Bella POV

No quería ir a la escuela no quería volver a verlo por doloroso que resultase esa idea, no quería que viera que de nuevo había faltado a mi promesa, no quería volver a ver ese desprecio en su mirada, no quería recordar que estaba sola que no tenía a nadie, que solo era un despojo humano, una vez más quería simplemente encerrarme y dejar que el tiempo pasara mientras yo estaba muerta en vida. Me preguntaba ¿Cuánto podía durar una penitencia? ¿Cuánto tiempo pasaba antes de que alguien se apiadara de ti? más bien la pregunta era ¿Algún día alguien se apiadaba de ti y hacía que ese final tan deseado llegara? ¿Cuánto tiempo podía obligarte el destino a vivir este infierno?

-Puta madre otra vez-. La maldición de Alec me saco de mis pensamientos. -¡Jane!-. Grito mientras entraba a la habitación a penas lo podía ver entre tanta oscuridad pero eso cambio rápidamente cuando abrió las persianas. –Muy bien Isabella te voy a levantar-. Me informo mientras se agachaba para cargarme cuando me movió un fuerte dolor recorrió mi espalda, no sabía cuánto tiempo llevaba en la misma posición, pero era bueno sentir otro tipo de dolor incluso una risita salió de mí porque le tenía tanto miedo a ese dolor y ahora se sentía tan bien.

-¿Qué demonios?-. Supe que llegó Jane aunque no la podía ver ya que Alec me tapaba la vista.

-Tiene una crisis-. Fue todo lo que dijo Alec mientras me sentaba en la cama mi espalda no dejaba de quejarse en otros momentos debería estar aterrada por eso.

-Demonios ¿Otra?-. Se quejó Jane, ya debía estar cansada era mi tercera crisis en menos de 24 horas.

-¿Isabella puedes escucharme?-. Me pregunto Alec ignorando a Jane.

-Sí, no estoy en ninguna crisis-. Mi voz se escuchó ronca no se parecía en nada a la mía. –Solo que ese lugar se miraba más apetecible que la cama-. Y era verdad, esa esquina se miraba más segura, no entendía ¿Por qué? pero eso no significaba que estuviera en ninguna crisis era mi estado normal uno al que había entrado y ya no saldría.

-Te miras cómo ida ya casi no te mueves. ¿Los temblores desaparecieron?-. Me preguntaba preocupada Jane.

Hasta que lo dijo me di cuenta y no solo eso, mi pecho ya no dolía lo que había dejado lugar a que sintiera el dolor en mi espalda, antes el dolor en mi pecho había opacado cualquier otro dolor pero este ya no estaba, al parecer mi pregunta fue contestada, mi corazón ya había muerto o entrado en profundo coma ya no tenía a nadie, ya no dolía por nadie, solo había muerto junto a él todos mis sentimientos, ya solo era un cuerpo sin vida.

-Ya no me siento nerviosa-. Le dije a Jane, pero no aclare que ya no sentía nada.

Edward POV

-Hola Edward, ¿Te encuentras bien? Pareces pálido-. Me pregunto Ángela sentándose a mi lado.

No sabía cómo contestar a esa pregunta, en realidad no tenía por qué ser complicada todo el tiempo las personas te preguntaban ¿Cómo estás? Toda una regla social, pero en este momento era tan difícil, creía que no había una respuesta que le pudiera dar ¿qué podía decir? Que me encontraba destrozado por algo tan simple como que Isabella se había cortado el cabello, que esa simplemente acción me demostraba lo poco que le importaba la promesa que me había hecho. Sabía en cierta manera que era mi egoísmo el que hablaba, era su cabello podía hacer con él lo que quisiera, era su cuerpo podía dañarlo como quisiera, aunque eso no significaba que no doliera porque aunque me hubiera estado engañado y amara una ilusión mi corazón no podía simplemente entender que nunca existió.

Sabía que si le intentaba explicar a Ángela que sentía que me faltaba la mitad de mi corazón no me entendería, hace unos meses yo mismo hubiera dicho que era imposible, que no había posibilidades de que te faltara la mitad de tu corazón o que alguna parte de esta falleciera ¿Cómo podría vivir un ser humano sin la mitad de su corazón funcionando? ¿Cómo un ser humano podía perder la mitad de su corazón? Fácil no era posible, era un simple mito que utilizaban los escritores para darle más énfasis a su obra, pues en estos momentos yo me sentía como una nueva especie o un nuevo caso científico estaba viviendo solo con la mitad de mi corazón, ya que la otra había muerto junto con la ilusión de mi Bella esa parte que era totalmente de ella había muerto, ya no estaba, solo había dejado un profundo hueco y un dolor tan intenso, ya que la parte que le pertenecía a ella era la parte vital de mi corazón.

Su acciones para mí eran como tirar a la basura aquel maravilloso día, aquel donde nos habíamos amado, ese día en la regadera había sido para mí la demostración de lo asentada que estaba nuestra relación, el bañarnos el uno al otro y hacer el amor en la claridad de la regadera significaba la confianza, lo a gusto que estábamos con el otro, ella me demostró que se sentía inconforme con su cabello y yo le había hecho ver que yo lo amaba porque era parte de ella al igual que ella me hizo creer que sentía lo mismo por mis imperfecciones, pero ahora su corte de cabello era una demostración del poco efecto que había tenido en ella que solamente para mí había sido importante, que solamente yo valore el momento y que había sido un tonto al dar por hecho que ese día había sido un comienzo de algo más seguro para ella solo había sido un momento más, una promesa que no tenía sentido, un par de mentiras más, un par de momentos fingidos.

-No, no me encuentro bien-. Fue mi única respuesta ya que no podía intentar explicar cómo me sentía, sin que quisieran internarme en alguna terapia, por si fuera poco el dolor no dejaba que pensara adecuadamente, pero al mismo tiempo había sido totalmente honesto.

-Sabes que siempre contaras conmigo verdad, que yo siempre estaré aquí para ti, si te puedo ayudar en lo que sea aquí me tienes-. Me dijo mientras me miraba a los ojos y tomaba mi mano, me preguntaba ¿Por qué había sido tan idealista? ¿Por qué simplemente no me había fijado en una buena muchacha como Ángela? Ella era parecida a mí con mis mismos gustos, una persona totalmente normal y sobre todo me quería ¿Por qué tenía que haberme hecho ilusiones con algo inalcanzable? Alguien que en estos momentos estaba despedazando mi corazón. Con ella hubiera sido tan fácil siempre estuvo para mí, éramos amigos de hace mucho tiempo y nos conocíamos bien, pero mi necio corazón se negaba a quererla como algo más que una amiga y mi cuerpo estaba de acuerdo en ello y no era que con Isabella solamente tuviera algo físico, que si estaba presente, sino era que no sentía esa conexión esas ganas de acercarme porque la mínima distancia se me hacía que nos separaba un abismo.

-Gracia Ángela, valoro mucho tu…-. Le dije pero una conversación enfrente de nosotros llamo mi atención, por lo que no termine de hablar intentando escuchar lo que decían, para ellas había vuelto a ser invisible ya que nadie se daba cuenta de que estaba aquí pero lo único que me importo es que dijeron un nombre que mi mente tenía registrado.

-Si te digo que Isabella se desmayó en el pasillo-. Dijo Lauren, esas palabras hicieron que mi corazón latiera rápidamente preocupado, a estas alturas ya debería de haber aprendido que escuchar otras conversaciones solo hacía que me derrumbara más, pero no lo podía evitar tenía que asegurarme que no le había pasado nada.

-Claro que no fue así, yo también estaba ahí solo se mareo-. Aclaro ahora Irinia, pero sus palabras no lograron tranquilizarme completamente necesitaba saber qué había pasado, necesitaba saber qué ella estaba bien.

-Es lo mismo-. Aclaro Lauren logrando que me tranquilizara un poco, ya que a lo mejor solo tropezó y estaban hablando de ello, pero aun así me quede callado intentando obtener toda la información posible, para asegurarme que ella estaba bien.

-¿Pero cómo sucedió?-. Preguntó muy interesada María a la que le estaban contando lo sucedido.

-Pues iba caminando y se tuvo que agarrar de los casilleros parecía que estaba a punto de caer, pero rápidamente la agarro Alec y la saco de ahí, se miraba muy pálida parecía que se iba a desmayar-. Contó rápidamente Irinia, logrando que me preocupara de nuevo, Isabella nunca se desmayaba era muy fuerte claro hasta que empezó a salir con él.

-Pues con ese nuevo corte de Rockera drogadicta que trae siempre se ve pálida-. Dijo Lauren con aire venenoso.

-¿Ustedes creen que pueda estar embarazada?-. Preguntó curiosa María, logrando que mi corazón martillara de nuevo, los dos habíamos sido cuidadosos en ese sentido, ella nunca interrumpía su medicamento y yo la ayudaba a mantener ese control, tampoco era iluso sabía que siempre había riesgos pero si existiera la posibilidad yo no sería el candidato y esa idea logro que me doliera el pecho, porque en el fondo de mi corazón sin importarme que no fuera el momento yo deseaba que hubiera sido solo conmigo ser yo su única posibilidad, siempre me había preguntado ¿Por qué dejo que yo fuera su primera vez? ¿Por qué entregarme su virginidad? Pero siempre me venían a la mente sus palabras, ella quiso vivir esa historia que todas deseaban solo para decidir que no era su estilo, que no quería una historia idealista como cualquiera, a lo mejor Alec no le interesa ese tema o él no la había querido para muchos hombres la virginidad era un problema, pero ellos eran tan oscuros que no me podía hacerme una idea de su forma de pensar.

-No creo que Bells sea tan estúpida, se mira que tiene bien calculado todo-. Dijo Lauren sacándome de mis pensamientos, ella seguía con ese aire venenoso.

-Podría ser para amarrar a Alec-. Dijo con cizaña Irinia, equivocándose porque lo que ella no sabía es que ninguno de los dos quería nada de eso.

-Pero imagínate si así fuera. ¿De quién sería? Del nerd o de Alec, eso sería un gran escándalo-. Dijo María provocando que mi pecho doliera incluso más de lo que ya hacía.

-No creo posible, no es el tipo de chica a la que le ocurren ese tipo de cosas y si fuera posible dudo que lo sepamos, porque Isabella no lo permitiría primero se deshace del problema antes de permitir que eso le arruine su vida, no la veo siendo detenida por un embarazo, te la imaginas cargando a un bebe claro que no, ni siquiera la veo con un maldito perro menos con un niño-. Dijo Lauren, sus palabras me dolieron y me causaron un profundo miedo al pensar si ella sería capaz de algo así, en otro momento ni me lo hubiera cuestionado pero ahora parecían que todos conocían a la verdadera Isabella menos yo, yo era el único que parecía no conocerla, no sabía cuáles serían sus decisiones y de qué sería capaz, era el tonto que no quiso escuchar, a pesar de que conocí de primera mano la crueldad de la que era capaz solo se necesite una mirada amable para olvidarme de todas las malas miradas y los malos tratos que me había dado por años.

-Si tienes razón, yo lo que espero es que su relación con Alec le pegue duro, que la vida le regrese todo, nosotras sabemos que Alec no es hombre de una sola mujer Isabella debe estárselas viendo difícil para mantenerlo entretenido, con él pagará lo perra que es-. Dijo Irinia con malicia, al parecer no había prestado la atención adecuada porque yo estaba seguro que la situación era al revés.

-Pues ahora yo no estoy de acuerdo ¿has visto como la trata? nunca había visto a Alec tratar a alguien que no sea la perra de Jane de esa manera, de algo estoy segura y es de que tienen que terminar juntos, los dos son los más ricos e influyentes de por aquí sería legendario incluso parece que ellos siempre lo han sabido, antes de todo esto siempre se les veía juntos-. Dijo María, estaba en lo cierto parecía que ellos tenían algún tipo de amor que me era difícil de comprender, pero la mirada de Alec la reconocería donde fuera ya que era la misma que yo mira en mi reflejo cuando pensaba en Isabella.

-Sí, así como son los dos de calculadores, yo creo que ya lo tenían planeado ya sabes, darse un tiempo y pasarla bien antes de que tuvieran que formalizar-. Dijo Irinia echándome todo mi sufrimiento en cara al recordarme que la mayoría de los momentos más importantes de mi vida solo fueron un juego.

-Aunque parece que Alec la paso mejor-. Dijo burlándose Lauren logrando que las demás rieran.

-Ni que lo digas, no sé cómo se animó Bells a…-. No termino de decir María porque se dio cuenta que estaba atrás. –A salir con eso-. Dijo retándome con la mirada antes de indicarle a sus amigas que se fueran, pero el daño ya estaba hecho y no precisamente por ellas, el daño había sido producido por la misma Isabella aquel día que escuche que todo había sido un engaño.

-Son una idiotas, ¿Te encuentras bien?-. Me volvió a preguntar Ángela cuando se fueron.

-No, en realidad no-. Le hice la misma contestación que hace un momento.

-¿Crees que sea probable que esté embarazada?-. Me pregunto bastante incomoda y titubeante.

-De mí no lo está-. Le dije con dolor y muy seguro, no solo por los anticonceptivos sino porque hacía mucho que no teníamos relaciones, si lo estuviera nos hubiéramos dado cuenta tiempo atrás y no precisamente hasta ahora, aunque para mayor dolor en mi corazón no podía asegurar que con Alec las cosas estuvieran igual, imaginarme a una pequeña idéntica a la que hace meses describió Emmet hizo que mi corazón sangrara, no me importaba que no hubiera sido el momento indicado de hecho hubiera sido el peor momento pero lo que yo hubiera dado por tener esa posibilidad con la Isabella que yo creía conocer o sin dejar de engañarme incluso con esta.

-¿Qué te parece si para olvidar todos los malos momentos que estás pasando aquí, quedamos de jugar videojuegos en tu casa? tengo algunos nuevos que sé que te van a encantar-. Me dijo intentando animarme, pero nada lo lograría solo el levantarme y darme cuenta de que todo fue un mal sueño.

-No lo creo Ángela, no estoy de humor para videojuegos-. Le dije en verdad cansado.

-Di que sí, anímate, de eso se trata de que mejores tu humor, si quieres le puedo decir a Ben y los dos vamos-. Me intento animar.

-No creo, a eso de las 8 me tengo que ir al hospital a cuidar a papá-. Hoy empezaba el cambio, mamá se quedaría en las noches y parte de la mañana con Bree, mientras yo me quedaba con papá.

-Que sea la próxima semana y temprano antes de que te tengas que ir, anda, es para que recuerdes un poco los buenos tiempos y elimines esa carita triste en estos momentos siempre tienes que recurrir a tus verdaderos amigos, ya verás como te sentirás mejor ¿Te animas?-. Me dijo con una sonrisa esperanzada, ella había sido tan amable conmigo y después de todo lo que había pasado aun contaba con Ben así que no me podía negar.

-Está bien-. Acepte un poco resignado.

-Veras que te sentirás mejor-. Me dijo con una sonrisa antes de levantarse. –Intenta no pensar en ella eso es lo mejor, ya verás como poco a poco la vas olvidando, aquí me tienes siempre-. Me dijo antes de darme un beso en la mejilla e irse, definitivamente lo más inteligente hubiera sido enamorarme de ella pero no podía ordenarle eso a mi corazón.

….

Había pasado una semana desde que Isabella se había cortado el cabello, desde que las sospechas de un posible embarazo que no existía aunque eso no lo podía asegurar ya que no la había vuelto a ver de cerca, siempre se mantenía alejada, no obstante a mi corazón le dolía pero mi mente lo agradecía, porque al menos había unos pequeños momentos en los que tenía un poco de paz y no pensaba en ella eso no significaba que fuera feliz pero al menos era más tolerable para mi mente que se encontraba llena de problemas, tantos que no sabía si saldría cuerdo de aquí.

En estos momentos me encontraba muy nervioso, las clases había terminado y yo había perdido el tiempo platicando con nuestro tutor acerca de mi futuro, no dejaba de insistir sobre la importancia de que aceptara mi pase a Harvard, me decía el importante futuro que me labraría si estudiaba allá, lo sabía pero ahora menos que antes me iría mi familia me detenía y no tenía nada que me motivara a irme.

Pero esa platica no tenía nada que ver con mi estado, el problema era que se me había ido el camión y de nuevo estaba lloviendo, tenía que pasar por Bree y no había forma de que llegara a tiempo, quise pedirle ayuda a los chicos pero estos ya se había ido, parecía que la inesperada lluvia había hecho que todos se fueran pronto, me preocupe de que sucediera lo mismo con Bree, que todos se quisieran ir pronto y mi hermanita estuviera sola y mojándose.

Un carro lujoso se estaciono delante de mí, no puede evitar recordar que así había empezado mi historia con Isabella ella se había acercado ayudarme por el mismo tema, se sentía tan lejano cuando apenas habían transcurrido seis meses, los más placenteros y dolorosos seis meses de mi vida. Solo que ahora cuando el vidrio polarizado se bajó me lleve una gran sorpresa ya que se trataba del mismo Alec.

-Sube te llevo-. Me dijo de forma tosca y no había forma de que existiera esa posibilidad.

-No… pero gracias-. Le dije intentando no demostrar mi rechazo hacía él. Al final de cuentas se estaba ofreciendo.

-Maldición no lo pienses, te estoy diciendo que te llevo-. Me dijo tosco, no entendía porque se ofrecía cuando era obvio que no se sentía a gusto haciéndolo.

-Estere bien-. Le dije mientras rezaba porque llegara un camión.

-¿Seguro que lo que te preocupa puede esperar una hora hasta que pase el camión?-. Me pregunto y sabía que tenía razón el camión no llegaría en media hora por culpa de la lluvia estaría aquí una hora y si yo estaba aquí Bree se estaría mojando por más de una hora. -¿Entonces te subes o me voy?-. Pregunto de nuevo dejando en claro de que si mi respuesta era negativa se iría.

-Está bien-. Le dije antes de subirme, nunca había sido una persona orgullosa pero nada me había costado tanto como el aceptar su ayuda me consoló pensar que Bree merecía el sacrificio ella ya había sufrido demasiado.

-Pon la dirección aquí-. Me paso el gps, no podía evitar pensar la ironía de la vida y que ya había vivido esta escena.

En el primer semáforo saco su celular y al revisarlo puso mala cara, contesto rápidamente murmurando un "serás idiota" tan bajo que no estuve seguro de haber escuchado bien, para después aventar el celular a la parte de atrás muy enojado y sin preocuparse del estado del celular sus formas me recordaron mucho a Isabella, ella tampoco se preocupaba de cuidar nada material ya que en el mundo de ellos el dinero no presentaba ningún inconveniente, pero no dije nada obviamente había puesto la música para llenar el silencio y no tener que recurrir a las palabras sin sentido conmigo pero no me pude quedar con la duda, no entendía porque ahora me empezaba a ayudar siempre me había ignorado y por si fuera poco era obvio que no estaba a gusto con esto a lo mejor era un intento por remediar el daño hecho por Isabella.

-¿Por qué lo haces?-. Le dije sobre la fuerte música.

-No sé de qué hablas-. Me dijo viendo a la carretera, no mencione nada de su exceso de velocidad en este momento solo quería respuestas, para que es pequeña parte soñadora de mi mente borrara esa opción que estaba albergando.

-¿Por qué me estas ayudando?-. Le pregunte directamente.

-El otro día estábamos hablando de ti-. Me dijo mientras miraba a la carretera, mi corazón empezó a latir rápidamente y la opción en el fondo de mi mente se empezó a hacer más grande. –Jane dice que no eres más que un idiota ¿Lo eres?-. Sus palabras me produjeron un gran dolor me dejaron en claro que lo había vuelto a hacer, me había engañado albergando la esperanza de que Isabella le pudo pedir que me ayudara pero ya era hora de que aprendiera.

-Creo que si-. Le dije la verdad, era un idiota en verdad lo era, siempre había creído que era un chico inteligente pero no era más que un gran idiota.

-Ya veo-. Dijo como si comprendiera.

-Contestaras mi pregunta-. Le volví a insistir.

-¿Por qué crees que lo hago Edward?-. Me dijo serio como si intentara analizarme y eso me puso nervioso parecía que era alguien que podía leerme, alguien que sabía cómo leer a las personas, era la misma mirada que había visto en su hermana y que no me gustaba nada, porque me sentía expuesto incluso más debido a que mi corazón sangraba por alguien que ahora estaba con él.

-No lo sé, por eso pregunte-. Le conteste la verdad, verlo en ese plan me recordaba mucho a Isabella, verlo así se me hizo que tenían tanto en común era de esperarse que fueran el uno para el otro.

-Entiendo porque Jane cree que eres estúpido-. Me dijo mientras se estacionaba. –Pero sigo dándote el beneficio de la duda, yo que creo que hay algo más, espero estar en lo correcto ya que si no fuera así nada tendría sentido-. Me dijo serio. –Ahora deberías ir a buscar a tu hermana-.

-Gracias por traerme-. Le dije confundido por sus palabras mientras me bajaba.

-Voy a esperarte Edward, ve por ella y tráela-. Me dijo sin darme opción mientras empezaba a jugar con el radio.

-No será necesario-. Le dije ya no quería estar con él más tiempo.

-Si no te espero no tendrá caso la venida ni tu esfuerzo al subirte a mi carro, ya que de todas formas llegara empapada tal parece que tendremos una tormenta-. De cierta manera tenía razón por lo que asentí, ya estaba aquí ya no tenía nada que perder de lo que ya había hecho en el momento que subí.

-Hola soy Bree-. Se presentó Bree con voz titubeante cuando se subió al carro, tiempo atrás había quedado esa niña platicadora.

-Hola ne… Bree yo soy Alec, mucho gusto-. Le dijo amable pero también parecía nervioso. –Ahora a dónde-. Me pregunto pasándome el gps.

-Ten-. Le dijo Bree pasándole su celular. -Se te callo tu celular-.

-Gracias-. Le dijo con una sonrisa aunque parecía incomodo, como si no supiera cómo tratar con alguien que no fuera de nuestra edad.

-¿Conoces a Bella?-. Le preguntó curiosa Bree logrando que los dos nos tensáramos.

-A Isabella si la conozco-. Le dijo nervioso.

-Oh-. Esa afirmación parecía que le dolió a Bree, pero no entendía el motivo. –Te mando un mensaje-. Ahora entendía su comportamiento, estaba pensando que estaba en contacto con Alec pero no con ella, en ese momento tenía ganas de consolarla porque sabía que estábamos sufriendo por lo mismo.

-Si gracias… ahorita lo miro-. Dijo muy incómodo Alec.

Nos dejó en la casa y una vez que nos bajamos se fue, no podía creer las vueltas que había dado la vida. Pero hasta que no estuve en la regadera me di cuenta que nunca le había dicho que iba a la escuela por mi hermana, dudaba mucho que él supiera que tenía una hermana, él había dicho que recogiera a mi hermana. Y Bree había comentado que Bella le había mandado un mensaje, mi corazón rápidamente empezó a guardar esperanzas pero las intente reprimí ya que tendría que ir con cuidado, no podía darme el gusto de ilusionarme de nuevo cada que lo había hecho había terminado peor, ahora ya no lo soportaría y tenía que estar en condiciones para sacar a Bree adelante. Pero cómo le hacía entender eso a mi corazón que se encontraba martillando enloquecidamente, diciéndome que Isabella nos estaba cuidando, tendría que hablar con ella no podía seguir con miles de dudas en mi cabeza, solo esperaba que nuestra plática no fuera tan mala como la última, necesitaba varias explicaciones para comprender lo que estaba sucediendo pero ahora no dejaría que me confundiera, quería la verdad aunque me lastimara porque yo sabía que nada me haría más daño que esta incertidumbre.

….

Bella POV

-Odio esa maldita canción-. Se quejó Alec. –Es la maldita segunda vez que se repite-. Dijo mientras se acostaba en la parte de atrás.

–Si no hubieras terminado en la cárcel no tendría que haberle hablando a Isabella y por lo tanto no estaríamos en el carro escuchando está maldita canción-. Dijo Jane que iba en la parte de enfrente, me había hablado para que la ayudara de nuevo con Alec ya que se había peleado. Pero yo no dije nada no tenía ganas de hablar, ella había estado asustada cuando me hablo y por eso sentía que debía ser amable conmigo aunque lo mismo daba que me golpeara en estos momento no sentía nada, ya nunca sentía nada.

Esa canción me gustaba me podía identificar con ella, eso me debería decir algo ya que la última vez que me sentí identificada con esta las cosas no terminaron muy bien, pero ellos no tenían porque saber nada, además procuraba hablar cuando se dirigían directamente a mí pero la mayor parte del tiempo esperaba que no me hablaran, en este caso quería dejarlos e irme a casa y solo esperar a que el tiempo terminara de pasar para ya no salir nunca, ya había pasado una semana desde mi corte de cabello ya se habían terminado los exámenes.

Había visto la reacción de Edward al ver mi cabello, sabía que este no me iba muy bien el color negro hacía que me viera más pálida, ojerosa y delgada, lo que daba como resultado que me viera como me sentía como un muerto, al menos el maquillaje ayudaba en algo y algunos días me miraba casi bonita. Cuando él me miro pude ver la desilusión cruzar su mirada, fue bueno que mi corazón estuviera muerto porque no sentí ningún dolor al verlo. Rosalie había estado siguiéndome todo el tiempo intentando hablar conmigo, pero había logrado esquivarla con ayuda de Jane y Alec, ella me daba desconfianza todos me odiaban sentía su mirada de desprecio, pero ella podía leerme un poco más, ni cuando la trate mal se dio por vencida por lo que no quería que viera todo lo que con tanto trabajo había ocultado.

-¿No te vas a quedar?-. Me pregunto Alec, cuando me estacione en su casa Jane ya se había bajado ya solo faltaba él.

-No iré a la casa-. Mi voz se escuchaba ronca por la falta de uso.

-¿Está todo bien?-. Me pregunto parecía preocupado.

-Estaré bien, tengo droga si me siento mal me la tomare-. Le dije intentado tranquilizarlo, ya que no le dije que ya la había tomado y no había hecho ningún efecto.

-No tomes tanta y cualquier cosa me hablas-. Me dijo tomando mi mano. -¿Entendido?-. Me pregunto y asentí. -¿Segura que no quieres quedarte?-. Me volvió a preguntar.

-Mañana vendré-. Le prometí. –Gracias por lo de…-. No termine ya que no quería decirlo, quería olvidar pero él asistió comprendiendo antes de bajar.

Había llegado a la casa de la abuela veía la puerta de la casa desde el carro pensando si valía la pena bajarme, ya se había terminado todo, hoy fue mi último examen ya había salido de la escuela, ya solo quedaba una semana de clases más que nada era para despedirse pero no era algo que yo haría, podría entrar y quedarme ahí encerrada el tiempo que quisiera, quedarme aquí en el carro no era una opción alguien podía verme y llamaría a la policía, además todo el día había estado lloviendo y hacía mucho frío las calles seguían empapadas haciéndome parecer más loca de lo que ya estaba.

Estaba a punto de bajarme cuando mi celular empezó a sonar, el identificador de llamadas marcaba el nombre de una persona que no esperaba que me volviera a marcar, sentí una punzada en mi corazón que había estado muerto eso hizo que soltara el celular, no, no podía contestar porque eso solo me traería dolor, un dolor que ya había menguado cuando mi corazón había caído en coma, no podía arriesgarme que volviera a despertar pero la persona que te llama merece ese sufrimiento me recordó mi corazón traicionero, no importaba si yo moría en el proceso tenía que hacer que esa persona no lo hiciera.

-Bree-. Conteste cuando el celular amenazaba con dejar de sonar.

-¿Bella?-. Me pregunto la pequeña insegura.

-Si soy yo hermosa, dime ¿Qué pasa? ¿Puedo ayudarte en algo?-. Sentí que mi voz se quebró en el proceso pero no podía evitarlo la quería tanto y la extrañaba tanto, ella era la primera personita que se había mi ganado mi amor uno que no sabía que aún habitaba en mí.

-¿Te acuerdas que prometiste que siempre estarías cuando te necesitara?-. Me pregunto con voz rota, que logro que después de una semana de no sentir nada las lágrimas lucharan por volver a brotar.

-Y aquí estoy, te dije que solo necesitarías una llamada y yo siempre iría a ayudarte-. Sabía que había hecho mal en no ir a verla, tenía que mantenerme alejada de ella también si no quería hacerle daño, pero no podía simplemente alejarme ya se sentía suficientemente rechazada, no permitiría que creciera igual que yo sintiéndose despreciada por todos con ella tenía que actuar diferente.

-Entonces porque no has venido-. Me reclamó.

-Porque no me has llamado-. La decisión estaba tomada, ella necesitaba saber que la quería, con el paso del tiempo cuando me dejara de ver me dejaría de querer, estaba chica crecería se olvidaría de mí y dejaría de quererme, en cambio si la hacía sentir que no la quería crecería con ese rechazo y ella no se merecía eso.

-¿Entonces vendrás?-. Me pregunto con ilusión.

-¿Me necesitas?-. No quería ir ya que no lo soportaría, que explicación daría, cómo entraría sin verlo pensar en él hizo más fuerte el dolor en mi pecho.

-Si-. Me dijo en un susurro.

-Entonces ahí estaré-. Le prometí antes de darme tiempo de analizar mis palabras colgué para no arrepentirme. No sabía cómo lograría llegar a ella sin que los demás me vieran o peor aún, cómo lograría salir de ahí todavía viva, tal vez esto era el final del túnel, tal vez era la última penitencia.

Realice lo mismo que hice cuando vine la última vez, se me hacía que había pasado tanto tiempo toda una vida desde ese día, estacione mi carro en la esquina y camine, entre por el patio de atrás esperando poder entrar por la ventana de Bree no había forma que me arriesgara a ver a Edward ya que no era tan fuerte, mientras cruzaba el camino con extremo cuidado, pensé que era bueno que fuera de noche y estuviera tan oscuro debido a las nubes que amenazaban con volver a llover, ella no notaría mi aspecto tan demacrado ya que la mayor parte de mi maquillaje se había quitado. Intente abrir la ventana de Bree pero se encontraba cerrada, tendría que llamarla para decirle que no podría verla no había forma de que entrara por la puerta principal, pero en cuanto tome mi celular la venta se abrió. La pequeña me había abierto, con un poco de trabajo logre entrar era lo bueno de haber perdido peso, si no, no hubiera entrado.

-¿Viniste?-. Me pregunto con los ojos llorosos, antes de avanzar para abrazarme como antes y ponerse a llorar yo tampoco pude evitar dejar salir las lágrimas la había extrañado tanto, ella había sido mi pedacito de cielo.

-Me dijiste que me necesitabas y aquí estoy-. Le dije mientras la abrazaba con fuerza. –Dime ¿Qué está mal? ¿Qué sucede?-. No había razón para que estuviera tan triste, se supone que me aleje esperando que ellos estuvieran bien.

-¿Te acuerdas que dijiste qué papa me iba a querer?-. Y yo asentí aunque no me pudo ver.

-Y te dije que si no lo hacía era porque es un idiota-. Al parecer él seguía igual.

–No me quiere y mamá tampoco, ya no me quiere porque él no lo hace y yo no sé qué hacer para que me quiera-. Me dijo llorando fuertemente.

-Estoy segura que tu mamá te quiere, tiene que haber una explicación-. Aquella amorosa madre que yo conocí tenía que estar en alguna parte.

-Pues no lo hace, el único que no me ha dejado de querer aún es Edward, tal y como prometiste, pero ya no estoy tan segura que no lo dejara de hacer-. Me dijo mientras se sentaba en la cama, parecía más grande de lo que era.

-Él te ama más que a nada en el mundo-. Podía jurarlo.

-Creo que pronto también me dejara de querer-. Dijo muy segura. -Tú nunca prometiste que no me dejarías de querer-. Agregó ahora viendo al suelo. -¿También dejaste de hacerlo?-. Donde estaba mi niña tan viva, mi rayito de luz que me sacaba una sonrisa aun en las oscuras tinieblas, en este momento odie tanto a Carlisle, incluso más de lo me odiaba a mí misma, ¿cómo se atrevía a hacerle esto a un ángel?

-Yo jamás te he dejado de querer, aquí estoy porque te quiero-. Le asegure mientras me hincaba delante de ella para que me viera.

–Pensé que ya te habías olvidado de mí, como todos-. Me dijo entre hipos.

-Mírame por favor-. Le rogué porque estaba evitando mi mirada. –Quiero que tú si recuerdes lo que te voy a decir, él no lo hizo pero tu si lo tienes que hacer, siempre estaré cuidando te ti no importa si no estoy aquí, siempre voy estar viendo por ti que estés bien, aunque sea a la distancia porque te amo-. Le hice la única promesa que sabía que podría cumplir.

-¿Cómo un ángel?-. Me pregunto con ilusión.

-Como un ángel-. Sin alas pensé y no me atreví a decirlo en voz alta.

-Te cortaste tu cabello me gustaba largo-. Me dijo mientras lo tocaba. –Así te parecías a Bella-.

-¿Has visto la película de enredados?-. Le pregunte y ella asistió. –Al final también lo tuvo que cortar para que dejaran de perseguirlos y causarles tanto daño, eso tuve que hacer yo también-. Tenía que cortarlo para que dejaran de perseguirme los recuerdos de mis pecados. -Acuéstate hermosa me quedare hasta que te duermas-. Le prometí mientras la ayudaba a que se acostara.

-Ya nunca te volveré a ver ¿verdad?-. Me pregunto con una lágrima rodando por su mejilla yo solo la mire sorprendida, dios era tan inteligente. –Dijiste que me cuidarías como un ángel y a los ángeles no se les puede ver-. Me explicó.

-Es lo mejor-. Le asegure logrando que sus ojos se pusieran rojos, verla así me produjo un extraño dolor y al mismo tiempo tranquilidad porque recibí mi respuesta este era el final del túnel.

-Está bien-. Me dijo muy madura se veía más grande de su edad. –Yo también te quiero Bella-. Escucharla decir eso me rompió el corazón pero tuve que ser fuerte para no desmoronarme, ya nadie me llamaba Bella para todos era Isabella, pero el problema era que me quería y no tenía que hacerlo, esperaba que con el tiempo se olvidara de mí o tal vez ya nada tenía sentido y por fin mi penitencia terminaría se había acabado.

-Yo también te quiero Bree, siempre te cuidare-. Le jure antes de que se quedara dormida y yo me tuviera que ir.

Vele su sueño un rato sabiendo que sería la última vez, con la fuerza que me quedaba salí por la ventana y camine intentando pasar desapercibida, pero no pude evitar mirar a la casa que había sentido como mía en los mis últimos meses, había fingido ser parte de esta familia me había engañado pensado que podía quedarme aquí pero no fueron mis recuerdos los que me provocaron un gran dolor en mi pecho, era la escena que estaba en la sala, se encontraban Edward y Ángela besándose, un fuerte dolor se instaló en mi pecho yo había sido su primer beso, yo le había enseñado a besar, yo había sido su primer todo pero ahora eso solo le serviría como práctica, yo quedaría en el olvido, solo sería un amargo recuerdo sentía que me ahogaba, sin saber cómo busque un contenedor de basura era lo que necesitaba debido a las fuertes arcadas que sentía, pero no vomite debido a que mi estómago no tenía comida, una vez más repuesta camine para refugiarme en mi carro, el único hogar que tenía. Sin pensarlo tome la botella de alcohol que estaba en la parte de atrás intentando calmarme, sentía que el dolor era tan profundo que me ahogaba, todo era tan fuerte nunca pensé que me tocaría ver a Edward con otra persona, sabía que iba a salir con alguien más pero nunca pensé que me tocaría verlo compartir esos labios, esas caricias que me habían hecho sentir tan amada.

Mi mente y corazón me recordaron que nosotros sabíamos que Ángela no era la indicada, que era un completa perra pero lo que quedaba vivo de mi corazón pidió clemencia, él ya había soportado mucho ya no podía hacer más, él no podía intentar separarlos ni siquiera sabía si podía sobrevivir a este recuerdo que me perseguiría por lo poco que quedara del túnel, el recuerdo de ver a Edward compartir el amor que por un tiempo me engañe pensando que sería solo para mí. Bree sabía que ella estaba aquí por eso me habló, se asustó al pensar que también podía perder a su hermano por estar saliendo con Ángela, pero ya no podía más lo único que podía hacer era protegerlos de mí, tenían que hacer como si yo nunca hubiera existido en su vida, ellos tendrían que luchar contra lo demás yo ya no podía más, con ese pensamiento arranque el carro.

Carlisle POV

Abrí los ojos y mi vista quedo frente al reloj era la 1 de la madrugada, al parecer ya no lograría dormir más no es que durmiera mucho últimamente, tampoco me hacía falta, había pasado 10 años de mi vida dormido. Sabía que estaba tomando malas decisiones, una parte de mi mente lo decía pero la mayor parte de mí se encontraba desilusionada, había tenido un accidente y por culpa de este no me podía mover y con trabajos empezaba a hablar, pero este no era el problema ni siquiera los enormes dolores que me provocaban las terapias o intentar moverme todo lo podía superar, todo menos que había perdido tanto tiempo, al principio cuando me levante y mire a mi Esme pude notar el paso del tiempo en ella no era que se viera menos hermosa que antes, pero en ese momento no comprendí la gravedad de todo hasta que mire a Edward, ya no era mi pequeño era todo un hombre, ni siquiera podía ver a mi hija que no conocía.

No era un mal hombre no merecía que todo esto me pasara, yo no quería dinero, ni poder, ni fama, nada de eso me interesaba, mi único deseo era que mi familia estuviera bien y poder disfrutar con ellos una larga vida, pero por culpa de este maldito accidente todos mis sueños se habían ido a la basura, no llevaría a mi hijo a su primer día de secundaria, no lo ayudaría en su primera cita, no le enseñaría a conducir, ni cómo tenía que tratar a una mujer. No estuve en el nacimiento de Bree, no estuve en su primera palabra, en su primera papilla, sus primeros pasos, su primer día de escuela, ni siquiera conocía su rostro, lo único que deseaba en la vida todo por lo que soñé y me esforcé se habían ido a la basura.

Sabía que no tenía que comportarme de esa manera, sabía que ellos ya habían sufrido demasiado por mi culpa miraba a Esme y Edward cansados pero no lo podía evitar, cada que los miraba era un recordatorio de todo lo que me había perdido y nunca podría volver a recuperar ya que el tiempo nunca iba en reversa y no solo era eso, sabía que mi tratamiento no sería rápido perdería mínimo otro año de mi vida en terapia. Cuando miraba a Edward miraba al hijo que había perdido, sabía por Liam que quería ser doctor pero yo no tenía nada que ver en esa decisión yo no había influenciado nada en él, podía ver que era un gran hombre tal vez gracias a Esme y al mismo Liam pero ese era mi sueño, criar a mis hijos y disfrutarlo, sabía que ya iría a la universidad una forma decente de decir que ya era muy tarde que ya jamás tendría la oportunidad de disfrutar de él.

Un movimiento llamo mi atención por lo que enfoque mi vista en el sillón, ahí se encontraba una muchacha dormida por un momento mi corazón dio un vuelco pensando que podía ser Bree, me le quede viendo con apreciación pero no le encontré mucho parecido a nadie que conociera ligeramente se parecía a la novia de Edward tal vez alguna hermana de esta ¿qué estaría haciendo aquí? él o ella le habrán pedido que viniera a cuidarme. Pero por momentos dudaba que fuera la misma Isabella aunque está muchacha se miraba muy diferente parecía enferma, no había mucho parecido con la chica que conocí esa que Edward miraba con adoración, ese pensamiento hizo que algo en mi pecho se quebrara, mientras yo dormía mi hijo ya había encontrado el amor pronto haría su familia cuando yo ni siquiera pude aconsejarlo para su primera cita.

-¿Qu-é hahaces aqu-í?-. Le grite enojado, no quería que estuviera aquí, ellos me recordaban todo lo que no podía tener. Pero me sorprendió su reacción se levantó rápidamente y volteando a todos lados como si alguien la fuera a atacar en cualquier momento.

-¿Dónde chingados…?-. Dijo volteando a todos lados bastante confundida, hasta que me miro. –Al menos ya sé dónde estoy-. Me dijo con una sonrisa fría, esa muchacha que me miraba no se parecía en nada a la novia de Edward dude que fuera aquella chica algo tímida que conocí, incluso su voz se escuchaba distorsionada tal vez si era una hermana de esta. –Me pregunto cómo llegue aquí, supongo que soy unos cientos más pobre que esta tarde-. Lo dijo mientras tomaba una botella de alcohol que estaba a un lado y le daba un buen trago directo de la botella parecía que tomaba agua.

-¿Qué hacees aq-uí?-. Le volví a preguntar era obvio que estaba borracha y ni siquiera estaba totalmente seguro que fuera la novia de Edward o algún pariente de ella.

-La verdad es que no lo sé-. Me dijo con una sonrisa. –No mal intérpretes, tenía que venir a hacerte una visita no esperaba que fuera hoy pero tenía que venir, supongo que mi memoria solo recordó lo fundamental-. Dijo mientras le daba otro trago. –Que grosera, Sue estaría muy desilusionada de mí ¿Gustas?-. Me dijo estirando la botella. –Solo que tendrás que venir por ella no creo que me pueda levantar de aquí, Ja que chistoso tú tampoco te puedes levantar de ahí, ni modo no me arriesgare a romperme el cuello no vales la pena-. Me dijo mientras daba otro trago. –Ahora que lo pienso, a lo mejor mi mente no recordó que tenía que verte, a lo mejor solamente no quería estar sola que te puedo decir, estoy acostumbrada a vivir entre gente que me desprecia, gente vacía, entre ratas callejeras, entre demonios como tú, supongo que extrañaba un hogar y pensé que contigo me sentiría en familia-. Me dijo poniéndose cómoda.

-Lar-ga-te-. Cómo se atrevía a hablarme así. ¿Qué demonios quería? ¿Cuál era su problema? Ella no me conocía.

-Si me iré pero ya que estoy aquí vamos a aprovechar la vuelta, no sabemos cuándo pueda volver aquí, digamos que de ahora en adelanta este será mi estado normal y caminar presenta un gran esfuerzo-. No entendía cuál era su plan. –Mírame ¿qué vez?-. Me pregunto y no pude evitar hacerle caso y estudiarla pero enfrente de mí solo estaba una muchacha demacrada por una vida llena de desenfrenos tal vez drogas. –Te diré lo que ves yo lo miro todos los días, ves una persona rota, una persona muerta-. Cuando bajo su máscara me aterro darme cuenta de que si era la novia de Edward, cómo había terminado así, la recordaba muy diferente tenía poco de haber venido, qué le habría pasado para verse de esa manera. –Viví con gente como tú, viví con gente que me odiaba claro que yo me lo merecía, yo me merecía todo el desprecio y todo el sufrimiento que pudiera recibir pero Bree no se merece eso, ella es una buena niña y le rompe el corazón que su papá no la quiera, le rompe el corazón que su mamá no le preste atención, no puedo permitir que destruyas ese ángel que conocí no voy a permitir que ella siga sufriendo a tal nivel que termine siendo un reflejo mío-. Pude notar el amor que tenía por ella en su voz.

-Yo, yo-. No sabía qué decir, sabía que les estaba causando mucho sufrimiento pero verla a ella tan dolida me hacía darme cuenta de cuánto, todo me indicaba que la muchacha de enfrente no se dejaba perturbar por un poco de dolor.

-Edward es el hombre más maravilloso que he conocido en mi vida, cuando lo conocí no dejaba que nadie se me acercara, no solo porque nunca he sido estable sino porque la gente que ya estaba en mi mundo ya me hacía suficiente daño para permitir que alguien más me lo hiciera, pero ese chico nerd, tartamudo y todo un caballero de buen corazón logro entrar en mi corazón, el cual ni sabía que tenía, logro demostrarme lo valioso que era, él ha trabajado muy duro por lograr que Bree tenga una niñez normal una con la que él nunca contó, por momentos me gustaba engañarme pensando que podía pertenecer a esa familia, me gustaba pensar que el destino se podía cambiar que yo podía mejorar y podía llegar pertenecer a ese lugar pero eran momentos muy breves, porque los miraba y sabía que alguien tan roto como yo no podía encajar en el cuadro-. Dijo dándole otro trago a la botella. –No soy idiota para creer que entiendo tu situación, odio cuando la gente finge comprenderme, cuando ellos no saben lo que es el verdadero dolor aunque yo si te puedo decir que sé lo frustrante que es no poder moverte, es horriblemente desesperante conozco el dolor que conlleva intentar hacerlo piensas que nada puede doler peor pero te diré una cosa, si puede doler peor, al final del día te das cuenta que el dolor físico es de débiles que no vale la pena ni siquiera tomarlo en cuenta-. Me dijo mientras volvía a tomar de su botella parecía que le dolía recordar. -El punto es, que ellos eran la familia más hermosa que había tenido el placer de conocer y gracias a ti se está destruyendo, sabes lo que daría por tener aunque sea un familiar que me quiera la cuarta parte de lo que ellos te quieren quieres saber lo que es dolor, el verdadero dolor es pasar por eso completamente solo, sin que nadie te esté esperando allá fuera y sin que nadie desee que te mejores-. Paro para tomar aire y más alcohol. –Supongo que eso a ti no te interesa el hombre de la foto ya no existe murió en aquel accidente, así pasa a veces, las personas mueren y solo quedan sus cuerpos vacíos para infligir dolor-. Dijo mientras apuntaba al retrato que estaba en el mueble, esa última fotografía que tomaron antes de que todo se destruyera. –Soy muy rica, tengo más dinero del que puedo gastar en esta mierda de vida que ni siquiera creo que sea muy larga al parecer por fin llegare al final, al menos para lo que consideran los demás como largo ya que para mí será eterno-. Dijo con una sonrisa fría confundiéndome y tomando más alcohol. –Te pagare el mejor hospital de rehabilitación que pueda existir tendrás los mejores lujos, los mejores doctores, los mejores equipos, pagare todo, incluso si quieres vivir como rey, no me importa no hay límites-. Me dijo encogiéndose de hombros. –Te doy todo a cambio de que te largues y no vuelvas hasta que decidas ser el padre de la foto y si nunca vuelves a serlo te seguiré manteniendo para que no vuelvas nunca, quiero que dejes de lastimarlos quiero que arregles tu mierda lejos de ellos, Esme dijo un día que habías descrito a Edward como tu rayito de esperanza pues yo los mire de forma muy parecida, ya tengo mucha mierda que no me puedo perdonar no puedo agregar más carga-. Estaba impactado por el dolor en sus palabras no sabía quién le había hecho tanto daño, pero sus palabras no lograban describirlo tanto como sus expresiones y peor aún no sabía cuánto daño estaba haciendo yo, para que ella comparara ese dolor con el que había vivido. –Piénsalo, ya di instrucciones pasado mañana vendrá alguien a buscarte, pase lo que pase te mantendrá como rey el tiempo que tu decidas-. Me dijo sacándome de mis pensamientos no sabía cómo había llegado a la puerta tan rápido estando tan alcoholizada, pero lo que me preocupo fueron las llaves de lo que imagine serían de un carro en su mano.

-No, no-. Ella no podía manejar no en ese estado, intente moverme pero mis músculos no respondían, luego intente apretar el botón para llamar a la enfermera y que le prohibieran irse pero mi mano no respondía a las órdenes que le daba, lo intente varías veces hasta que el botón salió volando debajo de la cama, si algo le pasa, no solo no me lo podría perdonar yo si no tampoco Edward él nunca me lo perdonaría, aquel día pude sentir el amor que tenía por esa rota muchacha.

Rosalie POV

Habíamos decidido salir lo necesitábamos, habían sido semanas muy agotadoras y no solo por los exámenes, no entendía qué estaba pasando si no fuera por el apoyo que me daba Emmet no sabría cómo hubiera lidiado con todo lo que estaba sucediendo. A pesar de que su apariencia no lo demostraba miraba a Isabella cada día consumirse más y más, sabía lo que era estarse consumiendo de adentro hacía fuera las señales eran lentas y sutiles el problema yacía en que eran altamente letales, pero salvo por Emmet nadie me ayudaba a intentar llegar a ella, Alice no la entendía y estaba enojada porque lastimo a Edward, Jasper prefería ver solo lo que le convenía siempre había sido así, Edward estaba muy cegado en su dolor, Emmet si miraba y estaba preocupado al igual que yo pero no sabíamos qué hacer. Sentí la mano de Emmet sobre la mía al parecer se había dado cuenta de mi tensión y estaba preocupado también por mí pero necesitaba poder ayudarla, necesitaba evitar que hiciera una tontería porque sabía que más de una vez lo había pensado, no me perdonaría si no podía llegar a tiempo.

-Deberías bajar la velocidad-. Escuche la voz de Jasper que venía atrás con Alice, el pobre estaba muy nervioso, no le gustaba que manejáramos tan noche pero nadie pensó que la película fuera a durar tanto. Emmet bajo la velocidad para darle tranquilidad amaba eso de él, no le gustaba ir despacio pero lo hacía para complacer a los demás en eso se parecía mucho a su padre.

-Gracias-. Le dije solo gesticulando para que nadie me pudiera escuchar, a lo que él me regalo una amplia sonrisa que tanto amaba, pero los focos de un carro que daban directo a nosotros me sacaron del perfecto momento. Todo paso muy rápido, un frenon, un volantazo, un chillido de llantas y una sacudida, que termino con el ruido de un fuerte impacto.

Lo primero que hice fue estudiar la situación, nosotros no habíamos chocado con nada solo había sido el movimiento al intentar esquivar al otro carro que había perdido el control, primero mire a Emmet él estaba bien, seguido voltee hacía atrás Alice se miraba bien, pero Jasper parecía en shock.

-Jasper no pasó nada estamos bien, fue solo un susto, mírame estamos bien-. Lo intentaba calmar pero escuche que Emmet se quitaba su cinturón y abría la puerta. -Emmet ¿Qué haces?-. Le pregunte mientras intentaba comprender que estaba pasando.

-¡Llama a emergencias!-. Me dijo mientras se intentaba bajar, voltee hacia donde estaba viendo y estaba un carro volteado.

-No espera-. No quería que nada le pasara qué tal si explotaba.

-Tengo que ir-. Me dijo mientras se bajaba pero me negué a soltarlo. –Creo que es el carro de Isabella-. Agrego logrando que lo soltara por la impresión, por lo que aprovecho para salir y correr hacia el carro.

Dios no, no podía ser, no podía ser Isabella, sin pensarlo le avente el celular a Alice y corrí intentando alcanzar a Emmet, quería asegurarme que era un error de Emmet y no se trataba de ella pero no llegue tan lejos no me pude mover, el carro se encontraba volteado, había vidrios rotos por todo alrededor, incluso sobre el pavimento mojado se miraba las marcas de las llantas que habían patinado lo más doloroso de todo era que se trataba del carro de Isabella, era mi amiga la que estaba volteada a la que estaba pensando que necesitaba ayudar antes de que le pasara algo.

-Bella todo estará bien, todo estará bien, en cualquier momento llegara la ambulancia-. Escuche a Emmet, ella estaba bien, ella estaba consciente.

-El otro carro, yo… el otro carro-. Su voz se escucha débil por lo que termine de correr lo que me faltaba y me acerque, necesitaba verla pero al hacerlo no pude evitar que un fuerte sollozo saliera de mi pecho, Emmet ya la había sacado y recostado en el pavimento mojado, tenía mucha sangre en la cabeza y varios cortes hechos por los vidrios.

-Éramos nosotros todos estamos bien, no te preocupes todo estará bien-. Emmet no dejaba de repetir lo mismo parecía que necesitaba convencerse él, pero Isabella solo asistió.

-Hazme un favor-. Le pidió con mucho esfuerzo a Emmet el cual asistió rápidamente. –No le hables a nadie, no le digas a nadie, menos a mi familia-. Pero Emmet no decía nada solo la miraba asustado. -Promételo por favor-. Le dijo en un susurro.

-Te lo prometo, pero no será necesario porque todo estará bien-. Le dijo entre lágrimas, pero Isabella solo volvió a asistir e intento cerrar los ojos.

-¡No te duermas!-. Hable por primera vez asustada no se podía dormir, no se tenía que dormir. Ella enfoco su vista en mí dándome una mirada que estaba incluso más perdida que ese día en mi habitación, era una mirada tan vacía cómo aquella que había visto tiempo atrás.

-Creo que siempre lo supiste, siempre entendiste que estoy tan cansada-. Me dijo con dificultad.

-No, no lo hagas por favor-. Le implore llorando pero los paramédicos me hicieron a un lado para empezar a revisarla, lo último que alcance a ver fue que empezaba a convulsionar, no sabía qué hacer por lo que solo pude abrazar mis rodillas intentando protegerme de todo el caos que me rodeaba, sabía lo que significaban sus palabras las entendía, solo podía significaba que había llegado tarde de nuevo.

…..

Hola, primero que nada perdón por la tardanza, uno pensaría que por ser vacaciones tendré más tiempo libre (lo hare en vacaciones sé que avanzare mucho) pero fue todo lo contrario cada que me quería poner a editarlo porque escrito ya estaba algo me distraía y pues no podía avanzar. No me puedo arrepentir porque conviví con gente que tenía muy olvidada debido a la vida tan rápida de todos, pero fue bueno verlos, espero que ustedes no me odien y como recompensa intentare no tardarme tanto en el próximo ya que creo que me odian por como termino el capítulo (Yo me odiaría)

Muchas gracias a todos los que me dejaron su comentario me encanta poder hablar de la historia, nadie de mis conocidos saben que escribo, por lo que es bueno poder darle mi opinión. También muchas gracias a todos los que me agregaron a favoritos y esos lectores silenciosos que siguen la historia.

Elizabeth Everly: No las cosas todavía no se arreglan y no será tan fácil cada vez está peor la situación, aunque sabíamos que había muchas posibilidades de que terminara así, por el estado de Bella. Que me dices de la aparición de Ángela, pero al menos Edward está consciente de que no puede amar a la zorrita.

Ale.18: Jejejejeje es una buena expresión para lo que sucedió. ¿Estas llorando por el accidente de Isabella? Si creo que Edward ya descubrió que escuchar conversaciones no es lo suyo, si tienes toda la razón se nos fue por ahorita al hospital, escuchar música es lo mejor ya que eso hace que el efecto sea más efectivo. Diría Edward ellos son muy oscuros tanto que solo se pueden comprender entre ellos, si ese lado masoquista la verdad lo amo, adoro cuando una historia me puede hacer llorar, te adelanto que en el próximo capítulo se te responderán el 85% de tus dudas, las otras se quedarán encerradas por unos capítulos más. Fue un recuerdo y si tiene mucho que ver, los gemelos contaran su historia más adelante, ya que ella no podrá. Si ella lo sentía por eso estaba tan tranquila, por eso se despidió de Bree, ahora si el próximo capítulo será aclarador, en este solo fue las consecuencias de todas las malas decisiones.

FerHdePattinson: Hola si fue un capítulo muy triste y supongo que este lo fue también, pues ahora ya estamos en las consecuencias, solo falta ver que tan graves son. No fue un sueño fue un recuerdo eso en verdad paso. Lo que nos dice que Isabella nunca ha estado del todo bien, pero ahora ya nos dirán casi toda la verdad.

Liz Cullen Boschetto Belikov: Hola no te preocupes por no saber qué decir, me conformo con saber que te gusto.

Aly Timothy Walker: Hola estos capítulos han dado muchos deseos homicidas al menos en los últimos capítulos son dirigidos hacia Edward y Bella olvidándose de mí, eso es bueno. Muchas gracias por tus palabras, me hace muy feliz que te guste. Te adelanto que tu teoría es acertada en todo lo que dijiste, completamente todo, estoy muy sorprendida. Si Esme tendrá que aceptar sus errores sobre todo ahora que Isabella se los hecho en cara a Carlisle y Edward a ella. Con esas últimas palabras con las que cerré el capítulo, nos dice mucho de la historia de Rosalie y el por qué entendía tanto a Bella ;) Pero más adelante ella misma contara su historia, claro después de que saque todos los sentimientos que trae (Eso es otro adelanto). Si los dos se están ahogando, es que no nos podemos olvidar que aunque fue muy intensa la relación, al mismo tiempo fue poco el tiempo que estuvieron juntos y si a eso le agregas todo los malos años que vivieron no es difícil ser tan inseguro. Me agrado tu frase aunque creo que diría que las dos piscinas tiene un túnel que las conecta con los gemelos, porque entre ellos se ayudan pero a sus posibilidades de acuerdo a su oscura mente diría Edward.

Rossy-Bella Cullen. Hola, si es bueno que lo mencionaras, la mayoría no parecía sorprendido con la nueva noticia, aunque detrás de eso también hay una gran historia, de hecho Bella es una gran historia contada todo el tiempo a medias. No lo averiguo y ahora todo está mal cada vez peor. No fue un sueño fue un recuerdo filtrado en forma de sueño, en realidad en el próximo capítulo nos daremos cuenta de que nunca nos dijo toda la verdad. Si en realidad pienso igual que tu pero tengo que admitir que es una larga y vieja historia que se dará a conocer en el próximo capítulo. Jajajaja ahora que hare sufrir a Edward no se enojen porque el pobre sufrirá y lo viviremos de primera mano, ya que la mayor parte de la historia estará contada por él, cambiamos el rumbo. Te puedo decir que pronto sacara el carácter que tanto piden, de lo que no estoy muy segura es de si ya es muy tarde creo que eso será bastante subjetivo, est a punto de enterarse de todo y creme que se va a arrepentir ¿eso es un castigo justo? Creo que pronto entraremos al drama normal porque ahora que me doy cuenta siempre ha habido drama, la verdad hasta en mi comportamiento y forma de expresarme soy muy dramática jejeje.

Luna: Hola y bienvenida me hace muy feliz que te guste la historia, tengo que decirte que leíste prácticamente 280 páginas por día. Tengo la misma opinión que tu sobre Ángela, su personaje me costó mucho imaginármelo, porque creo que ese tipo de personas si existen y son personas tan inteligentes que no te puedes dar cuenta de la clase de personas que son al menos que entre en sus planes hacértelo saber, ellos viven su vida de acuerdo al personaje que interpretan (Eso es un gran reto, si lo pienso de forma neutral y sin moral puedo decir que es admirable tener esa capacidad, de saber actuar tan bien que incluso puedes improvisar ya que vives en base a la historia que quieres que los demás crean) si algo no puedo negar es que es una chica inteligente, digamos que el saber manipular a las personas a ese nivel es uno de los dones más envidiados por las personas, al contrario que la mayoría no pienso que Edward sea tonto porque ella lleva años trabajando en su plan, estás hablando de miles de recuerdos que afirman que es una buena persona. Tu teoría es casi acertada, es algo por el estilo. No James no la toco, digamos que él solo es el tipo rico que le gusta salirse con la suya. Su recuerdo se retoma a la caída de las escaleras que le provocaron sus hermanos, pero solo adelantare que Bella no nos contó toda la verdad, de hecho puedo decir que nos mintió mucho. Para lo del mensaje si tengo una explicación, él había hecho una promesa de estar ahí para cuidarla, que siempre que lo necesitara estaría sosteniendo su mano, por lo tanto ella prometió que cada que lo necesitara le hablaría y no solo eso, semanas atrás la había tratado con indiferencia y un día antes él mismo le había dicho cosas horribles cuando hablaron por teléfono ella seguía renuente a perdonarlo por lo que él iría a ganarse su perdón, pero al no poder ir no creyó que mandando un mensaje fuera la solución, para él ese día tuvo que decidir entre su familia y Bella, ya que los dos necesitaban demasiado tiempo y él no podía salvarlos al mismo tiempo, no le hablo porque él creía que ella lo iba a dejar, se lo merecía por su comportamiento y porque ella merecía a alguien que pudiera dedicarle las atenciones que necesitaba, él no estaba listo para que ella le dijera que se olvidaran de todo quería tiempo para pensar en cómo solucionarlo pero al final sus miedos se cumplieron. Ya vimos en este capítulo porque Carlisle no puede ver a Edward. Bella si es hija de Charlie. Perdón intentare publicar pronto. Que amable, por decirlo así, no creo que hayan sido errorsillos deben ser horrores, nunca he sido muy buena en ese sentido, no me hago tonta jejeje. No conozco muy bien cómo funciona la página solo subí esta historia para ver qué pasaba, el punto es que no sé bien cómo funciona eso de Beta Reader, he visto que varios tienen pero no conozco nada al respeto, de qué tengo hacer, si tienes que publicar en algún lado que buscas uno o simplemente es alguno de tus conocidos, por eso dude tanto ya que soy consciente de mis grandes problemas, pero me anime ya que si no lo hacía jamás se iría la historia de mi cabeza, pero en verdad si me interesaría.

Lucylucy: Hola que te puedo decir Bella está produciendo en muchos ese sentimiento contradictorio, Alec y Jane están peor que ella para hacer algo, mientras que Rosalie lo intenta pero no se puede ayudar a quien no quieres ser ayudado, si se le entregaran las cartas y se dará cuenta de todo, aunque el problema es si todavía hay tiempo, tranquila llegara el castigo para Edward que peor que la mujer que amas haya tenido un accidente, eso será doloroso. Si ahora si ya se encuentra tocando fondo, el problema es si se puede salir de ese lugar. Lo siento por tardar tanto pero es que fueron vacaciones.

Lilymarquez: Hola estas completamente en lo cierto algo falta y no sabes de qué tamaño es ese algo, en el próximo capítulo por fin sabremos casi toda la verdad y descubriremos grandes mentiras contadas por la misma Bella. Si Edward es bastante desconfiado, pero el pobre también ha sufrido mucho a manos de Bella, por lo que es muy fácil empezar a dudar. Te puedo decir que Bella no se ha estado ahogando en un vaso de agua, en verdad es muy difícil todos los secretos que guarda. Esme simplemente está siendo ciega por todos los años que vivió esperando este momento era tanto deseo que no puede evitarlo. Creo que tus peores miedos ya fueron contestados, las cartas se quedaron en manos de Alec y fue demasiado tarde. Gracias por avisar para esconderme jejeje.

Beatrice Mansen: Hola y bienvenida, creo que el accidente se adelantó a mi contestación, pero tenía que ocurrir :( tienes que tocar fondo para poder tomar un impulso y poder salir.

Yomii20: Si Edward es bastante dramático jejeje es fácil para él dejar a Esme pero es muy complicado dejar a Bree ya que es como su hija. Que me dices ahora que conoces más a Carlisle, mis parte favorita del capítulo fue después de que suena el teléfono eso fue bastante revelador. Gracias ya estoy mucho mejor tanto que andaba aprovechando para ver a mi familia en estas vacaciones :D Unos capítulos más y ahora si Ángela será desterrada, no la plática fue un momento de reflexión de los muchos que tiene, ellos en verdad piensan de esa manera, lo que sucede es que ellos se conocen tan bien que hablan corto y se entienden, pero no te preocupes pronto se aclarara toda la conversación. Rosalie y Emmet lo están intentando aunque no es fácil ya que Bella con ayuda de los gemelos lo complican mucho, en cambio Alice y Bella no son tan buenas amigas, Alice siempre fue más cercana a Edward eso es debido a que lo identifica con su papá y lo quiere proteger, en cambio si te das cuenta Alice es un poco difícil no es mala pero se puede decir que es muy consentida ya que su vida fue muy fácil. No se han olvidado de la Bella de hace unos meses pero tampoco de la Bella con la que llevaban compartiendo clases de hace 3 años, digamos que simplemente volvió a ser la misma de antes, esta era su vida antes de que entrara Edward a cambiarlo todo. No nadie en la escuela lo sabe Jessica y Jame no se atreverían a decir nada sobre su media hermana.