Capítulo
Jasper POV.
Estaba de regreso en el hospital no sabía cuándo entendería que eso no era una buena idea, pero las veces anteriores me había conformado con solo mirarla de lejos, no sabía porque eso me relajaba el saber que ella estaba bien, tal vez era porque sabía que no tenía a nadie y como buen samaritano me compadecía de ella, pero la parte de mi mente que no se engañaba sabía que no era por eso ya que mis visitas se habían vuelto tan frecuente que ya me sabía sus horarios incluso las enfermeras ya solo me daban una sonrisa condescendiente pensando que la amaba y no era correspondido.
-Jasper-. El escuchar mi nombre me saco de mis pensamientos al mismo tiempo que me ponía en alerta. -¿Qué sorpresa qué haces aquí?-. Me dijo Edward cuando estaba a punto de alcanzar los escalones que daban a la entrada principal del hospital. -¿Te sientes mal?-. Me preguntó preocupado cuando noto mi nerviosismo ¿qué le diría? ¿Por qué estaba aquí?
-No estoy perfectamente-. Le dije intentando mantenerme en calma aunque sabía que no lo logre por su expresión.
-¿Le paso algo a alguien? ¿Rosalie está bien? ¿Él bebe?-. Solo estaba logrando asustarlo más podía notarlo.
-No todos están bien-. Lo tranquilice y respiro nuevamente. –Yo solo estaba dando una vuelta, quede de ver a alguien-. Le mentí.
-¿Estás saliendo con alguna doctora, enfermera, alguien de administración?-. Me preguntó con una amplia sonrisa mal interpretando mi nerviosismo.
-Algo así-. Le dije esperando que lo olvidara.
-¿Cómo se llama tal vez la conozco?-. Al igual que Rosalie estaba interesado en que iniciara una nueva relación.
-Tal vez luego se los cuente-. Le dije saliéndome por la tangente, ya que Edward era una persona que no presionaba y asistió de acuerdo con mi contestación. -¿Y qué haces aquí afuera?-. Le pregunte cambiando de tema, hasta ahorita había tenido buena suerte de no encontrármelo en mis visitas.
-Estoy esperando a Bella por fin veremos qué estamos esperando, hasta ahorita no quería saberlo pero llegó el momento-. Me dijo nervioso pero feliz.
-Han esperado mucho si no me equivoco ya estará por los 8 meses-. Le dije intentando seguir por el tema seguro.
-Ya tiene 36 semanas-. Se notaba su ansiedad en su voz. –Rosalie estaba intentando convencerla de hacerse el chequeo hace tiempo pero no ha querido diciendo que no le interesa, pero al contrario que ella estoy seguro que uno es un niño ya que siempre se está moviendo es muy inquieto mientras él otro siempre esta calmado creo que ahí podría tener a una pequeña Bella-. Su sonrisa no se borraba nunca.
-¿Y cómo iba a venir no se supone que tiene que estar en reposo absoluto?-. Le pregunte ya que desde hace como un mes y medio estaba sentada o en cama.
-Si puede caminar pero solo en lapsos de 20 minutos para no esforzarse mucho aunque estoy seguro que camina más que eso, al menos no agarro mucho peso para no dañar su espalda, el caso es que Rosalie la iba a traer y yo la estaba esperando para ayudarla a subir ya que estoy seguro que con lo terca que es se negara si traigo la silla-. Genial tendría a toda la familia aquí nada que me dé más miedo que Rosalie intentando investigar.
-¿Y qué tal los cambios de humor?-. Le pregunte divertido e intentando relajarme, nos había tocado vivir todo tipo de escenas con Bella.
-Se supone que iban a irse pero estos llegaron a quedarse-. Me dijo con tono de sufrimiento iba a burlarme de él pero un grito me interrumpió.
-¡Edward!-. Se escuchó el grito de Bella que venía de arriba de las escaleras mientras sacudía su brazo para que la viéramos.
-¿A qué hora subió?-. Se quejó Edward. –Te aseguro que esta mujer me volverá loco-. Me dijo con tono cansado. –Vamos para que la saludes estoy seguro que le hará muy feliz verte-. Estaba a punto de hacerle una broma cuando un grito llamo nuestra atención.
-¡Cuidado!-.
Todo paso en cuestión de segundos pero gracias a que la sangre en mi cuerpo aumentaba su ritmo provocado por los latidos rápidos de mi asustado corazón, sentía que podía ver todo en cámara lenta, una camilla iba rodando con bastante viada en dirección a Bella que se encontraba en la punta de las escaleras saludándonos, alguien que iba pasando por ahí reaccionó rápidamente y corrió intentando detenerla pero sin lograrlo, aunque gracias a su intento solo logro alcanzar un costado de Bella, pero aún así el golpe provocó que Bella cayera hincada alcanzándose a detener del barandal evitando evitando por poco rodar por las escaleras, en cambió la mujer que corrió a empujar la camilla resbalo cayendo por los primeros escalones.
Todo el hospital se volvió un caos en segundos, sentí a Edward correr a mi lado gritando el nombre de Bella mientras yo sin ser consciente de los movimientos de mi cuerpo lo seguía pero en dirección a la mujer que había caído porque hubiera reconocido su rubia melena donde fuera, se trataba de Rebeca.
-¿Estas bien?-. Llegue a ella intentando inspeccionarla.
-Sí creo que estoy bien-. Me dijo aún un poco confundida, desde mi posición lograba ver un golpe en su cabeza.
-Doctora Call intente no moverse la revisaré-. Le dijo un doctor que corrió auxiliarla
–Isabella-. Fue todo lo que dijo Rebeca y sin hacerle caso al doctor se puso de pie y corrió hacía ella, quería detenerla pero estaba dividido ya que estaba preocupado por las dos.
-Bella mi amor-. Escuche que le decía Edward en estado de pánico, pero no fue eso lo que me dejo paralizado si no la expresión de Bella no dejaba de temblar y llorar al parecer no se podía poner en pie, podía notar que estaba en estado de shock pero eso no era lo que me tenía aterrado si no los sentimientos que trasmitía se encontraba tan pálida, una imagen invadió mi mente fuego y un carro del que provenían gritos intente reprimirlas pero el recuerdo ya había sido guardado nuevamente.
-Isabella mírame a los ojos tienes que calmarte-. Le dijo Rebeca que se puso delante de ella llamando su atención. –¡Necesito una camilla!-. Grito mientras tocaba su vientre. -Ocupamos llevarla para monitorear a los bebes-. Les dijo a unos enfermeros que llegaron rápidamente pero sin camilla.
-Bella amor concéntrate y explícanos ¿qué te duele? ¿Te lastimaste la espalda?-. Le preguntó Edward podía sentir su miedo.
-Mis bebes-. Lloraba Bella repitiendo lo mismo.
-Intenta calmarte y explícanos para poder moverte-. Le pidió Rebeca.
-Me duele el vientre, mis bebes-. Dijo Bella llorando y yo solo pude contener la respiración ya que podía sentir el nivel de dolor que tenía.
-¡Necesito la camilla!-. Grito Rebeca.
–Tengo miedo Edward no quiero que les pase nada-. Le dijo Bella llorando mientras era traída la camilla.
Intentaron levantarla pero dio un ligero grito de dolor que dejo a todos paralizados, sentía mis piernas entumecidas porque podía sentir el miedo y el dolor, sabía que estaba intentando controlarse pero este era insoportable, al grado de que estaba concentrada en no perder la consciencia. Tuve que luchar también con mi consciencia ya que mi mente luchaba por llenarse de viejos recuerdos que tenía enterrados, no había sentido tanto dolor y terror en otra persona como aquella vez.
-¿Qué más te duele Isabella?-. Le preguntó Rebeca.
-Mi vientre-. Dijo llorando.
-¿También te duele la espalda?-. Le preguntó Edward sin creerle y yo sabía que era así, pero quería que se concentraran en sus bebes. –Dime la verdad por favor-. Le rogó.
-Me duele todo el torso-. Dijo Bella con voz agónica como si le costara salir del estado de concentración en el que tenía encerrado el dolor.
-Edward de todas formas tenemos que acostarla-. Le dijo Rebeca y Edward asistió.
-Estarán bien Bella, los tres lo estarán-. Le dijo Edward con casi el mismo dolor que sentía ella mientras la levantaban y aunque Bella intentaba mantenerse en calma unos gritos de agonía se salían de sus labios paralizándome y llenando mi mente de otros gritos pero en este caso de un hombre.
….
Edward POV.
Rebeca había tomado el control de la situación yo no me podía hacer cargo de nada, mi mente estaba nublada con el riesgo de perder a Bella y a mis hijos no soportaría si los perdía, por si fuera poco verla con su cara congestionada por el dolor uno que yo sabía estaba intentando reprimir, sus ojos llenos de miedo y preocupación me estaba carcomiendo vivo no podía dejar de verla fijamente, la amaba no soportaba verla sufrir prefería mil veces ser yo el que estuviera en esa camilla.
-Edward tengo miedo-. Me llamó Bella mientras tomaba mi mano, su rostro estaba perlado por el sudor y las lágrimas que corrían por sus mejillas.
-¿Qué sucedió?-. Llegó Stephanie revisando los monitores rápidamente.
–Ruptura de membrana tenemos que realizar una cesárea de emergencia, su presión se encuentra alta y creemos que tiene algún desgarre o ruptura pero no estamos seguros ya que no podemos realizar los estudios eso sería muy tardado y tenemos que enfocarnos en los bebes ya que no aconsejo arriesgarnos a que tengan sufrimiento fetal-. Le explicó Rebeca mientras Stephanie la revisaba nuevamente.
-En ellos, enfóquense en ellos… yo estaré bien-. Les pidió Bella asustada y con voz ahogada por el dolor.
-No te preocupes de nada Bella todo estará bien-. Le dijo Stephanie intentando calmarla mientras sacaba una inyección.
-Es un sedante-. Me explicaron cuando lo inyectaban en el suero.
-Tienes que ser fuerte por nosotros-. Le pedí mientras ella estaba concentrada en mí como intentando olvidarse de la situación.
-Tienes que cuidarlos prométemelo-. Me dijo con voz ronca y sus ojos enfocados en mí.
-Te juro que cuidare de los tres-. Le conteste mientras una lágrima corría por mi mejilla.
-Te amo-. Me dijo antes de caer en la inconsciencia.
-Edward-. Me llamó un momento después Stephanie por lo que dándole un beso en la frente a Bella fui a que me explicaran lo que harían. –Se la llevaran para prepararla, realizaremos una cesaría de emergencia los niños ya están lo suficientemente grandes para soportarlo, lo que me preocupa es su presión y el dolor que estaba sufriendo lo más prudente es mantenerla dormida al hacerle la cesaría y después pasaremos a revisarla-. Me dijo Stephanie y asistí no quería seguir viéndola sufrir. –Pediré un quirófano y a su traumatólogo, tú Rebeca ya hiciste mucho deberías ir a que también te revisen-. Nos dijo antes de salir y por primera vez la mire, tenía sangre en la frente y mejilla por si fuera poco su mano se miraba muy hinchada como si estuviera fracturada.
-Gracias por todo-. Le dije honestamente porque si no hubiera sido por ella Bella habría rodado por las escaleras.
-Todo estará bien-. Me dijo antes de salir y yo regresé a Bella intentando mantener la calma aunque nunca en mi vida me había sentido tan aterrado, sabía que aunque ellos no lo dijeron había mucho riesgo en la operación, su presión estaba muy alta si subía más corría el riesgo de sufrir un infarto en el quirófano, los niños podían estar alterados por toda la situación y no sobrevivir al parto o tener alguna complicación respiratoria ya que sus pulmones no estaban totalmente desarrollados y por si fuera poco lo más probable es que Bella no volviera a caminar, sin pensarlo solté todas las lágrima que tenía reprimidas y rogué porque todo saliera bien.
-Nos la tenemos que llevar-. Me dijo la enfermera con pena ante mi dolor pero solo asistí y me despedí de ella con un beso en la frente, salí atrás de ella y fui al área para prepararme no podía dejarlos solos a ninguno.
-¿Estás seguro de que quieres estar presente Edward?-. Me pregunto Stephanie mientras me cambiaba.
-Es mi obligación estarlo-. Fue mi única respuesta.
Me acomode a un lado de su rostro y tome su mano estaba en un lugar en el que sabía no estorbaría y podía ver todo, aunque mi mayor concentración estaba en el corazón de Bella necesitaba que siguiera tranquilo mientras mi corazón estaba destrozado. Lo único que hizo despegar mi vista de ella fue cuando de reojo mire que alzaron un pequeño bulto rojo era nuestro bebe, pero no estaba llorando mire a Stephanie entregárselo al pediatra para revisarlo y me arme de valor para alejarme de Bella y acercarme a nuestro bebe, le había prometido que los cuidaría por lo que no podía obedecer a mi corazón que me rogaba que solo me pusiera en un rincón y dejara correr mi terror.
-¿Qué sucede porque no está llorando?-. Le pregunte aterrado.
-Lo hace escúchalo-. Me dijo calmado el pediatra mientras seguía revisándolo.
Me acerque a observarlo y definitivamente estaba llorando pero era un llanto lleno de sentimiento uno como si no quisiera que los demás lo escucharan, uno que era opacado por el ruido alrededor, a pesar que estaba lleno de sangre me resulto él bebe más hermoso que había visto en mi vida era simplemente perfecto.
-Todo está bien mi pequeño-. Le susurre a mi bebe mientras besaba su tierna mejilla, al parecer eso lo tranquilizo porque soltó un suspiro lleno de sentimiento, sabía que los recién nacidos conocían la voz de sus padres porque las escuchaban pero saber que parecía reconocerme me lleno de orgullo.
-Al parecer tiene un varoncito sano-. Me dijo el pediatra pero se vio acallado por un fuerte llanto que inundo el cuarto, parecía que mí siguiente bebe no tenía ningún problema por hacerse escuchar y dejar en clara su molestia. –Dos niños muy diferentes-. Me dijo divertido y por primera vez en el último rato quería regresarle la sonrisa y camine con la pediatra.
-Al parecer son padres de dos varoncitos-. Me dijo la doctora que estaba atendiendo a mi niño que tenía dos paredes pulmones muy fuertes para ser tan pequeño.
-Todo estará bien campeón-. Le susurre igualmente intentando calmarlo pero solo logre que llorara más.
-Bueno alguien está muy molesto por toda esta interrupción-. Me dijo la doctora divertida mientras lo seguí revisando pero al contrario de mi otro pequeño este no se daba por vencido y seguía llorando.
-¿Puedo cargarlo?-. Le pregunte sin soportar escucharlo llorar más.
-Claro pero solo un momento porque sabes que tenemos que llevarlos a que les hagan todos los estudios-. Me dijo pasándomelo.
Se sentían tan pequeños incluso más de lo que era, sabía que era debido a que habían sido prematuros pero al menos estaban muy bien, una vez que se dio cuenta que se encontraba en mis brazos su llanto se calmó por completo dejando en claro que era lo que deseaba.
-¿Así que tú serás la diversión de la casa?-. Le pregunte divertido por su actitud hasta ahorita, mientras me acercaba a mi otro pequeño que ya estaba dormido.
Debido a lo pronto de la situación no podía estar completamente seguro pero algo me indicaba que teníamos unos gemelos iguales, lo único que podía dar por hecho es que habían heredado mi cabello pero tenían los labios de Bella los dos eran simplemente perfectos, más porque representaban una parte del amor que sentíamos.
-Edward nos lo tenemos que llevar-. Me dijo el pediatra y asentí de acuerdo además ya me había asegurado que estaban bien ahora tenía que cuidar de mi esposa.
-Mamá estará bien pronto iremos con ustedes-. Me despedí besando la frente de cada uno de nuestros pequeños.
–Los pondremos unas horas en la incubadora no pienso que sea necesario pero es mejor prevenir-. Me explicó el pediatra y estuve de acuerdo prefería estar seguro de que estuvieran bien.
-Edward-. Me llamó Stephanie cuando entregaba a los bebes. –Todo lo del parto salió muy bien su presión no aumento, los bebes son pequeños pero incluso los pediatras están sorprendidos de que se encuentren tan bien para ser prematuros, por lo que todo se encuentra estable pero ahora se quedará en manos de Carlo para que trabaje no lo puedo asegurarlo pero creo que su espalda se encuentra bien, aunque le hará unos estudios para determinar la situación y un diagnóstico certero-. Me explicó mientras sentía que el miedo todavía no se podía ir de mí. -Creo que lo mejor es que esperes afuera-. Empecé a negar por lo que siguió. –Es lo mejor, estas muy nervioso solo lograras poner en el mismo estado a Carlo, déjalo trabajar sabemos que la vida de Bella ni la de tus hijos corre peligro que es lo importante, serás de más ayuda a fuera de este quirófano-. Y sabía que tenía razón tenía que conseguirle algunas instrumentos a mis bebes y no quería molestar a Carlo.
-Solo me despediré de ella-. Le dije antes de caminar hacía Bella. –Hermosa tenemos dos varoncitos iguales a su madre ya que son completamente perfectos, necesito que seas fuerte y despiertes pronto para que me digas cuáles son los nombres que deseas, tengo que salir de aquí pero no me iré por completo dejo mí corazón contigo cuídalo bien ya que depende de ti-. Le dije mientras besaba su rostro tan pacifico por los sedantes.
…..
Jasper POV
Una vez que Edward, Bella y Rebeca habían desaparecido de mi vista seque el sudor de mi frente no solo el dolor de Bella me había alterado sino esas imagines que creía olvidadas, necesitaba tener mi mente ocupada por lo que me quede vagando por el pasillo sin saber qué hacer, decidí que lo principal sería informar a la familia de Edward por lo que me dirigí a las enfermeras que estaban en la recepción.
-Necesito encontrar al doctor Carlisle Cullen, es urgente-. Les pedí.
-¿Tiene cita con él?-. Me preguntaron con toda la calma del mundo.
-No pero es una emergencia familiar-. Le dije apurado.
-¿Es usted su familiar?-. Me preguntó con suspicacia y quería gritarle a esta enfermera.
-Se encuentra al fondo del este pasillo ahí notaras la puerta que tiene su nombre puedes avisarle a su asistente-. Me dijo la enfermera joven que me había ayudado la primera vez, ganándose una mirada acusadora de su compañera.
-Muchas gracias-. Le dije y salí corriendo como ella dijo no tarde mucho en encontrarla pero no se encontraba nadie atendiendo por lo que toque la puerta.
-Pase -. Escuche la voz de Carlisle por lo que abrí la puerta y lo encontré sentado con un libro en sus manos. –Jasper que sorpresa ¿A qué debo tu visita?-. Me dijo con la misma amabilidad que caracterizaba a Edward.
-Bella tuvo un accidente en la entrada, en estos momentos la están atendiendo nadie me ha dicho como está, pero creo que necesitabas estar enterado ya que Edward también encontraba muy alterado mientras entraban-. Le dije y note como se tensaba rápidamente podía notar la preocupación en su rostro.
-Dios tengo que ir a ver que paso-. Dijo Carlisle parándose rápidamente. -¿Qué fue lo que sucedió?-. Me preguntó mientras caminábamos.
-Una camilla estaba rodando en dirección a Bella, intentaron desviarla pero aún así logro golpearla un poco, provocando que se cayera y lastimara y según escuche también le dolía el vientre-. Le explique sin poder contener mi nerviosismo y contagiándolo porque lo escuche murmurando algo. -¡Rebeca!-. La llame cuando la vi salir del cuarto en el que tenían a Bella.
-¿Cómo está?-. Le pregunto Carlisle.
-Le practicaran una cesárea de emergencia, los niños puede que necesiten permanecer un tiempo en la incubadora pero según sus latidos no muestran que sea de gran riesgo forzar el nacimiento, el problema es ella tiene la presión bastante alta y al parecer el golpe y la caída lograron lastimar alguna área-. No explicó con pena. –Edward también se mira muy alterado-.
-Conozco a mi hijo sé que es un hombre muy fuerte y soportara todo por su familia-. Dijo Carlisle.
-Creo que deberías ir a que te revisen-. Le dije preocupado por su cabeza y la mano que no movía porque parecía molestarle.
-¿Qué te sucedió?-. Le preguntó Carlisle mientras revisaba su mano hinchada.
-No es nada iré a que me revisé una enfermera-. Lo intentó tranquilizar retirando su mano.
-Intento detener la camilla y termino resbalando por las escaleras-. Le explique yo ya que sabía que ella no lo haría.
-Vamos a mi consultorio te revisare, porque como ya has de saber si no tienes rota la muñeca mínimo has de tener algún esguince-. Le comento revisándola.
-No creo que este rota, lo que sucedió es que creí que no alcanzaba a llegar pero intente tomar impulso para aventar la camilla aunque sea un poco y termine resbalando e intente sostenerme con esta mano, pero estoy bien por lo que cualquier enfermera me podrá revisar lo mejor es que te quedes a esperar a Edward, era enserio cuando dije que él no se miraba bien-. Termino preocupada, me pregunte como podía estar tranquila el esguince que ella decía se miraba doloroso.
-Rebeca tiene razón, tú quédate a esperar por noticias y yo la acompañare a que la revisen-. Le ofrecí a Carlisle que asistió, parecía que el despegarse de ahí también era muy difícil para él.
-No tienes porque acompañarme-. Me dijo cuando íbamos caminando.
-Si tengo que hacerlo-. Le dije sin darle más respuestas.
-¿Necesitas que te revise esa mano?-. Le preguntó una doctora amablemente.
-Si me hiciera ese favor doctora Smith-. Le contesto de manera muy educada.
-Has tomado algún analgésico-. Le pregunto mientras se ponía unos guantes.
-No todavía no-. La doctora la miro levantando una ceja, su expresión me dijo que pensaba igual que yo como estaba soportando el dolor sin quejarse, pero ella tampoco dijo nada y solo fue a tomar un frasco del cual saco dos pastillas y se las dio con un vaso de agua.
-Me entere lo que sucedió en la entrada fue un accidente muy trágico, es una suerte que hayas podido hacer algo-. Le comento mientras le revisaba la muñeca. –Necesito hacerte unos rayos X-. Le comento.
-Bien-. Le dijo poniéndose en pie y sin comentar nada del suceso. –Jasper tengo que ir al área de rayos X, no tienes que esperarme puede ser tardado gracias por todo-. Me dijo con una sonrisa que no llegó a sus ojos y me sentí culpable ya que era mi culpa al no aclararle que con ella no hacía nada obligado.
-Te esperare aquí, si la doctora no tiene inconveniente-. Le dije mientras me sentaba.
-Claro que la puedes esperar estoy segura que no tardaremos tanto-. Me dijo guiñándome un ojo como si comprendiera nuestra situación pero sabía que no lo hacía aunque no comente nada.
Una vez que se fueron me dedique a hablarle a Alec que era la persona que estaba más cerca de Bella el cual se mostró muy alarmado y aseguro que pronto estaría aquí, también le hable a Rosalie ya que estaba seguro que si no le comentaba lo que había pasado estaría muy molesta, ella llegó a la conclusión que Jane no tenía que saber nada hasta que no tuviéramos más noticias, se acaba de aliviar y no era bueno para su bebe que estuviera preocupada.
…
Paso mucho tiempo mientras yo me paseaba de un lado a otro en el pequeño consultorio ya que una vez que mis llamadas finalizaron no tenía nada más que hacer, cuando la doctora me dijo que no sería tan tardado no considere que ellos podían tener otro concepto del tiempo, además por si fuera poco estaba preocupado por el estado de Bella y Rebeca, qué pasaba si se estaban tardando más de lo esperado porque su mano estaba más dañada de lo que aparentaba o qué pasaba si el golpe en la cabeza había sido más grave y hasta después estaba mostrando consecuencias, por si fuera poco todo este tiempo sin nada que hacer después de lo sucedido solo hacía revivir mis recuerdos que había mantenido enterrado por tanto tiempo.
-Listo-. Dijo la doctora entrando con una amplia sonrisa.
Para mi sorpresa Rebeca ya traía curado el golpe de la cabeza y en su mano traía una tipo muñequera no muy llamativo pero que hacía que no moviera su mano, ella venía viendo al suelo y me enfoque en intentar que me mirara, cuando logre que levantara la vista su rostro estaba limpio sin una gota de maquillaje en el lugar que se había golpeado estaba hinchado, pero eso no lograba engañarme aunque se mostraba bastante serena sus ojos estaban rojos y tristes demostrándome que había llorado, no estaba seguro del motivo de su llanto tal vez fue debido a toda la tensión de hace un momento o tal vez el dolor era bastante fuerte como para soportarlo por más tiempo y por eso no había querido que la curaran aquí, pero fuera cual fuera la situación fue mi propia reacción la que nos sorprendió a ambos.
Mis pies avanzaron hacia ella como si tuvieran voluntad propia y sin permitir que mi mente lo analizara, la atraje a mis brazos en lo que esperaba fuera un reconfortante abrazo, al principio la sentí tensarse y dejar las manos a cada lado de su cuerpo de forma pesada conforme se dio cuenta de lo que estaba sucediendo intento levantar los brazos para rodearme como si lo deseara pero al parecer su lado razonable gano y los volvió a bajar.
-Me alegra ver que te encuentras mejor-. Le dije tocando su mejilla.
-Eras tú el que no se miraba bien, parecías a punto de vomitar-. Me dijo viéndome preocupada y algo dentro de mí se enterneció ella había sufrido un accidente y se preocupaba por mi estado.
-No es nada-. Quería decirle que solo se trataban de viejos terrores que estaría bien, pero no era el mejor momento.
-No parecía como nada-. Siguió preguntando.
-Tienes razón me afecto ver a Bella pero no es algo por lo que te tengas que preocupar-. Le dije intentando ser amable pero mis terrores no era un tema fácil de hablar.
-No entiendo qué haces aquí, me confundes-. Me dijo en voz baja viéndome a los ojos.
-Yo también estoy confundido pero no es el momento, ahorita si estas libre y no tienes inconveniente me gustaría ir a preguntar por Bella-. Le dije sin saber por qué no quería alejarme de ella.
-Ahorita que venía mire que todos estaban en la sala, no creo que sea bien recibida ahí-. Me dijo alejándose un poco y poniendo esa barrera que tanto la caracterizaba.
-Estoy seguro que serás bien recibida, no olvides que el día de hoy fuiste la heroína-. Le dije con una sonrisa de aliento. –¿Entonces me acompañas?-. Por un momento dudo pero al final asistió no muy convencida. –Muy bien vamos-. Le dije tomando su mano que no estaba lastimada entre la mía.
Una vez que nos acercamos pude observar que a excepción de Jane y Ben todos los chicos estaban aquí al verlos Rebeca intento que soltara su mano, pero algo en mí se negaba a dejarla ir será que verla que había estado llorando me hacía querer protegerla, sentía la necesidad de retenerla a mi lado, un sentimiento que si no fuera por toda la situación me tuviera desconcertado analizándolo.
….
Edward POV
Al salir del cuarto mire que todos nuestros amigos y familiares se encontraban en la sala con cara de preocupación, al verme se pusieron de pie y se acercaron a mí con bastante temor ante las noticias.
-¿Cómo están?-. Mamá fue la primera en romper el silencio.
-Teníamos miedo por su presión pero la cesárea se llevó sin ninguna complicación el problema ahora es su espalada la están revisando pero es difícil saber en qué situación estamos, ya que no podíamos hacer los estudios necesarios para valorar el daño era necesario trabajar en un problema a la vez-. Les explique.
-¿Y cómo están los bebes?-. Esa era Rosalie que se miraba muy preocupada.
-Perfectamente somos padres de dos varoncitos-. Le dije con una sonrisa, estaba orgulloso pero quería estar feliz con mi Bella, ella no debería estar sufriendo.
-Felicidades papá, ya verás que todo saldrá bien no podemos olvidar que Bella es una luchadora-. Me dijo Melanie dándome un abrazo.
-Melanie tiene razón, mientras los bebes estén sanos Bella no dejará de luchar-. Dijo Alec, lo sabía Bella me había dicho que si no volvía a caminar pero mientras tuviera a los bebes y a mí ella estaría bien, aunque yo no quería que se sacrificara, no quería verla sufrir como hace un momento, sabía el terror que le daba estar paralizad ella amaba su libertad era un ser libre.
-Ven amor-. Me dijo mamá mientras me invitaba a sentarme a su lado, no debatí lo necesitaba y como si me entendiera me abrazó y mis fuerzas se fueron llore por todo lo que había sucedido, ver el accidente de la mujer que amo y que lleva a mis hijos y no poder hacer nada para evitarlo, verla sufrir y aterrada de perder a nuestros hijos había sido insoportable nunca en mi vida me había sentido tan imponente, nunca había tenido tanto miedo de perder a las personas que más amaba, era el peor terror de todo ser humano.
-Debería estar allí adentro, pero solo estoy obstaculizando no pude hacer nada-. Le dije a mamá en forma de reproche por mi debilidad.
-No tienes que estar allí cariño porque eres de más ayuda para los doctores aquí, ella está en buenas manos y sabe que la estas apoyando, es comprensible tu comportamiento se trata de la mujer a la que amas y tus hijos tienes miedo de perderlos, pero eso no va a pasar Bella jamás se dejaría vencer por una simple operación, menos cuando tiene tanto porque luchar-. Me dijo mamá con una sonrisa tierna.
-Le prometí que esto no pasaría, que su espalda no se vería afectada que si ella se cuidaba esto no sucedería ella se esforzó tanto, pero estuvo a punto de repetirse la historia, cuando pensé que se iba a caer jamás había sentido tanto miedo en mi vida, aunque ese terror se vio opacado al verla sufrir mi peor miedo se hizo realidad esta tarde ver sufrir a la mujer que amo-.
-No te atormentes más lo importante es que los tres estarán bien-. Me dijo mamá.
-¿Doctor Cullen?-. Me llamarón y voltee rápidamente esperando encontrar noticias de Bella pero me sorprendió ver un guardia parado frente a mí.
-Sí soy yo-. Le conteste dudoso.
-Soy Williams encargado de la seguridad interna del hospital, estoy al tanto de que es su esposa la señora que sufrió el percance en la entrada del hospital-. No entendía.
-Sí es mi esposa la que sufrió el accidente-. Le dije confundido de por qué un policía.
-Muy bien, sé que no es un buen momento pero tengo que informarle que creemos que lo sucedido en la entrada no fue un accidente-. Me dijo serio y logrando que mi piel se enchinara.
-Pero se trataba de una camilla-. Le dije confundido y rápidamente tenía a Alec a un lado mío.
-Creemos que impulsaron la camilla con la intención de lastimar a su esposa-. ¿Pero por qué alguien quisiera lastimarla?
-¿Por qué tiene esa creencia?-. Le pregunto Alec más despierto que yo pero el oficial solo que lo miro sin respuesta. –La victima en mi hermana por lo que me interesa todo lo que concierne a su seguridad y la de mis sobrinos-. Le explicó a lo que el oficial asistió.
-Varios testigos vieron a una mujer impulsar la camilla, solo nos falta encontrar a la doctora Call para comprobar nuestra teoría-.
-Yo soy la doctora Call-. Contesto Rebeca con voz ronca, ella se encontraba a un lado de Jasper sus heridas también habían sido atendidas, pero al igual que nosotros parecía que esperaba noticias de Bella, no me sorprendía ella era una buena persona lo que no entendía es por qué el guardia la necesitaba.
-Tengo entendido que usted detuvo la camilla intentando que no golpeara a la señora-. Le dijo en forma de pregunta y Alec la miraba asombrado.
-Así es-. Dijo incomoda por sentirse expuesta.
-Quisiera pedirles que me acompañaran los dos-. Nos dijo Rebeca asistió rápidamente.
-Mi esposa está en el quirófano en este momento por lo que como comprenderá no es un bueno momento-. No había forma que me moviera de aquí.
-Sé que no es un buen momento doctor Cullen pero le aseguro que esto también es importante-. Me dijo el guardia.
-Edward si alguien quiere lastimar a mi familia quiero saber ¿quién es? y ¿por qué?, por lo que necesito que nos acompañes quiero saber quién es el responsable de esto-. Me dijo Alec molesto. –Cualquier cosa Melanie nos avisara-. Dijo mientras ella asistía en aprobación.
-Intentare que sea rápido doctor Cullen-. Me dijo el guardia y asentí no solo por lo que dijo Alec si no porque si ellos llegaban a tener razón y alguien quería lastimar a Bella no le iba a brindar otra oportunidad.
El guardia nos indicó que lo siguiéramos y para mí sorpresa Jasper hizo lo mismo, parecía que iba en compañía de Rebeca la cual no se miraba para nada cómoda como si prefiriera que se mantuviera alejado, pero no intente investigar mi mente no tenía cabida para más y solo me mantuve en silencio. Llegamos a la parte de atrás del hospital aquí se manejaban todas las cámaras del lugar por lo que había varios guardias, por lo general en el hospital habían muchos dramas por lo que siempre estaban en constante movimiento, pero los casos que tenían que ser investigados rápidamente se llamaba a la policía para que se encargaran ellos, lo que me hacía pensar que se trataba del personal del lugar y por eso querían manejarlo con cautela.
-¡Ya te explique que fue un accidente!-. Dijo una voz enojada que reconocí rápidamente e hizo que mi encontrada calma disminuyera.
-¿Tú?-. Dijo Alec sorprendido cuando por fin enfocamos a la persona que estaba sentada detrás de una mesa frente a otro guardia que era obvio la estaba interrogando, me intente enfocar en mi alrededor para no perder los nervios.
-¿Qué demonios? Ya dije que fue un accidente-. Dijo cuando nos miró, pero pude ver a Rebeca ponerse pálida y eso hizo que perdiera los nervios ya que sabía la respuesta a todo.
-¿Fuiste tú?-. Le pregunte sin poder contener mi enojo logrando que me viera pálida y mi enojo incrementara. -¿Por qué demonios?-. Le dije avanzando hasta quedar enfrente de la mesa en forma amenazadora, pero la furia corría en mí porque había intentado ignorarla tantas veces, sabía que no era de fiar pero nunca pensé que fuera capaz de convertirse en una asesina.
-Edward yo… fue un accidente… les intente explicar que habían llamado que en cualquier momento iba a llegaría un paciente en estado crítico, por eso iba rápido pero resbale y esta salió rodando… yo sería incapaz tú si tienes que creerme-. Me dijo con entre llanto pero no le creí al igual que los guardias creía que era demasiada coincidencia, Bella había intentado advertirme tantas veces de ella pero siempre había sido un estúpido creí que no era peligrosa que equivocado estaba.
-¡Yo no tengo que creerte nada!-. Le grite molesto por mi estupidez.
-Edward yo te juro que no fue intencional yo resbale, en el video puedes ver que…-.
-Deja de mentir-. La interrumpió Rebeca tomándome por sorpresa. –Tú querías lastimar a Isabella, tú me lo dijiste-. La acuso y ese fue un golpe para mí que no espere, ella sabía y no me dijo nada ellas dos hablaban, siempre creí que podía confiar en Rebeca.
-¿Tú sabías de todo esto?-. Le dije aún sin poder creerlo y logrando que me viera temerosa.
-Hace un tiempo se acercó a mí para pedirme ayuda se quería vengar de Isabella pero yo no quise saber nada, sabes que odio ese tipo de cosas pensé que solo era una mujer despechada nunca imagine que fuera capaz de esto, si yo…-. Dijo intentando mantenerse serena pero sabía que estaba bastante alterada.
-¡Eso no es verdad! No le puedes creer-. La interrumpió Ángela y yo sentía que mi cabeza dolía por todo el caos. –En todo caso ella es la que debería desear que algo le pasara a Isabella no yo, no vez que no tiene sentido-. La acuso Ángela.
-Si hubiera querido que algo le pasara, no habría detenido la camilla-. Le dijo tranquilamente Rebeca sin caer en su provocación y le creí no tenía sentido que hiciera eso, en cambió a Ángela.
-¿Por qué siempre has odiado a Bella? ¿Por qué tanta obsesión?-. Le pregunte intentando entender que la impulsaba a esto después de tanto tiempo y sin que jamás le diera esperanzas.
-Yo no la odio no le creas, fue un simple accidente, yo…-. Dijo balbuceando
-¿Qué pretendías con eso?-. Le pregunte intentando contenerme, jamás había querido tanto golpear a una mujer como quería con ella.
-Yo no pretendía nada tienes que creerme que fue un accidente-. Me dijo llorando.
-No estas engañando a nadie, deja de fingir-. Le dijo Rebeca.
-¿No te das cuenta que ella solamente quiere que pienses mal de mí?-. Me dijo con ese tono destrozado que ya conocía muy bien y que con anterioridad me había engañado.
-¿Qué pretendías con eso?-. Le hice la misma pregunta.
-¡No pretendía nada!-. Me dijo alterada. -¿Qué puedo ganar yo con eso? Al contrario ella sale ganando, ella queda como tú héroe ¿No te das cuenta?-. Me dijo Ángela llorando.
-¿Cómo explicas qué tú tenías la camilla entonces? ¿Si todo esto fue el plan de ella?-. Le dijo Alec que se había mantenido muy tranquilo hasta ahorita.
-Edward, tú si tienes que creerme que yo sería incapaz de hacer algo así, yo jamás podría lastimarte yo te quiero-. Me dijo entre llanto y sus últimas palabras quebraron algo en mí.
-¿Qué pretendías?-. Le grite molesto desquitando mis impulsos con la mesa logrando que ella retrocediera con miedo, intente calmarme pero sentía que me era imposible. –Desde que empecé a salir con Bella tú te has metido de una u otra manera en nuestras vidas, por lo que te vuelvo a hacer la pregunta y quiero una maldita respuesta ¿Qué demonios pretendías?-. Le dije intentando calmarme pero sin lograrlo.
-Yo te amo, tú y yo teníamos que estar juntos-. Dijo llorando y logrando que perdiera los nervios.
-¡Tú no me amas, tú estás enferma!-. Le grite golpeando la pared, me sentía tan imponente yo tenía que haber protegido a mi familia de esta loca y había hecho un pésimo trabajo. –Entiende esto yo siempre he amado a Isabella jamás tendría algo contigo, aunque ella me dejara nunca me acercaría a ti-. Le dije molesto antes de salir de ahí golpeando fuertemente la puerta.
-¡Edward!-. Me grito a través de la puerta pero no le hice caso necesitaba dejar de verla.
-¿Quiero que se la lleven a la delegación?-. Le dije al guardia que salió detrás de mí junto con los demás a excepción de Ángela.
-No traje porque quería ver si obteníamos información pero mantuvo su postura, ella tiene razón en el video se mira resbalando aunque de manera muy sospechosa lo que nos hizo dudar, aunque si se van a juicio con eso no creo que ganen-. Nos explicó incomodo el guardia.
-¿Alec?-. Le pregunte sintiéndome imponente.
-No importa necesito que los llamen y se la lleven al menos quiero que quede levantada un acta-. Le dijo Alec a lo que el guardia asistió y se fue a hacer lo que le pidió.
-No la quiero cerca de mi familia-. Le dije con frustración.
-No te preocupes Edward yo me encargare al igual que aquel idiota que amenazo a Bella, si no logro que la metan a la cárcel al menos haré que se largue de aquí, ningún maldito lugar le dará otro trabajo en su vida yo me encargo de eso, va sufrir el intentar lastimar a nuestra familia-. Me dijo muy seguro y sabía que hablaba en serio, pero por primera vez me sentí cómodo ante su plan de venganza.
-Edward-. Me llamó incómodamente Rebeca y sin decir nada Alec se alejó para darnos espacio, sabía lo que me quería decir y algo en mí sabía que podía confiar en ella no era un persona fácil de tratar para la mayoría pero era muy honesta. –Lo siento mucho, tuve que decirte que ella se me había acercado para decirme si me quería vengar de Isabella, como te mencione hace un momento yo no pensé que fuera capaz de tanto, pensé que era otra tonta mujer con sus absurdos planes como mancharle algún vestido o algo por el estilo, lo lamento mucho cometí un error debí de prestarle más atención-. Me dijo avergonzada.
-No te preocupes Rebeca fue mi responsabilidad todo este tiempo pensé que era inofensiva, creo que de haber sabido nada hubiera cambiado ya que nadie se imaginaba que pensara hacer algo como esto, al contrario gracias por salvar a Bella y a mis hijos-. Si con alguien estaba agradecido era con ella. –Ahora tengo que ver a Bella-. Le dije y los cuatro hicimos el camino de regreso.
-Hable con Sam, él se encargara de todo por ahora-. Me dijo Alec mientras seguíamos esperando noticias de Bella.
….
Con mucho cuidado de no despertarlo acosté a nuestro bebe número dos en la cuna, me había negado a ponerles ningún nombre porque quería que Bella se encargara de ello, al poco tiempo de regresar a la sala de espera Carlo había salido y nos había dicho que Bella no corría ningún tipo de peligro pero seguiría dormida una cuantas horas, por lo que la trasladaron a un cuarto y al poco rato llegaron nuestros bebes los habían dejado en la incubadora cinco horas, ya que resulto que no lo necesitaban.
Nuestros familiares habían entrado a visitarlos pero no duraron mucho ya que Bella seguía profundamente dormida debido a la medicación, al poco rato que todos se habían ido el pequeño dos había hecho alarde de su temperamento llorando a todo pulmón, la enfermera me recordó que debería tener hambre, tuvimos que conseguir la formula ya que por culpa de lo sucedido Bella no se podía encargar de amamantarlos debido al medicamento que le habían dado, sabía que eso la entristecería pero después de haber sufrido el miedo a perderla sentía que podía con todo.
-Edward-. Escuche la voz ronca de Bella por lo que rápidamente me acerque a la orilla de su cama.
-Aquí estoy hermosa-. Le dije tomando su mano estaba intentando despertar pero parecía que el medicamento no se había ido por completo de su cuerpo.
-Edward mis bebes-. Me dijo con voz ronca.
-No intentes levantarte tienes que estar acostada-. Le pedí con miedo de que se lastimara.
-¿Cómo están mis bebes?-. Volvió a preguntar asustada -Quiero ver a mis bebes-. Y como si de una contestación se tratara se escuchó un fuerte llanto.
-Todo está bien hermosa-. Le dije feliz de ver que cada vez estaba más consciente.
-¿Por qué solo se escucha uno?-. Me preguntó asustada y ante la pregunta el llanto se hizo más persistente.
-No te preocupes somos padres de dos varoncitos muy sanos-. Le dije besando su frente y yendo por nuestro pequeño que exigía un poco de atención, pero para mi sorpresa era el pequeño uno, que no había llorado así en ningún momento ni en su nacimiento. –Todo está bien-. Le dije intentando mecerlo para que se calmara pero no lo lograba.
-Edward-. Me llamó Bella asustada supuse que ante el persistente llanto.
-Todo está bien hermosa-. La intente convencer para evitar que se levantara pero nuestro pequeño seguía llorando.
-Quiero verlo Edward-. Me pidió y sin lograr calmarlo se lo lleve. –Es completamente perfecto-. Me dijo con los ojos llenos de lágrimas. -Lo quiero cargar por favor-. Me pidió y asistí entendía el sentimiento. -¿Por qué llora?-. Me preguntó preocupada mientras se lo acomodaba en su pecho intentando no lastimarla.
-No lo sé-. Dije con honestidad pero como si quisiera demostrar algo en cuanto Bella lo tuvo en su pecho se calmó. –Tal vez solo quiere a su mamá-. Le dije sabiendo que se había calmado al escuchar el corazón de Bella ese sonido con el que estaba tan familiarizado y tranquilizaba tanto a los bebes.
-Es tan hermoso-. Me dijo tocando su mejilla. –Trae al otro por favor-. Me dijo y asentí mientras iba por mi otro pequeño intentando no despertarlo y logre llegar con él profundamente dormido.
-Son idénticos-. Me dijo asombrada pero podía ver la felicidad y el amor en sus ojos.
-Son perfectos igual que su madre-. Le dije besándola en la frente y sintiendo como crecía cada vez más el amor por mi familia.
-Al parecer tenemos este pequeño es más tranquilo-. Me dijo tocando la manita del bebe dos que traía en mis brazos.
-Estás cargando al bebe tranquilo hermosa-. Le dije con una sonrisa logrando que me viera sorprendida, sentía que el terror a lo largo del día se estaba yendo de mi hombros y solo quedaba un enorme amor que no hacía más que crecer. –Al parecer solo llora cuando quiere un poco de atención de su madre, no puedo culparlo por eso entiendo el sentimiento-. Le dije sonriente. –Mientras que este pequeño-. Le dije señalando al bebe que sostenía. –Me ha mantenido despierto, apenas logre dormirlo-. Estaba tan feliz de poder sostener así a mi familia. –Lo que me recuerda que tenemos que ponerles nombre ¿Has pensando en alguno?-.
-Si había pensado cómo les pondríamos si teníamos dos hijos y ahora que los veo creo que les va perfecto-. Me dijo enamorada de nuestros pequeños y entendía el sentimiento. –Son iguales a ti por lo que quiero que se llamen igual que su padre-. Me dijo con una sonrisa pero no entendía a lo mucho uno podía tener mi nombre. –Mi pequeño tranquilo me gustaría que se llame Edward y mi pequeño fiestero será Anthony, ¿Te gustan?-. Me preguntó nerviosa.
-Me gusta-. Le dije feliz, aceptaría lo que ella me dijera jamás había tenido tanto miedo como cuando pensé que la podía perder. -¿No has preguntando por tu caso?-. Le dije después de un momento.
-No tiene sentido dolía mucho, además dijiste que no podía pararme-. Me dijo con la vista fija en nuestros hijos. –Lo único que importa esta en nuestros brazos-.
-Después de un poco de reposo podrás caminar Bella-. Le dije sin soportar que pensara que no lo volvería a hacer.
-Pero…-. Me miraba atónita.
-No era tu espina dorsal Bella tu cadera fue la que recibió el impacto, tuviste un esguince de cadera y se lastimaron tus ligamentos no sabemos si por el golpe, fue al caer o ambas, pero el esguince fue grado dos necesitas mucho reposo al menos por los próximos 5 días y tratamiento como comprensas de hielo, pero tuvimos suerte que no ocuparas intervención quirúrgica los ligamentos no se rompieron por completo, necesitaras realizar también un poco de ejercicio para fortalecer un poco estos músculos-. Le explique.
-¿Eran mi cadera?-. Parecía que no podía creerlo.
-Si hermosa dentro de máximo dos meses todo estarás como si nada, regresaremos a la normalidad-. Le dije besando su mano. –Por favor nunca vuelvas a hacerme esto, en mi vida había sentido tanto miedo como hoy, tenía terror de perderlos a ustedes tres Bella, ustedes son mi vida no sé qué hubiera hecho-. Le dije sacando el terror del día.
-Lo siento mucho, ustedes también son mi vida-. Me dijo con el mismo amor que yo sentía por ella.
….
Jasper POV
-¿Me permitirías llevarte a tu casa?-. Le pregunte impulsivamente cuando salíamos del hospital.
Al final todo había salido bien, una vez que nos dijeron que Bella no tendría ninguna complicación aparte de tener que mantener reposo por un tiempo y que los pequeños se encontraban en perfectas condiciones, por fin mire a Edward relajar sus tensos hombros y dar una sonrisa disfrutando de su nueva situación al ser padre, aunque nadie había olvidado lo que había sucedido en esa área de seguridad, pero en los últimos años había aprendido a conocer muy bien a los chicos una vez que había quedado todo en manos de Alec, la situación había sido atendido como un caso del FBI esa chica se había metido en problemas con las personas incorrectas de algo estaba seguro jamás quisiera ser enemigo de alguien como Alec, ellos eran unas excelentes personas si eras alguno de los que caía en su gracia pero si no tenías esas suerte no había visto a alguien tan despiadado y sin sentir el menor remordimiento, incluso me sorprendió que una persona tan noble como Edward le pidiera que se hiciera cargo sin tener ningún tipo de remordimiento pero supongo que era normal cuando esa persona había amenazado la vida de Bella y sus hijos no había nadie a quien Edward quisiera más que esas tres personitas que se habían convertido en su vida.
Pero aunque también amaba a las personas que estaba adentro ahorita mi atención la tenía una chica rubia que me era casi imposible descifrarla a pesar de todas las circunstancias no podía entender su manera de funcionar, todo el tiempo que la salud de Bella estuvo en duda ella había estado tan preocupada como todos nosotros, incluso parecía que estaba preocupada como si se sintiera culpable de no haber hecho más cuando gracias a ella no se había ocurrido una catástrofe. Algo en mí incluso decía que no debería importarle tanto después de lo que le habían hecho.
-¿Por qué harías algo como eso?-. Me pregunto tensa y parecía no entender lo que me pasaba y para ser sinceros yo tampoco.
-Porque quiero hacerlo-. Fue la respuesta más honesta que le pude dar.
-No es necesario ahorita tomare un taxi-. Iba a debatir pero no me lo permitió y siguió con lo que me parecía un amplio discurso. -No estás en la obligación de llevarme ya has hecho mucho por mí el día de hoy, estoy segura que tus amigos allá adentro ya están más que agradecidos por lo que has hecho, a nadie le queda la mayor duda de que eres un amigo muy fiel y una gran persona, pero al igual que todos debes estar cansado y como ya se ha comprobado por el medico yo estoy bien, no tienes porqué sentirte agradecido por lo que hice por Bella lo hubiera hecho por cualquiera-. Definitivamente era el discurso más largo que había dicho y sin alguna gota de alcohol.
-Nunca dije que lo hiciera porque me sintiera obligado-. Le dije tranquilo.
-¿Entonces por qué lo haces?-. Me grito perdiendo los nervios y solo la pude ver asombrado parecía que nunca le hubiera pasado. –Lo siento eso fue imprudente de mi parte-. Se disculpó cuando vio mi sorpresa e intento calmarse pero parecía que no lo lograba porque empezó a caminar de un lado para otro antes de empezar a hablar nuevamente. –Deberías de saber que he pasado por mucho el día de hoy pensé que Isabella no lo lograría por un momento, luego está la caía mi cabeza parece que va a explotar al igual que mi mano, entonces como veras no me encuentro en el mejor momento para adivinar tus intensiones ni siquiera puedo controlarme yo-. Me dijo desesperada pero al parecer mi cerebro solo pudo registrar que por fin acepto que su golpes dolían.
-Entonces deberías de dejar de pensar en el porqué de mis acciones y simplemente permitirme que te lleve a tu casa para que puedas descansar-.
-Eres una persona que no puedo llegar a comprender-. Me dijo pareciendo que se daba por vencida al menos por el día.
-No lo intentes al menos yo también me di por vencido el día de hoy-. Le dije encogiéndome de hombros mientras tomaba su mano sana para intentar que me siguiera.
-¿Eso debería decirme algo?-. Me preguntó confundida.
-No lo creo, pero si te dice algo intenta explicármelo porque tampoco lo entiendo-. Le dije guiándola al carro enfocado en un trabajo a la vez, pero me sorprendió escucharla reír y voltee bastante sorprendido y más cuando su sonrisa me produjo algo que no pude comprender o no quise. -¿Qué?-. Le pregunte sin entender.
-Eres un hombre exasperante-. La mire con asombro nadie me había descrito de esa manera. –Nadie me había pedido que dejara de pensar y al pedirme que no lo haga es como si me empujaras más fuerte a que lo haga, es como decirle a un niño que no toque una caja que jamás había visto y pudo pasar desapercibida, pero cuando se lo dijiste le presta atención y ahora solo se pregunta que contiene dicha caja para que sea importante para ti y le hayas pedido eso-. Me dijo divertida, ella tenía razón pero al menos la divertía.
-Supongo que tienes razón-. Le dije dándome por vencido y pensando que si lo que quería era que abriera la caja.
-¿Te molestaría parar en alguna farmacia?-. Me preguntó nerviosa como si no me quisiera molestar.
-¿En alguna en especial?-. Le pregunte interesado.
-No ninguna en especial solo tengo que comprar medicamento para la inflamación-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-¿Cómo se llama?-. Le pregunte una vez que llegamos.
-Yo me puedo bajar-. Me dijo rápidamente.
-Nombre-. Le pedí de forma amable sin aceptar ya había estado mucho tiempo moviéndose.
-Necesitaras la receta-. Me dijo resignada dándome un papel.
-Buenas noches-. Salude a la señora en el mostrador. –Me podrías dar esto por favor-. Le pregunte entregándole la receta.
-En un momento se lo traigo-. Me dijo amablemente.
-Aquí está, esta se la tendrá que tomar cada 8 horas-. Me dijo enseñándome la caja más grande. –Y esta cada 12 horas-. Me dijo enseñándome la caja más chica. –Si tiene alguna duda en la receta está el nombre del medicamento, el horario y están señaladas las indicaciones-. Me mostro y tenía razón. –Si se fija también dice que el paciente tiene que ser levantado cada tres horas-. Al parecer la doctora el ver la renuencia de Rebeca me había hecho casi una carta con todo el instructivo de lo que tenía que hacer. Y en ese momento mi mente recordó una caída muy parecida que había sufrido Bella tiempo atrás y lo que había recomendado el doctor.
-Ya veo muchas gracias-. Le dije entregándole la tarjeta para que se cobrara.
-Aquí está su tarjeta que tenga una linda noche-. Me dijo con una amable sonrisa de despedida.
-Aquí está tu medicamento-. Se lo entregue sin comentar nada.
-Muchas gracias-. Me dijo dándome una sonrisa.
-Sabes Bella hace tiempo tuvo una caída muy parecida, solo que a ella le tuvieron que dar unas cuantas puntadas-. Le comente mientras seguía manejando. –El doctor dijo que tenía que levantarse cada cierto tiempo-. Esperaba que ella aceptara que le habían pedido lo mismo.
-Es lo normal en esos casos, solo es por precaución para ver si el cerebro tiene una reacción secundaria-. Me dijo insegura había intentando no delatar a la doctora pero no había forma.
-¿Vives con alguien?-. Le pregunte directamente.
-No-. Me dijo viendo sus manos.
-¿Entonces quién piensas que te va a despertar?-. Le pregunte calmado.
-No hay necesidad de eso-. Me dijo tensa.
-No es lo que puso la doctora-. Le dije.
-Se te olvida que también soy doctora-. Me dijo a la defensiva.
-No se me olvida, pero también conozco un doctor y por experiencia sé que son los peores pacientes, sé creen que lo controlan todo aún cuando es obvio que no es así-. Le dije tranquilo.
-Pues no hay otra forma en este caso me tocara controlarlo todo-. Me dijo molesta. –Aquí es mi edificio-. Dijo bruscamente y permanecimos en silencio hasta que me estacione. –Muchas gracias por todo-. Dijo saliendo del carro pero yo también lo apague y empecé a salir había tomado una decisión. -¿Qué haces?-. Me pregunto asustada.
-Es obvio, necesitas que alguien te despierte por lo que me quedare a hacerlo-. Le dije seguro aunque no me sentía de esa manera.
-No de eso nada, no te quedarás en mi departamento-. Me dijo cruzada de brazos mientras caminaba para instalarme a su lado.
-Tranquila, se te olvida que ya me he quedado contigo-. Le dije intentándole quitar la tensión al asunto.
-¡Y ya no estás obligado a volver a hacerlo!-. Me dijo molesta mientras caminaba hacía su departamento era obvio que esperaba que no la siguiera.
-Nunca dije que estaba obligado-. Le dije siguiéndola y acelero el paso esperando perderme por las escaleras, tenía que admitir que al ser alta no me fue tan fácil seguirle el ritmo como era mí costumbre pero lo logre. –De no haber querido hubiera dado vuelta y te hubiera dejado en el hospital para que se encargara una enfermera-. Le dije en lo que parecía su puerta.
-¿Qué te hace pensar que me quería quedar en el hospital?-. Me dijo volteando a verme furiosa.
-Pues solo tienes dos opciones me dejas entrar y quedarme a cuidarte o nos regresamos al hospital. ¿Cuál prefieres?-. Le pregunte calmado con ganas de levantar mi dedo y alizar esa arruguita que se le hacía cuando estaba furiosa.
-¿Qué te hace pensar que puedes decidir por mí?-. Me dijo aún enojada.
-Estas enojada con la persona incorrecta, yo no fui el que dio la orden sino la doctora ella fue la que dio la orden yo solo te muestro tus opciones-. Le dije tranquilo.
-Eres tan… tan… ¡exasperante!-. Me dijo entrando furiosa y al ver su puerta abierta supuse que había tomado la decisión por lo que entre con una enorme sonrisa, tanto porque era la segunda vez en menos de una hora que la había hecho perder la compostura y por su remilgado enojo, jamás la había escuchado decir un insulto y parecía que ante su enojo esa fue la peor ofensa que pudo encontrar.
No me sorprendió encontrar todo ordenado, incluso esperaba encontrarme algún gato por la zona, era el tipo de persona que tendría algún gato, por lo que esperaba que viniera a saludarme o reclamarme pero se encontraba vacío.
-¿Pareces buscar algo?-. Me dijo aún molesta.
-Esperaba que tuvieras alguna mascota-. Le dije sin aclarar que buscaba un gato específicamente para que no se molestara.
-Si tuviera alguna mascota se me moriría con el poco tiempo que pasó aquí-. Me dijo y podía ver cierta tristeza. Y tenía razón me había equivocado al olvidarme de su actitud de chica extremadamente solitaria, en esos actos se miraba que no entraba ni una mascota pero no pude evitar sentir que necesitaba una, algo que le mostrara ese amor incondicional que era obvio necesitaba y ese pensamiento hizo que el terror que me había invadido las semanas pasadas regresara ella no merecía que la lastimaran nuevamente. –Siento lo de hace rato, no sé lo que paso yo normalmente…-.
-Mantienes el control, no te muestras tan furiosa y fuera de si-. Termine por ella.
-Si así es-. Me dijo viendo al suelo. –Sé que solo intentas ayudarme y te lo agradezco mucho no tenía que ponerme así-.
-No te preocupes me gusto, te mirabas muy linda toda roja y con tus ojos llenos chispa-. Las palabras salieron antes que las procesara y ella se puso roja por ellas.
-Yo este… quieres algo de tomar… tal vez comer-. Me dijo totalmente nerviosa y no sabía si darme golpes mentales por mis palabras o simplemente seguir para verla toda nerviosa.
-Tengo hambre pero creo que lo más prudente es pedir algo a domicilio, ¿Qué te parece?-. Le dije yendo a territorio seguro.
-Si me parece una excelente idea, en el refrigerador tengo todos los números de lo que te podría interesar, ¿Si te parece me encantaría darme un baño para quitarme el olor a hospital?-.
-Claro estás en tu casa-. Le dije con una sonrisa ganándome un de vuelta antes de que se fuera. -¿Se te antoja algo en especial?-. Le grite.
-Lo que sea, todo lo que está ahí me gusta-. Me contesto por lo que pedí comida japonesa que no tardó mucho en llegar y cuando intente instalarla me di cuenta que no había comedor.
-¿Espero que no te moleste comer en la mesa de centro?-. Me dijo incomoda y sorprendiéndome no la había escuchado, al verla se miraba bastante diferente incluso se miraba más joven, no llevaba maquillaje tenía su cabello suelto aún húmedo sus mejillas estaban rojas por el baño y su pijama se trataba de un vestido que dejaba ver sus largas piernas y aunque traía una bata encima no pasaba tampoco desapercibidas esas curvas tan bien instaladas.
-Puedo comer casi donde sea-. Le dije con una sonrisa intentando que se olvidara que me la había comido con la mirada. –Espero que te guste la comida japonesa-. Le dije mientras la ponía en la mesa y como si fuera su costumbre se dejó caer en la alfombra y mientras me sentaba enfrente supuse que entendía sus motivos un comedor la haría sentirse aún más sola.
-Me gusta mucho-. Me dijo sonriente.
-¿Te duele la mano o la cabeza?-. Le pregunte con interés.
-No tome medicamento hace un momento y ya me hizo efecto-. Me dijo con una sonrisa.
-Me alegro-. Le dije y por un momento ambos nos quedamos callados.
-¿Cómo era Edward antes de que lo conociera?-. Me pregunto distraídamente y no supe por qué su pregunta me incomodo tanto, bueno sabía porque pero no lo quería admitir.
-¿Te lastimo verlo hoy?-. Definitivamente mi apetito había disminuido visiblemente.
-No me lastimo, como le dije a él ahora que lo miro de otra perspectiva sé que nuestra relación jamás hubiera funcionado-. Me dijo comiendo tranquila como si hablara con la verdad, pero mi mente solo estaba llena de preguntas ¿ellos había hablado? ¿Significaba que habían arreglado todo? ¿Entonces por qué el interés?
-¿Entonces por qué tu interés?-. Le pregunte con mi corazón acelerado pero intentando disimularlo.
-Curiosidad supongo-. Me dijo encogiéndose de hombros pero lo pensó un momento antes de continuar. –Cuando lo mire en la cabaña me di cuenta que era bastante diferente con ella, pero ahora… nunca lo había visto tan violento, jamás pensé que pudiera llegar a perder el control, por un momento tuve miedo cuando golpeo esa mesa y la pared, era todo un desconocido-. Me dijo aún sorprendida y entendía su curiosidad cuando se habían separado parecía que una parte de Edward había muerto o se había ido con Bella, pero la verdad es que a mí también me había sorprendido sentirlo tan fuera de control el día de hoy.
-Ellos tuvieron una relación bastante intensa, nada de lo que vivieron era normal para ser tan solo unos adolescentes, en ese momento había mucho caos en sus vidas solo se tenían ellos dos, digamos que todo alrededor de ellos se sentía con más intensidad era como si supieran que tenían que disfrutarlo ya que cualquier momento podría ser el último, todo el tiempo luchaban contra todo incluso contra sus propios miedos e instintos, Edward no era el chico que conociste era muy inseguro pero su relación con Bella lo hizo cambiar madurar, ya que él no tardó en darse cuenta que si la quería tenía que ser más valiente y luchar por lo que tenían aunque Bella es una persona muy fuerte no podía contra todos, lamentablemente Edward se dio cuenta de eso demasiado tarde y aunque Edward también peleo al final con todas sus fuerzas no fue suficiente los fantasmas de Bella la habían alcanzado y consumido, supongo que eso pasó hoy él no cometería nuevamente sus errores y daría tanta pelea como fuera necesario, al menos después de tanto esfuerzo tuvieron otra oportunidad se lo merecían-. Estaba tan tranquilo hablando con ella que no me di cuenta de lo que decía. –Siento eso último-. Le dije incómodo.
-No está bien-. Me dijo con una sonrisa amable.
-¿No te duele?-. Le pregunte intentando entender.
-Ha pasado mucho tiempo y he tenido tiempo para comprender la situación-. Me dijo jugando un poco con el tenedor pero sin verme. –No puedo estar segura ya que no puedo hablar por él, pero supongo que los dos nos encontrábamos solos intentando e inconscientemente nos intentamos hacer compañía con esa relación, eso era lo que teníamos una solución fácil de llenar vacíos, al principio pelee tanto pensando que lo amaba-. Levanto por fin la vista a mí y me quede sin nada que decir. –No negare que lo quiero, Edward es una excelente persona uno de los mejores hombre que he conocido, pero supongo que me di cuenta que no lo amaba cuando analice que lo pude haber tenido de amigo y me hubiera sentido igual de bendecida, lo que me dolía era saber que lo perdía por completo-. Me confeso como si hubiera sido un gran secreto. –Digamos que él ha sido la única compañía que tuve sin que la persona se sintiera obligada y algo me decía que ya no podíamos seguir siendo amigos sin que las personas lo vieran mal-. Me dijo viendo el tenedor demostrando lo mucho que le había costado decirlo.
-Él no es el único que te ha hecho compañía sin sentirse obligado-. Le dije con mi corazón acelerándose.
-Se te olvida que yo estaba cuando Edward te pidió que me llevaras a la terminal-. Me dijo parándose para recoger el plato dando por finalizada nuestra plática.
-Él me pidió que te llevara más no me pidió que me quedara a pasar el rato contigo, no me pidió que estuviera hoy aquí, hay cierta cosas que no le puedes exigir a tus amigos por lo que yo estoy aquí porque quiero-. Le dije parándome y obstruyendo su paso.
-¿Entonces quieres que piense que de repente quieres ser mi amigo?-. Me dijo con ironía sin querer creerme.
-No, no quiero que pienses eso porque no sería verdad-. Le dije con honestidad.
-Por una vez intentarías ser claro, ya que es obvio que no te entiendo-. Me dijo dejando los platos bruscamente y sin verme a los ojos, era obvio que mis palabras la habían lastimado.
-¡Maldita sea!-. Le dije dándome por vencido. –Por esto no quiero ser tú amigo-. Le dije antes de bajar mí cabeza y besarla con toda la frustración que sentía, por un momento se quedó quieta y pensé que me aventaría aunque no le daba la oportunidad pero para mi sorpresa su mano sana la llevo a mi cabello mientras que con la otra solo intentaba atraerme de forma más delicada intentando no lastimarse, al notar la misma respuesta a mi beso este se volvió bastante intenso.
Sin pensar lo que hacíamos solo la levante un poco lo cual pareció entender y rápidamente rodeo con sus infinitas piernas en mi cintura, una ansiedad casi imposible me lleno no recordaba haberme sentido tan perdido, sentir tanta ansiedad, tanta necesidad, sin tener la oportunidad de llegar a su cuarto la pegue a la primera pared que encontré o al menos eso creía que era, pero esto ayudo a acercarla más a mí y un fuerte gemido se escapó de ambos cuando nos rozamos, eso hizo que nuestro besos se volviera desesperado, necesitado, mi mano que había subido desde su suave pierna, ya se había instalado en su pecho que era más grande de lo que me había imaginado, pero como recompensa me gane otro gemido que fue a mi parte baja, la sentía apretarse más a mí pero entre la infinita necesidad que me invadía creí diferenciar un gemido de dolor, eso hizo que recordara todo lo que había sucedido en el día, por lo que accediendo a mi autocontrol que no sabía que poseía aminoré el beso antes de separar nuestros labios, aunque nuestros cuerpos seguían juntos, sentía que nada en mí vida había costado tanto esfuerzo.
-No te detengas-. Me pidió con sus labios hinchados y sus ojos llenos de deseo, sentía mis piernas debilitarse ante el deseo nunca había querido ceder tanto como en este momento.
-Me encantaría-. Le dije sin poder contenerme y besándola nuevamente su sabor era adictivo. –Pero no quiero lastimarte, es más creo que ya lo hice-. Le dije besando su mejilla algo me impedía alejarme.
-No lo harás-. Me dijo volteando su rostro logrando que nuestros labios se rozaran era una invitación que no pude rechazar. El beso nuevamente se volvió desesperado, ella instalo ambas manos en mi cabello y en su intento de atraernos más cerca volví a escuchar otro gemido de dolor que hizo que ambos nos detuviéramos, era obvio que le había dolido.
-Tenemos que parar, si no queremos que te lastimes más-. Le dije separándome e instalándola en el piso, aún con su respiración agitada igual que la mía.
Solo estábamos a un pie de distancia intentando no tocarnos para no perder el control nuevamente pero sin poder alejaros por completo, la estudie detenidamente todo en ella demostraba erotismo, desde hace 8 meses atrás que me había sentido atraído por ella, imaginándome como sería si me dejaba llevar pero jamás pensé que me pudiera responder con tanta pasión que sintiera que era casi imposible contenerme, que sentiría una necesidad casi primitiva.
-No hagas eso-. Le pedí con voz agónica cuando lambió sus labios como si estuvieran secos.
-Lo siento-. Me dijo como si comprendiera el rumbo de mis pensamientos.
-Creo que lo mejor es que te acuestes-. Le dije en un intento por seguir con mi autocontrol.
-Está bien-. Me dijo sin debatirme algo que sabía que casi nunca hacía, tenía una excelente educación por lo que me saco una sonrisa.
-Buenas noches-. Le dije avanzando solo un poco para que mis labios tocaran su frente, estaba descalza y así su frente quedaba justo a mis labios.
-Emm… Buenas noches-. Me dijo casi huyendo a su cuarto y me gusto saber que la confundía tanto como ella hacía conmigo. –Pensé que quizás necesitabas esto-. Me dijo nerviosa mientras me entregaba una cobija y una almohada, yo ni siquiera me había podido mover del lugar intentando controlar mi erección incluso estaba llegando a pensar que tal vez necesitaba pedir el baño y darme una ducha con agua helada.
-Si gracias-. Le dije tomándola sin tocarla porque si lo hacía le rogaría que me dejara dormir en su cama, pero no dijo nada y solo se fue a su habitación.
Habían pasado tres horas y ni siquiera había podido dormir ni un momento, había intentado ver el televisor pero mi mente era un caos, había pensado que jamás en mi vida volvería a tener la capacidad para sentir lo de hace un momento, no ayudaba en nada que tenía tanto miedo de hacer algo mal y lastimarla y por si fuera poco estaba Edward y los chicos no sabía cómo se tomaran lo sucedido aunque ya no tenía mucho que hacer, había intentado mantenerme alejado y no había logrado mucho, al contrario la necesidad había aumentado, al parecer sin pensarlo ya había tomado una decisión al besarla, si me alejaba la lastimaría y era algo que no estaba dispuesto a hacer, hace unos meses ya lo había hecho lo había notado por sus comentarios a lo largo del día por lo que no volvería a cometer ese error.
Con un poco de indecisión entre a su habitación, se miraba tan pacifica dormida casi había olvidado lo mucho que me gustaba verla de esa manera, era de las pocas veces que podía verla tan relajada, tan segura como si ella supiera que era el único momento de su vida en que se sabía que nada podía lastimarla.
-Hey-. Le dije besando su mejilla sin poder contenerme. –Dormilona-. Le dije divertido porque con mi anterior beso solo había logrado que frunciera el ceño. –Tienes que despertar aunque sea un momento-. Le dije divertido.
-Nadie te dijo que es de mala educación despertar a un doctor después de una guardia-. Me dijo molesta dándome la espalda, con eso me di cuenta que no le gustaba que la despertaran y al parecer el día de hoy había logrado molestara mucho.
-No me lo habían dicho-. Le dije divertido, decía que tenía que mantenerla despierta por lo menos un minuto.
-Pues ya lo sabes-. Dijo aún enojada.
-¿Y qué pasa si me sintiera mal?-. Le pregunte divertido.
-Te escuchas muy sano-. Me dijo negándose a abrir los ojos.
-No sabía que pudieras revisarme con los ojos cerrados-. Le dije molestándola.
-Pues puedo-. Me dijo cada vez menos enojada.
-Sabes creo que cada vez me gustan más esas chicas sabelotodo con esas capacidades casi imposibles-. Le dije intentando no reírme.
-¿Siempre eres tan payaso?-. Me preguntó con curiosidad y abriendo los ojos por fin.
-Creo que nunca he sido considerado payaso-. Y era verdad siempre me habían descrito como, tranquilo, amable, afable, serio, agradable, reservado incluso divertido pero payaso jamás ese era Emmet.
-Todavía no has dormido-. Observo preocupada y tenía razón al parecer mi aspecto me delataba.
-En un momento lo haré-. Le dije tranquilo
-El sillón no ha de ser muy cómodo-. Me dijo preocupada.
-El sillón está bien-. Mi cabeza era la que no estaba bien pero no le dije porque no quería preocuparla.
-La cama es bastante grande-. Me dijo moviéndose para un lado.
-¿Me estas invitado?-. Le pregunte sorprendido.
-Al parecer no puedes conciliar el sueño en el sillón, aquí no tendríamos que tocarnos, solo es para que estés cómodo aunque si prefieres…-. Me dijo nerviosa.
-Me encantaría-. Le dije quitándome los zapatos y acostándome a su lado al contrario de lo dicho por ella me pegue lo más que pude a su cuerpo acomodando su espalda en mi pecho. –Buenas noches-. Le dije sin darle la oportunidad de decir nada, ni a mí de pensar en lo que estaba pasando y para mí mayor sorpresa no tarde en quedarme dormido.
…..
-Jasper-. Sentí que alguien sacudía mi hombro pero solo intente alejarme de lo que sea que intentara molestarme y seguir durmiendo. –Jasper-. Volví a escuchar pero ese sonido y el olor que llenaba la cama me hizo darme cuenta que no estaba en mi departamento.
-Rebeca-. Dije aún con voz ronca acordándome de todo y por si fuera poco no recordaba haberme levantado para despertarla cada tres horas.
-Tu teléfono está sonando y parece ser urgente ya que es muy persistente-. Me dijo entregándome el celular.
-Bueno-. Conteste rápidamente.
-Hombre ¿Por qué tardas tanto en contestar?-. Escuche la voz de Emmet.
-Estaba dormido-. Le dije solamente.
-¿Dónde?-. Era una maldita mujer chismosa.
-En mi casa Emmet-. Le dije intentando que mi respuesta sonara como obvia porque si sabía que no estaba ahí no me lo quitaría de encima.
-Pues deberías de haber estado muy cansado porque tienes el sueño muy pero muy pesado-. Podía vislumbrar la sonrisa en su rostro.
-No tenía el celular cerca, ¿qué sucede?-. Le dije intentando cambiar de tema.
-Sucede que fui a tu casa para invitarte a jugar un partido, casi tiro tu puerta y no pude levantarte, pero le dije a tu hermana que una vez que termináramos te llevaría para que desayunaras a la casa, como te darás cuenta ninguna de las dos cosas sucedió y quería saber si estabas vivo antes de que a tu hermana le dé un ataque pensando que te sucedió algo y por eso no llegaste a dormir a tu departamento-. Me dijo divertido remarcando todos los "tu". –Ahora si ¿Podemos iniciar con ese tema de la honestidad? ¿En dónde estás?-. Maldito podía verlo con una enorme sonrisa al atraparme en la mentira.
-No es tu asunto-. No le podía explicar nada porque ni yo sabía lo que estaba sucediendo y este era una nenita chismosa.
-Me pregunto si tendrá que ver con cierta doctora rubia conocida por todos nosotros y su nombre empieza con R-. Casi se me cae el celular.
-¿Qué demonios?-. Sabía que era paranoia pero no pude evitar voltear alrededor esperando que saliera con el teléfono en la mano y una amplia sonrisa en su rostro.
-Nadie me ha acusado de ser tonto y como te darás cuenta soy muy observador, ayer parecías muy preocupado por dicha rubia, tu hermana no se dio cuenta pero yo sí-. Parecía orgulloso de él mismo.
-Te prohíbo que digas una palabra al respeto-. Le dije enojado.
-¿Y eso es por qué?-. Si no supiera que ese grandulón se preocupaba en verdad por mí le hubiera colgado.
-Porque todo esta delicado todavía Emmet-. Le dije cansado.
-Puedo entender eso-. Me dijo serio.
-Es imposible no darse cuenta de ello-. Le dije debatido.
-Depende a qué llames delicado-.
-¿Bien sabes a qué me refiero a Edward a todo lo sucedido en la cabaña?-. Le dije con miedo.
-Vamos eso ya está olvidado, más si tú nos lo pides tan amablemente con esos ojitos de niña dulce que tienes-. Quisiera reírme o enojarme pero sabía que hablaba en serio al menos en el de olvidarlo, nadie sabía perdonar mejor que él incluso a veces le costaba pensar que la gente no pudiera hacerlo. –Sabes que tú hermana la aceptaría de inmediato, si tú le dijeras que estas saliendo con un marciano pero que eres feliz ella simplemente diría que siempre quiso algo extraordinario para ti, ella solo desea que seas feliz al igual que todos nosotros incluso Edward y Bella- Esperaba que tuviera razón porque desde mi punto de vista ya no había marcha atrás.
-No todos son tan fáciles como tú-. Le dije.
-Vamos no puedes juzgarlos sin darles la oportunidad, además tienes que pensar en algo si ella vale la pena porque no arriesgarte los que te queremos solo nos gustaría que fueras feliz, te lo mereces-.
-Gracias Emmet, ahora tengo que irme para pensar muy bien-. Me despedí.
-Muy bien, sabes en verdad espero que ya hayas encontrado a la indicada no me importa quién sea-. Me dijo antes de colgar.
Sabía que Emmet le costaba ese tema, al igual que yo pensaba que su hermana y yo terminaríamos juntos, casi habíamos perdido la amistad una vez que termine la relación con Alice, él se sentía muy incómodo a mi lado ya que se sentía responsable por las decisiones que había tomado su gemela y aunque no lo culpaba de nada al igual que él me quería mantener alejado ya que no podía evitar que me la recordara enormemente, siempre intentábamos no coincidir pero Rosalie jamás permitió que eso sucediera y si fuera poco una vez que llegó Elizabeth a nuestras vidas no pude mantenerme alejado.
Sin saber que más hacer salí para buscar a Rebeca que se encontraba el sillón con un libro en la mano y una taza de café parecía que estaba acostumbrada a la soledad aunque hubiera alguien invadiendo su departamento.
-Creo que soy pésimo enfermero-. Le dije intentando aligerar el ambiente ya que la sentía distante.
-No importa estoy bien-. Me dijo sin verme a los ojos.
-¿Te duele algo?-. Le pregunte interesado y sorprendido por su lejanía.
-No estoy perfectamente las pastillas son muy buenas, aunque estoy muy agradecida no necesito enfermero-. ¿Por qué demonios no me miraba?
-Pero creo haberte dicho que me quería quedar-. Le dije caminado hacía ella y bajando el libro para verla y se miraba sorprendida. -¿Qué pasa?-. Le pregunte viendo la duda en su mirada.
-Solo estaba intentando hacerte las cosas más fáciles, estoy segura que has de estar deseando irte-. Me dijo sin verme a los ojos.
-¿Parece que tengo deseos de irme? ¿Parece que estás haciendo las cosas más fáciles para mí?-. Le pregunte sintiéndome como un mal hombre ya que era lo que había hecho la vez pasada.
-No lo sé contigo no sé nada, me confundes y siempre me haces quedar como una persona tan patética ¿Qué es lo que tengo que hacer?-. Me dijo frustrada.
-Tú eres la que tiene esa idea de sí misma no yo, para mí eres muy interesante y para nada patética pero ya me encargare de quitarte esa idea-. Y con cuidado tome su mano sana para que se levantara. -Respecto a lo que tienes que hacer esto hubiera estado bien para iniciar el día-. Le dije besándola, esperaba que las sensaciones de anoche se hubieran ido o disminuyeran pero no era así, al contrario parecían tan intensas que mi débil mente no tenía la capacidad de recordarlas tan bien.
-¿Eso qué significa?-. Me preguntó cuándo nuestros labios se separaron pero nosotros seguíamos juntos aunque ella tenía si mirada fija en mi pecho.
-Significa que me gustas, tanto que me encantaría ver a donde nos lleva esto-. Le dije levantando su rostro para que me viera a los ojos.
-No lo entiendo, la última vez que nos vimos a penas soportabas tenerme cerca, era obvio que deseabas que desapareciera de tu vista-.
-Al parecer logras leerme más de lo que yo logro leerte a ti, porque sí tienes razón quería alejarme de ti-. Pude ver que dolor en sus ojos uno que intento disimular rápidamente. –Mi amigo me había pedido que dejara a su ex novia en la terminal y yo en menos de medio día ya la deseaba para mí, en un pésimo momento porque ella se sentía vulnerable-. Me mira asombrada como si le costara creerme.
-Tú no puedes querer tener una relación conmigo-. Me dijo segura mientras se intentaba alejar.
-Aunque creo que eso es algo que debería decidir yo, me encantaría conocer tus motivos-. Le dije impidiéndole que se alejara, sabía que una vez que estuviera lejos se recuperaría y no había forma de que lograra acceder a sus sentimientos, la necesitaba nerviosa, vulnerable.
-Porque es imposible que te sientas atraído por mí, sé que la mayoría me puede considerar bonita según la moda, pero no soy una chica divertida, entretenida, es más ni siquiera soy simplemente agradable, soy aburrida, siempre estoy corrigiendo todo de forma molesta-.
-Tienes razón eres muy bonita, para mí eres bastante divertida y agradable siento que podría estar horas platicando contigo, para mí eres bastante entretenida incluso cuando solo estas en la sala de descanso en ese sillón de una sola persona que parece que te gusta tanto, siento que puedo estar a un lado y solo verte leer, viendo la forma en la que acaricias el libro como si estuvieras desesperada por darle la vuelta a la página para saber que sorpresas te tiene deparadas-. Me miraba asombrada como si no entendiera cómo lo sabía. -Me gusta la forma en la que arrugas esta parte cuando estas concentrada o confundida-. Le dije tocando una pequeña arruga en se ceño. –Me gusta que seas inteligente si no lo fueras no me resultarías divertida y al final todos sabemos que seas bonita no es suficiente porque con el tiempo se puede ir, me atrae más lo que esta acá-. Le dije tocando su cabeza con forma delicada.
-Eres extraño-. Me dijo asombrada parecía que estaba sin palabras, pero al mismo tiempo su cabeza estaba llena de preguntas que no sabía en qué orden formular.
-Puede ser pero supongo que con que sea verdad que me resultas tan atractiva eso es lo que en verdad importa-. Le dije acariciando su mejilla.
-Simplemente no tiene sentido-. Me dijo viéndome a los ojos.
-¿Quién te dijo que tiene que tener sentido?-. Le pregunte sin soportar las ganas de besarla aunque lo dejamos en un beso bastante casto. -¿La pregunta es si tu sientes lo mismo por mí?-. No sabía cómo podía lucir tan tranquilo cuando mi corazón martillaba rápidamente inseguro por la pregunta.
-Me gustas mucho, ¿pero es que no te das cuenta que nunca podría ser posible?-. ¿Cómo la podía hacer entender.
-Ya te dije que con que me intereses a mí es más que suficiente ¿Qué importancia tienen los demás?-. Le pregunte exasperado.
-¿Y cuando me presentes a tus amigos?-. Me dijo con miedo.
-Ellos comprenderán, si lo dices por Edward y Bella sé que aunque al principio se confundirán al final lo aceptaran-. Mis palabras hicieron que se alejara.
-Soy un tonta tú me confundes demasiado, yo me refería a tus otros amigos cuando dejaran de invitarte porque es obvio que no soy divertida, ni siquiera me había puesto a pensar lo que les pasaría con tu familia, es obvio que yo no les gusto menos después de haber salido con Edward y como me comporte, eso muestra que estamos sobre un terreno imposible simplemente está mal-.
-No está mal si son mis amigos de verdad lo comprenderán y sé que lo harán-. Le dije decidido.
-No puedes arriesgar a tú familia por mí-. Me dijo como si me hubiera salido otra cabeza.
-No te das cuenta que no los estoy arriesgando los conozco y sé que estarán bien con lo que sea que llegáramos a tener-. Le dije firme aunque por dentro no estaba tan seguro.
-Jamás pondría tu relación con ellos en riesgo, no te das cuenta que no es lindo estar solo-. Me dijo molesta.
-¿Por qué simplemente no le damos una oportunidad a esto? No sabemos lo que pasará conforme vayan presentándose los inconvenientes los iremos solucionando de la mejor manera-. Le dije intentando convencerla pero sabía que desde que había mencionado a los chicos había logrado que levantara una barrera.
-Necesito tiempo, todo esto está pasando muy rápido hasta ayer creí que no era de tu agrado-. Me pidió con voz ahogada.
-Está bien supongo que tienes razón, te estoy presionando demasiado lo mejor es que me vaya y te dé un poco de tiempo-. Le dije de mala gana pero aunque yo tenía mucho tiempo sabiendo que me sentía tentado por ella la había dejado permanecer al margen tenía que darle tiempo a que analizara todo. -¿Mañana iras al hospital?-. Le pregunte.
-No tengo una semana por alta médica-. Me dijo viendo sus manos.
-Muy bien entonces mañana me daré un vuelta por aquí-. Le dije sin aceptar un no por respuesta y logre que me mirara sorprendida, tenía que hacer que se diera cuenta que no iba a huir tan fácilmente. Rápidamente tome mis escasas cosas mientras ella solo me miraba sin hacer nada. –Mañana nos vemos-. Le dije agachándome para besar sus labios disfrutando el momento, si ella decidía que no quería arriesgarse al menos tendría este momento.
-Jasper-. Me llamó cuando estaba cercano a la puerta y me detuve, al voltear casi me arrepentí porque al verla sentada y con los labios hinchados casi provocaba que me pusiera a rogar porque no me hiciera irme. -¿Cómo sabias lo del sillón del hospital y los libros?-. Me preguntó.
-Tengo mucho tiempo visitándote y admirándote en silencio-. Admití.
-¿Por qué…-. Ante tal pregunta solo levante una ceja en forma de respuesta, intentando preguntarle si no había escuchado todo lo que dije hace un momento. -¿Por qué nunca me dijiste nada o me saludaste?-. Cambió su pregunta.
-Parte de las inseguridades que están en tu cabeza también estaban en la mía-. Admití.
-¿Qué cambió?-. Siempre hacía las preguntas adecuadas.
-Nada solo que por fin me di cuenta que valía la pena arriesgarme por lo que me produces ya que no es algo ordinario, me di cuenta que me arrepentiría si no lo intentaba y ya tengo muchos arrepentimientos en mi vida para tener más, en un futuro no quiero preguntarme que hubiera pasado sí, ese es el peor remordimiento que uno puede cargar-. Le explique le dije antes de abrir la puerta.
-Jasper-. Me volvió a llamar y aunque mi resistencia no era tanta me era imposible ignorar su llamado por lo que voltee sosteniendo la chapa como si eso fuera mi resistencia. –Si tú estás dispuesto a arriesgarte a mí también me gustaría intentarlo-. Me dijo nerviosa y no pude evitar la enorme sonrisa que se instaló en mi rostro antes de avanzar hasta ella y atraerla a mis brazos.
-Verás que ninguno de los dos se arrepentirá de esto-. Le dije estrechándola.
-Pero quiero que vayamos lento, no quiero que le digas a nadie de esto, quiero que empecemos por conocernos ya que al final no lo hacemos es poco lo que sabemos del otro, tal vez las cosas no funcionan y no tiene sentido que arriesgues todo-. Me dijo contrariada.
-Verás cómo funciona pero lo haremos a tú paso-. Le dije besándola ya los había probado por lo que sus labios era algo a lo que no estaba dispuesto a renunciar.
….
Hola capítulo nuevo espero que les haya gustado como siempre inicio agradeciendo a todos los que me dieron sus comentario amo cada uno de ellos, también agradezco a todos los que me agregaron a favoritos y todos esos lectores silenciosos leen fielmente cada nuevo capítulo.
Este fue un capítulo lleno de muchos sucesos intensos, tantos que no sabría cómo enumerarlos, creo que lo principal fue que ya nacieron los pequeños gemelos y que nacimiento adelantado, nuestra villana tenía que realizar una de sus hazañas lo buenos que no tuvieron el efecto deseado y Bella estuvo bien pero sobre todo ahora si nuestros queridos personajes se encargaran que esta tipa desaparezca de nuestra historia, espero que a la mayoría les haya gustado que fueran dos niños ya se me había escapado pero siempre he amado cuando se trata de dos gemelos revoltosos. El otro gran cambio fue la relación de Jasper y Rebeca para empezar ya existe una, para los que querían un poco más de esta pareja que les parece? creo que ahora dejaron ver mucho de lo que sería una relación de estos dos, espero que piense igual que yo que es bastante mona.
Nora: Hola, Más adelante tendremos un poco más de la historia de Jessica pero creo que a esta le toco analizar un poco sus acciones algo bueno porque le dio la oportunidad de recapacitar. Si es divertido ver a Edward sin poder manejar a Bella (Quiero alguien que me tenga tanta paciencia) Me alegro que ya te caiga bien estaba preocupada de no lograr ese efecto ya que la mayoría parecía odiarla con todo, ahora que me dices de que la doctora Call le ayude a Jasper a tener ese pequeño? aunque tengo que decir que a pesar de este capítulo estos dos no la tienen tan fácil, falta todavía. Espero que la espera de este nuevo capítulo haya valido la pena ya tenemos a nuestros queridos gemelos.
Yomii20: Hola, si todo lo que les está pasando a los Swan es un gran karma, pero siempre creí que Jessica solo actuó siempre influenciada por su madre solo era una adolescente malcriada a la que siempre le decían que la culpa de todo la tenía su hermana, sobre el comportamiento de Bella podemos decir que actuó influenciada por las hormonas pero también es madre supongo que le guste o no el nuevo bebe también será su sobrino y no tenía la culpa de nada, actuó simplemente como cualquier buena mujer. Que me dices de que los meses avanzaron demasiado rápido? Y de lo que hizo Rebe para ayudar a Isabella? Ahora si por fin Ángela tendrá su merecido. Alcance a darte el nacimiento de los gemelos de regalo cuando es tu cumple?
ValeWhitlockGrey: Me alegra que te sientas bien pero no olvides cuidarte mucho para prevenir, si digamos que Rebeca cuando conoció a Bella se portó como cualquier mujer amenazada pero no es mala simplemente estaba confundida, ahora Jasper la sacara de su cascaron y le dará lo que tanto necesita una gran familia que aunque no es sanguínea se comportan como si lo fueran, dime hasta ahorita lo que va de la relación de estos dos te está gustando? Te me adelantas un poco invocando a Alice pero ella regresara no será un proceso fácil te lo adelanto. Si Ángela siempre es buena, pero no sé porque siempre que me imagino a una verdadera villana siempre pienso en alguien que tenga la capacidad de parecer bueno cuando en realidad es muy calculador y frío no se me ocurrió nadie más que darle el papel a ella, porque si ponía un personaje típico lo odiarían simplemente por el nombre, como sucede cuando escuchan el nombre de Tanya, Lauren, Volturi o incluso Jessica. Sí digamos que a Jessica la toleraremos solo porque tuvo tiempo y la oportunidad de recapacitar. Si son dos niños iguales y aunque al parecer tienen dos temperamentos distintos ya verás las aventuras que nos darán estos dos ;) La verdad ame la actitud de Edward ante las hormonas, primero por ser tan paciente y segundo porque eso para mí solo demostraba que no tenía tanta practica en cuestiones de mujeres, como vemos Rebeca no era de hacer dramas y Bella es todo un terreno de campo minado. Diego aparecerá un poco más adelante pero como vemos que sigue presente en la familia.
Aea7: Hola ¿Cómo estás? Espero que te haya gustado también este capítulo ya por fin supimos de que se trataban los bebes de Bella aunque no fue un nacimiento podemos decir ortodoxo pero todo salió muy bien y dramático como es la historia de estos dos personajes.
Rossy-Bells Cullen: Hola creo que ahora no tarde tanto o si? Me alegro que te gustara tanto el anterior capítulo espero que este haya pasado lo mismo, tengo que admitir que este es más del lado de Jasper y aunque sé que el nacimiento es algo muy importante no supe muy bien cómo ponerlo del lado de Bella ya que aunque he escuchado mucho no soy madre y no sabría mucho de las sensaciones de un parto. Yo también quiero un hombre así debería haber algo que dijera donde se consiguen. Estoy totalmente de acuerdo contigo siempre odio la violencia por lo que no era justo que la siguiera viviendo y por eso creí que Bella necesitaba ayudarla al final de cuenta es una forma de demostrar que no eran iguales, además Jessica tenía derecho a recapacitar ya que aunque no lo creamos cuando sucedieron las cosas ella solamente era una adolescente consentida e influenciada por su familia y por si fuera poco el nuevo sobrino de Bella no tenía la culpa de nada. Si pienso lo mismo al imaginar a Rosalie la imagino de mamá.
Lobox: Hola espero que la emoción siga al ver esta nueva actualización, ahora más que nunca porque ya tenemos a estos dos pequeños que nos habían tenido con la duda de que serían, tenemos dos varoncitos compitiendo por la atención de mamá.
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