Edward POV
No entendía cómo las cosas pudieron pasar de estar tan bien a desastrosas en un instante, cuando vino al hospital estaba tan feliz de verla, pensaba pedirle que viniera siempre que pudiera amaría poder pasar aunque sea una hora más con ella, pero luego todo se había ido al desastre. ¿Por qué teníamos que habernos encontrado con Ángela? Era verdad que las posibilidades eran altas ya que trabajaba en el hospital y ese lugar era muy recurrido por el personal, pero podía haber ido en otro horario o simplemente no verme.
Al contrario de lo que Isabella pensaba nuestra amistad jamás se había recuperado, solo la encontré cuando entre a trabajar aquí ella era enfermera y me había tocado trabajar con ella, solo fui educado como con la mayoría de las enfermeras ya que sabía que nos toparíamos en varias ocasiones, no quería un ambiente incomodo pero también intente dejar en claro que no retomaríamos ninguna amistad, pero ella parecía no entender las indirectas cuando me comportaba de forma cortante.
Cuando Isabella llegó sabía que no se lo tomaría muy bien jamás había sido muy tolerante en el tema de Ángela, pero nunca pensé que se lo tomaría tan mal, cuando estudiábamos la había visto furiosa con muchas personas entre ellas la misma Ángela, pero nunca había sido el producto de esa furia y era lo que había vivido el día de hoy, inconscientemente me pase la mano por mi labio hinchado que punzó ante el toque, había sido un buena mordida al principio cuando me separe no había podido creer lo que había pasado, cuando me cacheteo por fin comprendí que había sido enserio ella me había agredido y cuando me prohibió volverla a besar retándome con la mirada a llevarle la contraria, mi enojo uno que no había experimentado hacía ella creció aunque no solo por el acto de furia, lo que me enojo es que me prohibiera besarla, jamás había sido una persona de carácter fuerte menos dirigido hacía Bella pero todo lo sucedido había explotado algo en mí, que rápidamente se vio apagado por remordimiento en sus ojos, verla dolida me apago porque jamás podría causarle ningún dolor, era verdad cuando le decía que no podía estar enojado con ella pero lo que me estaba carcomiendo era que no podía entender lo rápido que cambiaban sus emociones, no me daba tiempo para procesarlas.
-¿Parece una guardia tranquila?-. Me pregunto papá mientras se sentaba en frente de mí con un café en la mano y me entregaba otro, me preguntaba como siempre llegaba en el momento que necesitaba hablar con él, tal vez era un don que tenía esperaba poder hacer lo mismo con mis hijos.
-Eso aparenta-. Le dije con ironía refiriéndome a lo sucedido con Isabella, pero fuera de eso si era una guardia tranquila tanto que tenía tiempo de tomarme un café mientras pensaba en lo sucedido.
-Supongo que las apariencias engañan-. Me dijo con tono tranquilo mientras le daba un sorbo a su café estudiándome con detenimiento. –Sabes que puedes hablar conmigo de todo-. Me dijo viendo mi labio hinchado pero sin llegar a presionarme y quería contarle necesitaba su consejo él había estado casado por mucho tiempo.
-Isabella está algo... muy volátil-. No sabía cómo explicarlo.
-Ella te hizo eso-. Apunto mi labio.
-Estaba muy enojada más bien furiosa nunca la había visto así-. Le dije derrotado sin estar del todo seguro de si debía explicarle lo sucedido, pero el formo una pequeña sonrisa de suficiencia y compresión.
-Tendrás que acostumbrarte por los próximos meses-. Estaba apuntó de pedirle una explicación pero por fin mi cerebro se ilumino.
-Las hormonas-. Conteste bastante sorprendido por no haberlo entendido antes.
-Cuando tu madre quedo embarazada de ti todo fue muy tranquilo a pesar del exceso de trabajo que teníamos siendo tan jóvenes, pero cuando quedo embarazada de Bree-. Tomo un suspiro sorprendiéndome. -Dios sabe que tuve que reunir todo el amor que sentía por ellas. No quiero que mal interpretes las amo, pero en verdad fueron tiempo difíciles-. Dijo con un fingido escalofrió ante los recuerdos. –Liam solía burlarse de ella diciendo que si la picaba un alacrán el pobre animal moriría y créeme que llegue a pensar que las posibilidades eran altas-. Dijo riéndose y contagiándome en el proceso, ya que no me podía imaginar a mamá tan volátil.
-¿Qué hiciste? ¿Qué hago?-. Le pregunte cuando nos terminamos de reír.
-Es fácil tienes que darle un tiempo adecuado para que piense y se calme, no demasiado porque se hará más locas ideas, después cuando se haya calmado tienes que aceptar que cometiste un grave error y que no lo volverás a hacer por el profundo amor que le tienes-. Quería preguntarle como sabía que me había equivocado o era que Bella le había dicho algo. –Aunque no tuvieras la culpa de nada, ahora simplemente la tendrás-. Me aclaro ante mi mirada de pánico. –Es todo en lo que te puedo ayudar-. Me dijo en forma de despedida. -Y deberías ponerte hielo en el labio-. Agrego antes de salir, sabía que si me dejaba solo era para que pensara en todo lo sucedido, él siempre sabía qué hacer en todo momento a veces me entristecía pensar en la gran ayuda que pudo ser mientras crecía pero no le tomaba importancia porque había tenido la dicha de recuperarlo, ahora no podía atormentarme con eso tenía mucho que pensar sobre Bella, platicar con él había sido muy esclarecedor.
….
Abrí la puerta de la casa lentamente intentando no hacer ruido por si estaba dormida, tenía un poco de miedo ante lo que me podía encontrar pero no pude evitar sonreír ante lo que mire, Bella se encontraba con la espalda en el asiento del sillón, los pies recargados en el respaldo e intentaba ver la televisión de cabeza, había un libro a un lado de ella era obvio que lo había estado leyendo antes de ver la televisión.
-Hola-. Llame su atención y sentía como se tensaba ante mi voz.
-No te esperaba hasta mañana-. Dijo nerviosa mientras se paraba con una gracia que solo una bailarina poseía. Traía puesto solo su ropa interior y una playera de tirantes que la hacía ver demasiado sensual.
-Decidí darme una vuelta hoy aunque fuera solo un momento-. Le dije intentando ver como estaban su humor y mis palabras tuvieron un efecto en ella porque se mordió el labio de forma nerviosa mientras miraba el mío que aún después del hielo seguía hinchado.
-Dios pensé que tendría más tiempo y podría pensar mejor-. Dijo caminando nerviosa en la sala, sabía por experiencia que hablaba más para ella que para mí, pero sus palabras me pusieron muy nervioso significaba que me había adelantado y tenía que darle más tiempo.
-¿Pensar qué Bella?-. Le pregunte acercándome con miedo ella no me podía dejar, ese era el verdadero miedo que me invadía desde que salió furiosa de ese restaurant.
-¡Una manera de pedirte disculpas!-. Me dijo con frustración y los ojos llenos de lágrimas sin derramar, mi chica siempre haciéndose la fuerte sin decir nada solo avance hasta ella y la abrace siendo correspondido.
-No pasa nada Bella ya todo está olvidado-. Le dije besando su cabello.
–No sé qué me pasó-. Me confeso con dolor.
-Sé que no lo hiciste intencional…-. Quería explicarle lo de las hormonas que en ese momento no había sido ella.
-Es que ese es el problema-. Me interrumpió alejándose de mí. -Sí quería lastimarte mientras estabas reteniéndome estaba pensando las muchas maneras de causar algún daño y lo del labio fue lo que gano, pero lo quería Edward jamás soporte la idea de hacerte daño ni cuando no te conocía y era una perra, el pensar en lastimarte me hacía sentir la peor persona y ahora lo deseaba tanto. ¿Qué clase de arpía soy?-. Confeso mientras se sentaba derrotada en el sillón.
-Hey lo que no me gusta nada es que te digas de esas formas, eso si no te lo permito me enoja mucho-. Le dije agachándome a su lado y tomando sus manos.
-Deberías estar furioso-. Me dijo tocando mi mejilla y con la vista fija en mi labio.
-Hasta hace un momento no estaba furioso estaba más bien confundido pero me ayudaron a entender tu comportamiento-. Le dije besando la palma de su mano.
-Aparte de mi gran odio a esa zorra-. Me dijo intentando aligerar el ambiente y dejar atrás las lágrimas sin derramar.
-No solo es tu gran odio-. Le dije con una sonrisa mientras instalaba una mano en su vientre. –Estos dos pequeños de aquí te están afectando un poco lo que vivimos solo fue un alterado hormonal, es por eso que tus emociones son un poco cambiantes por eso te enojaste tanto sin razón-. Le explique esperando que entendiera.
-¿Estás diciendo que me puse histérica solo por culpa del embarazo?-. Me dijo un poco molesta y no sabía cómo contestar esa pregunta, dado que no quería complicar más mi situación.
-Solo estoy diciendo que como todo embarazo tus hormonas se encuentran alteradas-. Le dije intentando basarme a los hechos.
-¿Entonces simplemente me comporte como una completa loca por culpa de las hormonas? ¿Solo por eso? ¿No había otra razón?-. Está bien ella no parecía muy feliz, parecía que no se había tomado bien lo que dije.
-Son un factor-. Le dije con duda.
-No crees que tengo algo de razón estabas sentado con esa perra, esa que me prometiste no volverías a ver, esa tipa manipuladora que jugaba contigo intentando ponerte en mi contra-. Me dijo parándose.
-Hasta cierto punto tienes razón-. Le dije ganándome un mirada enojada, aunque nada que ver con la de hace un rato cuando me mordió esta era más normal. –Espera déjame terminar-. La conocía y sabía que no tardaba en debatir. –Entiendo tu punto pero nunca me dejaste explicarte, ya no soy su amigo desde aquella vez que te dije que la alejaría, solo soy su compañero de trabajo, a veces nos toca trabajar juntos y la trato como a cualquier otra enfermera con cordialidad, he intentado mantener las distancias con ella a un nivel solo profesional y no hablar de ningún tema que no sea los pacientes y el hospital, todo estaba muy bien hasta hoy que la encontré y simplemente empezó a platicar, estaba a punto de decirle que no me interesaba ser su amigo cuando tu llegaste. Aunque no estábamos juntos he mantenido mi promesa de mantenerme alejado de ella-. Le dije viéndola a los ojos esperando que me creyera y en sus ojos mire el entendimiento y de nuevo la culpa.
-Dios lo siento… es que el solo verte con ella y saber la clase de arpía que es me enfurece y…-. No la deje terminar le di un ligero beso en forma de prueba esperando que no me volviera a atacar y al parecer no lo haría porque me regreso el beso con intensidad una que acepte gustoso a pesar del dolor en mi labio. -¿te lastimo?-. Me pregunto separándose un poco y viendo mi labio el deseo estaba en sus ojos.
-De ninguna manera-. Le dije mientras la recostaba en el sillón y la volvía a besar con intensidad en estos momentos era otra parte de mi cuerpo la que dolía más por la necesitada de atención. –Te deseo-. Le dije entre besos como si necesitara confirmación.
-Estas muy vestido-. Me contesto con voz ronca mientras me empezaba a quitarme la camisa con bastante urgencia algo a lo que le ayude con gusto.
-Tranquila hermosa-. La intente calmar mientras acariciaba sus piernas, sentía su urgencia.
-No puedo te deseo-. Me dijo entre besos hambrientos que me estaban llevando al límite de mi tolerancia. –Fue tan sexi verte enojado-. Dijo mientras desabrochaba mis pantalones los cuales cayeron fácilmente para después tocar mi erección llevándome a un punto sin retorno.
-Maldición Isabella quería ir con calma-. Le dije mientras la cargaba para acostarla en el sillón con la misma urgencia que ella tenía, empecé a dejar besos para llegar a sus pechos.
-No quiero calma-. Dijo sofocada mientras solo bajaba su playera para que quedaran expuestos sus hermosos pechos. –Yo solo… Dios-. No pudo continuar porque le di un ligero mordisco a su areola.
-¿Tu solo qué Isabella?-. Le dije mientras seguía jugando. –Sigue hablando o me detengo-. La rete de la misma manera que ella lo había hecho conmigo hace unas cuantas horas, no sabía de donde estaban surgiendo mis acciones pero mi mente no estaba como para ponerse a analizar.
-Yo solo te deseo… te necesito-. Me dijo viéndome con ojos empañados de deseo.
-¿Me necesitas aquí?-. Le pregunte mientras retiraba su ropa interior para luego ir dando ligeras caricias solo provocándola.
-Siii-. Me dijo con voz ahogada mientras movía sus caderas intentando que mi mano llegara más profundo que fuera más firme y no un ligero roce.
-Quisiera besarte pero no puedo al menos que tú me lo permitas-. Esperaba no estarlo llevando muy lejos pero sus palabras me habían dolido, jamás me había impedido tocarla como el día de hoy.
-No era verdad yo solo estaba enojada-. Me dijo con voz ahogada.
-No lo sé parecía que hablabas muy enserio-. Le dije tocando su botón un poco más fuerte pero no lo necesario.
-No era verdad Edward yo… yo solo estaba celosa… no… no pensaba… quería que sintieras lo mismo que yo-. Me dijo bastante sofocada. –Por favor te necesito-. Me rogó mientras que con sus manos temblorosas bajaba mis bóxer.
-Yo jamás te lastimaría-. Le dije instalándome arriba de ella. –Jamás necesitas estar a la defensiva conmigo porque jamás te haría daño-. Eso era lo que me había dolido no era la cachetada ni la mordida era la idea de que ella pensara que se necesitaba defender de mí, pero no la deje decir nada solo la bese mientras entraba en ella provocándonos un fuerte gemido que se ahogó entre nuestros labios.
….
-Sabes creo que deberíamos acostumbrarnos a este tipo de reconciliación, me gusta-. Me dijo con una sonrisa mientras jugaba con mi cabello, yo estaba recargado en su aún plano estómago intentando no causar mucha presión y trazando formas indefinidas con mis dedos.
-Si también me gusta, es una gran forma-. Le dije distraídamente dejando un beso en su vientre.
-¿Cómo te escapaste del trabajo?-. Me pregunto cambiando de tema y trayéndome de vuelta a la realidad.
-En realidad no me escape-. Admití revisando la hora en mi celular todavía tenía tiempo para llegar. –Normalmente cuando no hay mucho trabajo los días de guardia me dan dos horas y cuarenta minutos para cenar algo y descansar una o dos horas dependiendo el día, cuando eso sucede me quedo en el hospital porque pierdo cuarenta minutos en ir y venir aparte tenemos que agregar que antes no tenía nada comestible aquí-. Le dije dándole una ligera mordida en su muslo y provocándole risas.
-¿Antes no tenías nada comestible? ¿Ahora sí?-. Me dijo divertida.
-Si ahora sí, demasiado comestible diría-. Le dije jalándola hacía abajo para poder alcanzar sus labios provocándole un grito feliz. –Te amo-. Declare.
-Nunca más que yo-. Me contesto. -¿Entonces cuánto tiempo tienes?-.
-Cuarenta minutos y la mitad de estos son los que tardare en regresar-. Admití.
-Entonces señor Cullen deberíamos empezar a trabajar para que no llegue tarde-. Me dijo mientras se paraba y se ponía mi camisa. –Deberías cambiarte y buscar una nueva camisa porque esta me gusto-. Me dijo con una sonrisa.
-Si a mí también me gusta se te mira mejor que a mí-. Le dije aún acostado admirándola, bastante feliz al verla con mi ropa le quedaba muy bien.
-Vamos señor Cullen se nos hace tarde-. Me apremió era una buena entrenadora.
-Como usted diga futura señora Cullen-. Cuando dije eso sus ojos se iluminaron de una forma que me fue imposible ignorar y tuve que acercarme a besarla, sabía que estaría más que dispuesta a renunciar a su apellido, pero saber que le hacía tan feliz llevar el mío me hacía muy locas ilusiones, ella era simplemente hermosa.
-Me gusta cómo suena-. Admitió avergonzada.
-A mí también hermosa, a mí también-. Le dije con un beso en la mejilla.
-Vamos señor Cullen que se nos termina el tiempo, es usted un distractor empedernido-. Me dijo mientras se iba camino a la cocina.
Revise el reloj y me alcanzaba a dar una ducha muy rápida y la necesitaría para mantenerme despierto, normalmente utilizaba este tiempo para dormir pero había merecido la pena la vuela. Quince minutos después salí totalmente cambiado y alcance a ver a Bella en la cocina, tenía dos recipientes en la isla y estaba terminando un tercero.
-¿Listo?-. Me pregunto y asentí. –Aquí tienes más cosas comestibles-. Me dijo con una sonrisa.
-Muchas gracias, sé que estará muy rico aunque nada como el primero, pero en fin no creo que nada se le pueda igualar-. Le dije dándole un beso.
-De nada señor soy bueno con las palabras y vamos-. Me dijo saliendo de la cocina y confundiéndome, seguía con mi camisa pero ahora tenía un pantalón debajo de ella.
-¿A dónde vamos?-. Le pregunte totalmente perdido no creía tener tiempo.
-Te llevare al trabajo-. Me aseguro tomando su bolso.
-¿Me llevaras al trabajo?-. Le pregunte con una sonrisa divertida sentía que iba nuevamente en la escuela primaria y Esme se aseguraba de llevarme.
-Estás cansado y no me gusta que manejes así, sé que posiblemente ahorita lo harás bien pero no estoy tan segura de mañana ya que no vas a tener tu momento de descanso y no podre con la duda-. Me aseguro viéndome en una forma que decía que no aceptaba replicas sería una gran madre.
-Y ahora seré yo preguntándome si llegaron bien a la casa-. Le dije no muy de acuerdo.
-No porque yo he dormido muy bien-. Me dijo firme y sabía por papá que no debía empezar una pelea.
-Me llamaras cuando llegues a casa-. Le dije firme.
-Lo prometo-. Acepto rápidamente.
…..
Estaba muy cansado había sido un día muy pesado, una vez que había regresado al hospital mi día tranquilo se había ido, el caos que caracterizaba a los hospitales había llegado, pero el solo ver a mi hermosa Bella parada en la sombra de un árbol esperándome hizo que una sonrisa en mi rostro apareciera, era lo que todo hombre necesitaba una hermosa mujer a su lado para alegrar su vida y yo era un afortunado que la había encontrado.
-Ya te dije que no podemos-. Le dijo al teléfono sin verme ya que me estaba dando la espalda. –Ya te dije que Edward está muy cansado tiene que dormir-. Explicó con voz cansada y llamando mi atención, la tome de la cintura al principio se tensó pero rápidamente se relajó recargándose en mi pecho, me acerque a su cuello besando su pulso y tomando su aroma ella siempre olía tan bien. –Me tengo que ir, será el domingo-. Se despidió antes de colgar y darse la vuelta entre mis brazos. –Hola guapo prometido-. Me dijo con una sonrisa arrogante ante su audacia eso de cambiar el chico por prometido me gustaba, no era como si fuera chico todavía pero estaba encantado de llamarme su prometido.
-Hola hermosa prometida-. Le dije dándole un beso en esos labios que había extrañado tanto y que hacían que todo el terrible día quedara en el olvido.
-Vamos a casa te miras cansado-. Me dijo tocando mi mejilla.
-¿Estás diciendo que me veo mal?-. Le dije bromeando, sabía que ella jamás diría nada semejante siempre hasta en mis peores momentos me había visto bien al menos para ella.
-Claro que no siempre serás el hombre más guapo que he visto en mi vida, sobre todo y más importante mi hombre guapo-. Dijo haciendo énfasis en mi.
-Todo tuyo hermosa-. Le afirme mientras la besaba.
-Así es-. Me dijo orgullosa. –Vamos estás cansado-. Dijo mientras me jalaba hacía el carro.
-¿Con quién hablabas?-. Le dije interesado mientras caminábamos.
-Con Alec, quería que fuéramos a comer con ellos pero le dije que estabas cansado-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-¿Tú quieres ir?-. Le pregunte preocupado, no me gustaba que estuviera encerrada por mi culpa.
-Les dije que los veremos el domingo como quedamos que lo haríamos-. Me contesto con rodeos.
-Esa no es una respuesta-. Le dije sin aceptar que me hablara con rodeos.
-¿Cuál es la respuesta que deseas?-. Me pregunto viéndome fijamente pero no estaba enojada.
-Un sí o un no-. Le conteste con honestidad.
-Se lo que está pensando esa cabecita tuya-. Me dijo viéndome fijamente. –Y no es posible, no me molesta estar encerrada contigo es más me encanta, recuerdas que he estado mucho tiempo lejos de ti eso si es muy doloroso. En referencia a tu pregunta siempre quiero ver a las chicos, pero los veré el domingo o simplemente cualquier otro día, ahorita mi prioridad eres tú lo único que me molesta es que estés tan cansado quiero verte acostado en una cama conmigo a tu lado, eso lo que quiero-. No me cansaba de preguntarme ¿Cómo había llegado a tener tanta suerte para conseguir a esta mujer a mi lado?
-Podemos ir a comer con los chicos, es lo que te intentaba decir-. Si estaba muy cansado pero todo por ella valía la pena, intento replicar pero no la deje. –Bella esta es mi vida estoy acostumbrado a ella recuerdas puedo soportar unas cuantas horas más mientras pueda dormir en la noche, no me pasara nada si vamos a comer con ellos estaré bien, es más yo también los quiero ver-.
-Pero te miras tan cansado-. Me dijo con un puchero preocupado que ame por lo que me acerque a besarla.
-Pero también estoy hambriento-. Le replique con una verdad.
-¿Prometes decirme en el momento en el que ya estés demasiado cansado y te quieras ir?-. Me pregunto aun preocupada.
-Lo prometo-. Le dije con un último beso antes de que prendiera el carro y manejara camino a la casa de Ben y Jane.
….
-Pareces cansado-. Me dijo preocupada Ross mientras me daba un pequeño masaje en los hombros que se sentía como la gloria.
-Lo estoy-. Afirme en voz baja intentando que Bella no me escuchara, estaba muy entretenida platicando con Melanie y Jane sobre la futura boda.
-Te exiges mucho-. Me dijo en forma de reproche y no pude evitar embozar una sonrisa Ross había tomado el papel de mamá conmigo, prefería decirle hermana mayor aunque técnicamente yo era mayor que ella, pero durante la universidad al estar solo ella sentía que tenía que estarme cuidando que hiciera todo bien algo que siempre agradecí, incluso Jasper corrió con la misma suerte, Ross era la mujer del grupo por lo tanto la encargada de cuidarnos a todos.
-Vale la pena-. Le dije viendo a Bella que parecía resplandeciente, nunca nada había merecido tanto la pena.
-Se me hace tan raro que vayan a ser padres y que estés a punto de casarte-. Me dijo con una sonrisa de orgullo mientras se sentaba a mi lado. –Aunque no malinterpretes es un raro bueno, muy bueno, me encanta verlos felices-. Me dijo mientras me daba un apretón en la mano. –Voy a ser tía-. Su reacción me encantaba.
-Una de las mejores-. Le dije regresándole el apretón y ganándome una amplia sonrisa.
-La familia se hace más grande eso me gusta-. Sabía que para ella nosotros éramos su familia más cercana después de lo que sucedió con sus padres. Pero sin quererlo volteo a ver a Jasper que estaba jugando con los niños sabía que estaba preocupada por él, todos estábamos encontrando a la persona adecuada pero él seguía solo, yo también esperaba que pronto pudiera encontrar a una persona adecuada que lo hiciera tan feliz como Bella me hacía a mí.
-¿Qué demonios hiciste?-. El grito de Jane me trajo a la realidad estaba viendo con odio a Alec que parecía asustado viendo a Bella, pero su miedo se me trasmitió aunque bastante multiplicado cuando me di cuenta que Bella estaba bañada en lágrimas, tantas que le costaba respirar solo la había visto dos veces así la vez que despertó de aquella horrible pesadilla o cuando me dijo adiós en aquel aeropuerto pero incluso en aquellos momentos se intentaba tranquilizar no como ahora que era obvio que no podía.
-Bella hermosa ¿qué pasa?-. No supe en que momento llegue no me había dado cuenta de que me moví de mi lugar pero en estos momentos ella estaba en mis brazos y se sostenía de mí como su fuera su salvavidas.
-Yo no hice nada-. Dijo por fin Alec bastante asombrado y asustado pero lo ignore solo me podía concentrar en la mujer que amaba, después vería que había pasado con Alec.
-Bella intenta calmarte y dime qué está mal me estas asustando-. Le dije sintiéndome muy impotente. -¿Te duele algo? ¿Quieres que te revise? ¿Vamos al doctor?-.
-Él dijo que para qué tanto alboroto en una gran boda que solo podíamos huir a las Vegas de todas formas ya estaba embarazada...-. Me dijo con dolor y dejándome asombrado. -Que... qué caso tenía si ya nos habíamos comido la torta y hasta el postre-. Me dijo intentando tomar aire. –Él tiene razón ya solo voy a hacer el ridículo pareciendo una gran pelota de playa frente al juez-. Agrego antes de ponerse a llorar nuevamente.
-Yo no dije eso último-. Agrego Alec levantando las manos. Y yo no sabía qué decir ¿Por eso estaba llorando tan intensamente? Ella que jamás lloraba y siempre se mostraba fuerte.
-Tal vez deberíamos solo casarnos o tal vez ni eso que caso tiene-. Me dijo intentando limpiarse las lágrimas pero eran remplazadas por más.
-Bella hermosa quedamos que en un mes tendríamos una hermosa boda con todos nuestros amigos y familia, ¿Me vas a quitar el placer de ver a la hermosa mujer que amo vestida de novia jurando ante nuestros familiares y amigos formar una hermosa familia conmigo?-. Le pregunte limpiando sus lágrimas y esperando que funcionara.
-Pero no me veré hermosa pareceré una fea pelota de playa-. Me dijo llorando pero era obvio que estaba más tranquila por dentro di un suspiro de alivio.
-Jamás parecerás una pelota, siempre serás lo más hermoso que he visto en mi vida, además la boda será en un mes cariño no se notara nada el embarazo ya que tu cuerpo aún no experimenta ningún cambio, para ese entonces a lo mucho tendrás un poco de panza y de todas formas será lo más hermoso que he visto porque significara que nuestros hijos se están volviendo cada vez más reales-. Le dije besando sus labios hinchados y con sabor a lágrimas.
-¿Lo prometes?-. Me dijo insegura.
-Te juro que siempre serás lo más hermoso que haya visto en mi vida-. Le dije convencido de que sería así.
-Dices eso porque me amas-. Me dijo con un puchero pero las lágrimas se habían ido.
-Si tienes razón te amo-. Le declare. -¿Pero no es acaso mi opinión la más importante? Ya que en esto solo importamos nosotros-. Le pregunte intentando convencerla.
-Supongo que tienes razón-. Me dijo más convencida.
-Ahora por favor no más lágrimas que me duele verte así-. Le dije intentando limpiarle las mejillas.
-Está bien-. Me dijo limpiándose.
-Ven Bella, vamos a que te laves la cara un poco de agua helada ayudara-. Le dijo Melanie con una sonrisa la cual Bella acepto.
-Ahorita vengo-. Se despidió pero solo le respondí con un beso.
-¿Puedo saber que fue eso?-. Pregunto Alec sin comprender nada. –Solo estaba bromeando como siempre, pero ella de repente se puso así desde la fiesta de Caroline esta tan… tan…-. Dijo confundido sin encontrar la palabra.
-Sus hormonas están un poco alteradas-. Le dije intentando explicarle que no había tenido la culpa de nada, solo que Bella en algunas ocasiones no estaba para bromas.
-Un poco alteradas, eso no es un poco-. Me dijo mientras se dejaba caer en el sillón cansado como si hubiera corrido un maratón.
-Tengo que admitir que nunca la había sentido tan alterada-. Dijo Jasper con sorpresa y Emmet seguía con cara de susto y en su mano tenía las llaves como si pensara correr a urgencias.
-Pues tendrán que acostumbrarse y ser más cuidadosos-. Nos interrumpió Rosalie. –En esos momentos es muy difícil tranquilizarte, es como si algo te empujara para explotaras a tu ultima potencia y te sientes tan frustrada porque tienes tantos sentimientos al mismo tiempo, incluso sabes que estas realizando un drama pero por más que lo intentas no lo puedes parar-. Nos explicó Rosalie mientras se sentaba a un lado.
-¿Pero tú nunca te pusiste así?-. Le dijo Emmet asombrado.
-Varias veces estuve a punto pero logre controlarme, tuviste suerte no sé qué hubieras hecho francamente-. Todos escuchábamos a Rosalie ella era la experta incluso a mi lado. -Pero todos los embarazos son distintos más si agregas que Bella está esperando dos y son el doble de cambios-.
-Bueno pues mucha suerte-. Me dijo Emmet.
-Rosalie tiene razón que bueno que no le sucedió a ella ya que estoy seguro que te hubiera dejado aunque no sé si eso fuera precisamente malo, al menos Edward es más elocuente-. Agrego Jasper.
…..
Jasper POV
La cena había terminado temprano porque Edward se miraba muy cansado por egoísta que fuera me alegraba que se quisieran ir pronto, como de costumbre pude sentir la mirada preocupada de Rosalie en mi nuca durante toda la reunión, no era que me molestará solamente que no me gustaba ser el producto de su preocupación la persona que opacara su total felicidad, antes al menos éramos Edward y yo porque Rosalie no estaba segura de que él fuera feliz con otra persona que no fuera Bella y tal parece que tenía razón, pero ahora solamente era yo el que opacaba su felicidad una que se merecía después de todo lo que había pasado.
Al lo largo de mi vida si no fuera por ella no sabría que hubiera sido de mí, desde aquel trágico accidente que había marcado nuestras vidas para siempre, ese episodio que prefería mantenerlo reprimido porque solo traía malos y dolorosos recuerdos, no solo por haber perdido a mis padres si no todos los problemas en los que me había visto sumergido, llevadome a una profunda autodestrucción de la que no hubiera salido si no fuera por ella, mi hermana pequeña que resulto ser todo una guerrera.
En definitiva no era fácil estar aquí, me era muy fácil leer a las personas y aquí solamente podía sentir el profundo amor que tenían todos no era que estuviera celoso nunca me considere una persona egoísta, estaba feliz por ellos pero la verdad era que me gustaría ser parte de esa felicidad como tiempo atrás, antes de que Alice decidiera que quería perseguir sus sueños en Paris. Cuando me lo dijo estuve de acuerdo con ella jamás le impediría que fuera tras lo que deseaba, pensé que de alguna manera u otra nuestra relación sobreviviría ante todo, pero que iluso fui obviamente se vio deslumbrada por ese nuevo estilo de vida, en aquel tiempo creía que era un deslumbramiento aunque no provoco que fuera menos doloroso porque significa que lo nuestro no era suficiente fuerte como yo creía, cuando me dijo que empezaba a tener sentimientos por otra persona algo en mí se rompió no podía entender que había estado mal siempre creí sentir su amor pero al parecer me había equivocado no era suficiente.
Creía saber lo que había pasado con ella, había sido su primer novio y había sido una niña algo sobreprotegida tanto por sus padres que la amaban como por su hermano y después yo, una vez que no tuvo quien cuidara sus pasos se miró deslumbrada por ese mundo que hasta ese momento creía que solo estaba en sus sueños. Eso era lo que había pasado o eso era lo que quería pensar, pero la verdad era que siempre creí que no tardaría en recibir una llamada suya, que una vez que saliera con esas otras personas me extrañaría y me hablaría arrepentida que una vez que se diera cuenta que todo era un deslumbramiento que nuestra relación había sido única y que con ninguna persona experimentaría lo que nosotros habíamos tenido simplemente la recuperaría obviamente eso nunca paso, después de casi 5 años ella jamás llamo o al menos nunca a mí, sabía por su familia que seguía encantada con la vida que llevaba, al parecer para ella nuestra relación no era tan especial como para mí que incluso hubiera dejado mi vida aquí por perseguir sus sueños.
Había salido con varias mujeres muchas de ellas excelentes personas, pero ninguna llego a llamar mi atención como para entablar un relación sería y me preguntaba si era yo el que estaba poniendo trabas y sin quererlo mi mente se fue a los sucedido dos meses atrás en este mismo carro.
…..
Estaba nervioso esperando en el carro como prueba de ello mis dedos bailaban en el volante, no sabía muy bien lo que había pasado allá adentro… a quién quería engañar sabía muy bien lo que había pasado lo único que no tenía era los detalles morbosos y prefería no tenerlos la situación ya era bastante incomoda así como estaba, por lo que decidí poner un poco de música que normalmente relajaba a las personas y dada la situación creí que era prudente. Escuche que la puerta de atrás se abría invitándome a que me comportara con normalidad o al menos que no mostrara mi nerviosismo ya que esto no era una situación normal, mire que subió una maleta bastante manejable para ser una mujer y me di un golpe mental por no ayudarla a cargarla o subirla, pero no tuve mucho tiempo porque luego abrió la puerta del pasajero y subió con bastante elegancia.
-Gracias por aceptar llevarme-. Me dijo con voz tranquila sin mostrar ninguna emoción.
-No es nada-. Le dije a lo que asistió.
Ella siempre me ponía nervioso ya que en comparación con todas las personas que conocía no la podía leer, estaba tan quieta como si no estuviera nadie a mi lado y eso me ponía muy tenso ya que sabía cómo actuar.
-¿Podrías apagar la música? Me pone nerviosa-. Me dijo con voz contendida demostrando solo así su estrés, pero eso me sorprendió bastante normalmente eso relajaba a las personas incluso a Alice que era demasiado difícil mantenerla quieta, pero no era solo eso también el problema era que no notaba que estuviera nerviosa, parecía que no había nadie a mi lado.
-Lo siento-. Le dije mientras la apagaba.
-No está bien, sé que es tu carro y que estoy siendo demasiado exigente después del favor pero en estos momentos…-. Y eso fue lo único que me ilumino un poco sobre sus nervios, ella normalmente no se comportaba así era muy contenida lo normal es que no hubiera dicho nada.
-Lo entiendo-. Le facilite la explicación. -¿Puedo preguntarte algo?-. Le dije nervioso y dándome un golpe mental esperando que me dijera que era idiota porque ya estaba preguntando algo, pero ella solo asistió viendo sus manos. -¿Te encuentras bien o más bien puedo ayudar en algo?-. Me corregí porque no creía que estuviera bien.
-Con referente a si me encuentro bien te diré lo que le dije a él no estoy bien pero lo estaré y con llevarme ya estas ayudando mucho-. Me dijo viendo por la ventana.
Llegamos a la estación de autobuses en completo silencio, negándome a dejarla aquí botada me baje junto a ella y rápidamente tome la maleta que me seguía pareciendo sorprendentemente chica, al parecer era de las pocas mujeres que cargaban solo con lo necesario.
-No es necesario que me acompañes-. Me dijo mostrándome nuevamente su nerviosismo solamente en su voz.
-Prometí que te dejaría sana y salva así que no te dejare solamente aquí-. Y por primera vez sentí que alcance a ver el dolor en sus ojos, pero rápidamente se miró oprimido por su estado normal de tranquilidad incluso aparentando frialdad. –Un boleto para el próximo viaje a Washington por favor-. Pedí al joven a cargo.
-El próximo viaje saldrá dentro de tres horas-. Me dijo la joven apenada al parecer los viajeros estaba siendo difíciles de complacer. –Un autobús se averió y el que saldría dentro de una hora fue a recuperar a los pasajeros-. Me explico de forma nerviosa cuando supongo que vio mi cara de sorpresa.
-Entonces tomaremos un taxi-. Le dije intentando aparentar amabilidad la pobre ya parecía que no estaba teniendo un buen día.
-Los taxis se encuentran saturados por las personas que tenían que llegar de emergencia, también hay una espera de aproximadamente dos horas y media-. Volvió agregar con timidez y un poco de miedo esperando que empezáramos a reclamarle.
-Entonces tomare un boleto en el camión-. Le contesto sacando efectivo pero no acepte que pagara ella y saque el dinero. -¿Qué haces?-. Me pregunto confundida y solo me encogí de hombros y le entregue el boleto que me daba la muchacha. –Listo ya estoy en la terminal esperando mi camión, no tienes de que preocuparte no saldré de aquí, puedes decirle que cumpliste tu parte-. Me dijo mientras se sentaba en una banca en forma de despedida.
-Esperare a que salga tu camión-. Le dije sentándome a su lado sin saber muy bien por qué, ya había cumplido con mi promesa.
-¿Por qué harías algo así?-. Me pregunto confundida, era sorprendente que no pudiera leer nada de ella pero cuando estaba confundida mostraba todas sus emociones.
-¿Y porque no haría algo así?-. Le regrese la pregunta.
-Porque ni siquiera soy de tu agrado, porque deberías de estar feliz de que por fin voy a salir de sus vidas y sus deseos se cumplirán sobre todo después de mi último y penoso comportamiento-.
-Primero que nada yo jamás he dicho que no me caes bien, creo que ni siquiera hemos convivido lo suficiente para decir algo así al menos que sea yo el que no te agrado, segundo tampoco conoces mis deseos para asegurar que deseaba que te fueras aunque tienes razón tu comportamiento no fue el mejor pero aun así no soy quien para juzgar-. Le dije firme.
-Son observaciones muy inteligentes, estoy bastante sorprendida-. Me dijo de forma fría pero no supe porque eso me saco una sonrisa supuse que ella llamándome comentarios inteligentes era un buen cumplido y eso hizo que se mostrara confundida al parecer no podía entender porque su frialdad que siempre le funcionaba tan bien para alejar a las personas me resultaba gracioso. -¿Qué?-. Me pregunto confundida y nerviosa debía parecer un loco.
-Nada solo que eres graciosa-. Intente ayudarla para no verla tan confunda.
-¿Graciosa?-. Pero parecía aún más perdida.
-Si ya sabes cuándo logras hacer reír a la otra persona y hacerla pasar un buen momento-. Le dije tomándole el pelo.
-Sé lo que es graciosa pero…-. Se interrumpió.
-¿Pero?-. La presione.
-No soy una persona que se le considere graciosa-. Me aseguro.
-Estoy seguro que eso no es verdad solo sigues llegando a conclusiones apresuradas-. Le asegure pero ella solo me seguía viendo confundida como si fuera un sujeto extraño al que tenía que estudiar y no sabía por qué eso me agradaba, todas las persona me tenían como una persona tranquila y bastante predecible, pero a ella la tenía bastante confundida y algo me decía que eso no era fácil de hacer. –Vamos deberíamos ir a tomar una copa para hacer más amena la espera-. Le asegure sin saber por qué.
-¿Estás seguro?-. ¿Qué le pasaba a esta mujer que parecía cuestionar todo lo que decía? ¿Y qué me pasaba a mí que quería estar aquí?
-Claro que si será agradable-. Le dije tomando su maleta.
-Supongo que una copa de vino no estaría mal a pesar que es demasiado temprano-. Me dijo mientras se paraba para seguirme de todas formas ya traía su maleta.
….
-¿No me odias?-. Me preguntó cuando iba por la segunda copa.
-Vamos ya aclare que no, en realidad nadie te odia-. Le asegure.
-Creo que la rubia numero dos si me odia-. Me aseguro.
-No le caes bien pero estoy seguro que no te odia-. Le dije con honestidad porque tenía razón no le caía bien, pero ella en estos momentos no odiaba a nadie en otros tiempo podía haber sido verdad ya que odiaba a la mitad de la población.
-¿Pareces estar muy seguro?-. Me cuestiono.
-Normalmente soy muy bueno en entender lo que sienten las personas-. Confesé.
-¿Normalmente?-. Cuestiono y como dije ella tenía una mente muy ágil.
-Digamos que me ha fallado pocas veces-. Admití.
-¿Qué estoy sintiendo en estos momentos?-. Me cuestiono.
-Esto es uno de esos momentos en los que me falla-. Ella me miro con una ceja levantada obviamente sin creerme. –Digamos que al ser una persona tan calmada tengo tiempo de sobra de estudiar el comportamiento de las personas y cuando están alteradas intento trasmitirles esa calma que me invade a veces ayuda, pero eres de las pocas personas que se encuentra tan calmada como yo y eso me confunde-. Admití sin saber por qué.
-No estoy calmada en estos momentos, de hecho me encuentro bastante alterada-. Me dijo dándole el último trago a su segunda copa.
-Pues lo escondes muy bien-. Admití mientras pedía otra copa.
-Me enseñaron bien-. Me dijo con una sonrisa triste, que era lo más profundo que me había dejado entrar.
-Supongo que dada nuestra conversación tendríamos que pedir algo más fuerte-. Declare cuando el mesero servía la tercera ronda.
-¿Algo más fuerte? ¿No es suficiente con que sea demasiado temprano para beber?-. Me preguntó asustada.
-¿Qué te parece un trago de Whisky?-. Cuando le pregunte y me miro asustada.
-No creo que sea buena idea, nunca he estado ebria pero eso solo te quema las neuronas y te hace propenso a hacer el ridículo-. Aseguro mientras negaba pero solo algo llamó mi atención.
-¿Nunca has estado ebria?-. Le cuestione y ella negó.
-Controlo mucho lo que bebo de hecho creo que me estoy excediendo en estos momentos-. Aseguro alejándose un poco la copa de vino pero no señor no lo iba a permitir, no sabía de dónde surgía mi determinación pero vamos sería divertido.
-Dos tragos de Whisky-. Le pedí al camarero.
-No lo tomare, me niego a hacer el ridículo enfrente de tanta gente-. Me aseguro.
-Vamos tienes que admitir que la situación lo amerita-. Declare emocionado.
-Ninguna situación amerita ser el hazme reír y exponerte de una forma tan absurda-. Vamos esa palabras era de una señorita de un colegio de monjas y tuve la oportunidad de regresarle su mirada con una ceja alzada, desde cuando estaba tan valiente y divertido no lo sabía pero ella simplemente lo provocaba.
-Vamos los dos somos un asco en cuestión de amores, que mejor justificación que esa-. Le dije entregándole su bebida.
….
-Quiero otra-. Exigió dejando el vaso fuertemente en la mesa y por primera vez me cuestione si había hecho bien en darle tragos tan fuertes, vamos no habíamos bebido mucho pero ella estaba totalmente perdida, su autobús estaba a punto de salir pero no había forma de que la mandara así, no estaba en condiciones de estar sola. –Todo da vueltas-. Dijo riendo tontamente y sacándome una sonrisa ya que tenía que admitir que era divertido verla así, sus emociones por primera vez estaban claras y se miraba tan relajada como nunca la había visto.
-Creo que lo mejor es que te encontremos un lugar en el que puedas dormir, ya que tenías razón en verdad eres peso ligero en cuestión de alcohol-. Le dije mientras pedía la cuenta.
-Pero mi camión ya no tarda en salir-. Me dijo molesta de tenerse que ir y me gusto que se la estuviera pasando tan bien, pero no estaba seguro de que mañana siguiera pensando lo mismo.
-Cóbrate también una botella de agua-. Le dije al mesero ya que necesitaba que se hidratara un poco según los viejos consejos del señor Brandon, aunque lo más probable es que mañana terminara en su lista negra. El mesero regreso rápidamente con el recibo y la botella de agua, entendía mi necesidad de sacarla de aquí. –Vamos-. Le dije intentando ayudarla a que se levantara.
-Espera, espera-. Me pidió con urgencia. –Tengo una pregunta-. Y asentí confundido esperaba que no quisiera ir al baño porque no estaba seguro que pudiera llegar sola y tampoco había quien la acompañara. -¿Cómo le haces para multiplicarte?-. Está bien esa pregunta me dejo bastante confundido.
-No entiendo pero lo mejor es que nos vayamos-. Le dije esperando que me ayudara en ponerse en pie.
-¿Si cómo le haces para de repente ser dos, luego cuatro y de repente tengo a seis? Eso es físicamente imposible-. Me dijo tan sorprendida como un niño que cree en la magia y por lo que no pude evitar mi carcajada. –Yo quiero hacer eso-. Me dijo con un puchero que me dejo sorprendido, jamás imagine que fuera de las personas que hacían pucheros siempre estaba tan formal, claro siempre y cuando no la embriagaran.
-Es fácil es por medio del alcohol-. Le dije mientras la ayudaba a levantarse.
-Yo tengo mucho alcohol-. Me dijo con el ceño fruncido intentando descifrar mis palabras.
-Si ese es el problema, lo que tienes que hacer es lograr que la otra persona sea la que ingiera mucho alcohol de esa forma lo lograras-. Y me miro como si hubiera encontrado la cura al sida.
-Lo haré no ahorita pero lo haré-, Declaro orgullosa. –Sabes casi nunca se lo admito a nadie pero me caes bien eres muy chistoso-. Declaro mientras me ayudaba a caminar y su comentario me agrado, necesitábamos pedir un taxi local no había forma que ninguno de los dos manejara, yo no estaba tan ebrio pero jamás dejaría que una persona manejara en ese estado.
-Me alegro mucho, tú también me caes muy bien-. Le dije.
-Me alegro ya que eso normalmente no pasa-. Me dijo triste mientras subíamos al taxi.
-A un hotel cerca y confiable por favor-. Le pedí al taxista. -¿Qué quieres decir con eso?-. Le dije asombrado.
-¿Con qué?-. Me dijo confundida mientras se acurrucaba para dormir.
-No te duermas-. Le pedí porque todo se volvería más difícil.
-Pero tengo mucho sueño-. Me dijo con el segundo puchero del día.
-Ahorita que lleguemos al hotel podrás dormir-, Le asegure y asistió como si intentaría hacerme caso. -¿Qué querías decir con que no le caes bien a la mayoría?-, No podía dejar ir el comentario.
-A eso, sé que la mayoría me odia soy una persona difícil-. Me dijo acurrucándose en la ventana.
-No todos te odian-. Le asegure confundido.
-Es verdad y lo sabes soy una persona difícil y bastante aburrida lo sé, pero no puedo hacer nada así soy, no puedo fingir todo el tiempo-. Me dijo con resignación en su voz mientas bostezaba. –Al menos soy bonita, él decía que eso lo hacía un poco más tolerante aunque al final no fue suficiente nunca lo es-. Me dijo encogiéndose de hombros
-¿Quién es él?-. Pregunte esperanzado de que no fuera la misma persona que me estaba imaginando, ya que él sería incapaz de hacer algo así pero ella no me contesto solo se acomodó para dormir por lo que la sacudí un poco logrando que me viera confundida. –Rebeca ¿Fue Edward el que te dijo eso?-. Le dije con miedo.
-No él fue bastante amable, aunque cuando eligió a Isabella comprobó la teoría de que nunca seré lo suficientemente bonita como para alguien pueda soportarme-. Me dijo triste.
-¿Quién fue él?-. Le pregunte enojado al imaginarme que alguien le había hecho daño.
-Mi prometido-. Me contesto con los ojos cerrados y dejándome totalmente sorprendido.
-¿Te ibas a casar?-. Le dije asombrado Edward nunca mencionó nada y ella abrió los ojos asustados ante mi tono pero estos se encontraban vidriosos por el alcohol en su sistema.
-Con un guapo duque-. Me dijo con una sonrisa triste, sabía que no tenía que preguntar más me estaba aprovechando de su estado pero la curiosidad me ganaba.
-Pero tuviste que ser muy chica-. Seguí intentando conocer más.
-Desde que era bebe todos lo sabían-. Me aseguro viendo el paisaje. –Me gusta esa canción-. Dijo con una sonrisa que ignore quería saber más.
-¿Era un matrimonio arreglado?-. ¿Eso seguía existiendo? Y ella solamente asistió. -¿Y por qué no se llevó a terminó?-. Le pregunte.
-En mi fiesta de mayoría de edad lo íbamos a anunciar después de salir bien por 2 años pero él dijo que siempre no que no podía porque era muy insoportable, mis padres se enojaron mucho, mucho conmigo pero él era muy sociable y yo... y yo pues no, entonces ya sabes lo que dijo-. Sabía cuales había sido sus palabras hace un momento las mencionó.
-Llegamos-. Me interrumpió el taxista.
-Muchas gracias-. Le dije tendiéndole el dinero y algo de propina por no interrumpir. –Vamos Rebeca-. La intente volver a despertar.
-No quiero tengo mucho sueño-. Se quejó.
-Ya pronto te dejare dormir-. Le prometí y asistió bastante obediente dejándome en claro que había sido educada en algún colegió.
Una vez que conseguí un cuarto con dos camas individuales, acomode a Rebeca en una se encontraba más dormida que despierta pero todavía hacía el esfuerzo por hacer lo que le pedía.
-Tomate esto por favor-. Le tendí una pastilla, para que ayudara un poco al dolor que sentiría mañana mientras tanto la ayudaba quitarse los zapatos.
-¿Y podré dormir?-. Me dijo ilusionada.
-Y te podrás dormir-. Le prometí por lo que se la tomó y se acomodó en la cama, mientas la cobijaba.
Y no pude evitar estudiarla estando totalmente relajada, así dormida o borracha aparentaba su verdadera edad, era de esas personas que tenían un alma bastante vieja haciéndolas parecer mayores, era una persona tan madura para su edad que llegaba a aparentar amargura, pero no era así solo tenías que encontrarle el modo. En algo tenía razón era muy bonita al estilo revista americana, una chica rubia con ojos color miel un lindo cuerpo y bastante alta que se complementaba con una largas y torneadas piernas, nada que me hubiera llamado mi atención antes, no era el tipo de mujer que me gustaba, yo era un chico rubio y como era normal en estos casos me gustaban las morenas o dado el caso incluso pelirrojas, me gustaban que fueran chaparritas porque me hacía querer protegerlas pero ella no era nada de eso, sin embargo me tenía cautivado por alguna extraña razón, pero tenía que aceptar que esto no estaba bien jamás sería bien visto, Edward era mi amigo y aunque eso no fuera el único motivo, parecía que a ella ya le había hecho suficiente daño y yo no estaba tan seguro de poder llegar a olvidar a Alice.
Por lo que al siguiente día solamente la lleve a comprar un nuevo boleto y me despedí de ella con un simple adiós viéndola que seguí bastante confundida por mi comportamiento, pero más bien se miraba resignada como si fuera algo normal en su vida confirmando que había tomado la decisión correcta, ella no merecía que le volvieran a romper el corazón era mejor que me alejara de una vez.
….
Pero si esa había sido lo correcto porque simplemente no la podía olvidar, ¿por qué simplemente no podía dejar de preguntarme si había hecho lo correcto? ¿por qué desde esas horas juntos pensaba más en ella de lo que pensaba en Alice? ¿por qué con ella no me había sucedido lo que me pasaba con todas las mujeres? Que inconscientemente quería que se parecieran a ella hasta en su comportamiento, con ella me había fascinado que fuera tan diferente a lo que había buscado siempre, me había sentido atraído por mujeres con una personalidad llamativa que se me hacía bastante fácil entenderlas incluso controlarlas y sabiendo que eran bastantes sociables todo lo contrario a mí que normalmente solo me gustaba escucharlas, pero ella me hacía quererme salir de mi comportamiento habitual, sacarla de su área de comodidad y verla perdida solo para poder acceder a sus sentimientos.
Sin pensarlo dirigí mi coche hacía el hospital, no pensé si estaba bien o mal lo que estaba haciendo hasta que le pregunte a la enfermera joven de la recepción si sabía dónde podía encontrar a la doctora Rebeca.
-¿Me podría decir su apellido por favor?-. Me pidió y por primera vez me di cuenta que no lo sabía.
-No lo recuerdo-. Mentí ya que nunca lo había preguntado.
-No tiene alguna receta en el cual lo podamos ver sería más fácil, los doctores prefieren que se les llame por su apellido-. Me explicó pero no tenía forma de saber su apellido, no podía hablarle a Edward y simplemente preguntarle cuál era.
-No, no tengo nada a la mano-. Le dije con pesar.
-¿Tienes cita con ella?-. Me pregunto la otra enfermera mayor con sospecha.
-En realidad no-. Admití. -Solo quería hacer una visita es una vieja amiga-. Le dije con una sonrisa tranquilizadora dándoles a entender que tenía buenas intenciones, siempre les causaba confianza a las personas esperaba que fuera este el caso.
-No debería hacer esto, pero ¿Tan siquiera sabes en qué área esta?-. Me pregunto la enfermera mayor y quería dar las gracias pero me mantuve tranquilo.
-Sí, ginecología-. Le dije un poco rápido.
-No recuerdo a ninguna tal Rebeca en esa área, tú lo recuerdas-. Le pregunto a la enfermera más joven.
-No, creo que no hay ninguna Rebeca-. Dijo pensativa pero su rostro se ilumino. -¡Espera creo que la doctora Call se llama Rebeca, una vez creo que escuche a Edward digo al doctor Cullen llamarla de esa manera-. Dijo emocionada y sabía que era ella, debía ser de las pocas personas que mantenían totalmente su distancia haciendo que las llamaran por su apellido, claro sin descartar que era Edward el único que no lo hacía y sin saber muy bien el motivo ese pensamiento no me agrado.
-Si es ella-. Le asegure.
-Estas seguro, porque si no es verdad que la conoces nos meterías en un problema-. Me dijo la enfermera mayor.
-Si estoy seguro-. Le dije y asistió antes de revisar su computadora unos momentos. –Estas de suerte-. Sus palabras provocaron que mi corazón latiera más rápido al darme cuenta de lo que estaba a punto de hacer. –Se encuentra en su momento de descanso por lo que no está ocupada en ninguna operación, lo que significa que debe estar en el comedor o el área de descanso que están por allá-. Me apunto al final del corredor. –Si no se encuentra en ninguno de esos dos lugares significa que salió, lo cual dudo mucho porque normalmente nos avisan para que no perdamos tiempo voceándolos y simplemente les marquemos-. Me explico y asentí ahora bastante nervioso.
-Muchas gracias la iré a buscar-. Le dije antes de darme la vuelta tenía que apurarme antes de perder la poca valentía.
Primero la busque en el área de descanso y mi intuición no me fallo, se encontraban dos doctoras platicando cómodamente en un pequeño comedor y otro doctor dormitando en otro sillón y en el lugar más apartado estaba ella totalmente concentrada en su Tablet y comiendo una manzana, en ese lugar se miraba tan lejana a pesar de estar tan cerca, había algo en ella que la hacía parecer así y eso fue lo que me hizo cuestionarme mi decisión, por lo que antes de que se diera cuenta de que algo pasaba me di la vuelta.
Edward POV.
Estaba en mi momento de descanso era un día un poco movido pero al parecer los pacientes nos habían brindado al menos un rato para relajarnos aunque no dudaba que en cualquier momento este preciado momento se terminaría abruptamente. Pero lo aprovecha para dejar ir mi imaginación ya solo faltaban 2 semanas para la boda estaba tan nervioso por todo, pero aun así se me hacía que el tiempo iba demasiado lento, las cosas con Bella iban de maravilla a pesar de que había estado un poco estresada por todos los preparativos y las hormonas no la abandonaban, la había visto llorar y enojarse más en las anteriores dos semanas que en todo el tiempo que estuvimos juntos pero eso no importaba la amaba y me encantaba lo que teníamos.
Una persona iba entrando a la estancia llamando mi atención, pero se quedó parada bastante incomoda sin saber qué hacer y para ser francos yo tampoco estaba muy seguro de cual debía ser mi comportamiento.
-Hola-. Me saludo aún bastante incomoda.
-Hola Rebeca ¿Cómo estás?-. La salude intentando ser amable, a pesar de todo aunque no pudiéramos ser amigos esperaba poder llevar estos momentos.
-Bien gracias ¿Y tú?-. Me pregunto parándose atrás de la silla que se encontraba enfrente de mí.
-También bien-. Le conteste con una sonrisa. -¿Gustas sentarte?-. La invite esperando poder aclarar las cosas. Ella no contesto pero tomo la silla, no era una persona de muchas demostraciones pero sabía que se encontraba nerviosa.
-¿Qué tal la guardia?-. Me dijo mientras abría un frasco de yogurt.
-Movida pero la tormenta aminoro un poco aunque algo me dice que será solo por un momento-. Le dije intentando llevar una charla como antes.
-Nosotros estamos igual aunque ya parece costumbre que los partos empiecen a eso de las 2 de mañana por lo que todavía tengo un momento libre-. Me dijo con una sonrisa y me alegraba que se estuviera relajado, aunque nunca la ame la apreciaba bastante para valorar su amistad y saber que era una buena persona.
-Todo empieza a suceder a las 2-. Concorde y nos quedamos en un momento de silencio que antes no hubiera parecido incomodo pero ahora sí lo era.
-Me entere de tu próxima boda, felicidades-. Eso me hizo sentir mal por ella no teníamos mucho de haber terminado y ya pensaba casarme.
-Rebeca…-. Esperaba poder disculparme hace tres meses todavía salíamos.
-No, está bien Edward-. Me interrumpió. –Lo entiendo y no lo digo hipócritamente me da mucho gusto que encontraras la felicidad, no importa que lo nuestro no funcionara siempre he creído que por algo pasan las cosas-. Me dijo con una sonrisa y viéndome a los ojos demostrando que hablaba en serio y demostrando lo buena persona que era.
-En verdad siento haberte lastimado-. Le dije.
-Las relaciones no son una ciencia exacta, era un riesgo que se tenía que tomar y aunque no funciono al menos yo no me arrepiento, hubo buenos momentos y aprendí muchas cosas-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-Me hubiera gustado que terminara de otra manera-. No me había gustado engañarla ya que nadie se merecía eso, menos cuando me era imposible arrepentirme ya que gracias a ello tendría dos hermosos hijos.
-No fue tan malo a lo mejor con el tiempo podemos rescatar nuestra amistad, ahorita no esta tan mal… bueno si a Isabella no le importa-. Termino algo incomoda.
-No creo que le importe-. Le dije aunque no estaba tan seguro en estos momentos Bella no era tan fácil de tratar.
-A lo mejor cuando pase más tiempo-. Me dijo con una sonrisa, ella parecía entender aunque no lo dijera una de las desventajas de que fuera tan inteligente. –Si es que puede pasar por alto todos mis comentarios anteriores-. Dijo insegura.
-No creo que te guarde algún rencor-. Le dije seguro, pero tenía que aceptar que a lo mejor fuera ella la que estuviera molesta cuando se enterara que Isabella en realidad se sentía culpable porque la habíamos engañado. –Isabella esta embarazada-. Confesé repentinamente esperando que al menos se enterara por mí y no por terceras personas y menos ella sacando cálculos.
-¡Vaya!-. Fue lo único que dijo parecía que había logrado dejarla sin palabras algo que normalmente no pasaba. -¿Por qué no pareces feliz?-. Me pregunto sin entender.
-No mal interpretes estoy muy feliz, es solo que…-. No sabía cómo decirlo.
-Estás preocupado por cómo me lo voy a tomar-. Dijo intentando entender.
-Tiene tres meses-. Admití en un susurro por fin.
-¡Oh!-. Nuevamente parecía que no sabía que decir.
-Sé que lo que hicimos estuvo mal Isabella también se siente bastante culpable pero…-. No podía disculparme de corazón porque en realidad amaba como termino todo, quería a mis hijos a Bella tal y como estaban-. Siento lastimarte-. Esa era la única verdad, me hubiera gustado que ella no saliera herida.
-No negare que es bastante sorpresivo pero no me lastimas-. Me dijo tomándome de la mano. –De un tiempo para acá estoy pensando que tal vez tenías razón y lo único que teníamos era una bonita amistad, como dije no me arrepiento de lo que vivimos pero empiezo a creer que si tú no sentías lo mismo que yo porque aunque lo negué siempre la amaste a ella, tal vez eso significa que no se pudo tratar de amor y en realidad no lo he conocido y simplemente lo confundí con el cariño que te tengo, o tal vez si era amor honestamente no lo sé, pero no me siento herida-. Me dijo con una sonrisa irónica ya que ella siempre entendía todo. –Por lo que lo vuelvo a repetir me alegra mucho verte tan feliz te lo mereces y eso me hace feliz-.
-Gracias no sabes la tranquilidad que me dan tus palabras-. Le dije dándome cuenta de cuanto quería que me dijera que ella estaba bien.
-Sé que fui bastante tangente la última vez que nos vimos pidiéndote que te mantuvieras alejado, pero estaba bastante alterada ya pasó la peor parte al menos eso creo-. Me dijo con una sonrisa que regrese.
-Doctora Call favor de presentarse en el área de urgencias, doctora Call-. Bocearon.
-Supongo que alguien no quiso esperar a las 3 de las mañana-. Me dijo mientras se paraba para irse pero la retuve tomándola de la mano logrando que me viera sorprendida.
-Sabes que siempre puedes contar conmigo para lo que necesites-. Me preocupaba mucho que estuviera sola en la ciudad, porque sabía que ni siquiera tenía amigos y a sus familiares intentaría jamás recurrir.
-Muchas gracias y muchas felicidades tanto por la boda como por el embarazo serás un gran padre-. Me dijo con una sonrisa antes de empezar a salir, pero se detuvo en la puerta. –¿Me harías un favor?-. Me pregunto y asentí en respuesta. –Discúlpame no solo con Isabella si no con todos por los inconvenientes que les cause-. Me dijo viendo al suelo.
-No causaste inconvenientes Rebeca, Jane era la que estaba un poco molesta pero…-.
-Tú discúlpame con todos por favor-. Me dijo viéndome a los ojos antes de salir corriendo a atender su emergencia.
Eso se me hizo bastante raro, ya que parecía que no solo quería disculparse con Jane e Isabella si no con todos, pero yo que recordara no había tenido ningún enfrentamiento con nadie más solo ellas dos.
…
-Me entere que te vas a casar-. Me dijo Erick mientras caminábamos a revisar a unos pacientes.
-¿Te vas a casar?-. Me pregunto Embry bastante sorprendido y alterado esto en lugar de hospital parecía un vecindario desde que había pedido al menos tres días de descanso para la luna de miel el rumor había corrido a oídos de todos. Erick nunca sería un amigo, pero al menos era un buen compañero aunque no sentía lo mismo por Embry, por lo que no conteste y solo asentí en forma de respuesta. -¿Qué nadie te enseño a no jugar sin protección?-. Me dijo en forma de regaño y esos eran los motivos por los que no lo toleraba.
-Nadie dijo que me voy a casar porque esta embarazada-. Le dije algo molesto.
-Vamos nadie se casa al menos que la mujer este embarazada. ¿Niega que de seguro está premiada?-. Y me molesto porque no lo podía negar, pero tan poco gaste mi saliva intentando explicarle que la amaba porque eso era algo que personas como él no entendían. –Ves un descuido destruye tu vida, ahora tendrás que soportar a esa mujer el resto de tu vida y niños corriendo por aquí y allá-. Me dijo con un fingido escalofrío. –Por eso sin sombrero no hay fiesta, uno pensaría que en tus años de estudio lo habías entendido-.
-Deja tranquilo a Edward a lo mejor él está a gusto con la situación-. Dijo Erick intentando dejar por finalizada la plática.
-¿Quién puede estar a gusto casándose a los 25? Es una edad para salir con varias mujeres no para amarrarte a una que te hará la vida imposible-. Era por eso que no gastaba mi saliva y paciencia con él.
….
-¿Estas listo para irnos a comer?-. Me preguntó Erick trayéndome a la realidad, había mandado mi tercer mensaje a Bella y todavía no obtenía ninguna respuesta y ya estaba bastante preocupado.
-Sí vamos ¿Y Embry?-. No era que lo extrañara menos desde que se entero de Bella, pero normalmente cuando teníamos la oportunidad íbamos todos juntos.
-Nos esta esperando en la recepción, sirve que paso a dejar esto-. Me dijo y asentí distraídamente mientras lo seguía dándole una última mirada a mi celular que aún no recibía respuestas y no era normal en Bella.
Erick me detuvo antes de que diéramos la vuelta al pasillo, su acción hizo que me pusiera alerta pero solo me dijo con señas que guardara silencio y escuchara, no era una persona chismosa pero le hice caso.
-… soy un excelente doctor y un gran admirador de la belleza, todo lo que una mujer hermosa necesita ya lo tienes por naturaleza y a pesar de mis grande habilidades no hay mucho que se pueda mejorar linda-. Se escuchaba la voz de Embry, por lo que Erick movió las cejas de arriba abajo, ahora sabía lo que quería una oportunidad para burlarse por lo que me quede muy quieto esperando.
-¿Enserio esa frase llena de charlatanería te funciona?-. Le pregunto la voz de una mujer y Erick estaba conteniéndose para no reírse a carcajadas. -¿Y qué te hace creer que vengo por una operación? El darlo por hecho pudo haber sido un duro golpe para mi ego, eso te hace el peor conquistador de la historia incluso después que los piropos dichos por albañiles-. Erick estaba que se partía de la risa, pero yo no pude contenerme más ya que conocía esa voz por lo que camine para encontrarme con ellos.
-Yo no quise decir que necesitaba arreglos solo estaba…-. Solo una persona podía lograr que un conquistador se trabara con sus propias palabras y yo sabía de quién se trataba.
-¡Edward amor!-. Me dijo Bella con una amplia sonrisa quitando completamente su cara de disgusto mientras caminaba hacía mi para darme un beso que devolví gustoso intentando dejarle en claro a Embry que se mantuviera alejado de mi mujer.
-Qué sorpresa-. Le dije una vez que nos separamos.
-Vine a invitarte a comer-. Me dijo con una amplia sonrisa, pero la mirada tanto de Erick como Embry sobre Bella me estaba incomodando.
Erick simplemente la veía sorprendido como si no pudiera creerlo, mientras que Embry la miraba con bastante apreciación lo que me hizo estudiarla un poco, traía puesto una blusa tipo vestido que aunque no era una segunda piel si marcaba de forma bastante favorecedora su buena figura sin decir que era más corto de lo que me gustaría, tanto que tendría que tener mucho cuidado si llegaba a agacharse y para terminar traía puesto tacones hace mucho tiempo que no la miraba en tacones, lo que hacía que sus piernas se vieran interminables y que Embry no dejara de verlas.
-Cariño te presentó a Erick-. Le dije presentándola para ver si podía salir de su asombro. –Y al parecer ya conociste a Embry-. Le dije apuntándolo. –Ella es mi prometida Isabella Swan-. Le dije enfocándome en la palabra prometida para que dejaran de verla de esa manera ganándome que ella apretara más fuerte mi mano como si entendiera mi incomodidad.
-Un gusto Erick-. Le dijo Bella adelantándose para sacudir su mano pero sin soltar la mía, algo que tenía que aplaudir de Erick es que intento mantener sus ojos en los de Bella, aunque sabía que no era fácil. Si la Bella que conocí en el colegio era hermosa esta era indescriptible, el tiempo había ayudado a afirmar su belleza cambiándola de una linda chica a una hermosa mujer por si fuera poco estaba vestida para matar demostrando toda su sensualidad y seguridad que solo una persona tan guapa podía tener, pero no era solo el aspecto físico sino que sus ojos brillaban y tenía una gran sonrisa en su rostro llena de felicidad que la hacía parecer irreal.
-¿Swan? ¿Algo que ver con la familia Swan?-. Le preguntó asombrado Erick.
-Amm si pertenezco a la familia Swan-. Le dijo algo incomoda.
-Supongo que manejas parte de los negocio-. Le pregunto y Bella asistió todavía incomoda. -¿Y cuál de las dos áreas manejas, el enfoque a telecomunicaciones o los restaurantes?-. Bueno parecía que Erick sabía de la familia de Bella que lo miraba asombrada también. –O lo siento es que mis dos hermanos trabajan para los Swan, uno es ingeniero por lo que está trabajando con tu familia en el área de telecomunicaciones mientras que mi hermana es Chef y obviamente esta en uno de los restaurantes y ellos me explicaron que se dividen entre la mitad de la familia-. Eso tenía más sentido.
-Yo estoy en el área de la comida-. Le contesto más tranquila Bella, al saber que no conocía en persona a su familia.
-¿A de ser un área muy interesante?-. Le dije Erick totalmente sorprendido pero Bella estaba un poco incomoda porque si de algo estaba claro es que ella no manejaba nada de eso, solo sabía lo indispensable el encargado de casi todo era Alec.
-En realidad yo casi no manejo nada-. Le dijo de forma tímida.
-¿Pensábamos ir a comer, gustas acompañarnos?-. Nos pregunto Embry más repuesto, pero Bella solo me miro en forma de pregunta y asentí.
-Si me gustaría, al parecer tengo una lasaña que probar-. Le dijo con una amplia sonrisa que me dirigió solamente a mí recordándonos nuestro pequeño episodio, si la última vez no habíamos comido.
-Oh es muy rica-. Le dijo Erick en tono amable.
-Entonces vamos-. Dijo Embry y tomé de la mano a Bella queriendo recordarle que era mi prometida que se comportara pero no estaba muy seguro si era una mejor idea caminar atrás de ella, es vestido se subía especialmente de esa área.
-Te mande varios mensajes-. Le dije mientras nos quedábamos un poco atrás de los chicos.
-Olvide mi celular en el carro de Rosalie, todas las chicas fuimos a ver los adornos para la boda y simplemente se me olvido, no me di cuenta que no lo traía hasta que intente marcarte para preguntarte si te gustaría que fuéramos a comer, supuse que se me haría tarde ir por el celular y después venir por lo que solo me presente aquí-. Termino con un encogimiento de hombros.
-Traes tacones-. Le dije intentando demostrar mi sorpresa.
-Era un lugar de esos donde tienes que ir bonita, ¿Te gusta?-. Me pregunto con una amplia sonrisa.
-Quiero aclarar que tu siempre estas hermosa. Me gusta-. Le conteste a pesar de mis celos.
-¿Pero?-. Me pregunto con una ceja alzada.
-No hay ningún pero porque te miras hermosa-. Le conteste ya que jamás criticaría su vestuario al igual que ella en ningún momento lo hizo con el mío. Pero no le di la ventaja de cuestionar ya que le jale la silla para que se sentara.
-¿Y cómo se conocieron?-. Preguntó Embry intentando tener algo de que platicar con Bella mientras llegaba la mesera.
-En la preparatoria-. Le dijo con una amplia sonrisa ante el recuerdo.
-¿Salen desde entonces pero y la docto…-. Era obvio que iba a decir de mi relación con Rebeca pero Erick le dio un codazo y se quedó rápidamente callado.
-Tuvimos una relación durante esa época pero terminamos y volvimos a retomarla no había forma que lo dejara ir-. Le explico Bella besándome en la mejilla.
-¿Ya saben lo que van a ordenar?-. Nos preguntó la mesera.
-Sí, yo quiero lasaña-. Dijo Bella rápidamente y todos siguieron su ejemplo dando sus pedidos.
…
-Embry ¿Podrías dejar de hacer eso?-. Le pregunte molesto cuando no soporte más sus miradas hacía Bella, podía entender su enamoramiento pero también tenía un límite, ya estábamos de regreso al hospital por lo que era un gran logro que no hubiera dicho nada.
-¿Qué?-. Enserio tendría el descaro.
-Si podrías dejarme de ver como si fuera un trozo de carne y tú un perro hambriento, es bastante desagradable incluso más que tu comentario conquistador de hace un momento y ya es mucho decir, por si fuera poco sabes que soy la prometida de tu compañero que esta justo a un lado de nosotros, justo a eso se refiere Edward-. Le dijo Bella con una sonrisa y en un tono como si hablara del clima, Erick estaba apretando los labios intentando contener la carcajada que amenazaba con salir, mientras Embry tenía cara de no poder creer que eso había pasado.
-Este… Yo creo que mejor entrare… tengo unos pacientes que tengo que monitorear, fue un gusto-. Era obvio que Embry no sabía que decir y yo no se lo haría más fácil.
-Entiendo, también fue un gusto conocer a uno de los compañeros de Edward-. Le dijo Bella con una sonrisa como si no hubiera dicho nada hace un momento, pero conocía muy bien a mi chica detrás de sus palabras amables había un me da gusto conocerte porque era mi compañero pero solamente por eso. Pero Embry no lo entendió y solamente se despidió con la mano y entro al hospital.
-Bueno Isabella yo también me retiro para darles un momento-. Dijo Erick y le agradecí su acción. –En verdad fue un placer cualquiera que pueda poner en su lugar a Embry tiene mis respetos-. Le dijo despidiéndose y logrando que Bella le diera una sincera sonrisa.
-Oh, para mí fue un placer conocerte y poner a Embry en su lugar-. Le dijo de forma burlona, jamás había ocultado el pacer que le daba poner a la personas en su lugar. -Espero que algún día volvamos a coincidir-.
-Eso espero, te miro al rato Edward-. Se despidió antes de darse la vuelta y entrar al hospital.
-Bueno tengo que admitir que no me cae muy bien el primer chico-. Dijo Bella cuando estuvimos solos.
-Si a mí tampoco-. Le aclare.
-¿Te queda tiempo?-. Me preguntó con un ligero puchero.
-Si me queda tiempo, vamos a tu carro-. Le dije dándole un ligero beso en su puchero que rápidamente se convirtió en una sonrisa. -¿Entonces de qué querías hablar?-. Le pregunte a sabiendas de que había algo.
-¿Tan evidente soy?-. Me preguntó con una ceja alzada.
-Un poco para mí-. Le dije con una sonrisa.
-Fui también a revisar unos trámites que hacían falta y existen varios temas que se necesitan tocar antes de la boda y creo que no nos hemos puesto de acuerdo-. Me dijo y asentí demostrándole que entendía. –Primero ¿con qué seguro social nos quedaremos?-. Me preguntó con una ceja alzada y su pregunta casi me saca una sonrisa que logre reprimir se miraba tan seria como si fuera fundamental para nuestra relación llegar a un acuerdo.
-Una muy buena pregunta-. Le dije porque en realidad era importante arreglar ese tema, nadie mejor que yo lo sabía. –Por trabajar en el hospital tengo muy buen seguro por lo que creo que nos podemos quedar con el mío-. Le dije vacilante mientras nos recargábamos en su carro.
-Yo también tengo uno muy bueno-. Me dijo con una amplia sonrisa pero sabía que solo por aligerar el ambiente. –Dado que el mío es privado por lo tanto de paga y tú mejor que nadie conoces del tema nos quedaremos con el tuyo-. Me dijo firme bueno al parecer no sería tan difícil estos puntos.
-Punto numero dos ¿Dónde viviremos? Tu departamento o el mío-. Otra buena pregunta. -El tuyo queda más cerca del hospital pero el mío ya está pagado-. Y el de ella estaba más equipado.
-Pensaba que era una buena idea intentar conseguir una casa en lugar de seguir en departamento, ya sabes para nosotros y los niños-. Le dije encogiéndome de hombros.
-Yo también pensaba lo mismo pero…-. Bajo la mirada al suelo y eso no me agrado. –Quiero que la compremos hasta que nazcan los niños, quiero saber en qué situación estaremos, si las cosas no sale como esperamos podríamos necesitar una casa… diferente-. No me gustaba que hablara así, quería prometerle que no sería necesario pero en el fondo que tenía razón.
-Podríamos vivir hasta que nazcan los niños en mi departamento me gustaría que tú también estés más cerca del hospital por cualquier necesidad, una vez que nazcan nos podemos cambiar a tu departamento que es más grande, hasta que encontremos una casa que se adapte a cual sea nuestra situación-. Le dije mientras tocaba su mejilla queriendo quitar esa preocupación de su mirada.
-Me parece una gran idea-. Me dijo con una pequeña sonrisa que me dijo que estábamos avanzando. –Número tres quiero un perro y no quiero un perro chico de esos que parecen ratas quiero un perro normal-. Esa pequeña exigencia me recordó sus palabras una familia típica con niños y un perro corriendo por el jardín.
-Esa no es una pregunta parece más bien un requerimiento-. No pude evitar querer bromear.
-Porque lo es, quiero un perro-. Me dijo firme.
-En mí departamento no puedo tener perros-. Le dije intentando retener mi sonrisa.
-En el mío sí-. Me dijo retándome.
-¿Y si yo quiero un gato?-. Le pregunte y arrugo la nariz lo que provoco que me dieran ganas de besarla.
-No me gustan los gatos-. Me dijo cruzándose de brazos.
-Entonces creo que lo más prudente sería esperar a que nacieran los niños antes de comprar un perro-. Le dije ahora si con una gran sonrisa.
-Me parece algo razonable incluso podríamos esperar a tener la casa-. Me dijo feliz.
-El punto es tener un perro para hacerte feliz y yo haría cualquier cosa por hacerte feliz-. Le dije con una sonrisa.
-Por eso te amo tanto-. Me dijo dándome un beso que devolví pegándola al carro. –Espera… espera-. Me dijo intentando controlarse.
-¿Faltan más puntos?-. Le pregunte divertido.
-Unos cuantos pero vamos tan bien que incluso estoy sorprendida, no entiendo porque las parejas batallan tanto, según vine a platicar de esto aquí para que tuvieras tiempo de pensarlo-. Me dijo feliz. –Muy bien punto número cuatro-. Dio un suspiro poniéndome algo nervioso. –Quiero operarme para ya no tener más hijos-. Dijo con la mirada en el suelo. –No sé si deseas más hijos pero…-. Me dijo viéndome a los ojos y su inseguridad me desarmo.
-Bella amor-. Le dije tomándola de la cara.
-No tenemos que decirlo ahora puedes pensarlo por eso vine aquí para que tuvieras tiempo y ver más posibilidades antes de que llegues a la casa y hablarlo incluso no tiene que ser en ese momento pero la verdad es…-. Hablaba muy rápido demostrándome sus nervios.
-Con lo que me estás dando me basta tendremos dos pequeños Bella, cuando no sabíamos que venían pensaba en la posibilidad de no tener hijos y estaba dispuesto aceptarlo porque te amo, pero ahora que vienen en camino estoy contento porque también los amo por ser una parte de nosotros, pero si tú ya no quieres más lo entiendo y respeto amor, me estás dando más de lo que imagine posible, te amo Bella lo que quieras eso haremos y yo seré feliz si tú lo eres-. Le dije viéndola a los ojos.
-Te amo-. Me dijo dándome un pequeño beso.
-Yo más-. Le dije ahora dejando un beso en su frente y atrayéndola a mis brazos. -¿Qué otro punto tenemos?-. Le pregunte aligerando el ambiente.
-Punto número cinco y último, al menos por ahora-. Estaba muy nerviosa, por lo que me prepare para que fuera otro punto difícil o el más difícil. -Quiero que nos casemos por bienes mancomunados-. Me dijo nerviosa al principio estuve a punto de dar un suspiro de alivio y decir que sí, hasta que analice sus palabras.
-Bella amor no creo que sea justo, mi cuenta bancaria no es tan grande como la tuya por lo que eso no sería justo-. Yo no quería su dinero.
-Quiero que todo el dinero que manejemos sea de una sola cuenta Edward, no quiero que cada quien maneje su propio dinero, tampoco quiero que estemos viendo quien pagara esto o aquello eso sería tener tan poco compromiso en nuestra relación-. Me dijo muy segura.
-Podemos hacer eso, el dinero que ganemos lo podemos depositar en una sola cuenta y de ahí tomar los gastos, sin la necesidad de tomar de tu herencia-. No quería que nadie pensara que me estaba aprovechando.
-Edward no es como si fuéramos a estar tomando todo el dinero de la herencia y despilfarrandola si no lo gasto con mi familia con quien lo haría, estoy casi segura que todo se pagara con lo que ganemos pero piénsalo no tiene caso dejarla de lado, al final de cuentas también son negocios que siguen dando no veo porque no utilizarlos también de vez en cuando-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-Pero eso no es muy bueno para ti ese es tu dinero Bella-. Porque no podía ver mi punto.
-Edward al fin y al cabo ese dinero será para nuestro hijos lo podemos utilizar también para sus gastos, si queremos gastarlo en su educación o lo que sea que se presente por ejemplo una casa para ellos, no tiene caso comprar una casa en abonos pagando intereses si tenemos el dinero al final lo que nos paguen ira a parar ahí ¿por qué no tenerla en dos? ¿Por qué necesitaríamos estar viendo de dónde procede? Eso no haría que relación fuera más sólida-.
-¿Por qué no ves que no es lo ideal para ti? Si lo quieres gastar en...-.
-No sería lo ideal para mí en caso de que quisieras divorciarte y quitarme el dinero o gastarlo en grandes cantidades, pero sé que eso no sería ningún problema confío en ti, al menos que tengas dudas de nuestra relación funcione-. Eso no era justo.
-Por supuesto que jamás nos divorciaremos, jamás dejaría de amarte-. Le dije viéndola a los ojos.
-¿Entonces tienes miedo de que sea yo la que quiera dejarte? O no entiendo Edward porque eso importa tanto sabes que para mí el dinero no tiene importancia-. Si tenía razón creía que ella era la que podía querer dejarlo.
-Está bien nos casaremos por bienes mancomunados-. Le dije resignado y confiado de que jamás gastaría malamente el dinero.
-Muy bien-. Me dijo feliz dándome un gran beso. -Te amo y sé que seremos muy felices los cuatro-. Me dijo feliz.
-Yo también lo sé hermosa-. Le dije besandola pero separándome antes de lo que me gustaría.
-Ya tienes que entrar-. Me dijo adivinando mis pensamientos.
-Si tengo que entrar-. Le dije resignado.
-Entonces llegó la hora de que me vaya-. Me dijo dándome un piquito. -Te miro en la casa-. Me dijo sacando las llaves.
-Ahí te mirare hermosa-. Le dije mientras la ayudaba a subirse. -Manejas con cuidado-. Le dije cerrando la puerta.
-Lo haré, te amo-. Me dijo regalándome una sonrisa.
-Yo también te amo-. Le dije dándole un beso de despedida y me quede hasta que el carro desapareció de mi vista.
-Muy linda tu prometida Edward y para ser una persona con dinero es muy sencilla-. Me felicito Erick cuando me lo encontré junto con Embry.
-Isabella es una gran persona, la mejor mujer que he conocido-. Le dije de acuerdo mientras revisaba el historia de un paciente.
-Y cómo lo hiciste para atrapar a una mujer así? No te tenía por ser un casanova-. Me dijo Embry en forma de burla.
-La deje embarazada-. Le dije saliendo de ahí escuche la risa de Erick, pero no preste atención no le podía explicar lo que sentíamos porque no lo entendería, además no estaba de humor después de la manera en que la había visto.
...
Hola y como ya se volvió costumbre para mí inicio con una disculpa por tardarme tanto en actualizar XD. También aprovecho para comentarles a las que no se enteraron que mi historia fue plagiada, al principio estaba furiosa pero una vez que me calme logre solucionar las cosas claro tomando las medidas pertinentes, pero quiero comentarles dos puntos, uno es que no dejare de escribirla ustedes no tienen la culpa de nada y eso sería muy injusto de mi parte, segundo es que no estoy dando permisos para subirla primero porque soy consciente de que tiene muchos errores sobre todo al inicio que tengo que arreglar y segundo porque para mí no tiene sentido que alguien más la suba entiendo que realicen traducciones pero subirla en el mismo idioma al menos para mí no tiene sentido ya que aquí es totalmente publica.
Aprovecho para agradecerles a todas esas hermosas personas que leen la historia, las que me dejaron su reviews muchas gracias saben que amo poder platicar con ustedes que conocen la historia, también bienvenidos a todos los que me agregaron a favoritos espero que les este gustando la historia.
Ahora si al capítulo sé que la mayoría me quiere matar cómo es posible que haya pasado eso, les dije que daría a conocer a un personaje que nos ha seguido toda la historia pero lo tenía muy abandonado, sé que por lo que sucedió me querrán matar, pero tengo que admitir que a mí sí me gusto lo que sucedió. Qué opinan? Me odian mucho?
ValeWhitlockGrey: Hola me alegra que tocaras muchos puntos creo que contestare también por puntos jejeje. Como ya viste no se volverá lesbiana y la pobre no es tan mala más adelante la conoceremos un poco más pero el verdadero punto es ¿Me odias por esto? ¿Te pareció una pésima idea? Es que lo pensé y lo pensé y honestamente me gusto la situación espero que no me odien mucho. Bueno Diego no aparece en este capítulo aunque eso no significa que no lo hará tiene una buena historia que contar al igual que Jasper. Tengo que admitir que batalle mucho con lo del préstamo, no sabía cómo agregarlo y era algo que se tenía que contar porque fue demasiado dramático para no cerrar esos puntos. Sí también lo pensé quería dejarla perdida pero no sería totalmente bueno llego el momento de cerrar todo lo inconcluso, pero ya vimos que Edward en verdad la evita pero esa tipa nomás no se da por vencida, pues prácticamente eso paso fueron las hormonas jajaja vimos que Edward estaba demasiado dolido y no tanto por los golpes si no porque lo alejo eso jamás había sucedido pero tienes razón se lo merecía. Jajajaja como que me asuste con la amenaza porque no fui muy rápida, en verdad aunque cuando te sientas mejor no tengas tiempo de leer deseo que te encuentres mejor.
Liz Cullen Boschetto Belikov: Hola me alegra mucho que te haya gustado, si Bella no es de dar golpes de niña eso tuvo que doler pero ya vimos que lo que más le afecto es que no lo dejara que la besara o que simplemente quisiera defenderse de él para Edward que ella se pusiera a la defensiva como si la fuera a lastimar eso le dolió. Si tengo la mala noticia que todavía falta historia con esa zorra al final ella fue la villana principal. Eso de los bebes es todavía un sorpresa ;)
LittleVampireSexy: Ese es el problema está embarazada, al pobre de Edward no lo abandona el drama ahora tendrá a una prometida muy hormonal tanto que será divertido ya verás jejeje. Si al menos siempre saco las garras, que me dices de la escena pasional nuestro Eddie estaba enojado porque no lo dejo que la tocara, si intentare apurarme.
Rossy-Bells Cullen: Hola si estoy muy bien algo atareada pero aquí estoy como dicen en mi rancho tarde pero segura, espero que tú también estés muy bien. Me alegra que te guste tanto y espero que eso no cambie. Adelanto el próximo tenemos boda ;) Si fueron muy ellos llenos de amor y drama, yo también quiero uno pero no sé dónde se pide. Regreso nuestra villana pero vemos que no termino tan mal solo como dijiste fue la primera de diferentes peleas que vendrán más con el nuevo problema de las hormonas, creo que es algo de nosotras dos ya que fuiste lo única que mencionó el beso enojado y la verdad desde que lo escribí cada que pasa por mi mente la reacción me sale una sonrisa tonta, qué está mal en mí no lo sé pero en fin jajaja. Si eso sucederá ya verás recuerda que Bella con los que ama es una linda persona en el fondo es vengativa y da bastante miedo ;) Los bebes serán una sorpresa lo pensé mucho y al final creo que cumpliré mi sueño jajajaja. ¿Qué me dices de la reconciliación?
Ale.18: Hola espero que este último tiempo tú situación haya mejorado y recuerda que siempre tenemos que encontrarle el lado positivo a todo, pero no te preocupes me hace feliz saber que te sigue gustando XD Si estos dos son muy amorosos y al mismo tiempo tan dramáticos que se vuelven un poco adictivos al menos para mí. Si regreso Ángela y lamentablemente la tendremos un ratito más :( No te preocupes y como te comente espero que tu vida se haya normalizado un poco.
Aea7: Hola lo siento si demore bastante pero no te preocupes estos dos lucharan mucho por su relación.
Twilight all my love 4 ever: Hola cada que me dicen eso me dejan sorprendida prácticamente sin palabras porque es mucho te diré que fácil leíste 800 pag en una semana. Me hace muy feliz que te gustará la historia y si tienes algún duda o sugerencia no dudes en decirme me encanta contestarlas jejeje.
Inay Masen Cullen: Hola muchas gracias por avisarme y muchas gracias por todas las molestias que se tomaron al defender tanto mi historia como las de demás, te informo que si tome medidas primero que nada le avise a las chicas que la leían para que tampoco se quedarán sin historia ya que ellas no tenían la culpa y también denuncie el plagio por lo que al final se retiró la historia, sé que ya lo dije una vez pero muchas gracias por avisarme.
Yomii20: Hola me no te preocupes yo también ando bastante retrasada pero intentare ponerme al corriente aunque si agradezco que te acordaras y compartieras conmigo lo que te provoco el capítulo. Como ya se defendió Edward no sigue creyendo en ella pero en algo tiene rezón trabajan juntos por lo que tiene que soportarla, sigue intentando atraparlo pero no te preocupes Bella nunca ha sido una dejada XD Espero que te hayas divertido mucho en el babyshower, pero recuerda que no es la única manera de tener un hijo la adopción no es mala, claro siempre y cuando estén dispuestos a amar y cuidarlo son niños que esperan tener una familia.
