Hola perdón por el retraso no tengo ninguna justificación pero prometo que ya no me volverá a pasar, antes de subir este capítulo me asegure de adelantar un poco el otro para ya no ir nadando contra marea y tener un poco ventaja. Espero que este capítulo sea de su agrado y nos vemos sin falta el lunes con el siguiente.
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Capítulo XX
Bella POV
Habían pasado dos semanas desde aquel fatídico accidente, después de la amenaza que había lanzado y con el respaldo de Emmet nadie se había atrevido a molestarnos incluso me atrevía a pensar que para Edward las cosas eran más llevaderas que antes, ya que todos tenían miedo de llegar a ofenderlo, lo bueno también era que para algunos la novedad de nuestra relación ya estaba pasando, mientras en un inició sentíamos las miradas de todo el plantel sobre nosotros ahora ya solo nos observaba un 65% todavía teníamos muchas miradas enzima pero era bueno que el número de estas estuviera bajando.
Por todo lo anterior me encontraba enormemente feliz, mi miedo iba bajando poco a poco conforme la relación se iba volviendo más sólida. Mi temores de que Esme se enojara por los golpes de Edward fueron infundados, tenía toda la razón al decir que debía de ser diputado o relacionista público, sabía trabajar bajo presión y lograr que todo el mundo pensara igual que él. Esta fue la historia oficial, un chico de la escuela me estaba molestando yo intentaba no prestar atención pero Edward como el gran novio y cabellaro que es a pesar de mis negativas, intento arreglar las cosas, por supuesto de forma civilizada teniendo una larga charla hablando sobre el respeto a las mujeres, pero el tipo era un gorila violento que no entendía el significado del dialogo y se molestó por la interrupción y se le fue a golpes, al ver la situación Emmet entro para defender a Edward y ese fue el motivo por el que el director no se enteró de nada, Edward no quería meter en problemas a Emmet después de su gran ayuda.
Y así fue como mi querido novio cubrió todas las variantes, al siguiente día que fui a la casa Esme todavía un poco temerosa, pero habló muy seriamente conmigo, primero se aseguró de que estuviera bien y después explicándome que a veces a los hombres no les daban la educación necesaria en casa y por eso se comportaban así, pero que una mujer no tenía que soportar que le faltaran al respeto solo por ser linda, que le tenía que prometer que si volvía a ocurrir acudiría al director o en cualquier caso a ella, que estaría encantada de ayudarme con cualquier cosa, cuando dijo eso casi provocaba que llorara, últimamente me estaba convirtiendo en una llorona, pero es que era tan lindo tener gente que se preocupara por ti.
La relación con los chicos iba muy bien, cada vez nos encontrábamos más unidos, éramos un equilibrio perfecto porque Jasper, Rosalie y Edward eran los cuerdos que tenían que estar controlando a la otra parte del grupo, pero nadie se quejaba de nada. Me gustaba ver que Edward cada vez se sentía más a gusto con los chicos y al mismo tiempo se mostraba más seguro conmigo, mucho tenía que ver que todas las mañanas se encontraban para ir a hacer ejercicio mientras yo iba y recogía a Bree. Otro pequeño cambio habían sido los lentes de Edward, al principio estaba un poco preocupada por eso, no quería que él cambiara algo porque así lo amaba o peor que se sintiera en la obligación de cambiar por mí, pero cuando la duende se los entrego y se los puso, solo mire al mismo chico que amaba, la única diferencia era que ahora podía mirar más claros sus ojos y ese pequeño detalle me gusto porque yo amaba esas ventanas, ahora podía ver más claramente todas sus emociones.
Mientras tanto yo me encontraba feliz, pensé que nunca en mi vida experimentaría otra vez esa sensación de sentirte querida y protegida pero aquí estaba sintiéndolo de nuevo. Por fin estaba aceptando que tenía amigos con los que podía contar tanto en las buenas como en las malas, aunque me costara admitirlo estaba adquiriendo una nueva familia si bien no era de sangre sabía que Esme y Bree se preocupaban por mí como tal, ni que decir de los chicos ahora sabía lo que significaba una amistad. Y ni hablar de Edward entre más tiempo pasaba con él, más creía que la palabra amor no alcanzaba a describir todas las emociones que me provocaba, mi corazón empezaba a guardar esperanzas que nunca le había permitido, en estos momentos todo estaba en armonía incluso mi familia que se estaba manteniendo más alejada de lo usual para mi deleite, en momentos así me atrevía a pensar en un futuro así de feliz.
Gracias a mis reflexiones sobre las últimas dos semanas, se me hizo muy corto el camino y ya me encontraba enfrente de la casa de Edward, por lo que me baje y tome la llave que se encontraba debajo de la maceta, me habían dado el dato para no tener que estar tocando cuando venía a recoger a Bree, al principio nos preocupó mucho que ella se quedara sola en las mañanas pero después de una discusión con Bree recordándonos que ya estaba grande decidimos que yo llegaría lo antes posible, así que el tiempo que estaba sola era a lo mucho 40 minutos, aunque esperaba que no se hubiera vuelto a quedar dormida como la otra vez porque estuvimos a punto de no llegar. Pero al entrar mire que ya estaba despierta viendo con el ceño fruncido su plato.
-Hola pequeña-. La salude mientras le daba un beso en la cabeza. -¿Qué pasa?-. Indague en el por qué de su mirada.
-Hola Bella-. Me dijo sin ánimos. –No tengo ganas de yogurt con avena, lo odio-. Se quejó intentando fulminar el plato con la mirada. –Mamá sabe que no me gusta pero dice que lo tengo que comer a veces, pudo haber sido yogurt con fruta eso está rico-. Me dijo exasperada y la entendía eso no tenía buena pinta.
-Vámonos iremos a comprar algo antes de que entres-. Le dije de forma alcahueta provocando que formara una amplia sonrisa.
-¿En serio?-. Me pregunto ilusionada a lo que yo asentí. -Pero ¿qué hare con esto? No lo puedo tirar ni dejarlo aquí, mamá se enojaría-. Ahora estaba preocupada.
-Fácil cierra el traste y llévatelo a la escuela, puedes dárselo a alguien que no haya comido y le guste comer eso-. Le dije provocando una amplia sonrisa y que se levantara corriendo a buscar la tapadera, que puedo decir nunca dije que fuera una buena influencia para ella.
Decidí finalmente llevarla a una frutería y comprarle un licuado y una ensalada, al menos le había comprado un desayuno decente que nadie me podía reclamar. Después la deje en la escuela y antes de irme a la mía pase y compre dos cafés, un muffin y un brownie, Edward me regañaría por empezar con azúcar tan temprano pero que puedo decir soy débil. Cuando entre al salón lo alcance a ver muy concentrado dibujando en su cuaderno, pero fueron unos cuantos segundos porque como si sintiera mi mirada levanto la vista y una amplia sonrisa se dibujó en su rostro.
-Hola-. Le dije mientras dejaba los cafés en la mesa y me acercaba a sentarme en sus piernas mientras le daba un beso, eso se había vuelto costumbre desde que le quise demostrar a Ángela que era mío y al parecer lo había entendido porque no la había visto merodear tanto a su alrededor, aunque eso no significaba que no me fulminara con la mirada cada vez que me miraba, yo me hacía la que no me daba cuenta de nada, sabía que mi indiferencia era lo que más le molestaba y eso me ponía muy feliz, esa mosquita quería lo que era mío, pero puedo ser muy perra para defender lo que me pertenece, yo nunca dije que fuera una buena persona, pero al parecer a mi lindo novio le gustaban malas y no las idiotas que fingían frigidez, pues solo quedaba decir buena suerte la mía.
Edward POV
-Hola-. Le conteste con una sonrisa una vez que nos separamos, nos habíamos visto anoche pero eso parecía mucho tiempo. -¿Cómo dormiste?-. Le pregunte mientras acomodaba un mechón de su cabello que había caído en su cara.
-Muy bien-. Me contesto con una sonrisa mientras se acercaba más a mi mano que ahora estaba acariciando su mejilla donde había estado el mechón, no lo había podido evitar cada vez la miraba más sonriente y sus ojos más llenos de vida volviéndola incluso más hermosa. –Traje cafés-. Me dijo con intento de sonrisa de niña buena, que ponía cuando hacía una travesura.
-No creo que hayas podido solamente comprar cafés-. Le dije con suspicacia, mientras tomaba el café que me daba, la conocía y sabía que siempre ganaría sus debilidad por el azúcar.
-Hoy solo compre cafés-. Me dijo intentando ser seria pero el brillo en sus ojos la delataba por lo que la mire con suspicacia. –Está bien-. Me dijo con resignación como niña chiquita lo que me provoco una sonrisa y emoción en ella. –Pero a ti también te traje-. Dijo con una sonrisa mientras buscaba en su bolsa. –Traje un muffin para compartir-. Me dijo emocionada mientras lo abría y me lo acercaba para que le diera una mordida. –A poco no son los muffins más ricos que has probado en tu vida-. Me dijo mientras le daba una mordida.
-Está muy rico, pero no deberías de comer esto en ayunas-. La regañe estaba intentando que comiera algo más saludable antes de comer cualquier dulce.
-Oh no importa señor Cullen, tengo un guapo, caballeroso e inteligente novio al que no le importa que este un poco hiperactiva, así que no pasa nada-. Me dijo mientras le daba otra mordida, aun me sentía cohibido cuando decía ese tipo de cosas porque era inteligente incluso caballeroso pero no guapo, pero ella se refería todo el tiempo a eso y parecía que en verdad creía lo que decía. Sin saber que contestar me acerque a darle un pequeño beso que ella profundizo, definitivamente era el muffin más rico que había probado.
-¿Puedo preguntarte qué le compraste de desayunar a Bree?-. Le pregunte cuando nos separamos, porque las conocía muy bien y al ver que mamá había dejado avena con yogurt sabía que Bree no se lo iba a querer comer y la enana era la debilidad de Bella.
-¿No me dijiste que la tenía que llevar a desayunar?-. Intento aparentar sorpresa y cualquiera hubiera creído sus palabras se miraba muy sincera, pero yo la conocía muy bien, empezaba a distinguir cuando mentía.
-Sé que le dijiste que no se comiera la avena-. Le dije muy seguro.
-¿Cómo sabes eso? ¿Tienes cámaras en la casa?-. Me pregunto suspicaz al darse cuenta de que las había atrapado a las bribonas. –Pero la lleve a comer comida saludable, solo le compre un plato de fruta y un licuado, ¿eso es saludable no?-. Me dijo con un puchero.
-Si es un buen desayuno, pero Bella tienes que dejar de consentir tanto a Bree, siempre haces lo que ella quiere y más-. No quería que la enana empezara a sacar provecho.
-¿Estás enojado?-. Me pregunto con su carita triste.
-Claro que no, solo me tienes que prometer que la vas consentir pero no tanto-. Le dije intentando que viera que no estaba enojada.
-Está bien lo prometo-. Me dijo con un puchero por lo que le di un beso que rápidamente me devolvió.
...
Nos encontrábamos en comedor, presenciando una común pelea entre Alice y Emmet al parecer querían decidir qué haríamos el día de hoy y el fin de semana, yo no miraba cuál era el problema, cada quien podía decidir un día y fin de la historia, pero eso no parecía posible entre los gemelos.
-Yo digo que el día de hoy podemos ir a comer y al cine a ver la nueva película de romance que salió y el sábado en la mañana podemos ir de compras y en la noche podremos salir a dar la vuelta tal vez a un antro no sé dependiendo que encontremos en las tiendas-. Dijo Alice con los brazos cruzados.
-Pues yo no estoy de acuerdo, yo digo que hoy deberíamos de ir a comer después a ver una película de miedo y el sábado deberíamos ir a comer y en la tarde podemos ir a ver un partido eso será mucho más interesante-. Debatió Emmet muy seguro de sus planes, intente mirar a Bella para ver qué opinaba pero para mi sorpresa ella parecía entretenida en la conversación por lo que seguí escuchando.
-Cómo puedes preferir ir a un partido en lugar de ir a bailar en qué mundo vives-. Pregunto Alice sin poder creerlo, yo quería informarle que era imposible que fuéramos a bailar porque éramos menores de edad pero Alice me daba un poco de miedo cuando se ponía así. Un movimiento de Bella llamo mi atención pero inmediatamente se volvió a quedar quieta atenta a la conversación.
-No sé porque te sorprende es casi lo mismo, hay bebidas, música, sudor, solo que es mucho más entretenido-. Le dijo Emmet como si fuera lo más obvio. Volví a mirar a Bella pero ella estaba quieta tan quieta que me empezaba a parecer raro, más después del muffin que se había comido en la mañana.
-Alguien podría decir algo por favor-. Pidió Alice, inmediatamente Jasper agacho su mirada y fingió estar muy entretenido en su lectura, en estos momentos desearía haberme traído un libro. –Rosalie podría decir algo es tu novio o tu Isabella podrías dejar de tragar y opinar-. Dijo Alice exasperada, provocando que volteara a ver a Bella que se tenso y se pasó de una lo que sea que haya tenido en la boca, no había notado que comía, ya se había terminado su desayuno y no la mire que tuviera algo más, pero al parecer por eso se encontraba tan quieta, ahora entendía lo que decían de los niños cuando están muy silenciosos significa que estaban haciendo travesuras, en su caso comiendo dulces.
-Yo creo que podemos hacer todo si lo planificamos bien...-. Dijo Rosalie como si nada.
Mientras Rosalie hablaba Bella me miraba con sus famosos ojos de corderito, tuve que trabajar mucho en no soltar una carcajada, tenía la boca manchada de chocolate, era muy buena en pasar desapercibida no me había dado cuenta de nada y estaba sentado a su lado, al parecer solo Alice que estaba enfrente de ella la miro.
-¿Puedo saber que estabas comiendo?-. Le dije quedito para no interrumpir la otra conversación, mientras le limpiaba la comisura de la boca.
-Puede que haya comprado algo más aparte de muffin-. Me dijo mientras me daba la mitad de un brownie y hacía un lindo puchero. –¿Estás enojado? sé que dije que no comería tanta azúcar en las mañanas, pero es que miraba tan rico, me decía cómeme-. Me dijo con otro puchero y yo no pude más, si no hacía algo me reiría se miraba tan linda por eso le di un pequeño beso.
-Podríamos interrumpirlos un poco intentamos decidir cuáles son los planes-. Nos dijo Emmet.
-Los planes son los siguientes-. Dijo Bella mientras me abrazaba. –Yo creo que el día de hoy podremos ir a nadar o algo así es un poco más relajado, el viernes podemos ir a ver el partido que tanto quiere Emmet, podemos verlo en alguna televisión y hacer una parrillada, mientras que el sábado Edward y yo vamos a ir al parque porque llevaremos a Bree aunque si quieren están invitados-. Dijo muy segura sin aceptar replicas.
-Me parece buena idea hace mucho que no me bronceo y lo necesito-. Dijo Rosalie.
-Podría sentarme a la orilla de la alberca y estudiar para mi examen de mañana-. Por fin hablo Jasper demostrando que siempre estuvo prestando atención.
-Puedo nada un rato para relajar los músculos-. Dijo ahora Emmet, al parecer su único problema era el ir de compras, todo lo demás le parecía bien. –Pero qué tal si en lugar de llevar a Bree al parque vamos al zoológico hace mucho que no voy-. Parecía emocionado.
-A Bree le encantara esa idea ¿Verdad?-. Me dijo preguntándome con la mirada que me parecía esa idea y yo solo asentí.
-Bueno supongo que podré estrenar mi nuevo traje de baño-. Ahora fue Alice la que hablo. Estaba decidido que iríamos a nadar el día de hoy. –¿Qué les parece si vamos a la casa de Jasper ahí la alberca es genial o prefieres tu casa?-. Le pregunto Alice a Bella la cual de inmediato se tensó.
-Por mi está bien la de Jasper-. Solo la apreté un poco más hacía mí, sabía que por nada del mundo le gustaría estar en su casa.
-¿Así qué iremos al zoológico?-. Le pregunte a Bella mientras caminábamos al salón.
-Sé que los sábados lo pasas con Bree y de ninguna manera interferiré en eso, así que solo me agrego al plan, ¿Si es que no te molesta?-. Me dijo con una sonrisa, cada vez que hacía este tipo de cosas me preguntaba cómo es que tuve tanta suerte.
-Por supuesto que no, me encanta la idea-. Le dije recibiendo un beso de su parte.
Las clases pasaron sin mayores contratiempos, las cosas en la escuela se encontraban muy calmadas, al principio me preocupe mucho por lo que haría Victoria algo me decía que ella no era de las que se rendía fácilmente, pero en estas dos semanas se había mantenido a distancia, al parecer las amenazas de Bella y Emmet había causado efecto.
-Me mandó un mensaje Alice dice que si los seguimos a la casa de Jasper, ellos nos prestaran unos trajes de baño ¿Qué le digo?-. Me dijo Bella sacándome de mis pensamientos.
-Está bien, vamos-. Le conteste con una sonrisa mientras caminábamos hacía su carro. Los chicos cada vez me caían mejor, a veces me sentía un poco mal por cómo habían terminado las cosas entre Erick y Ángela que eran mis amigos de hace muchos años, pero ellos no podían entenderme ni apoyaban mi relación con Bella, por eso prefería mantenerme alejado. Al menos Ben había hablado conmigo y me había dicho que él estaba totalmente de acuerdo en mi relación, que desde el día en que habló con Bella se había dado cuenta que era una excelente persona y que era fácil ver el gran cariño que nos teníamos, por eso esperaba que las cosas salieran bien. Era reconfortante saber que al menos uno de mis amigos me había apoyado.
Llegamos a la casa de Jasper, esta era de dos pisos y bastante amplia se parecía al departamento de Bella en Olympia todo era demasiado lujoso, nada comparada con mi pequeña casa de tres recamaras y un baño. Bella parecía ni darse cuenta de la apariencia, sabía que su casa era aún más impresionante, si su departamento de verano era sorprenderte su casa fija debería ser como las que aparecían en televisión, una gran diferencia más.
-Sabes que no deberías dejarte impresionar, prefiero mil veces tu casa-. Me dijo Bella con un apretón a mi mano, al parecer había comprendido el rumbo de mis pensamientos y sabía que sus palabras eran verdad. –Jasper y Rosalie viven solos, algo me dicen que también tienen una larga historia, así que eso demuestra que esto no te vuelve feliz-. Odiaba cuando algo empañaba sus ojos, los amaba llenos de vida como esta mañana. No sabía que decir para hacerla sentir mejor así que solo la bese para demostrarle que contaba conmigo para lo que fuera.
-Rosalie hay que asegurarnos de que estos dos no se queden solos, porque mira que es la segunda vez que los tengo que separar, estos chicos de hoy se dejan guiar solo por las hormonas-. Nos interrumpió Emmet intentando aparentar estar escandalizado, Rosalie se reía por sus palabras y Bella solo le paro el dedo medio mientras yo, pues como era costumbre me encontraba totalmente rojo.
-Vamos chicos a cambiarnos para aprovechar el sol-. Nos dijo Rosalie cuando se recuperó un poco.
Me encontraba sentado a la orilla de la alberca esperando a Bella, Emmet se había ido a buscar comida, mientras Jasper se había tirado en una silla con un libro en mano, después de haberme prestado un short y una playera, Emmet me había dicho que con el short estaba bien, pero Jasper se había apiadado de mi dándome una playera, mientras ellos estaban muy tranquilos sin playera yo no me sentía a gusto, ellos eran musculosos en cambio yo solo me miraba demasiado débil.
-¡Hey!-. Me dijo Bella mientras me daba un abrazo por la espalda y un pequeño beso en el cuello que provoco un escalofrió en todo mi cuerpo. -¿Qué haces tan solito?-. Me pregunto sin dejar de abrazarme.
-Emmet fue a buscar comida y no estoy solo Jasper se encuentra justo enfrente de nosotros-. Le explique.
-Mientras está leyendo es como si no estuviera-. Me dijo Bella por su tono sabía que tenía una sonrisa en su rostro.
-Eso crees-. Le dije porque lo había demostrado en el comedor.
-Hazle caso a Edward Bella, soy un hombre que tiene desarrollado al máximo todos sus sentidos y por lo tanto puede hacer muchas cosas a la vez-. Dijo Jasper divertido sin dejar su libro.
-Algo así como una vieja chismosa-. Le dijo Bella provocando que Jasper soltara una carcajada pero no debatió y siguió leyendo. –Vamos quiero nadar un rato pero antes tengo ponerme bloqueador-. Me dijo mientras se paraba y yo hacía lo mismo.
Por primera vez me pude voltear y me quede literalmente con la boca abierta, Bella traía puesto un traje de baño de dos piezas color azul que contrastaba con su perfecta piel, se miraba hermosa y muy sexy, tenía unas piernas muy largas, una pequeña cintura que contrastaba perfectamente con esas caderas y ni que decir de sus pechos que eran de la medida perfecta, toda en ella era perfecto tan geométrico. Sabía que era de mala educación quedármele viendo como la estaba haciendo pero mi cerebro estaba muerto
-Te… te ves… hermo…sa-. Al parecer mi tartamudeo había regresado al verla, pero no había nada que pudiera hacer, ella era la única que tenía ese efecto en mí.
-Gracias-. Me dijo con una sonrisa, era bueno que no estuviera enojada porque la estaba viendo como un pervertido. –Vamos-. Me dijo mientras me jalaba a una silla y se sentaba para tomar el bloqueador y empezar a ponerse, ella no podía estar haciéndome esto, era más de lo que alguien como yo podría soportar, no se daba cuenta que era demasiado hermosa, esto me hacía sentir un pervertido no podía dejar de ver como se ponía protector en sus piernas y brazos.
-Tú también te vas a poner-. Me dijo con una sonrisa y yo solo pude asentir como un idiota. –Ven siéntate-. Me dijo mientras se hacía para atrás y yo como un robot solo me senté. -¿Te vas a quitar la playera?-. Me pregunto con el ceño fruncido y yo solo negué, ese tema me estaba ayudando a recobrar la compostura. -¿Por qué?-. Me pregunto frunciendo más en entrecejo, cómo decirle que yo no me miraba para nada como los chicos a los que estaba acostumbrada. –Edward-. Me dijo en forma de reclamo por mi silencio.
-Yo no me miro… bien sin playera…-. Le dije volteando a otro lado totalmente avergonzado en estos momentos me gustaría tener el cuerpo de Emmet o Jasper.
-¿Y quién te dijo que no te ves bien sin playera?-. Me dijo molesta cruzándose de brazos.
-Bella no es algo que me tengan que decir yo lo miro en el espejo-. Dios esta conversación no me gustaba para nada. –Yo no me veo para nada como los chicos-. Le dije con pesar.
-Así que un día tu decidiste que no te mirabas bien y punto-. Me dijo en forma de reproche. –Te la quitarías por mí, por favor-. Me dijo con un puchero y los ojos de corderito que ponía siempre que quería algo.
-Bella por favor, no me pidas eso-. Le rogué porque me costaba decirle que no, pero tampoco me sentía a gusto sin playera.
-Edward a la única persona que le tiene que gustar como te ves sin playera es a mí y a nadie más y creme cuando te digo que no me puedes gustar más de lo que ya lo haces-. Me dijo con total seguridad. –Además puedes aprovechar que solo estamos los chicos y yo, ellos son hombres no se darán cuenta de nada solo del bikini de sus chicas y creme ellas están tan enamoradas como yo que no voltearan a ver a nadie más-. Me encantaba cuando decía que me quería, sabía que ella no era mucho decir esas palabras y lo decía porque en verdad lo sentía. –Por favor, confía en mí-. Me dijo otra vez con esa mirada y no le pude negar nada. Sin más que hacer me quiete la playera estaba totalmente nervioso. –Ves no pasó nada-. Me dijo con una sonrisa de apoyo y un pequeño beso.
-Ahora date la vuelta te voy a poner bloqueador-. Me dijo con una sonrisa y no pude hacer nada más que voltearme. Pero cuando sentí sus manos sobre mi piel volví a sentir esa placentera corriente que había cada vez que ella me tocaba, solo que ahora la sentía con mucha más intensidad, recordarme lo bien que se miraba en ese bikini, Dios me sentía como un pervertido. –Edward relájate-. Me dijo mientas me daba masaje en los hombros. –Me gustas como te ves sin camisa-. Al parecer estaba confundiendo mi incomodidad con la plática de hace rato, pero era mejor que pensara eso, si supiera lo que en verdad estaba pasando estaría muy enojada conmigo sino es que sucedería algo peor. –De hecho creo que tengo un flechazo con tu espalda, esos lunares son muy sexys-. Me dijo mientras me daba un beso en uno de ellos, tuve que reprimir un gemido, no quería que ella pensara que era un maldito pervertido, pero era tan nueva la experiencia que hasta cierta parte de mi cuerpo se estaba despertando esto no podía ser peor.
-Ahora te toca a ti me pones en la espalda-. Me dijo mientras me entregaba el bloqueador y se daba la vuelta, eso era una ventaja para que no viera mi nuevo inconveniente, con un último suspiro para tranquilizarme eche bloqueador en mi mano y puse a frotar su espalda, su perfecta piel era tan suave y seguía sintiendo esa agradable corriente. Intentaba controlarme pero era tan hermosa, no entendía como tuve la suerte de que alguien como ella se fijara en mí.
Bella POV
Sabía que estaba presionando a Edward, pero no lo haría si supiera que él no lo pudiera soportar, era hora que comprendiera que para mí era el hombre ideal, no me importaba que no cumpliera con lo que las revistas de moda consideraran guapo, para mí era el chico más sexy que había visto, sobre todo por ese gran corazón, que al parecer había pasado de moda porque era lo último en lo que las personas se fijaban. Pues todos eran idiotas, solo tenía que sentir sus manos en mi espalda para darse cuenta, me tocaba como si fuera una muñeca de porcelana que se podía romper en cualquier momento, mientras cualquier hombre se hubiera aprovechado para manosear él se frenaba y no era idiota había visto el deseo en sus ojos, pero al contrario que los otros estaba vez no me molesto porque sabía que él me valoraba.
-Listo-. Me dijo dejando el bote a un lado. –Vamos a nadar-. Agrego mientras se intentaba parar.
-No se supone que tenemos que esperar 15 minutos antes de meternos al agua-. Le dije con confusión, se suponía que el chico listo era él. Lo escuche murmurar algo pero no le entendí. -¿Qué?-. Pregunte con confusión
-Que tienes razón-. Me dijo sin voltear a mirarme, mientras se acomodaba lo sentía bastante nervioso, no sabía si era debido a lo de la camisa.
-Edward-. Le dije mientras lo volvía a abrazar y sentí como se volvió a tensar y se alejo muy tenso, eso fue un golpe muy bajo, él nunca se había intentado separar de mí. Aunque lo intento hacer con delicadeza sentí como si me hubiera empujado. -¿Qué pasa Edward?-. Le pregunte sin tocarlo intente que mi voz saliera normal como si no me hubiera dado cuenta de nada, aunque estaba dolida todo estaba bien hace unos minutos.
-Nada solo quiero nadar un rato-. Me dijo mientras seguía viendo la piscina, estaba tenso parecía a la defesiva y sin dedicarme ni una mirada, figuraba que quería escapar de mí. Eso fue ahora si un duro golpe.
-Yo lo siento no pensé que lo de la camisa fuera tan importante aquí esta póntela, perdóname yo no quise… yo… solo lo siento mucho-. Le dije nerviosa aguantándome las ganas de llorar. Debió escuchar algo en mi voz, porque volteo sorprendido, desde que estaba con él las ganas de llorar se habían convertido en algo frecuente, antes esto solo me hubiera enojado y hubiera mandado todo a la mierda, pero ahora no podía evitarlo ellos estaban quitando la maldita coraza dejándome vulnerable. No quería me viera, así que deje su camisa y corrí al cuarto que me había dado Rosalie para intentar calmarme.
-¡Bella!-. Escuche que grito, venía corriendo de tras de mí lo que me hizo intentar correr más recio. Pero las estúpidas lágrimas no me dejaron ver bien lo que provoco que tropezara con el último escalón y terminara tirada en el piso.
-¿Dios Bella estas bien?-. Llego y se hinco para revisarme, mientras yo seguía tirada intentando tomar respiraciones profundas para calmarme, era bueno que fuera alfombra, al menos no me había lastimado físicamente. -¿Te duele algo? ¿Te lastimaste?-. Me pregunto bastante nervioso y yo solo negué mientras me paraba y empezaba a caminar hacía la habitación para cambiarme, por primera vez en mi vida quería irme a mi casa. –Bella por favor escúchame-. Me dijo cuando iba a cerrar la puerta del cuarto. –Por favor-. Me dijo ahora viéndome directamente a los ojos con esa mirada que no le podía negar nada.
-No tengo nada que escuchar la cague lo siento, no quería hacerte enojar yo solo quería que vieras que a mí no me molesta me gustas tal como eres-. Le dije mientras me sentaba en la cama viendo directamente al suelo.
-Bella yo no estaba enojado-. Me dijo mientras se hincaba en el suelo quedando unos centímetros más abajo para buscar mi mirada.
-No me mientas, yo te sentí todo tenso y te alejaste para que no te tocara, tu nunca habías hecho eso-. Empecé bastante alto para ir bajando la intensidad hasta que ya solo fue un susurro.
-Dios Bella, yo no estaba enojado, tal vez un poco conmigo-. Reflexiono pero yo aún no entendía y al parecer lo vio en mi rostro. -¡Maldición!-. Dijo con frustración mientras se sentaba a un lado de mis piernas, eso me tomo por sorpresa el jamás había maldecido, no al menos en mi presencia. –Bella te ves muy hermosa así… Dios…-. Parecía no encontrar las palabras adecuadas. -Con eso estas demasiado sexy… y teniéndote demasiado cerca…-. Me miro a la cara poniéndose totalmente rojo y por fin comprendí todo. –Soy un hombre y me gustas… y mucho… yo solo… solo no quería que pensaras mal de mí y eso fue lo que termino pasando-. Dijo mientras se agarraba el cabello de forma nerviosa, ahora entendía sus tan ansiosas ganas de nadar. –Bella por favor perdóname soy un tonto, no quería faltarte… prometo que no volverá a pasar aprenderé a…-. Me dijo bastante apenado.
-Edward-. Lo interrumpí mientras me sentaba a su lado pero de frente a él. –No me prometas nada-. Le dije mientras le agarraba el mentón para que mirara. –Soy tu novia y es normal, estaría muy asustada si no provocara nada en ti, porque eso significa que no te atraigo, pero lo que sucedió es normal, yo también lo siento sé que para mí no es tan notorio, pero solo no intentes alejarte eso si es doloroso lo otro solo me hace sentir linda-. Le explique intentando que no se sintiera tan apenado.
-Pero tu dijiste que odiabas que te miraran de esa manera-. Me dijo confundido.
-Odio que me miren con deseo sin conocerme y cegándose solo a ver un cuerpo bonito, buscando solo lo superficial-. Le dije mientras me acercaba más a sus labios. –Pero tú no me miras así, nadie me conoce tanto como tú y sé que no solo te fijas en mi cuerpo y eso me hace sentir bonita y especial-. Termine para darle un beso muy intenso, mientras nos besábamos sabía que estaba dudando si poner sus brazos en mi cintura como lo hacía siempre por la falta de ropa. -Puedes tocar lo que quieras, si no me gusta yo te lo diré y no me enojare por eso no te preocupes-. Le dije entre besos mientras guiaba sus manos a mi cintura, al sentir sus manos en mi piel el beso se volvió aún más apasionado y aproveche para pasar mi mano por su espalda que tanto me había gustado, sus manos se paseaban de mi cintura a mis caderas hasta que sentí que una se desviaba a mis piernas y eso me entusiasmo más volviendo el beso casi carnal si es que era posible, nuestras lenguas estaban dándose un manjar con el sabor del otro, estaba a punto de subir ahorcadas porque sentía una insoportable necesidad tenerlo más cerca.
-Le dije a Rosalie que no debíamos dejarlos solos, porque podrían incendiar la casa, pero como es costumbre nadie me hace caso-. Nos interrumpió Emmet que se encontraba recargado en el marco de la puerta con aire despreocupado.
-Esta me la pagas Emmet-. Le dije entre dientes mientras le aventaba un cojín que estaba a mi alcance, pero obviamente no le di porque no estaba viendo a su dirección, estaba recargada en el cuello de Edward intentando recuperar el aliento.
-Pero si yo solo venía a buscarlos porque estaba preocupado por ustedes, tenían mucho rato desaparecidos-. Nos dijo con cara de inocencia estaba a punto de patear su lugar favorito si no dejaba de hablar. Al parecer Edward sintió mi tensión porque intervino.
-Emmet sabías que puedo llegar a romper mi promesa y contarle a Alice lo que me dijiste, ya sabes de cuando estaban en la primaria-. Le dijo Edward con voz inocente.
-No puedes decirlo lo prometiste-. Dijo Emmet asustado, ahora quería conocer el secreto.
-Puedo si me siento traicionado-. Le dijo muy serio Edward, nunca lo había visto chantajeando a nadie pero tenía que decir que era muy sexy y más con las mejillas y los labios rojos por esos besos que nos estabamos dando.
-Está bien, está bien ya entendí, pero tengo que decir que eso es un golpe bajo Edward, de ella lo pude haber esperado pero de ti nunca, me siento traicionado-. Se fue haciendo una pataleta como niño chiquito.
-Entonces ¿Estamos bien?-. Me pregunto algo preocupado, yo solo asentí y le dio otro beso un menos pasional que el anterior.
-Creo que deberíamos bajar antes de que suban a buscarnos-. Le dije entre besos con la voz entrecortada.
-Creo que tienes razón-. Me dijo separándose y dándome la sonrisa más sexy del mundo definitivamente si seguía así ninguno de los dos permaneceríamos vírgenes mucho tiempo.
-Vamos-. Le dije mientras me paraba haciendo uso de mi pequeña fuerza de voluntad. –Por cierto quiero saber cuál es el secreto que le escondes a Emmet a mí también me puede servir-. Era bueno poder amenazarlo.
-Le prometí que no lo diría-. Intente replicar pero me volvió a interrumpir. –Solo lo asuste pero no me atrevería a decir nada-. Me dijo serio y aunque me emberrinchara sabía que no me diría nada era un hombre de palaba y aunque en este momento no me convenía, eso me gustaba de él, así que solo asentí mientras caminábamos para reunirnos con los chicos.
-Bueno al menos creo que ya pasaron los 15 minutos y podemos meternos a la alberca-. Le dije con una sonrisa pícara provocando otra en su rostro.
-Vaya chicos fuimos por la comida y de repente ya no estaban desaparecieron pensamos que habían huido-. Nos dijo Alice que se encontraba sentada a lado de la mesa con la comida, protegiéndose del sol debajo de un enorme paraguas, Emmet se encontraba ahí también pero a él no parecía importarle el sol solo la comida. Mientras Rosalie estaba sobre un colchón inflable paseándose a lo largo de la piscina, a Jasper parecía que le había ganado el libro porque se encontraba totalmente dormido.
-No les miras esos labios hinchados Alice, creo que lo que menos querían era compañía, de hecho creo que un paquete de condones era mejor recibido-. Dijo Rosalie de forma picara logrando que tanto Edward y yo nos sonrojáramos. Y estos eran nuestros nuevos amigos.
...
Que me dicen del capítulo les gusto, quise mostrarles un poco de la relación de Bella y Edward por primera vez sin tanto drama. ¿Qué les pareció la parejita?
Rossy-Bells Cullen: Me alegra mucho que te haya gustado y creo que aprenderé a sacarle provecho a esos momentos prestados ;) La pobre Bella le toco crecer rodeada de gente mala porque hasta ahorita yo no sé ni a quién odiar más y mira que todos están muy claros en mi cabeza. Yo tampoco sé que tengo con lo nerd, pero te entiendo yo también me siento atraída. Si ahora si ya están los tres mosqueteros y como vemos ya tienen una muy buena relación. Creo que no te esperabas esta reacción de Esme, pero que te puedo decir es una ventaja de los chicos inteligentes, que saben trabajar bajo presión ;)
Yomii20: Me gusta mucho que te des tu tiempo para disfrutarla y ahora entra al gym, a pasar más tiempo entre hombres, pero no solo es posesivo que me dices de los sucesos en este capítulo ;)
Esmeraldamr: Me encanta tu imaginación porque haces que me imagine otros desenlaces que ni se me habían ocurrido, ya que tengo la historia muy clara en mi mente, pero me encanta imaginarme otros sucesos que también pudieron haber sido interesantes. Creo que otra vez tu imaginación te llevo para otro lugar y no esperabas esta reacción de Esme jejeje. No será el mismo Charlie en el siguiente tendrás toda su reacción.
Claudia: Muchas gracias espero que este también haya sido de tu agrado.
.Life: Hola bienvenida no sabes el gusto que me da que te haya gustado la historia y perdón por tardar tanto en actualizar, creo que esa no fue una buena bienvenida, prometo que no volveré a tardar tanto. Yo también ame como actuó frente a Ángela eso es de aplaudirse jejeje y creo que hay mucha gente a la que odiar y todos se están peleando por ser los numero uno en la lista de odio. Si ella no es así y lo podemos ver muy bien en este capítulo en donde empieza a mostrar más sus emociones, tanto que ella se empieza a describir como toda una llorona. Lo de vestidores fue una manera de demostrarles la personalidad de los chicos y creo que ahí quedo un poco clara jejeje. El suceso con Bella tiene una larga historia y si empieza como recuerdo y termina en algo así como visión cuando mira a Edward, pero no te preocupes en tres o dos capítulos se contará lo sucedido, aquí entenderás porque le dan tanto miedo la sangre y el encariñarse :) Pues Esme termino siendo un amor de persona gracias a la grandiosa idea de Edward, por algo me gustan los chicos listos jejeje. No te preocupes no creas que lo pondré todo musculoso, ese no sería Edward, solo quiero que pase un poco más de tiempo entre hombres ;) soy la primera fan de Edward así como esta, es tan lindo todo protector, inseguro y al mismo tiempo posesivo que te puedo decir :D
