Capitulo XXXIX
Isabella POV.
-¿Estas segura?-. Me pregunto nuevamente Edward, antes de que me bajara de su carro, había pasado un mes desde que salí del hospital y ya caminaba perfectamente, el doctor tenía razón al mes del accidente había recuperado mi movilidad, en todo este tiempo no había tenido ningún tipo de dolor de cabeza o mareos preocupantes, salvo por la horrenda cicatriz que agradecía era en un área que quedaba tapada con mi cabello no sufría de nada, al menos nada físico que me impidiera moverme, pero él seguía siendo demasiado sobreprotector conmigo y eso no me gustaba, porque todo su tiempo lo había enfocado a cuidarme, me preguntaba si alguna vez podría regresar a la normalidad, él se parecía más a Esme de lo que quería admitir y yo me estaba aterrada de estarme convirtiendo en un Carlisle.
-Te dije que estaría bien, tomare la terapia y Jane me llevara de regreso-. Le volví a repetir, mientras me seguía preguntando si alguna vez seríamos una pareja normal, si él se comportaría igual si tuviera cualquier otra novia que no fuera una neurótica.
-No me parece una idea fiable lo mejor es que te espere, si quieren ir a algún lado yo las puedo llevar, sabes que no me molesta ir a ningún parte, incluso si quieren ir a la estética y no quieren que las vea puedo quedarme en el carro, además puedes…-. Su nerviosismo desencadeno algo en mí que no podía comprender y no es que últimamente estuviera muy estable analizando situaciones o sentimientos, tenía varios problemas que me negaba aceptar, el maldito psicólogo decía que tenía una manera de razonar nada factible, pensaba que si me olvidaba o simplemente negaba los problemas podría desaparecer, pero tiene que aceptar que es una gran idea ¿cómo pueden existir si ni me acuerdo de ellos? Pero siendo honesta estos problemas eran los que me tenían al borde de todo, podía pasar a otro estado de animo sin que me diera cuenta y aunque lo hiciera no lo podía controlar, ya lo había intentado en algunas ocasiones y termine deprimida intentando no ahogarme con mi llanto.
-Maldita sea dime ¿Así es cómo va a ser de ahora en adelante Edward?-. Le pregunte enojada logrando que me viera entre confundido y preocupado, eso me hizo enojarme más al darme cuenta que pensaba que otra vez había activado algo en mí, ese simple acto lo que lo haría tener más cuidado la próxima vez, ya estaba cansada de que actuara como si me fuera a romper en cualquier momento, ya estaba cansada de que aunque me enojara por sus cuidados al final él terminará demostrándome que tiene razón al cuidarme ya que estoy mal por todos estos arranques. Sabía que todo esto era por mi problema, que todo lo ocasionaba yo, él solamente estaba actuando como creía que mi neurótico cerebro necesitaba, pero ¿Esto era justo para él? ¿Las relaciones se podían basar en un cuidado extremo? ¿Podría vivir todo este tiempo con miedo a que algo me pase? ¿Algún día podríamos ser una pareja normal?
-¿No entiendo?-. Me dijo confundido y con miedo de hacer la pregunta al pensar que podía ponerme en peor estado.
-Vas a estar cuidándome todo el tiempo, cuidando todo lo que sale te tu boca, estarás preocupado todo el tiempo, no creas que no me doy cuenta que cada que me muevo en la noche te despiertas, no creas que no me doy cuenta que estas agotado de estar al pendiente de mí-. Él siempre tuvo un sueño muy pesado, siempre me vi en la necesidad de realizar muchos trucos los cuales disfrutaba para lograr despertarlo, pero desde aquella noche que tuve el ataque cada pequeño movimiento lo activaba, como si esperara que fuera al baño a cortarme las venas en el primer descuido. -¿Qué vamos a hacer cuando estés en Harvard? No vas a poder estudiar, trabajar y al mismo tiempo cuidar de mí ¿Cuánto va a pasar antes de que te canses? o peor aún ¿Cuánto va a pasar antes de que te enfermes por culpa del maldito estrés?-. Le dije desesperada porque sabía que no me abandonaría, pero yo era el vivo retrato de las consecuencias que el estrés y la presión le hacían a las personas, yo no quería esto para él.
-Nunca me voy a cansar de ti y estoy seguro que llegaremos a una solución-. Me dijo firme y creo que eso era lo que más me asustaba, que él nunca midiera su límite, que fuera más allá de esa linea por su tonto intento de salvarme, mi accidente lo había hecho que se pusiera más firme y seguro amaba eso de él, pero con el tiempo qué tanto cambiaría debido a mi problema, nunca me perdonaría verlo igual de roto que alguno de nosotros tres.
-Llegar a una solución te refieres a encontrar la forma de estar cuidándome, eso no es sano Edward-. Le dije cansada y a punto de ponerme a llorar, odiaba llorar todo el tiempo ¿por qué simplemente no podía parar todo? Tú sabes porque, me recordó mi mente, también sabía cómo solucionarlo y lo principal por hacer era dejar de ignorarla pero lo volví a hacer ya que no podía aceptarlo, eso significaba el final. Me enfoque en que Edward solo permanecía en silencio sin decirme nada. –Jane me llevara a tu casa-. Le dije antes de bajarme sin esperar que replicara.
Entre al hospital con los ojos llorosos, busque el frasco que traía en mi bolsa y me tome dos pastillas intentando tranquilizarme, estaba cansada de que siempre sucediera esto, quería cambiar todos estos sentimientos ya no quería sentir… esta frase activo algo en mi mente, sabía lo que eso significaba, por lo que un dolor se empezó a formar en mi pecho, ahora las pocas lagrimas derramadas cayeron sin parar, por lo que entre a consulta sin poder controlarme, sabía lo que esa discusión con Edward y mi acto anterior significaban, decía que los dos estábamos demasiado rotos, que tenía que aceptarlo porque el final era inminente.
-¿Te encuentras bien Isabella?-. Me pregunto mi maldito psiquiatra, lo odiaba tanto siempre estaba tan malditamente tranquilo y disfrutaba de ponerme en el borde para ver cuánto aguantaba antes de dejarme caer.
-Creo que es claro que no me encuentro bien-. Le dije intentando limpiarme las lágrimas, aunque no sabía por qué, no es cómo si no me hubiera visto llorar.
-¿Quieres contarme que fue lo que te puso así?-. Odiaba sus malditas preguntas y sobre todo su tranquilidad.
-¿Tengo opción?-. Le pregunte enojada.
-Siempre tenemos opciones Isabella-. Me dijo estudiándome con la mirada.
-Acabo de dejar de creer en cuentos de hadas, me acabo de dar cuenta que usted tiene razón-. Le dije derrotada.
-¿En qué tengo razón Isabella?-. Lo odiaba tanto, dicen que la persona que te abre los ojos es en la que enfocas tu odio, pues el mío estaba en ese pobre tipo que solo hacía su trabajo. En este momento deseaba que fuera el pobre tipo que me dio las pastillas y se dio la vuelta con mucha pena por mi situación pero con las manos atadas, sobre todo por el miedo de que Charlie destruyera no solo su carrera si no también a su familia.
-En que tengo un problema-. Le dije y asistió esperando que continuara. –Un serio problema que no tiene una solución tan fácil como me hice creer, que estoy tomando el camino equivocado de nuevo al hacer cómo si no pasara nada-. Mientras hablaba sentía que en mi pecho volvía un profundo dolor y no pude ahogar los sollozos que salieron de mi pecho.
-Aceptar que tienes un problema es lo más difícil Isabella-. Me dijo mientras se sentaba a un lado de mí ofreciéndome un clínex.
-No, eso para mí es fácil, nunca ha sido difícil saber que estoy mal, siempre he sido consciente de ello, pero decirlo en voz alta significa que tengo que hacer algo por eso no lo quería decir-. Le dije llorando.
-Tienes muy mal concepto de ti, Isabella, consecuencia de todos los años que tus padres te agredieron psicológicamente, pero tienes que pensar que no todo es verdad, ellos también son humanos y se pueden equivocar-. Otra vez el mismo tema en el cual dejaba en claro que nada era mi culpa y que tenía que aprender a quererme y quitarme de culpas, era fácil decirlo pero ¿cómo se hacía?
-Intento creerlo pero algo en mí dice que seré aún más zorra si lo olvido, si limpio mi consciencia cuando no tengo ningún derecho-. Le dije levantándome y viendo mi reflejo en un pequeño espejo. –Cuando me veo solo miro la descripción de Charlie, solo puedo ver en mis ojos el reflejo de los de los suyos, dos pozos muertos que reflejan mis acciones, es como si cada que me viera tuviera que ver las consecuencias de mis actos, es un recordatorio para que nunca olvide lo que hice, todos dicen que no es verdad ¿pero cómo puedo creerlo?-. Le dije perdida en mi reflejo.
-Solo con el tiempo lograras verte adecuadamente-. Me dijo viéndome y podía ver en el fondo de su mirada la tristeza oculta, debía de estar demasiado rota para provocar eso en un profesional que estaba acostumbrado a estos casos.
-Espero que tenga razón y no este rota sin reparación alguna-. Le dije derrotada había intentado con todas mis fuerzas que no fuera necesario pero hoy me había dado cuenta que era la única solución viable. –Mañana salgo de viaje ¿podrá tener todo listo para mi nueva estancia?-. En el fondo esperaba que me dijera que no.
-Lo solucionare-. Me aseguro.
…..
Estaba parada frente a la casa de mi abuela, en realidad Edward había tenido razón al no querer dejarme en el hospital, no me miraría con Jane hasta dentro de un rato cuando viniera por mí aquí, tenía que darme mi última vuelta, tenía que despedirme de todo, intentaría superarme si no lo hacía significaba que todos sus esfuerzos no habían valido la pena.
-¡Isabella!-. Me llamaron cuando estaba a punto de entrar, no necesitaba voltear para saber quién era, solo había escuchado su voz en persona una vez y por teléfono unas cuantas en el último mes pero no necesitaba mucho para saber de quién se trataba.
-Bill-. Lo salude dándome la vuelta, verlo hacía que el dolor del día se volviera más latente.
-Me alegra saber que estas bien, después de lo que sucedió me quede preocupado, las llamadas del último mes me han tranquilizado pero no lo suficiente, por eso te había estado buscando sin éxito, no pude verte en la casa de los Swan y vine unas cuantas veces aquí pero no tuve mejor suerte-. Podía ver la verdad en sus ojos, en ellos estaba la preocupación y el remordimiento, yo más que nadie sabía lo que eso significaba por lo que sonreí intentando demostrarle que todo estaba bien.
-Si yo he estado un poco ocupada, mañana me voy a la universidad y tengo muchos pendientes, solo vine para asegurarme que todo está bien-. Le dije con una sonrisa que esperaba me creyera.
-¿Mañana te vas a la universidad?-. Me dijo con una gran sonrisa que hizo que en su cara se marcaran todas sus arrugas. -¿A dónde vas?-. Parecía ilusionado.
-Massachusetts-. Le dije logrando que su sonrisa se volviera más grande si era posible.
-Felicidades ¿Puedo darte un abrazo?-. Me dijo con voz ronca por la emoción por lo que asistí, sentir sus brazos a mi alrededor se sentía tan reconfortantes, me hacía imaginar lo que era el abrazo de un abuelo. –Tu abuela y Rene estarían tan orgullosas de ti, como lo estoy yo-. Me dijo viéndome a los ojos antes de darme un beso en la frente, sus palabras y su gesto lograron que las lágrimas que había estado conteniendo resbalaran.
-Gracias-. Le dije sintiéndome culpable al no merecer su orgullo y al mismo tiempo convencida de que era lo mejor, ver su sonrisa era mejor que ver sus remordimientos.
-Estoy seguro que debes estar muy ocupada, como para que te quite más tu tiempo-. Me dijo alejándose unos pasos. –Aquél día saliste de aquel cuarto sin esto y decidí que era mejor que la guardara antes de que cayera en otras manos-. Me dijo dándome la carta que había olvidado.
-Gracias-. Le dije tomándola. -Fuiste el mejor amigo que pudo tener mi abuela, estoy segura que ella estaría tan agradecida-. Parecía que necesitaba escuchar esas palabras y al menos alguien tenía que estar tranquilo en este infierno.
-Eso espero, le prometí que te cuidaría y no lo pude hacer, pero me alegra saber que saliste adelante, que lograste escapar de tanta maldad-. Me dijo volviéndose a acercar para darme un beso en la frente. –Adiós y mucha suerte Bells-. Me quede viendo el carro hasta que desapareció de mi vista sentía que era el inicio del final, me arme de valor y volví a entrar a la casa.
Subí las escaleras y por primera vez entre al que era mi cuarto, todo seguía igual las paredes color rosa, muñecas por todo el cuarto y libros que me leía mi abuela antes de dormir, en la esquina estaba la vieja mecedora en donde se sentaba a leerme, con cuidado quite la manta que la cubría y me senté, sería un buen lugar para leer su carta.
Mi querida y hermosa Bells, pensar que ya debes de ser toda una señorita me hace querer llorar, pensar que esa niña que corría libre ya es una linda joven que siempre supe que serías, pensar que no estuve para verte convertir en esa mujer pero sé que aun sin mi ayuda debes de ser perfecta.
No sé qué te hayan contado, a lo mejor ya es tarde pero quiero que sepas la verdadera historia, estoy segura que a estas alturas ya sabes que Sue no es tu madre, nunca estuve de acuerdo en que te dijeran semejante mentira, tu madre no lo merecía, Rene tenía que ser recordada y amada por ti pero yo no podía hacer mucho, tenía miedo que te apartaran de mi lado si cruzaba la fina línea por eso calle, pero ya no tengo que hacerlo más, por lo que te contare la verdadera historia, tu historia esa que mereces saber.
Tu abuelo trabajo duro toda su vida para darle a tu padre y a mí lo que él creía que merecíamos, una vida tranquila y sin problemas económicos, en aquel tiempo pensamos que era lo mejor para nuestro hijo y su futura familia pero no fue así, convertimos a nuestro muchacho en un ser ambicioso, Charlie creció deseando más, se casó con Sue por lo que su apellido significaba, nosotros teníamos el dinero ella el renombre que su familia le otorgaba, cuando decidió casarse con ella estaba tan desilusionada, creció rodeado del amor que nos teníamos tu abuelo y yo ¿por qué no buscar lo mismo? ¿por qué conformarse con menos solo por un apellido? La vida es vacía cuando tienes dinero pero no encuentras el amor, él también lo había visto cuando la vida nos arrebató a tu abuelo, pero eso parecía no importarle.
Al final no pude hacer nada, tuvieron a James y no te equivoques lo quiero es mi nieto, pero sabía que sería un millonario más acostumbrado a salirse con la suya, pensé que no habría ninguna oportunidad para mi hijo hasta que apareció tu madre, una chica inteligente que a pesar de su corta edad había sido la asistente de tu abuelo y ahora sería de tu padre, el cual cayó enamorado de ella en el instante en que la vio, tanto que quiso divorciarse de Sue, yo estaba de acuerdo y sabía que tu abuelo lo hubiera estado también, nuestro deseo es que fuera feliz pero Jessica ya venía en camino, a comparación de Rene, Sue no se la puso fácil por lo que decidieron esperar hasta que naciera Jessica, pero ellos en verdad se amaban por lo que también te adelantes tú.
Nos dimos cuenta que tu madre había nacido con un problema en el corazón cuando ya venías en camino, pero a pesar de las recomendaciones ella decidió que sin importar el riesgo te iba a tener, la apoye en todo porque la entendía, yo también soy madre hubiera hecho lo mismo, sé que un día tú también lo comprenderás pero Charlie no lo entendió, siempre fue un chico posesivo, quería ser la prioridad de tu madre y cuando no fue así mi pobre muchacho no pudo soportarlo, para él los dos estaban luchando por el amor de tu madre y ella te amo más a ti, no soporto el dolor de perder menos cuando tu madre falleció aquel trágico y a la vez hermoso 13 de septiembre dejándonos un hermoso angelito, Charlie no supo manejar el dolor de perderla y se llenó de rencor para sobrevivir pero tú tuviste que soportarlo todo ya que lo enfoco en ti, se volvió amargado y se enfocó en su trabajo en los planes que tenía antes de tu madre. Sue logro convencerlo de olvidarse del divorcio y en cambio dejaría que Charlie cumpliera su promesa de cuidarte, solo con la condición de que te pusiera a su nombre y él acepto.
Yo también prometí que te cuidaría, amaba a tu madre como si fuera mía y desde que supe que venías en camino te amé a ti, había estado tan sola desde la muerte de tu abuelo que cuando naciste me diste una nueva razón para vivir, antes de que saber que venias al mundo me detectaron cáncer, decidí quedarme callada tu padre ya había encontrado a Rene sería feliz y yo extrañaba tanto a tu abuelo que quería reencontrarlo sin importarme lo débil que resultara eso, pero cuando me entere que estarías sola con tato rencor a tu alrededor y tuve un motivo para luchar, tenía que vivir para cuidar a mi pequeña de ojos verdes, lamentablemente ya era demasiado tarde, no había mucho por hacer pero en los últimos años he luchado ya que tengo una gran motivación, aunque hace poco los doctores me dijeron que no quedaba mucho y no sabes cómo me arrepiento, me duele tanto dejarte sola.
Siempre fuiste el reflejo de tu madre, desde que naciste pude ver que heredaste esa alma bondadosa que la caracterizaba, esa alegría por la vida, esa capacidad para amar a todos. Mi querida niña, hace unos días tenía tanto miedo de irme antes de tiempo, tenía miedo de dejarte sola, miedo de que con sus rencores intentaran carcomer ese espíritu, pero verte detenidamente me hizo darme cuenta que eras una luchadora, una triunfadora y que no te dejarías derrotar, que pelearías con todas tus fuerzas, eres más fuerte que ellos, espero haber estado en lo cierto y si necesitas un empujón hoy en tu cumpleaños te digo que eres un alma valiente y fuerte, no dejes que esos seres con el alma podrida te derroten, no les des ese placer, tu madre y yo luchamos por ti, no dejes que eso no haya valido la pena.
Nunca te dije porque me refería a ti como Bells, no solo era porque tu risa es como campanadas que llama a todos a tu alrededor para acercarse a admirarte, tu fuiste mis campanadas de cada día, hacías que todos los días luchara por levantarme como una fiel devota que es llamada por las campanadas para ir a misa, esa eres tú en mi vida y en la de los demás, no te dejes que nadie te haga creer lo contrario.
Te quiere con toda su alma tu abuela que junto con tu madre
te cuidan y guían tus pasos con un profundo amor.
Los sollozos que salían de mi pecho no me dejaban respirar, todos tenían razón yo no la había matado, yo no había sido la responsable de sus muertes, saber que yo había hecho que mi abuela intentara luchar por su vida me daba tranquilidad, pero se había equivocado ellos si me habían ganado la batalla, aquella niña de la que hablaba la carta estaba rota, ni siquiera la podía recordar correctamente, pero en algo tenía razón esto era un empujón para seguir luchando.
…
Íbamos camino a la casa de Edward, Jane me había llevado a solucionar todo lo que me quedaba pendiente, podía asegurar que ya todo estaba arreglado, estaba lista para irme y no estaba del todo segura si estaría lista para regresar a algún día.
-¿Entonces estas molesta?-. Me pregunto titubeante sacándome de mis pensamientos.
-No al contrario estoy agradecida hiciste lo que no pude, la perra se lo merecía-. Aún con todo lo que estaba pasando eso me alegraba un poco.
-Si la verdad es que lo disfrute, vieras lo lindo que trono su nariz-. Le había comentado a Jane lo que había sucedido con Ángela, pero nunca pensé en cómo reaccionaria, ya sabía que tendía a ser muy vengativa pero no lo espere. Había ido a buscarla y según me contó la misma Jane con una gran sonrisa en el rostro, le había dicho te dije que fueras una chica inteligente antes de romper su nariz pero por curioso que fuera ni siquiera podía disfrutar del todo la noticia, había miles de pensamientos corriendo por mi mente.
-¿Segura que te encuentras bien?-. Me pregunto nuevamente Jane ya estábamos a fuera de la casa de Edward.
-Si estoy bien, solo estaba intentando dejar todo en paz-. Era tan raro hablar con ella de temas de chicas como lo de Ángela, todo sin que el alcohol estuviera presente.
-¿Entonces en definitiva mañana te vas?-. Parecía muy triste.
-Si mañana me voy, pronto tú harás lo mismo-. Le dije tomando su mano.
-Alec sigue enojado, espero que antes de que me vaya me haya perdonado, que entienda que tengo que hacer esto sola-. Me dijo derramando unas lágrimas.
-Todo estará bien, lo entenderá porque es por tú bien-. Intente consolarla.
-Es que se me hace que soy tan egoísta, yo lo traje a este maldito infierno y ahora huyo y lo dejo en el-. Las lágrimas no dejaban de rodar por sus mejillas.
-Solo está asustado pero esto también será bueno para él, no puede enfocarse en curar sus heridas cuando está al pendiente de ti, intentaron superarlo juntos y no funcionó, llego el momento de hacerlo separados, estoy segura que todo esto será para bien, además se visitaran no será un adiós para siempre-. Le dije mientras limpiaba sus lágrimas, Jane era una chica hermosa si alguna vez lograba superar todo lo que le sucedió, el sujeto que tuviera su corazón sería una persona afortunada.
-Prométeme que nos volveremos a ver, que cuando puedas me llamaras sin importar cuanto tiempo pase, no puedo con la idea de que podría perderlos a los dos, ustedes son lo único que tengo-. Sus palabras hicieron que mis lágrimas volvieran a caer.
-Te lo prometo, algún día en algún punto nos volveremos a encontrar-. Le dije intentado contener el sollozo, ellos aparte de mi abuela había sido la única familia que había conocido antes de Edward.
Me despedí de Jane nuevamente con un fuerte abrazo y la mire por ultima vez intentando grabarme su rostro, esperaba volvérmela encontrar y que las dos estuviéramos menos rotas, espera que todo este esfuerzo tuviera sentido, esperaba que el sufrimiento que nos había tocado hubiera valido la pena o tuviera algún propósito.
Entre a la casa intentando no hacer ruido, esperaba que Edward no estuviera enojado se me hacía raro que no hubiera salido desde que el carro de Jane se estaciono a fuera o que mi celular no estuviera repleto de mensajes, pero lo que no me sorprendió ni un poco fue verlo en el sillón profundamente dormido, tenía el celular en su mano señal de que me estaba esperando cuando el cansancio lo venció, habíamos tenido días agitados con el cambió de ciudad, pero no era lo único que lo tenía agotado, podía notar su ansiedad aun dormido, estaba preocupado por mí y eso le estaba pasando factura.
Con cuidado de no hacer ruido me senté enfrente de él, solo me dedique a contemplarlo memorizándolo, lo amaba más que nada, era el hombre de mi vida, nunca amaría con la misma intensidad porque sin saber lo que decidiera el futuro, él había amado incluso lo peor de mí, nuestro amor surgió en los peores momentos y eso no cualquier cosa lo podría igualar.
Me quede pensando en todo lo que habíamos pasado para llegar aquí, quien diría que ese chico lleno de gomina, con unos lentes horribles que por si fuera poco todo el tiempo estaba nervioso e inseguro se ganaría mi corazón que ni siquiera sabía que todavía contaba, lo había dado por perdido hace mucho tiempo. Siempre pensé que nadie merecía la pena para poner en riesgo mi corazón, pero resulto que encontré al único que valía la pena, me preguntaba como hubiera sido todo si yo hubiera sido una chica normal, no le cambiaría nada a Edward, él era perfecto, pero no podía evitar preguntarme que hubiera pasado si todavía estuviera con mi abuela, sin duda alguna hubiera sido otra clase de chica, lo hubiera valorado desde el primer curso en lugar de dedicarme a ignorarlo y me hubiera enamorado perdidamente de él pidiéndole consejos a mi abuela de cómo hacer que se enamorara de mí tanto como yo lo estaba de él.
Lo deje dormir un rato más antes de acercarme para darle un beso en esos labios que tanto amaba, lo sentí despertar primero desorientado pero se recuperó rápido y me devolvió el beso rodeándome con su brazos en los cuales me sentía tan segura. Podía notar la ansiedad en él, había estado preocupado por mí, tanto que estaba segura no había descansado como debía, siempre estaba preocupado por mí.
-Te amo-. Le dije antes de quitarme la playera y volver a besarlo, al principió pareció confundido nuevamente pero como siempre parecía comprenderme sin necesidad de palabras.
-Te amo-. Me contesto cuando bajaba sus labios por mi cuello.
….
Estábamos en el hospital e íbamos camino al cuarto de Carlisle, habíamos decidido que aquí sería el lugar donde nos despediríamos, después Edward y yo nos iríamos camino al aeropuerto, entramos y a pesar del tiempo se me hacía raro ver a Carlisle tan amoroso con su familia, parecía feliz a pesar de la situación y me alegraba haber hecho algo bien. Esme tenía los ojos totalmente rojos aunque tenía una sonrisa en su rostro pero podía ver el terrible esfuerzo que le estaba costando no ponerse a llorar.
-Me tienen que prometer que se van a cuidar mucho, se tienen que cuidar bien entre ustedes, que dejaran las puertas bien cerradas en la noche, que comerán a sus horas, que me llamaran muy seguido…-. Decía Esme.
-Y que nos visitaran mucho-. La interrumpió Bree con lágrimas.
-Te prometo enana que voy a visitarte algunos fines de semana y todas las vacaciones, recorreremos la nueva ciudad para conocer nuevos lugares y volverlos especiales-. Le dijo Edward abrazándola.
-Te amo Edward-. Le dijo Bree rompiéndome el corazón.
-Yo también te amo Bree, nunca lo olvides-. Le dijo viéndola a los ojos.
-Adiós Bree, prométeme que te cuidaras mucho-. Me acerque abrazarla cuando Edward se acercó a su Papá.
-Te lo prometo-. Me dijo viéndome profundamente a los ojos. –También te amo Bella y lo haré aunque pase el tiempo-. Dios ella parecía que podía leer mi alma.
-Yo también te amo, pase lo que pase-. Le prometí, abrazándola.
-Carlisle-. Me acerque titubeante.
-Gracias por hacer posible que nos pudiéramos mudar más cerca de Edward y por lo de la terapia gracias, gracias a ti podré regresar a la normalidad más pronto, tengo tantas cosas por las cuales agradecerte-. Me alegraba que Edward estuviera tan concentrado en tranquilizar a Esme, no quería que se enterara de nada.
-Solo hazlos felices es lo único que pido, ellos no solo merecen el mejor esfuerzo sino lo imposible-. Le dije tomando su mano, me alegraba ver que pronto regresaría el hombre de la foto. –Adiós Carlisle, espero que te mejores-. Le dije abrazándolo.
-Adiós Bella espero lo mismo-. Me dijo viéndome con los mismos ojos que había heredado su hija, por lo que solo asistí y camine hacía Esme.
-Se tendrán que cuidar mucho Bella, cualquier cosa nos puedes llamar estaremos a una hora en avión y 5 en carro, en pocas palabras si nos necesitan estaremos allá sin ningún problema, por favor no duden en llamar-. Me rogó Esme y solo pude asentir mientras la abrazaba.
-Gracias por todo, por permitirme estar en tu casa y tratarme con tanto amor, eso es algo que jamás podré pagar-. Le dije con todos los sentimientos, ellos me habían dado más amor que mi propia familia.
-No digas nada eres parte de la familia, ya eres una de nosotros-. Antes de ponerme a llorar le di un beso en la mejilla y salí sin voltear atrás dejando un momento solo a Edward con su familia.
-Me preguntaba si me dejarías llevarte al aeropuerto-. Dijo Alec que estaba en la sala de espera.
Sin poder contenerme me acerque y lo abrace, no quería admitir lo mucho que me iba a doler irme sin despedirme de él, estaba enojado conmigo por ayudar a Jane a irse por su cuenta pero me alegraba que me perdonara antes de tener que irme, él era mi familia y me dolería mucho irme sin verlo.
-¿Qué vas a hacer ahora?-. Le pregunte una vez que me aleje.
-No lo sé, al parecer ahora me quedaré solo-. Me dijo encogiéndose de hombros, se quería hacer el despreocupado pero podía ver el dolor en sus ojos, ya no tendría a nadie que cuidar y eso era lo único que había estado haciendo en los últimos años.
-Ve a la universidad, estoy segura que algún conocido te podrá encontrar un lugar-. Le di una opción.
-Creo que buscare un trabajo en Washington, me inscribiré el próximo año en algo de empresariales, no pienso pedirle favores a mi padre, ahora que Jane no estará aquí y no necesitaré nada de él no pienso seguir aceptado su maldito dinero, haré mi propio futuro lograre salir sin su ayuda -. Me dijo con convicción y no lo dude ni por un segundo.
-Conozco alguien que puede darte un trabajo-. Le ofrecí y me miro con una ceja alzada. –No es Charlie, jamás le pediría nada-. Le asegure. –Es una buena persona y estoy segura que podrá entrenarte en los negocios, incluso si quieres entrar este año a la universidad lo podría lograr-. Sabía que Alec podría entrenarse con ayuda de Bill en las inversiones que dejo mí abuela ya que a mí no me interesaban, el dinero ayudaría pero jugar a la empresaria no era lo mío, si Alec quería se podía encargar en un futuro de todo, incluso no dudaba que Bill podía encontrarle una bacante en la universidad de Washington para que completara todo y en un futuro se hiciera cargo. –Estoy segura que tendrás un gran futuro sin la necesidad de ese imbécil, le demostraras que saliste adelante y que puede meterse su carrera política por donde quiera-. Le asegure y él asistió aceptando mi oferta.
-¿Estas lista?-. Llamo mi atención Edward.
-Si lo estoy-. Le dije alejándome un poco de Alec, al mirar a Edward vi que tenía los ojos rojos había estado llorando, sabía que nada de esto sería fácil por lo que acerque a abrazarlo.
-Le dije a Isabella que me encantaría llevarlos al aeropuerto, si no te molesta-. Le ofreció Alec, por lo que Edward me observo preguntándome y asentí.
-Gracias-. Le contesto simplemente aceptando su oferta.
Hicimos el camino en completo silencio, cuando nos bajamos en el aeropuerto le di un fuerte abrazo a Alec y le rogué que cumpliera sus metas, que demostrara de lo que era capaz y sobre todo que fuera feliz e hiciera una diferencia, decirle adiós a todos se me estaba haciendo tan difícil, los chicos se habían ido hace una semana pero ahora en aeropuerto todo se volvía tan real, al final el psiquiatra y Edward tenía razón, tenía mucha gente a la que quería y me quería, no sabía porque la mayoría del tiempo no lo podía ver y me sentía tan sola, bueno si sabía el motivo.
….
Edward POV.
Desde ayer Bella parecía extraña y no era que en el último tiempo hubiera sido fácil, cada que iba al psiquiatra regresaba mal pero normalmente duraba unas horas o un día, tiempo que ya había pasado y no la miraba mejor, me alegraba que ayer haya sido su última consulta, ahora tendría que buscar otro allá pero esperaba que este no tuviera los mismos efectos en ella, no esperaba que todo este proceso de superación fuera tan difícil, no me quejaba jamás lo haría la amaba demasiado para hacer algo cómo eso, solo que me dolía verla así, era doloroso ver lo mucho que le costaba.
Me dolía tener que haber dejado a mi familia, sabía que dentro de un mes no estarían tan lejos y podría visitarlos más seguido, pero eso no quitaba que nunca habíamos estado tan lejos, sería un gran cambio no verlos a diario, más me dolía no poder ver a mi enana sabía que ella estaría bien, me gustaba el cambio que habían tenido mis padres, ahora me sentía a gusto al dejarla porque sabía que ellos se asegurarían de que tuviera la infancia que yo deseaba para ella. Sentí los brazos de Bella apretarme más, podía ver lo doloroso que se le había hecho las despedidas de estos últimos días, al menos en unas cuantas horas nos encontraríamos con los chicos esperaba que eso la hiciera sentir mejor.
-Todo estará bien Bella, pronto volveremos a verlos-. Le dije intentando consolarla y guardando mi tristeza para que no se sintiera peor. Esperaba que el cambio de aire le sentara bien, últimamente parecía cada vez más triste. –Deberíamos entrar ya no tarda en salir el vuelo-. Le dije mientras me paraba pero ella no hacía lo mismo, al contrario sus lágrimas empezaron a correr. -¿Qué sucede Bella?-. Le dije agachándome a su altura y vi una profunda pena reflejada en sus ojos.
-Lo siento-. Me dijo llorando más profundamente, pero no sabía porque se disculpaba.
-¿Qué pasa Bella?-. No la entendía cuando se despidió de todos no se miraba tan mal.
-No voy a ir contigo-. Me dijo llorando aún más y no entendí sus palabras o no las quise entender, por lo que la mire preguntando qué había querido decir. –No iré a Cambridge-. Repitió aun con lágrimas en sus ojos.
-¿Qué?-. Mi cerebro no procesaba, pero mi corazón estaba comenzando a entender y empezaba a doler.
-Lo siento tanto-. Me dijo llorando. –Pero no puedo ir-. Me dijo tapándose la cara con sus manos y cuando deje de verla a los ojos por fin comprendí lo que estaba diciendo.
-No, no vas a huir de nuevo-. Le dije aterrado quitando las manos de su cara para que me viera, ella no podía dejarme nuevamente no lo soportaría.
-No estoy huyendo-. Me dijo con dolor. –Por primera vez estoy enfrentando mis problemas me…-. Sus sollozos no la dejaron continuar. –Me iré a Los Ángeles-. Me dijo mientras se paraba e hice lo mismo en un intento por seguirla.
-¿Por qué?-. No entendía por qué el cambio.
-El psiquiatra me dijo que ahí había un centro que me podría ayudar, por eso tengo que ir-. Me explico llorando intentando ocultar su mirada.
-¿Desde cuándo te lo dijo? ¿Desde cuándo sabías? ¿Desde cuándo pensabas dejarme?-. Le pregunte enojado de que me ocultara cosas, me había prometido no ocultarme nada de nuevo.
-Él… él ya tenía tiempo diciéndolo pero… pero yo no quería escuchar, creía que si me iba contigo todo se iba a solucionar por si solo pero no funciona así, no puedo solo ignorarlo es como creer en cuentos de hadas en donde se se alcanza un final feliz con un beso-. Me dijo nerviosa.
-¿Cuándo Isabella?-. Le dije enojado de que lo volviera hacer, no se había dado cuenta lo mucho que habíamos sufrido la vez pasada.
-Ayer acepte que tenía razón-. Hizo una pausa para tomar un aire. –Ya no puedo más, estoy cansada, no puedo seguir así, no podemos seguir así-. Me dijo con profundo dolor y más lágrimas cayendo.
-¿A qué te refieres?-. Había aprendido a dejarla explicarse.
-El sentirme tan sola aun cuando estoy rodeada de gente, el odiarme tanto, no soporto ver mi reflejo porque odio mis ojos al igual a como me detesto yo, por más que intente buscar las cualidades de las que hablas no las veo, en mi reflejo solo miro las palabras de Charlie, siento un profundo odio que viene desde el centro de mi corazón y luego esta maldita ansiedad que no se va, él dice que con la terapia y el tiempo se irán, necesito creerle-. Me dijo viéndome derrotada parecía una muñeca rota, que rogaba por un poco de piedad.
-Está bien iremos a Los Ángeles-. Si era lo mejor y lo que ella necesitaba eso haríamos.
-No, tú irás a Harvard y tendrás un gran futuro-. Me dijo firme aunque sus ojos demostraban el dolor de sus palabras, el saber que el pensarme lejos le dolía hizo que mi dolor no fuera tan profundo.
-No hay nada que discutir iré contigo-. Le dije firme.
-No tiene caso que tires tu futuro, una vez que ingrese no podré ver a nadie mínimo en los próximos seis meses-. Me dijo conteniendo las lágrimas y esa idea de no verla en tanto tiempo hizo que doliera, que mi corazón empezara a quebrarse nuevamente en los lugares que ya estaba arreglado.
-Está bien, cuando salgas me hablaras y regresare por ti para irnos juntos a Cambridge-. Tenía que ser fuerte si ella lo necesitaba yo la apoyaría en todo, pero empezó a negar y eso me aterro.
-No sé cuándo saldré Edward, por eso no quiero que me esperes-. Dijo en un susurro doloroso.
-¿Estas escuchando lo que estás diciendo?-. Le dije desesperado. –No me importa si te tardas un mes o un año te voy a esperar-. Le dije enojado.
-Pero yo no quiero-. Me dijo.
-No me volverás a engañar diciéndome que no me amas-. Le advertí, porque si algo sabía era aprender de mis errores.
-Te amo ni aquella vez me atreví a negar lo que sentía, te mentí haciéndote creer eso jugando con las palabras porque jamás podría decir esa calumnia, pero ahora no intento engañarte, te lo digo viéndote a los ojos y con mi corazón en la mano, te amo-. Me dijo viéndome a los ojos pero su determinación me derrumbo y las lágrimas empezaron a correr porque sabía lo que significaba. –Pero por primera vez quiero ser egoísta-. Su voz se rompió intentando controlar las lágrimas y rompiéndome más el corazón. -No quiero salir adelante por ti, porque me estas esperando, quiero hacerlo por mí, quiero aprender a quererme, aprender a valorarme simplemente porque me nace hacerlo, quiero ser una persona normal que se quiere y se respeta porque se valora-. Llevo su mano a mi mejilla mientras las lágrimas no dejaban de correr por las suyas. –Si no lo hago solamente te amare a ti y que clase de amor sería si no siento lo mismo por mí, fingiré que me quiero por ti, viviré a medias fingiendo que todo estará bien como lo he estado haciendo hasta ahora, solo sostenida por tu amor a riesgo de quebrarme y perderme para siempre-. Me dijo con dolor.
-No puedes hacernos esto, no podemos dejarlo simplemente-. Le rogué con más lágrimas, no podía estarme despidiendo, no de ella.
-Perdóname si hubiera sabido que al final del túnel estabas tú esperándome, que tenía una posibilidad de tener una vida a tu lado hubiera sido fuerte, hubiera resistido más, pero no lo hice-. El dolor en sus palabras era palpable igual que lo era el mío. -Esto lo arruine desde el día que decide destruirme poco a poco, no podemos engañarnos y pensar que si me voy todo se va a arreglar eso no sucederá, tú estás tan cansado-. Estuve a punto de replicar pero ella no me dejo. -Y yo también, si sobreviví fue gracias a ti, pero si un día te vas que será de mí, no puedo seguir siendo dependiente de ti y tú no puedes estar cuidándome todo el tiempo, eso no es sano-. Sabía que ella tenía razón porque no podía prometer no irme, siempre corría la posibilidad de que me pasara algo, lo había aprendido de papá, pero eso no significaba que doliera menos. –Ayer leí una carta de mi abuela me describía como una niña viva, alegre y luchadora sabes lo extraño que se sintió, yo no recordaba haber sido así alguna vez, no recuerdo sentir lo que estar completamente viva, sentía que describía a otra persona que no era yo, no sé en qué parte del camino perdí a esa niña, tengo que encontrarla, no sé cuánto tiempo me vaya a tomar, ni siquiera sé si tendré éxito, pero tengo que intentarlo-. No sabía que decir sus palabras tenían sentido pero mi corazón sangraba por su perdida.
-A pesar de que sé que es lo mejor para ti, el pensar en dejarte me duele tanto, quisiera poder retenerte a mi lado ser egoísta y solo pensar en mí, en mis deseo que consiste solo en tenerte a mi lado-. Le dije dolido.
-Te amo y siempre serás el mejor hombre que se cruzó en mi vida, no importa lo que depare el destino, siempre serás ese amor que se dio aún en este averno en el que vivo-. Me dijo tocando mi mejilla.
-Te amo y siempre ser…-. No alcance a prometerle ser la mujer de mi vida porque me silencio con un beso que me supo a despedida.
-Siempre me recordaras-. Termino la frase por mí, cambiando lo que estuve a punto de decir. -No sabemos que pasara por lo que no castigues a otra mujer con esa promesa que no sabrás si podrás cumplir-. Me dijo volviéndome a besar. –Tienes que tomar un vuelo-. Agrego separándose.
Solo me quede un momento viéndola, grabándome todas sus facciones, prometí que si la vida me daba otra oportunidad aprendería a recordar todos los pequeños detalles y lo había intentado hacer, pero no estaba seguro que mi mente fuera tan privilegiada. Fue una promesa hecha de igual manera a la de alejarme si ella me lo pedía y sabía que lo tenía que hacer por su bien. Una vez más estire mi mano para tocar su mejilla, sintiendo esa agradable corriente que se presentaba cada vez que nuestra piel se tocaba, me volví a acercar a sus labios para probarlos nuevamente, sin saber si algún día tendría la oportunidad de volverlos a tocar, me negué a cerrar mis ojos quería tener algo más que atesorar.
-Te amo-. Y te amare por siempre. Le prometí en mi mente porque sabía que ella siempre sería una de las personas más importantes en mi vida.
-Cómo yo te amo a ti-. Me contesto tocando mi mejilla.
Darme la vuelta y empezar a caminar hacía mi nuevo destino alejado de ella fue lo más difícil que tuve que hacer alguna vez, si no fuera porque sabía que era lo mejor para ella no hubiera podido seguir caminando, siempre estaría su bienestar antes que el mío, era eso lo que había prometido cuando rogué que ella viviera, ahora tenía que mantenerme. Sin poder contenerme volví a voltear para verla en el mismo lugar con lágrimas corriendo por sus ojos.
-Adiós chico guapo-. Me dijo con una sonrisa que era contradecía por las lágrimas que corrían por sus ojos.
-Adiós hermosa-. Le conteste antes de darme la vuelta y seguir mi camino, en un intento de que mi fuerza no se fuera y regresara a rogarle que buscáramos una nueva solución.
…
Sé que la mayoría me debe odiar o al menos quererme ahorcar por unos 5 minutos mínimo, no lo hagan todavía me faltan algunos capítulos por escribir y necesito oxigenar mi cerebro (para aquellos que lo pensaron la respuesta es sí, se trata de chantaje XD)
Es algo que intente advertir desde hace algunos capítulos, no creo que nadie sane como en los cuentos de hadas, por lo que creo que Bella tenía que separarse de todos y aprender a sanar por ella. Opino (y alguien pueden pensar diferente y lo respeto) que las personas que solo quieren a su pareja mientras ellos no se respetan no se encuentran totalmente estables y ese amor no es sano, las personas que amas pueden impulsarte a ser mejor pero no pueden ser la base de tu vida, siempre tienes que quererte y respetarte primero tú, ya que si no los demás no lo harán. Eso era lo que estaba sucediendo con Bella, quería a Edward y a sus amigos pero ella no se amaba y tiene que aprender a hacerlo por si sola, no porque es lo mejor para su relación o para su futuro con Edward, si no por que es lo mejor para su vida, para estar bien con su alma y estar en paz aprendiendo a valorar lo que la rodea aunque se encuentre sola.
Ale.18: Hola, si estuvo bien que la corrieran, qué me dices de que también termino con la nariz rota a manos de Jane fue lindo aunque no fue narrado, sé que ahora Jane te cae mejor ya que hizo lo que todas deseaban jejejeje. No te preocupes, era más que nada para que vivieras el sentimiento y si es que te dabas cuenta de algunas cositas que se fueron adelantando. El hombre ideal, sus palabras son tan correctas que llegan al corazón aunque no tuvieron el efecto deseado ya que como dijo Bella ya era demasiado tarde ya estaba rota, primero tiene que sanar para empezar a escuchar. Espero que el capítulo lo sigas titulando como bueno y no me odies, pero esto tenía que pasar…
Carpedita dien: Hola, me alegra mucho que te guste la historia y espero que tengas razón ya que intento mejorar en cada capítulo. Si creo que es un delito más que nada con lo que hicieron sus hermanos ya que implica algo que se puede comprobar como lo es la violencia física, respecto a los padres lamentablemente es algo que se vive mucho y no tiene castigo en la mayoría de los casos y es una de las que más te afecta de por vida, la violencia psicológica. No la dieron en adopción porque Charlie hizo la promesa de cuidarla hasta que fuera mayor de edad, claro que prometió cuidarla más no quererla ni que fuera feliz, aunque estoy de acuerdo hubiera sido lo mejor la adopción. Lamentablemente las personas son fáciles de manipular y buenas para juzgar, ese tipo de persona solo muestra que son incapaces de razonar por lo tanto de ponerte en el lugar del otro, su comportamiento significa que no comprenden la situación, es fácil apuntar a los demás pero no es fácil analizar qué está pasando y que pasaría si fuera yo. Solo piensa que tus primos lo hacen porque alguien más lo hace, sin darse la oportunidad de estudiar la situación que estoy segura ni siquiera comprenden, es el famoso comportamiento de las masas, hago algo porque el otro lo hace y no quiero que me excluyan, perdón sé que son tus familiares pero son bastante tontos e inmaduros ya que solo demuestra que no tienen la capacidad de pensar por si solos y me tomo el atrevimiento de dar consejos desde lejos estando segura que no comprendo del todo, pero no debes dejar que eso influya en ti, debes ser consciente que ellos son los que están equivocados y al contrario de lo que intentan, tú se una mejor persona y se consciente que vales mucho, no dejes que te vuelva distante, existen personas que no juzgan sin conocer y son las personas que valen la pena conocer y a las que debes dedicarle tu tiempo, no porque es tu familia vale la pena, la gente que vale la pena es aquella que te quiere y aprende a valorarte haciendo lo posible porque estés bien.
No te preocupes no es una pregunta incomoda, mi vida no es para nada parecida a la historia de hecho es bastante normal con sus dramas y chismes de toda familia pero sin nada trascendental, tampoco conozco a nadie que haya vivido algo parecido. Pero respecto a en qué me base te seré sincera soy el tipo de persona con gustos bastante dramáticos por no decir trágicos y que saca historias de la música, en realidad no sé si eso es validó pero lo hago, un día de esos estaba escuchando música viejita y empezó la 5ta estación y solo se me ocurrió, te daré los nombre de las canciones por si las quieres escuchar pero te diré que ni siquiera he visto los videos, solo me imagine lo que sea que entendí en ese momento con las letras (Niña, aquí me imagine la infancia de Bella, Sueños rotos, me imagine la relación con Edward y su resistencia inicial a acercarse y Perdición me imagine el sufrimiento causado por Charlie así empezó a formarse la historia) sé qué a lo mejor incluí otras cosas que influyeron como otras canciones, libros que leía en ese momento, infinidad de cosas que agregue pero en este momento esas son las que más recuerdo. Si quieres escribir tu historia y te ayudaría a cerrar un ciclo que crees necesitas cerrar, adelante, siempre tienes que hacer lo que creas que es mejor para ti, estoy segura que muchas personas lo leerán y puede que se sientan identificadas contigo y eso puede que te ayude, también tienes que ser consciente que muchas personas no estarán de acuerdo con las acciones de los personajes y las criticaran en ese caso tienes que ser fuerte, en mi caso si hablan mal de Bella no me molesta porque es imaginaria, pero en tu caso tienes que pensar si eso seguiría teniendo un efecto positivo en ti, si crees que será así adelante te apoyo.
ValeWhitlockGrey: Primero que nada espero que tengas mucha suerte y éxito en tus finales y si estás leyendo esto me alegra que tuvieras tiempo de leer XD Yeah! Una nueva palabra a mi corto vocabulario :) Jajajaa la verdad es que nunca se me ocurrió hubiera sido divertido ver a Edward en ese penoso momento en mi mente ya tengo la escena ;) Al menos sabemos que gracias a tu acto se ganó una nariz quebrada (me atrevo a decir que todas estamos agradecidas con Jane) tengo que decir que hubo varias pistas de lo que tiene Bella más en este capítulo. Lloras ahora? Yo también lo amo incluso a sus dos facetas no me importa XD Me odias ahora?
Esmeraldamr: Hola, antes que todo no te preocupes, sé que no siempre se tiene tiempo con que te siga gustando la historia me doy por bien servida, cuando la subí pensé que nadie la leería y no sabes lo feliz que me hace saber que lo hizo :D Por ser la primera en pedir el capítulo en donde se descubre la verdadera cara de la zorrita te tengo que adelantar que si lo abra, todavía no lo escribo pero lo tengo visualizado en algún punto de mi cabeza ;) Conocimos un poco la forma de pensar de Charlie desde el punto de vista de Mari y como ya sabíamos simplemente tiene una manera retorcida de ver el mundo. Creo que Edward tuvo su momento al inicio donde todos lo odiaron pero al final se reivindicó y tanto que creo que lo amaron (al menos yo lo hice) ;)
Liz Cullen Boschetto Belikov: Hola, Qué tal esas matemáticas? Estas a punto de descansar de ellas? Creo que este capítulo no ayudo a tu melancolía, espero que triste pero te haya gustado :)
Rossy-Bells Cullen: No te he visto pero te puedo decir que me imagine literalmente a alguien riendo así jejejeje. Ahora a tu lista puedes agregar que Jane la golpeo XD no te preocupes se enterara ;) Tengo que decir que la familia de Bella aparecerá pero más adelante, tal vez junto con lo que me pediste de Bella, creo que no te imaginabas que iba a dar esta vuelta la historia, todavía no se termina no todos comprenderán pero pagaran y al menos uno si se dará cuenta de lo mal que estuvo… Ben no tarda en aparecer creo que dos capítulos más. Yo también quiero un novio así, necesito que alguien me diga como lo puedo conseguir por favor estaría eternamente agradecida. Creo que me odias? Cuando mire tu mensaje ya tenía escrito todo esto, si se dejaron pero todo fue para el bien y si te diste cuenta di algunas señales de lo que le está sucediendo… Cuando me decían que lo odiaban que hiciera que pagara, sabía que ese sentimiento no duraría mucho muajajajaja (ahora soy yo con la risa malvada) pero tengo que aclarar que esta separación sigue siendo a consecuencia de todo lo anterior. Obviamente no fueron a ninguna graduación Bella se encontraba en el hospital, pero si la terminaron al menos desde que Charlie la fue a ver a la casa de su abuela, ya había salido de la escuela solo quedaba la semana casi de despedida a la que Bella no se presentó, respecto a las amigas y enemigas hicieron como siempre pasa en la preparatoria desaparecieron con el tiempo llegaran rumores de lo que fue su vida pero solo serán chismes ya que no importara mucho en realidad. Charlie no estoy segura si tendrá una lección pero no le ira precisamente bien. A lo último le atinaste me preguntaste por Ángela y apareció para besar a Edward por última vez.
Medialuna: Hola me alegra mucho que te guste, te puedo decir que si van a sufrir no sé si sea el castigo ideal porque no creo que haya, pero todo se paga ;)
Yomii20: Eres la primera que me dice que actualice demasiado rápido, pero para que veas que soy una hermosura de persona te lo vuelvo a prestar en este capítulo hasta el otro, consuélalo está un poco triste por la separación de Bella y su hermana. Centrarme en ellos pues precisamente en ellos de a dos nop :( ahora contara casi la mayor parte de la historia Edward. Si Edward se tendrá que enterar de lo zorra que Ángela mínimo.
EmmaCullenO´SheaPotterKiryuu: Hola y muchas gracias por tus hermosas palabras, primero que nada estoy sorprendida de que leyeras toda la historia ya que son muchas hojas pero no negare que me hace inmensamente feliz el saber que no la botaste en los primeros capítulos, me alegro que conectaras con los personajes tanto buenos y malos eso era la idea. No te preocupes, intento actualizar rápido mínimo cada semana y si me tardo a la mucho son dos. No al contrario gracias a ti por leer y comentar me hace tan feliz saber que te gusta, es el mejor regalo que me puedes hacer.
Lilyjmarquez: Me perdiste un poco al inicio (admito que busque una palabra en google) creo que ahora para mí fue difícil de captar jajaja pero te diré que me alegra que estudies los pequeños detalles ya que siempre agrego pistas que dicen lo que están pasando y el personaje que nos cuenta la historia las ve pero no las entiende o solo lo menciona, aquí y en el anterior puse varias de la situación que está viviendo Bella pero Edward ni se lo imagina ;) Me alegro que sientan que la historia no está perdiendo contenido ya que creo que muchos se imaginaron que terminaría pronto pero todavía faltan algunos escombros que remover todavía. Si tiene que vengarse de la mosquita muerta y creme que lo hará pero ahora no, aunque Jane nos dio un adelanto y de los otros que nos faltan hablaremos más adelante jejeje. Rose está dando tiempo ya que para ella también es un poco difícil remover escombros, recuerda que vivió casi una repetición de su historia. Si fueron las palabras justas pero no suturo la herida solo la impulso a buscar la sanación, eso es algo al menos luchara por estar mejor. Respecto al idioma no te preocupes siempre he admitido que no se me dan jajajaja manejo un 50% el inglés pero para vivir en frontera tengo que admitir que es muy poco. Jajajaja no sé de dónde sacaste lo de la gallina pero morí de risa, solo con esto me imagino que has de ser una persona muy creativa y divertida.
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