Entró al local del sitio con cierto cansancio, vio el local se dio cuenta que había poca gente, una imagen paso rápido por su mente, unos ojos rosados, "cálido", fue lo primero que paso por su cabeza.
Decidió no dar más importancia eso, volvió la vista a la clientela del local, las únicas personas que habían eran un señor muy viejo y una madre con su hijo que parecía que le había quedado el local de paso, se sentó en la mesa más cercana a un escenario que se encontraba en el local, con desgano reposo su cabeza en la mesa, estaba cansada.
-Supongo que es mi imaginación - pensó en voz alta mientras cerraba los ojos con cansancio, tenía muchas ganas de dormir, tantas que se podía dormir ahí mismo. Empezaba a dejarse llevar por el sueño, iba a dormirse pero de repente sintió que alguien le tocaba el hombro -..¿Hmmm?- levanto la vista con pereza hacia la persona que interrumpió su sueño.
Era una chica rubia de cabello corto que llevaba un vestido naranja, un delantal blanco y un biberón que decía "Let's eat!", unos zapatos negros de correa con medias largas que casi le llegaban a la rodilla, los ojos de la muchacha le parecieron bonitos, eran unos violetas claros, su piel era blanca y era como de su altura.
-E-ehm….uhmn….-agarro rápido el menú que posaba en la mesa y escogió lo primero que vio – m-me gustaría la pizza Fazbear normal – la rubia la miro fijamente y le sonrío.
-Sabia decisión- apunto la orden y se retiro, no sin antes mandarle una sonrisa a la cliente. La castaña volvió a posar su cabeza sobre la mesa mientras se quedaba pensando en como volver a su casa, no tenia ni idea de donde estaba, apenas tenia dinero para el bus.
Al recordar el bus automáticamente golpeo su cabeza contra la mesa, recién ahora se daba cuenta de que acababa de gastar lo único que le quedaba en una pizza, esa pizza tenia que ser una delicia para sus paladares o si no alguien saldría herido, aun pensando en la estupidez que hizo se comenzó a golpear la frente contra la mesa.
Detuvo sus golpes al escuchar una melodía que le parecía encantadora, levanto la mirada y vio al causante de esa melodía que estaba en el escenario, era un chico alto, su cabello corto era morado, su piel era blanca, llevaba un smoking de color morado claro que acompañaba con unos pantalones negros rozando con lo morado y unos zapatos negros, su moño era de color rosa, su piel era algo pálida, de su cabeza salían un par de oreja conejo y tenia unos ojos rosados que le parecían herm-….Espera…. ¿¡Orejas de conejo?!
Miro otra vez fijamente a las orejas, y noto algunas cosas que no había notado antes, primero que era un animatronico (muy bien echo), segundo que el pelimorado no era el único que estaba en el escenario, también estaba la chica que la atendió (que ahora que también se daba cuenta tenia unas plumas en los brazos y una cola de pájaro).
Una voz masculina comenzó a cantar a acompañando la melodía del bajo del pelimorado, miro al propietario de la voz, era mas alto que el otro, su piel era moreno, su cabello era un castaño claro y corto, sus ojos eran azules, llevaba un smoking negro con pantalones negros y zapatos del mismo color, junto a un moño de color morado oscuro, sobre su cabeza tenia un sombrero que le gustó y de su cabeza sobresalían unas orejas de oso.
Siguió escuchando el concierto, a veces la rubia acompañaba al moreno en los coros, también notaba que a veces le mandaban miradas hacia ella, como si no hubiese nadie mas en el público, solo ella.
Extrañada ante este echo, giro la cabeza hacia atrás y entendiendo por que le manda miradas solo a ella, las pocas personas que estaban ahí ya se habían ido y se pregunto cuanto tiempo había pasado como para que todos se hayan ido, al final decidió disfrutar de la función, hasta que llegara su pizza.
Cuando terminaron la actuación, Jhu aplaudió con euforia, le había encantado la función, los animatronicos se inclinaron ante los aplausos, la rubia bajo del escenario y salió hacia la cocina, mientras los animatronicos masculinos comenzaron a charla ajeno a lo demás.
La rubia salió de la cocina con una bandeja y fue corriendo hacia la castaña, dejo la bandeja sobre la mesa, miro a la castaña y comenzó a reírse por lo bajo ante la cara que puso la ojinaranja al ver el tamaño de la pizza.
-¡E-esto...es….enorme!- soltó para si misma, la rubia soltó otra risita al escucharla.
-Y te recomiendo que termines rápido, vamos a cerrar dentro de poco- sonrío para la chica.
-¿¡Qué!?...grr….¡Esta bien! ¡Me lo terminare rápido!-agarro un trozo de pizza y comenzó a devorarla tratando de terminar lo antes posible.
En un momento empezó a toser de una forma cómica, causo risas por parte de la rubia que esperaba a que terminará la pizza – oye no te mueras, que tienes que pagar la cuenta.
-*cof* Solo por eso *cofcofcof* te preocupas de mi! *cofcof*
La rubia soltó otra risa – ¿Pues para que otra cosa mas?- sonrió divertida – Espérame aquí, iré a por agua – camino otra vez hacia la cocina por un vaso de agua para la castaña.
Jhu sintiéndose un poco mejor, agarro otro trozo de pizza y volvió a devorar consiguiendo otra vez el mismo resultado, toser como loca – te vas a morir, para – comentó divertido el pelimorado, quien había estado viendo la cómica escena.
-Nah, si muere se le podría llamar selección natural – hablo el castaño sonriendo.
-Oi, *cof* ni que fuera un *cofcof* animal – dijo entre tosidas la castaña.
-Pero si un poco tonta -respondió el castaño.
-…¡Tal vez! ¡Eso no te lo niego
Justo cuando el oso estaba a punto de contestarle, la ave salió de la cocina con un vaso de agua y se lo entrego a la castaña – toma y come mas despacio.
Agarro el vaso apresuradamente y lo bebió como si su vida dependiera de eso.
-Je, perdón por reírme antes, es que me recordaste a alguien cuando te estabas atragantado – la castaña miro a la rubia y bajo el vaso.
-¿Así que hubo alguien tan retrasada como yo que empezó a comerse la pizza y se atragantó?
-Si, pero no te creas, era una niña pequeña.
La ojinaranja levantó una ceja extrañada mientras miraba a la ojivioleta – ¿Era? ¿Acaso le pasó algo?
-…Espero que no- murmuro para si mismo el pelimorado, pero fue lo suficientemente audible para que los que se encontraban en la sala lo escucharán, se formó un incomodo silencio.
-E-eh, bueno, en realidad no lo sabes, un día se fue y nunca volvió – nerviosa la rubia trató de romper el silencio incomodo.
La castaña que comía su pizza mientras escuchaba, solo asintió dando a entender que lo entendía, al parecer era un tema sensible, mejor no comentar al respecto.
Tragó el último pedazo de pizza que quedaba y se recostó un rato en la silla, sentía que había olvidado algo, era algo importante, pero no lo recordaba, miró el plato vacío y se quedó pensando.
Pizza deliciosa, dinero, bus, sin dinero, en ese momento su mente hizo memoria y recordó que se había quedado sin dinero, volvió a su fase "golpearse-contra-la-mesa-hasta-quedar-inconsciente".
-…¿Pero qué demonios?-el castaña se sorprendió ante el cambio repentino de la cliente.
-…¿Que haces con tu vida?-preguntó el pelimorado, en un momento estaba viendo su plato vacío y al otro golpeándose contra la mesa.
-….uuuh, eso parece doloroso – comentó la de ojos violetas, se acercó a la castaña y le tocó apenas el hombro tratando de que reaccionara y deja de herirse contra la mesa.
Al parecer funciono, ya que la castaña dejó de golpearse y miro con una gran sonrisa a la rubia, esto perturbó un poco a la ojivioleta.
-¿Pasa algo?-le contestó a la castaña con una tranquilidad que en vez de relajar a quienes estaban en la sala les inquietó más, la frente de la joven se encontraba roja por haberse golpeado varias veces contra la mesa.
-…Hmn…..no lo se…es que…¡TE COMENZASTE A GOLPEAR LA CABEZA CONTRA LA MESA DE LA NADA! – Contestó la rubia alterada – Nada mas por eso – recompuso la postura.
El castaño miro la mesa -…pobre mesa, no tiene la culpa de nada – se lamentó por la triste mesa que fue víctima de los cabezazos de su cliente.
-¡Oye! ¿Puedo pedirte un favor?- Pregunto Jhu aun sin quitar la sonrisa, mirando a la rubia, ignorando los anteriores gritos por parte de esta.
-¿Hmn? ¿Qué sucede? – la castaña agarro la mano de la rubia y dejó en la palma de esta el dinero de la pizza, la rubia al notar esto miró extrañada a la castaña.
-¡Llévatelo lejos de mi antes de que haga una locura!- dejó caer su frente sobre la mesa, todos los presentes se asustaron un poco al pensar que volvería a golpear la mesa a base de cabezazos, pero se relajaron un poco al ver que solo reposa su frente sobre esta.
-…¿Porqué?-preguntó el oso curioso mientras observaba el dinero que se encontraba en la mano de su compañera de trabajo – Mas bien ¿Qué tipo de locura? – se corrigió a si mismo la pregunta.
-..No se, algo como agarra el dinero y irme corriendo del local sin pagar – todos los de la sala se quedaron en silencio ante la declaración de la castaña, la chica era honesta, demasiado honesto.
-…¿¡Porqué rayos harías eso!? - Cuestionó esta vez alterado el chico del sombrero.
-¡Porque soy pobre y gaste todo el dinero para el autobús en una gigante y deliciosa pizza!
-…..Mujer...¿Y por que compraste la pizza si el dinero era para tu transporte?-el oso no sabía como sentirse en ese momento, simplemente se preguntó para sus adentros que rayos tenia la muchacha en su cabeza.
-¡Oye! El comprar pizza nunca se cuestiona! Nunca! – la rubia salió en defensa de la pizza.
-Gracias por defenderme- la castaña levantó el rostro por segunda vez de la mesa y miró a la rubia.
-….¿Quién dijo que te estaba defendiendo? Yo estaba defendiendo a mi amada pizza! – y así la ave destruyó las ilusiones de su cliente – además de que si eres algo idiota por haber gastado todo el dinero para el bus en comida, pero el error se reduce un 70% porque lo gastaste en pizza.
-Ah...
-¿Y entonces que harás ahora? – El pelimorado espero curioso la respuesta de la castaña.
-No se, supongo que dormir en la calle.
-Si quieres puedes dormir en la entrada del local – Sugirió la chica de la banda
-¡Oh! ¡Podrías ser la vagabunda de la pizzería! – Propuso divertido el cantante.
-¡Me gusta la idea! – la rubia dio su aprobación ante la graciosa proposición de su compañero.
-O simplemente podrías pedir ayuda a nuestro jefe, el tal vez podría ayudarte – El bajista intervino antes de que sus dos compañeros propusieran cosas peores a la joven, los cantantes miraron con el ceño fruncido al conejo por haber arruinado su plan, este solo les sonrió divertido.
-¿Vuestro jefe?- dirigió su vista hacia el de ojos rosados, este ante la pregunta la miro.
-Si, tal vez el te pueda ayudar, es un señor amable – la rubia se metió en la conversación, dirigió su mirada hacia un pasillo de la pizzería – sigue por ahí y verás una puerta por la derecha, ahí está la oficina de nuestro jefe.
La joven miró por el pasillo donde le había indicado la rubia, por un momento sintió como se le revolvía el estomago, con cierta angustia se levantó del asiento y camino hacia el pasillo que le indico.
A cada paso que daba sentía un pánico que crecía, sentía 3 pares de ojos que observaban la escena extrañados, la joven dirigió una mirada hacia la rubia, esta se despidió con la mano, paso su mirada hacia el oso, este solo le miraba extrañado, y por último poso la mirada hacia el conejo al cual había estado un poco al margen de todo lo que había sucedido, este le sonrío, por un momento sintió como su estomago se revolvía mas, sonrío de vuelta y siguió caminando dándoles la espalda.
Mientras mas avanzaba por el pasillo, el pánico se manifestaba mas, apresuro un poco el paso hacia la oficina, cuando llegó al frente de la puerta que le indicaron sintió un gran alivio, toco la puerta y escuchó una voz masculina diciendo "pase".
Abrió la puerta y la cerró detrás de si, su vista pasó por toda la habitación hasta llegar al escritorio, donde se encontraba un señor obeso de mediana edad sentado, su pelo era de color café, tenía una poblada barba del mismo color que su cabello, sus ojos eran verde, usaba una camisa blanca y encima de esta llevaba un chaleco de color gris, no podía ver de la cintura para bajo ya que estaba sentado, encima del escritorio había un sombrero que le recordó el que llevaba el oso que acababa conocer, solo que a diferencia de el del cantante este era mas grande.
-¡Por favor siéntate!- Con una sonrisa amigable invito a la que acababa de entrar a tomar a siento, esta nerviosa le hizo caso y se sentó enfrente de el, antes de que pudiera abrir la boca el señor le interrumpió – Yo se porque estas aquí...- miro fijamente a la muchacha como si la estuviese analizando con la mirada, la castaña se puso mas nerviosa ¿Acaso el señor sabía que estaba sin dinero y que necesitaba transporte? Entonces seria mas facil para ella ¿Verdad? – Vienes aquí para el empleo de guardia nocturno ¿!Cierto!? – el señor la miraba emocionado mientras decía lo ultimo.
La chica al haber escuchado eso se quedó en shock, cuando volvió a abrir la boca para decirle al señor que se estaba equivocando de idea volvió a tener el mismo resultado que la anterior vez – ¡Me vienes de perlas! El guardia que normalmente se encarga del turno de noche no puede venir hoy y necesito a alguien que lo remplace.
La chica intento otra vez decir que esa no era su intención, pero esta vez se interrumpió a si misma, acaba de perder el empleo, no tenia dinero ni transporte y no era seguro salir a esta hora por la calle – ¡Exacto! ¡Vine por el empleo y me gustaría empezar hoy mismo! – dicho esto el señor comenzó a reírse.
-¡Me agrada tu emoción muchacha! – le ofreció la mano derecha para un agarre de manos, esta un poco desconfiada acepto el agarre de mano, la mano de su nuevo jefe era muy grande, le rodeaba por completa la suya -¡Bienvenida a la familia Fazber! – comenzó a zarandear la mano de la muchacha, la chica sentía que le iba arrancar el brazo de tanto movimiento, pero aun así sonrío.
Había conseguido un empleo la pizzería.
Hsjflkf
Segundo capitulo :D...y no se que decir :DD
