Capítulo XlVIII
Diego POV.
Mi alarma sonó intentando despertarme como si fuera necesario pero ya hace mucho que alguien le habían ganado la partida, la casa estaban llena de ruidos entre ellos estaban los azotes de las puertas, las pisadas demasiado fuertes, la voz demasiado alta, eso solo se podía significar una cosa, mamá estaba enojada nuevamente, algo que sucedía muy frecuentemente tanto que ya debería estar acostumbrado y tener la capacidad de seguir dormido como él, pero no era tan afortunado.
No quise perder más tiempo con personas que no lo valían por lo que me levante de un salto, hoy era un día especial para todos por lo que tenía que ponerme las pilas, no podía dejar a Bree esperándome ya que eso la hacía enfurecer como un gatito enojado, ese pensamiento me caso una sonrisa se miraba tan linda toda enojada aunque al igual que los gatitos era una chica demasiado lista para mi propio bien, ya que sus venganzas no eran nada lindas como ella pero a veces valían la pena, eso me hizo pensar si debía retrasarme solo un poco, pero como si el destino interviniera se escuchó otro portazo por lo que decidí que encontraría otra forma de hacerla enojar ligeramente.
Me cambie de manera informal no tenía sentido ponerme el traje de una vez, ya que solo estaríamos corriendo de un lado para otro en toda la mañana, pero en mi otra maleta ya tenía listo mis pertenecías para darme una ducha en su casa y mi traje ya se encontraba allá lo que lo volvía más fácil. Estudie mi aspecto antes de salir, sabía que la mayoría de las mujeres me encontraba atractivo, en varias ocasiones utilice mis encantos para conseguir lo que quería e incluso a ellas les gustaba eso, el día que Bree se me acerco por primera vez mi humor no era el mejor debido a los mismos motivos de siempre, pensé que me pediría salir o algo por estilo, a pesar de las circunstancias estaba dispuesto a decir que sí, pero contrario a mis esperanzas ella solo se acercó y me dijo "no deberías tomarte las cosas tan apecho, lo que sea que siempre ponga esa mirada en ti te aseguro que no vale la pena, jamás dejes que nada tenga tanto poder sobre ti porque podrías llegarte a arrepentirte de no apreciar más lo que vale la pena e ignorar lo que no, puedes llegar a perder grandes oportunidades por no saber elegir observar y apreciar solo lo bonito de la vida, recuerda que al final solo nos necesitamos a nosotros para ser felices" me dijo dándome un ligera sonrisa y yéndose como si nada.
Sin darme cuenta mi cerebro asombrado por lo que había dicho pronunció su nombre logrando que volteara a mi dirección y al verme confundido ella sonrió como si comprendiera toda mi vida "por cierto me encantaría salir contigo, este sábado estoy disponible" me dijo antes de regalarme la sonrisa que se convirtió en mi favorita a tal grado que un casanova como yo no pudo utilizar su cerebro para decir algo ingenioso, era la chica más hermosa, noble, amable, divertida e inteligente en pocas palabras la mujer de mi vida, ella me había hecho ver mi realidad desde otro ángulo. Con un último suspiro decidí que estaba listo y salí intentando escapar del mal humor que siempre llenaba esta casa.
-¿A dónde crees que vas?-. Me preguntó mamá cuando todavía no alcanzaba ni las escaleras.
-Tengo un compromiso-. Le dije intentando darme la vuelta y seguir mi camino.
-¿Un compromiso? Por supuesto que no-. Me dijo ofendida y no estaba seguro por cuál de los dos motivos era esta vez, si porque quería desquitarse conmigo ya que a él no le importaba si ella estaba enojada o porque tenía otra reunión de esas en las que le encantaba aparentar que éramos una familia feliz, las dos opciones eran muy comunes.
-¿Qué es esta vez?-. Le pregunte cansado.
-¡No te permito que me hables así!-. Me grito en forma de amenaza. –Tú y tu padre no son más que unos idiotas, inconscientes y para terminar mal agradecidos-. Me reclamo mostrándome que papá nuevamente tenía alguna amiguita.
-Lo siento pero se me hace tarde-. Le dije intentando darme la vuelta nuevamente.
-Ni creas que te vas a ir, menos con esa maleta ya que en la noche tenemos una reunión familiar a la que asistiremos, claro si es que el maldito de tu padre se puede levantar-. Me dijo molesta.
-Ya te dije que no puedo…-. Intente explicar en un vano intento de hacerle entender mi situación.
-¡No me importa! Ahí estará uno de los inversionistas con los que tu padre quiere cerrar trato y su hija pidió tu presencia-. Me dijo sin escucharme.
-Es una lástima porque como te comente tengo un compromiso-. Le dije molesto porque intentara indicarme que debía de hacer.
-¿Un compromiso con quién? De seguro con esa mocosa con la que estás perdiendo el tiempo-. Me dijo despectivamente.
-No la llames…-. Estaba furioso pero no me dijo terminar.
-Tú a mí no me dices lo que tengo que hacer o decir, al contrario harás lo que yo te diga y ya te dije que jamás voy a permitir que continúes con esa, vas a salir con alguna buena muchacha que yo te presentare empezando por esta chica que veremos hoy-. Me dijo furiosa.
-Pues buena suerte con eso, porque escúchame bien jamás voy a dejar a Bree-. Le dije dándome la vuelta.
-No te atrevas a retarme Diego-. Me amenazo reteniéndome por el brazo.
-No lo haría si no intentaras interferir en mi vida, jamás saldré con alguien solo porque tú lo consideras correcto, no pienso terminar como tú-. Le dije molesto y sentía su mano impactar con mi mejilla, logrando que mi rostro se volteara por el impacto.
-Harás lo que yo diga te guste o no-. Me amenazo.
–Sígueme llevando al límite y me largare de esta casa sabes que ganas no me faltan, me encantaría ver que le dices a tus amistades de por qué tu hijo no soporta estar a tu lado-. Le advertí
-No me amenaces-. Me dijo enojada.
-No es amenaza si me das a elegir entre Bree y esta patética familia ten por seguro que siempre la elegiré a ella-. Le dije viéndola fijamente para que viera que hablaba en serio.
-Eres igual que el estúpido de tú padre-. Me dijo con asco.
-¿Puedo saber por qué tanto amor querida?-. Al parecer los gritos de mamá había tenido el efecto deseado y papá estaba despierto e igualmente molesto ya que uso la ironía en la palabra "querida"
-¿Enserio tienes que preguntarlo?-. Le preguntó con la misma ironía.
-Solo tengo que decir que un hombre busca lo que no tiene en casa, por si fuera poco uno corre el riesgo de convertirse en el reflejo de su esposa por eso paso tanto tiempo fuera con otras mujeres más joviales y complacientes en un intento de que eso no me suceda porque eres tan malditamente insoportable y amargada-. Le dijo como si hablara del clima, logrando que mamá se enfureciera y empezara a despotricar, como era costumbre solo me di la vuelta sin que ninguno de los dos se diera cuenta, cuando alcance la puerta los gritos iban cada vez más elevados.
No entendía cómo podían vivir así, los dos se odiaban pero se negaban a darse el divorcio solo por el prestigio de seguir casados éramos clase alta pero ni siquiera éramos millonarios para que eso importara, pero mamá y papá siempre estaban intentando llegar a ser clase privilegiada por supuesto no se iban a arriesgar a dividir lo que tenían en algún divorcio y por si fuera poco mamá jamás trabajaría ella solo asistía a tomar cafés todo el tiempo como gente de la alta cuna. Por eso tenía una enorme importancia en que conociera a las mujeres que me presentaba como si gracias a eso ella fuera a entrar de lleno en el círculo que tanto trabajo le ha costado, pero lamentablemente para ella eso no era algo que me importara, yo había encontrado a la persona que amaba y jamás la dejaría y sobre todo jamás me arriesgaría a tener la vida que ellos tenían.
No me había dado cuenta pero ya había llegado a la casa de Bree, esto era lo que quería una familia como la de ella siempre que mire a sus padres me daba cuenta de las diferencias que habían con los míos, ellos se amaba y eran tan felices me habían contado que tuvieron momentos muy tormentosos cuando Carlisle cayó en coma pero sorprendente después de tantos años ellos seguían igual de enamorados, esta familia vivía rodeada de amor parecía que todos sus conocidos estaban de acuerdo que la única forma de ser feliz era encontrándolo y era lo que quería tener pero con nadie más lo haría más que con Bree.
Iba bastante distraído cuando sentí algo impactando contra mi cuerpo y rápidamente lo reconocí por lo que la sostuve contra mí mientras besaba sus adictivos labios, definitivamente no habría ninguna otra mujer para mí, desde el momento en que su cuerpo impacto con el mío en el que su olor me invadió en ese instante todo el dolor y todo el mal momento quedaba en el olvido.
-Hola-. Me saludo con su amplia sonrisa de niña traviesa que amaba tanto. No pude evitar mirarla era hermosa con esos ojos tan azules llenos de vida que escondían miles de travesuras que pasaban por su mente, pero en ellos también había una profunda sabiduría y madures que solía llegar en los momentos correctos pero sin quitarle su vitalidad, era muy blanca pero contrastaba con ese largo cabello cobrizo y esos labios tan rojos y apetecibles.
-Hola amor-. Le dije dándole otro pequeño beso. Por muy cursi que sonara era mi manera de dirigirme a ella porque eso era lo que significaba para mí, ella me había mostrado lo que era el amor en todas sus facetas, debido a que con ella por fin conocí incluso el amor de familia.
-Te extrañe-. Me dijo aún con una amplia sonrisa y eso hizo que olvidara por completo de mi anterior pelea, pasara lo que pasara ella siempre tenía el poder de hacerme creer que todo estaba bien y lo estaba porque mientras ella me amara y estuviera a mi lado nada más tendría importancia solo ella.
-No más que yo-. Le dije colocándola en el piso y besando su mejilla ya que estábamos enfrente de la casa de sus padres, por lo que no quería tentar mi suerte Edward y Carlisle apenas me estaban empezando a tolerar después de 10 meses de conocerlos.
-¿Estás seguro que me quieres acompañar será muy aburrido?-. Me preguntó nuevamente.
-Nunca me aburro a tu lado así que no te preocupes-. Le dije tomándola de la mano.
-Siempre puedes quedarte aquí, estarán los chicos-. Me sugirió pero solo levante una ceja cuestionándola. –No entiendo porque les temes, papá ya te trata bien y Edward es un pan de Dios además lo está intentando-. Era verdad que los dos lo estaban intentando pero no significaba que fuera cómodo.
-Te acompañare-. Todo sería mejor que quedarme.
-Nena-. Me reto rodando los ojos mientras me tomaba de la mano para entrar a la casa.
-No amor sobreviviente-. Le dije mientras entrabamos provocando que se riera y alegrara mi día.
-Diego me alegro que hayas llegado-. Me saludo Esme con un abrazo si algo me tenía que acostumbrar era lo amorosa que era esta familia.
-Hola Esme ¿Cómo estás?-. Al parecer las mujeres de la familia eran a las únicas que le agradaba.
-Muy bien todo es un caos pero estamos maravillosamente-. Me dijo con alegría era obvio que no podía estar más feliz.
-¿Mamá has visto mi celular?-. Preguntó Edward bastante nervioso su cabello estaba más revuelto de lo usual y tenía una mirada perdida, pero eso no pudo evitar que me tensara nadie podía comprender mi comportamiento éramos de la misma estatura incluso yo era un poco más corpulento que él, también era obvio que él no era un matón estaba seguro que me podría defender muy bien si fuera necesario, pero lo que me daba miedo y lo que me intimidaba era la importancia que tenía él para Bree, para ella él era su héroe su ejemplo a seguir, lo admiraba y lo amaba, podía entender de dónde venían esos sentimientos y eso era lo que me intimidaba él gran hombre que era y que quería que me considerara alguien digno de su hermana, alguien que prefería sufrir antes que lastimarla.
-Lo pusiste a cargar hace como cinco minutos-. Le dijo Bree rodando los ojos.
-Oh es verdad-. Dijo confundido. –Hola Diego no te había visto-. Me dijo bastante sorprendido cuando de repente se enfocó en mí, al parecer en estos momentos no estaba distraído si no lo que le seguía. –Me alegra que hayas llegado ¿Cómo has estado?-. Me dijo dándome un abrazo al parecer también había olvidado que tenía que ser indiferente conmigo incluso Bree lo miraba sorprendida.
-Yo este… bien-. Mi respuesta sonó más a una pregunta pero no fue por los motivos de siempre de que me ponía nervioso, era que simplemente estaba asombrado nunca lo había visto tan perdido incluso quería preguntarle si se encontraba bien.
-Me alegra mucho, si me permiten tengo que ir a buscar mi celular-. Nos dijo dándose la vuelta y estaba seguro que ya se le había olvidado en qué parte lo había puesto a cargar.
-¿Mamá crees que aguante antes que le dé un ataque o algo así?-. Le preguntó Bree haciéndola reír pero yo también sentía que la pregunta era muy oportuna.
-Claro que sí cariño tu hermano es un joven muy sano-. Le contesto Esme.
-Claro que eso no es verdad. ¿Y sí le da uno de esos ataques de asma que le pasan cuando está muy nervioso?-.
-No te preocupes llegara cariño además tu padre lo ayudará-. Le dijo divertida. –Pero las que nos tenemos que ir somos nosotras si no queremos llegar tarde-. Agrego tomando su bolsa.
Edward POV.
-¡Joder podrías dejarte de mover!-. Me grito Alec bastante histérico por mi nerviosismo.
Pero no podía evitarlo el mes había pasado demasiado rápido hoy por fin Bella se convertiría en la señora Cullen, todo este tiempo había sido tan feliz que incluso aunque estaba ansioso por llamarla mi esposa demonios eso se escuchaba bien, aun así el tiempo había pasado volando era verdad lo que decía que cuando eres feliz el tiempo pasa rápido. Aunque eso no evitaba que mis manos hormiguearan que tuviera ganas de caminar de un lado a otro intentando disimular un poco la energía extra que estaba acumulada en mi cuerpo.
–Mejor iré a buscar a Bella antes de que empiece a comerme las uñas por tu culpa-. Dijo cuando no logro que mis nervios disminuyeran pero su declaración no hizo más que aumentarlos, Alec entregaría a Bella ya que ese era el papel que se había ganado al cuidarla tan bien todo estos años había sido un hermano mayor.
Habíamos elegido que la ceremonia sería en el prado que se encontraba muy cerca de la cabaña con esa vista hermosa en el atardecer, había sido un poco complicado ya que lo único habitable era la cabaña y se encontraba a dos kilómetros pero las chicas lo habían logrado y todo había quedado muy bonito, mientras que el banquete sería en el enorme patio que tenía la cabaña con vista al lago. Habíamos dicho que sería solo la familia más cercana pero nos sorprendió darnos cuenta que la familia había estado creciendo en los últimos años y todos formaban parte de nuestra vida.
-Todo saldrá bien Edward, Bella te ama tanto como tú a ella nada puede salir mal-. Me tranquilizo Ben por lo que le di una sonrisa nerviosa.
-Con que no le den unos de sus locos ataques hormonales y se arrepienta, con ella todo ocurre en un momento-. Dijo Emmet tan oportuno como siempre ganándose una mirada furiosa por parte de todos pero logro su cometido de ponerme más nervioso, ya que si había sufrido varios episodios más con los nervios de la boda.
-Vaya Emmet gracias por ayudar-. Lo regaño Jasper logrando que el susodicho se pusiera rojo demostrando que como de costumbre había hablado sin pensar.
Todos nuestros amigos más cercanos formaban parte de la boda, las pequeñas Elizabeth y Caroline eran las pajes encargadas de los pétalos más que nada Elizabeth ya que Caroline estaba muy pequeña y una vez que los tomaba se negaba a soltarlos, Rosalie y Emmet serían los padrinos principales, Alec y Melanie serían los padrinos de anillo, mientras Jane y Ben serían los padrinos de argollas, finalmente Jasper y Leah serían los padrinos de lazo ya que estos no se encontraban casados ni eran pareja y mi pequeña Bree sería la madrina de ramo, todos formando parte de este día tan especial.
-Es hora de ir a nuestros puestos-. Me informo Jasper a lo que solo asentí ya que sentía mis manos sudar y mi corazón palpitar a niveles preocupantes podía sentirlo incluso en mis oídos. –Todo saldrá bien-. Me tranquilizo Jasper con una palmada en mi espalda.
-Es-so esp-ero-. Maldición eran tantos mis nervios que estaba empezando a tartamudear de nuevo, se supone que así diría los votos.
-Buena idea con eso del tartamudeo ella amara que le recuerdes como la conquistaste creo que ese fue tu toque-. Me dijo Emmet guiñándome un ojo y logrando que soltara una carcajada que me tranquilizo un poco porque tenía razón así había empezado todo, ella molesta por mi tartamudeo y evidente nerviosismo.
-¡Vamos, vamos! No queremos que la novia se deje ver antes que tú-. Me apuro Jasper por lo que lo seguí bastante ansioso.
Camine por el pequeño pero muy bonito pasillo improvisado, había aproximadamente unas 40 personas presentes, solo los que habían llegado a formar parte fundamental de nuestra vida, todos ellos me miraban con una sonrisa feliz por lo que estaba a punto de suscitarse, pero aunque lo intentara no podía regresar totalmente la sonrisa porque mis nervios se estaban encargando de mi estómago. Solo mis padres se animaron a acercarse ya que los demás parecían intuir que no era el mejor momento, descartando a las chicos claro que eran los encargados de que no me desmayara e hiciera un espectáculo de la boda.
Mi mente no pudo evitar pensar ¿Qué pasaría si los nervios me terminaran de ganar y tuviera un ataque de nervios? ¿Cuál sería la reacción de Bella?
-Ni se te ocurra-. Me dijo Jasper confundiéndome mientras me jalaba como un muñeco de trapo y me ponía en mi lugar yo solo pude mirarlo confundido. –Sí, sé que estabas pensando que podrías caer desmayado en medio del pasillo realizando todo un espectáculo inolvidable-. Me dijo cansado por mi mirada confundida.
-Solo esta-ba pensando qué suce-dería si llega-ra a pasar-. Le dije parándome un poco derecho en un intento de recomponer mi postura, estaba intentando mostrarle que no era del todo verdad, pero en realidad fue bastante acertado su teoría incluso mi ligero tartamudeo me había delatado.
-Te diré lo que sucedería aparte de ser todo un espectáculo, todos estarían muy encabronados-. Me dijo encogiéndose de hombros como si fuera tan simple.
-No es verdad Be-lla no-. Ella no estaría enojada, claro que tampoco estaría contenta pero algo era seguro terminaría arruinando el momento.
-Te equivocas-. Me dijo muy seguro y confundiéndome por lo que lo mire esperando una explicación a su mala teoría. –Tendrá diferentes reacciones, su primera reacción sería estar terriblemente asustada y lloraría pensando que te estas muriendo-. Bueno esa primera era verdad. –Segunda reacción, una vez que estés despierto llorara más y estará agradecida con la vida de que te hubiera dado una segunda oportunidad como si lo sucedido hubiera sido de vida o muerte y no un simple desmayo-. Si a veces sobre reaccionaba más si se trataba de mi seguridad. –Y por último estaría terriblemente enojada con ella misma ya que dirá que ella tuvo la culpa de lo que sucedió por querer esta boda y obligarte a llevarla a cabo cuando era obvio que no querías, eso la llenaría de más y más remordimientos-. Tenía que admitir que eso también podía llegar a ser verdad. –Por lo tanto todos estaría muy molestos con tu penosa escena hasta Bella, por lo que yo que tú me replanteaba eso ya que aunque no tengo mucho de conocer a Leah sé que si arruinas esto estará terriblemente encabronada, sé que tu hermana aunque es pequeña puede ser bastante ocurrente digámoslo así, Jane te gritara lo estúpido que fuiste y te dirá que ella soporto estar parada en tacones con los pies hinchados y tú no pudiste mantenerte consciente, Melanie es la más calmada pero sabes que te mirara con desilusión y por ultimo pero no menos importante mi querida pero temible hermana de la cual ya te imaginaras, debido que prácticamente ellas organizaron todo estarías en grandes problemas. -Termino con una sonrisa de suficiencia.
-Creo que tenemos demasiadas mujeres temibles en esta familia-. Dijo Emmet con un escalofrío fingido no me había dado cuenta que él también estaba escuchando. Pero todos asentimos completamente de acuerdo con sus primeras palabras inteligentes del día.
-¿Entonces no te desmayaras verdad?-. Pregunto Ben bastante nervioso ante la posibilidad.
-No creo que sea la mejor opción-. Le dije con honestidad.
-No estaría tan seguro a pesar del odio que te brindaran todas las femeninas, al final podrías tener una boda rápida en la capilla del hospital estoy seguro que eso también pasaría-. Me dijo Jasper con una sonrisa burlona.
-No contamines su mente con esas ideas Jasper-. Dijo Emmet intentando taparme los oídos como si fuera un niño. –Es fácil para ti decirlo cuando estas soltero y no tendrías que soportar tanto tiempo el enojo, no quiero imaginarme a mis dos mujeres enojadas incluso Elizabeth a veces se parece tanto a su madre-. Dijo con terror y no pude evitar reírme por sus ocurrencias, eran buenos amigos al final habían calmado mis nervios.
-Edward-. Escuche la voz de mamá se miraba muy bonita con su vestido color esmeralda, atrás de ella venía papá que también estaba muy elegante.
-Mamá estás muy bella-. Le dije en cuanto la tuve cerca para abrazarla y besar su mejilla, sus ojos se mostraban un poco rojos señas de que había estado llorando cuando aún no empezaba ni la boda, pero no me preocupe porque una bella sonrisa adornaba su rostro.
-Oh cariño tú estás tan guapo-. Me dijo tocando mi mejilla. –No puedo creer que mi pequeño se vaya a casar-. Dijo con nuevas lágrimas en sus ojos que no derramo. –Parece ayer cuando tu padre y yo nos enteramos que venias en camino, nuestro rayito de esperanza-. No pude evitar abrazarla.
-Te amo mamá-. Le dije viéndola a los ojos.
-Yo también mi bebe-. Me dijo ahora con una lágrima escapándose.
-Sabes que nada va a cambiar verdad-. Le dije tocando su mejilla.
-Lo sé y estoy feliz de que encontraras a Bella una madre siempre cree que nadie merecerá a su pequeño, mientras crecías y te convertías en el hombre que eres hoy estuve casi segura de que nadie te iba a merecer pero me equivoque Bella lo hace ella te ama tanto como tú a ella por eso estoy agradecida, no estoy triste porque sé que solo he ganado otra hija y estas tontas lágrimas son de felicidad de saber que mi bebe es un hombre que está a punto de empezar su familia-.
-Dándonos unos nietos que podremos amar y consentir todo lo que queramos-. Habló papá por primera vez abrazándola.
-Oh serán tan hermosos-. Dijo mamá con más lágrimas en sus ojos pero rápidamente me dio un torpe abrazo y se dio la vuelta camino a su lugar supuse que en un intento de no ponerse a llorar.
-Bueno hijo-. Dijo papá poniendo su mano en mi hombro. –Sé que me perdí muchas ocasiones especiales lo que hubiera dado por poder estar ahí por poder ver crecer a mi muchacho y convertirse en el gran hombre que es hoy, pero a pesar de todo no sabes lo agradecido que estoy con la vida por permitirme estar aquí, por darme otra oportunidad de ver a mi hijo empezar su nueva familia-. Sus ojos estaban rojos y paso saliva en un intento por contenerse.
-Yo también estoy agradecido papá ya que hoy será uno de los momentos más importantes de mi vida y estas aquí, pero también estoy agradecido de que me dieran al mejor padre uno que en los últimos años ha compensado con creces el tiempo que no pudo estar con nosotros-. Le dije abrazándolo, en mí época de estudios él se quedaba conmigo hasta las 5 de la mañana en una video-llamada intentando hacerme comprender los conceptos que se me hacían casi imposibles, no cualquier padre haría algo así menos uno que estaba en rehabilitaciones demasiado pesadas para cualquier ser humano, pero él jamás se quejaba de estar cansado solo se quedaba ahí hasta que terminábamos.
–Sé que serán muy felices porque nadie está mejor preparado que tú para llevar una familia, tú que fuiste el pilar de la nuestra e hiciste un gran trabajo-. Volvió a tomar aíre y continuo con aire más relajado. –Sabes uno piensa que cuando eres padre simplemente tienes que ser inteligente que las palabras sabías y consejos que harán que la vida de tus hijos sea más fácil simplemente llegaran como por intervención divina y llevo esperando todo el día que estas inolvidables palabras simplemente vengan a mí pero nomas no aparecen, empiezo a creer que eso no es verdad-. Me dijo riendo y no pude evitar seguirlo. –Tendrás que conformarte con el siguiente consejo-. Me dijo y asentí esperándolo todo lo que me pudiera decir ayudaría. –Jamás ni cuando estén enojados ni cuando pienses que ella está totalmente mal e incluso parezca una neurótica, porque lo parecerá créeme aún con todo el amor que sentimos por ellas llegará ese momento-. Me dijo con aire divertido sacándome una sonrisa pero lo escuche porque sabía que hablaba en serio. –No permitas que ella olvide cuanto la amas aún cuando simplemente quieres encerrarla por 3 horas en un armario en lo que escuchas el simple silencio de la casa-. Me dio una mirada de tú sabes de lo que hablo y no pude evitar reírme porque aunque no estaba casado lo sabía. -Nunca dejes que se duerma o se vaya sin decírselo, no importa si ella o tú quieren seguir enojados solo díselo porque es la verdad, solo dile que a pesar de todo la sigues amando-. Termino totalmente serio antes de darme otra palmada en forma de despedida y seguir a mamá.
Sus palabras me recordaron mi última pelea con Bella hasta ahora.
…..
Entre acompañado de Bella al pequeño restaurant al que mis padres nos habían invitado a cenar, estaba muy cansado ya que acababa de terminar mis 36 horas pero tenía ganas de estar un momento en familia, además mañana tendría el día libre lo que significaba que podía dormir un poco más y pasar el día acostado con Bella.
-Hola cariño me alegro que hayas podido venir aunque debes estar muy cansado-. Me dijo mamá abrazándome y se lo devolví mientras Bella saludaba a papá.
-No tanto como para no venir a ver a la madre más linda del mundo-. Le dije con una sonrisa y ella me dio un golpecito en el brazo sonrojada pero encantada por mis palabras.
-Tienes que dormir no me gustan esas ojeras-. Me dijo en forma de regaño antes de pasar a Bella y tenía razón no era tan mala idea dormir.
-Papá-. Le dije saludándolo con un abrazo pero más informal ya que nos acabábamos de ver en el hospital.
-Enana-. Salude con un beso en la mejilla pero no antes de ver que rodara los ojos por el apodo, creo que ya no le gustaba tanto pero era su hermano mayor y tenía que soportarlo.
-Eddie-. Dijo con ese tono empalagoso, bueno la enana era vengativa sabía que odiaba ese apodo.
-Hola Diego-. Lo salude cada vez este chico me caía mejor o tal vez solo me estaba acostumbrando a su presencia al menos nunca había hecho llorar a mi hermanita.
-Hola Edward-. Me dijo con evidente nerviosismo pero no tanto como en las primeras veces, Bella me estaba suavizando un poco.
-Hola Diego-. Lo saludo Bella con una amplia sonrisa y un abrazo que el chico respondió de manera tímida y respetuosa, por eso me agradaba no tanto pero era más de lo que podía pedir, al menos nunca lo había visto viendo a otra mujer o peor aún manosear a mi hermanita como hacían los jóvenes hoy en día.
-¿Puedo tomar su pedido?-. Llegó una mujer joven que al verme parecía que sus ojos brillaron y su atención se concentró en mí, quería rodar los ojos al igual que Bree pero me contuve, sabía que lo único que le había llamado la atención es que no había tenido tiempo de cambiarme y tenía puesto el uniforme de doctor, no sabía que encontraban las mujeres de interesante en eso.
-¿Tú que deseas?-. Me dijo con lo que parecía su tonó más que sugerente una vez que todos pidieron, tenía que aclarar que no era para nada necesaria la pregunta ya que estaba a punto de hablar debido a que era mi turno pero no dije nada.
-Una coca-cola por favor-. Le dije intentando fingir que no me di cuenta de nada.
-En un momento vengo a pedir su orden-. Dijo dándose la vuelta y empezando a caminar como si estuviera modelando.
-¿Y qué tal van los planes de la boda?-. Inició la conversación mamá.
-Muy bien solo nos falta resolver como trasladaremos a los invitados de un lugar a otro pero eso es nuestro único problema, ya tengo rentado todos los arreglos de la capilla incluso los del banquete, tengo que admitir que tampoco estoy muy decidida por el pastel creo que con uno de tres pisos será más que suficiente pero en lo sabores estoy estancada ya que tengo cinco en mente-. Dijo Bella con tono amable y yo intente mantenerme atento para no quedarme dormido, tenía que admitir que solo quería tomar a Bella y acurrucarme con ella hasta mañana.
-¿Ya tienes el vestido?-. Pregunto mamá extasiada ante los preparativos.
-Si por fin lo encontré hace dos días, las chicas han sido de gran ayuda porque yo me estaría volviendo totalmente loca con tanto y en tan poco tiempo-. Eso fue nuevo y trajo mi atención que estaba un poco soñolienta, no me había dicho que ya tenía vestido quería verlo aunque sabía que no me dejaría.
-Mamá debería ver el mío es hermoso-. Dijo Bree igualmente emocionada de formar parte pero sin dejar que Bella contara como era su vestido y al menos tenía ganas de imaginarla.
-¿Ya saben que van a ordenar?-. Regreso la mesera con nuestras bebidas una que tome rápidamente en un intentando de despertar mientras los demás pedían, pero Bella no dejo de hablar con Bree hasta que fue su turno.
-Una ensalada-. Dijo de forma tosca nada que ver con su tono anterior el cual cambio de inmediato para seguir hablando con Bree.
-¿No quieres algo más?-. Le pregunte sorprendido ella no era de comer ensaladas. –Tal vez otro platillo para acompañar-. Pero solo me gane una mirada que le das a un niño molesto cuando no te deja tener una conversación.
-No solo quiero una ensalada, por eso pedí eso, una ensalada-. Me dijo en un noto condescendiente marcando cada oración y sus palabras me dejaban en claro que algo no estaba bien, incluso Diego por un breve segundo me dio una mirada de sorpresa pero todos los demás parecían que no se daban cuenta de nada.
-Yo quiero bistec con patatas por favor-. Le dije a la muchacha totalmente sorprendido.
-Muy bien-. Me dijo dándome una sonrisa que debería ser sexy para cualquier otro hombre, no podía negar que era bonita pero yo no era parcial ya que para mí solo estaba una mujer a la que no sabía qué le estaba pasando.
-Como decía el vestido de Elizabeth y Caroline es una preciosura…-. Continuo Bella intente tomar su mano que tenía sobre la mesa en un intento por saber que todo estaba bien y solo estaba emocionada platicando sobre la boda pero yo no la dejaba y siendo sincero también quería disminuir la atención de la mesera esperando que viera que venía acompañado, pero de forma disimulada alejo su mano de la mía, pude ver la mirada de Diego pasar de mi mano a mi cara nuevamente sorprendido pero no hice nada estaba intentando comprender.
-Estoy segura que todo quedará hermoso-. Parecía que todos estaban absortos en la plática y solamente nosotros tres sabíamos que había tensión en esta parte y de nosotros solo una sabía lo que en verdad estaba pasando.
-Aquí están sus platillos-. Nos dijo nuevamente la mesera cuando trajo nuestros platos. –Cualquier cosa que necesiten no duden en avisarme, estaré encantada de entender sus necesidades-. Y creo que nuevamente eso fue solo para mí pero todos parecían no darse cuenta de nada.
-¿Sigues teniendo malestares?-. Le preguntó papá interesado a Bella.
-No ya casi no, solo unas cuantas nauseas matutinas que normalmente se me pasan una hora después de que me levante-. Le dijo Bella amablemente parecía que conmigo era con el único que no quería hablar, pero ¿qué hice? Y por si fuera poco estaba demasiado cansado para comprender.
-Voy al tocador-. Dijo Bella un rato después ya que habíamos terminado de comer.
-La acompañare- Les informe y mamá me regalo una sonrisa cómplice, era obvio que no se había dado cuenta de nada y pensaba que quería un tiempo a solas con Bella.
-Oh-. Eso en tono cansado fue lo único que dijo cuándo me vio parado afuera del baño de mujeres.
-Bella ¿qué está mal? ¿Qué pasa?-. Le dije sin entender y ella simplemente rodo los ojos parecía que ahora todo el mundo hacía eso. –No entiendo-. Le dije totalmente confundido.
-¿Eso es verdad Edward o tal vez solo quieres hacerte el idiota? Porque te adelanto que eso no te conviene-. Me dijo bastante molesta y sorprendiéndome ¿me acababa de llamar idiota?
-Pues al parecer tendrás que explicárme porque no lo entiendo-. Le dije intentando mantener mi tono normal para no alterarla más pero su comentario anterior no me había gustado.
-Oh por favor entonces vamos a jugar al idiota de que no te has dado cuenta de la mesera, mientras yo platico de la boda y de "tus" hijos con "tu" familia, tú simplemente estás haciendo el tonto-. Me dijo furiosa bueno al menos ya sabía porque estaba molesta parece que ella si se dio cuenta ¿pero se daba cuenta de lo injusta que estaba siendo?
-¿Te das cuenta que ella es la que ha estado haciendo todo no yo verdad?-. Le dije intentando dejarle en claro que yo no tenía nada que ver. –Bella sabes que no miro a nadie que no seas tú-. Le dije en tono amable intentando que se diera cuenta que no quería pelear.
-¿Entonces simplemente la dejaras que se te restregué en mí cara? No quiero imaginar lo que dejaras cuando no estoy yo-. Podía ver la furia en sus ojos.
-¿Qué querías que hiciera? Intente tomarte de la mano para dejarle en claro que estamos juntos, esperaba que con eso se alejara y no me dejaste-. ¿Que tenía que hacer para que se diera cuenta que nada de esto era mi culpa?
-¿Sabes qué? no importa, lo hablaremos después no voy a hacer un escándalo delante de tu familia, al menos alguien de los dos debería saber cómo comportarse-. Me dijo antes de empezar a caminar pero se detuvo y me miro nuevamente. –Por cierto no te preocupes por mí si quieres pedirle su número, tal vez te puede servir para cuando yo parezca una maldita vaca o incluso antes-. Y siguió caminando, decidí que esperaría a que se calmara y a que yo pensara mejor, el cansancio nunca me dejaba pensar del todo bien, además si ahorita decía algo todo empeoraría ya que mis padres se darían cuenta y ella estaría furiosa.
La siguiente media hora paso de la misma manera Bella hablando con todos en tono amable mientras yo seguía callado esperando no decir nada que empeorara la situación, Diego nos miraba bastante tenso como si no le gustara la situación y odiara las peleas maritales, pero no se atrevía a decir nada y estaba agradecido por eso, la mesera retiro los platos y pregunto si queríamos algo más, algo que Bella rechazo rotundamente dejándome en claro lo furiosa que estaba ya que nunca decía que no al postre y menos después de una simple ensalada.
Una vez que nos despedimos de mis padres invite a Bella a que entrara al carro e hicimos el camino en completo silencio, quería hablar con ella pero creía que lo más conveniente debido a la tensión que desprendía era que me esperara a llegar a casa, podríamos hablar más tranquilos y podría ver sus expresiones ya que mi cerebro no funcionaba del todo bien, menos en este lugar oscuro que solo me invitaba a quererme dormir y solo me producía dolor de cabeza, al parecer mi cerebro necesitaba un descanso.
Al llegar Bella se bajó del carro sin esperar a que le abriera la puerta, pero no dije nada solo la seguí aunque para mi sorpresa no se dirigió a la puerta sino a su carro que estaba estacionado alado del mío.
-¿Bella a dónde vas?-. Le pregunte confundido y preocupado.
-Es obvio me voy a mi casa-. Me dijo molesta mientras buscaba las llaves de su carro.
-¿Pero por qué?-. Le pregunte confundido, desde que todo esto inició ella se había quedado en mi casa nunca había ido a la suya, ya practicamente vivíamos juntos. Pero ella solo me miro como si fuera idiota.
-Porque es obvio que no quiero verte-. Me dijo molesta empezando a abrir el carro.
-Bella por favor tienes que comprender que yo no hice nada, la mesera coqueteo pero yo ni siquiera la voltee a ver porque…-. Quería explicarle que la amaba y que jamás podría voltear a ver a otra mujer que no fuera ella.
-Sabes no me importa Edward solo me quiero ir a mi casa, después hablamos-. Me interrumpió bastante molesta.
-Bella cariño por favor, tienes que…-.
-Basta Edward dije que luego hablamos-. Me interrumpió en tono de advertencia.
-¿Es lo que quieres irte así y ahora?-. Le pregunte también molesto ya que estaba intentando entenderla y que comprendiera que la amaba, pero era el único que estaba intentando solucionar algo que yo no provoque, además he estado despierto por 40 horas no necesito todo esto solo necesito una cama.
-Vaya Einstein que inteligente, según recuerdo es lo que he estado diciendo pero tú solo no te das cuenta de nada-. Me dijo subiéndose al carro y azotando la puerta para demostrar que estaba molesta como si lo necesitara. Pero ya no dije nada solo me di la vuelta y entre al edificio necesitaba un baño y dormir mañana pensaría mejor, sabía por lo dicho a mamá que mañana teníamos cita para lo del pastel por lo que tendríamos otra oportunidad.
Pero me metí a bañar y una vez que tuve la oportunidad de por fin dormir el sueño simplemente había escapado de mí, me encontraba dando vueltas de un lugar para otro sin poder acomodarme, quería saber si Bella había llegado bien y por si fuera poco la quería a mi lado para poderme acomodar. Tomé mi celular y como esperaba me mando al buzón ¿por qué era tan terca esta mujer? necesitaba hablar con alguien.
-Hola Eddie-. Me contesto Emmet, él sería un buen consejero nadie sabía mejor como hacer enojar y reconciliar a una mujer que él.
-¿Papi es tío Ed?-. Escuche la voz de Elizabeth al menos ella recordaba que odiaba el Eddie.
-Si pequeña salúdalo-. Le dijo.
-Hola tío Ed, toy viendo las cadicatulas pod lo que no puedo hablar muxho pero te quedo y quiedo velte-. Me saludo y fue bonito ver que al menos alguien me quería ver.
-Hola hermosa yo también te quiero mucho e intentare ir pronto-. La salude.
-¿Lo pometes?-. Adoraba a esta pequeña.
-Claro que si-. Le dije sabiendo que tendría que darme tiempo de ir a verla.
-¡Siii!-. Grito en mi oído pero me saco una sonrisa. –Te voy a dar con mi papi, te quedo-. Me dijo antes de escuchar el movimiento de teléfono.
-¿Me extrañaste Eddi?-. Me dijo Emmet con su clásico tono bromista cuando obtuvo de nuevo el teléfono.
-¿Y Rosalie?-. Le pregunte sin saber si quería que ella se enterara, solo me daría una gran charla de lo que no debo de hacer.
-Está de compras con Melanie no tarda en llegar-. Muy bien sería más fácil.
-Muy bien necesito un consejo-. Espere un broma pero solo escuchaba las caricaturas de fondo ya que él solo siguió esperando que terminara. –Bella está enojada-. Le informe.
-De escala del 1 al 10 ¿qué tanto la cagaste?-. Me pregunto.
-¿Por qué crees que fui yo?-. Le pregunte sentándome en la cama.
-Recapitulemos ella está embarazada, en este momento ahí adentro no están creciendo dos bebes si no una bomba atómica de hormonas, no escuchaste nada de lo que nos dijo Rosalie o qué pensé que eras aplicado, yo siempre escucho sobre terrenos desconocidos. Por lo que vuelvo a hacer mi pregunta ¿Qué tanto o cómo la cagaste?-. Me dijo serio mientras escuchaba movimiento.
-Fuimos a comer y una mesara…-. Era tan vergonzoso decir eso, no era como si se tratara de él o Jasper que siempre atraían las miradas.
-Coqueteo contigo-. Termino él por mí y asentí totalmente rojo como si me pudiera ver. -¿Y tú que hiciste?-. Indagó.
-Pues no había mucho que pudiera hacer ahí estaba mi familia solo intente hacerle ver que iba con mi prometida para que dejara de hacer lo que sea que estuviera haciendo, pero Bella no me dejo solo se enojó-. Le dije con frustración.
-Primero punto no tenías que hacerle ver que ibas con tu novia porque ella lo sabe ya que es obvio pero no le importa, segundo esa no es la manera de reaccionar el hacer que no está pasando nada nunca es bueno porque somos los únicos que tenemos ese don para ellas no existe ni siquiera lo conocen, para ellas siempre está sucediendo algo, tercer punto esta es una cagada calificada como número diez, porque una sexy chica te está coqueteando cuando tú novia está embarazada con ese carácter que da miedo y tú solo decides ignorarla, para Bella eso significa que aceptabas lo que estaba ofreciendo esa mesera-. ¿Cómo algo tan simple podía ser tan complicado definitivamente mi dolor de cabeza iba en aumento. –Ahora ¿Dónde esta Bella? ¿Por qué hablas tan tranquilo?-.
-Estaba enojada y se fue a su casa-. Le dije revolviéndome el cabello me sentía tan confuso.
-Con eso convertiste una cagada número diez en un número quince y eso que estamos en una escala del uno al diez-. Me dijo Emmet frustrado como si no entendiera nada de la vida.
-¿Ahora qué hago? Le he hablado por teléfono y no contesta-. Le dije confundido y asustado de que Bella en verdad pensara que estaba encantado con los coqueteos de otra mujer.
-Primero tienes que ir a su casa e intentar rogar para que te perdone usa toda esa palabrería que tienes y has que se le olvide, si no logras que te reciba entonces tendrás que venir a buscarme para esa hora ya abra llegado Rosalie e iremos por unos tragos y ahí pensaremos en grupo cual será la otra opción, pero no te preocupes con esa ida a buscarla habrás bajado la cagada a un número diez de nuevo-.
-Muy bien-. Le dije mientras me paraba a buscar la ropa.
-Entonces si me hablas es que iremos por esos tragos, si no recibo noticias tuyas disfruta del sexo de reconciliación-. Me dijo soltando una carcajada antes de colgar sin esperar a que le agradeciera sus consejos, me preguntaba cómo podía ser tan maduro e inmaduro a la vez.
Nunca había venido al edificio de Bella decir que era elegante no lo describía del todo mi pequeño departamento no tenía nada que ver con este edificio, me preguntaba porque Bella aceptaba que nos quedáramos ahí en lugar de este departamento elegantemente imponente al parecer mi cerebro seguía sin funcionar del todo esperaba tener mejores resultado ya que el portero me veía expectante y de algo estaba seguro no iba a ser tan fácil entrar al menos que me dejara Bella y era poco probable ya que si no contestaba mi llamada no creía que aceptara verme.
-Hola buenas noches, busco a la señorita Swan-. Le dije de forma nerviosa esperando que solo me dijera adelante.
-Claro ¿a quién anuncio?-. Mi mente pensó la posibilidad de cambiarme el nombre y decir que era Alec pero estaba seguro que él lo conocía. Y al parecer estaba tardando tanto que ya me miraba con sospecha.
-Edward, Edward Cullen-. Le dije sabiendo que no me dejaría entrar pero no dijo nada solo reviso su computadora.
-Oh, mucho gusto señor Cullen-. Me regalo una sonrisa y se la devolví nervioso ¿Me conocía? ¿Eso significaba que me dejaría pasar? –Me permite una credencial por favor-. Me pidió y se la di de forma vacilante sin saber el propósito. –Muy bien-. Dijo cuando vio que si era yo. –Siento esto pero tengo que comprobar-. Agrego con una sonrisa de disculpa y se la intente devolver pero no estaba seguro si lo logre. –Aquí están sus llaves señor-. Me dijo entregándome unas llaves.
-¿Qué son?-. Le pregunte como si no conociera el objeto que sostenía.
-Las llaves del departamento, no se las había entregado porque no había tenido la oportunidad de conocerlo pero la señorita me lo pidió hace ya varias semanas-. Dijo con una sonrisa amable.
-Oh muchas gracias-. ¿Entonces no tenía que avisar solo tenía llaves del departamento para venir cuando quisiera?
-Solo suba al elevador y presione el piso 5 e inserte esta llave-. Me explicó cuando me vio confundido tomando una de las dos llaves. -Una vez que este el piso abre la puerta del departamento con esta otra-. Ahora tomo la segunda llave.
-Muchas gracias por la ayuda-. Le dije bastante agradecido.
-De nada señor es un placer-. Me regalo una sonrisa antes de que empezara a caminar hacia el elevador.
Una vez ahí puse el numero 5 como me dijo este me pidió la llave que instale por lo que se cerraron las puertas y empezó a moverse, una vez en el pasillo este me daba solamente dos posibilidades una de lado izquierda y otra de lado derecho pero no sabía cuál tomar. Camine con paso vacilante esperando que algo me indicara que puerta era, ya que no sabía si debía tocar o solo calar la llave para ver si abría, no creía que con tanta vigilancia algún vecino aceptara que se le molestara pero tampoco que quisieran que intentara abrir su puerta. De todas formas elegí la segunda opción no podía arriesgarme a que Bella tuviera la oportunidad de echarme por lo que elegí la puerta izquierda y para mi sorpresa esta tenía un marco que decía Isabella Swan ahora seguro de que era la puerta correcta y con un suspiro con lo que esperaba fuera valor abrí la puerta.
El departamento se encontraba bastante tranquilo con algo de inseguridad y nervios ante la idea de que me pudiera correr entre bastante cuidadoso, esperaba que esto no significara que Bella no había llegado, pensaba buscarla pero no lo hice por mucho porque no me llevó mucho tiempo encontrarla, la televisión estaba prendida pero en silencio y había un bulto ahí tapado con una cobija. Algo vacilante me acerque a mirarla para darme cuenta que estaba dormida tapada hasta la barbilla, a su lado estaba un paquete de galletas y nieve, podía notar su nariz roja y eso me demostró que había estado llorando, sin pensarlo me quite los zapatos y levante la cobija para acostarme atrás de ella pegado al respaldo, una vez que lo logre nos tape nuevamente y la abrace.
-Siento mucho ser una completa perra contigo-. Me dijo Bella vacilante, su voz estaba un poco ronca no sabía si por el sueño o por su llanto anterior.
-Todo está bien hermosa yo también lo siento-. Le dije besando su cuello y atrayéndola más hacía mí.
-Es que simplemente no sé qué me pasa, sucede algo y de repente me siento con todo tipo de sentimientos mezclados, alguna parte mí parece que sabe que estoy mal pero no la puedo controlar-. Me dijo dolida.
-Se necesitan dos para pelear Bella-. Le dije intentando hacerla sentir mejor.
-Pero no quiero que estés enojado conmigo-. Me dijo con una lágrima rodando por su mejilla.
-Bella ¿Parece que estoy enojado contigo? Porque no lo estoy hermosa-. Le dije intentando que se diera la vuelta para ver mejor su rostro.
-Hace rato estabas enojado y tenías razón porque no tenías la culpa de nada, además yo sé que tú serías incapaz de engañarme, alguna parte de mí era consciente de que no había forma de hacer un escándalo con tu familia ahí y yo tampoco hice nada para ayudar, dije cosas horribles cuando tú solo querías solucionarlo-. Tomó aire para darse valor y continuar. -Incluso tenías razón seguía teniendo hambre con esa ensalada y quería postre-. Con eso último intente no reírme pero mi sonrisa no la pude reprimir ahora sabía porque las galletas y nieve.
-Dios te amo, solo quiero que siempre recuerdes que jamás voltearía a ver a otra mujer, no tengo necesidad porque tú siempre serás las mujer más hermosa que he visto en mi vida, no tengo ojos para nadie que no seas tú, todas las mujeres se miran opacadas a tú lado hermosa-. Le dije sin saber que más decir.
-Yo también te amo aunque a veces sea una idiota neurótica-.
-No estas neurótica y menos eres idiota solo son las hormonas y yo también tuve la culpa estaba muy cansado y no pensaba bien-. Le dije dejando un beso en su nariz.
-Sigues estando cansado y yo sigo estando toda llorosa-. Me dijo tocando mis ojeras.
-Recuerdas que somos un equipo compartimos trabajo, tú cuidas de nuestros pequeños y yo cuido de ti-. Le dije besando la palma de su mano.
-¿Soportando berrinches?-. Me dijo con una sonrisa pero en su mirada estaba el terror a que me cansara de esto.
-No me importa en la mayoría de ellos pienso que eres adorable-. Le dije con una sonrisa.
-¿Te das cuenta lo absurdo que es eso?-. Me dijo ahora un poco más sonriente.
-Para mí no lo es, recuerdas que no somos una pareja convencional-. Le dije regresándole la sonrisa.
-¿Entonces estoy perdonada?-. Me pregunto más tranquila.
-Solo si yo también estoy perdonado-. Le dije recargando mi frente con la de ella.
-Supongo que llegamos a un acuerdo-. Sus ojos brillaban nuevamente y me preguntaba cómo era posible amarla tanto y pensar que ese amor solo podía seguir aumentando. Pero no lo analice mucho solo la bese.
-¿Por qué estas durmiendo aquí y no en tu cuarto?-. Le pregunte cuando intentamos acomodarnos y aunque era un buen sillón nada superaba la comodidad de una cama, bueno a excepción de mi cama pero nada tenía que ver con el colchón era más bien porque Bella estaba aquí.
-Mi cama se sentía muy grande sin ti a pesar de que no hayas dormido nunca en ella, saber que podías estar ahí abrazándome pero estabas muy lejos eso la hacía sentir enorme-. Me dijo abrazándome más fuerte.
-Entiendo lo que dices, me dije que solo dormiría un rato era lo que necesitaba y estaría repuesto para rogar tu perdón era el único motivo por el que te deje venir, pero me acostumbre a tenerte en mi cama cada que me voy a dormir, que no estuvieras ahí por más cansado que estuviera no me permitió consolidar el sueño, era más mi necesidad de sentirte así-. Le dije abrazándola y poniendo mi cara en su cuello para poder inhalar su adictivo aroma.
-Creo que somos un caso bastante curioso-. Me dijo mientras dejaba pequeños besos en mi cuello y empezaba a levantar mi playera para poder tocar mi abdomen…
….
-¿Qué tanto piensas?-. Me trajo a la realidad Emmet.
-En nada solo estoy nervioso-. Le mentí porque no le diría que tenía razón y el sexo de reconciliación era el mejor.
-¿Entonces estas seguro?-. Me preguntó en tonó serio. –Todavía te puedes arrepentir y todo eso-. Agrego en un intento de tener el mismo tono pero su mirada lo delataba llena de diversión.
-¿Por qué debería tener dudas si se aman?-. Dijo Ben sin darse cuenta de que se avecinaba una broma.
-Ya sabes aguantar esos días del mes, quedarte sin un lugar a donde correr cuando se ponga histérica, mirar cada día de tu vida a la misma persona, acompañarla por todo el centro comercial y decirle que todo se le ve bien aunque no sea cierto, ya no probar "nada" de variedad, tienes que estar muy seguro por todo ese tipo de cosas-. Dijo serio y Ben lo miraba con horror.
-¿Pero tú estás con Rosalie y están felices?-. Ben parecía que estaba a punto de presenciar un divorcio y a Emmet por poco le ganaba la risa.
-¿Claro pero has visto a Rosalie?-. Le pregunto como si fuera obvio. –Mira nada más que cuerpo, ningún hombre tiene la suerte que después de una hija su esposa tenga ese cuerpo soy la envidia de todos esos estúpidos ya que es la fantasía de todos ellos solo de ver esa delantera y ni hablamos de la parte trasera, además no saben lo buena que es en la….-.
-Podrías por favor dejar de hablar de mi hermana-. Dijo molesto Jasper e incluso Ben estaba sonrojado, yo solamente lo escuchaba sin escuchar realmente porque ya estaba acostumbrado a ese tipo de bromas.
-Vamos Jasper solo les estoy diciendo porque me case con tu hermana, es para estar seguros que Eddie no tenga dudas-. Dijo en tono inocente. -¿entonces Eddie tienes dudas?-. Me pregunto con tono juguetón.
-¿Has visto a Bella?-. Le regrese el mismo comentario porque sabía que no lo dejaría ir.
-¿Pero estas listo para la aburrida vida de los monógamos?-. Y solo asentí sin saber que decir para no empeorar la broma. –Me alegra escucharlo, por cierto Eddie no te avergüences si necesitas algún consejo, ya sabes para tu noche de bodas-.
-¿Le preguntas a Ed?-. Dijo Jasper con una enorme sonrisa que me contagió porque sabía que se iba a vengar por hacerlo escuchar la plática sobre su hermana. –Creo que su técnica es bastante mejor que la tuya, ya sabes él nos dará dos sobrinos no como tú que con trabajo pudiste dar uno, pero no me sorprende tanto ya que al final fui yo quien lo aconsejo-. Ante ese comentario no pude evitar soltar una carcajada ellos dos eran tan chistosos con en ese tema de amor y odio entre ellos.
-Jane me mandó un mensaje diciendo que estuviéramos listos porque no tardan en llegar-. Dijo Ben un poco asustado y contagiándonos a todos de ese mismo terror y eso que era el único que se iba a casar aquí.
Cuando mire a bella el aire escapo de mis pulmones llenándome de una profunda calma como si todo estuviera en su lugar, no podía describir la sensaciones que estaba sintiendo mi pecho, ella era completamente hermosa, su cabello estaba sujeto en un tipo de moño en el cual escapaban varios mechones acentuando su delicado rostro, traía un vestido blanco sin mangas en forma de corazón con pedrería la cual finalizaba en su pequeña cintura que era acentuada por un ligero cinto hecho con piedras más delicadas pero más brillosas, para continuar con una falda estilo princesa que llegaba solo a tocar el suelo con ligeros roces.
Cuando sus ojos nerviosos pero llenos de amor se encontraron con los míos fue el momento ideal, era como si todo hubiera desaparecido solo estábamos ella y yo demostrándonos ese profundo amor que sentíamos, no había nadie a nuestro alrededor o al menos no parecían existir y mientras me perdía en esa mirada tan verde pude ver que este era el momento para completar nuestra felicidad.
-Ya somos dos para cuidarla Edward-. Me dijo Alec cuando me la entrego trayéndome a la realidad en la cual había personas a nuestro alrededor.
-Siempre hemos sido dos-. Le dije ganándome una sonrisa y tomando la mano de Bella.
-Te ves muy guapo-. Me dijo ella con su sonrisa juguetona que tanto amaba.
-Tú te ves… diablos-. Si no era la mejor de expresarme menos frente a nuestros amigos pero…
-¿Esta sin palabras señor Cullen?-. Me dijo divertida porque era obvio que eso jamás me pasaba.
-Eso es lo que me haces, llevo semanas negándome a decir la palabra hermosa en cualquier otra situación porque es la única palabra con la que logro describirte y nada se compara contigo, pero hoy se me hace que esa palabra se queda bastante corta, dime una palabra con la que pueda describirte-. Le pedí tocando su mejilla.
-Dios te amo-. Me dijo con lágrimas en sus ojos.
-También te amo-. Le dije con ganas de besarla pero escuche un pequeño carraspeo que venía de parte del juez parecía que teníamos mucho tiempo hablando por lo que tomando valor bese su mano antes de caminar a nuestros puestos.
La ceremonia paso en un borrón para mí, era bueno que hubiéramos memorizado todo a tal nivel que no necesitaba concentrarme porque no lo hubiera podido hacer, solo podía pensar en la mujer que estaba a mi lado, en lo hermosa que era y lo afortunado que era al lograr que ella me amara de la misma manera. Durante todo el momento solo pude ver el brillo en sus ojos, regresarle las sonrisas cómplices que me daba, memorizarla prometiéndome amarme el resto de nuestras vidas mientras yo solo respondía a sus promesas, no era muy consciente del juez hasta que no me dijo que podía besar a la novia, entonces obedecí intentando demostrarle todo el amor que sentía por ella.
…
-Te amo-. Me dijo Bella que estaba sentada a mi lado cuando acabamos de terminar de comer.
-También te amo-. Le conteste besando sus labios.
-Quiero decir unas palabras-. Se escuchó la voz de Alec que golpeaba una copa hasta que tuvo la atención de todos empezó a hablar. -Edward bienvenido a la familia a cualquier otro hombre lo hubiera amenazado diciendo que soy muy buen peleador, que sé manejar gran cantidad de armas, que tengo un cuchillo muy filoso en mi poder y que lo castraría mientras duerme si no cuida bien de mi hermanita, tú te saltaste esas-. Se escucharon varias risitas. –Aunque por si las dudas ya tienes el dato-. Agrego con un guiño que me saco una sonrisa y escuche que Bella también reía. –No ya enserio estoy feliz de que se encontraran porque desde que te encontró ella tiene un brillo en su mirada que nunca había tenido, sé que prefieres morir antes que herirla y eso es lo que quiero para ella eso es lo que se merece, un hombre que la cuide más que su vida, que aunque él también este cansado decida hacer un esfuerzo por simplemente permitirle un capricho, que aunque no lo pueda hacer todo esté dispuesto a intentar hasta lo imposible por instalar una sonrisa en su rostro, que aunque el esfuerzo le lleve meses y la sonrisa sea solo fugaz este consciente que valió la pena y dispuesto a volver a repetir el proceso, que cada mañana a su lado sepa lo afortunado que es de que le correspondan con ese misma intensidad de amor y sé que tú lo sabes-. Me dijo y asentí de acuerdo sabía lo afortunado que era.
–Bella hermana, sabes que en realidad no tenemos un lazo sanguíneo pero para mí siempre serás mi hermanita, quien mejor que nosotros para saber que la sangre no es lo que te vuelve familia si no el amor que hay entre nosotros, desde el día en que Jane y yo te encontramos supimos que serías una parte importante en nuestras vidas y así fue te convertiste en otra hermana más-. Tomo aire y continúo. -Hace mucho años dos chicos rotos tuvieron una plática muy sería para su corta edad, creían que chicos como ellos jamás podrían tener esta clase de vida, esta nivel de felicidad-. Ante esa frase no pude evitar recordar aquellos momentos tan dolorosos, en aquella vieja cancha. –Para los que no entienden hablaban de encontrar a la persona indicada y formar una familia, era sorprendente como a esos cortos 18 años creían que era imposible que eso jamás existiría para personas como ellos-. Bella tomaba mi mano fuertemente y las lágrimas sin derramar llenaban sus ojos. –Pero como un día muy sabiamente me dijiste encontramos a las personas adecuadas que nos rescataron y aquí estamos a punto de cumplir ese sueño, a punto de alcanzar nuestro felices para siempre. Brindo por la oportunidad de alcanzar la felicidad plena-. Dijo tomando su copa y alzándola y todos lo imitamos. –Te quiero hermanita-.
-Yo también te quiero-. Le contesto Bella.
Bella POV.
Todo era más de lo que siempre soñé creí que jamás tendría la oportunidad de vivir esta experiencia, qué hombre estaría conforme con no tener hijos, de vivir con una mala persona como yo con un ser capaz de tanta maldad, pero todo ese miedo se convirtió en terror cuando conocí a Edward porque por primera vez tenía ganas de hacerlo, por primera vez todo se volvió más real, nunca había querido casarme ni siquiera pasar tiempo con una persona hasta que él llegó a mi vida y revolucionó todo, me hizo darme cuenta que podía tener todo lo que había soñado y sobre todo lo imaginable unos niños y a él.
-Creo que es mi turno-. Dijo Edward parándose y dejándome totalmente sorprendida. –Primero que nada quiero pedir una disculpa… nunca he sido bueno con los discursos-. Les dijo Edward totalmente nervioso. –Pero como dijo Alec lo intentare por mi bella esposa para la cual cualquier tipo de esfuerzo sigue siendo insuficiente-. Me dijo dándome esa sonrisa que amaba y logrando que mi corazón latiera rápidamente ante él llamándome su esposa.
-Te amo-. Articule y me regalo otra esplendida sonrisa.
-Yo también te amo hermosa-. Me dijo dándome un pequeño y ligero beso. –Desde el primer día que te mire en aquella escuela me quede impresionado con tu belleza, eras y sigue siendo la chica más hermosa que he tenido el placer de ver en mi vida…-. No pude evitar levantar una ceja según recuerdo en aquel entonces yo no era el objeto de sus admiraciones había una cierta pelirroja demasiado tetona para mi gusto. –Sabía que esa sería tu reacción-. Me dijo divertido y al parecer feliz de que fuera predecible para él. –Para demostrarte que habló en serio te diré lo que mire y sé que más de uno aquí presente estará de acuerdo con mi opinión ya que soy una persona muy objetiva-. Me dijo regalándome una sonrisa divertida. –Estaba sentado en una de las bancas a lado de la puerta de la escuela intentando ser invisible en lo que esperaba el inicio de clases, cuando un bonito auto que llamo mi atención se estaciono, ¿por qué le preste tanta atención con tanto carro bonito alrededor? no lo sé, tal vez la chica desde adentro me llamaba el punto es que lo mire y me sorprendió ver bajarse a la mujer más hermosa que he visto en vida, traía puesto un vestido color gris con unos tacones que dejaban ver unas muy bonitas piernas, su cabello castaño caía en ondas alrededor de su hombros y espalda balanceándose con el viento el cual parecía tener un trato con ella de ayudarla a parecer aún más irreal siempre y cuando le permitiera acariciarla, conforme caminaba hasta donde yo estaba me daba cuenta que tenía una piel muy blanca y perfecta, creí que estaba soñando no podía existir otra explicación para ello, entonces sus hermosos ojos enmarcados por unas tupidas y oscuras pestañas se enfocaron en mí, en ese momento supe que mi vida cambiaría para siempre, sabía que hasta el momento solo había visto el exterior pero cuando mire tus ojos simplemente me asuste porque solo logre mirar desagrado, quería ver el por qué pero no pude ver más allá no me permitías entrar, entonces te empecé a ver cómo un hermoso arte que solo se puede admirar desde lejos pero jamás podrías desear ya que solo está hecho para ser admirado, tengo que admitir que fue el terror el que me mantuvo alejado porque tu rechazo era el que más me dolía de todos-. Estaba sorprendida no recordaba ese día hasta este momento era verdad llevaba un vestido color gris pero no era un recuerdo muy nítido. –Así pasaron los años me llene de muchas razones para no admirarte más de lo que ya lo hacía, hasta el día que todo cambio y sorprendentemente me dejaste entrar, ese era mi momento temido no quería que me dejaras entrar porque sabía que todo lo que conocía cambiaria, todo mi mundo dejaría de ser tan simple y giraría en dirección diferente, no tarde mucho en darme cuenta que te amaba me había intentado resistir porque sabía que serías muy fácil de amar pero imposible de superar, por lo que estaba aterrado en el momento que me di cuenta que no había marcha atrás, jamás me paso por la mente que pudiera llegar a ser merecedor de ese amor-. Hablaba como si solamente estuviéramos él y yo y también para mí era así, tomando mi mano entre la suya la llevo a sus labios para dejar un beso.
-El tiempo que he estado contigo es el más feliz de mi vida, mientras el tiempo que estuvimos separados fue el más triste y tormentoso, eso solo me sirvió para demostrarme que aún tan joven y sin conocer nada del amor tenía razón, una vez amándote jamás te podría llegar a superar, jamás podría llegar a alcanzar esa felicidad plena sin ti, mientras que la mayoría estaría nervioso ante este nuevo reto, ante este nuevo cambio en nuestras vidas, ya sea por la gran responsabilidad que es el matrimonio o tal vez por el miedo a que no funcione o nervioso por la familia que estamos a punto de formar, yo estoy simplemente tranquilo, me siento en paz porque sé que seremos felices, sé que nada puede ir mal mientras te tenga junto a mí, ya que te amo y te pido disculpas porque tarde mucho en entenderlo pero ahora estoy completamente seguro que sientes lo mismo por mí. Sé que todos los demás problemas no serán nada simplemente sabremos solucionarlos ya que nos amamos, cuando nos perdimos aprendí a darme cuenta de lo maravilloso que tenemos entre manos, aprendí que lo único que deseo es ver tu hermoso rostro todos los días de mi vida, sé lo afortunado que soy al tenernos el uno al otro mucha gente vive esperando encontrar lo que nosotros tenemos y jamás logra ni acercarse, tanto así que nosotros ni siquiera creíamos que se pudiera amar tanto a otra persona, por si fuera poco ese amor solo sigue creciendo y sobre todo sé que sin importar la gravedad del problema mirare la claridad con solo tener la posibilidad de tenerte en mis brazos, porque con solo eso tengo el consuelo que necesito. Nunca me he sentido tan dichoso como al poderte llamar mi esposa, como al poder decir que aceptaste formar una familia conmigo y nunca he sentido tanta dicha como el saber que podré ver tu rostro y besar tus labios el resto de mi vida, es lo único que pido para ser feliz. Sé que te lo prometí a ti y te lo repito delante de todos, prometo que todo el dolor que has vivido en el pasado se convertirá solo en un horrible sueño, porque de ahora en adelante dedicare mi vida a hacerte feliz señora Cullen-.
-Te amo… te amo y te creo porque ya me haces inmensamente feliz-. Le dije aventándome a sus brazos y derramando lágrimas ante sus palabras.
-Igual yo hermosa y tú también me haces inmensamente feliz-. Me dijo.
-Bueno creo que sigo yo-. Les dije a los presentes con una sonrisa mientras me limpiaba las lágrimas. –Quiero aclarar que no tengo nada planeado, me concentre en los jarrones de mesa pero no pensé en un maldito discurso y maldición no la tengo fácil después del primer charlatán y el señor palabras bonitas-. Escuche la carcajada de Alec sobre las demás risas, teníamos declarada una relación de odio y amor y Edward me regalo una sonrisa. –Por cierto, señores Brandon gracias prestarnos la cabaña es hermosa y suegros gracias por este hermoso esposo que me han dado y sobre todo una disculpa por mi lenguaje eso pasa cuando estoy en aprietos-. Les dije regalándoles una sonrisa de disculpa.
-¡Ya no tienes que disimular ya entraste a la familia!-. Grito Emmet haciendo reír a Edward y mis suegros, al contrario de mí que lo fulmine con la mirada pero en realidad me causo gracia su comentario aunque tome un respiro intentando darme valor para lo que venía, nunca fui muy buena hablando de mis sentimientos.
-Empezare aclarando que jamás te odie y jamás podría odiarte, dices que yo te intimidaba ante mi mirada de desagrado y lo entiendo me llevo horas perfeccionarla frente al espejo-. Escuche la risita de Jane y Rosalie al parecer ellas sabían de qué hablaba. -Pero la verdad es que ese chico bastante nervioso e inseguro me intimidaba, a pesar de las gafas podía sentir que tu mirada traspasaba mi barrera y me daba terror lo que podías ver, había logrado engañar a todos pero sentía que no te podía engañar a ti, me hacías sentir expuesta algo a lo que no estaba acostumbrada en realidad no te odiaba, odiaba los sentimientos desconocidos que producías en mí. Odiaba que con una sola mirada me hicieras sentir insegura y que tu presencia me hiciera sentir tan ruin, con todas las personas podía ser una per…-. Una ceja de Edward se alzó en forma de advertencia ante terreno peligroso, maldición me tenía prohibido decirme de esa manera, ni siquiera sabía qué tipo de discurso estaba dando esto se recordaría y yo estaba aquí hablando como tonta, tal vez sería mejor decir que lo amaba y estaría encantada de formar una familia con él y sentarme, pero ya había empezado y él había controlado su desagrado de hablar en público por darme gusto así que era mejor continuar, cuál palabra sustituía a perra, tal vez zorra, cabrona, desgraciada, maldita, no creía que ninguna fuera opción. –persona muy fría-. Lo dije en forma de pregunta y asintió mientras seguía atento en todas mis palabras. –No sentía ningún remordimiento como dijiste era una estatua sin sentimientos no sentía nada pero contigo era diferente me hacía sentir que era peor que ellos, entonces cuando me disculpe y tú me perdonaste de corazón me sentí atraída como una polilla por la luz, jamás había vivido algo así este tipo de personas no existían en mi mundo, todos hubieran intentado sacar algo de mí pero tú no, simplemente me cegaste con tú bondad, me tenías cautivada con el amor que le ofreces a tus seres queridos, sin darme cuenta me quería convertir en uno de ellos, quería sentir lo que era ser amada por una persona como tú-. Él tomó nuevamente mi mano y dejo otro beso en ella sin dejar de verme a los ojos, lo amaba tanto. –Alec tiene razón yo no creí que merecía esa clase de amor, pero creía que si fingía ser una persona que pudieras amar al menos podría conocer lo que era ser amada aunque fuera por un tiempo y recordarlo el resto de mi vida sin importar que fuera fingido era con lo único que contaba porque pensaba que nunca serías capas de amar a la verdadera Isabella-.
-Te amo-. Artículo de la misma manera que yo lo hice hace un momento.
-Lo sé, si alguien podía amar a la verdadera Isabella esa persona eras tú la persona que me enseño lo que es el amor, él que me mostró como bajar mis barreras para poder sentir algo más que desprecio, él que me demostró que vale la pena arriesgarse a sentir porque aunque sean 2 minutos de ese amor compensarían una vida de sufrimiento, él que me demostró que valía la pena dejar el odio de lado porque ese solo entumecía y no te permitía sentir a su máxima capacidad, él hombre que me demostró que los sueños se podían hacer realidad. No puedo decir que traías puesto el primer día que te mire, pero puedo decir que desde el momento en que baje un poco mis barreras para permitirme la dicha de concerté en ese momento supe lo que era el amor ya que me enamore en ese instante de ti, me enamore del hombre que tenía frente a mí, ese hombre que se convirtió en mi amigo, mi balsa, mi esperanza, mi marido, el futuro padre de nuestro hijos, el primero y el único amor mi vida. Gracias por devolverme la capacidad de amar, de soñar y sobre todo por darme la oportunidad de ser inmensamente feliz a tu lado, te amo-. En cuanto finalice los labios de Edward estaban sobre los míos, en un beso lleno de amor que devolví de igual manera.
-¡Listo chicos! Vayan a la pista les toca su primer baile como marido y mujer-. Nos interrumpió Leah no quería ver cuándo ella se casara, el pobre hombre tendría un tiempo difícil.
-Vamos-. Me dijo Edward dándome un beso en la sien y mientras me guiaba a la pista.
-Nuestro primer baile no solo como marido y mujer si no como pareja-. Le dije con una amplia sonrisa mientras nos acomodábamos. Edward había querido ensayar antes alegando que no era bueno, pero me había negado porque me había dado cuenta que nunca habíamos bailado juntos, él me había visto bailar pero era algo que jamás habíamos compartido y creía que era un gran momento.
-¿Te he dicho lo hermosa que te miras?-. Me dijo Edward con amor mientras nos empezábamos a mover al ritmo de la música.
-Es bueno que la boda fuera pronto una semana más y el vestido no me hubiera entrado, digamos que lo pedí un poco más grande y resulta que quedo algo ajustado-. Era verdad mi cuerpo empezaba a enfrentar cambios y según Rosalie y Jane tenía suerte de que se estuviera retrasando un poco ya que tenía tres meses y no era muy notable. –Tuve miedo de que no cerrara sobre todo de arriba-. Mi escote era un poco más llamativo que cuando lo elegí, las chicas al parecer eran las que más habían crecido no me quejaba y Edward que entendió de que hablaba parecía que tampoco… -¿Acabas de darle una revisada a mi escote?-. Le dije divertida cuando note su mirada bastante apreciativa justo ahí. No habíamos tenido mucho tiempo durante la semana con la preparación de la boda y él trabajando horas extra para que le dieran días libres, por lo que siempre estábamos muy cansados como para que pudiera notarlo pero ahora parecía bastante despierto.
-Este…-. Se había puesto rojo de que lo hallará infraganti, ya estábamos casados y seguía haciendo eso de ponerse rojo tuve que reprimir una carcajada.
-Pensé que me había casado con un caballero-. Le dije intentando parecer ofendida pero la diversión llenaba mi voz.
-No puedes culparme aparte de lo obvio tú estabas diciendo que estabas cambiando y yo solo estaba intentando entender-. Se defendió sínicamente con una amplia sonrisa cuando se dio cuenta de que lo estaba molestando.
-¿Y qué me dices?-. Lo rete.
-Me gusta-. Me dijo con una amplia sonrisa del gato de Alicia en el país de las Maravillas en ese momento lo quise besar pero me contuve me estaba divirtiendo mucho.
-¿Pensé que habías dicho que te gustaba antes?-. Lo rete intentando parecer molesta.
-Siempre amo todo en ti-. Maldito debía ser diputado.
-Pues no te acostumbres mucho, pronto regresaran a su normalidad-. Le dije intentando ganarle una vez en la vida a palabras bonitas.
-Amm no lo creo-. Me dijo divertido ante mi frustración.
-¿Qué quieres decir?-. Le pregunte ahora verdaderamente curiosa.
-Que todavía falta por que crezcan más-. Aunque estaba serio podía ver la diversión brillar en sus ojos, se la estaba pasando en grande.
-Pero ese no era punto si no que al final todo regresara a lo mismo-.
-Normalmente después del embarazo quedan un poco más grandes, crecerán más pero cuando te alivies me atrevería a decir que quedarán así-. No me podía quejar siempre había querido tener un poco más y así como estaban ahorita estaban perfectas, pero no era justo lo quería molestar.
-¿Entonces si las quería más grandes solo necesitaba embarazarme?-. Le pregunté intentando no tener ningún tono.
-Amm pues es algo secundario-. Me dijo totalmente confundido esperando que contraatacara.
-Entonces al final todos esos cirujanos plásticos son todos unos charlatanes caros-. Le dije indignada.
-¿Me acabas de llamar charlatán caro?-. Me preguntó bastante divertido.
-Bastante caro para mí gusto-. Le dije divertida.
-Admito cuando alguien es tan hermosa como tú puede llegar a pensar eso-.
-¡Me he casado con un conquistador!-. Le dije intentando parecer alarmada y logrando que soltara una fuerte carcajada alegrando mi corazón.
-¿Te das cuenta de lo absurdo de eso? Me fío más de la acusación de ser un charlatán caro-. Me dijo con una amplia sonrisa.
-Para mí siempre serás el mejor conquistador, vamos lograste lo que nadie-. Le dije cerrándole el ojo de forma coqueta.
-El mejor logro de mi vida-. Me dijo antes de besarme un beso que felizmente regrese.
-¿Te das cuenta que hace rato que termino la canción?-. Le pregunte totalmente divertida y él pareció sorprendido porque volteo a ambos lados donde estaban varios bailando.
….
Edward POV
-Se han ido todos-. Dijo en un susurro Bella no había necesidad de hablar más fuerte solamente estábamos los dos, nos encontrábamos todavía en el jardín viendo las mesas vacías, me encontraba atrás de ella rodeando su cintura y recargando mi cara en su hombro sin dejar ningún peso en ella porque sabía que estaba muy cansada por todo. –Todo fue hermoso gracias por hacer todos mis sueños realidad-. Me dijo tocando mi cabello.
-Tus sueños se convierten en mis necesidades hermosas-. Ella se volteó para ver mis ojos pero me negué a soltarla.
-Eres el sueño de cada mujer y yo soy tan afortunada de que seas mío-. Me dijo parándose de puntitas para besarme algo que le facilite agachándome y cargándola para que estuviera a mi altura.
-Los dos somos muy afortunados-. Le aclare jugando con sus brazos y me di cuenta que se estaba poniendo helada. –Deberíamos entrar está refrescando-. Le dije mientras la jalaba a la entrada hasta que me acorde de un dato importante por lo que me agache y tome impulso para cargarla al estilo novia.
-¡Hey!-. Grito divertida cuando la cargue pero se aferró a mi cuello. –Pronto ya no podrás hacer eso-. Me dijo cuando entramos a la casa.
-No dudes que siempre haré mi mayor esfuerzo-. Le dije con una enorme sonrisa, no podía prometer que la cargaría como en este momento siendo sinceros aunque estaba un poco más fuerte no era nada comparado con Emmet o incluso Jasper. -Te amo-. Le dije cuando la instale en la que sería nuestra cama por los próximos dos días.
-Yo igual-. Me dijo atrayéndome a sus labios pero demasiado rápido para mi gusto se retiró. –Ayúdame a quitarme el vestido-. Me dijo de forma tentadora y con una sonrisa coqueta mientras se paraba de la cama y me daba la espalda.
-Será un placer-. Le dije mientras me paraba entusiasmado ante semejante invitación, primero deje besos a lo largo de su cuello y hombro, dando pequeños toques a lo largo de sus brazos, me encantaba los suspiros de satisfacción que salían de sus labios. Con lentitud empecé a bajar el cierre esperando que el vestido cayera en un charco a sus pies pero Isabella lo retuvo dándose la vuelta para mirarme, esperando su siguiente movimiento solo me aleje un poco.
-Espero que te guste-. Me dijo antes de dejarlo caer, esa simple acción logro que mi cerebro se apagara por completo. -¿Te gusta?-. Pregunto Bella sacándome de mi ensueño, no sabía cuánto tiempo la había visto fijamente.
-Estás… Dios-. Mi cerebro no podía funcionar.
Se miraba hermosa, traía puesto un sostén blanco sin tirantes que hacían ver a un más apetecible su escote las levantaba como si de un corsé se tratara volviendo mi boca aún más seca, a juego traía unas pequeñas bragas de encaje del mismo color, de esa misma área se sostenía un ligero del cual se encontraban amarradas un par de medias que iniciaban desde la mitad de sus muslos hasta que se perdían en unos altos tacones.
-Supongo que si te gusto-. Me dijo divertida.
No le pude contestar solo avance hasta atraerla a mis brazos y poder besarla con toda la pasión que sentía acumulada en mi interior y ella pareció feliz con mi respuesta porque respondió de la misma manera, nuestras lenguas no estaban peleando por ver quien tenía el control solamente estaban provocándose, estaban danzado de una forma sensual esperando obtener lo mejor del otro. Deje sus labios para empezar a besar su mandíbula e ir bajando hacía su cuello en el cual deje varios besos y pequeñas mordidas, disfrutando del sabor de su piel y ganándome pequeños gemidos, pero ella jamás se quedaba quieta también estaba jugando con mi lóbulo volviéndome más loco si era posible.
-Te amo-. Le dije hasta llegar a su busto, el cual bese por la parte del escote hasta que retire su sostén por un momento admire sus pechos estaban más grandes, más pesados, más… Lleve un rozado botón a mi boca…
-Edward-. Gimió Bella tomando mi cabello, también estaban más sensibles esta idea me estaba volviendo literalmente loco. Sin pensarlo me puse a jugar con ambos, alternando mis labios y mano de uno a otro al mismo tiempo que daba besos y pequeños mordiscos teniendo cuidado de no lastimarla. –Se siente tan bien-. Dijo casi perdida en las sensaciones por lo que me separe y sople el sensible botón logrando que un escalofrío recorriera todo el cuerpo de Bella, luego me acerque a besarlos y aventurándome con un mordisco un poco más fuerte que los anteriores… -¡Edward!-. Con eso logre que llegara, su cuerpo empezó a temblar y la tome de cintura mientras dejaba besos en su cuello esperando que se recuperara, escucharla gritar mi nombre con ese sonido agónico y ronco por culpa del placer casi me había hecho perder el control pero tenía que soportar era nuestra primera noche de casados y quería que ella disfrutara lo más posible.
Cuando se recompuso con cuidado la acosté en la cama, primero quite sus tacones, después pase a sus medias soltándolas y mientras las bajaba con calma disfrutaba de la suavidad de sus hermosas piernas dejando pequeños besos en distintos lugares, cuando pasé a retirar el ligero no pude evitar apreciar su abdomen estaba un poco abultado en la parte de abajo, nuestros hijos estaban empezando hacer acto de presencia en ella y eso me fascinaba.
-Parece un grave caso de colitis-. Me dijo con la voz aún ronca por sus gemidos y la mirada brillosa por el placer.
-Me encanta-. Le dije dejando besos a lo largo de su abdomen y retirando el ligero para concentrarme en retirar sus sexys bragas.
-No tardes-. Me rogó casi perdida por las sensaciones nuevamente mientras dejaba pequeños besos en sus muslos.
-Quiero tomarme mi tiempo-. Le dije mientras seguía besándola tentativamente.
-No sé cuánto pueda aguantar-. Me dijo en tono controlado mientras apretaba las sabanas en un intento de no retorcer.
-Tú no tienes que aguantar- Le dije mientras iba directo al lugar en donde se localiza ese pequeño y escondido botón que conectaba todos sus nervios, al sentir mi lengua Bella dio un gemido intangible, mientras alzaba sus caderas con las manos fuertemente apretadas en las sabanas intentando controlarse pero su cabeza se iba hacía atrás demostrándome lo poco que faltaba, ante eso tuve que tomar un fuerte suspiro intentando concentrarme en mi tarea y el placer de Bella para no llegar a mi limite.
Cuando la sentí tensarse no lo soporte más y sabía que si ella se venía, no me iba a poder controlar por lo que me retire y me pare enfrente de ella, esperando protestas por haber parado pero ella parecía entenderme y se sentó frente a mí, primero con ansiedad me jale mi camisa, pero mientras mi abdomen quedaba descubierto ella aprovechaba para besarme volviéndome más loco y torpe si era posible.
-Bella…-. Le intente rogar que me diera tiempo, pero al contrario parecía un ruego de que no parara.
-¿Necesitas ayuda?-. Me pregunto con una sonrisa sexy e ingenua mientras empezaba a desatar mi cinto, todos sus actos estaban dedicados a hacerme perder la cabeza, estaba muy cerca de muy despierta erección que rogaba por ser liberada pero eso no pareció detenerla al contrario era una invitación ya que desabrocho mi pantalón y bajo la cremallera rozando mi miembro que tembló ante su toque, para finalmente bajar mi pantalón y calzoncillos de un solo jalón dejando libre toda mi erección a lo que Bella se relamió los labios como si fuera un antojo, pero era más de lo que mi limitada cordura podía soportar.
-Al rato-. Le prometí mientras la acostaba instalándome encima de ella.
-Pero…-. Parecía sorprendida de mi necesidad y pérdida de control.
-No lo soportare-. Le explique mientras la besaba y la tocaba volviendo a comprobar que estuviera lista para mí y me encanto ver que era así.
Sin retardarlo más entre en ella provocándonos un fuerte gemido a ambos, ella siempre se sentía tan bien con una mano tenía fuertemente agarrada una almohada en mi intento por mantener el control, algo que me era tan difícil ya que parecía hecha solo para mí, a mi media, a mi necesidad, tome una bocanada de aire intentando controlarme antes de empezar a moverme,
-No voy a soportar mucho-. Le dije mientras que con esfuerzos bajaba mi mano para tocar ese pequeño botón esperando que me ayudara.
-Yo tampoco-. Lloro Bella mientras aumentaba las sensaciones y sentía los primeros espasmos que me estaban volviendo loco, en un intento de empujarla al laberinto antes que yo bese el rosado pezón que estaba a mi alcance logrando que Bella profiriera un fuerte grito y apretándome fuertemente logrando que me fuera junto con ella perdiéndome en las sensaciones.
-Están más sensibles o estoy más sensible no lo sé-. Dijo Bella unos minutos u horas después no estaba seguro.
-Es el embarazo-. No agregue los siguientes efectos que tendrían las hormonas en ella, pero algo me decía que sería mi parte favorita, bueno hasta ahorita era difícil de decir cuál era.
Temiendo aplastarla aún más tome una fuerte respiración para armarme de valor y despegarme de ella, pero antes de quitarme por completo no pude evitar apreciarla, estaba acostada de forma cansada en la cama pero ni así se veía menos hermosa, su piel estaba ligeramente roja por mis caricias, tenía su cabello alborotado alrededor de la cama, sus mejillas estaban rojas por la pasión, mientras sus labios estaban hinchados, deje para el final sus ojos porque sabía que ahí me perdería en toda la boda habían estado verdes pero ahorita se encontraban de un café muy claro debido a la pasión, aunque ni el color más oscuro podía borrar ese brillo que los llenaba en estos últimos días, ese brillo que se complementaba con el amor que se leía en ellos, un amor que sabía era el mismo con el que yo la estaba viendo, como si todo estuviera bien solo por tenerla a mi lado.
-Te amo-. Le dije besando esos hinchados y apetitosos labios.
-Yo también-. Me dijo regalándome una sonrisa y por fin me acomode yo en la cama atrayéndola a mis brazos. –La vida no puede ser más perfecta-. Me dijo con un suspiro acomodándose en mi pecho y estaba totalmente de acuerdo.
…
La boda tan esperada de nuestra pareja favorita por fin llegó, espero que les haya gustado y perdón por la tardanza.
Nora: Hola, si a mí también me encanto esa parte jejejeje, tengo que decir que falta poco para que ya nazcan pero antes tenemos otra sorpresa alguien regresa, seguiremos conociendo a nuestros otros personajes y un villano actúa ;) y pues no estás tan perdida en tu petición aunque no es totalmente correcta XD
ValeWhitlockGrey: Hola espero que te encuentres mejor, que los médicos hayan entendido tu caso y sea algo simple de tratar. Qué te parecen las hormonas hasta ahorita aunque todavía faltan varias aventuras XD La historia de Diego fue muy corta pero espero que haya sido muy reveladora, me alegro que te haya gustado la historia de Jasper aunque tengo que aclarar que está todavía no termina, incluso conoceremos un poco más Rebeca, calmo tus dudas no, no la miro con Edward esa parte era solo para dejar las cosas solucionadas. Por fin mi cabeza soluciono el problema de los bebes, pero tengo que decir que traerá eso grandes sorpresas que quiero que vean hasta el momento indicado XD Lo siento por la demora no sé porque cada que me quiero poner a escribir es como si alguien lo supiera y me diera alguna obligación extra que disminuye mi tiempo :(
Rossy-Bells Cullen: Hola, siempre las reconciliaciones son muy intensas tanto que merecer recordarlas XD Si Carlisle tiene experiencia en materia de mujeres ¿Qué te pareció el discurso? Tenemos que admitir que a veces nos vemos un poco neuróticas pero es lindo que aún así alguien nos soporte jejeje. Si yo también ame la pareja de Alice y Jasper, pero tengo que admitir que en algún punto de la historia y no me di cuenta en cuál porque no fue intencionado digamos que fue como un daño colateral, convertí a Alice en una persona de vida muy fácil en una niña caprichosa que en comparación con todos los demás (incluso Jasper que miro a su padre morir quemado y sufrió el suicidio de madre) ella jamás ha sufrido por nada. Rebeca demostró tener mejor corazón y madures al perdonar (algo que estoy de acuerdo no es fácil lo admito yo no estoy segura de poder hacerlo) Incluso creyó en el amor que duda si alguna vez ha conocido siendo mucho mejor persona que Alice, creo que la pareja se me ocurrió desde el momento en que sin querer cree la antítesis de Alice, por lo que creo que si haría una linda pareja los dos han sufrido mucho por otras personas que les han roto el corazón pero Jasper es un chico consciente que va con cuidado, aunque también lo dude mucho por la relación que tuvo con Edward.
Carpedita diem: Hola, si tengo planes de reeditar la historia ya que la termine, ya que creo que tiene muchos errores que muchas veces por la prisa se me van o simplemente al inició tiene grandes errores al contar la historia de ambos lados, pero si tienes toda la razón tenía que ser otra historia pero como escribo el capítulo casi conforme acabó el anterior no me di cuenta de ese tan grande cambio que dio. Tú fuiste la que preguntó por lo que te daré el adelanto llega un familiar en el próximo capítulo pero por lo que me dices estoy segura que no me odiaras en el próximo ya te imaginaras de que trata XD
Tu fan Nr 1: Hola y no te preocupes todo está olvidado solo fue un mal sabor de boca, creo que fue el enojo del momento pero todo bien espero que hayas disfrutado de toda la miel que nos trajo la boda de nuestra pareja favorita.
Chiarat: Hola y bienvenida, me hace muy feliz que te gustará el capítulo y tengo que decir que la historia de Jasper todavía no termina creo que ese capítulo anterior me llevo a la conclusión de que tengo mucho que contar sobre él, por lo que todavía no terminamos con su historia. Si me encanto esa parte también ya que si nos ponemos a analizarlo fue verdad así logro que regresara jejejeje.
Yomii20: Hola si las peleas digamos que son producto de las hormonas pero no duran mucho, solo es algo normal como en toda pareja que es la vida sin un poco de drama jejejeje. Eso significa que pensamos de manera muy similar, tienes razón Alice no era para él como sin ser mi propósito cree una chica caprichosa al menos en comparación de todos que han sufrido mucho y al mismo tiempo cree una antítesis de Alice en Rebeca son tan diferente que siento que sería la pareja ideal para Jasper. Pues esa respuesta la tendrás en el próximo capítulo XD Espero que te encuentres mejor e intenta tomar algún tipo de vitamina para mejorar tus defensas eso siempre ayuda más con este cambio climático tan drástico en todas partes.
Gracias a todas las personas que comentaron, los que me agregaron a favoritos y a esos lectores silenciosos que sé están al pendiente de la historia.
