Capitulo 3
Tranquilidad, felicidad, armonía, eso era lo que llenaba al de ojos zafiro que yacía acostado en su cama sosteniendo en el aire su cuadernillo de notas donde leía una y otra vez...
1. Okuda Manami - X
2. Asano Gakushü
3. Nakamura Río
4. Isogai Yüma - X
5. Kanzaki Yukiko
6. Horibe Itona
"¡Ya son dos menos!" pensaba alegre, "¡Y mañana dejaré dos más fuera!" completó observando con decisión las últimas dos chicas de su lista.
-Nagisa, ya llegué- anunció la mujer entrando a la habitación del nombrado.
-Hola mamá, ¿Qué tal tu día? - preguntó sentándose y dejando en la cama sus notas.
-Bien, te ves contento- afirmó llegando a su lado.
- ¡Lo estoy! - brincó regalando a una amplia sonrisa.
- ¡Vaya! Vamos cuenta por qué- dijo emocionada tomando asiento en la cama seguida por su hijo.
Entusiasta comenzó a contar todo lo ocurrido, como fue que el mismo karma le aclaró que no sentía nada por Manami y del vergonzoso percance en el baño con Isogai y Maehara...
-Así qué mañana voy a dejar fuera a Kanzaki-san mamá - terminó por decir.
-Me parece bien hijo, ¿estás seguro que es una de ellas? - preguntó recordando lo que mencionó.
-Supongo que sí, ellas son las más bonitas y se lleva bien con Río... Pero prefiero dejar fuera primero a Kanzaki porque también le estaría haciendo un favor a Sugino- concluyó recordando la cara de su amigo cuando él mismo le dijo que Kanzaki sentía algo por karma.
-FLASH BACK-
- ¿Estás seguro de eso? - preguntó temblando al descubrir que otra persona sentía interés por el pelirrojo.
-Si... Ella me lo dijo - afirmó con los ojos cristalizados y la cabeza baja el base bolista.
- ¿¡Pero ¿¡cómo!? ¿¡Porque!?- atacó desesperado sintiendo como el aire lo traicionaba.
-Bueno ella dice que la forma en que la detuvo en la batalla y el cómo se percató de su plan le pareció atractivo... Además de que ella dijo 'se veía realmente apuesto sentado en la rama dando las órdenes'...- continuó hundiéndose en un aura negra.
- ¡No puede ser! ¡Kanzaki no puede estar con Karma!- gritó golpeando una caja del almacén que al parecer contenía varias pesas provocando dolor en el pie del pequeño que agregando un ''¡Auch!" se dispuso a brincar en su otro pie sano sobando con ambas manos el herido.
-Tran-tranquilo Nagisa, ya veré una forma de conquistarla, ¡no te preocupes por mí! - tranquilizó señalando su persona e ignorando que el enojo del menor era por sí mismo.
- ¿Eeh? Aahh jaja si, por ti...- siguió la corriente dejando de saltar y regalando su típica cara póker mientras el otro riendo rodeaba su cuello con el brazo.
- ¡Volvamos! Karasuma-sensei debe estar esperando los balones - dijo tomando la caja con la mitad del equipo mencionado.
- ¡Sí! - siguió el más alto tomando la otra caja faltante.
- ¿Eh? Al fin~ ...- pararon en seco al salir del almacén y ver al tan mencionado sádico aparecer caminando, por un lado.
-Karma, ¿qué sucede? - preguntó sonrojado el celeste fijando su mirada en el chico.
-Karazuma me mando a buscarlos, tardaron mucho - respondió apartando la mirada con tono de aburrimiento ignorando la ligera sonrisa en el pequeño y el entrecejo arrugada de su acompañante.
-Caminemos- ordenó el pelirrojo con tono fuerte y haciendo caso los tres regresaron al patio mientras el más pequeño notaba el disgusto de ambos, sabia el porqué del base bolista, pero la del otro le era desconocida '¿A ti, te gusta Kanzaki?' preguntó en sus adentros sin apartar la mirada de su amigo.
-FIN FLASH BACK-
-Está bien hijo... Nagisa puedo hacerte una pregunta -
-Claro mamá- sonrió
-Si en un caso a karma no sólo le gustara, sino que más bien la amara... ¿Aun pensarías en interponerte? - soltó mirando fijamente al muchacho quien no esperaba aquella pregunta dejándolo helado.
-Ee-h yo-yo...- tembló buscando una respuesta.
-Tranquilo no me respondas ahora, piensa si serias capaz de arruinar su posible felicidad con la persona que él ama con tal de cumplir la tuya- continuó
-Pe-pero... -
-Soy tu madre y es mi deber como tal tratar de que por ti mismo busques una respuesta a los posibles obstáculos de la vida - levantándose de la cama se dirigió a la salida, sin embargo, se detuvo al escuchar un susurro ahogado...
-Pero yo lo amo...- afirmó el pequeño sintiendo sus ojos arder.
-Sólo piénsalo hijo- término por salir esperando que él concluyera, no era su intención hacerlo sentir mal, pero inevitablemente sabía que si no le planteaba dichas posibilidades a su hijo éste podría cometer errores como los suyos.
"Es por tu bien hijo, necesitas ser consciente de todo" se dijo a si misma ignorando que dicha preocupación era vana ya que en otro lado un chico pelirrojo sólo pensaba en aquel celeste que vivía en los ojos del pequeño asesino y que ahora era empañado por lastimeras lágrimas pues pensaba en lo dicho por su progenitora.
-Yo... No lo sé...- soltó al viento abrazando su almohada y ocultando su rostro lloroso, sabía que era una posibilidad, pero simplemente no podía evitar sentir impotencia ante ella.
.
Despertó con un enorme dolor de cabeza el cuál era intensificado por el tintineo de su alarma matutina, la noche anterior había dormido con la misma ropa con la que se cambió al llegar a casa sin mencionar las lágrimas que agotado provocaron su sueño.
"Sólo piénsalo hijo" escuchó de nuevo en su mente aquella reflexión encomendada por su madre...
-Pero yo lo amo...- contestó de nueva cuenta intentando contener nuevas lágrimas pues sabía que éstas solo intensificarían su malestar.
Suspiro pesadamente sintiendo la irregularidad con la que el oxígeno entró en sus pulmones provocando leves temblores en él, eran casi un sollozo ahogado.
-Nagisa, ¿estas despierto? - preguntó suavemente abriendo la puerta.
-Sí, me alistare para ir al colegio- respondió de forma automática levantándose para entrar a su baño.
-Hijo, lamento haber hecho que te sintieras mal... Pero son cosas que debes tener en cuenta, sino podrí...-
-Podría cometer errores, lo se madre... Estoy bien, gracias por hacer que pegue los pies a la tierra, seré un poco más consciente de ello y tranquilizare mis momentos de debilidad - sonrió sinceramente trayendo calma a la dama, su pequeño había entendido y gracias a ello aprendió algo sumamente importante.
-Me da gusto hijo, en cuanto termines baja a desayunar, te haré panqueques con moras y miel de abeja como te gusta - sonrió saliendo de la habitación con la imagen de su hijo emocionado, logró subir un poco sus ánimos y eso la hacía sentir feliz.
Dentro de la regadera el chico sonreía mientras entraba en el agua tibia pensando en su desayuno fuera de lo común, "Si Karma supiera como me gustan los panqueques, seguro se burlaría de mi" pensó inconsciente que de nueva cuenta aquel pelirrojo robaba sus pensamientos "Me preguntó como los comerá él" ahí estaba entablando un monólogo "Quizá le pregunte hoy para así poder sorprenderlo algún día con ellos, mejor no porque si le pregunto él querrá saber como me gustan a mi... Tal vez sí pido ayuda a alguien para que lo averigüe, pero a quien... Tal vez a Sugino... No no no no no él está un poco molesto por lo de Kanzaki y podría hacerle algo a Karma, bueno no es como si Sugino pudiera darle pelea porque no es tan fuerte como él... Tan sólo la contextura del cuerpo de Karma le gana por mucho a Sugino... Karma tiene unos brazos fuertes y tonificados, pero no son exagerados, al igual que su pecho... Y su abdomen...".
No supo cuando sus manos pasaron de apartar las gotas tibias de su rostro hacia su cuello y posteriormente su pecho e infantil abdomen hasta posarse justo en donde terminaba su vientre e iniciaba su hombría. En algún punto de su monólogo comenzó a imaginar la descripción del sádico chico paso a paso, viendo vívidamente aquella imagen en la piscina (pues era la única que él registraba del cuerpo del más alto) y olvidando el dolor de cabeza con el que despertó dejó que el agua tibia ayudará a subir el calor en su cuerpo.
"No importa que lo haga verdad, después de todo soy un adolescente" se excusó a sí mismo mientras dejaba reposar su mano izquierda en la pared a un lado de la perilla de agua fría y la derecha bajaba por su extensión de carne que pedía a gritos ser atendida comenzando el sube y baja con su mano "Sería mejor si fueras tú" pensaba internamente con los ojos cerrados dejándose llevar por la sensación del agua mojando sus cabellos y bajando por su espalda mientras la imagen del pelirrojo no desaparecía de su cabeza.
De pronto la imagen del chico en bañador paso a ser igual a la de aquel sueño bizarro que tuvo el día anterior cuando durmió en clase y con ella el ritmo aumentó dando paso a suaves gemidos audibles sólo para él "Como quisiera que fueras tú quien hace esto" era tanto el calor en su cuerpo que nublaba aquella quietud y control que posee el pequeño desencadenando la lujuria que pedía al pelirrojo.
-Ka-karma-suspiro tensando su cuerpo y arañando el azulejo en la pared del baño al sentir libre su semilla... Inmediatamente tomó la perilla de agua fría y la abrió sintiendo el escalofrío en su piel y vergüenza al notar como era absorbido por el drenaje aquel líquido blanco "¿Que me pasa? Tocandome mientras pienso en él, soy patético" regañó a sí mismo recobrando su cordura y lavando su cuerpo velozmente pues no quería llegar tarde al colegio.
Tan rápido como salió del baño se vistió dejando por último su suéter arena, bajó con su bolso en mano y una chamarra azul extra para comer gustoso su desayuno fingiendo que aquel desliz en el baño no había pasado, salió de la casa al despedirse de su madre llevando con sigo su almuerzo con una porción extra por sí acaso su hasta ahora amigo decidía intentar no comer de nuevo, llegó a la estación y se dispuso a esperar su tren.
-Buenos días Nagisa-kun - saludó alegre Ritsu apareciendo en la pantalla del celular.
-Oh, buenos días Ritsu ¿sucede algo? - pregunto tomando al teléfono en su mano pues por lo general acostumbraba ver a la 'chica' una vez en el aula.
-Nada interesante, sólo le hacía un favor a Karma-kun, dice que no lo esperes en la estación del colegio ya que se tiene frío y se quedará dormido un rato más - transmitió la chica intentando mantener un semblante calmo.
-Ya veo- aceptó un tanto decaído al no poder ver a su platónico de mañana sin percatarse de la expresión forzada de la chica.
-Tranquilo, algún día podrás quedarte a su lado abrazándolo y acurrucado entre las sabanas- agregó con rubor en las mejillas y un brillo en los ojos juntando sus manos dramáticamente.
- ¡Ri-ritsu! ¿No le has di-dicho nada cierto? - preguntó rojo pues con ella sumaban 3 personas (aunque no sabía si llamar a la A.I. persona) que conocían su 'secreto'.
-Nopi, tranquilo yo guardaré el secreto, pero a cambio ya sabes que quiero acceso a la cámara de tu celular siempre que estén juntos y no podrás tapar nada- guiñó un ojo acercando su imagen a su cara digital.
-¡Ri-ritsu! - tapó sus ojos con su mano libre asintiendo lentamente.
-Jiji~ oh ya viene tu tren- dijo escuchando el sonido anunciándolo mientras el pequeño guardaba el celular para subir y abandonando la pantalla de él apareció en la de aquel pelirrojo.
.
-Ya le avisé, Karma-kun deberías decirle a Nagisa-kun sobre tu malestar- pidió la chica preocupada al ver a su amigo sentado en el piso del baño recargado en la tapa del inodoro cerrada.
-No, sabes bien lo que siento por él Ritsu y no quiero que me vea débil- respondió haciendo una mueca para seguido levantar la tapa y comenzar de nuevo a expulsar el contenido de su estómago ya bastante vacío.
- ¡Karma! Debes ir al médico hoy, estas sacando sangre - gritó asustada al ver como un hilo carmín mezclado con saliva salía de su boca.
-Tranquila no es nada, es sólo que mi estómago ya no tiene nada que devolver y es por eso que ahora tiro sangre... Ya hablé con mi doctor cuando estabas con Nagisa y me dijo eso, además solo me baño e iré al hospital ya me está esperando... Si Nagisa te pregunta miente y di que sigo dormido probablemente llegue una hora antes del almuerzo a la clase de Bitch-sensei - sonrió y levantándose se metió a la regadera quitando adentro su ropa.
-Ok, estaré visitando tu celular para saber cómo vas- "Nagisa jamás me perdonaría si te pasara algo" término en sus adentros desapareciendo del aparato para regresar a su base principal emocionada de saber que conocía los sentimientos de ambos que eran mutuos pero al igual que éstos su ignorancia de los del contrario estaba presente y preocupada por aquel chico que aunque no lo admitía lo que más necesitaba era el apoyo del pequeño asesino.
.
—Buenos días a todos mis queridos alumnos — saludó entrando al aula de clase vestido con una camisa blanca con corbata azul rayada y pantalones negros perfectamente planchados.
—Wow, al fin te volviste humano — rio la rubia señalando sus prendas.
—¡Siempre eh sido humano! — gritó sonrojado y dando una rápida mirada al aula se percató que un comentario burlesco faltaba o más bien, él chico del comentario burlesco faltaba.
—¿Donde esta Karma-kun? — preguntó la chica ídolo de la clase al darse cuenta de ello también, por supuesto que el azulado reaccionó rápidamente.
—Llegará más tarde, tenía sueño y quiso dormir un poco más, Kanzaki-san— respondió con una sonrisa fingida y si no fuera por su espectacular forma de enmascarar sus sentimientos una letal mirada asesina habría atravesado a la chica.
—Ya veo, es un perezoso — río sonrojada sin percatarse de: 1... La mirada desesperada de su profesor dirigida a dos estudiantes en particular, 2... La decepción en el rostro del base bolista al ver a la chica de tal forma por el pelirrojo y 3... La evidente pelea que mantenía el más pequeño en su interior donde debatía si gritar "¡Cállate y aléjate de mí chico!" o soltar una risa falsa y hacer como que nada pasaba.
—...Si así es Karma, siempre ha sido así TODOS los años que llevo de conocerlo— río falsamente aguantando lo otro mientras implisamente dejaba en claro la antigüedad de conocerlo y por ende su derecho a éste.
—Bi-bien comencemos la clase — interrumpió el profesor antes de que alguno perdiera la cordura comenzando a escribir en la pizarra haciendo que todos tomaran asiento.
.
—Bien mandaré la sangre para los exámenes y poder determinar la causa de tu malestar— hablo un hombre de unos 55 años aproximadamente vestido con una bata blanca mientras sellaba las muestras de sangre y las entregaba a la enfermera.
—Ook~...— canturreó sonriendo y bajando su manga negra mientras la joven chica salía hacia el laboratorio.
—Bien...y dime, aparte de estar enfermo ¿Que más has hecho? — preguntó sentándose a un lado del pelirrojo que yacía sentado en una camilla estacionaria dentro del lujoso consultorio.
—Hum~ La verdad no mucho, el colegio es aburrido — respondió recostándose en la camilla despreocupadamente para así observar por la asombrosa ventana panorámica de aquel espacioso lugar.
—Jaja nunca cambias, tú madre me dijo que en el último parcial fuiste el 1° lugar, felicidades por eso— agregó acomodándose para quedar de cara al pelirrojo y poder revólver sus cabellos con una sonrisa en el rostro.
—Así que hablaste con ella~...— afirmó llevando sus manos detrás de su cabeza.
—Claro, ¿Qué clase de hermano mayor sería si no estoy pendiente de ella y mi sobrino querido? — respondió acomodando sus anteojos.
—Jaja~ ... Neh, no les has dicho verdad— preguntó mirando de reojo al hombre de orbes verdosos.
—No... Pero deberías llamarlos y decirles tu condición en cuanto sepamos los resultados de los exámenes — respondió pasando su mano por sus rubios cabellos.
—¿Y arriesgarme a que me encierren en una burbuja?... No lo creo~ — dijo sarcástico recordando cierto capítulo de su infancia.
—No exageres... Rinka es un tanto sobreprotectora pero no haría eso — respondió soltando un bufido.
—¿Se te olvidaron los 7 años se clases en casa? ¿O las visitas médicas a domicilio? O mejor aún... ¿La prohibición de cualquier juego peligroso dejando que jugará sólo juegos de mesa con Tanaka-san?... No graciaaas~ — respondió levantándose de la camilla en busca de su bolso escolar.
—Bu-bueno, si es un poco exagerada je~ — afirmó nervioso levantándose tras de él para ir directo a un pequeño refrigerador plateado y sacar un jugó.
—Exagerada le queda corto jaja~... Además, quiero disfrutar mi libertad, tengo planeado enamorar a Nagisa — dijo tomando el jugo que le extendían mientras el hombre de pie frente a él abría los ojos emocionado.
—¡Wow, mi sobrino enamorado! ¿Quién es la desafortunada señorita? Ja~...— río ante su broma provocando un leve sonrojo en el pelirrojo que respondió sacando su lengua.
—Que gracioso~ — dijo dando media vuelta para dirigirse a la salida.
—Lo sé ~ recuerda volver después de clase para leer el resultado, e intenta comer un poco... Ah y saluda de mi parte a tu chica — recordó y encomendó al chico que giraba la perilla.
—Seguro~ Ah por supuesto, le diré a ÉL que LO mandas saludar— respondió volviendo a verlo para guiñar un ojo al hacer énfasis en el masculino de la oración logrando escuchar tras cerrar la puerta un "¡Qu-Queee!" por parte del hombre asombrado pues no esperaba aquello.
.
—¿Tienen alguna duda mis queridos alumnos? — preguntó el moreno al dar por terminada la clase de japonés del segundo periodo matutino (el primero había sido ciencias).
—¡No! — respondieron todos al unísono para estirarse antes de que la clase de inglés empezara.
—Perfecto, entonces nos vemos en matemáticas después del almuerzo — sonrió saliendo del aula dando unos escasos 5 minutos para la próxima clase.
—Las clases ahora son más fáciles no crees Nagisa-kun — afirmó la peliverde volviendo a verlo.
—¿Eh? Ah sí... Supongo — respondió automático sacando su celular con esperanza de ver un mensaje del pelirrojo.
—Tranquilo ya viene para acá — guiñó el ojo la chica digital apareciendo en la pantalla del pequeño.
—Yo~ Nagisa — saludo asustando al chico que desesperado trataba de salvar su celular de una caída.
—Ka-Karma, ¿Porque tardaste tanto? — lo nombró pegando su celular al pecho, lo había salvado.
—Jeee~ ¿Preocupado por mí? — preguntó arqueando una ceja y viendo de reojo a cierta chica enojada mientras el pequeño bajaba la mirada avergonzado.
—Algo... Digo... So-Sólo no deberías faltar tanto a clase — respondió sentándose en su asiento.
—Tranquilo, ya pasé el examen de admisión sólo espero a que te den el resultado, sé que también aprobaras — sonrió gentilmente revolviendo los azulados cabellos del chico.
—Aparte de perezoso, eres arrogante— atacó la chica.
—Oh~ vaya hay una mosca zumbando... Aahh no espera, es sólo el intento de voz de la actriz porno— burló afilando su mirada.
—¡Y-Yo no soy actriz po-porno! — respondió roja del coraje.
—Jo~ como nunca te eh visto en programas o películas supuse que esa era tu 'especialidad'... Bueno no es como si yo viera cualquier basura que sale, así que si no eres una PornStar entonces simplemente tu trabajo da asco...— terminó agravando la voz dejando a la chica con ojos llorosos quito la mano de la cabeza del chico y se dirigió a su asiento sintiendo entrar a la rubia maestra.
—Bien mocosos, dejen todo y empecemos la clase — interrumpió antes de que la actriz pudiera contra atacar al sádico.
La clase continuó con normalidad entre frases vergonzosas e incómodas demostraciones sensuales por parte de la asesina, al llegar el almuerzo como siempre se reunieron en sus típicos grupos.
—¿Karma-kun, podrías ayudarme a llevar mi asiento? — pidió la chica con un leve sonrojo en su cara al ver al chico levantarse.
—Eh~ claro Kanzaki-san— respondió acercándose para tomar lo pedido ignorando el "¡Sí!" emocionado de la chica y las dos miradas que amenazaban sus vidas, ambas azuladas pero diferentes tonos.
—Muchas gracias Karma-kun, ayer me lastimé un poco el brazo jugando jeje creó que me emocioné de más, y puedes llamarme Yukiko si gustas— dijo la chica caminando a lado del sádico.
—Ya veo ja~ entonces dime Karma ¿Te parece Yukiko? — respondió bajando la silla y poniéndola a un lado del base bolista para acto seguido caminar y sentarse a un lado del evidentemente molesto Shiota.
—¡Muy bien, Karma! — respondió emocionada tomando asiento pensando que había ganado un punto a favor de ella, que mantenía un combate secreto con la rubia de cabellera suelta sin siquiera pensar que la verdadera batalla era con el asesino nato.
—Y.… ¿Que almorzarás? — preguntó el pequeño aguantando las ganas de reclamar.
—Hum~ tal vez vaya a comprar algo a la máquina de afuera — dijo amenazando levantarse.
—No es necesario, toma — interrumpió sacando la segunda porción que llevó esa mañana logrando que el rostro del pelirrojo se volviera un poema bastante colorido.
—E-Eh... N-no era ne-necesario— intento hablar con voz regular, cosa que claro no logró, estaba feliz de que aquel chico pensará en él.
—Claro que sí, no has comido bien últimamente y conociéndote sólo comprarías comida chatarra o dulces... Podrías enfermar— respondió tomando su almuerzo para comer feliz de lograr haberlo hecho tartamudear.
—Gracias...— dijo tratando de contener esa sonrisa boba y comenzado a comer con esperanza de no devolver aquello.
Ritsu sólo fotografiaba aquel momento desde su base principal sin que nadie se diera cuenta.
.
—Eso es todo, pueden irse— grito su profesor de deportes asiendo celebrar a todos.
—Al fin terminó — resopló.
—Pero si tu ni siquiera hiciste la clase — río el azulado señalando el uniforme normal del chico de ojos cenizos.
—Aun así, es tedioso — mintió pues recordando la consulta matutina, el ejercicio debía pararlo por un tiempo hasta que supieran su diagnóstico.
—¡Hey, Akabane! ¿Podemos hablar? — preguntó la chica rubia rascando su mejilla rosada.
—Eh~ que sea rápido, quiero ir a dormir a mi casa— mintió recordando la cita con su tío-doctor de la mañana.
—Te esperaré — dijo el pequeño viendo como el chico se alejaba con ella mientras pensaba "Oh no, tengo un mal presentimiento".
Rápidamente corrió a cambiar su uniforme y en menos de 3 minutos salió del vestidor poniendo su abrigo, tenía que encontrarlos o sino perdería ante ella.
—¡Auch...! — gritaron ambos al unísono al caer al suelo por el golpe.
—Lo siento, no me fije — disculpó el peli azul ayudando a levantar a la otra chica de su lista.
—No hay problema Nagisa-kun, ¿a dónde corrías tan deprisa? — preguntó ya de pie.
—Eh~ yo buscaba a Karma, él y Río están hablando en algún lugar...—
—¡¿Que?! ¡No, no! ¡Ella piensa confesarse tan pronto! ¡Esa chica! — grito enojada corriendo hacia el bosque en busca de ambos, el pequeño salió detrás de ella sintiendo su corazón zumbar "¡No!, si Río se confiesa perderé a Karma" pensó.
.
—¿Y bien? — preguntó parando su caminar frente a la nerviosa chica.
—Seré directa... Me gustas y quisiera que fuéramos más que amigos — soltó sin percatarse de que la otra chica llegaba al lugar parándose en seco.
—Oh... Gracias, pero me temo que no puedo corresponder tus sentimientos... Yo quiero a alguien más — respondió rascando su cabeza incomodo, nunca fue bueno con esas declaraciones, aunque debía admitir que ahora rechazaba de una forma más sutil que sólo decir "No" y darse la vuelta dejando a las chicas llorando.
—Aahh~ ya lo sabía... Pero al menos dime por quién me rechazas — respondió con su típico tono de voz resignada, aunque su corazón doliera.
—Bien, pero nadie puede saberlo... Es Nagisa — respondió sonrojado asombrando a ambas chicas.
—¡Woooow! —
—Así que... Es un no para mí también ¿cierto? — salió de entre los arbustos aguantando su llanto.
—Lo siento Yukiko, pero sé que Sugino te hará muy feliz y si no es así no dudes en decirme para yo ponerlo en su lugar~ — respondió con su cara de diablillo sacando un par de pinzas de presión de su bolsillo dejando a las chicas gritando "¡¿De donde sacó eso?!".
—Ya veo, puede que le dé una oportunidad, me atrae un poco, a decir verdad — sonrió aceptando su derrota.
—¡Kanzaki-san! Al fi-fin te al-al-alcance— habló agitado llegando tarde a la escena.
—Vaya Nagisa que mala condición física tienes — río la rubia caminando hacia él.
—Mira la hora, ya deberían irse— agregó la morena empujando al pelirrojo cerca del pequeño.
—Sí, si~ váyanse antes de que sea más tarde — esta vez la rubia empujó a ambos mientras el más pequeño desconcertado intentaba hablar y el de mayor tamaño controlaba su tic nervioso en la ceja izquierda y una mirada que claramente decía "No se atrevan a decir nada".
Rieron cómplices ambas chicas al verlos bajar de la montaña.
.
—Y... ¿Para qué te quería Rio? — preguntó esperando un paro cardiaco.
—Ah~ Se me confesó — dijo neutral mientras el pequeño sentía una enorme presión en su pecho.
—Ya ve-veo... ¿Y tú correspondiste? —
—No, yo quiero a alguien más — ahí fue donde su corazón volvió a latir, aun no perdía.
—Oh...—
—También rechacé a Yukiko— agregó.
—¿Enserio? — no entendía nada, si no eran ninguna de ellas... ¿Entonces quién?
—Sí, yo sólo LO quiero a ÉL, bueno ya me voy... Iré a dar una vuelta por ahí... Ah por cierto mi tío te manda saludos— rápidamente se fue esperando haber hecho entender un poco al más pequeño, pero fue inútil...
"Es un él... Es un chico... ¿Porqué?... ¿Itona? ¿Asano?... ¿Por qué yo no?"
No pudo contener las lágrimas... Se dejó quebrar por sus pensamientos erróneos...
.
—Rayos... Tendré que avisar a tus padres, lo siento Ruru*...— habló viendo a su sobrino apretar los puños.
—Por favor, dame una semana... Por favor tío — suplicó.
—Esto es delicado Ruru...—
—¡Por favor! —
—¡Vasta Karma! No voy a arriesgar la vida de mi sobrino favorito por un chico que tal vez no te corresponde —
—Pero yo lo amo...— con voz quebrada pronunció aquellas palabras que golpeaban su pecho.
—... Lo siento, el lunes les avisaré no te puedo dar más tiempo... Comenzarás el tratamiento hoy sin falta, necesitamos atacar esa anemia para que no sigan cayendo tus glóbulos, eso es lo que está dañando tú corazón... Sabes bien que tu problema congénito no se puede descuidar sobre todo con tu tipo de sangre— habló con voz firme llamando a su enfermera para darle la orden medica de varias medicinas para el pelirrojo.
—lunes... ¡Pero si hoy es miércoles, eso sólo me da 4 días! — grito pateando la silla haciendo brincar asustada a la enfermera.
—Te recomiendo que los aproveches— sentenció sin más dirigiéndose a levantar aquel inmueble mientras la enfermera salía de la habitación.
.
.
*Ruru= es un apodo cariñoso que tiene el tio/doctor de Karma para el muchacho derivado de su nombre, ya que Karma tambien se lee Karuma en japones y de ahi el RU* :3
7u7 ese Nagisa adolescente poniendo escusas por haberse tocado pensando el sexy pelirrojo jejeje 7v7
Cualquier duda, sugerencia, queja o comentario pueden dejarlos en un review :) son libres de hacerlo ! :D
Bueno espero que les haya gustado :D nos leemos chao ! ^-^)/
