La siguiente historia es una traducción del fanfic I Leave You, My Pride de la autora WildRhov, todo el crédito le pertenece única y exclusivamente a ella, yo sólo pedí su autorización para traducirlo al español

Hiro Mashima es el dueño de Fairy Tail. Todo esto es por mero entretenimiento.


Capítulo 7: Regreso a casa

Gray cruzó las puertas de hierro del majestuoso frente del gremio Fairy Tail, dirigiendo la mirada hacia la estructura con forma de castillo. Un sentimiento de orgullo quemada por sus venas al ver las banderas agitarse con la brisa, haciendo que el hada impresa en ellas pareciera estar viva y aleteando. Él había ayudado a construir este edificio. Aunque el gremio lo perdió por un tiempo durante su ausencia de siete años y se tuvo que mudar, lo recuperaron, su verdadera casa. Miró las zonas que había trabajado personalmente, y recordó el sudor y las risas de ese tiempo.

– Estoy en casa – susurró con un suspiro de alivio.

Entró y pasó por el puesto de recuerdos. Max lo estaba cuidando como de costumbre, cubriéndose contra una monstruosa ola de frío de primavera que lo hacían sentir como si fuera a nevar en cualquier momento.

– Hola, señor – dijo el mago de arena en un tono tembloroso. – ¿Quiere un recuerdo o inscribirse en un paseo por los terrenos? Tenemos descuentos para... espera... – Se sentó rígidamente y lo miró fijamente. – ¿Gray? ¿Tú… estás de vuelta? –

– Hola Max – sonrió, comenzando a sentir el calor de la reunión con viejos amigos.

Gray siguió caminando, subió los escalones y abrió las grandes puertas. Una ráfaga de calor lo envolvió, junto con los olores de la comida y los sonidos de la música. Gritos, el sonar de las tazas de cerveza y las risas irradiaban hacia fuera de la sala.

Gray se detuvo en la entrada, mirando a su alrededor con nostalgia. Estaba ligeramente diferente. La gente parecía más o menos la misma, pero con algunos cambios evidentes. Macao tenía más plateado el pelo, Droy había perdido algo de peso, Romeo estaba en medio de su etapa de crecimiento y tenía probablemente la misma altura que Natsu, y Wendy se había convertido en un atrayente jovencita de catorce años de edad. Juvia, a quien el cabello le llegaba a media espalda, estaba mostrando un anillo de compromiso de diamantes con las mejillas sonrojadas. El cabello de Levy también había crecido, quien se hallaba acurrucada en un rincón con Gajeel, cuyo cabello lucía mucho más corto y casi se veía civilizado. El cabello de Erza también estaba más corto, las hebras escarlatas apenas tocaban los hombros. Para gran sorpresa de Gray, se sentó en una mesa discutiendo las diferencias entre la magia lanzadora* contra la magia de armas con Alzack, una Bisca con un muy avanzado estado de gestación, y Jellal, de todas las personas.

Sí, habían cambiado. Los dejó hace dos años. Probablemente él también había cambiado durante ese tiempo.

En ese momento, escuchó un gran suspiro de asombro, y Mira gritó: – ¡Dios mío! ¿Gray? ¿Eres realmente tú? –

El gremio quedó en silencio mientras la atención de todos se dirigía a las puertas. Sintió docenas de ojos en él. Después de vivir en un pueblo pequeño con sólo un anciano a su alrededor, toda la atención resultaba un poco intimidante. No sabía qué decir, cómo saludarlos, por lo que sólo se quedó allí y miró a su alrededor.

Juvia se animó con asombro. – ¡Gray-sama! –

Cana dejó el barril de cerveza por un momento. – Maldición. He perdido la apuesta –

Lisanna aplaudió felizmente. – ¡Gray, han sido años! ¡Por Dios, te ves muy bien! –

Gray sintió el cosquilleo de familiaridad, pero todas esas caras sorprendidas frente a él, le hicieron darse cuenta de que se había convertido un poco en un extraño. Hubo gente en el gremio que no reconoció, recién llegados que nunca había conocido. Pensó que ahora entendía cómo se sentía Gildarts: volver a casa para encontrar cosas diferentes, nuevas caras, nuevos nombres para aprender, personas que crecen demasiado rápido, la sensación de perderse de algunos acontecimientos importantes entre sus amigos, sus nakamas, ¡su familia! Algunas cosas siempre le serían familiar, y algunas cosas podrían cambiar drásticamente.

– ¡Oi, bastardo de ojos caídos!–

Eso era familiar.

Una mano en llamas se lanzó hacia delante, y Gray se encontró más o menos inmovilizado contra la pared. Natsu apenas había cambiado en absoluto. Su cabello de color rosa estaba un poco más corto, sus músculos un poco más grandes, y parecía como si finalmente hubiera comenzando a afeitarse, pero por lo demás, esos ojos bizcos eran los mismos.

– ¡¿Cómo te atreves a salir por dos años y no decirle a nadie?! –

– ¿De qué estás hablando idiota? – Gray se quejó. – Les dije a todos lo que estaba pasando. Tú estabas ahí aquel día, cuando lo anuncié para que todo el gremio lo supiera –

– Dijiste que ibas a entrenar. Pensé que sería por unas pocas semanas, o tal vez sólo durante el verano. ¡No por dos malditos años! – gritó Natsu.

– Esas fueron tus propias suposiciones, – Gray murmuró, mirando a un lado. Se preguntó si los otros habían pensado de esa manera también. Después de todo, cuando se fue de Magnolia a buscar al abuelo Belo, no tenía idea de que le tomaría tanto tiempo aprender magia de Espíritus Celestiales.

Natsu aún apretaba los dientes – ¿Tienes idea de lo aburrido que el gremio ha sido sin ti alrededor? –

Gray se sorprendió momentáneamente ante la reacción de Natsu. Luego se rio y le dio una sonrisa arrogante – Vaya, ¿me has echado de menos? Eso es muy dulce –

– ¿Quién te extrañaría, estúpido estríper? – El puño del Dragon Slayer* se encendió en llamas y se echó hacia atrás – ¿Dónde diablos está Lucy? Llámala para que salga en este momento –

La alegría en el rostro de Gray se desvaneció. Miró a su alrededor y vio a otros que también miraban con esperanza. Levy había dejado su asiento en el regazo de Gajeel para acercarse un poco con cauteloso entusiasmo en su rostro. Los ojos de Mira brillaban con esperanza. Wendy se mordió el labio con silencioso entusiasmo.

La cabeza de Gray cayó, y su cabello caía en sus ojos. – Lo siento – murmuró. – Parece que no soy lo suficientemente fuerte todavía –

Esta vez, el puño chocó con la mejilla, y Gray fue arrojado a un lado hasta que dio con el suelo. Dolor se disparó a través de toda su cara, y olió piel quemada. Se había olvidado de cuan duro Natsu podía golpear.

Happy voló para interponerse – ¡Natsu, no! Acaba de regresar –

El Dragon Slayer rugió con ferviente rabia. – ¿Qué demonios has estado haciendo todo este tiempo? ¿Sentado chupándote el dedo? Se suponía que aprenderías como traer a Lucy –

Gray frotó el golpe que comenzaba a inflamarse y escupió un poco de sangre proveniente del interior de la mejilla que rebanó con sus dientes. – ¡He estado rebanándome el trasero! Justo cuando por fin pude invocar a un espíritu del zodiaco, mi mentor colapsó, y está atrapado en el hospital ahora, así que me envió a casa –

– ¡Ya han pasado dos años, Gray! – Natsu gritó furiosamente.

Gray cogió el llavero y mostró la colección de plata y oro – ¿Quieres intentarlo? Créeme, si un maldito tarado como tú puede llamar a Lucy, te daré todas mis llaves, cualquier cosa sólo para verla de nuevo –

Juvia suspiró con una sonrisa lastimera – ¡Gray-sama aún ama a Lucy! ¡Tan leal! Juvia piensa que es dulce –

Erza se adelantó pisando fuerte. Natsu retrocedió rápidamente, pero todavía salía vapor de su nariz. Gray seguía sentado en el suelo frotando la herida quemada. No pudo mirar a los ojos a Titania. Seguramente, ella también estaba decepcionada de él. Se fue para aprender cómo recuperar a Lucy, y fracasó. Decepcionó a todo el mundo. No le sorprendería si Erza le pidiera que se fuera, encuentre un nuevo mentor, y no regresé hasta que sea lo suficientemente fuerte como para merecer ser llamado un miembro de Fairy Tail.

– Gray – comenzó con voz severa que le hizo estremecerse. Casi olvidó cuan terrorífica Erza podría ser – Si no me equivoco, esas son más de las llaves que Lucy tenía originalmente –

Él se sorprendió que pudiera recordar un detalle como ese. – Ah... sí, yo... Me las arreglé para conseguir unas pocas más. Aunque sólo llaves de plata –

– Llama a uno – exigió Erza. – Quiero ver su progreso –

Gray asintió y se puso de pie lentamente. Miró a través de la colección y se rio entre dientes mientras escogía uno – A Natsu le gustara esto – murmuró. Gray sostuvo la llave de plata en el aire. – ¡Abre la puerta del dragón! ¡Draco!–

– ¿Dragón? – Natsu quedó boquiabierto, con los ojos ensanchados.

– ¡Dragón! – Happy animó.

Hubo un puff y un flash, y un largo y delgado dragón carmesí, estilo chino, apareció envuelto alrededor de los hombros de Gray.

– Ah, O-Fullbuster-dono me llamó de nuevo. Tal honor me emociona señor. ¡Estoy encendido! –

Natsu lo señaló con desafío. – ¡Hey, esa es mi línea tu Chibi-dragón! ¡Vamos, Gray! Cuando dijiste un dragón, yo esperaba un dragón real

El dragón tipo serpiente miró al joven de cabello rosa. – ¿Dragón real? No soy un juguete de peluche, cabeza hueca insensible. ¿Es este el llamado asesino de dragones del que me has contado, O-Fullbuster-dono? ¿He de ponerlo en su lugar? –

– No, él es más fuerte de lo que parece. No quiero hacerte daño, Draco – Gray sonrió, rascando al pequeño dragón bajo su barbilla. – Chicos, este es Draco, Espíritu la Constelación del Dragón, uno de mis nuevos amigos Espíritus Celestiales. Draco, esto es Fairy Tail. Son mis nakama –

El pequeño dragón inclinó la cabeza humildemente. – Un verdadero placer conocerlos, magos de Fairy Tail. Por favor, cuiden de mi estimado maestro, O-Fullbuster-dono –

– ¡Tráeme a un dragón de verdad! – Natsu exigió con una rabieta.

Gray lo miró. – Oi, no puedo simplemente invocar a dragones, Flamita –

Natsu abrió la boca para contraatacar, pero se detuvo en seco, abriendo los ojos con asombro. – ¿Flamita? – Se sonrojó un poco y se rio. – No me han llamado así en mucho tiempo. Maldita sea, te he echado de menos, tu bastardo pervertido exhibicionista estríper de ojos caídos –

Erza sonrió con orgullo. – Lo has hecho bien Gray. Se necesita tiempo para aprender una nueva magia, pero es evidente que lo has logrado. Espero que podamos avanzar en tu entrenamiento. ¿Qué tal si vamos en una misión? –

– ¡Oh, sí! – Natsu dijo con entusiasmo. – Erza y yo somos Clase S ahora, así que estoy por encima de ti ahora. ¡Ja!–

– Una misión – dijo Gray con una sonrisa personal. – No he hecho misiones en años. Primero necesito encontrar un lugar para dormir –

– Puedes dormir conmigo – Erza decidió.

Gray dio un respingo hacia atrás. – ¿Qué? Ahh... lo siento, Erza, pero todavía estoy esperando a que vuelva Lucy, le soy fiel a ella y aunque eres una chica encantadora, Jellal me haría...–

Jellal se adelantó con una sonrisa suave. – No, ella se refiere a permanecer en nuestra casa. Tenemos nuestro propio lugar fuera de la ciudad. Es tranquilo, para que puedas meditar y entrenar. Además, tenemos una habitación libre para el bebé –

– ¿Bebé? – preguntó Gray.

Erza colocó una mano sobre su vientre, pero la armadura ocultaba cualquier bulto – Tienes siete meses para encontrar tu propio lugar antes de que llegue el pequeño –

– Oh... wow... um... uh, fe-felicitaciones, a ambos – dijo torpemente – Wow. Realmente me perdí de mucho, ¿verdad?–

– Vas a acostumbrarte rápidamente – la pelirroja le aseguró – Te llevaremos a casa con nosotros esta noche. Por ahora, creo que una celebración de bienvenido a casa es lo más apropiado –

Mira saltó sobre una mesa e invocó una guitarra – ¡Hora de festejar! Bienvenido a casa, Gray –

El gremio se animó. Los viejos amigos de Gray se acercaron para darle la bienvenida, rozando sus hombros con fuerza y con ganas de ver sus nuevos espíritus celestiales. Wendy se acercó rápidamente y curó su mejilla. Cuando Gray le dio las gracias, se sonrojó y escapó, lo que hizo a Romeo rabiar de los celos. Makarov le dio la bienvenida con gusto. Cana lo retó a un concurso de beber, al cual se negó, alegando que casi no había bebido alcohol en dos años, no había manera de que pudiera mantenerse al día con ella.

Juvia se sonrojó mientras admitió que, algún tiempo después de que Gray se fue, ella y Lyon habían conectado. Después de dos años de noviazgo, el otro mago de alquimia de hielo, le propuso matrimonio y ella aceptó. Eso ocurrió hace sólo una semana, en el Día Blanco*, cuando Lyon dio a Juvia un anillo en lugar de chocolates. Le dijo que Lyon quería que Gray fuera su padrino, pero no habían tenido tiempo para invitarle todavía. Gray le dio unas palmaditas en la cabeza y aceptó la oferta.

Hubo una breve pelea con Natsu, en la que de alguna manera perdió toda su ropa. Frente a frente con su rival de la infancia hizo que esos dos años se derritiesen. Algunas cosas habían cambiado, y algunas siempre se mantendrían igual. El darse cuenta de esto lo hizo sonreír en medio de la lucha. Justo cuando el Dragon Slayer estaba a punto de usar un ataque que podría haber destruido una parte considerable del gremio, Gray utilizó tanto a Tauro como su propia magia de hielo para derrotar al bullicioso chico.

– ¡Eso es totalmente injusto! – Natsu gritó, la mitad de su cuerpo encerrado en hielo.

Gray hizo girar el anillo de llaves con una sonrisa victoriosa. – Perfectamente justo, Flamita. Si no te gusta, ve y aprende una nueva magia, o mejora en la magia de Dragon Slayer. Voy a esperar dos años para que puedas alcanzarme –

– ¿Alcanzarte? – el pelirrosa gritó – ¡Tu bastardo! Mañana pelearemos en verdad. No te contengas. Te voy a mostrar lo fuerte que me he vuelto en estos dos años. Voy a patearte el trasero, exhibicionista pervertido –

– ¡Ven con todo, aliento de azufre! –


Hacia el final de la noche, Gray estaba cansada de bailar y convocar tantos espíritus; borracho de compartir muchos brindis y aplausos; y por lo alto de euforia y felicidad. Erza y Jellal le llevaron por las calles oscuras de la Magnolia, guiándolo cuando tropezó por todo el alcohol que ya no estaba acostumbrado a beber.

– Amo estar en casa – Gray murmuró, casi ininteligible. – Amo este gremio. También te amo, Erza –declaró con ebrias palabras – Incluso amo a Natsu. Los amo a todos ustedes. Pero... pero amo más a Lucy. Vo- Voy a traerla de vuelta – insistió con un fuerte grito, embriagado – Voy a demostrárselo a ese maldito cerebro en llamas. Voy a traer a Lucy a casa. Antes de que nazca su bebé, la traerla de vuelta –

Aunque borracho, su determinación hizo sonreír a Erza y Jellal.

– Siempre te apoyaremos, Gray – Ella sonrió, abrazándolo por sus hombros con afecto fraternal.

– La amo – murmuró Gray, tropezando un poco cuando el mundo se volvió borroso. Jellal lo atrapó y le ayudó a seguir caminando – La amo tanto. Yo la quiero de vuelta. Yo quería traerla a casa ahora, pero... pero no pude. No pude hacerlo – Sorbió por la nariz e hipo al mismo tiempo. – Fallé –

– Tú no has fracasado – Erza le aseguró – Casi alcanzas tu objetivo, Gray. Así que no creo que hayas fallado cuando sólo hay unos cuantos pasos más por caminar.–

– Quiero que Lucy vea como es ahora el gremio – murmuró Gray, mirando al frente sin enfocar – Quiero que todos también tengan una gran fiesta para ella. Esta es su casa. ¡Esta... esta es nuestra casa! Y voy a traerla a casa. ¡Lo juro!–

Gray se dio cuenta que el tiempo lejos sus amigos no importaba. Ya sea si él se ausentaba durante dos años o veinte, Fairy Tail siempre sería su casa y sus amigos siempre estarían allí para él. Del mismo modo, el tiempo lejos de Lucy se desvanecería tan pronto como ella regrese. Sólo tenía que esperar, hacerse más fuerte, trabajar más duro y, cuando ella regrese, su tiempo separados parecerá insignificante.

Su regreso a casa fue muy alegre, hubo muchas ocasiones durante el día en que tuvo que esconder sus lágrimas. Lucy querría tener una bienvenida de esa manera también. Él quería ver sus ojos lagrimear mientras sus amigos vitorean por ella. Ver su sonrisa mientras bebe una de las bebidas con sabor a fruta de Mira. Abrazarla en una esquina de la habitación, al igual que cómo habían estado Levy y Gajeel, y besarla en secreto.

¡Él quería que Lucy volviera a casa a Fairy Tail!


* Magia lanzadora: Es la que sale del cuerpo del usuario, en inglés el termino es Caster Magic, así la encontré en español, pero el termino no acaba de gustarme, si alguien conoce o recuerda como se llama en español digánme por favor. La magia de Lucy que usa objetos, es Holder Magic o Magia Portadora.

* Dejaré el termino en inglés, Dragon Slayer (Asesino de Dragones), me gusta más como suena. Si ya lo había dicho, ignorenme, olvido lo que escribo en las notas.

* Día Blanco: En Japón el 14 de febrero sólo las mujeres regalan chocolates (por lo general) a los hombres, el día Blanco (un mes después) los hombres dan algo en agradecimiento por el obsequio, no siempre tienen que ser chocolates. Por si no sabían. Igual si alguien sabe más o me quiere corregir, puede hacerlo (sin insultos por favor U.U")

Corto, pero vamos avanzando

Saludos