Rebeca POV.
Otra tarde de guardia demasiado tranquila para mi gusto ya que daba libertad para interactuar algo en lo que no era para nada buena, las enfermeras platicaban de todo tipo de chismes y lo sabía todos, no porque me interesaran ya que nunca participara en ellos, pero eso no significaba que no escuchara, normalmente estaba tan quieta para la mayoría de las personas que se olvidaban que estaba ahí, por lo que sabía no cabía duda que las dramáticas telenovelas enfocaban sus historias dentro de los sucesos que ocurrían aquí, no me extrañaría si un día encontraba a un escritor sentado en alguna silla con su libreta en mano apuntando todo tipo de detalles y como muestra de ello una chica morena y uniforme de enfermera caminaba decidida a mi dirección.
-Hola ¿Tú eres la doctora Call?-. Me preguntó con tono amable.
-Así es-. Le conteste intentando ser cortante para que se alejara, no estaba de humor para platicas sin sentido ni provecho.
-Mucho gusto soy Ángela Webber-. Se presentó sin que le preguntara y para arruinar mi momento se sentó poniéndose bastante cómoda para mi gusto. –¿Entonces si no me equivoco eres la ex de Edward?-. Preguntó de forma amable pero para mí era obvio que solo quería información.
-Salimos por un tiempo-. Le dije de forma despreocupada y sobre todo cortante para que entendiera que no quería hablar con ella.
-¿Debe de ser muy difícil para ti saber que se encuentra a punto de casarse?-. Siempre me preguntaba qué ganaba la gente en perder el tiempo buscando chismes de vecindad en lugar de hacer algo más provechoso.
-No entiendo tú punto-. Le dije de forma cortante.
-No quiero ser grosera-. Me dijo en tono preocupado que no me engaño porque a lo largo de mi vida había presenciado esos gestos más de lo que me gustaría, no había nadie mejor para realizarlos que mi anterior circulo social. –Solo estoy intentando ayudar, Edward y yo también tuvimos nuestra historia hace mucho tiempo pero con la llegada de Isabella se arruino todo, como puedes ver estoy segura de entender cómo te sientes-. No sabía que prefería si un chisme o a una mujer despechada intentando una patética plática de terapia.
-¿Cómo crees que me siento?-. Le pregunte sin dejar que me envolviera en su telaraña.
-Es obvio que debes estar muy dolida, por lo que sé duraron mucho tiempo estoy segura que ya pensabas en formar una familia con él pero con la llegada de ella tus sueños se fueron a la basura, debes de estar destrozada porque tus planes ahora los está formando con ella-. Me dijo con fingida simpatía. –Isabella es un ser tan vil, es una persona hipócrita que ni siquiera lo quiere solo adora el sufrimiento ajeno, estoy segura que no lo ama, solo se interesó en él porque salía contigo al igual que sucedió conmigo en aquel tiempo, se goza de destruir las relaciones eso es su hobby-. Vaya al parecer la odiaba mucho.
-Vaya tú relación con Edward debió ser muy seria-. Le comenté intentando comprender a dónde quería llegar con este tema.
-Lo conocí de toda la vida siempre hacíamos todo juntos nos llevábamos de maravilla, si ella no se hubiera entrometido estoy segura que estábamos destinados a estar juntos-. Me dijo convencida pero no estaba muy segura de que fuera verdad, ya que Edward jamás la mencionó incluso había escuchado de Isabella pero de ella ni una palabra.
-Vaya-. No había nada que pudiera decir después de lo anterior, solo pensaba que si seguía enamorada de él debía de odiarme también claro que no parecía tan tonta para decirlo en voz alta.
-Sabes nadie te culparía si te quisieras vengar de ella, ya que no solo te quito a tu novio si no también hizo que te viera la cara, que te fuera infiel porque no es posible que ella este embarazada y se vayan a casar tan pronto sin que te hubieran engañado-.
-No entiendo a dónde quieres llegar-. Le pregunte a la defensiva.
-A ningún lado solo quiero decirte que estoy de tú parte tú has sido una víctima de Isabella al igual que yo, de esa tipa que disfruta de humillar a las personas, sería comprensible que quisieras descargar tu enojo al quedar tan insultada, incluso estaría dispuesta a ayudarte para aminorar esas heridas-. Me dijo con tono condescendiente pero entendía a qué iba.
-Quieres que entre las dos planeamos una venganza contra Isabella-. Le dije con tono altanero.
-No es una venganza es solo una forma de reponernos de la humillación que nos hizo pasar, que aprenda que se siente-. Cada vez se caía más su papel de sumisa.
-¿Cuándo la venganza paso a ser un paso de superación? Más bien para mí es un acto de negación de la realidad, si él no te escogió a ti, no me escogió a mí es porque no estábamos destinados y punto se tiene que aceptar, no es tan complicado-. La cuestione.
-¿Qué clase de persona eres? Ella te humillo todo el hospital habla de cómo te dejo para casarse con otra, todos saben que te vieron la cara, que ellos salían mientras estaba contigo, que simplemente te voto cuando regreso su juguete favorito, uno más brillante y sobre todo más rico-. Me dijo molesta por mis palabras anteriores.
-¿Y tú me aconsejas que me vengue de ellos para sentirme mejor?-. Le pregunte tranquilamente, al contrario que ella estaba adaptada para jamás perder los estribos.
-Es lo mínimo que se merecen por arruinar nuestra vida-. Me dijo enojada.
-¿Sabes cuál es el problema con la gente como tú?-. Le dije en tono despectivo pero sin mostrarme alterada intentando aparentar que hablaba del clima. –Tienden a ser bastante mediocres en todo lo que hacen en su vida porque le echan la culpa a todos los demás por sus desgracias, no saben aceptar que son los responsables de sus propios fracasos, déjame adivinar ¿Crees que Isabella tiene la culpa de tu divorcio? ¿Crees que si ella no se hubiera entrometido hace años podrías haberte casado con Edward y no estar en proceso de duelo?-. Ella abrió los ojos muy grandes cuando entendió mis palabras.
-No sé de qué hablas-. Me dijo a la defensiva, aunque hasta ahorita no había escuchado ningún rumor era obvio que era verdad por su comportamiento.
-Es obvio que tienes un anillo marcado, es algo que se marca muy rápido sobre todo si decides ir a celebrar a algún lado soleado pero tarda años o meses en quitarse en un lugar con tendencia a estar nublado como aquí-. Era obvio que sí estuvo casada o comprometida no duro mucho porque casi no se notaba pero no pasaba desapercibido para una persona observadora como yo. –Te lo vuelvo a repetir si esa relación no funcionó ellos no tuvieron la culpa, mejor deja de estar perdiendo el tiempo en actos mediocres como lo es un plan de venganza-. Le dije con asco, en realidad me desesperaba que las personas perdieran el tiempo en algo como eso, solo demostraban falta de inteligencia algo que no consentía. –Además no creo que fueras el alma gemela de Edward, punto número uno nunca habló de ti lo que se traduce en que jamás le paso por la mente sentir algo por ti menos formar una vida contigo, punto dos no eres tan bonita ni siquiera buena persona para compensar esa carencia, punto tres y más importante jamás se ha sentido atraído por las personas mediocres como tú-. Le dije antes de irme, sabía que había sido bastante cruel una especialidad del lugar del que venía, pero los sujetos como ella que disfrutaban de lastimar a las personas solo por el placer de que su vida fuera tan miserable como la suya no entraban en mi lista.
Había crecido con una familia de gran posición no solo económica sino también social, era una chica de la alta sociedad inglesa la cual se negaba a dejar el sueño de duques y reyes, toda mi infancia la pase encerrada entre mayores y una niñera solterona que no daba mucho margen de tolerancia, una persona muy parecida a la que me convertí, una vez leí que la mayoría de las mujeres se convertían en el reflejo de sus madres pues yo era el legado de ella, por eso cuando tuve dieciséis y me intente juntar con las chicas de mi edad me di cuenta que no encajaba con ellas, no nos parecíamos en nada incluso sabía que me llevaba mejor con las personas mayores que con ellas, lo único en lo que nos parecíamos era en ese enamoramiento adolescente que sentía en ese momento, mis padres me dijeron con quién me tenía que casar desde pequeña, mi educación fue de acuerdo a lo que él necesitaba de su esposa, nunca supe si me enamore porque era al único hombre al que se me permitía acercarme o era porque había escuchado tantas historias de él que creía que lo amaba, pero no eso fue desapareciendo conforme me dejo de tratar como una princesa para convertirme en una adquisición más de sus bienes, en su mascota.
Debido a que nunca fui como ellos no me llamaban "el alma de la fiesta" sus amigos le pedían que no me llevará incluso él pensaba que era lo mejor porque no se podía divertir al ir conmigo ya que jamás entendía de qué iba la situación o por qué comportarse de una forma ridícula les causaba gracia, a mí se me hacía denigrante no gracioso por eso solo salíamos a eventos sociales en los que se esperaba que llegáramos juntos y que esas personas tuviera un alto grado de educación y modales, tenía que admitir que en esos eventos se portaba muy bien conmigo me decía que era hermosa y se lo creía porque algo me decía que en verdad lo pensaba, todo el mundo mencionaba lo bonita que era incluso sabía que en esa clase de eventos él se sentía orgulloso de llevarme del brazo, a tal grado que tuvimos la relación tan sería como los adultos de nuestra sociedad, parecíamos dos mayores con bastantes compromisos, fue mi primer hombre no puedo decir que haya sido un mal amante solo fallo en el área de fidelidad ya que mientras se sentía orgullo al presentarme con sus familiares en sus fiestas de hasta tres noches otras mujeres eran las que lo acompañaban, pero como buena futura mujer hice la que jamás se enteró de nada.
Hasta que llegó el día que nuestras familias decidieron que teníamos comprometernos y que mejor momento que mi fiesta número 18, al principio lo mire dudoso pero supuse que eran los nervios y como buena mujer inglesa me enfoque en organizarlo todo, el día llegó y conforme los invitados llenaban el jardín llegó él pidiendo hablar con toda la familia, nos dijo que no podía hacerlo que yo era muy bonita pero que nada justificaba que tuviera que vivir una vida aburrida y con una mujer que en el momento que abría la boca le molestaba por tener una personalidad amargada, que tenía miedo de en qué me podía convertir con el paso de los años y que por nada del mundo lo podían obligar a tal penitencia de casarse conmigo con una mujer hermosa pero amargada en todos los sentidos, fue demasiado dolorosas sus palabras y no solo por eso, sino también porque nuestros familiares habían ido soltando el rumor de que se pediría mi mano ese día, todos esperaban el suceso que nunca ocurrió, para ellos era una novia abandonada en pleno altar.
Intente seguir por un tiempo pero los reclamos de mis padres que intentaba encontrarme otro marido se volvieron insoportables, no era solo que tuviera el corazón destrozado como cualquier quinceañera era que ellos intentaban convertirme en un ser humano que no era, de lo que siempre he estado orgullosa es que nunca he sido una chica tonta, soy muy inteligente algo que la mayoría de la alta sociedad no valora en una mujer, les dije a mis padres que me iría de la ciudad a estudiar medicina que regresaría ya que todos hayan olvidado lo sucedido para trabajar como voluntaria en algún centro y eso me daría nuevos puntos para encontrar marido, a ellos les pareció la mejor idea que me fuera también calmaría los rumores que ya no soportaban, de lo que nunca se dieron cuenta es que jamás pensaba regresar, prefería vivir lejos de ellos pero cuando se enteraran sería demasiado tarde tendría mi propio trabajo y manera de mantenerme.
En mi primer año de universidad conocí a Edward era un chico tímido y bastante introvertido, al principio pensé que sería un gran compañero de clases ya que nos parecíamos bastante, luego lo conocí un poco más y mi mente pensó que podíamos tener una relación y ser la pareja perfecta, nos llevábamos muy bien y disfrutábamos de los mismos intereses algo que no había tenido antes, por lo tanto me pude imaginar un futuro con él y sé que en algún punto él se imaginó lo mismo, hasta que llegó nuevamente ella a nuestras vidas, algo en mí siempre supo que ella siempre estuvo presente pero pensé que solo estaba marcado como yo con mi pasado.
Cuando conocí a Bella me recordó a mi prometido, tenían la misma personalidad y aunque sabía que Edward la amaba pensé que regresaría a mí cuando se dieran cuenta que eran totalmente incompatibles lo mismo que me había pasado a mí, esos pensamientos eran los que me ayudaron a odiarla porque sabía que de alguna manera terminaría lastimándolo, lo que nunca me espere fue que Edward simplemente se transformara en un desconocido para mí uno que todos parecían conocer menos yo, nunca había visto como una persona cambiaba todo para poder girar alrededor de alguien.
Cuando por fin entendí que lo nuestro era lo único que no funcionaría me dolió demasiado Edward era la única persona que tenía, no contaba con ninguna familia porque ellos estaban más preocupados por su vida social que por mí, era el único que me había aceptado tal y como era, no esperaba que cambiara mi forma de ser solo lo aceptaba, algo que nadie había hecho, por eso estaba segura que jamás le podría desear un mal, alguien que te ofrece ni lo que tu propia familia te da jamás podrías pagárselo con odio.
Por si fuera poco eso no era todo lo que había sucedido su amigo me había mostrado un yo que no conocía, Jasper había logrado sacar en mí a una persona completamente distinta no recuerdo haberme sentido tan expuesta, él decía que no era una persona fácil de leer y yo lo sabía porque en la educación que me dieron no estaba permitido mostrar tus emociones, aunque no entendía porque con él sentía que estaba tan expuesta pero al contrario de sentirme incomoda como me sentiría normalmente eso era una sensación placentera, cómoda, era como si por fin no tuviera que cuidarme de mostrar siempre una sonrisa fingida y todos esos sentimientos me confundieron y aterraron ya que por fin entendí el comportamiento de Edward con Bella y eso era un grave error para mí, no solo porque él era uno de sus mejores amigos y porque yo sabía que al igual que Edward estaba enamorado de otra mujer de su pasado, sino también porque era obvio que él no podía sentir lo mismo por mí, con mi tipo de personalidad no atraía a nadie menos a alguien como él, Jasper solo había sido un gran amigo que le hizo un favor a alguien que él considera su familia, uno de los mejores momentos de mi vida solo eran un engaño un favor que él se ofreció a hacer.
…
Edward POV
Bella había salido de compras con las chicas, debido a que Jane tenía que comprar las cosas que le hacían falta, faltaba un poco más de un mes para que su embarazo llegara a su fin y las chicas estaban tan emocionada como ella, él único que no estaba tan emocionado era Ben, él pobre estaba al borde del colapso quería tener a su amada a su alrededor todo el tiempo, las chicas habían bromeado diciendo que si se adelantaba el parto sería muy emocionante ya que nacería rodeado de las mujeres que lo iban a amar el resto de su vida, claro que ese pensamiento casi hizo que él pobre vomitara, tenía que decirles que no hicieran ese tipo de bromas.
No podía creer que el tiempo estuviera pasando tan rápido Bella estaba a punto de cumplir los 5 meses, el tiempo había pasado volando pero no por ello estaba menos feliz, estar con ella era lo mejor que me había pasado en la vida claro que en los últimos dos meses no todo había sido tan fácil, Bella había estado con un carácter bastante difícil cualquier descuido podía llevarla al borde pero no por ello la amaba menos estaba tan orgulloso de que esa mujer fuera mi esposa.
Ahora su vientre estaba un poco abultado pero no tanto, Bella había hecho caso a la doctora llevando una dieta balanceada logrando que su vientre no fuera tan grande, claro que ya le había dicho adiós a sus pantalones de mezclilla y hola a todos los vestidos un poco holgados, algo sorprendente ya que se trataba de dos pero ella parecía que tenía solo uno, hasta ahorita Bella se había negado a que nos dijeran lo que íbamos a tener porque quería aguantar un poco más, diciendo que lo que fueran los íbamos a amar con todo nuestro corazón que lo único importante era asegurarnos que todo estuviera bien, algo en lo que estaba de acuerdo pero al final tendríamos que saber para empezar a compra todo lo que necesitaríamos. Ella decía que sentía como se movían y que era una buena descripción eso de aleteos de mariposa pero hasta la fecha yo todavía no los podía sentir y estaba ansioso.
-¡Ya llegue!-. Grito Bella desde la puerta, por lo que levante la vista de la computadora en donde se suponía que tenía que estar leyendo el último de los diez artículos que tenía para estudiar. -¡Oh Dios mío!-. Volvió a gritar sorprendiéndome.
-¿Qué?-. Le pregunte sin entender su estado.
-Tienes lentes-. Me dijo con una enorme sonrisa como la del gato de Alicia en el país de las maravillas que no pude evitar regresar.
-¿Y…?-. No entendía
-Me gustan… y mucho-. Me dijo mordiéndose el labio con sus ojos llenos de promesas e invitaciones.
-¿Por qué?-. Nunca entendería su afán por los lentes.
-Te ves muy sexy con ellos-. Me dijo retirando mi computadora y poniéndola en la mesa para ahora ser ella la que estuviera ahorcadas, rápidamente mis manos se instalaron en sus piernas y sus manos fueron a mi cabello antes de besarme a lo que respondí con la misma intensidad pegándola a mí tanto como su vientre nos permitiera. –Te deseo-. Me dijo con voz ronca, no paso mucho para que mis manos fueran debajo de su vestido sin dejarla de besarla, definitivamente me gustaban más los vestidos. –Por favor-. Me rogó cuando me sintió jugando con sus bragas, a lo que respondí introduciéndome en ellas.
-Estas empapada-. Le dije tan entregado como ella que últimamente estaba al borde por culpa de las hormonas.
-Porque te deseo, te necesito ahora-. Me dijo intentando desabrocharme el pantalón. Yo solamente respondí quitando su ropa interior y levantando las caderas para bajar mis pantalones, pero Bella no espero y me instalo en su interior dejándose caer rápidamente, provocando que mis ojos rodaran y mi cabeza se fuera hacía atrás por culpa del placer.
-Bella amor-. Rogué intentando calmarme y pedirle que fuera más lento o más rápido no estaba seguro. Intentando distraerme y traerla al punto en el que me encontraba baje los tirantes de su vestido para dejar libres sus pechos que me dedique a estimular. Mientras Bella me estaba haciendo perder la poca consciencia por sus movimientos desenfrenados. –No voy a soportar mucho-. Le advertí enterrando mi cara en su cuello intentando calmarme.
-Yo tampoco-. Lloró mientras sentía que sus paredes me empezaban apretar, pero para mi sorpresa la mire bajando su mano para tocarse ella sola, tuve que cerrar mis ojos intentando reprimir las imágenes pero mi tentación gano y volví a mi tarea de besar sus pechos hasta la sentí estremecerse mientras llegaba al abismo llevándome con ella. –Hola-. Me dijo un momento después dándome un beso en el cuello.
-Hola hermosa-. Le respondí.
–Creo que nunca nos llegamos a saludarnos pero te mirabas tan sexy-. Me dijo divertida.
-Por los lentes-. Aclaré.
-Que puedo decir, me recordaste mucho a un chico sexy que conocí cuando era una adolescente, también usaba lentes no muy parecidos pero me lo recordaste-. Me dijo viéndome con una sonrisa.
-¿Un chico sexy?-. Le pregunte sonriendo porque parecía que teníamos recuerdos muy diferentes yo no recordaba a ese chico sexy que decía.
-No para muchos pero a mí me ponía y mucho-. Me dijo jugando con mi cuello. –Que puedo decir siempre me han gustado los chicos inteligentes, algo tímidos, incluso nerds-. Termino mordiendo mi lóbulo.
-¿Debería ponerme celoso?-. Le dije disfrutando de sus atenciones.
-No, tú también tienes mucho a tu favor te escogí por ese parecido-. Me dijo divertida.
-¿A sí?-. Le dije haciendo el tonto.
-Claro lo único que no me gusta es que ahora todas esas pueden ver lo que yo siempre he visto, pero bueno no importa que se mueran de envidia porque eres mío y yo soy tuya-. Me dijo mordiendo juguetonamente mis labios.
-Eso último me encanta-. Le dije besándola y acomodándola para que quedara recargada contra mi pecho, a pesar de que hasta ahorita no había presentado ninguna molestia en su espalda procuraba que no trabajará tanto y con lo que habíamos hecho hace un momento prácticamente el trabajo del día estaba hecho. -¿Y cómo te fue?-. Le dije masajeando sus hombros y ganándome un pequeño gemido de satisfacción.
-De hecho me fue muy bien mire varios muebles que me encantaron, me gustaría que fuéramos juntos ¿crees que el siguiente fin de semana podríamos ir a encargarlos? Para eso no necesitamos saber que serán y mínimo se tardarían un mes en llegar-. Me dijo volteando a verme con los ojos brillosos por la emoción.
-Claro que iremos cuando tú quieras hermosa-. Le dije amándola cada vez más.
-Será tan emocionante, te llegaste imaginar que estaríamos buscando cunas para nuestros bebes-. Me dijo aún emocionada otro factor de las hormonas.
-Soñé con esto pero la realidad es mejor-. Le dije besando su cuello.
-Cada día que pasa se me hace que estoy soñando… soy tan feliz-. Me dijo volteando para besar mis labios y provocando que mi corazón latiera más rápido, ante semejante dicha. -¿No me alcanzaste a decir porque traes lentes?-. Me dijo con una sonrisa cómplice, debido al motivo de que no me alcanzo a preguntar.
-Solo lo uso para proteger mi vista cuando tengo que utilizar por horas la computadora pero no sabía que te gustaban tanto lo pude haber hecho antes-. Le dije divertido.
-También me gustas sin lentes, al parecer en lo referente a ti no soy parcial ya que me gustas de muchas, muchas maneras-.
-Yo tampoco puedo ser parcial contigo-. Le dije acomodándonos y tocando su vientre pero un ligero golpe llamo mi atención de tal manera que provocó que pegara un brinco y mi corazón empezara a latir más rápido.
-¿Lo sentiste?-. Me preguntó emocionada eso significaba que era lo que creía.
-¿Dios fueron ellos?-. Le dije mientras la acomodaba en el respaldo del sillón para poder hincarme a su lado y quedando enfrente de su vientre acariciándolo esperando que se volvieran a manifestar. –Por favor vuelvan a saludar a papá-. Les pedí y parecían emocionados porque volví a sentir otro ligero golpe. –Esto es tan sorprendente-. Le dije a Bella que me miraba con los ojos llorosos. -Dios los amo, los amo mucho, papá los ama-. Les dije dejando un beso mientras era correspondido con varios movimientos. –Te amo hermosa, gracias por darme todo esto-. Le dije emocionado a Bella besando sus labios.
…
Bella POV.
-Hermosa-. Esa fue la contestación de Edward cuando lo llame al celular, hoy salía de su guardia por lo que lo miraría dentro de poco.
-Hola guapo-. Lo salude. –No quería molestarte mucho solo te quería comentar que iba a ir al centro comercial, Tayler necesita comprar unas cosas y lo acompañare intentare llegar a la misma hora que tú pero en caso de que no sea así y me retrase unos minutitos no quería que te preocuparas-. Le explique rápidamente a sabiendas que en varias ocasiones no tenía mucho tiempo.
-¿Qué irán a comprar?-. Me preguntó interesado al principio Tayler no era mucho de su agrado pero ahora ya lo trataba mejor.
-Unos trajes que necesita para su nuevo puesto-. Le dije orgullosa, ese chico era nuestro orgullo.
-Eso significa que iniciara pronto, muchas felicidades hermosa debes sentirte orgullosa-. Podía imaginármelo con una gran sonrisa amaba tanto a este hombre, a mi marido aún parecía un sueño que fuera eso.
-Si todos estamos muy felices-. Le dije con una amplia sonrisa.
-¿Qué te parece si lo festejamos cuando lleguemos a casa?-. Me invito.
-Me parece una gran idea, ya quiero verte-. Le dije caprichosa.
-Yo también pero ya falta menos, aunque te tengo que dejar me están llamando-. Me informo.
-Muy bien nos vemos en un rato te amo-. Le dije rápidamente.
-Yo también te amo-. Me dijo antes de colgar por lo que me fui a buscar a Tayler. –¿Ya estás listo Tayler?-. Le pregunte mientras se hacía el tonto jugando con el computador.
-Ya te dije que no es necesario-. Agrego en tono cansado.
-Ya hablamos de que según la política de la empresa tienes que ir con ropa formal no puedes presentarte con la ropa con la que cuentas-. Le explique a sabiendas que otra discusión se presentaba.
-Lo entiendo pero ¿por qué no podemos ir a comprarla de segunda? Todo en el centro comercial es muy caro-. Me dijo cansado.
-Porque no hay necesidad, puedes hacerme caso sabes perfectamente que no es prudente que me hagas enojar en mi estado al contrario tienes que cumplirme mis caprichos y este es uno de ellos así que vamos-. Le dije en tono firme.
-Prometo que te pagare hasta el último centavo-. Me dijo parándose casadamente, si algo amaba es que todos hacían lo que una mujer embarazada quería.
-Si quieres con todo e intereses no me opondré, pero eso será hasta que ya trabajes y tengas un sueldo decente-. Le di por su lado.
-Sabes que faltan años para eso-. Me dijo aún renegando.
-Si lo sé para entonces los intereses aumentaran y mi inversiones también-. Le dije firme.
…
Estábamos en una tienda de trajes, aunque Tayler se había negado a completar su ropa con trajes completos, decía que no era su estilo por lo que nos dedicamos a hacer juegos que incluían pantalón de vestir, camisa y corbata pero sin saco o algún traje pero sin corbata sin quitar el estilo de Tayler.
Estaba viendo una camisa que me gustaba mucho para Edward, cuando como si lo invocara me llegó un mensaje.
Hermosa, lo siento mucho pero llegare un poco tarde intentare que no sea mucho tiempo, pero preferiría que no me esperaras para comer pídele a Tayler que te acompañe por favor. Te amo y en verdad lo siento.
No te preocupes entiendo e iré a comer con Tayler, cuídate mucho también te amo.
Le conteste rápidamente pero no obtuve respuesta por lo que me lo imagine corriendo por el hospital, por lo que regrese mi atención a Tayler que se miraba de forma calificativa.
-¿Quién diría que te mirarías tan bien con ropa formal?-. Lo moleste ganándome una mala mirada.
-Siempre me miro bien-. Me dijo viéndose en el espejo.
-Ahora entiendo porque recibo tantas miradas envenenadas de todas esas mujeres-. Le dije riéndome.
-Tranquila cariño yo te defenderé, les diré que eres familia que no tuviste tanta suerte de atrapar a este bombón y que por lo tanto sigo disponible-. Me dijo cerrándome un ojo y sacándome una carcajada.
-Vamos bombón cámbiate que todavía nos quedan varias tiendas-. Le dije divertida.
-¿Qué más falta? Ya tenemos 10 camisas, 5 pantalones, 3 pares de zapatos y 2 sacos. ¿Qué más puede faltar?-. Me dijo asustado.
-Fácil faltan un par de cintos y algo que nos guste en el camino tal vez un maletín-. Le dije decidida y viendo el reloj pensando que tendríamos que pasar a comer primero mis hijos tenían un horario muy estricto.
-Ustedes los ricos les gusta tirar todo el dinero-. Me dijo mientras se metía al vestidor alegando sobre el tipo de vida consumista pero deje de prestar atención y me dirigía a la encargada pidiéndole que me cobrara, no quería que hiciera un drama cuando viera la cantidad.
-Aquí está su tarjeta-. Me dijo la encargada y tome la tarjeta bastante distraída ya que por los ventanales mire algo que tuvo toda mi atención, no lo podía creer.
Era Jessica la que estaba caminando por el centro comercial tenía mucho tiempo que no la miraba, tenía el cabello más corto apenas rozando sus hombro en un corte moderno, también estaba más claro que cuando éramos jóvenes incluso se miraba más delgada pero estaba segura que era ella, iba de la mano de un tipo que parecía tener prisa pero eso no fue lo que me puso en alerta si no su expresión, sin pensarlo salí de la tienda sin decirle a nadie esperando no perderlos de vista.
Para muchos era una pareja normal caminando rápidamente por el centro comercial como si se les hubiera hecho tarde, pero a mí no me engañaron ya que la conocía muy bien yo había puesto muchas veces esa expresión en su rostro, en ella estaba reflejado el terror eso era lo que me asusto, ella no era una persona que perdiera la compostura o se dejara almendrar fácilmente lo que significaba que algo estaba mal. Lo que no entendía era el sentimiento que me llevaba a seguirla pero no me podía detener mis pies iban detrás de ellos intentando no perderlos, hasta que para mi sorpresa tomaron la salida de emergencia y yo solo me quede dudando atrás de la puerta.
-¿Qué pretendías perra?-. Escuche el grito furioso de un hombre y los sollozos de Jessica a través de la puerta de fierro.
-Yo no quería… yo-. Esa era la voz de Jessica.
-¡No eres más que una idiota!-. Grito nuevamente y seguido se escuchó un golpe lo que me asusto y no lo pensé solo abrí la puerta encontrándome con una escena que me dejo helada. Jessica estaba tirada en el piso protegiéndose el rostro, mientras el hombre que se encontraba furioso la tenía sujeta del cabello y la mano levantada para volver a golpearla solo se había detenido por el sonido de la puerta el cual ella no parecía consciente. -¡Lárgate de aquí y ni una palabra de esto si no te quieres arrepentir!-. Me dijo amenazante pero sin soltarla, cuando Jessica escucho sus palabras volteo a verme con suplica en sus ojos de que no me fuera, pero eso solo se convirtió en asombro cuando me reconoció.
-Suéltala-. Le dije furiosa, no la podía dejar así.
-Mira estúpida ya te dije que no te metas, esto es entre mi mujer y yo-. Me dijo amenazante pero soltándola y dejándome sorprendida por sus palabras ¿Estaban casados? -¿No me escuchaste?-. Me volvió a preguntar mientras Jessica seguía tirada y aterrada.
-Tú eres el que se tiene que largar de aquí si no quieres que llame a la policía-. Le dije fríamente una vez que me recupere de la impresión estaba intentando demostrándole que no me daba miedo.
-Lárgate-. Escupió. –No sabes con quién te estas metiendo-. Me dijo cada vez más enojado pero yo solo podía mirar a Jessica temblando en el piso, no me podía ir.
-Lo mismo digo-. Le dije intentando mantenerme firme.
-Odio a las malditas perras chismosas como tú-. Me dijo tomándome fuertemente del brazo y atrayéndome a él, hasta que mi vientre toco su abdomen en ese preciso momento comprendí en lo que me estaba metiendo, yo no estaba sola estaba embarazada no me podía defender sin lastimarlos ¿y si me golpeaba? ¿y si los lastimaba?
-Suéltala-. Le suplico Jessica pero era obvio que estaba aterrada.
-¡Ninguna de ustedes dos perra me dice que hacer!-. Dijo levantando la mano y no sabía para cuál de las dos iba el golpe, por lo que cerré los ojos y lleve mi mano libre a mi vientre esperándo el golpe pero nunca llegó solo sentí un jalón en mi brazo y fui liberada, escuche un grito de parte de Jessica por lo que abrí mis ojos.
Tayler había llegado y estaba golpeando a tipo que también se estaba defendiendo, aunque sabía que él se sabía defender tenía miedo no quería que lo lastimara, sin pensarlo rápidamente abrí la puerta y pedí ayuda en poco tiempo todo el lugar se había convertido en un caos, no supe si fueron segundos o minutos pero los policías los habían separado y los paramédicos estaban revisando a Jessica que no paraba de llorar.
-Señora en su estado lo mejor es que vaya al hospital-. Me dijo el paramédico, pero yo solo quería saber que iba a pasar con Tayler.
-¿A dónde lo llevan? Él no hizo nada solo nos defendió-. Le dije al paramédico.
-Tiene que ir a la delegación ahí rendirán sus declaraciones y verán cuales son las medidas, pero ustedes deberían ir al hospital-. Me dijo en tonó tranquilo, no sabía que hacer Jessica no dejaba de llorar mientras que Taylor estaba arriba de una patrulla. –Señora es lo mejor para usted y su hijo-. Me aclaro y eso hizo que llevara mi mano a mi vientre mis bebes, ellos no tenía que pasar por esto pero me acerque a la patrulla.
-Bella ¿Estas bien? ¿Te lastimo ese hijo de perra?-. Me pregunto Tayler aterrado desde atrás de la patrulla.
-Estoy bien, tengo que ir al hospital pero te voy sacar de ahí-. Le prometí.
-¡Maldita sea tendría que ir contigo y no estar aquí, se suponía que cuidarte!-. Dijo golpeando el asiento con frustración mientras estaba esposado.
-Compórtate no compliques más las cosas, estoy bien y tú vas a estar bien lo prometo-. Estaba al borde de las lágrimas pero me tenía que controlar.
-No te preocupes por mí, primero estas tú y los bebes prométeme que te vas a cuidar-. Me dijo asustado no como el adolescente que era más bien como el adulto que la vida lo obligo a ser.
-Lo prometo y también prometo que me encargare de ti-.
-Señora nos tenemos que ir-. Me dijo el oficial y solo asentí dándole una mirada a Taylor antes de dirigirme a la ambulancia.
Una vez ahí tome mi teléfono y llame a Edward lo necesitaba ocupaba decirle que íbamos para allá pero no me contesto por lo que le hable a Alec.
-¿Bella que sucede?-. Me contesto al primer timbrazo como si supiera que algo no estaba bien.
-Voy camino al hospital necesito que vayas para allá-. Le dije.
-Voy saliendo, ¿qué sucedió? ¿estás bien? Los bebes-. Me preguntó preocupado mientras escuchaba ruido de fondo.
-Estamos bien pero tuvimos un alterado, me están llevando para revisarme solamente-. Le dije tocando mi vientre y mis bebes estaban bastante inquietos estaba asustada por ellos, sentía la mirada de Jessica en mi mano pero no decía ni una palabra.
-¿Edward está contigo?-. Preguntó.
-No estoy sola, no me contesta-. Quería que me contestara pensé intentando retener el llanto.
-Ya voy para allá e intentare localizarlo ¿necesitas algo más?-. Podía notar la preocupación en su voz.
-Ocupo que hables con Garrett, Taylor se encuentra detenido necesito que lo ayude-. Escuche una maldición de fondo.
-Muy bien lo haré-. Me dijo.
-Te miro allá-. Le dije antes de colgarle para quedarme acariciando mi vientre intentando trasmitirles calma a mis pequeños.
..
-¿Bella cómo estás?-. Alec entro al cuarto como si fuera el dueño del lugar, justo cuando la doctora estaba terminando de examinarme.
-¿Usted es?-. Le pregunto enojada por su interrupción, para ella era obvio que no era el papá porque conocía a Edward.
-Soy su hermano-. Le contesto como si nada logrando que la doctora estuviera menos molesta. -¿Cómo está? Solo me llamó para decirme que venía para acá-. Le dijo Alec preocupado mientras me estudiaba que estuviera en una sola pieza.
-Como le comentaba a la señora Cullen, los tres se encuentra estables pero su presión está elevada por lo que nos veremos en la necesidad de mantenerla en observación, hasta en este momento se encuentra en el límite de no correr riesgos para ninguno de los tres por eso no le he dado medicamento no queremos que se convierta en un hábito, quiero pensar que es por el susto y que en cualquier momento bajara aunque es importante asegurarnos que no sea al contrario y la presión suba-. Le explicó la doctora.
-Estoy totalmente de acuerdo, si cree que lo mejor es que se quede aquí así lo haremos-. Le dijo Alec rápidamente.
-No es necesario que se quede, él señor Cullen puede controlar su presión perfectamente en caso de que suceda alguna anomalía la puede traer-. Le explicó la doctora y Alec me vio incómodamente y supe lo que me diría, no lo había localizado pero ya había llegado a esa conclusión porque sabía que de haber sido así él ya estuviera aquí reconfortándome.
-Edward no está disponible en este momento -. Le dijo Alec apenado.
-Entonces creo que lo mejor es que te quedes y le pediré a una enfermera que te revise cada hora-. Dijo la doctora apuntando en la hoja.
-¿Puedo ir a ver a mi… a mi hermana?-. Le pregunte incómodamente no estaba acostumbrada a llamarla así y Alec solo me vio con sorpresa y miles de preguntas.
-Claro que sí, si quieres estar con ella no hay ningún problema solo te pediré que vengas cada hora para que te revisen o si te sientes mal-. Me dijo la doctora con una sonrisa amable.
-Así lo haré-. Le prometí.
-Isabella, recuerda que es importante que intentes mantenerte tranquila a los niños y a ti no les hace bien tantas preocupaciones, no queremos que el embarazo se llegue a complicar hasta ahorita estamos muy bien-. Me dijo sería.
-Lo intentaré-. Le dije acariciando mi vientre.
-Muy bien, entonces la enfermera te esperara dentro de una hora y cualquier cosa me hablas-. Me dijo viéndome fijamente asegurándose que le había entendido y asentí antes de salir con Alec pisándome los talones.
-Quieres explicarme ¿Qué demonios está pasando? ¿Cómo que tu hermana?-. Me preguntó cuándo caminábamos al cuarto en el que había dejado a Jessica.
-Estaba en el centro comercial con Tayler cuando mire a Jessica caminando de la mano de un hombre, parecía asustada por lo que se me ocurrió seguirla pero se detuvieron en la salida de emergencia y empecé a escuchar gritos y llanto-. Escuche una maldición por parte de Alec pero no me interrumpió. –Pensé que si me miraba la dejaría en paz pero no fue así, se puso muy violento lo bueno fue que llegó Tayler y nos defendió, pero a nosotras nos trajeron aquí mientras que a él se lo llevaron a delegación junto con ese hombre. ¿Le hablaste a Garrett para que lo ayudara?-. Le pregunte preocupada.
-Si debe de estar en camino-. Dijo serio. -¿En qué demonios estabas pensando para exponerte así?-. Por fin exploto.
-Ahora no es un buen momento, necesito ver cómo se encuentra Jessica-. Le dije firme ya que no estaba para regaños.
-¿Qué te importa cómo este? ¿Ya se te olvido todo lo que te hizo? Fue una perra contigo, es una completa perra vanidosa y malcriada-. Me dijo alterado.
-En este momento no-. Le dije mientras entraba al cuarto dejándolo en el pasillo, mi cabeza dolía y sabía que no soportaría mucho más.
Jessica estaba en acostada en la cama de hospital ahí se miraba bastante pequeña, ya no tenía ni una gota de maquillaje por lo que se mostraba un morete que cubría desde su boca hasta la mitad de su mejilla y unos cuantos más en sus brazos, estos contrastaban con la palidez extrema de su rostro, por un momento me pregunte ¿qué había pasado con la chica que conocí? La persona que tenía enfrente era un débil reflejo de ella.
-¿Cómo estás?-. Le pregunte algo incomoda.
-El doctor dijo que estere bien, pero tengo que estar en observación-. Me dijo viendo sus manos.
-¿Ese tipo era tu esposo?-. Le pregunte sin poderme creer que se hubiera casado con alguien como él.
-Se llama Marcus tenemos un año de casados-. ¿Dónde estaba la chica arrogante?
-¿Por qué permites que te trate así?-. Le dije molesta ya que había puesto la vida de mis hijos en peligro por su culpa.
-Porque no tengo opción-. Me dijo con frustración.
-Oh vamos Jessica-. Le dije molesta.
-Es verdad necesitábamos dinero y…-.
-¿Por qué demonios necesitarían dinero?-. Le pregunte alterada ellos tenían incluso el doble que yo.
-Todo el dinero paso a James, él lo maneja todo-. Dijo en voz baja.
-¿Las dejo sin dinero?-. Le pregunte atónita más no lo creía imposible.
-No, no lo hizo, no ha cancelado nuestras tarjetas es más estoy segura que ni siquiera se acuerda que de ahí se liquidan nuestros gastos, las finanzas no son lo suyo o más bien ningún tipo de trabajo, pero no ha hecho más que gastar grandes cantidades en apuestas, mamá está segura que tarde o temprano perderá todo por lo que sugirió que la mejor solución era…-. No termino pero lo adivine.
-Marcus, la mejor solución era que te casaras con algún rico sin importar quién con tal de que nunca perdieras el estilo de vida al que estas acostumbrada y por supuesto tú aceptaste eso antes que no tener todo lo que deseas-. Le dije con asco.
-¡No todos somos como tú!-. Me dijo furiosa y con las lágrimas a punto de derramar.
-Deja de culparme por todo lo que no te sale bien, son tus acciones las que siempre te llevan a esto-. Le dije furiosa.
-Ahora deberías estar contenta ¿no? después de lo sucedido Marcus me pedirá el divorcio de todas formas no es como si pudiera regresar con él cada vez se ponía más violento, tendré que regresar con mamá que pondrá en marcha otro de sus planes para rescatarnos de la evidente miseria a la que nos aventara James, claro que no funcionara porque quién va a querer a una chica embarazada, al menos que mamá insista en un aborto-. Pero solo me pude concentrar en un punto.
-¿Estas embarazada?-. Le pregunte asustada.
-Tengo dos meses por eso Marcus estaba furioso desde que me dijeron sabía que no le iba a gustar la idea no quería hijos, decidí decírselo en un lugar público porque tenía miedo pensé que eso lo contendría pero me equivoque-. Una lagrima rodo por su mejilla.
-¿Piensas tenerlo?-. Le pregunte.
-Hace dos semanas intente realizarme un aborto-. Más lagrimas seguían saliendo pero no me conmovía, solo podía cubrir a mis hijos ante esas palabras. –Pero no pude, por eso se lo dije-. Me dijo limpiando sus lágrimas.
-¿Eso significa que piensas tenerlo?-. Quería una respuesta real.
-No lo sé, ¿De dónde lo voy a mantener? Si regreso con mamá es obvio que quera que me deshaga de él, tal vez lo pueda dar en adopción no lo sé-. Lo peor de Jessica es que solo era una niña consentida que apenas se estaba dando cuenta que el mundo no giraba a su alrededor.
-¿Tú lo quieres tener sí o no?-. Le dije firme.
-No es tan fácil-. Me dijo berrinchuda.
-Solo contesta la maldita pregunta Jessica-. Le exigí estaba cansada mi cabeza dolía, estaba preocupada por Tayler, por mi bebes, por Edward, solo quería a Edward a mi lado.
-Si lo quiero pero sé que no lo puedo tener-. Me dijo frustrada.
-Muy bien-. Fue todo lo que le dije porque mi mente empezaba a trazar planes.
-¿Eso qué significa?-. Me dijo igualmente molesta.
-Hace un tiempo compre un café, es pequeño aparte de lo obvio sirven postres y unos cuantos bocadillos, no tiene mucho que ver con los demás negocios que manejo pero me gusto el lugar y los dueños tenían que venderlo-. Le dije encogiéndome de hombros. –Si quieres lo pondré a tu nombre-. Ella solo me miro asombrada. –Puedes decidir qué hacer con él, si lo quieres vender adelante lo puedes hacer y poner otro negocio o gastar el dinero en menos de tres minutos, no me importara aunque si lo trabajas podría darte suficiente dinero para vivir cómodamente, no al nivel de vida que estas acostumbrada pero algo es seguro a tú hijo y ti no les faltaría lo necesario-. Le dije seria.
-Pero yo no sabría cómo manejarlo-. Me dijo asustada ante el reto, era obvio que nunca había luchado por nada.
-Puedo poner a alguien que te enseñe por un tiempo, si eres inteligente lograras que siga funcionando tan bien como hasta ahorita, incluso en un futuro podrías abrir otro igual y así sucesivamente yo no objetare nada-.
-¿Por qué te arriesgarte a defenderme y ahora esto?-. Esa eran dos buenas preguntas.
-Tómalo como un pago-. Le dije mientras me sentaba y ella me miraba asombrada. -Sé que tú le hablaste aquel día a Alec para que fuera por mí a aquel bar en el que estaba tirada-. Le explique, recordaba haberla visto entre mi borrachera pero me negaba a creer que fuera ella la que habló, hasta que hable con Alec y todo indicaba que había sido ella.
-Me sentí mal-. Me dijo en un susurro como si le avergonzara lo que iba a decir. –Siempre creí que tú habías destruido a mi familia, desde que llegaste a la casa mis padres se volvieron más distantes pensé que era tú culpa, tú estabas destruyendo a mi familia-. Me explicó derramando lagrimas nuevamente. –No me di cuenta de lo mal que estaba todo hasta que papá enfermo, no te engañare nunca nos llevaríamos bien pero en ese momento que te ofreciste ayudarlo y él se negó, me di cuenta de la verdad él prefería morir y mamá prefería que muriera antes que lo ayudaras, cuando murió mire lo que te dolió al igual que a mí. Cuando te mire en aquel bar y mire que estabas a un paso de la inconsciencia y unos hombres estaban esperando que lo hicieras, no sabía qué hacer lo ideal hubiera sido irme estuve a punto de hacerlo convenciéndome que te merecías amanecer sin saber qué paso, pero algo no me dejo y decidí hablarle a Alec esperando que él fuera por ti-.
-Si no le hubieras hablado a Alec ese día yo no estaría aquí, por lo tanto solo estoy regresando la oportunidad que sin querer me brindaste-. Le dije tocando mi vientre. Si Alec no hubiera ido por mí aquel día jamás hubiera entrado a rehabilitación nuevamente, jamás podría haber tenido las oportunidades que tengo ahora, porque ese hubiera sido el golpe final que necesitaba para romperme por completo.
-Veo que estas casada ¿El chico que nos defendió es tu marido?-. Pregunto apuntando mi mano con la sortija.
-No mi marido es Edward, Edward Cullen-. Le dije y pareció no acordarse.
-¿El chico con el que salías en la preparatoria?-. Y asentí. -¿Cuánto tienes?-.
-Casi seis meses -. Le conteste sobando mi vientre.
-Pensé que no podías tener hijos-. Dijo en un susurro.
-Me arriesgaré-. Le dije la verdad e intentando no recordar que en parte era su culpa que para mí el embarazo presentara un riego. –Es el momento que decidas que harás de tu vida, todo queda en tus manos. ¿Trabajaras duro o regresaras con Sue a intentar tener mejor suerte con otro marido?-. Le dije intentando cambiar el tema, aunque era por mucho la conversación más larga y amable que habíamos tenido.
-Lo intentaré con el café si no te has arrepentido-. Me dijo con miedo.
-Muy bien-. Le dije yendo hacía a la puerta.
-Isabella-. Me llamó antes de que saliera por lo que voltee. –Gracias, sé que no lo merezco después de todo lo que hicimos…-. Dijo viéndose las manos era obvio que le estaba costando demasiado.
-Olvídalo Jessica-. La interrumpí. –Espero que tengas éxito y tienes razón jamás nos llevaremos del todo bien pero al final nos guste o no eres mi hermana, si algún día tienes una emergencia con el niño o necesitas algo no dudes en llamarme aquí está mi número y por Marcus no te preocupes que yo me encargare-. Sabía que estaba embarazada y era obvio que después de esta decisión Sue le daría la espalda porque se sentiría traicionada de que yo entrara en el juego, no quería que su bebe y ella no tuvieran a quién recurrir.
-Gracias-. Me dijo tomándola.
Cuando salí me di cuenta que ahí estaban Garrett y Alec platicando, eso me enfureció se supone que tenía que estar en la procuraduría ayudando a Tayler, lo que me preocupaba era que todo este asunto era más delicado con él que con cualquier otra persona, él tenía antecedentes por su pasado y algo me decía que Marcus tenía excelentes amistades, lo que provocaría que lo trataran como a un criminal y por si fuera poco su futuro brillante se podría ver empañado por mí culpa si descubrían que había vuelto a tener problemas con la justicia.
-¿Qué demonios haces aquí? Se supone que deberías de estar con Tayler-. Le reclame enojada a Garrett que me miro sorprendido.
-Eso hago, ya lo mire pero necesito tomar sus declaraciones para así poderlo ayudar-. Se defendió sorprendido.
…
Edward POV
La operación se había alargado, casi habíamos perdido al paciente por lo que tuvimos que realizarle varias trasfusiones de sangre para mantenerla, era una mujer que se había enfrenta al cáncer de mama, por lo que me negaba a perderla en la operación cuando ya había librado una gran batalla. Bastante cansado fui a revisar mi celular incluso antes de quitarme el uniforme, necesitaba hablar con Bella para decirle que estaba muy retrasado pero bien, lo que me asusto es ver la cantidad de llamadas que tenía perdidas.
Una sola llamada de Bella, pero tenía otras 3 llamadas de Alec y como 6 llamadas de Melanie eso me asusto porque solo podía significar que le había pasado algo a Bella. Sin perder tiempo en cambiarme salí del quirófano mientras llamaba a Bella, pero para mi sorpresa se encontraba Melanie sentada en la sala de espera al verme se puso de pie rápidamente, que ella estuviera aquí esperándome no podía ser bueno.
-¿Qué le paso a Bella?-. Le pregunte aterrado.
-Tranquilo ella está bien-. Me dijo intentando calmarme. ¿Pero qué significa esa respuesta que nuestros hijos no estaban bien? –Los tres están bien-. Al parecer vio mi alarma por lo que se corrigió.
-¿Qué sucedió?-. Le pregunte aún asustado porque sabía que algo estaba mal.
-Vamos Bella se encuentra en el segundo piso-. No me dijo dos veces cuando empezamos a caminar al piso de ginecología lo que significaba que tenía que ser relacionado con el embarazo. –No sé muy bien que sucedió pero hace un momento hable con Alec y me dijo que Bella está bien al igual que los bebes hace poco su doctora la reviso, pero me pidió que te buscara porque alega que eres el único que pude hacer que Bella se calme, pregunté por ti y me dijeron que no te podían molestar hasta que salieras vi más prudente esperarte-. Me dijo mientras íbamos casi corriendo por los pasillos.
Pero solo me detuve cuando por fin visualice a Bella estaba parada dándome la espalda, pero la revise de lejos y parecía bien, lo que me importó fue ver que era capaz de mantenerse en pie y si hubiera sido grave la tuviera en una camilla por lo que di gracias mentalmente.
-Bella cálmate, tal vez deberías sentarte recuerda lo que dijo la doctora -. Dijo Alec trayéndome a la realidad.
-Estoy perfectamente, no necesito sentarme-. Le contesto bruscamente.
–Sí lo necesitas, Garrett y yo nos encargaremos de Tayler veras que todo estará bien-.
-¡No me voy a calmar hasta que saquen a Tayler!-. Dijo ahora alterada por lo que emprendí mi camino nuevamente. –Y no solo eso, también quiero que ese idiota pague lo que nos hizo, quiero que pongas dos demandas entre más serías mejor somos dos embarazadas eso tiene que servir y lo quiero en la cárcel por un buen tiempo que aprenda lo que es temperamento el imbécil ese, pero eso no será todo y de esto te encargar tú Alec lo quiero en la calle mendigando sin un quinto-. Dijo Bella con un odio que no había visto en mucho tiempo.
-¿Hermosa?-. Le hable a Bella que volteo rápidamente sus ojos mostraban furia una que no había visto.
-Llegaste-. Me dijo con voz ahogada y sin poder retenerme más acorte la distancia y la abrace.
-Por favor dime que están bien-. Le dije sintiendo que respiraba por primera vez desde que mire el celular.
-Estamos bien-. Me dijo en susurro mientras se sostenía de mí.
-Ahora que todo está más calmado aprovechare para entrar y tomar la declaración, no quiero perder tiempo-. Dijo Garrett apuntando la puerta. –Edward un gusto, Bella verás que todo estará bien-. Nos dijo antes de entrar al cuarto.
–Tengo que ir con la doctora a que me revise la presión me acompañas-. Me pregunto con la cara enterada en mi pecho como si se negara a soltarme. Y mire a Alec en forma de alarma, no entendía que estaba pasando, pero el solo asistió como indicándome que la llevara.
-Sí vamos-. Le dije aún bastante confundido.
-Alec, necesito que te hagas cargo del imbécil-. Le pidió seria y con una mirada de que no iba a cambiar de opinión.
-Sabes que lo haré, jamás me he quedado con los brazos cruzados no soy un tipo benevolente-. Le dijo serio pero no entendía nada. –Tú solo concéntrate en relajarte, yo me encargo de lo demás-. Le dijo mientras se acercaba y le daba un beso en la frente. –Edward intenta hacer que se calme dijo la doctora que tiene la presión un poco alta, que si no se baja puede llegar a complicarse-. Me dijo serio y yo solo pude mirar a Bella necesitando asegurarme que todo estaba bien. –Sé que estas confundido pero no la presiones, ya está lo suficientemente alterada-. Me dijo solamente a mí mientras se despedía de un abrazo.
-Gracias por todo Alec-. Le dije en verdad agradecido de que estuviera siempre con ella.
-También es mi familia-. Me dijo dándome una palmada antes de irse.
-Vamos-. Le dije en forma de pregunta y asistió caminando sin llegar a soltarme. –Hermosa podemos parar necesito avisar que ya me voy-. Le dije apuntando al doctor de guardia y ella solo asistió distraídamente pero a comparación de hace un momento que parecía toda una guerrera dispuesta a enfrentar una batalla en estos momentos se veía terriblemente indefensa y eso me estaba carcomiendo, quería verle sus ojos brillantes nuevamente.
-Edward saliste muy rápido del quirófano-. Me dijo el doctor encargado, cuando me acerque incluso levanto una ceja ante mi atuendo, no me había quitado el traje.
-Lo siento, mi esposa no se siente bien y la llevaré a que la revisen, lo más probable es que también la lleve a casa-. Le explique sin pedirle permiso en realidad ya que mi prioridad era Bella y él solo volteo a verla, mientras ella acariciaba su vientre de forma distraída.
-Entiendo, ve no hay problema yo me encargo de llenar el formulario y explicarle a los familiares-. Me dijo con una sonrisa condescendiente. –Si hay algo en lo que te pueda ayudar no dudes en avisarme-. Agrego antes de darse la vuelta e irse.
-Vamos hermosa-. Le dije mientras la atraía a mis brazos.
-Edward que alegría verte-. Me saludo Stephanie la doctora de Bella que estaba hablando con una enfermera. –Veo que me hiciste caso en venir a que te revisen la presión-. Se dirigió amablemente a Bella que solo asistió su silencio me estaba matando. –Muy bien vamos a ver qué tal estamos-. Le dijo mientras empezaba a tomarle la presión. -¿Has presentado algún mareo, nauseas? ¿Dolor en el vientre? ¿Sangrado?-. Le preguntó y yo solo podía mirar a Bella asustado, pero para mí tranquilidad negó. –Seguimos igual no ha bajado, pero no es totalmente malo ya que tampoco ha subido-. Le dijo con una sonrisa.
-¿Se ha mantenido en el mismo margen?-. Le pregunté interesado.
-Sí es igual que hace un momento, como les comente no tenemos nada de qué preocuparnos mientras esta no suba. Lamentablemente es muy común que la presión en las embarazadas suba pero también sabemos que es poco probable que si se eleva a niveles preocupantes llegue controlarse algún día sin la necesidad de medicamento que es algo que quiero evitar-. Yo también, aunque sabía que ya no era un peligro de vida o muerte, no quería que Bella estuviera en medicación de por vida para controlar su presión. –Por lo tanto quiero que se esté revisando todo el día de hoy, si se eleva tendremos que llegar a tomar medidas pero si baja solo abra quedado en un susto, hace un momento no la deje ir porque no estabas pero si la cuidaras tú ya se pueden ir a casa-. Me dijo amablemente.
-No te preocupes yo me haré cargo-. Le dije muy seguro.
-Muy bien, solo necesito que repose y se mantenga calmada-. Me dijo y asentí de acuerdo. -Entonces es todo-. Me dijo con una sonrisa y dándose la vuelta.
-Vamos hermosa-. La invite a que nos fuéramos y para mi miedo ella solo asistió sin decir ni una palabra todavía. -¿Tú carro se encuentra en el estacionamiento?-. Le pregunte por si quería que nos fuéramos en él.
-No está en el centro comercial-. Me dijo con la voz ronca y miles de preguntas invadían mi cabeza. –Llegué en una ambulancia-. Me explicó pero no dijo nada más y yo solo tomé mi cabello con algo de frustración quería preguntar ¿qué había pasado? ¿por qué en una ambulancia? Pero las palabras de Alec estaban en mi mente.
-Bien entonces vamos a casa-. Le dije dirigiéndome a mí carro y abriéndole la puerta.
…
-Bella hermosa ¿Estás bien?-. Le pregunte asustado mientras me agachaba a su lado, desde que habíamos llegado solo se sentó en el sofá y acariciaba su vientre distraídamente. Ante mi pregunta sus ojos se enfocaron en mí y se llenaron de lágrimas que sabía había intentado contener en todo este tiempo. –Estoy aquí hermosa-. Le dije abrazándola y atrayéndola a mi pecho.
-No se dejan de mover-. Me dijo con voz ahogada mientras las lágrimas rápidamente bañaban su rostro. –Si algo les pasa será mi culpa, soy una estúpida yo debí…-. Me dijo ahogándose con su llanto.
-No les va a pasar nada ya te dijo Stephanie que todo está bien-. Le dije acariciando su vientre de forma tranquila pidiéndoles mentalmente que se calmaran porque al parecer su mamá estaba muy asustada al igual que ellos.
-Mire a Jessica en el centro comercial-. Me empezó a contar con voz dolida y ante ese comentario me tense pero me obligue a relajarme quería que ella me contará. –Iba de la mano de un hombre pero se miraba asustada, no sé qué me sucedió pero algo hizo que los siguiera, tal vez fue que pocas veces le había visto esa expresión y sabía que era terror puro, el punto es que cuando los alcance en un lugar alejado-. Tomó aire para calmarse y continuar pero yo estaba realmente tenso. –Escuche un golpe y el llanto de Jessica-. Las lágrimas eran cada vez más complicándole hablar y yo estaba aterrado ante lo que venía. –Te juro que no lo pensé, no lo analicé fui una tonta impulsiva-. Me dijo viéndome a los ojos con remordimiento.
-Todo está bien, todo está bien-. Le dije abrazándola.
-No podía creer lo que mire, ella estaba en el piso mientras él la estaba golpeando, él estaba furioso me dijo que me fuera, hubiera sido lo mejor pero no le hice caso algo me impedía dejarla ahí-. Me dijo llorando con más dolor y no sabía qué hacer para calmarla incluso yo estaba aterrado. –Cuando vio que no lo iba a hacer su furia se volteó contra mí, no había pensado en los bebes hasta que creí que me iba a golpear, hasta en ese momento me di cuenta que los había puesto en peligro ¿Qué clase de madre soy?-. Me dijo llorando con bastante dolor.
-Una excelente y no solo madre también persona que no pudo dejar a otra sufrir-. Le dije intentando consolarla y reprimiendo mis ansias de revisar que estuviera bien que no los hubiera lastimado, pero ahora me preocupaba más su miedo, quería encontrar a ese maldito.
-No tendría que ser tan impulsiva, tuve que ir a pedir ayuda y no enfrentarme a él yo sola-. Me dijo enojada. –Si Tayler no me hubiera encontrado ¿no sé lo qué habría pasado?-. Me dijo llorando y agradecí internamente que hubiera personas que cuidaran de mi familia. –Ahora por mí culpa se encuentra en la cárcel Edward, por mi estupidez puede que lo dejen en arresto domiciliario debido a sus anteriores problemas y adiós a sus sueños de ir a la universidad de trabajar para el corporativo, adiós a todo por lo que ha luchado todo este tiempo-. Dios quería poder decir que todo saldría bien que no se preocupara por nada.
-Alec te prometió que se encargara de todo y estoy seguro que así será, tienes que confiar en él hasta ahorita jamás te ha fallado, piensa en esto si a Tayler le quitan la beca estoy seguro que podrías ayudarlo con una beca desde algún negocio que manejes e incluso podría trabajar para Alec eso sería de gran ayuda, estaría seguro que le brindarían grandes oportunidades que no todos ofrecen y Alec tendría a alguien en quien confiar-. En sus ojos podía ver un poco de consuelo. –Estoy seguro que Tayler sabe que jamás lo abandonaran-. Le dije limpiando sus lágrimas.
-¿No estás enojado porque puse a nuestros hijos en peligro?-. Me dijo asustada.
-No te mentiré me aterra la idea de pensar en ustedes en cualquier situación de peligro, pero no estoy enojado porque siempre he sabido con quien me case, sé que la gran mujer que amo no sería capaz de dejar a alguien sufrir, ni aunque ese alguien sea una persona que le causo tanto dolor en el pasado-. Le dije viéndola a los ojos para que viera que al contrario de lo que creía siempre estaría orgulloso de ella.
-Antes de que llegaras hable con Jessica-. Me comento acostándose en mi pecho mientras yo seguía acariciando su vientre. –James está despilfarrando todo el dinero, Sue cree que pronto se quedarán en bancarrota él que la estaba golpeando es su marido que al parecer estaba muy enojado porque se enteró que estaba embarazada-. Sin pensarlo la atraje más a mí en un intento por sentirla segura en mi brazos, cómo médicos desgraciadamente presenciábamos muchos casos así pero uno jamás llegaba a acostumbrarse a tanta maldad. -¿Te das cuenta obligo a su hija a casarse con ese animal por dinero? No justifico pero creo comprender el comportamiento de Sue hacía mí, pero ella es su hija-.
-Bella amor no te atormentes, jamás lograremos comprender el comportamiento de esas personas sin corazón-. Le dije besando su cabeza.
-Ella no quiere regresar porque está segura que la obligara a abortar y tiene miedo…-. Termino en un susurro como con miedo de proseguir.
-¿Qué más amor?-. La invite con dulzura.
-Le regale el café-. Hace unas semanas me había hablado de un nuevo café del cual se enamoró y cuando vio que estaba en venta me pregunto que me parecía la idea de comprarlo, por lo que al siguiente día estábamos Alec y yo visitándolo como si mi opinión importara cuando no era mi dinero y no sabía mucho de negocios pero para ella parecía importarle lo que opinaba, cuando Alec le dijo que era un buen negocio yo solo acepte al verla tan ilusionada. Los siguientes días se la paso muy emocionada restaurándolo incluso imagine que se terminaría haciendo cargo ella. –Sé que debía de consultarlo contigo porque es nuestro dinero y de nuestro hijos pero…-. Me dijo nerviosa.
-Bella hermosa hiciste bien, no estoy enojado el café era tu proyecto ¿Pero Jessica se quiere hacer cargo?-. No imaginaba a la vanidosa de Jessica haciéndose cargo de un café, además era obvio que los ingresos que presentaría no era a lo que estaba acostumbrada y lo que me molestaría es que lo vendiera cuando Bella se había esforzado tanto.
-No era la Jessica que recordaba se miraba perdida, como si por fin se hubiera dado cuenta que la vida no es fácil, como si esta le hubiera dado una lección, pero supongo que tienes razón y es probable que se arrepienta cuando vea que no es fácil y decida venderlo, pero eso ya no es mi problema mi deuda habrá quedado más que saldada-. Me dijo encogiéndose de hombros y confundiéndome.
-¿Tú deuda? ¿Qué deuda tienes con ella?-. Le pregunté confundido y un poco enojado de qué pensará que ella les debía algo porque era Jessica la que había sido una terrible persona.
-¿Te acuerdas que te conté que tuve una recaída después de haber salido del centro de rehabilitación en Los Ángeles?-. Me preguntó y mi mente recordó que me había comentado que había venido aquí en forma de prueba y esperando que se abrieran nuevamente las oportunidades en la universidad pero con la muerte de Charlie ella había sufrido una recaída, por lo que asentí aunque no estaba seguro de que me vio. –Te conté que si no hubiera sido por Alec que me encontró en un bar no sabía que hubiera sido de mí-. Volví a asentir.
-Si me acuerdo-. Le dije un poco temeroso.
–Jessica fue quien le habló al parecer ni ella misma sabe por qué lo hizo, el punto es que si ese día ella no lo hubiera llamado no sabría que hubiera sido de mí-. Se separó de mí y tapo su rostro con sus manos como si le costara recordar y eso me asusto. –Vagamente recuerdo a unos sujetos invitándome tragos yo los rechace ya que quería estar sola y el dinero nunca fue problema pero no se fueron del todo estaban ahí esperando, entre los tragos recuerdo ver vagamente a Jessica pero a ese punto ya no podía estar segura, no tarde mucho en caer en un estado de casi inconsciencia las pastillas y el alcohol nunca fueron una buena combinación, los recuerdo diciéndome que me fuera con ellos yo no quería pero era obvio que no podía presentar resistencia estaba demasiado perdida-. Sus palabras me daban terror al pensarla indefensa. –En el momento que ya me llevaban llegó Alec, él obviamente se dio cuenta de mi estado y me llevó con él ¿te das cuenta lo que estuve a punto de pasar ese día? Si ella no lo hubiera llamado al siguiente día me hubiera despertado en algún rincón y eso jamás lo hubiera superado Edward, jamás hubiera podido continuar-. Me dijo con terror. –A pesar de eso y de todo lo que me hizo, sé que no tiene sentido pero sigue siendo mi hermana-.
-Si tú estás a gusto y te sientes mejor al ayudarla yo jamás te lo impediré Bella-. Le explique nada que la hiciera sentirse bien me enojaría.
-¿Entonces no estás enojado porque le regale el café?-. Su voz se escuchaba esperanzada.
-Si tú sentías que estabas en deuda con ella entonces yo también lo estaba porque salvo a la mujer que amo, no me molesta lo que hiciste siempre y cuando te haga sentir en paz, solo me molesta lo que a ti te hace sentir mal-. Le dije dándole un ligero besos en sus labios hinchados por el llanto.
-Te amo tanto-. Me dijo abrazándome. –Gracias por siempre estar para mí, por cuidarnos y protegernos sin importar que estés muy cansado, tú siempre estas apoyándome en todo y sobre todo amándome sin importar lo mucho o lo poco que me equivoque-. Me dijo escondiendo su rostro en mi cuello.
-No tienes nada que agradecer hermosa, lo hago porque te amo-. Le dije besando su hombro y así nos quedamos un momento, podía sentir a Bella relajándose cada vez más pero nuestros pequeños se seguían moviendo, en mi intento de relajarlos lleve mi mano a su vientre y empecé a tararear esperando que con la calma del lugar surgiera el mismo efecto en ellos.
Al poco rato sentía a Bella quedarse dormida y los pequeños también se dejaron de mover, al parecer mi familia había tenido un día difícil yo también me quería acurrucar con ellos pero algo me decía que ninguno había comido, con mucho cuidado de no despertarla me levante dispuesto a ordenar algo a domicilio.
…..
-¿Quieres postre?-. Le pregunte a Bella que estaba medio acostada en la silla.
-Amm…-. Me dijo viendo con anhelo el pay de queso que estaba en la foto del menú. –No estoy bien-. Me dijo con decisión una vez que lo pensó.
-¿Estas segura?-. Le pregunte queriendo cumplir su antojo.
-Si ya comí mucho y recuerda lo que dijo la doctora, nada de subir de peso-. Terminó con un pequeño puchero.
-Si tienes muchas ganas podemos compartir un pedazo-. Le ofrecí, sabía que tenía razón y nada de comer de más pero era mi amada esposa no quería que se quedará con ganas de nada.
-No me tientes más, así estoy bien-. Me dijo dándome un beso en la mejilla.
-Queremos dos gelatinas-. Le dije a la mesara sin insistir ya que sabía que Bella tenía mucha fuerza de voluntad cuando se lo proponía, pero tampoco quería que no comiera nada mientras todos los demás pedían algo.
-Pues yo si quiero, me traes dos rebanadas-. Dijo Emmet que estaba enfrente de nosotros.
-Pero Elizabeth quiere nieve y yo también-. Le regaño Rosalie.
-Lo sé las iba a pedir, las dos rebanadas son para mí-. Le dijo Emmet con una amplia sonrisa de no rompo ni un plato, mientras Rosalie solo rodaba los ojos de forma cansada. –Como mencionaba mi esposa también queremos dos copas de helado de vainilla-. Agrego Emmet al pedido.
-¿Entonces Isabella cuándo vas a ir a hacerte esa prueba para saber que tendrás? El tiempo apremia y tenemos tanto que comprar-. Le preguntó Rosalie emocionada.
-Es que no estoy tan segura, una parte de mí le gustaría que fuera sorpresa-. Le dijo Bella jugando nerviosamente con la servilleta mientras me daba una mirada nerviosa.
-Como tú quieras hermosa-. Le dije al oído mientras entrelazaba nuestras manos, en realidad no me importara lo que sea que tuviéramos los amaría con todo mi corazón aunque una parte de corazón no podía evitar desear una nena igual a Bella o tal vez dos.
-Pero son tantas cosas las que se tienen que comprar-. Dijo Rosalie emocionada.
-Si lo sé solo por eso me veo tentada a saber pero no estoy tan segura, por ahora ya compramos los muebles de un color chocolate hermosos solo nos falta las colchas y todo lo decorativo, lo neutro e indispensable ya lo tenemos-. Dijo Bella pero nadie comento nada porque llegó la mesera.
-Quiero comentarles algo, bueno nosotros tres queremos comentarles algo-. Dijo Rosalie viendo a su familia con una amplia sonrisa. –Ya puedes decirle Elizabeth-. La invitó Rosalie logrando que la pequeña nos diera una amplia sonrisa, como si todo el tiempo estuviera esperando este momento.
-Voy a telnel un hemanito-. Nos dijo con una amplia sonrisa, logrando que Bella soltara un grito de emoción y en mi rostro se instalara una amplia sonrisa.
-¡Felicidades!-. Les dije mientras Bella aplaudía feliz y daba pequeños brincos.
-¿Cuánto tienes?-. Le preguntó Bella emocionada.
-Apenas tengo dos meses-. Le contesto Rosalie con una amplia sonrisa.
-¡Dios Felicidades!-. Les dije totalmente emocionado como la primera vez.
…
-¿Te das cuenta que todos nuestros niños será casi de la misma edad?-. Me preguntó Bella emocionada mientras entrabamos a la casa. –Me encanta que cuando nos veamos serán un gran grupo, entre Elizabeth, Caroline, el pequeño Ben, los nuestros y el que viene de Rosalie, ya solo falta Jasper para que se complete el grupo-. Esta noticia la había puesto tan extasiada porque sabía que nuestros pequeños tendrían lo que ella no, una familia grande con la que crecer.
-Estoy igual de feliz que tú hermosa-. Le dije besando su cabeza.
-La casa esta tan caliente-. Dijo entrando a prender los ventiladores que con el paso de los días habían ido estando estratégicamente acomodados. –No entiendo por qué tu casero no puede simplemente arreglar el aire acondicionado-. Dijo molesta, era verdad que estaba un poco caliente pero no se me hacía tan extremo.
-Hablaré con él nuevamente por la mañana-. Le dije mientras revisaba nuestro correo.
-Y nuevamente no hará nada estoy pensando seriamente en arreglarlo yo, esto se pone tan insoportable-. Se quejó mientras se sentaba en el sofá en el punto en el que se centraban los tres ventiladores.
-Veremos que hacer antes de que aumente el calor-. Quería mencionarle que apenas y hacía un poco pero me quede callado por no encontrarme con otra discusión. Mientras me senté a su lado intentando traerla a mis brazos, era nuestro momento de tranquilidad.
-No tengo mucho calor, el problema es que el aire sigue siendo caliente-. Se quejó mientras se acomodaba a lado contrario con la panza hacía arriba. Si no conociera todas sus hormonas me hubiera sentido despreciado pero conocía sus achaques.
-¿Quieres que te traiga algo más fresco para que te pongas?-. Le pregunte tranquilamente.
-No, no me quiero mover así estoy bien-. Intente reprimir mi sonrisa por la forma perezosa en la que estaba pero no lo logre al menos no me miro.
-Iré por algo, veras como te encuentras más cómoda-. Le dije mientras iba a buscar una de mis grandes playeras. –Aquí está, te encontraras más fresca con ella-. Le dije mientras le empezaba a quitar los zapatos y el pantalón. –Anda ya falta poco-. Le dije mientras la invitaba a sentarse, la ayude a retirar su blusa y su sostén con el cual dio un suspiro de alivio.
-¿Y si simplemente me quedo así?-. Me dijo con una sonrisa traviesa que devolví.
-A mí jamás me escucharas quejarme-.
-Sé que no-. Me dijo divertida mientras levantaba los brazos y tome la playera para ponérsela, al bajar por su vientre mire movimiento y me quede un momento a acariciarlo. –Uno de tus hijos no sé da cuenta de dónde está y se la pasa realizando fiesta ahí adentro, al parecer no para de bailar-. Me dijo Bella divertida.
-Está feliz-. Le dije emocionado y dejando un beso antes de bajar la playera por completo. –Ya puedes acostarte-. Le dije mientras me levantaba para traerle un vaso con agua y hielos.
-Eres el mejor esposo del mundo-. Me dijo feliz cuando vio mi mano y levantando sus labios en demostración que le diera un beso mientras seguía acostada definitivamente se estaba convirtiendo en una hermosa perezosa, pero rápidamente me acerque a darle un beso antes de ir a sus pies y empezar a masajearlos. –Dios ¿Te he dicho cuanto te amo?-. Me pregunto extasiada. –Últimamente se encuentran tan hinchados-. Me dijo perdida en su comodidad y me encantaba consentirla.
…
-Edward-. Escuche la voz de Bella entre sueños pero algo me inducia a seguir dormido, hasta que escuche un sollozo y mi estado de alerta se activó provocando que me levantara de golpe.
-¿Bella hermosa qué pasa?-. Le pregunte asustado al darme cuenta que estaba llorando, sin querer voltee al reloj y eran las 2 de la mañana. –Bella ¿Qué pasa?-. La volví a llamar mientras quitaba sus manos de su rostro intentando tranquilizarme.
-Es que… es que…-. Y se volvió a ponerse a llorar.
-¿Qué sucede?-. Le pregunte más tranquilo cuando me di cuenta que no corría peligro, ya había aprendido que ese tipo de llanto era de sentimiento no de alarma.
-No puedo dejar de pensar en el pay-. Me dijo mientras rompía a llorar más fuerte, casi me daba un ataque de risa pero me tuve que contener porque su estado cambiaría de tristeza a furia.
-¿Quieres pay ahorita?-. Le pregunté sin saber cómo me debería de sentir pero solo me causaba gracia.
-Sé que no debo porque no me quiero poner más gorda, pero es que… es que no se me va de la mente y me da hambre solo de imaginarlo, intente dormir pero no puedo. Yo sé…-. Tomó un poco de aire en un intento de calmarse para continuar. -Sé que estás cansado pero… pero-. Y volvió a romper a llorar tapándose el rostro con las manos.
-¿Quieres que vaya a comprar un pastel de queso?-. Le pregunte sin creerme que sería uno de los tantos maridos que estaban de compras en la madrugada.
-¿Lo harías por mí?-. Me preguntó ilusionada destapándose la cara y viéndome con sus ojos brillantes e ilusionados. –No, no deberías es muy noche eso sería horrible de mi parte, sería la peor esposa del mundo-. Me dijo con lágrimas rodando por sus mejillas.
-Si deseas un pastel por supuesto que voy a ir a comprarlo, sabes que lo que quieras te lo traeré, siempre y cuando dejes de llorar porque no me gusta mirarte así-. Le dije besando su frente y limpiando sus mejillas, mientras asistía de acuerdo con mi pedido.
Por lo que a las dos de la madrugada estaba buscando mis llaves para ir a la tienda, mientras mi mujer y mis hijos nonatos estaban con la televisión encendida esperando que llegara su antojo, mientras manejaba esperando encontrar algún supermercado abierto apuntaba mentalmente el comprar cualquier antojo que viera que Bella podía desear por la noche, si lo hubiera hecho me habría ahorrado salir de madrugada y tal vez solo hubiera ido a la cocina por él. Y cuarenta minutos después estaba de regreso en la casa viendo a Bella devorar con entusiasmo una rebanada de pastel
-Te amo, te amo-. Me decía mientras me daba pequeños besos en la cara. –Eres el mejor marido del mundo-. Termino con un beso en mis labios, amaba a esta mujer sin importar que me tuviera que levantar de madrugada para atender sus deseos.
-Yo también te amo hermosa-. Le dije atrayéndola a mis brazos para dormirnos juntos ya eran las tres y me tendría que levantar pronto.
-No me quiero dormir-. Me dijo viéndome fijamente. –Quiero que me hagas el amor-. Dijo mientras besaba mi cuello para reafirmar sus palabras.
-Creo que deberíamos dormir-. Le dije atrayéndola a mis brazos nuevamente y frenando sus movimientos aún en contra de mi voluntad, como siempre moría de ganas de hacer el amor con ella pero mañana sería un día muy pesado e importante ya que mi agenda estaba totalmente llena y tendría que estar al menos bien dormido si quería rendir mis 36 horas, pero ella no pensaba lo mismo.
-No me deseas-. Me dijo viéndome dolida, maldición al parecer mis palabras no habían sido las mejores. –¿Es debido a que estas molesto porque hice que te levantaras de madrugada? ¿O es porque estoy gorda y lo demuestro más tragando en la madrugada? ¿Cuál de las dos razones es Edward? ¿O es que son ambas?-. De tristeza paso a furia en un segundo sin dejarme formular ni una palabra.
-Bella hermosa…-. Intente calmarla.
-¡No me digas así! Sobre todo cuando es obvio que no soy hermosa solo soy una maldita vaca gorda que hizo el ridículo intentando seducirte-. Me dijo furiosa y alejándose.
-Sabes que no…-. Y volvió a interrumpirme.
-No me importa así que no sigas mejor vuelve a dormir ya que al parecer es lo único estimulante que hay por hacer-. Me dijo dándome la espalda, tenía que admitir que si había algo que me desesperaba eran estos cambios de humor tan bruscos.
-Nada de lo que dices es verdad y lo sabes-. Le dije intentando calmarla.
-Ya te dije que no me interesa, lo mejor es que me vaya a ver la televisión a la sala, es obvio que si estoy aquí no te dejare descansar porque abarco casi toda la cama-. Me dijo poniéndose de pie y caminando a la puerta.
-Bella no hagas esto-. Le dije intentando convencerla. –Bella por favor-. Lo volví a intentar pero ella salió murmurando algo como que todos los hombres eran iguales unos completos asnos.
Volví a pensar como terminamos en esta situación tenía un antojo y me levante a media madrugada recorriendo gran territorio para lograrlo, cuando se lo traje dijo que me amaba que estaba feliz y de repente ya era nuevamente su peor enemigo al grado de no soportar compartir un cama conmigo, lo único que no estaba en duda en esta situación es que esas hormonas acabarían un día con mi ya poca cordura, me espere unos minutos antes de levantarme e ir tras mi hormonal mujer.
-Bella-. La llame estaba acostada en el sillón viendo el televisor.
-Lárgate-. Me contesto sin despegar la vista de la televisión, recordé las palabras de papá antes de complicar mi situación, sabía que fuera lo que dijera iba a terminar en el aire porque no me escucharía.
-Al menos podemos cambiar de lugar, si no me quieres ver prefiero ser yo el que se quede en el sillón y tú en la cama-. Le pedí en tono arrepentido.
-¿Por qué crees que el sillón no es lo suficientemente grande para mí?-. ¿En qué momento esto se había empezado a centrar en su tamaño? Pensé que al cumplir su antojo estaría haciendo algo bien pero me equivoque ahora estaba luchando contra su deseo de no subir de peso.
-Solo estoy preocupado por ti y sabes que creo que eres perfecta-. Le dije esperando que me escuchara.
-Tienes razón en algo-. Me dijo levantándose pero debido al tono brusco no me ilusione mucho. –Me voy a la habitación al menos ese cuarto tiene un maldita puerta para que no me molestes-. Me dijo pasando a mi lado y cerrando con un fuerte golpe la puerta del cuarto.
Sabiendo que no me quedaba mucho por hacer me acosté en el sillón esperando dormir aunque fuera incómodamente necesitaba descansar un poco. Al siguiente día me desperté igual de cansando mientras Bella seguía acostada, intentando no molestarla me metí a bañar intente no hacer mucho ruido para no despertarla pero no lo logre porque se levantó y salió todavía molesta a encerrarse en el baño.
-Bella amor-. La llame a través de la puerta cuando ya me iba pero no obtuve respuesta. –Hermosa ya me tengo que ir podrías salir para hablar-. Le dije nuevamente con tono amoroso y con el mismo resultado, solo el reloj era el único que avanzaba. –Sabes que te amo con toda mi alma-. Le dije antes de darme por vencido e ir por mis cosas.
-Que te vaya bien... también te amo-. Me dijo cuando estaba a punto de salir, quise regresarme para besarla pero ella dejo muy claro que todavía estaba enojada entrando a la recamara sin darme tiempo de nada. Sin más que hacer salí del departamento un poco más feliz al pensar que aunque no disminuyo su enojo por completo pero estaba más tranquila.
…
Estas 36 horas habían sido justo lo que esperaba de ellas no tenía energía para nada, salvo para abrazar a mi mujer y dormirme con ella hasta el día de mañana, al entrar a casa pedí mentalmente que no estuviera enojada en mucho tiempo no había necesitado tanto dormir como en este momento, sentía mi cuello y hombros pesados, mis ojos hinchados y mi cabeza punzaba.
Al entrar lo primero que me asusto fue que el departamento parecía encontrarse solo, algo en mí percibía la falta de Bella en el lugar, asustado camine a la cama esperando encontrar a Bella simplemente dormida y acostarme con ella, pero no tuve suerte la cama se encontraba sola, mi mente empezó a hacer un recuento de todo lo sucedido en los últimos días, pensando si Bella me había dado algún indicio de que iba a salir pero sabía que eso no había pasado, en los últimas 36 horas mi vida había sido un desenfreno y ella había estado un poco distante apenas contestando mis mensajes, eso solo hizo que mi corazón latiera más a prisa ante la posibilidad y como si del destino se tratara mire la nota que estaba en el centro de la cama.
Lo siento pero ya no lo pude soportar más me voy al otro departamento.
Bella.
Eso era todo lo que decía su nota que no soportaba más qué, nuestra relación pensé que estábamos bien solo se había tratado de una simple pelea, ella me había dicho que me amaba pero tampoco se quiso despedir de mí había estado molesta, sus mensajes desde ayer habían estado poco profundos no me contaba mucho. Pero no me podía quedar con los brazos cruzados tenía que hablar con ella aclarar las cosas, rogarle si era necesario la necesitaba a mi lado los necesitaba. Sin pensarlo más y olvidándome de mi cansancio tome las llaves e hice el camino a su casa.
-Señor Cullen que alegría volverlo a ver-. Me saludo amablemente el guardia.
-Buenas noches, este… voy a pasar-. Le dije en forma de pregunta sin saber si todavía tenía permiso y sin estar seguro como debía comportarme.
-Por supuesto señor-. Me invito con un gesto a entrar. Más confiado hice el camino al departamento de Bella una vez adentro me sorprendieron dos cosas, primero que la calefacción se encontraba baja dando la sensación de frio y la segunda es que se encontraba muy silencioso, pero como si algo me indicara que estaba aquí camine a su recamara y ahí estaba acostada sin pensarlo me quite los zapatos y me senté a su lado esperando que no me corriera.
-Ya llegaste-. Me dijo dándome una sonrisa adormilada que calmo un poco a mi asustado corazón.
-Te fuiste de casa-. Le dije abrazándola.
-Pensé que ambos eran casa, es que hacía mucho calor no lo soporte más-. Me dijo aún dormida y eso hizo que mi corazón latiera con normalidad. -¿Estás enojado?-. Ante eso abrió un poco los ojos para estudiar mi expresión.
-¿Por eso no me dijiste nada? ¿Pensaste que me enojaría?-. Le pregunte ahora calmado.
-Sé que te gusta estar ahí y habíamos llegado a un acuerdo, pero ayer estaba intentando dormir y con el calor no podía, tus hijos hacen que sienta el doble de calor que antes-. Me dijo con un puchero.
-No me importa el lugar mientras estés conmigo hermosa-. Le dije besando sus labios. –Este fin de semana haremos los cambios para venirnos aquí si estas más cómoda-. Le prometí dándome cuenta que si la había tenido ahí era porque se trataba del departamento que estaba pagando, a pesar de todo me había negado a tomar su dinero ella siempre sacrificaba todo mientras yo no hacía mucho.
-No quiero que te sientas obligado, solo fueron estos dos días porque hacía mucho calor-. Me dijo sentándose y viéndome preocupada.
-No me siento obligado, además me he dado cuenta que aquí estás mejor cuidada que allá-. Le dije besando sus labios. –En caso de que te sientas mal puedes pedirle ayuda al guardia y supongo que tienes razón no tiene caso pagar otra renta teniendo este lugar-.
-Gracias-. Me dijo abrazándome y sin pensarlo más ya que nuevamente el cansancio estaba llegando a mí, la atraje a mis brazos y me quede dormido en una posición que teníamos un par de semanas sin realizar por culpa del calor que sufría Bella.
…
Tarde pero segura, primero que nada muchas gracias a todos los que dejaron sus comentarios los cuales adoro, gracias a todos los que me agregaron a favoritos y a esos lectores silenciosos que me acompañan en cada capítulo.
Un capitulo lleno de novedades, creo que hubo dos cosas bastantes impactantes la primera es el regreso de Jessica y el peligro al que se sometió Bella por ayudarla, qué me dicen les gusto el resultado de la familia Swan o me quieren matar ya que Bella ayudo a su hermana, pero supongo que es muy de acuerdo con su personalidad, al final como algunas personas mencionaron los verdaderos responsables de todo eran los padres de Bella y no sus hermanos que solo actuaban en forma de respuesta a los estímulos que recibían de sus progenitores.
Mientras tanto también conocimos a Rebeca y un poco de su vida y aprovechamos para ver a Ángela intentando envenenarla aunque parece ser que no le salió ya que tenemos a una chica inteligente y acostumbrada a este tipo de personas venenosas. Y qué me dicen de nuestra familia oso que está a punto de tener un nuevo integrante, tampoco podemos olvidarnos de estas hormonas que no logran contenerse ni un poco jejeje.
ValeWhitlockGrey: Hola, ¿Cómo te has sentido? Espero que mejor. Si la verdad que es un asco no tener tiempo, pero el día de hoy todos me dejaron sola y aproveche para escribir es sorprendente lo que puedes avanzar acompañando solamente por el silencio y solo tus ideas rompiéndolo (Si amo la tranquilidad XD). Sé que aquí no salió nada de Diego pero pronto volveremos a tener un poco más de su historia, te tengo una buena noticia en el próximo sabremos que son XD incluso creo que los conoceremos ;) Qué me dices de las hormonas de Bella estas cambian en cada momento, lo bueno que se trata de Edward porque cualquier otro hombre al menos en mi experiencia ya hubiera explotado. Pronto tendremos lo que creo es casi todo un capítulo de Jasper y Rebeca creo que la historia de estos dos fue una de las que más me llamo aparte de Bella y Edward claro.
Nora: Hola yo también quiero un Edward si aguanta los achaques de Bella creo que podrá con mi temperamento voluble (O tal vez no, espero que sí jejeje) tengo que darte la noticia de que así será regresara, todavía no pero siento que es importante que vuelva, aún no pienso bien esa parte pero en mi cabeza sé que sucederá. Tienes que estar contenta los meses están avanzando muy rápido, ahora ya tienes una idea de lo que paso con la familia Swan, falta poco para que no tengan nada de dinero y tanto James como Sue se quedarán en la miseria.
Aea7: Me alegro que te gustara pero nuestros queridos personajes son todos unos románticos empedernidos, claro menos cuando Bella tiene calor y anda con achaques jejeje.
Lucylucy: Hola me alegra mucho que cada vez te agrade más, sobre todo porque es una historia muy larga y me da miedo aburrirlos, gracias no sabes lo feliz que me hacen tus palabras, claro que no te lo dejare solo te adelanto que pronto tendremos un capítulo casi contado por él, si falta un poco más de tragedia en la vida de Diego.
Puin3: Hola y bienvenida sé que no es el mejor recibimiento, pero una pregunta y con riesgo a verme demasiado tonta ¿qué significa GT? XD
Rossy-Bells Cullen: Hola y creo que ahora no fui tan rápida pero el cariño es reciproco XD Si tienes razón es una gran lástima porque Diego es un gran chico, pero al menos llego a una gran familia que lo sabe apreciar. Digamos que Bree es un Edward que tiene las palabras adecuadas pero con bastante seguridad en sí misma lo cual no lo convierte en vanidad, tengo que admitir que quisiera tener su seguridad yo solo me hubiera visto tonta jajaja. La verdad es que si hubiera votado por él jajaja. Si creo que en esos momento de bastantes nervios nos recordaron a nuestro chico nerd del que nos enamoramos en un principio XD Pronto tendremos un gran avance otra vez contando los sucesos desde Jasper ;) Así como admití que sin querer cree la antítesis de Alice tengo que aceptar que ya tengo una gran historia para estos dos espero les guste XD
Isis Janet: Hola y bienvenida me alegro que les haya gustado la boda, ya que hemos esperado mucho para este momento ahora solo falta el nacimiento de estos pequeños que traen vuelto loco a Edward y aún sin nacer.
Dery 05: Hola y gracias por pasar a dejarme tu hermoso comentario, me hace tan feliz que te guste la historia tus palabras son el mejor pago que puedo tener, espero que si en algún momento tienes alguna duda o no te gusta algo tengas la confianza de decirme, gracias a eso puedo mejorar la historia ;) espero que estos futuros capítulos sigan siendo de tu agrado y te adelanto que en el siguiente capítulo tendremos nuevamente bastante drama rodando a nuestros personajes principales.
Yomii20: Hola por fin tuvimos una boda después de tanto sufrimiento, si estos dos son muy románticos y muy ellos XD Qué me dices del destino de los Swan que no les ha ido muy bien, pronto estarán en la ruina. Si la familia de Diego es muy problemática, pero tenemos que admitir que existen más familias así de las que nos gustaría aceptar.
Lobox: Hola y bienvenida, me hace muy feliz que te haya gustado la historia. No todavía no termina creo que fácilmente nos quedan unos 5 capítulos y largos jajaja, tengo que admitir que estoy intentando resolver todo para llegar al final pero cada vez me doy cuenta que no se encuentra tan cerca como pensaba tenía bastante temas inconclusos que tenía que resolver XD No hasta ahorita este es el único lugar en el que la he publicado a lo mejor me anime en otro lugar pero ya editada porque sé que existen muchos detalles.
