La siguiente historia es una traducción del fanfic I Leave You, My Pride de la autora Wild Rhov, todo el crédito le pertenece única y exclusivamente a ella, yo sólo pedí su autorización para traducirlo al español
Hiro Mashima es el dueño de Fairy Tail. Todo esto es por mero entretenimiento.
Capítulo 11: Todo lo que importa
Poco después de esa batalla, Gray se mudó de la casa de Erza y Jellal a un pequeño apartamento no muy lejos de donde Lucy solía vivir. Después de los problemas que había tenido para pelear, Gray comenzó a entrenar más su magia de hielo, sin embargo, continuó meditando y trabajando con los espíritus celestiales también. Gray se preguntaba con frecuencia cómo algunas personas podían dominar múltiples formas de magia. Sin duda era una tarea difícil. Sin embargo, estaba firmemente decidido a tener éxito.
El día en que el bebé de Erza iba a nacer se acercaba rápidamente. Gray dejó de aparecer por el gremio, decidido a no perder nada de su tiempo libre con peleas sin sentido y en la bebida. Él quería ser capaz de invocar a Lucy para que pudiera ver al bebé.
A veces Natsu iba a la colina donde Gray gustaba de entrenar, y lo veía de lejos. El moreno había cambiado mucho durante esos dos años. Era más serio y, aunque no se veía del todo mucho mayor, tenía un aura más madura en él. Esto hizo a Natsu cuestionarse sobre lo que él mismo había hecho durante ese tiempo. Tomó misiones, participó en los Grandes Juegos Mágicos, desafió a fuertes luchadores del gremio y ahora era un mago de Clase S.
Aun así, ¿cuánto había mejorado? ¿Cuánto más poderoso realmente se había hecho? Natsu se sentía como si Gray fuera diez pasos por delante de él, y se dio cuenta de que la razón de ese el avance era Lucy.
Todos ellos se enteraron del breve regreso de Lucy. Natsu se había puesto furioso con Gray por no traerla directamente al gremio, pero el mago de hielo les dijo, con un dejo de tristeza, que Lucy sólo había conseguido estar en Earthland por menos de una hora. Natsu vio la miseria en la cara de Gray ese día. Dos años de entrenamiento y lo mejor que podía hacer era traer a Lucy menos de una hora. Aun así, Natsu estaba convencido de que si alguien podía traerla de vuelta, ese era el pervertido bastardo estríper.
Gray descansaba de su entrenamiento y el hielo en torno a él se disipó en el calor de septiembre. Se secó la frente, miró hacia abajo y se dio cuenta de que se había despojado de sus bóxers de nuevo. Comenzó la cacería ya bastante común para encontrar su ropa. Encontró sus pantalones en primer lugar, junto con las llaves de los Espíritus aún en su cinturón. Tenía que estar atento con este mal hábito, o encontrar una mejor manera de mantener las llaves con él.
Natsu se acercó al tiempo que Gray se subía la cremallera del pantalón. – ¡Hey princesa de hielo, lucha contra mí! –
Gray estaba cansado por el entrenamiento, pero sonrió al oír el familiar reto. Para él, Natsu había cambiado mucho. En el pasado, el salvaje adolescente habría saltado frente a él, gritando su desafío con híper entusiasmo y el puño ya en llamas. Ahora, el pelirrosa se adelantó con paso decidido, sus ojos serios y ocultando algún secreto. Esto no era sólo un reto casual. Natsu tenía algo planeado.
– ¿Cómo quieres hacerlo: hielo o Espíritus? – preguntó.
– Hielo solamente – declaró Natsu. – Como en los viejos tiempos. –
Eso sorprendió a Gray. Él pensó por un momento que Natsu en realidad quería este desafío para tratar de hacerlo llamar a Lucy. Lo que no sabía era que Gray ya lo había intentado. Había intentado muchas veces llamarla. Por alguna razón, la llave estaba todavía fuera de su capacidad.
Gray tomó una calmante y profunda respiración contra el dolor de la fatiga. – Me agarraste sin aliento. –
– ¿Te estás quejando? – Natsu se burló.
– Simplemente decía. No estoy en mi mejor momento. –
– Entonces será como una batalla real. También estaba entrenando hace rato, así que no hay excusas. No voy a ponértela fácil sólo porque estás un poco cansado. –
Gray tomó su posición de combate y esperó a que Natsu hiciera el primer movimiento. El Dragon Slayer miró rápidamente a la cadera de Gray, sólo para asegurarse de que sus llaves realmente estaban allí, antes de saltar con los puños llameantes.
Gray utilizó su hielo, Natsu usó su fuego y los dos se enfrentaron en esa colina. Las llamas fueron apagadas, se derritió el hielo, mientras ambos luchaban por quemar y congelarse el uno al otro. La resistencia aumentada de Natsu, a pesar de la falta de nuevos movimientos, mostró los resultados de un trabajo duro de dos años, lo que le permitió luchar más duro mientras que Gray había empezado a jadear por el cansancio. El ojiazul había descuidado su magia de hielo y ya sentía el cansancio. Se sintió tentado de llamar a un Espíritu Celestial para poder tomar un descanso y recuperar el aliento, pero el desafío de Natsu había sido específicamente por sólo hielo.
– Está bien, me... –
Antes de que pudiera darse por vencido, la ferocidad de Natsu aumentó. Gray se sorprendió ya que el calor de las llamas se duplicó, empujándolo hacia atrás, chamuscando su piel. Siseó, la paliza iba de mal en peor.
– ¡Natsu! – gritó, apenas capaz de bloquear su rostro. – Suficiente. –
Los ojos de Natsu habían cambiado. Se miraba sádico y frío, dando puñetazos y patadas que golpeaban a Gray en la pierna, el estómago, el pecho, y apuntando a sus riñones. Gray se tiró al suelo, aturdido y cegado por el dolor.
– ¡Maldito idiota! ¡Para! Me rindo. –
– No puedes rendirte – Natsu dijo en voz baja, fulminándolo con la mirada.
Gray abrió la boca en estado de shock. ¿Qué demonios le pasaba?
– ¡Espada Cuerno del Dragón de Fuego! –
Natsu se propulsó hacia delante y dio un cabezazo a Gray. El mago de hielo sintió como llamas lo penetraban directamente a través del estómago, lanzándolo por los aires.
¡Mierda, realmente voy a morir a este ritmo!
Antes de que pudiera recuperar la coordinación, los puños de Natsu lo machacaron, regresándolo al suelo. Se golpeó duro, tosiendo sangre por la boca y sus ojos quedaron a oscuras.
No puedo ver. Saboreo la sangre. ¿Qué demonios está pasando?
Ciego, sintió otro golpe ardiente. Ni siquiera podía defenderse a sí mismo. El puñetazo golpeó con toda su fuerza y sintió que un par de costillas se rompían. La oscuridad se agudizo. Gray alcanzó sus llaves. Tenía una oportunidad... y probablemente era lo que Natsu quería de todos modos.
– Ábrete… puerta... del León. – Puso lo último de su magia en la llave. – ¡LEO! –
Oyó su voz mientras su cerebro se perdía en una oscuridad reconfortante. – ¡Natsu idiota! ¿Qué le haces a mi amo? –
Entonces Gray escuchó la voz presuntuosa de ese bastardo. – Yo sabía que él podía hacerlo si tenía que hacerlo. ¡Jaja! Bienvenida a casa Lucy. –
Gray se desmayó con una sonrisa en su rostro. Ella estaba de vuelta. Mataría a Natsu más tarde, pero Lucy estaba de vuelta... y con la magia de Gray en esta ocasión.
Se despertó en la enfermería del gremio, con el pecho vendado, sus contusiones cubiertas de ungüentos y con un horrible latido pulsante en la cabeza. Vio un brillo de magia entre sus párpados y abrió los ojos para ver a Wendy curándolo, con Romeo cerca apoyándola. De todos los cambios en el gremio, estos dos niños eran los más drásticos. Crecieron tan rápido y eran una pareja tan adorable.
– Ah, Gray, – Wendy sonrió y la magia se desvaneció. – Curé sólo tus costillas rotas hasta ahora, y una contusión cerebral. Hare el resto más tarde. Romeo, trae a Lucy. Ella quería saber el momento en que despertaras. – El adolescente de pelo negro salió corriendo y Wendy se puso en marcha nuevamente con su curación. – ¿Dónde te duele más? –
Un par de minutos más tarde, Lucy entró corriendo a la enfermería y se arrojó a los brazos de Gray. Él se encogió ante el dolor de sus costillas, aun así la abrazó con fuerza.
– ¿En serio, Gray? ¿Te tomó un mes y que Natsu casi te mate para poder llamarme? ¡Qué un novio tan terco! – Ella se frotó contra su cuello y acarició la piel con su nariz. – Te extrañe. –
Él la agarró con fuerza. – Yo te extrañe más. –
De repente ella lo beso, olvidándose totalmente de Wendy y Romeo. La niña se sonrojó y Romeo apartó la mirada cortésmente. El chico tomó la mano de Wendy, haciéndola sonrojar aún más, y la sacó de la enfermería para darle a la pareja un poco de privacidad. Entonces, siendo un adolescente que acaba de pasar la pubertad y saber un poco acerca de estas cosas, Romeo cerró la puerta de la enfermería con la esperanza de bloquear cualquier ruido sexy que pudiera salir.
Media hora más tarde, con un montón de rumores circulando ya en el gremio, - Lucy era bastante ruidosa, por lo que mucha gente la escuchó – la nueva Leona de los Espíritus Celestiales y su Maestro, finalmente salieron, ambos ruborizados, pero Gray parecía bastante recuperado. El gremio se encontraba en medio de una fiesta de bienvenida para Lucy, salvaje y ruidosa como siempre. Levy corrió hacia ellos, sólo para molestar a Lucy, y Cana hizo una insinuación bastante cruda: – Gray definitivamente no se corre demasiado rápido. –
Natsu agarró a ambos en un abrazo. – ¡El equipo Natsu está de nuevo junto! –
Gray se burló. – ¿Quién diablos decidió llamarlo Equipo Natsu? Además, Erza no está aquí. –
– Erza entro en labor – Mira les dijo.
Todo el gremio gritó – ¡¿QUÉ?! –
– ¡Otra razón para celebrar! – Cana gritó y palmeó su barril de cerveza.
– Oye, perdón por la paliza que te di – dijo Natsu a Gray. – Supuse que dado que la última vez, Lucy sólo salió cuando estabas a punto de morir, todo lo que tenía que hacer era hacerte picadillo y así ella volvería. Eso es todo lo que importa, después de todo. –
– Idiota cerebro de flamas – Gray siseó.
Lucy llevó las manos entre ambos para separarlos. – Hey, no más peleas. Estoy aquí, así que está bien. Pero en serio Natsu, si lo intentas de nuevo, te mostraré mi versión del Impacto de Regulus. –
– Whoow, ¿en serio? – En lugar de sentirse amenazado, el Dragon Slayer parecía entusiasmado. – ¡Oye Lucy, en definitiva quiero luchar! –
– Arghh, no eres más que el mismo idiota de siempre. – ella suspiró.
Natsu la olfateó de cerca. – Saben, Lucy huele diferente. Está así desde que todo esto sucedió, pero ahora tú también hueles diferente Gray. –
– No me olfatees. – se quejó Gray, encogiéndose ante la idea.
– Pero es raro. Hueles a Lucy. –
Todo el gremio contuvo las risas, mientras que Gray y Lucy se volvieron de color rosa brillante. Tal vez dos años habían pasado, pero Natsu todavía era tan inocentemente ingenuo como siempre. Lisanna se acercó de puntillas hasta él y le susurró al oído lo que era obvio para todo el mundo, incluso para los niños como Wendy y Romeo. Natsu escuchó y poco a poco se volvió del mismo color que su pelo.
– Ustedes... ustedes dos... están... –
– Todo el mundo, – Gray anunció – Lucy y yo estamos saliendo. Ella preguntó al Rey Espíritu, y al menos eso está permitido entre los espíritus y los humanos. ¡Así que alejen sus manos de ella! Soy su dueño... en más de un sentido ahora. – Él le dio una tierna sonrisa, sabiendo que estaba siendo posesivo, pero no le importaba.
– Gray – suspiró avergonzada.
– Él hace algo más que sólo salir con ella – murmuró Laxus, y Bickslow rio junto con sus bebés.
La fiesta continuó, pero Lucy se veía un poco triste.
– Podemos ser pareja, – susurró para que sólo Gray escuchara. – pero... no podemos... –
– Aun así está bien, ¿no crees? – aseguró, acariciando su pelo hacia atrás. – Incluso si no podemos casarnos, vamos a estar juntos. Eso es lo que más importa. Matrimonio, niños... eso estaría bien, pero no son tan importantes para mí como para rechazarte debido a eso. Si tiene reglas que seguir, entonces viviremos bajo esas reglas. – Él tiró de ella por las caderas para mantenerla cerca de él, y la miraba hacia sus grandes ojos marrones. – Quiero pasar el resto de mi vida contigo Lucy. Ya sea si es por matrimonio o simplemente por ser tu maestro, siempre que pueda amarte hasta que muera, soy feliz. –
Ella suspiró satisfecha. – ¡Oh Gray! – Se inclinó y le dio un beso. – Finalmente... – Sus palabras se ahogaron debido a las emociones.
– Finalmente, ¿qué? – preguntó con curiosidad.
Ella resopló y se secó los ojos. – Finalmente me siento como si estuviera en casa. Estoy donde me siento que realmente pertenezco. Fairy Tail siempre será mi casa... y siempre serás el hombre con el que yo venga a casa. –
– Eso es todo lo que me importa – sonrió él y la abrazó.
Jellal de repente irrumpió en el gremio. – Es... es una niña. Erza tuvo una niña. –
El gremio gritó escandalosamente, Cana ofreció a Jellal un shot de whisky para celebrar, y todo el mundo hizo planes para ir al hospital tan pronto como Erza fuera capaz de tener visitas. Levy corrió hacia Lucy, y la Leona se comprometió a permanecer el tiempo suficiente para ir a saludar al nuevo miembro de la familia Fernandes.
Cuando la música comenzó, Gray y Lucy comenzaron a balancearse. Él la miró mientras bailaban juntos. Ella le quitaba el aliento con su belleza. Se dio cuenta que, con los años, él envejecería, todos sus amigos lo harían. Incluso Wendy y Romeo se harían mayores, tal vez se casarían, tendrían hijos propios. La vida seguiría siempre hacia adelante. Sin embargo, Lucy nunca lo haría. Ella siempre se verá igual que ahora, con esa melena de oro, los anillos en sus dedos, botas de tacón alto, falda de cuero y una blusa blanca con una corbata floja colgando alrededor de su cuello. Incluso cuando él sea viejo con el pelo de plata, ella todavía se vería joven. Los años parecerán meros días para ella. Toda una vida de amor será más difícil para Lucy mientras observa el mundo humano avanzar más allá de ella.
El futuro era incierto, y sin duda habría problemas. Sin embargo, en este momento, mirando a la mujer que ama, la mujer que se negó a dejar atrás, por la que pasó dos años de duro entrenamiento sólo para poder sostenerla como ahora nuevamente, bailando con ella, besándola, mostrándole su amor... el futuro no significaba nada. Gray se dio cuenta de que, sea humano o un Espíritu, el amor debía vivirse un día a la vez.
Él la amaría y trataría bien; ella lo protegería y le serviría con amor.
La Leona tenía a su Maestro.
Eso era todo lo que importaba.
¡Sólo dos capítulos más! Lo cuál me apena, porque le tengo un poco de cariño a esto que tanto me tomó tiempo jajaja, pero también me emociona, porque podré comenzar con los otros proyectos que tengo autorizados.
Espero aunque sea 1 comentario, por favor!
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