Otro capítulo corto pero era lo que muchos esperaban...
Capítulo XXXI
Bella POV.
Lo que se sintió como agua helada me saco de mi tormentoso sueño, lo que sea que estuviera cayendo sobre mi cuerpo se sentía como cuchilladas contra mi piel, mi subconsciente pensó que aun podíamos sentir algo pero aún no decidía si eso era bueno o malo, lo que aún quedaba de consciencia en mí quería investigar que estaba sucediendo por lo que abrí los ojos y me di cuenta que me encontraba en la regadera y para mi mala suerte, el que estaba parado enfrente mío era nada más y nada menos que Charlie.
-¿Qué demonios?-. Le dije intentando salir pero me lo impidió y no era como si tuviera muchas fuerzas para pelear.
Pude ver por la ventana que el sol estaba saliendo, lo que significaba que estaba amaneciendo, aunque no tenía la menor idea de que día era, una vez que había llegado me había sumido en mi dolor, no supe cuánto tiempo pasó hasta que pude moverme de la entrada, pero no avance mucho solo llegue a la esquina de la casa, al bar que tenía mi abuela y abrí las botellas intentando olvidar, enterrar todo ese dolor y por algunos cortos momentos lo logre, me encontraba tan alcoholizada que caía en un sueño tan profundo que no sentía nada, pero cuando recuperaba la consciencia sentía un fuerte dolor en el pecho que me ahogaba y todo tenía que volver a empezar.
-Ten-. Charlie me aventó una toalla que dio directo a mi rostro por mis nulos reflejos, no supe en que momento apago la regadera, pero mi cuerpo seguía temblando no era que lo sintiera solo veía mis manos moverse de forma alarmante, pero en estos momentos de lo único que era consiente, era del fuerte dolor en mi pecho.
-¿Qu-é-que ha-ces aquí?-. Le pregunte aun temblando y recibiendo una mirada dura llena de odio.
-Me hablaron de la escuela, no has ido en los últimos dos días, les dije que tuviste que salir de la ciudad, pero que hoy regresarías-. Me dijo como si no hubiera pasado nada el sábado anterior, yo no quería regresar a la escuela, no podía ver a toda esa gente, no podía ver a los chicos y sobre todo no podía ver a Edward.
-No voy a ir-. Le dije decidida. –No regresare a la escuela, no iré a ningún lugar, me quedare aquí, estoy segura que es lo que más deseas que muera aquí como el parasito que soy-. Le dije mientras salía de la bañera y empezaba a caminar sin impórtame mi ropa empapada, aquí tenía todo lo que necesitaba, que era alcohol por lo que ya estaba decidido me encerraría aquí hasta que todo terminara, hasta que ya no hubiera más castigo.
-¡No me cuestiones Isabella, harás lo que te ordeno!-. Me dijo tomándome del brazo de forma brusca, se miraba muy enojado, el enojo era lo único que le daba vida a sus ojos, dos pozos completamente muertos gracias a mí.
-Se te olvida que ya soy mayor de edad y tengo mi propio dinero, puedo hacer lo que me dé en gana, te guste o no, además esta es mi casa te ordeno que te marches-. Lo desafíe con la poca inteligencia que me había regalado el agua helada, aunque me estaba muriendo del miedo.
-No te atrevas a retarme Isabella-. Me dijo viéndome con tanto odio que el poco valor que había tenido por el miedo de ver a Edward se esfumo, me sentía como una rata queriendo correr a su madriguera, por qué no se podía simplemente terminar todo, casi en el momento en que me lo pregunte mi mente me contesto, porque eso sería muy fácil y yo merecía pagar. –Ya has hecho suficiente para arruinar mi vida, no me tentaría el corazón con una escoria como tú-. No lo pude evitar, mis ojos se llenaron de lágrimas, solo quería irme a un rincón y seguir llorando hasta que todo terminara, sentía las cuatro paredes de mi mente cerrándose hasta casi ahogarme, que tanto más podía durar mi castigo, ya quería que todo llegara a su fin, ya no me quedaban fuerzas. –No me vengas con dramas que yo conozco lo venenosa que eres-. Agrego enojado por mis lágrimas, mientras me tomaba de los brazos y me estampaba en la pared de tal forma que supuse tendría que resultarme dolorosa. –No me interesa si te quieres pudrir en el alcohol, se me hace un buen final para alguien como tú-. Entonces porque no me dejaba, era lo único que quería hacer, tal vez así me perdonaría algún día sabiendo que tuve el final que merecía. -Pero escúchame bien, primero terminaras la maldita escuela, le prometí a Rene-. Se quedó callado cuando dijo su nombre como si le costara nombrarla, así se llamaba ella, volví a repetir el nombre en mi mente sin atreverme a decirlo en voz alta, pude ver el dolor en sus ojos, pero lo reprimió tan rápido que parecía que vi un espejismo. –Le prometí que me encargaría de ti hasta que fueras mayor y tuvieras que irte a la universidad y eso es lo que haré, no permitiré que te interpongas en mi promesa, ya has hecho suficiente-. Pude ver la determinación en sus ojos y eso tuvo sentido para mí, por eso me había metido en su casa, por eso me había soportado tanto tiempo y no se había desecho de mí, se lo había prometido a ella y era lo único que le importaba, cumplir con su memoria.
-Lo haré, terminare la escuela-. Le prometí, ya había arruinado demasiado su vida para también impedirle cumplir con su promesa, era lo único que podía hacer para remendar el daño que había hecho, no importaba lo difícil y doloroso que fuera para mí, lo haría ya había quedado claro que merecía sufrir, esta sería una buena forma de hacerlo. Cuando repaso mis palabras me miro con recelo dudando de lo que había dicho.
-Si no lo haces, te juro que te arrepentirás-. Me prometió y solo asentí. –Ahora arréglate tienes un pinta deplorable, en el salón esta una maleta que te empaco la sirvienta-. Dijo mientras me soltaba.
Tome la maleta que me dijo y al mirarme en el espejo del baño me encontraba pálida, mis ojos se encontraban muy rojos y tenía muchas ojeras, mi cabello se encontraba sin vida, todo en mi parecía muerto, por si fuera poco tenía un fuerte moretón en la mejilla, al parecer el golpe de Sue había sido más fuerte de lo que pensé, al desnudarme me di cuenta de varios moretones en mis brazos todos causados por los agarres de Charlie, pero nada de eso me importaba, solo quería que todo esto acabara, me preguntaba en estos momentos quien estaba más muerto Charlie o yo. Una vez que mi higiene estuvo completa, me maquille con esmero, necesitaba verme aunque fuera un poco más normal, decidí no pelear con mi cabello y me lo recogí por completo, al abrir mi maleta mire que se encontraba toda mi vieja ropa, pantalones pegados como si fueran una segunda piel, sacos muy finos que costarían el sueldo de un mes de la mayoría de la gente del pueblo y por supuesto había puros tacones muy finos para completar el atuendo, al parecer la vieja Isabella estaba de vuelta.
Me decidí por un pantalón negro y una blusa del mismo color que convine con un saco color crema y unos tacones del mismo color. Cuando me mire en el espejo me miraba como una Barbie, no parecía la chica rota que se había visto hace unos momentos. Frente al espejo no pude evitar pensar en lo que diría Edward al verme vestida de este modo, tal vez era lo mejor empezar a marcar las distancias que viera que había un abismo entre nosotros, que él se merecía algo mucho mejor que yo.
-Apúrate-. Toco la puerta un enojado Charlie.
Edward POV.
-¿Esa es bella?-. Preguntó Emmet, provocando que todos volteáramos rápidamente y si era ella, eso provoco que mi corazón volviera a latir, tenía ganas de correr y abrazarla pero algo en ella me detuvo.
Se miraba muy diferente y no solo era su forma de vestir, ni que su cabello estaba recogido y sus ojos tapados con unos lentes negros, era algo más que eso, era su comportamiento, se miraba frio y calculador, parecía la vieja Isabella la que no permitía que nadie se le acercara, la que se sentía la reina del mundo y no solamente yo me di cuenta al parecer toda la escuela la miraba con cara de apreciación y ella no parecía afectada, al contrario se miraba acostumbrada a ser el centro de atención aun cuando hace meses habíamos logrado dejar de serlo.
-Hola-. Nos saludó de forma bastante fría y nunca se acercó a mí como normalmente lo haría, lo que instalo un nudo en mi estómago.
-¿Dónde estabas, nos tenías muy preocupados?-. La regaño Alice.
-Digamos que tuve muchas sorpresas por mi cumpleaños y apenas hoy me pude recuperar de ellas-. Le contesto con una sonrisa, no necesite ver sus ojos para saber que era una fingida.
-¿Qué tipo de sorpresas?-. La cuestiono Rosalie, la cual también parecía notar algo extraño en ella.
-Muchas que luego les contare o se enteraran-. Le dijo educadamente fría. –En realidad quería hablar con Edward, espero que no les moleste, tengo tiempo justo antes de que comiencen las clases y tenemos varias cositas de las cuales hablar-. Les dijo de forma hipócrita demostrándonos que tenía mucho parecido con Jessica.
-Lo mejor es que nosotros nos vayamos a nuestro salón, los vemos en el comedor-. Dijo Jasper jalando a una renuente Rosalie.
Cuando me quede a solas con ella, sentí que mis manos empezaron a sudar y mi corazón empezó a latir más rápido de lo normal, como si quisiera salir de mi cuerpo y huir porque tenía el presentimiento de que saldría herido si se quedaba en su lugar. Me quede viendo el rostro de Isabella esperando ver a la chica de hace unos días, pero me aterro ver que no se encontraba ningún rastro de ella, al contrario incluso se miraba más lejana que la Isabella que me odiaba unos meses atrás.
-Bueno creo que llegó el momento de que hablemos-. Me dijo mientras se quitaba los lentes y tuve que retroceder un paso sorprendido, sus ojos estaban de un profundo café, no había rastro de ese verde que iluminaba sus ojos, no había nada en ellos, parecía que había puesto esmero en su maquillaje pero aun así no lograba tapar unas pronunciadas ojeras, me pregunte si era debido al festejo del que hablo.
-Te estuve esperando el sábado-. Me reclamó sin ninguna emoción, tenía terror de verla desilusionada pero que iluso había sido, no se compraba con verla sin ningún tipo sentimiento, parecía que hablaba del clima.
-Yo… yo ocurrieron muchas cosas… no pude ir-. Le dije tartamudeando debido a los nervios no podía expresarme, hace tanto tiempo que no me sentía así delante de ella, desde que la había conocido, pero ahora se aparecía tanto a la chica anterior que los nervios me traicionaban de nuevo.
-Ni siquiera para una llamada-. Su voz quería aparentar reclamo, pero me resulto muy confuso porque en su mirada no había enojo, no había nada.
-Yo… este… yo quería-. Diablos no podía hablar.
Bella POV.
Podía ver en el rostro de Edward el nerviosismo y su temor, sus ojos me demostraban su amor y el miedo por lo que estaba a punto de ocurrir, pero ese era el problema, él me amaba y yo mataba todo lo que me amaba, no permitiría que el corriera con la misma suerte que habían tenido los otros, primero prefería morir yo antes de convertirlo en una Rene o peor aún en un Charlie, recordar a Charlie me dio las fuerzas necesarias para seguir.
-Déjalo no tiene caso, de todas formas lo mejor es que terminemos lo que sea que tengamos aún, digo si queda algo-. Le dije intentando mantener la apariencia que tan bien me había ensañado Sue y lo logre, mi voz salió sin vida igual a como estaba mi corazón, desde el momento que tome la decisión de decir esas palabras creo lo único vivo que podía quedar en mí murió, solo quedaba el dolor, el remordimiento, el amor que le tenía y que nunca se iría y sobre todo la infinita necesidad de salvarlo, todos los demás sentimientos se habían esfumado.
-¿Qué?-. Me dijo aterrado, dando un paso hacia atrás como si mis palabras lo hubieran golpeado.
-Lo mejor es que terminemos, lo que sea que fingimos tener las ultimas semanas-. Le volví a repetir intentando ignorar el dolor en su mirada remplazándola por la mirada de Charlie esta mañana, me tenía que concentrar en que era lo mejor para él.
-¿Por qué es lo mejor? ¿Y qué fingimos tener?-. Ya no estaba tartamudeando al parecer había remplazado su nerviosismo por el miedo, pero no había forma de que le explicara el porqué. –Tú me amas-. Desvié la mirada, no había forma de que le pudiera mentir en eso, todo lo que le decía era verdad, lo mejor era que termináramos, por su bien y las ultimas semanas había fingido que quedaba algo de la muchacha que él amaba, cuando sabía que ella desaparecía poco a poco. -¿verdad?-. Podía escuchar la duda en su voz, siempre desconfío de mi gran amor por él, era doloroso que pensara que yo podía fingir todo lo que vivimos, pero supongo que ese sería un buen camino por tomar, me dolería que pensara que no era así, pero sabía que no me dejaría ir si no lo hacía dudar.
-¿Qué caso tiene?-. Le pregunte sin atreverme a negar el amor que le tenía, no tenía la suficiente fuerza para hacerle creer que no lo amaba.
-¿Cómo qué caso tiene?-. Me dijo desesperado. –Tiene mucho caso, hace una gran diferencia el que me ames o me hayas dejado de amar-. Su enojo me recordó lo sucedido con Esme y eso me dio aún más fuerzas.
-No le veo el caso, porque las últimas semanas han sido una mierda y yo me largo en cuanto se termine la maldita escuela, no me quedare en este pueblo de mierda-. Tenía que utilizar este tema que tantos problemas nos había causado y olvidarnos del anterior.
-Todo esto es por el tema de la universidad, lo podemos arreglar, encontraremos una solución ya veraz-. Quería rogarle que no siguiera, que me estaba lastimando más, lo peor es que esto de la ruptura solo era un paso, tenía que lograr que dejara de amarme.
–¿Arreglarlo cómo? Explícame Edward, quedándome en Washington, mírame yo no soy para vivir en este maldito pueblo Edward-. Ya había destruido demasiada gente aquí. –No soy el tipo de chica que crees que soy-. Te has hecho una idea errónea de mí, donde tu vez bondad, solo hay dolor y sufrimiento. –Tú mismo lo dijiste en tu momento de lucidez soy una chica egoísta y frívola-.
-Estaba enojado, no lo pensé, yo no quería decir todo eso, perdóname, no quería hacerte daño-. Se miraba desesperado, por qué no podía ver que el único daño lo ocasionaba yo.
-Al principio lo hiciste, hasta que me di cuenta de que tienes toda la razón, intente cambiar, incluso yo me intente engañar, pero no funciono, esa no era yo-. La chica que tuvo unos meses de felicidad robada no era yo, esta era yo, la chica a la que su pasado la perseguiría por el resto de su vida. –No soy el tipo de chica que se queda en tu casa a cuidar a tu hermanita y apoyándote con toda la mierda que tienes que cargar para que te sientas mejor, esa chica no soy yo-. Porque en realidad yo soy la que ocasiona todos tus problemas.
-Yo sé bien quién eres tú-. Me dijo seguro.
-No, no sabes quién soy-. Porque si lo supieras me hubieras alejado antes de tu lado. –Esta soy yo y eso nunca cambiara por más que lo intentes-. Le dije señalándome, sabía que el solo podía ver mi apariencia con ello la ropa cara, aunque yo señalaba a la chica rota que estaba en el interior.
-¿Y todo lo que habíamos hablado y todo lo que dijimos queda en el olvido, todo fue una mentira?-. Sus palabras me dolieron, porque era un ser egoísta quería que lo que habíamos vivido tan siquiera lo recordara con algo de cariño, porque para mí sería lo más importante de mi vida.
-Puta madre ¿Por qué lo haces tan difícil?-. Quería lastimarlo lo menos posible, pero había llegado el momento final, no podía seguir con esto o me pondría a llorar y a pedirle perdón. –Era obvio que todo esto-. Le dije señalándonos. –Tendría un inicio y un final-. Incluso antes de conocer toda mi historia sabía que no podía tener tanta felicidad, por eso siempre pensé en disfrutar los momentos que me diera la vida, porque desde aquel fatídico día sabía que yo jamás podría tener mi felices para siempre, yo podría robarme unos cuantos momentos, engañándome como hasta ahora, pero la otra persona sería infeliz el resto de su vida.
-Al parecer para mí no fue tan obvio-. Me dijo dolido.
-Míranos somos totalmente diferentes-. Él para mí era esperanza, la armonía mientras que yo era el dolor y la penuria. -¿Qué pensabas que dentro de unos años tendríamos una hermosa casita con un pequeño patio, dos niños y un perro de mascota? Que llegarías a casa y yo te tendría a los niños bañados y la cena caliente esperándote-. Pude ver el dolor en sus ojos, no quise pensar en eso porque no había ninguna posibilidad de que existiera, si lo hacía me derrumbaría, tenía que seguir. –Pues esa no soy yo, la verdad es que yo no veo con nada de eso, no es algo que dese-. No condenaría a nadie a vivir conmigo y jamás tendría hijos.
-Eso no lo tenemos que hablar ahora falta mucho para eso, entiendo que no te veas así en estos momentos yo tampoco lo hago-. Me dijo pero podía notar la vacilación en su voz.
-Así de fácil, ya está decidido, intentaremos seguir jugando a que esto funciona por un rato más, sin importarnos que los dos queramos cosas diferentes, en un mes nos largaremos de este maldito pueblo, nos iremos a la ciudad donde yo pueda tener la vida que me merezco-. Una llena de dolor y soledad. -Y tú te olvidas de tu familia, porque algo es seguro Edward, yo nunca regresare a este maldito pueblo de mierda, mi idea no es irme y regresar cuando termine la universidad, yo cuento los minutos para largarme y no volver a poner un pie aquí-. Lo puse a prueba a sabiendas que no lo haría, lo hice jugar con los miedos que venía cargando de hace meses, ahora más que nunca sabía que no podría volver después de ver el daño que le causaba a todos mi presencia. –¿Entonces que decides? Llego el momento de dejar las cosas claras y dejar de jugar a las escondidas-. Lo apremie.
Sabía que no se atrevería a dejar a su hermana, a Esme y Carlisle los podría dejar, pero a Bree no, al principio me acerque a él porque me sentí atraída por el amor de hermanos que pensé sentía, no conocía mucho del tema y pensé que eso era, hasta que conviví con los chicos me di cuenta que él no sentía el amor de un hermano, era el amor de un padre, el amor que yo miraba en el señor Brandon cuando miraba a Alice, a pesar de su corta edad Bree era su hija, sin importar todas las veces que le repetían que no tenía que ser así, ya había sido demasiado tarde, él había tomado el papel por demasiado tiempo, desde que ese pequeño bebe llego a su casa y él tuvo que crecer para ayudar a hacerse cargo de ella, no era solo que en su naturaleza no existía el ser egoísta, si no que él se sentía siempre en el papel de papá que pondría primero a sus hijos antes que a todo y eso era una de las cosas que más amaba de él, el tener la capacidad de hacer eso, en algún futuro sería un gran padre y esposo, yo no le podía quitar eso.
-Te amo, pero no puedo marcharme-. Me dijo pálido y con un gran dolor en su mirada el cual me explicaba que ya había aceptado el rompimiento, su mirada demostraba lo que le producía esa decisión, estuve a punto de dejarme caer de rodillas al ver y sentir el mismo infierno por el que estaba pasando.
-Es mejor dejar de retrasar lo inevitable, es hora de dejar de hacernos daño y separarnos-. Aunque yo era la causante de todo, el lastimarlo a él me lastimaba a mí.
-Antes contéstame dos cosas-. Me dijo cuando estaba a punto de marcharme por lo que me detuve sin voltear a verlo, temía que si lo hacía se me fueran todas las fuerzas. -¿En verdad me amas?-. Tuve que ahogar un sollozo cuando escuche su pregunta, quería gritarle que lo amaba más que a nada, que todo lo que hacía era por él, que daría todo por verlo feliz.
A pesar de no querer hacerlo lo mire a los ojos antes de contestarle, porque aunque él no lo entendiera era mi promesa de amor. –No, como para quedarme-. Le dije, algo muy dentro de mí esperaba que un día comprendiera mis palabras, mi amor por él era tan grande que aunque me terminara de romper me iría, si este amor no fuera así de inmenso me hubiera comportado de forma egoísta y me quedaría a su lado a sabiendas que con eso yo sería feliz, pero no era el caso, solo me importaba él.
-¿Te perdí o nunca te tuve?-. Me preguntó con dolor en su mirada por lo que tuve que voltearme para ya no verlo más.
-Creo que nunca me tuviste-. Le conteste de espaldas mientras caminaba a la escuela, él nunca había tenido a la verdadera Isabella, él nunca la había conocido por completo, solo había visto la superficie lo que le deje ver, él solo conocía a esa tonta chica, esa ilusa que fingí ser esperando tomar prestada un poco de felicidad, para poder atesorarla el resto de su vida.
...
Hola regrese antes de tiempo debido a todas las amenazas de muerte que recibí, no sé porque creo que últimamente me llegaran muchas de estas XD
VeleWhitlockGrey: Hola estoy sorprendida por lo rápido que leíste el capítulo jejejeje, pero muy contenta de que hayas comentado, en este capítulo por doloroso que sea Bella nos explica el actuar de Edward, a él no le cuesta desprenderse de sus padres, él se preocupa por Bree y aunque Bella es el amor de su vida y nunca ha tenido a nadie con quien apoyarse, Edward es el padre ideal, uno que ve primero por sus hijos aunque ni siquiera lo sean antes que por él, además hay que recordar que nosotros conocemos casi la versión completa de Bella, en cambio ella no le ha contado nada a él, ese es uno de los problemas, que ella siempre se guarda todo su sufrimiento. La verdad es que si, siempre me imagine a Esme como esa madre totalmente amorosa, pero muy débil. ¿Esperabas que Bella se encontrara en esta situación y se comportara así? ahora Edward parece saber lo que perdió, que bueno que te gusta lagrimear porque vendrán muchas situaciones tristes en los próximos capítulos y te adelanto que más adelante abra mucho POV Edward ;)
Ale.18: Jajajaja ya me acostumbre a que pierdas la contraseña, nunca había escuchado de una persona que perdiera tanto su contraseña, pero supongo que ha de ser divertido. Si después de que Bella nos descifro la forma de pensar de Edward, lo sigues odiando tengo que decir que no lo dejaras de odiar en los próximos, porque se viene demasiado drama y sabemos que nuestro chico nerd no lo sabe manejar muy bien, no te preocupes tengo que admitir que a mí también me gusta cuando Isabella cuenta la historia porque son momentos demasiado profundos, incluso se me facilita más escribirlo, si así soy de depresiva jejejeje, pero tengo que decir que en los próximos abra muchos Edward Pov, ya que abra muchas cosas que ya no podrá contar Isabella :( Si yo también que con todo lo de Bella se ve opacado la vida de Edward, pero hay que recordad que nuestro Edward también ha sufrido mucho, que sus inseguridades estuvieran desapareciendo gracias a Bella no quiere decir que ya no existan, hay que recordar que fue un chico maltratado y humillado por años, solo en los últimos meses su vida cambio, pero mientras eso sucedía él tenía solamente a su familia ya que incluso Bella lo despreciaba, aunque ahora Bella lo necesita él no les puede dar la espalda, además hay que recordar que él no conoce toda la historia de Bella. Si la verdad es que todos amaban a Esme pero yo siempre la imagine así, como una persona muy amorosa pero demasiado débil. Acertaste con el sueño es eso precisamente, una imagen del pasado y lo que depara el futuro. Claro que no me abures me encanta poder hablar de los capítulos, ahora si en el próximo aparecerán los gemelos, no tan malvados jajajaja.
Yomii20: Ya no estás tan enojada conmigo, no tarde ni siquiera una semana, es más creo que solo fueron 4 días muy poquito, sabía que el capítulo anterior solo les había servido de probada así que les deje este para que ahora si supieran lo que sucedió con Bella, creo que nadie esperaba que nuestra antigua Isabella volviera.
Liz Cullen Boschetto Belikov: Hola gracias me hace muy feliz que te guste, al parecer la mayoría me quería matar por no haber dicho qué sucedió con Bella, por lo que no tarde mucho, ahora el único problema es que no sé porque pienso que aún me quieren matar jajajajaja
Supattinsondecullen: Estoy empezando a sufrir paranoia todos me quieren matar (me lo merezco lo sé, por eso les traje otro para que nadie cumpla sus amenazas jejeje), me da miedo salir de mi casa XD puedo decir que las cosas no se arreglaran mínimo en los próximos 6 capítulos, solo saldrá y saldrá más cuerpos enterrados, tranquila más adelante se la darán ;)
Bichi0M10: No es mucho pedir porque aquí esta XD Espero que ya se haya quitado tu estado de desesperación y ya maso menos te imagines para dónde va la historia, sabes, es una buena pregunta que nadie me había hecho pero aún no lo sé, no he escrito el final y no es por resultar inquietante solo que las dos están tan bien estructuradas en mi cabeza que no estoy segura, creo que tengo que avanzar un poco más, ya más adelante veré cuales de las dos opciones me gusta más, lo que si te puedo decir es que todavía falta historia y que casi siempre me inclino por el feliz.
Carpedita Diem: Hola me hace muy feliz que te guste la historia y tus palabras me hacen sentir un enorme agradecimiento porque pienses así. Bella tiene muchas personalidades de acuerdo a las circunstancias, ahora empezaremos a conocer otra Isabella que no se había mostrado en la historia una que estaba encerrada bajo llave, pero que logro escapar.
Amo la venganza: La verdad ame el nombre, me saco una gran sonrisa jejejeje, pues ya vemos que al parecer la perra regreso, esperando lograr que Edward deje de amarla, el problema será que hará para que suceda y que ella también estará sufriendo en el proceso, sip eso que creo que te estas imaginando harán los gemelos.
Rossy-Bells Cullen: Encontramos a bella o perdón tal parece que ahora es Isabella. Conste que me lo pidieron (Risa de bruja) quieres que sufra y luego dices que pobrecito, estoy segura que tienes un debate contigo misma, piensa en el chico que amaste los capítulos anteriores y te arrepientes, me pasa lo mismo, ahora solo les pido que piense cuál es la manera de hacer sufrir más a Edward ;) Luego no quiero reclamos jajajaja (Me gusto eso de la risa malvada)
Debora: Sé que no soy objetiva pero yo también lo creía necesario, más porque todos se estaban olvidando de lo que había vivido Edward, ahora solo pido que recuerde que ha sido maltratado por muchos años, sus inseguridades se fueron un poco cuando estaba Bella, pero no dejaron de existir como muestra de ellos, sigue dudando que alguien lo pueda amar. Pues te tengo una buena noticia tengo un Liam POV muy corto en realidad pero lo conoceremos. Los gemelos aparecen el próximo capítulo con grande sorpresas que no se imaginan, incluso tengo que decir que caen bien. Gracias igual espero que te encuentres muy bien.
MilaStorm27: Hola, odio cuando sucede eso, creo que más me traumatizaría si me pasara, no me imagino a mi bebe descompuesta, (Toc, toc, toco madera) Si la pobre está muy violentada psicológicamente, en este capítulo podemos ver que ya no existe esa chispa, ya solo cree que tiene que pagar lo que hizo, si en realidad ella no tuvo la culpa, podemos decir que el que tiene el problema ha sido siempre Charlie, culpándola de matar a la mujer que amaba, pero más adelante conoceremos mejor esa parte. Si tienes razón Bree es una niña muy inteligente y perspectiva, tanto que más adelante nos sacara unas cuantas lágrimas. De acuerdo a tus preguntas, la opción dos a medias fingirá ser una perra sin corazón, como ya vimos no lo hará y lo mando sin anestesia y lo que falta, (Adelanto) no, no podrá. Cumplo tu petición pero ahora yo puedo hacer una pregunta no entendí lo de la mayonesa?
Lilydy: Hola me alegra que te guste y tengo que advertirte que cada vez vienen más momentos dolorosos. La verdad es que no sé cuándo actualizo, pero te puedo decir que no tardo más de 10 días y tal vez mucho menos como ahora XD.
