Capitulo LVI

Jasper POV

-Creo que lo mejor es que no vayamos de aquí-. Me dijo Alice tomándome del brazo y me retire bruscamente de su tacto su toque me quemaba.

-Creo que lo mejor es que consigas a alguien que te lleve, háblale a tu hermano o tu padre no lo sé no me importa yo simplemente ya no puedo-. Le dije dando un paso lejos de ella.

-Solo estas sufriendo una crisis-. Me dijo intentando tomarme de los brazos pero me aleje. -Recuerda cómo es esto Jasper, estarás bien yo estaré contigo y pasará pronto-. Me habló con sus voz tranquila.

-No es una crisis, es una maldita decisión una de las más importantes de mi vida... había estado escogiendo mal pero simplemente ya no más-. Le dije firme ya que Rebeca era mi vida.

-Estás muy alterado recuerda que es importante no tomar decisiones precipitadas-. Parecía un disco como si jamás me escuchara.

-No es una decisión precipitada te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero simplemente no puedo seguir así si tengo que decir por alguien será por ella siempre será por ella-. Era algo que tuve que haber dicho hace mucho tiempo.

-No puedes estar hablando en serio-. Me dijo totalmente sorprendida pero no conteste solo podía pensar en el rostro de Rebeca.

-Lo siento-. Le dije dándome la vuelta.

–No me puedes dejar aquí botada-. Me grito en uno de sus típicos berrinches pero no hice caso y seguí concentrando en salir del lugar.

Al llegar a mi casa ni siquiera prendí las luces solo podía pensar que estuve apunto de tener a Rebeca nuevamente aquí, había visto en sus ojos tanta ilusión cuando mencione nuestra casa, ella adoraba la idea de formar una familia y yo había destrozado esos anhelos, los había despedazado por idiota. Sabía que ella tenía razón solamente la lastimaba, le causaba sufriendo ella que no se lo merecía, ella que ya había sufrido tanto en la vida, al final no había sido muy diferente a su ex prometido, incluso a sus padres.

Pero todo había ido mal desde el momento que Alice cruzo esa puerta, en ese momento sentí como si no fuera yo, siempre había estado agradecido con ella por ayudarme a superar mi adicción, ella me había mostrado una vida que por poco perdía, incluso si tuve el placer de conocer a Rebeca fue gracias a ella, Alice siempre estaba tan feliz tan emocionada y llena de vida que me hacía sentir la necesidad de estar a su lado porque ella tenía lo que a mí me hacía falta, energías ganas de vivir y disfrutar la vida.

Ella había vivido mis episodios y se había quedado para enfrentarlos para hacerme olvidarlos cada uno de ellos, gracias a ella había tenido la oportunidad de cambiar y me había convertido en el hombre que soy ahora, el hombre que amaba Rebeca no mentiría Alice fue una parte importante en mi vida la ame, fue mi primer amor adolescente ese que jamás lograras olvidar y te traerá grandes recuerdos, pero que sabes que jamás estarán juntos porque su relación solo estuvo basada en ese tiempo y te encuentras bien con ello porque sabes que encontrarás a alguien mejor, alguien que ames siendo la persona que eres en la actualidad. Recuerdo mucho algo que leí hace mucho tiempo en la universidad y nunca lo comprendí del todo hasta el momento que todo exploto en mi rostro.

"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores. Uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado. Tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo… Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.

Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…

Os libraréis de él o de ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias".

Es cita se podía encontrar un poco confusa en mi situación debido a lo contrario de los temperamentos que ahí se describen, Alice era esa persona con la que encontraba la compenetración máxima con la que podía pasar el resto de mi vida, habíamos pasado por mucho y podíamos formar una familia con lo vivido, debido a que ella era lo que no soy, ella era enérgica llena de vida compenetrarme en las áreas que a mi me falta y yo le brindaba esa calma, estabilidad y razonamiento del bien y el mal que ella necesitaba.

En cambio Rebeca debido ser mi imposible, la mujer con la que siempre te encuentras pero jamás se logra nada, esa que a estado presente pero al mismo tiempo demasiado lejana, me había rendido más de una vez antes de intentar algo pero al final siempre acababa necesitandola debido a que encontraba más estipulación en los momentos de tranquilidad y silencio que me brindaba, en esa constante invitación por hacer un esfuerzo por hacerla salirse de su comportamiento habitual, eso era más estimulante que la compenetración que me brindaba Alice, a lo mejor muchas personas no lograban quedar con ese amor imposible pero yo había tenido la dicha de estar apunto, claro que al final como en la cita se había escapado de mis manos sin poder lograr nada.

Cuando había visto Alice me sentí regresar al pasado ser nuevamente ese chico un poco hipnotizado por tanta energía, quería hablar con ella y recordar los momento que habíamos pasado, pero al mismo tiempo sabía que estaba mal porque a Rebeca no le gustaba tanto la idea, ella no estaba cómoda con Alice alrededor, pero simplemente no podía alejarme quería platicar con fue cuando ella hablo conmigo cuando se abrió a mí para decirme que no la estaba pasando tan bien, que había tenido grandes problemas en Paris que regreso para tener la compañía de su familia, pero que se sentía fuera del lugar, que sentía que la mayoría la odiaba por no haber permanecido cerca de ellos, que sentía el despreció en sus sobrinas que no conocía, que Rosalie e incluso Edward la trataba diferente, que la odiaban por haberse ido a alcanzar sus sueños, se miraba tan triste tan perdida que simplemente no pude alejarme no pude realizarle los desplantes que le había hecho los demás, no podía dejarla perdida en una ciudad en la que no estaba acostumbrada, en la que mencionaba que se sentía sola porque nadie tenía tiempo.

Una vez que le das una oportunidad a otra persona que se encuentra destruida, que no creer contar ni merecer lo que le estas brindando jamás se repone del todo, podría compararse con un perro hambriento le das de comer cuando más lo necesita cuando se encuentra a punto de desfallecer, entonces él estará siguiéndote agradecido el resto de su vida, no importa si lo empiezas a tratar mal y si encuentra otro amo que lo trate mejor el seguirá siguiendo a esa primera persona porque para él no existe de otra manera, incluso a costa de su felicidad seguirá siendo leal.

Había algo en mí que me obligaba a intentar hacerla sentir mejor a protegerla, tal vez era el sentimiento de deuda que tenía con ella, el cariño que todavía quedaba entre nosotros, los recuerdos del pasado que se amontonaban en mi mente, no lo sabía pero era algo que me obligaba a corresponder todo lo que hizo por mí, aún cuando podía sentir a Rebeca más distante, cuando sabía que estaba sufriendo por mis decisiones, me alejaba para no disgustarla más porque pensaba que una vez que Alice lo solucionara podría arreglar con Rebeca todo que estaríamos igual que antes, pero me había equivocado había sido un idiota positivista se me habían olvidado sus viejos terrores, su miedo a ser rechazada nuevamente, nuestra relación en los últimos años se sentía tan sólida que jamás pensé que esos miedos todavía se encontrarán ahí, no hasta que simplemente la había visto salir de aquí con nuestro futuro destrozado al igual que nuestra alma.

Pero aún así me obligue a seguir adelante como un perro leal tenía que ayudar a Alice a sentirse mejor, estaba obligado a hacerlo ya que ella lo había hecho conmigo, no quería ser como mi madre que tomaba lo que necesitaba y una vez que ocupaba otra cosa te lo tiraba a la cara sin importarle lo demás, no quería ser como ella por eso me empeñaba a ayudar a Alice. Hasta ahora que me di cuenta que había perdido al amor de mi vida y no solo se me había escapado sino que también la había destrozado, la había lastimado de la peor manera y por extraño que fuera en ese momento mi sentimiento de deuda había desaparecido, Alice me había salvado me había dado una segunda oportunidad cuando más lo necesite, me enseñó la manera de aprender a vivir, me había dado la oportunidad de convertirme en el hombre que amaba Rebeca, pero al mismo tiempo había contaminado lo más bello que tenía, había destrozado mi futuro, ahora podía ver que ya no le debía nada ya que había destrozado lo que más me importaba en la vida.

El molesto ruido de mi timbre me sacó de mis pensamientos, intente ignorarlo pero era demasiado insistente por lo que decidí que era mejor correr a quién sea que se le ocurriera molestar en estos momentos, pero hubo dos cosas que me sorprendieron enormemente la primera era ver que ya era de día y la segunda era que se trataba de Edward.

-Si vienes a golpearme por no haber mantenido mi promesa adelante ni siquiera me moveré-. Le dije sabiendo que lo merecía.

-Nada de eso-. Me dijo pasando a un lado mío para ir directamente a la sala y sentarse. –No te mentiré por un momento lo pensé pero luego recordé lo que se siente, entonces creo que con lo mucho que te está doliendo es un buen castigo, conozco el sentimiento y sé que hasta un dolor físico será bien recibido con tal de no sentir a la máxima potencia ese sentimiento de culpabilidad que tienes en este momento y sobre todo no me lastimaré-. Me dijo tranquilamente y el cabrón tenía razón.

-¿Entonces qué haces aquí? ¿Por qué no me dejas sumergirme en mi dolor?-. Le pregunte bastante molesto.

-Ya te deje el tiempo suficiente, además era venir yo o Bella, creo que ella si te hubiera golpeado y no es bueno para él bebe-.

-Gracias por venir tú ya te puedes ir-. Le dije enojado.

-Deberías de haber visto mi sorpresa cuando el día de ayer me hablo Tayler para decirme que Rebeca había tenido un accidente-. Continúo ignorando mi comentario pero atrayendo toda mi atención.

-¿Cómo se encuentra?-. Le pregunte bastante preocupado.

-Bien, algunos eran cortes profundos pero al menos Taylor me hablo a mí en lugar de llevarla a que simplemente la asistieran por lo que no le quedará ninguna cicatriz a futuro, lo que nos tiene preocupados es el grado de anemia que padece-. Mientras las palabras fluían de su boca no podía dejar de sentir su cuerpo entre mis brazos se sentía más delgada, en ese momento no lo había notado porque estaba demasiado extasiado por sentir su toque nuevamente, pero ahora que lo mencionaba Edward me sentía como un completo idiota por no darme cuenta.

-La he jodido bastante-. Le dije tapándome la cara, merecía perderla ese sería el castigo que me merecía el vivir sin ella el resto de mi vida.

-Es lo único inteligente que te he escuchado decir desde que la enana esa apareció-. Me sorprendió bastante escuchar la voz molesta de Isabella atrás de mí por lo que voltee sorprendido y al parecer leyó mi expresión porque prosiguió. –Edward quería hablar contigo pero digamos que yo no comparto su método-. Dijo caminando he instalándose en el centro de la sala. –Antes de iniciar me encantaría aclararte que has dejado las palabras imbécil, idiota, retrasado, tarado, asno y un sinfín más como lindas ofensas para gente más inteligente que tú, no sé cuál utilizar ya que todas estas se quedan cortas-. Podía sentir su enojo peleando por salir y eso me hizo enojar a mí también creían que no estaba consciente de lo que había hecho, que no sabía que había perdido todo por ser un idiota.

-¡Crees que no lo sé!-. Le grite con frustración, ganándome una mirada molesta de Isabella y que Edward se tensara dispuesto a golpearme si se me iba más de las manos.

-No sé qué creer ya que no te has dejado de comportar como un pendejo todo este tiempo-. Me dijo furiosa. -Dime Jasper por fin te diste cuenta que tienes que mandar a la enana muy lejos y enfocarte en lo mejor que te ha pasado en tu vida o sigues creyendo que puedes seguir jugando a los amigovios con Alice, esperando que Rebeca te entienda y este ahí cuando se te de la pinche gana-.

-Bella amor no te exaltes no es bueno para él bebe-. La intento calmar un preocupado Edward.

-Nosotros estamos bien, por fin estoy soltando todo lo que por semanas tengo guardado-. Le dijo a Edward enfocando su atención nuevamente en mí. –Estoy esperando una respuesta-. Me apremio.

-Yo no estaba jugando a los amigovios con Alice solo estaba siendo un viejo amigo, ella esta pasando un mal momento en su vida me pidió ayuda y solo necesitaba hacer algo para que se sintiera mejor -. Al decirle lo sucedido pude sentir como desprendía impotencia y desesperación.

-Ustedes son tan idiotas-. Dijo tocándose el cabello. –Tú mejor que nadie debería recordar como termino nuestra situación con Ángela, estuviste ahí, algo parecido está sucediendo con ustedes porque tú se lo estás permitiendo-. No creía que debería estar comparando a Alice con Ángela ella debía recordar que a pesar de que se fue ellas era amigas, con situaciones como estas entendía el punto de Alice al sentir fuera del lugar, nadie le perdonaba lo sucedido, nadie recordaba que ella también estuvo para nosotros en las peores situaciones, sabía que yo había actuado de la forma incorrecta pero compararla con Ángela se me hacía ir demasiado lejos.

-No creo que deberías comparar la situación, Alice no es Ángela-. Le intente decir logrando que me fulminara con la mirada.

-Alice quiere regresar contigo eso si lo tienes claro verdad-. Me habló como si fuera tarado.

-No estoy seguro-. Había tendido la sospecha pero no tenía sentido ella se había ido y me había botado, sobre todo sabía que amaba a Rebeca.

-¿No estás seguro o no has querido estar seguro?-. Me pregunto con ironía logrando que perdiera los nervios nuevamente ella tenía que darse cuenta que no era un buen momento.

-Solo estaba intentando ser su amigo, estar en sus malos momentos como ella estuvo en mis terribles momentos y tengo que recordarles a todos ustedes que no solo estuvo en los míos, pero al parecer soy el único que tiene ese sentido de lealtad-. Le dije parándome para controlar mi temperamento, me encontraba muy alterado.

-Te haré una pregunta y quiero que me contestes con la verdad ¿Cuál de las dos tiene tú corazón?-. Me dijo de manera fría mostrándome a la antigua Isabella sin mostrar ningún sentimiento, dejando que contestara lo que escogiera.

-Tú pregunta no tiene sentido amo a Rebeca, les intento explicar que fue lo que sucedió solo quería ayudar a una vieja amiga que me ayudó también cuando más lo necesite-. Les dije cansado.

-¿Y la lealtad que le juraste a tu prometida? ¿Y el amor incondicional que le prometiste cuando le pediste que se casara contigo? ¿Dónde están todas las promesas que hiciste? ¿Cuál de las dos era tu prioridad?-.

-Rebeca es mi prioridad, fui demasiado imbécil para no darme cuenta hasta que todo esto se había salido de control, hasta que la había perdido y no te equivoques siempre he sabido cual era mi prioridad solo que nunca me di cuenta que todo estuviera tan mal, cuando por fin pude entender lo que le sucedía a Rebeca, ella ya había escapado de mí-. Alice tenía ese don de ser el centro de atención de que todo tu interés estuviera enfocado en ella por el momento, mientras que Rebeca era todo lo contrario tendía a pasar desapercibidos sus sentimientos.

-Por fin estamos llegando a algo, pero antes de seguir me gustaría hacerte otra pregunta que me interesa mucho la respuesta ¿Estás dispuesto a olvidarte de Alice a alejarte de ella por completo para estar con Rebeca?-. Era una pregunta fácil, en el bar cuando la había lastimado tome la decisión por estúpido que parezca cuando me sentí vació, por ver a la mujer que amo dejando de quererme sentí que no le debía nada a Alice, había hecho mucho por mí en el pasado, entonces yo le había pagado arriesgándome a hacerla feliz incluso a costa de mi propia felicidad ese era un pago incluso con intereses.

-Haría todo por estar con Rebeca igual que antes, pero creo que ya es demasiado tarde la lastime bastante y ella no se merecía nada de lo que le hice, ella ha sufrido mucho no creo que me lo pueda perdonar, no creo que vuelva a confiar en mí-.

-En eso te equivocas, cuando amas de verdad no es tan fácil olvidar por más que te empeñes en ello, lo que ustedes tienen no lo encontrará en ningún sitio, no será nada fácil pero si estás seguro que vale la pena tendrás que dar lucha y creo que es lo menos que se merece Rebeca, que luches por ganarte su perdón pero sobre todo su confianza nuevamente-.

Toque la puerta del pequeño departamento instalado en el centro, Bella había comentado que la había convencido para que se quedará aquí al menos una semana, sentía que mi corazón latía cada vez más rápido por lo que intente concentrarme en calmarlo antes de pensar en lo que me esperaba al momento de entrar.

-Jasper-. Me dijo un sorprendido Tayler al momento de abrir la puerta y por un momento me quede bastante confundido no esperaba verlo aquí, sentí que mi confusión paso rápidamente a convertirse en celos pero por primera vez desde que todo se destruyó intente manejarme, respire para calmarme sabía que a Rebeca no le gustaría otra pelea y sobre todo no serviría de nada para llegar a ella.

-¿Puedo ver a Rebeca?-. Sentía que las palabras quemaban en mi pecho, ella era mía no tenía porque pedirle permiso a él.

-Claro-. Me dijo moviéndose a un lado con cautela. –Se encuentra en ese cuarto, solamente que si ella se altera y no te quiere aquí tendrás que irte-. Me dijo firme y asentí no porque estuviera de acuerdo de que me alejara de ella pero no quería hacerle más daño.

Entre a la pequeña recamara y rápidamente mire que Rebeca se encontraba acostada dándole la espalda a la puerta intentado aparentar que estaba dormida, pero en nuestro tiempo juntos había logrado que para mí fuera muy fácil darme cuenta que ella no lo estaba, incluso en estos momentos estaba seguro de todo lo que estaba pensando, al principio antes de que iniciara todo este caos se me hacía tan fácil descifrarla, pero cuando Alice regreso y mi mente se volvió un caos no podía acceder a ella sus murallas habían estado tan altas que se volvía imposible, pero ahora que todo estaba claro nuevamente era como si ese lazo en lugar de volverse más difícil de ver se hubiera vuelto más claro más fuerte.

-¿Podrías quitarte todas esas ideas erróneas de la cabeza por favor?-. Le pregunte logrando que volteara rápidamente a verme.

-Jasper-. Lo dijo en forma de pregunta podía ver la sorpresa reflejada en su rostro.

-Nada de lo que estas pensando es verdad-. Le dije tomando una silla y sentándome a su lado desde este punto podía verla, se notaba bastante cansada incluso bastante más delgada quería aventar la silla y acostarme a su lado y solamente abrazarla y decirle que todo estaría bien, siempre que pudiera perdonarme saldríamos adelante.

-No deberías estar aquí-. Me dijo sin ningún tono en su voz, sabía que merecía que estuviera enojada corriéndome de aquí, pero ella jamás haría eso solo estaba calmada.

-Creo que aquí es en el único lugar en donde debería estar-.

-¿Qué haces aquí?-. Me pregunto con calma una vez que estuvo un poco más recuperada de la sorpresa podía sentía todas sus barreras instalándose pero ya era demasiado tarde ya había entrado.

-Tenemos que hablar-. Le dije intentando alargar más el momento no quería que me pidiera que me retirada, aunque no estaba en la posición que me gustaría podía estar cerca de ella, respirar su aroma encerrado en esta pequeña habitación.

-Si vienes a ofrecer una disculpa por lo que sucedió anoche no te preocupes, todos estábamos un poco tomados y sé que fue un accidente no lo hiciste con intención-. Me dijo viendo sus manos.

-Yo no había bebido ni una gota de alcohol, los celos fueron los que inundaron mis sentidos-. Le dije estudiando su reacción que pasó del asombro a la negación.

-No… eso no tiene sentido solamente te encontrabas confundido-. Me dijo construyendo más murallas.

-Tienes razón estaba confundido pero ya no lo estoy, ya no me encuentro confundido sobre nada, me dejarías ser completamente sincero por primera vez en mi vida es algo que tuve que haberlo hecho hace mucho tiempo pero jamás me atreví a contaminarte con eso-. Me vio directamente a los ojos y podía ver el miedo en su mirada, siempre las personas me habían tenido esa confianza de contarme sus problemas pero yo jamás había tenido la capacidad para contarles todos mis miedos o lo que pasaba por mi cabeza por miedo a que no me aceptaran a veces se volvía tan fácil ser aceptado que la posibilidad de no serlo era aterradora. –Por favor déjame explicarte es importante para mí, es la única manera en la que encontraré un poco de paz-. Sabía que un golpe bajo, ella era bondadosa y si le decía que era para mí bien lo haría aunque la lastimara a ella.

-Si crees que ayudará en algo adelante-. Me dijo con miedo de que la volviera a lastimar y sabía que mis palabras lo harían pero era necesario para que me pudiera entender y así tener un posibilidad de volver a ser lo que eramos antes.

-Eso espero-. Le dije parando y sentándome a su lado en la cama sin preguntarle tome su mano y entrelace nuestros dedos, había escuchado muchas historias de la corriente que se sentía al tocar a la otra persona amada, que tu corazón latía más rápido sin que lo pudieras controlar, en cambio cuando yo estaba con ella sentía todo lo contrarío sentía que todo se calmaba, su mano encajaba en la mía hacía que todos mis problemas y demonios dejaran de gritar, era como llegar a casa después de una guerra, una blindada en la cual nada me podía tocar, todo lo contrario a Alice que ella simplemente no me dejaba oírlos entre todo el ruido y la adrenalina que ella desprendida al jamás estarse quieta, se podía decir que era el sustituto perfecto para la droga pero con el tiempo tanta adrenalina también cansaba, te dejaba igualmente agotado por lo que prefería solamente que desaparecieran por eso necesitaba tocarla para poder contarle esta historia sabía que ella no era de las mujeres que hacían un drama ni me quitaría simplemente ella no era así y me estaba aprovechando pero necesitaba fuerza para contarle y abrir mis recuerdos.

-Cuéntame lo que quieras aquí estoy-. Me invito apretando mi mano, al parecer había entendido lo difícil que era para mí y había bloqueado su dolor para ayudar a sanar el mío, cómo un ser humano como yo no podía amar a esta persona, era imposible ella simplemente se había ganado mi corazón y no había forma de recuperarlo.

-Te he contando un poco de mi historia pero creo que llegó el momento de contártela completa creo que algunas partes ya las conoces pero a veces son detalles que se necesitan tener presentes para entender mejor. Mi padre pertenecía a una buena familia no comparados contigo pero tenían negocios que hasta el momento siguen produciendo, conoció a mi madre y se enamoró perdidamente de ella a pesar que era dos años más chica, ellos nos tuvieron muy jóvenes podría decir que yo fue producto de un embarazo adolescente, papá fue el primer novio de mi madre y aunque estaban enamorados no hubo mucho tiempo para que ella conociera el mundo antes de lanzarse a formar una familia, cuando mis padres fallecieron Rosalie y yo éramos muy jóvenes ella más que yo por lo que simplemente su mente no estaba tan madura para analizar muchas situaciones, mi madre era hermosa, encantadora, inteligente, siempre estaba feliz, cuando ella caminaba parecía que el mundo tenía que voltear a verla, recordaba que varias personas se animaban ofrecerle realizar varias audiciones para cine, modelaje e infinidad de cosas, ella simplemente enamoraba a todos los que estaban a su alrededor-. Había escuchado infinidad de veces lo hermosa que era mi hermana, pero ella no se le acercaba en todo a nuestra madre y sobre todo le faltaba esa confianza que lograba deslumbrar a todos.

-Suena como toda una personalidad-. Me dijo sin saber que más decir.

-Lo era, pero entre todos esos adjetivos nos falta agregar que también era hipnótica y bastante manipuladora, cada que le hacían una nueva propuesta lo hacía público para que nosotros supiéramos lo afortunados que éramos de tenerla, que ella no se fuera y siempre se quedará con nosotros, con Rosalie no usaba tanto esos trucos al parecer solo era con los varones, siempre estaba manipulando para que hiciéramos lo que ella quisiera, obviamente no me di cuenta de ello, creo que hasta hace poco por fin lo entendí hablando con Rosalie, no quiero que me malinterpretes ella no era una mala madre solamente creo que se casó muy joven y le falto tener la oportunidad de madurar, con el tiempo se dio cuenta de que gracias a su belleza podía tener lo que quisiera y le encantaba saber que podía tener todo, por eso mi padre y yo éramos su experimento-. Pare un momento intentando tomar fuerza para lo que venía.

-Todo está bien ahora-. Me dijo dándome una sonrisa de aliento, me pregunte como esta hermosa mujer podía simplemente dejar todo de lado para ayudarme en este momento que ella creía que la necesitaba, como podía ignorar todo el tiempo anterior y hacer como si no pasará nada y todo estuviera bien solo para ayudarme cuando creía que la necesitaba, quería decirle lo mucho que lo amaba pero tuve que callarme sabía que todavía no era el momento si lo decía simplemente ella dejaría de escuchar y necesitaba que me entendiera, por lo que solo levante nuestras manos e instale un beso en la suya.

-Se acercaba el día de su cumpleaños y ella quería un nuevo carro, papá le había dicho que no era el momento el negocio no estaba muy bien, todos habíamos reducido gastos pero ella quería una nuevo carro, recuerdo que dijo que si le permitíamos que trabajará en todos esos trabajos que hasta el momento le habían ofrecido ella podría darse esos gustos que tanto deseaba pero que se detenía porque sabía que tenía que irse lejos y dejarnos, una vez que papá se fue a trabajar se acercó a mí y empezó a contarme lo mucho que quería ese carro, que incluso de vez en cuando podía prestármelo y que le encantaría pasar por mí a la escuela con él que seríamos la envidia de todos mis amigos, se me hizo que se miraba tan desolada que una vez que llegó papá discutí muy fuerte con él, recuerdo que un día antes de su cumpleaños le dije que no se merecía a alguien como mamá que si ella se largaba a trabajar y la perdíamos esperaba que encontrará a otro hombre que si pudiera darle la vida que ella se merecía, fui despreciable con mi padre intentando que comprara ese carro, todas las discusiones que teníamos terminaban haciéndolo sentir que no se la merecía-. Podía recordar a papá intentando hacerme entrar en razón era un persona tan sensata y razonable, lo único que lo hacía temer era el miedo de perderla, al final de tanto repetirlo hasta él pensaba que no se la merecía.

-Tu solo eras un adolescente Jasper ella era la adulta que puso todas esas palabras en tu boca, ella fue la responsable no tú-. Me dijo intentando que la mirara a los ojos y le creyera podía ver la preocupación en sus ojos.

-Ella no me obligó a decirlo pero no me ciego sé que ella también tenía parte de la culpa-.

-Te equivocas tú tienes menos culpa de la que crees, pero estoy segura que una parte de ti ya lo sabe-. Me dijo recargándose en mi hombro intentando conforme pero no era suficiente para mí por lo que a traje para que estuviera recargada en mi pecho y me encanto que no se moviera.

-Cuando mamá se levanto y el carro no se encontraba ahí estaba tan desolada diciendo que nuestro padre ya no la amaba, al verla tan triste ese día no le dirigí la palabra a mi padre, una horas después un hombre trajo el carro y al poco rato llegó papá, mamá estaba tan feliz recuerdo que me acerque y no le ofrecí ni una disculpa solo le dije que ya era momento que dejara de ser un tonto-. Tuve que parar un momento odiaba que esas fueran las últimas palabras dichas a mi padre, sentí a Rebeca apretarme más fuerte por lo que le regrese el abrazo y bese su cabeza.

-No tienes que seguir si no quieres-. Me dijo bajito pero ella no entendía el fin de esta plática y yo necesitaba que entendiera.

Rebeca POV.

-Necesito contarte-. Quería decirle que no necesitaba contarme nada, que yo entendía todo lo que había pasado nada de lo que me decía era su culpa desde el inicio sabía que había tenido una vida muy difícil y que no me amara tampoco era su culpa en cuestiones del corazón no se podía mandar pero el parecía empeñado en seguir con su historia y si lo necesitaba para sentirse mejor, no podía simplemente alejarlo a pesar de todo lo amaba con todo mi corazón.

-Tomate tu tiempo-. Le dije recargándome más en sus pecho y aprovechando que no me miraba cerré los ojos tomando una bocada de aire, por un momento quise creer que todo está bien que simplemente estábamos los dos compartiendo uno de nuestros tantos momentos de ese silencio roto solamente por el latir de nuestros corazones que cuando este momento terminara estaríamos bien porque seguiríamos juntos.

Jasper POV

-Mamá empezó a decir que teníamos que ir a cenar para celebrar y presumir su carro, invito a nuestros tíos el hermano de mi papá estaba furioso debido al carro, todos sabíamos que el negocio no estaba bien pero mamá como siempre salió victoriosa, hizo ver como si el carro hubiera sido una hermosa sorpresa que ella ni siquiera se imaginaba, todo el coraje de la mesa siempre iba dirigido a papá el cual solo tenía la culpa de amarla demasiado-. Tome una respiración tenía que pasar esta prueba. –Rosalie se quiso ir a dormir a la casa de mis tíos pero yo no quería ir con ellos que no entendían el regalo de mi madre, mamá había tomado de más en la comida, estaba borracha pero no me importo ella estaba feliz y era muy divertida, recuerdo a papá pidiéndole de favor que lo dejará manejar y ella se negó, recuerdo que en esa pelea le escuche decir que me llevaban pero ella no cedió y supongo que papá ya estaba cansado de tanto discutir y la dejo conducir, recuerdo a mamá diciéndome las velocidades que alcanzaba su nuevo carro, a papá no tan entusiasmado pidiéndole que bajara la velocidad todo paso muy rápido un animal se atravesó, mamá dio un volantazo y el carro salió disparando dando vueltas por la carretera-. Tuve que parar un momento invadido por todas las imágenes en mi cabeza, hacía tanto tiempo que no había querido pensar en ello.

-No estás ahí, te encuentras seguro aquí conmigo-. Me dijo Rebeca ayudándome a suprimir esas imágenes.

-Como todo adolescente no me puse el cinto, por lo que en alguna vuelta salí disparado por vidrio, hay un momentos que no recuerdo pero una vez que recupere un poco la consciencia me encontraba como a seis metros del carro que había sido parado por un árbol que estaba tapando la salida de mi padre mientras mi madre estaba intentado salir gritando asustada mi nombre. Corrí hacía ellos como pude tenía una fractura en el pierna pero llegue y la ayude a abrir la puerta aunque estaba siendo bastante torpe por el golpe en la cabeza, papá se encontraba también consciente pero el golpe en el árbol no le permitía salir, él me mantuvo en calma y me dijo que ayudara primero a mi madre que estaba histérica no paraba de gritar e intentar moverse, una vez que mi madre estuvo libre intente concentrarme en papá pero necesitaba ayuda él estaba atascado su pierna estaba atorada entre el metal y el árbol y mamá simplemente estaba sin hacer nada llorando voltee más de una vez a pedirle que me ayudara pero no lo hacía solo se abrazaba a sí misma, el carro se empezó a incendiar pero no me di cuenta el único que se dio cuenta fue mi padre, él me tomo del rostro y me pidió que lo viera-. Tuve que parar al recordar sus ojos viéndome fijamente por ultima vez con ese amor que solamente él sabía expresar, intente centrarme en el olor de Rebeca ya que podía sentir el olor a humo nuevamente.

-Todo esta bien, ya paso fuiste muy valiente y ya estas aquí conmigo-. Me dijo abrazándome fuertemente.

-Me hizo prometerle que tomaría a mamá y nos alejaríamos mientras llamaba por teléfono a emergencias pero pasará lo que pasará no me iba a volver a acercar al carro ni permitiría que mi madre lo hiciera, no entendía de que estaba hablando pensé que le estaba lastimando la pierna al jalarlo y él quería ayuda profesional, me tomo del rostro y me obligo a jurarlo sin darme tiempo en realidad todo estaba pasando demasiado rápido, hice lo que me pidió tome el teléfono y aleje a mamá y hable por teléfono hasta que empecé a ver el fuego, entonces me acerque nuevamente a intentar ayudarlo pero el simplemente volteo y me grito que se lo había jurado pero no podía dejarlo ahí-. Tuve que tomar aire nuevamente al recordar el rostro de mi padre y sus intentos por salir sin permitir mi ayuda.

-Todo está bien, todo está bien-. Me dijo Rebeca mientras limpiaba mis lágrimas que ni siquiera me había dado cuenta estaba derramando.

-Cuando lo pienso siento que debí hablar a los bomberos justo en el momento que desperté, tal vez si la hubiera pedido desde el inicio todo hubiera sido diferente, cuando ellos iban aún en contra de mi voluntad me quitaron de ahí, pero a pesar de su esfuerzo el carro exploto tan rápido pero lo sentí tan lento que aún puedo recordar sus gritos de agonía, el olor a quemado mientras los bomberos intentaban ayudarlo e impedir que yo me acercara a sacarlo, yo solo lo miraba desde lejos como intentanban apagar el fuego siendo demasiado tarde, todo se encuentra tan fresco en mi mente como si fuera ese momento, todo sucedía mientras yo estaba a unos metros viendo a mi padre morir en el carro que él no deseaba comprar y nosotros lo obligamos, sentí como si nosotros lo hubiéramos instalado ahí para ver el espectáculo-. Era algo que no le había contado a nadie que en realidad todo el problema radicaba en que me sentía culpable por su muerte, por no haber hecho nada para salvarlo y haber hecho mucho para contribuir a su muerte.

-Tu no tuviste la culpa de nada fue un accidente solo eso, él te amaba sabía que no tenías la culpa de nada y sabía que no había forma de que lo sacaras por eso te pidió que te alejaras, quería que te pusieras a salvo él te amaba-.

-Ese era el problema nos amaba demasiado y ese amor lo llevo a la muerte-.

-Eso no es verdad así suceden los accidentes, cuando la vida decide que es el momento de irnos pasan este tipo de accidentes que no podemos controlar, si no hubiera sido en el carro hubiera sido en otra parte, en todos estos años viendo la muerte de tan cerca me he dado cuenta que cuando la vida decide que nuestro propósito en este mundo termino o ya cumplimos nuestra función todo termina sin nada que podamos hacer, sin importar nada a nuestro alrededor-. Me dijo abrazándome fuertemente, necesitaba su consuelo solo lo había contado una vez a la psicóloga que me atendió, ni siquiera Alice o Rosalie habían logrado que les contara todo, solo tenía la versión oficial de los hechos, sin pensarlo baje mis labios a los de ella en un pequeño beso la sentí tensarse sabía que eso significaba que se alejaría que había ido demasiado lejos.

-Por favor-. Le rogué intentando sentirla nuevamente olvidarme un poco de todos los problemas, ante mi ruego cedió y me beso como antes, sentí un suspiro salir desde el fondo de mi pecho, había extrañado tanto sus labios, sus caricias, sus manos en mi cabello, quería hacerle el amor, pero sabía que primero tenía que aclarar otros temas, si me permitía hacerle el amor quería que estuviera segura de lo mucho que la amaba por lo que dándole un beso en la frente me aleje.

-Después de todo lo que sucedió todo fue un caos, ahora me cuesta mucho trabajo pero en ese tiempo pensaba que era imposible, no podía dormir, no podía comer, empecé a experimentar con bastantes sustancias, con ellas encontraba un poco de paz pero una vez que su efecto se iba todo volvía a estar mil veces peor, solo me controlaba un poco por Rosalie sabía que ella no estaba rota y no quería más daño colateral por ninguna de mis estupideces, por mí madre no tenía sentido preocuparme si le preguntas a Rosalie te dirá que nuestra madre murió en el mismo accidente que nuestro papá. Rosalie se había ido un tiempo con nuestros tíos, por lo que me quede solo con mamá pero ella jamás salía de su habitación por lo que ese día compre más droga de la que normalmente consumía quería no salir del estado, estaba cansado ya no podía dormir era insoportable la culpa y cuando las pesadillas me atacaban solo me levanta para oír los gritos de mi madre en el cuarto de alado que me recordaban a los de él, cuando estaba por consumir más de lo que mi cuerpo podía soportar milagrosamente llegó Rosalie, sé que ella no cuenta eso pero peleamos muy fuerte cuando intento quitármela no recuerdo bien pero estoy seguro que la golpe y eso me detuvo, por más que intento concentrarme no recuerdo ese momento pero tengo una terrible imagen de ella tendida en el suelo y ella jamás me lo quiso aclarar lo sucedido diciendo que ya no importaba y no indague mucho porque ese mismo día encontramos muerta a nuestra madre, se había suicidado-.

-Lo siento tanto Jasper no merecían vivir eso-. Me dijo abrazándome y oír sus palabras de confort me ayudaban, esas simples palabras que había oído una y otra vez la cuales me producían bastante enojo escucharlas ahora con ella se oían tan diferente.

-Rosalie me enfrento, fue la única que se atrevió me hizo prometerle que no la iba a dejar sola sin ningún familiar, de cierta manera me hizo sentir culpable me hizo ver que se lo debía que tenía que estar para ella y tenía razón, no hice nada para salvar a nuestro padre ni a nuestra madre, entonces tenía que cuidarla a ella aunque me fuera imposiblemente doloroso seguir, pero ese era mi castigo, así lo mire como un castigo deje las drogas deje todo para cuidar a Rosalie-.

-Tu si hiciste todo lo posible para ayudar a tu padre Jasper solo que no pudiste, él te pidió que te alejaras porque te amaba y no quería que te lastimaras, pero hiciste todo lo que cualquier buen hijo hubiera hecho-.

-Ahora ya no lo miro de esa forma, al menos ya no miro la vida como una penitencia, pero quería que entendieras como todo se me hacía un duro castigo, así era hasta que conocí a Alice-. Al decir su nombre sentí a Rebeca tensarse e intentar alejarse de mí, pero no se lo permití no quería que se alejara que pusiera sus barreras nuevamente. –Por favor escúchame, escucha todo lo que tengo que decir y después decides qué quieres hacer, todos estos problemas han sido porque jamás me he atrevido a contarte todo lo que pasa en mi mente pero aunque es un poco tarde por favor escúchame-. Le rogué.

-Lo intentare-. Me dijo viendo sus manos nuevamente dejándome claro que nada de esto sería fácil para ella.

-Una vez que Rosalie se enamoró de Emmet ya nada tenía mucho sentido para mí, ella ya tenía su lugar pero me obligue a seguir con el castigo de seguir vivo y consiente de cada dolor, todo hasta que Alice entro en la historia, ella tiene mucha energía algo que a mí me faltaba, era como una luciérnaga y yo un mosco cegado por la luz, era su perro fiel ella consumía mi tristeza, es una persona que le cuesta mucho estar sin hacer nada y a mí eso me gustaba porque estar sin hacer nada significaba permitir que mi mente volara-. Sentí mi camisa una gota y sabía que ella estaba llorando. –Por favor deja que te lo cuente, tienes que saber cómo me sentía para que lo entiendas-, Le rogué odiándome por lastimarla más.

-Continua-. Me dijo intentando hacerse la fuerte pero solo la abrace más intentando decirle con gestos que no necesitaba que me mintiera a mí.

-Sin darme cuenta me convertí en él, yo puse a Alice en el lugar de mi madre estaba acostumbrado a funcionar así, primero mi madre chantajeando, luego Rosalie exigiéndome seguir por ella, luego Alice con sus constantes peticiones era el tipo de relación que yo conocía, pero sobre todo sentía que no la merecía, que ella estaba renunciando a todos los buenos hombres por estar conmigo, que ella se estaba conformando con un drogadicto, asesino y por si fuera poco el chico roto, pero aún así la seguía porque necesitaba algo que me obligara a seguir con mi vida-.

-No eres nada de eso Jasper-. Me miro totalmente sorprendida.

-Creo que en este sentido solo Isabella me entiende, nunca dejaré de ser drogadicto, nunca dejaré de estar roto por lo sucedido, pero ahora entiendo que no tenía porque autoflagelarme por ello-. Tome un aire intentando aclarar mis pensamientos, no quería complicar nada más de lo que ya estaba pero quería dejar todo en claro. –No te mentiré me enamore de Alice-. Otra vez intento alejarse pero al contrario de lo que quería me instale arriba de ella sin recargar ningún peso solo intentando que todo el tiempo me viera a los ojos lo que intento esquivar.

-No estoy muy cómoda así-. Me dijo intentando levantarse, pero sabía que era para huir de mis palabras.

-Pero fue un enamoramiento del pasado Rebeca, incluso lo veo como un enamoramiento adolescente-. Pude ver la sorpresa en sus ojos y le sostuve la mirada intentando que viera la verdad en los míos. –En su momento era el sentimiento más fuerte que había experimentado por eso me atrevo a decir que estuve enamorado, pero eso fue hasta que tú entraste en mi vida, al principio las podía comparar pero con el paso del tiempo lo que siento por ti opaco cualquier sentimiento que pude sentir en el pasado por ella o por cualquier otra persona-. Quería que me creyera que por fin entendiera todo.

-Pero cuando ella regreso tú…-. No termino pero sabía a lo que se refería.

-Le tengo un gran cariño por todos los momentos pasados, porque ella lidio con un Jasper que hasta el momento doy gracias al cielo que tú no conociste…-.

-No me hubiera importado-. Se apresuró a decir pero a mí sí, sabía que ella no habría podido lidiar con mi autodestrucción no cuando ella constantemente esta luchando con demasiadas inseguridades también, lo sucedido en los días pasados solo había sido un pequeño suceso en comparación a lo que pude haber hecho en el pasado, si la hubiera conocido antes era seguro que la hubiera destruido todo a mi paso.

-Como tú dices el destino te instala en el tiempo adecuado-. Le dije besando su frente y no queriendo debatir. –Alice al igual que mi madre perfeccionó el don para manipular, no quiero decir que ninguna de las dos son o fueron malas supongo que es el poder el que te transforma, las personas no son simplemente malas incluso a veces ni se dan cuenta de lo que hacen, hay tanto poder que no lo saben manejar, mi padre y yo les dimos ese poder a mi madre y Alice hasta que lo usan en nuestra contra cuando se sintieron aterradas por no salirse con la suya-.

-Creo que no entiendo-. Me dijo confundida.

-No te voy a mentir el primer día que la mire quería hablar con ella aunque también estaba nervioso por tú reacción, le tengo cariño no como antes simplemente mire a una buena amiga que tenía mucho tiempo sin ver así como tu miras a Edward, simplemente me dio gusto que regresara a su casa a su familia, pero cuando te bloqueaste y te alejaste quería hacerte ver que no tenías porqué asustarte incluso si me lo pedías no me acercaría a ella, algo que jamás hiciste no te acercaste a mí, no me dijiste como te sentías solo te alejaste, sabía de tus temores por tu pasado pero tampoco me permitiste estudiar la situación, mientras ella hacía lo contrario cuando hable con ella y me contó que la estaba pasando mal que había venido aquí porque extrañaba a su familia y necesitaba a sus amigos, ante eso no pude negarme ella había estado cuando la necesite se lo debía, pero tú te bloqueabas cada vez más sabía que en silencio me estabas pidiendo que me alejara de ella pero no podía hacerlo, pensé que ella me necesitaba y era una buena oportunidad para regresarle todo lo que hizo por mí, pensé que el enojo y la desconfianza se te pasarían pronto pero no fue así, todo iba empeorando aunque tengo que admitir que nunca espere que tanto, hasta que un día desapareciste-. Le dije besando las lágrimas en sus mejillas. –Cuando me dijiste que te ibas iba a mandar todas mis buenas intenciones a la basura con los ojos cerrados me quedaría contigo, pero dijiste que había faltado a mi promesa que te estaba lastimando eso abrió los recuerdos y miedos que el regreso de Alice ya había dejado frescos, yo tiendo a lastimar a las personas por eso te deje ir, recuerdas como te dije que mi madre nos hacía sentir como si no la mereciéramos, Alice había perfeccionado eso también ella volvió a hacerme sentir como hacía años que no me sentía, como ese ser toxico que solo ella quiso, cuando me dijiste que te estaba lastimando simplemente te creí porque era lo que yo le hacía a las personas-. Terminé recargando mi frente en la de ella intentando tomar valor y al mismo tiempo hacerle creer a mis viejos temores que eso no era verdad, que ella me amaba que no era ese ser tan toxico, intentando que ella silenciara mis demonios.

-Nada de eso es verdad tú no eres toxico eres el mejor hombre que he conocido, la mejor persona ¿Cómo pudiste creer algo así?-. Me dijo tocando mi mejilla

-Supongo que al verla regresar también regresaron mis viejos temores y tu estabas tan lejos para silenciarlos, pero todo paso tan rápido siempre había un nuevo suceso que ni siquiera me daba tiempo de responder al primero y cuando me di cuenta que te estaban lastimando todo mi pasado mis problemas simplemente me bloque-. Ella se separo y la deje que se sentara a un lado mío.

-No me estaban lastimando tus problemas, me estaba lastimando el no saber si me amabas o si la amabas a ella-. Note el esfuerzo que le costó decir eso, tanto que sus ojos jamás me vieron.

-¿Cómo puedes pensar que no te amo?-. Le pregunte con confusión al parecer en estos cuatro años había hecho algo muy mal.

-No dudo que me quieras, hemos pasado cuatro años juntos, pero si…-. No termino pero sabía que lo diría.

-¿Qué te hace pensar que la elegiría a ella? Digo si es que tuviera elección-. Le pregunte estudiando su reacción.

-Ella fue tu primer amor, la separación no fue tu elección porque tú la amabas, ella es tan agradable, simpática, divertida, sociable, todo lo que yo no soy, estuviste conmigo porque ella ya no estaba pero ahora… nadie termina dirigiéndome-. Me dijo viendo sus manos.

-Espero que este viendo que el problema no radica en mí sino en ti-. Le dije logrando que me viera sorprendida. –Para mí tu eres agradable, simpática, divertida, me encanta estar en tu compañía es verdad que te cuesta ser un poco sociable, pero no sé quién te dijo que necesito alguien que le guste salir todo el tiempo, de hecho es algo que me molesta, es verdad que en aquel tiempo no fue mi decisión terminar pero eso no significa que estoy contigo porque no estoy con ella, eso es gran mentira, te recuerdo que hubiera preferido estar con cualquier otra antes que contigo-. Le dije parándome e instalándome enfrente de ella. –Pero lo que siento por ti es tan fuerte que me era imposible mantenerme alejado, yo jamás había sabido que eran los celos ni con Alice, solo contigo conocí el sentimiento de primera mano y para una persona que presume mucho de ser controlado temo decirte que sobre pasan mi autocontrol, pensarte con otra persona me aterra al mismo tiempo que me lastima, dime si esto no es amor, jamás me sentí más destrozado como cuando dejaste nuestra casa-. Dije sacando debajo de mi camisa la cadena en donde colgaba su anillo. –No sabes el dolor que me causaste cuando me regresaste esto, cuando con esto me dijiste que no íbamos a tener un futuro juntos, ese futuro que tanto deseo-.

-Lo guardaste en tu cadena-. Me dijo entre llanto tocando con cuidado la cadena que era de mi padre.

-No había otro lugar en el que pudiera estar si no estaba en tu dedo-. Le dije limpiando sus lágrimas. –Te amo Rebeca, te amo como jamás he amado a nadie, perdóname por favor y danos otra oportunidad, lucha por nosotros, porque yo sé que vale la pena estos cuatro años juntos llenos de tanta dicha, me harían luchar con todas mis fuerzas por no vivir como en el último mes, me haría dar hasta mi último aliento en el esfuerzo, pero por más que lo intente no lo puedo hacer si tú no luchas conmigo, ¿Qué me dices?-. Le dije poniendo toda mi alma en ello.

-También te amo-. Me dijo abrazándome la rodeé con cuidado de no lastimarla, a pesar de todos los sentimientos que habían despertado su declaración. –No tengo nada que disculparte tienes razón yo también tenía que luchar y solo me asuste me retraje, te prometo que no volverá a pasar-.

-No importa lo que pase, solo quiero que lo resolvamos y sigamos siempre así-. Le dije quitando mi cadena y sacando su anillo. –Esto es tuyo-. Le dije instalándolo en su dedo. –Espero seguir viéndolo ahí por el resto de nuestra vida-. Agregue mientras la acostaba en mis brazos, hasta que nos quedamos profundamente dormidos.

…..

-Es hora de la comida y medicamento-. La voz y los golpes en la puerta de Tayler me despertaron, tenía tanto tiempo de no haber dormido tan bien.

-Pasa Tayler-. Le dijo rápidamente Rebeca que parecía más despierta que yo, algo que me extrañaba ya que siempre tenía el sueño más pesado, lo que no me gustaba era el ver que él seguía aquí.

-Señorita su comida-. Le dijo instalando en la cama una charola mientras Rebeca se sentaba.

-No tenías porque molestarte yo pude haber ido a la sala, todo esto es demasiado-. Le dijo bastante avergonzada y no me gustaba para nada que él estuviera haciendo todo esto.

-Sabes que no es ninguna molestia, a demás el doctor dijo reposo absoluto mínimo por la próxima semana y eso es lo que tendremos-. Ese dato me sorprendió porque no imaginaba que sus cortes fueran para tanto ¿O sí?

-Están exagerando-. Me dijo Rebeca ante la obvia pregunta en mi mirada.

-Yo no lo creo-. Dijo Tayler entregándole un frasco que ella acepto viéndolo enojada.

-Me gustaría saber que dijo el doctor para tener mi propia opinión-. Le dije preocupado y molesto en partes iguales, me asustaba pensar que Rebeca estuviera enferma y me enojaba que Tayler supiera todo lo que dijo el doctor y no yo.

-Solo me detectaron anemia, al parecer no estoy comiendo bien-. Dijo Rebeca viendo fijamente a Tayler pero no podía descifrar si había algo más, ya que me había bloqueado como cuando me quería mantener alejado de sus sentimientos, no sabía si lo hacía al propósito o solo por enojo contra Tayler por haber delatado su debilidad. –Solo se trata de comer más sano, recuerden que aquí yo soy la doctora-. Agrego dando su primera cucharada.

-Como tu desees-. Le dijo Taylor. –Solo te informo que tu hermana no ha de tardar en llegar por lo que iré por ella al aeropuerto-. No me podía imaginar porque tenía tanta confianza con la familia de Rebeca.

-¿Le hablaste a mi hermana?-. Le preguntó rápidamente Rebeca entre sorprendida y molesta.

-A noche estaba asustado, alguien de tu familia tenía que estar cerca-. Le dijo encogiéndose de hombros con ese aire tan despreocupado que le quedaba de maravilla. –Por lo que iré por ella debe estar desesperada por verte-. Dijo saliendo sin esperar ninguna respuesta.

-Debe encontrarse histérica-. Dijo Rebeca muy despacio.

-¿En verdad te encuentras bien?-. Le pregunte asustado concentrándome en sus ojos en un intento de conectar con ella y que me dijera que estaba pasando, en realidad lo único que me preocupaba era ella todo lo demás era pensamientos absurdos de alguien totalmente inmaduro.

-Al final no tuve que ir por ella ya esta aquí-. Interrumpió la voz de Tayler seguido por Irina, que a pesar que se notaba que había venido con prisas estaba impecable ni un cabello fuera del lugar.

-Cariño ¿Cómo te encuentras?-. Le dijo entrando rápidamente y estudiándola.

-Estoy bien Irina no fue nada grave-. Le dijo Rebeca intentando mantenerse tranquila, pero sabía que estaba incomoda a pesar del tiempo no se acostumbraba a que los demás se preocuparan de verdad por ella.

-No me mientas, mírate nada más te ves incluso peor que cuando me fui, solo me aleje por unos días Rebeca no te puedes hacerte esto es irracional e inmaduro …-. Iba a continuar cuando por fin reparo en mí. -¿Qué hace él aquí?-. Le pregunto molesta y podía sentir todo el odio ir dirigido hacía mí, el sentimiento de desagrado se sentía extraño normalmente le caía bien a las personas, pero me imaginaba que después de lo que lastime a Rebeca encabezaba su lista negra. –Sabes no importa le hablaré a la policía para que lo saquen y sobre todo a un abogado para exigir una orden de alejamiento-. Dijo tomando su celular.

-No hagas eso Irina no es necesario, Jasper y yo estamos bien-. Le dijo rápidamente Rebeca impidiendo que realizara la llamada.

-¿No puedes estar hablando en serio?-. Le dijo incrédula tenía que aceptar que me lo merecía.

-Ya solucionamos todo-. Le dijo Rebeca intentando tranquilizarla.

-¿Por qué siempre terminas amando a gente que no lo merece o peor aún personas que te rompen el corazón?-. Le dijo resignada y tenía que admitir que esas palabras si me habían dolido.

-Irina yo siento mucho lo que pasó, ya le ofrecí una disculpa a tu hermana y te ofrezco otra a ti porque también te lastime al verla sufrir, sé que no merezco el perdón que me dio tu hermana pero sería hipócrita si te dijera que no lo anhelo, amo a Rebeca hice un montón de cosas mal pero intentaré que no vuelva a ocurrir no me imagino una vida que no sea a su lado, ella es todo lo que necesito para ser feliz-. Le dije intentando calmarla.

-Si la vuelves a lastimar no me importa lo que diga ella solicitare una orden de restricción-. Me dijo demostrándome que no le importaban mis palabras que necesitaba hechos y estaba dispuesto a dárselos. –Ya le hemos roto el corazón demasiado, ella no debería tener que dar tantas segundas oportunidades-. Me dijo totalmente seria.

-No es para tanto Irina-. Le dijo firme Rebeca pero Irina claramente la ignoro.

-Estoy de acuerdo, tu hermana se merece ser feliz-. Le asegure a Irinia y haría mi mayor esfuerzo porque eso no pasará.

…..

El día de mañana era el cumpleaños de Elizabeth, por lo que Rosalie haría un convivió entre la familia ya que la princesa quería ir a Disney en lugar de festejar, Rebeca y yo ya teníamos 5 días que habíamos regresado a nuestra relación pero ella seguía sin volver a la casa, por lo que había dejado en claro que si ella no regresaba yo tampoco lo haría, con esto había logrado pasar todas mis noches en su compañía, reponiéndonos un poco de todo lo sufrido pero había algo que no me gustaba en todo esto, ella todavía se veía pálida pero era la reacción de los demás lo que me preocupaba la veían como si en cualquier momento se fuera a desvanecer, ella intentaba disimularlo pero la veía obedeciendo sus demandas algo que normalmente no haría, ni siquiera había peleado por regresar al trabajo sabía que algo se me estaba escapando de las manos y me preocupaba el pensarle enferma y no saber.

-Creo que mañana podemos regresar a la casa-. Me dijo trayéndome de mis pensamientos.

-¿Quieres que nos vayamos directo de la fiesta?-. Le dije entre emocionado y preocupado no solo por su salud si no también porque hoy sería el primer día que los dos veríamos a Alice y me preocupaba un poco la reacción de todos.

-Me parece que es una buena idea-. Fue todo lo que dijo pero en todos estos días la había notado tensa, no me dejaba entrar me bloqueaba sabía que había mucho que no me contaba y me preocupaba que nuestra relación se hubiera quebrado y esta fuera la cicatriz que había quedado, pero no me daría por vencido sabía que todavía era muy pronto.

-No me gusta ser impertinente pero ¿Cuál fiesta?-. Pregunto Irina sentándose enfrente de nosotros, eso era algo que anhelaba el estar a solas con ella.

-Mañana es el cumpleaños de Elizabeth la sobrina de Jasper-. Le explico Rebeca.

-Por muchas razones no creo que se prudente que vayas-. Le dijo totalmente sería Irina.

-Pero tengo que ir es la sobrina de Jasper, una niña adorable de la cual no me quiero perder el festejo-. Le explico Rebeca.

-Tu salud no es la mejor, el medico dijo total reposo y creo que ya es demasiado difícil controlarte aquí para que además vayas a realizar esfuerzos y estresarte a otro lugar, recuerda que ante todo tienes que estar tranquila-. Le explico firme Irina.

-Yo sé que estaré bien me he sentido mucho mejor, además es mi decisión-. Le contesto Rebeca y ya me estaba cansando de esta platica que no entendía del todo.

-No te equivocas también es de Jasper creo que el también tiene derecho a decidir qué hacer-. La ataco Irina poniéndome tenso ante sus palabras.

-No te atrevas-. Le amenazo Rebeca.

-¡Basta!-. Le grite a ambas logrando que pegaran un brinco, sabía que eran hermanas y normalmente se sostenía ese tipo de discusiones pero no permitiría que las tuvieran mientras era obvio que algo me ocultaban. –Irina nos puedes dejar solos por favor-. Le pedí mientras me levantaba no podía estar mas tiempo sentado.

-Lo siento, no quería ocasionar este arrebato pero creo que tiene que saber-. Le dijo a Rebeca antes de salir.

-Por favor quiero que me digas lo que sea que no me estés diciendo-. Le pedí debatiéndome entre el enojo y el miedo de lo que podía suceder.

-Estoy embarazada-. Fueron todas sus palabras mientras veía sus manos, pero al escucharla solo me quede pasmado como si mi cerebro se hubiera quemado y no pudiera procesar lo que dijo.

-¿Qué?-. Era todo lo que podía decir mientras me sentaba nuevamente.

-Yo lo siento mucho-. Me dijo ahora viéndome con sus ojos rojos y sus palabras solo me molestaron.

-¿No pensabas decirme?-. Le pregunte dolido.

-Se que debí darme cuenta pero me entere hasta el día del accidente, yo solo necesitaba tiempo-. Me dijo soltando la primera lágrima.

-Tiempo para qué ¿Para saber si merecía estar en la vida de mi hijo? Dime ¿si no hubiera regresado me lo hubieras dicho?-. Le pregunte sintiéndome traicionado.

-No lo sé-. Me dijo llorando.

-Hubieras sido capaz de no decirme que voy a tener un hijo-. Le pregunte sintiéndome cada vez más traicionado.

-El embarazo es de riego-. Me dijo llorando más y sentí mi corazón pararse ante sus palabras por lo que solo pude quedarme callado. –Si no regresabas te lo diría también pero quería esperar a estar segura de que no pasaría nada, creo que si no se hubiera logrado y no regresabas no te lo hubiera dicho no estoy segura, pero cuando regresaste me aterraba decirte que como con todo lo que amo lo arruine, que no me di cuenta de los síntomas y no lo he estado cuidando lo suficiente como para estar en riesgo de perderlo, puse a nuestro bebe en riesgo pensaba que todos los síntomas era por culpa de la depresión, pero ahora el mayor riegos es la fuerte anemia-. Me dijo llorando más fuerte por lo que solo pude pararme para abrazarla.

-Todo estará bien lo lograremos, lucharemos porque nuestra bebe nazca sana-. Le asegure apretándola contra mi pecho.

-Perdóname por favor, perdóname-. Me dijo llorando.

-No tengo nada que perdonarte pero por favor no me vuelvas a ocultar nada, al igual que tú yo también tengo derecho de preocuparme por la pequeña vida que creamos-. El dolor por de que me hubiera ocultado esa información se esfumo rápidamente de mi cabeza, solo estaba preocupado por el bebe y el pensar en Rebeca sufriendo sola.

...

ValeWhitlockGrey: Hola espero que te encuentre muy bien, espero que este capítulo les haya servido para conocer un poco más a Jasper su vida jamás ha sido fácil. Digamos que me gusto mucho la comparación del perro leal, pero tienes razón incluso con Alice es entendible que sea un poco así no la justifico pero ha tendido todo en charola de plata, jamás sufrió por nada y todo lo que deseaba se lo concedían. No digamos que entre Tayler y Rebeca no abra nada, este chico ya se encuentra apartado, y por alguien muy cerca a ella, como veras no existe una venganza contra Jasper solo que esto los volverá màs fuertes los siclos que se tenían que cerrar. Creo que la mayoría ya se encuentra de vacaciones por lo que espero que sigas teniendo tiempo XD

BellaFatasia: No te pude complacer con eso de actualizar pronto pero si te tranquilizo diciéndote que esos dos no quedarán juntos, jamás osaría a hacer algo así XD

Esmeraldamr: Hola màs que nada lo veria como mucho tiempo sin pasar a saludarme XD No te preocupes creo que Belle sentía la misma sensación que tù de tomar el sartén :D yo también al principio me encantaba si recuerdas ella era la que le hablaba a Edward antes que todos los demás pero como explique se me salió de las manos su personaje, algo muy curioso y que no me había dado cuenta dos nombres con A ¿Será que tuve alguna mala experiencia con un nombre parecido? La verdad es que no pero lo pensare jajaja te puedo decir que por fin nuestra querida Rebeca abrió los ojos y hará lo que siempre tuvo que hacer por Jasper y es luchar, pero como mencionaba era algo que tenía que pasar para cerrar un ciclo y hacer más fuerte y estable la relación. Me alegro que te guste tanto la historia tus palabra son la mejor motivación que puedo encontrar en mi escaso tiempo para escribir. Eso de no hacerte llorar no prometo nada soy bien dramática te aseguro que ya se me ocurrirá alguna otra forma. Si yo también

LucyLucy: Tus pensamientos un poco psicópatas me preocupan, jajaja la verdad es que no yo sentía lo mismo por tonto, si yo también estoy empezando a sentir ese sentimiento por Taylor tanto que ya inicie su propio capitulo (porque aunque ya quiero terminar tendrá su historia, no sè como termino volviéndola màs y màs larga pero en serio espero que les guste tanto como a mì) A mi tampoco me cae nada bien y tengo que decirte que tu percepción sobre ella no cambiara pronto. Siempre tendràs mis respuestas a tan hermosos comatarios, amo poder hablar de la historia, tengo que admitir que todavía no tengo compu lo que lo vuelve màs difícil ya que he tenido tanto trabajo que nomàs no puedo aprovechar algún momento en el trabajo para escribir. También te mando un fuerte abrazo Xd

Chiarat: Hola Me entiendo el sentimiento de Jasper y Rebeca pero al final para eso son las tormentas para volvernos màs solidos. La inspiración no anda tan perdida mi problema es la compu solo puedo avanzar en el trabajo y aquí no me dan ni un respiro.

Danny Ordaz: Si es la mejor persona, es muy difícil llegar a encontrar alguien tan noble como ella, mira que perdonar y poder sufrir tanto sin convertirte en una perra (perdón mi vocabulario pero es la única palabra que se me ocurrió), eso habla muy bien de ella y si todos odiamos a Alice aunque supongo que no será tan mala al final de todo pero de que es mala lo es el problema es ¿Què tanto?

Cris04: Creo que Rebeca llego a ganarse nuestro aprecio, lamentablemente todavía no te podre darte gusto con eso de que se vaya Alice porque todavía nos queda un poco drama, con ellos, al parecer no te doy gusto jajaja no llegará otro chico súper guapo pero si nuestra Rebeca será muy feliz ;)

Yomiii21: Hola me creerás que quitaron la película y no la alcance a ver en el cine y me niego a verla pirata, estoy esperando para rentarla aunque algo me dice que será un gran espera. Creo que por primera vez en la toda la historia Jasper nos desespero pero al menos ya se esta enfocando en sus prioridades.

Nena-Mary: Hola linda, si definitivamente leíste demasiado en tan poco tiempo, eso me hace muy feliz porque significa que te gusto. Y sigo redactando en el trabajo debido a que mi compu sigue muerta y no he comprado otra, pero espero que tengas razón incluso espero que me aumenten sueldo la buena noticia es que aquí aunque voy muy lento por que siempre suena el maldito teléfono si me quedo una o dos horas a escribir todavía me las pagan ;)

Dery 05: La verdad adoro el sufrimiento en las historias, si soy una dramática de por vida, pero no puedo cambiarlo, tal como predijiste terminaran siendo felices nuestras parejitas. Digamos que por fin sintió que ya no le debe nada que ahora esta en deuda con Rebeca por lo que por fin hará lo que siempre tuvo que haber hecho.

Guest: Hola me alegro mucho que te gustara, espero que este nuevo capítulo haya tenido el mismo efecto no estaría muy segura con lo de las lagrimas al menos que si lo consideren muy triste pero espero tu comentario para decirme si sigo siendo melodramática al momento de escribir.

Gues: Hola me alegro que pasaras a comentar y una disculpa por la tardanza pero no tengo compu y en el trabajo es muy difícil escribir porque en cuanto me enfoco en escribir una escena alguien me habla y todo lo que estaba en mi mente se termino.

HQVLVH: Hola linda, me alegro mucho que te gustara la historia no sabes la linda sensación que me dejan tus palabras, si la verdad que yo incluso llore con algunos capítulos. Creo que a nadie le ha gustado la evolución de Alice yo soy la principal pero supongo que al final todos se terminan llevando un lindo aprendizaje. La verdad es que pienso terminarla aunque para mi gusto voy demasiado lento, pero supongo que los personajes no dejaran mi cabeza hasta que finalice. Te daré un adelanto todavía tendremos más James, no repetiré lo dicho pero estas en lo cierto ;)

Majim: Hola me alegro que les guste la historia y una disculpa por la demora y sobre todo muchas gracias por la paciencia que me han tenido hasta ahorita y no te preocupes sé que no es presión.

Danielebas: Hola hermosa, no me entretienes con esos detalles de hecho me agrada saber que no soy la única que sufre con el tiempo y la monotonía. Me alegro que te gustara el último capítulo de hecho es algo muy difícil porque ambos tienen una personalidad bastante complicada, sobre todo me alegro que la mayoría comprendiera que eran daños e inseguridades que en algún momento tenían que volver a parecer. Creo que para el gusto de la mayoría lo hice sufrir muy poco pero créanme cuando les digo que también presentará un gran crecimiento.