bien, ni yo a ti, así que deja de fingir delante de todos que somos amigas, porque ¡no lo somos!-. Le dije remarcando la última frase-. Así que deja de querer aparentar que eres amable conmigo y deja tus putos comentarios en doble sentido, si quieres decirme algo ten los malditos ovarios bien puestos para decirlo como es y que todos entiendan lo que quisiste decir, por lo tanto deja de actuar como una mosquita muerta y actúa como la perra que eres-. Pude ver como paso del asombro al enfado, no creía que me fuera animar a decir todo eso y menos delante de Edward pues se notaba que no me conocía, la mayoría sabía que no me andaba con rodeos. –Ahora sí punto número dos y más importante-. Le dije mientras me acercaba aún más a ella, podía sentir la tensión de todo el lugar. –No te vuelvas a meter con Bree, si me entero que le volviste a decir algo y creme que me enteraré, te partiré esa cara de mosquita muerta, es tu primera y última advertencia en este punto, no tendré tanta paciencia como lo tuve en el primero, por tú bien espero que lo hayas entendido y por una parte del mío espero que no-. La última frase se la dije más bajita solo para que ella escuchara, después encaminarme más tranquila al cuarto de Bree, antes de salir de la sala, encontré la mirada de Edward y pude ver que me miraba muy asombrado, yo solo le regrese la mirada molesta queriéndole decir que esas debieron haber sido sus palabras y no las mías.

Al caminar por el pasillo mire a Bree parada ahí medio escondida tenía los ojitos rojos, pero también me miraba muy asombrada.

-¿Le dijiste todas esas cosas por mí?-. Me pregunto muy impactada.

-Claro que sí, nadie ofende a mi mejor amiga-. Le dije mientras le daba un abrazo y un beso en la mejilla manchada de lágrimas.

-¿En verdad le hubieras pegado?-. Me volvió a preguntar mientras caminábamos hacía su cuarto. Bueno esa era una pregunta algo incomoda, no creo que Esme esté de acuerdo con la violencia, pero si era verdad que la pude haber golpeado y no sentirme culpable por eso.

-Pues en realidad sí, pero eso no quiere decir que tengamos que solucionar todo con violencia Bree, primero tenemos que intentar hablar con esas personas, abra veces que esas personas no se puedan llevar bien simplemente porque no congenian, pero si las cosas son así, entonces tendrás que procurar evitarlas, no intentes que te caigan bien a la fuerza porque sería hipócrita de tu parte y de la ella, solo tendrás que evitarlas para no hacer los problemas más grandes e intentar tranquilizarte cada que algo no te guste-. Le dije las mismas palabras que me había dicho mi abuela, cuando le dije que no me llevaba bien con Jessica, era sorprendente como después de tantos años todavía me acordaba. –Y si aun así la persona no coopera e intenta seguir lastimándote, pues ya podrás acudir a la violencia, siempre como el último recurso, lo importante es que esa persona nunca te lastime a ti, míralo como tu último recurso para defenderte ¿De acuerdo?-. Eso último no me lo había dicho mi abuela, pero la vida me lo había enseñado y no quería que por nada del mundo, alguien la lastimara y ella no se defendiera.

-Ok Bella-. Me dijo muy decidida, bueno espero que Esme no me corra por mal ejemplo.

-Ahora si ¿me quieres contar qué paso?-. Cuando le pregunte puso su carita triste, pero necesitaba que hablara, sabía lo que pasaba cuando te quedabas con algo carcomiéndote, eso no se iba ni con el paso de los años sino que se volvía más fuerte.

-Yo mire que te fuiste porque Ángela y Edward dijeron algo que te hizo sentir mal, no entendí bien qué, pero cuando Edward hablo tus ojitos se volvieron tristes-. Me dijo dejándome asombrada, no podía creer que fuera tan chiquita y tan observadora, ya me había dado cuenta por la forma en la que hablaba y comprendía las cosas de qué era muy inteligente para su edad, pero no pensé que fuera tan analítica.

-Bree te acuerdas de lo que te dije, de qué a veces le tenemos que sacar la vuelta a las personas que no nos agradan para no provocar más problemas-. Ella solamente asintió por lo que seguí. –Pues eso fue lo que paso, yo me tuve que ir porque Ángela no me cae bien y para no provocar más conflictos preferí irme-.

-Pero entonces ¿por qué tus ojitos se pusieron tristes?-. Definitivamente era más lista de lo que pensé.

-Estaba triste porque eso significaba que nuestra linda mañana iba a llegar a su fin, pero me fui más tranquila porque sabía que mañana nos veríamos de nuevo-. Esperaba que no se diera cuenta de la pequeña mentira, pero no tenía caso contarle lo otro.

-¿Entonces Edward no te hizo sentir triste?-.

-Claro que no-. No quería que estuviera enojada con su hermano por mi culpa. –Ahora cuéntame ¿qué más paso por qué yo te deje muy tranquila cuando me fui?-.

-Ángela dijo cosas muy feas-. Sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas, por lo que me acosté y la abrace intentando que se sintiera mejor. –Ella dijo que iban a jugar videojuegos, pero yo le dije que a mí no me dejaban porque eran para gente mayor, pensaba venirme a mi cuarto a jugar con Ipad que me prestaste. Ella no me dejo terminar y dijo que Edward iba a salir con ella y a tener un buen día, pero que por mi culpa se había tenido que quedar encerrado y que dejara de ser egoísta-. Me dijo derramando una lágrima. –Yo no quiero ser egoísta a mí me gusta ver a Edward feliz, yo no me quería enfermar, él siempre me tiene que cuidar mientras mamá trabaja y por eso no puede salir-. Me dijo llorando cada vez más, me estaba partiendo el corazón, estaba agradecida de estar abrazándola porque si no ya hubiera ido a romperle la cara a Ángela y me surgió otra interrogante dónde estaba su padre nunca lo había visto. –Yo siempre tengo la culpa del que él este encerrado.

-Bree cariño eso que dices no es verdad, tú no tienes la culpa de nada, estoy segura que Edward te cuida porque te quiere mucho y él no la pasa mal estando aquí contigo, mira hoy en la mañana todos disfrutamos mucho, era incluso mejor que haber ido al cine. Además cuando estamos grandes todos tenemos responsabilidades, las de Edward es de cuidarte si tu no estuvieras, él tuviera que trabajar y entonces si no tendría tiempo de divertirse, Ángela solo lo dijo porque estaba enojada-. Quería decir que por ser una perra pero me contuve. -¿Él no intento hablar contigo después de lo que sucedió?-. No podía creer que él solo dejara a su hermana creer que todo lo que había dicho la mosquita, pero ante mi pregunta Bree solo agacho la mirada y se miró las manos.

-Si vino a mi cuarto y me dijo que todo lo que había dicho Ángela era mentira-. Eso me hacía sentir mejor, me costaba creer que el Edward que conocí no se preocupara por su hermana, era muy diferente lo que pensara de mí, pero había visto como se desvivía por ella. -Pero yo no le creí-. Me dijo en un susurro.

-¿Me dices que le creíste a Ángela pero a tu hermano no?-. Le pregunte intentando que razonara.

-Entonces ¿Por qué dejo que nuestra mañana se terminara?-.

-Porque sus amigos llegaron y era muy grosero correrlos ¿tú querías que corrieran a Ben?-. Ella solo movió la cabeza diciendo que no-. Recuerda que yo tome la decisión de irme, para no pelear con Ángela-.

-Pero es que yo no la quería en mi casa, yo prefería que te quedarás tú que ella… Yo le pedí que me prometiera que no iba a salir con Ángela-. Esto último me lo dijo en un susurro.

-Cariño no le puedes pedir a las personas que te prometan eso, mucho menos a tu hermano que te quiere tanto-. Tuve que decirle eso aunque estuviera totalmente de acuerdo con esa petición.

-Pero es que ella no me agrada, me trata como si fuera tonta y me mira con desprecio y yo sé que tampoco quiere a Edward-. Aseguro Bree. –Por qué él no puede salir con alguien como tú-. Esa pregunta me dejo muy asombrada

-Pero como tu dijiste, quieres ver feliz a tu hermano si a él le cae bien Ángela tu tendrás que poner también de tu parte, dime que pasaría si tu hermano te pidiera que dejaras de ver a tu amigo Seth solo porque a él no le agrada-. Odie hacer esa comparación porque eso significaba que a Edward le gustaba Ángela, pero solo lo hacía por el bien de Bree y también ignore su última pregunta ya que no sabía que contestar.

-Pero Seth es un bueno-. Me dijo viéndose las manos.

-Como te dije que hay veces que nosotros no congeniamos con las personas eso nos pasa a ti y mí con Ángela, pero eso no significa que a tú hermano le pase lo mismo ¿Te gustaría que si no congeniara con Seth te pidiera que lo dejaras de ver?-.

-No-. Me dijo en un susurro derramando más lágrimas.

-Yo sé que si a tu hermano no le cayera bien Seth, el haría un esfuerzo por llevarse bien con él porque quiere verte feliz, él te ama tanto que quiere verte siempre feliz-.

-Entonces ¿tengo que soportar todo lo que me dice Ángela?-. Me pregunto con cara triste.

-Claro que no recuerda que te dije que tú puedes defenderte, si las otras personas te atacan-. Por nada del mundo me gustaría que no se defendiera.

-Hoy le dije que era una grosera y que no me hablara como tonta-. Eso me agrado sacándome una sonrisa que disimule muy bien.

-Eso está bien defenderte y decirle a las personas lo que no te gusta de ellas, para que ya no sigan lastimándote, pero intenta ser educada la primera vez que das a conocer tus sentimientos-. En verdad, esperaba que no me corrieran por mis consejos. –Pero lo que no está bien es lo que paso con tu hermano, el intento explicarte las cosas pero tú no lo dejaste, preferiste creer a la mosquita muerta, que tú hermano que tanto te quiere-. Se me había salido el apodo de Ángela, esperaba que no se hubiera dado cuenta.

-¿Tú crees que me quiera perdonar, por haberle gritado?-. Me dijo otra vez con los ojos llenos de lágrimas sin derramar, pero me hizo feliz que pensara solucionar las cosas con su hermano, aunque algo me decía que nunca habían estado enojados y que no podían estar enojados.

-Te voy a decir un secreto ¿Me lo guardaras?-. Le pregunte a lo que ella asintió-. –Yo hace mucho que compartía clases con tu hermano, pero nunca le había prestado atención ni nunca habíamos hablado, hasta que un día el profesor nos dejó hacer un trabajo juntos, ese día yo fui muy grosera con él, pero me di cuenta de mi error y fui y le pedí disculpas, estaba muy nerviosa pensé que no me iba a querer perdonar, pero él simplemente me dijo no pasa nada te perdono, en ese momento, me di cuenta que era una gran persona-. Le conté para tranquilizarla. –Unos días después lo mire muy asustado caminando de un lado para otro en la parada de autobús ¿Sabes por qué?-. Ella movió la cabeza en señal de negación. –Porque su hermanita pequeña se estaba mojando en la escuela y él tenía que pasar por ella, pero no podía llegar pronto ya que el camión no pasaba, lo vi tan nervioso y me di cuenta de cuanto la quería que decidí darle un aventón, cuando los vi a los dos juntos pude ver en sus ojos cuanto amor le tenía-. Sus ojos se llenaron de lágrimas otra vez. –Él te quiere mucho Bree, para él no eres una carga si no una parte de su corazón, eres una niña hermosa y muy dulce todas las personas en cuanto te conocen aprenden a quererte mírame a mí-. Le dije con una sonrisa por lo que ella solo me abrazo más fuerte.

-Tengo que ir a disculparme con Edward-. Me dijo con voz bajita.

-Yo creo que es lo mejor, pero recuerda que las disculpas solo se piden cuando uno de verdad las siente, así que es tu decisión-.

-Yo quiero pedirle disculpas-. Me aseguro.

-Entonces puedes ir a hablar con tu hermano ¿Pero qué te parece si antes te vas y te das un baño para que te veas bien bonita cuando hables con él?-. Quería que se le bajara un poco el hinchado de los ojos, la pobre había llorado mucho.

-Está bien, ¿tú me esperaras verdad?-. Me dijo con ilusión y al mismo tiempo miedo en su rostro.

-Claro que sí yo estaré aquí-. Por lo que salió corriendo a tomar su ropa y después corrió hacía el baño. Pero no tardo nada cuando regreso.

-Bella ¿Te puedo preguntar una última cosa?-. Yo solo asentí -¿Qué es mosquita muerta?-. Y eso me pasa por andar hablando de más.

-Bueno mosquita muerta, es cuando… es…-. ¡Diablos! Yo y mi bocota. –Son… esas moscas molestas que hay a veces cuando quieres comer, están moleste y moleste y no te dejan comer a gusto-. Bree ladeo la cabeza como si intentara entender. –Pero cuando las intentas matar se quedan muy quietas como si estuvieran muertas, y en cuanto te volteas descuidándote cobran vida de nuevo para ganarte-. Bueno creo que era mi mejor explicación.

-¿Por eso le dices así a Ángela?-. Bendita curiosidad infantil.

-Anda ya te conteste la pregunta que me pediste, ahora a bañarse, que se hará más tarde-. Le dije intentando salir de apuro. Pero funciono porque salió corriendo al baño.

Ahora me tocaba ir a tantear el terreno no permitiría que Bree le pidiera disculpas a Edward mientras todavía estuviera Ángela ahí, de ninguna manera. Camine hacía la sala y me sorprendió verla sola, no negare que me agrado que no se encontraran ahí, pero quería saber en dónde estaba Edward, camine hacía la cocina y lo mire sentado en un taburete con la cabeza entre las manos, verlo así provoco un apretón en mi pecho, a pesar de que él no me viera como su amiga, yo si lo miraba como tal y me dolía verlo tan abatido. Y más después de lo que hable con Bree recordándome su buen corazón.

Edward POV.

Estaba en la cocina esperando que saliera del horno el flan que le había hecho a Bree, esperaba que le gustara y tan siquiera estuviera más receptiva a hablar conmigo. No entendía que había pasado hace rato cuando llego Bella, cómo se había enterado de lo que había pasado, lo bueno es que después de que llego Ben se puso firme de que era hora de irse, hasta que se llevó a todos, eso era bueno para mí porque no tenía cabeza para lidiar con más cosas en este momento. Estaba preocupado por Bree, aunque el saber que Bella estaba con ella me dejaba más tranquilo pero aun así no dejaba de apurarme y si le agregamos que también estaba preocupado por lo sucedido con Bella, no quería volver a ver en su mirada ese odio e indiferencia que mire cuando abrí la puerta.

-Edward-. Escuche la voz de Bella, por lo que levante rápidamente mi cabeza, para voltear a su dirección.

-Bella-. Fue lo único que pude decir porque quería hablar de tantas cosas a la vez, pedirle una disculpa y saber sobre Bree. Ella se sentó al lado mío por lo que alcance a formular la primera pregunta. ¿Cómo esta Bree?-.

-Ella ya se encuentra mucho mejor, ahorita está tomando un baño, pero ya está dispuesta a hablar contigo-. Eso me hizo sentir mucho mejor.

-Muchas gracias, en verdad no sabes cuánto te agradezco que hayas venido, aunque aún no sé cómo te enteraste, pero estoy muy agradecido-. La mire a los ojos intentando que viera que en verdad estaba muy agradecido con ella, no creo haber podido solucionar las cosas yo solo, pero me dolió cuando mire que desvió su mirada, me lastimaba no poder ver las emociones que demostraban sus ojos

-Bree me llamo con tu celular, lo que me recuerda que también tengo que darle mi número por si algún día necesita hablarme de nuevo y no tienes que agradecerme nada lo hice por ella, yo la quiero mucho es una niña encantadora-. Me dijo mientras miraba sus manos, sus palabras me dolieron porque dejo en claro que lo hacía solo por Bree, pero me lo merecía después de lo que yo había dicho.

-De todas formas muchas gracias estoy seguro que hiciste demasiado para interceder para que hablara conmigo-. Mis palabras me recordaron, lo que había sucedido entre Ángela y Bella nunca la había visto tan letal, no entendía todo lo que había pasado entre ellas, pero si había captado unas que otras indirectas de parte de Ángela sobre todo en la escuela, aunque no esperaba que fueran tan fuertes para que Bella reaccionara de esta forma y lo que más me sorprendió era ver la forma en la que había defendido a Bree, en ese momento comprendí lo importante que se había vuelto la enana para Bella y me alegraba saber que mi hermanita tenía alguien con quien contar y que ese alguien fuera Bella, pero me dolió cuando al final me miro con cara de desilusión intentando decirme que era yo el que la debí defender así y yo si hubiera estado dispuesto a defenderla de igual manera, pero sabía que Ángela no había actuado de forma intencional respecto a Bree.

-A pesar de todo sé lo mucho que quieres a tu hermana Edward, no soy tan perra, no me gusta verlos enojados por un mal entendido, yo sé lo valioso que es tener un hermano con quien contar-. Me dijo mientas se miraba las manos haciéndome sentir peor porque sabía de la mala relación con su familia. –Bree estaba preocupada por lo que dijo Ángela, ella cree que es una carga para ti, creo que es importante que hables de eso con ella, que le dejes en claro que no es una carga para ti, eso era lo que la estaba haciendo sentir mal y si estaba tan molesta fue por mi culpa, no pensé que ella se fuera a dar cuenta de que salí enojada, pero al parecer es demasiado perceptiva para su edad y se dio cuenta de todo, pero ya hable con ella y le dije que no era verdad que solo se confundió-. Me dijo mientras seguía jugando con sus manos, me hacía sentir aun peor el saber que le tuvo que mentir a mi hermana, para ayudarme a mí después de lo que le hice. -eso la hizo enojar y lo otro la hizo sentir mal, supongo que no fue una buena combinación de sentimientos-. Tendría que hablar de ello con Bree de que ella jamás sería una carga para mí, pero también tenía que aclarar con Bella lo sucedido.

-Bella yo siento mucho lo de hace rato-. Decidí empezar por Bella pero cuando dije eso la sentí tensarse.

-No tienes nada que sentir Edward, no dijiste nada malo, solo la verdad-. Me dijo intentando aparentar indiferencia pero en este tiempo ya había aprendido a conocerla mejor.

-No, no dije la verdad, lo que dije hace rato fue porque no supe cómo reaccionar, no sabía si querías que toda la escuela se enterara de nuestra amistad, por lo que dije que viniste a visitar a Bree, lo siento mucho en verdad nunca fue mi intención hacerte sentir mal, yo te considero una gran amiga, la mejor de todas-. No sé cómo dije todo eso sin empezar a tartamudear o ponerme totalmente rojo, tal vez fue que cuando empecé a hablar ella me miro otra vez a los ojos y mire que la hacían sentir mejor mis palabras. Aunque lo que dije no era mentira, pero tampoco era toda la verdad ya que esta no se la podía decir, cómo explicarle que solo presencio una escena de celos de mi parte.

-¿Pensaste que yo no quería que ellos se enteraran de que somos amigos?-. Me gusto que hablara en presente, por lo que solo asentí. –Eso es una idiotez-. Ahora me miraba enojada. – ¿Tú crees que si me importara que se enteraran, ayer hubiera salido contigo cuando te sentiste mal? ¿A quién le podría importar si ya no hablo con Victoria ni Tanya?-. En eso tenía razón pero en ese momento no lo había pensado. Por lo que solo me encogí de hombros. –Supongo que tienes razón en algo, al principio lo intente mantener en secreto que me caías bien-. Lo mire con asombrado, ya lo imaginaba pero no pensé que lo fuera a aceptar. -pero no por las razones que tú crees, sino porque el hablar conmigo te traería grandes problemas con los demás imbéciles, y yo no quería eso pero no es mi decisión, supongo que llegó el momento de que decidas qué quieres hacer-. Recordé a Michael muy enojado reclamando que fuera el compañero de Bella.

-Pues siempre he tenido grandes problemas con ellos, así que cuál diferencia puede haber-. Le dije porque en verdad prefería estar con Bella, ya miraría después como librarme de ellos.

Pero no esperaba la reacción de Bella ella simplemente se lanzó a mis brazos, dándome una abrazo aún más emotivo que el anterior, puso su cara en mi cuello dándome la libertad de hacer lo mismo, no podía decir lo mucho que me gustaba y atraía su olor a fresas era asombroso. Pero como todo lo bueno tiene que terminar, nos tuvimos que separar porque el horno hizo su aparición marcando que ya era hora de sacar el flan.

-¿Qué estas cocinando?-. Me pregunto con curiosidad Bella.

-Un flan, para intentar hacer las paces-. Le dije mi plan.

-¿Solamente con Bree o también conmigo?-. Me pregunto con cara picara.

-Obviamente para las dos-. Fue mi rápida respuesta.

-Serías un buen político Cullen, siempre das respuestas muy diplomáticas para no salir perjudicado-. Me dijo con cara de suspicacia a la que solo le respondí con una sonrisa intentando aparentar inocencia, por lo que ella solo rodo los ojos.

Estaba tan feliz de que las cosas volvieran a ser como antes o me atrevía a pensar que estaban mejor después de superar el primer disgusto, me encantaba poder estar bromeando con ella, nunca me había sentido tan a gusto acompañado con nadie que no fuera mi familia, dure aproximadamente tres horas enojado con ella, bueno más bien ella enojada conmigo y se me hicieron eternas, tenía tanto miedo de que las cosas nunca volvieran a ser como antes y todo por mis inseguridades.

Un movimiento me saco de mis pensamientos y mire a Bree que venía entrando a la cocina, parecía algo nerviosa, pero se miraba mucho mejor que cuando fui a verla, sus ojos ya no estaban anegados en lágrimas, ya solo me faltaba hablar con ella para quitar de su carita esa preocupación.

-Bueno aprovechando que Bree ya se terminó de bañar voy a ir al baño, ahorita regreso-. Dijo Bella intentando darnos espacio lo cual agradecí, antes de salir le dio un beso en la cabeza a Bree y le dijo algo que no alcance a escuchar pero mire que Bree asistió. Y siguió caminando hacia mí.

-Edward siento mucho haber sido tan mala contigo-. Me dijo Bree con voz muy baja y mirándose las manos.

-Bree enana-. La llame mientras levanta su carita para que me viera a los ojos. -sabes que yo te quiero mucho ¿Verdad?-. Ella solo asistió pero seguía mirando duda en sus ojos. –Bree ¿Tú me quieres?-. Le pregunte logrando que me viera con asombro.

-Si mucho-. Me dijo bastante segura, no era algo que dudara pero me gusto escucharlo sobre todo después de nuestra pelea.

-Pues eso no se compara en nada, a como yo te quiero a ti, desde el momento en que mamá me conto de ti y te sentí moverte en su panza tú te ganaste mi corazón-. Le explique intentando que ahora si me creyera.

-¿Aunque me haya portado mal contigo?-. Me pregunto con duda.

-Aunque te hayas portado mal conmigo, pase lo que pase yo siempre te voy a querer y lo que dijo Ángela no es verdad, a mí me gusta estar contigo, sin importar que estemos encerrados, para mí fue una gran mañana Bree, me la pase muy bien con Isabella y contigo y aunque no hubiera venido Bella, estar contigo aquí en casa no me hubiera importado-. Le dije viéndola a los ojos.

-Pero ella dijo que iban a salir juntos ¿me ibas a dejar aquí solita?-. Me pregunto dolida.

-Por supuesto que no te iba a dejar sola, Ángela quería ir a una librería y yo le deje claro que iría contigo ¿Dime cuándo te he dejado sola?-.

-Nunca-. Me dijo bajito y acariciándose las manos de forma nerviosa.

–Dime una cosa ¿Qué hubiera pasado si el que se hubiera enfermado fuera yo y de todas formas no hubiéramos ido al cine ni a la librería? ¿Te sentirías mal por estar conmigo mientras me alivio?-. Mire en sus ojos que mi pregunta había logrado su cometido.

-No a mí me gusta estar contigo, si tú te enfermaras a mí me gustaría cuidarte porque te quiero-. Me dijo muy segura.

-Pues es lo mismo para mí y aún más porque yo te quiero más-. Le asegure y no le gusto mi respuesta.

-No es verdad yo te quiero más-. Me dijo mientras me daba un abrazo.

-Adivina qué-. Le dije para quitar un poco la tensión.

-¿Qué?-. Me pregunto curiosa.

-Esa no una respuesta Bree, pero fingiré que intentaste adivinar-. Le dije con una sonrisa. –Prepare ese flan que tanto te gusta-. Le dije ganándome una amplia sonrisa.

-¿Me preparaste un flan?-. Me pregunto sin poder creerlo a lo que solo asentí.

-Déjame decirte Bree que tienes un gran hermano-. Dijo Bella que iba entrando a la cocina. –Un día deberías prestármelo para que también me cocine a mí-. Le dijo a Bree mientras la abrazaba por atrás con una sonrisa en su rostro. –Pero por ahorita ¿Me regalarías una rebanada de ese flan que tanto hablan?-.

-Claro que sí Bella-.

...

Hola espero que les haya gustado capítulo y que me merezca un Review :)

¿Qué les pareció la manera en la que Bella arreglo la situación? ¿Qué me pueden decir del desenlace? ¿Les gusto?

Primero que nada quiero agradecer a todos los que se tomaron la molestia de dejarme un mensaje y no saben lo inspiradores que son.

P: Hola si fue muy triste casi todo el capítulo y pues como ves las cosas no se desenvolvieron tan mal incluso ayudo para que hablaran y dejaran en claro lo que van a hacer, también para que se den cuenta cuán importante es el uno para el otro. Yo también odio a Ángela es bastante calculadora y que sea inteligente no es nada bueno solo la ayuda a saber manejar mejor sus cartas.

Esmeraldamr: Hola muchas gracias por el review me hizo muy feliz, me encanta que te tomaras la molestia de comentarme que te pareció el capítulo sus Review me hacen el día. Sí Ángela es muy manipuladora y bastante inteligente para poner las cosas a su favor, aunque tengo que decir que uno de los problemas de Edward es que es muy dejado por eso muchos se aprovechan de él en la escuela, pero cuando se trata de los que ama es capaz de darlo todo, pero el problema es que Edward sigue creyendo que Ángela es buena persona por eso no le dijo nada. Y pues ya viste que no hubo un retroceso sino todo lo contrario la relación se volvió más clara y firme. PD espero que no hayas tenido tu ataque de histeria jejeje.

Yomii20: Hola y si la verdad me vi algo mala al dejar el capítulo en suspenso pero espero que haya valido la pena tu espera :)

Nikyta: Es acaso que puedes sabes cómo funciona mi cerebro jejeje muchas gracias por tu comentario estos me hacen muy feliz.

Pitalu Cullen: Sii tus perecimientos fueron muy acertados llego nuestra Bella muy enojada. Pues si Ángela se encuentra al nivel de Victoria solo que para mí incluso es un poco más astuta, porque la mayoría de los golpes de Victoria son directos, mientras que Ángela finge ser una buena persona. PD: creo que al final de la historia preguntare quién creen que fue el villano más malo jejeje

Lairalanie: Hola no sabes lo que me emociona que me digas que te gusta la historia, espero si poder hacer algo diferente, pero sobre todo que les guste :)

MelaML: Me alegra mucho que te gustara el capítulo espero que este haya corrido con la misma suerte. Yo también estoy en el grupo de odiar a Ángela por ser toda una hipócrita y mala persona.