Capítulo XXX
Edward POV
Abrí mis ojos y me di cuenta que el sol ya no tardaba en ocultarse lo que me decía que había dormido casi toda la tarde gracias a toda la tensión y el no haber dormido ni un momento anoche, escuche unos leves ruidos, lo que me hizo saber que Bella y Bree se encontraban en casa, tenía que hablar con ella, ayer le había gritado muy fuerte pero estaba desesperado, mamá me había hablado en un mar de lágrimas asustada por Carlisle me rogaba que llegara pronto que me necesitaba, por lo que había perdido los nervios, por si fuera poco, sabía que a Bella también le estaba pasando algo, ya cada vez eran más raras sus sonrisas, se notaba nerviosa y sus ojos estaban perdiendo su brillo, convirtiéndose en un café apagado y me sentía fatal de no poderle dedicar el tiempo que sabía ella necesitaba, lo peor era saber que estaba perdiendo todo lo que amaba y sentirme con las manos atadas. Papá había sido el primero en acercarse al abismo, ni cuando estaba inconsciente lo había sentido tan lejano, mi pequeña Bree me necesitaba con todas esas inseguridades que estaban surgiendo en ella, mi Bella con algún tema que no podía hacer que me contara y mamá por todo el estrés que estaba viviendo, era tanto que últimamente la sentía en el borde entrando en pánico y llanto todo el tiempo, me sentía tan impotente al no poder sostener a los cuatro, no quería al final que todos terminaran cayendo.
Sentía que últimamente hacía todo mal, mañana sería el cumpleaños de Bella y le había prometido que sería inolvidable, le tenía preparado una pequeña fiesta sorpresa con los chicos, quería que tuviera un festejo solo para ella, pero hasta eso había hecho mal, no podía decir que la estaba consintiendo ni aunque fuera un poco, al contrarío le estaba dando más trabajo cuidando a Bree aquí encerrada, no es que ella se quejara, era tan buena que nunca decía nada, la persona más linda y entregada que había tenido el placer de conocer, ni siquiera en las semanas pasadas cuando había sido un asno en mi tonto intento de pagar mi egoísmo y había terminado haciéndola sufrir precisamente a ella que menos lo merece ni siquiera así me había reclamado algo, todo esto me hacia sentir la peor persona, por no poderle responder de la misma manera, de esa forma que yo sabía que ella se merecía, a veces me preguntaba si ella no tuviera tan mal concepto de si misma estuviera todavía conmigo y sabía que la respuesta era negativa, si ella fuera consciente de lo que vale ya me hubiera dejado por no valorarla como se merecía y lo peor es que puede haber sido mi última oportunidad para crear recuerdos con ella. Tomando un fuerte suspiro salí de la cama para saludarla y pedirle perdón.
Se encontraba sentada frente a la computadora, estaba encorvada y su postura se miraba muy tensa, últimamente estaba en ese estado todo el tiempo, me sentía fatal porque algo me decía que yo tenía que ver con su estado y ella ya había sufrido demasiado para estarle causando más dolor, pero nunca había sido tan egoísta como lo soy con ella, a pesar de todo el dolor quería estar con ella, necesitaba tenerla a mi lado sin importar lo egoísta que fuera eso.
-¿Qué haces?-. Le pregunte con algo de miedo por la pelea que había provocado ayer, pero solo logre asustarla.
-Mandado solicitudes a la universidad-. Esa pequeña oración hizo que me pusiera más tenso, no me acordaba, que hoy era el último día, se suponía que hablaríamos sobre ello pero eso fue antes de que todo se volviera tan tormentoso y ella ya estaba mandando solicitudes sin que lo habláramos, lo que significaba que ya había tomado una decisión.
-Yo tampoco lo he hecho supongo que tendré que ponerme lo antes posible-. Le dije a sabiendas que ella ya sabía que iba a hacer, a lo mejor eso era de lo que quería hablar, quería decirme que se iba lejos de mí, mientras yo me tenía que quedar extrañándola en cada momento.
-Podrías mandar solicitud a Havar es una gran opción-. Me dijo dejándome en claro que estaba en lo cierto al pensar que ella se iría lejos de mí, si yo fuera un chico normal eso nunca hubiera sido un problema, me iría con ella a donde me lo pidiera, sin importarme nada más que ella.
-No puedes estar hablando en serio-. Esas palabras fueron más para mí que para ella, ya que mi mente traicionera empezó a hacer planes, pero fueron esas las palabras que escaparon de mi boca cuando en mi mente la idea de irme lejos y ser feliz con ella se hacía tan placentera, era la solución perfecta y la vida perfecta, poder llegar a tener un futuro con ella, porque no había dudas de que en mis mejores sueños me miraba formando una familia solo con ella.
-Es una gran opción tiene el mejor prestigio del mundo es la clase de experiencia que jamás podrás volver a vivir y además podremos estar juntos-. Me dijo todo lo que yo ya sabía, no me importaba todo lo demás, me iría con ella aun desierto si así me lo pidiera, nada me importaba más que el estar juntos.
-¿Cómo puedes ser tan egoísta?-. Me dije enojado, no podía creer que considerara la posibilidad de querer huir, por poder pensar en irme cuando sabía que mi familia me necesitaba. –No puedo creer que me pidas que renuncie a mi familia, que la deje consumirse a su suerte con esta situación. Quieres aparentar que no encajas con tu familia que ellos son los malos y hacerte la víctima, pero la única verdad es que son iguales, eres tan parecida a ellos, parece que en sus genes no conocen la lealtad y sobra el egoísmo, pues yo si conozco lo que significa tener una familia, no me extraña que no tengas una-. Todas esas palabras abandonaron mi boca pero ni siquiera sabía lo que estaba diciendo, mi furia se había desviado hacía ella, porque solo ella podía hacerme cuestionar esa posibilidad, además estaba enojado con ella por no quedarse conmigo y por amarla tanto que sabía que solo ella sería mi felicidad y si se iba de mi lado me quedaría solo con una infinita tristeza, tan grande que me hacía volver a considerar la idea de dejar a Esme y a Bree a su suerte.
-¡Tienes razón soy una perra egoísta!-. Me grito mientras se paraba bruscamente llevándose la silla en el proceso, las lágrimas saliendo de sus ojos demostrándome un gran dolor en ellos, tuve que dar un paso hacia atrás por la ferocidad con la que me estaba tratando. –Pero eres tú el que tendría que quitar todo este teatrito, yo nunca te mentí, ni te engañe al respecto así que deberías de dejar de hacerte el ofendido, tú fuiste el que te engañaste solito-. Dijo mientras tomaba sus cosas bruscamente. -A mí nadie me enseño lo que es la lealtad, mucho menos una familia porque nunca la he tendido -. Me dijo antes de irse sus ojos me demostraron el gran daño que le había hecho produciéndome un fuerte dolor en el pecho, pero no me atreví a moverme, porque sabía que si lo hacía, que si cedía en este momento, sería capaz de irme a Massachusetts con ella.
-¿Qué has hecho?-. Me cuestiono Bree desde el pasillo, en su rostro se miraba el terror y las lágrimas que no dejaban salir, sus ojos azules demostraba que no solo había lastimado a Bella.
-Bree-. No sabía que decirle.
-¡Le hiciste daño! ¿Por qué lo hiciste?-. Me reclamo enojada.
-Bree es una pelea entre Bella y yo veras que todo se arreglara-. Intente calmarla pero ni yo estaba tan seguro de ello, ya que si así fuera qué haríamos.
-No, no lo harán, le hiciste mucho daño nunca la había visto así, ella era lo único que me quedaba-. Dijo entre sollozos de infinita pena me intente acercar para consolarla. –Papá no me quiere, en todo este tiempo no me ha querido conocer, a mamá ya no le importó ella solamente está preocupada por él y tú últimamente eres malo no solo con Bella también conmigo, Bella era la única que me quería, lo único que me quedaba y tú la has alejado-. Me dijo aventándome para que no la tocara.
-Bree solo fue una discusión por algo que no entenderías-. La intente calmar.
-Claro que lo entiendo no soy una niña, ella quería que fueran a la misma escuela y tú no quieres-. Dijo enojada.
-Bree esa escuela está muy lejos no las podría ver ni a ti ni a mamá-. Le intente explicar.
-¡Tú no eres mi papá! ¡Yo no tengo papá!-. Me dijo las mismas palabras que tanto decía Esme, al parecer la había escuchado.
-Yo lo sé Bree, pero tengo responsabilidades con ustedes-. Le dije intentando mantener la calma, una que no tuviste con Bella me reclamo mi mente.
-Yo deseo que me quieras, no quiero ser lo que dijo Ángela, ella dijo que era una carga para ti y tú quieres que yo sea eso-. Odiaba esos momentos en los que se portaba tan inteligente para su edad.
-Bree, claro que eso no pasara, ya te explique qué tú nunca serás una carga para mí-. Le dije intentando ser firme, pero la verdad era que todo se me estaba saliendo de las manos. –Ya verás cómo se soluciona todo con Bella-. No estaba siendo totalmente honesto.
-No te creo, tú la has corrido y lastimado mucho, yo mire sus lágrimas cuando se fue, últimamente veo su carita triste y cada que te mira sus ojitos se ponen brillosos, ella piensa que no me doy cuenta que también llora por la noches y tiene pesadillas pero si me doy cuenta-. Me dijo antes de darse la vuelta y encerrarse en su habitación.
Qué estaba haciendo, según yo me había dado cuenta de todo lo que estaba mal, pero con las palabras de Bree me había dado cuenta que era un ingenuo, hasta ese momento mi mente proceso el dolor en la mirada de Bella, ese dolor no solo por mis palabras de hace un momento si no del dolor que había visto en las últimas semanas y yo siempre estaba empeorando todo con mis duras e injustas palabras, no sabía porque lo había hecho, tal vez por miedo a perderla, pero si la perdía sería por mis malas decisiones, por mi mal comportamiento, ni la distancia afectaría tanto como lo hacía mis acciones, esos malditos impulsos que parecía que últimamente no podía controlar, era como si mi subconsciente la quisiera alejar, pero mi corazón no se lo permitía porque sabía que sin ella no sería nada, pero mi subconsciente quería quitarse la responsabilidad de tener que elegir entre mi familia o el amor de mi vida dos fuertes pilares.
Y no solo era eso, Bree estaba resintiendo todo lo que sucedía, ella se sentía abandonada y no quería ni seguir pensando en Bella, a ella era la que había lastimado deliberadamente intentando sentirme mejor, culpándola de todos mis malos sentimientos, hasta Bree había notado su tristeza, pero cuando dejo en claro que ella ya había tomado una decisión de irse Massachusetts me aterre tanto que termine haciendo lo que más temía, alejándola de mí. No sabía qué hacer, tenía miedo de que si me quedaba terminara reclamándoles a mi familia el quedarme por ellas, pero también si me iba no sabía si podría soportar mi consciencia al dejarlas aquí a su suerte.
Pero podía mandar varías solicitudes, no tenía que escoger en este momento, hasta que no me mandaran la respuesta no tenía que decidir y en ese tiempo podían suceder muchas cosas, tendríamos tiempo. Mi mente se preguntaba si Bella había considerado la idea de quedarse en Washington en caso de que yo no pudiera ir, no le había dado la oportunidad de explicar nada y si Bree tenía razón y ella no me perdonaba, si ya estaba cansada de mis malos tratos, si ya había dejado de amarme, no podría soportar saber que fueron mis malas decisiones las que terminaron alejándola de mí.
Tome el teléfono y bastante nervioso marque a su celular, perdí la cuenta de las veces que llame a su teléfono sin obtener ninguna respuesta, entre más tiempo pasaba más nervioso me ponía, sentía que el reloj se había detenido, pasaron las horas y no lograba comunicarme con ella, las palabras de Bree seguían frescas en mi mente, que pasaba si tenía razón y ella estaba tan enojada conmigo que ya no quisiera volver a saber de mí, no la culparía, pero mi corazón no podría soportar la idea de haberla perdido.
Empezó a oscurecer y lloviznar, cada vez me encontraba más nervioso y si le había ocurrido un accidente, eso no me lo podría perdonar, seguía intentando pero no obtenía respuesta, en estos momentos estaba pidiendo que estuviera muy enojada para no quererme contestar pero seguía rogando que estuviera bien. Mi teléfono sonó.
-¡Bella!-. Conteste rápidamente sin fijarme en identificador.
-No, soy Rosalie-. Me dijo tranquilamente. –Bella está aquí. Te hablaba para saber si tenías una ida de lo qué le había sucedido, pero ya veo que sí-. Me informó provocando que respirara un poco más tranquilo.
-¿Ella fue a tu casa?-. Me quería asegurar que estaba segura.
-Si ella está aquí-. Me dijo un poco renuente.
-Peleamos bastante fuerte-. No le aclare que más bien yo lo había herido. -Por favor dime. ¿Se encuentra bien?-. Le pedí.
-No, no se mira nada bien-. Era un idiota la había lastimado, necesitaba verla hablar con ella y asegurarme que estaba bien.
-Voy para tu casa, hablare con Bree y en un momento me encuentro allá-. Le informe mientras me levantaba para hablar con Bree.
-Lo mejor es que no vengas, no creo que sea buena idea, yo hablare primero-. Me dijo deteniéndome a medio camino del cuarto de Bree, tal vez Bella no quería saber de mí.
-Pero…-. Tenía que verla.
–Me tengo que ir yo te aviso-. Me interrumpió y colgó dejándome sin saber qué hacer, más que seguir esperando.
…
-Rosalie ¿Cómo está?-. Le pregunte no me había podido separar del celular desde que me había colgado.
-Rosalie me presto su teléfono-. Escuche la voz de Bella que se encontraba ronca lo que me dijo que estuvo llorando mucho, eso intensifico mi dolor en el pecho, yo había sido el causante de todo eso, yo le había prometido hacerla feliz y que estaría para ella cuando me necesitara y parecía que últimamente lo único que podía hacer era lastimarla.
-¿Y tú celular?-. Le pregunte intentando alargar el momento el mayor tiempo posible, tenía miedo de que en cualquier momento me colgara.
-No lo sé-. Me dijo mientras los dos nos quedábamos callados en mí intento de tomar valor. -Tengo que ir a mi casa, ya es tarde-. No ella no me podía colgar, no lo podíamos dejar así, tenía que disculparme, tenía que hablar con ella lograr que me perdonara.
-¡No Bella espera!-. Le rogué esperando que me diera una oportunidad. –yo… yo… no sé qué-que decirte-. Al parecer el día de hoy no podía hacer nada inteligente.
-No tienes que decir nada yo solo…-. No por favor que no me dijera que ya no tenía caso que ya la había perdido.
-Por favor escúchame-. Le rogué y no obtuve ninguna respuesta por lo que seguí hablando. -No existen unas disculpa para como me comporte, dios y no es la primera vez que lo hago lo sé creme soy consciente de ello, mi pobre escusa es que solo estaba estresado, mañana es tu cumpleaños prometí que sería inolvidable, pensaba hacerte una fiesta sorpresa el día de hoy en mi casa quería que fuera inolvidable y luego papá tuvo esa crisis y ya no se pudo, mamá se encuentra tan cansada que temo por su salud, puedo ver que Bree cada vez se apaga más y siento que todo es mí responsabilidad. Luego estas tú que te estas volviendo un pilar para todos nosotros, sobre todo para mí, yo solo tenía miedo de perderte, no entiendo porque dije eso solo me sentía enojado, a lo mejor es verdad lo que dicen que te desquitas con la persona que más amas, no lo sé reaccione hasta que ya no te mire, pero todo lo que dije no pienso que sea verdad, solo estaba asustado de perderte por la idea de que te vas a Massachusetts y me es imposible ir contigo, no fue hasta que saliste de la casa que me di cuenta que te había perdido porque yo te empujo cada vez más lejos-. Le dije todo rápidamente esperando que en cualquier momento me colgara y sabía que me lo merecía. –Por favor dime algo cualquier cosa-. Su silencio me estaba matando, porque me demostraba lo dolida que estaba, prefería que me gritara, que me insultara y desahogara pero sabía que se estaba comiendo todo su sufrimiento, lo irónico es que yo la había llamado egoísta y ella en verdad creía que era una mala persona, cuando ella se sacrificaba siempre por mí y mi familia.
-Yo tampoco sé que decir-. Me dijo en un susurro, que me demostró todo el dolor que estaba sintiendo, estuve a punto de rogar porque me gritara, todo era preferible antes que verla sufrir, de los dos ella siempre había sido la valiente, la fuerte, la guerrera me dolía verla tan débil ese era mi papel.
-Solo dime por favor que no lo arruine todo, que todavía me amas-. Le rogué intentando controlar mi dolor porque no tenía ningún derecho después de que fui yo el causante de todo esto, sabía que era egoísta de mí parte pedirle eso, pero era lo único que me importaba, lo único que me daba fuerzas en este momento, con esas palabras haría todo para arreglar lo que había arruinado.
-Yo te amo, pero no sé qué tengo que hacer-. Me dijo entre sollozos provocando que un fuerte dolor se instalara en mi pecho, Bree tenía razón, no solo la había lastimado el día de hoy si no todos estas semanas en los que yo había desquitado mi sufrimiento con ella, pero ella no tenía a nadie con quien hacer lo mismo, yo era con lo único que contaba, yo el causante de su dolor.
-Yo también te amo, por favor no llores me rompe el corazón saber que fui yo el que te hizo esto. Por favor, ven a la casa no puedo salir por Bree, pero quiero verte quiero estar contigo, necesito saber que todo está bien-. La necesitaba, tenía que ver en sus ojos que todavía me amaba y perdonaba porque escuchar su dolor me hacía dudar de que todavía fuera así.
-Mañana es el cumpleaños de Jessica, tengo que llegar a dormir, Sue no tarda en intentar localizarme, ya no tengo más fuerzas para otro enfrentamiento-. Me dolía que no dijera que mañana era su cumpleaños, estaba tan acostumbrada a que nadie lo tomara en cuenta que ni ella misma lo hacía.
-Mañana es tu cumpleaños-. Le recordé sin saber que lograba con eso, ya que yo tampoco había hecho ninguna diferencia.
-Tengo que llegar-. Era obvio que no quería verme.
-Te dije que iría, todavía me quieres ahí-. Sabía que el dejarme acercarme a su familia era un paso importante y tenía miedo de que ya no pensara igual.
-¿Qué pasará con Bree?-. Estaba seguro que se podía quedar con Liam en caso de que mamá no pudiera cuidarla, la pobre se sentía sola pero tenía que arreglar un problema a la vez.
-Ya me encargare de eso, si es que quieres que vaya-. Insistí temeroso.
-Si quiero que estés ahí-. Esas simples palabras me sacaron un suspiro de alivio, era nuestra forma de decir que nuestra situación tenía arreglo, que todavía podía recuperarla y luchar por mi última esperanza para que no me dejara de amar.
-Entonces ahí estaré-. Le prometí. –Déjame llevarte a desayunar por favor-. Quería que tuviera un buen recuerdo, ninguno de los dos sabíamos que pasaría el siguiente año, podíamos terminar en ciudades diferentes, lo que más quería era que atesorara un recuerdo de nosotros dos.
-No creo que Sue le parezca que salga en la mañana-. Me dijo sería.
-Por favor, no quiero que el único recuerdo del tu cumpleaños sea este y la fiesta de tu hermana, déjame arreglar mi errores aunque sea un poco, quiero llevarte a desayunar-. Le rogué esperando que me dijera que sí, no soportaba su indiferencia aunque me la mereciera.
-Está bien supongo que me puedo escapar un rato en la mañana-. Pude escuchar su voz un poco más animada y eso me agrado.
-Veras que no te arrepentirás-. Haría que se la pasara en grande, tal vez su fiesta sorpresa no se había logrado, pero se lo recompensaría mañana, tendría toda la noche para organizar un desayuno inolvidable.
-Si quieres nos vemos en el lugar, le diré que iré a comprar algo que me falto-. No de ninguna manera.
-No yo pasó por ti a tu casa, te hablo cuando este en la puerta, déjame consentirte al menos ese día-. Planearía algo desde que nos viéramos.
-Está bien, me hablas cuando estés en la puerta-. A pesar de que seguía algo ronca por el llanto, alcanzaba a detectar la ilusión en su voz, demostrándome a esa pequeña que siempre tuvo la ilusión de una sorpresa en su cumpleaños.
-No te vas a arrepentir ya verás-. Le prometí porque ella se merecía tener todo lo que sus padres le negaron.
-Tengo que irme-. Sabía que se encontraba un poco renuente, pero no esperaba menos, lograría que volviera a confiar en mí.
-Está bien, nos vemos mañana, no olvides que te amo-. Le recordé antes de colgar, tenía mucho que planear.
La idea rápidamente se empezó a trazar en mi mente, le haría el famoso pastel de chocolate de Esme, tenía diferentes tipos de chocolates y sabía que entre más dulce estuviera más le gustaría, por ser su cumpleaños se merecía comer todo el dulce que quisiera, el pastel lo partiríamos aquí después de llevarla a desayunar solamente ella y yo, hace mucho tiempo que no habíamos tenido tiempo a solas y quería atesorar el momento el mayor tiempo posible.
-Bree-. Toque la puerta.
-¡No quiero verte!-. Me grito aún enojada.
-Ya hable con Bella-. Le informe y me espere para saber su reacción y no me equivoque la puerta se abrió rápidamente.
-¿Qué te dijo?-. Se miraba ansiosa, al parecer Bella se había convertido en un pilar importante para todos en esta casa.
-Mañana la voy a ver y como sabrás es su cumpleaños quería ver si te gustaría ayudarme a prepararle un pastel-.
-¿Le vas a preparar ese que hace mamá con chocolates arriba?-. Me pregunto emocionada por lo que asentí. –¡Si vamos no tenemos tiempo que perder!-. Dijo mientras me jalaba hacía la puerta algo lindo de Bree era que no guardaba rencor mucho tiempo, no sabía si era porque estaba chica pero esperaba que fuera un rasgo de su personalidad.
Fuimos al súpermercado a comprar todo lo necesario, Bree no cabía de la emoción, en la tienda le compro una linda pulsera y decidió supervisar mi trabajo y ayudarme en la decoración, era pasada la media noche cuando terminamos el pastel, quería ser el primero en felicitar a Bella pero primero tenía que llevar a Bree a su cama, se había quedo dormida en la mesa. Una vez que estuvo acostada tome el celular para marcar pero entro una llamada de mamá, la cual por primera vez en mi vida deseaba ignorar.
-Mamá ¿Qué paso?-. Conteste aún en contra de mis deseos pero sin poder ignorarla.
-Edward, es tu papá se encuentra muy mal, tienes que venir-. Me dijo llorando.
-No puedo es el cumpleaños de Bella-. No quería ir, ya había quedado con Bella, no la podía defraudar de nuevo.
-Edward por favor te necesito, tu papá no se encuentra bien, tengo miedo de que le suceda algo, yo ya no puedo con esto sola, es demasiado-. Me dijo sollozando pero no podía defraudar a Bella, ella también estaba sufriendo. -Me encuentro tan cansada, tu eres mi único consuelo te necesito-. Agrego con voz rota antes de ponerse a llorar, escucharla me partió el corazón y me obligo a tomar una decisión.
-Voy para allá-. Le dije antes de colgar, la decisión estaba tomada, ya no había nada más que hacer, regrese al cuarto de Bree para levantarla. –Bree, despierta, Bree-. La sacudí gentilmente.
-¿Ya amaneció? Vamos a cantar las mañanitas-. Me preguntó a un dormida.
-No todavía no, pero tenemos que salir-. Le informe.
-¿A dónde?-. Me preguntó mientras se sentaba en la cama.
-Tenemos que ir al hospital-. Le explique.
-Pero es el cumpleaños de Bella, le preparamos un pastel para cantarle las mañanitas-. Me dijo triste.
-Por favor arréglate tenemos que ir al hospital-. Fue todo lo que dije antes de salir, no podía seguir hablando de ese tema a mí más que nadie me dolía volver a lastimar a Bella, porque sabía que no alcanzaría a llegar. Bree estuvo lista rápidamente, aunque se miraba triste pero no dije nada para reconfortarla, porque ya éramos dos, tenía miedo, era mi oportunidad para recuperarla y la estaba volviendo a perder con esta decisión.
Cuando llegamos deje a Bree en la guardería, no quería que viera lo que sea qué estuviera sucediendo con Carlisle, llegue al cuarto tan familiar para mí y me encontré con mamá llorando a fuera en una silla, cuando volteo a verme me di cuenta lo mucho que le había afectado toda esta situación, tenía ojeras muy pronunciadas, había perdido peso, tanto que en su cara se empezaba a notar más sus pómulos, su cabello se miraba opaco y sus ojos al igual que los de Bella estaban perdiendo su brillo, rechace ese último pensamiento no quería pensar en ella, no cuando algo me estaba diciendo que la iba a perder.
-Mamá ¿qué pasó?-. Le pregunte
-Tuvo un pre infarto se lo llevaron a hacer unos estudios-. Me dijo entre llanto.
-¿Qué, por qué?-. Sabía que era una pregunta tonta pero fue lo primero que pude articular.
-Estaba muy enojado y alterado no entendí el motivo, pero el problema es que no pude controlarlo hasta que sucedió-. Me dijo llorando.
...
Estuvimos varias horas esperando noticias de Carlisle y nadie nos decía nada, mamá no dejaba de derramar lágrimas temiendo que hubiera sufrido el infarto mientras le hacían los estudios, era algo que yo también temía, mi teléfono empezó a sonar pero Liam venía en camino y no tenía muy buena cara, por lo que decidí ignorarlo, temía lo que nos fuera a decir.
-Esme, Edward-. Nos dijo muy serio, nada típico en él, tenía grandes ojeras debajo de sus ojos.
-¿Qué paso Liam? Dime algo, nadie nos ha dicho nada-. Le dijo mamá entre lágrimas.
-Carlisle dentro de lo que cabe está bien Esme, le dimos medicamento y ya no nos dio otro susto-. Las palabras de Liam me tranquilizaron un poco, pero sabía que había algo más y por si fuera poco mi celular no dejaba de sonar y no necesitaba mirlo para saber de quién se trataba, hace rato que debería de estar en su casa.
-¿Entonces porque tardaron tanto?-. Le pregunto mamá.
-Estamos intentando entender que sucede, qué fue lo que provoco ese pre infarto, me reuní con los neurólogos, psiquiatras y doctores-. Dijo mientras se sentaba en la cama de Carlisle, demostrándonos lo cansado que había estado la reunión. –Todos sabemos que Carlisle desde que se despertó no ha sido el mismo y queremos entender qué está sucediendo, cómo es que se pueda alterar tanto para casi sufrir un infarto-. Nos explicó.
-¿Qué teorías manejan?-. Le pregunte.
-Son varías y no son fáciles de elegir, ya que tu padre se niega a cooperar, no quiere hablar con nadie, ya hicimos todos los estudios pertinentes y vimos que su cerebro no tuvo consecuencias por culpa del coma, entonces manejamos otras teorías como depresión, incluso manejamos la paranoia y bipolaridad, estamos hablando de casos más psiquiátricos -. Nos explicó Liam.
-Pero Carlisle nunca había sufrido nada de eso-. Le dijo mamá sin comprender.
-Pensamos que lo pudo haber detonado estar dormido tanto tiempo y de repente despertar, el no poderse mover y ver qué había pasado tanto tiempo, las terapias tampoco son fáciles, todo esto es demasiado cansancio mental Esme-. Le contesto Liam y quería levantarme y gritar que no era el único que tenía cansancio mental, que no era el único que había visto afectado por todo esto, pero solo me quede callado esperando. –De ahora en adelante un psiquiatra vendrá diariamente a darle consulta, tenemos que convencerlo de que coopere, si no es así, el proceso se hará más lento y estaremos encajonados en el mismo sitio por más tiempo-. Eso era fácil de pedir y lo difícil era saber que íbamos estar en el mismo lugar mucho tiempo, porque sabía que no iba a poner de su parte.
Me pregunte cuánto tiempo pasaría antes de que Bella se cansara de toda esta situación, si no es que ya se había cansado de que siempre la dejara plantada y faltara a todas las promesas que le había hecho, tenía miedo de que ella no soportara todo el proceso de recuperación de Carlisle y hoy había comprobado que tampoco podía dejar a mamá sola, ella estaba acostumbrada a recargarse en mí, no podía ser egoísta y dejarla a su suerte.
-Edward ¿Quieres que platiquemos?-. Me dijo Liam sacándome de mis cuestionamientos, voltee a todas partes y me di cuenta que mamá ya no se encontraba en el cuarto. –Fue a encargarse de Bree-. Me contesto la pregunta no he hecha. –Sabes que puedes platicar conmigo-. Me dijo con un tono suave, Liam había sido el mejor amigo de Carlisle desde la secundaria y mi padrino, era lo más cercano que había tenido a un padre desde el accidente y sabía que podía confiar en él.
-No es nada, solo estoy preocupado por mamá-. Le dije encogiéndome de hombros, no me miraba platicándole toda mi historia con Bella.
-Sabes Edward, Esme siempre ha sido una de las mejores personas que he conocido, de las pocas personas que valen la pena-. Me dijo serio viéndome a los ojos. –Pero es débil, siempre ha tenido la necesidad de recargase en alguien, cuando tu papá sufrió el accidente me preocupe mucho de que no pudiera superarlo porque Carlisle era sus cimientos, pero después me preocupe más porque me di cuenta de que ella se había recargado en ti, sin darse cuenta había puesto mucho peso sobre ti-. Me dijo serio.
-Ella tenía que apoyarse en alguien y era mi responsabilidad-. Le dije defendiendo a mamá no me gustaban sus palabras.
-No la estoy atacando ella los adora, sé que no lo hizo con intensión estoy seguro que ni cuenta se ha dado, pero Edward tenías 8 años no tenías responsabilidades, ahora tienes 19 años deberías ya estar en la universidad pero perdiste un año por estar cuidando de tu mamá y Bree-. No me gustaban sus críticas.
-Carlisle había tenido un accidente y mamá estaba a punto de dar a luz alguien la tenía que ayudar, estaba sola y yo estaba ahí-. La defendí.
-Lo entiendo, eso habla muy bien de ti, pero quiero que entiendas que tuviste que crecer muy pronto, no sabes la alegría que me dio cuando mire que tenías un hermosa novia, estaba preocupado pensando que también estabas sacrificando ese lado de tu vida-. Sus palabras me dolían porque me recordaban lo que estaba perdiendo. -Pero ahora cada que te miro puedo ver el gran peso que cargas en tus hombros y vuelvo a estar preocupado pensando que lo harás de nuevo, te sacrificaras y dejaras pasar las oportunidades que solo tienes justo en estos momentos, debes pensar solo en tu futuro, no quiero que el día de mañana te arrepientas por todo lo que pudiste tener y dejaste pasar, hay cosas en las cuales la vida solamente te da una oportunidad para vivirlas antes de que desaparezcan de tus manos sin que te des cuenta, solo dejándote una sensación de vacío-. Eso ultimo me enojo, no sabía si porque me pedía que dejara a mamá o porque temía haber sacrificado a Bella y ese era un duro recordatorio.
-Tú crees que no lo sé. Sé que mientras estoy aquí estoy perdiendo a Bella, porque ella también me necesitaba, sé que si la pierdo no volveré a tener ninguna oportunidad igual porque es mi todo, sé que ella es una oportunidad única que la tenía que aprovechar y retenerla con todas mis fuerzas y sé que solo la estoy dejando pasar, sé que solo estoy viendo como mi felicidad se está yendo y aun peor creo que se está apagando-. Podía ver a mi Bella con sus ojitos cada vez más tristes, cada vez más escasas sus sonrisas, si no las volvía a ver y yo era el responsable de eso no me lo perdonaría. –Pero ¿Entonces que aconsejas que deje a mamá sola con todo esto? ¿La has visto cómo está? ¿Cómo todo el mundo me puede pedir que sea tan egoísta y me vaya a ser feliz y la deje sola cargando con todo? ¿Qué hago? No intento ayudar a Carlisle, ¿Me doy por vencido de nuevo? ¿Simplemente lo doy por muerto otra vez? ¿Qué pasará con Bree? Mientras yo me voy y vivo mi vida si es que mi maldita consciencia me deja. Sé que tengo que elegir uno de los dos caminos porque no hay forma que estos se crucen-. Le dije mientras me levantaba y le daba un golpe al sillón, por primera vez había dejado salir todos mis miedos.
-Pero nada de eso es tu responsabilidad, tu solo tienes que preocuparte de ser feliz, si Isabella es tu felicidad pues no la dejes pasar, porque nunca te perdonaras, tienes que hablar con tu madre y ella se tiene que hacer responsable de tu hermana, tiene que dejar de depender de ti, ella es la jefa de la casa no tú, por primera vez en su vida ella tiene que ser la fuerte no una tercera persona, de Carlisle nos encargaremos aquí en el hospital no es como si quisiera mucha gente a su alrededor, pero tu madre se empeña en estar aquí-. Sus palabras era ciertas pero conocía demasiado bien a mamá, para saber que ella no era tan fuerte para dejar a Carlisle solo, ni menos para soportar todo sola.
-No puedo dejarla a su suerte, eso es algo que no me perdonaría-. Le dije con pesar.
-Solo piénsalo Edward, es demasiado peso el que estas cargando sobre tus hombros, son decisiones que afectaran el resto de tu vida, sé que a tu padre tampoco le hubiera gustado esa decisión, él quería lo mejor para ti-. Me dijo dándome una palmadita en hombro antes de salir del cuarto.
-Pero mi padre ya no está-. Le dije aunque no me alcanzo a escuchar.
….
Ya era tarde, mamá y yo apenas íbamos llegando a la casa, habíamos batallado mucho para que quisiera venirse del hospital, últimamente solo quería estar con Carlisle aunque nos dijeran los doctores que no despertaría en toda la noche, era un suerte que la mamá de Emily se había ofrecido a cuidarla, últimamente Bree estaba pasando mucho tiempo con ellas y con Bella, ese pensamiento me hizo preguntarme que estaría haciendo en estos momentos, la fiesta de su hermana no tardaría en empezar y tú le habías jurado estar con ella para apoyarla, me reclamo mi subconsciente.
–Creo que deberías de hablarle a Bella, te hablo varias veces, la pobre debe estar muy preocupada-. Me dijo mamá mientras nos bajamos del carro, no supe porque esas palabras saliendo de ella me molestaron.
-Después-. Fue mí respuesta sin querer indagar más en mis sentimientos, no estaba preparado para enfrentarme a la verdad.
-Tan siquiera deberías de hacerle saber que estas bien-. Insistió mamá, estaba seguro que ni siquiera recordaba que era su cumpleaños, sabía que Bella no iba estar preocupada por mi salud, estaría muy enojada en el menor de los casos, lo que no soportaría en estos momentos era verla desilusionada por mi falta de palabra y sobre todo dolida por mi acciones, aunque no dijera nada la había escuchado tan ilusionada por su sorpresa.
-¡He dicho que después!-. Dije enojado, ella más que nadie debería saber qué no era un buen momento, era mucho lo que habíamos vivido con los doctores, psiquiatras y por si fuera poco tenía miedo que cuando hablara con ella me dijera que ya no quería saber nada de mí, porque nunca estaba cuando me necesitaba, por eso no me atrevía a hablarle, no podía manejar su dolor y saber que yo era el culpable de todo
-Tranquilízate yo solo…-. Se miraba sorprendida pero estaba cansado, no se daba cuenta que lo que Carlisle significaba para ella, eso mismo significaba Bella para mí, ella solo se centraba en su propio dolor y por culpa de eso sabía que estaba perdiendo a mi Bella.
–¡Por qué simplemente no me pueden dejar en paz 5 minutos, es todo lo que pido, estoy cansado de que siempre vengan con toda su mierda a mí y limpiarla yo! Tal parece que en los últimos meses todos se han propuesto arruinar mi vida, todo se ha vuelto un maldito infierno-. Le dije antes de entrar a la casa para encerrarme en mi cuarto, recordé lo bonito que eran hace unos meses, cuando mamá se preocupaba por sus hijos, cuando Bree no dejaba de sonreír y cuando Bella y yo éramos felices, sabía que estaba mal lo que había hecho, le había echado en cara las palabras de Liam, pero él tenía razón ya estaba cansando era demasiado peso sobre mis hombros.
Estuve unos minutos en mi habitación pero demasiado pronto empezaron a pesar las palabras que le había dicho a mamá, sobre todo me dolieron las lágrimas que alcance a ver en sus mejillas, últimamente parecía que solo hería a los que me rodeaban. Salí justo cuando mamá iba entrando a la casa, sus ojos estaban rojos por las lágrimas.
-Mamá perdóname lo que dije, últimamente me encuentro muy estresado, las cosas con Bella no están del todo bien, sé que no tiene justificación pero podrías perdonarme-. No le dije que también todo lo que estaba sucediendo con Carlisle me tenía así.
-No pasa nada cariño todos estamos muy estresados últimamente-. Me dijo mientras me daba un abrazo en forma de reconciliación. -No sabía que tú y Bella estaban teniendo problemas quieres contarme-. Me dijo tan maternal como siempre, cómo podía si quiera el pensar en ser egoísta y dejarla.
-Preferiría hablar en otro momento-. No había forma de que le contara los problemas que teníamos.
-Sé que todo se arreglara, incluso de lejos se ve cuanto se quieren-. Me dijo con una sonrisa triste.
-Me iré a recostar un momento estoy cansado-. Le dije para evitar seguir hablando del tema y ella solo asistió. Al darme la vuelta creí ver por la ventana algo moverse en el patio.
-¿Pasa algo cariño?-. Me pregunto mamá cuando me acerque a la ventana en donde había visto movimiento.
-Creo que mire algo en el patio-. Le informe.
-A de ser el gato del vecino-. Me tranquilizo pero el gato del vecino era color blanco y yo había visto una sombra o tal vez ya solo me encontraba muy cansado y estaba viendo cosas de más.
-Si debió ser el gato, me voy a dormir un rato-. Me despedí pero una vez acostado me quede dormido pensando, que hoy era el cumpleaños de Bella y que como todos los años se encontraba teniendo que alabar a su hermana y soportar el desprecio de todos los que la rodeaban, mientras yo había sido egoísta igual que todos los que la rodeaban dejándola sola, pero sentía mi cuerpo tan cansado y mi mente estaba en peor situación.
…..
No sabía dónde me encontraba estaba rodeado de árboles tantos que casi no permitían la entrada del sol, a pesar de eso era un lugar muy bonito y tranquilo se podía respirar paz, podía escuchar una risa infantil por lo que la seguí hasta que termine saliendo del bosque y mire a una niña corriendo y siendo seguida por perro, al verme se detuvo y me miro con ojitos sorprendidos.
Era una niña hermosa, traía puesto un vestido blanco con holanes, unos zapatos y guantes del mismo color, solo resaltaba el listón verde de su vestido, traía su cabello castaño en una media cola la cual era sostenida por un gran moño del mismo color del listón, pero su vestuario no era lo que la hacía parecer adorable si no eran sus mejillas sonrojadas y esos hermosos ojos verdes llenos de vida y felicidad que también se leía en su sonrisa.
-¿Te perdiste en el bosque?-. Me pregunto curiosa.
-No solo salí a dar la vuelta-. Le dije sin querer asustarla. –Soy Edward-. Me presente y me quise acercar pero el perro empezó a gruñir, se había puesto delante de ella dejando en claro que la defendería si era necesario.
-Hola Edward-. Me saludo con una gran sonrisa que iluminaba aún más si era posible sus hermosos ojos verdes. –A Jack le cuesta mucho hacer amigos-. Me dijo mientras acariciaba al perro que la miraba con adoración. –Mi abuelita me dice que no debo andar sola por el bosque, porque me puedo perder, a ti no te lo dijo tu mamá-. Me pregunto con la curiosidad típica infantil.
-Si, no debes estar sola por el bosque porque estas chiquita, pero yo ya estoy grande-. Le dije y asistió como si con esa respuesta estuviera todo claro.
-¿Quieres jugar con Jack y conmigo?-. Me dijo con los ojitos ilusionados.
-Claro que si a que vamos a jugar-. Nunca me hubiera atrevido a desilusionarla.
-Nos gusta…-. Pero se quedó callada porque empezó a correr un aire muy frio, que azoto las puertas de la casa cerrándola por completo y el sol se empezó a ocultar detrás de unas oscuras nubes y Jack salió corriendo hacía el bosque. –¡Jack espera no…!-. Grito la niña antes de salir corriendo detrás de él.
Yo también corrí detrás de la pequeña, de repente toda la tranquilidad que había sentido, se esfumo de mí y sentía que algo malo iba a suceder, sentía que la pequeña corría peligro. El perro se paró en un lugar frio y oscuro, podía ver una silueta sentada en el suelo abrazada a sus rodillas mientras lloraba, era desgarrador oír su llanto.
-Vamos tenemos que salir de aquí-. Me dijo la pequeña tomando mi playera y viéndome con sus ojitos verdes.
-Tenemos que ayudarla-. Le informe a la niña. -¿Te encuentras bien?-. Le pregunte a la muchacha.
-¡No!-. Grito la niña, mientras me soltaba y asustada retrocedía. –Tenemos que irnos-. Me dijo con miedo en su voz pero la vista fija en la muchacha, las mejillas sonrojadas habían desaparecido ahora se miraba pálida.
-Todo estará bien-. Le informe mientras me acercaba a la muchacha que seguía llorando sin darse cuenta de nosotros, su cabello largo casi negro tapa su rostro. –¿Podemos ayudarte?-. Le pregunte nuevamente.
-No ves que no la podemos ayudar, que no ves que ya no hay solución, está rota, a ella la rompieron de muchas maneras-. Me contesto la niña con voz sería y de adulta, viéndome con sus ojos aun verdes pero sin vida, se encontraba pálida su vitalidad se había marchado por completo, eso logro asustarme porque no debía ser permitido que alguien como ella tuviera esa expresión.
-¿Cómo lo sabes?-. Le pregunte sorprendido por sus palabras ¿Ella la conocía?
–Porque ella soy yo-. Me dijo y sin que pudiera hacer nada desapareció.
-¡No!-. Grite intentando alcanzarla pero sin éxito, voltee a la muchacha que había dejado de llorar y ahora me miraba sin ninguna expresión, pero tuve que retroceder, ella se encontraba muy delgada, su piel era extremadamente pálida, casi traslucida, tenía unas fuertes ojeras debajo de sus ojos cafés sin vida, parecía un muerto, pero no fue eso lo que me hizo retroceder si no que era mi Bella.
-¡Edward! ¡Edward!-. Escuche a Bree mientras me sacudía, pero no podía concentrarme no podía recordar el sueño pero sabía que había sido horrible ya que unos fuertes escalofríos recorrían mi cuerpo. –Todo está bien, fue solo un sueño-. Me dijo intentando calmarme, sabía que tenía que tranquilizarme, Bree estaba muy asustada, pero no podía controlar los temblores de mi cuerpo.
-Estoy bien, estoy bien-. Le dije, no sabía si la quería convencer a ella o a mí, mi voz se escuchaba ronca y mi garganta dolía supongo que por el sueño.
-Te escuche gritar y me asusté mucho, no te podía despertar-. Me dijo con los ojos llenos de lágrimas sin derramar.
-¿Dónde está mamá?-. Le pregunte una vez que me calme, no podía creer que la dejara entrar cuando me había escuchado.
-Fue al hospital, me dijo que me quedara contigo que no tardarías en despertarte, estaba viendo la televisión bajita para no despertarte, pero te escuche gritar-. Me explico asustada, voltee a ver el reloj y eran las 7am había dormido toda la noche.
-¿A qué hora te trajeron?-. Le pregunte intentando cambiar de tema.
-La mamá de Emily entraba a trabajar a las 7 entonces me trajo aquí y después llevo a Emily con su abuelita, mamá se fue poco después dijo que tenía que ir al hospital a ver a papá y que te dijera que después se quedaría a trabajar-. Me informo, pero no podía creer que dejaría a Bree todo el día, tenía más de tres días que no pasaba con ella ni tres horas. -¿Te sientes bien?-. Me pregunto aún asustada, por lo que asentí. –Ahorita que te toque estabas muy caliente-. Me informo y tenía razón estaba sudando, toque su mano y a comparación a la mía se sentía fría y reconfortante.
-Bree podrías traerme el termómetro por favor-. Ella asistió y salió corriendo, lo único que faltaba que me enfermara.
…
Esos tres días fueron muy pesados todo el domingo y el lunes estuve con fiebre, eso explicaba porque me había sentido tan cansado el sábado, a penas y me podía hacer cargo de que Bree comiera, la pobre más de una vez tuvo que comer cereal porque no tenía fuerzas para nada, ninguno de los dos se presentó en la escuela esos días, creo que mamá ni siquiera se enteró de que estuve resfriado. Lo más difícil de todo fue explicarle a Bree porque Bella no había venido a visitarnos y que tenía que guardar su regalo, en estos días no había recibido ninguna llamada de ella y yo tampoco lo había hecho, me decía que era porque no tenía fuerzas de nada pero la verdad era que tenía miedo, Rosalie era la única que me había hablado el lunes pero había estado tan mal que no me di cuenta y ya no volvió a insistir.
Pero hoy miércoles ya estaba mucho mejor por lo que ya era hora de que Bree y yo nos presentáramos en nuestras actividades diarias. Tenía que ver a Bella y si era necesario le rogaría para que me perdonara, no quería perderla eso me dolería más que nada.
Llegue temprano a la escuela me encontraba muy nervioso por verla, tenía miedo de su reacción, no me aterraba su enojo incluso lo quería, tenía miedo de ver en sus ojos verdes la desilusión, pero aún así esperaba que llegara temprano, quería hablar con ella antes de que las clases comenzaran y antes de que mi valentía se esfumara.
-Hola Edward-. Me saludo Alice con un fuerte abrazo.
-Estuvieron buenas las vacaciones verdad picaron-. Me dijo ahora Emmet con una sonrisa muy sugestiva que no entendí.
-Estoy un poco enojada si querían escaparse tú y Bella pudieron tener la decencia de al menos avisar, para que no los estuviéramos buscando-. Me reclamo Alice.
-Eso no es lo importante, yo quiero saber cómo se la pasaron, qué tal estuvo la reconciliación-. Me dijo Rosalie con una gran sonrisa confundiéndome aún más. Hoy era miércoles, el lunes o martes Bella le tuvo que a ver dicho que no la había visto, que no hubo reconciliación.
-Ya suelta la sopa-. Me apremio Alice.
-¿Dónde esta Bella?-. Pregunto ahora Rosalie un poco preocupada supongo que al ver mi cara.
-Yo no la he visto desde el viernes, desde la última vez que hable con ella en tu casa-. Les dije ahora asustado.
-Pero ustedes quedaron que se verían el día de su cumpleaños yo pensé…-. Me dijo Rosalie igualmente preocupada.
-Yo no pude verla el sábado-. En eso recordé todas las llamadas perdidas de ella y si algo le había pasado, sabía que su familia no se preocuparía por ella y yo no le había contestado.
-Pero ella no ha venido a la escuela, le hable a su celular muchas veces y primero sonaba pero nunca contesto, después marco fuera de servicio, también te hable a ti pero no contestaste, yo pensé que…-. No termino la frase y no lo necesitaba, pensaron que estábamos juntos y por eso no se habían preocupado por ella.
-¿Cuándo fue la última vez que supiste de ella?-. Me pregunto Jasper que parecía ser el único que mantenía la calma.
-El sábado en la mañana, yo le mande unos mensajes para felicitarla por su cumpleaños me contesto y ya de ahí no lo volvió a hacer-. Me gano la pregunta Rosalie pero Jasper me volvió a preguntar con la mirada.
-Ella me llamó el sábado a mediodía y no le conteste-. Dije con pesar y recibiendo unas miradas de reproche de los chicos.
-¿Le regresaste las llamadas?-. Me pregunto Jasper y solo me atreví a negar, por la reacción en el rostro de Rosalie pude ver un reflejo del mío, ella sabía que Bella no había estado bien un día antes.
-No le hablaste ni siquiera para cancelar los planes-. Me reclamo Rosalie y yo solo pude negar con culpabilidad.
-No la vieron en la fiesta de Jessica-. Informo Alice con voz baja.
-¿Qué?-. Pregunto Jasper sin entender.
-Varías chicas estaban comentando de la fiesta de Jessica y una comentó que le parecía extraño no a ver visto a Isabella yo… yo no le tome importancia porque pensé que había decidido no ir y se había ido con Edward a festejar solos a alguna parte-. Dijo nerviosa pero Bella no se iría a ninguna parte, había dejado muy en claro que tenía que estar en esa fiesta, que no estuviera me confirmaba que algo le había pasado y yo como idiota no le había contestado.
"te sacrificaras y dejaras pasar las oportunidades que solo tienes justo en estos momentos, debes pensar solo en tu futuro, no quiero que el día de mañana te arrepientas por todo lo que pudiste tener y dejaste pasar, hay cosas en las cuales la vida solamente te da una oportunidad para vivirlas antes de que desaparezcan de tus manos sin que te des cuenta, solo dejándote una sensación de vacío"-. Las palabras de Liam se repitieron frescas en mi memoria y fueron tan dolorosas y sofocantes. Qué tal si la había perdido ese día.
...
Hola muchas gracias a todos los que me agregaron a favoritos, a los lectores silenciosos y sobre todos a los que comentaron me encantan sus teorías, comentarios y sus linda palabras los quiero :D
La mayoría me querrá matar porque es un retroceso de la historia, pero quería que conocieran las dos versiones, tenía mucho tiempo de no escribir desde el punto de vista de Edward, pero se necesitaba conocer el porqué de sus contestaciones, aunque estas no se justifican, se puede entender un poco que el pobre también ha llegado a su límite, creemos que empezó a sufrir desde que despertó Carlisle pero ya conocimos que no fue así, desde que su padre tuvo el accidente él tuvo que ser como quien dice el jefe de familia aunque solo tuviera 8 años, por eso siempre sale corriendo a ayudar a su madre aunque su verdadero deseo es quedarse a cuidar de Bella.
AleCullenn: Hola si la pobre ya ha sufrido mucho, me alegra que te haya gustado, espero que este capítulo haya corrido con la misma suerte.
Rossy-Bells Cullen: Hola me imagine que eso te pondría muy feliz a pesar de la triste historia, ahora entendemos más el comportamiento de Charlie, aunque esto todavía no termina, ¿sigues entendiendo a Edward? Ahora ya conocemos el contexto de sus palabras, ¿Sigues queriendo que sufra? Porque te hare caso, sus peticiones son órdenes para mí jejejeje.
Debora: Hola todavía no viene el felices para siempre, pero continua el drama, tenía que haber una historia más entendible de porque trataban así a Bella, ahora el problema es cómo lo tomara ella. Lo más difícil de superar serán las palabras que le han dicho desde que tiene consciencia. Por eso decía que nadie se esperaba esta clase de fiesta, ya que nunca escribí una jejeje, ahora ya saben lo que le sucedió a Edward y todo lo que ha estado sufriendo el pobre, supongo que nadie esperaba que con el tierno carácter de Esme esta le estuviera exigiendo tanto, pero sus peticiones son un hecho le tocara sufrir aunque no sé si es como tú lo esperas. Me alegro que te guste y te lleves una gran sorpresa en el próximo capítulo conoceremos por fin a nuestros gemelos ;) pero para saber la historia de Rosalie todavía falta un poquito. Saludos.
ValeWhitlockGrey: Hola me hace muy feliz que te animaras a comentar, no odies a Edward el pobre está sufriendo mucho al igual que Bella, en este capítulo ya conocimos su versión y Carlisle tiene también su propia versión, salvo unos cuantos nadie es malo en la historia creo que ese es el punto el demostrar que todos somos buenos y malos en el fondo, nunca conoceremos a alguien totalmente bueno, tal vez malo pero bueno lo dudo mucho, en el fondo todos podemos llegar a ser hiriente y egoístas.
Ale.18: Hola tenías razón había algo que no cuadraba en esa familia, ahora incluso como decía Bella se entiende el odio de Sue, salió algo en la conversación de Rosalie ;) ya conoceremos a Jane en el próximo capítulo veremos que tal esta tu teoría :) ¿sigues pensando lo mismo de Edward o ya lo odias un poquito menos, tal vez aunque se poco menos? La pobre Bella siempre ha sido violentada psicológicamente, eso que me dijiste que te consuela tiene un historia también es todo lo que diré jejejeje Si te das cuenta nuestra querida Bella siempre reacciona muy bien incluso hasta en su pelea con Edward reacciono bien, siempre sabe que decir algo que siempre e envidiado ya que soy de las que siempre dice le hubiera dicho esto XD. Es mejor la almohada no quiero que quede en mi consciencia que tengas un chipote jejejeje
Yomii 20: Debes estar enojada conmigo toda una semana para que no haya noticias nuevas puras viejas XD ahora ya no necesita dinero para nada pero no será de gran ayuda con lo que le esta sucediendo, falta que acepte la ayuda, en el próximo comprenderás mis palabras :D
Lectora annima: Hola me hace muy feliz que te haya gustado, espero que este capítulo aunque haya sido un poco de pasado te gustara, no te preocupes intentare no dejar la historia, al menos por mí no quedaría, yo también espero que les siga gustando hasta el final, cualquier duda o comentario aquí estoy :D
