Capítulo LI
Jasper POV
-¿Podrías sostenerlo por favor? Necesito preparar los biberones-. Me dijo Edward entregándome al parecer a Anthony por la forma en que se movía.
-¿Qué?-. Le pregunte asustado y solo logrando estirar mis brazos de manera torpe. –No estoy seguro de saber muy bien-. Agregue mientras lo instalaba en mis brazos.
-Lo harás bien, solo no lo dejes caer-. Me dijo con una sonrisa y tan tranquilo como siempre.
-¿No es preferible que me siente?-. Rosalie muchas veces me había entregado a Elizabeth pero casi siempre estaba sentado y ella dormida todo lo contrario a Anthony que tenía una sonrisa como si entendiera y disfrutara el miedo que me daba.
-Si quieres sentarte él no llorara, solo le gusta ser el centro de tu atención-. Me dijo sonriente y dándole un beso a su pequeño. Sin pensarlo mucho camine al primer sillón que encontré y me senté con mucho cuidado.
Habían pasado tres meses desde que habían nacido los pequeños gemelos, los chicos había comprado una nueva casa por lo que estábamos celebrando la inauguración, Bella se encuentra mejor pero todavía estaba un poco resentida, lo que le impedía hacer muchos movimientos bruscos, pero su mayor impedimento era Edward que la quería ver sentada todo el tiempo por lo que se la llevaba con calma, en este momento según me habían dicho se estaba bañando, Bree y Diego se encontraban en la otra esquina cuidando a Edward Jr. Él era el pequeño más tranquilo de la casa, incluso pensaba en cambiarlo porque el parecía muy a gusto en su corral, Rosalie y Melanie estaban ocupadas preparando algo en la cocina, mientras Alec y Emmet habían ido a comprar lo que hacía falta llevándose a los niñas con ellos, eso indicaba que no iban a llegar pronto. Todavía no llegaban Ben y Jane esperaba que lo hicieran pronto ellos tenían un niño de la edad podían cargar a Anthony porque sabía que los padres de Edward llegarían hasta más tarde.
Edward primero le entrego un biberón a Bree que rápidamente se lo entrego a Diego para sacar al pequeño con una facilidad que casi envidiaba, me gustaría estar tan seguro de que no se rompería o simplemente rodaría, aunque viendo al pequeño Anthony parecía muy a gusto lambiendo su mano mientras me miraba fijamente.
-Disfrutas mi incomodidad ¿Verdad?-. Le pregunte ganándome una sonrisa de su parte y era lo suficiente para ser una contestación para mí.
-Te dije que estarías bien, ¿Podrías?-. Me dijo ahora enseñándome el biberón.
-¿Y si se me ahoga?-. Le dije con terror.
-No pasará además estaré aquí solo quiero arreglar un poco el lugar, si no lo hago Bella empezara a hacerlo y no quiero que se agache tanto-. Sin más que decir lo tome mientras Edward estaba alrededor acomodando un sinfín de objetos de bebe.
-Parece que te acostumbraste rápido-. Le dije intentando platicar con él y siendo honesto asegurandome que no se fuera lejos.
-Sí mi familia es lo mejor que me ha pasado-. Me dijo orgulloso teníamos que admitir que en el último tiempo ellos se miraban tan felices como un anuncio publicitario sin mencionar la felicidad que emanaba. –Tú has estado bastante ocupado últimamente-. Me comentó Edward logrando que me tensara aún sabiendo que si quería cambiar de tema él lo respetaría.
-Estoy saliendo con alguien-. Le dije bastante nervioso creía que ya era hora de decirles.
-Me alegro mucho-. Me dijo con una enorme sonrisa y dejando lo que estaba haciendo para prestarme total atención al darse cuenta que ya estaba listo para hablar, sería un gran padre. -¿La podrías haber invitado?-. Me dijo tan cortés como siempre.
-No estaba muy seguro de eso-. Sentía que cada vez me ponía más nervioso pronto empezarían a sudarme las manos, ni siquiera Anthony que estaba tan tranquilo me podía brindar dicho sentimiento.
-Jasper si es tu pareja debes saber que ya es una más de nosotros-. Me dijo con el ceño fruncido como si no entendiera mi incomodidad y esperaba que pensará lo mismo una vez que le dijera.
-Se trata de Rebeca-. Le dije de forma bastante torpe.
-¿Rebeca?-. Me preguntó confundido como si no comprendiera.
-Rebeca Call-. Le dije intentando estudiar su reacción.
-Rebeca-. Volvió a repetir bastante sorprendido como si no lo pudiera creer. –Vaya-. Me dijo recargándose en el mueble que quedaba justo enfrente de mí. -¿Hace cuánto?-. Fue la única pregunta que atino a hacer.
-Después del nacimiento de los gemelos-. No podía detectar nada en él más que asombro.
-Era a ella a quien ibas a visitar ese día-. Me dijo por fin dándose cuenta que había pasado mucho por alto.
-Ella todavía no lo sabía-. Admití.
-Honestamente Jasper no sé bien ¿qué decir?-. Me dijo metiendo sus manos en las bolsas del pantalón. –La considero una muy buena amiga, de alguna extraña manera me siento responsable de ella ya que sé que no tiene a nadie aquí, es una mujer que ha sufrido mucho en la vida y una excelente persona no se merece que la vuelvan a lastimar, sé que no soy la persona adecuada para decirlo ni para exigir que no juegues con ella, pero si no vas en serio preferiría que te alejaras-. Me dijo en tono serio y autoritario que pocas veces lo había visto utilizar.
-¿De quién están hablando?-. Llegó Bella bastante seria para mi gusto y Edward no contestó solo me miro esperando que fuera yo el que contestara, él no le diría nada si yo no lo hacía ya que era mi historia.
-Rebeca y yo tenemos una relación-. Admití y Bella solo agrandó los ojos con asombro y el silencio duró solo unos segundos antes de que se recuperara.
-Respecto a los comentarios que te hizo Edward ¿qué tienes que decir?-. Me dijo Bella cruzándose de brazos, si Edward había querido ser autoritario tenía mucho camino que recorrer en comparación a Bella.
-Sé que no les ha de parecer una buena idea y que no es lo mejor…-. Empecé.
-Deja de intentar hablar por nosotros y empieza a hablar por ti-. Me exigió Bella y creí ver una sonrisa en el rostro de Edward pero no estuve seguro.
-No puedo decir que no la lastimaré pero tienen que creer cuando digo que haría todo lo posible por no hacerlo, la quiero mucho-. Admití.
-¿Y porque no está aquí?-. Me cuestiono dejándome asombrado.
-¿Qué?-. Fue lo único que atine a decir, pensé que para ella sería obvio por qué no estaba aquí.
-Si vas en serio como dices ¿por qué no la trajiste para que conviva con tu familia? ¿Por qué tanto misterio?-.
-Porque pensé que no les gustaría la idea-. Le dije más en forma de pregunta que de respuesta.
-Si de verdad sientes algo por ella ¿qué demonios importamos nosotros?-. Me dijo enojada y para ser franco daba un poco de miedo.
-Pensé que no te agradaba-.
-Nunca he dicho eso-. Ahora fui yo el que levantó una ceja. -No me era grata cuando estaba con Edward por obvias razones-. Me dijo rodando los ojos como si fuera idiota. –Pero fuera de eso no tengo nada en contra de ella, es verdad que se portó muy mal conmigo pero ¡vamos! fue más educada de lo que yo hubiera sido si las cosas hubieran sido al revés, sabes que tengo mi carácter y peleo por lo creo me pertenece no precisamente de forma limpia por lo que también respeto a la gente que lo hace-. Me dijo quitando el biberón que Anthony ya había terminado y dándole una sonrisa a su pequeño. –Y por si fuera poco se ganó mi respeto y lealtad cuando me ayudo aquel día, me atrevo a hablar por la mayoría al decir que se ganó el aprecio de esta familia, si no fuera por ella quien sabe si pudiéramos estar así-. Me dijo levantando a su bebe para darle ligeros golpes en su espaldita. –Por eso mismo es que Edward y yo te prohibimos que la lastimes, si no estás seguros de tus sentimientos es mejor no jugar Jasper-.
-Estoy seguro que siento algo muy fuerte por ella-. Le dije seguro y feliz que no todo fuera tan difícil como me lo había imaginado.
-Entonces si vas tan en serio creo que debería estar conviviendo con todos nosotros y no escondida como tú sucio secreto-. Me apremió y Edward ya no pudo reprimir más su sonrisa burlona al oír a su esposa. -¿Qué esperas que vaya yo por ella? ¡Muévete que tengo hambre y quiero comer pronto!-. Me dijo aplaudiendo en forma de apremio, mientras el maldito de Edward que se lo estaba pasando a lo grande solo una carcajada.
-Yo este… voy por ella-. Le dije nervioso. –Gracias Bella-. Agregue dándole un beso en la mejilla en forma de agradecimiento.
….
Toque su puerta esperando que me abriera, era una suerte que el día de hoy descansara cuando recibí la invitación no me había gustado para nada que fuera este día porque me gustaba estar con ella los días que estaba en casa, normalmente estaba tan ocupada que había sido difícil para mí acostumbrarme.
-¿Qué haces aquí?-. Me preguntó sorprendida, me encantaba verla perdida era el momento en el que dejaba ver todos su sentimientos.
-¿Esa pregunta significa que no me quieres aquí? ¿Interrumpo algo?-. Le dije tomándole el pelo mientras me asomaba al departamento fingiendo que buscaba a alguien.
-No seas tonto, dijiste que estarías en una reunión familiar-. Me dijo sonriente invitándome a pasar.
-Bueno yo también te extrañe-. Le dije a sabiendas que ella no lo diría, no era la típica novia que se la pasaba mandándome todo tipo de mensajitos cursis, más bien yo era el romántico de la relación por lo que para reafirmarlo me acerque a besarla pegándola a la puerta, este era otros de los momentos en los que se mostraba muy expresiva, nunca daba el primer paso pero una vez que estaba dado era diferente.
-Sabes que lo hice-. Me dijo con una sonrisa tierna.
-Pues me alegro y espero que me extrañaras mucho porque tengo una invitación-. Ante mis palabras podía ver la ilusión en su rostro entre más tiempo pasábamos más confianza me tenía y no levantaba tan seguido sus defensas logrando acceder a ella.
-¿A dónde?-. Me pregunto ilusionada.
-Pues como bien lo dijiste tengo una reunión familiar a la que asistir y quiero que seas mi acompañante-. Le dije con cuidado estudiando su expresión, por lo que no me paso desapercibido su estado de tensión.
-Jasper no creo que sea algo factible-. Me dijo seria.
-Dijimos que nos daríamos una oportunidad de ver como se desarrollaba nuestra relación, llevamos tres meses yo estoy muy a gusto y tengo fe de que va a funcionar por lo que ya es el momento de volvernos formales-. Le dije intentando convencerla.
-¿Es que no éramos formales?-. Me dijo intentando distraerme la muy pilla.
-Tienes que conocer a mi familia llego el momento-. Le dije sin distraerme.
-Creo que se te olvida que ya lo conozco y ese es el problema-. Me dijo incómodamente.
-No la conociste como deberías, estabas del lado equivocado ahora será diferente-. Le dije convencido.
-No estoy muy segura de que sea así, cuando se enteren no estarán felices-. Podía sentirla nerviosa, sabía que le daba terror sentir nuevamente la sensación de ser rechazada, por lo que empecé a acariciar sus brazos en un intento de tranquilizarla y también porque disfrutaba tocándola.
-Pues tengo que decirte que ya lo saben, bueno algunos-. Ese comentario hizo que me viera sorprendida. –Emmet lo sabe desde hace mucho tiempo y hace un momento se lo dije a Edward y Bella sé que estos dos son tu mayor miedo pero se lo tomaron muy bien, incluso tengo que admitir que ambos me amenazaron por si te rompía el corazón y Bella incluso me mando por ti alegando que la comida era para toda la familia y tú entrabas ahí-.
-¿Ella hizo eso?-. Parecía que no lo podía creer.
-Bella tiene mal temperamento pero al final es puro corazón, ella siempre ha querido una familia grande y unida, tú te ganaste su respeto y cariño el día que la ayudaste todo el que haga algo por su familia logra tener su aprobación, así que tenemos nuestra primera invitación como pareja ¿Qué me dices?-. Ante esta última frase pude notar lo mucho que le gusto mi comentario tenía que trabajar más en su confianza y su fe en nuestra relación.
-Supongo que si ella me invitó a su casa y si quiero que esto funciones tengo que hacerlo-. Me dijo intentando aparentar seguridad pero sabía que dentro de esa calma se moría de nervios.
-Veras como todo saldrá bien y no te arrepentirás-. Le dije besándola, me encantaba sentir sus labios en los míos y sentir que al tener contacto con ella era la manera más fácil de acceder a sus sentimientos, a pesar del tiempo todavía no me podía acostumbrar el tener que esforzarme por saber que sentía la otra persona, cada que podía lograrlo con ella sentía que era un premio.
-Muy bien ¿Entonces iré arreglarme?-. Me dijo sacudiendo su cabeza como si le costará concentrarse.
-¿Qué tiene de malo lo que traes puesto?-. Me gustaba ese vestido de verano, le llegaba a media pierna mostrando la perfección y lo larga de estas, los colores hacía resaltar el color de su piel y traía su cabello algo alborotado no solo por el ventilador sino también por mis manos, se miraba más joven, más relajada.
-Me lo puse para estar en la casa-. Me dijo como si fuera obvio y sabía que era así siempre tenía puesta ropa más formal.
-Pues te ves hermosa-. Le dije besándola.
-Siempre dices eso-. Me dijo en forma de protesta.
-Será porque eres hermosa-. Le dije besando su hombro expuesto definitivamente me gustaba ese vestido y sentir como respondía a mis caricias. –Solo ve por tu bolso y tal vez una chamarra y dame gusto dejándote ese vestido-. Rodo lo ojos ante mi petición pero sabía que no se cambiaría.
….
-¿No vas a tocar?-. Me preguntó sorprendida cuando abrí la puerta de la casa de Edward con confianza.
-No hay necesidad, es una reunión familiar si viniera sin avisar tal vez lo haría pero en estos momentos estoy seguro que nadie atendería la puerta han de tener las manos ocupadas-. Le dije con una sonrisa.
-Oh-. Fue toda su contestación y sabía que era debido a los nervios.
-Vas a ver como todo sale bien-. Le dije con un apretón en la mano que teníamos unidas. –¡Ya llegamos!-. Fue mi grito de aviso logrando que Rebeca me viera como si estuviera loco, pero solo le regale una sonrisa mientras dejaba las chamarras en el armario.
-Sabes que tienen bebes recién nacidos y los más probable es que los hayas despertado-. Me regañó.
-A esos nazis nada los despertaría-. Le dije sonriendo porque sabía que lo más probable que adentro hubiera tanto ruido que ni escucharan mi grito.
-¡Tío!-. Bueno alguien había escuchado mi grito por lo que venía corriendo con todas sus fuerzas una pequeña castaña esperando que la tomara en brazos.
-Y aquí está mi sobrina favorita-. Le dije feliz mientras besaba su sonrojada mejilla.
-Toy tu unita soblina-. Me dijo rodando los ojos ante mi frase tan común que pronto tendría que dejar de decir, hasta ahorita Elizabeth había sido la única niña pero pronto se terminaría.
-Pero ya pronto tendremos otra princesita-. Le dije refiriéndome a su hermanita que no tardaba en llegar. –Pero seguirás siendo la favorita-. Le dije en el oído en forma de secreto recibiendo una enorme sonrisa. –Mira quiero que conozcas a mi novia Rebeca-. Le dije acercándome a ella que había estado muy callada mirandonos.
-Debeca-. Me dijo la pequeña y por un momento temí que se acordará y la mencionara como la novia del tío Edward. –me dusta tu vetido-. Le dijo con una hermosa sonrisa.
-Gracias, a mí también me encanta el tuyo-. Le dijo Rebeca sonriente y un poco más relajada.
-Me lo pompo mi mamá y eto tamien-. Le dijo presumiendo una diadema que traía.
-Oh es una muy bonita pareces toda una princesa-. Le dijo recibiendo otra sonrisa demostrando que ya se había ganado a otro miembro más.
-Ahora vamos a buscar a los demás que nos deben estar esperando-. Le dije dejándola en el piso a lo que ella salió corriendo.
-Te dije que era un lindo vestido-. Le dije sonriente mientras caminábamos.
-Vaya-. Ese expresión fue de Bella que estaba parada frente a nosotros, sentí a Rebeca tensarse y tenía que admitir que yo también lo hice un poco. –Ya era hora que llegaras Hale moría de hambre-. Me regaño logrando que me relajara un poco.
-Lo siento señora-. Le dije en tono sureño.
-Aunque el Neanderthal de mi marido estaría feliz ante semejante expresión te la prohíbo me hace sentir vieja-. Me dijo con un fingido escalofrío. –Bienvenida Rebeca me alegro que esté de aquí por fin te trajera-. Le dijo con una sonrisa amable.
-Nos da mucho gusto que decidieras acompañarnos Rebeca-. Llegó Edward rodeando la cintura de su esposa, mientras que con su otra mano cargaba al pequeño Anthony, ignoraba como se podía sentir tan seguro de no dejar caer a niño pero parecía natural en él.
-Al contrario muchas gracias por la invitación-. Le contestó Rebeca intentando disimular su nerviosismo.
-No digas eso, al contrario el simple de Jasper se tardó mucho en traerte-. Y así era Bella nada de conversaciones incomodas, solo demostró que todo estaba olvidado y sería un nuevo inicio
–Chicos creo que deberían de salir si no mi marido iniciara solo y saben que es un gran riesgo-. Llegó Rosalie con su enorme vientre pero al vernos se quedó bastante sorprendida, me reprimí mentalmente por no haberle dicho antes. –Veo que por fin decidiste traerla-. Fue su único comentario.
-¿Tú sabías?-. Le pregunté porque era obvio que no pudo haberlo analizado tan rápido.
-Buena suerte intentando que Emmet me oculte algo-. Me dijo divertida y debí de imaginármelo, Emmet jamás podía guardarle un secreto a Rosalie.
-Tengo que decir que ella es muy buena para sacar información-. Dijo el susodicho moviendo las cejas de forma lobuna, odiaba cuando decía ese tipo de cosas de mi hermana. –Pero vamos a lo importante Rebeca primero nos da mucho gusto que estés aquí, si me preguntas no sé qué le ves al tarado ese pero supongo que todos cometemos errores algunas veces y este será uno del que te avergonzaras en tú futuro pero no te sientas mal a todos nos pasa-. Le dijo viéndome con una enorme sonrisa maligna.
-Si mi hermana fue una de esas personas, solo que salió embarazada y no le fue tan fácil deshacerse de él, una maldición que tenemos que cargar toda la familia-. Las peleas entre nosotros eran constantes y la pobre no sabía que decir solo nos miraba sin entender.
-Creo que lo mejor es que pasemos a comer antes de que la comida se enfríe-. Ese fue Edward manteniendo la paz como siempre.
-Una gran idea-. Dijo Bella siguiendo a su marido al patio.
-Tendrás que acostumbrarte a compartir a Jasper con Emmet tienen un tipo de amor apache, creo que si no tienen una discusión al día no son felices, no intentes comprenderlos solo intenta divertirte con sus idioteces-. Le dijo Rosalie a Rebeca al ver su asombro antes de seguir a Edward y Bella.
-Interesante reunión familiar en el pasillo-. Le dije divertido. –Ahora vamos ya pasamos la peor prueba-. Le dije guiándola al patio aunque no estaba muy seguro, faltaba Bree la cual había sido su cuñada, faltaba Jane la cual no le tenía ningún tipo de cariño y Alec que era todo menos predecible.
Bella POV
Creía que la vida no podía ser más perfecta, todos estábamos terminando de comer podía ver a Carlisle y Esme cuidar al pequeño Anthony que estaba encantado, mi bebe ere un acaparador de atención, él era feliz de que lo tuvieran en brazos no importaba quien fuera él estaba feliz, mis dos pequeños eran muy diferentes porque en cambio Eddie estaba en su portabebe recibiendo atención de Melanie y la pequeña Caroline que no paraba de enseñarle un sinfín de juguetes esperando que tomara uno para jugar mientras él solo la miraba fijamente, mi bebe podía estar quieto en su corral sin llorar por un buen rato, claro siempre y cuando no me escuchara hablar o me viera podríamos decir que mi nene tenía mamitis, algo de lo que jamás me quejaría amaba a mi pequeño. A Edward le encantaba decir que teníamos uno y uno para representarnos Anthony con toda su energía y exigencia se parecía a mí, mientras que Edward se parecía a su padre en lo tranquilo y en eso de ser fanático de mamá según las palabras de su progenitor.
-¿Qué tanto piensas hermosa?-. Me preguntó Edward mientras me abrazaba recargándome en su pecho.
-En que estoy muy feliz, me encanta tener a toda la familia así-. Le dije tomando una foto mental de todo.
Incluso podía ver a Jasper feliz no mentire al principio había tenido mis dudas sobre Rebeca, estaba agradecida con ella por haberme ayudado en aquel momento tan desesperado de mi vida, eso me había demostrado que no era la perra que había conocido que en el fondo era una buena persona y sabía que si Edward le tenía algún tipo de cariño era por algo, pero eso no quitaba que me sintiera un poco incomoda al tenerla cerca de él, dudas que una vez que la había visto con Jasper se habían esfumado, se miraban enamorados aunque al parecer ni siquiera ellos eran conscientes de la pareja que formaban, parecían que estaban sincronizados cuando uno se volteaba el otro aprovechaba para verlo y viceversa, esperaba que no perdieran tiempo en aceptar y se complicaran la vida de a gratis.
–Te amo-. Le dije besando el brazo que rodeaba mis hombros.
-Yo igual hermosa-. Me dijo besando mi cabeza. –Emmet trajo postre ¿quieres que te traiga una rebanada de pastel?-. Me preguntó tan atento como siempre.
-No sabes que estoy adieta-. Le dije en forma de reproche y aunque no lo miraba sabía que tenía cara de exasperación ya que siempre intentaba hacerme comer.
-Y no entiendo ¿Por qué?-. Me dijo besando mi cuello una tarea que le facilite.
-Porque tengo que reponer el peso ganado en el embarazo-. Le dije de forma distraída era bueno que estuviéramos un poco lejos.
-Para mí así estás perfecta-. Me dijo instalando sus manos en mi cintura, en realidad no había ganado mucho peso solo me había quedado la flacidez normal del embarazo algo de lo que Edward se encargó, era bueno que mi queridísimo esposo fuera cirujano plástico las cremas y las fajas eran maravillosas que acompañadas de una dieta balanceada se había ido regresando a la normalidad, los cambios habían quedado ligeramente en mi pecho y caderas claro que mi preocupación hasta ahorita eran mis pantalones que no me quedaban había aumentado dos tallas y aunque me negaba a aceptarlo una parte de mi subconsciente tenía la ligera sospecha que jamás volvería a entrar en ellos por culpa de mis nuevas caderas de madre.
-No puedo fiarme de tu criterio-. Me queje.
-Claro que puedes-. Me dijo dándome la vuelta para poder verlo a los ojos. –Te ayudaré a comprender el buen criterio que tengo, me enamore de una excelente mujer que me dio dos hijos maravillosos ayudándome a formar una gran familia feliz que muestra más quieres de mi excelente criterio-.
-Me es imposible imaginarme mi vida sin ti-. Le dije besándolo.
-Pues me alegro mucho porque me tendrás aquí por mucho tiempo-. Me dijo besando mi frente. –Ahora vamos por esa rebanada de pastel compartiremos-. Me dijo jalandome a la cocina en la cual se encontraba Alec atascándose.
-Podrían guardarme el secreto digamos que Melanie no estaría muy contenta se supone estamos a dieta para la boda-. Dijo con una sonrisa de no rompo ni un plato. -No entiendo qué demonios piensa esta mujer esta perfecta como está, así la conocí y así me enamore no me gustará más porque sea un maldito palo, pero hazla entender es imposible-. Era obvio que él no necesitaba una dieta, el maldito tenía la fortuna de siempre verse en forma algo con lo que la mayoría de las mujeres no contábamos.
-¿Y qué ganaría yo si guardo el secreto?-. Le dije molestándolo.
-Digamos que me pagarías una de las tantas que me debes Swan-.
-Lo pensaré ya que a lo mejor no soy de las que pagan sus deudas-. Le dije haciéndome la del rogar pero el maldito sabía que no diría nada. -¿Y Tayler?-. Le pregunte a Alec mientras Edward y yo nos acomodábamos a su lado para comernos una rebanada.
-Tengo que admitir que el que entrara a la compañía fue de gran ayuda, pensar que estuvo a punto de irse con otros me hace sentir un idiota, él chicos es inteligente y capaz pero sobre todo confío en él eso me ayuda a tener un poco menos de presión-. Eso me alegraba al principio me había deprimido que perdiera la oportunidad de realizar sus prácticas en la compañía que quería, pero ahora parecía igual de feliz con Alec ante la oportunidad de trabajar con nosotros, al menos había logrado que la universidad no retirará su beca.
-Pero también recuerda que tiene que tener tiempo de estudiar-. Le recordé no queriendo que lo presionara de más.
-Lo sé, lo sé pero el chico esta emocionado también porque está viviendo la verdadera experiencia de lo que es su carrera-. Alec era un excelente instructor él había vivido la misma experiencia por lo que sabía de qué hablaba.
-Lo que me recuerda ¿Ya salió el divorcio de Jessica?-. Ante mi pregunta sentí a Edward tensarse por lo que me pegue a su cuerpo en un intento de calmarlo aunque sea un poco.
-Marcus no quería saber nada de ella por lo que estuvo encantado con la idea de no repartir sus bienes y el divorcio no fue problema, pero tuvimos que esperarnos al nacimiento del niño para hacer que renunciara a todos los derechos y el idiota lo hizo claro con la condición de no tener que reconocerlo el resto de su vida-. Era un imbécil. –Pero no te preocupes el plan ya está en marcha, solo estaba esperando esto último-. Me dijo Alec bastante firme.
-Lo qué nos lleva al tema ¿Qué sucedió con la perra de Ángela?-. Si pensaba que el idiota anterior estaba en mi lista negra esta zorra era la que abarcaba la mayoría cuando me enteré que había sido la responsable quería matarla al poner en riesgo a mis bebes, pero había algo peor que eso.
Edward POV
-En realidad ella fue demasiado fácil, digamos que lograr que la corrieran del hospital no fue nada del otro mundo después del suceso, pero obviamente no me iba a conformar con eso-. Dijo en tono orgulloso y como si fuera obvio para todos. -Pedí unos cuantos favores y logre que no le dieran trabajo en ningún hospital lo que la obligará a tener que salir de la ciudad para conseguir un nuevo empleo, pero tengo planeado mi último movimiento haré que le quiten el permiso de ejercer, tengo unos cuantos planes más todavía aunque no he decidido cuál de todos se llevará acabo, esa arpía no volverá a trabajar de enfermera en su vida, por lo que si quiere algún tipo de trabajo aunque sea de barrendera tendrá que largarse de mis límites-. Termino tomando una bocado de pastel, como si hablara del clima y Bella asistió de acuerdo.
-Solamente no la quiero volver a ver cerca de mi familia-. Le dije sin analizar mis palabras, siempre me había sorprendido cuando hablaban de esa manera como si pudieran manejar todas las situaciones, sabía que ellos estaban acostumbrados a tener dinero y a poder ejercer poder sobre la vida de las demás, ya sea para mejorarlas o en este caso arruinarlas, antes me era un misterio como podían hacer planes de ese tipo y no sentir ningún remordimiento pero en estos momentos por fin podía comprenderlo me sentía a gusto y agradecido de lo que me estaba diciendo.
Sentí los labios de Bella en mi mejilla, al parecer pudiendo leer mis pensamientos y por simple que fuera ese acto me llego al corazón, verla así con mi brazo rodeándola me hacía sentir seguro, sabía que ella y mis hijos eran mi razón de existir y haría lo que fuera porque nada los lastimara, ellos eran mi supervivencia si los dañaban a ellos era destruirme a mí.
-Te amo-. Le dije al oído y dejando un beso en su cuello.
-¿Qué hacen chicos?-. Llego Melanie con su característica sonrisa de repente Bella y yo ya no estábamos compartiendo pastel teníamos un plato para cada uno ya que Alec se había desecho del suyo de manera muy disimulada, tanto que si no estuviera enterado no me hubiera dado cuenta de nada.
-Platicando-. Le contesto Alec con una enorme sonrisa. -¿Gustas una rebanada de pastel?-. Le preguntó con tono inocente.
-No sabes que estoy adieta-. Le contesto con un puchero mientras rodeaba su cuello con sus brazos recargándose en su espalda.
-Y tú sabes que no entiendo por qué demonios estas adieta-. Contraataco Alec mientras besaba su mano que tenía al alcance.
Melanie no era el tipo de chica que salía en un portada de revista, no era lo suficientemente alta ni delgada, aunque tampoco estaba gorda como al parecer ella se sentía, podíamos decir que era la típica chica comun, la mejor amiga, pero una vez que la conocías era una excelente persona, si no estuviera tan perdidamente enamorado de Bella y ellos no estuvieran tan enamorados me hubiera sentido atraído por sus buenos sentimientos y ese amor por la vida, incluso después de haber vivido la muerte tan cerca cuando sufrió de cáncer, desde que te acercaban a ella desprendía vitalidad.
-Hombres es tan fácil para ellos-. Se quejó con Bella. –Bueno a ti que te digo acabas de aliviarte y ni así estás gorda-. Se quejó Melanie sentándose en las piernas de Alec.
-Tú no estás gorda-. Le dijo Alec como si lo hubieran ofendido.
-Claro que tengo unos kilos de más-. Ante ese comentario tenía ganas de replicar, pero no me dejo porque siguió hablando. -Pero Alec tiene toda la razón estas muy bien así, estoy segura que te mirarás hermosa en ese vestido de novia, además todos estarán más al pendiente de esa cabellera tan llamativa-. Le dijo Bella con una sonrisa.
-Estoy de acuerdo con Bella estarás hermosa-. Le dijo Alec dándole beso tronador en la mejilla.
-Si ustedes lo dicen-. Dijo parándose. –Ahora si me permiten les robare a mi prometido-. Nos dijo Melanie con una sonrisa.
-¿Debería preocuparme? ¿Piensas abusar de mí?-. Le dijo Alec mientras se paraba logrando que se Melanie se sonrojara y le golpeara el brazo en forma de respuesta mientras nosotros nos reíamos. –Tengo que decir que soy voluntario para ello-. Le dijo igualmente divertido.
-Ya vamos-. Le dijo totalmente roja y sin voltear a vernos.
-Creo que nosotros deberíamos salir también sobre todo para ver ¿Cómo se están comportando tus hijos? ¿Tal vez el pobre Diego ya quiere salir corriendo?-. Me dijo Bella divertida y parándose.
-Primero quiero aclarar algo-. Le dije dándole la vuelta para que quedara volteando hacía mí. –Yo no veo nada que haya necesidad de bajar, digamos que eso que tu llamas kilitos de más para mi gusto los miro muy bien proporcionados-. Le dije parándome por lo que estábamos a centímetros de distancia. –Ya habíamos aclarado a donde se habían ido unos cuantos-. Le dije viendo descaradamente su nulo escote que en verdad me gustaba mucho. –Y digamos que solo tengo más que agarrar, lo que sucede es que ya no eres esa muchacha ahora eres mi mujer, la madre de mis hijos la maravillosa mujer que me dio más de lo que podría soñar-. Le dije tomando sus caderas y acercándola más a mí logrando que retuviera el aire. –Quiero que siempre tengas claro que eres perfecta nunca lo dudes-. No me gustaba que tuviera inseguridades menos cuando no la podía ver menos perfecta.
-Te amo tanto, tú eres totalmente perfecto para mí-. Me dijo viéndome con el mismo amor que sentía por ella.
-Es reciproco hermosa, tú eres la única para mí por lo que siempre serás más que perfecta-. Le dije antes de besarla con la pasión que solamente ella me hacía sentir.
-Te extraño creo que lo que sea que tuviera mi cadera ya está más que bien-. Me dijo pegándose descaradamente a mí logrando que se me dificultara pensar en otra cosa que no fuera solamente llevármela a la habitación o a cualquier recamara cercana, desde que habíamos tenido a los pequeños no teníamos relaciones debido al desgarre sufrido y vivir con alguien como Bella era demasiado pedir para cualquier hombre.
-Yo también te extraño-. Le dije besando su cuello. –Y creo que tus ligamentos ya se encuentran muy bien-. Le dije rozando sus labios mientras acariciaba bajo su blusa. –Pero lo más educado sería esperar a que se fueran los invitados-. Aclare besando su mejilla.
-O simplemente podrías aprovechar que cuidan a los gemelos y correr a tener un rapidito, educada nunca ha sido mi segundo nombre-. Me dijo traviesa sacándome una amplia sonrisa porque amaba eso de ella.
-¿Y quién dice que me conformare con un rapidito?-. Le dije viéndola fijamente, logrando que se mordiera el labio y me viera con deseo. –Te quiero toda la noche-. Le prometí.
-Y si los corremos a todos-. Me dijo ocurrente logrando que soltara una carcajada.
-¿Ahora que traman tortolos?-. Nos preguntó Emmet que iba entrando ayudando a su mujer.
-Nada solo platicabamos-. Les dijo Bella.
-Decidimos entrar porque afuera se está poniendo fresco para los niños-. Nos dijo Rosalie y como si los invocaran entraron Elizabeth y Katie la pequeña de Leah, seguidas de una feliz Caroline que parecía no parar de seguir a sus nuevas admiración.
-Tengo que ir por mis bebes-. Dijo Bella alejándose un poco.
-No es necesario ya estamos aquí-. Dijo Bree que iba entrando con Anthony en brazos y seguida por Diego que la miraba como si estuviera a punto de ponerse de colchón en caso de que se le cayera, el pobre chico parecía que nunca había visto un bebe, pero al igual que mi hermana estaba encantado con los pequeños.
Mientras entraba mamá sosteniendo al pequeño Ed, mientras Bree estaba encantada con Anthony por ser al que le gustaba más que lo estuvieran moviendo y haciéndolo sonreír, mamá estaba encantada con Ed ya que decía que tenía mi mismo carácter y le creía ya que parecía tener mi misma obsesión por su madre.
-Lo bueno que es una casa grande, nos estamos llenando de niños y familia aquí-. Dijo Jane con una enorme sonrisa, al igual que Bella no le importaba si teníamos que comprar una casa más grande ella estaba encantada de tener una enorme familia. Atrás de ella venía Ben con su pequeño de casi 5 meses en brazos y los dos miraban a Jane como si fuera el sol.
-Si ya casi todos tenemos familia, ya solo falta que dos aquí se pongan las pilas se miran muy lentos-. Dijo Emmet con una enorme sonrisa viendo a Jasper mientras movía las cejas sugestivamente, ante ello Rebeca que estaba intentando pasar un poco desapercibida ante tanta gente al darse cuenta de su indirecta se puso de una nueva tonalidad de rojo.
-Imbécil-. Le dijo Jasper aventándole un cojín del sofá el cual logro sostener antes de que lo golpeara.
-Pero si yo ni siquiera hablaba de ti, cuidado Rebeca el que en pan piensa hambre tiene-. Le dijo como si le diera un enorme consejo. –Yo hablaba de aquellos chicos que están en la esquina-. Ahora fui yo el que sin pensarlo tome un juguete de los pequeños que estaba en la mesa y se lo avente.
-Ni se te ocurra-. Le dije viéndolo de forma amenazadora. –Ni a ustedes tampoco-. Les dije viendo a Bree y Diego que estaban en la esquina, la primera estaba divertida mientras el segundo se encontraba viéndome con terror como si en cualquier momento lo fuera a correr o separar mínimo dos metros, pero lo preocupante era ver que yo lo aterraba no la grandiosa y estúpida idea de Emmet el cual se reía a más no poder.
-Pues yo hablaba de la parejita de la otra esquina-. Dijo riéndose sin parar.
-Por mí no hay problema estoy deseando tener más pequeños en casa-. Dijo sonriente Alec mientras abrazaba de forma concienzuda a Melanie que reía abiertamente.
-Solo estamos esperando la boda y hacer más fácil el papeleo de la adopción-. Aclaro Melanie dándole un pequeño beso.
-Eres un tonto celoso-. Me dijo Bella besando mi mejilla.
-¿Rosalie te sientes bien?-. Habló por primera vez Rebeca tomándonos por sorpresa a todos que nos concentramos inmediatamente en Rosalie.
-Creo que necesito levantarme-. Dijo Rosalie que lo intento con un poco de incomodidad y al momento que lo logro se le rompió la membrana provocando que todo el lugar contuviera el aliento.
Bella POV
Rosalie se tocó el vientre con gesto de dolor, Rebeca corrió hacía ella al mismo tiempo que sentía a Edward abandonarme y correr a la misma dirección.
-Sólo recuerda respirar Rosalie como te enseñaron, todo está bien esto solo significa que el momento llegó-. Le dijo tranquila Rebeca y Rosalie asistió haciéndole caso.
-Tenemos que coordinarnos para ir al hospital-. Dijo Carlisle tranquilo mientras Rebeca tocaba su vientre buscando algo.
-Amor todo estará bien, inmediatamente iremos al hospital y todo estará bien-. Dijo Emmet que se miraba bastante pálido nada que ver con su estado sonriente de hace un momento.
-Mami tas bien-. Le dijo Elizabeth asustada ante la tensión del grupo.
-Si estoy bien mi amor-. Le contesto Rosalie con una sonrisa aunque su frente estaba perlada con un poco de sudor.
-Todo está bien cariño lo que pasa es que tú hermanita va a nacer-. Le dijo Esme con voz dulce, mientras me acercaba a tomar a mi pequeño ella sería de gran ayuda, en estos momentos era bueno estar rodeada de tres doctores y una enfermera.
-Muy bien esto es lo que haremos-. Dijo Edward con voz baja pero autoritaria.
-Alec y Melanie irán a la casa de Rosalie por las cosas de Rosalie y la bebe que me imagino ya estarán preparadas-. Dijo Edward preguntándole a Rosalie.
-Si es una pañalera rosa y una maleta morada están a un costado de mi cama-. Dijo Rosalie.
-Muy bien entonces ya saben dónde están las cosas-. Prosiguió Edward. –Mientras tanto los niños se quedarán aquí, Ben Jane, Bree y Diego se quedarán a ayudarle a Bella con los niños, Emmet, Jasper, Rebeca, Mamá y Papá pueden acompañarnos, los demás se pueden quedar o ir como gusten-. Algo debía estar mal en mí porque mientras Rosalie estaba a punto de aliviarse yo creía que mi marido se veía demasiado sexy dando órdenes. -Ahora Emmet, Jasper ayuden a Rosalie a salir-. Les pidió.
-No, no te vayas Emmet y Jasper siempre entran en pánico no son de gran ayuda-. Le dijo Rosalie a Rebeca ante tal afirmación enfoque a los dos hombre y tenía razón parecían presenciar una escena de miedo.
-Si me permites yo te ayudare-. Le dijo Carlisle intentando no reírse pero no parecía lograrlo.
-Elizabeth amor-. Le habló Rosalie. –Tus papá y yo tenemos que ir al hospital para que nazca tú hermanita, tú te quedarás con tú tía Bella ya que no pueden ir niños en este momento, pero en cuanto nos digan que ya puedes entrar tú tía te llevara con nosotros-. Le explicaba Rosalie con paciencia. –Te portarás muy bien ¿Verdad?-.
-Sí mami yo me potadé muy bien con la tía Bella-. Le dijo muy segura antes de darle un beso.
-Te amo nena-. Se despidió Rosalie.
-Yo tamién-. Le dijo con una sonrisa antes de que Rebeca y Carlisle le ayudarán a salir.
-Hermosa me tengo que ir-. Me dijo Edward acomodando sus manos en mi cintura y viéndome con esos ojos grises que tanto amaba.
-¿Te he dicho lo sexy que te ves cuando tomas el mando?-. Le dijo molestándolo.
-No pero me hubiera gustado quedarme para que me lo demostraras como me prometiste hace un momento-. Me dijo con una enorme sonrisa de jaque mate, el tonto era bueno con las palabras y para mi disgusto yo también quería demostrarle cuánto. –Aunque tenemos toda la vida para eso-. Me dijo besando el mohín que ni siquiera me había dado cuenta que hice. –Te amo hermosa estaré de regreso pronto-. Me prometió y me era tan difícil dejar de verlo ya que nunca nadie me había advertido lo mucho que puedes llegar a amar a una persona.
-Yo también te amo guapo-. Le jure antes de besarlo y despedirme. –Tienes que irte antes de que Emmet se desmaye-.
-Me preocupa incluso más que Rosalie-. Me dijo con una enorme sonrisa. –Pero en fin ya me voy-. Agrego antes de darme un pequeño beso e irse,
Mientras yo solo podía pensar en que me hubiera gustado poder disfrutar con Edward el proceso de nacimiento de nuestros pequeños, algo que no podría hacer ya que aunque no me había operado por culpa de las circunstancias, habíamos acordado quedarnos solamente con nuestros gemelos, debido al riesgo y habíamos construido la vida que queríamos. Sacudiendo mi cabeza sin dándome cuenta que no tenía caso lamentarme cuando tenía la vida más maravillosa que podía tener una mujer.
Edward POV.
Al abrir la puerta de mi casa me lleve una sorpresa que no me gusto para nada, en el sillón se encontraban dormidos Bree y Diego algo en mí me producía la necesidad de correr y separarlos, sobre todo de mandar a ese muchacho a su casa alejándolo en el proceso de mi hermanita, pero sabía que eran pensamientos sin sentido y cegado por mis celos, amaba a mi hermana y como decía Bella me negaba a darme cuenta que ya era una señorita, además si ella sentía aunque fuera la mitad de lo que yo había sentido desde esa edad por Bella valía la pena aguantarme un poco el sentimiento.
-Chicos levántense-. Les dije moviendo sobre todo a Diego ya que sabía que Bree era más difícil.
-Edward-. Me dijo Diego viéndome asustado, en su rostro podía ver el miedo uno que no entendía del todo.
-Creo que…-. Empecé pero no termine ya que me interrumpió bastante nervioso.
-Yo lo siento solo que no queríamos dejar sola a Bella con los niños, pero nos quedamos dormidos aunque le aseguro que nada paso solo nos quedamos dormidos si gusta en este mismo momento me iré-. Me dijo muy atropelladamente.
-No es necesario que te vayas-. No lo iba a echar, más que aunque no estaba enterado de toda la historia sabía que no tenía una vida fácil en su casa. –Solo creo que deberían ir a recostarse a la habitación de invitados se miraban muy incómodos, si duerme ahí mañana no soportarán el cuello-. Les explique logrando que me viera como si estuviera alucinando.
-Tiene toda la razón iré a acostar a Bree y si me permite yo me quedaré el sillón-. Me dijo como si él hubiera entendido mal.
-Puedes dormir con Bree en el cuarto de invitados-. Le dije intentando parecer relajado aunque era lo último que sentía. –Siempre y cuando te ordeno que dejen la puerta abierta-. No podían obligarme a ser tan liberal con mi hermanita. –Lo digo en serio si me llegara a levantar y ver esa puerta cerrada no volveré a confiar en ustedes, perderán mi confianza y la confianza es algo que jamás se puede recuperar fácilmente-. Le advertí.
-No se preocupe no la cerrare se lo prometo-. Me dijo como si le estuviera ofreciendo algo valioso, al menos me alegraba que se diera cuenta que mi hermana era lo más preciado que iba a tener la fortuna de tener.
-Por cierto puedes hablarme de tú no hay necesidad del usted-. Le dije mientras caminaba hacía los cuartos intentando no arrepentirme del permiso que había dado.
Primero me fui al cuarto para ver a nuestros bebes y Elizabeth, entre con cuidado intentando no hacer ningún tipo de ruido para que no se levantarán, Elizabeth estaba dormida en la pequeña camita y los dos pequeños se encontraban dormidos en la misma cuna, aunque contábamos con dos nos gustaba que durmieran juntos, ellos habían estado desde un inicio así, por lo que no se nos hacía justo separarlos y al mismo tiempo ellos se mantenían más tranquilos al estar así. Bella decía que eran idénticos a mí pero con ojos verdes, había heredado los ojos de su madre y era lo más me gustaba.
Intentando seguir en silencio camine a mi habitación, al abrir la puerta una enorme sonrisa invadió mi rostro, lo primero que mire fue a Bella acostada en medio de la cama abrazando mi almohada, ella jamás podía dormir de su lado siempre tenía que estar invadiendo mi espacio, tenía una pijama que no debería llevar ya que era un corto vestido que se había subido tentándome con su hermoso cuerpo aunque ella pensara lo contrario, para mí seguía siendo la mujer más hermosa, solo que ahora era eso una mujer y no una muchacha. Sin poder retenerme más empecé a desabrochar mi camisa, quitándomela antes de llegar a ella y poder tocar sus torneadas piernas y dejar un beso en su hombro realizando un camino a su cuello en este tiempo la había extrañado tanto.
-Edward-. Dijo suspirando aún más dormida que despierta. Era una de las cosas que amaba aún en sueños era mi nombre el que siempre salía de sus labios, al igual que ella era la única mujer de los míos.
-Despierta hermosa-. Le dije a punto de llegar a sus labios en mi camino de besos y siguiendo subiendo su camisón para llegar a su abdomen.
-Hola guapo-. Me dijo aún adormilada pero con sus ojos brillosos por las expectativas. Un saludo que jamás regrese ya que solo la bese con pasión una que ella regreso instalando sus manos en mi cabello. -¿Cómo se encuentra Rosalie?-. Me pregunto agitada cuando nos separamos un poco para tomar aire.
-Muy bien al parecer Emmet se va a llenar de niñas ya que son padres de una nena muy sana-. Le dije sin detener mis besos en su cuello para regresar a sus labios iniciando algo que esperaba no parara pronto.
…..
Diego POV.
Escuche un ruido que me despertó, por un leve momento esperaba que fuera mamá enojada por algo pero rápidamente me di cuenta que no era el caso, ya que alguien se encontraba en mis brazos con cuidado de no despertarla retire el cabello de su perfecto rostro, quería que abriera esos ojos tan azules que tanto me gustaban ya que se encontraban llenos de un extraño placer por la vida que en la actualidad pocas personas poseían, ya que a lo largo de la esta lo iban perdiendo en el terreno incierto que era el destino.
Me gustaba ver a los niños de Bella, nunca había convivido con un ser humano tan pequeño ya que era hijo único y en las únicas fiestas que mi familia asistía ellos no eran bien vistos, a mamá le gustaba llamarlos enfadosos y verlos con desprecio incluso me llegaba a preguntar porque salió embarazada de mí si tanto los despreciaba, pero cuando la familia de Bree me permitió convivir con ellos me gustaba la tranquilidad que trasmitían, ellos no se daban cuenta que su vida estaba en manos de otras personas, ellos no sentían miedo de ser despreciados o traicionados, confiaban su vida con toda seguridad y a pesar de vivir en esa situación eran felices y aunque no hablaban podían demostrar ese amor que tenían por nacimiento.
Con cuidado de no despertarla con mis pensamientos algo inciertos me levante no sin antes admirarla un poco más, ella parecía que siempre comprendía mis pensamientos le gustaba decirme que ella sabía que a veces necesitaba un momento para conocer y comprender el mundo desde otra realidad algo alternativa para mí, porque en mi mundo nada de eso era posible y tenía razón en ello algunas cosas todavía me resultaban asombrosas y me preguntaba cuántas de ellas podía adaptar. Intentando alejar esos pensamientos de mi mente camine hacía la persona que parecía querer madrugar, esperaba que fuera Bella ya que aunque Edward intentara ser amable me seguía poniendo bastante nervioso.
-Diego-. Me saludo Edward con una sonrisa mientras acomodaba a uno de sus hijos no estaba segura cuál en un portabebés, el otro ya se encontraba ahí, mientras Elizabeth se encontraba aún en pijama viendo el televisor, esta al verme me regalo una amplia sonrisa antes de regresar su atención a las caricaturas. –Parece ser que al igual que estos pequeños eres muy madrugador-. Él parecía feliz.
-Ya no podía dormir-. Fue todo lo que atine a decir él debía pensar que un imbécil.
-Yo tengo que admitir que podría dormir un poco más, pero no importa porque funciono con pocas horas de sueño es preferible que Bella sea la que duerma un poco más-. Me era un poco difícil relajarme ante este amable Edward. –Sabes creo haber escuchado que eras bueno en la cocina por qué no me ayudas a preparar algo para las mujeres-.
-yo no soy tan bueno-. Le dije nervioso. –si prefiere voy a otra parte-. Le di la opción de alejarse de mí.
-Mira Diego-. Me dijo bastante serio, esperaba que fuera el momento de correrme. -Se que no empezamos con el pie derecho, tienes que entender que Bree es una de las personas más importante en mi vida, para mí ella se merece al mejor hombre del mundo pero soy consciente que no existe el ser humano digno de mi hermana, por lo que…-. Parecía estar pensando la manera adecuada de decirlo, pero parecía que se dio por vencido ya que continuo con una sonrisa de lado algo burlona con la cual me había dado cuenta que Bella sonreía sin siquiera saberlo. –Honestamente sin quedarme otro camino u opciones cambie de exigencias, solo pido un hombre que luche por ella que sé de cuenta que mi hermana merece un hombre excepcional que este consciente que no se la merece pero que aún así cada día luche por ella, ya que sabe que vale la pena y te he visto, sé que eres consciente que ella es valiosa, he mirado como la miras y por si fuera poco conozco a mi hermana por algo ella te eligió-.
-Entonces me darás una oportunidad de conocernos solo por Bree-. No era una pregunta sino una declaración que no supe de dónde salió ya que mi cerebro no alcanzo a procesar las palabras antes de que estas salieran.
-Exacto, quiero ser tú amigo mientras hagas feliz a mí hermana-. Me dijo mientras limpiaba la regordeta mejilla de su bebe, dejando en claro que esa amistad terminaría si me atrevía a dañar a Bree y era un trato que me parecía justo al final de cuentas ella era su hermana.
-Gracias-. Fue todo lo que pude decir.
-No tienes porque darlas, digamos que me llevó más tiempo que a la mayoría de los hermanos pero…-. Dijo encogiéndose de hombros como si no lo pudiera explicar, pero yo entendía Bree me había contado todo lo que habían vivido hace años una historia que se me hacía difícil de creerme, ya que cualquiera que los viera en este momento pensaría que ellos siempre han sido la clase de familia que solo miras en los finales de las películas.
-Tengo que admitir que no pensé que llegaría a ver este momento-. Nos sorprendió la voz de Bella que venía desde el pasillo.
Ella se encontraba con los brazos cruzados recargada en la pared con un aíre despreocupado y una enorme sonrisa de aprobación adornando su rostro. Su vestimenta consistía en un playera que sabía era de Edward, porque siempre despertaba con ese tipo de camisas que le llegaban a medio muslo, pero no fue eso lo que llamó mi atención sino que su cabello era un total caos, nunca lo había visto tan enredado Bree estuviera histérica si fuera su cabello estuviera así pero Bella y Edward parecían estar acostumbrados. Aún así Bella que ahora era una señora en todos los sentidos de la palabra, era muy hermosa si no estuviera totalmente enamorado me hubiera sentido un poco encandilado a pesar de la diferencia de edad o incluso más por ello, era sorprendente la historia de ambos, Bree me había enseñado fotos de ellos dos hace algunos años y podía ver la diferencias entre uno y otro, aunque Edward ahora resaltaba más sus cualidades sin esos lentes, con otro corte y peinado, sin mencionar su vestimenta, era obvio que algo más los había unido y solo un idiota no sería capaz de ver ese inmenso amor.
-Una buena forma de empezar la mañana-. Prosiguió ya que ninguno dijo nada yo por estar en mis pensamientos, mientras Edward parecía estar viendo una aparición totalmente encandilado. -Me alegro que por fin el cabezota de mi marido haya aceptado lo inevitable-. Me dijo Bella dándome un beso en la mejilla en forma de saludo el cual me tomo por sorpresa y no supe cómo reaccionar, ya que a veces me era bastante difícil acostumbrarme a las muestras de cariño pero ella siguió ahora caminando hacía Edward como si no se hubiera dado cuenta de mi torpeza. –Mi amor-. Le dijo parándose delante de él de puntitas un ofrecimiento claro de sus labios, a lo cual Edward no dudo agachándose e instalando sus manos en su cintura, en un beso bastante apasionado.
Por un momento me sentí bastante incomodo por lo que centre mi atención en los bebes que parecían tranquilos, viendo todo alrededor sin saber o preocuparse por nada, solo podía pensar en lo afortunados que eran de poder nacer en esta familia, dos padres que los amaban y se amaban con todo su ser jamás sabrían lo que era crecer entre peleas, ser la pieza de ajedrez de dos partes siendo ellos una completa marioneta.
-Espera…-. Dijo Edward separando sus rostros pero sin quitar sus manos de Bella. -¿Creo haber escuchado que me dijiste cabezota?-. Preguntó Edward en tono serio pero su sonrisa lo delataba.
-Si también utilice "mi" cabezota-. Dijo Bella divertida.
-Pero yo creía que teníamos claro que tú eras la terca de los dos-. Le dijo con una amplia sonrisa de niño travieso.
-No tanto como tú amor-. Le dijo Bella dándole un beso en le mejilla yéndose a jugar con los gemelos, el pequeño Eddie rápidamente exigió ser sacado de ahí y cargado por su madre, sabía que era él porque solo con su madre se volvía exigente. –Mi bebe me extraño-. Le dijo Bella abrazándolo.
-Pequeño suertudo-. Le dijo Edward a lo que Bella sonrío ampliamente y estaba seguro por su expresión que quiso contestar algo pícaro pero debido a mí se contuvo. Mientras tanto yo solo podía ver estas escenas embelesado era algo que nunca había vivido y una parte de mí subconsciente se preguntaba si alguna vez tendría la suerte de vivirlo con Bree, está era la vida que quería en mi futuro, solo que en vez de dos pequeños me gustaría una pequeña de ojos azul expresivos. –Diego-. Me saco de mis pensamientos Edward por un momento me aterre pensando que había adivinado mis pensamientos. –Te decía que deberías ir despertando a Bree para que venga a comer unos Hot cakes-.
-Si… si voy-. Le dije medio ido pensando que era un imbécil y despejando un poco mi cabeza.
Entre a la habitación y Bree seguía prácticamente inconsciente sin poder evitarlo recordé el primer día que se había dormido en mis brazos y me tenía que ir por lo que intente no hacer ni el menor ruido e intente acostarla sin moverla tanto, debido a que no estaba familiarizado con su casa y en mi desafortunada suerte choque contra una lámpara haciendo mucho ruido pero ella ni se movió fue fácil darme cuenta que tenía el sueño muy pesado. Me gustaba mucho verla dormir, porque mientras yo lo hacía a la defensiva esperando que algo sucediera y tuviera que despertar rápido para solucionarlo, ella lo hacía de forma despreocupada lo disfrutaba como todo lo que hacía.
-Bree amor-. Le dije retirando un mechón de cabello e instalándolo atrás de su oreja pero ella ni se movió. –Bree-. Le dije un poco más fuerte besando su mejilla, sin poder contenerme acaricie su mejilla con la mía amaba su piel era tan blanca, suave y toda ella desprendía un aroma que me atraía. –Bree-. Volví a intentarlo.
-mmm-. Me contesto solo moviéndose un poco pero sin abrir los ojos ni estar despierta.
-Levántate preciosa-. Le pedí mientras hacía un camino de besos en su mejilla.
-Otro ratito más-. Me dijo con un puchero mientras me traía hacía ella, algo a lo que no opuse mucha resistencia y me acomode a su lado atrayéndola a mí pecho, pensando que la dejaría unos minutos más, era obvio que esta mujer era mi debilidad. –Eso que huelo es comida-. Me dijo un momento después provocándome una enorme sonrisa esa era la mejor forma de levantar a mi dormilona.
-Si se trata de tus favoritos los hot cakes de tu hermano-. Le dije abrazándola un poco más fuerte.
-Me lo pones muy difícil-. Me dijo viéndome divertida pero no entendí del todo el qué.
-¿el seguir durmiendo o levantarte a comer?-. Le pregunte divertido.
-Es que las dos son mis favoritos, pero no se trata de seguir durmiendo se trata de seguir en tus brazos o ir a comer-. Me dijo dejando un beso en mi pecho y viéndome con esos ojos que tanto amaba.
-¿Y si te llevo a comer en mis brazos?-. Le pregunte mientras acariciaba su mejilla, pensando en lo afortunado que era de haber encontrado a esta mujer que me miraba con el mismo amor que yo sentía por ella.
-Espera dijiste que había Hot cakes de mi hermano recuerdo que estuviste toda la noche a mí lado por lo que dormimos los dos aquí y no en el sofá de acuerdo al plan inicial y hace un momento estabas frío eso significa que vienes de la cocina, tú y Edward en el mismo espacio y todavía te encuentras aquí a mi lado sin supervisión-. Me dijo totalmente sorprendida.
-Tu hermano por fin me dio una oportunidad, aunque tengo varías condiciones una de ellas es comportarnos en su casa... algo bueno es que dijo en su casa y no siempre algo que "casi" estoy seguro puedo cumplir-. Le dije de forma coqueta mientras acariciaba su cintura logrando que se sonrojara y me diera un manotazo logrando que soltara una carcajada me encantaba hacerla enojar.
A pesar del tiempo que teníamos juntos ella seguía siendo bastante tímida en ese tema algo extraño porque ella no era para nada introvertida pero eso le daba un equilibrio perfecto convirtiéndola en la mujer perfecta. Bree estaba lejos de ser mi primera novia, para muchos de mis conocidos no era ni siquiera la más bonita de las chicas que tenía a mi disposición con solo mover un dedo, pero algo era seguro era la mujer de mi vida, estaba seguro que no era solamente la primer mujer que he amado sino que sería la única. Sin analizarlo la atraje a mis labios dándole un beso juguetón pero lleno de amor.
-Creo que deberíamos levantarnos ya y no probar el autocontrol de mi hermano-. Me dijo con un suspiro de resignación.
-No te preocupes debe de saber que no me es fácil levantarte-. Le dije cuando iba camino al baño logrando que me diera directamente en la cara con un cojín que ese encontraba en el sillón, para ser chica tenía muy buena puntería.
-Listo-. Me dijo con un una enorme sonrisa una vez que estaba lista, sin poder evitarlo estudie su cabello.
-Tu cabello no se enreda tanto-. Le comente sin poder detenerme.
-Claro que sí, más que nada cuando lo lavo y no uso acondicionador ¿Por qué?-. Me pregunto extrañada.
-Mire a tú cuñada, su cabello era un nido hace un momento-. Le dije asombrado ganándome una sonrisa por parte de Bree.
-Si a Bella se le enreda mucho el cabello-. Me dijo divertida. –No me digas que aparte de mí, nunca has visto a una mujer desarreglada-. Dijo riendo.
-La verdad es que no-. Le dije honestamente.
-¿Tu mamá en algún momento?-. Me dijo en tono ligero pero ya no había sonrisa en su rostro.
-No ella siempre estaba arreglada las pocas veces que la mire en pijamas lo hacía lucir como si fuera un vestido de noche, incluso su cabello se encontraba perfectamente arreglado, creo que nunca la he visto desmaquillada-. Le comente no se trataba de que mi mamá estuviera fea y tuviera un cutis horrible por lo que usara kilos de maquillaje, pero ella siempre estaba presentable y si no era así no se dejaba ver hasta que lo estuviera.
-¿Nunca la viste dormida o dormiste alguna vez con ella?-. Me pregunto en tono preocupado.
-No que recuerde-. Le dije con honestidad mientras me encogía de hombros.
-¿Quién se encargaba de ti cuando estabas chico y tenías pesadillas o cuando te enfermabas en la noche, alguien tenía que ir a tu habitación a prender la luz?-. Me dijo preocupada mientras acariciaba mi mejilla.
-Mi padre normalmente llegaba muy noche por lo que a él le toco en varias ocasiones, pero casi siempre bajaba las escaleras e iba a buscar al velador, el me prestaba una cobija e incluso varias veces me dio chocolate caliente a escondidas, hasta que lo despidieron me acuerdo perfectamente de ese día...-. Sin pensarlo iba a contar la historia pero mejor me quede callado.
-¿Quieres contarme?-. Me preguntó invitándome a compartir con ella todo lo que me atormentaba.
….
-Hace unos 10 años recuerdo que me levante con mi corazón acelerado, creía haber escuchado ruido en mi armario, sabía que era una mentira por una historia que me habían contado me lo repetía varias veces pero no podía dejar de temblar, luego un ruido se escuchó en la ventana asentando más mi miedo. Recuerdo que tome la lámpara del buro sin dejar de temblar incluso tuve mucho cuidado de que no se me resbalara por el temblor, pero sabía que tenía que ver a Albert él me ayudaría lo único malo es que tenía que caminar mucho para verlo, con mucho miedo y conteniendome para no llorar tome mis zapatos rápidamente ya que tenía mucho miedo de que alguien estuviera bajo mi cama y me jalara. Una vez que los tuve puestos salí aluzando todas las partes oscuras y temibles de la casa en las que podía haber alguien escondido, al llegar a las escaleras pegue mi espalda a la pared para poder ver en ambas direcciones, quería correr al cuarto de mamá era el cuarto más cercano pero sabía que no abriría, por lo que seguí bajando pero un ruido se escuchó arriba y salí corriendo ahora que lo recuerdo supongo que era mi puerta cerrándose pero eso me asusto mucho, una vez que atravesé la puerta ahí se encontraba Albert sentado no le di tiempo de nada me abrace a sus piernas como si fuera mi salvavidas.
-Otra pesadilla muchacho-. Me dijo despeinándome. -Hay alguien se escuchan ruidos allá arriba-. Le dije torpemente intentando calmarme para no llorar, mamá odiaba cuando lo hacía algo me decía que Albert no se enojaría pero no quería arriesgarme a que me mandara a mi cuarto.
-No es nada seguro es el viento ves hace mucho-. Me apunto a unos árboles que efectivamente se movían mucho.
-¿Puedo quedarme contigo?-. Le pedí más bien casi le rogué, por un momento lo mire dudar no entendía por qué ya lo había hecho antes, pero supongo que vio tanto miedo en mí que termino aceptando. –Ten ponte esta manta hace frío-. Me dijo tapándome. –Sabes que no tienes que tener miedo yo cuido la casa toda la noche nada malo entra en mi supervisión-. Me dijo en tono protector. –¿Pero y si entra por la mañana cuando tú no estás?-. No dudaba de su palabra, sentía que él me podía cuidar me sentía seguro a su lado, el problema era cuando no estaba. –Cuando llego reviso bien la casa muchacho-. Me dijo divertido.
Al poco rato y debido a que me sentía seguro me recargue en él y me empecé a quedar dormido, pero recuerdo a mamá sacudirme bruscamente para levantarle, el pobre de Albert estaba a unos pasos incluso a mi edad podía ver la preocupación en su rostro pero ella como siempre no dijo nada hasta que estuvimos en mi cuarto nuevamente.
-¿Puedo saber qué hacías como pordiosero dormido afuera de la casa?-. Me preguntó en tono contenido pero sabía que estaba muy enojada. –Yo tenía mucho miedo, se escuchaban ruidos y le pedí a Albert que me dejara quedarme con él-. Le dije ahora con un nuevo miedo. -¿Albert? Así se llama ese velador-. Me pregunto en tono asqueado y yo solo pude asentir sin entender. –Te voy a preguntar una vez y quiero la verdad si no la dices habrá consecuencias-. Me amenazo. -¿Hace cuando convives con ese? Y quiero la verdad si descubro que me mientes sabes que será peor-. -A veces tengo pesadillas-. Admití temiendo que viera las cámaras de la calle yo las había visto una vez. -¿Cuántas veces te he dicho que nosotros no nos mezclamos con esa clase de gente, cuántas veces te he dicho que ni siquiera debes de hablarles?-. Me grito furiosa. –Yo solo tenía miedo-. Le conteste ahora llorando.
…
-Ese fue el último día que mire a Albert sé que lo despidieron y ya no supe que fue de su vida supongo que no le fue fácil encontrar un nuevo empleo recuerdo que era una persona algo mayor-. Termine la historia sin saber cómo llegamos aquí.
-Él era una excelente persona-. Me dijo Bree dándome un pequeño beso.
-Si te refieres a que era un buena persona en comparación a mis padres si lo era-. Le dije intentando quitar esa mirada triste en su rostro no quería que lo estuviera yo no lo estaba.
-Me gusta tú humor el día de hoy-.
-Supongo que me gusta estar aquí contigo y tú familia es lindo ver personas tan felices se termina contagiando-. Le dije dejando un beso en su frente no me gustaba cunado se preocupaba por mi pasado este ya no tenía solución. –Vamos se deben de estar preguntando por que tardamos tanto-. Le dije tomando su mano y caminando a la cocina pero al bajar las escaleras nos topamos con una escena algo…
-¡Y se supone que los adolescentes somos nosotros!-. Dijo Bree logrando que la parejita del comedor se separara de un brinco asustado. –Me preguntabas porque amanece tan despeinada-. Agrego pero solamente para mí y no pude evitar reír ya que tuve casi la respuesta de mi anterior confusión, ya que Edward sostenía un puñado del cabello de Bella, mientras la otra se encontraba en su cintura pero un poco más abajo para ser públicamente permitido mientras se besaban de manera bastante pasional.
-Yo este… Bree mira… verás cuando-. Le dijo Edward totalmente apenado, parecía que su hermana había presenciado uno de los pecados capitales en lugar de un beso bastante pasional.
-No iniciaras con la plática-. Le contesto Bree con cara de adolescente asustada, mientras tanto Bella y yo intentábamos contenernos.
-Es… que lo que viste-. Edward parecía bastante nervioso.
-Ni lo intentes-. Lo amenazo Bree.
-Edward amor creo que tú hermana sabe cómo llegaron hasta aquí los gemelos-. Le dijo Bella intentando contener la sonrisa. –Al menos en teoría-. Agrego cuando vio la cara de Edward palidecer y por un momento tuve que admitir que también me aterre.
-Que les parece si mejor olvidamos todo, nosotros no vimos cómo se comían entre ustedes-. Les dijo Bree tranquila, esto era lo que me sorprendía podía hablar del tema abiertamente pero a veces conmigo era tan adorablemente tímida.
-Ya está la comida-. Dijo Edward intentando olvidarse de todo.
-Que bien morimos de hambre-. Conteste yo porque conocía a mi pequeña demonio no lo iba a dejar tan fácil.
…..
-Sabes hay una idea que últimamente ha estado pasando varías veces por mi cabeza-. Le comente a Bree bastante nervioso.
Una vez que salimos de la casa de su hermano decidimos dar la vuelta por el parque, en este momento estábamos acostados bajo la sombra de un árbol aprovechando la mejor hora del día mientras a lo lejos veía familias enteras convivir.
-¿En?-. Me pregunto Bree viéndome a los ojos al parecer detectando algo en mi voz.
-Falta muy poco para ir a la universidad-. Le comente esperando que se diera cuenta de para dónde iba la plática.
-Pensé que habías decidido quedarnos aquí-. Me dijo bastante tensa.
-Sabes que para mí no tiene importancia en dónde estudiemos, todavía ni siquiera estoy seguro de lo que voy a estudiar, por el momento me dedicare a sacar materias base-. Al contrario de Bree no podía encontrar que era lo que me apasionaba.
-No entiendo-. Me dijo finalmente preocupada por mi culpa, sabía que ella no se quería ir lejos, amaba a su familia y no quería alejarse de ellos por tanto tiempo lo veía como algo innecesario cuando podía estudiar aquí.
-Mis padres quieren que me vaya de aquí para estudiar y asegurar mi futuro, una vez que les diga que no me pienso mover del estado se pondrán furiosos-. La sentía cada vez más tensa. –Lo más probable es que después de eso no quieran saber de mí, por lo que me tendré que ir de mi casa y adiós al apoyo económico-.
-¿Quieres ir a la universidad de su elección?-. Podía ver el miedo en su rostro pero al mismo tiempo la decisión y en ese momento supe que si se lo pedía ella se iba conmigo pero jamás le pediría que hiciera sacrificios por mí.
-No lo que intento decir, es que tendré que buscar un trabajo y un lugar en el que vivir-. Venia lo difícil por lo que tome un suspiro de valor. –Si no estás lista y quieres esperar lo entenderé-. Le dije tomando su rostro y besándola pero la podía notar distraída por lo que me apresure. –Si tengo que buscar un departamento me encantaría que te vinieras a vivir conmigo, si estas lista claro, es lo que hubiéramos hecho de habernos ido, sé que no será fácil tendré que trabajar mucho para sostenernos para pagar tu carrera y la mía pero quiero intentarlo-.
-¿Quieres que nos vayamos a vivir juntos?-. Me pregunto alejándose de mí para quedar cara a cara.
-Me encantaría si tú crees que estas lista-. Le dije en forma vacilante.
-¿No crees que estamos muy chicos?-. Ante esa respuesta intente reconfortarme pensando que solo estaba asombrada.
-Estoy seguro que quiero una vida contigo, por mí mejor si empieza mañana mismo, nada cambiara lo que siento por ti-. Le dije tocando su mejilla e intentando que viera en mí cuanto la amaba. –Quiero que escuches bien que nada cambiara lo mucho que te amo, incluso si en este momentos no estas lista lo entenderé y aceptaré-. Para mí ya no había dudas aunque en un principio las tuve.
Antes de conocer a Bree me imaginaba que mis padres en un momento se amaron, pero que ese amor se convirtió en un odio y una total competencia para saber quién dañaba más al otro, creía que todos los matrimonios que se formaban por estúpidos ideales como el amor terminaban en eso, era bastante ilusa mi teoría ya que no sabía lo que era el amor jamás lo había presenciado, ahora era consciente de que mis padres jamás se amaron, Bree me había enseñado todo lo referente al amor y aunque mi teoría era bastante positivista sabía que jamás la podría odiar, ni aunque ella me dejara de amar y me lastimara podría tener la capacidad de odiarla y querer lastimarla.
-Me gustaría irme a vivir contigo-. La frase de Bree me trajo de vuelta a la realidad, pero fue tan de repente que creí haber escuchado mal.
-¿Qué?-. Le pregunte sin entender aunque mi corazón se encontraba acelerado.
-Me iré a vivir contigo-. Me dijo con una enorme sonrisa y sus ojos llenos de ese brillo que tanto amaba.
…
Perdón perdón es todo lo que puedo decir.
En realidad no tengo escusas más que el tener un nuevo trabajo demasiado demandante como para trabajar hasta 12 horas diarias e incluso 7 días a la semana, no tenía tiempo de escribir hasta que por fin junte un poco de tiempo en este día que en mi país no se trabaja. Quiero desearles feliz navidad, año nuevo, día de reyes todos los acontecimientos que me he perdido (Que incluso me hicieron trabajar en esos días), solo les puedo prometer que lentamente pero terminare la historia .
Quiero agradecerles simplemente a todos, a los que aún después de tanto tiempo volvieron a leer este capitulo, a los que en el pasado dejaron su comentario y a los que a lo largo de este tiempo me siguieron agregando a favoritos. Todos ustedes me motivan a sacar tiempo para continuar con la historia.
Supattinsondecullen: Me alegro que te gustará la historia desde el punto de vista de Jasper, ahora tenemos un poco más de él y Diego, la historia sigue más que nada en torno a nuestra pareja principal.
Carpedita: Rebeca y Jasper todavía tienen mucho que vivir, en esto quiero decir que faltan muchas pruebas que superar, pero como vemos ya superaron una que es el reecontrarse con la familia, aunque creo que hacen una linda pareja y vale la pena la lucha.
Yomii20: Tengo que decir que paso mucho tiempo desde tu cumple ya casi vamos para una año más, el mío fue hace tan solo unos cuantos días y la pase trabajando :(, estoy casi segura que ya te encuentres mucho mejor pero te mando todas las mejores vibras, además que no sea tu cumpleaños no significa que no puedas celebrar ;) Por fin Ángela tuvo su merecido incluso con la aprobación de Edward, tengo que admitir que falta para saber de Jessica pero pronto estaremos escuchándola, aunque no estoy segura todavía de un POV, espero que te siga gustando la relación que hacen Jasper y Rebeca aunque ahora también nos centramos en Diego y Bree.
ValeWhitlockGrey: Claro que no puedo estar aburrida de que me digas que te encanto cada vez que lo veo me emociono más, me encanta que te guste tanto la relación de estos dos porque todavía tienen mucho que contar, tengo que admitir que faltan unas cuantas pruebas bastante difíciles ya sabes lo que dice o te mata o te hace más fuerte. Por fin tenemos nuevamente a Diego y dando un paso gigante con Bree, creo que a Edward le dará un paro cardíaco a su corta edad y apenas que ya lo había aceptado. Que me dices de la venganza contra la zorra y que por fin Edward estuvo de acuerdo, aunque no estaba cómodo con la situación por la falta de costumbre pero por fin defendió lo que era suyo, más al sentir que los perdía. Tengo que admitir que tienes toda la razón falta un poco de Alice no nos podemos olvidar de ella.
: Espero que sigas pensando eso de que no te importa que actualice cada mil años ya que tendrán que tenerme un poco de paciencia en verdad mi trabajo es estresante y demandante si no necesitará el dinero la verdad es que lo dejaría pero en fin. Espero que te siga gustando la historia a pesar del tiempo transcurrido.
Nora: Ya tienes una parte de lo que le pasó a Ángela por el momento ya no tiene trabajo y no será contratada en ningún lugar cercano, por si fuera poco adiós a su trabajo de enfermera gracias a Alec, de ahora en adelante solo podrá trabajar de limpieza o algo parecido y muy lejos de nuestros personajes. Pero tienes toda la razón todavía nos falta unos cuantos malos más por contar. Si pronto tendremos este duelo entre Alice y Jasper o Rebeca y Jasper, algo muy difícil pero imposible que no suceda.
Rosy-Bells Cullen: Tengo que admitir que ni yo puedo creer que tarde tanto, es muchísimo tiempo lo cual intentaré que no vuelva a suceder aunque algo es seguro no podrá ser rápido apenas tengo tiempo de dormir un poco :( todos amamos a un Edward defendiendo a su familia ya era hora que lo hiciera más con esa tipa que lo había estado necesitando desde el principio, si te puedo adelantar que Anthony nos mantendrá muy entretenidos en el futuro, Ya volvieron a aparecer nuestro jóvenes novios y con que tiempo de sorpresa nos salen ahora falta como progresa esto.
Chiarat: Me encanta cuando me dicen que les gusta esta pareja Jasper y Rebeca, porque tengo que admitir que fue bastante difícil aceptar el reto de emparejarlos cundo todos me decían lo mucho que la odiaban y tenía que intentar defenderla, me alegro poder lograr que algunos se sientan identificados con ella.
Leokavasa: Hola me alegro que te guste la historia y muchas gracias por tus hermosas palabras por personas como tú es que no puedo dejar de escribir aún con mi poco tiempo siento que no puedo defraudarlas más de lo que ya lo hice por lo que mientras no sea algo que sobrepase mis fuerzas prometo que terminaré la historia.
Majin Soljam: Primero que nada una disculpa no es justo que lo leyeras todo de corrido y te hiciera esperar tanto pero intentare que eso no vuelva a suceder, no sabes lo feliz que me hace que te gustará espero que siga teniendo el mismo efecto a pesar del tiempo.
Dery 05: Me alegro que te guste tanto y si por fin parece que todas nuestras parejitas se encuentran juntas solo me falta solucionar unos cuantos problemas pero podemos decir que nos acercamos al desenlace.
Missy: Hola, me alegro que regresaras para leer los capítulos aunque lamento mucho haberte hecho esperar por más, espero que tengas la oportunidad de seguir con la historia.
Carpedita: Hola tengo que aceptar la culpa por hacerlas esperar tanto pero créanme es el primer día desde que deje de escribir que descanso dos días seguidos lo que me ayudo a terminar el capitulo que había estado yendo muy lento y sobre todo medio editarlo.
Ronnie: Hola si todo esta bien, solo que mi vida laboral no deja mucho tiempo para el mi ocio favorito que es escribir, me alegra que te guste le historia y no te preocupes que seguiré persistente hasta que tengamos la palabra fin en él.
Paula: Hola y no te preocupes no lo dejaré a medias continuaré aunque sea lento.
P: Me alegra mucho que te guste espero seguir contando con el apoyo de todos ustedes a pesar del tiempo.
