Capítulo XXXVIII
Edward POV
-Hola Edward-. Me la saludo la persona en la puerta.
-Este…mmm… Hola-. La salude muy incómodo, no sabía si debía invitarla a entrar o simplemente dejarla en la puerta.
-Vine a visitarte el otro día y me dijo tu mamá que estabas en el hospital-. Me dijo con una sonrisa, no sabía si era prudente invitarla a entrar pero se me hacía muy grosero dejarla en la entrada de la puerta.
-¿Gustas pasar?-. Le pregunte muy incomodo, ya que por dentro rogaba que dijera que no, pero no tuve tanta suerte.
-Claro-. Me dijo entrando y tomando asiento en el sofá, esperaba que Bella siguiera dormida no le iba a gustar mucho esto. –Me contó tu mamá que fuiste a ver a Isabella por el accidente que tuvo, se me hace muy lindo de tu parte, digo después de todo lo que sucedió-. Me dijo con una gran sonrisa todo era tan incómodo y se me hacía como si estuviera engañando a Bella al permitir que Ángela entrara.
-Bella y yo regresamos-. Solo solté la noticia sin soportarlo más.
-¿Qué?-. Me pregunto con incredulidad y solo me quede callando esperando que procesara la noticia porque sabía que si me había escuchado. –Después de todo lo que te hizo, después que se estuvo revolcando con Alec delante de ti, después de todo el sufrimiento tú solo la perdonas y ya-. Me dijo molesta y sus palabras me enojaron mucho.
-Bella tenía sus motivos, ella y yo hablamos y aclaramos todo, además no puedes decir algo como eso Ángela sin saber bien lo que está pasando-. Le dije enojado pero intentando calmarme.
-No sé de lo que estoy hablando, te recuerdo que sé de primera mano lo que estoy diciendo, la loca esa me atacó y amenazo cuando intente ayudarte-. Bueno ella tenía un punto para estar enojada, pero me enfureció que se refiriera a Bella como loca, era una palabra que empezaba a aborrecer.
-Siento mucho lo que te sucedió Ángela, pero la amo con todo lo que tengo por eso voy a poner todo de mi parte para que las cosas ahora si funcionen y sé que lo harán, sé que tú y ella no se llevan bien incluso respeto sus diferencias pero no puedo permitir... de hecho me molesta en gran manera que la ofendas, es peor que si lo hicieras conmigo no es algo que puedo pasar ya que no puedo controlar las emociones que me producen eso. Sé que nada mejorara, son demasiados problemas y me veo en la necesidad de elegir, eres una gran amiga... pero la amo-. Le dije la verdad intentando no herirla demasiado, era bastante incómodo saber que ella tenía sentimientos por mí, si ella sentía aunque fuera una parte de lo que yo sentía por Bella sabía que la estaba lastimando, conocía de primera mano el dolor que eso producía.
-¿Entonces me alejas de nuevo? Prometiste que intentaríamos seguir siendo amigos y ahora solo me dices que regresaste con ella y ya no me quieres aquí-. Me dijo con lágrimas en sus ojos. Dios me sentía tan mal de hacerle esto, nunca había sido mi intensión debía de haberme mantenido lejos.
-Ángela lo siento tanto pero la amo, tú y yo sabemos que no quieres solo una amistad y que ustedes dos jamás podrán convivir, además estoy seguro que esto te terminara haciendo más daño y créeme que lo que menos quiero es lastimarte-. Esperaba que ella comprendiera.
-Yo te dije que no solo te quería como hombre Edward, te dije que también quería a mi amigo y ahora me quitas de golpe a los dos, lo peor es que ella ni siquiera te valora como te mereces, si lo hiciera lo entendería y me marcharía comprendiendo todo lo que dices porque al final lo que más quiero es tu bien, tu felicidad pero…-. No termino por el llanto. Sin poder contenerme y sintiéndome culpable me acerque a abrazarla, podía intentar ser su amigo pero sabía que eso lastimaría a Bella y por egoísta que fuera mi prioridad era ella y no le podía hacer más daño, ya había tenido suficiente en esta vida de ahora en adelante me concentraría en corregir todos mis errores y hacerla feliz.
-Lo siento Ángela-. Le dije para comprendiera que ni nuestra amistad se podía rescatar.
-Sé que no soy tan bonita como ella Edward, sé que ella es hermosa pero eso no es todo en la vida, en cambio ella no te quiere como yo, ella es egoísta y solo te utiliza-. Me dijo entre hipos.
-No la amo porque sea hermosa Ángela no soy tan banal ella tiene muchas otras cualidades, por favor no lo hagas más difícil-. Sabía que ella no comprendía por todo lo que había pasado Bella y no pensaba contárselo así que solo la deje que se desahogara. –Estoy seguro que encontrarás un afortunado hombre que te amé tanto como te mereces-. Le dije intentando consolarla.
-Pero yo no quiero otro hombre, te quiero a ti-. Me dijo antes de lanzarse hacía mí para besarme. Mi primer instinto fue aventarla de forma brusca pero me contuve porque no quería lastimarla con aventón así que moviéndola por los hombros me retire de sus labios, estos no se sentían correctos los de Jane solo habían sido unos labios tocando los míos, pero estos me producían la necesidad de quitarme inmediatamente. Para mi sorpresa cuando me retire Bella estaba parada en el inicio de pasillo viéndonos bastante pálida y furiosa.
-¡Bella!-. La llame antes de quitarme de alado de Ángela e ir a su lado pero ella ya había empezado a caminar.
-¡Edward!-. Me habló Ángela intentando alcanzarme.
–Ángela nuestra amistad ya no puede continuar-. Le dije directamente. -Esto solo logra lastimar a Bella y a ti en el proceso, lo mejor es que ya no nos veamos más, ya no visites, ni me busques por favor-. Le dije rápidamente siguiendo a Bella me preocupaba su reacción.
La alcance a ver todavía al final del pasillo ya que sus movimientos seguían causándole dificultad, pero al verme caminar hacia ella se alteró más, puedo asegurar que mire todo en cámara lenta pero no fui tan rápido, Bella intento dar el primer paso sin poner cuidado en su intento de escapar de mí sus piernas no respondieron a la rapidez de su exigencia y termino resbalando, intente correr para ayudarla pero no lo logre y sus brazos tampoco tuvieron las fuerzas necesarias para sostenerla por lo que su cara golpeo el sueldo.
-¡Dios Bella!-. Escuche mi grito mientras intentaba ayudarla a levantarse. –¿Estas bien?-. Tenía miedo, le acaban de realizar una cirugía por un golpe en la cabeza tenía que llamar a una ambulancia.
-¡No me toques!-. Me grito dolida y enojada al mismo tiempo que se intentaba alejar, con tanta necesidad que no había visto antes.
-Bella por favor-. Intente tocarle el brazo, quería asegurarme que está bien me dolía su rechazo jamás lo había hecho.
-¡Que no me toques!-. Nunca la había visto tan dolida por mí culpa, eso me dejo inmóvil. Ella intento levantarse pero no lo logro y estuvo a punto de caer de nuevo y alcance a sostenerla pero en cuanto estuvo segura me alejo.
-Bella por favor déjame ayudarte-. Le rogué.
-Llévame al cuarto-. Me dijo enojada, pero pude ver el esfuerzo que le costó sus ojos estaban rojos por las lágrimas contenidas, rápidamente la levante y la deposite en la cama. –Me das mi celular-. Me pidió pero tuve miedo del motivo de esa necesidad.
-Bella por favor escúchame, lo que viste…-.
-Me das mi celular o dejaras que yo vaya por el-. Me dijo interrumpiéndome muy enojada, por lo que se lo pase. –Ahora deberías irte, yo tengo una llamada que hacer y tu invitada te espera-. Me dijo con desdén había vuelto a su fría fachada.
-Ella me beso yo…-. Ella tenía que escucharme.
-¿A cuál de las dos veces te refieres?-. Me dijo dándome una mirada helada que me dejo sin poder moverme. –Eso imaginaba-. Contesto al ver mi helada reacción, no me imaginaba cómo sabía. -Ahora si me dejas sola un momento solo haré una llamada y me largare de aquí para que puedas estar a gusto con tu invitada-. No ella no se podía irse, no sobreviviría si me dejaba de nuevo.
-No, no te puedes ir-. Le dije arrebatándole el celular sin pensarlo, me sentí mal por ese gesto ya que me estaba aprovechando de su incapacidad pero no se podía ir.
-No puedes retenerme en contra de mi voluntad-. Me dijo enojada.
-Te lo daré hasta que me escuches-. Le ofrecí si después de escucharme se quería ir tenía razón no la podía retener, pero tenía que hacer el intento de que me escuchara.
-Vete a la mierda-. Me dijo dándome la espalda.
-Si me escuchas te daré el celular, pero escúchame-. La chantajee pero tenía que lograrlo.
-¡No me interesa! ¡Ahora lárgate!-. Me grito enojada.
-Te prometo que si me escuchas te daré el celular-. Le rogué más que chantaje.
-¡El puto celular métetelo por donde te quepa pero lárgate de mi vista!-. Me dijo enojada, por lo que decidí darle un momento para tranquilizarse mientras me encargaría de que Ángela en verdad se fuera, ya había complicado demasiado las cosas.
Cuando salí ya no se encontraba, parecía que había decidido hacerme caso por primera vez y me sentí más tranquilo con ese gesto ya tenía muchas cosas de las cuales ocuparme, sabía que era muy egoísta de mi parte el no preocuparme por los sentimientos de Ángela yo más que nadie sabía lo que significaba un corazón roto pero ella no debió besarme menos cuando le dije como me sentía por Bella y que teníamos una relación. Ahora solo podía preocuparme por la mujer que amaba y que estaba dolida en el cuarto. No podía evitar recordar el golpe, me dolía tanto sentía que había sido yo el que la golpeo, mi inconsciente me engañaba diciendo que así fue ya que fueron mis acciones. Me espere una larga media hora y no lo pude soportar más y camine al cuarto para hablar con ella si no me volvería loco.
-¿Bella podemos hablar?-. Le dije hincándome en el suelo entre la cama y el mueble en donde estaban sus pastillas, parecía que ya se había adelantado, tendría que hablar con ella sobre tomárselas antes de tiempo, pero intente no desconcentrarme al rato me preocuparía de eso una hora no haría mucha diferencia, tendría que enfocarme en que seguía dándome la espalda cuando sabía que estaba despierta. Si necesitaba rogarle para que me escuchara lo haría.
-No es un buen momento-. Me dijo pero parecía menos enojada aprovecharía mi oportunidad.
-Cuando terminamos Ángela me dijo que estaba enamorada de mí-. Pare porque la sentí tensarse, al parecer había iniciado mal otra vez, siempre era un completo tonto en este tema.
-No me interesa lo que ustedes dos estuvieron haciendo-. Me dijo enojada.
-Nosotros no hicimos nada ella sabe que te amo, siempre fui muy claro en ese punto-. Le aclare.
-Déjame adivinar, se ofreció ayudarte a que me olvidaras-. Podía escuchar el enojo en su voz, me gustaría poder verla a los ojos pero sabía que ya era mucho tentar mi suerte.
-Claro que no, sabes que no se lo permitiría ella me pidió que retomáramos nuestra amistad y no podía negárselo siempre hemos sido amigos y siempre estuvo cuando la necesite-.
-Muy hábil de su parte, siempre he dicho que la zorra no es estúpida-. Ignore su comentario.
-Hace unos días nos besamos-. Me quede callado esperando que maldijera o algo por el estilo.
-Lo sé, los vi-. Dios quería poderla ver.
-¿Cómo?-. Le pregunte con incredulidad, no había manera de que nos hubiera visto pero de repente todo se aclaró en mi mente. –El día que viniste a ver a Bree-. El día del accidente terminó mi consciencia pero no lo pude decir en voz alta.
-Si te mire antes de irme, parecías muy… entusiasmado-. Me dijo enojada pero podía escuchar el dolor en su voz y sabía que sus ojos estaban rojos intentado contener el llanto.
-Ella me beso, pero yo se lo devolví no lo voy a negar, lo hice porque estaba intentando sacarte de mi mente, estaba intentando olvidarte, sé que es un acto egoísta sobre todo para Ángela pero algo tenía que intentar para que dejara de doler tanto-. Le dije con pesar.
-¿Cuándo vas a dejar de ser un idiota y te vas a dar cuenta de que ella es una zorra?-. Me dijo mientras volteaba a verme aun enojada.
-Sé que no se llevan bien pero ella no es una mala persona-. Esas palabras hicieron que me volviera a dar la espalda enojada. –Pero la deje entrar para hablar con ella y dejar todo en claro, le dije que todo tenía que quedar en el pasado que ni siquiera nuestra amistad se podía retomar, no mientras eso te haga daño a ti-.
-Y el beso que se dieron ¿De qué era de despedida? Déjame ver la besaste para que no se sintiera tan triste cuando supiera que habías regresado conmigo-. ¿Cómo podía hacer para que ya no estuviera enojada? Al menos hablaba de nuestra relación en tiempo presente me consolé.
-Yo no la bese-. Aclare de nuevo.
-Pero tampoco te alejaste, dime ¿besa bien?-.
-No me interesan sus besos solos los tuyos y no me aleje porque no quería lastimarla más de lo que ya lo estaba haciendo-.
-Entonces si alguien me besa no me moveré estaré ahí como idiota para no herir sus sentimientos, es bueno saberlo un poco tarde pero bueno supongo-. Ese pensamiento hizo que mis celos resurgieran Emmet tenía razón las comparaciones apestaban.
-Te recuerdo que yo también viví lo mismo con Alec-. No pude controlar mis palabras antes de que salieran. -Lo siento, eso no tiene sentido perdóname, lo siento mucho-. Me disculpe arrepentido cuando la sentí tensarse. –Yo me sentía mal por haberla utilizado la otra vez, la quite pero no tan rápido como te gustaría para no herirla más de lo que ya estaba haciendo al rechazarla-.
-Claro de herir a tu supuesta amiga de toda la vida que ha estado contigo siempre que la necesitas a herirme a mí que al contrario de ella fui una perra y te hice sufrir, por si fuera poco todavía bese a Alec ¡Cuando terminamos! obvia tu opción no-. Me dijo con sarcasmo.
-Sabes que eso no es así-. Quería rogar porque me comprendiera o al menos me perdonara.
-Dime como te sentirías tú si estuvieras en un maldito cuarto sin estar seguro de que te puedes mover pero haces el mayor esfuerzo para llegar a ver a tu novio y darle una sorpresa, pero oh sorpresa él se está besando con otra zorra a unos cuantos metros de ti ¿qué lindo verdad?-. Sé que sonaba horrible pero todo lo estaba haciendo por ella, le estaba diciendo adiós a Ángela para siempre por ella.
-¿Qué puedo hacer para que me perdones?-. Le dije bastante exasperado, no sabía que más podía hacer, ella parecía solo querer estar enojada conmigo.
-Déjame sola-. Me dijo más enojada por mi reacción y sabía que ya no podía hacer nada así que le pase su celular, se supone que habíamos hecho un trato si se quería ir no la podía detener.
Me alegre cuando después de dos horas no llegó nadie por Bella pero no estaba seguro de que no fueran a llegar, me acomode en el sillón al parecer ahora dormiría aquí, era mi primera oportunidad de dormir abrazando a Bella y arruinaba todo para terminar con ella odiándome, esperaba que mañana estuviera más tranquila y me diera otra oportunidad para disculparme, tendría que pensar alguna manera de lograr que me perdonara con ese pensamiento me quede dormido.
…
Sentí un ligero movimiento por lo que me desperté desorientado para darme cuenta que estaba en la sala y Bella se encontraba a mi lado, rápidamente me puse alerta.
-¿Bella pasa algo?-. Tal vez le dolía la cabeza, tal vez tenía náuseas y teníamos que ir al hospital, tal vez el golpe cuando se cayó había sido más fuerte de lo que parecía.
-No pasa nada, hazme un favor y solamente cállate que quiero dormir, todavía no tengo nada de ganas de escucharte papalotear-. Me dijo mientras se sentaba a mi lado con mucho cuidado de no caerse, tarde un momento en comprender lo que estaba sucediendo, cuando comprendí que se quería acostar a mi lado me senté y la ayude acomodarse, no dije ninguna palabra que pudiera hacer que se arrepintiera, una vez que ya estuvo acostada me dio la espalda aunque se pegó mucho a mí por lo que tente a mi suerte y le pase el brazo por su cintura atrayéndola a aún más, definitivamente era una mejor forma de estar enojada.
….
Unos movimientos me volvieron a despertar, Bella parecía muy despierta mientras trazaba líneas imaginarias en mi brazo.
-Lo siento no quería despertarte-. Se disculpó dejando de hacer dibujos en mi brazo.
-¿No puedes dormir? ¿Quieres que vayamos al cuarto para que estés más cómoda?-. Le ofrecí sin darle la oportunidad de alejarse de mí.
-No, no tengo sueño-. Me dijo en forma de disculpa, me gustaba que ya me estuviera hablando.
-Es que dormiste toda la tarde-. Le dije bostezando y asistió.
-Si quieres me puedo ir al cuarto para que duermas un poco más, todavía es de madrugada-. Me ofreció.
-No prefiero estar aquí, te he extrañado mucho-. Le dije atrayéndola hacia mí.
-Siento haber sido tan perra hacer rato, solo es que ella me molesta tanto y también es que… estaba celos…a-. Eso me saco una gran sonrisa tanto divertida como de ternura, tenía que aceptar que me agradaba que sintiera celos de mí, era tonto sentir eso pero no podía evitar seguir sorprendiéndome y también me hizo reír porque dijo la palabra celosa como si fuera un gran insulto.
-Interesante, después de lo que me dijiste que podía hacer con tu celular te da vergüenza decir la palabra celos-. Le dije con una enorme sonrisa logrando que se pusiera roja, ella nunca se ponía roja ese era yo, pero era bueno poder invertir los papeles.
-Estaba muy enojada-. Me dijo todavía roja.
-Sabes que no tienes por qué estar celosa, yo solo te amo a ti-. Le dije ahora serio viéndola a los ojos esperando que me creyera.
-Sé que me amas sino fuera así no aguantarías todo esto, pero me hubiera gustado desquitarme con esa idiota por lo que hizo, pero solo tuve que huir como una tonta, sentirme débil y que me viera así sin poder pelear me… no me agrado y por si fuera poco es que… es que yo…-. Espere paciente a que terminara de ordenar sus ideas. –Yo fui tu primer beso, no me gusta no ser la única mujer a la que has besado, eso me enoja mucho-. Era bueno saber que ella se sentía tan posesiva como yo. –Y luego es precisamente ella, ahora somos dos y de todos tuve que compartir tus besos precisamente con ella-. Me dijo con un puchero y no pude evitar recordar el beso de Jane, dios se iba a enojar mucho pero tenía que decirle ya no quería secretos.
-También bese a Jane-. Admití con miedo. -Pero te juro que no significo nada, incluso para ella no significo nada-. Le dije rápidamente esperando que no se pusiera furiosa.
-¿Besaste a Jane?-. Esa pregunta me confundió parecía más sorprendida que furiosa. -¿Te gusta Jane? Ella no debió haberle gustado mucho tu idea de besarla, supongo que te ha resultar muy bonita es así para la mayoría de los hombres, es incluso más bonita que Tanya me atrevería a decir que la fantasía de la mayoría, supongo que siempre te han gustado las rubias, si quieres podría teñirme ya soy pelinegra que diferencia habría entre el rubio-. Empezó a hablar más para ella que para mí, pero podía escuchar el dolor y la desilusión en su voz.
-Técnicamente yo no la bese y no, no me atrae-. Le aclare no quería que se hiciera ideas, sabía lo dolorosas que resultaban estas.
-¿Dices que Jane te beso?-. Podía notar la duda en su voz, era obvio que se le hacía casi imposible, no sabía si debía sentirme ofendido.
-Sé que no parece creíble con la historia que tiene pero ella solo se quería asegurar de que te amaba tanto como decía, tal parece que pase la prueba porque después de eso ya me habla con menos odio-. Le explique.
-¿Conoces su historia?-. Parecía que no había escuchado nada más que esa parte.
-Sí ella me la contó-. Le dije tranquilamente esperando que lo terminara de procesar.
-¿Ella te la contó?-. Parecía que el beso había quedado en segundo plano para centrarse en eso.
-Si me lo dijo cuando le pedí ayuda para comprender lo que te estaba pasando, al parecer lo uso como arma pero me lo contó, ella te quiere mucho Bella estaba destrozada con tu accidente-. Le dije la verdad.
-¿Qué querías saber?-. Por qué ella era tan buena para obtener información y yo siempre me quedaba igual.
-Ella se vio en la necesidad de decirle a Liam de los antidepresivos y yo quería saber por qué yo no sabía nada de estos, cuándo los habías empezado a tomar, cuando te miraba con Alec te vi tomando pastillas y pensé… pensé… ¿sabes el susto que me diste?-. Le explique recordando esos horribles momentos.
-¿Tú pensaste que yo consumía drogas?-. Me pregunto adivinando lo no dicho.
-¿Qué otra explicación había? no habías tomado nada cuando salíamos, de repente se agregan al menú y tu comportamiento cambia-. Le explique.
-Contigo la mayor parte del tiempo no las necesitaba o creí no necesitarlas, las anteriores que me daban no se parecen a estas… aquellas son más fuertes te entumecen más, supongo que como el psiquiatra de aquel entonces pensó que ya no me volvería a ver creyó que entre más drogada estuviera sería más seguro-. Me dijo mientras se encogía de hombros aquel hombre había sido un imbécil. –¿Entonces Jane te beso?-. Me dijo regresando al tema inicial.
-Me beso para comprobar que te amaba de verdad pero la rechace, si quieres puedes preguntarle y te darías cuenta que no pasó nada-. Le dije con miedo.
-¿No puedo creer que la muy tonta se animara?-. Parecía más sorprendida que enojada.
-¿No estas enojada?-. Le pregunte con incredulidad.
-No, estoy más bien sorprendida-. Me dijo tranquila viéndome a los ojos. –Sé que ninguno de los dos lo disfruto menos ella y no es que haya algo mal con tu forma de besar, besas muy bien créeme yo disfruto tus besos pero Jane ella simplemente no podrí…-.
-Lo entiendo a ella no le gusta el contacto-. Lo entendía a la perfección y no me sentía ofendido.
-Y no es que no le guste le aterra, no puedo creer que la idiota se haya atrevido es… es…-. No parecía poder describirlo.
-Ella lo hizo pensando que así te protegería, te quiere mucho aunque no te lo diga, no vi a nadie tan asustado como ella-. Le dije tocando su mejilla.
-Yo también la quiero mucho-. Me dijo en un susurro.
-Lo sé, lo puedo ver-. Le dije acercándome para darle un beso estos eran los únicos labios que me interesaban.
-¿Por qué dejaste que ella te besara?-. Me dijo alejándose un poco y por el dolor en sus ojos sabía que se refería a Ángela.
-La primera vez que me beso en el momento que sus labios hicieron contacto con los míos sabía que estaba mal solo me provocaba ganas de alejarme no era ni de cerca placentero, en ese momento me aterre ella era buena persona una gran amiga que además me quería, si sentía rechazo por ella qué sentiría por otra persona, tenía miedo de no volver a desear a nadie, no esperaba sentir lo mismo que contigo pero tan siquiera algo, por eso le devolví el beso estaba intentando sentir algo que al menos no fuera rechazo para ver si en algún momento tenía alguna oportunidad de sanar y me lleve una gran desilusión porque nada cambio, tengo que admitir que cuando Jane me beso no sentí ese mismo rechazo simplemente no sentí nada, eran solo unos labios contra los míos. Hoy que vino Ángela, la deje pasar porque sentía que le debía una explicación ha sido muy buena conmigo en las últimas semanas, le dije que era mejor que no nos volviéramos a ver, cuando se lo dije se puso muy mal y me beso estaba pensando la forma de dejarle en claro lo anterior y quitarla de la manera más delicada posible, si ella se había hecho ilusiones fue por mi culpa, por haberla utilizado la última vez-. Le confesé esperando que me comprendiera.
-Eres una persona demasiado buena para darte cuenta que ella no es una persona noble-. Me dijo poniendo sus manos en mi cara con movimientos lentos. –Gracias por pedirle que no te volviera a buscar, sé lo que piensas de ella y que le pidieras eso significa mucho para mí-. Me dijo besándome.
Su lengua pidió permiso para entrar en mi boca uno que le concedí inmediatamente, cuando su lengua se encontró con la mía un gemido ahogado salió de mi pecho, había extrañado tanto ese sabor que ahora sabía era único, ella era única, la única que me producía todos estos sentimientos me resultaba tan placentero su olor a fresas sus manos que ahora estaban en mi cabello invitándome a seguir, su estrecha cintura en mis manos produciendo una corriente que me atraía más si era posible.
En sus labios perdía la noción del tiempo, solo era consciente de que sus manos se habían vuelto a mover ahora se estaban adentrando debajo de mi playera para acariciar mi espalda alternado con unos ligeros rasguños que me hacían perder la cabeza, todo mi cuerpo ya estaba despertando había pasado bastante tiempo desde que habíamos hecho el amor pero sabía que este no era un buen momento me tenía que controlar, me recordé que ella acababa de salir del hospital y estaba compareciente, incluso los movimientos torpes de sus manos me lo confirmaban aunque no por ello eran menos placenteros, tomando un fuerte suspiro obligue a mi cuerpo a alejarse.
-Bella no podemos-. Le dije mientras me alejaba dejando solo ligeros besos en labios.
-¿Por qué no? Te deseo-. Me dijo haciendo más presión en sus caricias y besando ahora mi cuello, ella tenía que hacérmelo más fácil no tan difícil.
-No podemos-. Le dije las únicas palabras que podía formular e intentando no perder la cabeza.
-¿Ya no me deseas?-. Me dijo con miedo, tarde un momento en procesar lo que me dijo ya que toda mi inteligencia se encontraba de la cintura para bajo. –Es por mi cabello o por qué estoy demasiado delgada, maldición es por lo que te enteraste de mí, ¿Verdad?-. Me dijo conteniendo las lágrimas e intentando levantarse.
-Claro que te deseo-. Le dije mientras la retenía, no podía permitir que se fuera con esa idea.
-No lo haces ¿Cómo podrías después de todo lo que te enteraste?-. Me dijo dejando caer una lágrima.
-Dios Isabella ¿Por qué no puedes hacer algo más fácil para mí?-. Le pregunte exasperado me dolía verla así. Jamás pensé que haría algo como esto pero no sabía que otra cosa hacer por lo que tome su mano para que se encontrara con mi erección logrando que me viera asombrada. –¿Ves que si te deseo?-. Le dije ahora recibiendo una extraña mirada en ella.
-¿Entonces por qué no me quieres?-. Me dijo con voz vulnerable todavía, mientras se mordía el labio viéndose demasiado sexy, bien dije que no podía hacer nada fácil para mí.
-Porque acabas de salir del hospital-. Le dije intentando mantener esa frase en mi mente.
-Estoy bien, estere bien lo prometo-. Me dijo atrayéndome hacía sus labios y yo no puse mucha resistencia. –Te necesito-. Me dijo y volvió a besarme antes de volver a bajar su mano y acariciar mi erección sobre la pijama, tuve que separarme para tomar aire a pesar de lo torpe de sus movimientos eso se había sentido tan bien. –No puedes frotarte contra mí de forma tan sexy y esperar que me quede tranquila-. Me dijo mientras me seguía acariciando, solo me pude recargar en su hombro intentando tranquilizarme pero su cuello había llamado demasiado mi atención la cual rogaba porque besara esa área.
Esperaba no arrepentirme de esto en un rato pero ya no había vuelta atrás, con delicadeza quite la mano de Bella de mi erección y la lleve arriba de su cabeza si seguía así terminaría antes de iniciar, me miro extrañada esperando que la detuviera pero no era tan fuerte la había extrañado demasiado, la bese aclarando sus dudas antes de empezar a retirar su blusa, pero al hacerlo la sentí tensarse por lo que me detuve.
-No sé si sea una buena idea puedo dejarme la blusa-. Me dijo titubeante. –A lo mejor ya que me recupere un poco más-. Pude terminar todo esto porque sabía que era lo más sensato para su recuperación física, pero no mental sabía lo que se escondía detrás de sus palabras se refería a ya que subiera de peso.
-Solo somos tú y yo-. Le dije mientras le pedía permiso para retirarla, yo tampoco me había sentido a gusto con mi cuerpo pero ella me había hecho que confiara en mí y en ella, yo quería que hiciera lo mismo.
Una vez que me dio permiso la retire, estaba más delgada no había duda de ello pero seguía siendo hermosa, la seguía prefiriendo más llenita porque sabía que ella prefería estar así y se veía más feliz, pero ella siempre sería una de las mujeres más hermosa que he visto.
-Eres hermosa-. Le dije viéndola a los ojos.
-Pero me prefieres con unos kilos más-. Me dijo aún insegura.
-Te quiero como te sientas a gusto, no me importa cuánto pesas-. Le dije mientras acariciaba su abdomen. –No me importa el color de tu cabello, ni el largo-. Le dije mientras lo tomaba entre mis manos teniendo cuidado aún con su herida tenía que cuidar que no se me olvidara. –No me importa el color de tus ojos, sin son cafés o verdes-. Agregue mientras le daba un beso en cada uno. –Lo único que me importa es ver una sonrisa aquí-. Le dije besándola.
-Te amo-. Me dijo volviéndome a besar e intentando sacar mi camisa algo que le facilite. –Parece que estoy un poco torpe hoy, tendrás que volver a tomar el control-. Me dijo con un unas sonrisa pícara mientras volvía a acomodar sus manos a cada lado de su cabeza.
….
-Edward-. Escuche pero tenía mucho sueño así que solo la atraje más. –Edward-. Me volvió a llamar pero todo estaba tan cómodo, sobre todo ella. –No me siento bien-. Esas palabras activaron algo en mi sistema que hizo que el sueño huyera de mí y mi mente trabajara más rápido.
-Me voy a cambiar y nos vamos rápido al hospital-. Le dije mientras me levantaba y empezaba a buscar mi ropa alrededor del sillón, si le pasaba algo sería mi culpa, sabía que no tenía mucho de haber salido del hospital y no pude contenerme.
-En realidad no me siento mal, fue una pequeña mentirilla-. Me dijo Bella que estaba intentando sentarse, eso hizo que me detuviera para estudiarla y ella me regalo un gran sonrisa que decía yo no hice nada malo.
-¿No te sientes mal?-. Le pregunte estudiándola y ella negó. –Sabes que pude haber sufrido un infarto, pensé en llamar a emergencias-. Le dije mientras me sentaba a su lado.
-Es que te hablaba y te hablaba y no más no despertabas-. Me dijo con un puchero, tenía que empezar a ser más fuerte ella si podía estar toda enojada y yo nunca lo lograba.
-Estaba muy a gusto, me gusta mucho mi almohada-. Le dije volviendo abrazarla.
-Yo también estaba muy a gusto pero no creo que a tu mamá le guste ver a su hijo y a su novia desnudos en su sillón y menos que haya un condón envuelto en una servilleta por allá-. Me dijo apuntando el preservativo. Eso hizo que me pusiera bastante rojo, anoche habíamos tenido que recurrir a los preservativos que regalaban en educación sexual, al menos no los había tirado ya que Bella con todo lo sucedido había suspendido su tratamiento, fue bueno que se acordara antes de fuera demasiado tarde, nunca habíamos usado uno pero podemos decir que la idea no nos atrajo mucho, menos la idea de ir al baño a tirarlo dejando sola a Bella, si uno de los momentos que más valoraba era abrazarla después y no era como si lo pudiera tirar en un bote de basura cercano al sillón.
-Supongo que tienes razón-. Le dije resignado.
-Que te puedo decir soy muy intuitiva-. Me dijo con una sonrisa, antes de caer de nuevo ante la tentadora tentación me levante a ordenar todo, no me imaginaba la explicación que le tendría que dar a mamá si llegara antes de que terminara.
-¿Tomaste ya tus pastillas?-. Le pregunte confundido cuando entre a la habitación a dejar la ropa sucia y mire que las había movido del mueble. Ella seguía sentada y ante mi pregunta me miro con sorpresa.
-Si la tome unos minutos antes de que te despertaras-. Me dijo sería.
-¿No es muy temprano?-. Le pregunte preocupado.
-No lo sé, el doctor dijo en la mañana y en la noche, no sé que tan temprano y tarde sea eso-. Me dijo enojada mientras se encogía de hombros en una clara demostración que no le importaba, parecía que el buen humor de hace un momento había desaparecido.
-Solo lo decía porque creo que debiste desayunar algo antes-. Le dije intentando calmarla.
-Lo recordare para la próxima-. Me dijo con una sonrisa molesta que demostraba que no quería hablar de ello no que estaba de acuerdo, por lo que solo asentí ya que no quería provocarla más, sus cambios eran demasiado bruscos por lo que no quería tentar mi suerte.
….
-¿Te encuentras bien?-. Le pregunte a Bella mientras sostenía su mano íbamos camino a casa, acababa de salir de terapia y parecía ida era la segunda vez que la traía y estaba a punto proponer que no viniera más, siempre que salía de esta parecía más triste, más lejana, en cambio cuando pasaba tiempo sin venir empezaba a surgir mi Bella juguetona, incluso sus sonrisas eran más continuas. -¿Bella?-. La volví a llamar acompañada de un apretón en la mano, logrando que pegara un brinco mirándome sin saber qué pasaba. -¿Te encuentras bien?-. Le volví a repetir la pregunta.
-Estaré bien-. Habíamos llegado a un acuerdo de que no quería que me mintiera más, parecía que lo respetaba pero eso no significaba que lo hiciera totalmente fácil para mí, no me mentía diciéndome que estaba bien pero tampoco me contaba que estaba pasando en esa cabecita.
-¿Sabes que estoy aquí para lo que necesites verdad?-. Le dije sin quererla presionar, algo me decía que el psiquiatra ya lo había hecho mucho.
-Es por eso que estaré bien-. Me dijo regalándome una sonrisa que no llego a sus ojos. No supe que más decirle por lo que regreso a sus pensamientos.
-Llegamos-. Le dije una vez que nos estacionamos parecía que se encontraba muy lejos de aquí. –Mira es el carro de Jane nos está esperando-. Esperaba que eso la animara un poco pero solo asistió antes de empezar a bajarse, ya estaba casi recuperada solo eran escasas las ocasiones en las que su cuerpo la traicionaba, pero de todas formas me acerque rápido para no arriesgarme.
-¿Cómo te fue? ¿Cómo sigue tu cabeza?-. La saludo Jane con su característico tono directo.
-¿Lo dices por la conmoción o por mi problema mental?-. Le dijo Bella bruscamente, sus cambios de humor cambiaban en solo un segundo, hace un momento estaba triste ahora estaba enojada.
-Tal parece que desayunamos zorras el día de hoy-. Le dijo Jane sin enojarse por su contestación.
-Me voy a acostar un rato estoy cansada-. Dijo antes de irse no sabía qué estaba mal, por lo que decidí darle su espacio un rato.
-Haces bien-. Me dijo Jane en el fondo me alegraba que fuera ella, Alec era muy buena persona y me caía bien, me había ayudado mucho a entender a Bella, pero eso no quitaba que podía ver el amor que sentía por ella y eso me hacía sentir bastante amenazado ya que él la conocía y comprendía incluso mejor que yo.
-¿En qué?-. No veía que estuviera haciendo nada bien.
-En darle su espacio y tiempo, es mejor que se calme antes de que te diga algo que se arrepienta después y tenga a un más arrepentimiento del que ya carga-. Intentaría seguir su consejo en tantas cosas, ellas dos se me hacían tan similares.
-No sé cuánto tiempo más a guante sin respuestas, se me hace tan frustrante verla así-. Fui honesto mientras me recargaba en el carro, era tan cansado estar actuando como si en cualquier momento fuera a tocar un cable que no debía, si tan solo supiera contra que me enfrentaba no tendría que estar rogando por no decir algo que la mande a ese estado.
-Ella no maneja bien el ser acorralada, así que te aconsejo que le des un poco más de tiempo o que seas muy inteligente y encuentres el momento perfecto-. Me dijo antes de darse la vuelta e irse.
Decidí caminar un rato, si Bella se había encerrado en la habitación iba a querer estar sola y yo necesitaba bastante aire para pensar, ya que no sabía qué hacer me sentía tan impotente odiaba verla así, el tiempo que estuvimos separados no fue en vano, me ayudo a conocerla un poco más entendía lo que había querido decir Alec al describirla, Bella podía hacer creer a las personas lo que ella quisiera, en aquel entonces creí que se refería a que me había mentido y sabía que si había sido así por eso me aterre porque siempre creí que la podía descifrar con solo verla a los ojos, me desilusione al pensar que nunca la había conocido, que sus ojos tenían la capacidad de mentirme, pero ahora comprendía que no todo era así, ella no tenía la capacidad de mentirme, pero si la capacidad de reprimirse, ella decidía si quería que quedaran al descubierto sus sentimientos y cuántos de estos se podían ver y solamente me permitió ver cierta parte.
Ahora sabía que no me estaba mintiendo que estaba intentando ser honesta conmigo, pero no me estaba permitiendo entrar de nuevo, sabía que tenía que ser paciente siempre había estado sola y estaba acostumbrada a solucionar sus problemas ella sola, pero lo que me torturaba era saber que estaba reprimiendo sus sentimientos de nuevo, sabía por experiencia que sufría más de lo que me permitía conocer y no había nada más frustrante que no poder ayudar a la persona que amas, pero cómo podía encontrar una solución si no conocía los demonios contra los que luchaba, estaba caminado a ciegas y tenía miedo de caerme.
Toda el tiempo le daba vuelta a la información que tenía pero sabía que algo se me escapaba, sabía que parte del problema lo tenía la depresión la cual se desencadeno por los múltiples traumas que tuvo en su infancia, la pérdida de su abuela, la brutalidad de sus hermanos y sobre todo el accidente de las escaleras que provoco que tuviera un intento de suicidio, era todo eso y sabía que las pastillas la hacían un poco voluble, pero ella ya lo padecía cuando la conocí y había estado más feliz que ahora, si solo se hubiera tratado de una simple recaída ella ya hubiera regresado a la normalidad, entonces algo alterno lo desencadeno y tuvo que ser en su cumpleaños o algo que estaba pasando ahorita y no lo miraba, ella misma lo dijo si hubiera estado con ella lo sabría pero no estuve y no podía perder fuerzas recriminándome, ahora solo sabía que su abuela le había dejado la casa que le entregaron ese mismo día y que termino yéndose de la casa de sus padres por alguno motivo.
Deseaba tanto que pudiera confiar en mí o en cualquier persona que la pudiera ayudar, no me importaba quién fuera, ni siquiera si era el mismo Alec que parecía que hacía un mejor trabajo que yo, a pesar de mis celos nada era peor que verla sufrir en silencio y no poder hacer nada. Sin lograr llegar a ninguna solución y dándome cuenta que ya había oscurecido tome un suspiro para relajarme, haría justo lo que dijo Jane y lo que había estado haciendo hasta ahorita, estar con ella y darle el tiempo que necesitaba.
-Hola Edward-. Me saludo Bree con una gran sonrisa cuando entre. Bella estaba sentada en el sillón con ella y podía ver la preocupación en su rostro.
-Hola enana ¿A qué hora llegaste?-. Intente poner tono optimista.
-Hace mucho rato, Bella y yo ya vimos una película-. Lo que significaba que había estado mucho tiempo fuera.
-¿Quieren cenar?-. Les pregunte.
-No, ya comimos cereal-. Me contesto Bree ya que Bella solo estaba callada parecía estar estudiándome.
-Muy bien entonces creo que llego el momento de irse a dormir-. Le dije a Bree.
-Si ya estoy cansada-. Al menos no había batallado con ella. –Buenas noches Bella-. Se despidió Bree con una abrazo que Bella le regreso. –Buenas noches-. Me dijo ahora a mí dándome un abrazo.
-Yo también me voy acostar ¿Vienes?-. Me preguntó insegura.
-Claro vamos-. Le dije mientras la tomaba del brazo y la atraía hacia mí para darle un beso en el tope de su cabeza quería que viera que todo estaba bien que no tenía nada de que temer.
Nos cambiamos y nos acostamos en completo silencio, estaba dejando que Bella tomara la decisión de si quería hablar o no por lo que intentaba que hubiera silencio pero que este no fuera incómodo, por lo que de vez en cuando la volteaba ver y le regalaba una sonrisa que esperaba la tranquilizara. Quería preguntarle si ya se había tomado su medicamento pero no lo hice porque normalmente la ponía de mal humor que la estuviera cuidado demasiado y no quería arriesgarme a que se pusiera peor que con Jane. A pesar de todas las preocupaciones que rodeaban mi cabeza, contra todo pronóstico rápidamente empecé a perder la consciencia, al parecer estaba tan cansado como me sentía.
-Siento tanto todo lo que te estoy haciendo pasar, pero tienes que entender que esto sobre paso mis fuerzas, perdimos la batalla-. Creí escuchar pero sin entender, ya que estaba casi en la inconsciencia.
-Te amo-. Fue lo único que pude contestar entre inconsciente, por si era verdad que había dicho algo, mientras me acomodaba más cerca de ella.
…
-¡No!-. Un grito me saco de mi sueño pero tarde un momento en recuperar la consciencia, cuando me di cuenta Bella se estaba moviendo mucho. –Ya por favor-. Rogó estaba totalmente sudada, parecía tener una pesadilla.
-Bella-. La intente despertar moviéndola.
-¡No!-. Se despertó sentándose en la cama su respiración se encontraba muy alterada.
-Solo fue un sueño Bella todo está bien-. Le dije mientras la tocaba intentando tranquilizar sus temblores.
-¡No!-. Mi acto la altero más por lo que intento levantarse pero sus piernas la engañaron y termino cayendo.
-¡Bella!-. Llegue queriéndola ayudar pero sin saber cómo, me daba miedo tocarla.
-Tengo que moverme, tengo que salir de aquí, ya no lo soporto, ya no me encierres-. Me rogó llorando mientras seguía tirada parecía que no había sentido el golpe, pero estaba muy mal emocionalmente no sabía que hacer no la tenía encerrada.
-Bella todo está bien, estamos bien, yo estoy aquí-. La intente llamar pero podía ver en sus ojos que estaba muy lejos de aquí.
-Te juro que ya pague todo lo que les hice-. Me dijo entre sollozos y con la voz rota. –Ya no lo soporto, solo quiero que termine mi penitencia, perdóname por arrebatarte todo lo que amabas-. Sabía que no me lo decía a mí, pero no sabía a quién se lo estaba diciendo. –Yo no pedí ser así, yo no quería tener esta naturaleza, hubiera preferido haber muerto yo ese día, todos hubieran estado mejor-. Dijo mientras se hacía bolita cubriéndose la cara, se tocaba mucho el cabello y tenía miedo que se lastimara la herida incluso parecía que le costaba respirar.
-Bella mírame-. Le dije agarrándola por segunda vez, tenía que impedir que se lastimara. –Mírame por favor soy yo, Edward-. Le dije mientras tomaba su rostro con cuidado de no lastimarla intentando que viera mis ojos, me partía tanto el corazón verla así. –Por favor regresa a mí, te amo, mírame por favor-. Le rogué intentando controlar también mis lágrimas.
-Edward-. Susurro, parecía que estaba regresando.
-Si soy yo, estás bien yo estoy aquí-. Le dije intentando tranquilizarla para que se quedara conmigo.
-Perdóname, perdóname-. Me dijo mientras me abrazaba y se ponía a llorar de nuevo, se estaba desahogando de todo el episodio anterior por lo que solo le di unas cuantas palabras tranquilizadoras mientras la abrazaba.
-Vamos a la cama, es más cómoda-. Le dije después de un rato, cuando ya se había calmado.
-Necesito un baño, estoy toda sudada-. Me dijo con voz ronca por el llanto.
-Bien vamos-. Le dije mientras le daba un beso en la mejilla y la ayudaba a levantarse, sabía que un baño la ayudaría a relajarse, la lleve y la ayude a acomodar el agua. -Entra yo iré a traerte ropa-. Le dije y ella asistió por lo que la deje un momento a solas, rápidamente fui por la ropa y se la deje a la mano antes de volver a salir ya que sabía que necesitaba estar sola, en lo que ella se bañaba le prepare un té, había visto que Jane bebía demasiado así que supuse que serviría de algo.
Intentaba no pensar en lo que había sucedido porque sabía que ella se asustaría, quería que pensara que no estaba demasiado impresionado, que no me había dolido cada momento que la mire así, Alec ya me había hablado de estos pero nada nunca me hubiera preparado para el momento. Saque todo de mi mente y decidí ir a buscarla, la luz del baño ya estaba apagada lo que me informaba que había estado lejos más tiempo del que creía.
Entre al cuarto y la encontré sentada en la cama, se encontraba de frente al gran espejo, tenía un cepillo en su mano pero no había hecho ningún intento por peinarse, solo estaba estudiando su reflejo.
-¿Qué pasa Bella?-. Le dije mientras me agachaba a su lado, no me gustaba la mirada que le daba al reflejo.
-¿Cómo puedo gustarte? ¿Cómo puedes decir sentir algo por mí?-. Me dijo sin verme solo viendo su reflejo.
-Para empezar, si buscas lo que amo en ese reflejo no lo vas a encontrar-. Le dije tomando su mentón para que me viera a mí.
-A lo mejor no te has dado cuenta que esa del reflejo soy yo, la verdadera-. Me dijo perdida parecía que le lastimaba lo que estaba viendo.
-No a lo que me refería es que no lo encontrarías solamente en el físico, tú mejor que nadie sabe que si todo se tratara del físico no estaríamos aquí y no por ti-.
-Es eso entonces ¿Crees que no puedes encontrarte algo mejor? Porque estas muy equivocado, tú puedes encontrar alguien mejor que yo, alguien que este menos rota-. Me dijo tomando mi mejilla.
-No puedo encontrar alguien mejor, porque tú eres lo mejor para mí, tienes todas las cualidades que necesito-. Le besando sus manos.
-¿Cuáles que no veo ninguna? No soy buena, dijiste que amabas lo que estaba en mi corazón y mi mente, pues estoy podrida por dentro y hago lo mismo con todo lo que me rodea, no soy graciosa todo lo contrario soy una depresiva de mierda, ni siquiera soy suficientemente inteligente y aunque lo fuera no equivale a los problemas mentales que tengo, sabes lo que es la depresión clínica debería estar internada en un maldito manicomio, al menos antes era bonita-. Me dijo con tanto dolor.
-Primero que nada no estas podrida no sé por qué tienes esa absurda idea pero es totalmente falsa ya que tienes el corazón más hermoso con el que me he topado, eres muy inteligente si no lo fueras estaría aburrido algo que nunca ha sucedido y sobre todo no estás loca solo necesitas superar tu pasado, para mí eres hermosa y eso es lo que importa-. Me pare y me senté detrás de ella abrazándola por la cintura quedando los dos frente al espejo. -Pero no es solo eso, es algo que no sabría explicártelo es el sentimiento de no tener suficiente, de estar cerca de ti y sentir que necesito tenerte aún más cerca solo por el placer de poder tocarte no me importa si solo se trata de tu mano me conformo con solo sentir esa agradable sensación que me produce tu piel contra la mía, ese magnetismo de saber que estoy en la misma habitación que tú sin ni siquiera haberte visto, ese sentimiento de querer protegerte porque si tu estas expuesta yo lo estoy, de querer sonreír solo porque tú lo haces, de sentir que sufro porque tú lo haces, de querer verte porque si no lo hago te extraño con todo mi corazón, eso nunca se podrá quitar y digas lo que digas yo sigo viendo una mujer hermosa-. Le dije viéndonos en el espejo, nunca había sido tan abierto respecto a mis sentimientos pero hoy sentía que tenía que ser valiente porque ella lo necesitaba.
-Pero ya no tengo los ojos que decías amar, ni siquiera tengo el cabello que tanto te gustaba, vi la desilusión en tus ojos ese día no creo que tarde mucho en desilusionarte de igual manera cuando te des cuenta que no tengo ese corazón-. Seguía perdida en su reflejo.
-A mí me gusta lo que miro, pero no te das cuenta que si tanto lo deseas puedes volver a ser la misma de antes, yo sé que tienes ese corazón así que no me puedes desilusionar, esos ojos siguen ahí solo que estas triste y lo entiendo, cuando te dije que los amaba no era precisamente a ellos sino lo que mostraban y era que estabas feliz y tu cabello si lo deseas podrá volver a crecer volverá a ser del mismo color, todo solo es cuestión de tiempo y yo soy una persona paciente-. Le dije besando su hombro pero mire que rehuyó de mi mirada con eso último.
-No quiero que ninguno de los dos vuelvan a ser como antes-. Me dijo viendo al suelo, mi corazón empezó a martillar rápidamente porque sabía que el momento había llegado más cuando ella empezó a tomar un suspiro intentando darse valor. –No lo soporto ni el verde de mis ojos ni el castaño de mi cabello, ya que recuerdan a las personas que me dieron la vida, con eso me vuelvo la perfecta combinación de ambos-. Me dijo muy bajo.
-¿A Sue y Charlie?-. La anime a continuar.
-Sue no es mi mamá-. Me dijo jugando con sus manos y confundiéndome.
-¿Ellos no son tus padres?-. Tenía que invitarla a continuar no quería que se arrepintiera.
–Resulta que solo soy la bastarda de Charlie-. Quería preguntarlo desde cuándo lo sabía aunque me hacía una idea, pero me contuve de no la presionarla más, ella parecía buscar las palabras adecuadas. -¿Sabes que es lo curioso? Cuando me entere me sentí tan tranquila, tan liberada, todo tenía sentido por eso tanto odio hacía mí, por eso prefería a Jessica y James a sus hijos-. Hasta en este momento comprendía lo que significaba sus palabras iniciales, ella no era gemela de Jessica. –Fue liberador, me aterraba pensar que mi propia madre me odiaba tanto algo tenía que tener mal, cuando me entere le di sentido yo era el recuerdo de la infidelidad de su marido, yo era la consecuencia y por si fuera poco fue obligada a hacerme pasar como su hija todo eso lo entendía-. Cada vez me encontraba más confundido si esa idea le gustaba tanto por qué tuvo tanta repercusión.
-¿Qué fue mal?-. Algo tuvo que pasar.
-Rene, mi mamá… Dios Charlie tiene razón se escucha tan mal que la llame de esa manera-. Me dijo tapándose la cara. –Yo… yo… la mate-. Me dijo con voz entrecortada mientras se paraba a caminar de forma nerviosa dejándome muy confundido, estaba seguro que debía haber un error. –Después hice lo mismo con mi abuela-. Me dijo entre nuevas lágrimas y sentándose en el sillón derrotada. –Ahora entiendes porque me odia tanto Charlie, él tiene todo el derecho a odiarme, si hubieras visto esa fotografía había tanto amor en ella, ellos estaban tan enamorados Charlie se miraba tan vivo, era un hombre diferente nada que ver con el muerto viviente con el que yo crecí, yo le arrebate lo que más amaba, él pensaba dejar todo para casarse con ella añoraban ser felices hasta que yo se lo impedí arrebatándoles sus sueños-. Me dijo llorando desconsoladamente, quería acercarme para abrazarla e intenta tranquilizarla pero necesitaba que terminara, necesitaba conocer toda la historia para poder ayudarla.
-¿Cómo murieron?-. Le pregunte con temor de empeorar todo y logrando tensarla.
-Rene murió en el parto-. Sabía que tenía que haber una explicación ella no había sido la responsable, muchas mujeres morían al dar a luz debido a otras enfermedades no detectadas. Ella debió de ver mi tranquilidad porque prosiguió. –Yo no era compatible con ella, empezó a enfermar desde que salió embarazada, cuándo Charlie me lo contó puede ver el dolor en su mirada cuando me dijo que le había dado una muerte lenta y dolorosa, nueve largos meses de agonía para poder encontrar la muerte en un quirófano-.
-¿Y tu abuela?-. Tendría que hablar con ella pero quería conocer los detalles primero.
-Ella tuvo una agonía más larga 6 años luchando contra el cáncer, los 6 años que viví en su casa fue el tiempo de sufrimiento que le di, al igual que a Rene el tiempo que viví en ella fue el que sufrió cuando el único error que cometieron fue el amarme, ahora entiendes lo que intento decirte, todas las personas que alguna vez me amaron terminaron sufriendo antes de morir, es lo que he intentado advertirte por eso quise alejarme, no podría hacerte lo mismo y estoy aterrada de al final pase porque nada me lastimaría más que perderte y Charlie tiene razón ese sería el castigo justo-.
-¿Crees que todo esto es un castigo?-. Quería consolarla pero primero tenía que comprender contra que luchaba, su forma de pensar, entrar en su territorio para poder lograr algo.
-Es por todo el dolor que cause, antes no entendía por qué me tocaba vivir todo esto pero después lo comprendí, era mi castigo por toda la devastación que hice, en esta vida todo es un karma y aquí se paga todo nadie se puede ir sin pagar lo que sea que deba. En el cumpleaños de Jessica, comprendí todas las palabras de Charlie, él siempre me dijo lo toxica que era pero me negaba a creerlo por completo hasta ese día, no fue solo lo que le hice a la abuela y a Rene comprendí que también afecte a mis hermanos su familia dependía de un hilo y cuando llegue a esa casa ese hilo se trozo, todas las esperanzas de una familia normal fueron rotas-.
-¿Estas justificando todo lo que te hicieron?-. No lo podía creer, era como ver una película de una mujer maltratada solo que nunca imagine que Bella pudiera entrar en ese papel, para mí ella era toda una guerrera, me pregunte cuántas veces tuvo que escuchar lo mismo para que se lo terminara creyendo.
-No lo justifico lo entiendo-. Se defendió pero era lo mismo.
-Dios Bella-.
-Si yo no hubiera nacido, si no me hubiera mudado a su casa…-. Ya no lo pude soportar más.
-Si Charlie no hubiera conocido a Rene no te hubieran tenido, si Charlie hubiera respetado a su esposa no te habrían engendrado, si Sue no hubiera soportado la infidelidad de su marido sus hijos no hubieran sufrido, ¿te das cuenta que no todo se puede justificar con hubieras?-. Le dije un poco desesperado antes de agacharme y mirarla a los ojos. –Tú no eres la responsable de lo que les paso, eras muy chica tú no tomaste esas decisiones, tú no puedes tener ese poder-. Quería hacerla comprender.
-¿Entonces cómo explicas lo que pasó? ¿Por qué cuándo me sumo al cuadro todo se arruina?-. Eran preguntas difíciles, cómo podía explicar los caminos que tomaba la vida.
-Cada persona tiene un propósito en la vida, cuando este propósito termina la persona se tiene que ir, a lo mejor el propósito de Rene finalizo cuando te trajo al mundo-.
-Valiente propósito, ese no pudo haber sido un propósito más bien fue el catástrofe que arruino su vida-. Me dijo enojada.
-Yo estoy feliz con ese propósito Isabella, no me imagino no haberte conocido-. Le dije en el mismo tono de acepto replicas y pude ver que mi tono le afecto porque no me debatió. –¿Alguna vez has pensando que lo que están haciendo tú y Charlie está mal?-. La seguí cuestionando.
-No entiendo-. Me dijo dudosa.
-Primero dices que no tienes derecho a llamarla mamá, yo creo que tienes todo el derecho del mundo, ella se ganó completamente el nombre, ella dio la vida por su hija no todas las madres hacen eso y las que lo hacen merecen que se les respete-. Le dije esperando que me comprendiera.
-No te das cuenta que ese es el problema yo le quite la vida-. Me dijo enojada.
-Tú no le quitaste la vida, ella decidió dártela porque te amaba, si desde el inicio supo que le causabas complicaciones pudo decidir interrumpir el embarazo pero no lo hizo porque te amaba, Charlie al culparte y tú al creerle le restan valor al acto, qué sentido tuvo si llevas una vida miserable, deberías recompensarla viviendo plenamente siendo feliz, al comportarte así haces que nada haya valido la pena-.
-Te olvidas de lo que le sucedió a mi abuela-.
-Eso fue bastante desafortunado pero no fue tu culpa, desafortunadamente vivimos una época donde el cáncer es bastante común, no podrías decir que fue tu culpa cuando lamentablemente es una historia muy frecuente-.
-¿Cómo puedo intentar ser feliz cuándo solo veo la destrucción que gira alrededor de mí?-.
-Yo no veo destrucción alrededor-. Le dije mientras volteaba a los lados. –Solo estamos tú y yo por lo que no hay cabida a la destrucción, solo habrá cabida a lo que nosotros dejemos entrar por lo que estaremos bien, dentro de poco tendremos un nuevo comienzo y haremos todo lo posible por…-. No me dejo terminar ya que me beso con necesidad, le devolví el beso intentando trasmitirle tranquilidad, intentado que comprendiera que todo iba a estar bien.
-Hazme el amor-. Me pidió viéndome a los ojos.
-Me encantaría, pero no creo que sea un buen momento-. El día de hoy había pasado por mucho y quería que pensara en todo lo que habíamos hablado.
-Por favor te necesito, quiero olvidarme de todos mis problemas por un momento, no quiero pensar en el pasado, ni el futuro, solo en el aquí y ahora, mi presente y en estos momentos mi presente mi único seguro eres tú-. Me dijo viéndome a los ojos y no se lo pude negar, ahora fui yo el que la bese, pero llevándolo tranquilamente, si lo haríamos sería en forma lenta disfrutando de cada pequeño momento.
….
Hola gracias a todos los que me agregaron a favoritos, a esos lectores silenciosos pero sobre todos a esas hermosa personas que me dejan sus comentarios y que me hacen el día.
Están muy enojadas por lo de Ángela? Pero al menos Edward ya le dijo adiós a esa arpía sé que hubieran preferido que todo se diera de otra manera pero tiempo al tiempo. Qué me dicen del comportamiento de Bella, la pobre no se encuentra muy bien con todos esos demonios.
Esmeraldamr: Hola espero que te encuentres más relajada o al menos tengas un momento de paz. Tal parece que Bella no cambia su forma de ver las cosas y sus demonios se la están comiendo viva, qué me dices de la persona tras la puerta ;)
Yomii20: Hola no tarde mucho porque tenía preocupación por mi querido Alec no queria que desaparecieras con él jajajaja. Nop, no era Charlie el que tocaba la puerta, si es la parte más dura de los capítulos superar todo el pasado, lo cual no se está poniendo fácil todo lo contrario tanto que me odiaran el próximo capítulo lo sé... No Bella no quiere que se sepa nada de ese préstamo por lo tanto Carlisle no dirá nada, pues deja te digo que el importante no es Seth ;) Si ya se disculpó, pero el problema ahora no es Ed si no todo los demonios que carga Bella.
Chiarat: Hola, me alegro que te guste la historia, creo que eso significa que eres un poco masoquista al igual que yo y la mayoría que de por aquí jejejeje
ValeWhitlockGrey: Hola estoy totalmente de acuerdo contigo ese tipo de personas son las más fáciles de lastimar porque siempre son las más vulnerables, pero son las que más confían en la bondad de las personas y el tipo de persona que puede ayudar a alguien como Bella. Achuntaste nueva palabra que no entiendo, me dirías que significa, creo aprenderé mucho con estos comentarios jejejeje ¿Aquí también se te cayeron las lágrimas con lo sucedido a Bella? ¿Qué me dices de la perra que toco a la puerta? Lamento decirte que la familia de Bella seguirá desaparecida un tiempo más.
Alec.18: Hola, espero que hayas tenido tiempo de volver a leerlo, espero que sigas identificándote con ambos lados porque de ahora en adelante Edward contara la mayor parte de la historia. Espero que sigas comprendiendo que Bella no solamente puede pasar de estar mal a bien, solo con unas palabras sin no lo entiendes me odiara en el próximo. No era mucho para asustarte ya que nosotros si sabíamos toda la historia, los que no conocían toda la versión eran ellos, nadie sabía lo sucedido en el cumpleaños de Bella. ¿Te dio pena cómo conto la otra parte de la historia? Estas cada vez más cerca de ese momento horrible, pero es bueno que no tengas exámenes eso te deja mucho menos trabajo y sobre todo con ese mes glorioso de vacaciones.
Rossy-Bells Cullen: Jajajaja si se ve súper guapetón luchando por el amor de su vida, entonces tenemos algo parecido ya tengo 4 años con mi celular y todavía está igual a como lo compre, yo también siento que puedo destruir todo en mi mente cuando las cosas no salen como espero, aunque a veces me ganan los sentimientos y mi pie cobra vida contra el suelo (si soy un poco berrinchuda XD) No Ben no hará nada malo de hecho te quedarás con la boca abierta cuando aparezca y me felicitaras jajajaja (la verdad no estoy segura de eso pero lo espero) Eso es feo pero espero que al final todo te salga muy bien. Que me dices de todo lo que dijo Edward frente al espejo, lo AMO! Te dije en el capítulo anterior que tú la habías invocado jajajaja Para este capítulo no hubo avances alguien que creas aparecerá pronto y que al final le atines y me des un poco de miedo.
Aly Timothy Walker: Hola no importa me alegro que al final te animaras, será interesante contestarte jejejeje me gusta tu forma de comentar. Primer Reviws Parte 1: Liam había salido unos capítulos antes, es el padrino de Edward la única figura paterna que conoció después del accidente de Carlisle y una de las personas que le aconsejo a Edward luchar por Bella pero no le hizo caso. Si supongo que ha de ser horrible tener que verte en la necesidad de darle una noticia así no solo a desconocidos si no a alguien importante para ti. (Te seré sincera creo que no comprendí pero contestare lo que comprendí) esperabas un POV Bella cuando estaba dormida la verdad es que nunca se me ocurrió todo ese momento era para que Edward madurara ahora sigue Bella que tendrá su largo proceso. Tengo que decirte que en los capítulos de ahora en adelante quien hablara será Edward, viviremos intentando comprender lo que le sucede a Bella desde lo que alcanza a ver Ed, en los últimos capítulos me di cuenta que simpatizaban mucho con Bella ya que conocíamos mucho su forma de pensar casi todos los capítulos estaban centrados en ella, ahora tendremos que ver todo lo que vivió Edward cuando Bella le ocultaba información y lo que no alcanzo a ver porque Bella no se lo permitía, espero que puedas simpatizar con Edward todo este tiempo porque será él el que contará la historia. Ahora ya conocimos la historia de ese beso y creo que aún debes odiarlo pero al menos decidió que ya no miraría a la arpía. Fuiste la única en comentar esa parte "que despierte sin importar que…." tengo que decirte que fue un gran adelanto, un gran adelanto ;) En realidad pienso igual que tú normalmente todo en Bella se trata de un suicidio, la toma abundante de antidepresivos, la ingiera de alcohol, el no comer, todo es un suicidio lento pero al fin suicidio. Me alegro que terminaras el comentario y pudieras soportar la tentación no estoy segura si yo lo hubiera soportado. Te seré sincera un día tuve que buscar algo sobre la depresión para poder justificar lo que sucedía a Bella y encontré los diferentes tipos y esa era la más acertada cuando ya tienes un suicidio, me disculpan si en algo no estuve totalmente bien todo es gracias a Google XD. Si la pobre de Jane está muy mal, son los dos tipos de hombre que conoce, ya su padre nunca se ha presentado como una figura a conocer. Tengo que aclarar que Jane nunca dice la verdad sobre Ángela, solo dice que es una perra pero no dice motivos, por lo tanto Edward todavía no conoce la verdad. La carta no sé de donde la saque, estaba sola en mi casa escuchando música de repente empezó a reproducirse algo depresiva y la deje logrando que la carta empezara a formarse en mi cabeza, ellos ya estaban peleados y tengo que decir que primero tuve la carta después el lugar donde ponerla, todo lo del accidente sucedió gracias a que se me ocurrió esa carta XD Te acuerdas la parte que copiaste del pequeño, si pones demasiada atención veras que existe algo escondido ahí que en el anterior capítulo salió (Cuando le dan el alta ;) ) Segunda parte del comentario: Si que despertara tenía que llevar un poco de tiempo igual que llevará la recuperación de Bella. Prometo buscar eso de niñezca, ya que si la he visto pero nunca la he empleado, en mi país se dice actitud infantil, pero no puedo asegurar que sea correcto. Recuerda que no solo son sus demonios si no también su enfermedad que no la deja. Segundo Review :D En realidad Bella nunca pensó que estaban juntos o más bien no era algo que le importará, el problema fue que recordó todo lo que sucedió cuando despertó estaba confundida y solo quería a Edward, pero cuando le preguntan su fecha de nacimiento esa pregunta la despertó ya que la fecha dicha no es el día de su nacimiento si no el de Jessica. Si entiendo tus alocadas frases y me agrada nunca me había imaginado lo primero que pasaba por su mente cuando lo leían y me agrada. Si en realidad Bella es una niña en sus reacciones. Si tenemos un nuevo Edward, es el mismo pero más fuerte o dispuesto a dar pelea ¿te gusta el nuevo Edward? Yo lo Amo… Te seré sincera me gusta las peleas entre ellos pero ¿no sientes que son más constantes? No te preocupes, a mí también me gusto más el libro que las películas como siempre termino desilusionada ya que creo que a veces espero mucho. Toda la historia de Bella es muy fuerte, definitivamente ella la tenía que contar para poder llegarnos, si terminará tomando medidas pero no será una parte a seguir. ¿Querías saber de Ángela? No me tarde mucho con este capítulo y me encanto como cerraste el comentario sin presión jajajaja Esa frase hizo todo lo contrario, primero que nada tengo que aclarar que disfrute tu largo comentario me encanta, espero haber logrado darte las respuestas que esperabas y no quedarme tan corta ya que tú te luciste XD
Beatrice Masen: Hola me alegro mucho que te gustara y espero que te esté yendo bien en el blog del que me hablaste.
Liz Cullen Boschetto Belikov: Hola según yo no era tan melancólico, eso significa que me odiaras en el próximo si no es que en este también jejejeje espero no quedes traumada antes de que terminemos la historia porque todavía le falta algo. Tengo que decir que te entiendo yo también odio las matemáticas y recuerdo lo que era la presión de la escuela. Me dio risa la frase que utilizaste porque es la misma que venía en este capítulo. No tienes que agradecer nada al contario yo soy la agradecida por estarla leyendo. No di una adelanto pero intente no tardar tanto y haré lo mismo en el próximo.
Lilymarquez: Hola estos capítulos vuelven a ser muy parecidos a los anteriores, tristes con algo de drama y al final un poco de tranquilidad, pero no creo que piensen lo mismo del próximo. ¿Qué me dices de la persona que tocaba la puerta? Ahora no te hice sufrir mucho porque justo cuando te diste cuenta que había capítulo nuevo estaba subiendo el próximo. No sé si esa amenaza a mi cerebro me hace sentir mejor, es que me gusta no es la gran cosa pero ya estoy acostumbrada a el, nos entendemos bien, bueno casi siempre jejejeje.
