Edward POV

Después de que partiéramos un pedazo de flan para cada uno nos fuimos a la sala a mirar otra vez la televisión, no podía describir lo que me gustaba esta sensación de estar bien con ellas, Bella se había convertido muy fácilmente en una parte importante para Bree y para mí. Al poco rato de estar viendo la televisión llego mamá y una vez que nos saludó se fue directo a dormir diciendo que estaba muy cansada, por lo que Bella decidió que era hora de que se fuera para que mamá pudiera descansar, pero no se fue sin antes prometernos que mañana vendría en la tarde tanto para visitarnos como para terminar el trabajo. Un rato después de que se fuera Bella, la enana y yo también nos fuimos a dormir, después de los días tan ajetreados que habíamos tenido nos sentíamos bastante cansados.

Al siguiente día me levante temprano Bree y mamá seguían dormidas, Esme estaría muy cansada por lo que me puse hacer el desayuno, al poco rato escuche pasos y era mamá que ya se había levantado, tenía mucho mejor cara que anoche.

-Hola cariño ¿qué haces despierto tan temprano?-. Me pregunto con una sonrisa.

-Ya no pude dormir más así que mejor me puse a hacer el desayuno, ¿Cómo te sientes? ¿Todavía estas muy cansada?-. Le pregunte mientras batía los huevos para el desayuno.

-Estoy mucho más descansada, aunque en la tarde tal vez me pueda dormir un rato más-. Me aseguro. –Ayer vino Bella a visitarlos-. Me dijo con voz picara intentando tocar el tema.

-Si dijo que tenía ganas de pasar el día con nosotros, así que trajo películas paras hacer un maratón-. Le dije intentando no verla a los ojos para que no viera mi nerviosismo.

-Me gusta Bella, se ve que es una buena muchacha-. Me dijo con una sonrisa la cual no sabía cómo interpretar. –No me importaría tenerla de nuera-. Aunque era poco probable me empecé a hogar sin tener nada en la boca, solo con mi propia saliva. –Ten cariño un poco de agua-. Me dijo Esme mientras me entregaba un vaso con agua. – ¿Ya estas mejor?-. Me pregunto algo preocupada.

-Si ya estoy mejor gracias-. Le dije intentando esquivar su mirada y esperando que dejara el tema por la paz.

-¿Y entonces tienes algo que contarme?-. Pero por supuesto que no iba a olvidar el tema.

-Este… no… Bella y yo solo somos amigos-. Le dije algo nervioso.

-¿Y por qué si puedo ver a kilómetros de distancia que te gusta? Y con lo poco que mire, puedo ver que tampoco le eres indiferente-. Me dijo mientras se recargaba en la encimera mirandome fijamente, para poder ver bien todas mis reacciones.

-No habría manera de que Bella y yo pudiéramos tener una relación-. Le dije intentando aparentar estar concentrado en el desayuno.

-Y eso ¿Por qué?-. Me pregunto mientras levantaba una ceja, gesto muy característico de las mamás intentando sorprenderte en algo.

-Porque no habría ninguna probabilidad de que eso sucediera, en ningún universo-. Le explique.

-Sigo sin entender, te digo que mire que ella estaba interesada y a ti te gusta que es lo difícil-. Me dijo muy segura, como si estuviera hablando con un niño de 6 años.

-Pues tal vez no miraste bien, porque no habría forma de que ella se fije en mí-. Le asegure.

-Haber explícame por qué no habría forma de que se fije en ti ¿está enamorada de otra persona o no le gustan los hombres?-. Me pregunto muy sería, con lo último casi me vuelvo a hogar, no sabía cómo se le había ocurrido eso.

-Pues hasta donde sé no está enamorada de otra persona y… es… heterosexual-.

-Entonces por qué se supone que mire mal y ella no podría estar interesada en ti-. Me pregunto otra vez de forma suspicaz.

-Porque… es que…-. Mamá solo me miro esperando una respuesta, pero cómo le podía explicar que ella era demasiado hermosa para fijarse en alguien como yo. –Somos muy diferentes.

-Pues cuando los veo juntos, no me parecen nada diferentes si no muy compatibles, si tan solo pudieras ver las miradas que se dan cuando están interactuando-. No quería escuchar eso porque no quería hacerme ilusiones, ya le había hecho una escena de celos, si tan solo pensara que podría tener una oportunidad, no sabía lo que terminaría haciendo.

-Ten fe en cuando te digo que ella nunca se podría fijar en alguien como yo, y por favor hay que cambiar de tema-. Mamá me miro con cara triste, pero no quería tener que contarle lo que para ella no era tan obvio.

-Solo agregare algo, si ella no se fija en ti es que no era la muchacha que pensaba y no vale la pena-. Me dijo muy decidida pero por lo que conocía a Bella, sabía que ella era de ese tipo de mujer, que si valía la pena y no por eso se fijaría en mí. –Pero yo sé que si lo es y se fijara en ti si no es que ya se fijó-. Agrego Esme con voz picara. –Pero en fin basta de pláticas y hay que ponernos manos a la obra para ir a visitar a tu padre-. Dijo sin acepar replicas y dando a entender que yo solo estaba perdiendo el tiempo.

Después de esa plática me concentre en el desayuno, mientras mamá iba a despertar a Bree, era muy dormilona si la dejábamos ella se despertaría cerca del mediodía. Una vez que todo estuvo listo desayunamos y nos terminamos de arreglar para hacer nuestra rutina de los domingos que era visitar a papá en el hospital.

Bella POV

No quería irme de la casa de los Cullen, pero Esme se miraba cansada cuando llegó a pesar de haber sido muy amable conmigo no quería molestarla, así que decidí manejar a mi infierno personal y terminar con todo de una vez, normalmente sus viajes los afectaban de dos maneras o llegaban muy felices queriendo aparentar ser una familia feliz y reprochármelo en la cara o llegaban demasiado molestos y frustrados porque las cosas no les salieron bien y querían desquitarse con quien pudieran y esa era yo.

Antes de llegar me estacione en un parque para hacer más tiempo, decidí revisar mis redes sociales y me puse a platicar un rato con Emmet que se encontraba conectado, me reclamo el no haber ido y provocar que la fiesta fuera aburrida. Una vez que decidí que había pasado tiempo suficiente maneje hacia la casa, al estacionarme mire que se encontraba muy oscura, eso me agrado, por algo me había esperado hasta medianoche para llegar. Abrí la puerta sin hacer mucho ruido y camine casi de puntitas las escaleras pero la suerte no estuvo de mi parte.

-Hola hermanita ¿Dónde estabas a estar horas? Llegamos muy temprano y no te apareciste ninguna vez por aquí-. Me dijo James que se encontraba recargado en la pared que daba de frente con las escaleras. Me estaba viendo de arriba abajo con ese aire burlón que lo caracterizaba, pero al mismo tiempo con un aire siniestro reforzado por el lugar oscuro y su mirada.

-A ti que te importa, ahora si me disculpas me iré a mi recamara-. Le dije con voz molesta intentando seguir mi camino.

–Déjame adivinar estabas de puta, como es tu costumbre no-. Me dijo con una sonrisa maligna, pero decidí no contestar para no alargar aún más el momento. –Sabes cuál es la verdadera pregunta ¿Con quién?-. Me dijo acercándose un poco a mí.

-No veo porque tenga que importarte-. Le dije intentando aparentar indiferencia.

-Si tienes razón no me importa, por mi puedes hacer lo que quieras siempre y cuando eso no intervenga con mi vida, en la única cosa que no te reclamaría si te metieras fuera que te murieras, si eso pasara sería un gran problema aparentar tristeza y asistir al velorio y entierro pero no te preocupes haría mi mejor esfuerzo-. Me dijo mientras se seguía acercando, para ser intimidante y él sabía que siempre lo lograba, ya que siempre fue mucho más alto que yo.

-No entiendo porque esto tenga que intervenir en tu vida James-. Me deberían dar el premio a mejor actriz, logre que mi voz saliera tranquila aun cuando estaba muy nerviosa.

-Pues te explicare como interviene eso ya que al parecer no eres más que un pedazo de imbécil, pues resulta que el día de hoy llegue cansado con ganas de una buena cogida, la cual no conseguí ¿sabes por qué?-. Yo solo moví la cabeza en señal negativa mientras me cruzaba de brazos, esperando que no se notara mi temblor y poder seguir aparentando indiferencia, pero su tono cada vez me asustaba más. –Porque tú pedazo de estúpida, hiciste enojar a Victoria, todo el maldito tiempo solo hablo de lo perra que has sido, así que tu puta vida otra vez esta interfiriendo en la mía-. Me dijo con voz amenazante. –Tengo que recordarte lo que pasa cuando interfieres en ella-. Ese comentario trajo un recuerdo que intentaba mantener a raya, provocando un escalofrió en toda mi espina dorsal.

-Pues si la vas a buscar para tener sexo y ella se la pasa hablando de mí, no significa que mi vida interfiera con la tuya James, significa que no eres bueno en el sexo y por eso ni la promiscua de Victoria quiere tener sexo contigo, pero no te preocupes gracias a los regalos que le das no te dejara-. Le dije intentando aparentar suficiencia, pero era muy difícil más cuando sus ojos empezaron a volverse furiosos pero sosteniéndome de mi valentía proseguí. –Así que no me culpes de que tu perra no me pueda sacar de su cabeza, lamento decirte que yo solo fui su pretexto, pero para que veas lo buena hermana que soy te daré un consejo, lee un libro o algo que te diga como rendir o dar mejor placer, antes de que empiecen los repentinos dolores de cabeza, ahora si me disculpas me iré a mi cuarto que el tipo con el que andaba me dijo agotada, tal vez te lo pueda presentar para que te de unos consejos, ya sabes, pero eso será mañana ahora me iré a la cama con permiso-.

Intente caminar hacia mi cuarto aun cuando no era estúpida para creer que las cosas se fueran a quedar así, sabía que lo que dije lo iba a poner furioso, pero pase casi toda mi infancia aterrada por él, que en cuanto me supe defender decidí empezar a hacerlo aun cuando por dentro me esté muriendo de miedo. Por eso cuando me tomo del brazo dándome un jalón brusco para atraerme no me tomo por sorpresa, aunque eso no significara que no me asusto y dolió, sabía que su agarre provocaría un moretón pero eso era lo de menos.

-A dónde crees que vas estúpida-. Me dijo mientras me miraba con unos ojos llenos de odio e intensificaba su agarre aprensando también mi brazo que quedaba libre.

-¡James suéltame! Sabes lo que paso la última vez, así que te aconsejo que me sueltes, si quieres tener alguna oportunidad de reproducirte de nuevo-. Le dije intentando aparentar calma, pero con voz autoritaria.

-Tú crees que yo te tengo miedo-. Me dijo con una sonrisa burlona. –Si serás estúpida claro que no, al contrario la que debería tener miedo eres tú-. Me dijo mientras hacía aún más fuerte su agarre y me acercaba más. –Ahora si te vas a enterar de quien soy-. No espere más y le pegue un fuerte en la espinilla en el lugar donde me había enseñado mi maestro de defensa personal en cuanto su agarre aflojo jale mis brazos para soltarme y salí corriendo hacía mi habitación.

-¡Maldita perra!-. El grito resonó en todas las paredes, pero no me importo seguí corriendo hasta mi cuarto y cerré la puerta con todas las llaves incluso puse un pequeño mueble.

No paso mucho tiempo antes de que empezara a golpear mi puerta, yo solo me deje caer en la pared contraria, estaba alerta para ver si esta cedía un poco y encerrarme en el baño esperando que esa aguantara más. Pero no fue necesario porque escuche la voz de Sue y Charlie preguntando qué estaba pasado, no escuche la respuesta pero los golpes de la puerta habían cedido y sabía que ellos no permitirían que actuar de forma violenta, pero eso no significaba que ellos no me fueran a regañar por lo que sea que él haya dicho que hice, pero al menos había ganado tiempo, ya que eso no pasaría hasta que yo no dejara mi habitación.

En toda la noche no pude dormir bien, solo dormitaba a ratitos con miedo de que James retomara sus planes de venganza en algún descuido de Sue, por lo que dormite hecha bolita con todo y ropa en una esquina de mi cama. Al siguiente día me levante temprano, pero estaba decidida a no salir de mi cuarto hasta que no se diera la hora de irme a la casa de Edward, por lo que con toda la calma del mundo me metí a bañar, me maquille cuidadosamente ya que tenía ojeras muy pronunciadas por la noche que había pasado. Pero aún faltaba tiempo, así que me puse a trabajar en el proyecto si avanzaba, entonces no tendríamos que trabajar tanto y podríamos hacer cualquier otra cosa.

En cuanto el reloj marco las 1:00 decidí que ya no toleraba el encierro había quedado con él a las 2pm, pero ya tenía que salir de aquí, podría pasar a desayunar algo en el camino, así que con toda la calma intente guardar mis cosas, con cuidado abrí la puerta de mi cuarto y el pasillo se encontraba solo, por lo que salí corriendo hacía el carro con las llaves en mano, no me importaba que alguien me viera lo que no quería era que me intersectaran y al parecer tuve mucha suerte ya que no me topé con nadie en el camino.

Una vez más tranquila en mi carro llegue primero a un Starbucks y me compre un café y un moffin me senté a comérmelos para hacer tiempo. Una vez que considere había pasado el tiempo suficiente maneje a la casa de Edward. Baje algo ansiosa se me hacía como si tuviera mucho tiempo de no verlo aun cuando lo había visto en la noche. Por lo que apresuradamente toque la puerta, no paso mucho tiempo cuando Edward abrió, ni aunque hubiera querido podría a ver reprimido la sonrisa que se instaló en mi cara al verlo.

-Hola Bella ¿Cómo estás? ¿Qué tal dormiste?-. Me pregunto un muy educado y sonriente Edward.

-Ahora estoy bien-. Le dije la verdad aunque esquive sus preguntas, mientras tanto avanzaba un paso y le daba un abrazo y un beso en la mejilla en forma de saludo, no era mu afectiva pero con él se me hacía natural.

Intente reprimir mi sonrisa cuando mire su cara parecía bastante nervioso pero a la vez complacido, supongo que no estaba acostumbrado a mis muestras de afecto.

-¿Y entonces puedo pasar?-. Le pregunte cuando mire que no reaccionaba.

-Sí, sí lo siento mucho, perdona pasa-. Me dijo mientras me hacía un campo para entrar.

-¿Y dónde está Bree? Quiero saludarla-. Le pregunte mientras dejaba mis cosas en el recibidor.

-Fue con mamá al mandado, pero no tarda en llegar, yo me quede a preparar la comida, espero que no te importe que empecemos en un rato más solo en lo que termino y comemos, espero que te guste la carne en tomate-. Me dijo mientras caminábamos hacia la cocina.

-No recuerdo haberla comido pero me fio de ti, así que sé que me encantara-. Le dije con una sonrisa mientras me sentaba en el que había denominado mi lugar en la cocina.

-Nada de eso, ahora me vas a ayudar a cocinar, te enseñare a desenvolverte en la cocina, no sé cómo has sobrevivido los últimos 17 años, pero hoy aprenderás un poco de cocina-. Me dijo con una sonrisa mientras estiraba su mano para ayudarme a bajar de la encimera.

-Pero yo no sé nada de cocina creme cuando digo que ayudo más observando ¿qué tal si también incendio tu cocina?-. Le dije negándome a bajar de mi lugar.

-Claro que no incendiaras la cocina, yo estaré aquí no habías dicho que confiabas en mí, pues creme cuando digo que soy un buen maestro-. Me dijo mientras me miraba directo a los ojos, ya sabía dónde había aprendido sus trucos Bree.

-Está bien si se desata un caos en tu cocina tú serás el único responsable-. Le dije mientras tomaba su mano, para bajarme sintiendo otra vez esa agradable corriente, me pregunte que sería.

-Yo asumiré todas las responsabilidades-. Me dijo muy seguro. –Entonces ya tengo licuado el tomate, ahora tengo que picar los trozos de carne.

-¡Oh no yo no tocare esa carne Cullen!-. Me miro con asombro. –Digo cocinada sabe muy rica, pero así llena de sangre ni lo sueñes, odio la sangre-. En verdad todo lo que sea sangre era un punto débil para mí.

-Es interesante conocer uno de tus puntos débiles-. Me dijo con una sonrisa socarrona. –Pero en realidad te iba a pedir ayuda con las papas tenemos que lavarlas y picarlas-.

-Bueno creo que pudo lavar unas papas-. Le dije muy segura de mi misma. –Entonces manos a la obra Cullen-. Le dije con una sonrisa, antes de irme a lavar las papas.

Unas vez que me asegure que estuvieron limpias, él me enseño a pelarlas era una ventaja que tuvieran dos pela papas porque si no yo hubiera tardado una eternidad. Al final quiso que lo ayudara a picarlas pero resultaba que era muy lenta así que él se puso a ayudarme, en realidad yo solo estorbaba más de lo que ayudaba, pero el parecía feliz y yo también me la estaba pasando muy bien, nunca pensé que la cocina fuera tan entretenida.

-Me podrías hacer el favor de echarle esto a la licuadora se me había olvidado-. Me dijo mientras me entregaba una cabeza de ajo.

-¿Al tomate que ya está licuado?-. Le pregunte confundida.

-Sí, solo agrégalo y ponlo a licuar otra vez se me había pasado hace rato-. Me dijo antes de volver a su tarea de picar las papas.

Tal y como me dijo agregue el ajo y apreté el ultimo botón para que se pusiera a licuar, por lo que me asusté mucho cuando un líquido rojo voló hacía mi cara, provocando que pegara un grito e intentara taparme. Aun con todo el tomate en mi cara alcance a mirar que Edward rápidamente apago es maldito aparato del demonio. Él solo se me quedo parado enfrente de mí esperando mi reacción, pero en realidad se miraba muy chistoso con los lentes y el pelo cubiertos de tomate, supongo que necesitaba un parabrisas. Así que solo me empecé a reír como loca y al principio mire la sorpresa en su rostro pero luego se empezó a reír también.

-Mira nada más el cochinero que he hecho, tus lentes y tu ropa están todos llenos de tomate-. Le dije entre risas mientras se los quitaba. –Y de tu cabello mejor ni hablemos-. En ese momento recordé mi cabello. –Oh dime que mi cabello no está manchado-. Le pedí antes de llevarme la mano a mi cabello, para sentir algo espeso ahí.

-Lamento decirte que tendrás que lavarlo-. Me confirmo Edward mientras me entregaba una servilleta para que intentara limpiar mi cara.

-Si ya me di cuenta-. Le dije con resignación intentando limpiarme. –Pero primero tenemos que limpiar aquí, antes de que llegue Esme y nos quiera matar, lo bueno es que prometiste hacerte responsable de mi caos, digo por si llega antes de que terminemos-. Le dijo con una sonrisa inocente.

-Entonces será mejor que nos apuremos y parezca que aquí no ha pasado nada-. Me dijo con una sonrisa.

No pusimos a limpiar todo rápidamente y luego él se puso a hacer la salsa otra vez para una vez que estuviéramos limpios solamente poner a cocer la comida.

-Dime que tu mamá y Bree usan miles de acondicionadores por favor-. Le dije mientras caminábamos hacia el baño.

-Si usan acondicionador ¿por qué?-. Me dijo extrañado.

-¿Solo utilizan uno?-. Le pregunte con temor, pero el solo asistió extrañado. –Mi cabello es un asco, gasto la mayor parte de mi dinero en acondicionadores porque siempre se enreda de manera horrible y se esponja aun peor-. Le explique mi sufrimiento diario.

-No creo que sea para tanto-. Me dijo dudando de mi declaración, pero ya le demostraría que tenía razón.

-Si quieres en lo que tú te lavas yo iré a buscar algo que te pueda quedar para que te cambies de ropa-. Me dijo antes de salir de baño.

Una vez que salió me hinque en la tina y me puse a lavar mi cara y cabello, me asegure de agregar mucho enjuague esperando que este hiciera milagros. En cuanto termine Edward me entrego una toalla para secarme.

-Espero que esta ropa te quede-. Me dijo mientras me entregaba un short que parecía de Esme y una playera de manga corta que estaba segura era de él.

-Ya verás que sí-. Le dije con una sonrisa mientras salía para ir al cuarto de Bree a cambiarme, el short de Esme me quedo bien, la playera me quedo algo grande pero estaba bien, me pregunte que loción usaba Edward me gustaba como olía. Una vez cambiada intente cepillar mi cabello pero este no estaba cooperando.

-Vez te dije que mi cabello no iba a cooperar, por algo gasto la mayor parte de mi dinero en enjuagues, parece un nido de pájaros-. Me queje mientras entraba al baño, él ya se había cambiado pero estaba sentado secándose el cabello.

-Pero se mira lindo-. Me dijo poniéndose algo rojo, eso me gusto y me saco una sonrisa se miraba tan lindo. Algo nervioso dejo de cercarse el cabello y me lleve una gran sorpresa, nunca lo había visto sin algún tipo de gel en su cabello era hermoso, sin pensarlo me acerque a intentar tocarlo y era muy suave también.

-Tienes un cabello genial-. Le dije mientras le seguía pasando mis dedos por el. –Parece cabello post sexo-. Le dije logrando que se pusiera aún más rojo. –En verdad sacaste lo mejor de Esme ¿No?-.

-En realidad lo odio, siempre batallo mucho intentando peinarlo-. Me dijo mientras yo seguía entretenida en su cabello.

-Estás loco sabes cuánto batallan la mayoría de los idiotas de la escuela intentando que se les vea algo parecido y tú solo lo tienes así es muy lindo, problemas yo con mi cabello, yo sí debería de cortarlo-. Le dije bajando mis manos.

-No lo hagas a mí se me hace que en verdad es muy lindo-. Me dijo poniéndose rojo.

En verdad se veía bastante lindo así, tenía una hermosa sonrisa que me hacía siempre quererla ver en su rostro era bastante picara debido a su bonita boca, su cabello era sorprendente y hacía juego con sus ojos, unos ojos tan profundos que sentías que podías ver su alma y te gustaba lo que mirabas en ella. No sé si fueron mis pensamientos los que me acercaron aún más o también fue él que me estaba viendo profundamente, pero solo sabía que nuestras bocas se encontraban muy cerca y nunca había tenido tantas ganas de besar a nadie cómo tenía ganas de besarlo a él. A penas nuestros labios se alcanzaron a hacer cosquillas cuando un ruido nos asustó provocando que pegáramos un brinco.

-¡Edward ya llegamos!-. Se escuchó la voz de Bree.

-Yo creo que lo mejor es que me agarre el cabello en una coleta, no abra manera de darle forma por el día de hoy-. Le dije un poco nerviosa por lo que había estado a punto de suceder. Pero él no me estaba viendo, su mirada estaba enfocada en mi brazo, al seguirla me di cuenta de lo que llamo tanto su atención y puso una mirada de terror en ella.

Edward POV

Estaba estupefacto mirando el brazo de Bella, tenía un moretón muy marcado, pero lo sorprendente era la forma de este, tenía forma de una mano, ayer no lo tenía, lo que me hizo llegar a la conclusión de que se lo habían hecho anoche, mi interior se llenó de emociones estaba enojado nunca me había sentido tan furioso al punto de querer llegar a ser violento con la persona que le hizo eso, triste por lo que había tenido que pasar, preocupado porque sabía que las cosas no estaban bien en su familia y sobre todo tenía muchas ganas de protegerla de quién sea que la hubiera lastimado.

-No es nada, enserio no te preocupes-. Me dijo nerviosamente mientras intentaba taparse el moretón. Ahora que la miraba detenidamente podía mirar su cansancio, tenía ojeras que no había podido ver por culpa del maquillaje.

-¿Qué te paso?-. Le pregunte mientras me levantaba, no me podía quedar quieto.

-No es nada enserio-. Me dijo sin mirarme a los ojos por lo que tome su mano.

-Isabella por favor dime ¿qué te paso?-. Le dije con voz necesitada en verdad ocupaba saber que le había pasado.

-Solo tuve un percance con mi hermano, en verdad no fue nada serio-. Me dijo mientras rehuía de mi mirada.

-Por favor deja de decir que no es nada-. Le dije porque en verdad esa frase me estaba enfadando, pero solo logre que agachara más la mirada. –Por favor intenta explicarme por qué tu hermano haría algo como eso-. No pensé que pudiera odiar tan rápido y tanto a alguien que no conocía.

-El solo es un poco efusivo y estaba muy enojado eso fue todo-. Nunca pensé que escucharía a Isabella diciendo el discurso de toda mujer maltratada.

-Por favor Bella-. Le rogué.

-Estoy bien, no todos podemos tener una buena relación con nuestros hermanos Edward, por eso valoro y admiro mucho la relación que tienes con Bree-. Me dijo mientras se dejaba caer en el baño. –Ayer llegue a la casa y James estaba muy enojado por algo que creía que había sido mi culpa, pues ya me conoces yo tampoco me pude contener y lo hice enojar aún más, si ya estaba enojado termino hirviendo de furia y me tomo del brazo no midió su fuerza y pues al final intervino Sue, así que no te preocupes en realidad sé defenderme muy bien-. Me dijo levantándose, para verme a los ojos intentando tranquilizarme.

Quería decirle que no era necesario que supiera defenderse para que eso no le pasara, que su hermano no debería ser tan bruto, pero en su forma de hablar me decía que eso ella ya lo sabía, así que solo la abrace, no sabía si para hacerla sentir mejor a ella o simplemente para sentirme mejor yo. Pero ella parecía necesitarlo también porque se acomodó en mis brazos regresándome el abrazo.

-Gracias por preocuparte por mí, nadie lo había hecho antes-. Me dijo mientras seguíamos abrazados y me daba un apretón, sus palabras me provocaron un dolor en el pecho.

-¡Aquí estas!-. Llego Bree entrando al baño haciendo que Bella y yo nos separáramos. -¡Bella llegaste!-. Dijo Bree dándole un abrazo que ella devolvió. –Le diré a mamá que estas aquí-. Dijo antes de salir corriendo.

-Crees que me pudieras prestar otra camisa de manga larga-. Me dijo algo apenada.

-Claro que si ven-. Le dije tomándola de la mano terminándome de calmar gracias a esa placentera corriente, para luego llevarla a mi cuarto para escoger alguna que le gustara.

No había pensado que ella nunca había entrado a mi cuarto, por lo que cuando entro me puse algo nervioso, pero ella solo miro alrededor y me regalo una sonrisa, que me hizo acordarme del beso que estuvimos a punto de darnos, no sabía que había pasado al menos de su parte porque de la mía lo sabía muy bien, pero había parecido que ella deseaba tanto el beso como yo, esto provoco que me acordara de lo que había dicho mamá sobre que ella también se miraba interesada en mí. Estaba tan concentrado pensando si tenía alguna posibilidad que no recordé que había una caja en mi camino y como no traía los lentes no la mire y tropecé con ella.

-¡Cuidado! ¿Estás bien?-. Me pregunto Bella preocupada.

-Si solo que no mire la caja es todo-. Le dije con una sonrisa para tranquilizarla.

-Ahorita que terminemos tendremos que ir a limpiar esos lentes si no queremos terminar en el hospital-. Me dijo con una sonrisa.

Una vez que encontramos la playera que se pondría, salí al pasillo para darle algo de privacidad para que se cambiara, no tardo cuando salió con la nueva playera nueva.

-Listo, ya podemos ir a preparar de nuevo la comida-. Me dijo regalándome una sonrisa. –Por cierto me gusto tu cuarto, interesantes todos esos libros y sobre todo esas figuras de Star Wars-. Me dijo de forma picara mientras seguía caminando impidiéndome decir algo lo que logro hacerme reír.

-Hola mamá ¿Cómo les fue?-. Salude a mamá que se encontraba dándonos la espalda acomodando el mandado.

-Muy bien gracias cariño, Hola Bella ¿Cómo estás?-. La saludo mamá mientras seguía trabajando.

-Muy bien gracias Esme-. Le contesto Bella.

Bella POV

-Bella ¿Por qué traes puesta la ropa de Edward?-. Pregunto con curiosidad Bree. Provocando que Esme volteara y nos dirigiera una mirada bastante suspicaz a Edward y a mí. Diablos pensaba que habíamos estado teniendo relaciones y lo peor es que no estaba muy lejos, ya que si no hubiera llegado habría saltado sobre su hijo, eso pensamientos hicieron que sin quererlo me pusiera bastante roja.

-Es que… intente ayudar a Edward a cocinar y... pues me manche y me presto ropa… creo que el short es de usted espero que no te moleste-. Le explique tartamudeando mientras Edward solo sonreía por mi nerviosismo, ganándose una mirada de reproche de mi parte.

-Eso explica porque encontré los lentes de Edward todos manchados de tomate-. Me dijo Esme con una sonrisa. –¿Puedo preguntar cómo terminaron así?-.

-Puede que haya olvidado cerrar la licuadora-. Le dije algo avergonzada provocando una risita por parte de Edward y otra mala mirada de mi parte.

-A veces suele pasar eso-. Me dijo Esme con voz condescendiente, lo que me hizo estar segura de que a ella nunca se le olvidaría la tapa. –Y qué planes tienen el día de hoy chicos-.

-Terminaremos de guisar y después de comer nos pondremos a avanzar en el trabajo-. Por fin se dignó a hablar Edward.

-Que les parece si yo termino de guisar y ustedes se ponen a trabajar así terminaran más rápido yo les hablo cuando esté lista la comida, ustedes ya hicieron suficiente-. Nos dijo Esme con una sonrisa.

-¿Qué te parece Bella?-. Me pregunto Edward con esa educación que lo caracterizaba.

-Para mí es una buena idea, ya no falta mucho así que lo más seguro es que para la hora de la comida terminemos-. Le dije con una sonrisa que él devolvió.

Nos fuimos a la sala a trabajar y no tardamos mucho en terminar gracias a lo que estuve avanzando en la mañana, así que cuando Esme nos habló para que nos fuéramos a comer el proyecto ya estaba terminado y contábamos con el resto de la tarde para hacer cualquier otra actividad.

-Bella, el sábado es mi cumpleaños número 10 y mamá me dijo que ¡me va a llevar a la feria! ¿lo puedes creer?-. Me dijo muy emocionada Bree.

-Eso es asombroso Bree, estoy segura que te la pasaras genial-. Le dije con una sonrisa.

-También me dijo que tenía cuatro boletos y podía invitar a quien yo quisiera y yo te quiero invitar a ti ¿Quieres acompañarme a la feria para festejar mi cumple?-. Me pregunto con un pequeño puchero y esos ojos llenos de ilusión.

-Claro que sí Bree, será un placer festejar contigo tu cumpleaños-. Le dije en verdad muy emocionada, ya que nunca había ido a la feria. -¿Y a cuál feria iremos?-. No había escuchado de ninguna que estuviera por aquí.

-Está un poco lejos en Washington en realidad a tres horas de aquí, pero creo que podríamos tomar un camión-. Me explico Esme.

-Y porque no nos vamos en mi carro, sería mucho más rápido y económico, cabemos muy bien y sería muy cómodo-. Le ofrecí.

-No Bella no queremos dar molestias podemos irnos autobús-. Me dijo ahora Edward.

-Claro que no será una molestia además yo también voy a ir, así que también para mí sería más fácil irnos en carro si no confían en mi forma de manejar cualquiera podría tomar el volante-. Le dije con una sonrisa.

-A mí no me parece mala idea Edward, le podremos dar para la gasolina y además somos tres los que podemos manejar si Bella se cansa-. Ahora intervino Esme.

-Claro que no será necesario lo de la gasolina, ya me regalaron un boleto yo pongo la gasolina-. Mire que eso no les agrado mucho así que proseguí. –Bueno eso lo veremos ese día, lo importante es que nos vamos en mi carro ¡Y no acepto replicas!-. Dije decidida cuando mire a Edward con ganas de replicar, provocando la risa de Esme y Bree y el silencio de Edward con una mirada acusadora que me saco una sonrisa.

Una vez que terminamos de comer y limpiar la mesa Esme dijo que se iría a recostar un rato, nosotros decidimos que veríamos un rato la televisión y terminamos viendo los fantasmas de scrooge o algo así no era para nada de mi gusto, seleccionada por Bree, la cual decidió acostarse en el sillón grande mientras Edward y yo nos sentábamos en el de dos personas. No pasaron ni 15 minutos de película cuando Bree también estaba profundamente dormida.

-No le entiendo a esa película-. Ne queje con Edward una vez que me asegure que Bree estaba dormida.

-A mí tampoco me agrada-. Me dijo con una sonrisa Edward. –Pero creme podemos hacer todo tipo de ruido y seguirá dormida pero en cuanto cambiemos la película se despertara, es como si estuviera sintonizada con la televisión, creo que esa será mi próxima investigación-. Me dijo con una sonrisa la cual devolví.

-Entonces la dejaremos se ve muy pacifica durmiendo así-. Y era verdad se miraba tan tranquila que incluso daba un poco de envidia. Verla así me recordó lo sucedido el día de ayer y la pregunta que me había surgido, pero aún no obtenía respuesta. –Edward ¿te puedo preguntar algo?-. Le dije mirándolo a los ojos.

-Claro que sí, dime Bella-. Me dijo algo preocupado, ahora nos encontrábamos de frente en el sofá.

-Quiero aclarar que si no quieres contestar estas en todo tu derecho-. Le asegure y el solo asistió bastante serio. -¿Dónde está tu papá? Nunca lo he visto por aquí-. Le pregunte nerviosa por su posible reacción pero el solo se quedó callado un momento antes de empezar a hablar.

-Mi padre era doctor uno de los mejores tengo que decir, pero cuando yo tenía ocho años y mamá estaba embarazada de Bree recibió una llamada de emergencia del hospital, él amaba su trabajo por lo que sin dudar salió camino al hospital y un conductor que iba en estado ebriedad se estrelló contra su carro-. Me dijo bastante serio, sin pensarlo tome su mano para darle un poco de valor. –Recibió un fuerte golpe en la cabeza y entro en estado de coma, los doctores dijeron que había muy pocas posibilidades de que volviera a despertar-. Me dijo mientras me daba un apretón en mi mano. –Pero mamá no se ha dado por vencida, ella decidió que no se le desconectara-. Dios estaba hablando en presente eso significaba que ha estado en coma todo este tiempo. –Él ha estado en coma todos estos años-. Me confirmo mi teoría. –Los médicos siempre intentan hablar con ella para que lo desconecten, sabes a veces pienso igual que ellos, nunca se lo he dicho porque al final es su decisión, pero hace poco cumplió 10 años las posibilidades ahora son nulas, sé que es horrible lo que pienso, pero siento que eso tiene estancada a mamá y le produce un gran dolor, ella no ha podido avanzar ni rehacer su vida, también me preocupa Bree, ella no lo conoció no tiene recuerdos de él, solo lo mira todos los domingos en una camilla y ese no es él, él era una gran persona llena de vida y sobre todo amor por su familia, quisiera que ella hubiera tenido las mismas posibilidades que yo-. Me dijo mientras le daba una mirada a su hermana. –Yo intento estar siempre para ella, pero tú la has visto tiene muchas inseguridades incluso más que los niños que no tienen papá, siento que verlo así le afecta bastante, pero el solo hecho de tener estos pensamientos me hacen sentir una persona horrible porque él también es mi papá y aunque no lo creas lo amo-. Me dijo muy abatido por lo que sin pensarlo me hinque en el sofá y lo abrace intentando reconfortarlo.

-Tú no eres una mala persona Edward eres un ser maravilloso, el mejor hermano que pudo haber tenido Bree, ella es muy afortunada de tenerte-. Le asegure viéndolo a los ojos.

-¿Cómo puedes pensar eso después de todo lo que te he dicho? Nunca se lo había dicho a nadie por lo mismo-. Me agrado que se sintiera en confianza para decírmelo a mí pero seguía firme en mi decisión.

-Pues porque te conozco, sé que eres una buena persona que ama mucho a su familia y es capaz de protegerla contra lo que sea, para no verlos sufrir, aun si esa decisión te hace daño a ti, pero creo que es lo que tu padre hubiera querido, que fueras el buen hombre que eres ahorita y cuidaras de tu familia-. Le dije mirándolo a los ojos para que viera que lo que decía en era verdad.

Pero algo en su mirada cambio, no supe descifrar qué fue, no entendía las emociones que había en ellos, pero otra vez estábamos en el baño y otra vez tenía unas enormes ganas de besarlo. Sin pensarlo me fui acercando lentamente esperando que él se alejara, pero él no lo hizo al contrario también se acercó, por lo que nuestros labios por fin estuvieron juntos, lo sentía nervioso sin saber muy bien que hacer, lo que me hizo darme cuenta que era su primer beso, por lo que solo lo guíe a una simple danza en la que solamente nuestros labios estaban implicados, ya que no quería asustarlo y hacer lo que tanto deseaba que era profundizar el beso, pero aun así este era por mucho el mejor beso que había dado, su sabor era tan agradable incluso llegando a ser adictivo, sus labios que tanto me gustaban se sentian eran tan tiernos con los mios y que decir de sus manos que estaban en mi cintura provocando la agradable descarga.

-En verdad eres el mejor hombre que he conocido-. Fue lo único que dije una vez que nos separamos y él tampoco dijo nada parecía bastante sorprendido, por lo que solo me acurruque en su pecho fingiendo que miraba la televisión, pero en realidad estaba recordando el beso, estaba tan a gusto en sus brazos que en poco tiempo las emociones y el cansancio me vencieron y me quede dormida en la comodidad de sus brazos sintiéndome protegida como hace tiempo no me sentía y pensando que sin querer me estaba enamorando de Edward Cullen.

...

Primero que nada una disculpa por el retraso tuve algunos compromisos, que me impidieron actualizar, pero ya estoy aquí y les dejo un capítulo bastante extenso como recompensa por la espera y también para que me perdonen ;)

Ahora si muchas gracias por todos los comentarios y los que me agregaron a favoritos, cada uno de estos me hacen tan feliz.

En este capítulo tuvimos un avance en la relación con Edward y Bella ¡ya se dieron su primer beso! espero que les haya gustado, ahora veremos como lo llevan desde aquí ;) También les mostré un poco de la relación de Bella con James que es muy mala dado que le tiene tanto miedo algo que más adelante les explicare por qué :)

P: Hola me hace tan feliz que te gustara el capítulo anterior, espero que este también haya sido de tú agrado, yo también ame que pusiera a Ángela en su lugar y pues en este capítulo conocimos algo de Bella y la relación que tiene con James, pero sobre todo las inquietudes de Edward más adelante vendra más de la historia de Bella ;)

Nikyta: Si yo también quería que Bella golpeara a Ángela, pero aun tenemos más historia jejeje

Lairalanie: No sabes lo feliz que me hace que te guste la historia, espero que te haya gustado que este fuera más largo.

Mariana Cullen 87: No sabes lo que me hacen tus palabras estoy encantada de que cada vez te guste más la historia, espero que también este nuevo giro te haya gustado :)

Esmeraldamr: Me encantan tus reviews extensos, porque gracias a estos sé que pensaste de cada parte de la historia, a mí también me encantan sus diplomáticas respuestas y ni que decir de la forma en que Bella enfrento a Ángela fue mi parte favorita y ya vez que no soy tan mala no dejare que te de un ataque de histeria, ya vivimos su primer beso ;)

ROSSY-BELLS CULLEN: Gracias por tus palabras me emocionan muchísimo. Si Edward sigue siendo un poco ciego porque no entiende el repentino comportamiento de la que lleva años siendo su amiga, por eso cree que no lo hace intencional

melaLM: Me uno a tu odio, yo también la detesto incluso más que a Victoria y ya es mucho decir :)

carmenjgonz: te me adelantaste todavía no podemos llamarlo relación amorosa, pero ya vemos que Bella se dio cuenta que le atrae y de qué manera se enteró ;)

Pitalu Cullen: Y que si se arreglaron las cosas jejeje. Yo también soy bastante fanática de Bree.