Edward POV.
Bella me había mandado un mensaje con la dirección del lugar y estaba bastante ansioso por conocer donde trabajaba, más bien estaba ansioso por conocer cualquier detalle de su vida, por lo que en cuanto se dio mi hora de salida corrí al carro ganándome un mirada extraña de la mayoría normalmente no tenía prisa por salir, pero ahora tenía a Bella esperándome y eso era suficiente para que las horas transcurridas se me hicieran eternas.
Me estacione en un edificio muy bonito, parecía más bien una escuela con bastantes señalamientos y canchas deportivas, inmediatamente al ver el lugar me encanto y más al saber que Bella le tenía un enorme cariño.
-Hola buenos días soy Leah, ¿Lo puedo ayudar en algo?-. Al entrar me recibió una muchacha con una sonrisa amable la cual estaba junto a otro joven que me dio otra sonrisa.
-Estoy buscando a Bella, perdón Isabella Swan-. Le dije un poco nervioso, algo a lo que me tenía que acostumbrar cuando Bella estaba involucrada ya que era la única que todavía producía este efecto en mí.
-¿Quién la busca?-. Me pregunto el muchacho con un tono algo brusco su sonrisa se había esfumado por lo que estudie su apariencia, era moreno, un poco más bajo que yo pero más fornido, tenía una playera negra y unos pantalones desgatados con unos tenis, sus brazos mostraban varios tatuajes negros, me imagine que era parte del centro.
-Una disculpa por el tono de Tyler-. Me dijo Leah dándole una mirada de reproche que él ignoro. –Tú debes de ser Edward, Bella me ha hablado mucho de ti está muy emocionada con tu visita, espero que te guste el lugar tanto como a nosotros-. Agrego provocando que me olvidara de Tyler por imaginarme a Bella.
-Estoy seguro que será así, si Bella ama este lugar yo haré lo mismo-. Le dije honestamente.
-Ahora veo porque no puede dejar de hablar de ti-. Me dijo Leah con una sonrisa de complicidad que devolví.
-Y eso que todavía no los miras en la misma habitación-. Se escuchó una tercera voz y para mi sorpresa era Garrett, que ahora se encontraba vestido de policía. –¿Leah te importa si lo guió yo?-. Le pregunto
-No esta… esta bien si gustas… llevarlo-. Le contesto Leah nerviosa y muy sonrojada.
-Gracias Leah me acompañas Edward-. Me dijo y asentí aunque prefería mil veces que fuera Leah la que me guiara.
-Fue un placer Leah-. Me despedí antes de seguir a Garrett.
-Gracias por aceptar que fuera yo el que te diera el recorrido, sé que no te debe de apetecer nada -. Me dijo Garrett sorprendiéndome por sus palabras y la clara verdad en ellas a pesar de que lo había tratado poco, jamás había llegado a ser grosero. –Quería dejar las cosas claras-. Agregó provocando que me tensara ante lo que podía venir. -Considero a Bella una buena amiga por lo tanto no estoy enamorado de ella, es hermosa y sobre todo muy buena persona, pero solamente he amado a una mujer en mi vida y lamentablemente la vida me la arrebato demasiado rápido, pero me dejo dos tesoros que amo con toda mi alma-. Podía ver el dolor en sus ojos al hablar de su esposa dejándome en claro que no amaba a Bella.
-Lo siento mucho-. Le dije ya que sus palabras hicieron que le tuviera consideración porque me imaginaba el dolor que sufrió, cuando Bella había sido internada pensé que jamás me recuperaría si algo le pasaba.
-Lamentablemente son cosas de la vida-. Me dijo intentando recomponerse. –Solo quería que supieras que ni yo amo a Bella ni ella me ama a mí, solo pensamos que en algún futuro nos podríamos hacer compañía, en el mejor de los casos quisieras vivir alado de la persona que amas siendo inmensamente feliz pero si eso no se te puede cumplir no está mal intentar no estar solo con alguien que al menos te cae bien, era lo que estábamos intentando pero en el momento que llegaste a su vida supe que eso no sería posible porque ella tenía la oportunidad de ser feliz y yo conozco esa felicidad por lo que jamás me interpondría en que Bella la alcanzara-. Podía ver la verdad en sus ojos.
-Pero ustedes estaban juntos en la fiesta de Caroline-. Sabía que no tenía ningún motivo para mentirme pero mi mente no me lo ponía tan fácil.
-En realidad no, entre nosotros solo hubo un simple beso-. Dijo incómodo y logrando que me tensara. -El día que Bella me hablo porque necesitaba huir de la cabaña hablamos y me contó todo lo que estaba pasando, me dijo que ustedes no podían estar juntos y ese… ese fue nuestro primer beso-. Me dijo incómodo y a pesar de eso no podía evitar sentirme enojado por ello. –Solo fue un simple beso nunca llegamos a más-. Aclaro cuando noto mi reacción. -Pero en ese momento pude darme cuenta que ella no era para mí, solo sentía una fuerte amistad por ella y al mismo tiempo me di cuenta que ella se encontraba en otra parte, su corazón estaba contigo por lo que decidimos olvidarnos de todo lo sucedido. En la fiesta no sabía que ibas a estar tú, solo fui como su amigo porque me dijo que no le quería hacer frente a Alec, pero si hubiera sabido que estarías ahí no hubiera aceptado de hecho por eso me vine ese mismo día no quería interferir en lo que sea que tuvieran que arreglar y te soy honesto cuando te digo que me hace feliz que lo hayan logrado, Bella se merece ser feliz y sé que contigo lo es, nunca la había visto tan resplandeciente como el día de hoy-. Sus palabras calmaron un poco el monstruo de los celos que me estaba dominando.
-Gracias por aclararme todo-. Le dije con honestidad. –¿Y trabajas aquí?-. Le pregunte intentando cambiar la conversación y conocerlo más ya que al parecer era amigo de Bella.
-En realidad no trabajo en la estación de policía a unas cuantas cuadras aunque ayudo de vez en cuando, más que nada me encargo de mantener el control del lugar, muchos de los chicos aquí tienen bastantes problemas por lo que me aseguro que no quieran descarrilarse o sobre todo de los tramites policiales-. Me dijo tranquilo.
-¿Tramites policiales? ¿Son peligrosos?-. Le pregunte con miedo al pensar que Bella podría estar en peligro.
-Algunos lo son sobre todo los que están aquí por adicciones e intentan dejarlo, algunos se vuelven violentos sobre todo en la primera fase, por lo que las primeras semanas se encuentran atendidos por enfermeros especializados, además el centro solo admite a personas que vienen por si solas, eso lo vuelve más fácil ya que no están aquí a la fuerza y son ellos los que están luchando contra sus impulsos-. Me explico pero eso no me tranquilizo mucho, sabía que Bella se podía cuidar sola más de una vez la había visto defenderse, pero no me gustaba menos en su estado. –Pero contestando a tu verdadera pregunta Bella no corre ningún peligro, ella trabaja con los que ya pasaron la etapa de desintoxicación o niños que vienen con otros problemas familiares, el centro tiene un alto control sobre ese tipo de situaciones-. Asentí porque eso era lo que en verdad me preocupaba.
Después nos quedamos en un cómodo silencio que me dio la oportunidad de ver el lugar, en este momento estábamos atravesando por varios salones, algunos estaban ocupados por grupos de unas 5 personas de todas las edades. –Tenemos algunos maestros voluntarios, dan clases de regularización para que una vez que los muchachos salgan de aquí puedan recuperar sus estudios ya sea en alguna escuela abierta o normal dependiendo su situación-. Me explicó Garrett y entre más avanzábamos más estaba sorprendido ahora entendía el amor que sentía Bella por este lugar.
-¿También enseñan música?-. Le pregunte asombrado.
-Incluso danza y deporte-. Me dijo deteniéndose y no necesite mucho para encontrarla. Bella estaba riendo con unos 10 chicos de todas las edades que estaban con ropa de deporte parecía que la clase había terminado hace un momento, ella se miraba feliz al igual que ellos. –Bella es nuestra instructora en los dos ámbitos, el deporte es un gran estímulo para ellos, les ayuda a quitar el exceso de energía y a controlar la ansiedad sirviéndoles también como recreación-. Me explico pero no dije nada solo la estaba viendo se miraba feliz.
-¡Edward!-. Grito cuando me miro y solo pude poner una gran sonrisa mientras corría hacía mí para lanzarse a mis brazos. –Te extrañe-. Me dijo antes de darme un fuerte beso que respondí con entusiasmo. Cuando nos separamos fue cuando por fin escuche los silbidos y gritos de parte de los estudiantes.
-Yo te extrañe más-. Le dije con una sonrisa sin importarme lo demás.
-Lo dudo mucho-. Me dijo regresando mi sonrisa. -¿Qué opinas del lugar? ¿Te gusto?-. Pregunto emocionada.
-Es asombroso, es un gran trabajo por lo que admiro todo lo que están haciendo-. Le dije con honestidad y una amplia sonrisa se instaló en su rostro.
-Y espera a que conozcas a todos, son personas maravillosas-. Me dijo con un pequeño beso y estaba más que dispuesto a hacerlo quería formar parte de todo lo que ella amara.
-Hola Bella es un gusto volverte a ver-. Dijo Garrett con voz divertida cuando nos separamos.
-Garrett no te había visto-. Lo saludo Bella sorprendida.
-Si todos nos dimos cuenta de eso-. Le dijo divertido logrando para mí sorpresa que Bella se sonrojara casi no lo hacía, pero volteó hacía los chicos lo que me hizo darme cuenta que no había escuchado los silbidos, eso provoco que me riera ya que al parecer ella estaba igual de absorta que yo en ese beso.
-No te rías ese no es un buen ejemplo-. Me dijo con un puchero y aún sonrojada, no pude evitar volver a reírme porque se veía tan linda.
-Para mí es el mejor ejemplo de todos-. Le dije dándole un beso por lo que se escuchó de nuevo los gritos.
-La clase terminó vayan a la ducha-. Les dijo Bella en tono molesto pero se notaba que estaba divertida, por lo que los chicos se fueron sonriendo aún.
-Sé que no les importara de hecho les gustara mucho la idea pero yo también me retiro-. Nos dijo Garrett muy sonriente. –Edward fue un placer verte espero encontrarnos por aquí más seguido-. Me dijo con una sonrisa y un apretón de manos.
-Así será-. Le devolví la sonrisa, ahora que sabía que Bella y él no sentían nada el uno por el otro me caía un poco mejor.
–Bella, nos vemos mañana-. Se despidió de ella con una beso en la mejilla.
-Aquí estaré sin falta-. Le aseguro Bella antes de que se diera la vuelta para irse.
-Tengo que admitir que eso fue un poco vergonzoso-. Me dijo Bella con una sonrisa tímida cuando se fueron todos.
-Tengo que admitir que me encanta invertir los papeles y verte a ti sonrojada-. Le dije mientras la atraía más hacía mí.
-De hecho me extraña ser la única sonrojada aquí-. Me dijo con un puchero que no puede evitar besar.
-Lo estaría si no estuviera concentrado en lo hermosa que te miras-. Le dije.
-Sigues siendo bueno con las palabras-. Me dijo seguido de un beso. -¿Qué planes tenemos?-. Me preguntó con una enorme sonrisa.
-Me gustaría que fuéramos al doctor y después a visitar a mis padres, para darles la noticia estoy seguro que estarán encantados con verte-. Le dije dándole a entender que aceptaba replicas.
-Eso me parece un plan vamos-. Me dijo mientras me jalaba por el mismo camino que había hecho hace un momento.
…..
-¿Qué te pareció la doctora?-. Le pregunte mientras íbamos camino a la casa de mis padres.
-Me pareció agradable y me dio confianza que es algo importante-. Me dijo mientras me tomaba de mi mano libre.
-Su plan para intentar ayudar a tu espalda me pareció una gran idea-. Le dije jugueteando con sus dedos.
-Tiene sentido-. Me dijo vacilante.
-No pareces muy convencida-. Observe.
-Me parece una gran idea eso de cuidarme de comer sano para no subir mucho de peso solo lo que el embarazo implica, es solo que no me agrada mucho la idea de guardar reposo por tanto tiempo, sabes que no soy una persona sedentaria y no será fácil eso es todo-. Me intento explicar pero quería que viera que solo sería un pequeño sacrificio en un intento de que su espalda no se viera afectada de forma permanente.
-Piensa que solo guardaras reposo por aproximadamente 4 meses, solo cuando los bebes se vuelvan muy pesados como para lastimarte-. La intente alentar.
-Lo sé, sé que piensa que con el reposo puede que mi espalda no resulte tan dañada pero eso no significa que será fácil, aunque sabes que haría cualquier cosa por estos bebes y si tengo que estar completamente sentada por 4 meses para poder tener una vida normal con ustedes lo haré-. Me dijo mientras me daba un beso en la mejilla. –También tengo que admitir que me gustó eso de tener una cesaría programada, no habría forma que me hicieran pasar por un parto normal dos veces en el mismo día-. Sus palabras me sacaron una sonrisa.
-¿Te da miedo el parto?-. Le pregunte divertido porque ella no era miedosa, era una de las personas con más resistencia al dolor que había conocido y había presenciado muchos casos médicos.
-Tanto que si pudieras tenerlos tú no lo pensaría ni un segundo-. Me dijo divertida, provocándome una sonrisa.
-¿Preferirías que yo sufriera el dolor?-. Le pregunte asombrado.
-Por supuesto-. Me dijo sin dudar y sin arrepentimiento, divirtiéndome enormemente por lo que solté una carcajada logrando que me viera divertida.
-Eso es muy interesante-. Le dije aún divertido pensando que era lo único egoísta que la había escuchado decir desde que la conozco, pero no se lo dije porque sabía que ese comentario la llevaría a otros terrenos y no estaría de acuerdo conmigo. –Es bueno que llegáramos a un término intermedio con la cesaría programada-. Le estaba diciendo hasta que una pregunta empezó a rondar mi cabeza. -¿Quién es Tyler?-. Le pregunte interesado por la reacción que tuvo cuando hable de ella.
-¿Conociste a Tyler?-. Me preguntó con una enorme sonrisa que no me agrado mucho.
-Si cuando pregunte por ti, él estaba en la recepción ¿Quién es?-. Indague.
-Tyler entro una semana después de que yo fui dada de alta, es un gran chico tenía un fuerte problema con las drogas y por lo tanto no estaba teniendo un gran progreso en sus estudios, pero no solo se recuperó sino que también termino la escuela con excelentes notas, tanto que pronto entrara a la universidad en diseño gráfico con todo pagado incluso la estancia y por si fuera poco al mismo tiempo trabajara como becario en una importante empresa de publicidad, todos estamos tan orgullosos de él-. Me dijo emocionada.
-Parece muy protector contigo-. Le dije intentando que aparentara ser un comentario normal, pero parece que no lo logre porque me sonrió ampliamente.
-¿Estas celoso?-. Me dijo con una sonrisa.
-No más bien curioso-. Le dije intentando disimular mis celos.
-Es una lástima ya que creo que te miras muy sexy celoso, incluso es bastante halagador-. Me dijo sonriente.
-Pensé que la mayoría de las parejas odiaban que su compañero fuera celoso-.
-¿Cuándo hemos sido una pareja normal? Eso debe de ser muy aburrido-. Me dijo sonriente.
-Buen punto-. Le dije divertido al verla tan feliz me provocaba unas sensaciones inexplicables pero tan placenteras. –Supongo que algo en la expresión de Tyler me incomodo de cierta manera-. Confesé.
-¿Te incomodo de cierta manera?-. Me pregunto divertida.
-Puede que no me gusto demasiado que fuera tan sobreprotector al oír tu nombre-. Confesé.
-Sabes que te amo siempre has sido solamente tú-. Me dijo dándome un beso en la mejilla provocando que mi corazón latiera más rápido. –Tayler es sobreprotector con la mayoría sobre todo con Leah y conmigo, ha tenido una vida demasiado dura por lo que nosotras somos la única familia que conoce, confiamos en él, le dimos una oportunidad y cariño eso era lo único que necesitaba, para él somos lo más parecido a unas hermanas mayores, supongo que se sintió parecido a lo que tu sientes con Diego... ahora que lo veo era justo que tuvieras un poco de eso, digamos que Alec es lo más cercano a un hermano y te lo ganaste demasiado rápido para ser justos-. Me dijo divertida y su explicación me tranquilizo podía entender el sentimiento de Tayler.
-Es porque cree que soy confiable, además no creas que no he tenido momentos difíciles con Alec, ha hecho muy bien su trabajo de cuidarte incluso he conocido su puño-. Le dije divertido pero al parecer no lo logre porque me miro horrorizada.
-¿Alec te golpeo?-. Me pregunto con la misma expresión asustada, lo que me hizo darme cuenta de que había hablado de más. –¿Cuándo? ¿Y por qué?-. Ahora estaba molesta.
-No fue para tanto Bella fue un simple discusión-. Intente tranquilizarla pero me dio una mirada amenazadora, dejándome en claro que quería un explicación. –Fue el día que te fuiste de la cabaña, le pregunte por ti, él estaba bastante molesto por lo sucedido y las cosas se salieron de control y…-.
-Cuando dices se salieron de control te refieres a Alec golpeándote-. Me dijo molesta.
-La culpa no fue solamente de Alec yo también tuve que ver, digamos que lo provoque demasiado-. Le dije mientras estacionábamos el carro enfrente de la casa de mis padres, algo bueno para poder estudiarla mejor porque no parecía feliz. –Él estaba protegiéndote-. Intente calmarla.
-¡Eso no le da ningún derecho a golpearte!-. Me dijo molesta.
-Solo fue un golpe Bella después hablamos y solucionamos las cosas ahora todo está bien-.
-Eso debieron de hacer desde el principio no tenía porque golpearte, pero claro ese estúpido es un bruto-. Estaba preocupado por no empeorar las cosas para Alec, pero al mismo tiempo estaba encantado con que fuera tan protectora conmigo podía ver la furia correr por sus ojos, al pensar que me hizo danio.
-Hey-. Le dije tocando su rostro en un intento de que me viera a los ojos. –Todo está bien, no me paso nada solo fue un mal entendido, pero no fue tan horrible como te lo imaginas-. Le dije antes de besarla.
-Es solo que no me gusta que nada te lastime, solo en pensar en algo lastimándote me asusta-. Me dijo tocando mi mejilla y viéndome con esa carita triste que tanto amaba.
-Lo sé y lo entiendo porque yo me siento de la misma manera por ti, odiaría todo lo que te lastimara, pero todo está bien-. La tranquilice mientras me maravillaba con lo suave de su piel.
-Te amo-. Me dijo y me encantaba oírlo.
-Yo igual-. Agregue besándola nuevamente.
Bella POV.
-Ahora tenemos que bajar antes de que vengan por nosotros-. Me dijo separándose de mis labios y esas simples palabras hicieron que mi corazón empezara a latir nervioso.
Estaba muy nerviosa al igual que la primera vez sabía que mis nervios no tenía razón de ser, no era como si no conociera a la familia de Edward por si fuera poco ya había visto a Carlisle y a Bree, solo me faltaba Esme que sabía era una maravillosa persona, pero no los había visto a todos juntos y sobre todo no les había dicho más que a uno de ellos que estaba embarazada de dos meses de su primogénito, tenía el mismo tiempo que él tenía de haber terminado con su ex novia, todos esos puntos no pintaban muy bien lo que hacía que mis nervios no se calmaran.
-Vas a venir-. Las palabras de Edward me sacaron de mis pensamientos, estaba de mi lado del carro tendiéndome la mano para que bajara. –Todo estará bien ellos te aman-. Me dijo dándome un pequeño beso antes de tenderme la mano para que bajara, algo que hice no sin antes tomar un fuerte respiro para ver si me entraba un poco de valor.
-Siento como si fuera la primera vez que voy a ver a tus padres-. Le dije con una sonrisa intentando quitarme un poco la tensión.
-¡Por fin se bajaron pensaba apurarlos pero no me dejaron los aburridos de allá adentro!-. Saludo Bree interrumpiendo la posible respuesta de Edward. –No sabes lo feliz que me hace tenerte aquí-. Agrego abrazándome fuertemente. –Vengan todos están adentro-. Nos invitó jalándome para que entrara.
-Bella que gusto volver a verte-. Esme fue la primera en saludarme una vez que entre, ella seguía igual que años atrás, solo unas cuantas arrugas adornaban el contorno de sus ojos, pero seguía viéndose espectacular incluso el tiempo la había hecho que se viera más resplandeciente, tal vez era debido a la completa felicidad. –Mírate nada más estás hermosa-. Me dijo dándome un abrazo que se sentía tan confortable.
-Hola Esme el gustó es mío no sabes la felicidad que me da verte, tú eres la que te ves muy bien los años jamás pasan en ti-. Le dije
-Tú y Edward tan gentiles como siempre-. Me dijo con modestia. –Es verdad cuando te digo que me encanta tenerte aquí aunque ya no estamos en Forks está siempre ha sido tu casa-. Me volvió abrazar. –Al igual que el corazón de mi pequeño siempre ha sido tuyo-. Me dijo al oído. –Edward-. Me dejo procesando sus palabras para ir a saludar a su hijo.
-Bella un placer volverte a ver-. Me saludo ahora Carlisle con una sonrisa de complicidad.
-El gusto siempre es mío-. Le dije antes de abrazarlo.
-Espero que vengan con el plan de decir su pequeño secreto, porque no sé cuánto tiempo más pueda continuar callado-. Me dijo con cara de ansiedad provocando que me riera.
-Sí creo que Edward dirá unas palabras al respecto-. Le dije entre divertida y nerviosa.
-Estará igual que yo totalmente encantada-. Agregó antes de pasar a saludar a su hijo y esperaba que fuera así, porque Rebeca sin duda era mejor prospecto que yo, al menos no corría el riesgo de quedar paralitica o en cualquier momento tener un recaída.
-Hola Bella-. Me saludo un poco más formal Diego, pero lo ignore y me acerque para abrazarlo en forma de saludo como había hecho con todos los otros, sabía que cuando no tenías a nadie cualquier muestra de afecto era bien recibida, él pareció sorprendido al principio pero me regreso el abrazo algo torpe.
-¿Cómo has estado?-. Le pregunte alejándome para estudiarlo.
-Bien… dentro de lo que cabe-. Me dijo un poco incómodo.
-Mi propuesta sigue en pie las veces que quieras-. Le asegure viéndolo a los ojos para que viera que hablaba en serio.
-Gracias-. Dijo serio.
-Hola Diego-. Lo intento saludar Edward con su rostro amable pero sin lograrlo del todo mientras me tomaba de la cintura, aunque se notaba que estaba haciendo un gran esfuerzo aún podía detectar la tensión pero me agradaba saber que estaba dando su mejor esfuerzo por hacer feliz a Bree y sabía que Diego se merecía una oportunidad y ya tenía las cosas demasiado difíciles para que le agregaran más.
-Hola... Edward... ¿Cómo has estado?-. Le pregunto bastante nervioso por un momento me dejo de parecer ese chico rebelde y seguro para convertirse en una persona totalmente diferente, tanto que me recordó a Edward en la preparatoria, era obvio que el pobre quería ganarse la aprobación de Edward.
-Bastante bien gracias-. Le dijo Edward con su mejor intento de sonrisa.
-Deberíamos pasar al comedor deben de estar muriendo de hambre-. Dijo Esme y en cuanto mi mente descifro esas palabras mi estómago gruño en protesta ante semejante invitación.
-Si es una gran idea mamá-. Le dijo Edward divertido. –Algunas personas aquí tiene mucha hambre-. Me dijo al oído mientras tocaba mi estómago de forma cariñosa para después darme un beso en la sien antes de irse a ayudarle a Esme con la comida, pero Esme nos estaba viendo directamente con ojos brillosos y me pregunte si se había dado cuenta que Edward había tocado mi vientre, pero ella solo siguió su camino sin comentar nada.
...
-Extrañaba esta comida, sabe tan bien como lo recordaba-. Le dije una vez que estuve totalmente llena.
-Me alegra que lo disfrutaras, no sabes lo feliz que me hace que estés aquí con nosotros de nuevo-. Me dijo y sus ojos me decían que estaba siendo honesta.
-Mamá, Papá, Bree, Diego tenemos algo que decirles-. Dijo Edward serio pero en sus ojos se detectaba la felicidad mientras me tomaba de la mano.
-¡Oh por Dios se van a casar!-. Dijo Bree emocionada provocando que casi me ahogara con mi propia saliva. -¡Quiero ver el anillo!-. Grito extasiada.
-En realidad no se trata de eso-. Les dije bastante nerviosa.
-Aunque espero que eso también suceda pronto-. Dijo Edward muy seguro y sorprendiéndome enormemente.
-¿Hablas en serio?-. Le pregunte sorprendida y distrayéndome del teman anterior, después de todo lo que estaba en juego él quería casarse conmigo ante semejantes posibilidades y el me miro como si estuviera sorprendido de que lo dudara.
-Por supuesto que sí, nunca dudes que me casaría contigo en cualquier momento que desees incluso entre antes mejor-. Me dijo con una enorme sonrisa, pero sus ojos me decían que no estaba bromeando era totalmente serio en el tema eso produjo un hermoso sentimiento en mí.
-¿No te dijeron que no debes decirle a una mujer algo como eso? es como darle una carta blanca para que se vuelva totalmente loca, la tendrás preparando una boda en menos de lo que tu mente llegue a descifrarlo-. Le dije intentando bromear ante la seriedad del lugar dándole las dos opciones la primera de cambiar de tema y la segunda intentando ser clara al decirle que me casaría con él sin dudarlo cuando el momento llegara.
-Hazlo-. Dijo viéndome completamente decidido y agachándose a mi lado para estar más cerca de mi silla a pesar de que habíamos estado muy cerca antes.
-¿Qué?-. Le pregunte sin entender ya que mi mente debía estar funcionando mal y si estaba en lo cierto no dejaba de estar sorprendida sentía que mi corazón latía rápidamente ante semejante perspectiva.
-Sé que no es la propuesta más romántica del mundo, ni siquiera tengo un anillo pero lo importante es que te amo y quiero estar contigo toda mi vida, hazme inmensamente feliz y cásate conmigo-. Podía escuchar el nerviosismo en su voz pero parecía bastante decidido y sobre todo lo único que me importaba era que escuchaba el amor en ella. Podía escuchar a Esme llorando intentando mantenerse en silencio pero nada importaba solo podía ver los ojos de Edward.
-¿Estás seguro? No tenemos ni una semana que estamos juntos de nuevo-. Le pregunte con miedo de que se arrepintiera, ni cuando salimos en la escuela duramos mucho tiempo y todo fue muy intenso, qué tal si con el tiempo descubría que había cosas que no le gustaran de mí o que simplemente todo fue demasiado rápido.
-Cuando solamente éramos unos adolescentes sabía que jamás me iba a querer separar de ti, estaba seguro que quería pasar el resto de mi vida contigo, aún a mi edad y sin saber mucho de la vida era consciente de eso, el destino nos separó y ahora que te encontré de nuevo y estamos a punto de formar una familia sé que nunca voy a sentir por nadie lo que siento por ti y por ellos-. Me dijo tomando mi mano y llevándola a su boca, su otra mano la instalo sobre mi vientre y viéndome con tanto amor que me hacía creer que todo el dolor podía quedar en olvido. Escuche a Esme retener el aliento ante semejante declaración pero no le pude prestar mucha atención no podía despegar mis ojos de Edward.
-Si me quiero casar contigo-. Le dije abrazándolo y sin poder retener mis lágrimas, él me regreso el abrazo apretándome más cerca enterrando su cara en mi cuello y dejando un pequeño beso ahí. –Te amo y también quiero que formemos esa familia-. Le dije entre hipos.
-Creo que ya nos adelantamos en eso-. Me dijo viéndome con los ojos vidriosos y mi sonrisa favorita, la cual no la pude disfrutar mucho porque me beso un beso que no dude en responder con todo el amor que sentía. –Te amo-. Dijo cuándo nos separamos con una amplia sonrisa.
-Yo más-. Le dije regresándole la sonrisa.
-Lo dudo-. Me dijo regresándome una sonrisa feliz que parecía no se podía ir de nuestro rostro.
-¡Voy a ser tía!-. Grito Bree feliz antes de abalanzarse sobre nosotros con un fuerte abrazo, los dos le regresamos el abrazo y al voltear a ver a Esme ella nos miraba con lágrimas en sus mejillas.
-¿Me equivoque o hablaban en plural?-. Nos preguntó Bree totalmente emocionada.
-Son dos-. Dijo Edward con una amplia sonrisa de orgullo puro. Que fue seguida por un grito emocionado de Bree.
-¡Voy a ser tía por partida doble!-. Le dijo a Diego mientras lo abrazaba gritando y brincando como si él solo no hubiera tenido la oportunidad de escuchar, pero él no se molestaba por el entusiasmo al contrario también tenía una amplia sonrisa al ver la felicidad de Bree.
-¿Voy a ser abuela? ¿De dos?-. Nos preguntó una llorosa Esme.
-Seremos abuelos de dos hermosos bebes en aproximadamente 7 meses más-. Le dijo Carlisle orgulloso y como si no soportara más retenerlo saco de su chaqueta una foto del ultrasonido logrando que a Esme se le escaparan más lágrimas pero aún no decía nada y me encontraba muy nerviosa, que tal si no estaba de acuerdo con todo esto porque era muy pronto, qué tal si sacaba cuentas y estaba desilusionada por cómo se dieron las cosas, Edward me regalo una sonrisa tranquilizadora al sentir mi nerviosismo.
-No lo puedo creer-. Dijo antes de levantarse y ante sus palabras mi nerviosismo creció. –Estoy tan feliz-. Nos dijo abrazándonos fuertemente. –Estoy tan feliz, desde aquella vez que te conocí supe por la manera en que Edward te miraba que formarías parte trascendental de esta familia y por lo que veo en tu mirada sé que lo amas de igual manera y eso me hace tan feliz ya que eres todo lo que siempre quise para mi pequeño, no solo te ganaste su amor si no el de todos nosotros, nunca he visto a mí Edward tan feliz como lo está contigo, jamás lo vi tan resplandeciente como en este momento-. Me dijo Esme mientras me abrazaba, Edward estaba hablando con Bree por lo que dudaba que hubiera escuchado, las palabras me regalaban la valentía que necesitaba para enfrentar esta incertidumbre sobre nuestro futuro.
-Gracias a ustedes por aceptarme, ustedes siempre han formado una parte importante de mi corazón-. Le dije con cariño. -Intentare que siempre este así de feliz lo amo tanto-. Le prometí con todo el amor que sentía, Edward al notar mi mirada se acercó y me abrazó cariñosamente se le miraba tan feliz como si le hubieran dado el mejor premio en el mundo.
-Te amo-. Me dijo al oído antes de besar mi mejilla.
…..
Estábamos todos en la sala comiendo un pay de manzana que había hecho Esme, estaba buenísimo por lo que Bree y yo parecíamos que hacíamos competencias para ver quien comía más. Todos estábamos hablando de todo y nada a la vez, incluso Diego parecía bastante relajado ya que los chicos aquí presentes se había olvidado de dirigirle miradas mordaces cada que tocaba aunque fuera la mano de la pequeña Bree.
-Por cierto papá-. Le dijo Edward un poco más serio llamando la atención de Carlisle y de todos. –Se me estaba pasando comentarte que la semana pasada lleve el último pago, por fin terminamos de liquidar el préstamo de Bill-. Ante ese comentario no pude evitar que el trozo de pastel se me fuera por el lado equivocado ahogándome en el proceso y llamando la atención de toda la sala, pero vamos cuantos prestamos podían tener hacía sujetos llamados Bill.
-Bella cariño intenta respirar-. Me dijo Edward un poco nervioso mientras me daba golpes en la espalda pero maldita sea ardía por lo que no podía parar de toser.
-Ten Bella un poco de agua-. Me dijo Bree la cual no sabía en qué momento se había parado por uno. Lo tome intentando tranquilizar mi adolorida garganta.
-Gracias-. Les dije con voz un poco rasposa.
-¿Estas bien?-. Me pregunto Edward preocupado.
-Si solo se me fue la comida por el lado equivocado-. Le dije bastante nerviosa ante su comentario anterior pero el pareció creerme y solo me dio caricias en mi espalda.
-Me alegro de que por fin finalizáramos de pagar esa deuda-. Dijo Esme continuando con el tema y poniéndome nerviosa, mi garganta seguía picando.
-En realidad estoy sorprendido que nos hiciera semejante préstamo sin exigir ningún tipo de interés o presionarnos con alguna forma de pago-. Ahora habló Edward sentía que mis manos empezaban a sudar ganándome la mirada directa de Diego, parecía que él notaba algo raro en mí pero no estaba seguro de que era, eso me ponía aún más nerviosa. -¿Cómo dices que lo conociste papá?-. Maldición ¿eso que empezaba a sentir mi estómago eran nauseas?
-Por un conocido en común-. Dijo Carlisle nervioso evitando encontrar mi mirada igualmente nerviosa y logrando que la mirada de Diego pasara de uno a otro, cuál era el problema de este chico era detective o algo así, ayer simplemente adivino que estaba embarazada y ahora simplemente sabía que Carlisle y yo ocultábamos algo.
-¿Fue por parte de Liam? ¿Te pidió que no nos dijeras nada?-. Le preguntó interesada Esme, porque simplemente no podían dejar el tema, por favor que se callaran no quería vomitar.
-No Liam no tuvo nada que ver-. Dijo Carlisle moviéndose incómodamente. Sentí la mano de Edward en las mía que estaba sudada, logrando que me viera sorprendido por lo que la aleje.
-Por más que lo pienso no puedo llegar a saber quién fue, un día solo me dijiste que alguien te había hecho un préstamo-. La mano de Edward volvió a tocarme el brazo parecía preocupado pero Esme no deja el tema por la paz. –Por más que la pienso no recuerdo a nadie tan cercano en esas fechas que estuviera en el hospital, siempre estábamos Edward o yo y él tampoco miro a nadie hasta que de repente llego Bill ¿no crees que ahora que finalizamos con esa etapa de nuestras vidas sería bueno que nos dijeras?-. Edward no afirmaba ni negaba nada estaba viéndome fijamente sin escuchar, mientras me tocaba el rostro esperando que tuviera temperatura o algo por el estilo y toda esta situación me estaba poniendo al borde.
-Te sientes mal-. No era pregunta era una afirmación.
-No estoy bien-. Le conteste rápidamente, lo más inteligente hubiera sido afirmar esa teoría para quitar el tema anterior pero como era en estos casos el cerebro no funciona como nos gustaría.
-No me mientas-. Me rogó y maldita sea si sus palabras no tenían doble significado. –Si me dices lo que sientes podemos actuar antes de que la situación empeore-. Me pidió con preocupación en su mirada, quería mentirle pero lo que más me preocupaba era que en un futuro no me perdonara que le siguiera mintiendo aun cuando en estos momentos tenía la oportunidad de decir la verdad antes de empezar esa nueva etapa juntos. –Bella por favor-. Me rogó.
-No me siento mal-. Le dije mientras me paraba. –Tengo un poco de nauseas pero no es por lo que crees-. Con ese movimiento me gane la atención de todos, diablos era ahora o nunca. –Yo conozco a Bill, yo lo mande para que hablara con tu padre y le pedí a Carlisle que no dijera nada-. Le dije viendo al piso sin atreverme a ver a nadie.
-¿Tú le pediste que nos hiciera ese préstamo?-. Escuche la voz confundida de Esme, podía decirle que era así y sabía que dejaría el tema en el olvido, pero hace unas horas hablábamos de formar una familia no podía empezar con mentiras.
-Yo lo mande para que les hiciera el préstamo, Bill trabajaba para mí le hubiera dicho que les regalara el dinero pero sabía que se negarían-. Esme me miraba con el rostro asombrado, solo quería asentir y decirle que si era tan rica como se estaba imaginando incluso más.
-Pero eras demasiado chica-. Parecía no poder entenderlo que una mocosa manejara esa cantidad.
-Herede una importante suma a los 18 años-. Al parecer ya no sabía que más decir, con miedo voltee por primera vez a ver a Edward y él estaba viendo el suelo, hasta que sintió mi mirada y me vio el aliento se atoro en mi garganta su mirada estaba llena de dolor.
-Tenemos que hablar-. Me dijo tomándome del brazo y llevándome a una habitación que parecía de invitados primero se instalo un silencio horrible entre nosotros hasta que empezó a hablar. -¿Sabes cuantas veces mamá y yo nos sentamos pensando quién era la persona detrás del préstamo? Recordábamos cada momento intentando averiguar y entender porque papá nos ocultaba esa información habíamos acordado terminar de pagar el préstamo y presionarlo para que nos dijera la verdad ya que no parecíamos comprender-. Dijo mientras se agarraba el cabello.
-Yo… yo…-. No sabía que decir solo quería ponerme a llorar y rogarle que me perdonara por mentirle.
-Todas esas veces no podía evitar recordar todos los terribles momentos vividos, todos esos días llenos de dolor cada segundo de esas semanas-. A él no le importó lo que tenía por decir siguió hablando, las lágrimas ahora estaban rodando por mis mejillas mientras tenía mi vista fija en el suelo en un intento de ocultarlas.
-Perdóname por favor yo solo…-. Quería explicarle que yo solo quería que cumplieran todos sus sueños que aunque yo no estuviera con ellos fueran felices como eran ahora, pero las lágrimas no me dejaban.
-¿Perdóname?-. Me preguntó confundido tan absurdo se le hacía el pensar en perdonarme un fuerte dolor se instaló en mi pecho. -¿Qué tendría que perdonarte Isabella?-. Me dijo sentándose en la cama de forma cansada, recargando sus brazos en sus piernas y tocando fuertemente su cabello, eso lo hacía cuando la situación se salía demasiado de sus manos, quería rogarle que me perdonara por todo. -¿Cómo puedes decir siquiera eso?-. Podía escuchar su dolor y eso me estaba rompiendo.
-Ed...-. Las lágrimas no me permitían hablar y el profundo dolor en mi pecho no me dejaba pensar.
-Yo soy el que tendría que estar rogando tu perdón sabiendo que no lo merezco-. Otra vez no me dejo terminar y sus palabras me desestabilizaron.
-¿Por qué dices eso?-. Me las arregle para preguntar.
-Son tantas cosas que te hice pasar que no tengo perdón-. Me dijo atormentado tapando su rostro con sus manos. Sus palabras me hicieron reaccionar, me hinque frente a él en un intento de llamar su atención y que me viera.
-No digas eso por favor mírame-. Le pedí retirando sus manos y sus ojos estaban muy rojos por las lágrimas retenidas.
-Puedo recordar todo, como te destruías en frente de mí mientras yo te empujaba cada vez más en mi vano intento de odiarte-. El dolor estaba tan latente en su mirada que me hizo recordar esos penosos momentos. –Mientras tanto todos te abandonábamos principalmente yo, siendo completamente egoístas cegados por nuestros propios dolores tú sólo nos cuidabas, tú te asegurabas de que estuviéramos bien-. Todo me dijo viéndome a los ojos mientras tocaba con amor mi mejilla. -Todo antes de… ¡Dios!-. Desvió su mirada como si no soportara verme como si no lo mereciera, iba a retirar su mano también pero no se lo permití lo tome fuertemente entre la mía.
-No hagas esto por favor-. Le pedí tomando su rostro para que me viera.
-Todo esta tan claro ahora-. Me dijo viéndome con dolor. –Por eso visitaste a papá ese día antes de tu accidente, después de haber ido a ver a Bree y cuando me viste con ella, incluso después de eso lo hiciste después de eso todavía nos cuidaste todos estos años-. No era precisamente un pregunta.
-Nada de eso importa todo lo hice porque te amo-. Le dije tocando también su mejilla, intentando que me viera y comprendiera que nada del pasado tenía sentido más que el ahora.
-¿Cómo puedes amarme después de que es obvio que no te merezco?-. Había tanto dolor en su voz que me partía el corazón prefería verlo enojado que me odiara a verlo tan dolido.
-Fue un error de ambas partes éramos jóvenes y tontos-. Intente hacerle ver.
-No puedes justificar todos mis errores, cuando la verdad es que no te merezco eres demasiado buena para mí-. Estaba cegado por sus recuerdos.
-No digas eso por favor-. Le rogué con miedo por el significado de sus palabras. –No nos hagas esto, yo ya lo hice una vez y casi nos destroza a ambos-. Pude ver el terror remplazar un poco al dolor lo estaba haciendo reaccionar eso quería que se diera cuenta. –Olvida esto solo quiero regresar a hace un momento estaba tan feliz cuando me pediste que nos casáramos que formáramos una familia-.
-¿Te estoy lastimando?-. Me pregunto sosteniendo mi mirada y limpiando mis lágrimas, había dolor en sus hermosos ojos pero al menos ya me miraba.
-Me estas asustando, me aterra la idea de que nuestra felicidad de hace un momento se vea perdida por culpa del pasado, que cometamos los mismos errores después de haber sufrido tanto, que no haya valido la pena, solo quiero regresar a hace un momento-. Rogaba porque se diera cuenta que no tenía sentido lo que hacía.
-Pero…-. No quería que debatiera que dejara a su mente correr.
-Olvídate de los peros porque no existen aquí y ahora, lo que confesé hace un momento solo fue debido a que quería decirte la verdad y empezar nuestra nueva etapa sin secretos, quiero dejar todo atrás para poder estar bien con nuestros pequeños-. Le dije llevando sus manos a mi vientre a un plano pero donde sabíamos que estaban nuestras nuevas esperanzas y al parecer funciono porque sus ojos brillaron un poco.
-¿Cómo llegue a merecerte?-. Me preguntó.
-Creo que es algo más simple, no se trata de merecer más bien simplemente nos pertenecemos-. Le dije besando sus labios intentando demostrar todo el amor que sentía. –Te amo y por favor no pienses en los errores del pasado no tiene sentido-.
-Yo también te amo, pero te equivocas pensare en ellos para retribuirte todo el amor que me has demostrado todos estos años-. Me dijo viéndome decidido mientras me atraía a sus piernas para abrazarme y eso me gustaba más.
-Me conformo con que no me dejes de amar jamás-. Le pedí.
-Eso es seguro porque no existe ninguna manera de que yo te deje de amar-. Me dijo besándome. –Quedémonos un rato aquí-. Me invito mientras nos acostaba, era obvio que todavía no estaba de ánimos para ver a su familia y acepte acomodándome a su lado feliz de haber solucionado todo, ya todo estaba dicho.
Sus ojos se empezaron a cerrar y pronto cayo en un sueño profundo, lo estudie un momento era sorprendente que dijera que no me merecía cuando era el hombre más noble que había conocido, era tan tierno y entregado a las personas que amaba que era imposible no amarlo. Me era tan sorprendente que su mente lo llevara a culparse de lo sucedido cuando si no hubiera sido por él yo no hubiera llegado hasta aquí en mi proceso de autodestrucción, cuando él fue la fuerza que me impulso a luchar, esperaba algún día poder hacerle entender que él había sido y seguiría siendo mi motor, la persona que me impulsaba a alcanzar aquello que ni siquiera imagine.
….
Sus brazos me apretaron acercándome más a él, mientras se acomodaba mejor lo que me indicaba que estaba a punto de despertar y no tardo mucho cuando sus ojos se empezaron a abrir lentamente.
-Hola chico guapo-. Lo salude con una sonrisa logrando instalar otra más amplia en su rostro, mi mente dio un suspiro de alivio al darse cuenta que ya estaba mejor.
-Hola hermosa-. Agrego besando ligeramente mis labios. -¿Qué hora es? ¿Me dormí mucho?-. Preguntó confundido.
-No mucho apenas son las 7-. Le indique.
-Creo que ya es hora de irnos-. Me dijo mientras daba un suspiro y tomaba fuerzas para levantarse.
-¿Todo está bien verdad?-. Hice la pregunta sin poder contener mi miedo mientras lo abrazaba por la espalda.
-Todo está bien, tienes razón y no lo voy a arruinar aunque mi promesa sigue, te recompensare haciéndote inmensamente feliz el resto de nuestras vidas-. Me dijo dándome la vuelta para atraerme a sus brazos y poder besar mis labios.
-Eso me parece un buen plan un excelente plan de hecho-. Le dije feliz.
…..
-Entonces ¿Cómo te gustaría que fuera la boda?-. Me dijo Edward mientras manejaba sin soltar mi mano había dicho la verdad de dejarlo ir y parecía que nada había pasado.
-¿Algunas indicaciones antes de que empiece a transformarme en una novia neurótica?-. Le pregunte divertida.
-Creo que la palabra novia está mal dicha ahora es prometida-. Me dijo orgulloso y no pude evitar que la misma sonrisa se formara en mi rostro. –No tengo ninguna indicación lo que tú quieras se hará-. Me dijo seguro.
-¿Entonces estas preparado para una gran boda con unos 500 o 700 invitados?-. Le pregunte intentando aparentar seriedad para que pensara que era verdad.
-Lo único que me importa eres tú diciendo sí acepto, por lo que si quieres una gran boda estoy totalmente de acuerdo-. Me dijo con honestidad pero era claro que sabía que no lo había dicho en serio.
-Te sorprenderás lo mucho que puede planear mientras tu dormías-. Le dije y asistió con una amplia sonrisa esperando que le contara mis planes. -Quiero una boda pequeña, solamente nuestra familia y amigos, me encantaría que fuera en el prado que está en la cabaña y que sea en aproximadamente en un mes ¿Qué te parece? ¿Es muy pronto?-. Le pregunte sonriente pero al mismo tiempo bastante nerviosa.
Edward POV
Estaba tan emocionado que no podía describir todos los sentimientos que revoloteaban en mi interior pero la felicidad inmensa casi al punto del éxtasis era lo que gobernaba todos ellos, cuando Bree había preguntado si la noticia que íbamos a dar era una posible boda en ese momento algo en mi interior se aclaró tanto que no lo pensé solo me pareció la mejor idea del mundo, estar con Bella era lo único que quería y ahora que estábamos formando una familia era lo natural.
Claro que por un momento todo se vio empañado cuando me entere de lo que Bella hizo por nosotros mientras yo solamente la estaba lastimando al grado de casi llevarla a su destrucción, pero mientras estuvimos en el cuarto alcance a darme cuenta del dolor que le estaba produciendo mi conducta y recapacite dándome cuenta que no era el mejor camino, lo único que podía hacer era recompensarla por todo el sacrificio que hizo y eso era lo que haría, me encargaría de que esa sonrisa no se fuera y estuviera siempre presente a lo largo de nuestra vida juntos.
-Me gusta mucho tu idea y no me parece pronto me parece perfecto-. Si supiera que incluso se me hacía que faltaba mucho para esa esa fecha, si ella estuviera de acuerdo la llevaría en este mismo momento a las Vegas, nunca había tenido ninguna duda de que quería pasar el resto de mi vida con ella.
-Me alegra mucho porque me gustaría poder moverme antes de que me receten reposo absoluto-. Me dijo con la sonrisa que tanto amaba, parecía que ya no estaba tan preocupada por ese tema. –Sobre todo no parecer una enorme sandía para ese día-. Agrego divertida y no pude suprimir una sonrisa, ya que no me podía importar menos el peso que ganara para esas fechas.
-Siempre te verás hermosa, pero me gusta la idea de que no esperar tanto para casarme contigo-. Le dije con honestidad.
-Eso dices ahora ya veremos cuando no me puedas rodear-. Me dijo divertida.
-Eso solo significara que ya serán a tres personitas a las que tengo que abrazar-. Le dije con todo el amor que sentía por ellos.
-Te amo-. Me dijo y por primera vez no dude que sintiera el mismo amor que yo sentía por ella.
-Como yo te amo a ti-. Le conteste dejando un beso en su mano que parecía muy vacía algo le hacía falta ahí.
….
-¿Qué hacemos aquí?-. Me pregunto curiosa cuando me estacione frente al centro comercial.
-Necesito comprar algo-. Le dije con una sonrisa sorprendido de que todavía no adivinara lo que teníamos que hacer aquí.
-¿Por qué tanto misterio?-. Me dijo divertida.
-Porque es una sorpresa-. Le dije divertido de que no fuera tan obvio para ella.
-¿Vamos a comer?-. Me preguntó cuando pasamos por un restaurante.
-¿Tienes hambre?-. Le pregunte asombrado teníamos unas tres horas de haber comido muy bien.
-Podría comer algo-. Me dijo de forma tímida y una profunda ternura me inundo al verla así.
-Compraremos algo cuando terminemos-. Le prometí logrando que me diera una amplia sonrisa.
-¿Entonces a dónde va…?-. La pregunta murió a la mitad cuando nos paramos frente a la joyería y me miro con cara de sorpresa como si no lo pudiera creer. –No necesitamos comprarlo de una vez, tenemos tiempo sé que esto puede ser un gran gasto que no…-. Si era verdad un anillo no es barato menos debido a que Bella se merecía lo mejor, pero no importaba si tenía que pagarlo en los próximos años sería la mejor inversión de mi vida.
-Hey yo fui el que decidió venir aquí, entonces es porque tengo un plan y sobre todo porque muero por verte un anillo en este dedo-. Le dije besando su dedo anular izquierdo. –Quiero verlo todo el tiempo como muestra de que serás mía para siempre-. Agregue ahora besando ligeramente sus labios.
-Ya soy tuya para siempre-. Me dijo con una hermosa sonrisa provocando que mi corazón latiera más rápido.
-Ahora hagamos que todos se den cuenta-. Le dije jalándola adentro de la joyería.
-Estoy segura que este les encantará-. Nos dijo una muy arreglada vendedora antes de mostrarnos un enorme diamante que estaba seguro era uno de los más grandes y caros, pero no me importaba si a Bella le gustaba. Pero fue muy claro que no fue así cuando hizo una mueca ante semejante anillo.
-Creo que ese no es el correcto-. Le dije amablemente y me gane una gran sonrisa de parte de Bella.
-Quiero algo más clásico, algo elegante sin importar si llega a ser moderno o no pienso traerlo mucho tiempo lo que indica que pasara de moda de todas formas pero la elegancia no se ira y no tan ostentoso quiero que sea más bien delicado, no quiero tener una enorme roca que me estorbe todo el tiempo, tal vez algo más sencillo que sea fácil de traer, ya que como le dije lo traeré por mucho mucho tiempo-. Me dijo con una linda sonrisa.
-Es bueno que lo consideres porque lo traerás por toda la vida-. Le dije con amor antes de atraerla hacía mí.
-¿Qué les parece este?-. Nos enseñó otro anillo.
-No creo que no-. Le dije cuando lo mire no me gustaba para Bella no se lo miraba y parecía que ella opinaba lo mismo porque me regalo una sonrisa en aprobación.
-No se preocupen tenemos mucho de donde escoger-. Nos dijo con una sonrisa pero podía ver que estaba frustrada porque no se encontraba ni cerca de mostrarnos el anillo ideal.
Mientras la dependienta se encontraba buscando más anillos que no estaban ni cerca de gustarnos, mire a Bella viendo fijamente en la repisa y no tuve que preguntarle cuál era el que había llamado su atención solo lo supe, parecía que estaba hecho justo para ella. El anillo era simple de oro blanco con una piedra hermosa en el centro la cual con las luces le daban ligeros tonos azulados, a un lado se encontraba otro anillo sencillo con pequeñas piedras formando el anillo como si fuera una hermosa tiara, sabía que el segundo sería el anillo perfecto para cuando nos casáramos.
-Es hermoso-. Me dijo a sabiendas que lo había visto.
-Me podrías mostrar estos dos, por favor-. Le pedí a la dependienta que me miro entre sorprendida y agradecida de que por fin viéramos algo que nos gustara.
-Este es un juego precioso uno de mis favoritos…-. Siguió diciendo pero le deje de prestar atención porque lo tome para medírselo a Bella y nos sorprendió lo bien que le quedaba y era simplemente para ella.
-Es hermoso como tú-. Le dije seguro de que era el adecuado.
-Simplemente perfecto-. Me dijo con los ojos bañados en lágrimas por la emoción, por lo que la atraje hacía a mí besándola con todo el amor que sentía.
-Queremos este-. Le dije a la dependienta muy seguro y sin retirarlo de la mano de Bella ya que era obvio que ese sería su lugar a partir de ahora.
…..
-No quiero irme-. Le dije berrinchudo cuando me volvió a decir que era hora de que me levantara para ir a trabajar.
-Tienes que levantarte si no quieres llegar tarde-. Me dijo mientras me besaba y acariciaba mi mejilla, podía sentir el metal contra mi piel y eso me producía sentimientos tan placenteros.
-Te amo-. Le conteste, era honesto cuando le decía que no quería irme por 36 horas ni siquiera me quería separar de ella ni por 15 minutos.
-Puedo darte un incentivo para que te animes-. Me dijo mientras besaba mi cuello de forma muy seductora alternando con pequeñas mordidas que me estaba despertando de ciertos lugares más no me estaba animando a irme, más bien estaba reafirmando mi teoría de quedarme, mis manos fuertemente apretadas a su cintura reafirmaban el punto.
-¿Cómo que incentivo?-. Le pregunte tomándole el pelo y sin decirle que eso no estaba ayudando.
-Ahorita lo veras-. Me dijo traviesa mientras besaba mi pecho yendo a la parte inferior que ya se encontraba lista para cualquier plan que Bella tuviera. –Vamos a ver a mi "gran amigo favorito"-. Me dijo sugerente mientras jalaba mis bóxer algo que le facilite levantándome para que fuera más fácil. –Parece feliz de verme-. Me dijo sonriente.
-Siempre está feliz de verte-. Le dije en forma de gemido porque toco mi erección, con cualquier otra persona me hubiera sentido bastante incómodo al contestar eso o simplemente no me sintiera tan cómodo en esta situación, pero con Bella todo era natural.
-Eso me hace muy feliz-. Me dijo antes de besar la punta, logrando que mis caderas se alzaran y mis ojos rodaran por el enorme placer, uno del que solo tuve una pequeña probada porque sentía a Bella alejarse. –Pero se no hace bastante tarde para ir a trabajar, no quiero llegar tarde y necesito un baño-. Me dijo mientras caminaba hacía el y yo no sabía que hacer todo se había terminado, me iba a quedar así. –Aunque si vienes podríamos ahorrar tiempo y con eso terminar lo que iniciamos-. Me dijo dándome una mirada sensual mientras se quitaba mi camisa un acto que me distrajo.
Pero un problema al ser inteligente y al conocerla tan bien era que aunque estuviera totalmente cautivado no me había pasado desapercibido que este era el incentivo del que hablaba, siempre lo tuvo planeado para lograr que me levantara y arreglara para ir a trabajar. Claro que jamás me iba a quejar por mí me podía levantar el resto de mi vida de esta manera por lo que me levante rápidamente.
-Al mismo tiempo podemos ayudar al medio ambiente ahorrando agua-. Le dije mientras la levantaba para caminar a la regadera, recibiendo un gritito de sorpresa que fue sustituido por una risa de placer mientras se movía para abrazarme más cómodamente y tener acceso a mi boca algo que le concedí teniendo cuidado de no caernos.
….
-Aunque sea llévate esto-. Me dijo Bella entregándome un sándwich y un yogurt no parecía tan feliz de no haber alcanzado a preparar algo más y tampoco había tenido tiempo de desayunar ya que el baño no había sido tan rápido como habíamos planeado pero no lo cambiaba por nada. Menos al ver a Bella parada en la cocina solamente con mi playera blanca y su cabello totalmente mojado provocando que la camisa tuviera la misma suerte.
-Dios eres tan hermosa ¿Cómo tuve tanta suerte?-. Le dije antes de besarla, no me importaba si llegaba tarde necesitaba probar sus labios de nuevo.
-Los dos somos unos afortunados-. Me dijo con una sonrisa tierna. –Ahora tienes que irte no quiero que te veas en la necesidad de manejar muy rápido-. Me dijo dándome un ligero beso y separándose de mí. –Te amo y pronto nos vemos-. Se despidió con una sonrisa y eso me recordó.
-¿Te quedaras aquí verdad?-. Le pregunte negándome a que se fuera.
-No te preocupes aquí estaré cuando salgas-. Me dijo regalándome una sonrisa y dándome un ligero beso. –Ahora tienes que irte que se te hará más tarde-. Me dijo empujándome a la puerta por lo que con resignación le di un último beso en la frente porque no confiaba en mí y salí.
….
No era ni un día ni bueno ni malo en el hospital, no había ni poca ni mucha gente, la normal yendo y viniendo, no había pasado nada trascendental lo que hacía que mis ganas de irme fueran más fuertes, apenas llevaba unas cuantas horas trabajando y se me hacían eternas algo raro ya que amaba mi carrera, pero supongo que en cuestión de prioridades siempre Bella sería mi favorita y como si leyera mi mente el teléfono sonó mostrándome una foto que ella había tomado los dos sonrientes y su mano levantada para mostrar su sortija, definitivamente amaba esa foto.
-Hola hermosa-. Le conteste feliz de solo ver su foto.
-Hola prometido-. Me gustaba ese saludo, incluso no me importaba que lo sustituyera por su usual chico guapo podía sopórtalo.
-Me gusta como suena eso-. Le exprese.
-A mí también me parece un buen saludo-. Me dijo. -¿Cómo va tu día?-. Pregunto con interés.
-Muy tranquilo, estoy saliendo a comer-. Le dije mientras revisaba unas hojas para poder salir, estaba muerto de hambre. –¿Y tú?-. Le pregunte interesado ya que escucha ruido alrededor normalmente se escondía de los niños para poder hablar.
-También salí a comer-. Me dijo.
-¿Tú sola?-. Normalmente si salía lo hacía con alguien o normalmente comía ahí, por lo que se me hacía extraño sentía que algo no me estaba diciendo.
-Sí estoy sola ¿Por qué?-. Me pregunto divertida.
-¿Te encuentras bien?-. Algo no me cuadraba.
-Tengo hambre pero por todo lo demás estamos muy bien-. Estaba siendo un completo idiota, al parecer seguía siendo extremadamente protector como en el pasado, tenía que aprender que no le pasaría nada por salir sola. –Solo quería saludar te dejo para que aproveches tu hora de comida, que disfrutes te amo-. Podía escuchar que ahora estaba caminado.
-Yo también te amo, cuídate mucho-. Le pedí.
-Siempre hasta pronto-. Me dijo antes de colgar.
-¿Todo bien doctor?-. Me preguntó la enfermera supongo que tenía mi cara de confusión.
-Si todo bien gracias, solo iré a comer tengo bastante hambre-. Le dije intentando olvidarme de todo.
-Buen provecho doctor y sabe que estamos para lo que necesite-. Me dijo con una sonrisa amable antes de irse.
Iba pensando en lo extraño de mi comportamiento o más bien me seguía preguntando si era yo o en verdad había algo raro en su voz.
-Vaya es raro encontrarse a doctores tan guapos-. Escuche una voz seductora justo atrás de mí. –Estoy pensando en ir a comer ¿por qué mejor no vamos juntos sería un lástima desperdiciar semejante compañía no crees?-.
-Supongo que sería algo agradable tener compañía-. Le dije sin voltearme.
-¿Algo agradable tener compañía? Eso es un fuerte golpe para mi ego-. Me dijo ofendida.
-Es que no estoy seguro de si sería apropiado-. Le explique mientras me daba la vuelta para verla.
-Yo no diré nada si tú no dices nada-. Me dijo divertida mientras se acercaba más. –Ya que a mí prometido no creo que le agrade mucho-. Dijo divertida.
-Tengo entendido que es un tipo bastante celoso-. Le dije igualmente divertido.
-Es un tipo bastante sensato y razonable, estoy segura que comprenderá mi fascinación-. Dijo mientras tocaba el cuello de mi camisa. –Aunque no estoy segura de que tu prometida entienda, creo que es una tipa bastante irracional cuando esta celosa-. Me dijo poniéndose de puntitas para invitarme a tocar sus labios y fue una invitación que no pude rechazar por lo que me acerque a besarla. -¿Te gusto mi sorpresa?-. Me preguntó como si pudiera decir que no.
-Me encantó-. Le dije con una enorme sonrisa.
-Ahora vamos que muero de hambre-. Me dijo tomándome del brazo antes de empezar a caminar de forma entusiasta.
-Si señora-. Le dije con una sonrisa que debería parecer tonto.
-Señorita aún soy señorita-. Me dijo sonriente.
-Por muy poco-. Le prometí.
-Eso espero, eso espero-. Dijo divertida. -¿Puedo preguntar como supiste que tramaba algo?-. Me pregunto con una enorme sonrisa.
-Con honestidad pensé que me estaba volviendo loco con ideas absurdas-. Le dije con vergüenza. –¿A dónde quieres ir a comer?-.
-A un lugar cercano, solo quiero disfrutar esta hora contigo-. Me dijo pegándose a mí y la atraje más hacía mí.
-Existe un pequeño restaurant al que la mayoría vamos porque está a una cuadra de aquí eso nos da la facilidad de ir caminando y por si fuera poco está muy rico, nada que ver con la comida de aquí-.
-Eso suena muy bien para mí-. Me dijo regalándome una sonrisa.
-Cuéntame sobre tú día-. Le pedí solo la quería escuchar hablar, me encantaba escucharla hablar y ver como se iluminaba sus ojos.
–Hoy hubo bastante relajo-. Empezó emocionada. –Cuando Leah miro el anillo prácticamente se volvió loca y literalmente empezó a gritar, creo que ya tiene planeada la boda y hasta el tocado que tengo que usar ese día, en su cabeza todo está formado lo bueno es que no tendré mucho de qué preocuparme prácticamente designare tareas, pero el punto importante es que hizo que todo el mundo se diera cuenta, lo que me hace pensar que deberíamos reunir un día a los chicos no nos perdonaran enterarse por terceras voces y no pienso quitarme este anillo-. Se notaba emocionada mientras entrabamos al restaurant.
-Podríamos reunirnos este domingo que tendré el día libre, podría cocinar algo-. Le ofrecí y su rostro se emocionó mientras tomaba asiento por lo que me senté enfrente de ella para poder ver mejor su rostro.
-Eso sería simplemente genial creo que estarán muy emocionados, ellos han vivido esta historia desde el principio quiero ver sus rostros cuando les demos la noticia y no solo es eso también sobre los bebes, ni siquiera Alec se espera todo-. Si tenía razón ellos eran parte de esto y estarían totalmente sorprendidos de que todo fuera tan rápido.
-¿Ya saben lo que van a pedir?-. Nos preguntó la mesera cuando todavía no habíamos visto ni siquiera el menú.
-¿Qué me recomiendas?-. Me preguntó.
-La lasaña está muy rica-.
-Muy bien nosotros pediremos lasaña entonces y un vaso de té helado-. Dijo feliz y simplemente ame que a veces hiciera eso de hablar en plural.
-Lo mismo para mí por favor-. Le pedí a lo que la mesera asistió antes de irse.
-En un momento regreso-. Me dijo Bella antes de irse a los baños y aunque ya no estaba no podía eliminar la sonrisa que inundaba mi cara.
-¡Edward que sorpresa!-. Voltee para regresar el saludo pero al mirar a la persona de la que se trataba la tensión invadió mi cuerpo. –No se te hace sorprendente que a pesar de que trabajamos en el mismo lugar casi nunca coincidimos-. Me dijo sentándose en el lugar de Bella sin que yo la invitara. – Deberíamos ponernos de acuerdo para…-. En realidad no escuchaba nada de lo que decía solo estaba buscando la manera de sacarla de aquí.
-¡Ese es mi lugar así que muévete!-. Escuche la voz molesta de Bella, maldición había llegado antes de lo esperado.
Bella POV.
Iba saliendo de baño cuando mire a una muchacha acercarse a Edward, tenía ropa de enfermera lo que me decía que trabajaban juntos a pesar que desde aquí parecía una muchacha joven no me sentía celosa, nunca culparía a una mujer por sentirse atraída por él, al contrario lo comprendía pero lo mejor de todo era que estaba segura sobre Edward y el amor que sentía por mí, por lo que contrario a cualquier reacción esperada eso me saco una sonrisa porque aunque quería pasar tiempo con él me encantaría conocer también a la gente con la que trabajaba, estaba segura que ellos me podían contar muchas historias sobre Edward que él jamás me diría ya que era demasiado modesto.
Pero para mi sorpresa detecte la tensión en el cuerpo de Edward en cuanto la vio lo que hizo que se formara un nudo en mi estómago por la anticipación al darme cuenta que esa persona no era bienvenida, pero ella no parecía darse cuenta incluso se sentó en mi lugar y por su comportamiento podía saber que estaba interesada en Edward, eso hizo que mi corazón latiera aún más rápido pensado en una posible historia entre ellos.
- Deberíamos ponernos de acuerdo para salir algún día, sé que podríamos ajustar nuestro horario para coincidir valdría la pena y…-. Alcance a escuchar pero no fue su invitación o la clara intención lo que me puso furiosa, si no fue que el solo escucharla hablar supe de quien se trataba llenándome de una furia que tenía mucho tiempo sin sentir.
-¡Ese es mi lugar así que muévete!-. Interrumpí su estúpido monologo con toda la furia que surgía desde mi interior y logre llamar su atención porque me miro bastante sorprendida.
-Bella cariño solamente…-. Le di una mirada mortal diciéndole que no era el momento, que lo más prudente era quedarse callado y al parecer lo entendió, porque no siguió pero lo que más me asustaba era la desilusión que estaba sintiendo hacía Edward.
-Isabella que sorpresa volverte a ver, eso sí que no lo esperaba-. Me saludo una vez que se repuso pero su hipocresía me hacía querer atacarla.
-Si es obvio que no esperabas verme, ahora te repito estas en mi lugar muévete-. Volví a decir en tono amenazante.
-Tan educada como siempre-. Me dijo mientras se levantaba y con ese comentario tuve que controlarme para no atacarla en este restaurante.
-No te cansas de seguirle rogando después de tanto tiempo es obvio que jamás te hará caso, porque simplemente no lo dejas en paz y te haces un favor intentando verte un poco menos patética-. Le dije con tono mordaz.
-Bella amor…-. Edward intento tranquilizarme.
-¿Siguen juntos?-. Me dijo con tono de asco.
-Pareces sorprendida pero hazte un favor y simplemente mantente alejada no quieres volver a verme enojada-. Le escupí con rencor.
-Oh veo el anillo se van a casar-. Dijo con hipocresía. –Pero ¿Puedo saber que le pasó amable doctora de ginecología? ¿Déjame adivinar también te deshiciste de ella?-. Dijo con tono mordaz.
-¡Ya basta Ángela, es obvio que a ninguno de los dos nos gusta verte aquí, lo mejor es que te vayas!-. Le dijo Edward muy molesto por sus palabras y aunque me gusto su reacción no podía quitarme la sensación de desilusión porque seguía hablando con ella cuando me había prometió hace muchos años que no lo haría, que la alejaría ¿acaso había olvidado sus promesas?.
-Lo siento no quería ser inoportuna-. Dijo fingidamente. –Te miro luego Edward-. Agrego en forma de despedida pero a mí me sonó en forma de amenaza.
Me senté nuevamente en mi lugar pero me sentía furiosa, hace mucho que no sentía ese rencor que nace desde el fondo de tu pecho que te hace querer tener miles de reacciones diferentes, pero me era preferible centrarme en ese profundo enojo que en la desilusión que también estaba sintiendo en ese profundo dolor y sobre todo en la última imagen que tenía de ellos dos en aquella sala que tanto cariño le había tenido, con la finalidad de alejar esas imagines de mi mente alimentaba mi enojo preguntándome, ¿Cómo una persona tan inteligente podía ser tan estúpida al mismo tiempo? ¿Cómo era posible que no se diera cuenta de la clase de persona que era?
-Bella-. Me llamó Edward sacándome de mis pensamientos y rompiendo el profundo silencio. –Bella por favor mírame-. Me rogó e intente dejarlo todo de lado pero al mirarlo a los ojos y ver su preocupación y arrepentimiento, algo en mi exploto.
-No puedo hacer esto-. Le dije intentando mantener la calma mientras me levantaba y salía del lugar intentando aparentar normalidad, tenía que salir de aquí antes de iniciar un escándalo, quería tirar cosas, patear paredes, azotar puertas, gritar, llorar y sobre todo mandar a la mierda a Edward por ser tan estúpido.
-Bella por favor no hagas esto-. Me dijo Edward tomándome de los hombros y pegándome entre una pared y su cuerpo.
-Edward suéltame-. Le pedí con voz contendida tenía tantas ganas de golpearlo, podía utilizar lo aprendido en defensa para que aprendiera a no ser tan idiota, para que aprendiera lo doloroso que era que rompiera su promesa.
-Por favor amor escúchame-. Me dijo tomándome de las mejillas con amor, pero no podía quitarme de la mente todas las veces que esa estúpida se metió en nuestra relación, el beso en aquella sala en la cual me había besado y hecho el amor. Definitivamente él era un idiota por siempre perdonarla y yo también porque creerle cuando me decía que la alejaría, lo cual al parecer nunca lo hará me recordó mi mente. Tenía tantas ganas de patearlo en donde más le dolería para que sintiera lo mismo que yo en este momento.
-Quiero estar sola-. Le dije a punto de perder lo que sea que me quedara de cordura.
-No hagas esto por favor, te amo, estamos bien-. Me dijo antes de besarme con ternura, un beso que no pude evitar corresponder, pero me acorde que esa arpía también había probado sus labios, a base de engaños y chantajes unos que él le permitía que siguiera haciendo.
Intente alejarme no quería besarlo solo quería gritar armar una escandalo sin importarme que estábamos en la acerara afuera de un lugar muy transitado, sin importarme que la mayoría fuera compañeros de Edward, sin importarme que la arpía este adentro disfrutando del espectáculo que ella había ocasionado, siempre había tenido el poder de salirse con la suya, pero nada me importaba solo quería dar rienda suelta a mi frustración. Por lo que intente alejarme pero él no me dejo me beso con más ansias intentando que correspondiera, intentando que mi enojo cediera que olvidara al igual que él siempre cedía y olvidaba ante ella.
Intente alejarme nuevamente pero no cedió, eso hizo que mi furia aumentara más si era posible, que simplemente no veía que yo no era tan estúpida como él para simplemente olvidar, no lo pensé solo tome su labio inferior entre mis dientes y lo mordí fuertemente descargando mi enojo, él se alejó rápidamente y sin que lo analizara mi mano impacto su mejilla de forma dolorosa.
-Nunca vuelvas a besarme sin mi consentimiento imbécil-. Lo acompañe con una mirada furiosa que reforzara mis palabras y él estaba viéndome bastante sorprendido pero eso no disminuyo mi ira, la cual solo hizo que él también reaccionara ante mis actos dándome otra mirada furiosa que jamás me había dado.
En respuestas a mis palabras él no se alejó como esperaba me tomo por los hombros y me beso con furia, estaba furioso por lo que había hecho nunca me había besado así, jamás pensé que me pudiera besar así, en su beso podía probar su sangre lo cual empezó a disipar mi enojo al darme cuenta que lo había lastimado, el arrepentimiento empezó a llegar a mí, después de tanto tiempo la sangre aun no me gustaba yo jamás pensé en que podía lastimarlo, Dios yo jamás lo había lastimado, yo jamás me había atrevido a herirlo quería disculparme quería… Pero él no me dejo ante mi estado de inquietud me beso ahora con más furia, estaba enojado por lo que había hecho mordió mis labios con pasión pero sin lastimarme solo tentándome para contrarestar mis palabras y demostrándome que yo siempre anhelaría sus besos y mi arrepentimiento se convirtió en deseo todo se sentía tan carnal.
Él fue el que se separó de mí, nuestras respiraciones se encontraban agitadas me estaba dando una mirada que no reflejaba nada, pero yo solo podía ver su labio que se empezaba a hinchar y la sangre seguía saliendo, lo había lastimado, yo jamás me había atrevido a causarle algún dolor, lo amaba no quería herirlo era uno de mis mayores miedos y al parecer lo había hecho, esa arpía de Ángela siempre había tenido tanto poder porque yo se lo cedía, él siempre había dejado en claro que su prioridad era yo, que haría todo por verme feliz pero era yo la que le deba el poder a ella.
-Perdón yo no quería…-. Intentaba disculparme pero me calle porque era mentira lo que iba a decir, no podía decir que no quería lastimarlo porque en su momento lo desee y lo pensé de varias formas. –yo… yo..-. Tú qué Isabella, más mentiras me recrimino mi mente. –Necesito tiempo, necesito pensar no quiero hacer más cosas de las que me voy a arrepentir-. Le dije intentando alejarme, pero él no me dejo tomó mi brazo logrando que lo viera a los ojos, el enojo se había ido, siempre siendo remplazado por la preocupación, al parecer vio algo en mi rostro. –Estaré en tu casa no me iré, ahí nos veremos solo necesito tiempo-. No sabía si le mentí o le dije la verdad para tranquilizarlo solo sabía que necesitaba salir de aquí y al parecer mis palabras lo tranquilizaron más que mí porque dejo me fuera.
…
...
Sé que la mayoría me ha de odiar en este momento ha de ser por una de las tres opciones, por como me atreví a cerrar el capítulo en este preciso momento, tal vez porque regreso nuestra enemiga principal, o tercera porque tenemos la primera pelea de la pareja y qué pelea ya que fue mordida y cacheta hasta nuestro Eddie que jamás había estado enojado termino furioso tal parece que nuestro chico también tiene carácter.
Pero no me odien tanto así mucho XD porque también pasaron cosas bonitas, se derramo miel en la mayoría del capítulo, se acerca una boda en aproximadamente un mes, Edward por fin se enteró quien hizo el préstamo por lo que entre ellos al menos ya no existen secretos.
ValeWhitlockGrey: Hola jajajajaja me hiciste reír en verdad, no lamento decirte que no se hará lesbiana pero será así como eso si no me lo imaginaba, me preguntaras en qué momento paso eso ya verás XD Si ya vimos que ya le pidió matrimonio no fue la petición ideal pero fue demasiado real porque fue de corazón. Si Diego tiene un historia muy triste y si intentare incorporarlo más a la historia incluso ya estamos conociendo más su forma de ser y déjame te digo que me gusta mucho su personalidad ya que es bastante perceptivo y bastante serio de esos que solo Bree le saca una sonrisa con su personalidad bastante alegre. Ya vimos que la familia ya se enteró y no solo de esa noticia si no del préstamo de Bella cada vez se van cerrando más ciclos que me dices con este nuevo tema de que la zorra regreso?
Esmeraldamr: Hola me alegro que estés más tranquila y sé que con este final debes de estar ahora comiéndote las uñas XD Si también me encantaría dar a conocer un poco su historia porque creo que vale la pena contarla. Honestamente creí que era necesario una crisis por la fuerte de la situación pero también para demostrar la gran mejora que ha tenido en este tiempo, aunque como ella dice hay piel que se encuentra bastante sensible por la herida, pero se sobre puso creo que al final eso es que lo vuelve a las personas fuertes, no se trata de no tener miedo si no su forma de enfrentarlo. Jajajaja tu primer PD lo ame y cada vez me gusta más la idea, había pensado uno y uno para que no se quedaran con ganas de ninguno pero eso todavía no me convenció del todo. Y al contario gracias por comentar me encanta poder platicar con alguien de la historia y es un placer saber que hay personas que comparten mis locuras jejejeje.
Rossy-Bells Cullen: Si eso pasa en las vacaciones pero es bueno tener energías renovadas XD Si tienes razón eso es lo bonito de la vida poder darte cuenta que tienes muchas cosas por las que vale la pena pararte y luchar. Al principio estaba preocupada porque hablamos de Seth el amor de la infancia de Bree y no me enfoque mucho en él porque no quería que lo aprendieran a querer ya que se quedaría en eso en el amor infantil y la primera alarma para Edward sobre los hombres que se acercaban a su hermanita. También te diré que pienso irme también un poco por las ramas y hablar un poco de la vida de Diego ya no quería volver la historia tan larga pero me encanto tanto el personaje que creo merece aunque sea una parte del capítulo. Si la verdad es que cuando lo puse como ese chico rebelde de preparatoria con todas las chicas queriendo lanzarse sobre no pude evitar pensarlo intimidado por Edward, nomás de pensar en eso me saco una sonrisa y tenía oportunidad de ser ya que le guste o no a Diego al final Edward es el hermano de su novia y no solo eso es un héroe para ella lo que le pone en la tarima más alta. No Edward no sabe sobre los problemas de Diego no estoy segura si se enterara por ahora simplemente lo está intentando y no por los problemas si no porque sabe que es un buen chico, aunque vamos él es como un padre nadie es suficientemente bueno para ponerle las manos encima a su hermanita, tal vez para sacarla al cine o algo así, pero que mantenga alejadas sus manos jajajaja. Que me dices ahora de un Edward furioso, creo que nunca lo habíamos visto tan enojado con Bella ahora falta ver cómo reaccionan las cosas. No te preocupes no la mataré yo también odio cuando hacen eso, no deberían matar al personaje principal bueno en algunos caso es muy triste y sientes que queda cerrado todo en historia bastante trágica, pero en otros te quedas con un mal sabor de boca. Y si era la zorra de Ángela y regreso para hacer de las suyas ya vimos que ocasiono la primera pelea de nuestra pareja. No te preocupes empezamos la etapa de cerrar círculos ;)
Elizabeth Everly: Creo que puedes volver a leer desde dos capítulos atrás, digo para que veas parte de la reconciliación y como llegamos a este capítulo también te aconsejo que no dejes de leer porque si te gusta nuestra pareja totalmente enamorada tendremos mucho amor en los próximos capítulos ;)
Tu fan nr1: Si me leíste la mente aunque tendrás que esperarme un poquito porque lo hará;) pero también en estos momentos ya verás que no se la pasará tan bien como todos esperan XD Intentare apurarme solo que son tantas ideas tan dispersas que no puedo ponerlo en orden por ejemplo estoy escribiendo parte de la historia de Diego ni siquiera sé dónde va eso pero simplemente llego a mi mente jajajaja.
Aea: Hola me alegro que te haya gustado y espero que este tenga la misma suerte XD
Yomii20: Hola no puedes decir que están fuera de tu liga nunca se sabe, pero me diste una gran imagen de buenos traseros jejeje aunque tengo que decir que hay unos cuantos que no son clase alta y también tiene muy buenos traseros jajajaja. Espero que te guste la próxima historia aunque tengo que decir que no es nada parecida a esta tal vez solo en el drama. Te gusto la reacción de la familia y estos dos sí que saben dar una noticia tenían a la familia con la boca abierta jejeje. Si creo que Diego se ganó el corazón de la mayoría es un buen muchacho. Si regreso Ángela o bueno al parecer andaba cerca todo este tiempo y no nos dimos cuenta, se trata de un personaje que ha estado muy presente y desde cuando había querido profundizar espero que les guste la idea porque si lo hago es debido a que lleva una gran sorpresa ;) Me alegro que después de tanto te siga gustando intento ir más rápido porque me da miedo cansarlas con tanta historia pero siguen apareciendo cosas que tengo que cerrar tenía mucho inconcluso. Espero que llegue nuestro Alec o Edward no soy tan exigente con cualquiera de los dos me conformo. Nuestro Edward es bastante celoso con su Bree como dijo no podría tener novio hasta los 30 jeejeje. Si por fin Bella sentó cabeza pero vemos que el drama no se ha ido del todo que me dices de esta escena de celos que hizo Bella, creo que nunca se había puesto tan furiosa cacheteo a nuestro Eddie.
Liz Cullen Boschetto Belikov: Jajajajaja espero que no te hayas empalagado todavía porque queda mucho amor por delante XD Lo de los niños tengo que decir que todavía no estoy totalmente decidida si serán niño y niña para que no se queden con ganas de ninguno o si serán dos niños idénticos y desastrosos al igual que su madre (si pobre Edward jajajaja) ;)
Muchas gracias a todos los que dejaron comentarios estos me hacen el día, también a esos lectores silenciosos y a los que me han agregado a favoritos, estoy tan emocionada de que les gustará la historia no lo puedo creer pero me hace tan feliz que sigan fieles a la historia en verdad muchas gracias por la aceptación que jamás me imagine pudiera llegar a tener la historia.
