Bella POV
Me levante con una fina caricia en mi mejilla, Edward estaba intentando retirar el cabello de mi cara sin despertarme, no pude evitar que una sonrisa apareciera en mis labios por su delicadeza, sólo él podría tratarme como una muñeca que se fuera a romper, la anoche había sido maravillosa una que recordaría y atesoraría el resto de mi vida, a pesar del dolor inicial y de la inexperiencia del ambos, habíamos logrado que fuera maravilloso al menos de mi parte y podía asegurar que Edward pensaba lo mismo, sentía que ahora teníamos una conexión incluso más fuerte que antes.
-Lo siento no quería despertarte-. Me dijo Edward seguido de un beso en mi sien, me encantaba cuando se ponía todo cariñoso, algo que había cambiado con el transcurso del tiempo, ya que al inicio se comportaba muy dudoso sobre qué hacer conmigo.
-No me importa, me encanta despertar así-. Le dije apretándolo más y restregando mi mejilla contra su pecho.
-A mí también-. Me contesto mientras intentaba retirar el mismo mechón de mi cabello que al parecer se negaba a cooperar.
-Odio como se pone en las mañanas-. Le dije peleando de manera un poco brusca con el mechón que había vuelto a caer en mi cara.
-A mí me gusta y mucho-. Me dijo tomando mi cara para verme.
-No tienes que ser amable, sé cómo se pone por las mañanas, sé que ha de parecer un nido de pájaros-. Le dije en forma de protesta.
-Pues para mí es uno de tus atributos que más me gusta, me gusta cómo se extiende sobre la almohada o más que nada sobre mí, la forma en la que hacer resaltar tus hermosos ojos y tus mejillas sonrojadas, también me encanta verlo como vuela cuando hay aire y ese adictivo olor que desprende-. Si no estuviera tan enamorada de él ya hubiera caído rendida, sin poder evitarlo me acerque y lo bese con todo el amor que sentía por él, lo que pronto se convirtió en un beso apasionado y carnal debido a la cercanía de nuestros cuerpos desnudos.
….
Iba camino al salón, ya había dejado a Bree y ahora esperaba encontrarme con Edward, al entrar lo mire platicando con Ben en nuestra mesa y eso me agrado, me gustaba que ellos recuperaran su amistad, de sus antiguos amigos él era el único que me caía bien porque se miraba que era una persona fiel y sincera, no me gustaba que por mi culpa se alejaran.
-Hola Ben, ¿Cómo estás?-. Lo salude con un beso en la mejilla lo que al parecer lo tomo por sorpresa y logro ponerlo nervioso tornándose color rojo.
-Este… bien gracias, ¿Y… tú Isabella?-. Me saludo nervioso una vez que se recupero un poco, al parecer no esperaba que lo saludara abiertamente con tantas personas presentes, pero en realidad eso no podía importarme menos.
-Muy bien gracias-. Le dije con una sonrisa, antes de voltear a ver a mi queridísimo novio que había extraño tanto a pesar de haberlo visto el día de ayer. –Hola chico guapo-. Lo salude por lo que me regalo una amplia sonrisa al escuchar mi típico saludo, al parecer ya no se enojaba porque saludara a Ben, desde que nuestra relación había pasado a otro nivel las cosas se habían vuelto más sólidas, estábamos cada vez más seguros de lo que teníamos, ahora nuestro único problema era quitarnos las manos de encima, nos habíamos vuelto unos expertos en aprovechar el poco tiempo que estábamos a solas. –Te extrañe anoche-. Le dije al oído antes de darle un pequeño piquito.
-Yo más-. Me dijo mientras me atraía hacía él para que me sentara en sus piernas. Ben nos miraba con una sonrisa como si estuviera acostumbrado a esas muestras de afecto.
-Bueno yo me retiro, ya llegó el profesor, entonces tú me dices que te parece la idea Edward-. Se despidió Ben.
-¿Y qué hacían?-. Le pregunte curiosa.
-Ben me estaba proponiendo que hiciéramos algo mañana en la tarde como en los viejos tiempos-. Me explico Edward, por la forma en que lo dijo sabía que se estaba debatiendo en si era una buena idea o no, mi chico protector se preocupaba demasiado por dejarme sola.
-Me parece una gran idea que aproveches el día, yo tengo cosas que hacer con las chicas y tú ni los chicos están invitados-. Le dije con una sonrisa, lo que hizo que frunciera en seño.
-¿Por qué?-. Me pregunto confundido.
-Porque son cosas de chicas-. Le explique como a un niño chiquito mientras intentaba reprimir la sonrisa que amenazaba por salir.
-¿Qué clase de cosas chicas tienen que hacer que ninguno de los chicos puede ir?-. Me dijo cada vez más obstinado.
-Iremos a la estética-. Le explique.
-Y porque llegaste a la conclusión de que ninguno de los chicos puede ir, no es como si nos negaran la entrada a una estética, es solamente un estereotipo, antes se utilizaba la barbería, pero en la actualidad esa idea ha ido desapareciendo, como muestra de ello esta que ya casi no hay barberías, los hombres acudimos incluso con más frecuencia que una mujer a la estética, ya que nuestro corte de cabello comúnmente aceptado por la mayoría de la sociedad requiere un corte constante-. Tenía una gran sonrisa en mi cara, me encantaba cuando sacaba ese lado sabelotodo y lógico, momentos como este me recordaba la poca práctica que tenía con las mujeres.
-Gracias por el dato, pero nosotras vamos a realizarnos otras cositas a parte de un corte de cabello-. Le explique a medias porque no quería estar contando lo que íbamos a hacer pero solo logre aumentar su curiosidad
-¿Cómo cuáles?-. Me pregunto confundido.
-Está bien tu ganas, vamos por una depilación completa y confía en mí no quieres presenciar ese momento-. Le dije cuando me di cuenta que no dejaría de preguntar hasta entender.
-Y por qué no podemos estar presentes-. Seguía sin entender, quería poner mi cara de enojada pero en realidad me volvió a sacar una sonrisa, no me podía dejar de imaginar cómo era de niño, me lo imagine todo el tiempo detrás de Esme preguntando ¿Y por qué?
-Porque en el momento que me empiece a doler pasaran dos cosas, primero querrás evitarlo y segundo serás mi mayor rival ya que en ese momento solo pensare que lo hago por ti, aunque también lo hago por estética y vanidad, pero en esos momentos la mente puede ser muy selectiva-. Le dije mi teoría. –Y no te atrevas a decir que no lo tengo que hacerlo o que así me vería bonita-. Le dije cuando iba a empezar a hablar.
-Yo solo iba a decir que si tú soportabas el dolor, yo podía soportar que te desquitaras conmigo, para ser equitativos-. Me dijo con una sonrisa pícara.
-Para eso estarán las chicas, a las cuales odiare menos porque pasaran por el mismo dolor que yo, no tienes de que preocuparte mejor deberías aprovechar el momento y ver a Ben, él es tu amigo y casi no lo miras-. Me miraba muy serio intentando leer si era verdad lo que decía, salvo por los domingo que iba a visitar a su padre era el primer día que nos separaríamos, para cada uno seguir planes con otras planes.
-¿Estas segura?-. Me pregunto todavía no muy convencido.
-Por supuesto-. Le dije antes de darle un pequeño beso.
Edward POV.
Estábamos saliendo de clases, mi brazo esta sobre los hombros de Bella mientras ella rodeaba mi cintura fuertemente, todo mientras caminábamos al comedor, Bella se estaba quejando de que las clases eran interminables y que los maestros no tenían consideración ya que la mayoría se estaba muriendo de hambre, le quería decir que ella siempre tenía hambre, pero ya había aprendido a quedarme callado con algunos de mis comentarios, por lo que solo la apreté más.
-No se les hace que las clases parecen no terminar nunca-. Se quejó Rosalie mientras nos alcanzaba junto con Emmet.
-Lo peor es que no enseñan nada nuevo, el tiempo pasa y ellos siguen con lo mismo-. Dijo Emmet y en eso estaba totalmente de acuerdo, todo se estaba tratando de un repaso que parecía no tenía fin.
-Eso no es lo p…. ¿Qué demonios?-. Se interrumpió Rosalie cuando nos recibió un silencio en la cafetería, que era solo era interrumpido por cuatro personas, inmediatamente sentí la tensión de Bella que estaba en mis brazos.
-¡Vuelve a hacer algo así estúpida y no la contaras!-. Le dijo Jane a Irina la cual era custodiada por otras dos de sus amigas Maria y Lauren.
-Pobrecita te dolieron mis palabras-. Le contesto Irina.
-No sigas, no seas estúpida, no la provoques-. Escuche la voz de Bella que cada vez estaba más a la defensiva. Aunque no creo que sea la única, todos estábamos muy tensos porque conocíamos la fama de Jane, aunque supongo que Irina se sentía confiada por sus amigas, siendo tres contra una.
-¿Quieres ver cuánto me dolieron tus palabras?-. Le contesto Jane de forma siniestra que solo ella podía lograr tan bien.
-Quieres que repita lo que dije, dije que eres una perra fría porque te quieres coger a Alec y a este solo le das asco-. Con eso Jane se le fue encima a Irina y Bella desapareció de mis brazos para correr hacia donde estaba la pelea, todo paso en un segundo, por lo que me tomo por sorpresa, tanto que tarde un momento en comprender lo que estaba pasando.
-Quítate perra-. Escuche la voz de Bella que iba llegando y estaba intentando separarlas, pero se estaba viendo envuelta en la pelea, por lo que aventó fuertemente a Maria que termino cayendo y llevándose con ella una mesa y varias sillas, después se fue contra Lauren, mientras Jane estaba con Irina.
-Emmet has algo-. Nos sacó de nuestro asombro Rosalie, logrando que nos acercáramos a separarlas, Emmet tomo a Lauren que intentaba levantarse y manteniendola alejada de la pelea y yo me fui con Maria pero Jasper también había llegado, por lo que intente ayudar a Bella con Irina y Jane.
-¡Tú no la toques!-. Me grito Bella cuando intente ayudarla con Jane que intentaba seguir con la pelea, aun cuando Irina ya estaba en el suelo con la nariz sangrando.
-Ya basta Jane, ya fue suficiente-. Le decía Bella mientras la separaba de una Irina que no paraba de llorar por su nariz.
-Tú no te metas en esto Isabella, no es tu asunto-. Le dijo furiosa Jane intentando zafarse, pero sin atacar a Bella, eso me sorprendió Jane no se detenía ante nadie.
-¡He dicho que basta!-. Dijo mientras la pegaba en la pared de forma brusca, demostrando que no me necesitaba para controlarla. –¡Cálmate!-. Le repitió enojada, enfrentándose con ella a una guerra de miradas.
-Sabes que me puedo zafar en el momento en que me de la gana-. La desafío Jane con una sonrisa fría que me hizo querer alejar a Bella.
-Lo sé, pero no lo harás porque ya fue suficiente-. Le dijo Bella con la voz igual de fría, estaban teniendo una conversación que solo ellas sabían de que iba.
-¿Qué demonios está pasando aquí?-. Llegó Alec con el cabello alborotado y lápiz labial por toda su boca, era fácil saber lo que había estado haciendo. -¿Isabella?-. Le preguntó.
-Encárgate de ella Alec, no me volveré a meter-. Le dijo soltando a Jane que se miraba muy calmada. –¿Entendiste?-. Le pregunto y parecían tener otra conversación silenciosa con él, la cual tampoco entendí, solo me di cuenta de un fuerte golpe en mi estómago. Pero Isabella se dio la vuelta y tomo mi mano demostrándome que se quería ir.
-¡Isabella!-. La llamó por lo que ella volteo. –Suma-. Fue todo lo que le dijo y ella asistió estando de acuerdo.
-¿Qué demonios paso allá adentro?-. Dijo Alice alterada cuando salimos al patio.
-Lo que viste, eso pasó-. Le dijo Bella todavía un poco alterada.
-O déjame ver si entendí, intentaste defender a la perra drogadicta de Jane, nos metimos en una pelea por ayudar a esa sádica-. Le dijo enojada Alice.
-Yo no te pedí que te metieras en ninguna pelea Alice-. Le dijo con indiferencia Bella. –Y no la llames así, no la conoces, tu no sabes nada-. Le dijo demostrando su molestia.
-Tienes razón no la conozco, pero todos sabemos que es una perra vengativa, por lo que no me dan ganas de conocerla y mucho menos defenderla en una pelea-. Le dijo Alice molesta.
-Si mal no recuerdo lo mismo se dice de mí-. Le dijo Bella con una sonrisa fría.
-Pero ella le ha hecho cosas muy crueles a mis amigas, como por ejemplo a Carmen, tal vez te acuerdas de ella, esa chica amable que te ayudo con el tema de las fotografías-. Siguió atacando Alice y yo no sabía cómo parar la pelea, cuando aún no entendía qué había pasado hace un momento, por lo que solo me acerque a lado de Bella, demostrándole que estaba con ella.
-¿Quieres qué te de una lista de las personas buenas con las que he sido cruel también Alice?-. Le dijo Bella cruzando los brazos y mirándola con una ceja alzada.
-Bella tiene razón Alice, ella intervino porque quiso y nosotros hicimos lo mismo porque quisimos, ella no lo pidió. Además todos estamos muy alterados y estamos llevando todo esto muy lejos-. Intervino Rosalie, logrando que Bella se intentara relajar.
-Agradezco que me hayan ayudado, pero esto era algo que tenía que hacer y siento mucho si eso los molesto-. Les dijo Bella intentando calmarse.
-Para eso estamos los amigos-. Le contesto Rosalie con una sonrisa seguido por un abrazo que Bella incomoda le devolvió.
-Rosalie tiene razón, lo siento-. Dijo Alice un poco apenada.
-No importa tienes derecho a estar enojada, por mi culpa se vieron envueltos en una pelea-. Le dijo Bella intentando arreglar la situación pero aun enojada.
-No fue tu culpa nosotros lo decimos-. Le dijo Alice más calmada, al parecer no había manejado bien la adrenalina del momento.
-Si me permiten necesito dar una vuelta para calmarme-. Dijo Bella.
-¿Te puedo acompañar?-. Mi voz se escuchó rara al atreverme a hablar por primera vez, pero no quería que fuera sola, ya que su postura me decía que algo estaba pasando. Ella asistió con una sonrisa triste y tomando mi mano.
Caminamos un rato en silencio, sabía que esto era un gran paso en nuestra relación, ella normalmente le gustaba tratar con sus sentimientos en soledad, pensar las cosas y lograr que su mal humor desapareciera no acepta a nadie a su alrededor, que me hubiera permitido estar aquí era porque estaba dispuesta a abrirse a mí y dejarme ayudarla, por eso sólo la atraje hacía mí para caminar abrazados en silencio aun cuando mi cabeza gritaba un millar de preguntas.
-Dispara sé que tienes muchas preguntas-. Me dijo después de un rato, pero no sabía si era el momento oportuno. –Estaré bien, me comportare-. Me prometió.
-¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?-. Era lo único que me importaba en este momento.
-Después de todo lo que pasó, solo tú podrías estar preocupado por mí-. Me dijo con una sonrisa. -Él único que se preocupa por mí-. Lo dijo en un susurro mientras volteaba al césped, fue tan bajo que dude si entendí bien. -Deberías de estar haciéndome miles de preguntas sobre lo sucedido-. Me dijo con una sonrisa sentándose en el césped.
-Tú eres lo único que en verdad me importa-. Le dije sentándome a su lado y tomando su mano.
-Lo sé, por eso te amo-. Me dijo recargándose en mi hombro.
-Yo también te amo-. Le dije tomando su rostro para acercar sus labios a los míos en un pequeño beso.
-Tú también siempre serás mi prioridad, nunca lo olvides-. Me dijo dándome un piquito. –Regresando a tu pregunta me siento bien, en un principio estaba enojada, ya sabes que no manejo muy bien mi enojo, luego Alice no ayudo mucho diciendo todo eso, entiendo que estuviera enojada pero no era el mejor momento para mí-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-Supongo que la tomó por sorpresa, nadie sabía que tú y Jane son amigas, nunca las mire juntas-. Yo solo la había visto con Victoria y Tanya, pero parecía que había incluso una amistad más fuerte con Jane.
-Jane y yo no somos amigas-. Me dijo confundiéndome más.
-No entiendo, tú la defendiste y parecían conocerse muy bien-. Le dije confundido.
-Nos conocemos muy bien, pero no somos amigas, tampoco me cae mal, me molesto que Alice la llamara drogadicta porque no la conoce y no puedes hablar de alguien si saber antes, qué sabe ella que ha tenido todo en bandeja de plata-. Me dijo mientras jugaba con el pasto.
-Pero tú la conoces muy bien y te cae bien pero no son amigas-. Dije intentando comprender e ignorando lo dicho de Alice.
-Exacto, sé que suena extraño pero ella no es de las muchachas que tiene amigas, creo que ni yo era así, pero pues ya se agregaron los chicos y tú sobre todo tú aunque supongo que no eres mi amigo-. Me dijo trazando líneas imaginarias en mi mano. –Digamos que solo impedí que una conocida cometiera un error, que iba a pagar muy caro-. Me dijo intentándole restar importancia.
-¿Y Alec?-. Esa era la verdadera pregunta, sabía que ellos habían tenido algo que no había pasado de un coqueteo y besos, pero la forma en la que se comunicaban con la mirada me había aterrado, ni siquiera me había provocado celos había sido algo más potente que eso, nunca había presenciado la conexión que ellos tenían, había llegado a la conclusión de que él entraba en el paquete de Demetri, personas que ahora Isabella odiaba y había sido balde de agua helada darme cuenta que no era así, ahora entendía porque toda la escuela creía que habían tenido una relación.
-Digamos que todas las familias tienen sus secretos-. Me dijo restándole importancia como lo había hecho con todo el tema.
-¿También te cae bien?-. Le pregunte lo que había sido obvio.
-No es mi amigo tampoco, él no es lo que llamarías una buena persona, pero tampoco es Demetri, mucho menos un James, él me es fácil de conocer y tratar podría decir que me cae bien. ¿Por qué tanto interés en si son mis amigos?-. Me pregunto cambiando de tema.
-Intento entender la situación, parecías muy unida a ellos que tenían mucho en común-. Al momento que termine de decirlo me arrepentí ya que un fuerte escalofrío recorrió a Bella y mire el dolor en sus ojos.
-Intento mantenerme alejada-. Me dijo como si fuera una promesa que no entendí, sentía que había una Bella que no conocía, una Bella que tenía que descifrar.
-Siento que me estoy perdiendo algo-. Le dije con honestidad.
-Nada de relevancia, nada que afecte el aquí y el ahora, solo un montón de fantasmas del pasado-. Me dijo viéndome a los ojos con una sonrisa, pero en sus ojos claros se mostraban una ligera sombra de ese pasado.
-Siento que hay mucho que no conozco de ellos, mucho que no me has contado acerca de ellos y quiero conocerlos, comprenderlos y si es posible dominarlos para ayudarte a luchar contra ellos-. Le dije esperando que confiara en mí.
-No hay ninguna lucha y no te preocupes los dominas mejor que nadie, incluso mejor que yo misma-. Me dijo mientras me daba un beso en el cuello, provocándome un agradable escalofrío. –Algún día cuando este preparada hablaremos de cada uno de ellos ¿Te parece?-. Me dijo y asentí, mientras la tomaba de la barbilla para darle un beso, sabía que este no era un buen momento para hablar de ellos. -Es hora de irnos-. Me dijo intentando levantarse pero me di cuenta que hizo un mueca de dolor.
-¿Te duele? ¿Te golpeaste hace rato?-. Le pregunte asustado, ella nunca se quejaba fácilmente.
-Yo creo que solo me lastime un poco la espalda, pero no es nada, vamos se nos hará tarde-. Me dijo con una sonrisa pero sabía que lo estaba haciendo para que no me preocupara.
Por lo que me levante intentando ayudarla para que se lastimara más, tenía ganas de llevarla a la enfermería para que la revisaran pero sabía que no era una buena idea, ella no se lo tomaría muy bien.
…
Bella POV
Me encontraba acostada sobre el pecho de Edward, toda la semana había logrado evitar el tema de mis conocidos, me alegraba que se hubiera olvidado de ello, porque ni yo lo quería recordar, hablar de ellos sería como una invitación para que el pasado regresara y no había ninguna forma de yo permitiera que eso pasara, menos que lograra empania momentos como este. Ahora estábamos en una cama de hotel sin ropa y totalmente sudados, los dos estábamos intentando recuperarnos mientras él tocaba mi espalda con caricias perezosas, solo estábamos callados esperando tener algo de coherencia antes de hablar o movernos, al menos de mi parte era así, hoy había sido nuestro primer día de conferencia, me había sentido un poco fuera del lugar, digamos que la tecnología o más bien la informática no era lo mío, no entendía mucho del tema, yo solo sabía utilizar los programas básicos y no sabía nada de lo que se necesitaba para realizar un programa.
Emmet que había demostrado ser un digno hijo de Benjamín, se había emocionado tanto por la tecnología que se había olvidado por completo de Rosalie, todo lo contrario de Edward que había sido el mejor novio del mundo, a pesar de estar tan interesado en la conferencia, siempre sostuvo mi mano dándole lentas caricias y preguntándome si estaba bien, si algo se le hacía muy complicado intentaba explicarme, claro que me volvía a quedar igual de confundida pero la intensión era lo que contaba, por lo que yo lo premiaba intentando portarme bien y no distraerlo, todo lo contrario de Rosalie que fue ignorada por completo y lo cual la volvió loca, algo que nunca espere ver, al parecer nunca había sucedido tal tragedia, estaba segura que esta noche entre ellos se armaría la tercera guerra mundial.
-¿Qué piensas?-. Me pregunto Edward mientras retiraba un mechón de cabello que había caído en mi cara.
-En Emmet y Rosalie, que es bueno que Alice y Jasper estén en el cuarto del medio-. Le dije con una sonrisa, mientras trazaba formas indefinidas en su pecho.
-Si tienes razón, Rosalie parecía muy enojada incluso me dio un poco de miedo, nunca la había visto tan fuera de si-. Me dijo fingiendo un escalofrío.
-Creme la rubia puede ser peligrosa, soy buena detectando con quien no me debo poner en una pelea y ella es una de esas personas-.
-Por cierto no te he agradecido por traerme a la conferencia y sobre todo por soportar tantas horas, sé que no te gusta el tema-.
-Si me…-. Le iba decir que me gustaba, pero me miro con una ceja levantada por lo que opte por quedarme callada.
-Gracias, estuviste ahí sin quejarte ni una sola vez y con esa bella sonrisa que tanto amo-. Me dijo con esos ojos que me derretían por completo mientras levantaba mi mentón para alcanzar mis labios.
-Me alegro que la pasaras bien, quería que disfrutaras y que en un futuro atesoraras ese momento-. Le dije sin saber que más decir.
-Lamento decirte que no atesorare ese momento, ni siquiera podría estar en los más bonitos del día, aunque es un bello regalo, no es suficiente para que lo atesore-. Me dijo viéndome serio y no entendía que estaba mal. –De todo el día el único momento que puedo atesorar es este-. Me aclaró mientras me daba la vuelta quedando él encima de mí. –Esto es lo más hermoso del día, ninguna conferencia por importante que sea, puede intentar compararse con este momento, el estar solo contigo-. Me dijo todo viéndome a los ojos, benditos genes Cullen, no supe que decir por lo que solo coloque mis manos en su cabello para a traerlo hacía mí para darle un beso profundo y mostrarle todo el amor que sentía por él.
-Entonces solo teníamos que estar a solas para que estuvieras feliz-. Le dije en broma una vez que nos separamos.
-En realidad si-. Me dijo con una sonrisa pícara.
-Ya dijiste, lo tendré en cuenta cuando sean cumpleaños y aniversarios-. Le dije sin pensarlo, tanto que no me di cuenta de lo que dije hasta que un brillo cruzo por sus ojos. No me gustaba hablar a futuro pensar en eso me aterraba, porque por duro que fuera me costaba ver a Edward en mi futuro y no precisamente por él.
-No me imagino una mejor forma de festejar-. Me sacó de mis pensamientos, para luego llevarse mi pezón que había quedado descubierto a su boca sin despegar nunca su mirada de la mía, no sabía a qué se debía ese acto, pero fue de una forma tan seductora que me olvide de todo lo malo y se me escapo un pequeño gemido y empecé a sentir los pequeños hormigueos en mi parte baja, me removí buscando fricción entre nuestros cuerpos y sentí su erección ya muy despierta a pesar de nuestros ejercicios anteriores, por lo que me volví a mover intentando acercarlo más pero él se alejó, lo que me saco un gemido en forma de protesta.
Pero él ni se inmuto siguió besando mi abdomen, jugueteo con mi ombligo, hasta que bajo a mi zona intima, desde ahí me miro en forma de pregunta, esto nunca lo había hecho, pero por mí no había ningún problema, cuando se dio cuenta que no me oponía la determinación cruzo su mirada, saco su lengua y la paso sobre mi clítoris, sin poderlo controlar mis caderas se alzaron intentando acercarse más y un fuerte gemido salió de mi boca, si dije algo no lo recuerdo solo era consiente que sentía la sangre correr violentamente por mi cuerpo, provocando que mis oídos zumbaran y mi corazón trabajara más rápido, pero nada de eso importaba lo único que estaba en mi mente era que se sentía muy bien y que no quería que parara. Y no lo hizo incluso agrego sus dedos para volverme totalmente loca, para ese momento ya me encontraba rogando y sentía que mi orgasmo estaba a punto de estallar.
-¡Edward!-. Fue lo único coherente que dije antes de venirme violentamente, cuando volví a recuperar el conocimiento atraje a Edward hacía mi para darle un beso violento lleno de deseo, pero su sabor era diferente él sabía a mí y en lugar de que me diera asco sentí una punzada de deseo en mi parte baja, al parecer él también se dio cuenta que me estaba probando por medio de él ya que gimió fuertemente y sin advertírmelo entro en mí de una estocada. -¡Dios!-. Fue todo lo que salió de mi boca, Edward casi siempre era delicado o al menos no tan intenso pero esta fricción se sentía tan bien, que a pesar de que me a cavaba de correr un nuevo orgasmo se estaba formando y de forma muy intensa. Se estaba moviendo muy rápido con fuerza y eso me estaba haciendo que perdiera la razón.
-Eres hermosa te amo-. Me dijo en un jadeo mientras me miraba con sus ojos llenos de amor seguido por un beso que demostraba la verdad de sus palabras, ese fue mi detonante para arrojarme de la cima en la que me encontraba, al sentir que lo perdía Edward también lo perdió diciendo mi nombre y eso se sentía tan bien.
Cuando recupere la conciencia Edward estaba todavía sobre mí, con su cabeza entre mis pechos, sin decir ni una palabra lleve mis manos temblorosas a su más alborotado cabello. -¿Estas bien, te lastime?-. Me pregunto levantándose un poco para verme a los ojos, los suyos estaban preocupados, sabía que era por la intensidad con la que habíamos hecho el amor.
-Estoy bien, de hecho muy bien, yo diría perfectamente señor Cullen-. Le dije con una sonrisa de idiota que dejaba en claro lo muy bien cogida que estaba. Por lo que su expresión de preocupación cambio a una amplia sonrisa.
-Tenía miedo de haber sido muy brusco-. Me dijo con preocupación mientras salía de mí, me sentí vacía pero sabía que se estaba dando la vuelta para que yo no cargara su peso, por lo que me acomode en su pecho de tal forma que lo podía ver a la cara mientras hablábamos.
-Yo no diría brusco, diría más bien intenso, pero que te puedo decir amo la intensidad ya que todo lo demás es intenso-. Le dije moviendo mis cejas de forma sugestiva. -Por mí lo puedes hacer tan seguido como quieras, aunque tierno también tiene sus ventajas ¿Tengo que escoger uno de los dos?-. Le pregunte con angustia fingida provocándole una gran sonrisa.
-No, no tienes-. Me dijo levantándose para darme un pequeño beso.
-Tengo una pregunta-. Le dije sería y el asistió atento. -¿Cómo le haces para ser tan bueno en todo? He escuchado todo tipo de historias sobre gente inexperta que es un desastre y hace que la pases fatal, pero tú desde el primer momento estuviste genial, digo ya perdí la cuenta de los orgasmos que he tenido y cada uno es increíble-. Entre más hablaba podía sentirlo ponerse cada vez más rojo y eso me gustaba, ya que me recordaba que seguía siendo mi chico tímido. –Tengo dos teorías una de ellas me gusta y la otra la odio, la primera soy increíblemente afortunada por tener un novio muy inteligente, ya que es súper dotado en todos los sentidos o me engañaste y tienes más experiencia de la que me contaste eso lo odio con toda mi razón, ya que por si no te habías dado cuenta tienes una novia súper celosa que no te quiere compartir con nadie así que todas esas lagartonas deberían tener cuidado pero ese no es el punto ¿cuál de las dos teorías es la acertada?-.
-Y no has pensado que solamente he sido bueno porque es contigo y que simplemente es bueno porque somos nosotros dos-. Me dijo dándome la vuelta para quedar encima mío de nuevo mientas me miraba con una intensidad que me derritió.
-Dios, amo todo lo que dices ¿Cómo podría no amarte?-. Me pregunte más para mí que para él. Antes de jalarlo y darle un beso profundo con el que nuestro cuerpo volvió a despertar.
…..
La alarma estaba sonando muy escandalosa alado de mi buro, casi no habíamos dormido, me queje mentalmente mientras me estiraba para alcanzarla y apagarla. –No todavía no amanece, no te vayas, vuélvete a dormir un rato-. Me dijo Edward que seguía más dormido que despierto mientras me jalaba para acercarme a su pecho, lo que me saco una sonrisa, estaba segura de que no había oído la alarma, era muy difícil de despertar pero que no intentara levantarme porque era como si tuviera un interruptor. Me quede acostada otros diez minutos dándole el mayor tiempo posible para que descansara, pero si no nos levantábamos llegaríamos tarde a los últimos atisbos de la conferencia.
Sin más que hacer me levante con cuidado a sabiendas de que él no tardaría en levantarse, me agache para tomar su playera y descubrí que de nuevo me dolían las piernas, según yo hacía mucho ejercicio pero desde que Edward y yo habíamos empezado a tener nuestras secciones, me dolían áreas no trabajadas antes. Llegue al baño pero al verme en el espejo no podía creer lo que miraba, mi cabello era un asco parecía un nido de pájaros, de esos comerciales en los cuales te recomiendan cambiar de acondicionador.
-Dios-. Murmure intentando aplacarlo pero sin lograrlo mucho.
-Hola hermosa-. Me dijo Edward mientras me daba un beso en la mejilla. ¿Cómo me podía decir hermosa, no miraba el asco que era mi cabello? Tal vez seguía dormido. -¿Qué haces?-. Me pregunto confundido pero yo solo le enseñe el cepillo. –Pero estas siendo muy brusca-. Me dijo quitándome el cepillo de mi mano.
-Es que es imposible, mira su estado-. Le dije haciendo un berrinche, lo odiaba siempre era lo mismo con el. –En la primera oportunidad lo cortare-. Lance la amenaza como si mi cabello pudiera comprender que su vida estaba llegando a su fin si seguía así.
-No, no lo hagas-. Me miro asustado.
-Pero… -. Me intente defender pero me interrumpió dándome la vuelta para verlo a los ojos.
-Sé que es tu cabello y tu decisión, sé que es egoísta que te pida lo contrario, si lo quieres cortar deberías poder, pero es que amo tu cabello es tan hermoso, siento que es parte de tu personalidad una de tus características, me encanta sentirlo en mí cuando dormimos, la forma seductora que cae atrás de tu espalda, el retirarlo de tu mejilla cuando cae rebelde igual que su dueña, me encanta su color que hace resaltar tus ojos, el me ayuda a entender ese verde de cuando estas feliz o el café de cuando estas excitada-. Me dijo mientras me daba un beso, yo me encontraba perdida en sus palabras. -¿Qué te parece si lo lavamos?-. Me dijo viéndome a los ojos y yo solo pude asentir como idiota, me tenía totalmente seducida, mi subconsciente racional se estaba peguntando en que momento mi inteligente novio se volvió un seductor y sobre todo en qué momento me empezó a manipular con el sexo, no era una queja solo no sabía en qué momento paso, pero mi perra era la que estaba a cargo y ella se encontraba babeando con espectativas muy altas y con el cabello muy largo y peinado de forma seductora.
…
Había sido definitivamente mi mejor baño, Edward había lavado mi cabello con tanto amor que al final termine prometiéndole que no lo cortaría, que si tanto le gustaba mi cabello lo conservaría por él, que solo le realizaría una cuantas capas para se comportara un poco mejor y él estuvo de acuerdo incluso prometió acompañarme, ya no sabía si se podía estar celosa de mi propio cabello.
-¿Estas lista?-. Me pregunto y yo asentí con una sonrisa. Cuando lo mire me di cuenta que traía la ropa que habíamos comprado en el centro comercial, la que no se animaba a ponerse en un inicio, con eso y sus lentes nuevos se miraba bastante cambiado pero no comente nada, quería que se diera cuenta que a mí no me importaba como lucia, que no tenía que cambiar por mí, así que solo tome su mano para salir por primera vez del cuarto, esperaba ver a los chicos en la sala pero se encontraba desierta. -¿Quieres comer algo?-.
-¿Pedimos servicio de habitación?-. Le pregunte.
-Todos morimos de hambre, así que yo creo que no saldría mejor ir al restaurant-. Me contesto Jasper con su gran sonrisa.
-¿Y los chicos?-. Pregunto Edward seguía preocupado por la pelea entre Emmet y Rosalie.
-Estarán bien, yo solo me prepararía para unos cuantos momentos incómodos-. Dijo Alice y al parecer los invocamos porque salieron.
-¿Dime Emmet crees que debería ir o mejor los espero aquí en el hotel para no molestarlos?-. Dijo Rosalie mientras salía muy enojada seguida de una Emmet algo cabizbajo.
-Vamos a ir a desayunar ¿se apuntan?-. Pregunto Alice como si no se diera cuanta del incomodo momento.
-Claro que vamos con ustedes, Emmet se puede olvidar de nuevo de mí y terminare sola y perdida-. Dijo Rosalie apretando más su bolso y caminando a la entrada seguida por Emmet, Edward y yo solo nos quedamos parados sin saber qué hacer.
-Descuida ya se han peleado antes pero se les pasara, solo ignoren y hagan como que no está pasando nada-. Nos dijo Jasper antes de seguirlo.
-Esto serán momentos muy incómodos-. Le dije a Edward y el asistió confirmando mi teoría.
Al final Jasper tuvo razón, en algún momento del día específicamente mientras pasábamos por una tienda a Rosalie se le olvido que estaba enfadada con Emmet y todo volvió a la normalidad, cuando eso paso Edward y yo respiramos con tranquilidad pero sobre todo con asombro, incluso amenace a Edward y le dije que cuando me hiciera enojar tendría que preparar un enorme discurso porque a mí no se me olvidaría.
…..
Había pasado un mes desde que habíamos ido a la conferencia, las cosas con Edward estaban cada vez mejor, nos encontrábamos más unidos que nunca, el tiempo por primera vez en mi vida se había ido tan rápido, siempre estaba tan ansiosa que llegara el momento de poder irme de Forks y ahora que a pesar de mi cansancio emocional quería que se detuviera para tener más momentos con él, pero el muy perro iba cada vez más rápido, sabía que pronto tendríamos que tomar la decisión de a dónde mandaríamos solicitud, ahí empezaría el caos.
Edward y yo estábamos en una habitación de Hotel muy bonito, los chicos se encontraban en los cuartos de a lado habíamos venido a un concierto al que según Alice no podíamos faltar, la verdad es que lo había disfrutado mucho y pude ver a Edward que también lo había hecho, aunque nunca habíamos oído hablar de ese cantante pero era muy bueno. Por lo que era de madrugada y estábamos hablando tranquilamente como si fueran las 10 de la mañana, nos encontrábamos tapados solo con las sábanas, Edward estaba sentado con su espalda recargada en la cabecera, mientras yo estaba sentada en medio de sus piernas y con mi espalda recargada en su pecho, me gustaba que incluso cada vez estaba más confiado de su cuerpo.
-Falta un mes para tu cumpleaños ¿Que te gustaría hacer?-. Me pregunto Edward sacándome de mis recuerdos, me volví a sorprender de que hubiera pasado un mes desde que Jessica presumió que haría una enorme fiesta, había escuchado unos que otros planes pero eso me volvió a recordar el poco tiempo que nos quedaba.
-Iré a la fiesta de Jessica, si no estoy presente todos se enojaran mucho ya que según ellos la gente se dará cuenta que algo está mal-. Le dije los planes de cada año.
-No me entendiste-. Me dijo mientras apretaba más su agarre en mi cintura y recargaba su mentón en mi hombro. –No pregunte ¿qué tienes que hacer para tu cumpleaños? Si no ¿qué quieres hacer?-. Me dijo serio y maduro, eso lo hacía cada que encontraba nuevos problemas emocionales en mí.
-Este…-. La pensé pero no sabía que decir, nunca me habían dado a elegir, siempre lo único que tenía que hacer era ir a la fiesta de Jessica, mi abuela me había sorprendido una vez llevándome a Disneyland pero en realidad nunca me dio a elegir que quería hacer, no me arrepentía había sido la mejor experiencia. –No lo sé, nunca lo había pensado-. Le dije con honestidad.
-¿Quieres una fiesta? ¿Qué vayamos a un lugar? ¿Qué te gustaría hacer? lo que tú quieras-. Me pregunto dando todas las opciones que no había tenido antes.
-No quiero una fiesta como la de Jessica nunca las he querido, no puedo ir a ningún lugar porque no me dejaran salir desde temprano de la casa, lo único que quisiera es poder pasar ese día contigo-. Le dije la verdad.
-¿Quieres que vaya a la fiesta de tu hermana?-. Me pregunto confundido.
-Nada me gustaría más, pero no puedo pedirte eso, sería egoísta de mi parte, porque estarán todas las personas que odias de la escuela, te harán sentir mal y sobre todo estarán mis padres, ya has escuchado sus llamadas sabes que serán horribles aun con toda esa gente ahí, una cosa es que yo tenga que soportar ese infierno, no te arrastrare a el-. No había manera de que le pidiera que caminara sobre brazas por mí.
-Contéstame solamente esto ¿Te gustaría que fuera?-. Me pregunto serio, me está viendo de esa manera en que me hacía creer que sabía todo lo que pasaba por mi cabeza.
-Si me gustaría-. Le dije la verdad para que viera que lo quería en la fiesta, no quería que se hiciera ideas erróneas, quería dejar las cosas claras a pesar de que la confianza entre nosotros era completa. –Pero…-. Tenía que explicarle que aunque quisiera no sería tan egoísta.
-Entonces iré-. Me dijo con determinación interrumpiéndome.
-¿Qué?-. Le pregunte confundida él no podía decidirlo tan fácil.
-Tú quieres que vaya, entonces yo iré, te amo y quiero pasar tu cumpleaños contigo y si tú tienes que estar en esa fiesta entonces los dos iremos-. Me dijo serio.
-Pero eso no será agradable, de hecho será horrible, son peor que las víboras, ellos no te comen rápidamente si no que les gusta saborear tu sufrimiento lent…-. No me dejo terminar cuando sentí sus labios sobre los míos y sin pensarlo devolví su beso.
-No me importa quiero estar contigo, si las cosas fueran al revés ¿me dejarías solo?-. Siempre decía ese tipo de cosas para que comprendiera y yo moví mi cabeza en señal de negación. –Entonces yo tampoco, te amo y te prometo es más te juro que voy a estar contigo ese día, solo será un momento a superar, pero también te prometo que ese cumpleaños con tu abuela no será el único que tendrás para atesorar, de ahora en adelante tendrás muchos más, tantos que no sabrás cuál es tu favorito-. Me juro viéndome a los ojos, cuando sentí su mano en mi mejilla fue cuando me di cuenta que las lágrimas corrían libres por mis mejillas. –No llores hermosa, ya te lo dije y te lo vuelvo a recordar, siempre me tendrás cuando me necesites, yo siempre estaré ahí para ti, para sostenerte con todo el amor que te tengo-.
-Te amo tanto-. Le dije sin saber que más decir por lo que me termine de dar la vuelta, para poder besarlo más a gusto y profundo.
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Se escuchaba un ruido demasiado molesto, por lo abrí los ojos molesta de que me sacaran de mi reciente sueño, eran las cuatro de la madrugada lo que me confirmaba que solamente tenía una hora de haberme dormido, al contrario de mí Edward seguía profundamente dormido, en estos momentos le tenía bastante envidia ningún ruido le podía afectar. Pero el ruido ya no seguía lo que molesto aún más, no sabía de dónde había provenido, pero ahora cambio el ruido era diferente y provenía de mi celular, rápidamente lo tome y el nombre de Esme aparecía en el identificador, esto no podía ser bueno eran las cuatro.
-¿Esme?-. Le conteste temerosa removiéndome e incomodando a Edward que sintió que me alejaba.
-Oh Bella que bueno que contestas-. Su voz estaba rara, parecía que estaba llorando y solo podía pensar en Bree, que no le hubiera pasado nada.
-¿Esme qué pasa? ¿Bree está bien?-. Le pregunte asustada, en este momento podía ver que Edward ya se había sentado en la cama y parecía igual de preocupado por lo que la puse rápidamente en alta voz.
-Si ella está bien, es solo que…-. No termino y rompió a llorar. Mi cuero cabelludo empezó a picar, el estómago se me revolvió era horrible escucharla y estar lejos y no saber que sucedía.
-Mamá ¿qué está pasando? ¿Qué está mal?-. Le pregunto Edward igual de asustado.
-Es tu padre-. Dijo entre sollozos y solo pude sostener la mano de Edward esperando que Esme nos diera la mala noticia. –Él… él despertó-. Dijo Esme antes de ponerse a llorar de nuevo. –ÉL está despierto Edward-. Volvió a decir y Edward se puso tan pálido parecía que no podía entender lo que estaba sucediendo como si no hablara el idioma de su madre y lo entendía Carlisle había despertado después de tanto tiempo.
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Hola gracias por los Reviews, a los que me agregaron a favoritos y sobre todo por seguir leyendo a un después de tanto tiempo, sus palabras de comprensión y buenos deseos me alegraron muchísimo. Un nuevo Capítulo con grandes sorpresas, la relación se vuelve más estable, nuevos juramentos hechos, el tiempo está pasando muy rápido y sobre todo ya despertó Carlisle, con esto grandes cambios se avecinan en la historia.
Elizabeth Everly: Hola, no te preocupes intentare no irme, al menos por mí no quedaría, me alegro que sintieras que valió la pena la espera e intentare que no vuelva a ser tan larga, no puedo adelantarte mucho solo que el próximo capítulo como te imaginaras vienen grandes cambios y no todos para bien.
Guest: Hola si la vida me apretó un poco el tiempo pero siento que mi cabeza no descansaría hasta que no termine la historia, creo que no paro de pensar en ella hasta que no llegue a un final, ya que mi mente cada día tiene versiones diferentes y a la hora de escribir termina algo que ni siquiera había pensado, te doy un consejo ve agregando protectores a tu computadora porque te querrás golpear muy duro contra tu teclado en los próximos capítulos, tengo que confesarte que normalmente cuando pienso en lo que pasará me meto tanto en cómo se sentirá sobre todo Bella y se me han salido unas cuantas lágrimas aunque yo también soy una llorona.
Rossy-Bells Cullen: Gracias igual mente espero que tengas miles de bendiciones este nuevo año y los que vienen. Muchas gracias :) me gradúe en Comunicación y haces bien, disfruta todo lo que puedas. Jajaja no, no me pegaste ninguna enfermedad y me alegra que estés mejor. Lamento decirte que no son ideas tuyas, tienes razón en tus conclusiones, en lo anterior en una pequeña parte da a entender que solo está sacándole la vuelta a sus fantasmas, el problema siempre será que estos siguen ahí y no los está enfrentando, siempre recuerda tiene años de abuso psicológico y fantasmas que aún no conocemos, eso es un adelanto que te ayudará a entender su forma de razonar, déjame decirte que eres la primera en notarlo y sigue imaginando porque todo se juntara en una tremenda bomba. Que te puede decir yo escribo los diálogos y hasta yo me enamoro me pregunto si por eso no tengo pareja, ya que espero que me digan algo como eso jajaja. Y qué me dices de la nueva noticia sé que soy mala por dejar el capítulo ahí. No te preocupes nos vemos pronto ;)
Esmeraldamr: Muchas felicidades espero que este nuevo año de vida sea uno de los mejores en tu vida, que este lleno de grandes momentos maravillosamente inolvidables, me alegro mucho que llegara como un regalo y que te gustara. Yo también lo ame era tan ¡Dios! Jejejeje. Gracias por tu apoyo y preocupación. Te tengo una mala noticia, abra algo peor que las universidades, pon atención en Bella, porque las universidades se convertirá en algo pequeñito en el próximo capítulo. Me encantan los Review largos, ya que soy de esas personas ansiosas y que les encanta hablar, me tengo que detener para no contarles que pasara en los próximos por eso me encanta que saquen información así no me siento tan mal jajajaja
Debora: Hola y muchas gracias. Me imagino yo me sentiría igual, pero ya no pasara tanto tiempo para que vuelva a actualizar esta historia no me deja en paz, esta martillando mi cabeza, hasta que me doy tiempo para escribirla, no he pensado lo de la cocina para Bella pero lo considerare, si yo también ame a Benjamín. Te doy un consejo has trampa lee más despacio para que te dure más tiempo el préstamo que te hago ;)
Lilyjmarquez: Hola y muchas gracias por tus buenos deseos, no sabes lo feliz que me hace que te gustara el capítulo, si desde el principio estaba en mi mente que la pesca no era para Emmet, te daré dos adelantos no sé si en un futuro sigas pensado igual de Esme a lo mejor me odias un poco por eso y sobre Rosalie hay un gran secreto de porque ese cambio en su carrera.
Claudia: Hola gracias me hace muy feliz que te guste la historia, no te preocupes Bella se cuida toma las píldoras por eso no se preocuparon de nada, que te parece este Edward más confiando sin alcohol y cumplí tu petición por fin despertó Carlisle aunque no sé si me odies después ya que no sé si eso es bueno.
