Irina POV

-¿Te encuentras nerviosa?-. Escuche que me preguntaban.

-Estoy bien-. Le dije con una sonrisa tranquilizadora.

-No es verdad-. Me dijo con una enorme sonrisa de niño travieso, estaba segura que podía reconocer cuando me daban una sonrisa sincera y una falsa, pero con él no estaba segura que funcionara mi método ya que nunca había visto una falsa en él, tenía diferentes sonrisas pero nunca había visto ninguna que no tuviera sentimiento.

-¿Puedo saber que te hace pensar eso?-. Le conteste una vez que mi mente empezó a funcionar otra vez.

-Estas muy pensativa y te vuelves más cuidadosa con tus movimientos cuando te encuentras preocupada, además sé que te preocupa tu hermana-. Al parecer no era la única observadora.

-No quiero que sufra, sé que Jasper la quiere pero no puedo dejar de preocuparme, ella no se merece todo esto-. Le dije mientras me sentaba en una de las bancas del centro, ellos habían ido a la fiesta de la sobrina de Jasper pero no dejaba de preocuparme y sobre todo no quería irme en caso de que necesitará un hombro en el cual recargarse ya había estado demasiado tiempo ausente.

-Tu hermana es una chica grande, sabe cuidarse sola y estoy seguro que ella sabe que cuenta contigo para apoyarla en todo, también estoy seguro que ellos dos aprendieron uno no recibe oportunidades así para arruinarlas-. Me aseguro sentándose a mi lado y tomando mi mano, no pude evitar compararnos éramos tan diferentes, mi piel tan pálida mientras él tenía ese constante bronceado, mi mano se veía tan delicada y la de él tan grande, podía sentir algunos cayos mientras las mías habían pasado por una manicura no hace más de una semana, sin contar que si seguíamos el camino podía ver todos esos tatuajes, pero se sentía demasiado bien ese simple gesto por lo que decidí retirarme no estaba bien éramos como el agua y el aceite.

-Lo sé, sé que estarán bien y de no ser así yo estaré aquí para ella-. Le aseguré mientras me levantaba y seguía caminando para distraerme.

-¿Seguirás aquí?-. Pregunto alcanzándome.

-Si decidí transferirme empezaré a trabajar en una fundación local, ya rente un nuevo departamento me quedaré tanto tiempo como crea necesario-. Le asegure sin saber porque explicárselo.

-Eso es bastante agradable-. Me dijo con una enorme sonrisa que me preocupo.

-Creo que lo mejor es que me vaya en la noche le marcare a Rebeca para saber si me necesita-. Le dije nerviosa. –Adiós Tayler- Me despedí rápidamente.

….

Tayler POV

Tenía cinco minutos afuera de este edificio y no sabía si debía entrar o regresarme, era un edificio por lo mucho opulento, cuando le había pedido a Rebeca que me diera la dirección de su hermana jamás me planteé la posibilidad de que fuera un edificio y zona de lujo, solamente podía pensar que tenía ganas de verla después de un mes sin coincidir con ella, pero todo este lujo iba con su estilo pero no era algo que me pensé, por lo que no sabía si debía entrar incluso en este momento el guardia me miraba inseguro, tenía miedo que en cuanto me acercara a preguntar hablara a las patrullas. Pero ya estaba aquí lo peor que podía pasar es tenerle que hablar a Sam para que me sacara de la cárcel.

-Hola busco a la Srta. Irina Call-. Le dije nervioso pensando que al menos pude escoger una camisa de manga larga para tapar por completo los tatuajes.

-Ella no se encuentra pero si gusta le puedo dejar su mensaje-. Me dijo rápidamente y no estaba seguro de si me mentía para que me fuera.

-No es necesario-. Le dije al menos lo había intentado tal vez le podía mandar algún mensaje e invitarla a salir algún día. –Gracias-. Me despedí pero para mi sorpresa ella iba entrando al edificio con unas bolsas.

-Tayler-. Me dijo totalmente sorprendida.

-Hola quería sorprenderte y al parecer lo logre-. Le dije algo nervioso ya que nunca la había visto tan fuera de su centro.

-Si lo hiciste… ¿gustas pasar?-. Me dijo bastante nerviosa a lo que asentí y caminamos al elevador en silencio.

-Creo que no fue tan buena idea pasar sin avisar-. Le dije un poco incómodo mientras ella llamaba el elevador.

-No digas eso, es una linda sorpresa-. Me dijo con una sonrisa que se vio interrumpida por el elevador llegando. Para completar mi suerte una señora entro con su rata o perro no estaba seguro, regalándome miradas de desconfianza y viendo mis tatuajes, así mismo miraba a Irina dejando en claro que no estaba feliz con su elección de visita, a lo que ella le regreso su mirada molesta, aunque eso último me gusto porque nunca la había visto perder su carácter sereno. –Siento mucho eso-. Me dijo una vez que la señora con la rata salió.

-No tienes que preocuparte estoy acostumbrado-. Le dije encogiéndome de hombros, era algo normal sobre todo en las personas mayores verme con desconfianza.

-No debería ser así-. Me dijo mientras abría la puerta de su departamento. –Adelante ponte cómodo-. Me invito.

-Con honestidad ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando me viste?-. Le dije siguiéndola y quedándome asombrado todo era demasiado pulcro, completamente moderno de colores blanco y negro.

-Entiendo la pregunta y es fácil pensé en peligro-. Me dijo dejando todas sus pertenecías mientras yo intentaba tomar asiento y al mismo tiempo no desacomodar nada menos manchar.

-Ahí lo tienes no es tan diferente-. Le dije sin saber cómo sentirme ante su honestidad.

-No es lo mismo sigo pensando en el adjetivo peligroso pero no con el sinónimo de violento, maligno o perverso algo totalmente diferente-. Sus palabras me dejaron queriendo saber más que clase de peligroso me consideraba. –¿Deseas algo de tomar o comer?-. Me pregunto cambiando de tema dejando en claro que no quería sumergirse más en el tema.

-La verdad es que tengo algo de hambre y ya que llegue sin avisar ¿Qué te parece si encargamos algo a domicilio? ¿Tal vez una pizza?-. Le pregunte esperando que dijera que le parecía bien alargar esta visita.

-Claro es una gran idea solo que no tengo los números-. Me dijo apenada.

-No te preocupes yo me encargo ¿Quieres algo en especial?-. Le pregunte feliz de que aceptara.

-No lo que gustes está bien-.

-Muy bien entonces yo pido porque no vas a ponerte cómoda mientras yo me encargo-. Le ofrecí logrando que me viera sorprendida. –No quieres cambiarte por algo más cómodo-. Le ofrecí no era mujer pero algo me decía que esos tacones la debían de estar matando.

-Si lo voy a intentar-. Me dijo dándose la vuelta y sacándome una sonrisa, se veía tan perdida en su propia casa.

El primer día que la mire pensé que era hermosa el sueño de cualquier hombre, pero eso no era todo lo que llamo mi atención se miraba tan nerviosa intentando encajar y crear una buena impresión que no podía evitar que me sacara varias sonrisas, por si fuera poco el inmenso amor que tenía por su hermana era admirable, en los últimos años había vivido en un lugar donde el amor no era tan insólito, las personas ahí amaban con facilidad pero eso no significaba que olvidaba mi pasado venía de un ambiente donde las personas que pudiera amar eran escasas o insistentes, donde en la familia no había amor ni lealtad y había escuchado la historia de ellas y aunque sabía que se había equivocado cuando era joven también me quedaba claro que estaba arrepentida y como todos tenía derecho a una segunda oportunidad.

-Creo que estoy lista-. Me dijo algo nerviosa, ahora traía puesto una licra junto con una playera sin mangas y unas deportivas, su cabello recogido en una coleta no sabía cómo lograba verse mejor que antes pero supuse que solo ella podía lograr eso.

-Estás perfecta-. Dije con honestidad logrando un pequeño sonrojo que intento cubrir. –Encargue la comida solo nos queda esperar-. Le dije mientras hacía señas para invitarla a que se sentará. –Cuéntame ¿Cómo va tu trabajo en la nueva fundación? ¿Te ha gustado hasta el momento?-.

-Va muy bien, en este momento estamos iniciando un nuevo proyecto para ayudar a los niños en situaciones de riesgo, desde el momento en que me platicaron me encanto, normalmente he trabajado con otras situaciones sobre todo en el área de la medicina, niños con leucemia, autismo etc. pero tengo que admitir que de acuerdo a la investigación que me presentaron y las cifras señaladas es un tema importante en esta zona, por lo tanto me ha encantado aunque ha sido muy difícil tener que conocer tantas personas nuevas, el intentar recordar a todos es bastante importante si quiero conseguir los fondos suficientes y al no estar familiarizada con los empresarios de aquí lo vuelve complicado pero estoy confiada de que será un éxito-. Me encantaba cuando hablaba de su proyecto podía asegurar que era algo que simplemente la apasionaba.

-¿Alguna vez has convivido con alguno de los niños que ayudas?-. Le pregunte sabiendo que eso solo ayudaría a simplemente enamorarse más de su proyecto.

-No es algo que nunca he hecho, simplemente los fondos se destinan alguna compañía en específico y estas nos muestran estadísticas de las mejoras, la única vez que estuve relativamente cerca fue cuando visitaba el centro pero tengo que admitir que mi atención estaba en Rebeca que no se encontraba del todo bien-. Podía escuchar un poco de vergüenza en su voz.

-No tendrías por qué sentirte tan mal de no tener la oportunidad de conocer los lugares que ayudas, te aseguro que has hecho más que la mayoría de las personas que solo dicen sentirte preocupados y solo se terminan aprovechando del sufrimiento humano sin mover un dedo para ayudar, tu solamente lo haces sin esperar nada a cambio-. Mientras crecía mire infinidad de personas en momentos de campañas o cuando necesitaban realizar publicidad prometernos que nos ayudarían pero una vez que eso finalizaba se olvidaban de todo y jamás volvíamos a saber de ellos hasta que otro lugar se volvía victimas de sus falsas promesas. –Aunque si gustas estaría feliz de hacer una visita guiada, podrías aprender mucho hablando un poco con ellos y sus experiencias-.

-Eso me gustaría mucho-. Me dijo con una sonrisa, estaba a punto de decir algo estúpido como que era la mujer más hermosa que alguna vez hubiera visto, o que su sonrisa me encandilaba, cuando tocaron el timbre y estaba seguro debía ser la pizza por lo que me pare rápidamente para recibirla y pagar antes de hacer el ridículo.

-Listo-. Le dije una vez que ya tenía las pizzas en mis manos. Rebeca se encontraba instalando unos platos y utensilios en la mesa junto a unas aguas con gas. -¿Qué te parece si comemos en la sala? En realidad la pizza no necesita un comedor-.

-Oh perfecto-. Dijo viendo todo lo que había acomodado.

-Solo los platos o si prefieres unas servilletas y los refrescos-. Le asegure mientras le ayudaba cargando los refrescos.

-¿Aquí en la mesa de centro?-. Me preguntó asombrada lo que hacía pensar ¿En qué mundo había vivido?

-¿Nunca has comido en tu sillón?-. Le pregunte divertido.

-En realidad no-. Me dijo un poco incomoda.

-No puede ser, es el mejor lugar para comer una pizza frente al televisor-.

-En realidad nunca he comido pizza-. Me dijo avergonzada y dejándome sin palabras. –Si la conozco por supuesto, solo que nunca se presentó la oportunidad de comprarla-. Empezó a balbucear ante mi silencio.

-¿No tuviste infancia?-. La mejor parte de mi vida había sido en un orfanato y aun así había comido pizza, no podía entenderla.

-En los internados a los que iba no consideraban la pizza como un alimento saludable, además cuidaban mucho la línea-. Me dijo mientras volvía a instalar los platos.

-¿Y cuándo ibas a casa?-.

-No pasaba mucho tiempo en casa solamente las vacaciones de navidad y no me imagino a mis padres comiendo esto, menos en la sala de mi casa-. Dijo mientras intentaba imitarme sentándose en el suelo, de tal manera que la mesa de centro quedará en un tamaño más adecuado.

-¿Y después?-. Sabía que lo mejor era dejar el tema pero quería conocerla.

-Deje de ir a los internados hasta los 18 años después empecé a vivir sola, pero ya no era algo que simplemente decidiera comprar-. Me dijo mientras se encogía de hombros. –Pero supongo que eso cambiara en este momento, he visto que comen sus pizzas con vino tinto tengo en la nevera gustas que traiga alguno-.

-Sería una excelente mescla y más para brindar por tu primer pizza y que probaras la mejor de toda la ciudad-. Le dije con una sonrisa.

Ver comer a Irina pizza fue lo más divertido que había hecho en mucho tiempo, al principio quería utensilios hasta que la convencí que no sería el mismo sabor y decidió sostener la rebanada con las manos logrando que se doblara o que terminara manchada por el queso y tomate que se encontraban en su punto.

-Entiendo porque no ofrecen esto en una cena elegante-. Dijo frustrada recogiendo un pedazo que había caído en su pantalón, mientras yo intentaba controlar mi risa ya que no comprendía que tan difícil podía ser comer un poco de pizza. –No te burles-. Me regaño y me aventó el pedazo caído pude ver la sorpresa en su rostro ante la acción ni ella parecía comprender que lo hubiera hecho.

-¿A sí?-. Le dije intentando poner mi cara de juguemos mientras me limpiaba.

-Yo lo siento-. Me dijo alejándose un poco.

-Demasiado tarde-. Amenace tomando un pedazo de mi pizza y acercándome peligrosamente.

-No ¿Qué haces?-. Me dijo entre miedo y risa alejándose de mí.

-Me toca a mí-. Le dije mientras me acercaba intentando mancharla.

-No, no-. Me dijo intentando alejarse pero si algo sabía es que soy rápido alcanzándola y manchando un poco su mejilla mientras ella se retorcía en mis brazos. –Lo siento, lo siento-.

-Listo te queda bien-. Le dije admirando mi mancha de tomate en su mejilla, pero para mi sorpresa ella ya no se estaba moviendo más, su mirada se encontraba enfocada en mis labios los cuales nunca habían estado tan cerca. -Irina-. No supe si fue un comentario o una pregunta pero cuando sus ojos se enfocaron en los míos mire que ella deseaba lo mismo que yo.

Cuando mis labios tocaron los suyos no fue lo que creí, esperaba sentir esa sensación agradable de cuando besas a una hermosa mujer pero no fue solo eso, su sabor, sus labios, su calidez, su olor, todo era perfecto en ella, incluso su cuerpo adaptándose al mío, podría simplemente volverme adicto a ella con facilidad y lo peor es que no me importaría solo podía pensar que quería sentir más ver si mi imaginación había sido tan buena con ella.

-Dime que pare-. Le pedí con mi último retazo de cordura mientras mis labios recorrían sus cuello en donde su olor se centraba y podía sentir su pulso acelerado pero al mismo ritmo que el mío. Mientras tanto mis dedos tocaban la piel debajo de su blusa, parecía un adolescente cachondo pero no podía controlarme era como una inyección de adrenalina, por primera vez podía entender lo que era la adicción.

-No pares-. Me pidió mientras ella tocaba la piel de mi abdomen que se contrajo ante lo fuerte sensación de sus manos en mí. Ante sus acción solo pude soltar un gruñido era lo que quería escuchar, por lo que sin pensarlo si estaba bien o mal me aleje para retirar su blusa, no sin antes verla a los ojos asegurando que estuviera segura, ya que no estaba muy convencido de que volviera a preguntar si quería parar, estaba seguro que si me lo pedía lo haría pero sabía cuánto tiempo podía ser un caballero y seguir preguntando si se arrepintió.

Pero lo único que hizo fue levantar sus manos para darme acceso, una vez sin esa prenda no me quedaría duda que mi imaginación se quedaría corta, ella sería más hermosa que mis mejores sueños. Aunque no me dejo admirar mucho ya que ahora fue ella la que quiso quitar mi playera lo cual se lo puse fácil, cuando la molesta prenda estuvo fuera ella se acercó admirando mis tatuajes y dejando un beso donde finalizaba, logrando una corriente eléctrica en todo mi cuerpo, ¿Qué sería cuando la tuviera sin nada entre nosotros?

-¿Dónde está tu cuarto?-. Le pregunte mientras la levantaba quedando a horcadas de mí.

-Las escaleras a la derecha-. Me contesto mientras me seguía besando.

Entre besos y caricias nos llevó bastante tiempo llegar a su habitación pero lo logramos, aunque necesitaba quitar el resto de ropa, por lo que con esfuerzo sobre humano la deje sobre sus pies para retirar esas licras que me habían estado volviendo loco, dejándola solo en ropa interior.

-Eres hermosa-. Le dije mientras dejaba besos por su abdomen jugué un poco con su pequeño ombligo logrando que soltara un gemido que llego directo a mi parte baja, por lo que seguí subiendo hasta llegar al valle de sus pechos, necesitaba quitar ese sostén pero fue sorprendente cuando mire un espejo a su espalda provocándome un gemido desde lo profundo de mi pecho, la vista era tan buena de atrás como de enfrente. –Míranos-. Le dije invitándola a que se volteara y viera nuestro reflejo mientras la acariciaba, éramos tan diferentes ella se veía casi como una muñeca de porcelana, mientras ella tenía razón me miraba peligroso pero extrañamente encajábamos, quite su sostén aún con el espejo a nuestro favor, rozando ligeramente sus senos mientras la prenda caía y mostraba más perfección.

-Tayler-. Gimió mi nombre cerrando sus ojos y aventando su cabeza hacía atrás como si todo fuera demasiado.

Eso fue todo lo que necesite, para voltearla y besar sus labios mientras nos encaminaba a la enorme cama que estaba en el centro de la habitación.

-Perfecta-. Era todo lo que podía decir para describirla, nos deje caer en el colchón mientras como una persona hambrienta me dirigía directo a jugar con sus pechos que me estaban llamando.

-Por favor-. Me dijo mientras intentaba desabrochar mi pantalón una tarea que le ayude con gusto ya que se estaba volviendo demasiado apretado, una vez que logre deshacerme de este, me dirigí por sus pantaletas no sin antes darle la última oportunidad de arrepentirse pero ella solo levanto sus caderas en forma de respuesta, una vez que pude verla completamente desnuda supe que mi imaginación no era ni de cerca buena, ella era simplemente perfección para mí.

-Por favor… no juegues-. Gimió cuando acaricie su zona sensible, pero no era algo que podía prometer más cuando su humedad me estaba provocando al igual que su olor, ahora quería conocer su sabor ya que si era igual que su olor perdería la poco conciencia que me quedaba. –No tienes…-. Empezó cuando se dio cuenta de mis intenciones pero no pudo terminar antes de que diera mi primera lambida, logrando que se doblara gimiendo mi nombre.

Sabía que no tenía que hacerlo y no era algo que siempre hiciera pero que me maldijeran si con ella no lo hacía, tenía el mejor sabor y era tan sensible que me estaba volviendo loco, creía que era más probable que llegara yo antes por todos lo ruiditos que estaba haciendo, estaba casi totalmente seguro que no tenía una experiencia bien vivida o tan siquiera vivida.

-Por favor-. Me dijo mientras levantaba sus caderas y apretaba sus piernas intentando contener todas las sensaciones.

-Por favor ¿Qué?-. La provoque sin dejar de estimularla logrando que dijera algo sin sentido. –Por favor te hago llegar así o por favor entra en mí-. Le provoque quería que se olvidara de todo que se volviera loca. –Tendrás que ser más clara-. Volví a insistir cuando volvió a decir algo sin sentido, mientras tanto no dejaba de jugar con ella asegurándome de que no llegara.

-Por favor te necesito adentro-. Me pidió viéndome a los ojos y ahí sentí que era yo el que corría el riesgo de llegar, por lo que rápidamente tome un condón de mi pantalón y en tiempo record me lo instale.

-Eres hermoso-. Me dijo mientras me veía acostada en la cama, su cabello estaba enredado, sus ojos estaban llenos de fuego al igual que sus mejillas, sus labios hinchados, sus pezones rogaban por más atención, ella simplemente era perfecta.

-Tú eres perfecta…-. Le dije mientras me instalaba encima de ella pero sin recargar mi peso. –En todos los sentidos ¿Quieres probarte? Podría ser adicto a ti-. Continúe no me contesto pero hubo fuego en sus ojos ante mi declaración por lo que la bese dejando que se probara e intentando demostrar todo mi deseo.

Poco a poco empecé entrar en ella, viéndola a los ojos esperando notar si quería que parara ya que se sentía tan estrecha a mi alrededor pero ella solo me empujaba alentando que entrara, era simplemente perfecto estaba haciendo mi mejor esfuerzo en controlarme, se sentía indescriptible tanto que estaba a punto de perder mi maldita cabeza, por lo que una vez que logre estar adentro tuve que tomar una respiración para tranquilizarme, por lo que tomaba todo mi control salir y entrar despacio.

-Más por favor-. Me rogó en un gemido que me hizo perder mi poca cordura.

-Lo siento esto será rápido después será más lento-. Le prometí moviéndome más rápido logrando que los dos gimiéramos ante las sensaciones. Sabía que ya estaba cerca por lo que estimule su clítoris logrando que gritara mi nombre mientras me apretaba más y con eso me deje ir disfrutando con ella las sensaciones de nuestro orgasmo, el mejor orgasmo de mi puta vida. –Te estoy aplastando-. Me disculpe una vez que la conciencia regreso a mí.

-Está bien-. Me dijo con una sonrisa pero aun así nos volteé para que ella estuviera encima.

-Eso fue…-. No sabía cómo describirlo.

-El mejor orgasmo de nuestra puta vida-. Me ayudo con una risita dejándome asombrado por su elección de palabras. –En algún punto lo gritaste-. Agrego con una enorme sonrisa.

-No me puedes culpar por eso después de lo que me hiciste-. Le dije besando su cuello encontrando ese punto que igual que hace un momento le provocara un gemido que despertó mi parte baja que al parecer todavía no tenía suficiente de ella. -¿Estas lista para repetir?-. Le pregunte mientras nos daba la vuelta, a lo que ella miro asombrada mi parte baja que la saludo ya despierto, por lo que ella asistió mordiéndose el labio y con fuego renovado en su mirada. –En cuatro-. Le exigí logrando que me viera con inquietud pero hizo lo que le pedí. –Simplemente encantador-. Le dije amasando su trasero que me había estado llamando.

….

Habíamos seguido hasta que caímos rendidos en un sueño profundo tenía que aclarar que ella era la mujer de mis fantasías, muchas veces se veía impresionada con algunas de mis peticiones lo que me hacía pensar que clases de amantes había tenido, pero jamás me paro más bien estaba fascinada con la idea de experimentar lo que me dio la respuesta de que todos los otros eran unos idiotas, no podías tener una mujer así entre tus brazos y no hacer nada, pero ahora me tenía que ir a un compromiso en el centro a lo cual ya iba un poco tarde, pero jamás pensé que me terminaría quedando a pasar la noche no era que me quejara.

-Me tengo que ir-. Le dije con un último beso en sus labios, habíamos desayunado mientras ella se paraba en la cocina con mi playera y era por mucho lo más sexy que había visto en una mujer. –No sabes cuándo me hubiera gustado poder quedarme-. Le dije la verdad era domingo pero había prometido que ayudaría a llevar a los niños al parque y era algo muy emocionante para ellos, esperaban toda la semana para este día y lo que nos faltaba por mucho eran manos- ¿Qué te parece si hacemos ese recorrido hoy en la tarde? Ellos estarán un poco exaltados pero será divertido-. Ofrecí negándome a que el día terminara, ya había encontrado toda mi ropa y tomado un ducha, no precisamente solo pero eso significaba que había recuperado mi camisa y aunque traía un ligero vestido me gustaba más con mi camisa.

-Me encantaría, me mandas un mensaje cuando sea un buen momento y yo iré-. Me dijo con una sonrisa que se veía magnifica en sus hinchados labios.

…..

Llegue corriendo subiéndome al primer carro que mire para irme al parque con ellos.

-Llegas bastante tarde, pensé que nos dejarías botados-. Me dijo Charlotte cuando me senté a su lado, era blanca con cabello negro y tan corto como el mío algo que se veía bien en ella, era muy bonita lo que la volvía difícil era su situación, tenía 21 y era demasiado madura para la mayoría de las personas de su edad, sus padres al igual que los míos la habían jodido demasiado, pero estaba estudiando para ser docente lo que la volvía espectacular con los niños y por eso seguía en el centro todos esperaban que aunque ya no quisiera vivir ahí y se fuera a rehacer su vida se quedará a trabajar pocas personas entendían a los niños como ella.

-¿No crees poder con un puñado de niños?-. Le dije retándola.

-Claro que puedo, solo que necesito un mandadero ya que es más cómodo-. Me dijo encogiéndose de hombros.

-Sabes que no los dejaría botados-. Le dije ahora serio ellos eran mi familia y era la regla fundamental en este lugar ser fiel.

-No llegaste a dormir ayer-. Me dijo intentando aparentar indiferencia.

-Estaba ocupado-. Sabía que aunque era un tema que no hubiéramos tocado ella tenía sentimientos por mí pero no era algo que hubiera querido alentar, la quería pero solo como una gran amiga o incluso familia.

-Muy bien-. Me dijo ofreciéndome un pedazo de la fruta que estaba comiendo, era algo que me gustaba de ella sabía cuándo no debía indagar más y dejar el tema hasta que la otra persona quisiera hablar, algo que todas las personas aquí agradecíamos.

…..

En cuanto llegamos al centro le mande un mensaje a Irina tenía ganas de volverla a ver aunque no había pasado mucho tiempo, rápidamente tome una ducha me cambie de ropa esperando estar listo para cuando llegara y así fue justo cuando me llego el mensaje que estaba aquí.

-Hola-. La salude cuando llegue pero ya estaba rodeada por dos niñas del centro que la miraban igual de encandiladas que yo, era simplemente hermosa, podía ver que había intentado parecer normal con un pantalón de mezclilla y una blusa linda pero todos sus accesorios y peinado incluso su porte demostraba que jamás lograría ocultar su clase algo que hasta para los niños era perceptible.

-Hola-. Me respondió con una sonrisa, la cual quería besar pero sabía que no era lo más prudente dado los espectadores.

-¿Quién es?-. Me pregunto Maggie totalmente asombrada, tenía 6 años y estaba segura que para ella en este momento pensaba que lucía igual que sus muñecas las cuales nunca dejaba.

-Ella es una amiga que ha venido a conocerlos, ¿Qué les parece si vamos con los demás?-. A lo cual ellas asistieron tomando su mano, dejándome sin oportunidad de tocarla ni siquiera para guiarla. –Todos se encuentran en el salón de música, al parecer será una tarde de karaoke-. Le explique.

-Eso parece ser muy divertido-. Me dijo con una hermosa sonrisa mientras se dejaba guiar.

-¿Qué es muy divertido?-. Pregunto ahora Charlotte que al parecer se había acercado a ver al nuevo.

-Tayler me comentaba que estaba por iniciar una tarde de karaoke y esperaba poder unirme sin molestar-. Le explico Irina. –Por cierto mucho gusto soy Irina-. Le dijo estirando su mano en forma de saludo.

-Soy Charlotte-. Contesto un poco incomoda, al parecer jamás había estado en presencia de alguien como Irina. Pero fue salvada cuando llegamos al salón y las niñas jalaron intentando llamar su atención.

-Eres muy bonita-. Por fin la abordaron los niñas que le hacían miles de preguntas desde si podían ellos andar en tacones, hasta si les prestaba su labial.

-Supongo que ahí está mi pregunta no contestada-. Me dijo Charlotte una vez que Irina no escuchaba. –Creo que es más que obvio que es bastante diferente a nosotros-. A lo cual no supe que decir ya que solo fue un comentario ni siquiera una acusación.

-¿Eres una princesa?-. Le pregunto una de las niñas.

-Amm… esa pregunta es un poco difícil…-. Contesto Irina lo que hizo que Charlotte me viera con cara ¿Está hablando en serio? A lo cual yo tampoco sabía que contestar y pareció entender mi confusión. –Pero tu podrías llegar a ser una y muy bonita por cierto-.

-¿A qué te dedicas?-. Le pregunto Charlotte mientras se sentaba junto a los niños.

-Trabajo en una fundación, recaudo dinero para ayudar a diferentes asociaciones como esta-. Les explicó con una bonita sonrisa.

-¿Cómo Royce King?-. Pregunto una de las chicas más grandes y me tense ante la pregunta.

-Exacto él es un excelente empresario que tiene distintas fundaciones que destina varias de sus ganancias a diferentes proyectos con el fin de mejorar la ciudad-. No pudo encontrar una peor respuesta, habíamos trabajado con él anteriormente y era obvio que solo era un proyecto de publicidad para invadir impuestos, porque les prometió sobre todo a los chicos grandes que ayudaría con su futuro buscando su apoyo logrando que se abrieran contando sus historias que lo harían vender más, pero cuando la publicidad termino y estos pidieron ayuda jamás se volvieron a saber de él, desde entonces Isabella jamás volvió a aceptar que trabajara con nosotros y aunque encontró la forma de ayudarlos uno jamás perdona una traición así cuando se vuelve tan repetitiva porque no solo se trataba solamente de uno.

-Él es un cerdo-. Escuche a otros de los chicos más grandes murmurar logrando que Irina me viera con confusión en su rostro era obvio que no entendía.

-Platícanos al igual como todas las personas que nos visitan te gusta nuestros proyectos y resulta que la música es uno de tus favoritos-. Le volvió a preguntar Danie pero sin la amabilidad de la pregunta anterior sino más bien siendo sarcástica.

-De hecho si es una clase que me gustaba mucho y en realidad disfrutaba ya que era de las pocas clases que te dejaban expresarte libremente-. Contesto un poco incomoda Irina pero intentando seguir siendo amable e intentar ganárselos.

-Y porque no lo demuestras digo podrías cantar o tocar algo para nosotros-. Le dijo rentándola.

-Cuando era chica creo que tenía unos catorce años me gustaba mucho una canción que tenía una hermosa letra, hace mucho que no la toco necesitaría buscar las notas pero podría intentarlo-. Dijo un incomoda.

-Taylor tiene un Ipad que a veces nos presta de hecho aquí está, ahí la puedes buscar-. Le dijo entregándole el aparato que Irina tomo con duda empezando a usarla.

-No creo que todo esto sea necesario el punto de estar aquí era pasar un buen momento-. Les dije intentando eliminar el momento y viendo a Charlotte por ayuda.

-Pero la estamos pasando bien Tayler no puede ser egoísta y negarnos el escuchar a alguien nuevo tocar-. Quería regañar a Danie que era obvio que quería demostrar que todo era mentira y que Irina no tenía nada en común con ellos y así mismo decirle que basta de castigar a Irina por los errores de otras personas y pedirle una disculpa por todo esto, simplemente eran niños con miedo de ser desilusionados nuevamente.

-Pues lamento decirles que tendrá que ser en otro momento es la hora de la cena y si no estamos ahí a la de ya, nos tocara irnos a la cama con el estómago vacío por lo que rápido a lavarse las manos-. Los apremió Charlotte que logro que los niños se fueran dispersando no sin poner mala cara. –Eso fue demasiado interesante-. Nos dijo una vez que los niños se fueron.

-En realidad no entiendo ¿Qué paso?-. Dijo Irina mientras dejaba el Ipad.

-Fácil defendiste al idiota de Royce King-. Le dijo Charlotte mientras acomodaba todo.

-Sigo sin entender me he reunido con King un par de veces, de hecho prometió que me ayudaría con el proyecto, él destinaría una importante cantidad a la campaña-. Aseguró Irina.

-¿A cambio de qué? Jugaría con los sentimientos de todos por tener una publicidad gratis, claro que te ayudaría en tu proyecto es más lucrativo ayudar a fundaciones que pagar tus impuestos porque de esto no obtienes nada a cambio-. Le dijo Charlotte ahora molesta.

-Para mí no es importante si alguien espera un poco de publicidad-. Le contesto Irina logrando que hasta a mí me golpearan por primera vez sus palabras.

-Con tu respuesta se nota la diferencia no es solo de clases si no de nuestros mundos-. Le dijo Charlotte desilusionada pero sin pelear, como si supera que no había nada que pudiera hacer para hacerla cambiar de opinión. –Ahí tienes lo que buscabas, en verdad espero que tú no puedas sentirte identificado con su forma de pensar-. Me dijo antes de salir sin pelear, demostrando que para ella no tenía caso luchar contra algunas mareas ya que es más probable que salgas menos lastimado.

-No quería sonar insensible-. Me dijo Irina incomoda por lo que la vi en forma de pregunta esperando que me dijera que se había equivocado en su respuesta. –Sé que puede sonar horrible pero nadie hace nada sin esperar nada a cambio, es algo que entendemos cuando trabajamos en esto sé que ellos esperan publicidad y eso para mí está bien si con ello conseguimos nuestra meta-.

-Para ti solo es una meta, una estadística ¿verdad? ¿Es por eso que no conoces a las personas que ayudas? es por eso que no te involucras cuando los empresarios empiezan a jugar con nosotros como si fuéramos unos monos amaestrados listos para conseguir su pago un plato de comida al final del día-. Le dije con odio de que fuera una más, sus palabras representaban todo lo que nos había tocado vivir. Me llenaban de desilusión al saber que ella pertenecía a ese grupo, había sido un idiota al haberme querido engañar.

-Yo no lo veo así-. Me dijo insegura ante mi enojo.

-¡Explícamelo como lo ven ustedes los ricos porque te juro que jamás lo entendí!-. Le grite logrando que se alejara asustada.

-Es igual a una actuación, algunos tendrán que salir en algunos carteles publicitarios pero gracias a eso se obtendrá muchas mejoras no solo para una persona sino para un grupo-. Me dijo con un susurro asustado debido a mi arranque pero ya no era algo que me importara.

-Pero se te olvida que esto no es una actuación es la vida real y la mayoría son niños, las historias que se cuentan no son fantasía son reales y cuando ellos reciben una palabra de consuelo al menos esperan es que sea real y no vil mentira para vender, no todo en la vida se trata de dinero al menos nuestra vida no gira en torno a esto-.

-Tayler-. Susurro cada vez más asustada.

-Quieres una historia para vender, crecí con unos padres drogadictos igual de egoístas que ustedes, si te acercas a ver en mis tatuajes podrás ver la piel arruinada, ya que un día mi padre se fue sin dejarle su dosis a mi madre que estaba tan enojada que se desquito con el reflejo de mi padre quemándome con algún fierro caliente en repentinas ocasiones, hasta que perdí la conciencia y desperté en urgencias los cuales me dejaron con los trabajo social cuando fui lo suficientemente grande hice esto para no tener que ver a diario sus recuerdos en mí, lo triste es que aún con toda esta tinta lo veo, ¿sabes cuantas veces tuve revivir esta historia? todo para que un idiota pudiera tener publicidad todo esto cuando era un niño y no comprendía porque no tenía unos padres que me amaran como a los demás-. No sabía porque le había contado mi historia, supuse que para lastimarla y por las lágrimas que estaban sin correr en sus ojos lo había logrado.

-Creo que lo mejor es que me vaya estamos muy alterados-. Dijo tomando su bolso rápidamente y la deje porque por fin comprendía que veníamos de mundos muy lejanos. –Tayler lo siento mucho por todo tal vez tienes razón y simplemente me es imposible comprender ni siquiera sé qué decirte, pero olvidaste algo importante contar tu historia ayudó a concientizar a las personas para que ayuden a rescatar a otros que están viviendo un historia parecida a la tuya-. Me dijo antes de salir y no fui por ella, no solo por sus palabras sino también por miedo ya que el sentimiento anterior de traición me había aterrado el pensar que ella tan rápido tenía ese poder.

Irina POV

Era una tonta, una inmensa tonta me repetía mientras manejaba a mi casa lo cual se había vuelto doblemente difícil gracias a las lágrimas que empañaban mi visión, sabía que tenía que mantenerme alejada lo supe desde el primer momento en que lo mire, le había dicho que cuando lo vi pensé que era peligroso, porque tenía un poder sobre mí que nadie más había logrado por si fuera poco se veía tan misterioso, melancólico, no necesitaba que me contara su historia para saber que había tenido un difícil comienzo. Pero por segunda vez en mi vida no seguí el consejo de mis instintos y había terminado haciendo todo lo contrario, había tenido la mejor noche de mi vida con él para despertar de la manera más brusca posible.

Mientras las lágrimas seguían cayendo sabía que la culpa la había tenido yo al seguir el debate porque él jamás entendería mi punto, él había sido dañado por ese sistema, cuando tus emociones te nublan tanto no puedes entender otras opiniones solo sientes que los demás te están traicionando lo sabía, pero era como si no me pudiera quedar cayada una de las cosas que más había amado de su compañía era que podía ser yo, que no tenía que fingir que algo no me molestaba, que algo no me gustaba y sonreír, desde el primer momento me había invitado a ser yo, para terminar cayendo al suelo de la manera más estrepitosa posible. Si hubiera sido otro de los hombres con los había salido, le hubiera dicho que él tenía la razón, tal vez ni siquiera hubiera dado mi punto de vista, sabía que en este mundo nosotras no teníamos que tener un opinión diferente pero con él simplemente no pude hacer eso, porque le estaría dando el mismo lugar que tenían los demás en mi vida "un obligación más" y simplemente quería estar con él porque me apasionaba pero al parecer eso era todo lo que teníamos pasión porque como él lo dijo veníamos de realidades diferentes y aunque este punto se solucionara jamás podríamos funcionar juntos.

Como si fuera poco una llamada J entro a mi celular, lo había conocido hace un mes cuando empecé a trabajar en la fundación ya que mi trabajo consistía en conocer a diferentes empresarios que nos pudieran apoyar y él era uno, desde el primer momento sabía que había desarrollado un interés por mí el cual no preste atención porque no era él, habíamos coincidido en algunos eventos y acepte una cita que pensé no se volvería a repetir porque no había encontrado esa química pero ahora pensaba que esto tenía más sentido, él y yo nos movíamos en el mismo circulo, incluso estaba segura que mis padres lo amarían.

...

Hola espero que les haya gustado porque siempre si me anime a escribirla, estos personajes ya se instalaron en mi corazón y creo que tienen una bonita historia (al menos en mi cabeza jejeje) por lo que no la podía dejarla pasar, en verdad espero que piensen lo mismo.

Lizairy Cullen: Hola si por fin todo se está solucionando ya casi nos acercamos al final, solo nos faltan estos nuevos tortolos que espero te hayan gustado, si me tarde mucho pero intentare recompensar el tiempo.

Missju: Muchas gracias por tu apoyo.

Carpedita: Hola muchas gracias por seguir leyendo espero que este capítulo también te haya gustado, en lo personal estos personajes me agradan bastante.

Guest: Hola muchas gracias por tus hermosas palabras si todavía leerás un poco más de esta historia.

Aea7: Hola, ya estoy de vuelta y espero seguir contando con tu apoyo y que te siga gustando estos últimos capítulos.

Yomiii21: FELIZ CUMPLEAÑOS (Atrasado) UN FUERTE ABRAZO. Estaba súper perdida pero ya regrese, muchas gracias por seguir leyendo y espero de todo corazón que te la hayas pasado muy bien y que se te cumplan todos tus deseos.

ValeWhitlockGrey: Por fin pude escribir de nuevo y parece que regreso la inspiración porque este se escribió súper rápido, hasta el otro capítulo solo estaban los gemelos aquí nació la pequeña Clarie pero fue algo muy rápido, no te preocupes también esta historia ha dado muchos giros y muchos personajes incorporados, unos más con este capítulo Mucha suerte en tu escuela y gracias por seguir leyendo.

Lucylucy: Hola que bueno que todavía quieras seguir aquí. Si por fin arreglamos esta parte de Jasper y Alice se cerró el capítulo y nuestra pareja será feliz. No hasta el momento no logro nada, solo quería dar un vistazo de como terminaría Sue sola sin nadie a su lado y sobre todo sin dinero tal vez en algún asilo. Perdí este capítulo pero creo que al final volverlo escribir no quedo mal, al final me están gustando los personajes. Un fuerte abrazo y muchas gracias por tus hermosas palabras.

Guest: Hola intentare no perderlo al contrario creo que regreso la inspiración debido a que este capítulo el cual espero les guste, me resulto bastante fácil.

Danny Ordaz: Hola hermosa muchas gracias por seguir leyendo, si será un papá sobreprotector, si los gemelos son todo un personaje y te aseguro que todavía tiene algunas travesuras por realizar. Espero que tu espera haya valido la pena y te gustara nuestra nueva pareja.

Zhishasu-negrita: Hola muchas gracias espero que te gustará e intentar no hacerlas esperar tanto y que les siga gustando los nuevos capítulos.

Chiarat: Hola si ya estoy de vuelta y por fin tenemos ese cierre en la historia de Rebeca y Jasper un pequeño bache con nuestros protagonistas, pero solo fue uno pequeño con el fin de demostrar lo que sería el futuro de Sue.