Hola tarde pero segura, el día de hoy les traigo un capítulo lleno de todo tipo emociones que espero que les guste, intente poner un poquito de todo, espero que al final no me quieran matar :D

...

Edward POV

Sentía un pequeño cosquilleo que se alternaba de mi cabello a mi nariz, era un poco molesto pero al mismo tiempo tan sutil que lo estaba ignorando para poder seguir dormido, pero el pequeño cosquilleo se fue convirtiendo en pequeños y delicados besos, lo que hizo que mi cerebro se despertara y recordara la noche anterior, por lo que rápidamente abrí mis ojos y lo primero que mire fue el rostro de Bella que se encontraba acostada sobre mi pecho con una linda sonrisa.

-Buenos días-. Me saludo para después darme un pequeño beso en la boca.

-Buenos días-. Le dije con una sonrisa la cual devolvió una vez que nos separamos.

-Buenos días-. Se escuchó una tercera voz que nos sacó de nuestro mundo, los volteamos rápido bastante sorprendidos, era la voz de Bree que se encontraba sentada mirándonos fijamente con expresión muy sería, incluso la hacía ver mayor se me hizo que se parecía bastante a Esme cuando estaba enojada.

-Bree ¿qué pasa?-. Le dije levantándome lentamente aunque no me quería separar de Bella, pero ella hizo lo mismo, también podía sentir tensa que estaba por la situación.

-¿Qué significa esto?-. Nos preguntó con una ceja alzada igual que lo hacía mamá cuando estaba enojada. Podía notar a Bella cada vez más nerviosa.

-Bree cariño ¿Qué pasa?-. Le pregunto Bella entrelazando sus manos de forma nerviosa, pero Bree solo la miro con cara sería.

-Solo quiero saber-. Dijo seria. No entendía su comportamiento ella amaba a Bella, quería que fuéramos novios, incluso me lo había pedido.

-Bella y yo somos novios-. Fue mi concreta respuesta esperando conocer la reacción de Bree y escuchando como Bella aguantaba la respiración.

-¿Son novios?-. Nos dijo pero ahora con una gran sonrisa por lo que yo asentí más relajado y Bella volvió a respirar. –Ya lo sabía solo quería que me lo confirmaran-. Nos dijo burlándose de nosotros la muy pilla. -¿Se la creyeron de que estaba enojada?-. Nos dijo con voz picara y poniéndose de pie muy feliz. -¡Mamá tengo que contarte algo! ¡Te va a poner muy pero muy feliz!-. Salió corriendo gritando buscando a mamá.

-Tu hermana nos acaba de hacer una jugarreta muy fea-. Me dijo Bella con un puchero pero parecía divertida, mientras se recarga a mi lado. –Por cierto sabes que este depa tiene muchos cuartos, pudimos haber tomado alguno, yo dormí muy pero muy a gusto ya que tenía una buena almohada-. Me dijo mientras me daba un beso en la mejilla logrando que me pusiera rojo. –Pero no creo que tú hayas dormido muy bien-.

-Dormí de maravilla gracias por preocuparte-. Le aseguré por lo que fui recompensando con una linda sonrisa, por mi dormiría hasta en el suelo si ella dormía conmigo.

-Iré al baño a asearme, si quieres puedes usar el que esta donde iba a ser tu habitación, ahorita vuelvo me dijo dándome un beso en la mejilla, antes de irse.

Bella POV.

Estaba terminando de maquillarme y no podía borrar la sonrisa de idiota que tenía mi cara, estar así con Edward era lo mejor que me había pasado, las últimas dos noches había dormido como no lo hacía desde que vivía mi abuela, estar entre los brazos de Edward era reconfortante, me hacía sentir que nada malo me podía pasar, que él estaría ahí para ayudarme. Haría hasta lo imposible para que las cosas no cambiaran.

Una vez que estuve lista, más rápido de lo normal debía aclarar, me moría por volverlo a ver, a pesar de que habíamos estado a lo mucho media hora separados, pero ya se me hacía mucho tiempo, así que me dirigí al cuarto que le había asignado, su puerta estaba abierta así que lo mire antes de hacerme notar, su cabello todavía se encontraba mojado y bastante rebelde, traía puesto la ropa que habíamos comprado el día de ayer, no era la que le había recomendado y me agradaba eso, no quería que cambiara nada, bueno tal vez su cabello me gustaba más así, porque me gustaba poner mis manos en el y sentirlo tan sedoso sin ningún tipo de estorbo como es la goma, pero todo lo demás me gustaba tal cual, me había enamorado de este gran hombre y no me perdonaría el cambiarlo, para mí así era perfecto.

-¿Se puede?-. Dije mientras tocaba la puerta para llamar su atención, al escucharme rápidamente se colocó sus lentes para verme y me regalo un amplia sonrisa, que hizo que mi corazón latiera más rápido a este paso terminaría haciéndole una visita al cardiólogo más pronto de lo pensado.

-Por supuesto-. Me dijo algo nervioso, mientras se pasaba su mano por el cabello, un gesto que me había dado cuenta hacía muy a menudo, antes me molestaba esos gestos pero ahora me eran tan llamativos, que sin pensarlo avance hacía él. –Solo estaba terminando de arreglarme…-. Siguió hablando señal de que se encontraba nervioso, su estado me provocaba unas enormes ganas de besarlo, lo bueno era ya no tener ningún motivo para contenerme, así que no me quede con las ganas.

Al principio lo sentí sorprendido, pero solo fueron unos segundo antes de que su cuerpo se relajara y llevara sus manos al que parecía su lugar favorito mi cintura, con mi lengua acaricié su labio inferior pidiendo permiso para entrar, permiso que me concedió rápidamente, por lo que nuestras lenguas entraron en un juego que tenía como fin disfrutar. Sus besos me producían una agradable descarga por todo mi cuerpo, nunca nadie me había producido nada parecido, volviéndome adicta a sus besos.

-Sabes no sé si debería estar celosa-. Le dije con voz entrecortada una vez que nos separamos por falta de aire.

-¿Celosa?-. Me pregunto con cara de confusión, pero aún con sus brazos rodeándome.

-Besas muy pero muy bien, para creer que es tu segundo beso-. Le dije intentando ser suspicaz y era verdad mi observación, si anoche no me hubiera dejado que le mostrara como besar, no habría nada en el mundo que me hiciera creer que no había besado antes, lo hacía muy bien. Mis palabras lograron que sus mejillas se tiñeran de rojo, provocándome una sonrisa.

-No yo… este… yo no…-. Me intento decir mientras se pasaba una mano por el cabello de forma nerviosa, ese gesto se me hacía tan sexy. Por lo que no lo soporte más y lo volví a besar de forma efusiva remplazando sus manos por las mías en su cabello, logrando que me respondiera de la misma manera y volviera a rodear mi cintura.

-Tendrás que dejar de hacer eso en público, si no quieres que te salte encima todo el tiempo-. Le dije una vez que nos separamos, mi respiración se escuchaba muy agitada y la de él no estaba muy diferente.

-¿Hacer qué?-. Me pregunto con sus mejillas rojas otra vez.

-Acariciarte el cabello, me dan ganas de hacerlo a mí también-. Le dije mientras intentaba acomodar el desastre que había hecho. –Creo que será mejor que bajemos, antes de que tu madre tenga que venir a buscarnos-. Le dije cuando mis ganas de volver a besarlo habían regresado, nunca pensé verme en esta situación, odiaba a las parejas que no se podían separar y ahora yo me estaba convirtiendo en una de ellas.

-Vamos-. Me dijo mientras me tomaba de la mano para avanzar por el pasillo.

-Espera-. Le dije mientras me paraba antes de entrar a la cocina, él solo me miraba confuso. –Tenemos que limpiar esto-. Le dije mientras intentaba limpiarle mi labial. –Listo-. Le informe una vez que termine, logrando que me agradeciera con esa sonrisa torcida que tanto me gustaba. Sin pensar en las consecuencias le volví a dar un piquito. –Maldición-. Exclame una vez que me di cuenta que lo había vuelto manchar y el solo se rio. –Tendrás que dejar de hacer todo ese tipo de cosas si no quieres traer lápiz labial todo el tiempo-. Le dije mientras lo volvía a limpiar.

-Oh podrías dejar de usar labial-. Decir que no me esperaba es inteligente respuesta era poco, pero una vez que me repuse del shock inicial una sonrisa se plantó en mi cara, que bromeara significaba que por fin estaba adaptándose a nuestra nueva situación.

-Debí haber escuchado cuando me advirtieron sobre enamorarte de chicos listos-. Le dije sorprendiéndome por mis propias palabras, le había dicho que estaba enamorada de él, aun no teníamos ni 24 horas juntos y yo ya me había declarado, que estúpida era. Pero al contrario de mi rostro una amplia sonrisa adorno el suyo y tomándome desprevenida ya que nunca lo había hecho, me beso, siempre era yo la que iniciaba los besos, por lo que me sorprendí, pero intente reaccionar rápido, para que se diera cuenta que me podía besar cuando quisiera.

-Bueno ahora entiendo que les llevaba tanto tiempo-. Se escuchó la voz de Esme. Por lo que nos separamos de forma bastante torpe en un intento de ser rápidos, provocando que Esme se riera de nosotros, supuse que era digno de ver, ya que los dos estábamos totalmente rojos y sin saber que hacer o decir. –Vamos chicos no es como si los fuera a regañar, aunque tal vez por lo cabezotas que fueron, se tardaron mucho tiempo, pero por el beso no pasa nada, aunque no lo parezca yo también fui joven, yo solo venía a decirles que su desayuno se enfría-. Nos dijo con una sonrisa y una mirada de cómplice en su rostro, no podía dejar de pensar en lo afortunados que eran por tener una madre así y por mi buena suerte de poder convivir un tiempo con ellos.

-Si ya vamos, huele delicioso mamá-. Le dijo Edward más calmado.

Nos fuimos a la cocina en donde encontramos a la pequeña Bree picoteando la comida, al parecer ella también había sido encontrada con las manos en la masa porque en cuanto nos vio quito sus manos de la comida y se hizo la desatendida. Esme había preparado todo lo que implicaba un buen desayuno, en la mesa había huevos con jamón, pan tostado y un vaso de leche y jugo.

-Bueno siéntense que al parecer tu hermana se muere de hambre-. Nos dijo Esme con voz divertida.

-Bella me gusta mucho que seas mi cuñada, significa que nos podremos ver más ¿Verdad?-. Me dijo Bree mientras comíamos.

-Claro que si Bree y aunque no lo fuera nos veríamos cada que quisieras, aunque a mí también me gusta mucho ser tu cuñada-. Le dije con una sonrisa, mientras tomaba la mano de Edward, pero la cara de Bree se transformó en una de duda.

-Oye Edward-. Se dirigió ahora su hermano como si no pudiera entender algo. –Si yo fuera novia de Seth ¿él que sería de Bella?-. El pobre se atraganto con la comida, sabía que como buena novia tenía que ir a ver que no se ahogara de verdad, pero Esme ya había ido a auxiliarlo y yo estaba ocupada intentando contener la risa que me ataco, mientras Bree nos miraba como si no entendiera nada.

-Bree él no puede ser tu novio eres muy pequeña-. Le dijo con voz ronca intentando recuperarse, con lo que yo me empecé a reír aún más, podía notar que a Esme también le costaba contener la risa, pero yo fui la ganadora de una mirada enojada por parte de Edward, con la cual solo me provoco más risa, era hermoso verlo en su papel de hermano mayor todo sobreprotector y celoso.

-¿Pero por qué no?-. Pregunto Bree con el ceño fruncido. –Varias de mi salón ya tienen novio y Seth es muy lindo conmigo, la otra vez me llevo una paleta muy rica y me gusta cuando me toma de la mano, igual que tú lo haces con Bella-. Dijo intentando defender su punto, provocando aún más la mirada asesina de Edward, Bree debía tener cuidado si no quería que la cambiaran de colegio.

-Pues esas niñas deberían concentrarse en la escuela antes de andar con novios y acuérdate que no debes aceptar dulces de nadie y menos permitir que te tome de la mano, eso será hasta que ya estés muy grande ahora solo puedes tener amigos-. Le dijo Edward sin aceptar replicas.

-¿Entonces puedo tener novio hasta que este de la edad de Bella?-. Le pregunto confusa por la reacción de su hermano.

-Más grande, tal vez a los treinta y tantos ya luego hablaremos de esto-. Le dijo Edward mientras seguía comiendo muy convencido de lo que estaba diciendo.

-Pero ¿Por qué Bella puede tener novio y yo no? Ella no tiene treinta y tantos-. Se quejó Bree.

-Porque Bella… ella…-. Era tan chistoso ver a Edward acorralado por una niña de 10 años.

-Bree cariño lo que quiere decir tu hermano es que puedes tener novio cuando estés un poco más grande, no cuando tengas treinta y tantos tal vez unos quince años, solamente tú lo sabrás cuando aparezca el chico indicado-. Le dijo Esme con voz maternal logrando un amplia sonrisa de Bree.

Mire a Edward con ganas de replicar lo dicho por Esme, era obvio que no le gustaba para nada que tuviera novio a los quince, pero no lo deje hablar. –Hey todavía faltan cinco años estoy segura que algo se le ocurrirá a mi chico inteligente para ese entonces-. Le dije al oído para calmar su réplica y al parecer funciono porque me regreso un amplia sonrisa, como si por fin entendiera cómo funcionaban las cosas, empezaba a sentir un poco de lastima por los futuros novios de Bree, Edward les haría la vida imposible.

Una vez que terminamos de desayunar fuimos a una librería, en la cual todos compramos libros para el resto del año, Edward y yo quedamos que nos pasaríamos unos cuantos para poder leerlos todos. Una vez que terminamos con las compras emprendimos el camino de nuevo, era por mucho las mejores vacaciones que había tenido.

-Me debes preguntas-. Me dijo Edward llamando mi atención mientras estaba manejando sosteniendo mi mano.

-¿Perdón?-. No entendía a qué se refería.

-Las 10 preguntas no las terminamos así que te hare una-. Me explicó. -¿Cuándo es tú cumpleaños?-. Era sorprendente que esas simples preguntas aun no estuvieran del todo cubiertas.

-El 21 de Mayo-. Le dije sonriendo ya no faltaba mucho, pronto cumplirá los 18 y podría largarme de esa casa. -¿Y tú?-. Le pregunte bastante interesada.

-El 20 de junio, cumpliré los 19-. Me dijo con una sonrisa. -¿Cuáles son tus flores favoritas?-.

-En realidad no me gustan casi las flores, prefiero los chocolates-. Le dije con un sonrisa y el me respondió con otra como si fuera algo obvio y no lo hubiera visto antes. Pero una duda surgió desde el fondo de mi cerebro. -¿En verdad te gustaba Tanya?-. La pregunta salió de mi boca sin filtro logrando que nos tensáramos los dos, al parecer mi vena celosa estaba saliendo a flote.

-No, no me interesa-. Me dijo rápidamente muy nervioso como queriéndolo dejar en claro que sus palabras eran verdad.

-No sé qué le mirabas, supongo que tiene un buen cuerpo-. Lo dije más para mí que para él, aunque yo tampoco estaba tan mal, no igualaba sus grandes bubis pero siempre elogiaban mi trasero. –Aunque todas esas bubis las compensa de tonta y puta-. Me intente defender aunque no sabía si lo estaba logrando. –O ¿las prefieres rubias y pechugonas?-. Al parecer mi filtro se había apagado otra vez y él estaba totalmente rojo.

-No, nos las prefiero rubias y respecto a… a las….-. Creo que había entrado en un nuevo tono de rojo.

-Lo siento perdón, perdón, estoy siendo una idiota lo siento-. Le dije intentando sacarlo del apuro mientras tapaba mi cara contra mis piernas que se encontraban arriba del sillón, no sabía que estaba pasando por mi cabeza, teníamos un día y yo ya me estaba comportando como una neurótica pensando que le gustaba más Tanya que yo. Era una suerte que Esme y Bree estuvieran profundamente dormidas y no escucharan mi escena neurótica.

Él volvió a tomar mi mano entre las suya, la cual había retirado por culpa de los nervios y dándome caricias lentas me dijo. –Creo que siempre me gustaste tú, solo que lograbas ponerme tan nervioso por esos hermosos ojos tan expresivos, me mantenía lo más alejado posible porque me sentía intimidado solo con voltearte a ver, por eso le prestaba atención a Tanya, sabía que ella solo era un cuerpo bonito y yo podía controlar mis reacciones hacía ella, todo lo contario a ti, cuando logre conocerte no pude evitar enamorarme, aunque pensé que no tenía ninguna oportunidad, eres más de lo que soñé tener-. Cómo no podía estar enamorada de él, si era el hombre perfecto, uno que aun después de hacerle una escena de celos y a pesar del esfuerzo que le costaba por culpa de su nerviosismo se convertía en el caballero más valiente, para calmarte con la mejor declaración, explicándote que para él eres perfecta y más de lo que soñó, las mujeres eran unas idiotas buscando de lado equivocado, pero para mí era mejor, porque me lo dejaban todo para mí.

-Eres el mejor-. Le dije para después darle un piquito, no era lo que quería pero iba manejando, así que a mis posibilidades me abrace a él intentando no incomodarlo.

Llegamos a su casa y ya estaba anocheciendo, habíamos comprado comida en el camino por lo que me quede a cenar, intentando alargar más el momento, no me quería ir a mi calvario pero no había manera de que me quedara, Esme sospecharía que algo estaba mal y no quería complicar nada, cada vez faltaba menos para salir de esa casa. Edward muy resistente me dejo ir, al parecer su vena protectora también estaba apareciendo conmigo y no podía explicar lo feliz que me ponía eso, después de prometer que me cuidaría mucho y que por cualquier cosa le hablaría por teléfono y que mañana nos veríamos en la escuela por fin me fui.

Ángela POV.

El día de hoy había llegado temprano a la escuela, tenía que aprovechar que Edward siempre llegaba mucho antes de que empezaran las clases, era los únicos momentos que tenía a solas con él, antes de que llegaran los otros idiotas o la perra de Isabella, que parecían que estaban de acuerdo en no dejarme platicar con él.

Al entrar al salón mire que era mi día de suerte se encontraba solo, sentado hasta atrás como siempre, estaba absorto en su libreta sin darse cuenta de que había llegado, su cabello era un total caos al igual que su guardarropa, pero eso era lo menos importante, digamos que no estaba interesada en él por guapo, si quisiera a alguien bien parecido jamás voltearía a verlo. Toda la preparatoria estuve confiada de que nadie se fijaría en él, hasta que llego la maldita Isabella y le prestó atención, no sabía que podía mirarle, pensé que tendía más tiempo para disfrutar, pero ahora esta perra había acelerado mis planes.

-Hola Edward ¿Cómo estás?-. Le dije mientras me sentaba a su lado.

-Am hola Ángela, muy bien gracias y tú ¿Cómo estás?-. Me pregunto algo nervioso, no entendía el motivo pero no le tome importancia.

-Muy bien gracias por preguntar-. Odiaba este tipo de conversaciones pero tenía que aparentar amabilidad y sobre todo que estaba entretenida.

Yo no sería tan idiota como mi madre, ella había tenido dos admiradores en la preparatoria un chico popular que según ella era un caballero y el otro un maldito nerdo que nadie pelaba, pero se había enamorado de mamá solo porque ella era amable con él y la imbécil había salido embarazada de mí y se había casado según ella con el amor de su vida mi padre y rechazo al chico nerdo aun cuando le ofreció hacerse cargo de mí. Pues la historia no terminó muy bien, sigue casada con mi padre, solo que ahora tiene tres hijos en lugar de uno, un trabajo con sueldo miserable y un carro que deja mucho que desear, pero según ellos son muy felices por el amor que se tienen, no podrían ser más idiotas y perdedores.

Hace tres años cuando fuimos mi madre y yo a comprar mi vestido de la secundaria, mientras ella alegaba que tenía que escoger uno más barato y en otra tienda que no fuera tan cara porque no le alcanzaba para pagar el que yo quería, se acercó un señor a saludarla y ella me conto que era el chico listo, iba de compras con su hija, la cual llevaba cargando un sinfín de ropa mientras yo solo quería una pieza y no la podía comprar porque mamá seguía alegando que había gastos más importantes, en cambio él le compraba lo que quería a su hija, está nos presumió que su papá era un importante cirujano plástico, mientras yo tenía que decir que mi padre era un mediocre empleado más. Al final el señor termino pagando el vestido, según por los buenos tiempos, alegando que tenía derecho a verme hermosa ese día, en ese momento mire lo que pudo haber sido mi vida si mi madre no hubiera sido tan idiota, por lo que decidí que no cometería el mismo error, sabía que no era tan bonita para buscarme un chico rico, pero si podía buscarme alguien que estuviera destinado a hacer grandes cosas y eso era Edward para mí, mi boleto fuera de esta maldita pobreza.

-Y ¿Cómo esta Bree? Me entere de que fue su cumpleaños ¿cómo la paso?-. Odiaba a ese pequeño monstruo, era una maldita plaga, más después de la escenita que hizo el otro día, pero no era tan idiota para demostrarlo, sabía que él la quería mucho, ya al final me ocuparía de eso.

-Está muy bien creo que aún no se recupera de la emoción-. Me dijo con una sonrisa de idiota al hablar de ella, era tan patético.

-No sabes cuánto me alegro, de hecho quería pasar a felicitarla y a entregarle el pequeño regalo que le compre, pero no estaba segura de que fuera bien recibida, no sé si aún no me ha perdonado por el incidente de la otra vez, por si las dudas no quise arruinar el momento-. Le dije intentando aparentar toda la pena que me fuera posible, mientras jugaba nerviosamente con mis manos, en realidad a veces hasta yo me sorprendía debía estudiar para actriz era muy buena.

-No estábamos en la ciudad pero Bree es una niña muy buena yo creo que no…-. Se quedó con la frase a la mitad porque algo llamo su atención en la puerta y era la perra de Isabella que iba entrando, que acaso le tenía algún tipo de radar. La muy perra cuando me miro sentada en su lugar me fulmino con la mirada, yo también la rete a que hiciera algo, claro siempre tomando mis precauciones para que Edward notara nada, pero ella solo me respondió con una sonrisa arrogante que no supe descifrar.

Bella POV

Ayer y hoy en la mañana había tenido mucha suerte al no toparme con nadie en la casa, aunque no había dormido tan bien como me gustaría porque me faltaban los brazos de Edward. Así que hoy en la mañana salí deseosa de verlo, lo había extrañado bastante, pero cuando llegue no me gustó nada verlo a lado de la mosquita muerta. Sin poder evitarlo la fulmine con la mirada por estar sentada en mi lugar y alado de mi novio, pero cuando me reto solo le pude sonreír porque ahora Edward era solo era mío y ya era momento de dejárselo claro.

-Hola cariño-. Le dije pasando de largo a Ángela y parándome a un lado de Edward para poder besarlo, no negare que lo hice con la intensión de marcar mi territorio, pero una vez que sus labios estuvieron sobre los míos y acomodo sus manos en mis caderas, me olvide por completo de Ángela y solo quería probar aún más y él parecía igual por lo que profundizamos el beso olvidándonos de todo. Una vez que nos separamos a los dos nos faltaba el aire y nuestros labios se encontraban rojos, más que nada por mi labial, tenía que agradecer el haberme puesto una blusa corta porque sin proponérselo él alcanzaba a tocar parte de mi piel y eso intensificaba la placentera corriente. Una vez más recuperados y recordando que tenía alguien invadiendo mi lugar, tomando por sorpresa a Edward me senté en sus piernas.

-Ángela-. Le dije en forma de saludo, aunque para nada amable, la mosquita nos miraba con cara de no entender lo que estaba pasando. Y a decir verdad todo el salón nos miraba con la misma expresión.

-No, no sabía que eran novios-. Nos dijo una vez que estuvo más recuperada.

-Pues si somos novios-. Le dije de forma rotunda mientras jugaba con el cabello de Edward y fui recompensada con una mirada fulminante.

-Pues Edward no me había dicho nada-. Me dijo de forma si sañosa, provocando que Edward se tensara y me apretara más, no era de sorprenderse después de que ayer le hiciera una escena de celos, pero no la haría delante de esta tipa y menos después de sus hermosas palabras el día de ayer.

-Es que normalmente hablas, hablas y hablas y no lo dejas hablar-. Le dije de forma despreocupada sin dirigirle ni siquiera una mirada, ya que seguía entretenida con un mechón de cabello que parecía tener vida propia, pero sabía que me estaba fulminando con la mirada, conocía muy bien a Edward para saber que se estaba aguantando las ganas de reír, como todo el caballero que era.

-Creo que es mejor que me vaya a mi lugar, al parecer estoy estorbando-. Dijo bastante enojada. Sabía que Edward como el caballero que era le diría que no era necesario así que me adelante.

-Que tengas un buen día Ángela-. Le dije en un tono amable pero era obvio que para nada real.

-Eso fue muy grosero-. Me reprendió Edward una vez que se había ido, pero en realidad no se miraba enojado.

-Y yo que pensé que había sido amable-. Le dije con un puchero descarado que provoco una sonrisa en su rostro. –Además-. Le dije seguido por un piquito. -aunque seas tan ciego para no verlo-. Piquito. –A ella le gustas-. Piquito. -y eso no lo iba a permitir-. Le dije entre besos. -Al menos puedes decir que fui más linda que la última vez que hablamos, vez estamos progresando-. Me defendí con cara de niña buena. –Además dijo que estaba estorbando y era verdad ahora si me puedes decir hola-. Le dije dándole ahora si un beso de verdad que él respondió.

-Hola ¿Cómo estuvo tu noche y tu mañana?-. Me dijo una vez que nos separamos, podía ver la preocupación en sus ojos demostrando que sus palabras tenían más significado de lo normal.

-Te extrañe pero fuera de ahí muy bien-. Le dije provocando que se pusiera rojo, era sorprendente que estuviera sentada en sus piernas besándolo, pero solo le dijera algo así y lo pusiera nervioso.

-Yo también te extrañe-. Me dijo aún más rojo. ¿Era posible cada vez enamorarme aún más?

Una vez que salimos un poco de nuestro mundo nos dimos cuenta que el profesor iba entrando, por lo que me senté en mi lugar, pero a nadie parecía importarle el profesor, todos nos estaban viendo descaradamente sin poder creerlo, yo solo rete a la mayoría del salón a decir cualquier estupidez pero Edward hizo todo lo contrario se tensó y solo intento esconder su mirada en el libro.

-Yo lo siento mucho a lo mejor no querías que nadie supiera…-. Era una idiota estaba tan celosa por Ángela que no había pensado que él a lo mejor no quería que nadie se enterara.

-Hey no hay problema es algo incómodo pero me acostumbrare-. Me dijo interrumpiendo mis cavilaciones y calmando mis miedos mientras entrelazaba nuestras manos sobre la mesa. A lo que le agradecí con un apretón y un beso en la mejilla.

Una vez que sonó la campana avisándonos del receso decidimos que seguiríamos con nuestra rutina, el iría con sus amigos y yo con los míos, por lo que me despedí de él con un beso antes de entrar al comedor en donde sentí todas las miradas sobre mí las cuales ignore y me senté enfrente de Alice.

-Me podrías explicar eso de que eres novia de Edward-. Me reclamo Alice.

-No sé qué tengo que explicar somos novios y punto-. Le dije a la defensiva todos estaban callados viéndome, pero no esperaba esa reacción menos de ella.

-Bells nadie está reclamando nada-. Me dijo como siempre un calmado Jasper.

-Tú no podrías estar reclamando nada pero yo sí-. Debatió Alice provocando que me pusiera en alerta para defenderme. –Se supone que somos tus amigos y me vengo enterando que son novios por los chismosos de la escuela, ¿Por qué no nos habías dicho nada? Yo ya sabía que ustedes estaban raros cuando hablábamos uno del otro, sobre todo cuando Edward dijo todo un discurso sobre ti, yo pensaba que harían una bonita pareja aunque no sea lo común pero mi instinto me lo decía, lo que me lleva a preguntar ¿Desde cuándo están saliendo? No pudo haber sido este fin, porque dijiste que estarías fuera de la ciudad ¿Cómo sucedió? Ya que no me entere por ti, mínimo quiero más detalles, ¿Por qué no se están sentando juntos? La salida que teníamos programada para hoy, podríamos salir los seis otro día, ¿Crees que a Edward le agrade la idea?-. Me pregunto de una forma sorprendentemente rápido todo eso, yo ya ni siquiera recordaba la primera pregunta.

-Alice solo quiere decirte que estamos felices por tu relación con Edward, creemos que no te pudiste buscar un mejor novio-. Me dijo Rosalie al ver mi cara de terror por todo el discurso de su cuñada, Alice iba a continuar pero no la dejo. –También quiere expresarte su inconformidad por no enterarse antes que todos y si nos pudieras contar como sucedió-. Me dijo bastante calmada y con una sonrisa sin alterarse por la presión de Alice lo que logro tranquilizarme.

-Bueno somos novios desde el sábado, por eso no les había contado nada-. Empecé a explicar, pero algo me distrajo y era Edward iba saliendo del lugar rumbo al patio parecía bastante molesto. –Lo siento-. Les dije antes de seguirlo.

No tarde mucho en encontrarlo, estaba recargado en un árbol que daba justo enfrente de la cafetería, se encontraba con los ojos cerrados y sus hombros tensos, parecía que intentaba calmarse, lo que me demostraba que tenía razón y estaba molesto. Sin pensarlo me acerque, no sabía que había pasado con sus amigos, jamás lo había visto tan alterado y no era algo que me gustara, por lo que tome sus manos que estaban hechas puños e intente deshacerlos con lentas caricias. En cuanto sintió mi tacto sus manos se extendieron y me regalo mi sonrisa favorita, parecía que no necesitaba abrir los ojos para saber que era yo, seguía tenso pero con esos gestos me demostraba que no le molestaba que estuviera aquí con él.

Sin esperarlo él puso sus manos en mi cintura y me atrajo para darme un beso algo necesitado, como era de esperarse no opuse ningún tipo de resistencia y le devolví el beso intentando calmarlo, una vez que nos separamos teníamos nuestras respiraciones agitadas, pero él se miraba más calmado al parecer era lo que necesitaba.

-¿Ya te sientes mejor?-. Le pregunte mientras acariciaba su mejilla, pero el solo asistió sin responderme. –Supongo que tus amigos no se tomaron muy bien lo nuestro, ¿Quieres hablar de ello?-. Aunque no necesitaba ser adivina para saber que el problema tenía que ver Erick.

-Más tarde-. Me dijo mientras me daba un abrazo y escondía su cabeza en mi cuello. –Solo es que todo me tomo por sorpresa-. Me dijo mientras me veía a los ojos.

-Ven lo que necesitamos, es alguien que en verdad este feliz por nosotros-. Le dije mientras lo jalaba a la mesa en donde estaban Emmet y todos. –Chicos si no les molesta Edward se sentara con nosotros-. Les informe.

-Claro que no hombre-. Le dijo Emmet siempre tan dramático incluso movió la silla para que se sentara, pero Edward como todo el caballero que es, primero retiro la silla para mí y luego se sentó él, una vez que estuvimos sentados sin poder estar lejos de él lo abrace.

-Aww se ven tan lindos ¿verdad Jasper?-. Dijo Alice con cara de ternura, provocando que nos pusiéramos rojos.

-Aww pero son tan lindos, mira hasta se ponen rositas juntos-. Ahora dijo Emmet tomándonos el pelo, provocando que le aventara una papa que tenía en mi plato. –Ten cuidado Edward, así empiezan las chicas violentas, primero con pequeños gestos como este y luego te encuentras en el hospital por golpes, tengo suerte de que mi Ross no sea así-. Le dijo como si le estuviera dando un consejo de vida o muerte.

-Pues eso no se nota mucho, menos cuando la que lleva los pantalones en la relación es Rosalie-. Le dije en tono burlesco, provocando un amplia sonrisa de orgullo en el rostro de Rosalie.

-Bueno que te puedo decir, me gustan las chicas con carácter sobre todo en el dormitorio-. Dijo Emmet con voz picara, ganándose un empujón de parte de Rosalie y logrando que Edward se pusiera aún más rojo y Jasper rodara los ojos.

-Bueno no creo que a nadie le interese-. Nos dijo Alice. –Porque mejor no nos cuenta como se volvieron novios, estoy segura que será un mejor tema-. Nos dijo impaciente por conocer los detalles que le había negado hace rato.

-Pues antier fuimos a festejar el cumpleaños de su hermana y…-. Empecé a hablar mientras tomaba de la mano a Edward.

-Espera esa es la fiesta a la que ibas a ir por lo que saliste de la ciudad-. Me interrumpió Alice.

-Si esa es la fiesta a la que te dije que iría-. Le dije.

-¿Se hicieron novios fuera de la ciudad? No recuerdo que ciudad era ¿A dónde fueron? ¿Se hicieron novios en la fiesta de tu hermana? ¿Qué clase de fiesta fue? ¿Y cómo estuvo? ¿Cómo sucedió? ¿Quién se lo pidió a quién? ¿Durante la fiesta o después de la fiesta? ¿Fue tan romántico como parece?- Me ataco otra vez Alice con preguntas que no podía ni recordar.

-Si nos hicimos novios fuera de la ciudad, fuimos a Olympia, solo fuimos a la feria y a la ciudad para festejarle su día, estuvo muy bien gracias, se la paso de maravilla y no fue durante la fiesta si no después, estábamos en un balcón y creo que yo se lo pedí y no estoy seguro que hubiera sido romántico-. Era de esperarse que si alguien le podía seguir el ritmo a Alice era Edward, al parecer recordó todas sus preguntas, lo que si me sorprendió era verlo tan calmado hablando con ella.

-Pues lo único que puedo agregar es que si fue romántico-. Fue la única pregunta que recordé. –Fue en un balcón muy bonito y Edward es muy bueno con las palabras-.

-Pues es un gusto, hacen una muy bonita pareja. Incluso tal vez algún día le puedas dar unas clases a Emmet a lo que se refiere a frases bonitas es un bruto-. Nos dijo Rosalie dándole una mirada de reproche a Emmet.

-Pero bebe tu dijiste que te gustaba tal como soy-. Le dijo Emmet haciendo una pataleta como niño provocando que todos nos riéramos.

Seguimos hablando de todo y nada hasta que sonó la campana, ellos eran muy buenas personas por lo que era muy fácil conversar con ellos.

-Deberíamos salir un día de estos al cine-. Nos dijo Alice mientras íbamos a nuestros salones. -¿Qué te parece Edward vamos?-. El primero volteo a verme y una vez que le moví la cabeza de forma afirmativa le contesto.

-Claro será un placer-. Le dijo con una sonrisa.

Una vez que finalizaron las clases Edward me invito a su casa y como no tenía ganas de ir a la mía, ya había tentado demasiado mi suerte me fui con él, el día se me paso demasiado rápido, ya estaba anocheciendo cuando me fui a mi casa, pero aún no estaba lista para llegar así que decidí que era un buen momento para pasar el gimnasio. Ya más relajada compre comida y me fui a mi casa, en cuanto abrí la puerta no di tiempo de nada y emprendí una carrera por llegar a mi cuarto, logrando llegar sin ver a nadie.

Me había levantado temprano porque me moría de ganas de ver a Edward, así que me apure a arreglarme sabía que él siempre llegaba temprano. Pero al salir de manera distraída me tope de frente con Sue.

-Mira nada más quien se digna a dar la cara-. Me dijo mientras se plantaba enfrente de mí. –Mira que ni siquiera tener el descaro de pedir una disculpa por lo que hiciste-. Me dijo muy enojada.

-Yo solo me defendí así que si esperan una disculpa ya se pueden sentar porque se van a cansar de esperarlas-. Le dije molesta.

-Que solo te defendiste y dime porque según tu mi James te ataco, estoy segura de que aunque hubiera sucedido como dices te lo merecías, siempre sacas lo peor de las personas. Mira nada más lo que has hecho con esta familia-. Me dijo apuntando a su alrededor. –Todo lo tocas lo pudres, está en tu naturaleza, primero lo hiciste conmigo negándome la posibilidad de tener la gran familia feliz que planeamos tu padre y yo, luego con mi matrimonio tú lo arruinaste por completo y cada vez arruinas más a tus hermanos, los cuales estaban tan felices hasta que tu llegaste a vivir aquí, pero sabes yo no voy a dejar que los destruyas, estoy deseando el día que te vayas de esta casa y me cueste lo que me cueste también de esté estado, aunque nada será lo suficientemente lejos-. Me dijo de forma despectiva. –Así que te lo advierto mantente alejada de todos si no lo haces te vas a arrepentir-. Me dijo antes de darse la vuelta e irse.

Mientras ella estaba hablando tenía mi cara de altanera que había aprendido tan bien con el paso del tiempo, pero una vez que se fue me tuve que sostener de la pared, sus palabras me dolían aunque intentara que no fuera así, había tantos reclamos de por medio que ya no sabía si tenía razón y yo era la manzana podrida de esta familia y estaba contagiando a los demás, primero a Sue, luego su matrimonio y finalmente a Jessica y James que vivían tan pacíficamente hasta que yo llegue y me preguntaba si era verdad que era algo que tenía en la sangre y contaminaba a todo el que se me acercara.

Necesitaba ahora más que nada a Edward, salí rápidamente de la casa y maneja a la escuela, mis planes se había venido abajo, porque ya se empezaba a notar bastante llena la escuela, pero no me importo necesitaba encontrarlo y que me abrazara y me dijera que nada de eso era verdad, que yo no tenía la culpa de todo lo que había dicho Sue.

Pero me lleve una gran sorpresa al ver un grupo de gente formando un circulo, que me impedía avanzar hacia mi salón, en medio se encontraba Demetri y me sorprendí aún más al darme cuenta que enfrene a él se encontraba Edward con los brazos hecho puños.

-… entonces Edward me vas a contar que se siente estarte tirando a Isabella, a puesto que ha de ser una maestra maravillosa, ya que es muy buena en la cama, digo su trabajo le ha costado aprender tanto, dime que tanto te hace y te diré que le enseñe yo a esa deliciosa zorrita, incluso Alec podría ayudarnos a recordar-. Estaba en shock no podía creer lo que estaba escuchando, pero ver que Edward levantaba su puño intentando golpear a Demetri me saco de mi ensueño, sabía cómo terminaría esto, más cuando este detuvo el golpe fácilmente y le atino dos golpes a Edward en la cara. Sin saber cómo avente a todos los idiotas que tenía enfrente hasta que llegue al medio del círculo y logre aventar a Demetri para que no lo siguiera golpeando.

-¡Basta!-. Le grite mientras lo aventaba, de algo tenían que servir mis clases de defensa.

-Vamos Bells nos estamos divirtiendo, verdad nerdo-. Me dijo Demetri burlándose provocando que viera todo rojo y sintiera mis tímpanos a punto de explotar por culpa del enojo.

-Intenta dar un paso más y te juro que te vas arrepentir-. Le advertí y no estaba jugando haría de todo por defender a Edward.

-Vamos nena no te enojes, aunque sabes siempre me gustaste porque eres muy intensa, como decirlo muy pasional-. Me dijo mientras me tomaba del mentón pero le quiete la mano de un aventón. Podía ver de reojo que Edward se estaba levantando, tenía el pómulo hinchado y el labio le estaba sangrando mucho, pero no quise prestar atención para no olvidarme de mi valentía al ver la sangre.

-Te lo advierto Demetri-. Le dije de manera amenazante.

-Dime gatita que me puedes hacer, al menos que quieras usar toda es furia y me quieras esposar a tu cama con lo cual te cumpliría el gustito, pero sabes que preferiría tenerte esposada a ti, aparte de eso no veo que puedes hacer-. Me dijo mientras me daba un guiño en forma coqueta, lo que provoco que me enojara más, pude notar que Edward muy enojado daba un paso hacia enfrente pero me atravesé dándole la espalda, no quería que lo volvieran a atacar.

-Parece que se te olvida que soy una Swan-. Le recordé. -¡Esto va para todos así que pongan atención!-. Grite llamando la atención de los presentes. –Al parecer a muchos se les ha olvidado que soy una Swan, la maldita dueña de este maldito pueblo de mierda y también dueña de más del 60% de Seattle, si mal no recuerdo tu padre trabaja para el mío Demetri-. Le dije de forma prepotente. –Gracias a eso te puedes dar el maldito lujo de venir a una escuela como esta, así que si no quieres que eso se termine te comportaras, sería una lástima que tus papitos te tuvieran que sacar de la escuela a ti y a tus hermanos porque papá se quedó sin empleo ¿verdad?-. Le dije de forma fría sonando bastante calculadora.

-No te atreverías-. Me dijo bastante pálido.

-Tú mismo lo dijiste hace rato, no soy más que una perra sin corazón, así que pruébame y no solamente me asegurare de que lo despidan, sino también de que no encuentre trabajo en ningún lugar que tenga un maldito sueldo decente-. Le dije demostrándole que no me importaba. –Y eso va para todos, la mayoría de los sueldos de aquí los paga mi padre, si no quieren que eso termine más les vale no meterse conmigo y meterse con Edward es meterse directamente conmigo-. Subí a un más el tono para que todos escucharan-. -Para mí destruir patéticas vidas como la tuya no significa nada solo es una manera de entretenerme-. Le dije ahora a Demetri.

-No te atreverías a hacer eso Isabella-. Dijo ahora Victoria la cual me lanzaba dagas con los ojos, me tendría que haber imaginado que todo esto era obra de ella.

-Vamos Victoria por algo duramos tanto tiempo juntas, tu sabes que soy igual o más perra que tú-. Le dije de forma sínica. –Sabes que soy capaz e incluso una vez que lo haya hecho tendré el descaro de estar en primera fila para poder decir te lo advertí, tu y yo somos iguales disfrutamos ver sufrir al que nos la debe, solo es cuestión de ver el numerito que armaste para intentar vengarte de mí-.

-Pues no creo que puedas hacer nada, ni tu padre te soporta además recuerda que yo también puedo hablar con James-. Me dijo con suficiencia.

-No puedes ser tan idiota para creer que él te ayudara, sabes que nunca tocara el tema de la empresa porque no le conviene, ya que es un pendejo en el tema y pase lo que pase soy una Swan y Charlie no permitirá que su nombre no sea respetado y todo lo que planeaste yo lo miro como una falta de respeto, así que espero que por fin te quede en claro que cualquier movimiento en falso y arruinare la vida de quien se atreva a intentarlo entendido-. Después de mi discurso podía notar que Victoria ya no estaba tan segura de si misma, incluso Tanya estaba en el lugar más alejado, supongo que no quería poner en riesgo el trabajo de sus padres.

-Quiero dejar en claro, que apoyo totalmente la decisión de Bella, así que ya saben o trabajan con su familia o con la mía, no queda mucho para donde correr-. Dijo Emmet con tono amenazador, que lo hacía ver tenebroso, mientras se agachaba a recoger los lentes rotos de Edward, muchos se hicieron a un lado cuando lo escucharon, sabían que él era de temer. –Así que se terminó el espectáculo, todos a sus salones-. Grito Emmet por segunda vez y la gente se empezó a dispersar.

-¿Bella?-. Escuche la voz de Edward algo nerviosa, mientras me tocaba el hombro, pero yo no podía voltear a ver su cara llena de sangre.

-Emmet ¿podrías ayudar a Edward y llevarlo a la enfermería? Creo que es importante que lo atiendan yo tengo algo que hacer-. Alcance a escuchar el tono frío de mi voz y la mano de Edward tensarse, pero no me importo solo salí de ahí.

...

¿Qué me pueden decir de este capítulo? ¿Logre asustarlos un poco con la reacción de Bree? Tuvimos muchas cosas nuevas como la relación de Bella y Edward ¿no es un amor Edward? ¿Qué me dicen de la escena de celos que le hizo Bella? ¿O de conocer por fin las intenciones de Ángela? Y sobre todo por lo que me querrán matar lo sucedido con Demetri y sobre todo la reacción de Bella.

Yomii20: Hola y si fuiste la primera en comentar me alegra alcanzarte antes de que te durmieras jejeje me alegro que te haya gustado el capítulo, espero que este haya corrido con la misma suerte y pues todavía tienen mucho que superar los pobres, pero es una ventaja que se quieran mucho. No te preocupes nunca tardare más de una semana en publicar, pero si el capítulo va como espero con el próximo no tardare tanto :)

Marina Cullen 87: Hola y no te preocupes espero que hayas disfrutado mucho de tus vacaciones y muchas gracias no sabes lo feliz que me hacen tus palabras, espero que después de lo que sucedió en este capítulo siga entrando dentro de tu gusto por el drama, ya que tengo que admitir que yo si lo amo ;) y pues si tengo grandes sorpresas sobre esa petición para más adelante ;)

Nora: Hola Nora como siempre creo que puedes leer mi mente jajajaja

Rossy-Bells Cullen: ¡Yo también lo amo! Creo que tenemos los mismo gustos jajaja, Si Esme es una excelente persona, creo que alguien ya tenía que tomar cartas en el asunto jejeje, tu sigue así espero que aquí hayas encontrado más datos jajaja y espero de todo corazón que estés disfrutando mucho de tus vacaciones :)

Esmeraldamr: Tenías razón con que las cosas no serían de color de Rosa, pero vimos que al principio no todo estuvo tan mal, solo son las mismas personas que están poniendo trabas, pero ahora ya tienen más amigos que los apoyaran a lo largo de la historia.

The princess of the winds: Prometo no tardar tanto para el siguiente ;) y no sabes lo feliz que me hace que te haya gustado la historia, tanto como para leerla tan rápido, ya que son más de 200 hojas :D

Claudia: Hola Claudia no te preocupes no dejare la historia a la mitad esta está muy fresca en mi loca mente, solo que a veces si me llevara la semana actualizar, espero que conforme avance te siga gustando, porque todavía le quedan muchas sorpresas, gracias por pasar y dejarme tu comentario me hizo muy feliz :)

Muchas gracias a todos por sus comentarios y a las que me agregaron a favoritos espero que la historia siga siendo de su gusto :D