Capítulo XXIV

Bella POV

Eran las cinco de la mañana pero ya me tenía que ir, no tardaría en llegar Esme y no quería que nos viera, sabría que su primogénito y yo no estuvimos precisamente estudiando hasta tarde o bueno no ese tipo de estudios. Con mucho cuidado me levante y empecé a buscar mi sostén y blusa, con ayuda de la luz que entraba por la ventana.

-Edward-. Le hable para avisarle que ya me iba, no quería que se levantara y simplemente no me encontrara. Pero no se movió Esme tenía razón era de sueño pesado. –Edward-. Volví a intentar el solo estiro su brazo buscándome en la cama pero solo se topó con mi almohada la cual abrazo, eso me saco una sonrisa el verlo buscándome. Pero lo que distrajo mi atención fue su espalda que había quedado expuesta, siempre me han gustado mucho las espaldas y la de él era mi favorita. –Edward-. Le dije mientras le daba pequeños besos a lo largo de esta.

-Bella-. Dijo después de un rato Edward con voz ronca mientras yo estaba muy entretenido por su cuadro lumbar.

-Me tengo que ir-. Le dije mientras le daba un abrazo y un recargaba mi cabeza en su hombro.

-Por qué-. Era tan lindo todo dormido, más bien la pregunta era cuándo no era lindo.

-Porque no tarda en llegar tu mamá y no quiero que me vea aquí, además ya no tarda en amanecer y los chicos en venir por ti, yo iré a mi casa a tomar un baño y regreso por Bree-. Le explique seguido de un beso en su hombro, él era tan adictivo creo que después de lo de anoche no me podría quitar de encima. –Si quieres duerme un rato más-. Le ofrecí.

-No, no te acompaño a tu carro-. Se paró rápidamente y busco algo que ponerse para salir, era una lástima me gustaba mucho así, cuando se dio cuenta de mi vista hambrienta, se puso rojo, me encantaba que fuera tan tímido.

-Espera no llevas sudadera y hace frio-. Me dijo cuando íbamos a salir, se regresó por una y me ayudo a ponérmela, mi chico era tan caballeroso.

-La pase muy bien, fue mágico-. Le dije mirándolo a los ojos, cuando estaba a punto de subirme al carro. Habíamos pasado solo a otra base, pero había sido maravilloso, nunca me arrepentiría de haberlo esperado, con él todos estos momentos eran únicos.

-Yo también-. Me dijo totalmente rojo, eso era lo que amaba de él, podía ser muy pasional como cuando me cargo y me llevo a la cama y también ser mi chico tierno.

-Te amo-. Le dije antes de besarlo. –Ya me voy-. Me despedí subiéndome al carro, porque sabía que sino aquí nos encontraría Esme.

-Te vas con cuidado, cuando llegues me mandas un mensaje por favor-. Me dijo con cara seria y yo asentí imitando su rostro. –Nos vemos en la escuela-. Me dijo con una sonrisa por mi cara.

-Me extrañas-. Me despedí en broma.

-Siempre-. Dios era tan lindo, me hubiera gustado tener la oportunidad de conocer a Carlisle y agradecerle por heredarle sus genes poéticos.

Una vez que llegue a mi casa entre casi en silencio, lo bueno es que parecía que todos estaban dormidos todavía, subí de inmediato a mi habitación sin ningún incidente y le mande un mensaje a Edward de que había llegado sana y salva y me metí a dar una baño. Una vez que estuve lista baje intentando pasar desapercibida pero no lo logre.

-¡Isabella!-. Escuche la voz de Sue cuando estaba a punto de alcanzar la puerta a mi libertad.

-¿Qué pasa?-. Pregunte con resignación.

-El día de hoy tenemos una comida y tienes que estar presente y ya sabes cómo tienes que comportarte no quiero escusas, es muy importante-. Me dijo seria como siempre.

-Aquí estaré-. Le dije con resignación. Mi tarde con Edward estaba malditamente arruinada.

-Oh e intenta llegar temprano para que te arregles, no creas que no he notado como te vistes ahora, pareces una… una clase media-. Me dijo en tono de asco por la comparación mientras me miraba de arriba abajo despectivamente. Últimamente había dejado de perfeccionar mi maquillaje eliminándolo casi por completo, porque a Edward le gustaba así, también usaba zapatos más cómodos y ropa más casual, esto era debido a que me la pasaba en las casas de los chicos y no en fiestas como hacía antes.

Llegue a la casa de Edward a mi hora habitual y utilice la llave porque me imagine que Esme estaría dormida y al parecer le atine, Bree me recibió con su usual abrazo el cual alargue un poco más lo necesitaba, después de dejarla llegue a la escuela esperando que algo más explotara, si no hubiera pasado un agradable momento con Edward anoche, hubiera dicho que estos últimos días habían sido una mierda, primero el parque, segundo el domingo encerrada, tercero la enfermedad de Edward, cuarto la estupidez de Jessica y Victoria y quinto la maldita comida de Sue, ya solo esperaba que me recibieran con alguna otra idiotez. Mientras la semana pasada había sido tan tranquila, esta se negaba a seguir el mismo rumbo.

-Hola-. Salude a Edward con un beso cuando nos encontramos en el salón.

-¿Pasa algo?-. No tardó mucho en notar mi humor.

-Tengo comida con disque mi familia y unos invitados-. Le dije en forma de berrinche, no quería estar sentada con ellos en una maldita mesa.

-¿A fuerzas tienes que ir?-. Me pregunto mientras me atraía más a él para abrazarme, siempre sabía lo que necesitaba y en estos momentos era un abrazo.

-Sí, tengo que ir, si no voy harán todos mi semana un infierno, ya me ha pasado y creme no es agradable, prefiero una tarde en el infierno que una semana en el-. Le explique el por qué siempre decía que sí.

-¿Puedo hacer algo?-. Me pregunto tan lindo como siempre.

-Eso de abrazarme está muy bien-. Le asegure.

El resto del día me la pase demasiado mimosa, al parecer estaba perdiendo la práctica al lidiar con mi familia, pero para mi gusto Edward estaba siendo el mejor novio del mundo, los chicos notaron mi humor pero no dijeron nada, solo siguieron como si no pasara nada e intentaban hacerme reír, eso lo valore demasiado. Al salir de clases le dije a Edward que lo acompañaría a recoger a Bree para que la pobre no lo estuviera esperando y después a su casa el me aseguraba que no era necesario pero para mí si lo era, hoy también trabajaba en la tarde Esme así que era lo mínimo que podía hacer.

Llegue un poco tarde a la casa y recibí una mirada enojada de Sue pero la ignore y subí a arreglarme a mi cuarto, una vez estuve lista y me mire en el espejo, me costaba reconocer a esa muchacha de apariencia fría y una mirada indiferente en su cara, desde que estaba con Edward y los chicos, mis mejillas normalmente tenían un color rosado y una sonrisa adornaba mi cara la mayoría parte del día, incluso mis ojos verdes sentía que resaltaban más, pero en este momento se miraban helados resaltando un poco más su contorno café y mi cara no tenía ningún color que no fuera a base del maquillaje y sobre todo no había ninguna sonrisa, solo la ensayada que tenía para este tipo de ocasiones.

Cuando baje ya se encontraban los Vulturis que consistían en una pareja mayor que venía acompañado por su hijo Caius, que después de verme con una mirada bastante evaluadora una gran sonrisa adorno sus labios, al parecer había pasado algún tipo de prueba que no me interesaba, el tipo no era feo de hecho si lo miraba bien era bastante guapo pero yo no tenía ningún tipo de interés. Por más que intente aparentar amable indiferencia el tipo parecía no darse por vencido, incluso intente que prestara su atención en Jessica tal y como le gustaba pero no tenía ninguna éxito, podía sentir la mirada enojada de las dos pero me quedaba sin ideas y sabía que las tendría encima, porque había recibido más atención, la cual también me prestaban los padres por culpa de su hijo. Caius era un buen muchacho de hecho me había caído muy bien era un tipo interesante, el problema es que tenía un interes que no era reciproco y que me hubiera ayudado más si me ignorara, por lo que sentí un gran alivio cuando todo termino, aunque ya era muy noche para visitar a Edward.

-Isabella, mañana desayunaremos todos juntos-. Me dijo Sue antes de que me subiera a mi habitación. No habían tenido suficiente cuota familiar para todo el mes, no sabía que querían ahora, pero no podía ser nada bueno, a lo mejor seguía enojadas por lo que había pasado con Caius, antes de dormirme le mande un mensaje a Edward para avisarle que lo más seguro era que no podría pasar por Bree, el pobre parecía muy preocupado pero le dije que mañana le contaría estaba muy cansada, quien diría que fingir toda una tarde me dejaría agotada.

Al siguiente día mientras me alistaba comprendí porque tenía todos estos cambios de humor y cansancio, mi periodo había llegado y al parecer el muy cabrón se estaba poniendo de acuerdo con el maldito destino para joderme la vida, ya que todo planeaba ser horrible, para empezar por el dolor de panza que me estaba produciendo. Al bajar al comedor ya solo faltaba Charlie así que me tome asiento sin decir ninguna palabra no quería producirles una diarrea verbal a ninguno, no estaba de humor para ello.

-El propósito de este desayuno, es para recordarles que pronto viene mi cumpleaños-. Habló Jessica una vez que llegó Charlie. –Y quiero hacer una gran fiesta, porque serán mis ansiados 18-. Dijo dando una palmaditas. –Mamá dijo que me iba a ayudar pero primero tenía que hablar contigo papi-. Termino con voz de niña chiqueada, yo solo me quede callada esperando que todo terminara, no sabía para qué necesitaba estar presente, tal vez para vengarse por lo sucedido, quería presumir que tendría una gran fiesta cuando era el cumpleaños de las dos, pero como ella dijo era el numero 18 ya estaba acostumbrada a eso, por mí estaba bien mientras dejara a Edward fuera de su estupidez.

-Claro que sí cariño-. Le contesto Charlie con un tipo de voz que jamás uso conmigo. –Te daré una tarjeta de crédito para el evento, creo que a pesar de tu madre debes contratar a alguien que las ayude-. Le dijo mientras seguía comiendo, yo no había tocado mi comida, me era imposible comer.

-Muy bien entonces mamá y yo tendremos que viajar para buscar un vestido espectacular aquí no se encontrara nada, obviamente también les traeremos unos hermosos trajes a ti y a James, todo será espectacular aunque tu Isabella tendrás que encontrar algo por aquí-. Me dijo con maldad.

-No te preocupes seguro lo hallaré, además yo no importo tú era la que tiene que lucir hermosa-. Le dije sin caer en su provocación pero al parecer eso las enojo más.

-Pues no parece que te haga mucha falta, ayer tenías muy entretenido a Caius-. Me dijo en tono de reproche Sue.

-Pero a Isabella no le interesa ese tipo tiene novio. ¿No les ha dicho?-. Dijo Jessica como si no pasara nada.

-¿Sales con alguien?-. Pregunto James asombrado. –No me puedo imaginar cómo te aguanta-. Terminó con una sonrisa de burla.

-Si lo conocieran… por ser educada digamos que es un tipo interesante de ver. ¿Verdad Isa?-. Dijo con una sonrisa maldosa y yo solo la fulmine que la mirada, estaba siendo una total perra sabía para donde iba.

-¿Qué quieres decir con interesante?-. Preguntó Sue.

-Pues… es muy feo pero muy feo como un espectro, es uno de esos nerds que solo se ven en las películas y sobre todo esta becado porque es un pobretón-. Dijo Jessica como si no lo pudiera creer. Escuche la carcajada que soltó James y en jadeo por parte de Sue mientras Charlie solo estaba serio.

-Sabía que tenía que tener algo para soportarte-. Dijo James entre risa y yo lo fulmine con la mirada.

-Charlie ¿escuchaste lo que dijo Jessica?-. Dijo Sue pero Charlie solo asistió y siguió comiendo. -¿Y no vas a decir nada?-. Pregunto escandalizada.

-¿Qué quieres que diga?-. Le pregunto cansado.

-Está saliendo con un pobretón y además dice Jessica que es horrible ¿Qué dirán nuestros amigos? Estoy segura que podrías decir algo-. Dijo escandalizada

–Cuando digo que nuestros hijos se tienen que buscar una buena pareja me refiero solamente a Jessica y James, perdón si lo malinterpretaron, no espero que Isabella encuentre una buena pareja, soy una persona sensata y con los pies sobre la tierra-. Todos lo miramos asombrados. -¿Quieres que diga lo qué opino? Te lo voy a decir, opino que me da lástima el pobre imbécil con el que sale, no te preocupes ni siquiera lo llegaran a ver nuestros amigos porque ella lo va a destruir, todo el que siente algo por ella termina pudriéndose de una manera o otra, ella es toxica, no me importa con quien salga, todo lo contrario agradezco que no sea el hijo de alguno de mis conocidos-. Termino Charlie como si yo no estuviera ahí, sin decir ni una palabra porque sabía que no serviría de nada, tome mis cosas y salí de ahí escuchando la risa de James.

Al subirme al carro esta luchando por calmarme y controlar las lágrimas para poder manejar, sus palabras me había afectado más que todos sus demás insultos, ya que había atacado mis inseguridades, siempre había pensado que no era lo suficientemente buena para Edward y que me lo restregara en la cara era un golpe bajo.

Edward POV.

Estaba un poco preocupado por Bella ayer no se miraba muy bien, a pesar de que en la mañana antes de irse a su casa estaba muy feliz, al enterarse de que se tenía que ver con sus padres para comer había menguado su ánimo y por si fuera poco todavía le esperaba un desayuno, esperaba que la pobre no se encontrara tan mal.

-Hola Edward-. Me saco de mis pensamientos Ángela, se había sentado en el lugar de Bella y me estaba dando una amplia sonrisa.

-Ehh hola Ángela-. La salude un poco tenso debido a lo sucedido con Bella.

-¿Te encuentras bien?-. Me preguntó. Mi atención estaba a medias debido a que sabía que ya no tardaría en llegar Bella y no le iba gustar ver a Ángela aquí pero creía que era importante que hablara con ella.

-Si estoy bien, pero quería hablar contigo-. Ella asistió en señal de que estaba escuchando. -Quisiera pedirte de favor que intentes evitar más enfrentamientos con Bella-. Le dije serio. –Sé que no se llevan bien, pero podrías hacer el intento de evitarlo por favor-. Tenía que hacer lo posible.

-Veo que te conto lo sucedido ayer, no sé qué te haya dicho pero...-. Le iba a rebatir pero no me dejo. –Pero no fue solo mi culpa, para ese tipo de situaciones se necesitan dos, de todas formas te pido disculpas por lo sucedido, eres mi amigo y quiero lo mejor para ti, creo que es mi deber defenderte y que estés lo mejor posible, pero por lo mismo para que estés más tranquilo intentare evitar ese tipo de mal entendidos para la próxima-. Me dijo seria.

-Te lo agradezco, pero sé que Bella es lo mejor para mí, ella es una excelente persona-. Quería que comprendiera que Bella era un ser humano maravilloso.

-Creo que tú no te miras correctamente y no te das cuenta de que te mereces algo mejor-. Iba a debatir, pero levanto la mano en señal de que la dejara continuar por lo que me quede callado. -Pero como te dije, si es lo que quieres hare un esfuerzo y al menos de mi parte ya no abra problemas, ni malos entendidos, tú eres el que finalmente tienes que decidir, yo me mantendré al margen, aunque quiero que sepas que siempre podrás contar con una amiga-. Me dijo con sinceridad mientras ponía su mano sobre la mía.

-Gracias Ángela-. Le dije porque valoraba lo que estaba haciendo, tanto el esfuerzo de evitar problemas como su preocupación por mí.

-Ya que hablamos quiero ser honesta contigo, creo que no deberías olvidarte tampoco de tus amigos Edward, últimamente ya casi no hablas con Ben ni Erick yo tengo que acercarme siempre para poder hablar contigo y parece que muchas veces no termina bien, sé que ya tienes nuevos amigos, pero nosotros fuimos amigos por muchos años no puedes olvidarte de todo eso, creo que deberías distribuir mejor tu tiempo no todo puede ser Isabella, nosotros también te queremos mucho y te necesitamos-. Sus palabras me llegaron porque eran verdad, incluso Ben había hecho el esfuerzo de ir a la parrillada y no porque yo lo hubiera invitado Bella había intentado incluirlo, él había intentado hablar conmigo y yo me había portado como un tonto celoso excluyéndolo.

-Lo sé y tienes toda la razón prometo que haré todo lo posible, para que las cosas se solucionen incluso podríamos ponernos de acuerdo para salir todos algún día-. Le ofrecí.

-Me alegra que todo este aclarado ahora amigos como siempre ¿Verdad?-. Me dijo con una sonrisa a lo que yo asentí. –Bueno pues tengo el pretexto ideal para pasar tiempo, a eso venía, recuerdas que hace un tiempo hablamos de la conferencia de Larry Page-. Y yo solo asentí, se me había olvidado por completo pero había sido bueno porque el dinero era un gran inconveniente y en verdad tenía muchas ganas de ir. –Bueno pues será dentro de quince días, yo había hecho planes para ir con una amiga pero le surgió una emergencia familiar y no podrá ir-. Me dijo con cara de tristeza, no entendía a dónde quería llegar. –Ya teníamos todo listo, nos íbamos a quedar a dormir allá, para no regresarnos tan noche y ya está todo pagado incluso el transporte, bueno el chiste es que me regalo su boleto y cómo tú tenías tantas ganas de ir, quería ver si me quieres acompañar ya esta todo pagado-. Eso atrajo mi atención, me estaba invitando a la conferencia.

-¿Qué?-. Le pregunte algo atónito eso era mucho dinero.

-No te asombres tanto-. Me dijo con una risita. –Es bastante sencillo, yo me muero por ganas de ir y mi parte ya está, mi amiga no podrá ir y ya pago también su parte, si no vas se va a perder-. Me explicó.

-Tal vez los podrías vender-. Le sugerí estaba seguro que ahorita le pagarían hasta más de lo que le costó.

-No, porque si vendo el boleto de mi amiga ya no podré ir porque no me animo a ir hasta allá sola y tengo muchas ganas de asistir a la conferencia es una oportunidad única en esta zona, por eso tengo que aprovechar, también habría una perdida al no ir, ya que el cuarto ya está pagado, entonces si me acompañas los dos podremos aprovechar y pasar un buen rato-. Termino con una sonrisa y yo todavía no lo podía creer, era una gran oportunidad pero...

-Y dices que yo soy la puta-. Escuche la voz irónica de Bella sacándome de mis pensamientos, estaba enfrente de la mesa y por su mirada estaba muy enojada.

-¿Perdón?-. Le contesto Ángela.

-Lo que escuchaste, creo que tengo que cuidarme porque quieres quitarme el puesto, pero sabes ya lo lograste eres más puta que yo y por si fuera poco eres una mosquita muerta, llegas con la historia de que tu amiga se echó para atrás, y así puedes invitar a "mi" novio a quedarse contigo en un cuarto de hotel. Eso es más puta incluso de lo que yo intente llegar a se…-. Le decía Bella mientas se acercaba cada vez más de forma amenazante, pero fue mi límite no era tanto lo que hacía si no lo que decía, no era justo que le hablara así a Ángela cuando no había hecho nada malo y sobre todo no soportaba que se insultara diciéndose puta delante de todos.

-¡Bella!-. La interrumpí, ella había malinterpretado las cosas y sobre todo estaba rompiendo su palabra de no llamarse así y llevar las cosas con calma.

-¡Lárgate de mi lugar!-. Le gritó Bella ignorándome.

-Bella por favor-. Le rogué para que se clamara todos estaban atentos.

-¿Qué demonios está mal contigo? Yo solo…-. Le intento explicar Ángela.

-¡Que te largues de mi lugar!-. Cuando Ángela se levantó, Bella se le acerco. –Conmigo deja de hacerte la idiota, entre perras nos reconocemos-. Le dijo en forma amenazante y yo me pare para ponerme en medio, algo me decía que Bella la iba a golpear, nunca la había visto tan enojada.

-Bella basta por favor-. Le rogué mientras la intentaba separar.

-Yo creo que el león piensa que todos son de su condición, yo sí sé tener amigos sin necesidad de pensar en acostarme con ellos, hay cosas más importantes-. Le dijo Ángela recibiendo una mirada enojada de Bella, yo solo la mire rogándole que llevara a la práctica lo que me había dicho y no le siguiera. –Lo siento mucho Edward, sé que te lo acabo de prometer y no era mi intención caer en su provocación, pero no podía permitir que me llamara así delante de todos cuando yo no he hecho nada-. Se disculpó antes de irse a su lugar.

-¡Perra eso es lo que eres al menos deberías tener la decencia de admitirlo!-. Dijo Bella enojada mientras se iba Ángela.

-Bella ya basta por favor-. Le dije un poco exasperado. –No entiendo cuál es el problema no tenías que ponerte así-. Le dije en voz baja un poco frustrado por su comportamiento, mientras me sentaba porque el profesor iba entrando.

-¿No entiendes cuál es mi problema? ¿En serio no lo entiendes?-. Me dijo aun enojada sin sentarse.

-No, no lo entiendo Ángela es mi amiga y sé que ninguna de las dos se cae bien, pero no tenías que ponerte así, ella no hizo nada malo-. Le dije intentando que se calmara, el profesor estaba diciendo algo pero no lo podía prestar atención ya que Bella estaba enfrente de mí tapándome.

-Tonta de mí-. Me dijo con una sonrisa falsa. -Tal vez deberías ir a pedirle disculpas y decirle que aceptaras su invitación, tienes razón pasaran un gran momento, anda ve-. En marcando sus palabras con señas, me dio una mirada helada de esas que hace mucho tiempo no me dirigía, por lo que solo me pude quedar callado de la impresión, parecía la antigua Isabella y no me había dado cuenta en que momento había dejado de serlo, pero ahora podía ver el gran cambio. –Deberías aprovechar que tenemos clase libre para ir hablar con ella, también pídele disculpas de mi parte, no te preocupes me mantendré alejada y disfruten de su viaje-. Dijo antes de darse la vuelta e irse.

No entendía que había pasado, en que momento las cosas se torcieron tanto, salí del salón porque el profesor lo necesitaba para dar las accesorias, era bueno que no nos hubieran tocado el día de hoy. No sabía a dónde ir mucho menos qué hacer, solo me senté en la primera banca que encontré, sentía que tenía que pedirle disculpas a alguien pero no sabía a quién y al mismo tiempo me sentia tan enojado. Bella nunca se había comportado así mucho menos conmigo, no entendía si estaba mal o simplemente tenía que esperar a que ella recapacitara, solo sabía que esta situación no me agradaba nada.

-¡Hey Edward!-. Me saludo Emmet. -¿Saltándote las clases?-. Me pregunto mientras se sentaba a un lado de mí.

-No, no tengo la primera clase-. Le explique. -¿Y tú no tienes clases?-. Le pregunte educadamente pero algo distraído.

-Sí, si tengo pero el viejo no aguanta nada, tú crees que me saco simplemente porque le dije que el materia de su tesis era un asco y una falacia, de todas formas no me interesa, mamá sabe mucho más-. Me dijo con una sonrisa. –¿Oye y dónde está la correcaminos?-. Así le decía a Bella desde que no la pudo atrapar. -Pensé que ustedes dos estaban pegados o algo así-. No sabía que decir así que solo me encogí de hombros. –Oh se pelearon-. Indago y acertó.

-Eso creo aunque no supe en qué momento pasó, mucho menos cómo-. Le dije con honestidad.

-Ven vamos a la cafetería y me cuentas lo que paso, ya te diré que hacer soy el maestro en las reconciliaciones, hago enojar a Rosalie tan seguido que me he convertido en un experto-. Me dijo con su típica sonrisa.

Le conté todo lo que había sucedido ayer, de la invitación de Ángela hasta lo que Bella le dijo, le explique que no sabía si era yo el que debía de estar enojado por su comportamiento sin razón y sobre todo su manera de enfrentarse a lo que le molestaba. Cuando termine Emmet solo silbo demostrando su asombro.

-Edward estas en una bronca bien grande-. Me dijo mientras nos sentábamos en las bancas del comedor, el ya traía una torta pero yo no podía pensar en comer en estos momentos.

-No lo entiendo-. Le dije frustrado y no lo hacía.

-Primero que nada estoy un poco desilusionado de Bella, pensé que era una chica violenta, si hubiera sido Rosalie le hubiera dado una cachetada, unos cuantos jalones y un aventón mínimo-. Me dijo mientras le mordía a su torta. –Alice es igual a papá, ella es más de planear las cosas, una vez una tal María se le insinuó a Jasper descaradamente y pensamos que Alice lo dejaría pasar porque no hizo nada, pero al siguiente día la chica estaba asustadísima dijo que se había levantado y en el espejo enfrente de su cama decía con pintura de labios roja "perra" la chica le temía a Alice, nunca supimos como logro entrar al cuarto de María, vivía en el segundo piso y su casa tenía portón y todo, pero eso si nunca se le volvió a insinuar a Jasper-. Dijo Emmet riéndose.

-Pero Ángela no se me estaba insinuando-. Le volví a repetir a Emmet. –Solo estábamos hablando es mi amiga-. Le volví a explicar.

-Y yo soy el hada de los dientes-. Me dijo y se empezó a reír, no entendía porque le pedía ayuda a Emmet él no se lo tomaba enserio. –Está bien mire que ya te enojaste, pero hombre no puedo creer que no te des cuenta, la tal Ángela quiere contigo-. Me dijo ahora serio.

-Claro que no, eso no es posible-. No había ninguna posibilidad siempre habíamos sido amigos.

-¿Y por qué no es posible?-. Me pregunto Emmet en su fase seria.

-Porque siempre hemos sido amigos, la conozco de hace mucho tiempo-. Le explique.

-¿Y?-. ¿Cómo qué y?

-No tiene sentido-. Le dije.

-Llegamos al asunto ¿Por qué no tiene sentido?-. Me pregunto mientras seguía comiendo.

-Porque-. No sabía que contestarle, solo no hacia sentido para mí.

-¿Tiene algo que ver con la idea de tu atrayendo a las chicas?-. Pregunto y no entendía cómo lo sabía.

-Es que…-. No sabía que decirle.

-Para mí tiene sentido, llevan siendo amigos mucho tiempo, tal vez no se atrevía a decirte nada pero todo estaba bien, hasta que apareció Bella y empezaste a salir con ella, eso la enojo y por eso intenta atraer tu atención y molestar a Bella, esta celosa y quiere que la dejes. Las mujeres tienen un sexto sentido para ese tipo de cosas por eso Bella la ataco el día de hoy-. Me dijo mientras se encogía de hombros pero eso todavía no tenía mucho sentido para mí.

-Pero suponiendo que ella estuviera interesada en mí, Bella no tenía que actuar así-. Le comente.

-No estamos suponiendo, la tal Ángela está interesada en ti, dime si no es así por qué no invito a otra amiga sería mucho más cómodo que quedarte con un hombre que tiene novia en un hotel-. Me cuestiono Emmet y yo no supe que contestar. –Lo que voy a decirte apesta, pero a veces en la única manera en que nosotros los hombre entendemos, Rosalie dice que es porque se nos hace todo demasido fácil, por eso lo aplica y lo odio-. Tomo un suspiro antes de proseguir. –Imagínate que alguien hubiera invitado a Bella a pasar un fin de semana con él, al tipo no le importó que tu fueras su novio ni que estuvieras presente, ni los alterados que han tenido, él solo te ignora, llega y la invita a salir a un lugar al que Bella sueña con ir y no solo eso van a pasar la noche juntos tal vez en la misma cama, pero lo peor de todo es que Bella no rechaza la idea de inmediato, sino que lo piensa-. Termina Emmet y eso no me gusto conforme iba hablando cada vez me sentía peor, no me había gustado esa idea en mi mente de hecho tuve que sacudir mi cabeza para eliminarla, ya que no me gustaba ni siquiera cuando la miraba cerca de Ben.

-Soy un idiota-. Fue todo lo que le dije a Emmet, porque ahora entendía la reacción de Bella, nunca había tenido novia y nunca pensé que alguien se pudiera sentir atraído por mí, mucho menos que yo pudiera provocarle celos ya que quién se pudiera interesar en mí, todo esto me estaba llevando a lugares desconocidos, nunca imagine que Bella se sintiera amenazada por que Ángela ya que esta estuviera interesada en mí, ese tipo de cosas no tenían sentido en mi vida era casi surreal.

-Ahora quiero aclarar que necesitas hablar con tu amiga, porque ella sabía lo que estaba haciendo, si Bella ya te había dicho que la había estado provocando lo más seguro es que lo hiciera adrede e intentara y lograra provocar un mal entendido entre ustedes-. Me dijo Emmet muy serio.

-Tienes razón-. Le dije al principio no lo había visto así, pero ahora que lo miraba con la cabeza fría tenía sentido todo, pero me había parecido tan sincera todo el tiempo.

-No sé si está bien que te lo diga, pero lo haré, el día que fuimos a comprar tus lentes Bella nos comentó que había conseguido para todos boletos para ir a la conferencia, dijo que quería darte la sorpresa porque sabía las ganas que tenías de asistir, Jasper está más que puesto él se encargó del lugar donde nos quedaremos mientras que yo obviamente pondré el carro, ella quería darte una sorpresa creo que incluso ya había hablado con tu mamá para planear que pasaría con Bree-. Dijo Emmet un poco incómodo y yo me sentí como el peor hombre, no solo la había hecho sentir mal sino también había arruinado su sorpresa que había estado planeando desde hace mucho.

-¿Qué voy a hacer?-. Le pregunte a Emmet bastante frustrado no podía ni siquiera imaginarme pidiéndole perdón, no sentía que me lo merecía había sido un terco.

-Hablar con ella y te propongo que vayas de una vez para que no siga buscando ideas de cómo aumentar su coraje, si no funciona el hablar y pedir disculpas ya veremos cómo le hacemos, pero estoy seguro de que te perdonara tienes un don para las palabras, ella es como un gatito fingiendo ser un león y tú mi amigo por lo que he visto eres su debilidad, así que aprovéchala y ve a hablar con ella, mientras tanto yo iré a dar una vuelta-. Me dijo mientras se paraba y se iba.

Decidí no retrasarlo más y fui a buscarla, pero recorrí todos los lugares posibles y no la encontraba, incluso fui a comprobar que su carro siguiera estacionado y no se hubiera ido, pero seguía sin encontrarla. La llame por teléfono y no me contesto, ni tenía la esperanza de que lo hiciera estaba muy enojada, la volví a buscar en el patio y estaba por darme por vencido cuando alcance a mirar un mechón castaño volando, reconocería su cabello donde fuera, me acerque y definitivamente estaba escondida detrás de un árbol, se encontraba sentada con sus rodillas contra su pecho y recargando en ellas su cara con los ojos cerrados, tenía el celular reproduciendo música bajita, pero podía escuchar que se trataba de música triste, en este tiempo me había dado cuenta de que ella siempre escuchaba las canciones de acuerdo a su estado de ánimo, como si quisiera que las letras hablaran lo que ella no se atrevía a decir y eso hizo que me sintiera aun peor, hubiera preferido que escuchara música violenta a esta tan triste.

-Si seguirás siendo un completo asno, prefiero estar sola-. Me dijo sin abrir sus ojos, no sabía cómo supo que era yo, pero de todas formas me senté a su lado ya que venía con la idea de intentar de dejar ser un asno. –En serio ya tuve suficiente drama por hoy, no quiero más-. Agrego cuando sintió que me senté ya que se negaba a abrir sus ojos.

No sabía cómo empezar, por lo que me quede escuchando "antes de la seis" junto con ella y eso no me ayudaba me hacía sentir peor por lo que me estire para apagarlo antes de que empezara otra, que me dejara en claro que era un tonto.

-Bella-. Empecé pero no sabía cómo continuar, lo que hizo que enterrara su cara en sus piernas. –Fui un idiota y lo sé-. No me gustaban usar groserías y menos delante de ella, pero no había otra manera de describirme, tonto no abarcaba suficiente. -No alcanzaba a comprender cómo te sentiste hace un momento y no sabes lo arrepentido que me siento, tanto que siento que es burla de mi parte venirte a pedir una disculpa por lo mal que me comporte, Bella podrías verme a los ojos por favor-. Le rogué esperaba que me dijera que no y que volviera a repetir que me fuera, pero no lo hizo, aunque un poco renuente tomo un fuerte suspiro y abrió sus ojos, al verlos me provoco un dolor en mi pecho, estaban rojos y brillosos diciéndome que los tenía cerrados para impedir que las lágrimas corrieran. –Lo único que puedo decirte en mi defensa, es que nunca fue mi intención lastimarte, jamás sería mi intención, no sabes lo culpable que me siento por haberlo hecho, se siente peor que haberme producido daño a mí-. Le dije viéndola a los ojos para que viera que hablaba desde el fondo de mi corazón, las lágrimas caían ahora libremente por sus mejillas aunque ella intentara detenerlas, quería limpiarlas y atraerla hacía mí, pero no tenía el valor no cuando no lo merecía por yo haberlas instalada ahí, sentía una fuerte presión en mi pecho y mucha culpa, ella no se merecía que la hiciera sufrir más de lo que ya la había hecho su familia. Si ella me pedía que me fuera lo haría, no soportaba provocarle aún más dolor.

-La defendiste a ella, me gritaste para defenderla a ella, cuando le dije lo puta que era la defendiste a ella, ni cuando ella me ataco de la misma manera me defendiste a mí así-. Me echó en cara con más lágrimas cayendo por sus mejillas.

-Yo no te grite para…-. Empecé.

-¡Claro que si yo estaba ahí!-. Me dijo enojada limpiando brucamente sus lágrimas.

-Yo no intentaba defenderla a ella, yo solo quería que dejaran de pelear delante de todos y sobre todo que dejaras de llamarte puta o perra sabes que lo odio, odio cuando te refieres a ti misma de esa manera me enoja eso y lo sabes te lo dije-. Le dije exasperado porque no sabía cómo hacerle entender esa parte. –Y sé que hice mal, pero no por enojarme en esa parte, lo seguiré haciendo si sigues empeñada en referirte a ti así. De lo que si me siento culpable es de no comprender porque estabas enojada y no darme cuenta de las intenciones de Ángela-.

-Ella quiere lo que nosotros tenemos y tu nomás no lo miras, porque crees que me odia tanto cuando siempre me había ignorado, estoy enojada porque ella quiere llamar tu atención y tú se lo permites, te invito a salir y tu maldita sea lo estabas considerando, sabes el golpe tan bajo que es eso, sabes lo que sentí yo jamás te haría algo así-. Me reprocho enojada.

-Tienes razón soy un idiota por considerar la invitación, yo jamás lo vi mal porque jamás creí en lo que decías, que tú me quieras no tiene explicación es un milagro ya que no hay nada que amar, por lo que es imposible que otra persona se sienta atraída, por lo que cuando ella dice que quiere ser mi amiga yo le creo ¿por qué no lo haría? Es lo único que puedo provocar no hay nada en mí que pueda interesar aparte de mi amistad, entonces no tenía de malo su invitación era solo de amigos-. Le explique mis miedos.

-Tienes razón eres un idiota-. Me dijo enojada y no era algo que pudiera rebatir. –Que yo te amé no es un milagro sino una muestra de lo mucho que vales, hiciste que la persona más renuente a amar cualquier cosa que no sea ella te amé, aun después de que juró no volver a sentir nada ¿eso no te dice nada?-. Me dijo enojada pero lo único que me importaba de eso que dijera que me ama todavía.

-No sabes cómo me arrepiento, pero algo es seguro yo jamás la pondría a ella ni a nadie sobre ti, no cuándo tu eres mi corazón-. Le dije provocando que unas lágrimas corrieran por sus ojos.

-¿Lo prometes?-. Me dijo entre lágrimas.

-Te lo juro-. Le dije viéndola a los ojos y ella hizo lo que yo tanto quería, se lanzó a mis brazos, sentía que había pasado mucho tiempo desde que la tuve tan cerca. Solo me faltaba lograr que dejara de llorar, me partía el corazón verla tan mal.

-¿Cómo lograremos sobrevivir con tantos miedos e inseguridades de parte de los dos? Tengo tanto miedo de que eso nos termine destruya-. Me dijo entre hipos mientras me abrazaba más fuerte.

-Eso nunca va a suceder, no lo permitiremos porque al final lo único que importa es que nos queremos-. Le prometí.

Bella POV.

-Nunca dudes lo mucho que te amo-. Le dije mientras me retiraba un poco para que me viera a los ojos. –Te amo, eres lo más importante que tengo, prométeme que nunca dudaras de lo mucho que te amo-. Le pedí necesitaba que no tuviera ninguna duda.

-Te lo prometo-. Mire lo mucho que le costó. Las palabras de Charlie se colaron en mi mente.

-Te amo y haría hasta lo imposible para verte bien, siempre ten en cuenta que todas mi acciones están basadas en mi gran amor por ti-. Incluso aunque eso me terminara de romper a mí, yo no podría destruirlo como él dijo que haría, no podría vivir con eso, menos cuando Carlisle había tenido razón era mi rayo de luz que llegó a mi vida para darme algo que yo creía perdido para siempre, la esperanza.

Edward POV

-Yo también te amo-. Le conteste aunque no entendía sus palabras, yo la había lastimado ella no tenía por qué prometerme eso. Pero ella solo me abrazaba más fuerte. –Bella ¿Pasó algo más?-. Su comportamiento me decía que se me escapaba algo.

-Le mentí a Esme-. Me dijo con la cara entre mi cuello, quería verla a los ojos para ver si estos me contaban más que sus palabras, ya que no entendía pero ella seguía firmemente abrazada como si lo necesitara y yo no me atrevía a moverla. –Le mentí cuando le dije que no me afectaba nada de lo que hicieran mis padres, es lo que más deseo que no me importe pero no lo puedo lograr, siempre logran afectarme es como si estuvieran dándome un veneno lento muy lento y doloroso, al cual intento vencer volviéndome inmune pero no lo logro, lo peor de todo es que sé, que terminara por destruirme, sabes a veces me pregunto si este será el último trago que soporte aun de pie, en la mañana me dieron un gran shot-. Sus palabras me dolian el saber cuanto estaba sufriendo, pero sobre todo me aterraba cuando hablaba así, cómo si no faltara mucho para que se derrumbara, parecía tan cansada como si todos estos años le estuvieran cobrando factura y yo no la estaba ayudando porque si fuera poco había llegado y se topó con la invitación, ahora entendía cuando dijo que había sido demasiado drama por hoy.

-¿Quieres contarme que pasó?-. Le pregunte con cuidado, definitivamente odiaba a su familia no entendía cuál era el objetivo de causarle tanto daño.

-Solo hizo lo usual, ya lo viviste solo se trata de comentarios hirientes y venosos, los cuales preferiría no repetirlos-. Solo asentí aunque no me pudiera ver, mi único objetivo es que se sintiera mejor. Por lo que solo la abrace.

-Tenemos que ir a clases ya faltamos mucho-. Me recordó.

Entramos a clases, pero todavía miraba la cara de Bella muy pálida y no estaba prestando atención, se encontraba hecha bolita en su propia asiento y a veces la miraba hacer muecas, la clase se me hizo eterna, no soportaba ver que algo le molestara.

-Vamos al comedor -. Me dijo con un intento de sonrisa que no le creí.

-¿Bella qué tienes?-. La mire dudar si decirme o no. -Dime por favor estoy preocupado, confía en mí-. Le pedí mientras me agachaba y tomaba sus manos.

-Nada estoy bien, no te preocupes-. Me dijo pero yo solo lo mire con más dudas. –Está bien, solo son un poco de cólicos-. Me dijo un poco avergonzada. –Creo que desde ayer me los debía haber esperado, mi estado de humor era una muestra, pero como todo se me junto-. Me dijo con una sonrisa de disculpa.

-¿Te duele mucho? Te vez un poco pálida-. Le pregunte preocupado, no sabía mucho pero tampoco era totalmente nuevo para mí, vivía con una mujer, mamá a veces se quejaba del fuerte dolor de abdomen y los malestares que traían como el cansancio y dolor de espalda.

-No mucho, solo que por el percance que sucedió en la mañana se me pasó traer mis pastillas y no pase a comprar por lo que no he podido tomar nada-. Sus ojos me decían la verdad si tenía un fuerte dolor pero no me quería preocupar, no quise llevarle la contra y asentí como si le creyera. –Vamos al comedor-. Agrego con una sonrisa mientras se paraba, intento tomar mi mano pero yo la atraje hacía mi para que se recargara mientras caminábamos abrazados.

Llegamos con los chicos y Emmet me regalo una amplia sonrisa pero para mí sorpresa no hizo ninguna broma de lo sucedido, al parecer era más maduro de lo que pensaba, los chicos eran simplemente geniales, no sabía que hubiera hecho sin ellos. En todo el desayuno le rogué a Bella que comiera algo pero ella se negaba diciendo que no tenía hambre, solo se hizo bolita mientras se recargaba en mí, las chicas en cuanto la vieron le dedicaron una mirada de pésame, parecían comprender por lo que estaba pasando y yo solo me sentía bastante impotente.

Las clases se me hicieron eternas, cuando por fin salimos yo maneje y lo primero que hice fue estacionarme en una farmacia, Bella estaba con los ojos cerrados y hecha bolita se miraba muy pálida, sin importarme nada me baje y le explique a la dependienta de unos 50 años que no sabía qué pastillas comprar, pero que mi novia tenía muy fuertes dolores menstruales, rápidamente me entrego unas pastillas y me explico cómo tomarse, cuando le di las gracias por todo me dio una gran sonrisa, al parecer se le hacía tierna mi preocupación pero no le tome importancia, solo quería que Bella se sintiera mejor, la pobre parecía que estaba sufriendo mucho.

Bella en cuanto miro las pastillas se las tomo y volvió a cerrar los ojos, cuando llegamos por Bree se había quedado dormida.

-¿Qué tiene?-. Me pregunto Bree preocupada cuando miro a Bella.

-Le duele un poco la panza pero veras que estará bien-. Le dije para no preocuparla y ella solo asistió y de forma cuidadosa para no despertarla le dio un beso en la frente. Estaba orgulloso de la niña en la que se había convertido Bree. –Tú abres la puerta y yo bajo a Bella-. Le propuse cuando llegamos a la casa, ella inmediatamente asistió y se bajó.

Dude si debía despertarla pero apenas se había quedado dormida, la pobre se miraba muy cansada, esperaba poder hacer todo el camino con ella y que no se me callera, en estos momentos deseaba poder ser tan fuerte como los chicos. Con cuidado de no despertarla la levante, me sentí orgulloso cuando logre acostarla en el sillón, para eso Bree ya había acomodado una almohada y tenía una cobija en sus manos, definitivamente quería mucho a Bella.

-Vente enana, vamos a ver qué vamos a cocinar-. Le dije para dejar que Bella descansara.

Bree se sentó en la isla, para hacer su tarea ayudada por mí, mientras hacía al mismo tiempo la comida, había decido preparar una ensalada y una sopa para Bella. Había leído en internet que para aliviar el dolor ayudaba poner una bolsa con agua caliente en la parte baja del abdomen, así que puse a calentar agua, una vez que estuvo lista con mucho cuidado de no despertarla la acomode sobre su abdomen, esperaba que no se moviera para que no se cayera.

Una vez que Bree termino la tarea se fue a la sala a mirar televisión, solo le encargue que no le subiera mucho para que no despertara a Bella, pero la pobre debía estar muy cansada ya que ni se movió, ya que estuvo lista la comida, le di una vuelta a Bella y mire que estaba despierta, parecía que no tenía mucho porque Bree también la estaba bombardeando de preguntas.

-¿Te sientes mejor Bella?-. Le pregunto Bree preocupada. Se miraba mejor aunque un poco pálida para mi gusto.

-Si gracias pequeña ¿Cómo llegue hasta aquí?-. Le preguntó Bella.

-Fácil Edward te cargo-. Le dijo como si nada.

-Oh gracias-. Me dijo un poco avergonzada cuando me miro.

-Cuando quieras-. Le dije mientras le daba un beso en la mejilla.

-¿Tú pusiste esto?-. Me enseño la bolsa y asentí.

-Leí que calmaba un poco el dolor-. Le explique.

-Pues creo que funciono gracias-. Me volvió agradecer, pero ahora con los ojos vidriosos, a veces se me olvidaba lo poco que estaba acostumbrada a que la cuidaran.

-No fue nada, me preocupo por ti ¿Tienes hambre?-. Le pregunte no había comido nada en todo el día.

-La verdad es que no-. Dijo con un puchero.

-Bella no has comido nada, tienes que comer algo y más si seguirás tomando pastillas-. La regañe. –Te voy a traer comida y me darás gusto ¿Verdad?-. Le pregunte y asistió resignada.

-Te amo-. Me dijo cuando le entregue el plato de sopa.

-Yo más-. Le conteste mientras le daba un beso en la frente. Y así nos quedamos el resto del día, acurrucados viendo la tele con Bree.

Bree fue la primera en quedarse dormida, Bella había dicho que ya era hora de que se fuera a su casa pero me negué, no quería que se fuera a ese lugar y menos cuando aún estaba un poco indispuesta, no quería que la volvieran a atacar, por lo que nos fuimos a acostar a mi cuarto.

-Quería darte la sorpresa más adelante pero supongo que es mejor que te lo diga de una vez-. Empezó a decir Bella, estábamos abrazados en la cama intentando dormir. –Tengo boletos para la conferencia, una de las empresas de Charlie es la encargada así que no gaste en nada quiero aclarar, yo no le había prestado mucha atención, pero cuando supe que tenías ganas de ir encargue dos, después pensé que seria demasiado apresurado que fuéramos solos o habría algún problema para el permiso, por lo que invite a los chicos para que no fuera tan… personal el viaje, supongo que al final quede como una tonta a lado de mosquita, yo intentando llevar más personas mientras tu recibes una invitación para quedarte…-.

-Lo siento mucho por eso-. La interrumpí seguido de un beso en su mejilla. –No sabes cómo valoro todo el esfuerzo que hiciste y estuvo bien sé que Jasper tiene muchas ganas de ir-. Le dije moviéndola un poco para que quedara boca arriba y yo encima de ella quería verla a los ojos.

-¿Te dijerón?-. Me pregunto sorprendida.

-Hoy me entere-. Le dije serío.

-Pues ya sabrás entonces que ya esta todo solucionado, hable con Esme y dijo que estaba bien, incluso parecía emocionada porque sabía que te iba a gustar mucho, Jasper rento un cuarto y Emmet se encargara del trasporte-. Me explicó.

–Muchas gracias por todo y perdón si lo arruine-. Le dije con sinceridad viéndola a los ojos.

-De nada y tú jamás arruinas nada, todo es perfecto-. Me dijo con una sonrisa mientras pasaba su mano por mi mejilla.

-Te amo-. Le dije.

-Lo sé-. Me contesto con una amplia sonrisa provocando otra en el mío, la cual se quitó cuando sentí sus labios sobre los míos. –Por cierto yo también te amo-. Agrego una vez que nos separamos, con todo aclarado nos acomodamos de nuevo para dormir.


...

Y qué les pareció el capítulo, la primera pelea en serio de nuestro Edward y Bella, la pobre tuvo mucho que soportar por un día, no sienten que odian a Ángela yo lo hago de todas es la que menos soporto y que me dicen no aman a Edward, yo quiero un novio tan tierno que cuide así de mí una vez al mes :S

FerHdePattinson: Hola y bienvenida si es muy buena con las palabras uno de sus dones por eso estudiara letras y también mucha práctica con ese tipo de situaciones, si fue un final bastante ufff jajajaja cualquier cosa dudas o comentarios no dudes en hacérmelas saber con gusto te las responderé.

Esmeraldamr: Hola si estos dos no pueden estar mucho tiempo sin tocarse, la verdad es que lo pensé yo también quería que ahí quedara pero deje la violencia para un poco más adelante ;) creo que Ángela es la que más aparece porque es a la que menos soporto, pero no se me olvidara jajajaja que me dices la odiaste en este capítulo al menos nuestro querido Edward ya se dio cuenta de la fichita que es y aparte de una gran discusión no logro nada :D

Carpedita dien: Hola y dime valió la pena la perdida de tus uñas :D

Nora: Mira que si siguió su concejo y ya tenía todo un numerito planeado, hasta el hotel reservado y todo, Bella tiene razón y es toda una mosquita muerta, pero al menos Edward se dio cuenta antes de tiempo.

Claudia: Hola me alegro que te haya gustado, no tardare en cumplir tus peticiones dame unos cuantos capítulos, pero eso traerá unas grandes sorpresas y te adelantare que en el próximo tengo un episodio de Edward que creo que amaras :D nos vemos en una semana.

Yomii20: Primero que nada "FELIZ CUMPLE" espero que te la hayas pasado súper bien, me da mucho gusto que casualmente actualice en tu cumple subiera el capítulo un pequeño regalo, creo que ahora odias un poco más a los Swan, nos vemos en una semana :D

Rossy-Belles Cullen: Son unas envidiosas, pero al menos Bella siempre logra ponerlas en su lugar. No podían aguantarse mucho lo bueno que Bree tiene el sueño pesado o la pobre hubiera quedado traumatizada, yo también lo amo y lo amaras aún más en el próximo capítulo o bueno yo lo hice ;) Y ahora si ya se enteraron de la relación.

Muchas gracias a todas las que me dejaron comentarios, los que me agregaron a favoritos y a esos lectores silenciosos, GRACIAS