Capitulo XLIII
Edward POV
-Bella lo mejor es hablarlo en estos momentos, me conoces nada de lo que te estas imaginando o de lo que dio a entender ella es verdad-. Le dije intentando que viera lo absurdo de la situación.
-¿Qué es lo que me estoy imaginando Edward?-. Me dijo viéndome con sus ojos llenos de dolor lo que me rompieron el corazón, hace mucho que no miraba tanta tristeza en su mirada. –Ella siempre te gusto incluso más que yo, ella no ha tenido hijos luce fantástica incluso más de cuando te gustaba, mientras yo cada vez estoy más embarazada de un hijo que tu no deseabas-. No podía creer que me echara eso en cara pensé que le había dejado claro que solo tenía miedo de perderla. –¿Cuándo se rencontraron? ¿Esa noche que no llegaste?-. Empecé a negar ella no podía pensar eso. –Tú querías hablar de ello por favor no me mientas, no digas que no las has visto era obvio que te reconoció-. Me dijo dolida y tenía razón la había visto.
-Tienes razón me la encontré el otro día-. La sentí contener el aire y en su mirada pude ver el brillo de traición. –Pero no es como te lo imaginas Bella. Por favor dime que en verdad no piensas que sería capaz de engañarte-. Le pedí agachándome enfrente de ella para que nuestros rostros quedarán a la misma altura, no sabía si debía sentirme enojado o dolido, pero mi instinto de supervivencia era el que estaba ganando la batalla y ese la necesitaba a ella por lo que todos los sentimientos que pudierán estar sintiendo mi cuerpo los reprimió instalándola a ella en primer plano.
-Ese día estabas furioso conmigo-. Me dijo viendo al techo intentando contener las lágrimas.
-Estaba preocupado por perderte. ¿Tú crees que de ser fácil reemplazarte hubiera estado tan aterrado?-. Le pregunte tomando su mano y esta vez no la retiro lo que me decía que estaba progresando. –Ella jamás estuvo por encima de ti, nunca ninguna mujer ha estado por encima de ti-. Le jure viéndola a los ojos.
-Ella dijo que tú nunca le habías dicho que estabas casado ¿por qué lo ocultaste?-. Me dijo con dolor.
-Era porque no quería hablar de ustedes sería como ensuciarlos en su nulo cerebro, yo solo hable con ella lo que era indispensable Bella-. Le dije apretando más su mano.
-¿Cuándo la miraste?-. Podía notar el miedo en su pregunta pero al parecer cada vez estaba más tranquila.
-Llego al hospital-. Le explique.
-¿La atendiste?-. Parecía tensa y sabía que no le gustaría nada si la hubiera visto desnuda aunque fuera médicamente hablando.
-Por supuesto que no, una de sus amigas llego al hospital se le había reventado un implante y la atendí de emergencia debido a que el líquido es peligroso si expande. Una vez que termine fui a hablar con sus familiares ella me recordó y empezó a hablar sobre cosas que solo ella entiende y yo la ignore lo más que pude, solo intente hablar de la salud de su amiga y punto-.
-¿Eso fue todo?-. Me preguntó y sentí que ella se estaba relajando.
-Eso fue todo, tienes que creerme la noche que no llegue me quede a trabajar en el hospital Bella no salí de ahí-.
-¿Porque no me dijiste nada?-. Me preguntó limpiándose las lágrimas que se habían logrado escapar de sus hermosos ojos.
-Porque para mí no tenía importancia nada de ella es importante fue algo sin trascendencia, ella jamás ha sido nada a tu lado y menos con todo lo que hemos formado, te amo a ti y a nuestros tres hijos Bella, puede que como dijiste ella no tenga hijos veo mujeres hermosas todos los días según el prototipo de hermosura claro esta, pero mi amor tu eres hermosa estoy seguro que soy la envidia de muchos hombres, incluso aunque pasaran 80 años seguirás siendo la mujer más hermosa que he tenido el placer de tener a mi lado, aunque antes me parecía imposible porque sentía que no te podía amar más cada vez me doy cuenta de lo equivocado que estaba te amo más cada día que paso a tu lado -.
-Soy una idiota ¿Me perdonas?-. Me dijo tirándose a mis brazos y llorando en mi cuello. –Es verla ahí toda linda e interesada por ti mientras yo estoy así-.
-Isabella ella puede ser todo lo linda que quiera amor-. Le dije tomando su rostro. –Pero tú eres hermosa, no solo físicamente si no en todos los sentidos no solo amo tu físico cariño, también me tiene cautivado ese cerebro y sobre todo ese gran corazón tuyo, tanto que sé que puede resguardar al mío y protegerlo-. Le dije por fin besando sus labios.
…
Rebeca POV
Estaba en el aeropuerto con Jasper a mi lado acariciando mi mano en un vano intento de tranquilizarme pero por primera vez no lo lograba o no como me gustaría, sentía mi corazón latir rápidamente tanto que podía sentir las replicas en mi cabeza, mi estómago se encontraba revuelto por tanta tensión y sentía la necesidad de moverme de una lado a otro pero tal como me habían enseñado a canalizar mis sentimientos me quede parada aparentando la mayor tranquilidad.
-Tranquilízate cariño todo estará bien no tienes por qué estar tan nerviosa-. Me dijo dándome un pequeño beso en la mano, todavía me sorprendía lo mucho que había aprendido a entender mis sentimientos, desde pequeña había aprendido a que nadie comprendiera mis temores ni mis verdaderos sentimientos debido a que según mi madre eran una debilidad y le otorgaban a la otra persona un poder sobre ti para criticarte, pero ahora podía ver lo equivocada que estaba, el que otra persona que te amaba conociera tus debilidades te hacía más fuerte en vez de más débil ya que te complementaba.
-Gracias por hacer todo esto por mí-. Le dije en verdad agradecida no había hablado mucho con mi hermana, ya que no había mucho que nos pudiéramos decir por teléfono, pero con lo poco que había hablado me había dejado en claro que era verdad que se moría por venir a verme.
Con el tiempo había aprendido a casi no mencionarla, cuando miraba a Jasper y Rosalie a Edward y Bree juntos me dolía bastante ver como se llevaban tan bien, ese inmenso cariño que se tenían entre ellos uno que yo jamás me había podido ganar por lo que había aprendido a bloquearla a no recordarla, la había instalado a un lado de mi familia en el baúl de los recuerdos que jamás debía abrir, algo que para mi inmenso dolor no había costado mucho ya que jamás habíamos convivido demasiado por su vida en distintos internados, pero jamás me podría borrar de la mente los momentos cuando ella estaba demasiado pequeña para decir no, una vez que me permitían un momento para jugar corría a su habitación y amaba la sensación de peinar su hermoso cabello rubio algo que ella parecía disfrutar hasta que creció.
-Ya viene todos los pasajeros-. Me dijo Jasper cuando abrieron la puerta por lo que con el corazón acelerado me puse a buscar intentando encontrar un rostro familiar.
Intente enfocarla entre todas las personas que salían pero no la encontré en esos minutos pasaron tantos terrores por mi mente, qué sucedía si ya no la reconocía o si había decidido que no valía la pena venir hasta aquí menos por mí, estaba aterrada hasta que se disipo un poco las personas y empezaron a salir los últimos pasajeros entre ellos la reconocí volteaba a todas partes buscándome hasta que su mirada encontró la mía regalándome una amplia sonrisa, mi hermana con el paso del tiempo se había vuelto más hermosa si era posible, ya no era una adolescente su rubio cabello lo traía en un media cola que aparentar estar despeinado pero era obvio que había sido muy cuidadosa al realizarlo, su maquillaje y ropa como siempre impecables a pesar de las horas de vuelo que debió pasar, verla caminar era como ver a una modelo con porte y clase, enfatizado por la ropa de diseñador que usaba incluso me hizo darme cuenta de todo lo que yo había perdido con el paso de los años.
-¡Rebeca!-. Grito una vez que estuvo bastante cerca de mí antes de correr y abrazarme un gesto que respondí con gusto, sentir a alguien de mi familia a mi lado era tan reconfortante al grado que sin esperarlo mis ojos se llenaron de lágrimas. –Perdóname por haber sido tan mala hermana no sabes lo mucho que me arrepiento-. Me dijo mientras me estrechaba.
-No tengo nada que perdonar eras solo una adolescente-. Le dije dejando caer las lágrimas que tenía retenidas, había intentado olvidar lo importante que era mi familia para mí pero solo era un escudo.
-No es pretexto estaba lo suficiente grande para saber qué estaba bien o mal, pero era una tonta y te envidiaba porque sentía que eras perfecta y pensaba que ellos te querían más creía que tenías todo-. Se separo de mí para verme a los ojos. -Cuando te fuiste no sabes lo que dolió y por fin abrí los ojos para darme cuenta de todo lo que debiste sufrir ahí y yo no te había ayudado en nada ni cuando me buscabas es algo que jamás me podre perdonar-.
-Ya todo se encuentra olvidado me encantaría que empezáramos nuevamente-. Le dije firme y asistió volviéndome a abrazar.
–Mírate nada más me costó trabajo reconocerte-. Me dijo separándose un poco para volver a abrazarme.
-Tú estás hermosa-. Le dije la verdad.
-Míranos nada más dando un espectáculo en el aeropuerto a nuestra madre le daría taquicardia-. Me dijo limpiado una lágrima que se le había escapado, algo que para mí era imposible porque mis mejillas se encontraban húmedas. Hasta que Jasper me tendió un pañuelo que le agradecí con una sonrisa.
-Usted debe ser el Señor Hale-. Le dijo Irinia.
-Te presento a Jasper mi prometido-. La presente intentando que viera que no había necesidad de tanta formalidad.
-Un gusto Irinia es un placer conocerte y un honor que vinieras a visitarnos-. Le dijo Jasper con su tono de chico sureño.
-El gusto es mío muchas gracias por su hospitalidad y por todo lo que ha hecho por nosotras-. Le dijo con una sincera sonrisa.
-Para mi es un placer amo a tu hermana y me encanta que se encuentre feliz-. Le dijo amablemente Jasper por lo que tome su mano en forma de agradecimiento.
-Me alegro mucho ella se lo merece-. Le dijo Irinia con una sonrisa. –Creo que debería ir por mis maletas-.
-Indicarme cuales son y con gusto las traeré-. Le dijo Jasper por lo que caminamos a la sección de equipaje que al parecer se encontraba un poco más vacío debido al tiempo perdido.
-Tu vuelo procedía de Nueva York, ¿Fuiste de vacaciones?-. Le pregunte mientras subíamos al carro.
-No sabría si decirles vacaciones sería lo más prudente ya que en realidad es una de mis locaciones más fijas-.
-¿Una de tus locaciones más fijas?-. Le pregunte sin entender.
-Paso gran parte de año en Nueva York, es una de las ciudades a las que más me me encuentro adaptada en realidad me gusta mucho-.
-¿No vives en Inglaterra?-. Le pregunte sin poderlo creer.
-Ese es uno de los lugares que menos soporto me obligo a darme una vuelta al año pero no me extiendo mucho esa temporada-.
-¿Y… nuestros padres no tienen nada que decir sobre eso?-. Tanto tiempo sin referirme a ellos de esa manera que me había costado.
-Claro que tienen mucho que decir pero no significa que yo quiera escuchar-. Me dijo con indiferencia al ver que no yo no sabía que decir prosiguió. –Una vez que comprendí lo que te hicieron pasar no se los perdone, prefirieron sus vida social a su hija y no es una ideología que me atraiga demasiado, cuando quisieron gobernar mi vida de la misma manera que la tuya no se los permití, hasta al momento solo me hablan para recordarme que debería estar cazando un marido que se van mis mejores años para continuar con el legado y de preferencia aumentar los títulos, pero no es algo que me interese no mentiré utilizo la fortuna que nos heredaron los abuelos pero por lo demás simplemente sigo mis propias reglas-.
-Iremos a casa primero para que se acomoden y decidan qué planes harán pero en la noche me encantaría invitar a las señoritas a cenar-. Dijo Jasper dándome tiempo para procesar lo dicho lo cual le agradecí con una mirada.
….
-Estoy lista-. Dijo Irina saliendo con ropa demasiado elegante para una parrillada con los chicos.
-Te ves hermosa pero creo que deberías intentar con algo más cómodo-. Le dije con una sonrisa intentando que no se sintiera incomoda.
-Estoy muy cómoda-. Me dijo extrañada. –Es excelente para una comida al aire libre-. Me dijo viendo su atuendo y no lo duda que era perfecto para los eventos a los que acudía.
-El evento es un poco más sencillo-.
-Muy bien me iré a cambiar-. Aún cuando dio la vuelta la mire todavía un poco confundida. –¿Esto es más adecuado?-. Ahora traía un vestido que seguía viéndose bastante elegante y costoso pero no tanto como su anterior traje, lo que me hizo pensar que era lo más sencillo que traía, al menos ya no utilizaba zapatillas.
-Estás perfecta-. Le dije con una sonrisa.
-Algo me dice que no debido a tu vestimenta, pero es lo más parecido que tengo-. Me dijo encogiéndose de hombros.
-Es entendible debido a que no estas acostumbrada a este tipo de reuniones a mí también me costo, pero la universidad me ayudo a adaptarme-.
…..
-Es una linda casa-. Dijo Irina una vez que llegamos a la casa de Edward y todos sabíamos que tenía razón, era la típica casa del tipo sueño americano la llamaba Isabella cuando describía su casa, la cual la mayoría no lograba tener por los costos de la vida, era bastante amplia de dos pisos con patio enfrente y atrás incluso tenía una alberca que los niños amaban, pero por extraño que fuera nada mostraba opulencia todo lo contrario sentías calidez hogareña al llegar, ellos no eran nada parecidos a las amistades con las que crecimos que para demostrar el costo volvían todo a su alrededor frió y esterilizado.
-Veras que todos te agradara-. Le dije tomándola del brazo.
…
Irina POV.
Decir que estaba nerviosa era poco estaba aterrada, jamás había convivido con personas tan diferentes a mí, aunque había decidido alejarme de mi familia e irme a vivir sobre siempre viví en los mismos círculos cercas de la mayoría de los conocidos que hice en diferentes internados. Pero ya había superado la primera prueba y esa era ver a Rebeca, pensé que iba a tener que rogar para que me perdonara pero resulto que siempre seguiría teniendo esa bondad.
Me gustaba más ahora que antes era verdad que en el pasado jamás la mire de manera objetiva siempre había estado cegada por mis celos, por la idea de que mis padres la prefirieran a ella mientras a mí me mantenían lo bastante lejos como si no quisieran que la fuera a infectar, no fue hasta que ella salió de sus vidas y yo intente entrar en ellas para ocupar su puesto que me di cuenta la clase de personas que eran y lo que mi dulce hermana había tenido que soportar, entonces me arrepentí de todos los desplantes que le había hecho alrededor del tiempo, pero había sido demasiado tarde porque llegó el momento en que ya no podíamos localizarla y pensé que lo merecíamos por haber sido tan egoístas.
Un golpe en mi costado me desbalanceo tanto que estuve a punto de caer si no hubiera sido porque lo mismo con lo que había impactado estiro sus brazos para atraparme lo que agradecí ya que estaba tan distraída que lo más probable es que hubiera caído de forma poco elegante.
-Lo siento fue mi culpa-. Me dijo el chico con una enorme sonrisa, era moreno como si estuviera constantemente en el sol, tenía una gorra pero algunos mechones de cabello negro se alcanzaban a escapar, sus cejas eran muy pobladas y de una de estas sobresalía un arete era guapo pero todo en el me gritaba peligro por lo que de un salto me aleje de él, había escuchado muchas historias sobre la alta delincuencia que rondaba.
-Yo también estaba un poco distraída-. Le dije alejándome un poco más viéndolo con más apreciación desde la distancia, tal como había sentido era bastante fornido y uno de sus brazos se encontraba totalmente tatuado como si trajera una playera tres cuartos en estilo tribal jugando con la pintura negra y su piel, nunca había visto a una persona tan tatuada mis amistadas lograban ponerse uno y se sentían bastante rebeldes tanto por lo que significaban en nuestro circulo y por el dolor para sopórtalo pero no al grado de este hombre, el cual me miraba con bastante apreciación lo que me puso más nerviosa y acto de reflejo voltee en busca de Rebeca para que me ayudara y para mi suerte caminaba hacía mi dirección .
-Hola Taylor-. Lo saludo Rebeca logrando que el tal Taylor pegara un brinco y voltear sorprendido como si no se hubiera dado cuenta de ella.
-Rebeca que sorpresa-. La saludo con un beso en la mejilla me sorprendió que en verdad se conocieran todos sus amistades serían así, Jasper no parecía de esos chicos que pertenecen a pandillas.
-Veo que ya conociste a mi hermana Irina-. Lo presentó con una sonrisa Rebeca.
-Así como conocerla no, mucho gusto soy Tayler-. Me dijo con una enorme sonrisa extendiendo su mano para saludarme parecía que ese chico sonreía mucho.
-Mucho gusto-. Le dije estirando mi mano para darle un apretón amistoso cuando me tomo por sorpresa jalandome más para besar mi mejilla.
Bella POV
Me encontraba en el café de Jessica, los gemelos se habían quedado en la casa de su tía Bree mientras que Edward seguía en el trabajo, entre Jessica y yo no se había logrado la mejor relación pero todo estaba olvidado y había empezado a nacer un linda amistad, era triste darse cuenta que de haber sido diferente nuestra vida pudimos haber sido grandes hermanas, de hecho era muy poco el tiempo que nos mirábamos que se basaba en fechas especiales como mi visita por las próximas fiestas navideñas.
-¿Te gustaría más café?-. Me pregunto amablemente.
-No gracias de hecho si pudieras retirar esta taza estaría de maravilla, Edward quedo en pasar por mí y si llegará a ver que tome café aunque sea descafeinado se volverá loco-. Le dije en tono de enfado, mi amado esposo tenía una lista que no tenía final de todo lo que no debía hacer una embarazada.
-Te ama mucho por eso es tan sobreprotector-. Me dijo con una amable sonrisa que no pude evitar responder mientras retiraba la taza y ponía una botella de agua.
-No lo pongo en duda pero es nuestro segundo embarazo cualquiera pensaría que no sería tan paranoico-. Le dije con burla mientras acariciaba mi vientre en donde nuestro pequeño empezaba a sentirse.
-¿Jessica ya estas lista para cerrar?-. Entro a la cafetería un joven de aproximadamente unos treinta años era de estatura media, era delgado pero un poco fornido, no podía decir que era un hombre guapo pero tampoco era desagradable. –¿Dónde se encuentra la pequeña pilla que no la miro corriendo por todo el lugar?-. Pregunto viendo alrededor hasta que se dio cuenta de mí. -Lo siento no sabía que tenías visitas-. Dijo deteniéndose asombrado como si una rutina normal se hubiera visto interrumpida.
-Hace un rato se quedo dormida-. Le dijo apuntando el corral en donde había quedado profundamente dormida Jessi. -David te presento a mi hermana Isabella, Bella él es David un amigo en las noches se da una vuelta para ayudarme con las cortinas ya que están muy altas y pesadas-. Dijo Jessica con una sonrisa amable pero sus mejillas sonrojadas me decía que no era solamente una amistad.
-Mucho gusto-. Le dije con una sonrisa.
-El gusto es mío-. Me dijo con una sonrisa amable. –Entonces las dejo que platiquen a gusto, estaré en local... revisando... unos pendientes que quiero terminar lo antes posible cuando estés lista llámame para que te ayude-. Le dijo torpemente.
-No te preocupes nosotros lo podemos cerrar-. Le dijo Jessica con una sonrisa.
-No claro que no es molestia de todas formas tengo que terminar unas cosas-. Quería decirles que Edward nos podría ayudar cuando llegara pero era obvio que no tenía ningún pendiente que terminar para él merecía la espera con tal de poder ayudar a Jessica por lo que me quede callada observándolos. –Me hablas cuando estés lista fue un gusto en conocerte-. Antes de salir mire que intento pasar desapercibido mientras observa a la pequeña Jessi que dormía profundamente y al parecer le agrado lo que vio porque siguió caminando.
-Es hombre se encuentra muy interesado en ti-. Le dije con una sonrisa a Jessica que se puso rápidamente colorada algo que me dejo sorprendida jamás la había visto así.
-Me ha invitado a salir un par de veces pero le he dicho que no es buena idea-. Me dijo tocándose el cabello.
-¿Por qué? Parece un buen chico-. No lo había visto mucho tiempo pero parecía que se preocupaba por ambas.
-Es excelente persona pero no puede haber nada yo tengo una niña-. Me explico viendo al suelo.
-¿No es amable con Jessi?-. Algo me decía que mis instintos se encontraban bien la forma en la que miro a la niña en el corral dejaba ver lo mucho que se preocupaba por ella.
-Si Jessi lo adora de hecho sus primeros pasos los dio en dirección a él pero todo es demasiado complicado-. A pesar de lo absurdo de la situación creía poder entender sus problemas.
-¿Entonces?-. Indague queriendo escuchar su versión.
-Nunca he sido buena para escoger a las personas siempre estoy en el lado equivocado nosotros hemos vivido mucha mierda y no quiero más bien no voy a permitir que mi hija pase por eso, desde el momento en que supe que estaba embarazada todo cambio ya no importo yo solo importa su felicidad quiero que ella viva lo mejor posible, no puedo arriesgarme y aventurarme a algo en lo que puede resultar lastimada ya sea porque las cosas no sean lo que parecen o porque simplemente no funcione, cuando me ofreciste el café lo acepte por ella no ha sido fácil adaptarme a esta vida pero verla sonriente hace que valga la pena hace que el alejarme de Sue sea la mejor decisión que he tomado en vida-. Me dijo jugando con la botella en sus manos.
-Eres una excelente madre Jessica has cambiado tanto que a veces me cuesta trabajo creer que estoy aquí platicando contigo, las decisiones que tomaste en el pasado no fueron solo tuyas fueron bastante motivadas por Sue solo estabas respondiendo a todos los estímulos de tu alrededor, creo que las únicas dos decisiones que tomaste tu sola han sido maravillosas, la primera es tener a tu hija a pesar de todos y la segunda es independizarte lograr que este lugar funcionara, trabajar todos los días para poderle dar lo mejor a tu hija, esas decisiones son dignas de ser valoradas tienes que darte más crédito no cualquiera sería tan valiente-. Le dije creyendo en mis palabras aunque no lo pareciera su vida al igual que la mía no había sido fácil.
-¿Crees que debería darle una oportunidad?-. Me dijo con nervios.
-¿Creo que deberías hacer lo que tu creas correcto? Esa será una excelente decisión antes ya has hecho lo que pensabas mejor y te ha funcionado-. Le dije con una sonrisa.
-Supongo que lo pensaré si las cosas se dan-. Me dijo encogiéndose de hombros. -¿Qué vueltas da la vida no crees? ¿Quién pesaría que estaríamos aquí tu y yo?-. Me dijo con aire melancólico.
-¿Y que estaría disfrutando mucho de esta platica?-. Le dije con una sonrisa.
-En momentos así pienso lo que nos quitaron, pudimos haber crecido como las hermanas que somos en cambio me enseñaron a odiarte y hay cosas que ya no se pueden recuperar-. Dijo mientras seguía jugando con la botella de agua.
-De no haber sido así no tendríamos lo que tenemos ahora-. Por más doloroso que hubiera sido el pasado no cambiaría nada de mi presente, aunque con el tiempo había aprendido a querer mucho a esta Jessica y a la pequeña Jessi no era el amor de hermanas que teníamos que tener, de esas que mínimo se hablan una vez a la semana para saber como esta la otra, era como ver a una amiga de esas que vez una vez cada mes y la plática fluye aunque de la misma manera pudieran pasar dos meses sin que la mires.
-Tienes razón me gusta la vida ahora tengo todo lo que necesito-. Me dijo con una sonrisa. –No me hubiera gustado terminar según los planes de Sue a ella no le esta yendo muy bien con ellos y pensar lo que me estaría obligando hacer en su desesperación me da escalofríos-.
-¿Ya no tiene dinero?-. Le pregunte tenía mucho que no tenía noticias de ella y no era que me importara mientras se mantuviera alejada.
-No sé con exactitud desde el momento en que me fui me dejo de hablar pero por lo que he escuchado todavía le queda algo y tiene dos casas junto con algunas joyas pero con el nivel de vida que le gusta no le durará mucho, si vendiera las casas y joyas para realizar un pequeño negocio podría vivir cómodamente pero sabes que no lo hará, al final el dinero que le queda lo utilizará para mantener las casas y lujos quedándose sin nada, debería intentar ahorrar un poco porque ya esta grande y no tendrá de donde sacar dinero para vivir ni quién la cuide-. Podía ver un poco de preocupación en su voz por lo que me aventure.
-¿Si te pidiera ayuda se la darías?-. Le pregunte intentando no mostrar ninguna emoción.
-No lo haría, no mentiré la quiero y creo que a su manera me quiere pero no la ayudaría, tu eres madre y sabes que ya nada es tan importante como esa personita que duerme plácidamente, no la podría en riesgo por una persona que yo sé no tiene remedio, no quiero a nadie de ellos cerca de mi hija si llegará a tenderle la mano a Sue sé que contaminaría mi paz, puede que suene egoísta porque ella terminará en algún lugar sola sin dinero pero mis prioridades están claras, en este momento de mi vida solo desearía no tener que volver a encontrarme con ellos-.
-Con ellos, ¿Te refieres a James?-. Pude notar el temor en su mirada.
-Si me refiero a él no lo quiero cerca, estoy casi segura que para cuando Sue intente encontrarme ya no tendrá los medios para hacerlo-. Me dijo encogiéndose de hombros como dando entender que sabía que ya no la volvería a ver. – Pero James…-. Parecía que no encontraba las palabras.
-Escuche que James ya había perdido la mitad de las acciones-. Como Swan que manejaba el otro enfoque de los negocios la gente me daba mucha información intentando que solucionara algo de sus malas decisiones pero no había mucho que hacer, por mí que perdiera todo me daba igual mientras se mantuviera alejado.
-Vive todo al límite se la pasa en fiestas abandonando los negocios nadie se encarga de estos más que los empleados, sigue teniendo dinero pero obvio lo que le dejo Charlie ya se ve muy mermado pronto al igual que Sue no tendrá nada su peor error fue dejarle todo a él pronto no tendrán nada y para ellos será un gran golpe, lo que me da miedo es que intentará hacer él cuando ya no tenga esa dinero, lo conozco sé que intentará conseguir más por todos los medios cuando se entere de que me ayudaste con este local…-. Dijo agarrándose el cabello con nervios.
-Jessica no creo que este interesado en local, esto es un excelente negocio pero no creo que le brinde sus expectativas-. Dije intentando calmar sus nervios aunque él intentará que lo traspasarán no le daría tanto dinero como para cumplir sus caprichos.
-No temo que mire en dirección al local, temo que mire en dirección hacía ti que quiera sacarte dinero por medio de mí o no sé, ambas sabemos que es tan impredecible y peligroso-. No había pensado en esas posibilidades.
-No te preocupes cuando eso suceda él ya no tendrá los medios para intentar hacer nada las infinitas posibilidades estarán de nuestro lado de la cancha-. Le dije con una sonrisa no permitiría jamás que se acercara a nada de lo que amaba.
-Tengo fe en ello-. Me dijo insegura iba a intentar calmarla pero sentí mi celular vibrar por lo que al verlo tenía un mensaje de Edward.
"Estoy a punto de llegar hermosa"
-Todo estará bien, como tu dices estaremos preparadas-. Le dije poniéndome de pie. –Ahora me retiro Edward esta a punto de llegar-. Le dije tomando mi chaqueta.
-No se bajará puedo prepararle un aperitivo para que cene o algo-. Me dijo de forma amable. –No es necesario gracias-. Le dije con una sonrisa. –Además yo creo ya te entretuve demasiado, deberías empezar a hablarle a ese chico que debe estarse durmiendo en su local sin nada que hacer aparte de esperarte-. Le dije con una sonrisa logrando que me viera con ilusión.
-Muchas gracias por venir, espero que pases unas excelentes fiestas-. Me dijo con un sincero pero torpe abrazo. –Te ayudaré a salir con los regalos de los gemelos, espero que les guste no es mucho pero…-. Me dijo nerviosamente.
-Estoy segura que les encantará-. Le dije con una sincera sonrisa mientras salíamos vimos a Edward bajándose de su camioneta, traía puesto un pantalón negro con una camisa gris y una gabardina negra que lo hacía parecer tan guapo aun después de todos estos años juntos sentía ese nerviosismo al verlo acercarse.
-Te extrañe hermosa-. Me saludo con una sonrisa a la cual lle siguió un beso. –Un gusto vernos de nuevo ¿Cómo te encuentras?-. Saludo a Jessica de forma amable la cual nos miraba con una gran sonrisa, ellos eran bastante formarles pero en nuestra primera visita cuando se había aliviado de la pequeña Jessi ella se había disculpado por todo lo que había hecho, Edward como la excelente persona que era no le guardo rencor y estaba de acuerdo que estuviera comunicada con ella.
-Muy bien gracias Edward aquí acaparando a Isabella-. Le contesto con una sonrisa.
-Espero que se hayan divertido-. Le dijo mientras me tomaba por la cintura acercándome a él.
-Bastante-. Le dije dándole un beso en la mejilla. –Estos son regalos de parte de Jessica para los gemelos-. Le dije entregándole el mío y yo tomando el que traía Jessica.
-Muchas gracias es muy amable de tu parte-. Le dijo Edward ayudándonos.
-Nada que ver con el costal que le trajo Bella a Jessi pero espero que les guste-. Le dijo con una sonrisa y tenía razón pero era mi sobrina y quería que tuviera todo.
-No es nada-. Le dije a Jessica para voltear a ver a mi marido. –Pero nosotros nos tenemos que ir a Jessica la están esperando para cerrar el local-. Le dije a Edward.
-¿Necesitas ayuda?-. Pregunto inocentemente sin comprender mi tono y tan caballeroso como siempre era una de las tantas cosas que amaba de él, ahora era tan seguro y tan guapo atrayendo la mirada de varias mujeres al ver el importante partido, pero seguía siendo mi caballero inocente y un poco ingenuo en muchas cosas, mi hermoso nerd.
-No cariño ella tiene demasiada ayuda tanta que sobramos nosotros-. Le dije con una sonrisa logrando que me viera extrañado al no ver a nadie alrededor pero confiaba en mi por lo que asistió.
-Una placer verte Jessica muchas gracias por todo-. Le dijo con una sonrisa Edward por lo que imite su acción y nos despedimos de ella.
-Sabes que no entendí nada verdad-. Me dijo una vez que ya íbamos camino a casa.
-Jessica tiene un pretendiente y esta encantado de ayudarla a cerrar la tienda aún cuando eso signifique esperar un par de horas con tal de estar un momento con ella-. Le dije sonriente logrando que Edward se riera.
-Y tu estabas encantada de hacerla de cupido-. No era una pregunta era un afirmación el me conocía bien.
-Solo intento que la mayoría de las personas sean la mitad de feliz de lo que soy yo-. Le dije apretando más su mano y dejando un beso en su cuello.
-¿Solo la mitad?-. Me pregunto divertido.
-Si solo la mitad porque para ser tan feliz como yo tendrías que estar implicado tú y eso no lo voy a permitir ya que eres mío, mala suerte por todos los demás no puedo decir que me den pena-.
-Eres asombrosa-. Me dijo besando mi mano encantado por mis palabras pero sin despegar sus ojos de la carretera, ya se encontraba muy cerca de casa. –Pero te equivocas para ser tan felices deberían ser nosotros dos solo así funciona.
-Y sabes en qué más se encuentra de nuestra parte el destino-. Le dije en tono coqueto mientras pegaba mis pechos a su brazo.
-¿Con qué?-. Me dijo un poco nervioso dándose cuenta de mis intensiones, pero concentrándose en la carretera e intentado no acelerar por más que quisiera no pondría en peligro a mí ni al bebe.
-En que tenemos la casa para nosotros dos solos-. Le dije besando su cuello.
-Bella-. Me dijo entre suspiro y quejido que solo hacía alborotar más mis ya locas hormonas por culpa del embarazo.
-¿Si amor?-. Le pregunte mientras seguía besando su cuello.
-Ya llegamos-. Me dijo volteándose ahora si y besando mis labios en un beso que me dejo totalmente estúpida y sin respiración.
Edward POV
-Creo que esta cabaña necesitara pronto una remodelación ya no cabremos aquí-. Dijo Emmet mientras acomodábamos todo para la cena, podíamos escuchar a los niños corriendo por todos lados, el árbol estaba a rebosar de regalos al igual que la cabaña de familia.
-Creo que debería ayudar a Jasper con los niños-. Dijo Rebeca mientras le daba una mirada preocupada.
-Por supuesto que no tiene que acostumbrarse-. Dijo Emmet tranquilo mientras seguía cocinando. –Necesitamos más ayuda aquí con esas verduras-.
-Las chicas lo están supervisando-. La alenté ya que también estaría preocupado si estuviera solo, él podría ser capaz de controlar una revuelta de pandilleros pero en cambio con niños estaba perdido.
-¿Y para cuando tenemos boda?-. Preguntó ahora emocionada Bella logrando que Rebeca se pusiera nerviosa, aunque todavía lo disimulaba muy bien ya no encerraba tanto sus emociones por lo que Bella le regalo una amplia sonrisa ante su reacción.
-Todavía no estamos muy seguros, Jasper quiere visitar a mis padres le dije que no es necesario pero dice que quiere darles la oportunidad de que estén en nuestra boda-. Dijo encogiéndose de hombros y sabía que aunque lo disimulaba muy bien le dolía el tema.
-Me parece una idea estupenda eso me dará tiempo para dar a luz-. Dijo Bella con una sonrisa tranquilizadora dejándole claro que no iba a preguntar más sobre ese tema de lo que era obvio no quería hablar. -¿Y esperas una boda grande? Porque si es así te verás obligada a esperarme para que me entre un vestido-. Le dijo aligerando el ambiente.
-Y una vez que te entre el vestido tendrá que esperar a Rosalie y después de Ross será alguien más esta familia se reproduce como conejos-. Dijo Emmet estos chicos si sabían cómo cambiar de tema.
-Creo que eres el menos indicado para decir nada, esta vez cuanto te esperaste 40 días antes de tenerla embarazada nuevamente-. Le dijo Bella divertida.
-Que puedo decir Ross no puede quitarme las manos de encima-. Dijo en tono galán haciéndonos reír a todos. -¿Entonces que tipo de boda te gustaría Rebeca?-. Le pregunto regresando al tema.
-Supongo que algo chico solo nosotros-. Dijo sonriente.
-Creme con nosotros ya puedes organizar un enorme festejo-. Dijo Emmet viendo toda la comida que nos esperaba.
-¿Necesitan ayuda?-. Se ofreció Diego.
-Por supuesto acabo de darme cuenta que tengo que cocinar para 33 personas-. Dijo Emmet un poco asustado. –Lo bueno que los más chicos decidieron dormir en la sala ya que nos faltaron dos cuartos-.
-No recuerdo que me hayan preguntado pero si me toco dormir en la sala-. Dijo Diego divertido con el tiempo ya se sentía más cómodo entre nosotros.
-Es que nuestra espalda ya no soporta tanto-. Le dijo divertido Emmet dejando en claro que no cedería su cama.
…..
-¿Quieres una rebanada?-. Le ofrecí a Rebeca traerle una pedazo pero negó estaba muy llena y yo también pero quería algo dulce, ahora conocía la sensación que tenían Bella y Bree por cosas dulces.
-Nunca te había visto comer tantas cosas dulces-. Me dijo divertida Rebeca.
-Es el embarazo de Bella-. Le admití mientras tomaba un pedazo de mi rebanada.
-Parece que lo lleva mejor que el anterior-. Agrego y era verdad estaba resplandeciente nada que ver conmigo.
-Si espero porque el último-. Le dije con un escalofrío.
-Ambos sabemos que si se complico fue por el accidente pero en este estará muy bien ya pudo con dos uno no será nada-. Me alentó.
-¡Eres tú!-. Escuchamos un grito de Emmet provocando que todos guardáramos silencio curiosos, mientras abrazaba a una persona en la puerta incluso los Brandon estaban con él pero nadie tan eufórico como Emmet una vez que él se alejo pudimos ver de quién se trataba.
-No son fáciles de encontrar-. Dijo Alice la cual estaba muy diferente, su cabello seguía siendo de ese negro igual al de su hermano pero ahora estaba largo, sus rasgos se encontraban más maduros resaltados por el maquillaje un poco más cargado y el atuendo que parecía sacado de las tiendas más caras de parís.
Sentí a Rebeca tomar mi brazo por lo que quite mi vista de Alice para enfocarla en ella estaba un poco pálida y por fin pude comprender lo que estaba sucendiendo, Alice había regresado Rebeca la conoció un poco cuando estuvo en la universidad solo unos cuantos encuentros en aquellos tiempos pero era obvio que la había reconocido, aunque su vista ya no estaba en la recién llegada sino en Jasper que miraba a Alice totalmente asombrado.
….
Estoy de regreso con un nuevo capítulo que espero les guste y les quite la idea de querer matarme por tardar tanto.
Primero que nada quiero agradecerles a todos los que a pesar del tiempo que ha pasado siguen leyendo la historia, a las personas que se acaban de incorporar espero que les este gustando porque lo hago de todo corazón, cualquier pregunta o recomendación saben que la tomaré en cuenta e intentaré hacer algo.
AleCullen: Primero quiero agradecerte enormemente que sigas leyendo la historia, entiendo que muchos ya se olvidaron de ella debido al tiempo es comprensible pero me no mentiré con lo inmensamente feliz que hace que sigas aquí.
Aea7: Sé que en estos momentos me debes odiar debido a todos los cierres llenos de drama que dejó pero que te puedo decir me encanta el drama vivo para ello jejeje, siento la demora pero mi vida es un caos tanto casi siempre me estoy durmiendo intentando leer ya ni te digo para escribir pero seguiré insistiendo hasta terminarla.
Lucylucy:Bella dejará al pobre de Edward en el manicomio, siempre ha sido protector ahora se encuentra aumentado a su máxima potencia, pero que te puedo decir así lo amamos (al menos hablo por mí jejeje), me alegro que te guste la historia de Rebeca y Jaz más ahora que con lo sucedido hablaremos un poco más de ellos pero me escudo diciendo que se los advertí ella tenía que volver. Me imagino lo divertido que deben de ser los festejos con tu familia tan amplía más si lo ahí tienes algunos traviesos como los pillos de esta familia. Sobre mi compu sigo con técnicas de reanimación pero cada vez se traba más y se me terminan borrando todo lo que avance ya que no siempre me avisa que se apagara, ahorita incluso estoy en el cel intentando escribir por lo que sí tengo muchos errores es el teclado 😅. Tengo que darle las gracias por tus hermosas palabras, es el mejor pago que cualquier persona pueda tener y por recomendar la historia eres hermosa muchas gracias.
Guest: Primero que nada bienvenida, creo que al final te diste cuenta que no se encuentra terminada al menos no por completo ya que faltan muchos ciclos que cerrar, cuando mire tu mensaje tuve que irme para ver en qué capítulo ibas y me di cuenta que estabas en el re-encuentro que para la mayoría fue demasiado impactante más cuando te das cuenta de todo lo que vivió Isabella y se nos fue entre líneas. Y como abras descubierto ahora en este nuevo capitulo nuestro Edward es un buen chico si había una explicación. Quiero invitarte a cualquier duda recomendación lo que sea que pase por tu mente me lo digas, con gusto lo responderé o lo intentare arreglar.
Yomii21-: no sé quién eres pero te escribiré jejeje no te creas, me alegro que sigas aquí, Anne será un dolor de cabeza para toda la familia pero ella nos dará la diversión junto a Tony. Tengo que admitir que tengo más historia con la hermana de Rebeca pero me da miedo alargarlo mucho pero al mismo tiempo sería tan perfecto para cerrar que espero tengas la paciencia para aguantarme unos capítulos más. Me alegro que te encuentres bien y no estuvieras cerca del terremoto, lamentablemente muchas veces uno no se da cuenta de que no estamos preparados para un desastre como ese pero lo bueno es que no pasó a mayores, me encuentro muy bien lamentablemente muy cansada debido al exceso de trabajo pero es la ley de la vida por lo que seguiré intentando complementar mi vida.
