Capítulo XXIII
Bella POV
Sentí cuando Edward se levantó, me desperté desde el momento en que sus brazos dejaron de rodearme, pero aun así seguí acostada intentando dormir un rato más, a pesar de todo había tenido un sueño tan placentero, Edward había sido el mejor enfermero que pudo haber existido, cada dos horas me levantaba con un beso en mi mejilla, no me importaba en nada el estarme despertando con tal de sentir su tierno beso. Sin poder dormir más por culpa de ese lugar vacío, decidí que era hora de levantarme, para mi sorpresa aún era muy temprano, apenas las siete, pero hoy era domingo y sabía que tenían que visitar a Carlisle, por lo tanto tenía que ponerme manos a la obra para irme a mi casa y poderlos dejar con sus actividades.
Una vez que estuve un poco presentable salí a buscar a Edward, pero iba por el pasillo cuando los escuche.
-Tenemos que hablar-. Se escuchó la voz seria de Esme, nunca la había oído emplear ese tono, sabía que estaba mal quedarme escuchando pero no lo podía evitar, ya que me imaginaba a donde iba la conversación. Si Edward contesto no alcance a escuchar pero Esme siguió. -¿Bella tiene problemas en su casa?-. Le peguntó
-No que yo sepa-. Le contesto rápidamente y muy nervioso, sabía que no le había creído, en realidad ella solo buscaba una confirmación.
– No me mientas, lo he sospechado desde hace tiempo pero ayer lo confirme, lo pude ver en sus ojos, con lo del accidente y sobre todo con las historias que contaron tus amigos, había tristeza y anhelo en ella. Ahora dime la verdad, Bella tiene problemas en su casa o con sus padres-. No era una pregunta solo le estaba dando a escoger entre una y otra, sabía que Esme se había dado cuenta, ella no era tonta y yo era demasiado descuidada. Otra vez no escuche la respuesta de Edward. –Sí a qué Edward-. Dijo muy seria.
-A ambas-. Le dijo con voz vacilante, lo conocía muy bien y sabía que le debía de estar costando mucho hablar con su madre de esto, pensando que me estaba traicionando pero si estaba contestando era porque no encontró otra salida, su mamá ya se había dado cuenta.
-¿Qué clase de problemas?-. Le pregunto aun con su tono serio.
-Yo no puedo hablar, no es mi historia-. Le dijo Edward con pesar.
-Necesito saber que clases de problemas tiene Edward-. Antes de que continuara Edward, respire profundo y salí del pasillo, no era la primera vez que me veía en la necesidad de contar mi historia, aunque esto no significara que fuera agradable.
-Digamos que no les importo mucho a mis padres, mi papá se la pasa trabajando mientras mi madre se la pasa en eventos sociales, casi nunca los veo, solo en reuniones cuando fingimos ser una familia y cuando digo que nunca tienen tiempo me refiero a nunca, ni siquiera para una visita al hospital, mi hermano sigue el ejemplo de mi padre y mi hermana el de mi madre por lo tanto no congenio tampoco con ellos, perdón por la interrupción pero no pude evitar escuchar-. Le dije solo una pequeña parte de la historia, la cara de Edward era de sorpresa y mucha preocupación, mientras Esme me miraba como si intentara descifrar un enigma.
-¿Eso es todo, solo hay indiferencia?-. Pregunto todavía seria Esme.
-Sí, mis padres no me golpean ni nada por el estilo-. Y era verdad ellos nunca me había golpeado. –Solo son indiferentes, no les importa nada más que sus problemas-. Y sus otros hijos pensé pero me quede callada.
-Bella siento tener que preguntarte esto, pero tenía que saber qué estaba pasando, para comprender mejor la situación ¿Lo entiendes verdad?-. Me dijo Esme en su tono maternal de siempre.
-Lo entiendo y comprendo, después de todas las molestias que les he hecho pasar era normal que preguntaras-. Lo entendía.
-No ha sido ninguna molestia, solo quería saber si había una manera de ayudarte-. Me dijo mientras se acercaba a tomar mis manos.
-A pesar de su indiferencia todo está bien Esme, ellos no me lastiman-. Al menos físicamente.
-¿Siempre han sido así?-. Me pregunto un poco incomoda.
-Desde que tengo uso de razón-. Le conteste con honestidad.
-Lo siento mucho eso debió haber sido muy difícil para ti, no entiendo cómo unos padres pueden llegar a ser indiferentes con sus hijos, pero sabes que para cualquier cosa que necesites cuentas con nosotros, nunca dudes en pedirme ayuda para lo que sea-. Me dijo con tristeza y preocupación.
-Muchas gracias, no sabes cuánto significa esto para mí, pero no te aflijas Esme, siempre han sido así y ya me aprendí a vivir con ello, estoy acostumbrada no me causa ningún pesar-. Podía ver la duda en sus ojos, pero mi tono se escucha carente de dolor.
-¡Buenos días! Ya estoy lista para ir a visitar a papá-. Llego Bree tan contenta como siempre.
-Es mejor que vaya por mis cosas, tengo que irme a casa, necesito un baño y hacer unos cuantos trabajos que tengo pendientes-. Les dije con una sonrisa mientras iba al cuarto de Edward a tomar mi bolso.
-¿Bella?-. Escuche la voz titubeante de Edward mientras intentaba domar mi cabello de tal manera que tapara el gran moretón que tenía desde el inicio de mi cabello hasta la parte de mi ceja de lado izquierdo.
-¿Edward?-. Lo imite mientras me volteaba con una sonrisa. Sabía que estaba inseguro por culpa de lo que había pasado, pero todo estaba bien, era muy incómodo contar ese tipo de cosas pero no era su culpa. En cuanto miro que no estaba enojada ni triste mire que sus hombros se relajaron e incluso un suspiro se le salió.
-Siento lo que sucedió allá afuera, mamá se dio cuenta y no sabía que decirle, pero quedarme callado no era una opción siento que tuvieras que presenciar todo eso, a su favor solo puedo decir que se preocupa por ti-. Me dijo aun incómodo.
-Hey está bien-. Le dije mientras tomaba su rostro en mis manos, para que viera mi cara y se diera cuenta que no había ningún problema. –En el fondo sabía que tarde o temprano esto iba a suceder, era normal que se diera cuenta, pasó mucho tiempo aquí y nunca habló de nadie. Todo está bien, tú y yo estamos bien y eso es lo único que importa-. Termine con un pequeño beso.
-Entonces ¿por qué te vas?-. Me pregunto mientras sus brazos rodeaban mi cintura atrayéndome más hacia él.
-Porque hoy es Domingo y es su día familiar, ya me cole a pasar con ustedes los sábados y no pediré disculpas por eso, pero no puedo hacer lo mismo este día-. Le explique.
-A mí no me importa que pases el día con nosotros y si lo dices por mamá o Bree estoy seguro que tampoco les importara-. Me aseguró.
-Tenemos que aprender a dividir nuestro tiempo, tú tienes una familia con la cual convivir, en este tiempo me he dado cuenta de que tú eres el pilar de esta familia, ellas dos se apoyan en ti, te necesitan, así que tienes que dedicarles tiempo, una de las cosas que más amo de ti es ese amor que les das a tu familia, no toleraría que por mi culpa las descuidaras y menos porque estas constantemente preocupado por mí, sal y divierte, habla con ellas, yo estaré bien por un día, yo te tengo seis días a la semana sería muy egoísta de mi parte no prestarte solo uno-. Le dije con una sonrisa para que viera que lo decía sin ningún problema.
-Creo que tienes razón, pero eso no significa que me guste la idea-. Me dijo con su ceño fruncido.
-Sabes que siempre la tengo-. Le dije seguido de un beso. –Así que ya es hora de que me vaya, acompáñame a despedirme de tus chicas-. Le dije mientras tomaba mi bolsa y lo agarraba de la mano para que me acompañara.
Me despedí de ellas con un fuerte abrazo y diciéndoles que mañana nos veríamos, Esme insistía en que me quedara a desayunar pero no acepte prefería que disfrutaran de su día completo, Edward aún un poco renuente salió y me acompaño hasta mi carro, me despedí de él con un gran beso no apto para menores y así no lo hizo saber su vecina, dejándolo totalmente rojo e incómodo por el espectáculo que había dado, era tan lindo que era imposible no amarlo.
Mientras manejaba pensaba que las mujeres eran unas idiotas y yo daba gracias por ello, se pasaban la vida diciendo que querían encontrar al hombre perfecto y que solo había puros patanes merodeando, pero ellas eran las que se fijaban en el mismo patrón, querían que fuera guapo, rico y controlador, que al parecer ellas lo entienden como protector, pues tengo que decir algo sobre esos tipos, normalmente son infieles y patanes debido a que tienen variedad de donde escoger ya que todas quieren lo mismo, cada una de ellas se hace ilusiones pensando que será la indicada y lo cambiara pero es casi improbable. Solo una pregunta por qué tomar el riesgo o la molestia de intentar cambiar a alguien cuando ya existen hombres tal como los queremos y no hay ninguna necesidad de cambiarlos, su naturaleza es ser nobles y aman con todo su corazón. Definitivamente la mayoría de población femenina son unas estúpidas y daba gracias por dejarme al mejor hombre.
Y con esa conclusión llegué a mi casa, había pasado a comprar todo tipo de cosas para sobrevivir al día sin la necesidad de salir de mi habitación, tenía en las bolsas todo tipo de chatarra porque era la única comida que no necesitaba calentarse, junto con una pizza que fría también sabía bien. Intentando pasar desapercibida llegue a mi habitación, la casa parecía vacía pero decidí no arriesgarme y no salir de ahí hasta el siguiente día, que tuviera que ir a la escuela.
…
Aún después de un baño me sentía como un zombi mientras maneja a la casa de Edward, al parecer pasármela un día antes comiendo chatarra y viendo películas había hecho que mi cerebro se quemara, me encontraba en piloto automático. Entre como siempre y para mi sorpresa Bree no estaba en el comedor como era costumbre, eso me alerto, camine rápidamente a su cuarto, de seguro se había quedado dormida pero casi choco con Esme que parecía un poco cansada.
-Oh lo siento pensé que no estabas, si no hubiera tocado, venía a recoger a Bree-. Le dije algo nerviosa por la sorpresa.
-No te preocupes cariño, Edward empezó a sentirse mal anoche-. Esas simples palabras hicieron que mi cabeza se despertara por completo, creo que noto mi preocupación porque prosiguió rápidamente. –Tranquila cariño no es nada grabe, solo se trata de alguna indigestión, al parecer algo de lo que comió no le cayó bien-. Esas palabras hicieron que pudiera respirar otra vez pero la preocupación seguía en mí.
-¿Entonces está bien?-. Tenía que asegurarme.
-Si está bien, solo que en la madrugada se la paso devolviendo todo y con dolor de estómago, el pobre se acaba de quedar dormido, pero yo creo que para cuando se levante ya estará como nuevo, lo más grave será la desvelada -. Me dijo con una sonrisa maternal.
-Mamá ya estoy lista-. Salió Bree de su cuarto. –Hola Bella-. Me dijo seguido de su usual abrazo.
-Hola hermosa-. La salude de vuelta. -¿Te puedo ayudar en algo? Cualquier cosa, ocupas que vaya a traer algo-. Le pregunte ahora a Esme.
-De hecho me pudieras ayudar a llevar a Bree a la escuela, no quiero dejar a Edward solo aunque ya este mejor, tengo entendido que los dos toman las mismas clases, crees que también pudieras entregar este recado-. Me dijo con un poco de pena, mientras me daba una hoja para justificar su falta el día de hoy.
-No hay problema yo me encargo ¿Ocupas que también pase a recoger a Bree a la hora de la salida?-. Le dije con una sonrisa para que se tranquilizara.
-Eso sería de gran ayuda, cambie mi turno por el de la tarde, pero me iba a ver muy apretada para ir a recogerla. Sé que es mucho abusar pero ¿Te quedarías en la tarde para que les hagas un poco de compañía?-. Cómo si hubiera posibilidad de que me sacara de aquí.
-No te preocupes aquí estaré, deberías intentar dormir un rato, yo me encargo también de la comida tu descansa-. Le dije con una sonrisa.
-No sabes cómo te lo agradezco-. Parecía un poco más relajada.
-¿Te molesta si paso a ver a Edward? No lo despertare solo…-. No termine y una sonrisa se instaló en el rostro de Esme.
-Claro cariño lo entiendo, no sé cómo no se me ocurrió ofrecértelo antes-. Me dijo mientras se hacía a un lado para que pasara.
Muy despacio entre al cuarto de Edward, estaba profundamente dormido el pobre se veía un poco pálido y tenía ojeras. Me hubiera gustado estar aquí para ayudarlo pero en la tarde lo cuidaría, muy despacio para no despertarlo me acerque y le di un pequeño beso en la sien y le dije que lo amaba, no quería irme pero sabía que era de más ayuda encargándome de los recados que me dio Esme.
…
Llegué a la escuela con tiempo de sobra para mí primera clase, normalmente estaría apurada por entrar al salón pero ahora no tenía ninguna prisa, ni siquiera tenía ganas de estar aquí.
-¡Bells! ¡Bells!-. Escuche que alguien me gritaba justo cuando me iba bajando de mi carro. Al voltear me di cuenta que era Carmen la amiga de Rosalie y venía corriendo hacia mí. –Te estaba esperando que bueno que llegaste, tenía miedo que pasaras y yo no alcanzara a verte, tengo que hablar de algo muy importante y delicado contigo-. Me dijo muy apurada, no tenía ni idea de que podía ser, nunca habíamos hablado si no fuera porque congeniamos en la casa de Rosalie.
-Tranquilízate Carmen no me voy a ir-. Le dije intentando calmarla.
-Es que te tengo que decirte muy importante y si lo supieras antes de que llegue Edward mejor, la buena noticia es que también lo estuve buscando y no ha llegado-. Siguió muy apurada viendo para todos lados, como si esperara una catástrofe y eso logro despertar mi curiosidad más porque estaba implicado Edward.
-Edward no va a venir el día de hoy-. Eso hizo que pareciera aliviada incluso que le regresara un poco el color a su rostro, eso me estaba asustando. -Pero dime qué es lo que te preocupa-. Indague cada vez más curiosa.
-Eso es bueno, es mejor que no lo vea-. Habló para sí misma pero yo no estaba entendiendo nada, así que la deje que continuara para no perder más tiempo. –El sábado fuimos a una fiesta y estábamos bebiendo un poco de alcohol, por lo que me dieron ganas de ir al baño, pero no estaba borracha ni alucinando, era uno de esos que tienen tres cubículos y un tocador-. Era demasiado parecida a Alice divagaba mucho y no entendía que tenía que ver todo esto conmigo pero la deje continuar. –Estaba en mis asuntos, cuando escuche la voz de Jessica y sé que era ella porque reconozco muy bien su voz, vamos juntas en las porristas y es muy particular-. Por no decir chillona pensé, pero no la interrumpí. –El chiste que llegó Victoria y sé que era ella porque Jessica le dijo por su nombre-. Eso sí logro asustarme Jessica y Victoria juntas no era bueno. –Yo no te quería decir nada porque a lo mejor no me ibas a creer, pero te juro que es verdad-. Empezó a divagar y yo solo quería saber que estaba pasando.
-Carmen por favor continua, sea lo que sea te voy a creer-. Le asegure porque de ese par podía esperar cualquier cosa.
-Bueno, Victoria le dijo a Jessica que quería hacerte un par de travesuras, pero que necesitaba su ayuda porque tú la tenías con las manos atadas debido a la amenaza que lanzaste, pero que si ella la ayudaba o las llevaba acabó no pasaría nada porque tu no le podrías hacer nada, le aseguro que serían de lo más divertidas y te harían la vida imposible ahora que te sentías la madre Teresa de Calculta. Yo pensé que tu hermana se iba a negar, en verdad lo pensé pero para mi sorpresa acepto, luego quedaron en que se juntaría para planearlo bien, cuando salí del baño le iba a pedir a Rosalie tu numero para advertirte, aunque tenía miedo de que no me creyeras pero tenía que decirte, ya que a mí no me gustaría que me hicieran algo así, pero luego se me ocurrió que a lo mejor era una mentira de tu hermana para saber que planeaba Victoria eso tenía más sentido, todos sabemos que ellas es una víbora, pero hoy que llegue temprano para el ensayo y mire todo, me di cuenta que no era mentira, no sabes cómo lo siento yo debí haberte dicho todo desde el principio, pero te juro que no pensé que se atreviera, es tu hermana incluso son gemelas-. Me dijo muy rápido y con mucho nerviosismo y pesar.
-Carmen ¿Qué hicieron?-. Le pregunte con mucho miedo y no precisamente por mí, por primera vez en el día agradecí que Edward estuviera indispuesto.
-¿Me crees?-. Pregunto totalmente sombrada.
-Claro que te creo esas perras son capas de cualquier cosa-. Le asegure. –Ahora dime por favor que hicieron-. La cuestione.
-No es algo muy grande, creo que la broma no era para ti, sino más bien para Edward y es bueno que no haya venido-. Me dijo un poco nerviosa.
-Carmen por favor al grano-. Le apremié.
-Ellos pegaron fotos tuyas en el casillero de Edward, unas muy sensuales y otras con otros chicos y dicen disfruta de su vasta experiencia, ninguna foto es muy comprometedora-. Me dijo pero yo ya iba caminado hacía el plantel.
Al entrar no miré nada extraño pero seguí caminando hasta el casillero de Edward y definitivamente estaban pegadas varias fotografías que me tome en diferentes fiestas, en una traía un vestido negro muy cortito y alzaba una copa para brindar con la cámara, mis ojos estaban muy rojos por todo el alcohol, en otra estaba abrazando a Demetri por la espalda y dándole un beso de piquito de forma muy coqueta, recuerdo que lo hice adrede para la cámara, la otra era de Halloween traía un disfraz de Ángel caído bastante sensual y lanzaba un beso a la cámara, la peor era donde me estaba besando de manera bastante apasionada con Alec, esa no sabía cuándo la habían tomado, en todas ellas se podía leer "Disfruta de su vasta experiencia" en la de Alec incluso agregaron "al igual que la mayoría"
-Lindas fotos, al parecer eres muy fotogénica-. Escuche atrás de mí la voz de Victoria. Sin pensarlo me voltee y la agarre por lo hombros estampándola fuertemente contra los casilleros. La furia recorría mis venas, el saber que la broma no era para mí si no para Edward me hacía enfurecer, ellas solo querían lastimarlo y las muy perras me las pagarían.
-Soy tan fotogénica como tú eres pendeja Victoria, mira que te lo advertí-. Le dije mientras la apretaba más, intento zafarse pero no se lo permití por lo que encajo sus garras en mis antebrazos, pero no sentía dolor el enojo era mi aliado.
-Pues debería saber que no tienes muchos amigos, porque aunque quisiera, yo no fui la autora de esto-. Me dijo mientras se intentaba zafar otra vez pero la volví a estampar contra los casilleros de manera tan fuerte que su cabeza reboto, me enojaba más que me creyera tan tonta para mentirme.
-Crees que no sé que lo planeaste junto con la estúpida de Jessica, no me creas tan idiota Victoria, yo también tengo mis fuentes, pero de mi hermanita ya me encargare después-. Le dije en forma amenazadora.
-¿Y qué piensas hacer? No puedes hacer nada cuando tengo de mi parte a tu hermana-. Me dijo con el mismo tono que yo emplee en ella y encajado más sus uñas con la esperanza de que me quitara, pues buena suerte con eso.
-Mira que eres tonta, Jessica solo cuida su espalda, ella no sabe lo que es lealtad, una vez que hable seriamente con ella negara todo y ya solo quedara una culpable. ¿Dime qué hará Charlie cuando le diga que me están extorsionando con unas fotos para sacarme dinero? Y no solo eso sino que lo está haciendo la amante de su pequeño-. Le dije como si no me lo pudiera imaginar.
-No te atreverías, para eso tendrías que confesarle lo puta que eres-. Me dijo de forma amenazante pero la conocía muy bien en sus ojos fríos podía ver un deje de miedo.
-No tengo problema con decírselo, se enojara es verdad, pero no puede hacer nada, soy y siempre seré una Swan algo que no pareces entender, solo se asegurara de que esas fotos no salgan a la luz para no dañar su imagen ¿Y sabes qué más?-. Le dije con voz melodiosa. -Destruirá a la puta de su hijo esa pobretona que solo puede dañar su imagen e intentar amarrar a su heredero-. Su cara estaba pálida de solo imaginárselo por lo que la solté, no me podía hacer nada la tenía amarrada como ella había dicho. -Con esto espero que te quede claro que a mi lado no eres nada más que una maldita cucaracha que puedo aplastar con solo tronar mis dedos-. Le dije con mi tono despectivo que hace mucho no usaba.
-Eres una perra-. Gran equivocación, no pensé en el enojo de momento, por lo que no me espere la cachetada que me dio cuando reacciono y la muy perra descargo su mano, estaba a punto de descargar mi puño en su operada nariz, pero para su buena suerte Rosalie se me atravesó.
-Bella tranquilízate, ya viene el director y si te mira pase lo que pase te expulsaran unos días cálmate-. Me dijo mientras me agarraba, me intente zafar no me importaba valdría la pena cada momento. –Piensa en Edward-. Me recordó logrando que me calmara inmediatamente, solo asentí porque tenía razón, no me podía dar el lujo de que me expulsaran y dejar a Edward con esta guerra, ellas se aprovecharían.
-Estás advertida Victoria, sigue con tus malditos jueguitos y terminaras por vivir en la maldita calle, si vuelves a hacer una estupidez te juro que no parare hasta que no tengas en que caerte muerta y sabes que hablo en serio. Un consejo como tu antigua amiga, trágate tu puto orgullo y olvídate de todo, porque estas a un paso de terminar en un albergue, sabes que a mí no me importa nada, nunca lo ha hecho y al contrario de ti yo no pierdo nada-. Le dije de forma amenazante antes de irme con Rosalie.
-Las malditas fotos-. Le dije a Rosalie mientras intentaba darme la vuelta para ir a quitarlas.
-Ya las traigo yo-. Dijo Alice, no la había visto hasta que habló, pero levanto su mano y ahí estaban las estúpidas fotos.
-Ahora tengo que hablar con Jessica-. Les informe.
-No, de ninguna manera-. Me prohibió Rosalie mientras me guiaba a no sé dónde.
-Tengo que hacerlo, si no le pongo un hasta aquí, esto no terminara-. Le dije mientras seguíamos caminando.
-Sé que tienes que hablar con ella, pero este no es un buen momento, primero necesitas calmarte y pensar bien lo que vas a hacer si no empeoraras todo-. Me dijo mientras entrabamos a los vestidores. Y tenía razón con Jessica era más peligroso tenía que tener la cabeza fría.
-Supongo que tienes toda la razón-. Le dije mientras me sentaba en una banca seguida por ellas.
-Tengo que admitir que me diste miedo tenías cara de que le ibas a romper la nariz a Victoria-. Rompió el silencio Alice. –Y creme no te culpo-. Dijo con una risita.
-Pensaba hacerlo-. Le dije devolviéndole la sonrisa una vez que ya estuve más calmada.
-Si no fuera porque te iban a expulsar por la masacre que pensabas hacer no te hubiera interrumpido, era algo digno de mirar y más al saber que estaba en primera fila, es más ni siquiera me iba importar si me salpicaba la sangre-. Dijo Rosalie con añoranza y yo no pude evitar reírme, ellas eran las mejores.
-Hey chicas-. Se escuchó la voz de Carmen en la entrada se miraba un poco vacilante. –Siento mucho lo que sucedió allá afuera-. Me dijo mientras caminaba hacía nosotras.
-No te preocupes y no te di las gracias por haberme dicho, no sabes cómo aprecio el gesto-. Le dije con honestidad.
-No tienes nada que agradecer, como te dije afuera a mí no me hubiera gustado que me hicieran algo parecido, yo también tuve muchos novios antes de encontrar a Eleazar y no me gustaría que alguien me lo echara en cara, mucho menos para lastimarlo-. Me dijo mientras se sentaba.
-No quiero ni pensar cómo lo hubiera tomado, si Edward lo hubiera visto, casi nadie lo vio y perdí el control, si hubiera cumplido su objetivo-. Termine con una sacudida de cabeza porque no sabía de qué era capaz.
-Pues se lo hubieran merecido-. Me dijo Alice mientras tomaba mi mano.
-No saben cómo me enoja haberme dejado que me tomaran esas fotos-. Confesé.
–No entiendo porque-. Me dijo Rosalie, le iba a contestar que primero las viera antes de decir cualquier cosa. –No hay nada de malo en las fotos, ni siquiera en la que estás con Alec es solo un beso, tienes una historia él lo sabe te conocía de antes, yo tengo fotos parecidas y nunca miro a Emmet ofendido por ellas, el problema es el maldito mensaje que pusieron en ellas para hacerlas parecer insultantes y de eso tú no tienes la culpa-. Termino enojada y todas asistieron de acuerdo.
-De hecho es bueno saber que ya te pusiste este vestido, pensaba usar uno igual en la próxima fiesta-. Me dijo Alice mientras me enseñaba la foto con el vestido negro.
-Ni que lo digas yo me quería vestir de Ángel caído la próxima vez, aunque espero que para ese entonces ya se les haya olvidado-. Agrego Carmen y yo solo me pude reír por lo absurdo de la situación.
En ese momento se me ocurrió el plan perfecto para enfrentar a Jessica, la amenazaría con quitarle lo que más ama y eso es ser el centro de atención.
-Rosalie necesito tu ayuda-. Le dije.
….
-Sabes me pregunto qué dirá Edward de todo lo sucedido-. Me dijo Ángela cuando pase por su mesa para llegar a la mía y así tomar la segunda clase ya que nunca llegue a la primera. –Las fotos eran bastantes expresivas por decirlo así-. Me dijo con una sonrisa.
-¿Tu qué crees que diría?-. Le dije mientras recargaba mis codos en su mesa de forma juguetona y bastante coqueta, podía notar la mirada de varios en mí, hace mucho que no me comportaba así, era bueno saber que no perdía el don de resultar sexy.
-Yo creo que esas fotos le ayudarían a recordar con quién está saliendo-. Me dijo con intento de indiferencia pero la sonrisa en su cara la delataba. Esta mosquita muerta estaba cavando su tumba, era imprudente el estar buscando hacerme enojar en este preciso momento, porque ¡oh sorpresa! ya estaba súper emputada.
-¿En verdad crees que él no sabe con quién está saliendo?-. Le dije con burla y una gran sonrisa en mi cara.
-No, creo que le falta recordar la clase de persona que eres-. Me dijo mientras me daba una mirada calculadora. Y me empecé a reír como si me causara mucha gracia lo que decía y acerté porque me gane una mirada de enojo.
-Lo siento no debería de reírme, pero es que eres tan inocente que resulta algo lindo y tierno, también un poco estúpido pero eso no importa, te lo explicare, él sabe perfectamente quien soy y por eso le gusto-. Le dije con fingida amabilidad. –Eres amiga de mi novio por lo que te daré un consejo ya que me preocupo por ti-. Proseguí como si fuéramos muy amigas y remarcando la palabra novio. –Es para cuando quieras conquistar a alguien, a todos los hombres les gustan y les atrae las chicas malas y sexys. Míralo así, tú siempre finges ser la buena, la señorita amabilidad y siempre te quedas en el papel de la amiga buena onda-. Sabía que esta estrategia era la mejor porque la hacía enfurecer y ese era mi objetivo, en cambio si la atacaba a gritos aprovecharía para ir llorando con Edward y era algo a lo que no me arriesgaría. –Además-. Me acerque más como si le fuera a decir un secreto. –No subestimes el buen sexo-. Le dije con un guiño antes de darme la vuelta e irme, sabía que no estaba bien haberle dicho eso pero la mosquita se lo merecía por perra.
Estaba en la última clase del día se me habían hecho eternas, al parecer todo el mundo hablaba de mi enfrentamiento con Victoria y sospechaban algo de lo sucedido con Ángela, pero todo era una vaga sospecha, ya que yo estaba muy tranquila pero se fundamentaba sobre todo por las miradas de odio que ella me dirigía y que a mí me ponían tan feliz. La buena noticia era que los directivos se habían mantenido alejados, no eran idiotas mientras no hubiera suficientes daños o pruebas preferían no enterarse de nada y hacer como si todo fuera un vago rumor, sobre todo porque se trataba de la familia Swan.
A la hora del almuerzo había hablado con las chicas, para poner mi plan en marcha, pero para eso necesitaba tiempo extra en la escuela, así que les pedí a Alice, Jasper y Emmet que fuera a recoger a Bree a la escuela, mientras arreglaba el último problema, Rosalie se quedaba acompañarme porque no confiaba en mi temperamento, pero que podía decir ni yo confiaba en el.
Estaba en los vestidores y me encontraba con el uniforme de porrista de Carmen, el cual tenía que aclarar que me quedaba muy bien, sabía que Jessica después de las clases venía a ensayar por lo que me encontraría aquí, las chicas me darían unos minutos para hablar con ella, antes de que hicieran acto de presencia, pero la muy perra me estaba haciendo esperar mucho.
-¿Qué haces aquí y vestida así?-. Fueron las palabras de Jessica en cuanto me vio acompañadas de una mirada mortal.
-Te gusta, no puedes negar que se me ve genial-. Le dije con una sonrisa mientras me seguía viendo en el espejo.
-Para mi gusto muy ramera, pero no podemos culpar al uniforme por eso-. Me dijo con una sonrisa fingida
–Rosalie y Carmen me vieron bailar el otro día y quiere que me una al equipo y pues dije porque no-. Le dije como si no hubiera escuchado nada.
-Ellas no puede hacer eso, tienen que estar de acuerdo todas-. Me dijo enfurecida.
-Oh si mañana me presentare ante las chicas para que me vean, dirán que me puedo unir, soy la mejor bailarina de este plantel, por lo que decidí medirme el uniforme de una vez, para que perder tiempo no crees-. Le dije con fingida amabilidad.
-Pues yo no estoy de acuerdo, no creo que soportaras nuestras rutinas tan pesadas, desde que sufriste aquel trágico accidente, no eres igual, solo estaríamos perdiendo el tiempo con una coja-. Me dijo con aire maldoso.
-Te equivocas, estoy totalmente recuperada, así que no abra problema todos me aceptaran-. Le dije con la misma amabilidad.
-Pues yo no estoy de acuerdo que alguien de tu reputación este en el equipo y además sigo con la idea de que por algo dejaste la danza y es porque tu pierna ya no responde-. Dijo con su típico berrinche.
-Me temía que no estuvieras de acuerdo-. Le dije con fingido pesar. –Sabes al principio no lo quería hacerlo y no era por no poder seguirles el paso, era por ese acuerdo que hicimos hace muchos años cuando me recupere de ese terrible accidentalmente, ya sabes cuando "accidentalmente" caí de las escalera. Bueno no importa el chiste es que yo pensé que seguía vigente y por eso no me atrevía, pero como vi que no era así, entonces me dije porque no hacerlo, la gente ama verme bailar, todos me decían que aunque bailara con un centenal de personas alrededor parecía que lo hacía sola, porque eclipsaba a todos-. Le dije con indiferencia.
-Por supuesto que sigue vigente, tú prometiste no bailar más-. Me dijo en forma de reclamo.
-Si bien recuerdo no era una promesa era un acuerdo y no se trataba de dejar de bailar, se traba de no meterse en el camino de la otra, si tu querías bailar entonces yo me mantenía alejada del baile, ya sabes para no interferir y evitar accidentes, pero eso ya no importa ¿Verdad?-.
-¿Qué te hace pensar que ya no importa?-. Me reclamó, era bueno que se sintiera amenazada.
-Pues que al parecer ya no te interesa, tú lo rompiste, cavaste tu propia tumba, mira que era en lo único en lo que medio lucias ya que yo no estaba para opacarte ahí-. Le dije con indiferencia mientras empezaba a peinar mi cabello como lo hacía antes de cada ensayo.
-Yo no rompí nada, tú solo estas buscando pretextos porque siempre me has envidiado-. Me dijo en forma de pataleta, algo que hacía cuando se empezaba a sentir amenazada.
-Claro que si lo hiciste, tomaste esa decisión desde hiciste el trato con Victoria, en ese preciso momento decidiste intervenir en mi camino y rompiste el trato-. Le dije mientras me seguía peinando. –Y pues ya no hay nada que me impida que baile, todos amaran verme-. Le dije con una gran sonrisa.
-¿Segura que no hay nada que lo impida?-. Me dijo con una sonrisa en su rostro la cual tenía ganas de borrarla de un golpe. –Según recuerdo eres demasiado torpe siempre te suceden accidentes-. La muy perra estaba amenazándome con atacarme de nuevo.
-Ya sabes ahora soy más grande y por lo tanto más cuidadosa, es imposible que me pase algo pero me arriesgare, si sucede de todos modos todos me recordaran como la mejor bailarina-. Le dije encogiéndome de hombros para que viera que no me importaba.
-¿No te importa?-. Parecía atónita, ya que ese fue su anzuelo para que aceptara el trato y dejara bailar, en aquel entonces me daba terror pasar de nuevo por rehabilitación, aun solo de pensarlo me daban escalofríos los cuales disimule muy bien.
-Vamos que es lo peor que puede pasar, que ya no baile, pues no lo hacía así que me arriesgare-. Le dije con indiferencia. –Por cierto ahora que estamos dejando las cosas claras tengo que advertirte que todos están diciendo que lo sucedido es obra de la otra Swan, ya que eso está divulgando Victoria, sabes que ese tipo de cosas a mí no me importan, dicen que soy una puta pues bueno, no es como si mi novio no lo supiera, pero esperemos que no llegue oídos de Sue o peor aún de Charlie, porque eso lo haría enfurecer y no solo por mis actividades extracurriculares, ambas sabemos que de mí no pueden estar más desilusionados, pero no creo que se tomen muy bien tu comportamiento de enlodar tu propio apellido-. Listo la tenía donde quería, una ventaja de Jessica es que era manipulable, ya que no era inteligente solo berrinchuda
-Ambas sabemos que no se enojarían conmigo-. Dijo confiada.
-¿Estas segura? Yo creo que se desquitarían contigo, a mí que me pueden decir que no me hayan dicho ya, mi vida no ha sido un ejemplo a seguir pero la mantenía abajo del agua para que no llegara a oídos de todos, el problema ahora es que ustedes juegan con pruebas y eso puede llegar a manos equivocadas, por ejemplo los socios de Charlie y este se pondrá furioso y cuando enfrente a Victoria ella se respaldara en ti, diciendo que fue tu idea y que tú hiciste todo, ya te imaginaras como terminara todo, buena suerte con eso-. Le dije con tranquilidad.
-¿Victoria le está diciendo a todo el mundo que fui yo?-. Me dijo un poco asustada y tenía razón de estarlo Sue no soportaría que su hijita estuviera involucrada en algún mal rumor.
-Claro, ella lo tenía que dejar en claro para que no pensaran que había sido ella y la amenaza lanzada no callera sobre ella, solo que ahora todos los chicos que vienen a la escuela hablan de ello, cuánto crees que tarde en llegar al club y todos digan qué tú divulgas las aventuras de tu hermana, déjame te digo que no fue muy inteligente aceptar dar la cara por las acciones de Victoria, pero eso ya no importa-. Le dije como si le restara importancia, en realidad estaba volviendo todo muy grande, lo más seguro es que no pasaría nada de eso, pero la tenía que asustar. –Lo importante es que el uniforme se me ve muy bien, me dijo Rosalie que el equipo está completo que tendrá que mandar a alguien a la banca ¿sabes quién podría ser?-. Le pregunte.
-No eso no puede pasar-. Hablaba más para sí misma. –Dejare de planear cosas para tu noviecito el fenómeno ese, si te olvidas del baile-. No podía creer tanta suerte, esto había sido más fácil incluso de lo que imagine.
-Por mi está bien, pero espero que ahora si lo tengas presente, recuerda tu atacas yo ataco y no te conviene-. Le dije mientras salía sin disimular que ese era mi objetivo desde el principio, ahora era importante estarme con cuidado hasta que descargara su próximo berrinche, porque lo haría.
Edward POV.
Había pasado una noche terrible, no sabía que era lo que me había caído mal pero fue una experiencia horrible, lo bueno es que mamá estaba en casa y como siempre sabía qué hacer, me dio varias productos que no recuerdo, yo solo esperaba que todo acabara y así fue, ahorita me sentía mucho mejor. Mamá se acababa de ir, no sin antes dejarme en claro que tenía que comer nutritivo y sobre todo descansar aunque ya no me sintiera mal, pero yo necesitaba una ducha para quitar todo ese olor a enfermedad, estaba lavándome la boca por décima vez en el día intentando desaparecer esos horrorosos recuerdos.
-¡Edward ya llegamos!-. Escuche la voz de Bree, rápidamente termine de lavar mi boca y salí rumbo a la sala, tenía muchas ganas de ver a Bella, era el mayor tiempo que habíamos pasado separados desde que empezamos a salir. Pero me lleve una gran sorpresa al ver que se encontraban solamente Alice, Jasper y Emmet, voltee a la cocina con algo de esperanza pero estaba vacía.
-Hola Edward, ¿Cómo sigues? Pareces repuesto-. Me saludo Alice.
-Hola chicos, si ya me siento mejor-. Les dije algo nervioso porque la pregunta que estaba en la punta de mi lengua era ¿Dónde estaba Bella?
-Eso es bueno, Bree nos comentó en el camino que habías estado bastante mal anoche-. Siguió Alice.
-Por qué no te sientas Edward, al fin y acabo estamos en tu casa-. Me dijo Jasper apuntándome el sillón individual que estaba vacío y así lo hice no quería ser descortés. –Sé la pregunta que está en tu mente y te diré que no tarda en llegar se encuentra con Rosalie, tuvieron que hacer unos mandados antes, por eso nos adelantamos-. Prosiguió y hubiera logrado calmarme si no hubiera notado la tensión de Emmet.
Ellos siguieron hablando sobre cómo los profesores no tenían vida y habían estado dejando mucha tarea, también sobre los planes a futuro y a cuales lugares deberíamos ir. Así pasaron casi dos horas, lo que me parecía curioso es que Alice y Emmet parecían bastantes cuidadosos al hablar, algo nada habitual en ellos y sobre todo no mencionaban nada del día, lo que me hacía pensar cuáles pudieron ser los problemas.
-¿Estuvo todo bien en la escuela y con Bella?-. Les pregunte una vez que mis nervios no soportaron más, pero la pregunta logro silenciarlos completamente.
-Este… si ¿por qué?-. Dijo Alice mientras se miraba el cabello, era pésima mentirosa y eso hizo que me pusiera más alerta.
-Alice, por favor dime ¿qué pasó?-. Le rogué, recibiendo un silencio de su parte, entonces todo tenía sentido algo le había pasado a Bella y Rosalie la estaba ayudando porque ella era la única que sabía cómo.
-Tranquilízate Edward, te estás haciendo ideas absurdas en tu cabeza-. Fueron las palabras de Jasper.
Para mi tranquilidad la puerta de la sala se abrió y entro Bella que al verme me regalo una amplia sonrisa, solo eso hizo que me olvidara completamente de todos mis miedos y que mi corazón volviera a latir normalmente. Sin importarle los chicos vino directo a mí y se sentó en mis piernas.
-Hey chico guapo-. Me dijo antes de darme un beso, que me robo el aliento. –Te extrañe-. Agrego seguido de otro piquito.
-Yo más-. Y podía apostar por ello.
–Te ves mucho mejor que esta mañana, me alegro-. Mamá no me había dicho que Bella me hubiera visto pero saber que se había preocupado me alegro. -Traje comida, le dije a Esme que me aseguraría que sus pequeños comieran-. Me dijo con una sonrisa que inmediatamente imite.
-Espero que hayas traído para todos, porque muero de hambre, esto de cuidar a Eddie es cansado porque es muy inquieto el condenado-. Nos dijo Emmet recordándonos que no estábamos solos.
-Luego porque le pongo una iguana en la cabeza-. Se defendió Bella. –Voy por los platos-. Nos dijo mientras intentaba pararse.
-Te ayudo-. Me ofrecí.
-Nada de eso, tú estás enfermo, por lo tanto tienes que guardar reposo y nada de replicar-. Me dijo con tono amenazante, por lo que me quede callado y sobre todo sentado sin atreverme a explicarle que me encontraba como nuevo. –Sabes, siempre te imaginaba a ti como el sexy doctor-. Me susurro con voz sexy en mi oído, mientras le daba una fina caricia a mi pecho, seguido por un beso en mi cuello. -Pero eso de ser la enfermera no está nada mal-. Termino con un guiño antes de pararse e irse a la cocina, eso logro que me pusiera totalmente rojo y tuviera que sentarme de tal manera que no se notara mi nuevo problema, que cada vez se volvía más seguido.
-¡Dios Bella! Sabes que es fácil imaginar lo que le dijiste-. Se quejó Emmet.
-¡No es mi culpa que tu vida sea aburrida y tengas que estar pendiente de la mía!-. Le grito desde la cocina, provocando que Jasper soltara una carcajada de burla.
-Mi vida no es aburrida, ¿Verdad que no bebe?-. Se defendió Emmet.
-No hay necesidad de que le preguntes, se nota, normalmente no tienes nada que hacer, lo que nos da una idea-. Le dijo Bella cuando regreso solamente con un plato hondo, una cuchara y un vaso con agua. –Por cierto ya que no tienes nada que hacer, deberías ayudarme a traer la comida-. Dijo mientras le entregaba las llaves de su carro.
Resulto que Bella no pensaba complicarse la vida y había pasado a un local de aburguesas, según sus reflexión era más fácil, ahí hasta te daban soda y papas, pero lo mejor era que no había necesidad de ensuciar platos y los chicos parecían de acuerdo. Claro que yo no podía comer eso, así que me había pasado a comprar una sopa, eso explicaba para que el plato.
-Sabes en algún momento pensé que cocinarías-. Dijo Emmet una vez que habíamos terminado de comer, todos estábamos en el suelo de la sala, habíamos sido tan perezosos como para no ir al comedor.
-Ja, buena suerte con eso-. Le dijo burlándose.
-Entonces nada de prepararle una cena romántica a Edward para su primer aniversario o algo así-. Cuestiono Emmet.
-¿Te gusto la sopa?-. Me preguntó.
-Si estaba muy rica-. Y era verdad, no sabía dónde la había comprado pero estaba buena.
-Ves le gusto, solo me aseguro de comprarla en el mismo lugar y ponerla en un plato decente y listo, es mejor que intentar envenenarlo con mis guisos-. Dijo muy convencida Bella y yo estaba de acuerdo, era mejor eso a que se cortara un dedo intentando cocinar, pero lo que me gustaba más es que pensara en nuestro primer aniversario.
-Eso de comprar la comida no cuenta, el chiste es hacer el esfuerzo para demostrarle a la otra persona que te importa-. Se defendió Emmet y Bella se empezó a reír.
-Pareces vieja-. Le dijo provocando la risotada de Jasper, este se la estaba pasando muy bien acosta de Emmet.
-Que miedo, creo que ni yo me pondría así si Jasper no me cocinara-. Le dijo Alice tomándole el pelo.
-Edward ¿Sabes que me importas verdad?-. Dijo Bella volteándome a ver con seriedad pero yo sabía que iba a seguir con alguna broma, por lo que me quede quieto y solo asentí. –Pero yo jamás cocinare para ti-. Dijo con pesar mientras ponía su mano encima de la mía, me le quede viendo sin saber qué hacer. –Si es tan importante para ti puedo…-. Algo en su rostro llamo mi atención, su mejilla estaba un poco hinchada y no era producto de la caída porque eso había sido cerca de la sien la cual aún se veía un poco hinchada, pero lo de la mejilla no lo había tenido y no lo había visto antes porque estaba más maquillada que de costumbre, lo que me demostraba que lo había intentado tapar.
-¿Qué te pasó en la cara?-. La interrumpí en este momento se me vino a la mente el comportamiento de Emmet y Alice, al ver a Bella tan feliz se me había olvidado por completo, pero ahora tenía la certeza de que algo había pasado. Diferentes historias pasaron por mi mente entre ellas predominaba su hermano y un escalofrío recorrió mi cuerpo, pensar lo que pudo haber sucedido.
-Creo que llegó el momento de que nos vayamos-. Dijo Rosalie mientras se paraba, seguida por los chicos. Me sentía un poco mal de dejarlos que se fueran así, pero quería saber que estaba pasando, no quería que más historias pasaran por mi mente.
-Oye Bree ¿Quieres ir a comprar un helado con nosotros?-. Dijo Alice cuando estaban a punto de salir.
-¿Puedo ir Edward?-. Me pregunto Bree emocionada ajena a todo lo que estaba pasando.
-Claro, solo lleva un suéter-. Le dije porque sabía que los chicos lo estaban haciendo para darnos tiempo a Bella y a mí.
-¡Gracias!-. Me dijo emocionada mientras me daba un beso en la mejilla.
-En un rato la traemos, no te preocupes la cuidaremos bien-. Dijo Jasper antes de irse.
-Creo que llegó el momento de ponernos cómodos, porque será una historia larga-. Dijo Bella mientras se sentaba en el sillón y yo la seguí. –Primero que nada quiero dejar en claro que te lo iba a decir ya que se fueran los chicos, pero me ganaste-. Me dijo mientras levantaba su mano y en sus brazos también había moretones. ¿Cómo no los había visto antes?
-¿Qué te paso?-. Le dije mientras tomaba su brazo, para revisar si tenía más heridas, solo podía pensar en una cara sin rostro, su hermano.
-No fue nada tan grave como lo está pensando esa cabecita tuya-. Me dijo mientras tocaba mi mejilla.
-Me preocupo por ti y no puedes evitarlo-. Le dije mientras le daba un beso en la palma de su mano y otro donde estaban sus moretones.
-Lo sé y por eso te amo-. Me dijo con una tierna sonrisa. – ¿Te acuerdas de Carmen?-. Me pregunto y yo solo asentí para no interrumpirla. –Pues hoy cuando llegue a la escuela me estaba esperando, parecía muy apurada, me dijo que el sábado en una fiesta escuchó a Victoria y Jessica hablar-. Nunca las había visto juntas, pero las dos debían de ser mortales. -Al parecer estaban planeando divertirse a mi costa o más bien a la nuestra, ella no quería decirme nada porque pensó que no le creería, al fin de cuentas Jessica es mi hermana, por lo que lo dejo pasar-. Esto no podía ser nada bueno.
-¿Qué hicieron?-. No necesitaba de mucho para saber que habían tramado algo para el día de hoy.
-Pues pegaron fotos mías en tu casillero-. Me quede callado para que continuara sabía que eso no era todo, porque Bella se empezó a retorcer las manos. –Eran fotos viejas, fotos que me tome en varias fiestas, en la mayoría salía muy coqueta-. Estaba muy nerviosa. –Para resumirlo en todas estaba con mi usual comportamiento de antes, muy puta-. Dijo mientras se paraba y empezaba a caminar en forma nerviosa, me puse tenso y no por las fotos si no porque no me gustaba que se dijera así.
-Bella-. La llame en forma de regaño.
-Sé lo que vas a decir, pero es verdad-. Dijo exasperada. –En una salgo incluso besándome con Alec-. Bueno me alegraba de no haber visto esa foto. –Pero eso no es lo peor, si no la frase que te mandaban a decir, "disfruta su vasta experiencia, al igual que la mayoría". ¿Sabes que es lo peor? Saber que me lo merezco, solo estoy cosechando lo que sembré, de idiota les hice creer que era una puta y están tan seguros de que lo soy que juran que me he acostado con ellos, ya que en su mente no existe la posibilidad de que no lo haya hecho, soy idiota creí que nuca me iba a explotar en la cara, solo quería hacer sufrir a Sue con esos rumores, pensé que nunca tendría a alguien que le importara que me estuvieran llamando puta y ahora de idiota quiero tapar el sol con un dedo, quiero…-. Ya no soportaba más que se estuviera insultando.
-¡Basta!-. La interrumpí, se me quedo viendo totalmente asombrada, nunca le había alzado la voz, más bien yo nunca alzaba la voz, pero había llegado a mi límite. –No puedo soportar estarte escuchando denigrarte, es incluso preferible haber visto esas fotos-. Le dije más tranquilo pero bastante serio para que viera que era verdad, ella estaba pasmada. –Hiciste lo mejor que pudiste con lo que tuviste-. Le dije mientras me acercaba al sillón donde ahora estaba sentada. –Tú dices que eres una idiota por hacerles creer que eras una persona totalmente diferente a la verdadera, ¿Sabes que miro yo?-. Le dije mientras me sentaba a un lado, ella solo movió la cabeza en señal negativa. –Miro una sobreviviente, una luchadora que pelea con todas sus fuerzas para salir de todas las trabas que le ponen, que son más de las que cualquier persona puede soportar, eso que tu llamas una idiotez yo lo llamó armadura, solo era la manera de protegerte y por eso la amo ya que gracias a ella estas aquí, te protegió para que llegaras hasta a mí-. Le abrí mi mente no me importaba lo que los demás dijeran o creyeran, yo conocía la verdad y la verdad era que ella es el tesoro más valioso que voy a tener la suerte de encontrar.
-Dios te amo-. Me dijo mientras me daba un beso, era la primera vez que lo decía y sentía que era totalmente verdad la mayoría del tiempo pensaba que estaba soñando, por lo que le regrese el beso queriéndole demostrar todo lo que me producía. El beso se estaba volviendo más intenso, por lo que tuve que recurrir a todo mi autocontrol para separarme, todavía no terminábamos de hablar.
-¿Cómo te hiciste esto?-. Le pregunte mientras pasaba mi mano delicadamente por su mejilla.
-Supongo que tenemos que continuar-. Me dijo con un suspiro de resignación, yo solo guarde silencio mientras la acomodaba para que quedara sentada en mi piernas, la quería tener lo más cerca posible y al mismo tiempo tener la posibilidad de ver su rostro. –Pues cuando mire las imágenes me enoje muchísimo, atrás de mí se apareció Victoria echándole más leña al fuego y digamos que explote, la buena noticia es que no creo que nos vuelva a molestar-. Me dijo con una sonrisa inocente.
-¿Qué le hiciste?-. Sabía que cuando se enojaba daba un poco de miedo.
-La estampe contra un casillero, ella se quería zafar como muestra de eso están sus garras marcadas en mis brazos, luego empezamos a gritonearnos y cuando pensé que ya lo había entendido la solté, gran error estaba tan enojada que descargo su mano en mi mejilla, llego Rosalie y me saco de ahí antes de que pudiera cometer un crimen y ya fue todo-. Terminó con un encogimiento de hombros como si no hubiera sido la gran cosa.
-¿Cómo la convenciste de que se olvidara de todo?-. Era de conocimiento público que Victoria era muy vengativa.
-Pues le dije que la acusaría de chantaje con Charlie-. Eso si no me lo esperaba. –Ya sé que me odia, pero no permitiría que nadie enlodara su nombre, aunque sea yo al final su apellido es el que está en juego, eso la asusto porque sabe por James que Charlie es capaz de todo. Con Jessica fue más fácil, solo le dije que si volvía a hacer una idiotez como esa volvería a bailar y ella ama la fama y atención que le brinda eso, no lo arriesgaría por nada y fue todo-. Termino
-¿Tú quieres volver a bailar?-. Nunca la había preguntado si le gustaría era injusto que no lo pudiera hacer por su hermana.
-No en realidad no, me gustaba el baile por las oportunidades que me brindaba, la primera era la de huir, la segunda era la de olvidarme de todo mientras estoy ensayando, pero esto me lo proporciona el ejercicio en general, la tercera es que era mi forma de cominicarme ahora ya tengo con quien hablar. Y sobre todo a pesar de mi día de mierda, en cuanto entre por esa puerta y te mire mi día ya se había ido, sin tener que esforzarme por olvidarlo, entonces ya no necesito la danza-. Me dijo mientras me daba un beso. -Tengo que confesarte algo que no te va a gustar-. Me dijo terminando el beso, parecía resignada a confesar una travesura.
-Dime-. La anime.
-Me pelee con esa amiguita tuya la tal Ángela-. Me dijo como si no la conociera, mientras veía sus manos nerviosamente.
-¿La golpeaste?-. Le dije un poco preocupado, había visto como se puso en el último enfrentamiento con Ángela y la amenaza de golpearla.
-No claro que no, sé que la amenace, pero creo que no me atrevería y no por falta de ganas más bien por ti, es una manera de demostrarte que te amo, al fin y acabo es tu amiga me guste o no-. Me dijo mientras se encogía de hombros con resignación. –Vuelvo a aclarar ganas no me faltan y si se vuelve a meter con Bree, aunque te amo me va a conocer-. Me dijo con voz firme.
-No sabes cómo valoro lo mucho que quieres a Bree y que no golpes a Ángela, sé que no te cae bien pero aprecio que lo hagas por mí, ella fue mi única amiga cuando no tenía casi amigos y aunque está un poco diferente ahora no puedo olvidar eso-. Le dije con honestidad.
-Lo sé y sé que eres leal y agradecido con todos los que estuvieron alguna vez para ti, es una de las cosas que tanto me gustan, por eso prometo no atacarla aunque la odio también valoro que fue tu amiga cuando incluso yo era una maldita. Te amo más de lo que la odio a ella y aunque es tonto es mi manera de demostrártelo, pero eso no significa que seré amable con ella, el odio es mutuo-. Yo solo asentí porque sabía que era lo máximo que obtendría ya que Ángela tampoco se lo estaba ganando, también le di un beso intentando demostrarle mi amor y lo mucho que valoraba lo que hacía.
-Gracis y tambiente amo-. Le dije seguido de otro piquito. -¿Qué paso para que se pelearan-. Le pregunte.
-Resulta que vio las fotos que estaban en tu casillero y dijo que a lo mejor servían para recordarte quien era yo y así me dejaras-. No entendía cuál era el problema de Ángela. -Eso me enojo mucho y puede que le haya contestado un par de cositas-. Terminó bajando la vista y jugando con sus manos, sabía que era su tic nervioso.
-¿Qué le contestaste?-. Le pregunte a sabiendas de que no me iba a gustar.
-¿Prometes no enojarte?-. Me dijo con un puchero viéndome con esos tiernos ojos.
-Lo prometo-. Le dije un poco temeroso, pero sin poderme resistir a esa carita.
-Le dije que tenías muy presente como era, que me conocías muy bien y aun así me amabas y que por eso no me ibas a dejar-. Hasta ahí no había ningún problema. –Y puede que también le dijera que no desacreditara el buen sexo del cual disfrutábamos-. Dijo mientras veía de reojo para ver mi reacción.
-¿Le… le dijiste que… que teníamos… buen sexo?-. Le pregunte nerviosos y totalmente rojo.
-Es que ella insinuó que era una puta y sabes que no hubiera funcionado de nada que se lo negara, entonces solo le di la vuelta y dije que tú lo amabas ¿Estás enojado?-. Me pregunto con su puchero y ojitos que me derretían.
-No más bien avergonzado-. Ahora a pesar de estar enojado con Ángela me daría pena mirarla.
-¿Te avergüenzas de que piense que tienes sexo conmigo?-. Me dijo intentándose pararse de mis piernas.
-Bella no hemos tenido sexo-. Aclare totalmente rojo y tomándola de la cintura para que no se levantara. –Y-. Seguí antes de que continuara. –Solo me avergüenza que sepa mi vida o no vida sexual, nunca hablamos de eso, era un tema tabú entre todos nosotros, no era como la relación que tienes con Emmet-. No sabía cómo logre explicar todo eso sin tartamudear.
-Tienes razón lo siento, es que ella estaba siendo una perra y yo ya estaba enojada por lo que paso que no pensé solo ataque ¿Me perdonas?-. Me dijo seguido de pequeños besos en mi y cuello y mejilla. -¿Si?-. Me pregunto mientras me seguía dando besos, era una manipuladora de lo peor.
-Sabes que si pequeña manipuladora-. Le dije con una sonrisa provocando otra en su rostro, en realidad no estaba enojado, sabía que había pasado por mucho el día de hoy, eso me hacía estar un poco molesto con Ángela, sabía que Bella no era de su agrado pero no entendía cuál era su problema, no tenía por qué estar diciendo esas cosas ni provocándola.
-¿Te he dicho lo mucho que te quiero el día de hoy?-. Siguió con su juego.
Y se nos fue el tiempo hablando hasta que llegó Jasper con Bree en brazos, la enana se había quedado dormida en el camino, al parecer manejar a Alice y Emmet toda la tarde fue demasiado para ella, mientras yo la llevaba para acostarla Bella iba a poner una película. Al llegar estaba sentada en forma india con la computadora en sus piernas, pero parecía muy concentrada.
-Bella ¿Qué haces ya escogiste la película?-. Y en eso mire la página que estaba viendo, sentí mi corazón detenerse.
-Yo solo quería poner la página de películas y… y apareció esto…-. Parecía que por primera vez estaba sin palabras.
-Bella yo este…-. Le dije nerviosamente mientras cerraba la computadora de manera brusca y se la quitaba. –Jasper dijo que era buena idea y… y yo… solo quería… ¡diablos!-. Le intente explicar pero solo parafraseaba mientras me paseaba por el cuarto.
-¿Jasper te dijo que vieras porno?-. Parecía que ya se había recuperado de la impresión y una gran sonrisa adornaba su cara, pero yo todavía no me podía recuperar, estaba totalmente rojo ni siquiera la podía mirar a la cara, era tan tonto que se me había olvidado por completo, tal vez era la falta de práctica.
-El comento que podía ayudar para… ¡Dios Bella!-. Cómo explicarle que había visto unos cuantos videos, para poder tener una idea más clara de qué hacer para la próxima. -¿Lo podemos olvidar? Por favor-. Le pregunte con esperanza mientras me sentaba en el sillón que estaba enfrente de la cama.
-¿Era la primera vez que mirabas?-. Me pregunto, pero por qué no podía dejar el tema por la paz. Solo asentí sin verla con las manos en mi cara, tenía la esperanza de que ya dejara el tema -¿Y te gusto? ¿Aprediste algo?-. ¿En serio me estaba preguntando esto? –Porque yo prefiero lo que estábamos haciendo nosotros, era más entretenido y educativo-. Me dijo retirando mis manos para sentarse ahorcadas en mis piernas ¿En qué momento se había movido de la cama? Y sobre todo ¿Había escuchado bien? -¿No crees? Aunque podrías enseñarme lo que aprendiste-. Me dijo mientras se acercaba más a mi boca, mi tensión empezó a cambiar.
-Bella-. Fue todo para lo que mi capacidad cerebral dio, pero Bella parecía satisfecha porque me beso.
Bella se acomodó más cerca de mí y mis manos inmediatamente se instalaron en su cintura, una de las manos de Bella estaba instalada en mi pelo mientras la otra viajaba por mi pecho y brazos, tenía que tocarla por lo que una de mis manos viajo por debajo de blusa y fui compensado con Bella pegándose más a mí si era posible, era tanta mi necesidad que cuando el aire nos faltó seguí mi recorrido por su cuello para regresar de nuevo a su boca.
Bella terminó el beso y se separó un poco de mí con una sonrisa pícara, tarde un momento de entender lo que pretendía y no puse mucha resistencia cuando quito mi playera, ni cuando sus manos viajaron por mi pecho, parecía disfrutar tanto que no me pude contener más y la volví a traer contra mis labios, era tan primitiva mi necesidad que mi mente no funcionaba. Sabía que su piel se sentía tan bien contra la mía que hice un esfuerzo por separarme un poco y así poder retirar su blusa, y pude ver su sostén azul que hizo que se me secara la garganta, acerque mis labios contra su hombro. Sin pensar en mis acciones, me puse de pie trayéndola aun conmigo y con cuidado la acomode en el centro de la cama.
-Mucho mejor lo que nosotros hacemos-. Dijo Bella mientras me ponía con cuidado encima de ella y estaba totalmente de acuerdo y solo la bese en forma de respuesta.
Empecé a tocarla sobre su sostén como la otra vez y fui recompensado con pequeños suspiros, lleve mis labios sobre la tela pero necesitaba más y Bella parecía entender mi necesidad por lo que asistió lentamente y muy nervioso fui bajando sus tirantes y desabroche el seguro, Dios era hermosa creo que me le quede viendo como tonto mucho tiempo porque Bella se empezó a morder su labio inferior un poco nerviosa.
-Eres hermosa-. Le dije y sin pensar si estaba bien o mal, lleve mis labios a la pequeña piedra acariciándola con mi lengua y recibí un fuerte gemido de Bella al mismo tiempo que alzaba sus caderas.
-Otra vez por favor-. Me pidió ya que había parado por la sorpresa, pero no me lo tuvo que repetir ya que lo hice de inmediato y volví a tener la misma respuesta solo que ahora no pare sino que lo volví a repetir, sus manos se instalaron en mi cabello atrayéndome más a ella e impidiendo que me fuera, todo esto se sentía tan placentero, era mejor de lo que nunca pude imaginar, el problema en mis pantalones crecía cada vez más, hasta el grado en donde creía que no iba a aguantar mucho esta tortura. Me salte hacía su otro botón pero el anterior se me hacía muy solo por lo que lleve mi mano para acariciarlo a Bella pareció gustarle mi idea ya que se empezó a retorcer.
-¡Dios Edward!-. Me dijo mientras me atraía de nuevo a sus labios. –Edward te necesito, necesito terminar-. Me rogo y eso hizo que me separara un poco, debido a los nervios, yo no estaba seguro de saber bien que hacer. –Yo lo he hecho antes pero yo sola, quiero que lo hagas tú, te necesito a ti ¿Si es que tú quieres?-. Me dijo nerviosa.
-Dime que hacer-. Le pedí muy nervioso, tenía miedo de no hacerlo bien, pero lo quería intentar, tenía que intentarlo, por primera vez agradecía a ver visto los videos y darme una idea general, eso hizo que me animara un poco.
Bella me dio un beso profundo mientras con una mano tomaba la mía y la guiaba debajo de su pans, estaba muy mojada y no era tan tonto como para no saber qué significaba eso hizo que sintiera mis pantalones aun más apretados, un poco titubeante introduje un dedo para tocar el pequeño botón, cuando mi dedo hizo contacto, Bella separo sus labios y tomo aire como ni no pudiera obtener suficiente, de manera tímida lo empecé a mover y Bella se empezó a retorcer mientras apretaba fuertemente las sabanas,
-Más rápido-. Imploro mientras tenía las manos fuertemente apretadas, seguí sus indicaciones y cada vez la sentía ponerse más tensa, tenía los ojos fuertemente apretados. –Más-. Fue todo lo que me dijo, parecía no poder pensar en una frase completa y aun así intente seguir sus indicaciones e hice más presión y lleve mis labios a su pecho. –¡Edward!-. Un poco temeroso seguí mis instintos y con mi otro dedo camine un poco más hasta llegar a su entrada, donde explore con cuidado se sentía muy caliente y estrecho, hice lo que había visto y lo empecé a mover. -¡Edward!-. Grito seguido de un fuerte gemido y se quedó quieta, Dios ella… ella había tenido un… lo había hecho bien, el saber eso casi hace que pierda el poco control que me quedaba. Bella me atrajo hacia sus labios mientras yo sacaba mi mano un poco renuente.
-Eso fue, no lo puedo describir-. Me dijo con una sonrisa satisfecha en sus labios y yo debía tener una igual en mi rostro. -¿Puedo ayudarte yo a ti?-. Me preguntó provocando que casi perdiera el poco control que me quedaba.
-No tienes que hacerlo estoy…-. No quería que se sintiera que tenía que hacer algo cuando yo lo había hecho encantado, pero no puede seguir porque me toco por encima del pantalón.
-Pero yo lo quiero hacer, claro si quieres-. Me interrumpió y yo solo asentí porque había perdido la capacidad de hablar. -Nunca le he hecho, solo he escuchado historias así que si algo no te gusta, me tendrás que guiar-. Me dijo mientras introducía su pequeña mano en mi pijama.
En el momento en que su mano hizo contacto con la punta de mi erección sentí un potente escalofrío que recorrió todo mi cuerpo y se instaló en la parte baja, tuve que apretar fuertemente los dientes para que no sucediera en ese momento. Bella de manera tímida empezó a mover su mano y tuve que esconder mi cara en su cuello intentando controlarme.
-Bella deberías…-. Quería pedirle que quitara su mano, porque no iba a soportar mucho pero ella solo apretó un poco más y no lo pude soportar y me vine de tal manera que un fuerte gruñido salió de mi boca y sentí mis ojos ponerse blancos al igual que mi mente.
Cuando volví a reaccionar quite mi peso de encima de Bella ya que la estaba aplastando, aunque ella no parecía quejarse y bastante rojo le pase un pañuelo de alado de mi buro, sabía que lo iba a necesitar. Pero ella solo lo tomo con una amplia sonrisa.
-Te amo y todo esto fue espectacular-. Me dijo cuando se terminó de limpiar, yo le di un beso agradecido por todo lo que había sucedido.
-Te amo y fue más que espectacular fue maravilloso-. Le dije cuando nos separamos mientras atraía la cobija para taparla, debía de tener frio. Ella solo la tomo y se acurruco cerca de mí cerrando sus ojos, por lo que los dos nos quedamos profundamente dormidos agotados por todo lo sucedido en el día.
…
Primero que nada gracias a todos los que me dejaron sus comentarios, los que me agregaron a favoritos y también a esos lectores silenciosos :D
Y qué me dicen les gusto el capítulo, Esme ya se enteró de la "historia oficial", no odian a Ángela, yo lo hago es una maldita, creo que la odio incluso más que a Jessica y Victoria porque al menos estas son sinceras y la otra es una hipócrita, pero me encanto la manera en que la manejo Bella se lo merecía y qué me dicen de la relación de Edward y Bella, está volviéndose más pasional ;) espero que les haya gustado nos vemos pronto ;)
Carpedita Diem: Hola, si ya no falta mucho para el desenlace y que salga todo a la luz y son grandes secretos ;) muchas gracias por tu apoyo y si tienes alguna duda o comentario aquí estoy :)
Claudia: Lo siento había prometido que lo iba a hacer más pronto pero no pude, pero ahora si ya está escrito el otro solo me falta revisarlo y pronto lo tendrán el siguiente tendrá bastante drama ;)
Victoria Herondale Cullen: Hola y no te preocupes tendremos más Edward celoso y un poco enojón, espero que esto haya sido más caliente para ti ;) la verdad es que nunca había escrito nada así, pero espero que no haya quedado tan mal :D
Nora: Hola si los Brandon son todo un caso, los quiero incorporar un poco más adelante al menos más historias de ellos ya que se me hacen muy chistosos y tiernos. No te dejare en suspenso te adelantare que no habrá contacto de Esme con los Swan, no te preocupes te adelanto que la única que hablara con ellos algún día será Alice y se llevara una gran sorpresa :D
Yomii20: La verdad es que si me guardo un montón de suspenso y drama con esa historia pero ya no falta mucho para llegar al desenlace de la historia. Si lo de Jack, fue un golpe demasiado fuerte para Bella ya que era su único compañero en esa casa llena de soledad. Tengo que advertirte que odiaras a Charlie en el próximo capítulo todos lo van a querer matar. PD No te preocupes y que feo, yo me moriría si pierdo mi cel :(
Rossy-Bells Cullen: Muchas gracias me encantas tus palabras. Mira que tan pillines se volvieron estos dos, aprovechando que la pobre de Esme les dejo la casa de nuevo, ni que enfermedad ni que nada jajajaja. Si ya se dio cuenta pero tiene la historia oficial como la llamó Bella, gracias creo que los Brandon serán unos de mis personajes favoritos ;)
Esmeraldamr: Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo anterior y espero que también hayas disfrutado de este :D Pd: Sé que te había dicho que aquí se enteraba Charlie pero el problema es que me quedo muy largo eran más de 50 hojas, pero en el próximo ahora si ya vendrá su reacción, pero ya esta escrito no tardare tanto solo me falta revisarlo ;)
