Capítulo XLIV

Edward POV

-Edward-. Sentí que alguien sacudía mi hombro por lo que me vi en la necesidad de abrir los ojos, voltee a todos lados para ubicarme hasta que me di cuenta que estaba en un cuarto de la casa de Alec, Bree estaba profundamente dormida a mi lado y la persona que me estaba despertando era Jane y parecía muy asustada.

-¿Qué sucede?-. Le dije alerta revisándola de manera rápida por si algo se encontraba fuera de su lugar.

-Bella no se siente bien-. Me dijo con preocupación y me puse a buscar rápidamente mis zapatos los cuales no encontré pero no me importo y corrí descalzo.

-¿Qué síntomas tiene?-. Le pregunte vagamente mientras salía a buscarla seguido por Jane y no tarde mucho en encontrarla porque escuche sus gritos enojados, eso me tranquilizo ya que significaba que no estaba inconsciente como me imagine.

-¡Sal de mí vista hijo de perra!-. Le grito enojada Bella a Alec mientras le aventaba la puerta del baño.

-Maldición Bella yo no quería-. Dijo preocupado Alec pero lo ignore al igual que a Jane, había aprendido en estos casos que era mejor hablar con la persona afectada por más convaleciente que estuviera.

-Bella voy a entrar-. Le avise mientras abría la puerta del baño con mucho cuidado.

-No, no entres-. Me dijo con la voz rota nada que ver a los gritos que le dio a Alec pero la ignore y de todas formas entre. Estaba hincada frente al escusado se veía pálida, sudorosa y muy despeinada, no fue difícil darme cuenta que había estado vomitando y las ganas todavía no se iban de su sistema. -Sal es asqueroso-. Me pidió con lágrimas en los ojos, verla así me hizo sentir un vació en el estómago odiaba verla así.

-Soy doctor recuerdas un poco de vomito no es nada nuevo-. Le dije intentando consolarla con una sonrisa que no me alcanzo a devolver porque las arcadas volvieron. Tome una liga que estaba en el baño y amarre su cabello para que no se atravesara en su camino.

-Lo siento tanto-. Me dijo llorando la pobre estaba hasta temblando y quería poder hacer algo para ayudarla por lo que estaba bastante impotente.

-No pasa nada-. Le dije tomando una toalla y mojándola para refrescarla un poco y ella se dejó parecía que lo sentía agradable. -¿Sabes si comiste algo en mal estado?-. Le pregunte mientras la seguía refrescando.

-El maldito Sándwich de Alec, debí saber que él no puede ni calentar algo en el microondas-. Me dijo pero no terminó de explicar porque el asco volvió. –Pensé que lo había preparado Melanie por favor ya no quiero vomitar has que se pase-. Me dijo llorando aumentando mi impotencia.

-Ya pasara solo tienes que deshacerte de todo lo que te está enfermando-. Le dije con pesar por no poder ayudarla. Estuve un rato ayudándola a refrescarse y las arcadas se fueron yendo, por lo que la ayude a levantarse para que se enjuagara la boca.

-Me necesito bañar-. Me pidió cansada cuando se terminó de lavar los dientes.

-Si necesitas algo estaré afuera-. Le dije dándole privacidad.

-¿Cómo está?-. Me preguntaron Alec y Jane en cuanto salí.

-Estará bien solo comió algo que no le sentó bien eso todo, me dijo que se quería darse un baño, pero no es nada grave-. Los tranquilice.

-Enserio que solo fue un simple Sándwich a mí no me hizo ningún daño-. Me dijo Alec con remordimiento.

-No tuvo que ser precisamente el Sándwich pudo ser cualquier cosa-. Lo tranquilice aunque Bella y Jane parecían muy seguras que había sido eso. -Le haría bien tomar un poco de jugo para que ingiera algo de azúcar y se hidrate nuevamente-. Les dije cambiando de tema.

-Yo se lo traeré-. Dijo Jane saliendo del cuarto.

Voltee al reloj y me sorprendió mucho que ya fueran las 8 de mañana, cuando Jane me había levantado me imagine que era de madrugada pero normalmente no era muy bueno con los horarios, había tenido que trabajar muchas horas extras para que me dieran este fin de semana, más después de que me había dado el lujo de tomar una semana de vacaciones.

-Pareces cansado-. Me dijo Alec.

-Ayer salí de una guardia de 36 horas, no he tenido tiempo de reponerme-. Le dije mientras me sentaba en la cama si Jane no me hubiera levanto era capaz de dormir otras 8 horas.

-Nunca he comprendido como pueden sobrevivir con ese horario-. Me dijo Alec.

-Te acostumbras además es solo mientras estoy en la especialidad un vez que termine ya eliges tu horario-. Le dije tranquilamente en verdad me gustaba mi trabajo por cansado que fuera.

-¿Cómo te sientes?-. Le pregunto Alec a Bella que iba saliendo con una toalla en su cabello y una bata.

-Ya mejor pero en mi vida vuelvo a comer algo preparado por ti-. Le dijo todavía enojada.

-Edward dice que es poco probable que haya sido mi Sándwich-. Se defendió Alec aunque yo no recordaba que esas hayan sido mis palabras.

-Parece que Bella necesita cambiarse y descansar un poco-. Le dije a Alec mientras lo invitaba a que saliera. –Si necesitas cualquier cosa estaremos en la sala, podemos ir a comprar algo a la farmacia-. Le ofrecí.

-Gracias Edward, pero tenías razón ya me siento mejor-. Me dijo con una sonrisa que me llego al corazón porque era la primera que me daba desde aquel día.

Eran pasadas las 12 cuando volví a despertar, lo peor era que podía seguir durmiendo pero tenía hambre así que fui a lavar mis dientes y salí también un poco preocupado por las actividades de Bree y enfadado por perder el tiempo que pude haber pasado con Bella.

-Buenos días Edward estoy haciendo unos burritos ¿Tiene hambre?-. Me pregunto Rosalie sonriente, mire que Bree estaba sentada en la isla y parecía que no tenía mucho de levantarse, la enana era demasiado floja.

-Si mucha-. Le dije con honestidad mientras me sentaba.

-Están riquísimos-. Me dijo sonriente Bree.

-Todo lo que hace Rosalie le queda muy bien-. Le dije a Bree.

-Eres todo un adulador-. Me dijo sonriente Rosalie.

-Si es uno de sus grandes dones, siempre fue demasiado bueno con las palabras-. Dijo Bella que iba llegando y me regalo otra sincera sonrisa que no dude en devolver.

-¿Cómo sigues?-. Le pregunte algo encandilado por verla sonreírme y sin poder evitar recordar sus labios en los míos la otra noche.

-Yo creo que mejor porque desayuno muy bien, no me quiso hacer caso cuando le dije que era mejor que no comiera grasas-. Le dijo Rosalie en forma de regaño.

-No tiene sentido ya que estoy mejor, una vez que esa maldita bomba atómica salió de mi sistema por lo que volví a la normalidad, ahora tengo que recuperarme-. Me dijo sonriente mientras tomaba un galleta del mostrador.

-Solo no intentes comer demasiado aunque te sientas mejor tu estómago todavía esta resentido y puede volver a suceder lo mismo-. Le advertí y no me contesto solo me regalo una amplia sonrisa que me daban la mayoría de los pacientes la cual ya había aprendido a descifrar, significaba que estaba hablando con la pared.

….

Anoche estábamos todos en la sala platicando cuando volví a perder la consciencia, me había quedado dormido sin darme cuenta después de que todo el día intente permanecer despierto para estar más tiempo con Bella, alguien me puso un cobija y eso solo logro arrullarme más, ahora era muy temprano y yo estaba muy despierto pero necesitaba pararme al menos los sillones de Melanie eran bastante cómodos no sufriría dolor de espalda, iba rumbo al baño cuando escuche ruidos en la recamara de Bella algo que llamo mi atención ya que era muy temprano y todos parecían dormidos.

-Bella-. Le dije mientras tocaba. –Bella-. Volví a preguntar pero no obtuve respuesta así que entre siendo cuidadoso. Pero los ruidos provenían del baño y desde aquí pude distinguirlos eran arcadas nuevamente.

-¡Vete!-. Me dijo con voz rota cuándo entre al baño, pero no le hice caso solo volví a realizar la acción de ayer buscando un liga que la ayudara a sostener su cabello. –No estoy vestida-. Me dijo entre llanto una vez que logre amarrar su cabello, solo traía puesta una blusa de tirantes que hacía juego con su ropa interior era evidente la falta de sostén, pero nada importaba solo quería ayudarla.

-No pasa nada-. Le dije mientras intentaba reconfortarla.

-No es la primera vez que me miras así-. Me dijo con voz rota parecía muy cansada.

-Además soy doctor recuerdas-. Le dije mientras pasaba una toalla mojada por su rostro para refrescarla.

-Odio esto-. Me dijo con un puchero mientras una solitaria lágrima corría por su mejilla una que me encargue de atrapar cariñosamente.

-Pronto pasara, al igual que ayer pronto estarás mejor y nos aseguraremos que lleves una dieta baja en grasas para que mañana no se vuelva a repetir-. Le dije mientras la abrazaba intentando reconfortarla y para mi sorpresa se dejó. Era bueno poder tenerla en mis brazos nuevamente aunque el momento duro poco ya que las ganas de vomitar regresaron.

Bella POV

Estaba encerrada en mi cuarto ya que estaba un poco abrumada de tener a todos cuidándome que no comiera nada grasoso, algo que era muy difícil porque me sentía mejor aunque con solo recordar las sensaciones de esta mañana mi piel se ponía chinita y los ascos volvían, era una de mis debilidades siempre había odiado vomitar me ponía toda llorona, mis manos temblaban y empezaba a sudar demasiado por el esfuerzo, todo era tan asqueroso. Al menos Edward había estado muy paciente conmigo aún cuando yo me lo busque porque me advirtió que no comiera tanto.

Pensar en él me hizo cuestionarme todas las decisiones que estaba tomando, había decidido mantenerme alejada era consciente de lo detestable que resultaba de mi parte ser grosera con él pero tenía que serlo, sabía que se estaba haciendo esperanzas conmigo por lo que había pasado, incluso había terminado con Rebeca aunque no sabía el verdadero motivo de eso pero algo me decía que sus esperanzas tenía que ver con un nosotros. Yo no podía permitir que se hiciera ilusiones ya que entre nosotros no iba a haber nada, solo se había tratado de un momento en el que estábamos demasiado alcoholizados y no pensamos las cosas claramente.

Me había gustado mucho ver a Bree se había convertido en la señorita que siempre creí que sería, era hermosa con el cabello tan parecido a su madre solo que un poco más oscuro y esos ojos tan azules iguales a los de Carlisle, era una niña completamente abierta podía ver que era muy buena y bondadosa a pesar de estar atravesando por esa fea etapa de la adolescencia. Incluso me contó que tenía novio un buen chico llamado Diego, al cual Edward no quería a pesar de que el chico se había esforzado mucho por caerle bien, pero Bree estaba agradecida de que al menos intentara ser amable, eso era más de lo que me pude imaginar que haría Edward, siempre había sido muy sobre protector con ella incluso llegue a pensar que cumpliría sus amenazas de encerrarla en una torre, no pude evitar imaginarme cómo sería si algún día llegaría a tener una hija, sería un gran padre…

-Bella-. Entro Alec, sabía que estaba preocupado y sus remordimientos lo estaban comiendo vivo y me alegraba mucho porque había sido su maldito Sándwich el que había hecho esto y además no era que estuviera muy feliz de verlo. –Estaba sonando tu teléfono-. Me dijo con renuencia mientras me lo entregaba y en ese momento supe que Garrett me había hablado.

-Gracias-. Le dije en tono seco mientras lo revisaba, para terminar dándome cuenta que esas llamadas ya tenían más de una hora. –¿Por qué no me lo habías traído?-. Le dije enojada.

-Porque no soy tu maldito recadero-. Me dijo ahora enojado.

-¿Cuál es tu maldito problema con Garrett?-. Le pregunte bastante enojada mientras me paraba para acercarme a él estaba cansada de sus desplantes.

-Tú sabes cuál es mi maldito problema-. Me contesto enojado.

-No, no lo sé por qué no intentas explicármelo para decirte lo idiota que estas siendo-. Le pregunte furiosa.

-Mi problema es que estas con él cuando no lo amas-. Me explicó como si lo necesitara era obvio que no sabía apreciar el sarcasmo.

-¿Cómo estas tan seguro de eso?-. Lo rete.

-¡No te hagas la estúpida!-. Me dijo alterado sacudiéndome por los hombros es su vano intento de que recuperara el sentido común algo imposible porque tenía muy en claro su punto. -Tú y yo sabemos qué es lo que te atrae de Garrett y eso no tiene nada que ver con el amor, no me quieras ver la cara de idiota porque yo sé que la persona que amas se encuentra en está maldita casa pero eres tan idiota que no lo quieres aceptar, prefieres hacerte la mártir antes que darte la oportunidad de vivir plenamente, ¿No crees que ya fue suficiente de tus estúpidos intentos de complicar las cosas?-. Me dijo muy enojado y logrando lastimarme. –¿Cuánto tiempo más crees que la vida te seguirá dando las oportunidades?-. Me cuestiono enojado.

-Basta ya, solo hazme un favor y déjame en paz no te vuelvas a meter porque tú no sabes nada ¡no puedes decir todo eso cuando no comprendes nada!-. Le dije molesta mientras caminaba hacía el baño para resguardarme ahí de sus hirientes palabras. Quise azotar la puerta para dar por finalizada esta conversación pero no alcance porque todo se volvió negro y solo escuche a Alec llamándome aterrado.

….

-Hola-. Me saludo Edward cuando abrí los ojos estaba acostada en mi cama y él estaba a mi lado.

-¿Qué paso?-. Le pregunte confundida.

-Te desmayaste, dice Alec que estaban peleando y te enojaste tanto que terminaste perdiendo el conocimiento-. Me recordó Edward bastante serio.

-Vaya parece que él tiene el don para hacerme enojar como nadie-. Intente bromear para aligerar el ambiente lo sentía muy tenso.

-Bella ¿Cuándo fue tu último periodo?-. Me pregunto serio.

-¿Qué?-. Le pregunte confundida mientras me sentaba en la cama.

-¿Cuándo fue tu última menstruación?-. Me dijo serio mientras recargaba sus brazos en sus piernas de forma cansada pero sin despegar nunca la vista de mí.

-Hace casi 5 semanas-. Le dije asustada y hasta este momento me di cuenta que tenía 5 días de retraso y el solo asistió.

-¿Existe la posibilidad de que estés embarazada?-. Me pregunto serio y solo lo mire sin comprender, le dije que me acababa de bajar el mes pasado. -¿Estas usando algún método anticonceptivo?-. Me aclaro la pregunta.

-No, pero no he tenido relaciones desde… desde…-. Le dije sin saber cómo explicarlo y el asistió en comprensión era verdad que habíamos sido irresponsables en ese sentido, pero ya me había llegado mi periodo y dos veces.

-Es importante hacerte una prueba Bella, ninguno de los dos se cuidó y tienes todos los síntomas-. Me dijo serio.

-No es posible, ya te dije que me llego mi menstruación unos días después y luego…-. Le dije con terror.

-Eso no es ninguna garantía a veces tu cuerpo tarda en procesar lo que le está sucediendo, algunas mujeres menstrúan hasta los tres meses y me dices que tienes casi una semana de retraso-. Me dijo paciente pero yo estaba a punto de perder los nervios, nada de lo que me decía podía ser verdad, sentía que estaba a punto de sufrir un ataque de pánico y hace mucho que no tenía uno pero podía reconocer los síntomas. –Bella tranquilízate-. Me dijo tomándome de los hombros asustado por mi reacción.

-Eso no puede ser posible-. Le dije y escuche el terror en mi voz. –No puede estar pasando-. Necesitaba pararme y caminar, necesitaba caminar.

-Bella tranquilízate todo estará bien-. Me dijo asustando impidiendo que me levantara.

-¡Es que no te das cuenta!-. Le grite desesperada sentía que algo oprimía mi pecho. -¡No puedo tener hijos!-. Con dolor en mi voz admití por fin lo que me había estado torturando y permitiendo que mis ojos derramaran las lágrimas retenidas.

-¿Qué?-. Me pregunto confundido.

-No puedo tener hijos-. Le volví a repetir en un susurro mientras las lágrimas seguían cayendo.

-¿Estas segura?-. Me pregunto con algo parecido al dolor.

-¡Maldita sea Edward!-. Le dije con frustración. –Tú debes saberlo mejor que yo, mi espalda no soportaría un embarazo-. Le dije entre llanto y pude ver llegar la claridad a su rostro.

-Lo siento tanto no lo había pensado-. Me dijo con pesar y se quedó callado un momento pensando si debía seguir con el tema. –Pero tienes que aceptar que eso no quita la posibilidad de que estés embarazada-. Agrego con miedo por mi reacción.

-Eso no puede estar pasando soy una idiota yo siempre fui cuidadosa incluso de adolescente, siempre estuve consciente que no puedo formar una familia, nunca he querido hijos porque no me puedo arriesgar a quedar paralitica tome la decisión con la que podía vivir-. Le dije mis peores miedos. –El doctor nos lo dejo en claro, nada de subir de peso incluso la vez del accidente lo recalcaron una vez que logre caminar Sue me llevo a un doctor buscando que me operaran pero nadie se atrevió porque era muy chica, por eso tomaba las pastillas cuando ni siquiera había tenido relaciones-. Le dije ante el recuerdo de buscar en las consultas un médico que se atreviera a hacerlo, tenía miedo aun tan chica siempre había querido niños pero todo estaba tan fresco en mi mente, el dolor, la soledad, el terror tanto que estaba dispuesta a hacerlo estaba dispuesta a rechazar ese sueño infantil. Édward tan noble como siempre me abrazo.

-¿Era por eso verdad?-. Me dijo mientras me abrazaba pero no comprendía a qué se refería. -¿Por eso me querías alejar?-. Hizo la pregunta directa.

-Algún día serás un gran padre mereces tener una linda y gran familia-. Le dije llorando porque tenía razón era algo que no le podía quitar por eso me alejaba.

-¿Y qué pasaba si yo solo te quiero a ti?-. Me dijo viéndome con un profundo amor que me llego al corazón, pero no podía estar hablando en serio.

-No sabes de lo que hablas mereces una gran familia, serás un gran padre igual que eres un gran hermano para Bree, igual que eres un gran tío para Elizabeth, tus padres serán los mejores abuelos que me pueda imaginar y Bree será la tía más consentidora que haya existido, son la clase de familia que todos los niños merecen-. Le dije con el corazón roto.

-Podríamos tener esa gran familia de la que hablas aunque no pudiéramos tener hijos, sería lo mismo lo vamos a querer igual-. Me dijo viéndome a los ojos y podía ver que estaba dispuesto a renunciar a ser padre por mí, pero yo no le haría algo así.

-No te das cuenta-. Le dije con una risa amarga. –En mi estado medico estoy diagnosticada como depresiva con un intento de suicidio y que sufrí una fuerte adicción a los antidepresivos con dos recaídas ¿Quién en su sano juicio me permitiría adoptar un niño?-. Le dije con dolor.

-Existen más opciones pero no me importa si no se puede-. Me dijo encogiéndose de hombros. –Lo único que me importa eres tú-. Podía ver la verdad en sus ojos pero sabía que era por ahora qué pasaría dentro de unos años cuando quisiera una familia y solamente siguiéramos siendo dos.

-¿Piensa en lo que fue ver crecer a Bree? Piensa en el gran amor y orgullo que sientes por ella ahora que se convirtió en esta hermosa señorita. Eso duplicado porque con un hijo todo se multiplicara. ¿Cómo puedes estar dispuesto a renunciar a eso?-. Lo cuestione ¿Cómo yo le podría quitar eso? Si es que no estás embarazada ya, me recordó mi mente traicionera.

-Podría renunciar a todo por ti, pero sé que es demasiado por ahorita ya lo pensaremos después, mientras estabas inconsciente le pedí a Jane que fuera a comprar una prueba casera es importante salir de dudas-. Me dijo intentando no parecer asustado.

-No me la quiero hacer-. Le dije firme no quería una maldita prueba.

-Bella es importante salir de dudas-. Me intento convencer.

-No puedo con la idea de que esas cosas se pueden equivocar necesito estar muy segura, tengo que ir a un hospital-. Le dije mientras me intentaba levantar dejando en claro que no aceptaría otra idea.

-Te acompañare-. Me dijo firme mientras me ayudaba a levantarme y asistí de acuerdo porque sabía que si resultaba verdad tenía derecho a saber y no solo era eso si no también que lo necesitaba a mí lado. –Voy a decirle a Ross si puede llevar a Bree a la casa de mis padres-.

-Tomare mis cosas-. Le dije porque creía que no iba a regresar aquí.

….

Edward POV.

-¿Quieres ir a un hospital en específico?-. Le pregunte nervioso.

-Solo necesito que estén rápido los resultados-. Podía escuchar el dolor en su voz pero nunca me volteo a ver. Saque el celular para llamar a papá no quería incluirlo en esto pero él nos podía ayudar a que los resultados estuvieran rápido y aunque tenía más amigos no lo creía prudente ya que lo más seguro es que fueran conocidos de Rebeca, no querían que sacaran cuentas y empezaran a murmurar al menos sabía que papá sería muy discreto.

-Edward-. Me contesto con su característica voz calmada.

-Papá te puedo ver en dos horas en el hospital-. Le pregunte bastante nervioso.

-Claro que si en una hora estaré ahí-. Me aseguro, una de las cosas que amaba era que no me presionaba para platicarle lo que sucedía. –Ten cuidado-. Fue lo único que me pidió.

-Lo tendré nos vemos en una hora… papá gracias-. Le dije antes de colgar. Si Bella se molestó porque hable con papá no dijo nada solo siguió viendo a la ventana perdida en sus pensamientos.

Empecé a manejar con Bella viendo por la ventana, sabía que aunque estábamos a dos horas de regreso a Washington todo sería más rápido porque papá nos ayudaría a acelerar el proceso. Pero eso no quita que fue un martirio manejar con Bella totalmente callada.

Hoy cuando Alec salió corriendo de su habitación diciendo que había perdido el conocimiento, me aterre porque conocía a Bella y era una de las mujeres más fuertes que había conocido en mi vida no era fácil de derribar por lo que había pensado que algo estaba realmente mal. Cuando la levante para tomar sus signos y me di cuenta que estaba bien me tranquilice y empecé a unir las variantes, los vómitos eran solamente matutinos después mejoraba visiblemente, no tenía nada que ver con el Sándwich porque para que eso sucediera algo tendría que estar en mal estado y solo ella se había enfermado y por si fuera poco ahora se incluían los desmayos, mi corazón había empezado a latir nervioso ante la posibilidad de un embarazo, pensaba que estaría feliz si resultaba que íbamos a tener un hijo e inmensamente triste ante la posibilidad de que yo no fuera el padre.

Pero mis preocupaciones habían huido cuando me aseguro que no había estado con nadie más, lo que significaba que era muy probable que tuviéramos un hijo, era verdad que en estos momentos no deseaba un niño pero con Bella todo eso era parte de un sueño que se podría cumplir en el momento que sea sin alterar todo lo demás, pero mi corta felicidad fue opacada nuevamente por el terror cuando mire su reacción ante la posibilidad de estar embarazada.

Por fin comprendía las palabras de Alec yo sabía del problema de Bella pero en aquel entonces no me había puesto a pensar en las consecuencias a futuro, solo entendí que se tenía que cuidar mucho la posibilidad de una familia no estaba muy presente en ese entonces, si existía el deseo pero no la intensión de planearlo claro que ella no pensaba de la misma manera. Ahora comprendía todo su comportamiento una vez que se me daba un poco de información me era muy fácil poder leerla, ella solo estaba intentando protegerme como siempre, sabía que me amaba pero tenía la absurda idea de que tenía que formar una familia aun cuando no fuera posible sin ella a mi lado.

No me importaba si no podíamos tener hijos, si estaba dispuesta había otros métodos como un vientre de alquiler pero si ella los rechazaba por mí estaba bien, no tenía mucho deseo de formar una familia si no era con ella, eran un anhelo que solamente surgía cuando ella se agregaba a los planes. Cuando estuve con Rebeca había pensado que no queríamos hijos, si más adelante sentíamos la necesidad de tenerlos cabía en la posibilidad de tal vez tener un hijo, pero ahora que existía esa posibilidad parecía que siempre desee lo que tienen Alec, Emmet y Ben.

Sabía que Bella no debía de estarla pasando bien ella era la que estaba arriesgando demasiado prácticamente su espalda estaba en juego, pero al mismo tiempo me sentía demasiado egoísta ya que estaba demasiado ilusionado ante la posibilidad de tener un hijo con la persona que amaba. Si resultaba cierto estaría con ella en todo momento, buscaríamos especialistas que nos pudieran ayudar en el tema, la cuidaría siempre para que todo resultara bien sin que su espalda se viera comprometida aunque tuviera que guardar reposo absoluto.

-Llegamos-. Le dije mientras me estacionaba y ella solo asistió bajándose en silencio.

La guié por todos los pasillos, este hospital era bastante grande más que el de Forks por lo que era fácil perderse, pero ella solo parecía concentrada en seguirme sin importarle dónde se localizaba el consultorio de papá.

-Papá-. Lo salude entrando sin tocar hoy no le había tocado trabajar así que sabía que no tendría consulta.

-Edward-. Me saludo pero podía ver la preocupación en él, la cual se sustituyó por sorpresa cuando vio que Bella también entraba. -¡Bella!-. Dijo entre saludo y pregunta.

-Hola Carlisle-. Le dijo Bella en un susurro intentando darle una sonrisa.

-Me alegra verte-. Le comentó sin decirle nada por su evidente estado, solo se acercó y la abrazo logrando que Bella rompiera en llanto como niña en busca de consuelo, por lo que Carlisle la abrazó más fuerte mientras me miraba interrogativamente, pero no le pude decir nada solo pensaba que había sido un bruto que debí haberla abrazado intentando consolarla.

-A mí también me alegra verte te ves tan bien, me encanta ver que estas totalmente recuperado-. Le dijo Bella entre hipos.

-Gracias linda-. Le dijo separándose un poco y sosteniendo su rostro para que lo mirara. –Tú también te miras muy hermosa-. Le dijo con una sonrisa mientras limpiaba sus lágrimas. –Me quieren contar ¿Qué está pasando?-. Nos dijo ahora a los dos con voz cálida.

-Creo que estoy embarazada-. Le susurro Bella provocando que las lágrimas volvieran a caer y Carlisle me vio interrogándome.

-Bella ha estado sufriendo vómitos matutinos y desmayos, hace aproximadamente 2 meses tuvimos… este-. Era doctor pero no era fácil decirle esto a tu padre, menos cuando traes a una mujer llorosa ante la posibilidad de tener un hijo y hace dos meses salías con otra persona que ellos conocían, me sentía nuevamente como un adolescente.

–¿Tuvieron relaciones sin protección?-. Nos preguntó entendiendo mi vacilación, pero al contrario de lo que pensé no se miraba enojado solo confundido.

-Pero tuve mi periodo unos días después y luego se volvió a repetir y no tengo tanto de retraso solo 5 días-. Agrego Bella con la esperanza de que no fuera verdad.

-Creo que lo mejor es realizar una prueba-. Dijo Carlisle mientras iba a buscar una jeringa.

-Sí-. Dijo Bella sentándose de forma derrotada y sin esperar a cometer el mismo error me senté a su lado atraiéndola a mis brazos, al principio se tensó pero se relajó dejándome que la apoyara en estos momentos.

-Me prestas tu brazo Bella-. Le pidió Carlisle y ella lo hizo sin dejar de abrazarme. –Solo sentirás un pequeño piquete-. Le dijo papá antes de inyectarla pero ella no hizo ningún movimiento. –Muy bien-. Dijo mientras sacaba la jeringa. –Me encargare personalmente de esto en menos una hora tendremos los resultados-. Nos informó antes de salir del consultorio.

-Quiero que sepas, que sea cuál sea el resultado siempre me tendrás a mí-. Le dije tomando su mano. –Te amo Bella y eso no cambiara por nada del mundo-. Agregue esperando que me escuchara pero ella solo asistió y siguió en silencio.

-Tengo los resultados-. Llegó papá un rato después, no había logrado que Bella dijera nada solo seguía sumida en un profundo silencio que me estaba volviendo loco preguntándome que pensaba, pero ella pareció solo reaccionar con el comentario de papá. –Tus resultados dieron positivos Bella, estas embarazada-. Dijo papá y podía ver la ilusión que le hacía esto, cuando escuche esas palabras mi corazón empezó a latir feliz a pesar de la situación, seríamos papás tendríamos una personita igual a Bella.

-Dios-. Dijo Bella antes de romper a llorar logrando que me sintiera egoísta al estar feliz.

-Bella sé que debe ser sorpresivo-. La intento consolar papá sin comprender lo que estaba sucediendo.

-Tuve un accidente, mi espalda es muy delicada tengo prohibido subir de peso por ligero que sea para no correr el riesgo de quedar paralitica nuevamente-. Le explico Bella mientras se paraba a caminar en el corto espacio. –Como veras no hay forma de que soporte el peso de un embarazo-. Le dijo a papá que solo la pudo ver con tristeza.

-Según tu prueba tienes entr semanas de embarazo-. Le dijo ahora Carlisle con menos emoción. –Si gustas podemos realizar una ecografía para asegurar el tiempo-. La invito.

-No, preferiría que no sea así no estoy lista-. Dijo Bella con miedo.

-Sería más seguro y recomendable hacer…-. Siguió papá intentando convencerla.

-No puedo simplemente no-. Le dije segura.

-Los niveles de AFP dieron altos-. Dijo Carlisle viéndome directamente a mí para que intentara ayudarlo.

-¡Dios!-. Era todo lo que podía decir pero me levante rápido para revisar los resultados y tenía razón esto era demasiado.

-¿Qué quiere decir eso?-. Nos miró Bella asustada.

-Que es importante realizarte una ecografía-. Le dije sin querer asustarla más e intentando no demostrar mi miedo.

-He dicho que no estoy lista-. Me dijo a la defensiva.

-Bella lo mejor…-. Tenía que intentar convencerla era importante.

-Déjalo Edward no me vas a convencer. Solo quiero irme de aquí ¿Puedes llevarme a mi casa?-. Me pregunto sin dejarme terminar.

-Está bien-. La conocía y sabía que estaba a punto de colapsar y eso no era bueno para nadie por lo que me di por vencido, papá quería debatir pero lo mire negando no quería que tuviera un ataque, sabía que ya no consumía ningún medicamento y no quería orillarla hasta que lo necesitara, me sorprendía lo serena que se estaba comportando a pesar de lo doloroso que le estaba resultando todo, ella solo necesitaba tiempo a lo mejor mañana estuviera más dispuesta.

-Isabella-. La llamó papá totalmente serio. –Es importante que lo que sea que vayas a decidir sea lo antes posible, ya casi tienes 8 semanas no hay mucho tiempo que perder para ninguna decisión-. Le dijo cansando y asustándome, Bella no podía pensar en un aborto esa no era una opción ¿O sí? Pero para mi miedo Bella solo asistió y salió del consultorio.

Solo me dio la dirección de su casa y no volvió a hablar, parecía que iba en su mundo y yo no sabía qué hacer, estaba aterrado tanto por los resultados como por las últimas palabras de papá, Bella no podía estar considerando abortar ella no sería capaz de hacer algo así, pero en el fondo mi mente no estaba tan segura ya que mientras yo deseaba a ese bebe con todo mi corazón solo por ser producto de mi amor por ella, también era consciente de todo lo que estaba poniendo en juego Bella y los traumas que le habían causado esa etapa de su vida.

Llegamos a la casa de Bella, hice el intento por bajarme para ver si tenía más suerte y pudiéramos hablar del tema. –Gracias Edward-. Me dijo tomándome del brazo impidiendo que me bajara. –Necesito estar a solar-. Agregó mientras me soltaba y empezaba a bajar.

-Bella no puedes estar sola-. Le dije con terror de que me estuviera alejando nuevamente y ahora no solo de ella.

-Lo necesito-. Me dijo con infinita pena.

-Prométeme que me avisaras cualquier decisión que tomes, me buscaras antes de hacer cualquier cosa-. Le rogué mientras escribía mi dirección.

-Te lo prometo-. Me dijo viéndome a los ojos antes de bajarse e irse lejos de mí.

Maneje por un rato hasta que termine estacionado en un parque intentando calmar mi ansiedad pero no lo lograba, mi mente era un caos total y la único en lo que podía pensar era en Bella, en comparación a ella yo la necesitaba cerca, yo necesitaba que calmara mis miedos y me dijera que todo iba a estar bien. No estaba preparado para estar solo en mi casa, sería demasiado por lo que maneje a casa de Rosalie, ella sería mi consuelo siempre sabía ayudarme en estos tiempos difíciles.

-Edward-. Me saludo preocupada cuando abrió la puerta y vio mi rostro.

-Ross-. Le dije con pesar y ella solo avanzo para abrazarme fuertemente. Era lo que necesitaba un hombro para consolarme y que me dijeran que todo iba estar bien, que tarde o temprano todo se solucionaría.

…..

Llegue a la casa bastante cansado, sentía que había pasado una eternidad desde que había visto a Bella aunque solo habían trascurrido unas cuantas horas, Rosalie me había invitado a quedarme con ellos pero yo necesitaba dormir aquí, ya que Bella me había prometido que me buscaría cuando decidiera qué hacer, no quería que me buscara y no supiera donde encontrarme. Decidí prender la televisión bastante fuerte intentando callar mis pensamientos pero sin tener mucho éxito por lo que decidí a pagarla y tomar una ducha intentando relajarme pero no tuve mejor suerte, al final me volví a sentar frente al televisor fingiendo que lo miraba hasta que me quede dormido soñando con una personita que era una perfecta mezcla de Bella y yo.

Me levante demasiado temprano no había tenido un sueño reparador al contrario me sentía más cansado, se suponía que hoy tenía que ir a trabajar pero no estaba preparado eran miles las cosas que pasaban por mi mente para considerar el salir de aquí. Solo me podía imaginar a una pequeña igual a Bella que nos uniera toda la vida sería el ser más maravilloso que haya existido, una personita que amaría con todo mi corazón, por fin entendía a los chicos a todos esos padres que en el momento en que se enteraban que existía ese pequeño ser se enamoraban por completo, el amor que sentía por Bella se había vuelto más grande al pensar que se había transformado en ese pequeña que apenas mostraba sus primeras señales de vida. Lo que me carcomía era la idea de que esa pequeña se desvanecía en mi mente, dejaba de existir y era tan doloroso porque la había amado desde el momento en que pensé que podía existir.

Sonó el timbre de la puerta interrumpiendo mis pensamientos y fue como si una descarga de adrenalina atravesara mi cuerpo y me obligara abrirla lo antes posible.

-Bella-. Le dije sorprendido y agradecido de que estuviera aquí, ella se miraba insegura pero más repuesta que ayer cuando la deje en su departamento.

-Hola Edward-. Me dijo con una sonrisa nerviosa.

-Hola-. No sabía que otra cosa decir, ahora los nervios me estaban carcomiendo pensando si ella había tomado la decisión de no continuar con el embarazo.

-¿Puedo pasar?-. Me pregunto nerviosa y me sentí como un tonto.

-Claro lo siento pasa-. Le dije moviéndome para que entrara y fue directo a la sala viendo todo a su alrededor poniéndome aún más nervioso si es que era posible.

-Siento mucho lo de ayer-. Me dijo mientras se sentaba en el sillón de forma cansada.

-Entiendo que no es fácil para ti todo esto-. Le dije nervioso y ella asistió.

-Necesitaba tiempo para asimilar todo esto-. Me dijo cansada al igual que yo.

-¿Decidiste si vas a continuar con el embarazo?-. Le pregunte con miedo y sin poder retrasar más el momento.

-¿Qué?-. Me pregunto sorprendida.

-Sé que no es una decisión fácil, todo esto es demasiado difícil sobre todo ante todas las posibilidades…-. Empecé con miedo ante su silencio.

-¿Tú pensaste que abortaría?-. Me pregunto con miedo y yo solo la mire sin comprender. –¡Dios Edward!-. Me miro con pánico. –Esa nunca fue una opción…-. La interrumpí con un abrazo de agradecimiento, no la deje terminar porque una profunda paz me embargo. –Lo siento no me di cuenta que pensaste eso, yo estaba tan aturdida que no me di cuenta que habías llegado a esa conclusión, pero yo no podría-. Me dijo asustada.

-Es que cuando no te quisiste hacer la ecografía simplemente pensé… pensamos que…-. Había visto la tristeza en el rostro de papá al pensar lo mismo.

-Como les dije no estoy lista para una ecografía-. Me dijo mientras se paraba, parecía buscar las palabras adecuadas. –Yo sé que está aquí-. Dijo apuntando su vientre. –Pero estoy asustada y no es justo-. Me dijo con lágrimas en sus ojos. –Se supone que si fuera una mujer normal debería estar totalmente feliz por la noticia, pero me encuentro aterrada quería conocerlo cuando aceptara la situación, cuando no estuviera tan aturdida por el pánico a tal punto que si no intento calmarme entraré en un ataque en cualquier momento, sé que todo esto es estúpido pero…-. Me dijo derramando unas cuantas lágrimas.

-Nada de esto es estúpido Bella, todo esto es muy difícil ahora lo entiendo-. Le dije tomando su mano en un intento de consolarla.

-No quiero que pienses que no lo quiero o que por mi mente paso el abortar-. Me dijo limpiándose las lágrimas. -Jamás me atrevería con ningún niño menos con uno nuestro incluso por más asustada que este o por las consecuencias que esto genere-. Agrego en un susurro logrando que mi corazón latiera feliz.

-Todo estará bien hermosa, todo saldrá bien-. Le prometí abrazándola pero mis palabras me recordaron mi otro motivo de preocupación. –Pero tenemos que realizar esa ecografía lo antes posible-. Necesitaba que se la hiciera.

-No podemos esperar unos días más, yo…. Ya acepte que estoy embarazada y las consecuencias que eso traerá, pero necesito unos días más para asimilarlo-. Me dijo mientras se intentaba alejar.

-No abra consecuencias Bella, tendremos mucho cuidado para que eso no pase-. Le dije intentando calmarla.

-Necesito pensar lo peor para estar preparada para ese momento, si eso no llegara a suceder estaré muy agradecida, pero si sucede y no estoy preparada por hacerme falsas ilusiones no lo soportaría-. Me dijo con los hombros caídos.

-Estoy seguro que todo saldrá bien-. La alenté. –Pero necesito que hagamos esa ecografía es importante-. Le dije serio logrando que se tensara.

-Algo tiene que ver con eso que dijo tu padre que salió alto ¿verdad?-. Me dijo ahora alarmada.

-Él AFP son las siglas que utilizamos para llamar al Alfa feto proteína-. Le dije sin saber cómo explicarle.

-¿Y qué significa que haya salido alto?-. Me cuestiono asustada.

-Significa que es muy importante realizar una ecografía para asegurarnos que todo está bien y que el embarazo transcurrirá correctamente o si debemos tener cuidados especiales desde ahora-. Le dije sin querer alterarla más, ya había tenido suficiente para saber que había posibilidades de que nuestro bebe no estuviera bien.

-¿Si lo sigo teniendo alto puede dañar al bebe?-. Me pregunto asustada y solo asentí. –¿Es algo que se puede controlar verdad?-. Me dijo a punto de llorar nuevamente.

-Primero necesitamos saber ¿a qué se debe?-. Le explique abrazándola para intentar calmarla.

-Soy una idiota quiero hacerla en este mismo momento-. Me dijo decida. –No debiste dejar que saliera de ahí sin una, no me podría perdonar que por mi culpa le pase algo malo, aquí ya no importo yo si no él-. Me dijo preocupada y me alegraba oír la preocupación en su voz eso significaba que lo deseaba tanto como yo.

-Hablare con papá para ver si puede atendernos ahorita-. Le dije y ella asistió de acuerdo.

Íbamos llegando al hospital en cuanto le comente a papá que Bella se quería realizar una ecografía él simplemente me había contestado que en 15 minutos estaría en el hospital, algo bueno porque necesitaba saber que nuestro pequeño estaba bien, que solo necesitaba concentrarme en que Bella estuviera bien de su espalda.

-Hola nuevamente-. Nos saludó papá cuando entramos al lugar.

-Hola-. Le contestamos los dos.

-¿Bella quieres que yo te realice la ecografía o te sentirías más cómoda si lo hiciera otro doctor?-. Le pregunto amablemente papá y ella me miro alarmada.

-Tiene que ser trasvaginal-. Le explique y solo se estremeció.

-Edward también tiene el conocimiento para hacerla, si te sintieras más cómoda-. Le ofreció papá.

-No necesito a Edward a mi lado-. Dijo rápidamente tomándome de la mano y me encanto su reacción quería que siempre me tuviera presente. –Confió en ti Carlisle-. Le dijo un poco nerviosa.

-Muy bien, puedes ponerte la bata que está colgada en la puerta del baño-. Le dijo y Bella asistió un poco renuente a soltar mi mano. -¿ya tomó una decisión?-. Me pregunto papá mientras arreglaba el equipo.

-Si al parecer serás abuelo-. Le dije mientras lo ayudaba y alcance a ver una enorme sonrisa en su rostro. –Solo espero que todo esté bien-. Le dije con miedo algo que no me había permitido con Bella.

-Todo estará bien-. Me dijo dándome una palmada en el hombro. –Si no es así de todas formas todos nosotros lo amaremos incluso más-. Me dijo papá aún con una sonrisa.

-Lo sé y yo también lo amere ya lo hago, pero me preocupa cómo se lo tomaría Bella, ella tiende a culparse mucho-. Le dije asustado.

-¿No has pensado que es probable que también podría ser la otra opción?-. Me pregunto y asentí, también había pasado por mi mente.

-Por eso…-. No termine porque salió Bella bastante nerviosa. –Todo estará bien hermosa-. Le dije mientras la ayudaba a subirse a la camilla y acomodarse.

-Muy bien Bella esto se sentirá un poco incómodo pero no tendrás ningún tipo de dolor-. Le dijo papá empezando a realizar el procedimiento, mientras yo sostenía la mano de Bella que parecía bastante incómoda.

-Hasta ahorita todo parece bien-. Le dije a Bella mientras estudiaba la pantalla como respuesta le dio un apretón a mi mano. –Mira Bella ese pequeño puntito es nuestro bebe-. Le dije emocionado-. Estudiando que sus medidas fueran las correctas que todo estuviera bien.

-Es muy pequeño solo es un punto-. Me dijo Bella con lágrimas en los ojos.

-Tienes 8 semanas de embarazo-. Le dijo papá igual de feliz que nosotros.

-Gracias-. Le dije a Bella y la bese, sin pensar en su reacción ya que no habíamos hablado de nuestra situación pero fue un beso que ella devolvió.

-¡Edward!-. Me llamo papá por lo que regrese mi vista a la computadora y no lo podía creer.

-¿Qué pasa Edward?-. Me dijo Bella asustada.

-Dios-. Fue todo lo que pude decir sin despegar mi vista de la pantalla intentando asegurarme de que era verdad.

-Son dos-. Escuche que papá le decía a Bella.

-¿Dos?-. Preguntó Bella pero no supe detectar su tono de voz de confundida o aturdida tal vez las dos.

-Serán padres de dos bebes-. Dijo papá mientras activaba el sonido y se empezaron a escuchar sus corazones.

He tenido una vida plena y momentos maravillosos, pero nunca había oído nada tan maravilloso como esos acelerados latir, era como si de repente alguien hubiera levantado el interruptor y todo el inmenso amor que tenía para esta maravillosa mujer se hubiera multiplicado para brindarle a estos pequeños seres un amor igual de inmenso.

Un sollozo por parte de Bella me saco de mi felicidad y la mire aterrado por la idea de que ella no fuera igual de feliz que yo y me sentí egoísta porque había pensado en esta opción y sabía que si era cierta ella correría el doble de riesgo ya que sería el doble de peso. Pero cuando la mire ella tenía una enorme sonrisa, que estaba acompañada de lágrimas emocionadas al igual que las mías que ni siquiera me había dado cuenta que había derramado.

-¿Estas bien?-. Le pregunte pegando mi frente a su sien necesitaba tenerla cerca.

-Si estoy bien, al menos el riesgo tendrá el doble de recompensas-. Me dijo con una sonrisa y sabía a lo que se refería, si ya teníamos posibilidades de que su espalda no lo soportara al menos tendríamos dos pequeños por los que luchar.

-Estabas tomando algún método anticonceptivo?-. Le pregunte con una enorme sonrisa.

-Estaba con unas inyecciones cada mes, pero no era muy regular a veces las dejaba pasar-. Me explicó y entendí el por qué eran dos.

-¿Cuando fue tu ultima inyección?-. Le pregunte curioso y ella me miro sin entender.

-Me tocaba una semana antes de que... bueno de eso y tuve que cancelar la cita porque tuve un inconveniente-. Me explico sin entender.

-Por eso son dos-. Le dije sonriente.

-No entiendo que tiene que ver mi inconveniente-. Me dijo ahora molesta por mi rodeo y escuche a papá reírse.

-El que no te pusieras la inyección eso fue lo que lo provoco, los métodos anticonceptivos actúan son a base de hormonas para evitar el embarazo, pero muchas veces cuando no son tomados adecuadamente también funcionan como hormonas para quedar embarazada aumentando las posibilidades-. Le explique

-¿En este caso es como si hubiera estado en tratamiento de fertilización?-. Pregunto interesada Bella.

-No tan intenso pero dada la situación digamos que fue muy parecido-.

-Lo que importa es que todo se encuentra bien-. Nos interrumpió papá que ahora estaba tapando a Bella, no me había podido concentrar en la revisión solo en las imágenes y en el sonido pero confiaba en que papá que ahora tenía los ojos brillosos por la emoción de saber que pronto sería abuelo de dos hermosos niños.

-¿Estás seguro Carlisle? Edward me dijo que tenía alto…-. No recordó el nombre.

- El AFP-. Le recordó papá. –No esta alto Bella es normal, solo que estas produciendo por dos-. Le explicó papá lo que se me había pasado decirle. –Todo está perfectamente normal, ahora solo nos tendremos que concentrar en qué haremos para que tu espalda no se mire afectada-. Le dijo papá y yo tome su mano para que entendiera que iba a estar con ella en todo.

-Si quieres puedes ir a cambiarte-. Le dije notando que estaba un poco incomoda y asistió.

-Dios seré padre de dos-. Le dije a papá sin poder creerlo y con un poco de miedo.

-Sé lo que estás pensando, yo también lo pensé cuando me enteré de que tu madre te esperaba, serás un padre maravilloso Edward-. Me dijo papá dándome una palmada de consuelo.

-Bella dice lo mismo y espero que estén en lo cierto-. Le dije con miedo pero inmensamente feliz.

-Ya verás que sí, tú y Bella harán un gran trabajo-. Me dijo y sus palabras me dieron tanta paz, quien diría que después de tanto sufrimiento seguiría habiendo un Bella y yo, aunque ella no hubiera dicho nada concreto ahora menos que nunca me daría por vencido, tenía una familia… ¡dios una familia! por la que luchar.

-Ella es la única persona con la que me puedo imaginar haciendo esto-. Le dije sin poder creerlo.

-Lo sé, desde que la conocí supe que ella era tu ideal y aunque Rebeca era una buena chica Bella es tu complemento, estere orgulloso de que sea parte de nuestra familia, ella te ama como nadie y no puedo pedir más en tú mujer, ella es el sueño de todo padre para su hijo-. Me dijo papá emocionado y estaba de acuerdo Bella era la mejor.

-Listo-. Salió Bella aún un poco nerviosa, por lo que tome su mano para reconfortarla.

–Por cierto aunque apenas se miran imprimí tres fotografías y mi cobro será una, Esme estará emocionada cuando se lo cuenten-. Nos dijo papá con una enorme sonrisa y Bella tomó las fotografías como si fuera el mejor regalo.

-Gracias-. Le dijo con los ojos puestos en las fotografías.

-Muy bien, les daré una receta de todas las vitaminas y complementos que tiene que tomar Bella-. Le dijo papá tomando una receta. –Lo ideal Bella es que fueras buscando un ginecólogo-. Agrego y Bella nos miró sin entender. –Aunque tenemos conocimientos del tema esta no es… nuestra área por así decirlo solo estábamos un poco… digamos emocionados-. Le dijo papá como niño cachado en una travesura, provocando una amplia sonrisa en Bella, la primera en el día.

-Entiendo-. Dijo Bella sonriendo todavía.

-Pero mientras buscas tomate estas todas las mañanas-. Le dijo dándole la receta. –Sería importante que buscaras también un quiropráctico entre los dos se podrían poner de acuerdo de cuáles son nuestras mejores opciones-. Le dijo papá serio.

-Si quieres nosotros podemos encargarnos de eso, buscaremos los mejores-. Le ofrecí y ella asistió.

-Bueno ahora, creo que es importante que te la lleves a descansar-. Me dijo papá y asentí.

-Adiós Carlisle y gracias-. Le dijo Bella con un fuerte abrazo.

-Al contrario Bella gracias a ti-. Le dijo papá devolviéndole el abrazo. –Quién diría que estoy lo suficientemente viejo para ser abuelo y de a dos-. Dijo con una carcajada está muy feliz.

-Diremos que eres el tío nadie sospechara-. Le dijo Bella sonriendo.

-Claro que no, estoy listo para ser un abuelo consentidor-. Le dijo papá.

-El mejor abuelo que ellos pudieran llegar a tener, unos niños muy afortunados-. Le dijo con orgullo y pude ver que había una historia en ellos que no entendía.

-El hombre de la fotografía-. Le dijo papá perdiéndome.

-Me gusta más él que tengo adelante supera al viejo Carlisle de la foto-. Le dijo Bella abrazándolo.

-Cuídalos mucho Edward-. Me dijo papá con nostalgia y asentí.

-Gracias papá-. Le dije abrazándolo en forma de despedida.

-Fue un placer hijo y muchas felicidades-. Agrego cuando ya nos íbamos.

Íbamos hacía el carro en completo silencio cada uno en sus pensamientos, cuando me di cuenta que nos habíamos dicho ya como nos sentíamos el uno con el otro, ella había dicho que me había querido alejar con la finalidad de que tuviera la familia que según ella merecía y yo le había dicho que no la necesitaba que solo necesitaba que ella estuviera en mi vida, pero ahora ya venía esa familia en camino y no habíamos hablado de lo que nos depararía el futuro, esperaba que decidiera estar conmigo que quisiera formar esa familia a mi lado, no soportaría el alejarme de ellos.

-Quédate conmigo-. Le pedí sin poderme detener cuando llegamos al carro.

-¿Qué?-. Me pregunto confundida.

-Quédate en mi casa-. Le dije en forma de ruego.

-Está bien-. Me dijo en un susurro y sin poder contenerme bese sus labios y me complació darme cuenta de que no me rechazo, sino respondió a ese beso lleno de ternura, sin decir nada abrí la puerta y la deje que entrara.

Todo el camino fue en completo silencio los dos teníamos mucho que pensar, ya que esos pequeños se nos habían adelantado un poco y todavía no habíamos solucionado nuestra historia, pero de algo estaba seguro ya estaba tan cerca de llegar a nuestro final feliz ese que Alec me había dicho que Bella deseaba pero no se atrevía a considerarlo por lo que a estas alturas no me daría por vencido lucharía para ella obtuviera ese final feliz que se merecía.

Llegamos a mi departamento, no era muy grande pero tenía lo necesario para una sola persona o en este caso para dos aunque no tenía esperanzas con 4, era un alivió que cuando nos mudamos a Washington Rebeca y yo considerábamos que vivir juntos todavía no era una opción y habíamos rentado dos departamentos eso hubiera sido más problemático, solo había un cuarto por lo que conduje a Bella esperaba poder dormir a su lado pero si no con saber que estábamos en el mismo lugar me conformaba.

Bella entro y miro a su alrededor, el cuarto era azul con los muebles negros todo era muy neutro en realidad no lo había personalizado estaba casi como me lo había dado el rentero, solo que con unas cuantas fotos de mi familia, es su mayoría ellos solos ya que no me gustaban las fotos y para complementar mi ropa estaba un poco revuelta en el cesto y en el ropero el cual intente organizar un poco mientras tomaba una playera que le podía servir de pijama.

-Esta playera te podría quedar de pijama-. Le dije un poco nervioso.

-No la necesito-. Me dijo rechazándola, para después retirar su blusa en lo que se me hizo un movimiento demasiado lento y sensual, como un vil adolescente mi vista se enfocó en su hermosa piel para ir bajando a sus pechos que me llamaban a tocarlos, pero retuve un poco más a mi consciencia y voltee a mirarla a los ojos para intentar entenderla o tal vez pidiendo permiso no estaba seguro cual de las dos opciones, una cosa era querer mantenerme cuerdo y otra era lograrlo ya que mi mente estaba nublada por el deseo. –Te necesito Edward-. Me dijo pegándose a mí e intentando acercarse a mis labios, una tarea que le facilite agachándome y alzándola para estar a la misma altura.

El beso empezó cargado de deseo, era tanta nuestra necesidad habíamos perdido demasiado tiempo, a pesar de que hace poco habíamos tenido relaciones estabamos borrachos y aunque fue perfecto solo por el hecho de que se trataba de nosotros dos no había sido suficiente. Necesitaba darme el tiempo, no quería que nada fuera rápido necesitaba tomarme mi tiempo con ella por lo que baje la intensidad del beso, algo que Bella intento mantener pero estaba decidido a ir lento.

-Tranquila-. Le susurre. –Ahora lo haremos despacio-. Le dije dando ligeros besos en sus mejillas.

-No te detengas te deseo-. Me dijo con voz ronca y sus ojos llenos de deseo. –Te necesito ya-. Me dijo sacando su labio inferior en forma de puchero y no me pude resistir ante tal tentación por lo que me acerque a jugar con él besándolo, mordiéndolo, lambiéndolo. –Edward-. Protesto Bella con impaciencia.

-Yo también te deseo pero ahora necesito tomarme mi tiempo-. Le dije mientras jugaba en ese punto atrás de su oreja.

-No sé si pueda soportar tanto-. Susurro mientras sus manos retiraban mi camisa para después acariciar mi pecho con lentos rasguños robándome un gemido por el inmenso placer ante ese ligero gesto, sentimiento que se instaló aún más en mi parte baja.

-Podrías intentarlo por mí-. Le dije besando su cuello y escuche un sonido de protesta ya que sabía que lo haría por eso lo había dicho. –Eres tan hermosa-. Le dije cuando retiraba el tirante de su sostén, su piel era tan blanca perfecta, acariciando su espalda avance para retirar el broche de esa prenda que me impedía ver sus hermosos pechos. Cuando estuvieron a mi vista no pude verlos embobado eran hermosos.

-Pareciera que no los hubieras visto nunca-. Me dijo Bella con una risita por mi estado.

-Nunca me acostumbro a su perfección-. Le dije jugando con ellos.

-Eres cirujano tuviste que a ver visto más…-. No termino porque empecé a jugar con su areola.

-Nunca he visto nada parecido son el sueño no digo de todo cirujano, ni de todo hombre, sino de todo ser humano ya sea hombre o mujer-. Le dije para llevarme su areola a mis labios ganándome un gemido de su parte y que sus manos se instalaran en mi cabello.

-Son…-. No termino ya que lo solté. –Son mu…-. Ahora sople logrando que se pusiera más duro. –Dios Edward-. Dijo llevando su cabeza hacía atrás.

-Son de la medida perfecta ves-. Le dije tomando uno con mi mano y otro con mi boca recibiendo otro gemido de su parte. –Además empiezo a sentirme asqueado de los grandes pechos y estos son tan sensibles-. Termine con una pequeña mordida ganándome un fuerte gemido y que sus manos jalaran mi cabello.

Lentamente lleve mis manos a su pantalón el cual una vez desabrochado no tardo en caer, dejándola solo con unas braguitas negras, que si eran de algodón nunca nada se me hizo más sensual. La invite a que se acostara y no lo dudó ni un segundo se dejó caer sin despegar sus ojos de mí esperando que me uniera, pero me tome mi tiempo ya que verla así era un sueño y quería grabar su imagen en mi memoria, ella solo en su ropa interior, con su cabello esparcido por mi cama, esos ojos verdes empañados por ese color café que era muestra de su deseo.

-Quítate los pantalones-. Me pidió y lo empecé a hacer ya que la quería sentir sin ningún estorbo pero me gusto que no despegara la vista de ninguno de mis movimientos mientras se mordía su labio inferior, era el hombre más afortunado en la faz de la tierra.

Me puse sobre ella para besarla intentando demostrar todo el amor que estaba sintiendo, la sensación de su piel contra la mía era fascinante y por si fuera poco parecía que ella sentía lo mismo porque me respondía de igual manera. Cuando el aire nos faltó baje de nuevo por su cuello por el suave canal de su pecho hasta quede frente a su vientre, ese lugar en el que se encontraban refugiado nuestros hijos, no me cansaría de esa última frase por lo que mentalmente lo volví a repetir nuestro hijos, acaricie mi mejilla con su vientre y deje un beso lleno de amor, ese mismo amor que tenía por su madre intentando que llegara a ellos que supieran cuanto los amaba, levante mi mirada y Bella me veía con los ojos empañados por las lágrimas sin derramar.

-Te amo-. Le dije esa frase que no había querido decir para no presionarla más, pero que en estos momentos parecía querer salir de mí como si tuviera vida propia, no deje que ella tuviera tiempo de procesar lo que había dicho, la bese con todo el amor y la pasión que me provocaba invadiendo su boca con mi lengua mientras que con mi mano libre fui retirando sus braguitas, algo que ella me ayudo parecía que se encontraba igual de ansiosa que yo, una vez que la prenda quedo fuera lleve mis manos para acariciarla y me encontré con que estaba empapada, ella gimió al sentirme y yo al dame cuenta que estaba tan perdida como yo.

-Edward por favor-. Suplico con voz ronca mientras alzaba sus caderas en un intento de acercarme más, pero quería que disfrutara antes de que me diera el mayor placer que había sentido y el cual solo ella me podría brindar. Baje mis labios y no pude evitar deleitarme con el olor de Bella.

Lleve mi lengua tentativamente al clítoris de Bella solo probando deleitándome con su sabor y dándome cuenta que era incluso mejor de lo que recordaba pero no solo yo disfrute ya que Bella gimió algo sin sentido mientras levantaba sus caderas, sus respuestas eran tan fuera de control que solo lograba ponerme más cerca del abismo del cual moría de ganas de lanzarme, pero tenía que llevarla ahí también porque algo me decía que no iba a soportar mucho. –Edward por favor ya no juegues más-. Me rogó y como su fiel esclavo cumplí con su petición, chupe con emoción mientras llevaba mis dedos a su entrada que se sentía tan cálida y apretada era un invitación imposible de rechazar, conforme trabajaba podía notarla que se tensaba cada vez más, sus manos apretaban las sabanas mientras sus espalda se doblaba y alzaba sus caderas las cuales intentaba mantener en su lugar con mi mano libre, sabía que no faltaba mucho cada vez apretaba más mis dedos en una placentera tortura, cuando me apretara mi erección reclamaba atención ante semejante situación. –Para por favor-. Me rogó y por un momento dude si me estaba hablando o solo seguía perdida en el placer, pero sentí que tomo mi cabello intentado retirarme, lo cual con un poco de renuencia acepte. –Te necesito a ti, te quiero dentro de mí-. Me dijo viéndome a los ojos y todo mi cuerpo se estremeció ante esa tentadora invitación. –Quiero que nos corramos juntos-. Me dijo viéndome a los ojos y jamás me podría negar ante semejante petición, incluso eso opaco mi deseo de que disfrutara.

Llevó sus manos para retirar mis bóxer una tarea a la que le ayude encantando de la vida, despacio me acomode en su entrada y con solo rozarla sentía que podía perder la consciencia, más cuando ella profirió un fuerte gemido que se instaló en mi ya torturada erección pero haría mi mayor esfuerzo, si ella quería que lo hiciéramos juntos pondría toda mi fuerza de voluntad en ello. Despacio entre en ella a la mitad sentía que mi cordura dependía de un hilo, mi mente derrotada me estaba diciendo que me diera por vencido, mi fuerza de voluntad no podía ser tan fuerte ella se sentía magnifica, pero aún así lo retuve y seguí entrando hasta que ella me recibió por completo.

-Nunca me pondrás las cosas fáciles ¿Verdad?-. Le dije mientras enterraba mi cabeza en su hombro recuperando el aire que no me había dado cuenta que estaba obstruyendo. La voltee a ver para saber que tenía que hacer y ella todavía me miraba confundida. –Te sientes magnifica Bella, me está costando mucho retenerme-. Le explique intentando distraerme.

-No te retengas-. Me dijo Bella en un susurro envolviendo sus piernas en mi cintura y jalándome de mi cabello para que mis labios se encontrarán con los suyos en un beso apasionado, pegado a su boca me empecé a mover provocándome fuertes escalofríos en mi espina dorsal y todo convirtiéndose en una bomba en mi parte baja. Nuestros gemidos se ahogan en los labios del otro.

-¡Dios Edward!-. Gimió Bella separándose de mis labios para echar su cabeza hacía atrás y tomar una bocanada de aire cómo si sus pulmones no pudieran obtener demasiado y entendía el sentimiento ya que los míos ardían y sentía mi corazón demasiado acelerado. Sabía que ya no le faltaba mucho la sentía cada vez más apretada si eso era posible, volviendo más dolorosa y al mismo tiempo placentera mi tortura, acelere el ritmo esperando podernos aventar al mismo tiempo de ese abismo antes de que cayera yo solo, Bella empezó a murmurar cosas que no entendía hasta que le sentía tensarse y clavar sus uñas en mi espalda, su orgasmo produjo el mío que me hizo perder la consciencia por tiempo indefinido.

-Te estoy aplastando-. Le dije asustado cuando volví al mundo.

-Se siente bien-. Me dijo mientras seguía abrazándome y empezaba a acariciar mi espalda.

-No quiero lastimarlos-. Sabía que era imposible lastimar a los pequeños, eran muy pequeños lo que en teoría no había forma de hacerlo, pero que tuviera ese conocimiento de ese dato no significaba que lo llevara en práctica, por hipócrita o egoísta que resultara era diferente cuando se trataba de tus hijos pero Bella asistió de acuerdo.

Con renuencia salí de Bella provocándonos un gemido tanto por la acción como por la protesta de alejarnos el uno del otro. La atraje hacía mí, que no pudiera estar sobre ella no significaba que permitiría que estuviera lejos de mí, la necesitaba de una forma alarmante. Nos quedamos en silencio un rato disfrutando de la compañía.

-¿Qué vamos a hacer ahora?-. Me anime a romper el silencio.

-No lo sé ¿Qué quieres tú?-. Me dijo en un susurro y pude escuchar el miedo en su voz por lo que la volví a voltear quedando nuevamente encima pero sin recargar ni una gota de mi peso en ella.

-Te quiero a ti en mi vida siempre, quiero que no te vuelvas a separar de mí, quiero tener ese sueño que deseabas y nunca te atreviste a decir en voz alta, quiero tener una familia a tu lado, quiero que tengas conmigo ese felices para siempre que soñaste y te mereces, quiero despertar contigo a mi lado todas las mañanas, que tu rostro sea lo primero que vea al despertar y poder estar agradecido con la vida de tener semejante honor, quiero empezar a detestar mi trabajo que aunque me apasiona lo odiare por no permitirme estar todo el tiempo a tu lado que eres mi mayor pasión, quiero que dentro de unos meses me levanten los lloridos de dos bebes a los cuales intentare convencer de que dejen dormir a su mami un rato más, quiero que dentro de unos años me levanten los brincos alrededor de mi cama por unos nenes impacientes por abrir los regalos de navidad o salir a jugar a la nieve, cómo veras son tantos mis deseos pero solo con uno se llevaran acabó, te quiero a ti en mi vida para siempre amándome de la misma manera en que yo te amo-. Le dije viéndola a los ojos los cuales ya estaban rojos intentando reprimir las lágrimas.

-¿Qué pasa si ya no vuelvo a caminar? ¿Querrás seguir teniendo eso?-. Me pregunto con terror. –Me fui porque necesitaba aceptar esa opción y ya lo hice, acepte que hay muchas posibilidades de que no pueda volver a caminar y después de pensarlo toda la tarde y noche me di cuenta que estaré preparada por si eso sucede-. Hizo una pausa y puso su mano en mi mejilla viéndome a los ojos con un amor casi tan grande como el que yo sentía por ella, su mirada era tan profunda que sentía podíamos ver el alma del otro. -Por un hijo nuestro lo haría me arriesgaría, no seré hipócrita no era algo que hubiera hecho antes por eso me aleje porque yo no deseaba una familia y tú merecías una, creí que era mejor opción antes que arriesgarme pensé que no lo soportaría y era mejor vivir a medias como lo he estado haciendo desde ese día en el aeropuerto, no mentiré me fui porque necesitaba sanar y lo hice incluso este tiempo he sido feliz ya que puedo disfrutar de los pequeños detalles que antes no podía mirar, pero nunca he podido alcanzar el éxtasis porque me faltabas tu para complementarlo-.

-Tú también me faltabas-. Le dije tocando su mejilla.

-Ayer -. Una sonrisa se instaló en su rostro y la devolví porque la entendía parecía que había pasado bastante tiempo. -Cuando sugeriste que podía estar embarazada, me encontraba aterrada ante semejante opción pero cuanto me hicieron la prueba y supe que existían fue como si me inyectaras un profundo amor y un sentimiento de protección que nunca había sentido por nadie, esto contrarresto con la ideología con la que había crecido, cuando me dijeron que eran dos incluso me volví más segura porque hizo que valiera más la pena, si no puedo volver a caminar estaré bien, sé que nada será como aquella vez, en estos últimos años he conocido a diferentes discapacitados que son felices incluso sin tener las dos dichas que yo tendré, el sacrificio valdrá la pena-. Quería interrumpirla y decirle que eso no iba a suceder, pero ella no me dejo hablar. –Tienes que aceptar que si no había muchas posibilidades de que soportará el peso de un bebe ahora dos reducen esas posibilidades a la mitad y lo ahorita lo entiendo estoy lista pero ¿lo estás tú? No intentes solo pensar en que no sucederá si llegara a pasar ¿estarías listo?-. Me pregunto estudiando mi respuesta.

-Desde aquel día que nos sentamos en ese árbol y toda nerviosa me pediste una disculpa por tu comportamiento me di cuenta que serías alguien importante en mi vida-. Podía escucharla todavía tartamudear y hablar sola mientras intentaba pedirme una disculpa, algo que se notaba nunca había hecho y me confundía ya que por qué precisamente a mí. –Cuando te escuche reírte por primera vez en aquel comedor me di cuenta que estaba enamorado de ti-. Como olvidar aquel ataque de pánico al pensar que nunca lograría llamar su atención-. -Cuando te quedaste dormida en mis brazos después de nuestro primer beso comprendí que serías una de las personas más importantes de mi existencia-. Solo con ella me sentía tan a gusto. -en aquella cabaña cuando te despediste de mí con una sonrisa e hincada en la cama con tu cabello enmarañado por culpa de la almohada y mis manos, por si fuera poco cuando me recibiste saltando a mis brazos con una enorme sonrisa me di cuenta de que serías la mujer de mi vida, la única con la que quería vivir siempre-. No pude evitar recordar el miedo que me daba esa idea. -cuando casi te pierdo en ese hospital me di cuenta que no podía vivir con la idea de vivir en un mundo donde no existieras-. No pude evitar que la piel se me pusiera chinita eso siempre sería uno de los momentos más difíciles en mí existencia. -y en aquel aeropuerto aprendí que nunca sería completamente feliz sin ti a mi lado. ¿Me estas preguntando si puedo soportar la idea de que no puedas caminar?-. Le pregunte intentado que entendiera como me sentía. –Puedo con todo menos con la idea de perderte, te convertiste en lo más importante de mi mundo junto con estos pequeños que tampoco esperaba pero me han bendecido con su existencia-. Le dije viéndola con todo el amor que sentía por ellos tres. –Solo quiero encerrarte aquí y no permitir que jamás te alejes de mi lado-. Agregue antes de besarla.

-Eso me parece bien-. Me dijo atrayéndome más a ella, nos quedamos en silencio disfrutando la compañía del otro por lo que nos volví a voltear para que ella quedara encima de mí, ella empezó a atrasar líneas imaginarias en mi pecho mientras yo acariciaba su espalda de forma distraída. –Parecía diferente-. Me dijo rompiendo el silencio y perdiéndome.

-¿Qué?-. Le pregunte confundido logrando que me mirara sorprendida. –Lo siento no entendí-. Le explique y solo logrando que me mirara confundida. –Lo que dijiste-. Le explique y solo me miro asustada.

-Al parecer sigo pensando en voz alta-. Me dijo con una sonrisa tímida y supe que estaba pensando en nosotros.

-¿Qué te pareció diferente?-. Le pregunte un poco asustado de hacía dónde se dirigían sus pensamientos.

-No tiene caso solo… estaba pensando cosas sin sentido-. Me dijo con una sonrisa.

-No quiero resultar posesivo ni autoritario pero desde que te perdí por miles de razones que no entendía, ya sea porque no lo mire o porque lo ignore no soporto que me ocultes nada de lo que te pasa-. Le dije tocando su mejilla para que me viera a los ojos ya que su vista esta fija en mi pecho y necesitaba intentar leer sus ojos.

-Solo fue una observación de que… hace rato parecías… diferente-. Me dijo desviando nuevamente su mirada pero no comprendía.

-¿En qué sentido diferente-. Se dejó caer a mi lado boca abajo pero aún con su rostro volteado a mi dirección por lo que me puse de lado para quedar de frente.

-Parecías diferente más seguro… más maduro… parecía que sabías más lo que hacías-. Me dijo mientras trazabas formas en la cama. –Al parecer la última vez no me di cuenta de eso-. Sabía que estaba intentando no verme y controlar el sonrojo.

-¿Y eso es bueno o malo?-. Le pregunte intentando comprenderla mientras retiraba un mechón de su cara.

-No lo sé, por eso dije que solo fue una observación-. Me dijo viéndome nuevamente a los ojos y parecía segura de lo que decía.

-¿Qué es lo que te confunde?-. Le pregunte con curiosidad, algo tuvo que traer su atención para que se dedicara a analizarlo.

-¡Dios!-. Dijo mientras enterraba la cara en la almohada y ese gesto me lleno de más curiosidad. –Solo contigo me pasa que tiendo andar hablando en voz alta-. Me dijo viéndome de nuevo entre divertida y resignada a lo cual no pude evitar sonreírle nervioso y feliz porque me alegraba que le pasara eso. –Lo diré directo-. Me advirtió y asentí bastante intrigado. –Ya no eres el chico inexperto de hace unos años y aunque lo disfrute tanto no sé si eso es bueno o malo, bueno porque a pesar de todo estoy agradecida de lo que nos trajo al aquí y ahora, pero al mismo tiempo no me agrada que tengas más experiencia te imaginaras el por qué, listo lo dije señor preguntón-. Termino con un fuerte suspiro volteándose al techo.

-Estás celosa-. Le dije emocionado ya que me encantaba.

-Y eso te emociona ¿por qué…?-. Me dijo molesta.

-No lo sé me gusta que estés siendo posesiva-. Le dije encogiéndome de hombros y sin poder borrar mi sonrisa.

-Eres un idiota-. Me dijo rodando los ojos al mismo tiempo que cruzaba sus brazos y volteaba a ver la pared contraría a mí, sin poder contenerme me acerque para abrazarla.

-Lo sé-. Le dije dando un beso en su mejilla. –Pero no te enojes conmigo-. Le dije besando su cuello.

-Demasiado tarde-. Me dijo sin voltearme a ver, pero sabía que no estaba tan enojada ya que no me alejaba y me daba acceso a su cuello.

-No puedes culparme por disfrutar de tus celos que demuestran que me amas-. Le dije besando su hombro. –Eres la única mujer en la que disfrutaría provocar esa sensación-. Podía sentir que cada vez descruzaba más sus brazos. -¿Te puedo confesar algo?-. Le pedí y ella asintió. –Pero si te lo confesare necesito que mínimo me mires a los ojos y me des un beso-. La chantaje a sabiendas que ella estaba igual de deseosa de información que yo.

-Eres más seguro de ti mismo-. Observo antes de darme un beso que devolví con fervor.

-Esta bien ¿pero prometes no enojarte?-. Le dije y asintió. –Son varios factores primero es verdad me siento más seguro no al grado de sentirme vanidoso pero al menos ya no me molesta lo que miro ante el espejo-. La vi fruncir el entre cejo no estando de acuerdo por lo que con mi dedo lo intente borrar. -Sé que te gustaba aquel chico flaco pero yo no pensaba lo mismo, segundo Bella estudie medicina general y conozco bien el cuerpo humano, además tuve que pasar por el área de ginecología no hay nada que pueda pasar desapercibido ahí-. Eso me había ayudado a aceptar el cuerpo tal cual era y al menos ya no me sonrojaba cada poco. -No voy negar que he tenido relaciones-. Le dije serio y estudiando su reacción por lo que no pasó desapercibido la tensión, pero era la verdad Rebeca y yo habíamos tenido relaciones, aunque no habían sido nada parecido a lo que tenía con Bella, una pasión tan intensa que me nublaba a tal punto que podía perder la consciencia, no sentía que no podía quitarle las manos de encima porque tenía una necesidad abrazadora. –Pero eso no fue ningún factor para mí también fue todo impresiónate debido a que somos tú y yo, todo es diferente es más intenso ya que a ti te amo, hagamos algo ninguno de los dos se quebrara la cabeza pensando en eso ya que nada se puede comparar a lo que estamos viviendo el aquí y ahora, solo me importa ser tu último hombre y que tú seas mi última mujer-. Le pedí viéndola a los ojos.

-Eres mi único hombre-. Me dijo en un susurro viéndome a los ojos y dejándome pasmado.

-¿Qué?-. Estaba sorprendido pero ella solo se encogió de hombros. -¿por qué?-. Le pregunte sin entenderlo del todo, ella había salido con varios hombres según Alec, aunque el neandertal que existía en mí se sentía extasiado ante ese hecho.

-Los primeros 3 años como te imaginaras no tenía ni tiempo ni energía para pensar en ello-. Me dijo encogiéndose de hombros y lo entendía yo había durado 4 años ya que sentía que la estaría traicionando, hasta que en algún momento perdí la esperanza. –Después estuve ocupada esperando no recaer, cuando estuve segura que no pasaría intente hacer mi vida pero aunque salí con chicos no ame a ninguno, no dejó que las personas entren fácilmente a mi vida porque sabes que no confió fácilmente, lo intente no lo negare pero no lograba relajarme era muy difícil sentía que sería un martirió por lo que no me permití llegar más lejos-. Me dijo encogiéndose de hombros.

-¿Garrett?-. Ellos parecían tener una relación, la miraba relajada a su lado.

-Con él es diferente confió en él y eso lo hacía uno de los candidatos ideales porque con ninguno de los otros sucedió eso-. Me dijo viéndome a los ojos y sentí un ardor de los celos consumiendo mi estómago al pensar que ella también lo podía querer a él. –Pero no lo amo, es uno de los motivos por los que lo odia Alec-. Eso hizo que mi corazón recuperara un poco de tranquilidad. –Ninguno de los dos tenía prisa por llevar lo que sea que tuviéramos a otro nivel, Garrett es viudo desde hace tres años y no ha dejado de amar a su esposa pero tiene dos hijos por los que intentar seguir adelante, sabíamos que jamás me podría amar ni yo a él, pero con el gran cariño que nos tenemos bastaba, él ya tiene una familia… yo no le quitaría ninguna oportunidad-. En ese momento entendía las constantes peleas de Alec, él no quería que Bella se conformara, los dos sabíamos que ella no se merecía eso.

-¿No estas enamorada de él?-. Necesitaba confirmar que tenía tanta suerte, ese día que los mire por momentos estuve a punto de retroceder pensando que ella lo podía amar, que podía perder a mi Bella ante él.

-Le tengo un profundo cariño pero no lo amo-. Me confirmo y sin poder resistirme la bese.

-Necesito que le dejes en claro que lo que sea que hayan tenido hasta este fin de semana se terminó, necesito que le afirmes que eres mía-. Le dije besándola con pasión.

Me sentía tan posesivo, saber que nadie más la había tocado como yo, saber que solamente yo había tenido el placer de verla desnuda, de que ninguno había gozado de sus gemidos, de sus caricias, de sus ruegos y sus besos llenos de pasión me hacían sentir tan bien. El saber que solo había sido mía que solo yo había logrado que me amara y se entregara a mí, me llenaba de una profunda satisfacción que no me importaba si era egoísta la disfrutaba.

-Solo tuya-. Provocando que el monstro había despertado en mi interior se regocijara en su felicidad, necesitaba escucharla gemir nuevamente entrar en ella y regocijarme al pensar que solo yo había tenido el placer de compartir ese momento.

….

-¿Qué tanto piensas?-. Me pregunto Bella con la voz ronca por el sueño, era unos minutos después de las 6 de la mañana, la alarma había sonado hace unos minutos esperando que me levantara para ir a trabajar por lo que estaba pensando un pretexto para saltarme el día de hoy.

Anoche después de haberle hecho el amor los dos caímos en un profundo sueño, debido a todas las emociones que habíamos sufrido en los últimos dos días, pero antes de caer en la inconsciencia el miedo se había apoderado de mí, ante el terror de levantarme y darme cuenta de que fue un sueño o que se había ido nuevamente. Dormir con ella había sido maravilloso, que su olor me acompañara toda la noche y poder abrazarla y sentir su calor me dejo en claro porque me levante varías noches buscándola, necesitándola y sintiéndome incompleto sin ella. Cuando había sonado la alarma no pude evitar contemplarla era tan hermosa.

-En que le diré al doctor cuando le explique que no iré-. Le dije retirando un mechón de su cara, pero su ceño se frunció.

-Tienes que ir porque ayer no fuiste-. Me regaño.

-No quiero dejarte-. Le dije intentando eliminar la arruguita que se formaba.

-Tienes que ir es importante, no puedes simplemente olvidarte de tus obligaciones-. Me regaño.

-Tú eres más importante-. Le dije.

-Lo sé pero yo estaré aquí cuando regreses, no puedes tirar todo a la basura-. Me dijo en ese tono de no acepto replicas.

-No lo hare-. Y me dirigió una mirada molesta. -Bella son 36 horas las que tengo que irme-. Le dije en forma de berrinche, no sabía que me estaba pasando jamás me comportaba así pero simplemente no me quería alejar y punto.

-Has pensando que estoy embarazada-. Me dijo y solo la pude ver sin entender era muy consciente de ese hecho. –Por lo que en el futuro necesitaremos tus permisos para verdaderas emergencias Edward-. Me dijo viéndome seria y como doctor que era sabía que tenía razón era importante tener esos permisos.

-Iré si me prometes que no te moverás de aquí-. No soportaba la idea de que se alejara aunque fuera de mi casa ya la había perdido dos veces una tercera no lo soportaría.

-Tengo una casa-. Me dijo.

-Es lo único que pido-. Le dije serio para que viera que no iba a cambiar de opinión.

-Está bien me quedare aquí-. Me concedió y me sentí feliz, no tanto como si tuviera la oportunidad de quedarme los próximos días con ella pero tomaría lo que tuviera. –Ahora metete a bañar antes de que se te haga más tarde-. Me apremió y antes de levantarme le di un beso profundo demostrándole todo el amor que sentía.

….

-Espero que sea importante porque me acabas de despertar-. Me contesto enojada Bree. Iba llegando al hospital por lo que solo eran las 8 de la mañana, pero necesitaba la ayuda de la enana sabía que se encontraba de vacaciones así que tenía que pedirle que fuera a la casa para que se quedara con Bella el tiempo que no estuviera, no quería que se quedara sola y la idea de regresar y que no estuviera me seguía aterrando tenía que trabajar en ese miedo a perderla.

-Necesito un favor-. Le dije pero no escuche nada. -¿Bree?-. Pregunte creyendo que se había vuelto a quedar dormida.

-Sigo intentando escucharte, pero no vas al punto-. Me dijo enojada no era muy buena madrugadora.

-Bella está en casa y…-. Escuche un grito que me hizo tener que alejarme el teléfono.

-¿Qué?-. Me pregunto emocionada era obvio que ya había despertado.

-Bella y yo estamos juntos-. Le dije a sabiendas de a qué se refería su pregunta.

–Eres un mal hermano te vas con Bella y me dejas a cargo de Rosalie pero después de todo no me dices nada de que se reconciliaron-. Me reclamo pero podía escuchar la emoción en su voz.

-Eso acaba de suceder ayer-. Me defendí.

-¿Cómo sucedió?-. Me pregunto emocionada

-Luego te contaré-. No sabía si Bella quería que le dijéramos a todos de los bebes por lo que no dije nada.

-Eres un torturador-. Me dijo pero no necesitaba verla para saber que aún tenía una gran sonrisa en su rostro.

-A lo que iba tengo guardia en el hospital por lo que no regresare hasta mañana en la tarde, quería pedirte que te quedaras con Bella en el departamento para que no esté sola-. Estas 36 horas serían eternas.

-Iré solo si puedo invitar a Diego, había quedado que nos veríamos hoy y además me encantaría que conozca a Bella-. Eso no me agrado en nada.

-De ninguna manera-. Le dije molesto ese mocoso no entraría en mi casa.

-Entonces no puedo estoy ocupada, estoy segura de que Bella se podrá cuidar sola ya está grandecita-. Me dijo la muy chantajista.

-Está bien Bree puedes llevarlo pero solo un rato, lo antes posible lo quiero fuera de mi casa-. La amenace necesitaba que se quedara con Bella.

-Si señor-. Me contesto pero la conocía bien, sabía que mínimo se quedaría toda la tarde decidí no torturarme con la idea. –Ahorita le pediré a Diego que venga por mí para irnos lo antes posible, ya que pareces aterrado de dejarla sola-.

-Bree compórtate, no quiero que incomodes a Bella… las cosas están todavía un poco delicadas-. Sabía que la enana intentaría sacar todo tipo de información.

-Lo haré-. Me prometió y sabía que lo haría.

-Te debo una-. Le dije agradecido.

-De hecho son dos, pero soy buena hermana solo intenta darle una oportunidad a Diego, él se esfuerza mucho en caerte bien-. Me pidió seria, lo que más odiaba de este muchacho era eso que podía notar que mi hermana lo amaba y aunque muy dentro de mí sabía que no era un mal muchacho sentía que Bree se merecía lo mejor, mamá decía que ese hombre no existía y sabía que tenía razón, pero ese era mi papel desear que mi hermana tuviera lo mejor en el mundo, incluso un maldito príncipe se quedaba corto.

-Lo intentare-. Le prometí.

-Es lo único que pido-. Me dijo contenta a sabiendas que era lo máximo que iba a lograr. –Te quiero hermano-. Agrego.

-Nunca más que yo-. Le prometí.

...

hola estoy de regreso espero que les gustará el capítulo, nuestros protagonistas ya están juntos por fin e incluso pronto tendremos unos pequeños igualitos.

Karlie7: Hola si Rebeca ya comprendió la situación y te adelanto que abra una parte en donde se explicará un poco más sus sentimientos por lo que la conoceremos más, si Bella tiende a complicar la situación pero qué me dices ahora se comprende un poco no?

Ale.18: Me alegro eso significa que te gusta mucho porque yo prefiero seguir dormida jejejeje. Si tendremos un poco de Rebeca más adelante no será un Pov pero la conoceremos un poco más a fondo por lo que espero que no la odien por completo, digamos que el pobre Alec ya esta frustrado con Bella y no sabe qué hacer mira todas las veces que le intento abrir los ojos en este capítulo, es como un papá. Bella y Edward por fin aceptaron que son su media naranja y vienen gajitos en camino jejeje. Pues no estabas tan perdida era que no quería hijos y por elección, eso era el drama que tenía y que drama ahora solo falta que no lo suelte y a como termino eso parece. Más que nada en la escena de Bree y Edward era el sentimiento de ver que era un gran hermano y sería un gran padre de una familia que tendría con otra persona porque ella no se la podría dar (si mucho drama hay en esta historia jajaja)

Yomii20: Nos lo gano porque acuérdate que lo compartíamos a Alec jajajaja. Al parecer bella por fin se dio por vencida ya que no tuvo más caminos en donde esconderse. Si yo me a punto a la despedida, digamos que si falta poco ya estamos en finales, pero todavía me hace falta que los malos paguen todo el danio ;)

Aea7: Que me dices de estos nuevos acontecimientos y del comportamiento de Edward por fin se comporta como todo un hombre dispuesto a darlo todo por la mujer que ama.

Pao: Hola no estas para nada loca (o al menos razonas como yo, si lo estas no eres la única XD) si tiene miedo a la maternidad y no quería que Edward perdiera todo porque ella no estaba dispuesta a arriesgarse pero digamos que el destino decidió por ella.

Rossy-Bells Cullen: SI es difícil ponerme a trabajar cuando me están hablando constantemente espantando mi historia. Si es una niña genial espera que en el próximo conoceremos al famoso Diego ;) Si digamos que eso lo tenían pendiente desde antes jajajaja Ahora ya comprendes a Bella, busca a Garrett porque ya tiene una familia no le quitaría nada mientas que a Edward se le iría todo, no cela a Bree si no la idea de poderle dar una familia a Edward pero ahora ya todo solucionado la vida actuó porque de ellos nomas no se daba ;)

Nora: Hola que me dices del secreto era lo que esperabas? Ya vemos que si se resolvió todo bueno hasta ahora solo falta ver como llevaría semejante embarazo.

valeWhitlockGrey: Ya vez te dije que se iba a bajar un poco el odio, más cuando salga otro Angulo de Rebeca, Garrett no es malo de hecho también lo conoceremos un poco no tanto como a Rebeca pero saldrá su historia. Si la historia de Alec y Melanie es muy linda. No, no usaron te diste cuenta y ahora tenemos dos grandes sorpresas jejejeje

ClaudiaCarolinaz: Hola me alegro que la continuaras y que te siga gustando como progreso, hasta el momento no lo he pensando agregar pero no descarto la idea de agregarlo XD No te preocupes soy lenta pero segura.