Capítulo XXI
Edward Pov.
-¿Qué tal te sientes Edward?-. Me dijo Emmet mientras me daba una palmada en la espalda, me encontraba con los chicos en el gimnasio, yo ya me había dado un baño y Emmet a penas se dirigía a las regaderas.
-Cansado-. Le dije la verdad aunque tendría que decir que estaba molido.
-Eso es bueno, significa que el entrenamiento está funcionando, no te preocupes cada vez tendrás más condición y en un tiempo ya no te dolerá nada y podrás patearnos el culo-. Me dijo con su característica sonrisa.
-No creo que llegue a tanto-. Nunca me podría imaginar ganándole a Emmet.
-Claro que sí, dentro de poco ya verás que podrás patearme el trasero, no serás tan fuerte como yo, tal vez un poco parecido a Jasper o menos como tú quieras, pero eres delgado y eso te vuelve más rápido, el chiste es trabajar los reflejos y que sepas como sacarle provecho a tu compleción-. Me dijo muy seguro, por lo que solo asentir, no estaba acostumbrado a verlo tan serio pero el gusto no duro mucho. –Bueno yo sigo hablando del ejercicio verdad, de ese que se hace aquí en el gimnasio, no del que estaban haciendo ayer tu e Isabella, aunque no digo que no ayude a mejorar la condición y los reflejos-. Me dijo ahora de forma picara, provocando que me pusiera totalmente rojo y él solamente se rio antes de irse a las regaderas.
Todo lo que había pasado el día de ayer me tenía muerto de nervios, tanto que en toda la noche no había podido dormir bien, habían estado lleno de emociones muy variadas, primero el miedo al deseo que dominaba mi cuerpo, no era una santo, siempre había deseado a Bella y más cuando se miraba tan hermosa o cuando me besaba de manera tan pasional, pero nunca antes había reaccionado tan intensamente como el día de ayer, tanto que me daba miedo su reacción, no podía creer cuando simplemente me dijo que ella sentía lo mismo y me dio carta blanca, después de lo sucedido ayer, sabía que nuestra relación se había vuelto un poco más intensa por decirlo así, pero eso no ayudaba a mis nervios, yo no tenía ninguna experiencia en ese tema, sabía que Bella tampoco pero ella era más segura y aunque no me gustara sabía que conocía más del tema que yo, que solo conocía las clases que daban en la escuela, ni siquiera estaba tan seguro de hasta donde llegar, mi experiencia era nula, nunca había hablado con nadie de esto, no era un tema de conversación con Ben y Erick.
-Sabes que si sigues quebrándote la cabeza de esa manera, te terminara dando un derrame cerebral-. Me dijo Jasper que se encontraba a mi lado con su cabello mojado por la ducha, estaba tan concentrado que no lo había escuchado cuando se sentó.
-Solo estaba pensando-. Le dije un poco nervioso aun.
-Si me di cuenta, sabes que si necesitas algo puedes hablar conmigo, puedes contarme cualquier cosa, si tienes un problema y quieres un consejo o solo que te escuchen aquí estoy-. Me dijo con su normal aire tranquilizador que tanto lo caracterizaba. Él podía ser la respuesta a todas mis dudas, estaba seguro que sabía mucho más del tema que yo y podía aconsejarme, que fuera tan tranquilo y reservado me ayudaba a confiar. Así que con un suspiro intente comenzar.
-Yo… este… Bella y yo-. Bueno adiós a mi plan anterior, no había forma de que pudiera decirlo en voz alta.
-Bella y tú están entrando en un plano más sexual-. Dijo Jasper por mí y yo solo pude asentir totalmente rojo.
-Yo… nunca… he hecho esto… no sé qué hacer…-. Intente explicarme pero creía que no lo había logrado, en cambio Jasper solo recargo sus codos en sus piernas y volteo a la cancha. Y por raro que parezca, que no me estuviera viendo me tranquilizo un poco, sabía que me seguía escuchando pero me estaba dando mi tiempo y espacio con eso tome un suspiro y lo volví a intentar. –Me da miedo que mi deseo gane y termine saltando normas que no conozco y Bella termine enojada conmigo pensando que no la valoro lo suficiente y que todo termine por ser un tonto. Pero cuando estamos juntos no es como si pudiera pensar y eso es lo que más me aterra porque yo siempre había tenido la capacidad de pensar, que tal si toco algo que ella no quiere y ni cuenta me doy debido a que mi cerebro está muerto, ella me dijo que no le importaba que siguiera avanzando pero no sé si es verdad y en caso de que en verdad no le importara y llegáramos a algo más yo no sé nada, qué tal si soy un desastre y hago todo mal y ya no quiere saber nada de mí-. Le dije de forma tan rápida y nerviosa que no estaba seguro de que haya entendido algo, una vez que empecé me dio miedo parar porque no quería perder el valor. Pero Jasper siguió muy tranquilo viendo a la cancha.
-Primero que nada tienes que confiar en Isabella, una relación se basa en la confianza, si ella te ha dicho que la puedes tocar entonces es porque es verdad, mira ella sabe que la valoras por eso está saliendo contigo y no con toda la bola de perdedores que están detrás de ella-. Esto me lo dijo muy tranquilo viéndome a los ojos, esperando que sus palabras se me quedaran grabadas. -Respecto a los límites entre una pareja, no existe una norma establecida, cada uno maneja los suyos, lo único importante es que estés siempre al pendiente de tu pareja, de esa manera si haces algo que a ella no le gusta lo notaras inmediatamente y te podrás detener, sé que cuesta un poco de trabajo con todas esas emociones nuevas, sientes que tu cabeza se desconecta y eso es el verdadero deseo que muchos hombres mueren buscando. Cuando estas con ella ¿Qué es lo único que se logra colar en tu mente?-. Me pregunto con su voz calmada.
-Nada, solo que la amo y que tengo que controlarme para no hacerla sentir mal-. Le dije con mucho pesar.
-Tu problema son tus inseguridades, es el pensar que la harás sentir mal, que no tienes el poder de regresar las mismas sensaciones que ella te produce, cuando estés con ella piensa que todo es mutuo por eso son pareja, no hay nada de malo en que todo a tu alrededor desaparezca, pero siempre y digo siempre tienes que centrarte en ella antes que ti, si logras seguir con ese pequeño autocontrol pero solo tenerlo para seguir cuidándola y no por tus miedos, será maravilloso para ambos-. Me dijo Jasper con su voz calmada. –Cuando estas con la persona indicada siempre es maravilloso, yo cometí el error de no esperar y te puedo asegurar que existe una enorme diferencia, Alice dice que al menos aprendí a valorar lo que en verdad vale la pena y te puedo asegurar que así fue-. Me dijo con la sonrisa que siempre aparecía al hablar de la duende. –Y eso es lo único que te puedo decir con relación al sexo, lamentablemente se aprende sobre la marcha, pero si te aseguras de poner primero a tu pareja y que ella siempre este bien nunca será un desastre-. Me dijo Jasper antes de pararse y caminar hacia Emmet que nos estaba haciendo señas para ya irnos.
-Gracias Jasper-. Sus palabras me habían servido de mucho y sobre todo me estaban dando en que pensar.
-Para eso estamos los amigos-. Me dijo con una sonrisa sincera. –Y Edward-. Me llamo mientras se detenía unos pasos antes de llegar a Emmet. –A pesar de todo lo que dicen nunca es malo ver algunos videos-. Intente mirar alguna señal de broma en su rostro pero no había ninguna.
-¿Pornografía?-. Pregunte nervioso esperando haberme equivocado de videos.
-Si son educativos, al menos para que te des una idea-. Me dijo antes de seguir caminando hacia Emmet.
-¿De qué tanto hablaban? Parecían viejas chismosas-. Se quejó Emmet.
-Solo hablábamos de intercambiar algunos libros para leer más variedad-. Le contesto Jasper como si nada.
-Dios son tan aburridos-. Se quejó Emmet antes de salir.
Bella POV
Por fin era viernes el último día de la semana no tenía nada de que quejarme, en realidad habían sido una buena semana, pero no había como un fin de semana y menos con los planes que teníamos, acababa de dejar a Bree en la escuela y no dejaba de hablar de lo bien que no la pasaríamos en zoológico tenía mucha curiosidad por conocer a los nuevos amigos de su hermano y yo estaba segura que le caerían muy bien los chicos, se sabían hacer querer. Acelere un poco más el paso porque me moría por llegar al salón y ver a Edward, aún era temprano ni siquiera sabía si ya había llegado de entrenar pero eso no impedía que intentara llegar rápido para comprobar.
-Yo… yo… este… lo… lo… sie-ento-. El sonido de una voz aterrada alado de los arbustos llamo mi atención, haciendo que bajara la rapidez de mis pasos, no alcanzaba a ver quién era y ellos tampoco me podían ver a mí.
-No pareces muy arrepentido-. Se escuchó una segunda voz y una mochila salió volando aterrizando casi a mis pies.
Antes me hubiera dado la vuelta y hubiera seguido mi camino sin importarme a quién estuvieran molestando, sabía que la voz no pertenecía a Edward así que no tenía ninguna obligación en acercarme, sabía que podía seguir caminando y nadie se enteraría que escuche, eso era lo que había hecho por muchos años y gracias a ello Edward había sufrido un infierno, ahora no podía quedarme tranquila viendo que otra persona viviera lo mismo que él y sabía que él también estaría muy desilusionado de mí si lo hiciera, tal vez era la manera de redimirme. Sin pensarlo más di un paso al frente y mire que se trataba de Michael y Ben, justo en el momento en el que los mire di gracias de haberme asomado, Ben era un gran ser humano no se merecía esto. ¿Alguien se lo merece? Me hizo una mala pasada mi subconsciente.
-Es… es ver-dad-. Dijo Ben que parecía tan asustado.
-Basta Michael-. Le dije llamando la atención de ambos mientras recogía la mochila de Ben y se la entregaba.
-¿Qué haces aquí Isa? Es más no me importa, este no es tu asunto así que no te metas-. Me dijo Michael antes de centrar su vista otra vez en Ben.
-Yo decido cual es mi asunto, así que dije ¡Basta!-. Le dije bastante molesta provocando también su furia.
-Mira Isa, pediste que no se metieran con tu nueva mascota y te di gusto, no porque te tenga miedo sino en plan de familia, así que tal y como yo hice tú no te metas en mis asuntos, esto es entre el engendro y yo-. Sus comentarios hicieron que me enojara bastante, más por la manera en la que se refirió a Edward. -¿Verdad que esto es entre tú y yo?-. Le dijo mientras le daba un abrazo por los hombros de forma brusca a Ben, el pobre no podía ni hablar estaba muerto de miedo.
-He dicho que basta Michael-. Le dije mientras lo aventaba intentando alejarlo lejos de Ben y lo logre por lo que me puse entre ellos, pero eso solo provoco que ahora Michael me mirara con furia a mí.
-¿Qué chingados te pasa?-. Me pregunto furioso mientras se acercaba cada vez más a mí, pero yo no me moví de mi lugar, ni hice ningún gesto mostrándole que no me daba miedo. –No me digas que ahora te volverás la defensora de todos estos engendros-. Me dijo con burla.
-Esos es algo que a ti no te importa, lo único que debes recordar es que no te conviene hacerme enojar Michael, si no quieres salir perdiendo-. Le dije enojada y con prepotencia, pero él solo se empezó a reír con burla.
-Se te olvida quién soy Isa, tú no tienes poder sobre mí, salgo con la otra Swan, sabes que tengo poder absoluto sobre tu hermana, yo digo brinca y ella solo pregunta qué tan alto-. Me dijo con arrogancia y sabía que tenía razón.
-Y a ti se te olvida quién soy yo cariño-. Le dije con voz melodiosa mientras mi dedo acariciaba su pecho, se podía notar la falsedad en todos mis movimientos.
-Oh no cariño sé quién eres, una total perra-. Me dijo con una sonrisa confiada. -Pero ni así puedes contra mí, así que yo que tú me largaba inmediatamente de aquí, ahora que te estoy dando la oportunidad-. Me dijo con voz amenazante. Sabía que Michael no era idiota y en comparación de los otros podía ser un gran rival gracias a Jessica, pero no podía dejar a Ben, esperaba no estarme equivocando.
–Que bueno que tienes claro que yo no soy la idiota de Jessica, soy la gemela inteligente, pero así como tú me diste la oportunidad yo también te daré una, tú dejas de molestar a Ben y cada quien se va por su lado y hacemos como que esto nunca paso-. Le dije con mi mismo tono confiado.
-¿Segura que no eres la gemela idiota?-. Me pregunto mientras se cruzaba de brazos. –Te lo dejare más claro, si no te largas en este mismo momento no solo terminare de molestar a este imbécil, cuando termine también le haré la vida imposible al engendro que tienes por mascota-. La amenazas hacía Edward ayudaron a que la furia corriera por mis venas, al parecer nadie entendía que tenía un serio problema de temperamento.
-No, no soy la gemela idiota Michael-. Le dije con voz enojada. -Sé que quieres a Jessica solo por el dinero que representa la familia Swan-. Intento interrumpirme pero proseguí. –No te preocupes a mí no me importa, me da completamente igual, si no se queda contigo se quedará con otro idiota, me va y me viene con quién se quede, no creo que nadie la soportara sin dinero de por medio-. Le dije con una sonrisa y supe que lo tome por sorpresa. –El punto es que puedo soportarte siempre y cuando no te metas conmigo y tengo que decir que en este momento no me siento feliz, casi haces que prefiera que sea otro idiota el que goce de la fortuna de Jessica-. Le dije mientras hacia un puchero. –Sería una pena, que mi hermana te dejara-. Le dije mientras revisaba mi manicure.
-Tú jamás podrías hacer que ella siquiera pensara en dejarme, te odia es más si se lo sugirieras, me harías un favor porque se aferraría más a mí-. Me dijo con suficiencia a lo que yo solo le mostré una sonrisa burlona.
-Yo nunca dije que le diría que te dejara, recuerdas que dije que era la hermana inteligente y tú dijiste que era una perra, pues soy las dos cosas, pero eso me vuelve más peligrosa-. Le dije con una sonrisa maliciosa. –Recuerdas aquella fiesta cuando Jessica estaba de viaje e intentaste que me acostara contigo-. Ahora si mire algo de miedo en sus ojos.
-No me acosté contigo-. Me dijo algo nervioso.
-Si recuerdo que me negué a compartir las babas de Jessica, pero Tanya no tenía los mismos escrúpulos que yo ¿Verdad?-. Le dije de forma sugestiva. –Recordemos que soy una perra, me gusta tener a todos lo que me rodean en mis manos, tengo pruebas de lo bien que se la pasaron los dos, accidentalmente eso le podría llegar a Jessica y tú y yo sabemos cómo se pondría, digamos que es bastante envidiosa y no le gusta compartir, sería una lástima que se perdieran todos estos años que la has soportado-. Esperaba que me haya creído porque si no era así no sabía que iba a hacer, no tenía ninguna prueba y sin ellas Jessica no me crearía.
-Tú no te atreverías-. Me dijo asustado, casi di un suspiro de alivio cuando dijo eso, pero en cambio le regale una sonrisa burlona.
-Por qué todo el mundo dice eso, primero dejan en claro que soy una perra y al final dicen que no me atrevería. Saben que a mí no me importa nada más que yo , pero no te preocupes como muestra de mi buen corazón olvidémonos de todo, menos de que no te tienes que meterte conmigo y todos felices, Jessica, tú, Ben, Edward y yo, nadie tendría que salir lastimado por este pequeño incidente ¿qué dices?-. Termine con una sonrisa.
-Vete a la mierda-. Me dijo antes de darse la vuelta e irse, sin poder detenerlo más di un respiro de alivio.
-Bueno creo que nos deshicimos de él-. Intente bromear con Ben, pero al verlo me di cuenta que no se miraba muy bien, el pobre estaba muy pálido, lo que más me asusto es que estaba intentando tomar aire y no parecía lograrlo. –Ben intenta calmarte, tranquilízate por favor-. Estaba cayendo en pánico yo no sabía qué hacer en estas situaciones. –inhala, exhala, inhala, exhala, tranquilo-. Intente ayudar pero no parecía funcionar. –Está bien dime qué puedo hacer-. Le dije ahora si totalmente asustada.
-In…-. Intento tomar aire pero no parecía llegar. –Inhalador-. Me pidió con bastante esfuerzo apuntando a su mochila, lo más rápido que pude intente buscarlo hasta que lo encontré y rápidamente lo tomo, espere unos segundos y el color parecía estar volviendo a él. Puta madre, Michael estaba loco lo pudo haber matado o tú también si no hubiera hecho nada, me recordó mi mente.
-Muchas gracias Isabella-. Me dijo un rato después un poco más tranquilo pero aún se miraba agitado.
-No es nada, pero intenta no hablar para que puedas recuperarte-. Le dije aun preocupada.
Espere todavía un rato hasta que se sintió mejor, Ben no paraba de darme las gracias, estaba totalmente agradecido y eso solo me hacía sentir peor, porque me hacía preguntarme cuantas veces había vivido esto, mientras yo lo ignoraba y dejaba que siguiera pasando. Le ofrecí llevarlo a su casa, no creía prudente que se quedara en la escuela después de ese episodio, pero se negó diciendo que tenía que entregar unos trabajos y eran importantes para su beca, todo lo contrario de lo que yo pensaba hacer decidió que era mejor que nos apuráramos para llegar a la primera clase.
Al entrar al salón mire que se encontraba casi lleno, al contrario con mis planes había llegado casi barrida a la clase, incluso Edward parecía darse cuenta porque desde la puerta lo pude verlo algo nervioso. Pero al verme solo dio un suspiro de alivio y me regalo una sonrisa.
-¿Bree se volvió a quedar dormida?-. Me pegunto con algo de preocupación en cuanto llegue a la banca. Pero yo solo moví mi cabeza en señal negativa y me acerque para darle un beso lento lleno de amor y necesidad, quería quitar todo el mal momento que había pasado y sobre todo la culpa de pensar que él pudo haber vivido algo similar y yo no lo ayude. -¿Qué está mal Bella?-. Me pregunto con preocupación, sabía que se estaba haciendo ideas de que algo había pasado con mi familia.
-Nada todo está bien-. Le dije ya que no me sentía lista para contarle todo, podía ver la duda en su mirada, así que le regale una sonrisa que hizo brillar sus ojos, demostrando que me había creído, no le estaba mintiendo del todo, ya con él a mi lado todo estaba bien, prometí intentar dejar atrás todo el pasado y no permitir que este me pateara el culo y eso es lo que haría.
Edward POV
Viernes en la tarde y me encontraba empujando un carito en el centro comercial, por cada uno de los pastillos mientras Alice, Rosalie y Bella empujaban todo lo que encontraban a su paso, al parecer estas tres tenían un serio problema con las compras, al menos que invitaran a un batallon no había posibilidad de que nos comiéramos todo lo que estaban echando, los chicos se habían ido a comprar la carne mientras yo me ofrecí ayudar a las chicas con lo que faltaba, pero nunca imagine que fuera tanto, ahora entiendo la mirada de Jasper cuando me ofrecí.
Mi vida había dado una gran vuelta, mis fines de semana casi siempre eran lo mismo, el viernes en la tarde lo aprovechaba para hacer toda mi tarea y así poder jugar videojuegos el sábado en la mañana, mientras que en la tarde llevaba a Bree a dar un vuelta, normalmente a la librería o al parque a comprar un helado y el domingo era de ir a ver a papá y regresar a estudiar para el siguiente día, ahora me encontraba preparándome para una parrillada mientras veíamos el juego y ya tenía planes para el sábado, a pesar de las desveladas por estar haciendo mi tarea en las noches no me podía quejar de nada, me gustaba mi nueva vida.
-¿Qué piensas chico lindo?-. Me dijo Bella mientras me daba un beso en la mejilla provocándome una gran sonrisa, definitivamente nunca me escucharían quejarme.
-En nada importante solo me pregunto ¿cómo nos terminaremos todo lo que están echando al carrito?-. Le dije mientras pasaba mi mano por su cintura, me encantaba ver su hermoso rostro lleno de felicidad.
-Supongo que lo que quede no lo podemos llevar mañana de lonche-. Me dijo mientras se encogía de hombros. –Así que pon buena cara y escoge lo que más te guste-. Agrego seguido de un beso en mi cuello, provocándome un ligero escalofrío.
Desde el día en la alberca cuando me había tomado por sorpresa diciéndome no le importara que la mirara con deseo porque ella sentía lo mismo por mí, las cosas entre nosotros cada vez se volvían más íntimas, pero aun después de la plática con Jasper no terminaba de acostumbrarme, cuando había tocado su pierna no se había molestado pero tampoco quería tentar mi suerte y comportarme como un completo pulpo, aunque no podía negar que ganas no me faltaban, sacudí mi cabeza porque no me gustaba a donde llevaban mis pensamientos si seguía así tendría un gran problema. Y para mi suerte mire que Alice necesitaba ayuda porque no podía alcanzar una bolsa de papas que se encontraba muy alta para ella, mientras tanto Rosalie y Bella estaban alegando cual marca de dulces era mejor.
-Aquí esta-. Le dije mientras le entregaba la bolsa-.
-Gracias Edward, no sé porque ponen las cosas tan altas, la mayoría de las personas somos bajitas-. Se quejó Alice, quise debatir su teoría pero sabía que no era buena idea. –No te lo había dicho pero me gusta como se te miran esas gafas, tus ojos son más llamativos con ellas y uno tiene que aprovechar sus atributos, tú tienes unos lindos ojos, aunque también note que te empezaste a peinar de otra manera, sin tanta gomina resalta tu color cobrizo y es lindo poco común y tiene un aire rebelde que lo complementa ¿Es así natural o es obra de Bella? parece que no puede quitar sus manos de ahí-. Me pregunto Alice poniéndome rojo por sus comentarios.
-No si es muy rebelde-. Le dije totalmente rojo ahora.
-Pues es lindo, sabes a veces veo que te sientes un poco incómodo, me pasas también esa bolsa por favor -. Me dijo mientras apuntaba otra bolsa y la tome rápidamente mientras ella seguía hablando. –pero no tienes por qué sentirte así, eres lindo, como te dije tienes un lindo cabello, unos lindos ojos, una linda sonrisa, tu piel es muy limpia y sobre todo eres una gran persona, entonces ¿por qué sentirte inseguro? ¿Te gustan los cacahuates?-. Yo solo asentí y ella echo una bolsa. –Mira lo importante es que tienes un linda chica que te quiere, solo hay que ver cómo te mira parece una chica de 10 años fascinada por su estrella favorita, así que hay que sacarle provecho a eso y aunque no estuviera Bella, sé que hubiera varias chicas interesadas, es más si yo no hubiera encontrado ya al amor de mi vida y no estuviera perdidamente enamorada, creme que gustarías, entonces siéntete seguro alado de Bella, ella te ama y te mira como su hombre ideal a veces las cosas se pierden por las inseguridades-. Termino viéndome a los ojos y yo no sabía que decir y solo pude asentir. –Ahora vamos a pagar aquellas no tienen para cuando-. Dijo mientras se iba caminando al otro pasillo seguida por mí que no dejaba de pensar en sus palabras.
Sabía que Alice tenía razón en lo que me había dicho a pesar de que en este tiempo que he estado con Bella empezaba a tener más fe en sus palabras y sobre todo en sus actos aun me sentía un poco inseguro, no podía evitar sentirme así más cuando veía la cara que ponían la mayoría de las personas cuando nos miraban juntos, se veían sorprendidos como si no lo pudieran creer. Pero de ninguna manera quería poner en peligro nuestra relación por todas mis inseguridades, sabía que Bella estaba haciendo un gran esfuerzo contra sus miedos y estaba ganando la batalla y yo solo estaba aprendiendo a vivir con mis miedos en lugar de combatirlas.
-Me siento abandonada-. Me dijo Bella mientras se paraba a un lado mío con los brazos cruzados y la mirada al frente, podía ver un pequeño puchero adornando sus labios.
-Es que Alice ocupaba mi ayuda-. Me excuse pero solo sirvió para que moviera la cabeza en forma negativa y apretara más sus brazos. –Lo siento me podrías perdonar-. Su respuesta volvió a ser la misma, pero podía ver una pequeña sonrisa que estaba intentando reprimir. -¿Qué tengo que hacer para que me pudieras perdonar?-. Le dije con cara de arrepentimiento intentando suprimir también mi sonrisa, pero ella solo se encogió de hombros. -¿Tal vez una disculpa seguida de un beso?-. Le dije intentando convencerla.
-No prometo nada-. Me dijo con un puchero pero descruzando sus brazos.
-En verdad siento mucho haberte dejado allá, me podrías perdonar-. Le dije con cara de arrepentimiento y después me acerque para darle un beso que devolvió rápidamente poniendo sus manos en mi pelo.
-Todavía sigo un poco enojada, que te parece si lo vuelves a intentar-. Me dijo sacándome una sonrisa que no pude reprimir, aun tenía sus manos alrededor de mi cuello por lo que le di otro beso.
-Está bien ya estas perdonado-. Me dijo con una sonrisa mientras me daba un abrazo.
….
Habíamos decidido que era mejor idea sacar el televisor al patio para poder ver el partido y al mismo tiempo asar la carne y el pan para las hamburguesas, Emmet dijo que nadie podía tocar su asador por lo que él se instaló ahí con dos cervezas, las cuales no sabía cómo había logrado comprar, mientras tanto Rosalie cortaría la cebolla, Jasper doraría las papas, Alice acomodaría las botanas y Bella y yo, más bien yo tenía que cortar el tomate, ya que Bella era un peligro con cuchillo en mano, pero no me quejaba porque tenía una muy linda asistente.
-Pareces muy concentrado-. Me dijo mientras me ofrecía una papa que no dude en aceptar, se encontraba en su lugar favorito alado mío sentada en la encimera. –También te miras muy sexy con ese cuchillo en mano-. Me dijo mientras me guiñaba un ojo.
-¿Te parecen sexy los asesinos?-. Le dije con un tono de incredulidad para tomarle el pelo, ya me estaba acostumbrando a sus comentarios lo que me daba la oportunidad de bromear con ella.
-No me refería a un asesino, en estos momentos te estoy imaginando como un sexy doctor y ya sabes yo tu asistente, ensayando para el futuro-. Me dijo con otro guiño que hizo que me pusiera un poco rojo. –Aunque sabes que tengo debilidad por ti, vestido de asesino también me parecerías muy pero muy sexy-. Dijo mientras se acercaba para darme un beso.
-Creo… creo que es mejor que termine a picar los tomates antes de que venga Emmet a revisarnos-. Le dije un poco confuso todavía por el beso, se había convertido en un habito de Emmet venir a darnos una vuelta cada cierto tiempo.
-Yo creo lo mismo-. Me dijo acomodándose.
-No sé porque tantas cosas, nomás somos seis-. Me queje antes de empezar a picar más tomate.
-Creo que los chicos invitaron a más gente-. Me dijo en voz baja Bella, logrando que me tensara, nunca habíamos convivido con más personas, siempre éramos nada más nosotros. –Oye les daremos la oportunidad, si no estamos a gusto nos vamos fin de la historia-. Me dijo cuando noto mi estado. Sabía que para ella no habría ningún problema, siempre era fácil de relacionar aunque yo era otra historia, pero no quería que por mi culpa Bella le dejara de hablar a todo el mundo, ahora entendía las palabras de Alice, era el momento de ponerlas en práctica y hacer un esfuerzo por ella. Por lo que asentí.
…..
-Tienes que aceptar que esa no fue su mejor jugada-. Le dijo Bella a Emmet, los dos se encontraban alegando sobre futbol, el día de hoy había conocido un nuevo aspecto de su vida, le gustaba el deporte. Me encontraba sentado en una silla que había instalado a lado del asador, la había acomodado con el fin de que Bella se sentara mientras hablaba con Emmet, pero ella dejo en claro que prefería sentarse en mis piernas y yo no me queje.
-Pero si unas de las mejores-. Intento defenderse Emmet.
-Si así lo quieres ver-. Le dijo en tono bajo como para terminar el debate. –¿Quieres un trago?-. Me ofreció de la cerveza que estaba tomando, pero me negué, no era un gran fan del alcohol y esperaba que Bella tampoco lo fuera, por si fuera poco uno de los dos tenía que conducir y de ninguna manera podría tolerar que alguien alcoholizado tomara el volante. –Oye ¿eso es normal?-. Le pregunto Bella a Emmet cuando vio que a un pedazo de carne le empezaba a salir mucho humo, señal de que se empezaba a quemar.
-Maldición-. Se quejó Emmet antes de empezar a mover toda la carne, por estar tan entrado en la conversación se le había olvidado.
-Y creo que no, alguien no puede hacer dos cosas al mismo tiempo-. Me dijo Bella con una sonrisa que devolví, pero el timbre de la casa nos distrajo o bueno al menos a mí, estaba un poco nervioso por conocer quiénes eran las personas que iban a venir, esperaba que fuera alguien con quien no haya tenido la oportunidad de hablar y no de los que se dedicaban a hacernos la vida imposible.
No paso mucho tiempo cuando se nos acercó Alice. -Chicos les presento a Peter, es primo de Jasper y Rosalie, ella es Charlotte su novia-. Nos dijo señalándonos a dos muchachos que nunca había visto, cuando los menciono los dos pusieron dos amplias sonrisas, el muchacho tenía mucho parecido con Jasper parecía que lo rubio y tranquilo venia de familia.
-Yo soy Bella y él es mi novio Edward, mucho gusto-. Nos presentó Bella mientras seguía en mis piernas.
-Es un placer conocerlos-. Nos dijo Charlotte, algo me decía que me iban a caer bien.
-No estudian en Forks ¿Verdad? Nunca los había visto-. Pregunto Bella con una sonrisa intentado hacer plática.
-No estudiamos en la universidad de Washington, aprovechamos un ligero descanso para pasar este fin con la familia-. Le contesto Peter amablemente mientras abrazaba a un más a su novia.
-Peter, Charlotte-. Llego Rosalie dándoles un abrazo que los dos respondieron. –Hasta que se dan tiempo para visitarnos, pensé que otra vez nos dejarían plantados-. Les reclamo en forma juguetona.
-Oh cariño la universidad no nos deja tener vida propia, ya te darás cuenta el próximo año, no sabes de la que se escapó el capullo de tu hermano-. Le contesto Peter de forma juguetona. Ese comentario hizo que me preguntara por qué Jasper había retrasado la universidad dos años, por lo que sabía era muy buen estudiante.
-¡Escuche eso!-. Dijo Jasper que iba llegando. –Tan pronto quejándote como niña Peter, lo seguiré retrasando con tal de no verme como tú llorando cada que me dan la oportunidad-. Le dijo Jasper mientras le daba un abrazo amistoso. –Y tú cariño cómo lo aguantas, ya te dije que eres hermosa y te puedes buscar algo mejor-. Le dijo ahora a Charlotte logrando que riera y que Peter le diera una mirada enojada. Voltee a ver a Bella y miraba la escena con una sonrisa y sus ojos brillantes, sabía que por su familia no estaba acostumbrada a ver ese tipo de escenas.
-Es impresionante, tendría que acostumbrarme después de todas las veces que te he visto con tu familia, pero no lo logro, siempre pensé que una relación así solo sucedía en la televisión-. Me dio bajito cuando se dio cuenta de que la estaba viendo. No sabía que decirle así que solo le apreté más hacia mí y le di un beso en la sien.
-¡Espero que vengan con hambre familia, porque ya están las hamburguesas!-. Dijo muy feliz Emmet hablando por primera vez. –Chicos tomen sus hamburguesas y prepárenlas porque el juego está a punto de empezar-. A Bella no le dijeron dos veces porque se paró rápidamente jalándome en proceso para ir por su comida.
...
-Chicos les quiero presentar a Carmen, su novio Eleazar y Gareth, a lo mejor ya los habían visto por la escuela, Carmen va conmigo en las porristas-. Nos dijo ahora Rosalie, mientras preparábamos nuestras hamburguesas. Si los había visto en la escuela, así que silenciosamente di gracias por no haber tenido la oportunidad de hablar con ellos, aunque por lo que sabía Carmen era una buena persona y Eleazar solo sabía que era muy serio, del único que tenía mis dudas era de Gareth.
-Ya nos habíamos visto aunque nunca habíamos hablado-. Dijo Carmen con una amplia sonrisa. –Hola Bells-. Saludo mientras daba un paso y le daba un gran abrazo a Bella, podía ver su cara de desconcierto no estaba acostumbrada a las muestras de afecto. –Y si no me equivoco, tú debes de ser Edward, es todo un placer-. Me dijo mientras me daba un beso en la mejilla. – ¿No les parece sorprendente que vayamos en el mismo colegio y nunca hayamos hablado?-. Nos preguntó con una sonrisa, le quería contestar que no era sorpréndete ya que yo no había hablado con la mayoría del plantel, pero preferí guardar silencio.
-Discúlpenla es bastante efusiva-. Nos dijo ahora Eleazar, mientras tomaba a su novia por la cintura al notar nuestra incomodidad. –Con el tiempo te terminas acostumbrando, es un placer conocerlos-. Nos dijo con un movimiento de cabeza.
-No hay problema-. Le dijo ahora Bella que parecía haber salido de su asombro.
-Si no les molesta iremos a saludar a los demás-. Agrego Eleazar.
-Ahorita nos vemos-. Se despidió Carmen con una sonrisa.
-¿Qué haremos con dos Alice encerradas en este pequeño espacio?-. Me pregunto Bella con cara de terror una vez que se fueron, no pude evitarlo y solté una carcajada porque también había notado el parecido.
-¡Bells llego tu invitado!-. Le grito Alice desde la sala.
-¡Maldición lo había olvidado! ¿Puedes llevar mi hamburguesa a la mesa? ahorita voy-. Me dijo antes de salir rumbo a la puerta, no me había dicho que había invitado a alguien y no tenía idea de quién podría ser. Pero de todas formas tome nuestra comida y camine a la mesa que estaba enfrente del televisor.
No paso mucho tiempo cuando Bella ingreso al patio, venía seguida por Ben, no me había dicho que lo invito, ni siquiera sabía que le hablaba. Ella venía muy entretenida hablando con él, que parecía también muy concentrado en lo que sea qué estuviera diciendo Bella, no me gustaba la mirada que le estaba dando Ben, parecía que haría cualquier cosa que ella le pidiera.
-Ya viste quién vino a pasar el día con nosotros-. Me dijo Bella muy sonriente. –Ahorita vengo voy a traerte una hamburguesa Ben, ponte cómodo ahí con Edward-. Nos dijo antes de irse.
-Hola Edward-. Me saludo Ben, parecía muy incómodo por tanta gente, mientras se sentaba en la silla que estaba a un lado de la mía. –Espero que no te moleste, en la mañana me topé con Isabella y me invito-. Rápidamente vino a mi cabeza que Bella había llegado más tarde de lo usual a clases y creía a ver visto algo diferente en ella, pero me dijo que no había sido nada, porque no me había contado que se topó con Ben. –Espero no ser inoportuno-. Dios me sentía muy mal con Ben, él era un gran amigo era el único que me había apoyado en mi relación y yo no podía controlarme.
-No para nada, me alegro que Bella te haya invitado-. Le dije y al parecer logre tranquilizarlo un poco.
-Y aquí está tu hamburguesa, justo antes del partido-. Llego Bella sentándose en mis piernas, para mi tranquilidad y entregándole su comida a Ben.
-Gracias Isabella-. Le contesto un poco avergonzado.
Una vez que comenzó el juego, la atención de la mayoría se dispersó, Alice y Carmen no parecían interesadas así que tomaron su asiento lo más alejadas posibles para platicar, mientras que yo y Ben intentábamos aparentar estar entretenidos pero era obvio que no era lo nuestro o al menos no podíamos demostrar ni la mitad de la pasión que los otros demostraban incluida Bella que seguía sentada en mis piernas pero concentrada en el juego.
-Ahorita regreso-. Me dijo una vez que el juego termino.
-¿Cómo te acostumbras a todo esto?-. Me pregunto Ben, ahora que la mayoría ya se había relajado y habían puesto un poco de música.
-En realidad no estoy acostumbrado, sigo sintiendo que es mucha gente pero los chicos son buenas personas y hacen que me sienta parte de todo esto-. Le intente explicar, en estos momentos era cuando me sentía muy mal por sentir estos sentimientos negativos por él, sabía que era una excelente personas y era lo que más me incomodaba, el pensar que Bella también se diera cuenta de ello.
-¿Quieres?-. Me pregunto Bella una vez que regreso, me ofrecia un vaso con algún contenido que no alcanzaba a descifrar. –Es solo jugo-. Me contesto la pregunta que nunca realice. Por lo que asentí, me agrado que solo se hubiera tomado una cerveza, no me gustaba pensar en ella manejando a su casa con alcohol en su sistema.
-Y Ben, me habías dicho que querías estudias literatura, ¿ya decidiste en que universidad?-. Le pregunto Bella intentando hacer platica.
-Mi primera opción será Massachusetts, solicitare la beca, espero lograrlo porque estoy muy ilusionado con estudiar ahí-.
-Oh yo también solicitare ahí, no sabes también cuanto deseo poder quedar, pero ya verás cómo tendremos suerte, para tener en estos momentos una beca tienes que tener un buen promedio y eso contara bastante-. Le dijo Bella muy emocionada, hace algún tiempo habíamos hablado de las universidades y había mencionado sus planes, pero no me había dado cuenta cuánta ilusión le hacía, en ese entonces le costaba mostrarse tan abierta, pero esto fue un duro golpe, ya que una vez que saliéramos ella se iría y yo no me podía ir tan lejos, no podía dejar a mamá y Bree.
-¿Has pensado en otras opciones aparte de esa?-. Le pregunto Ben.
-Claro que si-. Se enfrascaron en una larga plática sobre las mejores universidades para estudiar literatura, pero cada una de ellas se encontraba tan lejos como la primera. Yo opte por quedarme callado, mientras envidiaba todas las cosas que los dos tenían en común, lo principal estudiar en el mismo lugar.
-¡Maldita sea!-. Se escuchó Rosalie, logrando interrumpir la conversación de Bella y Ben. Sin molestarse por todas las nuevas miradas que había logrado adquirir volvió a intentarlo, al parecer ella y Carmen con ayuda de Alice y Charlotte se habían puesto a modificar un poco una coreografía que supuse era de las porristas, pero no lograban que les quedara. –Es imposible saltar de ese paso al otro-. Se quejó Rosalie intentándolo de nuevo.
-Es una lástima porque se mira bien-. Dijo Alice que estaba sentada junto con Charlotte.
-Y si intentas cambiarlo, puedes meter un corto tiempo el paso cinco después del dos eso les ayudara a que no sea tan complicado pasar al tres y estéticamente se miraría bien, ya que tampoco se trata de que se mire tan forzado, lo que vuelve tan atractivo a la danza es que se mire natural y que es algo que disfruta como forma de expresión-. Les dijo Bella, logrando que todos la vieran sorprendidos por la pasión con la que habló.
-¿Podrías mostrarme?-. Le pregunto Rosalie tranquilamente, disimulando muy bien su sorpresa.
Bella solo asistió y se levantó, centre toda mi atención en ella sacando todos mis pensamientos negativos de hace un momento. Sin ninguna dificultad realizo los pasos que había hecho Rosalie con el cambio que comento e incluso agrego otros pasos, me había contado que tomo clases y que la danza se había convertido en parte fundamental de su vida, ya que era su escape, pero hasta ahora entendía porque su maestra estaba tan interesada en ella, era un deleite verla bailar.
-Sabes bailar espectacular-. Dijo Alice sorprendida.
-¿Dónde aprendiste a bailar así?-. Le pregunto una muy interesada Carmen.
-Hace algunos años tome clases de baile-. Le contesto Bella un poco incomoda, mientras se venía a sentar otra vez.
-No, no, no, tú deberías estar en las porristas, yo estuviera si supiera bailar, no entiendo porque no te has metido-. Le dijo Alice logrando que cada vez Bella se pusiera más tensa.
-Porque ya no estoy interesada en el baile, hace mucho que lo deje-. Intento defenderse Bella.
-Pero es un gran desperdicio, tienes un gran talento-. Volvió a debatir Alice.
-Quiero pensar que tengo otros talentos aparte del baile-. Le dijo Bella con una sonrisa que no llego a sus ojos, yo solo la apreté más hacia mí para que viera que estaba con ella. –Además eso de ser porrista no es lo mío, va más con Jessica-. Agrego.
-Pero lo haces mucho mejor que tu hermana, sería genial tenerte en el equipo-. Ahora habló Carmen.
-Jessica y yo tenemos un pacto así que yo no entrare ahí, a parte la mayoría sabe que lo mío no es trabajar en equipo, así que no soy la más indicada-. Dijo Bella.
-Eso es…-. Iba a seguir Alice pero Rosalie no se lo permitió.
-Eso no quitara que te estaré dando lata, cada que necesite ayuda-. Al parecer ella si había comprendido la situación y lo incomoda que se encontraba Bella por el tema.
-Puedo hacer eso-. Le dijo Bella con una sonrisa que ahora si llegó a sus ojos.
…..
-Gracias por todo la pase muy bien-. Se despidió de nosotros Ben, una vez que lo dejamos en su casa.
-No hay de que, fue bueno que decidieras darte una vuelta-. Le dijo Bella con una sonrisa.
-Nos vemos el lunes, adiós-. Se volvió a despedir una vez que se bajó del carro. Después de eso arranque hacía mi casa, desde que había manejado para ir a Olympia Bella siempre me daba el mando del volante, alegando que a ella no le gustaba manejar si otra persona lo podía hacer.
Al llegar a la casa Bella y yo nos bajamos ya que todavía era temprano para que se fuera a su casa. Pero nos llevamos una gran sorpresa cuando entramos y todo se encontraba muy oscuro, me pareció raro ya que no me dijeron que iban a salir, pero una nota adornaba la mesa de centro llamo mi atención.
Cariño, Bree y yo fuimos al centro comercial a comer un helado y ver una película para chicas, no tardaremos.
Te quiere mamá. y Bree.
La nota me saco una sonrisa porque sabía que eso último lo había agregado la enana.
-Vaya al parecer piensan que no puedes valorar una película de romance y yo qué pensé que te obligaban a verlas y por eso siempre sabias que decir-. Me dijo Bella con una sonrisa.
-Pues no, muy a menudo me dejan para tener un tiempo de chicas-. Le dije sin seguir su broma, no podía sacar de mi mente todos los sucesos del día.
-¿Qué pasa Edward? Todo el camino estuviste muy callado-. Me dijo Bella preocupada. –Y no me digas que no es nada-. Interrumpió mi respuesta con frustración y un poco de enojo, al adivinar la respuesta que le iba a dar.
Sabía que tenía que seguir los consejos que me habían dado Alice y Jasper, de empezar a alejar mis miedos y confiar más en ella, en nuestra relación si no lo único que iba a lograr era perderla y por nada del mundo quería que pasara eso. Tome su mano y la jale hacia mi cuarto, si mamá y Bree llegaban no quería que nos escucharan.
-¿Me vas a decir qué está pasando?-. Me pregunto soltando mi mano y recargándose muy cerca de la puerta, lo que me demostraba que si no empezaba a hablar se iba ir, por lo que un poco derrotado me senté en la cama.
-Solo pasó que soy un tonto inseguro, me puse celoso-. Le dije con pesar.
-¿Celoso?-. Me pregunto con confusión como si no hubiera escuchado bien, por lo que asentí. -¿De qué?-. No parecía entenderlo y para decir verdad yo tampoco.
-De Ben-. A un podía ver en su rostro que no lo entendía del todo. –No lo mal entiendas, sé que es una buena persona, intente no sentirme así, pero no podía evitarlo-. Salió mi voz con tono de impotencia-. –Me sentía celoso de que lo invitaras y no me dijeras nada ni siquiera sabía que hablaban, de que tengan tantas cosas en común y te sientas tan a gusto con él, de las miradas que te da y sobre todo de que él tenga la oportunidad de ir a la misma universidad que tú, mientras yo me tengo que quedar aquí-. Termine con mi vista enfocada en el suelo.
-Dios Edward-. Me dijo mientras se acercaba para sentarse en mis piernas y abrazarme, le facilite la tarea abrazándola aún más, me sentía tan aliviado de que no se molestara. –Soy una idiota-. Murmuro contra mi cuello, tomándome por sorpresa, ya que esperaba que el insulto fuera hacia mí y no para ella. –Te reclamo diciendo qué quiero que me cuentes todo, cuando soy yo la estúpida-. Eso sí me dejo sorprendido.
-El problema soy yo y mis miedos, tú no tienes porque sentirte responsable-. Intente razonar
–Desde el día que trabajamos en equipo yo no había hablado con él-. Siguió hablando como si no la hubiera interrumpido. –Pero hoy venía a clases cuando escuche a Michael molestando a alguien y no me puede quedar sin hacer nada-. Esas frases habían logrado dejarme helado. –Se trataba de Ben, tuve una gran discusión con Michael porque no quería dar por terminado el asunto, pero logre que lo dejara, cuando por fin puede hablar con Ben me di cuenta que el pobre estaba muerto de miedo y a punto de darle un ataque de asma, tu mejor que nadie sabe que yo no llevo muy bien ese tipo de situaciones, pero aun así intente ayudarlo y me espere a que se sintiera mejor, en un intento porque pensara en otra cosa hable del convivio y me pareció que sería buena idea invitarlo para que te sintieras más a gusto, respecto a las miradas de las que hablaste él solamente se encuentra agradecido conmigo por ayudarlo es todo y me cae tan bien porque es un buen amigo para ti y eso lo hace ganar puntos conmigo-. Me dijo algo nerviosa, pero yo solo podía pensar en una cosa, en ella peleando con el gorila de Michael.
-¿Por qué no me dijiste nada?-. No podía imaginarme que le pasara ese tipo de cosas y ella no me dijera nada, me aterraba que algo le pasara y se quedara callada, confiaba en que me platicara cuando algo iba mal, ya fuera en la escuela o su casa contaba con ello para mi tranquilidad.
-Yo lo siento, sabes que no llevo muy bien el enojo, solo quería tranquilizarme un poco y pensar las cosas-. Me dijo cada vez más nerviosa.
-Le pediste a Ben que no me contara nada ¿Verdad?-. Le pregunte porque sabía que Ben me lo hubiera dicho, al menos que antes lo hubiera prometido.
-Lo siento, es que no quería hablar de ello-. Me dijo con mucho pesar, de la manera más delicada posible me paré, mientras la sentaba a ella a un lado, no podía seguir sentado.
-Eso demuestra que no me lo dirías y prometiste que siempre hablarías conmigo y me contarías todo lo que estabas sintiendo antes de huir-. Le recordé.
-Lo sé pero tenía miedo, me aterraba pensar cuántas veces habías sufrido lo mismo que Ben y yo no hice nada, no quería darte la oportunidad de meditar cuántas veces te pude haber ayudado y no lo hice por egoísta-. Me dijo llorando y eso me hizo sentir como un canalla por provocar su llanto, quería que confiara en mí pero cuando lo hacía le reclamaba. Avance lo más rápido que pude y la abrace intentando calmarla.
-Perdóname, por favor perdóname-. Le dije mientras intentaba limpiar sus lágrimas me partía el corazón verla así.
-Tienes derecho a estar enojado, siempre soy la idiota que lo arruina todo-. Me dijo entre lágrimas.
-Claro que no, yo soy el tonto por reaccionar así, tú ya confiaste en mí desde que decidiste decirme todo-. Le dije intentando calmarla mientas volvía a limpiar sus lágrimas. –Yo no debía haber reaccionado de esta forma, en mi inútil excusa, tengo que decir que estoy asustado de que pueda llegar a pasarte algo y no me lo digas, me aterra pensar que puedas sufrir y yo no estar enterado para ayudarte-. Le dije mientras la atraía hacía mí, me recargue en la cabecera de la cama con ella recargada en mi pecho.
-Lo siento, sé que ya te lo había dicho pero lo vuelvo a hacer, prometo intentar a callar mis miedos para siempre hablar contigo-. Me dijo viéndome a los ojos.
-En cambio yo te juro que siempre voy estar ahí para lo que necesites-. Le dije sellando el pacto con un beso.
-Nunca deberías estar celoso de nadie, yo solo te quiero a ti y a nadie más, ya veremos cómo le hacemos para la universidad, el tiempo nos dará la respuesta por ahorita lo único que importa es lo mucho que te quiero e intentar disfrutar del aquí y el ahora-. Me dijo mientras se separaba un poco para luego volver a besarme.
En este beso quería demostrarle todo los nuevos sentimientos que me producía, el constante miedo de herirla o perderla, la posesividad, el deseo, la ternura, las ganas de protegerla y sobre todo un gran amor. Ella parecía que también quería demostrar sus sentimientos en ese beso, el cual cada vez se estaba volviendo más pasional, ahora Bella se encontraba con su espalda sobre la cama y yo enzima de ella, intentando seguir los consejos de Jasper me asegure que se mirara cómoda, incluso parecía que no lograba estar lo suficientemente cerca de mí, ya que con una de sus manos tomaba mi cabello intentando acercarme a un más y la otra estaba en mi espalda realizando lentas caricias que me estaban volviendo loco, al mismo tiempo parecía como si estuviera impidiendo que me fuera, algo que no tendría las fuerzas para hacer.
Lentamente pase mi mano de su cintura a su cadera tocando la piel expuesta de su vientre, desde la vez que la toque en traje de baño me moría por volver a sentirla, mi mano hormigueaba al tocar su sube piel y ella parecía disfrutarlo porque su beso se volvió más pasional si es que era posible. Las manos de bella se colaron debajo de mi camisa, en cuanto hicieron contacto con mi espalda lograron un agradable escalofrío que recorrió toda mi columna vertebral y logro que perdiera aún más la cabeza, mi mano se movió sin que lo analizara a lo largo de su vientre, hasta que tope con el material de su sostén, me tense separándome un poco de su boca, esperando que me dijera que me detuviera.
-Adelante-. Me animo Bella al ver mi indecisión, Dios se miraba tan hermosa con sus mejillas sonrojadas, sus labios rojos e hinchados por nuestros besos y sobre todo esa mirada brillosa. Para mi sorpresa Bella intento sentarse y se lo permití haciéndome a un lado sin entender lo que estaba haciendo, solo pude contener la respiración cuando se empezó a quitar su blusa, sin poder evitarlo me le quede viendo, traía un sostén muy fino color negro que resaltaba con su pálida piel, tenía unas enormes ganas de tocar. –No dudes-. Me dijo seguido de otro beso mientras guiaba mi mano hacia su´pecho derecho, sin poder contenerme más lo empecé a masajear torpemente, pero al parecer le agrado porque me premio con un pequeño gemido, que hizo estragos en mi parte baja.
Bella empezó a quitar mi camisa y se lo permití sin meditarlo, mi atención estaba puesta en mi nuevo descubrimiento. Empecé a dar besos a lo largo de su cuello, mientras mis manos seguían entretenidas, provocando agradables suspiros por parte de Bella motivandome cada vez más, todas esas sensaciones eran maravillosas, sobre todo cuando pasaba sus uñas por mi espalda. Estaba a punto de llegar para tocar con mis labios ese pequeño botón que tanto había llamado mi atención cuando.
-¡Edward ya llegamos!-. Se escuchó la voz de mamá, logrando que me quedara totalmente tieso, nunca ni en mis más locos sueños me pude haber imaginado que un día me encontraría en esta situación.
...
Espero que el capítulo haya sido de su agrado, ¿qué les pareció? Entraron a la historia nuevos personajes y sobre todo conocimos un poco más de la manera de pensar de nuestro Jasper que se había mantenido muy reservado, pero déjenme les adelanto que está lleno de sorpresas junto con nuestra querida Ross la cual parece entender muy bien a Bella ¿Alguien tiene alguna teoría del por qué parece entenderla mejor incluso que ella misma?
Gracias a todas las que me dejaron Reviews ustedes me hacen el día, también a las que me agregaron a sus favoritos y esos lectores silenciosos.
Claudia: Me hace muy feliz que te haya gustado, espero que este también haya tenido el mismo efecto, creo que si lo pondré espero no arruinarlo este fue mi pequeño ensayo jejeje intente no hacerte esperar mucho y compensártelo con un capítulo largo.
Yomii20: Lo prometido es deuda ya no tarde tanto y si estos chicos están un poco desatados, mira nada más como terminaron jejeje En estos capítulos quiero mostrar cómo van fortaleciendo cada vez más su amistad y relación ;) Me di cuenta que se me olvido decirte de donde soy, pues soy de la frontera más visitada del mundo, Tijuana, una muy bonita ciudad que no es como la pintan, no sé si ya te habías dado cuenta de mí mezcla de lenguajes que intento evitar jejeje.
Rossy-Bells Cullen: Compartimos el mismo amor, intentare no malgastártelo tanto pero no prometo nada jejeje. Me encantan tus palabras no sabes lo feliz que me haces, te mando también muchos saludos y gracias por tu lealtad :D
Debora: Me hace muy feliz que te gustara la historia y bienvenida, estos chicos todavía trabajan en sus miedos pero están seguros de que se aman, tus peticiones son concedidas mira que tan celosos se puso ;)
