Que empiece lo que yo llamó el drama de la historia.
Capítulo XXVII
Bella POV
-Esme-. Quite el altavoz.
-¿Qué tiene Edward?-. Me dijo al parecer se había dado cuenta de que soltó la noticia sin anestesia.
–Él solo está sorprendido pero estará muy bien, todo estará bien, nosotros vamos a salir para allá en una hora y media estaremos en el hospital-. Le dije para que se calmara.
-Por favor cuida de mi niño, no hice bien en decirle así-. Me dijo entre hipos bastante preocupada.
-Cuidare de él, tu solo intenta mantenerte calmada mientras llegamos-. Le dije antes de colgar y aventar el teléfono.
-Edward amor mírame-. Le dije tomando su rostro, cuando hice eso y sus ojos me enfocaron parecían que había frenado de correr un maratón.
-Él despertó-. Me dijo con incredulidad y algo más que no podía entender que era.
-Lo hizo amor y de ahora en adelante todo estará bien, cámbiate iré a despertar a los chicos para ir a verlo-. Le dije dándole un beso en la frente antes de pararme e ir despertar a los chicos, los cuales a pesar de la desvelada se pusieron en marcha rápidamente.
Íbamos en el carro y apenas llevábamos unos 20 minutos de camino, nos queda una buena hora para llegar.
-Todo estará bien-. Le dije mientras sostenía sus heladas manos, lo podía sentir desesperado como si quisiera salir y correr todo el camino.
-No debí haber venido, debí estar ahí con mamá, ella no tiene que pasar esto sola-. Me dijo preocupado.
-No sabíamos que esto iba a suceder, lo bueno es que estamos cerca, no tardaremos en llegar, además tu mamá no está sola, estoy segura que alguien la está acompañando, tiene buenas amigas en el hospital-. Le dije para calmarlo.
-Pero no es la obligación de sus amigas estar ahí si no mía y dime si mi mamá está en el hospital ¿dónde está Bree?-. Iba a replicar pero una mirada de Rosalie me dejo en claro que no lo hiciera, ella parecía que siempre sabía qué hacer, así que solo sostuve su mano.
-Te amo-. Eso fue lo único que no me pude callar y al parecer Rosalie tenía razón y era mejor quedarme callada porque sentí que se tensó y lo más doloroso fue que no contestara.
…..
Llegamos al hospital y Edward se bajó corriendo sin esperar ni siquiera a que el carro se detuviera por completo, yo solo me quede sentada sin saber qué hacer. –Ve con él Bella, nosotros estacionaremos el carro y ahorita los alcanzamos-. Me dijo Jasper con su voz tan tranquila como siempre a lo que yo solo asentí y me baje del carro.
Camine rápidamente pero cuando entre al hospital no lo mire por ningún lado y no sabía a dónde dirigirme, me ahorre el preguntarle a la enfermera la orientación y decidí caminar hacía el cuarto de Carlisle, ese era un buen lugar para empezar a buscar, cuando llegue a la puerta estaba entre abierta y pude ver que Edward y Esme se abrazaban, mientras ella lloraba pero él no lo hacía, no había nadie en la habitación más que ellos, sintiéndome por primera vez como una intrusa entre ellos, decidí esperar afuera.
-¿Cómo está?-. Pregunto Emmet con tono serio por primera vez desde que lo conocía.
-No lo sé, se encuentra hablando con su madre, no los quise interrumpir-. Le dije honesta, pero escuche que mi voz se quebró desde el primer momento, me sentía cómoda con los Cullen incluso sentía que era una de ellos, pero en este momento en el que Edward quería que me quedara callada porque lo molestaba, cuando no necesitaba tenerme a su lado para ayudarlo a pasar este horrible momento, era cuando me sentía como una intrusa, cuando me daba cuenta que en realidad yo era un complemento más, no una base de su familia.
-Todo estará bien-. Me consoló Emmet dándome un abrazo que me hizo sentir incómoda no me gustaba la cercanía de los demás. –Dios estas temblando-. Me dijo y por primera vez me di cuenta que mis manos temblaban y sentía mucho frío, odiaba cuando esto pasaba, solo me recordaba que las cosas se me estaban saliendo de control y que necesitaba tener mucho cuidado.
...
-Hola muchachos, gracias por estar aquí-. Nos dijo Esme cuando salió de la habitación unos veinte minutos después de que llegarámos, tenía los ojos rojos por el llanto pero tenía una sonrisa en su rostro, venía seguida por Edward que también parecía tranquilo pero algo en su mirada me decía que había más que no podía descifrar, tal vez no podía procesar que después de tanto tiempo su padre hubiera despertado. –Bella-. Me saludo dándome un abrazo por lo que Emmet me dejo libre de su protección. –Gracias por todo, sé que no debió ser fácil-. Me dijo muy bajito y sabía a qué se refería.
-Fue un placer, los quiero-. Le dije encogiéndome de hombros, mientras mis ojos se llenaban de lágrimas que no pensaba derramar, voltee hacía Edward y parecía vernos intentando descubrir lo que decíamos, pero lo que me preocupaba era ese sentimiento que no lograba descifrar. -¿Y Carlisle?-. Me anime a preguntar.
-En cuanto llegue se lo llevaron, le querían hacer varios estudios-. Me explico con una sonrisa.
Todos entramos en la habitación, para estar más cómodos mientras esperábamos que llegaran noticias, Esme y Edward estaban en el sillón, mientras Jasper y Alice estaban abrazados al igual que Rosalie y Emmet, me sentía un poco sola y Edward se veía tan indiferente e inalcanzable, no había forma de que me acercara a él, sentí el brazo de Emmet rodearme mientras que con el otro sostenía a Rosalie, al parecer hasta él se había dado cuenta de la indiferencia de Edward, no me gustaban las muestras de afecto pero en estos momentos lo necesitaba por lo que me acerque a él intentando ahogar la sensación de abandono, sentí la mirada de Edward y casi espere que me llamara pero no lo hizo, cuando nuestras miradas se encontraron desvió la suya para mirar fijamente al suelo, provocando que la picazón en mi cuero cabelludo y el dolor de estómago aumentaran.
–Edward me alegra que hayas llegado, veo que vienes muy bien acompañado-. Lo saludo con una sonrisa un doctor de aproximadamente unos 45 años. -¿Todos son tus amigos-. Le preguntó con una sonrisa y Edward asistió sin aclararle que yo era su novia, sabía que no debía de sentirme mal por eso, que él tenía muchas cosas en su mente antes de preocuparse por los títulos, por lo que solo me quede callada. –Mucho gusto soy el doctor Liam y el padrino de Edward, bueno iré al punto, sé que deben estar impacientes por las noticias-. Dijo mientras se sentaba en una silla y recargaba sus brazos en sus piernas, esto no se mira nada bien por lo que sentí el familiar dolor de cabeza lo único que faltaba para a completar el cuadro de mis síntomas. –Se encuentra bien, su cerebro parece estar funcionando correctamente, hay una correcta actividad cerebral. Pero Esme sabes que las cosas no serán fáciles, Carlisle a estado 11 años dormido eso trae muchas repercusiones-. Dijo serio mirándolos podía ver que Edward se tensaba cada vez más, quería correr y abrazarlo para apoyarlo, pero sabía que no me quería cerca, eso me provocó un mayor dolor en mi estómago, uno que no había desaparecido desde la madrugada que recibí la llamada. –Sus músculos no se han movido en muchos años, tendrá que tomar terapia física para hacer cosas comunes como mover sus brazos o hablar, también tendremos que darle terapia psicológica, se encontraba muy confundido cuando despertó, no será fácil ver que han pasado tanto tiempo dormido-. Explico muy serio, nunca había pensado todo lo que conllevaba que despertara después de tanto tiempo.
-No habrá problema por eso, nosotros le ayudaremos lo apoyaremos en todo, lo importante es que despertó y que está bien, lo demás solo son pequeños detalles-. Dijo Esme con una sonrisa.
-Sé que estarán para él, pero te quiero advertir que no será un camino fácil, será un duro camino para él y para ustedes-.
-Gracias pero ya hemos cruzado un duro camino hasta aquí, eso no me da miedo-. Le dijo Esme con una sonrisa decidida y Edward puso su mano en su hombro dando a entender que él la apoyaba.
-Me alegra que mi amigo tenga una familia tan unida-. Dijo el doctor con una sonrisa. -En un momento lo traerán, pero creo que lo mejor es que no vea mucha gente se encuentra muy nervioso desde que se levantó tuvimos que darle un ligero tranquilizante-. Lo dijo antes de irse, lo hizo de una manera amable tanto que no debía sentirme mal, pero sabía que eso significa que me tenía que ir.
-Lo mejor es que nosotros nos vayamos-. Dijo Rosalie levantándose junto con Emme el cual me soltó como esperando que me quedara aquí.
-Yo también me iré, creo que lo mejor es que solo los vea a ustedes-. Mire la expresión de Edward esperando que me dijera que me quedara, aunque fuera en la sala de espera, pensé que lo iba a hacer pero no lo hizo. -¿Dónde está Bree, si quieres me puedo quedar con ella?-. Le dije aferrándome a lo único que me quedaba.
-En verdad harías eso Bella-. Dijo Esme con una enorme sonrisa y yo asentí devolviéndosela aunque no tan feliz como la de ella. –Esta con la vecina si la pudiera llevar a la casa, te lo agradecería enormemente-.
-Claro Emmet me llevara por mi carro y después pasare por Bree-. Le explique al mismo tiempo que le preguntaba a Emmet con la mirada y él asistió.
-Muchas gracias Bella-. Me dijo Esme dándome un abrazo. Con cierto temor me acerque a Edward no sabía si era buena idea pero no me podía ir sin despedirme.
-Recuerda que siempre estaré aquí para ti, te amo-. Le dije dándole un beso en la frente temiendo que si besaba sus labios me rechazara, antes de retirarme mire un brillo en sus ojos y por un segundo la ilusión creció en mi interior pero tan rápido como llego se fue, cuando mire que sus ojos se volvieron tristes y llenos de otro sentimiento que no comprendía.
Cuando Bree y yo llegamos por fin a su casa, ya había amanecido, la pequeña también se miraba bastante afectada a pesar de que intentaba hacerle platica no me decía nada, solo estaba callada, sin saber que más hacer se me ocurrió pedir comida a domicilio de ninguna manera la iba a envenenar con mi comida.
-Bree llego la comida-. Le dije mientras caminaba con una gran caja de pizza, sé que no era un buen desayuno pero la situación lo a meritaba.
-No tengo hambre-. Me dijo muy seria, estaba sentada viendo la televisión pero sin verla en realidad. No sabía qué camino tomar, Edward me había demostrado lo pésima que era para controlar está situación, pero yo ya había hablado con Bree antes y esperaba poder acertar otra vez.
-Sabes que te quiero mucho y qué puedes confiar en mí-. Le dije mientras me sentaba a su lado y la abrazaba atraiéndola a mi pecho y ella se dejó abrazándome fuerte. –Sabes que siempre podrás contar conmigo, dime ¿qué está mal Bree? Deberías estar feliz tu papá despertó-. Ella no sabía lo duro que será la recuperación de Carlisle y ni se lo pensaba decir, por lo tanto no había motivo para que estuviera triste.
-Yo no lo conozco-. Me dijo con voz nerviosa. –¿Qué pasa si no le gusto? ¿Y si no me quiere? Él conoce a Edward pero no me conoce a mí ¿Y si no le agrado y me odia?-. Me dijo con miedo y por fin entendí el problema.
-Cariño eres su hija, él esperaba muy emocionado a que nacieras, antes de conocerte ya te amaba-. Le dije levantando su carita para que me viera.
-¿Cómo sabes? Tú tampoco lo conociste-. No me lo dijo en forma grosera si no con miedo aun en sus ojos.
-El amor no se tiene que decir, nosotros los podemos ver en los ojos de las otras personas y yo mire la foto que está en el hospital, en su mirada se veía tanto amor por ustedes tres que no me atrevería a ponerlo en duda-. Y estaba siendo honesta, nunca había visto tanto amor de padre como en la mirada de Carlisle Cullen.
-Pero eso fue antes ¿Qué tal que ahora ya no le gusto o no me quiere?-. Me dijo aun con temor.
-Claro que te va a querer, es más te va a amar, eres la mejor niña que he conocido es imposible no amarte-. Le dije muy segura pero iba a replicar. –Y si no lo hace, solo significa que es un idiota porque todos te amamos, pero podemos estar tranquilas según tu mamá tu papá no es un idiota, aunque estamos abiertas a posibilidades-. Le dije con una sonrisa pícara que me devolvió supongo que por la grosería implicada. –Ahora señorita me acompañara a comer porque tengo mucha hambre y no quiero terminar con esa pizza yo sola-. Le dije mientras nos paraba del sillón, la verdad era que no tenía nada de hambre, el dolor de estómago y cabeza todavía no desaparecía, necesitaba a Edward para sentirme mejor, pero por el momento Bree ya parecía más tranquila y ella tenía que comer.
Pase el resto del día con Bree, vimos la tele y jugamos varios juegos de mesa quería que se distrajera, la mande a dormir temprano la pobre se miraba muy cansada el día había empezado muy ajetreado, alrededor de la una de la madrugada escuche ruidos en la casa por lo que me pare esperanzada de que fuera Edward. Lo encontré en la sala, estaba sentado con los brazos recargados en sus piernas y las manos en su cara pero lo que me asusto era el movimiento de su pecho.
-Dios Edward ¿qué paso?-. Le dije acercándome a abrazarlo y al escucharme bajo sus manos dejándome ver su cara llena de lágrimas y me atrajo hacía él abrazándome con mucha fuerza como si fuera su salvavidas. –Todo está bien, todo estará bien-. Le dije intentando consolarlo.
-Me detesta-. Me dijo entre lágrimas pero no entendía de qué hablaba. –Él no me quiere ver, cuando lo hizo se alteró se puso tan mal, primero no sabían que era hasta que se dieron cuenta que era yo, me sacaron y se vieron en la necesidad de dormirlo de tan mal que se puso, después mamá se puso mal, tenía miedo de que no se fuera a volver a despertar. Todo era tan feo no se puede mover ni hablar, pero estaba tan alterado y haciendo sonidos incongruentes eran escalofriantes, no era nada parecido a lo que recordaba. Si no se vuelve a despertar mamá no lo podrá soportar y todo será mi culpa-. Me dijo con más lágrimas corriendo en sus mejillas.
-Claro que eso no va a pasar, él se va a despertar y con el tiempo todo volverá a ser como antes, porque estoy segura que él te ama, de seguro solo quería decirte tantas cosas y no podía-. Le dije abrazándolo.
-No él me odia, cuando me vio su mirada era de terror, cuando miro a mamá estaba confundido pero tranquilo y cuando me vio a mí, se puso demasiado mal, dejando en claro que no era lo que él esperaba que fuera-. Me explico alejando de mí.
-Estas mal interpretando las cosas, estoy segura que eres lo que esperaba, tú eres incluso mejor de lo que cualquier persona puede desear-. No quería que sus inseguridades volvieran parecía que las estábamos dejando en el pasado.
-No puedes asegurar eso, tú no lo miraste, tú no viste la desilusión y el terror en sus ojos, no sentiste la desesperación en su rostro y sobre todo no sentiste el odio que emanaba de él-. Me dijo subiendo el tono mientras se paraba y me veía con enojo como si no comprendiera la situación.
-No, no lo puedo asegurar y tienes razón no estuve ahí, pero intenta tranquilizarte creo que estaba confundido, ha estado dormido por más de 10 años, él te ama no puede estar desilusionado de ti, no concibo la idea de que te odie-. Le dije calmada intentando que no se alterara más.
-Que intente tranquilizarme, qué fácil es para ti decirlo, no estabas ahí, no viste su mirada de desprecio, no sabes lo que sentí al ver que me odiaba, qué sabes tu de eso, pero claro es fácil decir que me calme-. Me dijo exasperado mientras se daba la vuelta.
-No puedo creer que hayas dicho eso-. Cuando me escucho vi el arrepentimiento en su mirada, pero aún no podía creer que me dijera eso, cuando el mejor que nadie sabe lo que he vivido toda mi vida, el desprecio por parte de mis padres y ahora de él que parecía odiarme desde que se enteró de que su padre había despertado, suspire para relajarme porque no era el momento para reproches. –Sabes no importa, solo quiero que te des cuenta que alguna explicación lógica tiene que haber para lo que sucedió-. Le dije tranquilamente.
-Y cómo voy a saber esa explicación, qué pasa si ya no despierta, mi mamá no podrá soportar el dolor que eso le conllevara y aunque despierte, el doctor tenía razón no se puede mover, es casi un vegetal-. Estaba totalmente asustado.
-Pues cuando despierte tomara terapia-. Me iba a replicar así que continúe. –Estoy consciente que será lento muy difícil y tal vez doloroso, pero lo superara y ustedes estarán ahí para ayudarlo a superar este nuevo reto, tú mamá tiene razón lo importante es que despertó-. Le dije tomando sus manos.
-Si es que despierta-. Me dijo cabizbajo.
-Lo hará, lo sé, solo tienes que tener un poco de fe-. Era irónico que yo estuviera hablando de fe cuando no sabía en que momento de mi vida la había perdido, pero no soportaría que él también la perdiera, no soportaría la idea de que se convirtiera en alguien como yo, por eso siempre sentía la ironía de la vida, él me trataba como si me fuera a romper, lo que no miraba era que ya estaba totalmente rota, era solo una muñeca rota y sin esperanzas de reparación, pero de ninguna manera permitiría que él se convirtiera en un reflejo mío.
-Eso espero-. Me dijo apretando mis manos.
-Y así será, solo te pido que recuerdes que te amo, siempre me tendrás aquí para lo que necesites-. Le dije con una sonrisa.
Algo en él se quebró porque me beso de una manera fiera, parecía desesperado, le devolví el beso y sin previo aviso empecé a sentir sus manos debajo de mi playera de forma rápida y codiciosa, me acostó en el sillón de forma algo brusca, nunca lo había sentido tan desesperado, no tenido nada que ver con mi Edward cariñoso y delicado, pero aun así no lo detuve, quería que se calmara, que se olvidara de todo por un momento y si esta era la manera no se lo iba a impedir.
-Edward tu hermana está dormida-. Le dije separándome un poco, no me quería arriesgar a que Bree nos viera aquí. –Si quieres vamos a tu habitación-. Le ofrecí, asistió y me volvió a besar mientras me ayudaba a levantarme, estaba decidido a distraerse a no pensar en lo que estaba sucediendo y yo en este momento era su distracción.
Con trabajo llegamos a su cuarto y sin ningún aviso me quito la playera y beso de forma brusca mi cuello para ir bajando a mis pechos, de la misma manera desapareciendo mi pantalón los cuales retiro al mismo tiempo que mis pantaletas. Todo fue muy rápido, estaba lista para recibirlo pero no para mi orgasmo cuando se corrió.
-Yo lo siento-. Parecía muy abrumado y asustado cuando se dio cuenta de todo lo que había sucedido. –Yo… yo…-. Dijo viéndome aterrado.
-No pasa nada, todo está bien-. Lo intenta calmar.
-Cómo que todo está bien… yo… yo… Dios fui un bruto-. Me dijo muy asustado retirándose.
-Claro que no, no me lastimaste yo también quería, yo nunca te dije que pararas si lo hubiera dicho sé que te hubiera detenido-. Le dije acercándome a él y tomando su rostro para que me viera a los ojos.
-Pero tú no terminaste-. Me dijo con remordimiento.
-No importa yo me he venido más veces que tú y tú nunca te has enojado-. Le dije dándole un pequeño beso. –Ven vamos a descansar-. Le dije mientras jalaba la cobija para acomodarnos.
….
-¿Cómo está todo con Edward?-. Me pregunto Rosalie mientras hacíamos fila para tomar nuestra comida, estábamos en la escuela en la hora del almuerzo. Edward no había venido a la escuela porque quería saber si su papá se despertaba después de los tranquilizantes.
-Está bastante nervioso por el estado de su padre-. El pesar en mi voz no pudo haber pasado desapercibido para Rosalie. Estaba muy preocupada, al despertarnos las cosas entre nosotros no habían estado mucho mejor que el día anterior, sabía que estaba pasando por un momento difícil pero él no me contaba lo que estaba sintiendo, solo se dedicaba a alejarme.
-Ayer me di cuenta de su comportamiento, dale tiempo hazle saber con tus actos que siempre estarás para él, por experiencia te puedo decir que nos enojamos con los que más amamos, porque sabemos que pase lo que pase ellos estarán ahí para nosotros y los terminamos usando para sacar nuestra frustración-. Sus palabras me tranquilizaron, esperaba que al menos su comportamiento hacía mí lo estuviera ayudando a sentirse mejor, quería preguntarle a Rosalie cuál era la experiencia similar, cómo había terminado y qué más podía hacer para ayudarlo, pero llegamos a la mesa donde nos esperaban los chicos por lo que me quede callada.
…..
Había pasado dos semanas desde que Carlisle se había despertado, las situación no había mejorado, al contrario cada vez estaban peor, los avances eran pocos ya movía su cuello y decía unas cuantas palabras pero casi lo que siempre decía era un simple no, en este tiempo no había querido ver a ninguno de sus hijos incluso a Esme la trataba indiferente, al menos a la pequeña Bree no la habíamos dejado verlo, la rehabilitación a lo que había escuchado era horrible, era terriblemente dolorosa, sus extremidades no se había movido en mucho tiempo por lo que al hacerlo se producía un enorme dolor.
Todo esto estaba produciendo un gran cambio en la familia, Esme se miraba muy cansada, ya no sonreía como antes y estaba constantemente preocupada, Bree no sabía todo lo que estaba sucediendo pero veía un cambio en todos y lo estaba resintiendo, ya casi no sonreía al igual que su madre y era muy seria algo escalofriante en una personita tan viva como ella, Edward se encontraba igual de serio que todos, parecía que estaba cargando con el peso de todos sobre sus hombros, las cosas entre nosotros no habían mejorado, se encontraba tan distante como el primer día.
Mientras tanto yo sentía un retroceso en el tiempo, me sentía cansada todo el tiempo, mis dolores de cabeza eran constantes, tanto que ya había aprendido a vivir con ellos, de igual manera el dolor de mi estómago y la picazón en mi cuero cabelludo, me obligaba a comer por hacer que Bree comiera, parecía que la vida alegre que rodeaba esta casa hace dos semanas había desaparecido y ya ni se recordaba cómo era.
-Hola-. Salude a Edward que iba llegando del hospital, en cuanto salíamos de la escuela se iba para allá mientras yo iba por Bree a la escuela y me queda a hacerle compañía hasta que llegaba Edward en la noche a veces acompañado por Esme otras como está solo, mientras que los fines de semana se levantaba muy temprano y se iba todo el día. -¿Cómo está todo?-. Le pregunte
-Todo igual-. Me dijo mientras se sentaba en el sillón, atrás había quedo nuestro saludo, nuestros besos, como si no pudiéramos estar separados ni unas horas del otro, eso me trajo un fuerte dolor en mi pecho lo que hizo que intentara huir.
-Lo mejor es que me vaya de una vez, ya es tarde-. Le dije mientras tomaba mi bolso. –Te amo-. Me atreví a decirle mientras me acercaba a darle un beso en la frente, cerré mis ojos para que no viera las lágrimas que me negaba a dejar correr, extrañaba tanto lo que teníamos, ahora más que nunca lo necesitaba, no quería caer en lo de antes, no sabía si podría volver a salir de ahí. –Nos vemos mañana-. Le dije antes de salir.
-Mañana no iré al hospital, por lo que no será necesario que cuides a Bree-. Me dijo sin verme, no era idiota para no entender lo que esas palabras significaban.
-Supongo que entonces nos vemos el lunes-. Le dije antes de cerrar la puerta. Justo cuando escuche el chasquido de la puerta las lágrimas empezaron a correr libre mente por mi rostro, sentía un fuerte dolor en mi pecho sabía que lo estaba perdiendo, camine hacía mi carro y lo intente abrir pero no lo lograba, las malditas lagrimas nublaban mi vista, pero tenía que lograrlo, por primera vez en mi vida quería llegar a la casa de Charlie y encerrarme en mi cuarto y así poder llorar.
...
Ale.18 (alias Guest): Ya decía que se me hacía conocido jejeeje. Espero que hayas comprado los protectores que te recomendé, qué te pareció y es solo el inicio, solamente y vilmente el inicio del drama, soy cruel lo sé jejejeje. Oh la relación de Jane y Bells no te lo podrás esperar o tal vez si y resulta que yo no soy tan imaginativa, si lo tenía que dejar ahí, porque creo que no te esperabas que la historia iba a tener este giro. Yo tampoco conozco hombres así creo que por eso los imagino que triste es mi vida, pero ¿qué me dices de esta faceta de Edward? Es Rose está acostumbrada a que Emmet gire a su alrededor, ser ignorada por algo tecnológico fue un duro golpe. Si tengo que decirte que una parte la escribí prácticamente llorando, me alegra mucho que te guste la historia y no te preocupes, yo amo los comentarios largos, como sabrás a estas alturas resulta que no tengo la mejor ortografía, así que para mí tuvo sentido, gracias por tomarte el tiempo.
Guest: Hola, lamento no darte gusto, porque los cambios afectaron horrible la relación, como dije al inicio aquí comenzó el drama, ahora si será intenso no como el que he estado manejando hasta ahorita, de nada para mí es un gusto que lo leas y te tomes la molestia de comentarme.
The princess of de winds: Gracias espero que te haya gustado el capítulo, ya que di una gran vuelta, nadie se esperaba a este Edward.
Yomii20: Hola y no te preocupes ya estás aquí, que suave yo también quiero estrenar uno espero que sea pronto ;), qué me dices me odias, no creo que esperaras este despertar, te puedo decir que ni siquiera escribí nada sobre una fiesta (jajaja que mala soy XD) Yo también ame a los señores Brandon son geniales, no te esperas lo de Jane y Alec hay toda una historia acerca de ellos, muchos secretos sin contar y verdades a medias.
Claudia: Hola para que veas te daré un adelanto que le di a yomii, ni siquiera escribí nada de una fiesta, ahora entiendes porque no es bueno que despertara, no sería tan fácil fueron 10 años en coma, tal vez más adelante ponga algo de la pareja pero por el momento no lo tengo, si existe un Carlisle POV pero solo es muy pequeño.
Rossy-Bells Cullen: Me odias ahora, creo que no es lo esperabas con tantas ansias, te adelanto de Jane y Alec que no son malos en mi historia, claro tampoco son buenos, son como Bella ni buenos ni malos. Tenías derecho a tener miedo, esto solo es el inicio ;)
FerHdePattinson: Hola me alegro que te haya gustado, aunque me imagino que a estas alturas todas organizaran un grupo para matarme, nadie conocía a este Edward y les apuesto a que no lo entienden.
Debora: Puedo decir que al menos despertó Carlisle XD está bien ódienme. No estás tan lejos en tus conclusiones, en el capítulo que viene se verá a un más síntomas, pero no estás tan lejos. No te hare sufrir el cumple de Bella será un desastre, te digo para que vayas la idea jejeje.
EternalReder15: Hola y bienvenida, yo también tengo un Sachnauzer y puedo decirte que al menos el mío es tal como lo describí, es muy territorial y me defendería ante lo que fuera, me dolió escribir esa parte porque sería horrible, pero era necesario para comprender que Bella ha perdido todo lo que ama, espero que te haya gustado hasta el final :)
